Issuu on Google+

el origen n贸rdico de Pap谩 Noel


Este es un texto recopilado desde varias fuentes bibliográficas impresas y electrónicas

¿quién es Odín? La historia comienza en la Europa nórdica. El dios Odín o Wodan1 entre los germánicos, que en las lenguas nórdicas y anglosajonas da nombre al día miércoles: Ódhinsdagr – Wodnesdæg – Wednesday2, era la potencia sagrada de la sabiduría, la magia, la poesía y la guerra. Su nombre podría significar “el inspirado”, derivándolo de ödhr, la “inspiración extática”. Es visto como una potencia chamánica que puede viajar a voluntad entre los nueve mundos, que representan los diferentes planos de existencia espiritual en la mitología nórdico-germánica. Odín es presentado con varias y diferentes fylgjur (sus “expansiones espirituales”, aliados o atributos), entre ellas las más notables son sus dos cuervos Hugin (“pensamiento”) y Munin (“memoria”) o su caballo de ocho patas Sleipnir (“deslizador” 3). Otro de los “atributos” de Odín, aunque habitualmente no se lo vea de tal modo, es el árbol del universo llamado Yggdrasil (literalmente “el corcel del aterrado”4), el árbol (un tejo o un fresno silvestre) que con sus ramas y raíces une y comunica todos los planos de la existencia, los “nueve” mundos. Odín era descripto como un hombre mayor, de larga barba blanca, tuerto de un ojo y que usualmente se presentaba como un mendigo que vestía un sombrero de pico cuya gran ala le cubría medio rostro o como un chamán con una capa de azul profundo5. Como chamán extático surca los cielos en su caballo octópodo (el “deslizador”) mientras sus cuervos le traen “noticias” del futuro y el pasado. La leyenda cuenta que Odín pierde su ojo en prenda por el saber que le enseña el gigante Mimir 6. Con este “ojo” el dios tiene acceso al “lado oscuro” de la psiquis, es el “ojo que mira hacia adentro” y el que le permite ver con tanta claridad los “mundos internos” como con el otro ojo ve los mundos externos. Esta doble visión odínica está expresada en el futhark por la díada de runas T c, que son las cabezas (la cabeza de Mimir) de las “columnas del portal”. Odín era un dios muy querido entre sus pares y los héroes de valía, tanto como temido por los cobardes y los demonios7.

1 Pronunciado “Vodan”. 2 En norso antiguo, anglosajón e inglés, respectivamente. 3 En este sentido es interesante el significado del término que usualmente se le da al nombre de la monta de Odín: “deslizador” quiere decir también “trineo”. Abordará más adelante este importante simbolismo. 4 Una kenning o metáfora muy conocida por el cadalzo (el corcel del ahorcado), pero también una metáfora por el mismo Sleipnir como “el caballo del dios que se pasea por los nueve mundos”. 5 Una imagen muy relacionada al Mitraismo: Mitra vistiendo su capa del cielo, donde ocultaba los saberes de todos los astros, la misma noche. En esta iconografía los ojos de Odín/Mitra serían el sol del saber (el ojo abierto) y el sol del misterio (el ojo cerrado o ausente). 6 En una de las varias iniciaciones de Odín que se narran en las Eddas. ¿O una de las varias versiones de la misma iniciación chamánica? 7 El concepto de demonio o “entidad del mal” es un concepto cristiano insertado con la influencia romana y no original de las culturas nórdicas o germánicas, donde los “demonios” en realidad representaban genios elementales que portaban la mayor y más ancestral de las sabidurías; sabidurías que “envenenaban” la mente y el espíritu. En la metáfora, estas son sabidurías que deben consumirse “en pequeñisimas dosis” para que nos fortalezcan ya que en grandes dosis nos aniquilarían. 2 – Origen nórdico de Santa Klaus (recopilación de Pablo Runa)


