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8 TERRI TORIOS LECTURAS

Sábado 30.01.10 EL CORREO

Alta infidelidad Una serie de relatos transgresores de la autora de ‘La hija del sepulturero’ :: MARÍA BENGOA «Nuestro más ferviente deseo es la derrota de un antiguo amante, privado de nuestro amor; al menos deseamos parecer trascendentes, indiferentes, plenamente libres de aquel amor desaparecido». Joyce Carol Oates (Nueva York, 1938) exprime en ‘Infiel’ la pasión de cuerpos que parecen atravesados por un anzuelo del que no pueden liberarse fácilmente. Estamos ante una colección de 21 relatos con muchos amores incontrolables: «algo que ocurre, como el clima», historias de parejas que saben que es un error liarse; pero, aún así, lo hacen, atravesados por esa bendita y peligrosa corriente eléctrica «un delirio de deseo que permite, como si fuera una potente anestesia, no pensar». Hay una cohesión temática de parejas rotas, personajes que no acaban de aprender de la adversidad y voces femeninas que nos

cuentan algo que de verdad les importa, con su filosofía infalible de seguir adelante. Todo creíble, vivo, lleno de detalles que añaden carga psicológica y verosimilitud. Una mujer fea, por ejemplo, ha aprendido a no mirarse en los espejos para no sufrir y tiene «la boca nada destacable pero con mucha práctica, antes de llegar a la adolescencia, en la ironía. Porque, ¿qué es la ironía, sino el depósito del dolor?» Cuatro trazos, frases tensas y afiladas para retratar personajes inquietos y difíciles; ideas condensadas para decir mucho con poco. Un crescendo que parece magia y es sólo literatura provoca que la evocación de lo escrito brille irradiando vida en la mente de quien lee. La autora elige a menudo el punto de vista de las víctimas o, con imaginación morbosa, muestra un lado turbio y misterioso de la personalidad de sus protagonistas. Consigue la intensidad en la transgresión una y otra vez, la plasma con siniestra belleza; se recrea con naturalidad en mostrar el filo de esas existencias sangrantes que es

mejor conocer sólo en la distancia: suicidas, hombres que se matan delante de sus hijas, parejas de ancianos que deciden morir juntos, asesinos... El volumen de cuentos está dividido en tres partes: la primera habla de amantes; la segunda, de relaciones familiares difíciles; la tercera se organiza temáticamente en torno a la muerte, también presente en las otras dos. La estructura sencilla –una unidad dramática, o secuencias numerales: 1, 2, 3, 4...–, se resuelve de manera abrupta, violenta, como los hechos narrados. A menudo basta una palabra por título: Preguntas, Fea, Secreto, Físico... Los variados re-

INFIEL. HISTORIAS ... Autora: Carol Joyce Oates. Trad. M.C. Bellver. Relatos. Editorial: Alfaguara. 552 páginas. Madrid, 2010. Precio: 22 euros

cursos literarios se manejan con idéntico nervio y sabiduría narrativa. Un alivio momentáneo nos acompaña tras cada punto final porque no hay un solo relato que muestre el lado amable de la existencia. Unidos en panorámica componen un auténtico catálogo del sufrimiento. Por eso al dejarlos nos libramos del dolor y el infortunio que hemos vivido con intensidad creciente y ya ha pasado. Leer a esta autora ha sido una experiencia absolutamente real... hemos compartido algo con sus criaturas excesivas y sombrías, capaces de coquetear con la muerte, negociar aventuras nada convenientes o esparcir por el mundo mentiras compulsivas que antes se han contado a sí mismas. Joyce Carol Oates, candidata habitual en las quinielas del Nobel de Literatura de los últimos años, lleva 100 títulos lidiando con la palabra escrita entre poemarios, ensayos, novelas y colecciones de relatos. De niña, al leer ‘Alicia en el país de las maravillas’ que alguien le regaló, decidió que ser Lewis Carroll era infinitamente más atractivo que ser Alicia. A estas alturas da la impresión de encontrar la estructura más favorable y el lenguaje preciso como si apenas le costara. ‘Infiel’ es su recopilación de cuentos más completa y estremecedora.

