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Estados Unidos calienta debate electoral Página/ 17

LA VERDAD DEL PUEBLO FUNDADO EN 1957. EDICIÓN 3008 SEMANA DEL 27 DE NOVIEMBRE AL 3 DE DICIEMBRE DE 2019 - CIRCULA LOS MIÉRCOLES - $2.200

Dilan Cruz: otro mártir por la educación pública

El paro nacional continúa

Concentración en el Hospital San Ignacio en Bogotá. Foto Laura Sophia Martínez.

Las protestas se convirtieron en un gran movimiento de indignación nacional, por el acumulado de una amplia problemática de la que se exigen, al Gobierno nacional, soluciones reales en búsqueda de mejores condiciones de vida. La inconformidad crece.

Páginas/ 3, 4, 9, 10, 11 y 15

Se debe insistir en la paz

¡Ni una más! El 25 de noviembre se conmemoró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Feministas denuncian todo tipo de violencias y reivindican la supresión de estas prácticas en la sociedad. Páginas/ 2, 4, 5, 8, 12, 13, 15, 18 y 20

A tres años de la firma del Acuerdo de La Habana, en entrevistas con Pablo Beltrán del ELN y el exnegociador Humberto de la Calle, se ratifica la necesidad de que el país persista en la paz. Páginas/ 6 y 7


VISIÓN

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Mont Laferte y la construcción social desde el cuerpo ¡En Chile torturan, violan y matan! decía el torso desnudo de la artista Mont Laferte, hija de un albañil y una ama de casa, en la entrega de los premios Grammy latinos, el 14 de noviembre, como un acto que contrapone la realidad de esos espacios vistos y usados por muchos para valorar el arte como moneda de cambio del sistema Sofía de la Hoz T.

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Cartas

a cantante chilena Mont Laferte valerosamente propuso en su actuar, que desde el lugar donde estemos en la sociedad, volquemos nuestras posibilidades a contribuir en la construcción de justicia social; como lo hizo también la artista Daniela Carrascal, quien fue vista por última vez cuando unos carabineros se la llevaban detenida arbitrariamente por participar en las marchas que en Chile llevan más de seis semanas. Daniela apareció muerta, colgada en unas rejas de un parque en la comunidad Pedro Aguirre, al sur de Santiago. Fue violada, tor-

nos expresamos, porque en palabras de Aristóteles el cuerpo es el instrumento del alma. El imperativo de la lucha

Mon Laferte en la alfombra roja de los Grammy latinos 2019.

turada y ahorcada, al escabroso estilo de la dictadura. El Sindicato Nacional Interempresa de Actores y Actrices de Chile sigue exigiendo justicia por un asesinato que el gobierno quiso hacer pasar como un suicidio. El instrumento del alma Estas mujeres tomaron un lugar en las protestas que buscan medidas más equitativas y una nueva constituyente que les permita superar la impuesta bajo la dictadura de Pinochet que sigue vigente, ambas han sido violentadas por su postura social y política. Si bien Laferte ha sido alagada por un sector, existen críticas de quienes dicen “no era necesario que mostrara sus senos”, la censura y castigo social contra ella incluye burlas por la forma de sus senos, señalamientos sesgados sobre mostrar o no el cuerpo; como lo dijo ella días después, “si las tetas están bajo un escote o transparencia es correcto, pero si las muestras como un acto irre-

Histórico y contundente El grado de distorsión de la realidad colombiana, ejercida por gobierno y seguidores para evitar las marchas que se realizaron en todo el país, las intimidaciones y mentiras se convirtieron en factores de aliento para los colombianos indignados por tanta violencia, corrupción, miseria, crímenes y asombrosa falta de gobernanza que tanto hemos venido padeciendo con un sistema inhumano denominado neoliberalismo salvaje. Ya la Colombia sumisa y enferma de pánico salió de cuidados intensivos y hoy se encuentra fortalecida, unida y activa para reivindicar todos sus derechos. Este Paro Nacional iniciado con marchas, continuado con cacerolazos en un país totalmente paralizado; es la solicitud de la diversidad colombiana para que se dé fin al statu quo corrupto, violador de los derechos humanos y ausencia de participación ciudadana en el ordenamiento del país. El gran pacto por Colombia y sus necesarias reformas, está por venir y tendrá que ser ya. Atentamente Omar León Muriel Arango, vía email. Noticia falsa Hola semanario VOZ. Se te borró este mensaje que muestra como ayudaste al pánico y la

verente para una causa social, te arriesgas a ser burlada y señalada”. Lo cierto es que el utilizar el cuerpo desnudo de una mujer con una intención distinta al de objeto sexual, sigue generando debates y señalamientos casi irracionales. “Chile me dueles por dentro me sangras por cada vena me pesa cada cadena que te aprisiona por dentro Chile afuera, Chile adentro Chile al son de la injusticia la bota de la milicia la bala del que no escucha no detendrá nuestra lucha hasta que se haga justicia”. Estas decimas de la folclorista Fabiola González, fueron leídas ese mismo día por Laferte al ganar uno de los premios del evento; es claro para un artista, que el dolor de la patria o de la matria pasa también por el cuerpo, que este está hecho para expresar, sentir, ser y que desde él los seres humanos, entendemos, nos relacionamos,

desinformación ayer en Bogotá. Aquí te lo traje (Vídeo de caos en un conjunto residencial en Bogotá ante la estrategia del pánico ejecutada el viernes en la noche en la capital). Atentamente John Anzola, vía Twitter. VOZ: Abrimos las redes para la denuncia. Llegó el vídeo y se publicó con los datos del remitente. El material publicado es una noticia falsa. Ofrecemos disculpas. Esto nos exige ser más rigurosos con el trabajo periodístico en redes sociales. Qué queremos El pueblo colombiano ha decidido cambiar la manera de expresión. La no violencia, la palabra, la idea para hablar con el Gobierno, ante ver su incompetencia para gobernar, y tratar de desviar las razones de la protesta a través de la violencia policial, es la estrategia errónea para esta época moderna, donde nosotros los jóvenes ya no creemos en sus mentiras. Expresiones de protesta pacífica es la respuesta a la opresión. Queremos hablar para que sepas de qué estamos hablando, viejo. Hablamos de que queremos una Colombia en paz, con oportunidades para todos, con empleos decentes,

Los límites impuestos por el sistema se ofenden al ver unos pezones, que se presentan públicamente con una denuncia de violación a los derechos humanos, o cuando públicamente amamantan un niño, reflexionar frente a esto es parte de la tarea que como sociedad tenemos para parar con la estigmatización de nuestros cuerpos, tener claridad del derecho y la posesión que sobre él tenemos para usarlo acorde a nuestras creencias, luchas, desarrollo y convicciones sigue constituyendo un imperativo social. Cabe recordar que Mont Laferte tenía además, el día de su semidesnudo una pañoleta verde atada a su cuello, como muestra de su respaldo a la exigencia de la despenalización total del aborto, ya que en Chile como en Colombia, este sigue siendo parcial, todo esto muestra como el cuerpo de la mujer sigue siendo violentado desde los estados y las sociedades con leyes y prácticas desprovistas de respeto por las decisiones que sobre él asumamos. “no quepo en el molde perfecto de sus sueños, porque me atrevo a ser esta loca, falible, tierna y vulnerable, que se enamora como alma en pena de causas justas”. Gioconda Belli.

con educación y buen vivir. Que Colombia sea visionaria como una buena empresa que crezca y se desarrolle a partir del apoyo mutuo de la gente. Sin lucha no hay victoria. Atentamente Martín Bortman, vía Facebook. Vergonzoso Vergonzoso que el procurador Fernando Carrillo esté dedicado a ofrecer almuerzos y a pedir citas a magistrados del Consejo de Estado para que elijan a su familiar Iván Darío Gómez Lee como magistrado de esa corporación en la sección Tercera, como lo dice El Tiempo. Atentamente Roberto Uribe, vía Twitter. Esmad y falta de oportunidades Sin ideología política, sin ninguna postura extremista, sin partidos ni colores, en mi opinión el artículo del semanario VOZ “Una confesión dESMADrada” del periodista Juan Carlos Hurtado es un material interesante que ayuda a entender algunas situaciones que estamos viviendo. Por otro lado, también muestra a profundidad por qué este país necesita más oportunidades, incluso para quienes hacen parte del Esmad. Atentamente Juan Diego, vía twitter.

DIRECTORA: Claudia Flórez Sepúlveda. CONSEJO DE REDACCIÓN: Álvaro Vásquez - Nelson Fajardo - José R. Llanos - Arlés Herrera - Alberto Acevedo - Juan Carlos Hurtado Fonseca - Hernán Camacho - Ana Elsa Rojas - Carolina Tejada - Óscar Sotelo - Renata Cabrales - Iván Posada P. COLABORADORES: Libardo Muñoz - Hernán Durango - DIAGRAMACIÓN: Rafael Carrascal V. CARICATURA: Calarcá. GERENTE: Édgar Rey Montañez. OFICINAS: Carrera 13A Nº 38 - 32 Tels. (57-1) 232 14 61 - 320 20 35 Fax: 232 82 29, Bogotá (Colombia). Servicios Informativos: Prela, ALAI, Prensa Rural. E-Mail: semanariovoz@outlook.es Página WEB: www.semanariovoz.com - Año LXII.


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TEMA DE LA SEMANA

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Declaración del Comité Central del Partido Comunista Colombiano

Por una salida democrática y popular a la crisis social

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l Comité Central del Partido Comunista Colombiano, reunido en Bogotá los días 22 y 23 de noviembre de 2019 hizo un examen cuidadoso de la coyuntura postelectoral, de la actividad de lucha popular en curso, la convocatoria del 23 Congreso y la posición del Partido ante las tareas políticas del momento. El paro nacional del 21 de noviembre El movimiento de protesta, convocado como Paro Nacional el 21 de noviembre, ha devenido en una grandiosa expresión de inconformidad, indignación y rechazo al gobierno de Iván Duque, a su política social y al tratamiento de guerra a los reclamos ciudadanos. Es una movilización social legítima, que muestra un nuevo espíritu de repudio al miedo y se abre a nuevos ambientes de lucha. Decenas de miles de jóvenes, de asalariados/as, de desempleados/as, de estudiantes, mujeres y diversidades organizados/as, de capas sociales muy diversas, han decidido darle continuidad a través de los «cacerolazos», las marchas, plantones, bloqueos y mítines relámpago. Allanamientos, estigmatizaciones y amenazas no impidieron la protesta. Millones de compatriotas coinciden en responsabilizar a este gobierno, al Presidente y a su padrino político, el senador Álvaro Uribe, de retrotraer el país, por una variante de la «seguridad democrática», que experimenta con la población métodos fascistas de pánico y agresión; de insistir en el desconocimiento del Acuerdo Final de paz y tratar de imponer forzadamente medidas de despojo económico a los jóvenes trabajadores, nuevas privatizaciones, privilegios exclusivos a selectos círculos del capital en abierta tolerancia con la corrupción. La irrupción de un proceso de protesta cívico ciudadana, pone al descubierto la profunda crisis del “uribismo”, de su credibilidad, en particular su incapacidad de dar respuesta a las demandas socioeconómicas de la población, su desprecio de la ética pública, su responsabilidad en bombardeos atroces, amparados en la explícita renuncia a una política de paz del Estado, su regreso a la guerra y su desconocimiento de compromisos ante el país y el mundo en el cumplimiento de lo acordado para la paz. La crisis humanitaria con crímenes, planeados y ejecutados cotidianamente contra líderes y lideresas sociales, excombatientes y defensores de derechos humanos, ocurre ante la total insensibilidad de las autoridades, preocupadas por derrocar al gobierno de Venezuela o lanzar irresponsables acusaciones a Cuba, dos Estados hermanos, este último, garante del acuerdo de paz con las FARC-EP y escenario generoso del diálogo del gobierno colombiano con el ELN. La crisis social y política se concreta en la negación de la existencia del “paquetazo”, anunciado por meses, incluido en el Plan Nacional de Desarrollo y recomendado por la OCDE. Una reforma laboral, una reforma pensional, abandono de todo enfoque social en reforma agraria, política universitaria

Movilización el 24 de noviembre en la Plaza de Bolívar. Foto Laura Sophia Martínez.

confiada al financiamiento contingente de estudiantes y egresados, anuncio del regreso a las fumigaciones con glifosato, nuevas privatizaciones bajo la figura de un holding estatal. Diálogo social con movilización permanente Sin reconocer ni un ápice de las razones de la protesta, Duque ha propuesto una “conversación” fragmentada, por sectores y regiones, ante su incapacidad de enfrentar un diálogo social que implique un cambio de rumbo en la política, como lo exige la ciudadanía movilizada. El movimiento popular debe exigir al gobierno cesar el manejo de la situación como problema de orden público, pánico programado desde la Policía y metodología de guerra. El diálogo debe ser con el conjunto de las fuerzas populares que han impulsado el movimiento, sin exclusiones y al margen de la Comisión Nacional de Concertación. En consecuencia el gobierno debe: 1) Garantizar el derecho a la vida de las/os líderes locales, de la oposición democrática, ex combatientes, defensores de derechos humanos, sindicalistas y estudiantes; 2) No implantación del estado de conmoción, cesar de inmediato la represión, no regulación de la protesta social y desmonte del Esmad; 3) Poner en libertad a todos los detenidos y judicializados e indemnizar a quienes han sido víctimas de la represión violenta; 4) Asumir el cumplimiento de lo pactado con las Mingas indígenas, campesinas y populares, el movimiento universitario, Fecode, los paros cívicos de Buenaventura y Chocó; 5) Suspender la estigmatización hacia las organizaciones responsables del paro, las fuerzas políticas de la oposición al gobierno, los extranjeros residentes o exiliados en Colombia; 6) Asumir plenamente el cumplimiento

de los compromisos institucionales de Estado con el Acuerdo Final de paz, restablecer el diálogo con el ELN La continuidad del movimiento implica recoger las demandas de trabajadores asalariados, sectores populares y capas medias, expresadas en la movilización, en un proceso de consulta de abajo hacia arriba que incluya dinámicas asamblearias por territorios y sectores hasta llegar a estructurar un pliego unitario nacional. Junto a esa bandera debe convocarse a mantener la dinámica de la protesta, la organización y la acumulación de fuerzas hacia un paro cívico nacional en caso de que el gobierno se niegue a escuchar y dar trámite a las demandas del proceso de consulta democrática por la base. Hacia un proyecto democrático popular transformador Una salida democrática necesitará de cambios en los medios de poder, en particular de un gobierno de amplia coalición popular, que enarbole los elementos básicos de un proyecto democrático popular nacional, en perspectiva de transformaciones sociales profundas. Los resultados de las elecciones locales del 27 de octubre mostraron un voto-castigo al partido de Gobierno y un avance de las corrientes opositoras expresadas en candidaturas por firmas o reagrupadas en coaliciones y listas unitarias. La política de convergencias y Frente Amplio avanzó con el acuerdo Colombia Humana – Unión Patriótica, con MAIS, FARC, Polo, Verdes, Congreso de los Pueblos e independientes, en relación con las situaciones regionales. En ese marco, UP, PCC y JUCO obtuvieron avances políticos, ampliaron el radio de acción de masas y trabajan en mejorar la formación política y la capacitación de las y los jóvenes

activistas. VOZ ha abierto sus páginas a las regiones y a la pluralidad de las opiniones en la convergencia. Hay que persistir con inteligencia, flexibilidad, amplitud y sentido estratégico la línea de alianzas, en todos los campos del actuar político y de masas. La unidad de los comunistas y de otras fuerzas de la izquierda avanzada hacia un bloque popular alternativo es más necesaria que nunca y reafirmamos nuestra disposición a continuar trabajando en esa dirección. En alto la bandera de la solución política La solución política, cuya columna principal es el Acuerdo Final de Paz y la lucha por su implementación, es un proceso prolongado, caracterizado por la confrontación con los beneficiarios de la guerra, enquistados en el poder del Estado. No existe sustituto a la vía de solución política, diálogo y búsqueda de acuerdos. En consecuencia, deben restablecerse las conversaciones con el ELN, en el punto en el que habían avanzado, iniciarlas con el EPL y no cerrar puertas. Saludamos el tercer aniversario del Acuerdo Final de paz Con este motivo reiteramos la trascendencia histórica de este acontecimiento que ha abierto el camino a la terminación de la guerra, a la perspectiva del cese de la persecución política, a la apertura de cambios democráticos, la verdad, la justicia, la reparación de las víctimas y las garantías de no repetición junto con la justicia social para dar pasos a la superación de las desigualdades. Al reafirmar el necesario cumplimiento del acuerdo reclamamos la repatriación de Simón Trinidad y la libertad para todos los presos políticos y sociales.


