Issuu on Google+


D

ice Pepe Griñán que la Fundación debe ser el espacio de referencia del pensamiento progresista; un laboratorio de ideas con conexiones con las universidades y las redes asociativas de las distintas provincias; que sepa explicar y trasladar nítidamente a la ciudadanía el pensamiento socialista, que haga fácilmente comprensible el mensaje que salga del debate de las ideas.

Es y debe ser la Fundación la auténtica fábrica de ideas del PSOE de Andalucía; el centro de pensamiento, reflexión y análisis en el ámbito de la socialdemocracia en Andalucía. Pretende, en definitiva, contribuir, abierta a la sociedad, a sus ideas, a sus inquietudes, a sus problemas, con vocación de servicio público, a mejorar la calidad de vida y el bienestar de los andaluces y andaluzas. La ciudadanía percibe, en estos momentos, la impotencia de la política para plantear soluciones. La crisis, apuntaba nuestra presidenta de la Junta, Susana Díaz, "está provocando un estrés social inaguantable e inasumible, provocando un grado de desafección extraordinario” y al mismo tiempo muy preocupante. Queremos, desde la Fundación, contribuir también a la recuperación de la “política con mayúsculas” y a que las ideas nunca dejen de ser el motor de nuestra tierra, implicándonos como andaluces y, especialmente a la juventud, en nuestro futuro. Queremos ser un instrumento válido y estamos convencidos de que la política merecerá la pena si sirve para mejorar la vida de la gente. En nuestra conferencia política hemos debatido, entre otros muchos temas, la necesidad de que la izquierda sea autocrítica en esa deriva ideológica, que no hemos combatido suficientemente y que nos ha llevado a una aceptación “natural” de valores y culturas contrarias a nuestros ideales. Apostamos por esa autocrítica y queremos ser el altavoz de la ciudadanía. Hemos dicho y diremos “lo políticamente incorrecto” en nuestro afán de contribuir al pensamiento progresista. Decía Alfonso Perales que “a veces la vida de alguien mejora la vida de todos”. Es este uno de nuestros principios. Queremos contribuir a mejorar la vida de las personas. Albert Camus, cuyo centenario celebramos, al recoger el Premio Nobel, reflexionaba: “el gusto por la verdad, no impide la toma de partido ¿A favor de quién? A favor de los que sufren la Historia” • Revista Ideálogos nº1 2013 Dirige: Juan María Jiménez Diseño: Paco Oca Imprime: Gandulfo Impresores

¿cómo funciona

Saluda de Carlos Perales Pizarro, presidente de la FAP

la Fundación?

2


3

A través de su Patronato, la FAP convoca a expert@s en diferentes materias para desarrollar documentos sobre aquellos temas que afectan a la sociedad: en su pasado, su presente y su futuro.

La FAP realiza documentos con el objetivo de que tengan utilidad y que puedan ser la base para las futuras propuestas del partido a la sociedad.

La FAP está en la Red. En Twitter somos una comunidad de personas, en Facebook amigos que comparten nuestras actividades.

La FAP edita libros y documentos que profundizan o refuerzan las ideas progresistas en la sociedad andaluza y española.

Ideálogos es nuestra plataforma universitaria. En ella debatimos sobre universidad, medio ambiente, cultura, emprendimiento…

La FAP ha firmado acuerdos de colaboración con las universidades andaluzas: en ellas se encuentra el conocimiento y la discusión rigurosa y académica de los temas que nos afectan.

Nuestros Ideálogos Tv aplican un nuevo formato al debate. Dos personas, de reconocido prestigio social o político, expresan sus ideas a través de conversaciones distendidas y publicadas en Internet. Nuestra página web

La FAP está abierta a todas aquellas personas que, desde el progresismo, el conocimiento y el altruismo, tienen algo que decir. Nuestros colaboradores no reciben retribución alguna por aportar ideas.

La FAP es un instrumento de formación de los más jóvenes, promovemos la formación y generación de futuros dirigentes.

La Fundación Alfonso Perales es el think tank del PSOE de Andalucía: una institución investigadora en el ámbito de la reflexión intelectual. Perseguimos prestigiar el debate político, cargándolo de rigor.

La FAP ha hecho una apuesta por la transparencia. Nuestras cuentas están auditadas por Deloitte y están colgadas de forma pública en nuestra web.

publica artículos de autores de reconocido prestigio y recibe miles de visitas mensuales.