El caudillo rifeño

Reivindicar el amor

:: G. ELORRIAGA

:: ELENA SIERRA

Las plazas de Ceuta y Melilla, Guinea Ecuatorial y el Sahara Occidental parecen la única, y discreta, huella de la presencia española en África. Buena parte de la opinión pública desconoce que, durante buena parte de la primera mitad del pasado siglo, Madrid ejerció un protectorado sobre el norte de Marruecos con hitos como el desastre de Annual o la decisiva influencia del ejército desplazado sobre la contienda civil. Para comprender este proceso hay que tener en cuenta que, tras la independencia de América, España quiso emprender la aventura colonial contemporánea, pero, dada la escasa relevancia de nuestro país en el concierto europeo, sus posibilidades también fueron limitadas. El libro de la historiadora María Rosa de Madariaga aborda este periodo desde la perspectiva de Abd el-Krim, el líder independentista del territorio ocupado del Rif. La historia no ha hecho justicia con este personaje, precursor del proceso de emanci-

pación del continente e impulsor de una república en el norte del actual reino. El estudio documenta esta singular iniciativa, pero también pormenoriza las estrategias y conspiraciones entre los rebeldes, la administración hispana y Francia, el otro poder colonial. La obra recorre la vida de este individuo, culto e inteligente, sus victorias y derrotas, y aquellos políticos y militares que protagonizaron la rebelión de los años veinte, un episodio cuya violencia y crueldad que nada tiene que envidiar a las padecidas en otros procesos de descolonización.

ABD EL-KRIM Autora: María Rosa de Madariaga. Historia. Editorial:Alianza. 556 páginas. Precio: 24 euros

LECTURAS 9

Sábado 30.01.10 EL CORREO

Como muy bien anuncia el título, la colaboradora habitual de ‘Harper’s’ y ‘The New York Times Book Review’ ha decidido defender el amor en una época en la que hablar de romanticismo suena cursi y antiguo, tradicionalista. Frente a la teoría y la ficción sobre la pasión y el erotismo, ella prefiere recuperar la idea del amor como un sentimiento válido hoy como lo fue hace tres siglos. El amor con compañerismo, de lazos que no se sueltan en dos días y también de riesgo, porque entenderlo como algo duradero no implica que no haya aventura. Nehring se sirve de la historia de la Literatura, de los grandes dramas tanto de la tradición oral como de la escrita y hasta de las vivencias de sus autores, para repasar la larga vida del amor y reivindicarlo. Wollstonecraft, Dickinson, Shakespeare, Sartre y Beauvoir, Dante y Beatriz, Tristan e Isolda… Analizando sus relaciones y sus textos desarrolla su teoría y nos ilustra en esa

la jet de papel

ficción

Martin Amis Escritor

Dan Brown. Planeta

A FAVOR DEL AMOR

MANUSCRITO ...

AMBERVILLE

44 ESCRITORES DE ...

LOS OLVIDADOS

Autora: Cristina Nehring. Estilo: Ensayo. Editorial: Lumen. 414 páginas. Barcelona, 2010. 2008. Precio: 18,90 euros

Autor: Jon Potocki. Narrativa. Editorial: Acantilado. 800 páginas. Barcelona, 2009. Precio: 35 euros

Autor: Tim Davys. Narrativa. Editorial: Anagrama. 343 páginas. Barcelona, 2009. Precio: 19,50 euros

Autor: Jesús Marchamalo y Damián Flores. Narrativa. Editorial: Siruela. 231 páginas. Madrid, 2009. Precio: 18,90 euros

Autor: Tim Tzouliadis. Crónica. Editorial: Debate. 560 páginas. Barcelona, 2009. Precio: 24,90 euros

tradición occidental del amor, del contigo ni sin ti o de la entrega total, depende. El valor de la obra reside en eso y en que Nehring va contracorriente: habla de lo bueno de ser objeto sexual para otro, de la lucha contra lo que el consumismo nos ha inculcado en el amor y el sexo, de que el amor no deja ciego sino que hace ver más, diferente, y querer ser mejor, no quedarse quieto. Pero Nehring tiene sus contradicciones, y eso hace que el libro dé algunos bandazos. «Nuestros instintos nos impelen de forma irresistible hacia lo inconveniente» a la hora de elegir pareja, escribe. ¿No es ese uno de los grandes estereotipos sobre el amor?

