Page 1

Creatividad e

Imaginaciรณn Pablo Lara Dรกvila


Creatividad e

Imaginaciรณn Pablo Lara Dรกvila


Gracias a los que habĂŠis colaborado con vuestros haikus: Bashira, Robles, Luisita, Miguel, Antonio, Chely, Celia, Jacinto, Mari Carmen, Manolo y Cristina.

4


1. ¿Qué es la creatividad? Existen más de 400 definiciones de creatividad. Esto nos da una idea de que no es un concepto fácil de explicar y que son muchas y diferentes las áreas que están profundizando en el estudio del proceso creativo. De hecho está considerado una de las potencialidades más complejas y que implica mayor número de habilidades de pensamiento en el ser humano.

Un poquito de historia Desde que la humanidad ha existido la creatividad ha formado parte inherente de su propia naturaleza aunque se le haya llamado de otras formas, inventiva, descubrimiento, aportación... La propia evolución no se podría entender sin tener en cuenta los aspectos de innovación y resolución implícitos en el acto creativo. La utilización del fuego, el surgimiento de la agricultura… son ejemplos de creatividad en los primeros pasos del hombre. En la Grecia antigua no existía un término similar al de creatividad, crear o creador. Se utilizaba un término más cercano a fabricador para el que hacía objetos o incluso arte, ya que éste implicaba sólo el buen conocimiento del proceso artístico en cuestión, de las normas y capacidad para aplicarlas. A excepción de la poesía, que no era considerada un arte como tal, donde sí se permitía crear algo sin necesidad de seguir las normas de la naturaleza. En Latín existían términos como creatio o creare, que estaban relacionados con el acto divino de la creación de la nada a todo lo que existe. En el pensamiento cristiano el acto de crear quedó relegado a poder divino y por tanto no accesible a los seres humanos. Nadie que no fuese dios podía crear algo que surgiera de la nada. El arte se entendía como una copia 5


de lo que ya había creado dios en la naturaleza. Así pues durante mil años estuvo restringido a la teología: creador es sinónimo de dios. No es hasta el siglo XIX, mil años después, que se entiende que la creación no tiene por qué surgir de la nada, si no de asociación de imágenes, ideas… Por tanto el término creador se extiende no solo a dios, sino también a los seres humanos. Aparecen los términos creativo y creatividad y se asocian inicialmente al arte y se utiliza casi en exclusiva en este ámbito, sin tener valor ni siquiera por sí mismo, servía como sinónimo de talento, inventiva, ingenio… Creador se usa en esa época como sinónimo de artista.

Solo unos pocos años atrás Solo en las últimas décadas se le ha prestado atención y se le ha dedicado aportaciones y trabajos en profundidad. Uno de los primero en investigar sobre la creatividad fue Wallace en 1930 y su aplicación a las ventas. Estableció cuatro fases del proceso cognitivo creativo: preparación, incubación, iluminación y verificación. Además demostró en uno de sus estudios que las vendedoras de una empresa que sacaban una mayor puntuación en los test de creatividad eran también las que vendían más. Guilford a mediados del siglo XX propone que la creatividad y la inteligencia no son lo mismo, aunque sí señala que son homólogas. Para él la creatividad es una forma de inteligencia postulando así dos tipos de inteligencias, el “pensamiento convergente” que es que normalmente se mide en los test más comunes de cociente intelectual, y el “pensamiento divergente”. El pensamiento divergente tiene una relación directa con la creatividad. Se caracteriza esencialmente por la búsqueda de múltiples respuestas para resolver un problema. Guilford habla de una serie de aptitudes fundamentales en el pensamiento divergente: -Fluidez como capacidad para generar muchas ideas en poco tiempo, para resolver problemas o situaciones. -Flexibilidad como capacidad de dar diversos enfoques, amplitud de respuestas.

6


Ella crece en diferentes direcciones, mi camino se limita al miedo.

7


-Originalidad como capacidad de dar respuestas extraordinarias, novedosas, que raramente aparecen aunque pertinentes para la resolución de la situación en cuestión. El estudio de la creatividad se está llevando a cabo por psicólogos, pedagogos, couches, filósofos, médicos e incluso religiosos. Son muchas y variadas las aportaciones a la creatividad en las últimas décadas. Proponemos algunas de ellas para mostrar la propia creatividad surgida del concepto creatividad: Osborn (1953) “Aptitud para representar, prever y producir ideas. Conversión de elementos conocidos en algo nuevo, gracias a una imaginación poderosa”. Flanagan (1958) “La creatividad se muestra al dar existencia a algo novedoso. Lo esencial aquí está en la novedad y la no existencia previa de la idea o producto. La creatividad es demostrada inventando o descubriendo una solución a un problema y en la demostración de cualidades excepcionales en la solución del mismo”. Fromm (1959) “La creatividad no es una cualidad de la que estén dotados particularmente los artistas y otros individuos, sino una actitud que puede poseer cada persona”. Rogers (1959) “La creatividad es una emergencia en acción de un producto relacional nuevo, manifestándose por un lado la unicidad del individuo y por otro los materiales, hechos, gente o circunstancias de su vida”. Getzels y Jackson (1962) “La creatividad es la habilidad de producir formas nuevas y reestructurar situaciones estereotipadas”. Parnes (1962) “Capacidad para encontrar relaciones entre ideas antes no relacionadas, y que se (1962) manifiestan en forma de nuevos esquemas, experiencias o productos nuevos”. Freud(1963) “La creatividad se origina en un conflicto inconsciente. La energía creativa es vista como una derivación de la sexualidad infantil sublimada, y que la expresión creativa resulta de la reducción de la tensión”. Drevdahl (1964) “La creatividad es la capacidad humana de producir contenidos mentales de cualquier tipo, que esencialmente puedan considerarse como nuevos y desconocidos para quienes los producen”.

8


Piaget (1964) “La creatividad constituye la forma final del juego simbólico de los niños, cuando éste es asimilado en su pensamiento”. Torrance (1965) “La creatividad es un proceso que vuelve a alguien sensible a los problemas, deficiencias, grietas o lagunas en los conocimientos y lo lleva a identificar dificultades, buscar soluciones, hacer especulaciones o formular hipótesis, aprobar y comprobar estas hipótesis, a modificarlas si es necesario además de comunicar los resultados”. Fernández (1968) “La creatividad es la conducta original productora de modelos o seres aceptados por la comunidad para resolver ciertas situaciones”. Oerter (1971) “La creatividad representa el conjunto de condiciones que proceden a la realización de las producciones o de formas nuevas que constituyen un enriquecimiento de la sociedad”. Ulmann (1972) “La creatividad es una especie de concepto de trabajo que reúne numerosos conceptos anteriores y que, gracias a la investigación experimental, adquiere una y otra vez un sentido nuevo”. Sillamy (1973) “La disposición para crear que existe en estado potencial en todo individuo y en todas las edades”. Dudek (1974) “La creatividad en los niños, definida como apertura y espontaneidad, parece ser una actitud o rasgo de la personalidad más que una aptitud”. Ausubel (1963) “La personalidad creadora es aquella que distingue a un individuo por la calidad y originalidad fuera de lo común de sus aportaciones a la ciencia, al arte, a la política, etcétera”. Bruner (1963) “La creatividad es un acto que produce sorpresas al sujeto, en el sentido de que no lo reconoce como producción anterior”. Stein (1964) “La creatividad es la habilidad de relacionar y conectar ideas, el sustrato de uso creativo de la mente en cualquier disciplina”. Mednick (1964) “El pensamiento creativo consiste en la formación de nuevas combinaciones de elementos asociativos. Cuanto más remotas son dichas combinaciones más creativo es el proceso o la solución”. Gutman (1967) “El comportamiento creativo consiste en una actividad por la que el hombre crea un nuevo orden sobre el contorno”.

9


Guilford (1971) “Capacidad o aptitud para generar alternativas a partir de una información dada, poniendo el énfasis en la variedad, cantidad y relevancia de los resultados”. Aznar (1973) “La creatividad designa la aptitud para producir soluciones nuevas, sin seguir un proceso lógico, pero estableciendo relaciones lejanas entre los hechos”. De Bono (1974) “Es una aptitud mental y una técnica del pensamiento”. Pesut (1990) “El pensamiento creativo puede ser definido como un proceso metacognitivo de autorregulación, en el sentido de la habilidad humana para modificar voluntariamente su actividad psicológica propia y su conducta o proceso de automonitoreo”. Davis y Scott (1992) “La creatividad es, el resultado de una combinación de procesos o atributos que son nuevos para el creador”. Mitjáns (1995) “Creatividad es el proceso de descubrimiento o producción de algo nuevo que cumple exigencias de una determinadas situación social, proceso que, además tiene un carácter personológico”. Pereira (1997) “Ser creador no es tanto un acto concreto en un momento determinado, sino un continuo ‘estar siendo creador’ de la propia existencia en respuesta original... Es esa capacidad de gestionar la propia existencia, tomar decisiones que vienen ‘de dentro’, quizá ayudadas de estímulos externos; de ahí su originalidad”. López y Recio (1998) “Creatividad es un estilo que tiene la mente para procesar la información, manifestándose mediante la producción y generación de situaciones, ideas u objetos con cierto grado de originalidad; dicho estilo de la mente pretende de alguna manera impactar o transformar la realidad presente del individuo”. Togno (1999) “La creatividad es la facultad humana de observar y conocer un sinfín de hechos dispersos y relacionados generalizándolos por analogía y luego sintetizarlos en una ley, sistema, modelo o producto; es también hacer lo mismo pero de una mejor forma”. Zinker “La creatividad es la celebración de nuestra propia grandeza, el sentimiento de que podemos hacer que cualquier cosa se vuelva posible. Es una celebración de la vida, mi celebración de la vida. Es una afirmación ardiente: ¡Estoy aquí! ¡Amo la vida! ¡Me amo! ¡Puedo serlo todo! ¡Puedo hacerlo todo!