4 Carmen Calvo Poyato

Vicepresidenta Ejecutiva de la fundación

Para qué la FAP

ada día es más necesario que los partidos políticos que ocupan una posición de privilegio constitucional en la democracia, hagan las reformas internas correspondientes que les permitan servir mejor a los fines de la canalización del poder cívico.

C

Los cambios en la organización interior de las formaciones políticas se pueden articular en diversas direcciones posibles; una de ellas, ya clásica, es la de apoyarse en fundaciones anexas ideológicamente. Estas fundaciones realizan habitualmente con más profundidad y rigor técnico las críticas, análisis, y propuestas imprescindibles para poder articular las líneas políticas de los partidos. De esta manera sinérgica partido y fundación cooperan en el cumplimiento de los mismos fines. En Andalucía, nuestra federación del PSOE, por medio de su ejecutiva regional, obtiene ese apoyo instrumental a través de la FAP. Quienes formamos parte de la Fundación y quienes asumimos la responsabilidad de dirigirla, tratamos de nutrir con propuestas y respuestas los retos que Andalucía afronta en su presente y en el futuro a través de las ideas socia-

listas. Nuestra forma de operar es la propia de los aspectos intelectuales, analíticos y teóricos de la política en donde la libertad y la revisión son cruciales. Para producir los materiales que necesitamos los socialistas en nuestro diario es capital trabajar desde el rigor y la independencia. Afrontar la política con las mayores dosis de eficacia y complejidad en una sociedad cada vez más laberíntica y diversa requiere un cuerpo de diagnóstico argumentado, además de soluciones que no son posibles, en muchas ocasiones, en la praxis del día a día de los órganos del partido o de las instituciones a las que nutrimos en los casos de victoria electoral y asunción por tanto del poder institucional. Igual que las instituciones públicas tienen un aspecto político y otro aspecto técnico, es fácilmente parangonable y contrastadamente útil que un partido tenga, además de su central función política, otras apoyaturas de carácter más técnico en la tarea que realizan las Fundaciones. Para hacerla verdaderamente útil es imprescindible que desde la Fundación asumamos el trabajo con independencia, no solo metodológica, sino también en muchos

casos en la elección de contenidos. Donde la Fundación puede arriesgar es donde se adelanta al partido: es aquí donde se ubica lo mejor de su función para servir a la sociedad. Hemos procurado desde el último congreso del partido y desde el mandato de la ejecutiva regional para esta nueva fase de la FAP, tratar de convertirla siempre en un lugar de excelencia, desde el partido en Andalucía, en los parámetros de las ideas democráticas del socialismo. Nuestra tierra, como nunca antes en su historia, tiene un plantel importantísimo de mujeres y hombres expertos de excepción en cualquier ámbito del conocimiento y que, con carné del partido o sin él, lo ofrecen al bien común. Por todo ello, siendo una fundación andaluza, la FAP no tiene límites territoriales, porque las ideas no tienen fronteras y por ello tratamos de aportar lo mejor desde Andalucía a la mejora de la democracia vista desde el socialismo democrático de nuestro siglo. Personalmente y a través del camino recorrido en este último año, del que me siento responsable, estoy en deuda con muchas personas a las que nos hemos dirigido y de las que hemos tenido respuestas solventes y generosas, particularmente mi agradecimiento a los patronos y patronas y gratitud absoluta a quienes trabajan con cabeza y corazón en el día a día en la oficina de la Fundación. No puedo terminar estas breves palabras de divulgación de la FAP sin tener un recuerdo afectuoso para Rosario Valpuesta y Cinta Castillo, ellas eran Fundación; ya no están, pero no las olvidaremos. •


5 Rafael Escuredo Rodríguez

Presidente de la Junta de Andalucía desde 1979 a 1984

Una ventana abierta

lo largo de la historia de la humanidad el ser humano no ha podido sustraerse al pensamiento simbólico, ni a la construcción de un argumentario ideológico que sirviese para explicar, de forma racional y lógica, el entorno en que vivía, o los elementos mistéricos que conformaban su errático y complejo mundo. De forma que, a través de múltiples y variadas manifestaciones, profundamente humanas como la palabra, la escritura o el arte, ha dejado siempre patente su afán por transmitir el conocimiento adquirido a lo largo del tiempo, así como su inquebrantable deseo de convencer a los demás sobre la bondad de sus idearios.

