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2.4.5 LIBRE COMERCIALIZACIÓN DE GAS LICUADO DE PETRÓLEO. Desde 1956, en Ecuador empieza la comercialización interna de Gas Licuado de Petróleo (GLP) y en menos de dos décadas este hidrocarburo se convierte en un producto de gran demanda para el uso doméstico, comercial e industrial en sus diferentes formatos: garrafas de gas de 15 kilos, canalizado, garrafa de 45 kilos y granel. Debido a que el GLP a que el 80% del GLP es importado, la garrafa de 15 kilos y el gas canalizado están subvencionados por el Estado en casi un 65% de costo real. En los últimos años, la demanda de GLP en el formato de 15 kilos ha mostrado un crecimiento inconsistente al crecimiento poblacional; debido a que el producto está siendo utilizado en sectores comerciales e industriales al margen de la Ley. Este consumo ilegal del gas es muy difícil de controlar y cada año le representa al Estado millonarias pérdidas. Otro problema que se presenta es la especulación, oficialmente la garrafa de 15 kilos tiene un precio de USD 1.6; sin embargo, en el mercado se lo comercializa entre USD 1,8 a USD 2,5, sin importar el sector. La clave para solucionar estos problemas está en la optimización de la comercialización y distribución del gas, a los sectores económicamente más sensibles a través de un nuevos producto, la garrafa de 10 kilos, que satisfaga las necedades de este sector; calidad, precio y disponibilidad, conservado los benéficos de subsidio. 2.5 LA FOCALIZACIÓN DEL SUBSIDIO DEL GAS La focalización es un proceso mediante el cual se garantiza que el gasto social se asigne a los grupos de población más pobres y vulnerables. Para focalizar un subsidio es preciso diferenciar primeramente las clases económicas de una nación, marcando un límite entre los merecedores y no merecedores de un programa de asistencia social.


A fin de entender bien que es la focalización, cabe definir el término "pobreza" y conocer que persona se encuentra bajo la línea de pobreza. Según Galarza 2006: “se considera a la pobreza como la incapacidad de alcanzar cierto nivel de vida o el no poder acceder a bienes y servicios suficientes a fin de satisfacer necesidades básicas” (sic). Por otro lado a fin de conocer que personas se encuentran bajo la línea de pobreza, un criterio muy utilizado es el análisis de la distribución del ingreso mediante el coeficiente de Gini, el cual debe encontrarse entre 0 y 134, al acercarse a la unidad la sociedad analizada tendrá una peor distribución del ingreso, mayor desigualdad en la repartición de los recursos y mayor pobreza (ver anexo 9). Moreno 2010. El coeficiente de Gini es un método para medir la desigualdad de una distribución en su obra Variabilità e mutabilità. En ella introdujo el valor de 0 para expresar la igualdad total y el valor de 1 para la máxima desigualdad. Este método se aplica en el estudio de la distribución de desigualdad en Ciencias de la Salud, ingeniería, ecología, química, transporte, etc. Pero quizá donde tiene su uso más característico es en el estudio de la desigualdad de los ingresos que se realiza en Economía. Sobre el Coeficiente de Gini y sus ventajas como medida de desigualdad frente a otros indicadores, hablamos hoy en los Conceptos de Economía. Teniendo en cuenta este análisis y los problemas sociales existentes Varios gobiernos de diferentes países han buscado la forma de redistribuir los recursos utilizando algunos mecanismos de focalización. 2.5.1 IMPLICACIONES DE LA FOCALIZACIÓN DEL SUBSIDIO La eliminación del subsidio ha encontrado una férrea resistencia social debido a las dudas respecto a la adopción de un mecanismo que compense a los más pobres. Varios organismos han insistido repetidas veces a Ecuador a modificar el subsidio para destinar los recursos a programa sociales efectivos que aminoren la pobreza que afecta al 60 por ciento de los 14 millones de ecuatorianos, incluida la opción de una transferencia monetaria directa (ver Tab. 4).


Sin embargo, Ecuador hasta ahora ha rechazado la medida argumentando la necesidad de mantener la paz social. De concretarse una focalización del subsidio sería un giro en la política económica de Correa, quien defiende la necesidad de usar los fondos estatales para dinamizar la economía y resolver problemas sociales. El cilindro de 15 kilos de gas de uso doméstico se comercializa actualmente en 1,60 dólares, pero, según expertos y reportes de organismos como el Banco Mundial, el precio real debería superar los nueve dólares debido a que Ecuador debe importar el producto para satisfacer su demanda (Ver Graf.6)

Graf.6: Estructura del precio del gas.