10


¿Imaginación y creatividad es lo mismo? Cualquiera que sea la definición de creatividad que escojamos todas ellas tiene un componente común, la realización de algo, algo es creado, sin embargo la imaginación queda en el abstracto. Un ejemplo para entenderlo de forma más sencilla: Podemos imaginar un jarrón con alas y lo llevaremos a la creatividad si además somos capaces de construirlo o hacer el diseño. Así que podríamos decir que la creatividad es hija de la imaginación o que para poder crear algo, primero hay que imaginarlo. Por eso en las definiciones anteriores se incluía la imaginación como parte del proceso creativo. En la mayoría de los estudios (Maslow, Sattler, Sternberg, de la Torre…) se incluye a la imaginación como uno de los rasgos o indicadores del proceso creativo. Zinker además también la coloca como parte del proceso creativo. Uno de los bloqueos creativos según su estudio es la “vida empobrecida de la imaginación. Desconfiar de las imágenes internas de sí mismo y de otros, ignorarlas o relegarlas; valorar en exceso lo que se llama el mundo objetivo, real”. Fritz Perls habla de imaginación y fantasía como si fueran la misma cosa en su descripción de la zona intermedia del darse cuenta: “Consideremos que el pensar incluye una amplia gama de actividades: soñar, imaginar, teorizar, anticipar, utilizar al máximo la capacidad de manejar símbolos. Para no dilatar más, llamaremos a toda esta actividad fantasía o imaginación en lugar de pensar”. Aunque en este trabajo no abordaremos la imaginación entendida como la zona intermedia del darse cuenta, ya que normalmente se la suele llamar fantasía, sino en su contexto más cercano y relacionado con la creatividad. Aunque la imaginación forma parte tanto del proceso de la fantasía como de la creatividad, entendemos que en este caso debemos acercarnos e incluirla dentro del proceso creativo.

11


2. Creatividad en Psicología En el campo de la psicología también existen diferentes definiciones e interpretaciones de la creatividad y formas de abordarla incluso dentro de las mismas corrientes. Unas tienden a estudiarla como proceso mental tratando de diseccionar cada una de sus características, qué procesos intervienen y en qué orden, éstas más predominantes en el siglo XX; y otras más recientes que se centran menos el proceso mental en sí, no tienen tan en cuenta las competencias del individuo, sino que contemplan una visión más global, comunitaria y holística, como acto de inspiración o reflejo de nuestro propio ser, donde se habla de “espíritu creativo” o creatividad grupal y comunitaria. Carl Rogers, considerado como uno de los principales exponentes de la corriente humanista, asume que la creatividad es la expresión del funcionamiento pleno de la persona: “El móvil de la creatividad parece ser la misma tendencia que en la psicoterapia se revela como la fuerza curativa más profunda: la tendencia del hombre a realizarse, a llegar a ser sus potencialidades. Con esto me refiero al impulso a expandirse, crecer, desarrollarse y madurar que se manifiesta en toda vida orgánica y humana, es decir, la tendencia a expresar y realizar todas las capacidades del organismo o de sí mismo.” Las teorías conductistas se han interesado poco por la personalidad. Sus trabajos se han dirigido fundamentalmente al aprendizaje y a la relación estímulo-respuesta. En términos de la psicología conductual la creatividad es una clase de comportamiento emergente que implica la generación de respuestas nuevas a partir de la combinación inédita de desempeños parcialmente ensayados anteriormente por separado, y en condiciones de estimulación no siempre específicas. Para el conductismo, la conducta creativa es aprendida y puede ser explicada en términos de estímulo respuesta. La creatividad puede explicarse a partir de un condicion12


De la luz a la sombra. De la sombra a la luz. Fuerza y poder oculto.

13


amiento instrumental. La formación de estas asociaciones puede presentarse de tres modos: -Los elementos se asocian por contigüidad accidental, es decir, llegan a la vez a la mente. -Los elementos se asocian por su semejanza. -Los elementos se asocian por mediación de elementos comunes. Dentro del enfoque cognitivo se agrupan los trabajos dirigidos a describir o intentar explicar los procesos y estructuras mentales subyacentes en el acto creativo. En 1926, Wallas aportaba su concepción de las cuatro fases del proceso creativo: preparación, incubación, iluminación y verificación, a partir de la cual han surgido nuevas clasificaciones, más alejadas o cercanas a la de Wallas, pero que, en principio, pueden reducirse a esas cuatro fases o a algunas muy semejantes. La teoría Gestáltica de la Creatividad (Wertheimer, Arnheimer, Mooney) define este fenómeno como una acción por la que se produce o moldea una nueva idea o “visión”. Esto es resultado de la imaginación y no de la lógica, por lo que surge repentinamente. Se relaciona creatividad con insight, o momento de iluminación. Implica una visión efectiva y una comprensión de los problemas que permiten agrupar, reorganizar y estructurar los elementos en un todo, que integra en una estructura interna la forma y el volumen, logrando una armonía y un equilibrio que caracteriza a las soluciones creativas. La Psicología Cognitiva Contemporánea aportó nuevos elementos en el estudio del proceso creativo, dentro del enfoque del procesamiento de la información. Lo esencial para estos investigadores no es la descripción del proceso, sino la explicación de cómo dentro del proceso se produce el cambio cualitativo que permite el descubrimiento o la producción de algo “nuevo”. Su problema central es el estudio de las representaciones dinámicas internas (mentales) de la variación de información, de los mecanismos psicológicos que explican el comportamiento humano ante tareas intelectuales. La creatividad, como los procesos cognoscitivos (percepción, pensamiento, memoria, etc.) se integra en un único proceso que permite la recepción, procesamiento, almacenamiento, actualización y utilización efectiva de la información ante

14


las situaciones o contingencias de la vida y permite al hombre no sólo procesar, sino además “producir” información. Estas habilidades están organizadas en tres dimensiones: contenido, producto, y operaciones, o sea, la clase de información utilizada, la forma que adopta y su proceso de transformación. En el enfoque personológico la creatividad es estudiada como una forma de expresión de la personalidad. Los estudios desarrollados por los investigadores de rasgos o características de las personas creativas (enfoque factorialista) muestran una tendencia a destacar la importancia del sujeto, de su personalidad, en el comportamiento creativo. Las concepciones psicoanalíticas de la creatividad se acercan a este enfoque personológico, al explicar la creatividad a partir del proceso de sublimación, cuya génesis se encuentra en los conflictos del sujeto. La función y el efecto de la conducta creativa son, para S. Freud, la descarga de emociones resultante de los conflictos del sujeto. Los instintos sexuales primitivos (inconscientes) liberan su energía en formas socialmente aceptadas, como el juego, la ciencia o el arte. Para Freud, las personas frustradas en la búsqueda de gratificación sexual o de otros impulsos, podrían satisfacer estas necesidades en el ámbito de la fantasía, es decir, las fuerzas motivadoras de estas fantasías serían los deseos insatisfechos, y cada fantasía sería la realización de un deseo y la corrección de una realidad insatisfactoria. Dentro del enfoque psicométrico se agrupan investigadores de muy diversas concepciones teóricas. No obstante, todos enfatizan en el estudio de los rasgos, características o cualidades distintivas de las personas creadoras. Investigan las diferencias entre creativos y no creativos, no sólo en lo referido a las características que poseen, sino también en lo concerniente a las potencialidades de cada uno. Algunas características como la motivación, la curiosidad, la inteligencia, la apertura a la experiencia, la flexibilidad, la ausencia de inhibiciones y estereotipos, la independencia, la tolerancia a la ambigüedad, la confianza en sí mismo, la decisión y perseverancia, la ambición y tenacidad, la originalidad, la versatilidad y la autocrítica y autoestima adecuada son señaladas por varios investigadores como inherentes a las personas creativas, lo que apunta, de una manera u otra, a la importancia de su estudio en la investigación de la creatividad.

15


Los procedimientos utilizados para la caracterización de los sujetos creativos, tales como: tests, datos autobiográficos, criterios de jueces, la realización del propio sujeto, etc., han pasado a formar parte del arsenal de técnicas y métodos para estudiar la creatividad en los distintos campos explorados. No obstante, en sentido general estos trabajos no logran rebasar el marco descriptivo y atomístico en el estudio de este fenómeno, lo que les impide penetrar en el nivel explicativo del funcionamiento de las personas creativas.

16


HĂĄblame con golpes de tos, mĂŠceme en la calma absoluta de tus manos de tierra.