OPINIÓN

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La tumba de Antígona

Columnista Invitada

Crueldad estatal

Eliminar todas las violencias

Renata Cabrales

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ilan Cruz tenía 18 años, acababa de finalizar el bachillerato y se graduaba este lunes. Marchaba para exigir el derecho a la educación pública de calidad. Deseaba estudiar Administración, pero no tenía recursos para cumplir su sueño, así que hizo lo que muchos jóvenes colombianos se ven obligados a hacer en un país de pocas oportunidades: solicitar un préstamo para poder pagar sus estudios y que haya dos posibilidades, una, que le aprueben el préstamo y pueda estudiar, pero con la seguridad de que al final va a quedar endeudado por mucho tiempo. La segunda, que le nieguen el préstamo y su sueño de ser profesional quede frustrado, y la indignación conduzca a la manifestación contra el gobierno que vulnera un derecho básico.Y fue esto lo que pasó con Dilan y pasa con muchos jóvenes más de un país, que con sus políticas neoliberales de muerte les niega toda posibilidad de realizar sus anhelos de estudio y de construir un futuro mejor. Mientras el joven apoyaba el paro, un agente antidisturbios desde una distancia no menor a 10 metros le disparó, enseguida se escucharon los gritos de angustia. El joven se desplomó por el impacto del proyectil que se incrustó en la parte posterior de su cabeza, dejándolo inconsciente. ¿Pero qué clase de artefacto era este? Inicialmente se cree que es producto de una granada lacrimógena, pero no es así, según un joven twitero, a pesar de que el Esmad tiene protocolos de procedimiento claros, es usual que disparen las llamadas ‘Truflay’ directamente a los manifestantes, un impacto de estos puede ser mortal, sin embargo, al parecer, el Esmad atacó con armamento no convencional. Según comenta el joven, en días anteriores al 23 de noviembre, diversos comités de derechos humanos

Fabiola Calvo Ocampo habían reportado el uso de “recalzadas”; trozos y/o esferas de acero envueltas en lo que parece ser un trapo, lo que puede ser un elemento creado para causar fuertes lesiones. Entonces, quienes lo socorren, al ver la herida en la cabeza del joven, expresan en sus propias palabras: ‘Esta incrustado’. Era un elemento bastante extraño para ellos. ¿Qué tipo de armas tiene permitido usar el Esmad y en qué tipo de situaciones? ¿De quién recibe las órdenes este escuadrón antidisturbios? La respuesta a este tipo de cuestionamientos de parte de la ciudadanía indignada, la responde el comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, con una frase cínica y descarada: “Lamentamos profundamente la situación, pero pido que entiendan que es una persona que está cumpliendo con una tarea, con un deber”. ¿Es su deber asesinar jóvenes estudiantes, que lo único que hacen es reclamar un futuro mejor? O es su deber cumplir las órdenes de arriba, no solo del comandante de la policía, sino, como es de saber, el ministro de Defensa puede darle órdenes al Ejército y a la Policía, incluyendo al Esmad, sin embargo, el presidente ostenta la figura de comandante supremo de todas las fuerzas armadas del país. Es decir, ¿Que el Esmad intervenga en una manifestación pacífica y la torna violenta como lo hizo, es una orden que viene de arriba? De ser así, el gobierno sería el responsable de esta muerte injusta y entonces, ahora más que nunca el paro nacional debe continuar con todas sus demandas y la primera de estas debe ser el desmonte del criminal escuadrón antidisturbios, Esmad.

U

n día más pero no un día cualquiera para llamar la atención sobre las violencias contra las mujeres. 25 de noviembre, fecha para la memoria, es decir, para no olvidar la muerte de Patria, Minerva y María Teresa en 1960 bajo la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo en República Dominicana. Recordamos para no olvidar y no olvidamos para que no se repitan hechos que denigran la condición humana, hechos que atentan contra más de la mitad de la humanidad: feminicidios, violencia física, violencia sexual, psicológica, patrimonial, económica, verbal, simbólica. Las cifras gritan pero no lo dicen todo. De acuerdo al informe Forensis de 2018 Datos para la vida de Medicina Legal, “en el año 2018 se realizaron 49.669 peritaciones en el contexto de la violencia de pareja, cuya tasa es de 120,57 casos por cada cien mil habitantes, siendo el hombre, el principal agresor. Del total de valoraciones realizadas, el 86,08%, 42.753, se practicaron a mujeres. En nuestro país por cada hombre que denuncia ser víctima de violencia por parte de su pareja, seis mujeres lo hacen…El mayor número de casos se registró en el grupo correspondiente a los 25-29 años (10.902), seguido de los de 2024 años (9.952). Las mujeres llevamos la historia de cientos de años de discriminación y violencia, de cientos de años en el cuerpo, en las emociones, en el inconsciente pero también cientos de años de lucha por nuestros derechos que vio sus resultados con el derecho al voto y hoy podemos decir muy alto que también lo hacemos por el respeto, la dignidad, por la eliminación de todas las violencias.

Hemos conquistado normativas en todo el mundo y que hoy aplican en Colombia como parte del paquete constitucional pero que necesitan de más voluntad política de todo el Estado y los diferentes gobiernos nacionales, siendo prioritario en los territorios. Saber que existen alcaldes, concejales, gobernadores (podríamos seguir) que no conocen la Ley 1257 de 2008 “Por la cual se dictan normas de sensibilización, prevención y sanción de formas de violencia y discriminación contra las mujeres, se reforman los Códigos Penal y de Procedimiento Penal, la Ley 294 de 1996 y se dictan otras disposiciones”. Estamos en el momento oportuno para que las administraciones departamentales y locales incluyan en sus planes de desarrollo presupuesto suficiente no solo para la sensibilización sino para procesos con la comunidad que permita promover un cambio en la manera de relacionarnos entre hombres y mujeres, para enterrar el machismo que tanto daño ha hecho a las diferentes sociedades. No obstante, sería insuficiente quedarse en la sensibilización y la formación, es preciso generar condiciones económicas, políticas y sociales para que las mujeres puedan de verdad ejercer sus derechos desde la autonomía, para que puedan practicarse relaciones de igualdad en un marco de equidad. Es necesario que las y los gobernantes tomen conciencia, conozcan las leyes, los derechos de las mujeres, trabajen por eliminar todas las formas de violencia contra ellas con una actitud y una convicción firme pero que también la sociedad civil tanto de mujeres como de hombres, participemos e incluyamos en los planes de desarrollo esta urgencia social y hagamos un seguimiento para que se cumplan.

TRAZOS

Calarcá

Por la independencia

41 Continúa


EDITORIAL

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25 de noviembre: lucha por la democracia, la paz y la libertad

Noviembre 27 de 2019

OPINIÓN

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dios. La Fiscalía registra cifras que dos de Paz la mirada feminista, en la muestran la contundencia del fenó- que las mujeres farianas contribuyemeno, de enero a junio de este año, ron para que este magno hecho fuelos casos de violencia contra las mu- ra posible en los cinco puntos acorjeres fueron 10.328, lo que indica, dados. El Acuerdo como expresión según este organismo, que 57 muje- de paz ha dado la confianza a la mores son atacadas cada día, cada hora vilización social, popular indígena, 2,3 mujeres son víctimas de la vio- campesina, estudiantil, en la que el lencia machista inherente al modelo movimiento social y político de mujeres, junto con los sectores que se patriarcal capitalista. Las mujeres en Colombia, en sus expresaron desde el 21 de noviemdistintas expresiones organizativas, bre en la histórica jornada permitiehan construido rutas en resisten- ra romper el miedo utilizado por el cia contra la guerra, puesto que esta establecimiento como instrumento condensa diversas formas de violen- de control, al igual que el extermicia.Violencia con rasgos fascistas que nio sistemático de líderes y lideresas sociales. pretende perpeEl movimientuar el presidente to de mujeres Duque, como se La Fiscalía registra cifras le imprimió un l momento de convulsión evidenció en el que viven algunos países de reciente Paro Na- que muestran la contundencia nuevo acento al América Latina es el resulta- cional. Durante del fenómeno, de enero a Paro, en tanto do de la opresión a la que los han este, las mujeres mostró la viosometido modelos expoliadores, salieron también junio de este año, los casos de lencia machista contra los cuales los pueblos han res- a las calles con violencia contra las mujeres inherente al sispondido sabiamente para frenar los el anhelo de im- fueron 10.328, lo que indica, tema capitalista abusos a los que durante años se han pedir el paquete según este organismo, que patriarcal, como visto sometidos por la imposición de reformas di- 57 mujeres son atacadas cada uno de los prindel modelo neoliberal. La explosión rigidas a elimicipales problemas popular ha puesto una vez más en nar las conquistas día, cada hora 2,3 mujeres de la sociedad; evidencia el afianzamiento del im- del pueblo que son víctimas de la violencia un movimiento perialismo, defendido por gobiernos aún se mantie- machista inherente al modelo que protagoniza afines, tal como ocurre en Chile, nen. Dichas re- patriarcal capitalista un salto de caliBrasil, Ecuador, Perú, Honduras y el formas afectarían dad, al identificar más reciente, Bolivia, donde el pue- directamente a la y no separar la blo está en las calles denunciando el juventud, que, como dice Bauman opresión, la explotación, la excluferoz golpe de Estado agenciado por quedarían sumidas en una sociedad sión por condición de clase, género, la OEA. liquida donde la incertidumbre pue- raza como parte de una sola matriz: En este contexto, el 25 de no- da impedirle jugar el papel histórico la lucha contra el sistema capitalista. viembre se conmemora el Día In- que le corresponde. Desde luego, ahí Movimiento que eleva la conciencia ternacional de la Eliminación de la están las mujeres que también son anticapitalista, antipatriarcal y antiViolencia contra las Mujeres, en afectadas, al ser el motor principal imperialista. memoria de las hermanas Mirabal, de la economía y de la reproducción En estas circunstancias de eferasesinadas por el dictador Leonidas social y del imaginario colectivo que vescencia de la lucha social y poTrujillo, de República Dominica- garantiza la prolongación de la vida pular, el 25 de noviembre significa na. Frente a este hecho, las mujeres en distintas esferas. mantener los lazos de solidaridad construyen alternativas de unidad Estos anhelos se traducen en el internacionalista, con las hermanas internacionalista para avanzar hacia acuerdo de paz, donde a través de del pueblo venezolano y cubano; y un mundo sin violencias, epidemia Mujeres por la Paz junto con la demás pueblos que alzan la bandera cuya base es la cultura patriarcal, que Cumbre de Mujeres, estas tuvieron de la autodeterminación y la sobedía a día se refleja en los feminici- la fuerza para imponer en los Acuer- ranía nacional.

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PAZ

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Noviembre 27 de 2019

“No hay que abandonar la lucha por la paz” Entrevista con Pablo Beltrán, jefe de la delegación negociadora del Ejército de Liberación Nacional, ELN, en La Habana

Dick Emanuelsson

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as negociaciones con el Estado Colombiano iban a empezar hace bastante tiempo pero por muchos obstáculos surgidos durante este camino no fue posible, ni siquiera hacer una sola negociación entre las dos partes. –El Gobierno quiere incluso que usted y los otros comandantes de la delegación sean extraditados de vuelta a Colombia como si fueran unos terroristas internacionales. –Duque comenzó diciendo que que iba a evaluar dónde había acabado el proceso con Santos. Al final dijo ¡que no! que ELN debía desaparecer y desarmarse. Ahí sí comenzaron una negociación, un poco absurdo. Hizo un montón de requisitos previos. Nosotros le dijimos; “si usted tiene críticas a lo que hicimos con Santos, nombre su delegación y lleve sus exigencias a la mesa y ahí las discutimos”. Pues las conversaciones son eso; se sientan las dos partes y cada uno lleva sus argumentos a la mesa. Los invitamos sí. A nosotros se nos dijo: “no se levanten de la mesa”. Después el gobierno dijo que ‘Cuba era un refugio de terroristas’. Lo que le han dicho todos los países garantes es; “no señor. La delegación está acá porque el gobierno lo pidió”. En Bogotá dijeron: “no pero eso fue Santos, no nosotros”. Por allá uno puede leer; oiga; si usted no firmó la deuda externa, entonces ¿por qué la está pagando? Elecciones –¿Las últimas elecciones municipales y regionales podrían ser también un golpe para aislar a los guerreristas? –Las elecciones del pasado 27 de octubre las perdió el gobierno. O se perdió es el sector que está gobernando que es incondicional de EE.UU., que es enemigo de la paz, que encabeza todas las agresiones contra Venezuela que encabeza todo ese ambiente belicista que quieren los EE.UU. en el continente. Usted ha visto que la posición internacional del gobierno colombiano es totalmente belicista. También que hay unas medidas económicas supremamente lesivas con las

capas medias con el conjunto de la población. Todo eso ha generado un rechazo y se considera que es el mal gobierno y castigo a ese mal gobierno fueron las elecciones regionales del pasado 27 de octubre. –Investigadores de Antioquia dijeron que de donde las FARC habían salido, los paramilitares, de la mano con las mineras, entraron. Como en el Bajo Cauca y en otras zonas donde se encuentran megaproyectos. –Mientras que a las FARC las colocaron en la esquina, los espacios que ellos dejaron comenzaron a ser copados por los con paramilitares. Las comunidades que se opusieron comenzaron a ver morir sus líderes, atemorizarlas, a desplazarlas y detrás vinieron los grandes proyectos. Lo que ellos aprovecharon fue ese vacío y completaron el control territorial. En el Catatumbo hay 17.000 soldados, pero la matanza de líderes la hacen a través de las bandas. Es un doble poder. Es el poder legal que aparece con la Fuerza de Tarea Vulcano del Ejército. Pero a su vez mantienen bandas con las que atacan las organizaciones sociales y sus líderes. Esa maquinaria de guerra contra la sociedad ha cobrado en estos tres años la vida de miles de líderes sociales. Esto es un genocidio político como el que hicieron con la Unión Patriótica. Ellos de palabra firmaron unos acuerdos pero de hecho comenzaron otra etapa de guerra ya dirigida contra los sectores más, dijéramos, más esclarecidos políticamente y los sectores sociales más organizados y más opuestos a esos planes neoliberales. –¿Cuál es realmente el papel del ejército en el departamento de Cauca donde también hay grandes megaproyectos de oro y minerales? –Cauca es un departamento muy rico porque ahí nacen los principales ríos de Colombia. Las grandes mineras y empresas forestales están muy interesadas en entrar en el territorio. Lo que pasa es que en el Cauca viven entre 200 y 300 mil indígenas organizados en resguardos y esas comunidades llevan décadas de lucha organizándose. Entonces, las mafias y las transnacionales codician en ese territorio.Y la manera es la misma; matar a los principales líderes. Lo que está explotando