El sello editorial Acantilado recupera una verdadera obra de referencia de la literatura gótica, el ‘Manuscrito encontrado en Zaragoza’ de Jan Potocki, si bien en una nueva versión basada en un manuscrito de 1810 que hasta ahora había permanecido inédito y que, aunque posee un tono algo más melancólico, resulta más terminado para su publicación. Tanto el lector que ya conocía la novela como el que no, podrá encontrarse con Alfonso van Worden, el oficial de la guardia Valona que viaja a Madrid para servir al Rey de España y que al atravesar Sierra Morena se topa con el misterio y la aventura.

Bajo el nombre de Tim Davys se esconde alguien que nació en Suecia y que vive en Nueva York, que presume de no haber leído literatura antes de los veinte años y que es el autor o autora de una primera novela – ‘Amberville’– que se halla impregnada de la atmósfera y la caracterización de personajes propias del mundo del cómic. Eric Oso, el héroe del relato, trabaja en la agencia de publicidad más puntera de Mollisan Town cuando el pasado llama a su puerta y Nicholas Paloma, jefe de una banda criminal a la que Eric perteneció, reclama sus servicios para librarle de una presunta amenaza de muerte.

‘44 Escritores de la literatura universal’ es un texto que hace un rápido e inteligente recorrido a través de toda la literatura universal para esbozar las vidas, las obsesiones y el retrato de cuerpo entero de un grupo de indiscutibles en el que caben las grandes dicotomías: Kafka y Walser, Dostoievski y Tolstoi, Camus y Sartre, Joyce y Virginia Wolf. Toda selección es arbitraria pero ésta lo es en un mínimo grado pues el libro constituye un placer tanto para los profanos como para los iniciados en el que Damián Flores se ha encargado de poner los dibujos y Jesús Marchamalo los textos con un criterio inteligente..

Griego de nacimiento pero británico de adopción, Tim Tzouliadis es el autor de ‘Los olvidados’, un libro que obtuvo el Premio LongmanHistory Today el pasado año y que trata un episodio tan negro como desconocido del siglo XX: el de los jóvenes norteamericanos que, al no encontrar empleo durante la Gran Depresión, decidieron ir a la URSS para abrazar el socialismo y tener de paso trabajo, meta esta última que sólo lograron en muy duras condiciones. Perdida la nacionalidad norteamericana, su sueño se esfumó ante el horror estalinista y un destino en los campos de concentración de la estepa rusa.

1 El símbolo perdido

Con unas explosivas declaraciones sobre los males de la vejez y las virtudes de la eutanasia, Martin Amis ha calentado el ambiente durante esta semana para la aparición en el Reino Unido de su próxima novela: ‘The pregnant widow’. Descrita por sus editores como una tragicomedia, la novela sigue la vida

de seis veinteañeros recluidos en un castillo italiano durante el verano de 1970, en plena ‘revolución sexual’. Amis está seguro de que le traerá problemas con las feministas, a quienes considera las principales víctimas de dicha ‘revolución’. Entre ellas, su hermana Sally, fallecida a los 46 años, deprimida y alcohólica, y una de las fuentes de inspiración de esta novela de confesado carácter autobiográfico.

Baudelaire Escritor Gallimard y Nintendo se han asociado para crear una biblioteca digital portátil adaptable a las consolas Nintendo. Mediante un cartucho DS, los libros digitales se convierten así en algo tan accesible para el poseedor de una consola como cualquier videojuego. La editorial Gallimard ha elegido cien títu-

los de su colección ‘Folio Classique’, que llegarán a los compradores franceses a partir del 5 de marzo. Según el director comercial de Gallimard, «el interés de esta asociación reside en la posibilidad de atraer a la lectura a un público joven, proponiendo grandes textos clásicos en un universo en principio lúdico». El nuevo software ha sido concebido para las consolas Nintendo DS, Dsi y la próxima DSi XL.