A

Claro que el camino hacia la luz, que decían los filósofos de la Ilustración, nunca ha sido, ni mucho menos, un camino de rosas, sino que desde su origen siempre ha estado preñado de enormes dificultades que, en poco o en nada, han ayudado a que la historia del pensamiento se abriera paso, como hubiera sido lo lógico, mediante el debate pacífico de las ideas o la simple confrontación de las mismas. Muy al contrario, el elemento sacrificial del pensamiento, que diría María Zambrano, debería haberse sustentado en la razón como elemento fundamental, en la búsqueda de la verdad, se ha visto demasiadas veces truncado a lo largo de la historia por la sinrazón de la fuerza, cuando la palabra, al servicio de unos pocos, no servía, por peligrosa, al fin sectario buscado o al poder constituido de forma autoritaria. De ahí la importancia de abrir una ventana a la vida, que viene a ser lo mismo que abrírsela a la reflexión y a la palabra, donde el sugestivo mundo de las ideas no esté al servicio de unos pocos voceros, propagan-

distas de salón, que siempre se han creído, por eso de su encendido iluminismo sectario, en posesión de la verdad. Y esa ventana de la que hablo, tiene nombre y apellidos. Y se llama Revista Ideálogos de la Fundación Alfonso Perales, que ahora, por primera vez, tienes en tus manos. Por ella, no lo dudes, entrará el aire libre y vivificador del debate, no sólo para los socialistas, sino para la ciudadanía en su conjunto. Con otras palabras, para todos aquellos que, mediante la palabra y las ideas, luchan a diario democráticamente por una vida mejor, por una sociedad abierta y progresista en la que todos los hombres y mujeres, que así lo deseen,encuentren en sus páginas una herramienta útil y eficaz, un espacio para la reflexión, donde expresar libremente sus ideas. Ni que decir tiene que esta revista no quiere ser, ni va a serlo, una ventana para la propaganda sectaria, ni de cualquier otro tipo, ni tampoco el coto privado en el que un grupo de amigos busquen jalearse los unos a los otros. Muy al contrario, sus páginas estarán siempre abiertas a la sociedad, ya que de ella venimos y a ella vamos, pues, de lo contrario, estaríamos condenados al más estrepitoso de los fracasos. En definitiva, esta revista que hoy presentamos bajo los auspicios de la Fundación Alfonso Perales, nace abierta a cuantos deseen libremente confrontar sus ideas, más allá del pensamiento único que algunos, de forma interesada y torticera, se empeñan en vendernos. Para finalizar, y puestos a ser sinceros, en nuestro quehacer diario sólo nos someteremos a tres irrenunciables principios: la libertad de pensamiento, las buenas maneras y el respeto mutuo. Y en ello estamos. •


6 Gregorio Cámara Villar

Catedrático de Derecho Constitucional UGR. Coordinador del Grupo de Expertos

La FAP y la apuesta del PSOE por el Estado Federal comienzos del otoño de 2012 la Ejecutiva del PSOE de Andalucía, a iniciativa de su Secretario General, José Antonio Griñán, me encomendó la tarea de formar y coordinar un grupo de especialistas que realizara un estudio sobre una de nuestras grandes cuestiones no resueltas: el modelo de organización territorial del Estado. Quince expertos, profesoras y profesores de distintas Universidades andaluzas, algunos también con una experiencia política relevante, fueron convocados a este difícil pero ilusionante empeño en el marco de la Fundación Alfonso Perales, por entonces en pleno proceso de reactivación. Se trataba de formar una posición desde Andalucía que permitiera aportar respuestas políticas bien definidas y sustentadas sobre criterios técnicos al debate territorial abierto en España. El estudio, titulado “Por una reforma federal del Estado autonómico”, se realizó antes de que finalizara 2012, fue entregado y presentado oficialmente en Carmona el 10 de Enero de 2013 y ha sido publicado y ampliamente difundido por la Fundación Alfonso Perales en toda España. Junto con otros que se hicieron después, en la mayoría de los casos siguiendo su estela, este estudio ha sido fundamental para que el PSOE fijara su posición apostando nítidamente por el modelo federal en la llamada “Declaración de Granada” del 6 de Julio de 2013 de su Consejo Territorial: “Un nuevo pacto territorial: la España de todos” una pieza esencial del proceso de renovación ideológica y política del PSOE que acaba de culminar con las resoluciones de la Conferencia Política de comienzos de Noviembre de 2013.

