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ESPAÑA

Martes 15.12.09 LA RIOJA

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Martes 15.12.09 LA RIOJA

Todo se se queda queda en en un un café café Todo

DOS PROPUESTAS

Gobiernoyyoposición oposiciónse seculpan culpandel delfracaso fracasode delalaIV IVConferencia Conferenciade dePresidentes Presidentes Gobierno ALFONSO TORICES / PAULA DE LAS HERAS

Zapatero acusa al PP de boicotear la cita y los populares se niegan a firmar contratos de adhesión

El Príncipe de Asturias toma un café con los presidentes de Canarias, Madrid, Cataluña, La Rioja y Galicia durante el desayuno previo a la cumbre autonómica en el Senado. :: EFE

Patronal y sindicatos reclaman un mensaje de «confianza» y «coordinación» Los representantes de los empresarios y los trabajadores reclaman una reforma laboral para paliar el desempleo, pero con enfoques distintos

:: A. TORICES MADRID. Las asociaciones empresariales, CEOE y Cepyme, y las dos centrales sindicales, UGT y CC OO, centraron ayer sus discursos ante la Conferencia de Presidentes en reclamar al Gobierno y comunidades autónomas un ejercicio de «responsabilidad» para transmitir a la

sociedad un mensaje de «confianza» en las posibilidades de España para remontar la crisis económica y el fuerte desempleo. Presidentes autonómicos de todo signo y miembros del Ejecutivo, como el vicepresidente tercero, Manuel Chaves, alabaron los discursos «muy constructivos» de los

agentes sociales, pero, a la vista de sus afirmaciones, no parece que estuviesen dispuestos a seguir el llamamiento a la «coordinación» institucional y al pacto global anticrisis realizado por patronal y sindicatos. Los resultados del encuentro institucional, de hecho, quedaron muy lejos del acuerdo «sincero» y «de todos» por la recuperación y el empleo solicitado horas antes desde el mundo del trabajo. Los secretarios generales de UGT y CC OO, Cándido Méndez e Ignacio Fernández, ‘Toxo’, reiteraron su convicción de que la mejora del em-

pleo no requiere de una mayor liberalización del mercado de trabajo y de un retroceso de los derechos de los trabajadores sino de reformas en la educación, la formación profesional, de nuevas fórmulas de organización del trabajo en las empresas, o de cambios en los servicios públicos de empleo. Los líderes de ambas centrales consideraron muy urgente el diseño de un plan especial para la creación de empleo entre los jóvenes y el debate y aprobación de un plan industrial global e integral para el país. Ambos respetaron el proyecto del Go-

MADRID. Ni una propuesta concreta puso José Luis Rodríguez Zapatero sobre la mesa de la IV Conferencia de Presidentes. Tras casi tres años de carencia, el jefe del Ejecutivo se decidió a convocar por fin este órgano con un objetivo ambicioso: lograr respaldo a su ley de Economía Sostenible y cerrar un acuerdo sobre políticas de empleo. Ni lo uno ni lo otro fue posible. Los gobernantes del PP llegaban mal predispuestos hacia el anteproyecto estrella del Gobierno, y, justamente por eso, se decidió eliminarlo de manera expresa del orden del día y diluirlo en algo más genérico. Pero la vaguedad de la propuesta gubernamental tampoco dio pie a un apretón de manos. Zapatero, visiblemente molesto, achacó el fracaso a la actitud irresponsable de los ‘barones’ del primer partido de la oposición: «Simplemente no se quería que en esta conferencia de presidentes apareciera la palabra ‘acuerdo unánime’», reprochó. «Es triste que por un interés partidista no se tenga la altura política ni la visión de interés general de dar respaldo a un documento que contenía el 80% de las propuestas del PP». Al final, sólo el Gobierno, las comunidades socialistas y Cantabria y Canarias suscribieron un texto –que no tiene fuerza vinculante– en el que, entre otras cosas, se propone la creación de un grupo de trabajo que «en el plazo de tres meses» proponga medidas para el reconocimiento de los conocimientos adquiridos por la experiencia profe-

bierno para un cambio de modelo económico, pero lo consideraron «insuficiente». Pidieron más medios contra el fraude fiscal, más inversión pública productiva, la recuperación inmediata de un auténtico diálogo social, el aumento de planes de promoción de vivienda y rehabilitación públicas, y la imposición de obligaciones de crédito y saneamiento a las entidades financieras que reciben ayudas públicas. Pero, de forma especial, advirtieron al Gobierno que el objetivo de regresar en 2013 a un déficit público no superior al 3% del PIB no pue-

