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REGIÓN

Jueves 28.01.10 LA VERDAD

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Jueves 28.01.10 LA VERDAD

La barra del pan, por los suelos La guerra entre panaderos y grandes superficies hunde los precios Algunos supermercados y tiendas 24 horas ofrecen el producto por hasta 30 céntimos :: D. LEGUINA MURCIA. El sector del pan se tambalea, sacudido por la crisis económica y el acecho de las grandes superficies y las tiendas 24 horas. Pese a la sensación de unidad que desde la Asociación de Panaderos tratan de transmitir, cada uno hace la guerra por su cuenta y la unificación de precios hace tiempo que pasó a mejor vida. Algunos pensaron que la recesión sería la gallina de los huevos de oro para el gremio, al tratarse de un alimento básico, pero la realidad ha sido bien distinta y el consumo ha descendido estrepitosamente, con el consiguiente batacazo en los ingresos. Según aclara el gremio de panaderos, los supermercados, los comercios 24 horas y algunas gasolineras tienen «congelados» los precios, por lo que mantenerse a flote está cada vez más difícil. «Estamos manteniendo los puestos de trabajo, y tal y como está el patio, ya es bastante», aclara Antonio Parra, presidente de los panaderos.

Una paciente lee una revista mientras espera su traslado a planta ayer en un pasillo de las urgencias de La Arrixaca. :: RAFA FRANCÉS / AGM

Las camas regresan un año más a los pasillos de urgencias de los hospitales Más de 20 pacientes permanecían ayer en los corredores de La Arrixaca y el Rosell por falta de espacio :: J. P. PARRA MURCIA. Los virus invernales han vuelto a saturar, un año más, los hospitales públicos de la Región. En el Rosell y La Arrixaca la afluencia de pacientes ha sobrepasado la capacidad de sus servicios de urgencias, de forma que numerosos pacientes se están viendo obligados a esperar durante horas en los pasillos su traslado a planta. La situación es algo más desahogada en el Morales Meseguer y el Reina Sofía. La presión asistencial es especialmente alta desde la semana pasada. Ayer, 14 pacientes esperaban ingreso en los pasillos de La Arrixaca a primera hora de la mañana, mientras que otros 10 enfermos se encontraban en esta misma situación en el Rosell, según datos facilitados por los propios centros y por la directora general de Asistencia Sanitaria, Magina Blázquez. El martes, hasta 2.400 personas acudieron a los hospitales. «Hay mucha presión», admite Blázquez. Las urgencias amanecen saturadas «pero a lo largo de la tarde a los pacientes se les consigue ubicar en sus habitaciones». La presencia de camas en los pasillos de urgencias del Rosell y La Arrixaca era previsible, porque en ambos centros las

salas de observación y pre-ingreso no son capaces de absorber toda la demanda asistencial propia de esta época, y eso pese a que estos espacios se han ido ampliando en sucesivas ocasiones. La semana pasada, La Arrixaca suspendió durante dos días las citaciones para cirugía no urgente con el objetivo de dejar camas libres en las plantas y así poder desahogar las urgencias. Además, «estamos agilizando las altas y trasladando pacientes a los centros concertados», explica Manuel Alcaraz, director del hospital. En cualquier caso, «no ha sido necesario tomar medidas excepcionales». Los problemas se concentran en el área de urgencias, mientras el resto de La Arrixaca funciona con normalidad. Las urgencias pediátricas de este hospital también están haciendo

La bronquiolitis llena las consultas de Pediatría La llegada constante de enfermos a las urgencias pediátricas tiene un culpable: la epidemia de bronquiolitis. Como todos los inviernos, el virus respiratorio causante de esta enfermedad ha empezado a cebarse con los niños, especialmente con los bebés menores de un

Bronquitis, neumonías y otras infecciones respiratorias pueblan estos días las urgencias. No así la gripe, prácticamente desaparecida des-

de que remitió la epidemia por el nuevo virus H1N1 en diciembre. Otros años, la gripe estacional suele vivir en enero su máximo apogeo, pero en esta ocasión no ha dado señales de vida. Por eso, la presión asistencial está siendo algo menor que en otras ocasiones. Desde el 1 de enero La Arrixaca ha atendido a 11.889 pacientes, un 7,5% menos que el año pasado. Esto no ha evitado, sin embargo, que los pasillos se llenen una vez más de camas. Sanidad espera que la situación mejore de cara al fin de semana gracias a las camas que se están dejando libres en los hospitales, pero todo indica que el temporal de los últimos días, con bajas temperaturas y humedad alta, se cobrará factura en la salud de los murcianos y complicará las cosas de nuevo la próxima semana.