¿qué se festeja el 25 de Diciembre? El próximo capítulo de la historia lo encontramos en los rituales mitológicos de la civilización hegemónica de la época de los vikingos, el Imperio Romano. En la Roma pre-cristiana se celebraban entre el 17 y el 24 de Diciembre las Saturnalias. Grandes festividades bacanales8 de sensualidad, juegos e intercambio de regalos y dones. Estas festividades celebraban el retorno del sol en su día más corto (21 de Diciembre para el hemisferio norte) para contraponerlas al “regreso de la oscuridad” del invierno. Entre los nórdicos y celtas estas festividades indicaban el inicio del año. Son las llamadas jól o Yule 9 (traducido por “gritar de alegría”) que se celebraban alrededor del 21 de Diciembre, las festividades del “medio-invierno” o del “sol negro”, cuando el año nórdico comienza y el mundo cotidiano está más cercano al mundo de los espíritus, en la noche más larga del año agrario nórdico. En estas fiestas también se “gritaba” y se festejaba, como en las Saturnalias, a lo largo de doce días. Estos gritos, juegos y festejos eran para espantar a los espíritus adversos en el inicio del año, para limpiar la noche más larga de toda tristeza posible. Al parecer en esas fechas también se producía la tristeza por la presencia cercana de los espíritus de nuestros antepasados que están más cerca, pero también por los espíritus no deseados que se acercan para distraernos de nuestro camino. En la actualidad esta algarabía se traduce en la costumbre, de origen chino, de tirar cohetes y petardos muy ruidosos para espantar a los a los “malos espíritus del inframundo”. Jól era la festividad más importante del año agrario nórdico, una combinación de ritos de fertilidad con la conmemoración de los antepasados, la muerte de lo antiguo (y su memoria, “munin”) y la celebración del renacimiento de lo nuevo (y su planeación y promesa de futuro, “hugin”).

sonidos navideños La costumbre de hacer ruido en la noche de jól era compartida por numerosas culturas germánicas y nórdicas, las más conocidas de estas tradiciones son las de las campanas y cascabeles que se hacían sonar en honor a Santo Tomás10 aunque se calcula que es una costumbre pre-germánica, de los antiguos pueblos proto-germanos y nórdicos de hace 4000 años. Otra costumbre sonora es la de hacer sonar el cuerno del medio-invierno (“Midwinterhornblazen”) en la que se hacen sonar grandes cuernos11 para ahuyentar a los malos espíritus. Estos sonidos: las campanas, cascabeles y el cuerno son sonidos utilizados en la terapéutica chamánica de las prácticas seidhr (la magia ancestral nórdica) y son míticamente interpretados por la deidad cazadora Ullr, uno de los modelos míticos que dieron origen a la figura de Odín, al Odín chamánico. Este Odín chamánico es la potencia que da inicio a la “Cacería Salvaje” o lo que en la tradición sueca cristianizada se llamó la “cabalgata de San Stefan” del 26 de Diciembre. En esta cacería varios jóvenes cabalgan hacia un río, representando a los espíritus malignos usando máscaras y palos como armas. Estos “espíritus oscuros” eran perseguidos o liderados, según la tradición, por Odín en su “deslizador” (Sleipnir) hasta las puertas del Helheim12. Este Odín cazador era reconocido en Suecia como Trond, ciego, barbado y montado en un trineo de nieve, y en Alemania como Hackelberg, un legendario maestro cazador que montaba su trineo invernal con el que guiaba las almas de los muertos.

8 El término bacanal, aquí, es en realidad impropio pues las Bacanales son festividades orgiásticas en honor a Baco/Dionisos. Presumo que en el original está utilizado en calidad metafórica, poco feliz por cierto. 9 En nórdico y anglosajón respectivamente. 10 Especialmente en Suecia, los Países Bajos y los pueblos germanos del norte. 11 Sorprendentemente muy similares a los erkes coyas. Son una “trompa natural” con un sonido similar al del didjeridoo chamánico de los aborígenes nor-australianos. 12 Uno de los nueve mundos, el de los espíritus de los que murieron en forma avergonzante o indigna, que míticamente tiene su entrada en los ríos. Más precisamente en los puentes sobre los ríos especialmente peligrosos. Origen nórdico de Santa Klaus (recopilación de Pablo Runa) — 3