Pablo Beltrán.

en este momento en el Cauca lo tratan de mostrar como una guerra de mafias. Pero no. Si bien el Cauca tiene un corredor al Pacífico que lo usan las mafias para exportar cocaína. Pero todos en el Cauca saben que esos corredores de movimiento de la mafia le pagan impuestos al ejército y a la policía.Y que el mismo ejército y la policía, la infantería de marina es la que está asociada con esas mafias y esas mafias las usan después para matar a los líderes. –¿Cuáles son los planteamientos principales de los negociadores del ELN en relación con una traición del Estado, si es que va a empezar la negociación nuevamente con el Estado? –Lo que alcanzamos a firmar con Santos era una agenda de seis puntos que tiene el propósito de ponerle fin al conflicto armado pero a su vez pactar transformaciones. A nosotros nos preguntan ¿cuáles? La agenda en el Punto 1 dice, hay que meter la sociedad a que diga ¿cuál es la paz que necesita Colombia? Vamos a construir una visión común de paz, los que tienen que decidir el camino de la paz no es un gobierno y una guerrilla. No, démosle la palabra a la sociedad. Ahora vamos a un diálogo nacional. Miremos cuáles son los cambios básicos urgentes. El ELN no está diciendo que queremos un socialismo por contrato, ¡no, no, no! Decimos Colombia urge unos cambios. Se necesita una democratización. Se necesita una soberanía. Se necesita ponerle fin a ese neoliberalismo salvaje –¿La clase dominante ha cambiado durante estos tres años, qué ha pasado? –Está peor. Porque hay un mayor enriquecimiento en una mayor con-

centración de la propiedad. Hay más empobrecimiento, más exclusión política, más entrega de los bienes naturales. Un modelo cada vez más extractivista. El único que gana es Sarmiento Ángulo que es el propietario de todos los bancos de Colombia. Se recrudece la confrontación –Con la firma del acuerdo de paz de la cúpula de las FARC, muchos de los uribistas decían “ahora hay que acabar con el ELN físicamente”. Estos tres años qué significado han tenido en la guerra entre el Estado y el ELN? –Hemos resistido varios frentes de ataque. El primero, bombardeos, ataques a nuestros campamentos en nuestras zonas. Pero el objetivo principal es matar a los principales líderes del ELN. Ellos siguen en ese plan. Hasta el momento no lo han conseguido pero no han dejado ese objetivo. Segundo; están en una campaña de guerra sucia por los medios, desprestigiándonos, aislándonos, arrinconándose o estigmatizando. Es la política de Trump que es mentiras, amenazas e insultos. Es la guerra mediática que nos tiene. Y una tercera que es toda la base social y política y toda la gente que tiene alguna cercanía en el movimiento social y político con el ELN la están judicializando, la están encarcelando, le está montando falsos positivos judiciales. A otros lo están matando, a otros lo están despojando de sus tierras, los están desplazando, los están exiliando. Es un ataque en todas las direcciones.


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Noviembre 27 de 2019

PAZ

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Tercer aniversario de los acuerdos de paz

“Hay elementos que amenazan la democracia”

La “miopía selectiva” en torno a la Jurisdicción Especial de Paz y el intento por transformar los acuerdos de paz mediante estados de opinión son los riesgos que expone a VOZ un firmante de la paz

Redacción Política

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umberto de la Calle es el político liberal que más trabajó por la paz de Colombia. Estuvo en todos los procesos de paz, unas veces como protagonista y otras tras escena muy cerca de ellos. Sin duda el establecimiento colombiano confió en él y en sus capacidades para conducir una salida política al conflicto y encontrar por fin la esquiva paz con las FARC-EP. Valora lo alcanzado en los acuerdos de paz como positivo para el país. De la Calle defiende la paz que ayudó a estructurar. Reconoce el papel que juega hoy el partido FARC y el compromiso de los firmantes de los acuerdos. Habló con VOZ a propósito del tercer aniversario de la firma de los acuerdos del Teatro Colón. –Con las dificultades de bulto, los acuerdos de paz ¿aún conservan su poder transformador? –Es evidente que hay un retroceso, vemos por ejemplo en las recientes elecciones, después de haber llevado a cabo las elecciones más pacíficas de la historia, hablo de las elecciones presidenciales, después de la firma de los acuerdos, lo que vimos fue un resurgimiento de esas formas de violencia que destruyen organizaciones a través de atentados contra líderes sociales de distintas procedencias. Creo que sin duda hay un retroceso que se agudiza en el marco de un creciente autoritaris-

Humberto de la Calle Lombana, el hombre en quien confió el Establecimiento para firmar la paz, participó directa e indirectamente en los procesos de paz con las FARC.

mo. Yo pienso que hay elementos que amenazan la democracia, por ejemplo, la teoría que lo que importa es el estado de opinión es el derrumbe del Estado de derecho o que por referendo se tumben las decisiones de la Corte Constitucional y eso implica atentar contra la Corte y contra la Constitución. Ahora, reconocemos que la actuación de las disidencias y en particular la de Márquez y Santrich han sido extraordinariamente negativas. En cambio, el partido FARC que ha derivado de la paz ha obrado lealmente con la paz y eso hay que subrayarlo. –La delegación de paz del Gobierno siempre contempló dificultades en la implementación, de hecho se advirtieron muchas. Sin embargo, ¿alguien calculó el grado de dificultad por la que atraviesan los acuerdos? –Sabíamos que habría dificultades, muy serias decisiones que apelarían a

Miren ustedes que no solo dicen acabar la JEP, propuesta de Álvaro Uribe, sino también ha habido un enorme esfuerzo para desvertebrarla dirigido a entrabar y dificultar sus competencias

la moral del colombiano y eso implicaría discusiones muy severas. Lo que generó un marco nocivo fue la derrota del plebiscito que nadie contemplaba. Yo pensé que íbamos a ganar con una distancia corta por la naturaleza y la cantidad de mentiras que pusieron a circular los organizadores del “No”. Obvio la derrota generó una situación en la que se disparó por todo lado para acabar el Acuerdo, volver al pasado y seguir la confrontación, que es el alimento de algunos sectores. Ataques a la JEP –¿Cuál es su lectura sobre los ataques sistemáticos contra la JEP y sobre todo el papel que ha cumplido, sus actuaciones y sus fallos? –Los ataques a la JEP tienen un propósito y es llevar a la práctica la miopía selectiva, que es generar un entorno sustancial para la responsabilidad de las FARC-EP en sus delitos y la darle la cara a las víctimas pero excluyendo otras responsabilidades. Miren ustedes que no solo dicen acabar la JEP, propuesta de Álvaro Uribe, sino también ha habido un enorme esfuerzo para desvertebrarla dirigido a entrabar y dificultar sus competencias. Y súmele los problemas financieros y las trabas en el Congreso. Me parece evidente que quieren cerrar un conflicto mirando para un solo lado. La única manera de doblar la página de la violencia es reconocer todas las responsabilidades.

La única manera de doblar la página de la violencia es reconocer todas las responsabilidades –La paz sirvió para que el país se diera cuenta de otros problemas. La muerte de los líderes social, por ejemplo. ¿Cree que la implementación plena es la salida a la crisis humanitaria y detener nuevas violencias? –Tengo el recuerdo de algunas intervenciones mías desde La Habana, en donde señalábamos que sustraído el factor violencia por parte del grupo guerrillero de las FARC se abría un espacio para una política ideológica, abierta y pugnas, pero lo que recomendaban las circunstancias era el manejo del conflicto social en paz y en democracia. Y ahí surgen nubarrones negros en este momento. La situación de líderes sociales la reducen al fenómeno del narcotráfico, el anterior ministro de Defensa señalaba que las muertes, especialmente de indígenas, eran un ajuste de cuentas la sustitución voluntaria de los sembrados ilegales de hoja de coca a manos de bandas mafiosas. Pero eso no explica otras muertes de líderes o de personas que alientan ideas de orden alternativo. Es cierto que el cumplimiento del acuerdo es la respuesta a escenarios conflictivos.


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nes personales y las obligan incluso, en muchos ocasiones, a desplazarse de sus territorios para evitar ataques en contra suya, o de sus familiares. Las agresiones sexuales, por otro lado, han sido utilizadas históricamente como armas e instrumentos de humillación y terror; donde el cuerpo femenino funciona a modo de trofeo. La Comisión, ya citada, muestra varias experiencias de mujeres que han sido violentadas de esta manera: “Una de las niñas violadas es del grupo juvenil de AMI… Estamos tan mal que la mandé para Bogotá porque eso fue mortal… La muchachita anda rallada por ese fulano y anda muy mal…”. Sanar y reparar: tejiendo sororidad y memoria

Mujer en la comuna 13 de Medellín. Foto Bibiana Ramírez.

Experiencias de resistencia

Las mujeres de la comuna 13: doblemente revolucionarias La Operación Orión en el 2002 no sólo le cedió el poder territorial a distintos grupos paramilitares que acompañaron a plena luz del día al Ejército a incursionar en los barrios, sino que además, se cometieron múltiples violaciones a los derechos humanos. Las mujeres de la 13 tuvieron que atravesar, además de esto, por otro tipo de implicaciones diferenciadas de la violencia sobre sus cuerpos Alessandra Puccini

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a lucha del género femenino por emanciparse -en todos los sentidos- es tan antigua como el tiempo que ha llevado en pie la humanidad. No nos volvimos lideresas sociales, sindicalistas, ni defensoras de derechos humanos gratuitamente. Lo hicimos porque la violencia, la guerra y la cotidianidad nos tocaban de manera diferente; porque por nuestras luchas nadie, aparte de nosotras, iba a pelear y porque, como tanto hemos recalcado: ante un mundo estructuralmente machista, doblemente unidas y doblemente revolucionarias. Así “empezó” todo… La historia de “la violencia” en la comuna 13 “San Javier” ha sido contada ya mil y una veces, pero siempre es necesario volver a repasarla. En los ochenta, el ELN, las FARC y los CAP, Comandos Armados del Pueblo, se disputaban el control sobre la zona. El entonces presidente Álvaro UribeVélez, bajo su política de ‘seguridad democrática’ -y siguiendo los pasos de su predecesor Andrés Pastrana- vio en esto la excusa perfecta para arremeter contra los grupos armados, sin preocuparse en lo absoluto por la población civil que quedaba en medio. Uribe dio la orden y la Operación Orión se ejecutó (junto a otras veinti-

tantas más), dejando como consecuencia más problemas de los que ya habían. No sólo se le cedió el poder territorial (que siempre ha sido el motivo de disputa) a distintos grupos paramilitares que acompañaron a plena luz del día al Ejército Nacional a incursionar en los barrios, sino que además, se cometieron múltiples violaciones a derechos humanos en el transcurso del operativo militar. Aunque las cifras varían considerablemente según la fuente (sobre todo en las estimaciones de desapariciones forzadas) se cree, según un informe del Centro Nacional de Memoria Histórica, que 88 personas fueron asesinadas -17 por la Fuerza Pública y 70 por las Autodefensas-, 92 fueron dadas por desaparecidas (aunque varias organizaciones de la comuna afirman que este número supera los 100), una docena torturada y 370 detenidas de forma arbitraria. Las mujeres de la 13 tuvieron que atravesar, además de esto, por otro tipo de implicaciones diferenciadas de la violencia sobre sus cuerpos y experiencias. Las voces femeninas de la guerra Se estima que debido a los enfrentamientos en San Javier, al menos 100 mujeres perdieron a sus esposos e hijos, quedando así como madres cabeza de familia. Esto no sólo las ha afectado en la medida en que -como es usual

dentro del conflicto- muchas veces deben realizar dobles y triples jornadas de trabajo no remuneradas (dentro del hogar y para la subsistencia del mismo) poniéndolas en condiciones de mayor vulnerabilidad; sino que además; debido a los roles tradicionales y las “responsabilidades extras” de cuidadoras y educadoras a los que están asociadas, pueden sufrir también implicaciones más graves en su salud mental. Muchas no pueden lidiar con la culpa y pasan por episodios de ansiedad y angustia profunda al no “haber podido evitar” desenlaces nefastos respecto a sus allegados. Esto sin mencionar los devastadores efectos que la pérdida de sus familiares causa sobre ellas. La Comisión de la Verdad y Memoria de la Ruta Pacífica por las Mujeres, rescata un testimonio al respecto: “Una compañera… Ella es coordinadora en un colegio y me decía: “estoy súper preocupada porque la salud mental de las mujeres está mal y si la salud mental de las mujeres está mal, los hijos están mal, toda la comunidad está mal, qué vamos a hacer”, me decía…”. Este tipo de situaciones se pueden complejizar más aún si las mujeres en cuestión, participan en liderazgos dentro de la comunidad, lo cual puede implicar que la posibilidad de sufrir hostigamientos se intensifique en razón de sus labores sociales. Esto hace decaer en mayor medida su salud mental y calidad de vida, perjudica sus relacio-

Si bien es cierto que ha habido voluntad política de reparación frente a lo que podemos llamar “la violencia” en la 13 y que tanto la CIDH como la Sección Tercera del Consejo de Estado han condenado al Estado por violaciones “individuales” de derechos humanos - a Myriam Eugenia Rúa Figueroa, Luz Dary Ospina Bastidas, Mery del Socorro Naranjo Jiménez, María del Socorro Mosquera Londoño y Ana Teresa Yarce-, la posibilidad para que toda la comunidad sane un periodo tan extenso de guerra -que no se limita únicamente a los tiempos de Oriónestá lejos de ser un proceso colectivo. “Construirnos como mujeres empoderadas no es fácil, no es fácil reconocer la gestión que hemos hecho por tantos años. Era necesario devolvernos a la memoria y a la historia y podernos sentar”, menciona una lideresa, cuyo nombre omitimos para proteger su seguridad. Desde Mampuján, en Bolívar, hasta la 13 de Medellín, las mujeres han tomado la vocería de distintos proyectos artísticos y políticos para sanar, tejer y construir alrededor del duelo, desde la autogestión y lo que sus experiencias particulares les han enseñado. Tanto en Las Berracas -un colectivo de mujeres que en la actualidad cuenta con más de 240 miembros- como en la AMI, Asociación de Mujeres Independientes de Colombia, y el Partido de las Doñas, las mujeres de San Javier reconocen -a pesar de los hostigamientos y la persecución debido a sus labores como lideresas- nuevas formas de generar lazos entre personas que las hacen sentirse escuchadas y apoyadas. Así lo expresó esta mujer frente a la Comisión: “Sí, y lo digo con mucha convicción, yo vengo de AMI y no soy capaz de ir a otra organización, porque yo miro a AMI y esa es mi lucha y sigo en mi lucha”. Ser mujer en la 13 -y más aún lideresa- no es nada fácil. A cada una de las que allí viven le ha marcado la guerra de una forma diferente: a muchas se les han llevado a sus esposos e hijos (y juntas se han organizado para caminar por la verdad), a otras han querido callarlas y amenazarlas, pero juntas han encontrado cómo expresarse; muchas tantas más, han querido intimidarlas tomando poder sobre sus cuerpos, pero nada, ni siquiera eso, les ha quitado las ganas de seguir resistiendo. A estas mujeres les tocó unirse para no dejarse caer, les tocó encontrar luchas comunes para así hacerse más fuertes y les tocó también, entre ellas, mantenerse resilientes, teniendo muy claro que si un día ellas se derrumban, todo San Javier lo hará también. Han pasado a las historia -como otras tantas- por tener la valentía de ser doblemente revolucionarias.