año. Hasta tal punto, que la mitad de ellos podrían terminar infectados, explica Manuel Sánchez Solís, jefe de Pediatría de La Arrixaca. Afortunadamente, la gran mayoría de ellos presentarán síntomas leves. De momento, la epidemia se extiende rápido. «Atendemos a unos cien niños al día», asegura Sánchez Solís. De ellos, entre 5 y 10 terminan ingresando por complicaciones. La bronquiolitis es una enfermedad en alza. «Los datos epidemiológicos parecen demostrar que el número de casos

ha ido creciendo en los últimos ocho o diez años». Las causas no están claras. Algunos expertos culpan a la contaminación, pero Sánchez Solís no ve clara esta relación. «Ahora tenemos más pacientes por bronquiolitis que en 2002, pero no creo que los niveles de contaminación sean ahora mayores que entonces». Los pediatras de La Arrixaca celebraron el martes una charla sobre esta enfermedad que impartió Octavio Ramilo, director de Enfermedades Infecciosas del Nationwide Children’s Hospital de Columbus (EE UU)

frente a una alta afluencia de enfermos, sobre todo debido a la habitual epidemia de bronquiolitis en esta época del año. Sin embargo, «la apertura del nuevo edificio ha permitido que haya más comodidad para los pacientes y no estamos teniendo dificultades con la hospitalización», explica Alcaraz. Se han instalado más camas en la zona de Cirugía Mayor Ambulatoria, sin que los quirófanos hayan tenido que parar por ello su actividad. En cuanto al Rosell, se están enviando pacientes al Naval, explica la directora general de Asistencia Sanitaria, Magina Blázquez.

Sin rastro de gripe

ALGUNOS DATOS

Parra comenta que «las pérdidas en el sector se sitúan en torno al 25%: el consumo ha bajado mucho, cuando pensábamos que con la crisis íbamos a vender más». Los hipermercados ofrecen un producto, precocido, a unos 45 céntimos la barra común, mientras que en las panaderías el precio medio ronda los 70 céntimos. Luis Tesón, de La Colegiala de El Raal, aclara que «la situación no es nueva: hace años que estamos en guerra por el pan, pero es muy difícil competir con los supermercados. Los que aún creemos en el gremio no tenemos problemas entre nosotros, pero el conflicto aparece cuando te colocan una tienda 24 horas al lado de tu panadería». «No hay guerra entre los panaderos artesanos. La guerra empieza cuando la competencia no te permite trabajar y tira los precios. La barra normal de pan está sobre los 80 céntimos, mientras que en algunas tiendas y grandes superficies pueden llegar a pedir tan sólo 30. Eso sí, el pan que venden en estos establecimientos es congelado», declara Tesón. La panadera Conchi Pérez, con veinte años de experiencia en el sector, asegura que está viviendo

 Pacientes atendidos en las ur-

gencias de La Arrixaca del 1 al 26 de enero: 11.889 (4.760 en urgencias pediátricas y 7.129 en las urgencias generales). Es un 7,5% menos que el año anterior en estas fechas. Esta menor presión asistencial puede deberse a la inactividad del virus de la gripe común, que en enero de 2009 estaba en plena fase epidémica.

Pacientes atendidos en las urgencias de La Arrixaca en el mismo periodo del año pasado: 12.856 (5.245 en urgencias pediátricas y 7.611 en urgencias generales).

¿Por qué todos los inviernos se saturan los servicios de urgencias? La bajada de temperaturas conlleva el aumento de infecciones respiratorias y otras enfermedades víricas que en la mayoría de personas actúan de forma leve, pero que en personas mayores o enfermos crónicos producen un empeoramiento de su estado general de salud y un agravamiento de sus patologías previas.



 El récord, en noviembre:

En 2009, la mayor presión asistencial se concentró en el mes de noviembre, coincidiendo con los picos de mayor incidencia de gripe A. Así, La Arrixaca atendió 19.518 urgencias ese mes, 3.600 más que el año anterior, con una media de 650 pacientes diarios.