17


3. Creatividad en la terapia Gestalt La terapia Gestalt ha sido una de las primeras en considerar la terapia como un proceso similar al arte, no desde el punto de vista de la creatividad y diversidad de sus técnicas, sino por la forma de de practicarlo. Una de las bases de la gestalt es el vacío fértil y los artistas están familiarizados con ese vacío que les conduce a la creación. Fritz Perls decía “el vacío fértil es una experiencia esquizofrénica en miniatura, que pocas personas pueden tolerar.. donde el intelectualizador dice: esto es completamente loco, seguramente el artista diría: yo paso gran parte de mi vida en este estado.” Aun así dentro de la propia Gestalt hay dos formas de entender el papel del terapeuta. Una que le da más valor a los conocimientos teóricos y su capacidad técnica para implementar esos recursos y otra que da mayor importancia a la intuición y la creatividad y los recursos expresivos del terapeuta. Según Paco Peñarrubia esto no son sino dos polaridades de un mismo eje: “Todo terapeuta experto dispone de (y utiliza) un amplio bagaje técnico y a la vez trabaja creativamente guiado por su propia intuición. Lo contrario, llevado hasta el absurdo sería la caricatura de un terapeuta mecanizado (en el primer caso) o la de un pseudochamán (en el segundo).” Para Ramón Ballester la finalidad de la terapia “es crear un espacio lúdico de experimentación consciente que sirva para despertar la conciencia. La transformación se realiza durante el proceso de creación. En Arterapia se entrena la atención y la sensibilidad perceptiva, se amplía y facilita la capacidad de expresión, y se desarrolla el talento creativo” Aunque él sí que hace diferenciación entre arte en mayúsculas y creatividad que sería como él define para dejar claro que no es lo mismo “la dimensión cutre del arte”. Es Joseph Zinker quien entra en mayor profundidad en lo que significa la creatividad dentro de la terapia Gestalt. Su descripción parece centrarse en cuál sería el

18


fin último de la creatividad, o cuál es el sentido de que exista la creatividad en los seres humanos más que en su proceso en sí, si la comparamos con el resto de enfoques vistos anteriormente. Es expresada desde el punto de vista más intuitivo, de conexión con nosotros mismos: “La creatividad es la celebración de nuestra propia grandeza, el sentimiento de que podemos hacer que cualquier cosa se vuelva posible. Es una celebración de la vida, mi celebración de la vida. Es una afirmación ardiente: ¡Estoy aquí! ¡Amo la vida! ¡Me amo! ¡Puedo serlo todo! ¡Puedo hacerlo todo!”, de búsqueda de nuestro ser, de acto incluso divino “La creatividad es la expresión de la presencia de Dios en mis manos, ojos, cerebro: en todo mi ser.” “un grito de angustia y celebración” y no es solo un acto y experiencia personal, sino también social “”es un compartir con nuestros semejantes esa celebración, esa afirmación de vivir una vida plena.” De hecho resulta posible cambiar la palabra “creatividad” por “sentido de la vida” o simplemente “vida” en la mayoría de sus definiciones. Ya que él mismo considera que: “Mi objetivo como terpauta y como persona es considerar la totalidad de mi vida la manera en que me muevo, trabajo, amo y vivo como arte, como un proceso creativo.” En este sentido, de alguna forma coincide con Nietzche que expresó que “el arte debería ser la verdadera tarea de la vida”.

Terapia Creativa Según Zinker, en la psicoterapia, el proceso creativo depende básicamente de dos elementos: primero la relación del terapeuta con la realidad actual del cliente. Hasta ese momento el cliente tiene unas formas de actuar, un estructura funcional con la que se maneja por la vida. Esto incluye también los mecanismos que le impiden cambiar o adaptarse a unas nueva actitud más propicia. Supone para el terapeuta ser capaz de averiguar cómo es ser una persona como esa. El segundo elemento del proceso creativo es el moldeo revolucionario. Significa ser capaz de comprender hacia dónde camina el ser del cliente, qué parte de él desea explorar nuevas formas de experimentarse a sí mismo. Compartiendo con

19


ritmo y forma la vida interior del cliente es donde empieza a poder permitirse explorar esas nuevas posibilidades ya que no basta con proponer al cliente un cambio revolucionario, una nueva forma de hacer o de ver la cosas, ya que esté no las aceptará. El proceso creativo considera al cliente con aceptación y sin juicio, aprende a amarlo tal y como es en ese momento, no a lo que pudiera surgir en un futuro de esa terapia. Entre terapeuta y cliente se crea un espacio energético que se mantiene con la escucha, el conexión entre terpeuta y cliente, cuando el proceso evoluciona en tiempo y espacio. Esta energía sufre caídas a las que el terapeuta creativo es sensible. Puede suceder que un exceso de palabra, una repetición constante por parte del cliente y un intento continuo de rebate por parte del terapeuta… hagan caer la energía del proceso. El paciente hace lo que le resulta más fácil, pero el terapeuta debe permanecer atento a estas fluctuaciones de energía, que lo alejan del campo donde es posible la interacción necesaria para producir el cambio. En resumen, el proceso de la terapia creativa no es solo la creación continua de nuevos métodos o formas de acercarse al cliente más o menos originales, consiste también en crear un espacio de seguridad donde esos modelos revolucionarios puedan calar y ser aceptado por el cliente de una forma sana y receptiva.

El terapeuta como artista Zinker establece una serie de esencias, valores y actitudes que deben estar presentes en el terapeuta creativo. Muchas de estas actitudes similares a las que podemos encontrar en los estudios mencionados anteriormente sobre características y aptitudes relacionadas con la creatividad, aunque en este caso explicados convenientemente para el caso del terapeuta creativo. Según Zinker el terapeuta creativo es sensible a lo estético, posee sentido de la gracia, la estructura, el orden y el ritmo de la vida. Está inmerso en su tarea, nada externo lo distrae. Trabaja duro, los resultados obtenidos son fruto de ese trabajo. Tiene una vida rica en

20


21


experiencia, no sólo en lo emocional e intelectual, sino también en experiencias vitales. Celebra y se interesa por la esencia, la belleza, la bondad, las capacidades y posibilidades desconocidas en el interior de cada ser humano y sin embargo es capaz de mantener distancia respecto a ello. Es inventivo, experimental. El amor por el juego como parte de la propia vida. Posee sentido del humor. Tiene capacidad de asombro, como capacidad de sorpresa ante un nuevo matiz advertido en el cliente. El terapeuta creativo se arriesga. Zinker aclara, de forma similar a como lo hace Peñarrubia, que además de las aptitudes el terapeuta creativo necesita estudio y práctica, lo que a un terapeuta novato le puede parecer magia es en realidad un conjunto de recursos y habilidades muy desarrolladas y ejercitadas. Lo que da la posibilidad de desarrollarlo de forma instantánea y con la oportunidad necesaria. El terapeuta creativo es por tanto capaz de integrar esa estructura que le otorga el hemisferio izquierdo del cerebro con la intuición del derecho que ilumina y rescata los conocimientos necesarios.

El Experimento Los experimentos son situaciones realizadas durante la terapia que nos llevan a reproducir o vivenciar aquellas situaciones que queremos resolver, “...el terapeuta actúa como asesor y director en la creación de un acto escénico cuyo contenido y sentimientos son provistos por el cliente”. Las metas que se buscan con el experimento creativo dentro de la terapia son: -Expandir el repertorio de conductas de la persona. -Crear aquellas condiciones en las cuales la persona puede ver su vida como su propia creación (asumir la propiedad de la terapia). -Estimular el aprendizaje experimental de la persona y la elaboración de nuevos conceptos de sí misma a partir de creaciones en el plano del comportamiento. -Completar situaciones inconclusas y superar bloqueos en el ciclo gestáltico. -Integrar las comprensiones intelectuales con expresiones motrices.

22


-Descubrir polarizaciones de las que no se tiene conciencia. -Estimular la integración de las fuerzas personales en conflicto. -Desplazar introyecciones y, en general, sentimientos, ideas y acciones “desubicados”, y reintegrarlos en el sitio de la personalidad que les corresponde. -Estimular aquellas circunstancias en que la persona puede sentir y actuar con mayor vigor y competencia, sosteniéndose más por sí misma y en actitud más explorativa y activamente responsable consigo misma. Los experimentos son un acto creativo que funde lo conductual pudiendo arrojar luz sobre nuevas formas de conducta, con lo fenomenológico teniendo en cuenta las emociones y experiencias vividas por el cliente en ese momento. El experimento es un espacio abierto a la creatividad, es una herramienta que nos permite un acercamiento, una forma de aproximarnos a la persona a través de la experiencia. En un experimento hay que tener en cuento los elementos que intervienen en su creación y realización. La secuencia suele ser la siguiente: -Tender una base de trabajo. Consiste en establecer “rapport” es decir un contacto real con el cliente. -Negociar un consenso entre terapeuta y cliente. El experimento tiene que contar con el consentimiento del cliente sea de forma implícita o explícita. El terapeuta debe hacer entender al cliente que no está solo y recoger su voluntad de participar. -Graduar el trabajo en función de las dificultades que el cliente experimenta. El experimento tiene que tener un nivel acorde con las posibilidades de éxito del cliente. -Poner de manifiesto la conciencia del cliente. La receptividad del terapeuta en lo que acontece durante el experimento, en posibles contradicciones entre lo que se dice y se expresa, transmitirlas al cliente facilitan un cambio en el experimento hacia una nueva forma de funcionar. -Localizar la energía del cliente. El experimento funciona si se localiza la energía generadora o bloqueada del cliente, no solo con la del terapeuta. -Concentrar la conciencia y la energía en el desarrollo de un tema. Buscar un foco en el que trabajar, si no lo hay el experimento se disipa. Aún así, durante el experimento se puede profundizar en el tema o se puede entretejer con otros, dependi-

23


endo de lo que vaya surgiendo. -Generar tanto en el cliente como en el teraputa, factores que los ayuden a sostenerse. Buscar una postura corporal y de presencia que nos haga estar preparados para la tarea que se nos plantea, como el pianista que ajusta su silla y la posición de su espalda antes de comenzar a tocar. -Elegir un experimento particular. -Ejecutar el experimento. -Desinstruir al cliente (insight y completamiento). No dar por hecho lo que el cliente aprendió del experimento, preguntar, profundizar en lo que para él fue el resultado. Un experimento muy utilizado en terapia Gestalt es la silla vacía. Un trabajo en el que se coloca al cliente frente a su propia polaridad, se hace consciente de la posición de las dos fuerzas a integrar de su interior. Reclamas aquello de lo que te has desposeído sin darte cuenta y descubres la intención positiva de aquello que te resultaba difícil, doloroso o repugnante. Para Zinquer realizar un experimento es como realizar una obra de arte, como una sinfonía donde hay un movimiento inicial, donde se presenta la información y surge un tema general. Un segundo movimiento, que posee una cualidad de búsqueda. El tercer movimiento puede dar paso a un importante desarrollo dinámico del tema principal, y el cuarto y último tiene un sentido de resolución e integración, así como de celebración de sí mismo.