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Las tensiones sociales que abrió el 21N

¿Por qué explotó Colombia?

Movilización el pasado 24 de noviembre en las calles de Bogotá. Foto Laura Sophia Martínez.

Han sido siete días, y contando, de una poderosa y diversa movilización sin precedentes en la historia de Colombia. Lo que comenzó como una masiva jornada de Paro Nacional, se ha transformado en una verdadera ruptura popular que plantea un novedoso momento político para el país. ¿Qué pasó para que estallara la olla? Óscar Sotelo Ortiz @oscarsopos

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ultitudes inconformes e indignadas en las principales calles, golpeteos espontáneos de cacerolas, militarización de las ciudades, toques de queda, llamados gubernamentales a una “conversación nacional”, portadas de medios de comunicación y redes sociales reventadas en opiniones, configuran el panorama de una situación social que genera expectativa nacional y que tiene contra las cuerdas al presidente de la República, Iván Duque. Con los acontecimientos en desarrollo, vale la pena analizar por qué explotó la olla y cuáles son las consecuencias que se derivan de esta coyuntura. La ruina del modelo En Colombia existe un modelo socioeconómico en evidente crisis. La historia de la formación de ese modelo se basa en la contradicción. La promulgación de la Constitución Política de 1991 prometió sobre el papel la garantía de diversos derechos, siendo los derechos sociales una prioridad. En el proceso de reconfiguración del Estado, se llevaron a cabo una serie de reformas, que contradictoriamente negaban esos derechos sociales mediante la imposición de una doctrina económica conocida como neoliberalismo. En síntesis, esta postura tecnocrática liberalizó la economía y privatizó el pequeño Estado de bienestar construido en el siglo XX. La educación, la salud, la banca, las pensiones y el mundo del trabajo serían

administrados por el sector privado, reduciendo el rol del Estado a un simple árbitro-espectador en materia de derechos sociales fundamentales. La Ley 30 de educación o la Ley 100 en materia de salud y pensión, ejemplifican la puesta en marcha del modelo. Este patrón económico, que profundizó la desigualdad social y la distribución inequitativa de la riqueza, entró en dificultades con la crisis financiera mundial del 2008. Se necesitaban cambios estructurales al modelo. El segundo gobierno de Álvaro Uribe y los dos gobiernos de Juan Manuel Santos intentaron poner en marcha reformas sociales regresivas, que, por sus grados de impopularidad, se materializaron a cuentagotas sin resolver estructuralmente el problema. La situación se agudiza con la entrada de Colombia a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, el club de países ricos. Esta organización planteó un recetario de imposiciones para resolver algunos problemas estructurales del país, donde la cuestión social se resolvería con más neoliberalismo. El compromiso fue de Santos, pero quien está asumiendo la orientación es el actual presidente, Iván Duque. En consonancia, gremios y cacaos, quienes se acomodaron con éxito al modelo, vienen diseñando las reformas tributaria, laboral y pensional. Así el actual Gobierno lo niegue, el llamado “paquetazo” se encuentra en el Plan Nacional de Desarrollo y ya tiene ponencias listas en el Congreso de la República. Si ya con el modelo existente, derechos como educación, salud y pensión eran difíciles de alcanzar, las reformas planteadas convierten esas aspiraciones en verdaderas utopías. De ahí deriva la bomba de la indignación. Un nuevo sujeto político La gran mayoría de manifestantes en las movilizaciones oscilan entre los 16 y 50 años. Son varias generaciones que tienen un punto en común: son el sujeto político de la sociedad neoliberal. Es decir, son las generaciones que carecen de derechos sociales. No tienen trabajos estables, sus salarios son precarizados, sus aportes a pensión son inestables y sus deudas por concepto de educación son astronómicas. Generaciones no-futuro.

Sin embargo, también existe una particularidad. Son un sujeto político plural cuya identidad se construye de la heterogénea realidad social. Son trabajadores informarles, mujeres triplemente explotadas, estudiantes con incertidumbre, artistas que enfrentan una sociedad que no los apoya, activistas Lgtbi que luchan contra la discriminación, y un largo etcétera. En medio de una sociedad digital que masifica el acceso a la información, este sujeto político plural plantea nuevas contradicciones y dibuja nuevos horizontes de pelea. Explotados e inconformes, conscientes de porqué y contra quien pelean, no tienen nada que perder salvo sus cadenas. Por eso se convierten en protagonistas de primer nivel en este momento de ruptura, pues batallan por algo que aún no conocen pero que desean: verdaderos derechos sociales. El boquete del acuerdo De entrada, el hecho de finalizar el conflicto armado con la insurgencia, que por años fue el Satanás perfecto para tapar las profundas desigualdades sociales, explica por qué la coyuntura posacuerdo se centró en lo verdaderamente urgente para el país. De igual forma, el estatuto de la oposición como un logro del Acuerdo de Paz, ha permitido una estrecha pero significativa representación de sectores alternativos en espacios donde se han evidenciado las contradicciones y mentiras del Gobierno al igual que su partido político. El incumplimiento de los puntos transformadores del Acuerdo, el asesinato sistemático de excombatientes como de lideresas y líderes sociales, y el recrudecimiento de la guerra en los territorios olvidados de Colombia han despertado un enojo generalizado. Aunque todos los caminos conducen a que se están repitiendo capítulos de la guerra sucia contra el movimiento social, la gente ya no es indiferente frente a los acontecimientos dolorosos de una regresión donde el uribismo es el directo responsable. La movilización inaugurada por el 21N, es en esencia una manifestación en contra de la guerra. Crisis de legitimidad El uribismo subió al poder a base de mentiras. Las rudas propuestas en lo

económico, las falacias que sembraron con la paz, el autoritarismo a la hora de asumir el poder ejecutivo y el pésimo manejo de las relaciones internacionales, han construido en 15 meses un gobierno intransigente pero débil. La gente tiene la certeza, y con toda la razón, que el proyecto que lidera Iván Duque está confeccionado para una Colombia que solo existe para una minoría privilegiada. A eso se le suma que no tienen gobernabilidad. Al distribuir la “mermelada” política en un partido buitre, el Centro Democrático, han entrado en confrontación con otras facciones de las tradicionales castas políticas. Mientras tanto, el partido buitre se descompone por sus propias contradicciones no solo en las carteras de Gobierno, sino también con sus congresistas. El líder natural de la colectividad, Álvaro Uribe, sombra de una visión premoderna del país, se enceguece cada día más en un peligroso radicalismo de extrema derecha. Y finalmente, un presidente inexperto es la cereza del pastel para la evidente crisis de legitimidad. En menos de 10 años, Iván Duque pasó de ser un yuppie exótico viviendo en el extranjero a ser el presidente de un país ultra complejo como Colombia. No es falta de comunicación, es que no tiene ni idea del pueblo que gobierna. Y el pueblo que gobierna, está notoriamente fastidiado confrontándolo en la calle. Ventana de oportunidad Es difícil prever en qué terminará la explosión de esta olla llamada Colombia. Contra todos los pronósticos la movilización se mantiene, la indignación con un Gobierno pusilánime crece y la moral de la gente se encuentra intacta. La ruptura que ha significado el 21N y los acontecimientos posteriores, identifican un momento excepcional y favorable en la correlación de fuerzas. La ventana de oportunidad se ha abierto para que los pueblos, y no las élites, sean los dueños de un nuevo porvenir. No se equivocó VOZ en la portada de la semana pasada: ¡En las calles se construye la historia! *¡Si señor, como no, EL ESTADO LO MATÓ! Dilan Cruz estará siempre en la batalla por un país distinto. #EsmadAsesinos.


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Una jornada de protesta se convirtió en un gran movimiento de indignación nacional, por el acumulado de una amplia problemática a la que se le exige soluciones reales en búsqueda de mejores condiciones de vida. Los colombianos vencen el miedo

#21N: Un hito de l

Los rostros de

Juan Carlos Hurtado Fonseca

C

acerolazos, bailatones, canelazos, chocolatones, bloqueos, marchas, bicicletones y velatones son algunas de las formas escogidas por millones de colombianos en las principales ciudades del país, para expresar su rechazo al Gobierno de Iván Duque y exigir un viraje en sus políticas económicas y de paz. Las acciones han sido desarrolladas luego del paro nacional del pasado 21 de noviembre, #21N, que se convirtió en un hito de las movilizaciones del país en el último siglo, dada la cantidad de manifestantes. Pero no solo eso, la indignación por años de aguante de violencia, incluida la estatal, sumada a la pauperización de amplias capas sociales, hicieron que las movilizaciones continuaran más allá de lo esperado por los convocantes al paro. Y es que, al parecer, la ola de descontento latinoamericano llegó al país para quedarse. Es como si el libreto de las páginas de la historia nacional de las últimas semanas lo hubiera escrito el cantautor cubano Gerardo Alfonso con su canción Son los sueños todavía, pues esta sociedad se suma a las reacciones de los chilenos, los ecuatorianos y los bolivianos que buscan el regreso de Evo Morales y el fin del neoliberalismo: Son los sueños todavía los que tiran de la gente, como un imán que los une cada día. No se trata de molinos, no se trata de un quijote, algo se templa en el alma de los hombres, una virtud que se eleva por encima de los títulos y nombres. En Colombia, ese “algo que se templa en el alma de los hombres” es la dignidad. Esa que era evidente en los rostros de los millones de caminantes que con cánticos, títeres, bailes, batucadas, carteles y arengas expresaban deseos de paz, de oportunidades laborales, de salarios dignos, de pensión, de soberanía, de educación y de cuidado del medio ambiente, entre otras cosas. Algunos de esos rostros hablaron con VOZ.

ta social es democrática y el presidente no debe mandar al Esmad porque nos manifestamos pacíficamente, debería escuchar las peticiones de un pueblo que no quiere volver a la guerra ni que la corrupción se silencie”. Omaira Eslava, docente en la Lo-

Con esta pancarta marchó en Bogotá el senador Gustavo P

Omaira Eslava.

calidad de Ciudad Bolívar en la Capital del país. “Hay un descontento con el Gobierno nacional, por doscientos años de historia de asesinatos, de crímenes, y queremos decirle a este Gobierno fascista que aunque nuestras vidas corren peligro tenemos que cambiar la sociedad para las generaciones futuras. Tenemos que estar en las calles porque cada día nos recortan más las posibilidades para tener una vida digna, recortan presupuesto para la salud, para la educación a pesar de que trabajamos nos quieren pagar un salario aún más bajo del que tenemos, que ya es de miseria, y nos quieren negar la posibilidad de pensionarnos. Además, porque son las mismas familias de siempre gobernando para intereses de ellos y de las multinacionales, por eso invito a la gente a movilizarse porque solo unidos podemos derrocar a un gobierno fascista”. Ana Páez, Madre de joven vícti-

Sergio Millán.

Colombia que es un paraíso, pero los gobiernos la han convertido en todo un infierno y no queremos más eso. Debemos tener más conciencia con el medio ambiente con la universidad con el pueblo. Estar en las calles es estar en pie de lucha, como lo está toda esta gente, como debemos estar para generar un cambio. El diablo es parte de nuestra cultura y la cultura también está en pie de lucha”. Viviana Álvarez del Resguardo

Amalia Rodríguez.

mos que hacer algo y desde nuestro escritorio no lo vamos a lograr. Tenemos que hacerle caer en cuenta al gobierno que las medidas que están tomando son malas, represivas y eso solo hacemos con la protesta social. Si las cosas no cambian debemos tener el coraje de seguir en la protesta. Tenemos que dejar un país con real equidad, no la que dice el Gobierno que es darle lo que le sobra a los pobres, eso no es equidad, a los pobres hay que darles es educación, trabajo y oportunidades”. El concepto Víctor Valdivieso, docente de se-

Pasos contra la guerra Camilo Alvarado es estudiante de

Ana Páez.

Camilo Alvarado.

psicología de universidad privada y sin pertenecer a ninguna organización, salió a marchar por voluntad, porque cree que en la movilización se da la unidad de todos los sectores: “Marcho por el asesinato de niños, por las cosas que el Gobierno quiere cubrir. Quiere que volvamos otra vez a la guerra para que se silencie la corrupción. Marcho por la falta de salud, por la reforma laboral que ahora se retractan porque vieron que venía el paro. Creo que la protes-

ma de falso positivo. “Marcho porque haya justicia, verdad y no repetición de las suertes de falsos positivos del Ejército Nacional de Colombia que mató a mi hijo Eduardo Garzón, en 2008. Es un crimen del Estado, de asesinos del Estado. Aunque hay investigaciones, no hay nada; queremos la verdad. Por eso estamos en las calles hoy, porque el pueblo está cansado y pedimos justicia y verdad. Aun después de firmar la paz hay falsos positivos. Buscamos la verdad plena, que nos digan quién mandó a matar a nuestros hijos, porque sabemos que fue el Ejército, pero no sabemos por qué y quién dio la orden”. Arte por la paz Sergio Millán, estudiante universitario de artes: “Estamos viviendo en

Viviana Álvarez.