A

El federalismo se plantea como la desembocadura “natural” del Estado autonómico. Frente a las pulsiones políticas que no encajan en el ser de España, el

PSOE ofrece un modelo federal como la solución viable y más razonable para conseguir la necesaria profundización y estabilidad democrática, fortaleciendo al mismo tiempo la unidad del Estado, la autonomía territorial y la igualdad de toda la ciudadanía, en especial la igualdad de oportunidades en el marco del Estado social, asegurando a todos y en todos los territorios unas mismas posiciones básicas en sus condiciones de vida, en sus derechos y en el cumplimiento de sus deberes. Nuestra propuesta se centró sustancialmente en la reforma del Senado para transformarlo en una Cámara de verdadera representación territorial; en la clarificación del reparto competencial entre Estado y Comunidades Autónomas; en la potenciación y mejora de las relaciones intergubernamentales tanto en los ámbitos multilaterales como bilaterales; en la clarificación y mejora del sistema de financiación; en el fortalecimiento de la autonomía local y su financiación; y en la adecuación de la estructura y funcionamiento del poder judicial a la de un Estado descentralizado. La propuesta federal supone disponer de un horizonte político claro desde una concepción profundamente democrática de autogobierno y gobierno compartido, ofreciendo capacidad para asimilar democráticamente la convivencia de todos, personas y territorios, en la diferencia de sus respectivas culturas e identidades y configurando el mejor espacio para el desarrollo de las libertades democráticas y la canalización de los intereses comunes en el marco de un mundo globalizado, desde nuestra pertenencia a la Unión Europea. La Fundación Alfonso Perales, continuadamente, ha sido la casa común que ha acogido y potenciado este proyecto desde Andalucía, colaborando con ilusión y empeño con las Universidades y otras instituciones progresistas, haciéndonos el trabajo a los autores no solo fructífero sino también extraordinariamente grato. Este buen hacer y esta generosidad tienen nombres: Carlos Perales, Carmen Calvo, Juan María Jiménez y todas las personas que con su coordinación han trabajado con diligencia y entrega y que en ellos se ven representadas. A todas ellas mostramos también nuestro profundo agradecimiento. •


7 Fernando Martínez López

catedrático historia contemporánea Ual. coordinador del grupo de expertos

La Memoria Histórica es la memoria de todos los demócratas a Memoria Histórica en Andalucía y los rasgos que debe contemplar una ley de Memoria Democrática están siendo objeto de estudio y debate en el seno de la Fundación Alfonso Perales. Varias cuestiones centran el eje de nuestras reflexiones. En primer lugar el análisis riguroso del alcance y la singularidad de la represión franquista en Andalucía, muy superior al de otras Comunidades Autónomas españolas; en segundo, los principios que deben regir la elaboración de una ley de Memoria Democrática para nuestra tierra; y por último, la búsqueda de repuesta a la pregunta ¿qué es lo que hay que recuperar en relación a la llamada “Memoria Histórica” y cuál ha ser la contribución del discurso histórico a su conformación?

L

Las investigaciones realizadas en las últimas décadas y las que se acometen en estos momentos en Andalucía ponen de relieve la magnitud del exterminio perpetrado por los militares rebeldes a la República y el nuevo estado franquista en nuestra tierra contra las bases sociales y políticas del republicanismo y el movimiento obrero. El asesinato de más de 50.000 andaluces y andaluzas du-