regalos bajo el árbol de la Navidad En la Europa nórdica se acostumbraba ofrendar a los dioses de jól bajo grandes árboles sagrados. Esta costumbre pagana fue prohibida por la iglesia cristiana, pero perduró asimilada por el cristianismo en Alemania. A estos árboles se les seguían colgando velas, espejos y esferas en símbolo de los duendes y los seres que poblaban el árbol (el árbol del mundo). A sus pies se acomodaban cuerdas, cintas y los regalos que nos concedían los antepasados. En su punta se ubicaba una gran candela o una estrella que simbolizaba la luz divina “que todo lo ve”. Toda esta simbología puede equipararse a los atributos del Yggdrasil, el árbol del mundo y el “corcel de Odín”. Sus ramas están pobladas por ciervos, nornas y duendes, en sus raíces se retuercen serpientes y la famosa dragona Nidhögg que nos recuerda lo efímero de esta existencia en comparación con la eternidad del árbol, en cuya cima vigila un gran águila (Gunlödd) que tiene un halcón en su entrecejo. Este gran águila, una bruja en su origen y representada por d en el futhark, es la luz que ilumina todos los planos de existencia y “el ángel” que nos conecta con los mundos superiores. Durante Navidad era costumbre de varios pueblos nórdicos dejar ofrendas bajo estos árboles sagrados. Estas ofrendas eran para “los trece jólasveinar” (“quienes lloran a los gritos”13). Según la creencia estos trece espíritus traen la cosecha. Cada día llega uno de estos espíritus y trae un regalo, el primero llega trece días antes de Jól (Navidad) y día a día se le suma otro espíritu con su propio regalo. Algunos autores sostienen que estos espíritus son los mismos que participan en la “Cacería Salvaje” del 26 de Diciembre guiados de regreso a su reino infernal por el Odín cazador chamánico. Es interesante ver como ambas tradiciones se resumen en el Santa Claus odínico que trae los regalos en su trineo. También en el folklore noruego existe la creencia de que el mismo Odín escucha las confesiones hechas a la luz del fogón para conocer quienes están en necesidad o insatisfechos y retribuirle con sus bienes. Estos bienes y regalos siempre proceden, en última instancia, de nuestros antepasados y en todo caso Odín/Santa Claus es el mediador que los trae, pues son él y su corcel los únicos capaces de transitar los puentes que unen los nueve mundos. Los regalos que la gente se hacía en los festejos de Jól conmemoran estos dones de los antepasados. Cuantos más regalos, mayor será la fertilidad pronosticada para el año que comienza.

una mesa bien servida En Escandinavia los pueblos hacían una procesión durante los festejos de Jól en la que sacrificaban el “jabalí de jól”. Este jabalí estaba naturalmente consagrado a Yngvy/Freyr (la potencia sagrada de Ynguz cuyo misterio se nos muestra en la runa N). Esta costumbre subsiste en los grandes banquetes navideños e incluso en unas galletas con forma de cerdos o jabalíes de la tradición sueca y neerlandesa anterior a la víspera de Navidad, en la fiesta de Sinterklås del 5 de Diciembre. Estas costumbres bien podrían derivarse de “sacrificios de fin de año” a Freyr como potencia de la fertilidad aunque también podría ser una evocación del cerdo inmortal que sirve de banquete a los guerreros elegidos (los Einherjar) de Odín que todas las noches comen en el Valhala. Estos guerreros serían la misma tropa de Odín que luego se presentará como “los trece jólasveinar” trayendo sus bendiciones y regalos y luego volverá al cielo de los valientes (en vez de regresar al infierno, como cuenta la tradición) en la “cacería salvaje”. Este banquete digno de la mesa gala de Asterix ocurre en la víspera de Navidad, pero en la misma Navidad es servida una cerveza mágica llamada julmust o jólöl (“cerveza de jól”14) o Sanniklaus (apócope de San Nicolas – Santa Claus), que es una cerveza muy fuerte (con 13,5 % de alcohol) especialmente preparada para ser consumida en esta época. Se piensa que esta cerveza tiene poderes proféticos (por su gradación alcohólica) del mismo tipo que tiene el hidromiel odínico. Aumentando la identidad de estas bebidas con el hidromiel también se bebía el llamado “Minne” o “licor de Minne”. Esta palabra está directamente relacionada con minni (“memoria”) de donde toma su nombre Munin, el cuervo de Odín. El “licor de Minne” es el licor de los muertos y es servido para 13 Jólasveinar se traduce literalmente por “quienes lloran a gritos”, pero por tratarse de los espíritus de jól, se los suele conocer por “quienes lloran en jól”. 14 En sueco y norso respectivamente. 4 – Origen nórdico de Santa Klaus (recopilación de Pablo Runa)


propiciar el bienestar personal, como ofrenda a los dioses, para recordar a los muertos o desear el bienestar de los vecinos. Literalmente el brindis es “beber Minne por los muertos”, lo que en las lenguas anglosajonas y germánicas es homofónico de “beber Minne hasta la muerte”. Como podrán apreciar el que en esta época particular del año nos comportemos “como vikingos” no es nada casual. Como hemos visto, todas estas costumbres tienen profundas raíces, cuando no son una continuación directa, de costumbres paganas pre-cristianas, pero en la época cristiana las costumbres del festejo de Navidad seguirán creciendo y haciéndose más complejos.