24


25


4. Los Grupos como Comunidades Creativas En este apartado vamos a ver los diferentes tipos de grupos terapéuticos que se pueden crear dependiendo de la posición que el terapeuta tome dentro de la dinámica, del aporte que proporcione al grupo y de su interacción con este. Nos vamos a basar en los estilos que pueden surgir dentro de la terapia humanista, aunque estos se hayan difundido a otras disciplinas: Grupos de encuentro En los grupos desarrollados por Carl Rogers el terapeuta se coloca en una posición de igual con el resto del grupo, no directiva, manifiesta tanto sus inquietudes como emociones convirtiéndose en facilitador más que terapeuta. La función del facilitador es procurar un clima psicológico de seguridad, donde se genera en forma gradual libertad de expresión y disminuyen las actitudes defensivas. En un clima psicológico semejante, tienden a expresarse muchas reacciones de sentimiento inmediato de cada miembro hacia los demás y hacia sí mismo. De esta libertad mutua para expresar los sentimientos reales, positivos y negativos, nace un clima de confianza recíproca. Cada miembro se orienta hacia una mayor aceptación de la totalidad de su ser emocional, intelectual y físico tal cual es, incluidas sus potencialidades. Es indudable que las ideas de Rogers han tenido una gran influencia desde la década de los cincuenta y hasta nuestros días en diversos campos. Sus conceptos y métodos se han difundido en áreas como la psicología, la medicina, la industria y, desde luego, la educación. Conceptos como “vivir auténticamente”, “persona de funcionamiento cabal”, “respeto a la persona”, “no directividad”, “crecer”, “autorrealización”, etc., son parte ya de un lenguaje común en empresas y escuelas. Terapia individual con espectadores:

26


Es la forma en que antiguamente se desarrollaba la terapia gestalt. Tanto Fritz Perls como Javes Simkin realizaba demostraciones en grupo de un caso en concreto. Situaba al cliente en medio del grupo mientras el resto observaba lo que ocurría y esperaba su turno. Perls escribió: “Durante un tiempo traté de solucionar en el conflicto entre la terapia individual y la grupal, pidiéndole a mis pacientes que tuvieran ambas. Sin embargo posteriormente he eliminado por completo las sesiones individuales, excepto en casos de emergencia. En realidad, he llegado a considerar que toda terapia individual está obsoleta y debería ser reemplazada por talleres de terapia gestáltica. Ahora, en mis talleres integro trabajo individual y de grupo. Sin embargo, esta integración resulta efectiva con un grupo sólo si se produce un real encuentro entre el terapeuta y el paciente individual dentro del grupo”. En este caso los miembros del grupo no son invitados a participar, tampoco hay interacción entre ellos. No se podría considerar una comunidad en sí, aunque si predomina una energía concentrada por los que asisten al proceso terapéutico, tal y como podría ocurrir cuando se asiste como espectador interesado a cualquier otro espectáculo. Esta forma de grupo pierde la connotación social, de personas que ayudan a otras personas a crecer. Grupo gestáltico Para Zinquer la idea de un grupo es un lugar de crecimiento tanto individual como colectivo, donde la capacidad del grupo es mayor que la suma de las capacidades de los individuos que la conforman. No es solo un lugar donde conviven, se acepta y se confrontan personas, implica una búsqueda, una experimentación para desarrollar al máximo las potencialidades humanas. Hasta aquí es bastante similar a los grupos de encuentro. La diferencia radica en la posición del terapeuta con respecto al grupo. Según Zinquer el terapeuta debe colocarse en como individuo dotado de conocimiento o como fuente de poder. Colocarse en otro lugar supondría que las cuestiones de poder y liderazgo no se tratan tan abiertamente en el grupo, permaneciendo de forma subterránea, deformando y confundiendo los temas que se tratan. Zinquer incluye en el papel del terapeuta tanto la fuente de liderazgo como de conocimiento como facetas exclusivamente pertenecientes al terapeuta. Sin embargo,

27


Rogers mantiene su posición de conocimiento de facilitación de grupos, aunque eso no incluye el papel de liderazgo. En cuanto al conocimiento Rogers apunta que “una persona no puede enseñar directamente a otra, solo puede facilitar su aprendizaje”. Siendo cada uno modelos de participación en grupos, cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes, o mejor dicho, cada uno funciona mejor para un tipo de grupo en concreto dependiendo de su funcionalidad.

28


29


5. Qué bloquea la creatividad Los bloqueos o barreras son aquellos factores que en un momento dado paralizan o bien no dejan arrancar el proceso creativo. Vamos a ver diferentes puntos de vista, formas de clasificar y de entender los bloqueos desde una perspectiva conductista, a una gestáltica, los bloqueos o sabotajes vistos desde el coaching, pasando por una “a la americana” y terminando por una “mística”. Desde la perspectiva conductista, basada en aptitudes medibles, aspectos internos y externos o culturales de la persona que establece que los bloqueos son tres: -Cognoscitivos: Referentes a las aptitudes intelectuales. Todos ellos centrados en la mayor o menor cantidad y calidad de esas aptitudes. -Emocionales: Sikora los describe como “todas la angustias individuales, los temores, las inseguridades, que impiden al individuo actuar de modo creativo. No se habla de angustias producidas por el contacto social con otros hombre, sino de aquellas condicionadas por la psicología individual”. Como son: el miedo a cometer errores, necesidad de encontrar rápidamente una solución para eliminar la ansiedad, exagerado seguridad, desconfianza en nuestras capacidades creativas, pereza o falta de impulso, autocrítica, sobremotivación… -Culturales: Se refiere a los creados por la educación y nuestro entorno. Como pueden ser el adaptarnos a las normas establecidas en el grupo, la meritocracia o excesiva tendencia al éxito, la necesidad de cumplir en cada momento, considerar poco educado, ser curioso… En la terápia Gestalt, Zinker utiliza los bloqueos estudiados por Ed y Sonia Nevis formulados después de un estudio de casos prácticos y apunta comentarios de cómo ese bloqueo puede afectar al terapeuta creativo. Esta forma de clasificar

30


los bloqueos, no incluyen todos los casos, aunque sí la mayoría y los aproxima de una forma más real a lo que la persona bloqueada puede percibir que le está ocurriendo, por tanto dan una mayor idea de por dónde se puede empezar a trabajar para superar esa barrera: 1. Miedo a fracasar: “Echarse atrás; no correr riesgos; proponerse lo menos para evitar el posible dolor o vergüenza del fracaso”. El terapeuta adopta una posición segura. Sus interacciones tienen tono vacilante y de disculpa, y tiende a sostener con sus clientes conversaciones de tipo confluente. En general se lo percibe como apoyo, no como desafío o fuente de energía. 2. Renuencia a jugar: “Estilo de resolución de problemas literal, excesivamente serio; no ‘tomar por el lado del juego’ el material. Temor de parecer disparatado o tonto al experimentar con lo insólito”. Aquí vemos al terapeuta grave y serio, a quien le resulta difícil dar cabida al humor en su trabajo. Le cuesta hacer experimentos con nuevas maneras de sentir y vivir a su paciente. No es capaz de reírse de sí mismo. 3. Miopía ante los recursos: “Fracaso en el reconocimiento de la energía propia; falta de apreciación por los recursos que ofrece el medio, es decir, por las personas y las cosas”. Este terapeuta habla por lo general demasiado. Principalmente cognoscitivo, no acierta a explorar la relación entre el cliente y el medio. Cuando la paciente echa de menos a su hijo, no imagina hacerla acariciar una almohada blanda (con sus ojos cerrados), con el fin de inducirla a centrar su experiencia en su conciencia física. 4. Exceso de certeza: “Rigidez de respuestas en la resolución de problemas; reacciones estereotipadas; persistencia en un comportamiento que ha dejado de ser funcional; no verificación de los propios supuestos”. Por lo general, el terapeuta que se excede en la certeza, confía exclusivamente en una sola escuela de terapia. Se aferra a técnicas específicas, por ejemplo, el hablar a una silla vacía o el recurrir a una clase particular de “trabajo corporal”. Tiende a no leer sobre el trabajo de otros y a no incorporarlo a su propio estilo. Con frecuencia se interesa más por su forma particular de trabajar que por las necesidades de creación de sus pacientes. 5. Evitación de frustraciones: “Renunciar demasiado pronto cuando surgen ob-