rante la Guerra Civil y la posguerra, la existencia de más 615 fosas comunes, los encarcelamientos masivos, los campos de concentración y de trabajo, las incautaciones de bienes y las multas a los “vencidos”, las depuraciones de maestros, médicos y empleados públicos, las innumerables vejaciones y humillaciones a las mujeres andaluzas, los miles de republicanos que salieron al exilio, la represión contra el “maquis” o los centenares de andaluces privados de libertad por el Tribunal de Orden Público constituyen ya datos suficientemente elocuentes -a completar con nuevas investigaciones- del alcance que tuvo la violencia política en Andalucía durante el franquismo. Los gobiernos socialistas de la Junta de Andalucía no han mirado para otro lado ante la magnitud del exterminio. Desde el año 2001 han venido desarrollando decretos y normas pioneras destinadas al reconocimiento institucional y la recuperación de la dignidad de los andaluces y andaluzas víctimas de la Guerra Civil y la posguerra. No obstante, Andalucía requiere una legislación propia que profundice en las iniciativas realizadas e incorpore nuevos aspectos que den rango de Ley a lo que por justicia corresponde a las víctimas, a sus familiares y a la sociedad andaluza en su conjunto. Una ley de Memoria Democrática entendida como compromiso ciudadano, ético y moral en pro del reconocimiento público de quienes arriesgaron su vida, de quienes la perdieron o fueron privados de su libertad y de sus bienes, y hasta de su propia historia y biografía personal por defender la libertad y la democracia. Una Ley cuyos pilares centrales han de ser: el derecho de las víctimas y el conjunto de la sociedad andaluza a conocer la verdad, a saber qué ocurrió, el derecho a la justicia o el deber de combatir la impunidad de los res-

ponsables de las violaciones de los derechos humanos y el derecho de las victimas a ver reparadas las consecuencias de las violaciones de los derechos humanos que padecieron. Junto a todo ello es preciso construir un relato de nuestro pasado que abandone los planteamientos tradicionales de “todos fuimos culpables” o aquellos otros de claro sesgo revisionista sobre la necesidad de la equidistancia y la responsabilidad compartida, poco rigurosos con la génesis y las causas de la Guerra Civil, y centre su discurso en la destrucción de la democracia y de los demócratas. Como señalan los avances de la investigación histórica en los últimos años, la Guerra Civil y la represión posterior fueron la culminación de un proceso que puso fin a la democracia, protagonizado por un sector del ejército y de la sociedad española que se oponían no solo a la continuidad de la Segunda República y su programa de reformas sino también a la cultura democrática que había arraigado en la ciudadanía española y andaluza desde finales del siglo XIX. Un comportamiento antidemocrático que se manifestó, una vez acabada la Guerra Civil, en la represión sistemática y a conciencia de la posguerra y se mantuvo hasta el momento mismo de la muerte del dictador con los fusilamientos de 1975. La recuperación de la memoria histórica ha de convertirse, en suma, en la construcción de un relato que, nutrido del discurso histórico más riguroso posible, explique nuestro pasado en una clave de defensa de los valores y de las instituciones democráticas, que fomente el ejercicio de la virtud cívica y contribuya a consolidar y profundizar nuestro régimen democrático. •


8 José Luis Rocha

Doctor en Medicina. Médico Especialista en Nefrología y Diplomado en Sanidad

Andalucía y el Sistema Nacional de Salud e han convertido en lugar común las referencias de ciertos expertos a las limitaciones de los sistemas públicos para dar respuesta a las necesidades de la sociedad y hacer frente a los desafíos relativos a la sostenibilidad del propio modelo. La rigidez administrativa, las dificultades para la gestión de los recursos humanos en el marco estatutario, la resistencia al cambio, la ausencia de incentivos o la falta de profesionalización de la gestión pública, son algunos de los argumentos esgrimidos, frente a una no demostrada pero indiscutida y axiomática superioridad de la gestión privada. Estamos ante lo que se ha llamado “presunción de ineficiencia” del sector público, que justificaría no sólo las profundas reformas que se han acometido con el Real Decreto‐ Ley 16/2012, sino las iniciativas de algunos gobiernos autonómicos de perfil más neo‐liberal impulsando el desmantelamiento de la red sanitaria pública y su sustitución por alternativas de provisión privada.

S

En este punto, resulta interesante volver la vista a Andalucía. Hay

que recordar que esta Comunidad recibió las transferencias sanitarias en 1984, dos años antes de la promulgación de la Ley General de Sanidad. Por tanto, el producto que Andalucía puede ofrecer en materia sanitaria es resultado a partes iguales del desarrollo del nuevo modelo de sistema de salud que estableció la Ley General de Sanidad y de la descentralización autonómica, que ha sido plena en este ámbito competencial. Ahora que la viabilidad financiera se ha convertido en referencia casi única para evaluar las políticas públicas, hay que señalar que, globalmente, el gasto sanitario público por habitante en Andalucía es un 17% menor que la media nacional. Expresado en otros términos, si Andalucía tuviera el gasto promedio de España necesitaría 1.600 millones de € más al año en el presupuesto de salud; una cantidad superior, por ejemplo, al coste de todas las Universidades Públicas de Andalucía. Alcanzar el gasto sanitario de las Comunidades de régimen foral significaría 4.500 millones de euros más cada ejercicio presupuestario en Andalucía, lo que representa el coste de toda la educación infantil, primaria, secundaria y de formación profesional de la Comunidad. ¿Refleja este menor gasto un peor servicio de salud, menos completo en sus prestaciones, menos accesible o con más exclusiones? Más bien al contrario. Los resultados en salud de la población andaluza, aunque peores en valor absoluto, como corresponde al nivel de renta de Andalucía respecto al conjunto de España, muestran una tendencia convergente con la media nacional. En algún indicador importante, como la esperan-