La Montaña de Caldas, hace parte del Consejo Regional Indígena de Caldas, Cridec. “Apoyamos el paro porque la situación en nuestros territorios es muy complicada, nuestros líderes están siendo asesinados y queremos alzar nuestra voz de protesta por todo lo que pasa. Estamos en contra de que muchas multinacionales quieren llegar a nuestro territorio a saquear nuestros recursos naturales, uno de los cuales es el agua. La dignidad para nosotros es entregar la vida por nuestros territorios, levantar siempre la voz, siempre estar ahí con nuestras comunidades”. Amalia Rodríguez, integrante de los sindicatos de las Contralorías de Colombia, Asdeccol. “Estoy en la marcha porque estoy convencida de que tenemos que dejarle un país mejor a nuestros hijos y a nuestros nietos, tene-

Víctor Valdivieso.

cundaria. “Hay dignidad en las calles porque en la medida que se aumentan los mensajes y las estrategias represivas, el pueblo trata de sacar adelante sus reivindicaciones, sus exigencias y derechos, y manifiesta un valor inalienable como es la dignidad, que no puede ser sustituida o amedrentada por las medidas represivas del Gobierno. Si Duque no escucha, la gente debe mantenerse en las calles porque la historia ha demostrado que la mayoría de reivindicaciones y conquistas de los trabajadores se han conquistado a través de la movilización y la pelea. En la medida que haya más reivindicacio-


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Noviembre 27 de 2019 miserableza. Es inaguantable ver cómo sube la luz, el agua, todo. Yo estaba en Chile cuando empezaron las protestas y veo que allá hay corrupción, pero no como la de aquí. Allá invierten en obras, hay que ver esas carreteras, aquí no hay eso, esto es lamentable. Como trabajadora social he visitado gente en Bogotá que vive en condiciones infrahumanas. Nuestros políticos tienen muy buenos sueldos, ténganlos, pero déjenle al pueblo, dennos mejor nivel de vida. Un muchacho hoy día trabaja, llega los treinta años y cómo va a comprar una casa, dónde le hacen un préstamo bancario”. Julieth Cuellar, docente. “Desde

las movilizaciones

e la dignidad

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arma para responder y enfrentar la violencia y el cinismo del poder. Cinismo por la respuesta que le dio Duque a un periodista cuando se le preguntó por los niños asesinados en un bombardeo del Ejército: “¿De qué me hablas viejo?”.Y, por su alocución luego del #21N, en la que no se refirió a las exigencias de los manifestantes. Como el de la ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, quien ha dado a entender que las peticiones de los ciudadanos están insertas en el Plan Nacional de Desarrollo y que marchaban desinformados. Memes, videos, montajes, collages y hasta una adaptación de la famosa canción antifascista italiana, el Bella Ciao, llamada “Duque chao”, han servido para burlarse de medidas como la campaña de terror infundida por sectores de la policía, que fueron filmados llevando en camiones a grupos de vándalos que intentaban ingresar a los conjuntos residenciales a robar. Viene más calle

Petro, el excandidato a la Alcaldía Hollman Morris y militantes de la Colombia Humana. Foto J.C.H.

nes se pueden lograr mejores formas de dignidad y democracia. El hombre necesita dignidad y pan. Engels decía que antes de pensar o hacer cualquier actividad se debe comer, y en este caso hay que tener resistencia y desbordar el nivel de dignidad invitando a la gente que, por ejemplo, hoy no se sumó a esta movilización, que es el preludio de una serie que habrá”. Daniel Valencia, profesor univer-

Daniel Valencia.

sitario:“Uno llega a la dignidad cuando tiene capacidad de indignación; que es notificarle al otro que eso no lo acepta, que esas medidas, que la corrupción, que el asesinato, que la mediocridad, que entregarle el país a los capitales foráneos no lo aceptamos. Dignidad es eso, se empieza por ahí. Seguramente el Gobierno por ahora hará caso omiso a los reclamos de hoy, pero esto va avanzando. Esta marcha no es solo hoy en términos físicos sobre las calles de las ciudades, es la marcha sobre la historia. Eso es lo que hay que sostener y es lo que va a tener que entender en algún momento el Gobierno, que hay unas marchas sobre la historia, que la marcha no es sobre las calles, que algún momento la va a tener que detectar y ojalá no sea tarde”. Mafe Carrascal, activista política

Mafe Carrascal.

e influencer. “Estamos reivindicando la dignidad del pueblo colombiano. Estamos cansados de tantos abusos de este gobierno y de quienes nos han gobernado durante décadas, estamos cansados de que nos asesinen, de que asesinen al pueblo que tienen que proteger. Por eso decimos: ‘No más falsos positivos’, no puede ser que bombardeen niños y que los hagan pasar por guerrilleros, cuando en realidad son víctimas de la falta de oportunidades de la desidia estatal. No puede ser que sigan asesinando jóvenes y que los hagan pasar por disidentes o por guerrilleros. No puede ser que hagan lo que hicieron con Dimar Torres y que asesinen a los excombatientes que han firmado y que creyeron en la paz. “Si no atienden a nuestras peticiones no podemos rendirnos y haremos resistencia. El paro apenas empieza.Y si nos van a reprimir sin ponernos atención, pues vamos a seguir saliendo a las calles”.

Julieth Cuéllar.

la práctica le enseño a los estudiantes que ellos pueden exigir sus derechos. Es una noción de dignidad más asociada a lo que el pueblo debería estar gozando. Que no les dé miedo exigir en la calle lo que desde la ley ya debería estar garantizado. Ya hemos perdido el miedo, porque nos hemos dado cuenta que ante el mal gobierno y ante las medidas políticas que se han ido implementando no solo está en juego nuestro presente, sino también nuestro futuro. El miedo se ha perdido, las personas independientemente del sector al que pertenezca han estado a favor de estas acciones”. Olinda García, presidenta del

Mujeres Consuelo Gutiérrez, trabajado-

Consuelo Gutiérrez.

ra social. “Estoy aquí porque lucho por mi pensión que a mis 68 años no tengo y estoy pagando todavía. Pero también por los altos impuestos que pago por mi casa, por lo que se trabajó por parte de mis padres, debo pagar 42 millones y la DIAN no hace sino acosarme. Soy trabajadora social y he trabajado en educación y en pastoral social de la Iglesia Católica. Espero que hagan reformas benéficas, que quienes no pagamos durante los años de trabajo y si se puede comprobar que trabajó lo tengan en cuenta. Tango tres hijos y a todos les di una profesión y salieron a ganar millón quinientos de salario, eso es una

Olinda García.

Sindicato Nacional de Trabajadores al Cuidado de la Infancia y Adolescentes del Sistema Nacional de Bienestar Familiar, Sintracihobi. “Las mujeres en Colombia tenemos que hacernos sentir porque somos las más atropelladas por el Gobierno, solo es ver las madres comunitarias 32 años y a hoy no nos pensionamos, no nos ha dado lo que merecemos quienes trabajamos por la primera infancia. No le tenemos miedo a las amenazas que nos hizo tanto el ICBF como el Gobierno. Estamos en la calle exigiendo pensión digna, aunque no cotizamos porque no podíamos, nos tenían como voluntarias”. Caso omiso al miedo No obstante los intentos del Establecimiento para inmovilizar e ilegitimar las movilizaciones, estas se han dado y cada vez en mayor cantidad. En consecuencia, el Gobierno ha respondido con mayor violencia de sus cuerpos policiales manchando las calles con la sangre de jóvenes, estudiantes, mujeres y hasta bebés que han tenido que ser atendidos en hospitales. Por lo contrario, el humor que caracteriza al colombiano, ha sido otra

Luego de la marcha del #21N, miles de colombianos estuvieron prestos a la espera de las orientaciones del Comité Nacional de Paro, integrado por las centrales obreras, la bancada alternativa en el Congreso de la República, la Cumbre Agraria y las organizaciones indígenas y estudiantiles; quien solamente solicitó una reunión con el presidente Iván Duque para debatir las motivaciones y razones del paro: el paquetazo de medidas regresivas en materia económica, social, laboral y ambiental, por la vida, la paz y los derechos humanos. Llamaron a la ciudadanía a estar atentos a desarrollar nuevas acciones en la calle si el gobierno nacional mantenía la desatención a los reclamos. Pero los manifestantes emprendieron otras acciones, y al mejor estilo de países del cono sur, realizaron el más grande cacerolazo que se haya visto en Colombia. Además, desarrollaron otras acciones de solidaridad y resistencia barriales, universitarias y sindicales. Para algunos ciudadanos y dirigentes políticos de oposición, los convocantes del #21N debieron haber hecho un llamado a mantener las movilizaciones y los paros donde fuera posible, y las asambleas barriales o vecinales para informar y buscar otras formas de presión y resistencia, hasta que el gobierno Duque haga cambios en beneficio de todos. Pues, los niveles de movilización social vistos ahora, no habían sido alcanzados hace décadas, lo que convirtió una jornada nacional de protestas en un gran movimiento de indignación, con una amplia problemática, a la que se le debe encontrar soluciones a corto, mediano y largo plazo, en búsqueda de mejores condiciones de vida. Por lo que resta del año, habrá varias movilizaciones. Razones sobran. Es una sociedad que le advierte al Establecimiento que está a punto de que se le rebose la copa. Y aunque es evidente la situación del país, será recurrente ver a periodistas de la gran prensa en las marchas preguntando: “Por qué protesta”; de la misma manera como sucede en una escena de la película La estrategia del caracol, donde un despistado reportero de televisión, interpretado por Carlos Vives, cuestiona a uno de los habitantes que se resisten abandonar la casa: - Don Gustavo, lo que no entiendo es ¿todo esto para qué? - ¿Para qué? ¿Cómo que pa’ qué? Pues paaaa’… ¿Pa’ qué le sirve a usted la dignidad? ¿Ah? ¿Esa palabra no existe o qué? O ¿no la usa allá en televisión? ¿Cómo que pa’ qué? ¡Pa’ la dignidad hombe, pa´ la dignidad nuestra! ¡Qué tal lo que pregunta este huevón…!


PAZ

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Manifestación feminista.

¿Víctimas o sujetas políticas?

Liberación del relato y de la palabra femenina A pesar del continuum de violencias machistas que las mujeres siguen padeciendo en todo el mundo, hoy en día son diferentes las razones que les permiten pasar de víctimas a sujetas de derecho y de esta forma, ser capaces de liberar la palabra y el relato Adriana Vanegas

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a violencia machista no solo se ha incrementado en Colombia y América Latina, sino que hoy nos encontramos con una denuncia mediática de miles de mujeres sobre las conductas sexuales de reconocidos hombres del poder político, del poder de los medios de comunicación y del entretenimiento, de algunas iglesias y sectas, las cuales excusan sus actuaciones y hasta piden disculpas por sus comportamientos injustificados, con mujeres, hombres, jóvenes, niños y niñas. Hemos visto cómo en Francia, desde el caso DSK (Dominique Strauss Khan) director del Fondo Monetario Internacional, se vio obligado a renunciar, no solo a su cargo, sino a su vida política en el Partido Socialista Francés. Se conocen denuncias sobre sexismo y racismo que mujeres han hecho contra el presidente Trump y contra el presidente Bolsonaro, y también contra sus acusaciones sobre la teoría de género y su prohibición en las escuelas del Brasil. Vale la pena recordar también el escandaloso caso Bill Clinton y el caso del millonario empresario Jeffrey Edward Epstein, luego de las innumerables denuncias de mujeres jóvenes

que, al parecer fueron prostituidas, caso que salpicó incluso, al príncipe Andrés, miembro de la monarquía inglesa y muchas otras figuras públicas. Han sido muy importantes las denuncias de artistas, de trabajadoras, de mujeres jóvenes, frente a Harvey Weinstein, reconocido director de cine estadounidense acusado de violador y de acosador sexual de más de veinte mujeres. Esto ha abierto una insospechada realidad sobre los miles de hombres que acosan a las mujeres, utilizando su poder para subordinarlas y premiarlas después de humillarlas y así disminuir su posibilidad de denuncia y su dignidad. Weinstein, ganador de más de cinco premios Oscar, ha sido destituido de la Academia del Motion Pictures Arts y de las Ciencias. Esto ha permitido que otras mujeres liberen su palabra y quienes se atreven por primera vez, después de mantener el silencio, puedan hablar de su dolor y de su realidad. La explotación de las mujeres en Colombia En Colombia, las denuncias de la Policía Nacional contra el clan del Golfo muestran cómo las niñas entre los ocho y 12 años se constituyen en los trofeos cotizados de los señores de la guerra y del narcotráfico. Solo el año pasado, más de 2.500 mujeres fueron violadas. Más de la mitad eran niñas y niños entre doce y catorce años. de esta forma, aumentan el acoso y la violencia contra miles de mujeres, niños y niñas en el mundo y en Colombia, en un sistema que quiebra los lazos sociales y entorpece las relaciones entre los géneros, pero también fractura la vida de miles de mujeres y niños y niñas. En el momento actual aumenta la denuncia sobre el acoso sexual, la violencia y la mercantilización del cuerpo de las mujeres con la subrogación de los úteros y de los vientres de las más

pobres, en América Latina y en Colombia. A esto se le añade la trata de personas (en su mayoría niñas y niños jóvenes), que se constituye en uno de los flagelos más grandes de la depredación del capitalismo contra los y las más vulnerables. Vemos, así mismo, como en la frontera venezolana son muchas las mujeres del vecino país que se convierten en objetos de placer, ante la necesidad económica, y se constituyen en cuerpos explotados sin ninguna esperanza de cambio de vida digna. Pero esto es algo que ocurre en todas las fronteras mundiales donde la población femenina es la primera víctima de las violaciones en África, en Siria, Guatemala, San Salvador, en la frontera centroamericana; en México, el caso de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, y los miles de casos denunciados por la valiente periodista Lydia Cacho defensora de los derechos de la mujer en México. En Colombia, en el Pacífico y en Buenaventura, donde la violencia contra los cuerpos femeninos es aterradora. Hacia una educación transformadora de las relaciones entre los géneros La pregunta ahora, al reflexionar sobre la gravedad de las diferentes expresiones de violencia machista en todo el mundo es ¿cómo propiciar una política de desmonte del mandato de masculinidad propiciado por el patriarcado capitalista y la transformación de las jerarquías de género? Así mismo, es necesaria la puesta en práctica de una educación no sexista e incluyente de las mujeres en la vida social, económica y política. Lo que está en juego, va más allá de la política de la igualdad entre los géneros, tenemos que construir una educación que incluya la diversidad, la diferencia sexual y la posibilidad de avanzar en la lucha por un mundo civilizado y en paz.