¿quién es San Nicolás? En el sg. IV, en plena época vikinga, existió en Myra, Turquía un obispo cristiano llamado Nicholas. Tenía una gran reputación de bondad, generosidad y santidad, era una gran hacedor de milagros para los pobres e infelices. En uno de estos milagros dio oro a tres doncellas que para cumplir con la dote de sus dos hermanas una de ellas debería prostituirse. Para obrar el milagro el santo obispo entro furtivamente a la casa de las doncellas llevando tres grandes bolsas de oro que milagrosamente entraron en sus calcetines. También volvió a la vida a tres niños descuartizados por un carnicero. En el Bajo Medioevo este famoso obispo fue conocido como San Nicolás en toda Europa, principalmente impulsado por los marginales, los mendigos, los ladrones y los marinos, que lo hicieron su patrono. Su fiesta (posiblemente su aniversario) era el 5 ó 6 de diciembre que coincidía “milagrosamente” con las Saturnalias romanas y el inicio de las fiestas de Jól y se lo representaba como un obispo anciano, de capa escarlata y larga barba blanca, hacedor de milagros. Luego de la reforma protestante el San Nicolás cristiano fue olvidado en los países germánicos y anglosajones, excepto en los Países Bajos y algunos pueblos godos donde devino en la fiesta de Sinterklås que nos visita en su aniversario para darnos regalos; con su larga barba y sus ropas blancas, su pesada capa roja, montando un “trineo tirado por un veloz caballo blanco” (¿Sleipnir?), una capucha que le cubre el rostro y seguido por su ejército de las tinieblas de trece u ocho espectros (¿los Einherjar?). Estos espectros, como los cuervos del dios tuerto, juntan información durante el año para llevársela al obispo milagroso. Si has sido bueno y santo durante ese año serás recompensado, pero si no has seguido los preceptos del San Nicolás serás castigado por el ejército de espectros que te golpeará con sus varas, te meterá en su gran bolsa de regreso a su morada en España (!), la residencia de Sinterklås. La identidad de Sinterklås con Odín es casi completa aunque fuertemente moralizada y cristianizada. Incluso Sinterklås entrega poemas humorísticos y satíricos a sus beneficiarios. Su festividad coincide con las Saturnalias romanas y con el comienzo de los festejos de Jól, en el año nuevo nórdico. Fue para estas fiestas de Sinterklås donde se originó verdaderamente la costumbre de intercambiar regalos en nombre de la fraternidad y la solidaridad. La reforma protestante intentó eliminar las festividades y símbolos cristianos, pero la gente ya se había acostumbrado a celebrar el espíritu navideño como espíritu del año nuevo quiso continuar la tradición quitando los símbolos religiosos, dando forma a un portador de regalos con mucha simbología pagana tomada del original odínico y que fusiona sus atributos espirituales con los del santo del sg. IV. Origen nórdico de Santa Klaus (recopilación de Pablo Runa) — 5


¿por qué celebramos Navidad y no otra cosa? Cuando la cristiandad se afianzó en el mundo romano, la natividad, el nacimiento de Cristo, se comenzó a celebrar en Diciembre para que coincidiera, resignificándolas, con las festividades paganas de inicio de año. La influencia cristiana es una de las más fuertes en esta leyenda, tanto que en algunas partes de Alemania y en muchos países de América Latina, el que trae los regalos es el Niño Dios o Jesús, o por ejemplo en España que celebran la Epifanía o llegada de los Reyes Magos, tres representantes del zoroastrismo que vienen a rendir culto al Dios nacido; mito y celebración que también toma algunos elementos del pasaje de San Nicolás. Ls inmigrantes que llegaron a América del norte, llevaron consigo muchas creencias relacionadas con la Navidad15. Los holandeses trajeron la costumbre de dejar los zapatos en la chimenea para recibir los regalos de Sinterklås, nombre, derivado de Sant Niklaas, que con el nuevo dialecto se modificó en Santa Claus16. Los escandinavos llevaron a los espectros (o duendes) que otorgaban regalos, los alemanes llevaron el árbol del mundo decorado. En 1808, el escritor norteamericano Washington Irving escribió una sátira titulada “La historia de Nueva York desde el principio del mundo hasta la caída de la Dinastía Alemana de Diedrich Knickerbocker”. En este texto el escritor se imaginó a un Santa Claus que andaba en un vagón tirado por caballos, por las cimas de los árboles, dejando caer los regalos por las chimeneas de una Nueva York burguesa e industrial. Hasta ese momento la apariencia de San Nicolás era bastante variable. En 1863, un inmigrante alemán, Thomas Naast trajo consigo la imagen germana del personaje, suavizando la imagen moralista y eclesiástica del anterior. A Naast se le solicitó que ilustrara el poema de Moore, y así se popularizó el simpático gordito con traje rojo de obispo o verde nórdico. Naast además es el responsable de que Santa Claus viva en el Polo Norte. En 1931, el artista gráfico Haddon Sundblom y otros publicistas que trabajaban para la Coca Cola Company, terminaron de hacer un diseño con proporciones humanas y con saco en vez de capa y el toque de abuelito tierno para promocionar la bebida que no vendía bien en invierno. El color rojo pasó a ser no sólo el color de Santa Claus sino también el color institucional de la compañía que se quedó con los derechos de reproducción del personaje navideño hasta entrados los años ‘80.