31


stáculos; evitar el dolor o la incomodidad que a menudo se asocia con cambios o soluciones de problemas distintos de los conocidos”. Todo terapeuta tiene sus “puntos ciegos”, áreas de dificultad que le son propias. “Niega” o evita la frustración en el campo de la ira o de la sexualidad si la ira o la sexualidad desbaratan su propio funcionamiento. Inconscientemente dirige los asuntos o temas hacia zonas en las que tiene experiencia, donde siente que puede hacer algo constructivo. 6. Sujeción a la costumbre: “Excesivo énfasis en las formas tradicionales de hacer las cosas; demasiado reverencia por el pasado; tendencia a la conformidad cuando ésta no es necesaria o útil”. Aquellos de nosotros que hemos sido pacientes imitamos a menudo el modelo que conocimos en nuestros maestros-terapeutas. Desempeñamos el papel correspondiente a nuestros modelos de terapeuta ideal, en vez de ser naturales y sentirnos cómodos siendo lo que somos. 7. Vida empobrecida de la fantasía: “Desconfiar de las imágenes internas de si mismo y de otros, ignorarlas o relegarlas; valorar en exceso lo que se llama el mundo objetivo, real. Falta de ‘imaginación’ en el sentido del ‘Supongamos que...” o del ‘Qué sucedería si...’ “. Con frecuencia el terapeuta restringe la vida de su propia fantasía, tiende a sintonizar la esfera práctica, la situación de su paciente, antes que su fantasía o sus sueños. Puede descuidar esto último en beneficio de la “estipulación de objetivo” y la “conclusión de contrato”. 8. Miedo a lo desconocido: “Evita situaciones que carecen de claridad o presentan una probabilidad de éxito desconocida; atribuir demasiada importancia a lo que se desconoce en relación con lo conocido; necesidad de conocer el futuro antes de seguir adelante”. El terapeuta que en su trabajo realiza experimentos se aventura en un territorio atractivo, totalmente nuevo. Esto también provoca miedo. Si aprendo a sumir a alguien en un trance hipnótico, me arriesgo a verme en dificultades para sacarlo de allí. Si toco a mi paciente, puedo verme obligado a enfrentar problemas de “transferencia-contratransferencia”. (En la escuela guestáltica, podemos llamarlo amor, o contacto, o sexualidad.) Todos tendemos a quedarnos en situaciones (intrapsíquicas o interpersonales) que consideramos claras y conocidas para nosotros. ‘). Necesidad de equilibrio: “Incapacidad para tolerar el desorden, la confusión o la ambigüedad; disgusto por lo complejo; ex-

32


Contempla y espera caĂ­da la tierra lo inalcanzable, la trampa del cielo.

33


cesiva necesidad de equilibrio, orden, simetría.” Si bien es importante definir los problemas -los temas de una situación terapéutica particular- también lo es no “disparar antes de tiempo”, o sea, no fijar con demasiada rapidez la propia percepción de otro. Podemos vernos en la necesidad de seguir caminos que terminan en un callejón sin salida, o en una Ciénaga de datos que, al parecer, no tienen relación con el caso. Un tema que emerge de una confusión puede ser más fuerte y estar más cerca de la lucha existencial del paciente que uno que hemos empaquetado y atado prematuramente. 10. Renuncia a ejercer influencia: “Miedo a parecer demasiado agresivo o prepotente al influir sobre otros; vacilación en la defensa de las convicciones propias; poca eficiencia para hacerse escuchar”. Algunos de nosotros asumirnos papeles suaves: endulzamos el trago, hacemos de padres comprensivos, entramos en actitudes de aceptar, no juzgar o no comprometerse. Con demasiada frecuencia podemos resistirnos a apremiar, inducir mediante halagos persuadir, elevar la voz, como si el padre que ama o el adulto maduro no hicieran tales cosas. Tal bloqueo elimina una importante dimensión de nuestra influencia. Exceso de certeza, sujeción a la costumbre, miedo a lo desconocido. 11. Renuncia a permitir que el proceso siga por sí solo: “Procurar con demasiada decisión resolver el problema; incapacidad para dejar que las cosa se incuben, o sucedan naturalmente; falta de confianza en las capacidades humanas. No podemos embutir un conocimiento. No podemos masticar el material y transfundirlo a las arterias del paciente. No podemos lograr que el aprendizaje se opere cuando nos resulta oportuno, de acuerdo con nuestro ritmo sino en el momento y según el ritmo que convienen al paciente. A menudo debe bastarnos el haber plantado una semilla. Sobre todo, debemos confiar en el proceso de nuestra labor, en el hecho de que importantes cambios han de sobrevenir a razón de pequeñas unidades, si nos limitamos a mantener allí junto con la persona. 12. Vida emocional empobrecida: “Incapacidad de apreciar el poder de la emoción para motivar a otro; aplicar la energía a mantener a raya las expresiones espontáneas; falta de conciencia de la importancia que tienen los sentimientos cuando se trata de lograr el compromiso con el esfuerzo del individuo y del grupo”. El

34


terapeuta bloqueado en lo emocional se paraliza cuando su paciente llora o sube la voz. No ha aprendido métodos para intensificar los sentimientos, los ensueños o las emociones fuertes que engrandecen y ahondan la experiencia personal. No es capaz de proporcionar conocimiento en un plano emocional profundo. Vacila en explorar aquellos sentimientos que le resultan de difícil comprensión. 13. Falta de integración entre Yin y Yang: “No utilizar suficientemente las maneras de llegar por contraste a la esencia de las cosas; polarizarlas entre los opuestos en vez de saber cómo integrar lo mejor de ambas partes; carecer de una percepción unificada de la totalidad del universo”. El terapeuta que se bloquea ante la relación Yin-Yang es una persona bipolar. Tiene un rígido concepto de sí mismo y, en consecuencia, está restringido en su evaluación de los demás. Sabe lo que es hermoso o feo. Carece de sutileza estética. Le cuesta encontrar belleza en un teorema euclidiano, en la estructura de un cristal de sal, en una pila de basura o en una pieza de automóvil que se herrumbra junto al camino. En consecuencia, pone al paciente en una posición polarizada y no puede ayudar a otra persona a integrarse mejor. 14. Embotamiento de la sensibilidad: “No emplear adecuadamente los sentidos básicos como manera de conocer; tomar contacto sólo en forma parcial con el propio ser y con el medio; atrofia de la capacidad de explorar; sensibilidad pobre”. Como vemos muchos de ellos siguen permitiendo a la persona continuar su labor, aunque con una merma de creatividad. De hecho, la persona puede no ser consciente de ese bloqueo puesto que puede seguir realizando su función, aunque de una manera menos adaptable, menos consciente, menos creativa. Es lo que en arte se suele decir “estoy aburrido de mí mismo” cuando no paras de crear, pero hay algo en la obra que te dice que ese no es el camino, que te estás repitiendo. Desde la disciplina del Coaching, se entiende que las limitaciones con las que las personas se suelen encontrar a la hora de poner en marcha un proceso creativo se deriva de un proceso específico que suele denominarse Autosabotaje. El coaching no se centra tanto en la causa de la aparición de esa barrera, ni trata de profundizar en el por qué. Busca que el cliente conozca cuál es esa barrera y a partir de ahí probar diferentes formas de abordarla. No crea tanta conciencia como un proceso

35


terapéutico, pero en algunos casos en mucho más efectivo, siempre dependiendo del arraigo emocional y conductual de esa creencia limitante. En ocasiones sólo necesitamos hacer algo para darnos cuenta de que no era tan difícil, y en otras ocasiones, al hacer sin tomar consciencia, postergamos algo que debemos mirar en mayor profundidad. Las causas del autosabotaje suelen ser inconscientes y las más comunes son: La fuerza del hábito: En psicología el hábito es “cualquier comportamiento repetido regularmente, que requiere de un pequeño o ningún raciocinio y es aprendido, más que innato.” Cabe mencionar que para que un hábito se forme en una persona, debe practicarlo durante varias ocasiones. Dependiendo de los estudios se consideran entre 21 y 66 días para que estos hábitos se consoliden. ¿Qué hábito estoy desarrollando y que me impide realmente realizar aquello que siempre he querido hacer? 2. La comodidad: Es una tendencia adaptativa del ser humano que suele requerir menor cantidad de energía por permanecer en un estado conocido, que invertir esfuerzo en algo que implique un cambio, a pesar de que a menudo estamos pagando el precio de no hacer lo que realmente deseamos. En general ésta es una de las causas predominantes de autosabotaje en aquellas personas que buscan la satisfacción a corto plazo puesto que, a menudo, las ganancias de un cambio comportamental tendrán su aparición en plazos de tiempo largos. Resulta imprescindible emprender los primeros pasos hacia el objetivo, saliendo de la zona de comodidad, adentrándose en aquellas zonas desconocidas que permiten ampliar la experiencia vital y crecer como personas. Sabiendo qué comportamiento quiero cambiar ¿Qué recursos puedo poner en marcha para conseguir cambiarlo? ¿Qué ventajas obtengo si no hago nada? 3. Miedos e incertidumbres: Las propias inseguridades y bajos niveles de autoestima funcionan como limitantes a la hora de la toma de decisiones o confrontación de los cambios. Se se tiene miedo a fracasar en el objetivo, a menudo una forma de evitar el fracaso es la evitación. ¿Qué me da miedo de comenzar a crear? ¿qué me está diciendo ese miedo? ¿De qué me avisa o advierte?

36


Insultante perfecciĂłn Orden primitivo Pura esencia ÂżDe verdad que no somos capaces de darnos cuenta?