Roberto Valero ordena las barras en su panadería de El Palmar. :: R.F.

«Nos defendemos con la calidad del producto que ofrecemos» :: D.L. MURCIA. «El consumo de pan ha bajado desde que llegó la crisis». Con estas palabras resume Antonio Parra, presidente de la Asociación de Panaderos, la realidad, imprevista, que les está tocando vivir. «Pensábamos que con la recesión la gente compraría más, pero está claro que nos equivocamos».

Según aclara Parra, «estamos buscando fórmulas dentro del gremio, como el aumento de los servicios o cursos de formación, para hacerle frente al obstáculo. Está claro que el problema lo tenemos que solucionar nosotros». «Un dato muy significativo es que en los últimos dos años nadie ha comprado maquinaria nueva

para su panadería, cuando antes era algo habitual: la gente está esperando porque ahora no puede invertir», declara Parra. Parra afirma que «la barra común ya no marca el precio, cada uno pone el que cree oportuno, pero la media se sitúa en los setenta céntimos. La crisis del sector es generalizada, se ha extendido por toda

la Región, y por ahora el panorama está muy negro. El otro día hablaba con el alcalde de Cehegín, José Soria, y me comentaba que los panaderos de su pueblo las están pasando canutas». María Hernández, propietaria de la panadería Virgen de la Fuensanta, en Molina, comenta que «no podemos impedir la venta de pan en las tiendas y los supermercados, nos tenemos que aguantar y tirar para adelante como buenamente podemos. Me defiendo de la competencia con la calidad del género que ofrezco». Brígida Vicente, de la panadería La Fama, cuenta que «tenemos una

su «peor época profesional. Tengo la barra de pan a 70 céntimos, pero no puedo bajarla más: me iría a la quiebra, aunque tal y como están las cosas estoy muy cerca de tener que echar la persiana para siempre. La situación es cada vez más complicada y no tiene pinta de que se vaya a arreglar a medio plazo». Rocío Sigüenza, del barrio de San Antolín de Murcia, se queja de la cantidad de tiendas 24 horas que han abierto en el distrito en «apenas unos meses. Competir contra estos establecimientos es muy difícil: ponen los precios que les da la gana y abren muchas más horas al día que nosotros. Si la situación sigue así me veré obligada a cerrar mi establecimiento: no creo que aguante más de un año en estas condiciones. Desde el 2008 no he tenido apenas beneficios, y el número de clientes va en declive».

«Los precios son libres»

Los panaderos apuntan a las grandes superficies como principales causantes de sus problemas de liquidez. Algunos supermercados ofrecen pan precocinado a unos 45 céntimos la barra común, precio con el que los maestros panaderos no pueden competir. Según fuentes de Carrefour, «la política de precios es libre y cada uno establece lo que cree conveniente. No obstante, la cuota de mercado de nuestras panaderías es escasa, no más del 7%, por lo que no creemos que sea un obstáculo para los demás vendedores».

Pan en el congelador durante meses El pan congelado, o precocido, se vende en los supermercados y su gran ventaja es que se puede conservar en el congelador durante meses hasta el momento en el que se vaya a consumir. Su proceso de cocción es más corto, tras el cual se somete a un tratamiento de ultracongelación y envasado. Su valor nutritivo es muy semejante a las barras que se venden en panaderías. Grandes panificadoras ubicadas en polígonos industriales se encargan de precocerlo, y las panaderías que se encuentran dentro de las grandes superficies tan sólo tienen que hornear las barras durante unos diez minutos antes de ponerlas a la venta.

guerra de precios con los supermercados: el nuestro no es pan congelado y no podemos bajar la calidad. Hace tres años que tengo los mismos precios –0,60 euros la barra–, y enfrente me han puesto una tienda 24 horas, pero yo compito contra ellos con la calidad de mis productos, algo que no pueden igualar». Martín Consuegra, de la panadería Consuegra, afirma que lleva «cuatro años sin subir los precios, pero la vida cada vez está más cara y así es muy difícil prosperar. No veo solución en el horizonte y las ventas se resienten casi a diario».

En busca del ADN de los diarios

Vocento Regional Newspapers redesign, november 2009  

Vocento Regional Newspapers redesign, november 2009

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