2 Contra el viento

Ángeles Caso. Planeta

3 Invisible

Paul Auster. Anagrama

4 El tiempo entre costuras

María Dueñas. Temas de Hoy

5 La noche de los tiempos

Antonio Muñoz Molina. Seix Barral

no ficción 1 El secreto

6 La mecánica del corazón

Rhonda Byrne. Urano

Mathias Malzieu. Mondadori

2 El día D. La batalla de Normandía

7 Trilogía Millenium

Anthony Beevor. Crítica

Stieg Larsson. Destino

8 Perdóname pero quiero casarme...

Federico Moccia. Planeta

3 Cocina vasca

Karlos Argiñano. Bainet

4 El ruido eterno

9 Sangre derramada

Alex Ross. Seix Barral

Asa Larsson. Seix Barral

5 Cuando éramos honrados mercenarios

10 La voz

Arturo Pérez-Reverte. Alfaguara

Arnaldur Indridason. RBA

punto de vista

juegos de palabras

La noche de la ilusión

El arte de la tos

Doble versión

Este año la cabalgata no le ha entusiasmado tanto como en ocasiones anteriores, tal vez porque las bombillas en torno a Blancanieves o los ratones gigantes habían aumentado en estridencia y casi costaba mirarlos, tal vez porque le habían escamoteado la carroza de Star Wars con sus princesas y villanos de charol y de caucho; tal vez, seguramente, el lugar elegido para asomarse por encima de la multitud no era el más idóneo, junto al contenedor de basura y un tipo con bigote que agitaba un globo amarillo delante de sus narices. Para colmo el coche está lejos y hay que caminar un buen trecho por la avenida, esquivando a las brigadas de limpieza y los niños asfixiados en sus bufandas y teniendo que hacer un esfuerzo para que los caramelos pisados no atrapen las zapatillas contra el asfalto. Papá conduce rígidamente todo el

:: IÑAKI EZKERRA camino después de que mamá le hable más alto de la cuenta y al final insista en fumar en el coche, a pesar de que él no lo soporta; cuando ella echa a llorar en respuesta a esa palabra que uno no sabe exactamente cómo interpretar, baja el cristal de la ventanilla y un recuerdo de lluvia y júbilo penetra con el viento. En el televisor se ven camadas de criaturas petrificadas de felicidad frente a los tronos que avanzan lentamente por una ciudad desconocida, una ciudad con el cielo de cristal helado cuya sola visión invita a arrimarse más a la estufa del sofá. Por un momento mamá ha dejado de llorar para ponerle el pijama y aconsejarle que se duerma pronto, porque los niños despiertos se quedan sin regalos, y es esa frase la que él se repite sin cesar sobre la almohada una vez y otra, cambiando de posición, acomodando el mentón y las orejas, tratando de olvidar los rumores

Una carroza llena de regalos. :: AVELINO GÓMEZ y las sombras y quizá los gritos que provienen del otro lado del pasillo, suplicando ese cese definitivo que finalmente le llega en una pleamar negra. Luego, sin previo aviso, es el amanecer. El silencio casi le molesta en los oídos, un resplandor de tiza sucia se extiende tras las cortinas. Las dos cajas le aguardan en el sofá del salón, adonde corre sin po-

der evitar que la emoción le vuelva los tobillos de trapo haciéndole tropezar. El líquido, denso y pegajoso, ha empapado el cartón y ha terminado por manchar la tapicería con un cerco pardo; sin embargo las cabezas están intactas, dentro, cortadas limpiamente a la altura de la garganta, papá y mamá, tal y como él las había pedido.