sional; para conectar los sistemas públicos de empleo y para proporcionar ayudas a quienes carezcan de ingresos tras agotar prestaciones y asistencias por desempleo. Lo inane de la cita se veía venir desde hacía ya varios días. Los presidentes populares sostienen que nunca, en los días previos, recibieron documento alguno sobre el que negociar. Llegaron las dos de la tarde del día de autos y Zapatero seguía sin plantear nada. «Quiere escuchar antes lo que los presidentes tienen que decir para ver en qué podría haber acuerdo», excusó el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda. «Si hubiéramos presentado una propuesta concreta –alegó a su vez el vicepresidente tercero, Manuel Chaves– nos habrían acusado de venir aquí con hechos consumados y no queremos eso». Es cierto que el entusiasmo de los ‘barones’ de la oposición fue siempre escaso y que si ninguno boicoteó la cita con su ausencia fue porque Mariano Rajoy exigió que ninguno hiciera semejante feo institucional. Sin embargo, el fracaso a la hora de acordar medidas no se debió en exclusiva a su actitud. El propio Zapatero ya había llegado a la conclusión de que no merecía la pena buscar algo más que una declaración de intenciones.

Importancia pedagógica

Como coportavoz de las comunidades socialistas –junto al andaluz José Antonio Griñán– Barreda defendió la «importancia pedagógica» que «en sí misma» tiene una reunión entre los 17 presidentes autonómicos y el Gobierno. Esta vez se contó también con la presencia de los agentes sociales y, para darle más empaque aún, a última hora se decidió la incorporación de la vicepresidenta económica, Elena Salgado, y de un consejero por cada comunidad. «La responsabilidad de esta Conferencia –insistió Chaves– es trasladar confianza en un momento delicado como éste». Los representantes de las comunidades del PP, el gallego Alberto Núñez Feijóo y el riojano Pedro Sanz, replicaron que es difícil acordar sobre la nada. Y el presidente

de significar una retirada acelerada de los incentivos públicos para la reactivación económica, porque la ausencia de estas inyecciones de fondos públicos podría ser un desastre para el empleo. El presidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, saludó con alegría el compromiso del Gobierno de retomar en enero el diálogo social con la presentación de una propuesta de mejoras del mercado laboral, que podría contemplar bonificaciones a la contratación, planes de reducción de jornada, fórmulas flexibles de contra-

El Gobierno pide un esfuerzo compartido

El PP apuesta por las reformas estructurales

� Empleo. Fomento de la reducción de jornada y revisión de las bonificaciones a la contratación.

� Empleo.

� Déficit.

Reducir el déficit al 3% en 2013 mediante eficiencia en el gasto, austeridad y transparencia.

� Déficit.

� Política industrial.

Elaboración de una estrategia industrial para el decenio 2010-2020.

� Energía. Diseño de una política a medio y largo plazo sostenible y que garantice el suministro.

� Servicios.

Presentación en el segundo trimestre de 2010 de un proyecto regulador de servicios.

� Servicios. Reforma de los me-

� Función pública.

� Educación. Sistema competiti-

Estatuto del Empleado Público y reducir la temporalidad del empleo público.

Reforma laboral para fomentar la contratación indefinida y eliminar la dualidad. Recuperar la estabilidad presupuestaria con austeridad en el gasto y rebajas fiscales.

canismos reguladores garantizando su independencia.

vo que dote a la economía de recursos humanos más productivos.

Dos cubiertos más en un almuerzo sin el Rey :: A. T. MADRID. Los participantes en la IV Conferencia de Presidentes sólo tuvieron un momento de tranquilidad en la tensa jornada. Tras los primeros rifirrafes y descalificaciones matutinas, todos los gobernantes se relajaron durante poco más de una hora con el almuerzo que ofreció el presidente del Senado, Javier Rojo. El menú: vieiras con verduras confitadas y carabinero asado, mero con guiso de habas y chipirones, y frutas de temporada con helado de chocolate, y para beber, rioja y cava. Los platos apenas cabían en la mesa. Y los comensales, tampoco. A última hora, los invitados tuvieron que apretarse para dejar hueco a dos invitadas al ágape de última hora: las vicepresidentas María Teresa Fernández de la Vega y Elana Salgado. A diferencia de las primeras ediciones de estas citas presidenciales, el Rey no ofreció ese almuerzo en el Palacio Real. No fue falta de hospitalidad, sino por una cuestión práctica: no dar plantón al jefe del Estado porque se alargaban ‘sine die’ las conversaciones, como ya ocurrió alguna vez.