37


4. Culpabilidad: La culpa es una autocondena por sentirse no merecedor o indigno de algo, con lo que se pone en marcha un patrón inconsciente para autocastigarse y se pierde aquello de lo que no se es digno. Evito crear para no ser juzgado como no merecedor. ¿Cuánto de merecedor soy de seguir mi proceso creativo? Lo que pretendo conseguir, ¿lo merezco? 5. Pérdidas asociadas a la consecución del objetivo o al camino hacia él: A menudo, el hecho de enfrentarse a las metas conlleva pérdidas reales o imaginarias que con frecuencia provoca que las decisiones de cambio se vuelvan atrás. ¿Qué pierdo cambiando mi comportamiento? ¿De qué manera me afectará el cambio? 6. Necesidad básica del ser humano no satisfecha (seguridad, reconocimiento…) y que el comportamiento saboteador cubre en parte, por lo que no se abandona. En realidad, como se puede ver en todos los casos, detrás de cada comportamiento saboteador, se esconde una intención positiva. El saboteador busca un beneficio, aunque a menudo sea un beneficio que si se sopesa de forma racional, no llega a compensar. Algunos beneficios que produce el saboteador: -Librarse de responsabilidades. -Atraer la atención de los demás. -Controlar una situación. -Justificarse. -La seguridad de no arriesgarse. -Distraer la atención hacia otras prioridades. -Evitar algunos sacrificios o esfuerzos. Para tomar conciencia de este saboteador interno y buscar ejercicios que ayuden a salir del bloqueo creativo el coaching propone cientos de ejercicios de lo más variados, más centrados en hacer y probar que en una inmersión profunda del por qué o de dónde viene ese sabotaje. Algunas de estas propuestas son: Cambiar las posiciones perceptivas, seis sombreros para pensar, tormenta creativa, método Scamper, Mind Map, Evitar el pensamiento bipolar, generalización de estrategias,

38


analogías y construcción de metáforas, haz como si supieras todo, escritura automática, aplazamiento de juicio y opiniones, selección del punto de entrada en la mente y área de atención, estímulo al azar, trabajar la capacidad de observación, ir más allá de la historia, romper con la rutina, escribir los sueños, viajar, concursos y juegos… Julia Cameron escribió el best seller El Camino del Artista, con el propósito de crear un manual que ayudara a liberar la creatividad de las personas, sin importar si estas se dedicaban profesionalmente al arte o no. Su propuesta se centra en recopilar una serie de ejercicios con los que trabajó en talleres espirituales de creatividad para ayudar a reconectarnos con “El Gran Creador”. Es por tanto un libro de búsqueda de nuestra propia creatividad que combina la práctica con una visión espiritual de ese camino. Cameron se centra en dos herramientas básicas de desbloqueo que son las páginas matutinas y la cita con el artista. Las páginas matutinas consisten en escribir tres páginas de escritura para “desaguar el cerebro” para poder sacar todo lo que en ese momento nos llena la cabeza y poder dar preferencia al hemisferio derecho del cerebro. No son para ser juzgadas, sólo para ejercitar la costumbre de hacer algo creativo todos los días y soltar ahí todo lo que interfiere entre nosotros y la creatividad. La cita con el artista es un tiempo a la semana para uno mismo en el que busque alimentar su conciencia creativa, ya sea con una visita a un museo, teatro, una película… Es una forma de encontrar tiempo para nosotros, para nuestro yo creativo y darle un lugar válido dentro de nuestra rutina. A partir de aquí Cameron expone una serie de ejercicios a realizar durante varias semanas. Cada semana está enfocada a desbloquear una parte de nuestro yo creador: Seguridad, identidad, poder, integridad, posibilidad, abundancia, conexión, fortaleza, compasión, autoprotección, autonomía y fe. Según Cameron “no importa la forma que hayas elegido para utilizar el libro, porque El Camino del Artista te funcionará”. Esa aseveración nos da una idea del tono del libro. Supongo que si eso fuera real, con los millones de libros que ha vendido, el mundo tendría que estar rebosante de creatividad, y tengo la sensación de

39


que no es así. De hecho el libro está enfocado desde una visión parecida al coaching americano, centrada en el “tú puedes”. Es el estilo del globo hinchado. El libro está repleto de frases motivadoras, de retos apetecibles, de ejemplos exitosos que harán que cualquier lector se hinche y se llene de deseo creativo, pero que muy probablemente se deshinche a la misma velocidad, cuando se enfrente al poder de su realidad. Y eso sucederá, salvo en contadas ocasiones, porque normalmente el crecimiento creativo requiere de un acompañamiento acorde con nuestras circunstancias. Todos los ejercicios que propone Cameron son muy útiles para las personas adecuadas, para las que su forma de motivarse sea esa, o se encuentren con la información que necesitaban en ese instante, o como le ha pasado a algunos lectores que conozco para los que fue un gran inicio, les dio las claves suficientes después seguir profundizando por otros lados, y muy frustrantes si no responde a tus necesidades creativas o si tu motivación o forma de proceder no tiene nada que ver con la americana. Por otra parte, los ejercicios son en general muy cerrados, por ejemplo en las tres páginas matutinas no cuenta con que hay muchas personas que no encuentran en la escritura un medio para expresar y sí en otras disciplinas artísticas. Aun así es un trabajo que permite reflexionar sobre muchos aspectos de la creatividad. Está lleno de perlas y ofrece una mezcla de estructura y espiritualidad muy interesante. A mí me ha proporcionado muchas ideas para poder practicar ejercicios de desbloqueo y para poner en práctica en mis sesiones de coaching. Por otro lado podemos encontrar el trabajo de desbloqueo de la creatividad realizado por Jodorowski. La originalidad en su concepto de creatividad no es de dónde viene, ni cuáles son sus bloqueos, sino más bien la forma de desbloquearlos. Según él para que se desarrolle la creatividad en el individio cada uno de sus centros debe estar desbloqueado. Esos centros son los mismos que aparecen en la filosofía budista, en el hinduismo, en el tarot… El intelectual, el emocional, el sexual y el corporal, aunque en algunos de ellos con diferentes nombres. Para derribar estos bloqueos hay que vencer a los dragones o guardianes de cada uno de estos centros “Mi intelecto está cerrado con llave, guardado; mis emociones,

40


Son toda yo y no son mios Completos enteros, diferentes. Toda yo. Nada mĂ­o 41


encofradas; mi sexualidad y mis necesidades, custodiadas. Todo está protegido, y precisa­mente esos carceleros que nosotros hemos creado son los que nos impiden ser creativos.” Para vencer a los guardianes del intelecto debemos vencer a la palabra y a la sorpresa. Todo aquel que quiera ser un buen terapeuta no se puede sorprender nunca por lo que un cliente le cuente, tiene que estar preparado para que todo le parezca posible, su apertura tiene que abarcar todas las posibilidades. La palabra hoy día es uno de nuestros límites por ser la única forma de expresión empleada y por dar más contenido a la palabra que a lo que realmente sucede., por lo que Jodorowski sugiere más hacer y menos hablar. Por ello sugiere los actos psicomágicos, actos terapéuticos en los que la expresión se produce a través de imágenes, colores, formas, que son lo que nuestro subconsciente, nuestro yo más auténtico, realmente entiende. Para superar las barreras emocionales debemos creer que lo somos todo, “Esto quiere decir que tenemos que ser conscientes de que uno pue­de matar, traicionar, ser goloso, vanidoso, avaro, colérico... Emocionalmente puedo y debo imaginar todo en mí.” Los actos psicomágicos en este caso suelen estar encaminado a colocarnos en el papel de aquello que negamos. Las barreras sexuales tienen que ver con la moralidad, con lo que supuestamente está bien o mal, con nuestros introyectos. “Uno de los más grandes guardianes que nos vigilan es el superego, que moldeado por nuestros padres, permanentemen­ te nos dice: «Eso se hace, eso no se hace, eso está prohibido». Al superego hay que incorporarlo, dominarlo, pulverizarlo.” Esto se canaliza con la apertura sexual, donde pone de máximo ejemplo al marqués de Sade. Un acto psicomágico que propone en estos casos es pintarse los genitales de rojo. En las barreras corporal el mayor conflicto está con los excrementos. Si no nos han dejado de pequeños ensuciarnos, comer con los dedos, jugar con nuestras defecaciones, si nuestra familia era muy estricta con la limpieza, está directamente relacionado con el permiso para ser libres. Aquí Jodorowski propone ejercicios relacionados con la pintura con nuestras heces, orina, menstruación…

42


Como vemos hay diferentes formas de abordar los bloqueos creativos, de hecho aquí solo se han mencionado unas cuantas. Con esto creo que sucede igual que con las terapias, cada persona, cada momento requieren de un ajuste diferente, de una aproximación dependiente de las circunstancias del bloqueo, de la persona y del medio en el que esté inmersa. Creo que lo importante es buscar la que nos sirva y, una vez que ya no nos sea útil, ser lo suficientemente flexibles como para seguir buscando.

43


6. ¿Por qué lo llaman creativo cuando quieren decir productivo? Creatividad es sin duda una palabra de moda. Como hemos visto antes, la palabra trascendió las fronteras de los artistas y diseñadores y se ha instalado en las disciplinas más variopintas. También hemos podido ver que dentro de las cientos de definiciones algunas van más dirigidas al proceso mental en sí, otras a las capacidades y aptitudes y otras son muchos más transpersonales o relativas a la intuición o conexión con tu ser. La empresa ha sido uno de esos lugares donde el término creatividad ha tomado mayor auge y también podemos ver en ellas diferentes formas de entender la creatividad aunque las que predominan son las relacionadas con capacidades y aptitudes. Podemos ver cientos de artículos hablando sobre la creatividad y un nuevo modelo productivo o la creatividad como cambio de paradigma. Existen también muchos cursos de coaching para empresas y para altos directivos ofreciendo nuevas fórmulas creativas de funcionamiento de la empresa e incluso de los modelos organizativos. Esta nueva corriente viene motivada por varios factores: -El alto grado de competitividad entre empresas y la apertura de mercados está favoreciendo la internacionalización de los productos. Unido a los bajos costes de producción está haciendo que sea igual de fácil comprar en tu ciudad que al otro lado del mundo. La competición es a nivel global. Por tanto, si no puedes ofrecer precio, tienes que buscar nuevas formas de que tu producto siga siendo apetecible. -La innovación tecnológica ha sido uno de los referentes industriales debido a los enormes esfuerzos de las compañías por ofrecer productos cada vez más apetecibles para el consumidor adelantándose o generando incluso las propias necesidades de éste. Ha sido el referente creativo en la industria y por tanto modelo a seguir. Aclarar que lo que ha sido creativo aquí es el producto, no tanto el modelo productivo.