Estamos ante el cambio de época, escenario en que las mujeres amplían su horizonte educativo, político, y social. Las políticas de géneros nos invitan a la construcción de sociedades más justas e incluyentes. Por estas razones, la liberación de la palabra de miles de mujeres en el mundo capitalista, el acoso y la violencia sexual, toman un eco insospechado y la lucha de la población femenina se perfila como una necesidad que tiene que ser asumida por el movimiento social, para frenar la explotación y cosificación del cuerpo de las mujeres, de las niñas y niños en el mundo. Es de saber que se ha pretendido, con las políticas neoliberales, dominar y silenciar las necesidades de esta población, preservar y mantener las jerarquías entre géneros, lo cual es el fundamento mismo del orden de lo político y de la política. La violencia de género es una realidad consustancial al capitalismo En el marco de la conmemoración del 25 de noviembre institucionalizado contra la violencia a las mujeres, es necesario recordar el cruel asesinato de las hermanas Mirabal, por parte del dictador Leónidas Trujillo. Cabe preguntarnos cómo y por qué la violencia de género, el acoso, la violencia sexual y los feminicidios. Las violencias siguen en aumento a pesar de los avances en los marcos normativos, de las leyes contra la violencia machista, de la legislación contra el feminicidio y contra el acoso sexual; a pesar de esto, la violencia continúa, contra miles de mujeres, niños, niñas, y jóvenes. Pero crece la huelga del movimiento social, en el mundo, contra este flagelo; aumenta la unidad de las mujeres y sus luchas en el mundo y al lado del movimiento de masas; con el movimiento sindical de clase, y contra el capitalismo, contra el imperialismo, contra el ticolonialismo y contra el racismo. ★


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PAZ

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Tejedoras de memoria En estos tiempos de negación de la historia, de la memoria y la verdad de los hechos dolorosos y violentos que ha vivido el país durante décadas, es perentorio defender el derecho de las víctimas y de las futuras generaciones a conocer la verdad construida colectivamente, no la impuesta desde el Estado Movilizavión de mujeres por la memoria. Foto archivo.

María P. Cardona Mejía

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ebido las posturas antihistóricas del actual director del Centro de Memoria Histórica, Colombia exige y reclama poner la verdad como simiente de una nueva sociedad. Las tejedoras de memoria no somos vengadoras, somos tejedoras de una colectividad que reclama verdad y justicia. El Instituto Latinoamericano de Derechos Humanos manifiesta: “En un Estado de Derecho el proceso jurisdiccional parece ser el único camino legítimamo de la verdad, como basamento histórico, con permanente proyección de futuro”, esto sólo será posible con la vinculación de todos los actores, esto es, Estado en todas sus expresiones paramilitares e insurgencias, de no darse esta vinculación en el esclarecimiento de los hechos estaríamos ante una verdad construida por quienes, desde el Estado se consideran “vencedores.” En este sentido, se reclama la verdad completa: ¿Qué pasó? ¿Por qué pasó? ¿Quién ejecutó la orden? ¿Quiénes dieron la orden? ¿Quiénes escalaron hacia el poder político y económico arrebatando vidas? ¿Qué desarrollo exógeno y endógeno se le truncó a la sociedad, a las organizaciones y a las familias con los asesinatos de líderes y lideresas de oposición, defensoras y defensores, ambientalistas, reclamantes de tierras, y los recientes asesinatos de excombatientes firmantes de los acuerdos? ¿Qué país, qué tipo de sociedad tendríamos si por dar solo un ejemplo, a Jaime Pardo Leal no se le arrebata su valiosa vida y hubiésemos tenido la oportunidad de que llegase a la presidencia? ¿Por qué se bombardea un territorio en Caquetá y se ciega la vida de niñas y niños? ¿Qué les queda a las madres y padres de estos infantes? Estos interrogantes nos entristecen pero alimentan nuestra lucha por lograr la verdad como memoria y hacer de esta memoria el puente entre el antaño violento y el futuro en paz, sin violencias, con memoria como herramienta política y organizativa encaminada a la construcción de la paz completa, del pleno goce de los derechos humanos, de hacer realidad el derecho a vivir dignamente y libres de violencias. Esa verdad nuestra, construida por nosotras como Libertad – liberación, de tal manera que las víctimas,

por décadas segregadas, oprimidas, podamos hablar y mostrar nuestra verdad, que al hacerse colectiva, la convertimos en instrumento de interlocución social que nos permita despojar a los victimarios de sus armaduras, sus cinismos, sus mentiras. La dignidad de las tejedoras Un pueblo sin memoria es un pueblo sin dignidad, y las tejedoras de memorias tenemos claro nuestro papel en la defensa de la dignidad. Vale la pena recordar un cuento titulado “Guillermo Jorge Manuel José” de Julio Vives, Ediciones Erake. En uno de sus apartes dice: “Guillermo Jorge Manuel José que no era un niño muy grande le pregunta a la señora Marcano que tocaba el piano ¿Qué es la memoria?” La señora le responde “Algo tibio, mi niño, algo tibio”. Es este calorcito del ejercicio de recuperar memoria y exigir verdad lo que nos ha permito hacer de las ausencias impuestas por el poder de las armas y el miedo, permanentes presencias.

Un pueblo sin memoria es un pueblo sin dignidad, y las tejedoras de memorias tenemos claro nuestro papel en la defensa de la dignidad Aquellas mujeres y aquellos hombres con quienes compartimos la militancia, la vida familiar, los sueños, las risas, los llantos; cuya ausencia nos fue impuesta, jamás nos abandonarán, porque nos negamos a olvidar, porque las y los mantenemos como memoria viva permanentes en la marcha, en el plantón, en el grito libertario, en la exigencia de que ni en nombre de la paz ni en nombre de la democracia es legítimo despreciar los derechos de las víctimas. La historia no se borra de un brochazo tapando murales, ni negando la realidad y los hechos, la memoria y la verdad colectiva están ahí, en los ríos,

los océanos, las veredas, las montañas, las calles, en todo el paisaje, en los recuerdos de las víctimas, esos recuerdos que a veces nos hacen llorar de rabia e impotencia y otras nos hacen sonreír con amor al traer al presente aquellos momentos tiernos, traviesos, militantes que compartimos con nuestros ausentes – presentes. El papel de las organizaciones Las organizaciones de víctimas y defensoras de derechos humanos han realizado ejercicios de memoria a través de plantones, intervenciones callejeras, mítines, actos privados y públicos, homenajes en aniversarios, llenos de hermosas metáforas e imágenes para mostrarle al mundo lo que ocurrió y sigue ocurriendo con el clamor de que no se repita, de que se den reales garantías de no repetición. Algunas veces, al calor de un tinto o de unas cervezas nos encontramos, nos reconocemos, nos abrazamos y las y los traemos recordando sus risas, sus gestos, sus luchas, sus rabietas, sus errores y aciertos, su ternura, sus frases. Cómo olvidar la larga y hermosa cabellera de Carmen Elisa Nova; la entrega y amor en el ejercicio de la enfermería de Marlene Rengifo; tantas mujeres, que se hace corto el espacio para nombrarlas. Nos negamos a olvidarlas nos mantenemos tercas en el recuerdo haciendo del recuerdo la savia que alimenta el tronco de nuestras luchas diarias, en la marcha, en el blanco del cafeto en flor, en la montaña vibrante, en el río cantarín, en el océano majestuoso, ahí están y estarán convocándonos a continuar, a no desfallecer, a hacer temblar las calles con nuestro clamor en la defensa de la vida. Y es esa permanente presencia la que nos llena de valor para demostrar nuestra indignación y rechazo ante el afán institucional de negar la verdad, de imponernos su narrativa amañada e impune desconociendo la nuestra y la de las organizaciones defensoras y acompañantes. Las tejedoras están en todo el país Cada ejercicio de recuperación de memoria es un grito libertario feme-

nino de exigencia de nunca más criminalidad estatal, de acción política hacia la construcción de una nueva sociedad equitativa, justa. Solo en la medida que se construya colectivamente la verdad, se respete y se reconozca esa verdad podremos avanzar hacia la democratización del país y lograr las bases que permitan la real aplicación de los mandatos y protocolos allanando el camino hacia el pleno desarrollo de la dignidad humana y el respeto de los derechos humanos Las buscadoras de las víctimas de desaparición forzada en las diferentes regiones del país y las tejedoras de la memoria histórica lo hacemos convencidas de que este es el camino para lograr, más temprano que tarde, que la muerte nunca más sea impuesta, que la muerte llegue porque hemos alcanzado el final del ciclo vital, que lleguemos a morir porque es natural morir una vez recorrido el camino, no porque se nos trunque el camino y se nos imponga la muerte. Juntemos nuestras voces, nuestras manos, nuestros sueños y construyamos entre todas nuestra verdad, mirando hacia el pasado con amor y valor para que no se repita, mirando hacia el futuro con esperanza, un futuro en el que las nuevas generaciones, nuestras hijas e hijos, nietas, nietos, bisnietas y bisnietos puedan vivir libres, dignos y plenos, bajo la sombra protectora de las araucarias, de las palmas de cera, de los cafetos en flor, de las ceibas, al amor y a la vida cantar. Solo así podremos descansar y exclamar con orgullo y humildad, “tarea cumplida”. Convocamos al permanente ejercicio de la memoria y de la verdad construida desde todos nuestros espacios, polifonías y sueños. Recuperar la memoria y la dignidad de las víctimas de criminalidad estatal es nuestro deber, nuestro derecho. ★

Juntemos nuestras voces, nuestras manos, nuestros sueños y construyamos entre todas nuestra verdad


JUVENIL

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Noviembre 27 de 2019

Luego de conocido el deceso del estudiante, este sitio, frente al Hospital Universitario San Ignacio en Bogotá, se convirtió en un lugar de perenigración donde cientos de ciudadanos dejaron flores, mensajes escritos y velas que daban fuerza a la familia de Dilan Cruz, y exigían el desmonte del Esmad. Al momento de tomar esta fotografía, un grupo de policías pasó en motos por la carrera séptima y se burlaron de los manifestantes, lo que enardeció los ánimos.

Que luchar por la educación no nos cueste la vida

Dilan vive, el paro sigue La noche del 25 de noviembre falleció el joven Dilan Mauricio Cruz, quien fue impactado en su cabeza con un arma no convencional por parte de un agente del Escuadrón Móvil Anti Disturbios, Esmad, mientras protestaba pacíficamente por el derecho a la educación en un plantón realizado en la ciudad de Bogotá, en el marco de las movilizaciones desarrolladas durante las jornadas del paro nacional Marcel Guarnizo Prieto

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l joven Dilan Mauricio Cruz falleció luego de luchar por varios días en una unidad de cuidados intensivos del hospital San Ignacio de la ciudad de Bogotá, donde había sido recluido el día sábado 23 de noviembre, luego de que un agente del Esmad impactara su cabeza con lo que parece ser un “arma no convencional”, las cuales están prohibidas por el derecho internacional humanitario, pero cuyo uso por par-

te de este escuadrón es conocido de tiempo atrás. Con apenas 18 años, Dilan participaba como cualquier ciudadano tiene derecho a hacerlo, en las protestas que se han prolongado durante varios días en el marco del denominado paro nacional. A su corta edad ya había tenido que padecer las injusticias que se viven a diario en Colombia como fruto de la implementación de políticas que profundizan las desigualdades sociales y económicas en la mayoría de la población. No logró llegar al grado de su bachillerato que debía realizarse el pasado lunes en el colegio Ricaurte IED, debido a que se encontraba luchando por su vida en la UCI del hospital, pero se graduó con honores como un gigante de la lucha social convirtiéndose en el símbolo de las manifestaciones que se están desarrollando en Colombia por el derecho a la vida, a la paz y contra el gobierno de Duque y sus políticas que afectan a la inmensa mayoría. El privilegio de la educación El sueño de Dilan, como el de miles de jóvenes que se encuentran en la misma situación, era el de poder estudiar una carrera universitaria. Ese fue uno de los motivos que lo impulsaron a salir a las calles a protestar. Según el académico Julián de Zubiría,“en Colombia solo el 10% de los jóvenes de estrato uno llegan a la universidad. Colombia está muy atrás en términos de otros países de América Latina. Lo más grave, los niños colombianos de cero a seis años no tienen acceso a una educación pública”.

Acceder a la educación es una especie de privilegio para quienes lo logran y un sueño para quienes por sus condiciones materiales de vida no cuentan con el dinero suficiente para comprar un pin, pagar una matrícula, costear sus pasajes, garantizar su alimentación, sacar unas fotocopias o realizar un trabajo. La política neoliberal de desfinanciación de la educación superior pública, el pasivo pensional de las universidades, la corrupción, entre otros factores, hacen demasiado difícil la ampliación de cobertura y la garantía de la educación como un bien común y derecho fundamental.

la violencia en las marchas, dispara a los rostros de quienes participan en las protestas, utiliza armamento no convencional, patea a mujeres y ancianos y no respeta los derechos humanos. Su modo de operar ya se sale de los patrones del abuso de fuerza, y va configurándose en un escuadrón homicida que es desplegado por todo el país y que ya ha cobrado las vidas de docenas de personas. Hoy se hace más vigente que nunca la exigencia del desmonte de este grupo criminal y una reforma estructural a las fuerzas armadas para que su actuación respete los derechos humanos.

Desmonte del Esmad

El paro sigue

Oscar Salaz, Jhonny Silva, Nicolás Neira, Carlos Giovanni Blanco, Jaime Acosta y ahora Dilan Cruz, son apenas algunos de los jóvenes que han muerto por el abuso de fuerza a manos del Esmad, en el marco de protestas y manifestaciones sociales. En los casos de Jhonny y Nicolás, ya se condenó a la Policía Nacional por estos hechos. Ya son muchas las pruebas, los videos y las denuncias por parte de un sinnúmero de sectores y ciudadanos, que evidencian el accionar criminal de este escuadrón. No solo se generan infiltraciones de la fuerza pública a las movilizaciones con el fin de sabotearlas y generar el caos que “justifique” el uso de la fuerza de la policía y la ahora llamada “regulación” de la protesta social, sino que también se rompen todos los protocolos establecidos para el accionar de este escuadrón que agrede sin motivo a los manifestantes, genera

Ante el vil asesinato de Dilan por parte del Estado, ante la invitación a “dialogar” por parte del Gobierno de Iván Duque mientras debajo de la mesa va implementando el paquete legislativo que el paro rechaza, ante las medidas de militarización, estigmatización y judicialización del paro, ante la política del odio, exclusión y miedo de Duque, el paro sigue. Durante esta semana se realizarán diversas acciones de movilización a nivel nacional, el paro se mantiene y la indignación va en aumento ante los oídos sordos de este gobierno incapaz y su política guerrerista. No lograrán apagar la llama que alumbra el camino hacia un mundo mejor, los sueños de Dilan se multiplicarán en las calles hasta lograr alcanzarlos, su memoria y legado seguirán firmes en los corazones de todos aquellos que luchan por un país mejor.