7 Los Simpson y la filosofía

William Irwin. Blackie Books

8 La hora de los sensatos

Leopoldo Abadía. Espasa

9 Por qué los hombres quieren sexo...

Allan y Barbara Pease. Amat

10 Anatomía de un instante

Javier Cercas. Mondadori

DIRECTORIO DE TIENDAS Bilbao: Cámara; Casa del libro; El Corte Inglés; Elkar; Tintas; TopBooks. Vitoria: Elkar; Casa del libro; Study

la mirada

:: LUIS MANUEL RUIZ

6 Nueva gramática de la lengua española

R.A.E. Espasa

Yo creo que fue Barenboim quien llegó a enfadarse y a parar el concierto de Año Nuevo en Viena por culpa de las toses del auditorio. En cualquier caso, hay épocas del año que son típicamente enemigas de la música clásica en vivo. Hay inviernos especialmente duros –como éste que ahora atravesamos– que sabotean con los conciertos de toses los otros conciertos.A mí me gusta fijarme en los tiempos de las toses. Yo sería incapaz de emitir el menor carraspeo en medio de un silencio o un solo de violín. Recuerdo haberme puesto a morir, por aguantarme las ganas, pero siempre lo he conseguido. La máxima infracción que he cometido en esas situaciones es toser lo mínima y estrictamente indispensable en los momentos más apoteósicos y más polifónicos en los que una expectoración en sordina podía quedar totalmente disimulada, perdida, diluida bajo la ola, la marea, el alud o

el tornado de la masa orquestal. Yo sería incapaz de dar rienda suelta a mis miasmas cuando hasta los propios instrumentos se han puesto a imitar al silencio, pero tengo comprobado que es entonces cuando el verdadero tosedor aprovecha para toser. Que no se le ocurra a ningún director de orquesta aplazar unos segundos el inicio de un primer movimiento para que el tosedor pueda de una vez toserlo todo, porque ese aplazamiento le provoca a éste a obsequiarnos con una sinfonía y a expulsar hasta la primera papilla por una suerte de ley fatal y carral de Murphy. Si fuera por las toses, la música no tendría jamás lugar. Las toses reclaman siempre su estrellato, el silencio solmene, la atención máxima, el arrobamiento, la entrega ajena, como la propia música. Compiten con ella y luchan por usurpar su sitio en nuestros oídos. No se tose con las mismas ganas mientras se lee un libro.

:: JOSÉ MARÍA ROMERA No siempre el diccionario nos saca de dudas en materia de corrección.A veces crea más confusiones, como ocurre con ciertas palabras que por alguna extraña razón presentan dos formas diferentes, ambas admitidas. En unos casos son restos de alguna vieja vacilación ortográfica que no se ha querido resolver («hierba» y «yerba», «reloj» y «reló»). En otros se debe a decisiones eternamente aplazadas acerca de la grafía de algunos neologismos («whisky» y «güisqui», «nailon» y «nilón»). Otros, en fin, mantienen términos evolucionados junto a variantes más arcaicas reacias a desaparecer («interrumpir» e «interromper», «rumorear» y «rumorar»). ¿Es bueno o malo para el idioma? Habrá opiniones en los dos sentidos, pero de lo que no cabe duda es de que se trata de una anomalía llamativa. ¿Por qué se puede escribir indistintamente «cebiche» y «seviche», pero no así *sebiche ni *ceviche? ¿No habría que de-

cidirse de una vez por todas entre «flacidez» y «flaccidez», entre «feminidad» y «femineidad», entre «icono» e «ícono»? Hay casos en que el doblete de palabras crea situaciones curiosas: «forúnculo» es una deformación del más etimológico «furúnculo», pero este sin embargo está considerado por los hablantes como vulgar e incorrecto, no siéndolo. Tampoco comete ningún error quien escriba «impudicicia» en lugar de «impudicia», pues la primera de las formas no sólo está registrada, sino que es más fiel al «impudicitia» latino del que proviene. El infinitivo «pudrir» convive con «podrir», «palangana» con «palancana», «salpullido» es lo mismo que «sarpullido», y tanto vale «cantilena» como «cantinela», «marihuana» como «mariguana», «zarrapastroso» como «zaparrastroso». Y, para rizar el rizo, hay un verbo que admite hasta tres variantes correctas: «hibernar», «ivernar», «invernar». Tenemos, no cabe duda, una lengua llena de matices.

En busca del ADN de los diarios

Vocento Regional Newspapers redesign, november 2009  

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