44


Un resquicio en la hiedra que me lleve a una oscuridad nueva

45


-Cambio de valores en los trabajadores. En el siglo pasado las empresas conseguían mantener a los trabajadores creando un entorno familiar y de pertenencia basado en pequeñas aportaciones de accionariado, regalos con la marca de empresa presente, precios reducidos por ser “parte” de la empresa... Sin embargo ahora las empresas que precisan de mano de obra altamente cualificada están teniendo problemas para retener o contratar a estos trabajadores que prefieren trabajar en empresas más pequeñas, pero más afines con su identidad, con sus valores. Son los candidatos los que preguntan a las empresas sobre sus políticas ecológicas, de inversión y cada vez más valoran su tiempo libre. No en vano, empresas como General Motors, ha permitido que un alto porcentaje de sus trabajadores elijan tantos días de vacaciones como precisen y cuando los precisen sin supervisión alguna. Google ha sido otra de las grandes que ha entendido que la imagen es tan importante fuera como dentro de la propia empresa, de ahí que sus instalaciones parezcan parques de atracciones y que sea una de las empresas mejor valoradas por sus empleados. Todos estos factores no son sino obstáculos que las empresas deben superar para subsistir. La creatividad en este caso es utilizada como búsqueda de una nueva fórmula para obtener mayores beneficios, ya sea abaratando, mejorando el producto, la imagen o revalorizando al personal como activo. Y es aquí donde está el quid, el beneficio. Ese beneficio puede ser propio o compartido. En un fin último las empresas tienen que decidir hacia dónde quieren enfocar su creatividad, su innovación y aportación, hacia su propia subsistencia o hacia lo que Zinker interpreta como creatividad “[La creatividad es] también un acto social, un compartir con nuestros semejantes esa celebración [de la vida], esa afirmación de vivir una vida plena”. También Oerter incluye un caracter social en su definición de creatividad “La creatividad representa el conjunto de condiciones que proceden a la realización de las producciones o de formas nuevas que constituyen un enriquecimiento de la sociedad”. Con ello podríamos entrar a valorar si las empresas están realmente utilizando la creatividad de forma digna, benévola, social o trascendental, o si se nos ocurren nuevas fórmulas para que las empresas sean impecables en su creatividad.

46


Es cierto, que cada vez existen más empresas sensibilizadas con el entorno, en las que su beneficio, por principios, sólo puede ir acompañado de un beneficio colectivo, social, aunque siguen siendo una minoría abrumadora en comparación con las “no sociales”. ¿Qué ha sido lo que ha hecho que estas empresas busquen uno u otro camino, que traten de innovar, de aportar algo nuevo y que no existiera antes, que decidan cuidar de sus trabajadores o que busquen nuevas formas de explotarlos para que el producto sea más barato o que se relacionen con su entorno de una forma sostenible? Todas estas empresas están cambiando teniendo en cuenta un único valor, nosotros, su clientela. Somos nosotros los que pedimos productos más baratos, o más eficientes energéticamente, o que sean cada vez más bellos, o que nos permitan identificarnos con ellos o que sea el mismo que lleva Messi. Así pues, la creatividad de la empresas es una adaptación al medio, un medio en que nosotros decidimos siempre. Dependiendo de lo que compremos colocamos una barrera u otra en el camino de las empresas. Nuestra forma de consumir es una inversión directa en el camino que las empresas tomarán para enfocar su creatividad. Por tanto, ¿quién debe plantearse su creatividad, buscar nuevas formas de adaptación y de aportación a nuestra existencia, nosotros o la empresa?

47


7. Ejercicio práctico desbloqueo creativo Con el desarrollo del trabajo me he encontrado con mucha información teórica sobre creatividad e imaginación, los orígenes de la palabra, las diferentes formas de definirlo, qué es la creatividad para las diferentes ramas psicológicas… La documentación sobre qué actividades concretas se puede utilizar para favorecer el afloramiento de la creatividad es menor. Exiten muchos ejercicios, pero no una comparativa, un contraste para saber cuales funcionan en determinadas circunstancias o cuales simplemente se ha impuesto por moda. Principalmente porque depende de las características propias del individuo. Después de revisar el tipo de ejercicios que propone el libro El Camino del Artista que, si bien como dije anteriormente, son ejercicios muy directivos y encaminados a un objetivo muy concreto en cada caso, si que dan idea de por dónde se podrían aplicar algunos ejercicios artísticos más abiertos, con la idea de que sólo sean una pincelada a interpretar por la persona que los realiza. Por otra parte, también he querido hablar con varios artistas de profesión para saber cómo encaraban sus bloqueos y si sabían de qué tipo eran o con qué estaban relacionados. El hacerlo con artistas con una amplia trayectoria ha sido porque su propia carrera demuestra que los bloqueos han sido superados de forma exitosa. La muestra no ha sido muy amplia, por lo que no sirve para sacar conclusiones generales, tampoco era éste el propósito, la intención era conocer opciones válidas. Todos ellos nos hablan de que siempre llegan momentos de bloqueo, incluso momentos en los que hay que hacerles caso a esos bloqueos porque necesitan atención. Algunos de ellos han pasado incluso años en blanco que a la larga han demostrado que no eran tan “en blanco”, sino momentos reflexivos profundos que les han llevado a dar un salto importante en sus carreras artísticas. La mayoría ha resuelto esos bloqueos “de las manos a la cabeza” como decía uno de los artistas,

48


49


es decir, no dejando de hacer cosas, dejando que fueran las manos, el trabajo y con ellas el instinto o el subconsciente quien guiara lo que tenían que hacer. Algunos de ellos han encontrado sentido casi inmediato a las obras surgidas en esos momentos y algunas veces ese sentido ha venido después de meses o incluso años. Por otra parte, sabemos que las personas funcionamos preferencialmente de forma auditiva, kinestésica o visual dependiendo de cual sea nuestra tendencia o a veces dependiendo del momento. Uno de estos artistas, sordo desde los 3 años, recuperó el oído gracias a una operación a los 35 años de edad, el bloqueo en la pintura, su modo de comunicarse habitual, fue total cuando empezó a escuchar sonidos. Su forma de desbloqueo fue dejar los pinceles y prestar atención a esa nueva fuente de inspiración que estaba llegando a su recién recuperado sentido, por lo que decidió realizar un archivo sonoro en el que a día de hoy todavía trabaja. La forma preferencial de comunicarnos es importante tenerla en cuenta a la hora de abordar los bloqueos. Para una persona preferencialmente kinestésica plantearle un ejercicio de escritura puede suponerle una barrera extra más que una solución. Una técnica de aplicación en cambio de hábitos es la Kaizen, que consiste en avanzar hacia el objetivo en pasos muy cortos, poniéndonos miniobjetivos que sepamos con seguridad que vamos a ser capaces de alcanzar. Por ejemplo, si nuestro objetivo es tener nuestra casa limpia y normalmente no hacemos nada, según el Kaizen lo suyo es empezar sólo con cinco minutos al día dedicados a la limpieza y poco a poco ir subiendo de intensidad. Teniendo estos factores en cuenta he probado un ejercicio de desbloqueo conmigo mismo y lo he lanzado tanto a mis familiares y amigos como a todos mis contactos de facebook. El ejercicio consiste en realizar un haiku acompañado de una mancha, entiéndase por haiku un poema corto de unos tres versos donde el poeta hace un ejercicio de contemplación de la naturaleza que lo rodea y mirada interior. Las indicaciones es que fuera un escrito de conexión con el exterior y con el interior, con la intención de colocarnos en el aquí y el ahora a través de la escritura, y no de cualquier escritura, sino de la poesía que queda mucho más ligada a nuestro hemisferio

50


creativo. Por otra parte se pedía hacer una mancha después de escribir el haiku y dejándonos llevar por éste. El mensaje en Facebook fue el siguiente: Estoy realizando un trabajo de investigación sobre Creatividad e Imaginación. Una de las partes es “bloqueos”. En ella estoy probando técnicas para incluir hábitos creativos desde la observación, la comprensión y el no juicio. Una de estas técnicas es la escritura de un haiku acompañada de una pintura, mancha o dibujo, que surja dejándonos sentir por el contenido del haiku. Todo ello de forma automática, viviendo el aquí y el ahora sin importarnos lo que surja, dándole un espacio preferente a nuestro hemisferio derecho creativo “dejar que mande sobre nosotros”. Este ejercicio lo estoy realizando todas las mañanas y quiero mantenerlo durante al menos 21 días. Si alguien quiere probarlo, aunque no sea durante esos 21 días y me puede mandar tanto el haiku como la pintura asociada os lo agradecería enormemente. Entiéndase como haiku un poema de 1, 2 o 3 versos inspirados en la naturaleza presente y al mismo tiempo una visión interior, es decir, una mirada hacia afuera y la devolución hacia adentro. Hay millones de ejemplos en internet. Os iré poniendo ejemplos propios y de gente de mi entorno por si ayudan a explicar mejor el ejercicio, aunque las técnicas deben ser las que en ese momento más nos apetezcan, tintas, boli, lápiz, barro, ceras, arena, saliva... Lo que me mandéis lo incluiré en el trabajo manteniendo el anonimato si así me lo pedís. Si alguien que continúe el proceso varios días me quiere decir cómo lo ha experimentado, pues ya le hago la ola. Gracias de antemano!! Para este ejercicio partimos de la base de que por cada paso que damos hacia la creatividad, la creatividad da cien pasos hacia nosotros. Aunque es una premisa arriesgada, mi intención es la de tener como supuestos tanto esto como que toda persona es creativa, completa y llena de recursos. La intención era crear algo lo suficientemente sencillo para que no costara trabajo