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Noviembre 27 de 2019

MUJERES

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La trata de personas

Capitalismo patriarcal y la esclavitud del siglo XXI

de la economía mundial, después del tráfico de armas y el narcotráfico, el esclavizar la gente, cosificarla, despojarla de su dignidad humana, se ve la necesidad de contar con penas económicas y punitivas ejemplarizantes, perseguir y castigar las redes mafiosas que se enriquecen con este comercio infame, donde siempre la víctima más vulnerable es la mujer y el cliente o tratante, en su mayoría hombres, son los que llevan la ganancia del negocio. Medidas de prevención

La mercantilización de las mujeres es el elemento fundamental del control por parte del sistema de dominación patriarcal y del capitalismo Yohann Guerrero Pérez

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n la época colonial las mujeres, principalmente las africanas, eran capturadas con el fin de ser traficadas. Asimismo eran comercializadas con un triple propósito: mano de obra gratuita, la reproducción de esclavos y para servir de objeto sexual. Es en el momento en que empiezan a ser vendidas mujeres blancas en Europa, como objetos sexuales, que se le denominó trata de blancas a esta forma de esclavismo. En América Latina, durante la conquista, los españoles tomaban o entregaban el botín de mujeres. Hoy el tráfico continúa. Solo el nombre ha cambiado, y lo denominamos trata de personas. Esclavitud del siglo XXI o esclavitud moderna es un delito que viola los derechos humanos en toda su magnitud, cosificando y desdibujando la dignidad humana. Este delito tiene fines o modalidades, como un fenómeno que es inseparable de las economías nacionales e internacionales, lucra distintos sectores y combina las formas más atroces de violencias. Así, se entiende que incurre en el delito, quien capte, traslade, acoja o reciba a una persona dentro del territorio nacional o hacia el exterior con fines de explotación, entendiendo por explotación el hecho de obtener cualquier provecho econó-

mico con beneficio para sí o para cualquier otra persona. Colombia, el número tres en la lista Colombia fue uno de los primeros países que en América Latina posicionó el tema en la agenda política del Estado. Paradójicamente, nuestro país es hoy el tercero en la región con mayor número de víctimas. Esto, muy a pesar de la ratificación de convenios y protocolos internacionales, así como del extenso desarrollo legislativo nacional. Bogotá es la ciudad que más casos reporta en el país, pero pocos judicializados por este delito. La mayoría han sido tipificados y judicializados bajo otras formas de crimen, lo que contribuye a enmascarar el fenómeno y a invisibilizar a las víctimas. Lo anterior evidencia un hecho que es recurrente, en lo que respecta a la situación de derechos humanos en el país, la persistencia de una mirada legalista y demagógica que no se traduce en justicia para las víctimas. De igual modo, pone de manifiesto el hecho de que la normatividad y legislación existente, no han logrado abarcar el enorme conjunto de variaciones que envuelve el delito de trata de personas, en lo que corresponde a las características de las víctimas y a las situaciones de explotación. El “paradigma víctima inocente-depredador violento”, al que se refiere Kay B. Warren, en su ensayo Problematizar la dicotomía víctima/ tratante en los esfuerzos por combatir la trata de personas; sobre el cual ha sido consolidada la normatividad vigente, ofrece posibilidades de justicia a una víctima ideal, casi perfecta, que se reconozca como tal y sin ninguna capacidad de agencia. Es decir, a una víctima que solo existe en la norma, desconociendo que hay víctimas que llevan sus cadenas invisibles, aún sin saberlo.

La mayoría de las víctimas no recurren a las autoridades por temor de represalias a ser revictimizadas, deportadas, o incluso encarceladas. De hecho, para una víctima que sufra cualquier tipo de violencia es difícil reconocerse como tal; por eso el Estado no debe revictimizar, ni prostituir su argumento, al contrario, debe contar con servidores públicos idóneos y sensibles en el tema para atender a las personas que hayan sido o se encuentren en estado de vulneración. Un caso conocido Por otro lado está la forma como ha sido tratado el fenómeno, especialmente desde los medios de comunicación, esto es, estigmatizando a la víctima, asociándola a contextos sociales y económicos deprimidos, a un grupo etario particular; escondiendo el hecho de que afecta a personas de distinto sexo, con identidades de género y edades y situaciones socio económicas diversas. Al mismo tiempo, se ha relacionado el fenómeno con una única forma de explotación: la explotación con fines sexuales, y ha ubicado a las víctimas en un lugar que es susceptible de todo tipo de juicios moralistas, en los que la tensión prostitución-explotación sexual deshace las posibilidades de sanción del delito. Debido a lo común de esta situación, la sociedad se ha acostumbrado a ir como caballos con blinkers, acostumbrados a una normalidad que es delito. El pasado 11 de noviembre, sale a la luz pública, el caso más reciente de un lugar reconocido en la localidad de Chapinero, en donde cae una red de traficantes de personas y se rescatan varias víctimas. Cabe preguntarse ¿esto no era perceptible para los clientes?, ¿para los vecinos del lugar?, ¿para el dueño del establecimiento?, ¿para las instituciones? Siendo la tercera fuente

Los modus operandi de las bandas de traficantes de personas varían. Se pueden captar, por ejemplo, a través de redes sociales con invitaciones falsas; ofertas laborales, amigos, agencias ficticias; bien sea por medio de la fuerza, la coacción, la amenaza, el rapto, el engaño, o el abuso de una situación de vulnerabilidad. Es decir, a las buenas o a las malas, una persona puede dar su consentimiento y si llega a ser víctima del delito, sigue siendo víctima, y como tal, tiene derecho a ser atendida a través de las rutas que debe tener el Estado para hacerle frente a este flagelo. La característica principal del delito, es la privación de la libertad y limitación de la autonomía, entre los fines tenemos: toda forma de explotación sexual, los trabajos forzados, la servidumbre ajena, el tráfico de órganos, vientre subrogado, el matrimonio servil y la mendicidad ajena. Ahora bien, alrededor de la trata hay otros delitos que se fortalecen, como la migración ilegal, los falsificadores, las pandillas, la corrupción, entre otros. Por tanto, es obligación de los Estados desarrollar medidas legislativas, y pedagógicas para desestimular la demanda, desarrollar servicios especializados para proteger y asistir a las víctimas, incluyendo servicios de salud que reconozcan los efectos inmediatos y a largo plazo en su bienestar físico y psicológico. Diseñar medidas para prevenir y transformar las causas que generan y mantienen la explotación, como la discriminación, la desigualdad de género, el abuso y maltrato, la falta de oportunidades, el conflicto y el desplazamiento forzado, entre otros. Las mujeres, los niños y las niñas son los principales afectados de este delito, y debe quedar claro que no son productos de consumo. Hay que cambiar las causas de fondo, particularmente en las relaciones de dominación.


INTERNACIONAL

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Chile

El gobierno chileno intenta bajarle la presión a las movilizaciones sociales con paños de agua tibia, que no responden a la profundidad de la crisis. Vivienda, salarios, revisión de la política tributaria, democracia, inclusión social, revisión del modelo de desarrollo neoliberal, en la agenda

Ricardo Arenales

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a semana pasada, las fuerzas políticas chilenas anunciaron un ‘acuerdo nacional’, en torno a un proceso constituyente, que procure la paz en el país y conduzca a la convocatoria de un congreso constituyente, del cual emane una nueva carta política que supere la actual, aprobada bajo los cánones de la dictadura del general Augusto Pinochet. La expresión congreso constituyente no coincide exactamente con la de Asamblea Nacional Constituyente, que vienen reclamando las fuerzas que han protagonizado las movilizaciones que han sacudido a Chile en las últimas semanas. Es necesario precisar que el acuerdo es respaldado por la casi totalidad de los partidos con representación parla-

Una constituyente eunuca

mentaria. Esto incluye un abanico de 13 partidos, desde los que integran la Concertación Nacional, en el gobierno, hasta los del Frente Amplio, con matices de izquierda y centro izquierda. Mecanismo excluyente El primer problema de esta fórmula es que no incluye a otros partidos reconocidos, tampoco a los movimientos sociales consolidados ni a otras fuerzas de la sociedad, que tuvieron un notable papel dentro de las movilizaciones recientes y en la confección de una agenda de demandas sociales al gobierno de Piñera. El acuerdo insinúa que el órgano de consulta constitucional que se propone podría estar integrado por miembros del Congreso de la República, sin definir siquiera cómo se escogieran. En todo caso, esos miembros serán seleccionados por los propios partidos re-

Uruguay

Viraje al neoliberalismo Las autoridades electorales admitieron la existencia de un ‘empate técnico’, suspendieron los escrutinios e iniciaron un reconteo de votos, que podría terminar el jueves o viernes de la presente semana

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l pasado domingo 24 de noviembre se llevó a cabo la segunda vuelta electoral en Uruguay, para la escogencia de nuevo presidente de la nación. La consulta en

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las urnas se llevó a cabo en un escenario de polarización política, en una disputa cerrada entre una coalición de partidos de derecha, que respaldaron al candidato del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou y el candidato del Frente Amplio, Daniel Martínez. De acuerdo a datos suministrados por la Corte Electoral del Paraguay, a la media noche del domingo, contabilizados el 92.45 por ciento de los votos, el candidato de la derecha se imponía por un estrecho margen sobre el candidato de la izquierda democrática. Lacalle obtenía el 48.89 por ciento de los votos, y Martínez el 47.34 por ciento. En estas condiciones, las autoridades electorales admitieron la existencia

conocidos por el servicio electoral, los mismos que suscriben el acuerdo. El organismo creado no podrá modificar sus procedimientos, por lo que queda amarrado a lo que acuerden los partidos; esos partidos además determinan el quórum, representatividad, reglamentos y tiempo de funcionamiento del mecanismo colegiado. Desde luego bajo los propios intereses de esos partidos. Gatopardismo La constituyente fue una demanda siempre presente a lo largo de las movilizaciones de los chilenos en las últimas semanas. Pero había otras, que tienen que ver con la creación de mecanismos universales de acceso a la salud y a la educación, sin costo, o a costos subsidiados. Vivienda, salarios, revisión de la política tributaria, democracia, inclusión social, freno a los apetitos desde un ‘empate técnico’, suspendieron los escrutinios e iniciaron un reconteo de votos, que podría terminar el jueves o viernes de la presente semana. Se especulaba con el hecho de si los uruguayos, de tradición civilista, mantendrán la calma o se lanzarán a las calles, a reclamar, cada bando, el triunfo electoral. Retroceso De confirmarse la ventaja del candidato del Partido Nacional, el hecho significaría la pérdida de conquistas laborales, populares y sociales, adquiridas por los trabajadores y el pueblo a lo largo de tres periodos presidenciales del Frente Amplio, y la sociedad daría un viraje hacia el neoliberalismo y la derecha. Obedecería ese triunfo a la conformación de una coalición de partidos de derecha y de extrema derecha, algu-

medidos de las grandes corporaciones, en fin, revisión a fondo del modelo de desarrollo neoliberal. Pero estas reivindicaciones, desde luego, no están contempladas dentro del acuerdo a que se llegó la semana pasada. Ni el espíritu constituyente es el mismo que reclaman los manifestantes en las calles. El presidente Sebastián Piñera acudió al tradicional gatopardismo, han dicho algunos analistas, en el que surgen teóricos del establecimiento que llaman a que algo cambie, para que todo siga igual. El gobierno chileno intenta bajarles la presión a las movilizaciones sociales, con paños de agua tibia, que no responden a la profundidad de la crisis. El presidente anunció cambios de gabinete, mientras la gente pide que renuncie. Los ciudadanos dicen que no hay otra solución que una verdadera asamblea nacional constituyente, que constituiría una solución democrática y pacífica al conflicto. nos de tinte fascista, que se coaligaron para evitar la continuidad de gobiernos de izquierda y retrotraer el proceso de cambios sociales en marcha. Este bloque no es otra cosa que una conjunción de sectores oligárquicos con el neoliberalismo de los Chicago boys, han dicho algunos analistas de ese país. Y una ultraderecha de fuerte arraigo militarista. La derecha de nuevo se alía con sectores filo fascistas. La derecha hizo todo el esfuerzo por cerrarle el paso al Frente Amplio. Pero a esta coalición de izquierda le corresponden responsabilidades en el resultado de las urnas. Estuvo tres periodos en la presidencia, contó con mayoría parlamentaria suficiente y, pudiendo llevar adelante su agenda, no consiguió unos resultados electorales holgados. Hay un descontento social por múltiples factores, que deberá ser valorado una vez se resuelva el destino de los uruguayos.


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INTERNACIONAL

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Estados Unidos

Socialismo ya no es ‘fuck’ Los movimientos socialistas, en la perspectiva electoral, apoyan mayoritariamente la candidatura de Bernie Sanders para las elecciones presidenciales del año entrante, pero orgánicamente se deslindan del Partido Demócrata y de los mecanismos non sanctos de su financiación Alberto Acevedo

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omo las corrientes de agua subterránea, que por ríos y mares se mueven impetuosas, mientras en la superficie parecen mansas, por la base social, de los Estados Unidos se registran trepidaciones que amenazan con cambiar el destino de la primera potencia del mundo. Una de ellas tiene que ver con a aceptación que los ciudadanos, especialmente los más jóvenes y los de origen latino y de otras nacionalidades, tienen de la palabra socialismo, que de-

Movilización de los socialistas Democráticos de América.

independiente de qué idea se tenga de lo que aquello significa. Entre los jóvenes En mayo pasado, una encuesta de Gallup indicó que el 43 por ciento de los norteamericanos cree que alguna forma de socialismo le caería bien a la democracia en Estados Unidos. De hecho, la palabra socialismo es más popular entre los jóvenes y las personas de color, indicó la consultora de opinión. Otra encuestadora constató que la mayoría de los jóvenes entre 18 y 29 años prefiere el socialismo al capitalismo, un asunto impensable hace apenas un par de años. Identifican ese ideal con modelos actuales en Suecia, Noruega, Holanda, e incluso Alemania. El hecho de que mencionen Alemania indica que es difusa y variada la idea

pasa por el rechazo a las políticas antiinmigrantes de la actual administración, porque se reduzca la población carcelaria, por la ampliación y universalización de los servicios de salud y educación. Denuncian que el contribuyente norteamericano aporta a salud el doble del promedio que se paga en los países industrializados y hasta tres veces el valor de los medicamentos. Potencial político Según informe del Fondo Monetario Internacional, FMI, divulgado en junio pasado, en Estados Unidos ha disminuido la esperanza de vida, aumentó el número de suicidios y se incrementó dramáticamente el número de muertes por sobredosis de drogas. El 40 por ciento de la población pobre, es más pobre que en 1983, anota el FMI. La victoria de Trump ha sido un revés devastador para sectores progresistas norteamericanos, pero también les ha hecho reaccionar de una manera que no hubiera sido posible con un gobierno de Hillary Clinton. Muchos sectores no eran conscientes del nivel de compromiso, del potencial político que han podido desarrollar, apoyando causas sociales, conquistando alcaldías en pequeñas localidades. En fin, se produce un reordenamiento no solo ideológico sino estructural. Hay quienes adelantan que el sistema de salud Medicare, que tuvo gran impulso durante la administración Obama, es una conquista indicativa del tipo de cambios que reclaman cada vez más ciudadanos. En ese marco de cosas, en la primera semana de agosto pasado se reunió en Atlanta el Congreso de los Socialistas de América, con participación de más de mil delegados de todo el país una asamblea considerada como la más radical de la izquierda norteamericana en las últimas décadas. Rol de la clase obrera

Bernie Sanders encarna una tendencia socialista dentro del Partido Demócrata.

