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EL PRIMER TELEFONO INALAMBRICO QUE LLEGÓ A PLATO Por: Pacho pelón Domingo, 14 de marzo de 2010 9:27 A.M

-No Jeñó’ – gesticula ya pía’ y manotea poniéndose las manos como en la foto-. Sin matrimonio de esta mazorca no te comes ni un grano!

Al verdadero Pacho Pelón: FRANCISCO ANNICCHIARICO BRITO, CRIS LOMBANA * y MERCE ROSALES DE DAGER , la más linda Reina de todos los tiempos y Reinos. -Impecable!- Dijo Tito Puente en Estocolmo al repetir los últimos acordes de “Oye como va”-. No lo toco más. Ni Santana lo toca mejo’ que yo! Dios bendice a sus elegidos con talentos. A mí me dio vivencias, en las que sin tratar de comprenderlo ni explicármelo mucho, fui conociendo la razón de mi vida: Simple y sencillamente servir y adorar a Dios; las que ahora escribo para dar testimonio de su bondad.


También nos elige el modo de vivir. Es por eso, que siempre entendí el porqué de las situaciones que me toco protagonizar. Tenía que estar allí para tener el gozo de servirlo, atendiendo a los más necesitados sin cobrar. Las más de las veces poniendo de nuestro bolsillo; y por más que siempre cumpla o ejecute su voluntad, nunca podré ni dejaré de agradecérselo. Por esa voluntad y caprichos divinos, casi a finales de los alocados 80’s de la inmortal música Disco, ayudé a venir al mundo a un sobrino de la bella dama cartagenera Merce Rosales Dager. Para esto tuvimos que abrir la Clínica antes de tiempo, sin inaugurarla, a pesar de tener todo su equipo listo, pues, con todo el patrioterismo inflamado entre pecho y espalda, lo habíamos dispuesto para el día de la Independencia. Pero, quiso Dios que mis dos comadres (Nacieron dos bebes ese día que se llamaron Carlos, uno Andrés y de Jesús el otro), y médicos perdieran las cuentas, lo que era muy común en una época que el Ecógrafo no estaba difundido ni era la herramienta diagnostica que ha sido de un tiempo para acá. Esta es la razón del porque mi compadre David Escobar Gomes – sobrino de Escobar Ballestas el edecán medico de Rojas Pinilla, quien se dice tuvo su romance con la hija-, pretendiera ponerle a su hijo “20 de Julio”, pero como no nació ese día que lo teníamos programado, en una de sus rápidas soluciones de Osram, termino nombrándolo como a muchos niños de la época: Carlos Andrés, por el polémico presidente venezolano. A partir del tercer mes de gestación y hasta en el puerperio mismo, pudimos dar vitaminas y suplementos a las madres. También regresaron a casa con una generosa ración de leche en polvo. Lo que conseguimos extorsionando a los visitadores médicos de las temibles multinacionales. Gran paradoja Divina: Ayudamos a levantar niños con el producto de una extorsión! El sobrino de Merce nació huérfano, porque al padre lo habían matado mientras cobraba una deuda en Miami. Tal vez por eso sus parientes maternos querían ponerle mi nombre. Se ofendieron porque me negué. No lo quería por más que mereciera semejante honor: El que un Dager llevara mi nombre. Querían ponerle Andrés como mi hijo. Tampoco acepte. Ya molestos, se veía en sus caras, me obligaron a elegir el nombre. No encontré un masculino de Mercedes. Por la pinta quería ponerle Roberto o Fernando, mi gran amigo de adolescencia y vecino en Castillo Grande. Tampoco quisieron, pues, no los conocían. Para calmarlos les dije, que en Cartagena había un bacán que en los 70’s andaba en un SIMCA rojo con resonador, se llamaba Carlos y le decían “El Muelle”. Que le pusiéramos este nombre, entonces se les ilumino la cara y me dije: Les gane la pulseada. Se llamara Carlos, dijeron todos contentos, porque el Papa se llamaba Carlos Dager!. A la final, solo accedí a ser padrino de un Dager; grande distinción que me dio gente humilde, y la agradezco a Dios todos los días de mi vida en cualquier parte del mundo en que me encuentre sirviendo a Dios. Hablando de lindas Reinas, Carlitos Dager por capricho Divino es sobrino de dos. De MERCE y de MARIANA SCHLEGEL, la penúltima Reina de los Carnavales de