Los asistentes llegaron con hambre, lógico ante el madrugón que se dieron: el primero en llegar fue el secretario general de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, que a las 7:40 horas ya estaba en la Cámara Alta. La presencia por primera vez en el evento de los representantes de los agentes sociales obligó a realizar dos fotos de familia. La primera, con el Rey, el Príncipe de Asturias, José Luis Rodríguez Zapatero, Manuel Chaves y los presidentes territoriales; y la segunda, con los mismos más los líderes de los sindicatos y la patronal, así como las vicepresidentas primera y segunda del Ejecutivo. Tras los retratos, a trabajar a puerta cerrada. Los alrededores del Salón de Pasos Perdidos estuvieron vedados a quien no fuera presidente. Todo para evitar un incidente como el de 2007, cuando un ‘barón’ autonómico grabó el discurso de Zapatero y pasó el sonido a la prensa. El presidente del Gobierno cometió ese día un lapsus y habló del atentado del 11-M como de un «accidente». El escándalo de su difusión redujo a la nada el resto de la conferencia.

Los líderes sindicales rechazan una mayor liberalización del mercado de trabajo

El presidente de la CEOE aboga por contratos con fórmulas flexibles y reducciones de jornada

tación o reducción de la temporalidad en los contratos. No obstante, el portavoz de los empresarios insistió en que el elemento fundamental para lograr el deseado regreso a la estabilidad presupuestaria del Gobierno es un recorte drástico en los gastos corrientes de las administraciones públicas y una mejora

de los ingresos por el aumento de la actividad económica. Para ello, Díaz-Ferrán recomendó un recorte en las cotizaciones sociales empresariales, una rebaja del impuesto de sociedades para las ‘pymes’ y los autónomos, y una notable mejora del acceso al crédito de estas pequeñas empresas.

de la Xunta denunció la discriminación de la comunidad «más importante», la que formarían los cuatro millones de desempleados que, de ser región, apuntó, sería la quinta más poblada de España, y de la que, según afirmó, no se llegó a hablar. «Zapatero nos plantea un plan de imagen de sí mismo que no un plan económico para España», recriminó. Apenas una hora después, durante el almuerzo, llegó el texto sobre el que Zapatero pretendía negociar. Sanz había advertido de que los suyos no serían partícipes de un acuerdo a contrarreloj. «Sólo busca una foto con el Rey, los sindicatos y los presidentes para lavarse la cara porque no sabe salir de esta situación». El PP sostiene que si se quiere que la Conferencia de Presidentes sea útil habrá que cambiar el modo de trabajo y celebrar reuniones sectoriales que permitan llegar al encuentro con un acuerdo pergeñado. «Es posible –admite uno de los ‘barones’ socialistas– que sea bueno encontrar otra fórmula pero también es cierto que con voluntad política todo sería más fácil».

Diez horas

Los gobernantes del PSOE subrayan que tampoco las propuestas que llevaron los populares fueron concretas. De hecho, fue sobre la base de esa falta de precisión sobre la que Zapatero aspiraba a llegar a un consenso porque ambos hablaban de una reforma laboral, de búsqueda de la estabilidad presupuestaria y austeridad en el gasto público. Pero en diez horas no hubo manera de que todos subieran al mismo carro. El presidente del Gobierno, desesperado, hizo un último intento: incorporó a su propia propuesta la del PP en materia de empleo y agricultura. Pero lo más que logró así fue que los ocho presidentes populares se abstuvieran en la votación. El texto contó con 12 votos favorables, pero el reglamento –también aprobado ayer– de la Conferencia exige unanimidad para los acuerdos o dos tercios para las recomendaciones. No se alcanzó ninguno de los dos listones. Alberto Núñez Feijóo se defendió de los ataques del presidente Rodríguez Zapatero y aseguró que todos los populares habían propuesto remitir el texto a las comisiones sectoriales de Industria, Empleo, Economía y Administraciones Públicas para que en ellas se llegara a un consenso pero la respuesta fue negativa. «En tres horas querían un contrato de adhesión incondicional y eso es imposible porque significa improvisar en temas tan fundamentales como el empleo y la política económica, que es lo que lleva haciendo tres años el Gobierno y a lo único que lleva es a cosechar cuatro millones de parados», recriminó el presidente de la Xunta de Galicia.

En busca del ADN de los diarios

Vocento Regional Newspapers redesign, november 2009  

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