finitivamente ya no es una expresión vulgar o un insulto en la jerga política de ese país. En el país más anticomunista, o más pro capitalista del mundo, mucha gente piensa que el socialismo podría ser una opción para sus vidas, y ya no siembra terror la posibilidad de que a alguien lo acusen de profesar ideas socialistas,

que tienen de socialismo, pero al fin y al cabo asocian este ideal con los de justicia social, poner freno a las guerras de invasión, a una catástrofe nuclear, así como poner freno al deterioro del ecosistema. Las nuevas tendencias socialistas norteamericanas comienzan a configurar una plataforma de acción que

Las deliberaciones fueron muy controvertidas, se expresaron distintas tendencias y hasta conatos de disidencias, pero al final se aprobó una agenda de lucha clara para los próximos días. Entre las conclusiones se plantea ampliar la base social del movimiento, dirigiendo acciones hacia la clase obrera multirracial norteamericana y hacia la clase media. Profundizar la lucha por los derechos de los inmigrantes, la justicia habitacional, contra los desalojos, por el

acceso libre al aborto, la despenalización del trabajo de los transexuales. Por salud pública universal. Los documentos programáticos del evento otorgan un papel fundamental a la clase obrera, en una transición justa a una economía respetuosa con las personas y con el medio ambiente, con garantía de empleo estable, incluso en el sector público. Esto indica que varias tendencias sociales vuelven a colocar al movimiento obrero en el centro de su estrategia. Entre el 21 y el 23 de junio pasado, el Partido Comunista de los Estados Unidos, fundado en 1919, celebró en Chicago su XXXI convención (congreso), con participación de unos 300 delegados e invitados de partidos hermanos de distintos países. El evento dio comienzo a las celebraciones del primer centenario de la fundación del partido, acontecimiento que es un éxito y un esfuerzo de sobrevivencia enorme, en uno de los países más anticomunistas del mundo. Fe en el futuro El partido cuenta con unos cinco mil militantes y ha fijado como su prioridad la derrota de la extrema derecha que representa Donald Trump para las elecciones de 2020. Objetivo en el que coincide con las demás fuerzas de izquierda. Los movimientos socialistas, en la perspectiva electoral, apoyan mayoritariamente la candidatura de Bernie Sanders para las elecciones presidenciales del año entrante, pero, orgánicamente se deslindan del Partido Demócrata y de los mecanismos non sanctos de su financiación. Reconocen sin embargo como un avance, no solo una serie de alcaldías que vienen ganando en pequeñas poblaciones, sino la elección de parlamentarias como Alexandria Ocasio-Cortez, una de las más caracterizadas líderes socialistas, y de Rashida Tlaib, una abogada de Michigan, de origen palestino. Las organizaciones que se definen como socialistas, crecen en el número de afiliados. Tal es el caso del Partido Nuevo Movimiento Americano o el Partido Socialista de los Estados Unidos, por ahora segmentos del Partido Demócrata. Tienen fincadas las esperanzas de que podrán ganar mayor simpatía entre la población latina, casi sesenta millones de personas, cada día más descontentos con la política económica del presidente Trump.


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LABORAL

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Noviembre 27 de 2019

Violencia de género en diferentes escenarios

El entorno político-sindical

Mujer trabajadora en el Valle del Cauca, región donde se concentra buena parte de la producción de pollo en Colombia. Foto Bernardo Peña Olaya, Escuela Nacional Sindical.

La violencia patriarcal y la vulneración de los derechos de las mujeres son problemas presentes desde hace siglos. Varias generaciones de mujeres han venido luchando contra estas formas de agresión, pues, el hecho de no tener derechos sociales, culturales, económicos y políticos hace parte de la historia que es necesario reescribir Martha Alejandra Wilches Pulido

H

an surgido avances significativos en la consolidación de los derechos, fruto de la concientización, indignación y sobre todo, de la movilización y participación activa de mujeres decididas. Derechos adquiridos importantes como: jornada laboral de ocho horas, educación, derecho al voto, a la propiedad privada, a la protección durante el embarazo, a ejercer una profesión, a las leyes contra las violencias de género. Todo ello en pro de condiciones dignas, igualdad de oportunidades y un entorno libre de violencias. Sin embargo, debido a la cultura patriarcal en nuestra sociedad, la violencia de género persiste, atentando, no solo contra la integridad física, sino emocional y psicológica de las mujeres.

Esto impacta directamente en el libre desarrollo de la personalidad y la libertad de expresión y repercute también en la baja o nula participación en los diferentes escenarios sociales y políticos, manteniendo el ciclo de dominio patriarcal. Precisamente, por esa violencia sistemática surge la necesidad de visibilizar y generar acciones concretas y conjuntas a nivel mundial contra esta grave situación. Es así como el 17 de diciembre de 1999 la Asamblea General de las Naciones Unidas designa el 25 de noviembre para conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, fecha con alto contenido histórico, puesto que 39 años atrás fueron brutalmente asesinadas las hermanas Mirabal, en 1960, tres activistas políticas de la República Dominicana durante la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo. Sin embargo, para erradicar la violencia machista en todos los ámbitos, debemos empezar a reconocer la invisibilización y normalización de esta a través de herramientas tradicionales usadas en los espacios patriarcales, tanto públicos como privados (ej. el hogar, el trabajo, los sindicatos, partidos políticos, las empresas, las instituciones del Estado, etc.). La estrategia de instrumentalización Una de estas formas de violencia es la instrumentalización de las mujeres, que consiste en el posicionamiento de las que no representan los ideales de las reivindicaciones de género, ni de la clase trabajadora, en los diferentes escenarios políticos y sociales, por el contrario, se dedican a practicar y promover las mismas lógicas patriarcales que tradicionalmente han generado opresión, con el fin de desdibujar el verdadero papel de la mujer en la

sociedad y mostrarlo como si fuese un progreso en la igualdad de género. Solo falta ver quién es la Vicepresidenta de Colombia para entender el tema. La participación política del sector femenino en los diferentes escenarios de construcción colectiva es medular, puesto que allí se empiezan a construir los verdaderos espacios incluyentes y de cambios. Por eso, en muchos sindicatos y escenarios políticos del país se pretende someter y reducir esta participación. La Violencia en el entorno sindical y político “… Todas las voces recogidas afirmaron que en el sistema sindicalistapatriarcal no se tiene en cuenta a las mujeres para la toma de decisiones y que las juntas directivas de los sindicatos han sido siempre un fortín masculino al cual ellas han estado ingresando con mucha dificultad…” (Reyes Cárdenas y Saavedra Restrepo. 2005. P. 126.). Este aparte del texto describe la situación histórica de la participación política de las mujeres, en este caso, en el movimiento sindical, donde han sido doblemente discriminadas por estar en una sociedad colombiana machista y crecientemente antisindicalista. Según López E,1 de La Universidad de Antioquía, este tipo de violencia política se puede caracterizar así: • La víctima es señalada por su actividad política o sindical con la firme intención de disciplinar o eliminar sus reivindicaciones sociopolíticas y laborales. • Es una violencia sistemática y generalizada. • Es una violencia histórica del mismo modelo económico y cultural. • Y por último, es disciplinante e instrumental, puesto que busca alcan-

zar la transformación, asimilación o cooptación del rol y perfil sindical, como una forma de regulación y control político del quehacer sindical, que pretenden el cambio de las posturas políticas e ideológicas. Es decir, el machismo reinante del país, pretende mantener diezmada la participación femenina en los espacios de toma de decisiones de las organizaciones sindicales, sociales y políticas. La violencia de género, definitivamente, es una problemática que nos compete a todas y todos, se debe trabajar en unidad de acción para eliminar cualquier tipo de violencia hacia la mujer, se debe continuar con la generación de espacios de formación y de sensibilización, orientados a generar y propiciar nuevas políticas que brinden garantías y protección a los derechos de las mujeres para promover una sociedad justa, de oportunidades y equitativa con entornos de respeto, oportunidades y conocimiento. Además, es necesario motivar el respaldo y acompañamiento de las nuevas masculinidades con el fin de eliminar todos aquellos actos y comentarios sexistas que promueven las diferentes formas de violencia. Ante un contexto histórico machista y opresor, en el cual se busca implantar o mantener las estructuras de dominio y subordinación del modelo patriarcal en los diferentes escenarios, sólo falta comprender los hechos que nos preceden y tomar la determinación para decir: ¡Tu violencia patriarcal no define mis ideales! 1 López, E. (2015) Violencia y Mujeres en el Movimiento Sindical cuando las expresiones de la violencia política se basan en el género.Tesis de Sociología. Facultad de Ciencias Sociales y Humanas. Universidad de Antioquia, Medellín, Colombia.


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JAQUE MATE

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FRASE DE LA SEMANA Iván Duque, usted está engañando a la sociedad colombiana. Lo que la movilización le exige es reunirse usted y su equipo con la mesa ampliada de movimientos sociales para acordar las reformas democráticas que la gente necesita. Gustavo Petro, senador de la República y líder de la Colombia Humana.

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CULTURAL

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Flora Tristán

Una revolucionaria del mundo obrero La escritora francesa fue una reconocida líder del socialismo del siglo XIX. Sus aportes teóricos y su práctica política en el movimiento de la clase obrera dejaron una huella rebelde y feminista en la historia política de la humanidad hasta nuestros días ★ Nidia Jaydivi Colorado G.

F

lora Tristán nació en París, Francia, el 7 de abril de 1803 y murió a sus 41 años el 14 de noviembre de 1844 en Burdeos, Francia. Era hija ilegítima de un coronel peruano, quien muere cuando ella tenía tan sólo 4 años. Su madre francesa cae en la miseria con la temprana muerte de su esposo y su hija no alcanza a ser reconocida legalmente. Su familia la obligó a casarse con el dueño de una litografía en la que trabajaba desde los 16 años. Con este hombre, André Chazal, tendría tres hijos de los cuales el primero muere, quedando vivos Ernest y Aline, la futura madre del conocido artista plástico Paul Gauguin. A los 22 años Flora decide separase por maltratos y problemas de convivencia con su esposo, huye con sus dos hijos y emprende una aventura libertaria como mujer separada. Este periodo de su vida es uno de los más complejos por todas las adversidades económicas, morales y emocionales que debe enfrentar como consecuencia de su separación y la posterior estigmatización social. Gracias a la colaboración de varios conocidos puede viajar a Perú el país de su padre, con el propósito de reclamar sus derechos y su lugar en la sociedad, pero dicho propósito nunca logra concretarse. Sus obras Las obras de Flora Tristán se escriben principalmente desde su propia experiencia. Ella plantea un análisis político de la condición subalterna y dependiente de las mujeres de su época, identifica la inequidad de género que constituye ser mujer en el siglo XIX, claramente en su obra “Mi Vida”, señala el rechazo social que afronta una mujer que toma sus propias decisiones y que no reproduce el estándar de comportamiento típicamente patriarcal, establecido en su época. Este tipo de circunstancias fueron tan extremas, que su esposo en 1839 le disparó a quema ropa a plena luz del sol por que no aceptaba su divorcio ni la pérdida de una mujer, a la cual consideraba su propiedad. Como consecuencia del hecho, ella vivió con una bala en su pecho y él pagó 20 años de condena por intento de homicidio. La vida personal de Flora no era el único factor que funcionaba como fuente de sus producciones intelectuales, también lo fueron las corrientes socialistas francesas conocidas como los socialistas utópicos. La influencia en la ideas de Flora se conformó por un entramado de tendencias y las características propias de su contexto histórico. Sin embargo, los postulados de Flora van más allá de lo que planteaban los

socialistas utópicos a cerca de una clase social ideal, capaz de liderar los procesos de transformación social. Para Flora Tristán la clase revolucionaria es en realidad la clase obrera, su posición de obrera desde la adolescencia le ayuda a identificar la contradicción de clase que posteriormente teorizará Karl Marx. En ese sentido su obra La Unión Obrera de 1844, habla de una clase social trabajadora universal y allí plantea la necesidad de una unidad de la clase trabajadora, entendida como una asociación política e internacional, lo cual se convertiría en un antecedente de la Primera Internacional de los trabajadores en el año de 1864. Evidentemente el interés por la clase obrera surge a partir de su propia experiencia de vida y de las decisiones de independencia económica que no logra concretar con su familia, sino sólo trabajando como una obrera más y es allí donde se ubica en un espacio social muy diferente al que podría haber obtenido con su parentesco o su relación familiar, si los acontecimientos de su historia de vida hubiesen sido diferentes. Por medio de su análisis político de la sociedad y su experiencia de vida como mujer, relaciona dos dimensiones ocultas en el contexto social, el género y la clase social. Allí no sólo ubica el papel de la mujer en la sociedad sino que además ubica la clase social eman-

cipadora y en ella el papel de la mujer obrera, dejando así un inmenso legado para el movimiento feminista y el movimiento obrero. Ella va a plantear no sólo una lucha por la igualdad sino que particularizará las diferencias de la lucha de las mujeres identificando los objetivos políticos de aquellas que son mujeres obreras. El porqué de sus reclamos De Unión Obrera en el capítulo Por qué menciono a las mujeres, habla de las mujeres elaborando extensas descripciones de la lamentable condición de la mujer ante el domino del hombre, es un relato bastante simple, en sus propias palabras y con mucha indignación, de allí es importante resaltar este fragmento en el que dice: “Reclamo derechos para la mujer porque estoy convencida de que todas las desgracias de este mundo provienen de este olvido y desprecio que se ha hecho hasta ahora de los derechos naturales e imprescriptibles del ser mujer. Reclamo derechos para la mujer porque es la única manera para que se atienda su educación y porque de la educación de la mujer depende la del hombre en general y en particular la del hombre del pueblo. Reclamo derechos para la mujer porque es la única manera de lograr su rehabilitación ante la iglesia, ante la ley y ante la sociedad, y porque es

necesaria esa rehabilitación previa para que los mismos obreros sean rehabilitados.Todos los males de la clase obrera se resumen en estas dos palabras: miseria e ignorancia, ignorancia y miseria. Ahora bien, para salir de ese dédalo no veo más que una sola manera: comenzar por instruir a las mujeres, porque las mujeres son encargadas de criar a los niños, machos y hembras”. Hoy en día Flora Tristán representa uno de los antecedentes más importantes de la lucha de las mujeres obreras del mundo, ella tuvo la sensibilidad histórica y social de entender su contexto personal como un contexto político, al mismo tiempo logra ser una líder reconocida en el movimiento obrero y en las corrientes filosóficas del momento. Su posición siempre estuvo dirigida a resaltar el papel de la clase obrera e identificar la mujer como parte de la construcción social, en ese sentido decide expresar en sus letras la miserable condición de la mujer trabajadora en su familia, en su trabajo y en su propia realidad social. Sus obras hacen llamados permanentes a una transformación social verdadera para las mujeres también. Por eso es importante recordarla y dedicarle este artículo a una mujer que no se comportó como una intelectual de escritorio, sino que fue una militante orgánica de la causa, que luchó desde su propio lugar, es decir desde su cuerpo, desde su propia existencia.

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Semanario Voz, edición 3008  

Semanario Voz, edición 3008 semana del 27 de noviembre al 3 de diciembre de 2019

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Semanario Voz, edición 3008 semana del 27 de noviembre al 3 de diciembre de 2019

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