Barranquilla. Dios omnipotente derramo pródigamente sangre real en mi ahijado por punta y punta. Ven que vivencias y honores le ha dado mi Dios a este pobre Indio, cuyos únicos pecados son el gustarle las bellas mujeres, vestir de Versace, calzar Adidas – en su época- y Salvatore Ferragamo Festejos Mi padre no se nos unió, porque como había dicho, había tocado abrir el Chuzo antes de tiempo, y por eso se encontraba atendiendo un agudo coma diabético y urgencia cardiaca al verdadero Pacho Pelón, quien llego hasta allí con una fuerte angina de pecho que se le había desencadenado por la ansiedad del susto de un avión Séneca III que se le había perdido - Vei’ un pájaro Jairito! Con lo que pagara el buen Francio, sufragaríamos los costos de las onerosas enfermeras, aseadoras y lavanderas de ocasión contratadas a última hora para atender los partos. Dios siempre presente, nos mando la plata, para no tener que sacarla de nuestro bolsillo, en las manos de este angelote guajiro de Fonseca. Ya estabilizado Pacho y las comadres en sus camas de puerperio, los bebes en sus cunitas, uno de ellos en la que usé yo, que fue comprada en El Almacén Fuller de Cartagena-, el Dr. Lozano cansado se fue a dormir, y nosotros a festejar en el “Parque de La Iglesia” que estaba enfrente de La Clínica, la que era vecina por un lado de La Casa Cural y por el otro de la Familia Díaz Ramos, la de Cara e’ Ñame y el Gallo Ramiro, o Benitin como le decía Alfredo Moisés Feres, quienes con su música nos animaron los festejos en un ambiente que ya olía a la madrugada del rio. En el Parque nos ubicamos como muchas veces en el Carrito de Jugos del Capi Zabaleta, un negro de la Ciénaga de Zapayán, al que enseñé como hacer Bloody Mary, que con el tiempo lo mejoro, tanto, que ha sido el mejor que he tomado en todo mi periplo. Con las Margaritas no tuvo mucha suerte, pero si con la Caipirinha con Ron Tornillo, en la que lo inicio nuestro amigo canadiense Andre Boyer. Cada vez que probé una nos Domingos da “Usina Do Gasómetro” em Porto Alegre, ou na Rua das Palmeiras, na Av. Paulista em Sao Paulo, no deje de lembrar con muita saudade la del Capi Zabaleta en Plato Magdalena. Me había llevado de La Clínica un teléfono inalámbrico Sanyo que tenía Intercom, por si las enfermeras me precisaban solo tenían que llamar, no tuvieran que llegar hasta donde estaba, ni que hacerlo a los gritos calle de por medio, y si así lo consideraba, por este mismo, podía llamar a mi padre a casa. Tocaban Cara e’ Ñame y Ramiro Díaz, “El Almirante Padilla”, cuando atraídos por el jolgorio y voladores empezaron a llegar los personajes y celebridades de la noche. Ya habían cantado Noches de Boca Grande, Cartagena Contigo y Noches de Cartagena, …”Un Cochero chambaculero nos llevará”……., cuando se presento La Machi. Emocionado como estaba de una le pedí un beso, el que me negó rotundamente delante de los presentes que ya no eran pocos; aduciendo que mi padre era el médico de su familia, que respetara,


no sea atrevido, ella no era una chica fácil, y no iba a caer conmigo así no más. Esas tres últimas palabras, su mirada, expresión facial y corporal, me dijeron que si lo haría. Como el Diablo nunca duerme ni descansa, y envidioso viéndonos en gozo y alegría, se nos metió en la “tavuel” y por eso, empecé a pensar la manera de doblegarla, porque mi hombría se debilitaría si no lo hacía. Con la maldad en curso la deje hacer llamadas por el inalámbrico, que ella tapara atávica sin redimir, desconfiada por naturaleza, decía era de juguete, y solo se convenció de lo contrario cuando pudo hablar con su hermano mi colega que ejercía en Barranquilla. Mientras suena “La Creciente del Cesar” se lo vuelvo a pedir. Negativo mi cabo. Pero ya contesta con menos beligerancia. En eso Luifer trae de su casa la mesa de comedor de la familia De La Hoz Villani con todos los gatos de Mayito. Montan a la Machi para que baile encima. Bailando en la mesa, entre guapirreos se lo vuelvo a pedir, continua con las negativas, las que ya cada vez parecían más invitaciones que rechazos. En una de estas tomando Viejo barbon- Old Parr- y bailando sobre la mesa ‘La Pollera colora’ con Ramiro, contesta riéndose, cuando yo ya cantaba: -Este es el amor, amor, el amor que me divierte, cuando estoy en la parranda, no me acuerdo de la muerte. -No Jeñó – gesticula ya pía’ y manotea poniéndose las manos como en la foto-. Sin matrimonio, de esta mazorca no te comes ni un grano! Como me iba a casar? Y menos en ese embale – pensé- Manteniendo una mujer, no me quedaría ni para comprar las Ray Ban. Seguí cantando: - Ay cuerpo cobarde como se menea, yo traigo una pea, que Dios me la guarde…-Matrimonio por un beso? -Me pregunté - solo pensé en como tenerlo, sin casarme Y la solución de Osram la vi en Ramiro mientras meabamos detrás de la estatua de Simón Bolívar. Allí le dije, que cuando lo mandara a buscar el teléfono de la Casa Cural, hiciera como si lo buscara entre los papeles de su bolsillo, y entonces me diera en voz alta el teléfono de la casa de el, y enseguida se fuera a ella, a levantar el teléfono, para hacerse pasar por el Cura Párroco acabado de despertar, con un dialogo muy guionado y ya un poco ensayado – no necesitó mucho, pues había sido sacristán de Timoleón- para cuando dejamos de mear. Dicho y hecho, Rafa’ tocaba “La hamaca grande y aun no digitaba la melódica con los pies, cuando tira Rami el teléfono: -Pacho, es el teléfono del Padre Yanes