15 En origen su fiesta de Yule o Jól, el año nuevo agrario y celebración de los muertos. 16 Esto ocurrió en un poema de Clement Clarke Moore retomó el tema y escribió “Una visita de Santa Claus” (“a Night before Christmas”). En este poema Moore le agregó un ingrediente más “escandinavo” y cambió el caballo veloz como el viento por renos. Además mucho de lo que conocemos como características clásicas de Santa Claus fueron creadas por él. Su risa, su nariz de borracho y su aire bonachón vienen de este poema. 6 – Origen nórdico de Santa Klaus (recopilación de Pablo Runa)


de Odín a Papá Noel Así vemos que el Odín original mendigo y chamán con su capa azul ocultándole el rostro, pasó a ser un Papá Noel17 de saco y gorro rojos que en vez de lanza porta una gran bolsa, que originalmente llevaba personas castigadas y ahora trae regalos. Los mismos regalos que antes traían los espectros que acompañaban al dios del año nuevo. Estos espectros fueron originalmente los cuervos de Odín, sus ayudantes, y luego una miríada de duendes agrarios, mucho más propios de Freyr que de Odín, o acaso gnomos subterráneos consagrados a Thor, el “protector de los esclavos”. El caballo de ocho patas del dios de los colgados18 paso, por un lado a ser ocho renos, animal aparentemente más nórdico19 que el caballo original del “capitán del ejército de espectros de la cacería salvaje”. Por otro lado el mismo caballo odínico, como Yggdrasil, se transformó en el árbol de Navidad, poblado de símbolos y luces y testigo del descenso y la ascensión vertical del dios, símbolo que luego fue reforzado por las chimeneas como “canal vertical”. En esta migración hacia el polo norte Odín/Papá Noel ha perdido poesía, la capacidad del castigo ejemplar que viene con la experiencia moral de los antepasados, la misma conexión con estos espíritus de la sabiduría original y la búsqueda de la iniciación personal (no ya chamánica). Y todo esto casi sin intervención de la iglesia cristiana pues relativamente fue muy corto el tiempo que estuvo “bajo la égida romana” y mucho más el que trató de separarse de su relación con la tradición del nacimiento de Cristo y el sincretismo con su origen pagano, nunca renegado del todo. Que Santa Claus / San Nicolás / Papá Noel coincida con la celebración del nacimiento de Cristo es producto de una intención cristiana de hacer coincidir el comienzo de la era de Cristo con las Saturnalias romanas y luego con el año nuevo de los pueblos conquistados. Que Papá Noel se parezca tan poco al Odín original es producto de las campañas publicitarias de los pueblos en formación. Los neerlandeses primero con la intención de separarse por un lado de la iglesia Cristiana de roma y por el otro de su origen (y fama) anglosajón ante un futuro más comercial y germánico y no tan vikingo (pirata). Y los norteamericanos luego con la intención de formar una nueva identidad y mitología propias, más propensa a desarrollar mecanismos publicitarios de alta tecnología mediática que a seguir y estudiar en las diversas tradiciones de los pueblos que conforman ese nuevo mundo.

17 18 19

Nombre de origen finlandés. Hangagud, otro nombre de Odín, en referencia al dios del cadalzo: el árbol del mundo Yggdrasil. Según la visión de Moore Origen nórdico de Santa Klaus (recopilación de Pablo Runa) — 7


el origen nórdico de Papá Noel