51


hacerlo y aun así nos supusiera dedicar un breve espacio de tiempo a nuestra parte creativa. El hecho de que sean un haiku y una mancha hacen que al ser expresiones tan breves cueste también más trabajo entrar en el juicio: no lo he hecho como quería, seguro que el resto lo está haciendo mejor, no domino la técnica, no sé escribir, no sé dibujar… Otra de las razones de hacerlo tan breve es que resulta más fácil pasarse que quedarse corto, por lo que tampoco existiría la barrera de no haber hecho lo suficiente. También resultaba más fácil de transgredir, de tomar lo que te interesara de las indicaciones y hacerlo a tu estilo. De hecho hubo gente que me preguntó si podía ser una foto en lugar de una mancha. Algunos directamente me enviaron fotos, otros hicieron su mancha en photoshop, otros hicieron collage… Esta fue una de las sorpresas, el ejercicio había sido lo suficientemente poco directivo como para que cada persona se inspirara en él para hacer su propio proceso. He estado recibiendo haikus durante 25 días de personas diferentes. En ningún caso he devuelto mi juicio sobre el ejercicio, solo la gracias, repitiendo en alguna ocasión que el fin es entrar en contacto con nuestro lado creativo, no crear algo bonito, ni siquiera con lo que nos podamos identificar para bien o para mal. Les pedí que solo me mandaran el primer haiku que hicieran para incluirlo en este trabajo como forma de honrar ese ejercicio que estaban haciendo. Les pedía que a los que lo hubieran hecho durante varios días me dijeran qué les había supuesto. Paso a transcribir algunas de las respuestas: “Lo único que puedo decir es que al hacerlos se graban... Es un momento de atención al que recurro en la memoria.” “Como marcar un pensamiento... Un anclaje a la atención plena.” “Una forma de ponerme en contacto conmigo, incluso de divertirme, de recordar algo que no sé muy bien qué es, pero que me gusta.” “Ponerte un poquito al día… Dedicarme un momento al día a conectar con la emoción con lo que estoy viviendo en ese momento, fijándome al mismo tiempo en algo externo… Es como una paradita en el día para conectar.” “Unos días la dificultad de poner en palabras algo que estás sintiendo y otros días

52


Flotan, sobrevuelan, a mi mente imaginaria, puros pensamientos

53


al contrario, puedes hacer 4 o 5 y te da igual el nivel estético.” “Dejarme experimentar sin importarme el resultado, al principio intentando que saliera más bonito a pasar a que no importara aunque fuera un rallajo, y no pasa nada, eso es lo que es hoy” “Como un proceso muy rápido de no comerse la olla, sea lo que sea que vayas a hacer, muy fresco en ese sentido, pero claro, al mismo tiempo trabajando eso, el que no pasara tanto por la cabeza el que quedara bien, estético. Y eso me ha gustado mucho.” “Conforme avanzaban los días cada vez me costaba menos, me surgían muchas ideas diferentes.” “Los primeros me resultaron más sencillos porque enseguida que abría los ojos pensaba qué se me venía a la cabeza, y le dedicaba tranquilamente un ratito. Al final salía lo que le daba la gana y me sorprendía muy gratamente. Durante el día, recordaba el haiku y el dibujo y eso me ponía contenta y daba prioridad a mis pensamientos más positivos y creativos. Al empezar a trabajar y a madrugar, me costaba trabajo levantarme y hacerlo. Y podía estar varios días sin hacerlos pero lo echaba de menos y los pensaba. Todos los he hecho en una libreta, seguidos, y poniendo la fecha, y todos están en el mismo formato. Incluso algunas páginas de los días que me salté las he dejado en blanco a propósito porque también eso tenía un significado.” También pregunté qué cosas cambiarías del ejercicio o te han resultado más difíciles: “La cuestión de los 21 días seguidos, aunque eran una indicación sólo, me he frustrado a veces por no ser todo lo constante que quisiera, aunque sigo haciéndolos y cada vez me veo más suelta.” “Establecer la rutina.” “Lo que quise cambiar lo cambié, a fotografía.” “Creo que podría ser interesante hacerlo a lo largo del día, y no necesariamente al levantarnos, aunque es importante que al abrir los ojos en la camita, sepamos que lo vamos a hacer y dejemos que la cabeza fluya. El hecho de tenerlo en una libreta está muy bien porque me permite revisarlos (y eso me gusta) como si fueran las

54


páginas de un libro y algunos me sorprenden un montón a pesar de haberlos hecho yo. Me ha gustado mucho.” La muestra no es muy grande, aunque sí me gustaría destacar que de todos los que empezaron a hacerlo la mayoría ha continuado, cada uno a su ritmo. Con las devoluciones que he tenido, viendo que ha habido gente a la que les ha servido para conectar un poco más con su parte creativa, que algunos han desenterrado el lápiz, que otros han adaptado el ejercicio a sus necesidades y se han sentido más ágiles creativamente, considero cumplida la función del ejercicio, ya que la mayoría así lo considera también. Aun así seguiré explorando cómo funciona este ejercicio con otras personas y sobretodo intentaré facilitar la adaptación a cada caso en particular. Teniendo en cuenta que ninguna persona ha realizado el ejercicio todos los días, si no que siempre ha habido algún parón, es algo a tener en cuenta a la hora de enfocar el ejercicio. En el trabajo expongo algunos de esos Haikus con el dibujo, mancha, foto o lo que sea, acompañando. Para mí ha sido una experiencia muy bonita, me ha servido para ver que es posible hacer una facilitación, un acompañamiento para ayudar a despertar la creatividad. Este ha sido el principio y ya estoy deseando explorar nuevas vías.

55


8. Bibliografía El Proceso Creativo en la Terapia Gestáltica Joseph Zinker Ed. Paidós Terapia Gestalt: La Vía del Vacío Fértil Francisco Peñarrubia Ed. Alianza El Camino del Artista Julia Cameron Ed. Aguilar Terapia Gestalt: Excitación y crecimiento de la personalidad humana Perls, Fritz; Hefferline, Ralph y Goodman, Paul Madrid. Sociedad de Cultura ValleInclán, Colección “Los Libros del CTP” 2002 Creatividad y Juego Ximo Tàrrega Soler (2006) Una Revisión Crítica del Concepto de Creatividad (2005) Yamileth Chacón Araya http://familiasenruta.com/fnr-crianza/crianza-viajera/arno-estern/#.V7CQnyfBNak.facebook http://www.revista.unam.mx/vol.5/num1/art4/ene_art4.pdf http://www.psicologia-online.com/articulos/2006/creatividad.shtml https://es.wikipedia.org/wiki/Flujo https://carloschurba.wikispaces.com/Aportes+de+la+Psicolog%C3%ADa+y+la+Fil osof%C3%ADa+sobre+la+Creatividad https://www.youtube.com/watch?v=urcasmYAuy4 http://www.psicologia-online.com/articulos/2006/pensamiento_creativo.shtml http://www.itgestalt.com/cms/system/files/private/la_creatividad_en_tg.pdf http://institutoananda.es/escrit17/ http://glosarios.servidor-alicante.com/creatividad/historia-del-concepto-de-creatividad http://132.248.9.195/ptd2008/octubre/0633100/0633100_A1.pdf http://buecon.blogspot.com.es/2010/11/entre-las-definiciones-de-creatividad. html https://www.ecured.cu/Creatividad

56


http://www.eldiario.es/cv/opinion/Vicent-Soler-creatividad-modelo-productivo_6_428767121.html http://www.coachsi.org/home/recursos-coachsi/libros-recomendados/item/50grupos-de-encuentro-de-carl-rogers http://gestaltnet.net/documentos/el-ajuste-creativo http://www.josepguasch.com/fantasia-dirigida-terapia-gestalt/ http://www.gestiopolis.com/los-bloqueos-de-la-creatividad-un-muro-entre-laposibilidad-y-la-accion/ http://www.uv.mx/cienciahombre/revistae/vol18num3/articulos/creatividad/ http://www.saludypsicologia.com/posts/view/152/name:Curso-acelerado-decreatividad http://revistas.ucm.es/index.php/ARIS/article/viewFile/36754/35585 Ramรณn Ballester - La educaciรณn para la vida como proceso creativo https://www. youtube.com/watch?v=OUa_fLom1Hs https://www.youtube.com/watch?v=OUa_fLom1Hs http://eam.cat/arterapia-arteterapia-por-ramon-ballester-extracto-del-programade-la-formacion-en-arterapia-gestalt-de-la-eam/

57


Creatividad e Imaginación  

Breve repaso histórico. Creatividad en psicología. Terapia Gestalt y creatividad. Bloqueos creativos. Desbloqueo práctico.

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you