Aquella bailando alegremente trepada en la mesa escuchaba todo: -Vea mijaaa – no mas dije cuando salto y se puso pálida, Pilatos-, aquí tiene el teléfono del cura, llámelo de una pa’ ve’ si nos casa ya, pa ve’ si así ya me lo das, dígale de parte mía, que pa’ ayer es tarde. Entonces digitó el numero y la obligamos a poner el Hands Free para que todos escucháramos. -Aló Aló, Padre - Jadeó victima de la emoción. -Si hija mía – confirmó una voz como todavía dormida, -Vea Padre Yanes, es de parte del Dr. Pacho, queremos que nos case.

quien

habla?

- Hija no actuéis como almas descarriadas – decía el falso cura aguantando la risa y con ganas de terminar la comedia pa’ venir a fumar y meterse el otro trago, porque aunque conozco de bien a ambas familias, no les puedo administrar así de repente como querréis el santísimo sacramento matrimonial, tenéis que hacer el curso prematrimonial, ved, tened en cuenta: Es una decisión para toda la vida hijos míos. Se escucho el canto de “La Virgen del Carmen”. Ay padre y porque? -Porque no! – Negó tajante el muy pillo. En estas suena “La Custodia de Badillo”, y sacando la vieja pistola Colt Gold Cup de mi padre, le digo a La machi - Nojoda dile al cura Hp ese , que cuanto quiere, pero si no nos casa le levanto a tiros Casa Cural, el putiadero Pan Bendito – el que era de su propiedad-, Y enseguida, para dar énfasis a mis amenazas hago dos tiros, cuyos balinazos 45 le charrasquearon la oreja derecha a Simón Bolívar dejándolo cacharo hasta la última vez que lo vi cuando por allí fui a mear. -Marly –dice el apócrifo cura- Calmad al Dr. Pacho y decidle, que la iglesia se llueve toda, y tenemos que reparar las goteras. Que el es muy devoto de La Virgen del Carmen y siempre colabora. Es en ese momento que le quito el teléfono a la Marly, cuando empieza a sonar “La Gota fría”, y hablo al sacerdote chimbo: -Vea padre, le mando 200 mil ya con Ramiro; pero eso si, nos casa mañana tempranito en misa de seis, que Jorge Gomes con La Niña Miriam serán padrinos junto con Don Nelson Hernández y la Tumba catre de la Alcaldía del Nato Pomarico. -No temáis hijo mío –seguía la broma el farsante-, délo por hecho Dr. Pacho. Pero para evitar suspicacias no mandéis a Rami, como de costumbre por la puerta de enfrente de la Casa Cural, hacedlo esto vez, por el patio de su clínica que allí para tal efecto, para recibir tu generosa limosna, estaré encaramado en la paredilla lindera. -Chao viejo!- Dije


Y así termino la más viva de pueblo cayendo en manos del más bobo, Ramiro del Carmen Díaz Ramos; al que le decían “El gallo” y Alfredo Moisés Feres, Benitin. Pasado ya mucho tiempo, pero mucho menos del que ha pasado hasta ahora que os escribo este 14 de marzo del año 10 desde el barrio Belvedere de Montevideo; le han preguntado por mí, por la travesura de cuando me dio el beso, y siempre envejeciendo ha contestado me dicen: -Ve a ese Pacho, ese Paquito ya me lo leí y en tiempo pasado, oíste mijitico, en pasado! -Mira mi amor, el Dr. Pacho – dicen que haciendo con las manos como muestra la foto-, no se monta mas en estos patines, y son de línea querido! -Ese Pacho Pelón, es su carro, sus perros, su pistola y su moto! * Cris Lombana es hijo del escultor que hizo la obra de arte que esta en la “Plaza Ernesto Samper Pizzano”, alegórica a la leyenda del Hombre Caimán. Salgo como un tubo pa' la embajada a votar por mi ahijado Toñito Matera a la Cámara, y el Senado, el prometido a Merce Rosales Dager. Y a verle la linda cara de turca a la embajadora Claudia Turbay Quintero, la que también escribe, y hasta periodista es de la U de Miami.


El primer telefono inalambrico que llego a Plato