za de vida en buena salud, superan a Comunidades con mayor renta. En cuanto a la cartera de servicios, la del Sistema Sanitario Público de Andalucía (SSPA) es probablemente la más completa de nuestro país, con prestaciones como la atención bucodental infantil, el diagnóstico genético preimplantatorio o la atención a la identidad de género. Pero no sólo en la cartera de servicios se expresa la voluntad de respuesta del sistema sanitario Público a las expectativas ciudadanas. Si algo ha caracterizado el desarrollo del servicio sanitario en Andalucía en la última década ha sido la centralidad del ciudadano y la visión del Sistema como un garante de derechos y no sólo como un mero proveedor sanitario. Esta visión se ha expresado en medidas legislativas que han configurado, de forma pionera en nuestro entorno, un conjunto de derechos de nueva generación, como por ejemplo la garantía de plazos para intervenciones quirúrgicas desde 2001, consultas médicas o pruebas diagnósticas desde 2004, la segunda opinión médica, derechos singulares para los niños hospitalizados o una avanzada legislación, apurando los límites de la competencia autonómica, de la dignidad ante la muerte y las decisiones de los pacientes. Y en todo esto Andalucía se ha convertido en prueba palpable de que este modelo es posible y sostenible. •


9 Publicaciones y presentaciones

Por una reforma Federal del Estado Autonómico

Cien años de socialismo en Andalucía

Retos para el socialismo democrático del Siglo XXI

Documento realizado por la FAP con la coordinación de Gregorio Cámara.

Autor: Diego Caro Cancela, Catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Cádiz.

Documento coordinado por Gregorio Cámara.

Rotas están las cuerdas

Más Europa ¡unida!

Violencia de Género: una investigación antropológico-social.

Autor: Enrique Barón, ex ministro y ex presidente del Parlamento Europeo.

Autores: José Sánchez Maldonado, Miguel Azpitarte, Carmen Calvo,Manuel Chaves, Manuel Medina Guerrero, José Antonio Montilla, Baldomero Oliver, Javier Pérez Royo, José Antonio Pérez Tapias, María Luisa Balaguer, Blanca Rodríguez, Esperanza Gómez Corona, Manuel Carrasco, Fernando Pérez Royo.

Crisis de la socialdemocracia ¿qué crisis? Autor: Ignacio Urquizu, Doctor Europeo en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid.

Autora: Evelina Zurita Márquez, Doctora en Antropología Social por la Universidad de Sevilla.

Autores: Miguel Azpitarte Sánchez, Juan Alfredo Bellón Cazabán, Manuel Díaz Carrillo, Fernando López Castellano, José Eduardo Muñoz Negro, José Antonio Pérez Tapias, Sixto Sánchez Lorenzo, Manuel Zafra Víctor, Francisco Balaguer Callejón, Jesús Carreño Tenorio, Enrique Guillén López, Juan Bautista Martínez Martínez, Baldomero Oliver León, Mª Socorro Robles Vizcaíno, Juan Santaella López


10 la Fap en imágenes

Presentación libro 'Cien años de Socialismo'

Entrega Premio ' Rotas están las cuerdas'

ide@logos TV

Cursos de verano ide@logos

Cursos de formación JSA

Presentación libro 'Más Europa, ¡unida!' de Enrique Barón


11

Presentación libro 'Crisis de la socialdemocracia ¿qué crisis?' carmona

MADRID

Presentación documento 'Por una reforma Federal del Estado Autonómico'

carmona

Presentación documento ' Retos socialismo democrático Siglo XXI'

málaga


www.fundacionalfonsoperales.com @faperales @idealogosfap


Revista Ideálogos