Entre el 2003 y el 2006, Ecuador destinó al menos unos 1.162 millones de dólares en el subsidio al gas, que incluso es traficado a Colombia y Perú, donde rigen precios superiores para el combustible, según datos del Ministerio de Economía. El subsidio vigente sobre el gas y que beneficia a toda la población está previsto que consuma unos 500 millones de dólares este año de las arcas estatales, lo que lo convierte en una de las cargas más pesadas dentro de la estructura presupuestaria del quinto productor de crudo de Sudamérica.


Cisneros 2007. Con información para el año 2005 y utilizando el mecanismo de focalización propuesto para el caso del GLP en Ecuador, se estima que el Estado podría ahorrar alrededor de 322 millones de dólares anuales (Punto 7), equivalentes al 76% del subsidio total de este producto.

Tab. 4: Incremento de gasto en hogares por reducción de subsidios.

2.5.2 POSIBLES CONSECUENCIAS DE LA FOCALIZACIÓN DEL SUBSIDIO Existen algunos argumentos a favor de la focalización, entre ellos se tiene: •

Al considerar que los recursos de cualquier economía son escasos a todo momento, debe optimizarse su uso, de allí parte la necesidad de focalizar.

Es importante tener en cuenta que en épocas de crisis y desastres naturales, las necesidades de la gente incrementan por lo que es pertinente proteger a los más vulnerables.

Teóricamente, las poblaciones con niveles menores de consumo, cuando experimentan un incremento en su utilidad marginal por el incremento de su nivel de consumo, poseen una utilidad superior al incremento de la utilidad marginal producido en grupos poblacionales de mayor nivel de consumo.

La focalización puede traer consigo muchas ventajas ya que permitirá que los programas de subsidios tengan una mayor eficacia y que se puedan medir los impactos sobre el nivel de vida de los beneficiarios.


Por otro lado, si esta focalización no se realiza de manera adecuada, puede traer como consecuencia un desperdicio de recursos, una disminución de impactos positivos sobre la población que se pretende ayudar y un incremento de la desigualdad y pobreza. Guerrero 2007. En los países LAC, los subsidios juegan un importante rol en la equidad social. Los gobiernos sufren deterioros muy rápidos en tratar de conciliar necesidades sociales y productivas con necesidades macroeconómicas. En este contexto, es de vital importancia que los países que decidan continuar con subsidios a los combustibles, encuentren información para desarrollar un mecanismo de focalización adecuado, tal cual el propuesto para el caso del GLP en el Ecuador. Existen dos mecanismos de focalización, el primero es identificando población objetivo, ya sea por programas o de manera geográfica. El segundo es de manera individual, familiar o mediante comprobación de recursos, lo que puede resultar más eficiente aunque sumamente costoso ya que es muy selectivo. 2.5.3 CONCLUSIONES DE LA FOCALIZACIÓN DEL SUBSIDIO Los países desarrollados tienen, desde hace mucho tiempo, grandes y dantescos subsidios agrícolas. Muchos países de América Latina y el Caribe han optado por subsidiar los combustibles derivados del petróleo. En el primer caso, el subsidio está debidamente controlado y financiado por ingresos de otros sectores económicamente más ricos que puede obtener el sector público. En el segundo caso, el sector público sacrifica otros segmentos sociales como salud y educación para subsidiar los combustibles. Quitar o desmontar subsidios a los combustibles es una tarea nada sencilla en América Latina y tiene doble efecto. Hacerlo afecta a segmentos sociales deprimidos y es casi inaceptable


proponerlo y, mucho peor, implementarlo. Puede acarrear grandes desgastes políticos y de gobernabilidad. P or esta razón, es preciso estudiar mecanismos prácticos y sencillos que permitan focalizar los subsidios a los combustibles a favor de los menos favorecidos. Dentro de los altos porcentajes de subsidios, se está beneficiando también a segmentos mayoritarios de la sociedad que no lo necesitan y, por último, al comercio ilegal de los productos en las fronteras, fruto de la disparidad en los precios finales en relación a los países vecinos. Si comparamos los porcentajes de Ecuador con los promedios de la región asignados a la educación y la salud, que están en el orden de 2% al 5% del PIB para el año 2005, la realidad es complicada y que, por lo tanto, se hace imperioso encontrar mecanismos que permitan focalizar el subsidio a los combustibles. (Ver anexo 10 y 11). 2.6 ECONOMÍA POLÍTICA DE LA ELIMINACIÓN DEL SUBSIDIO DEL GAS El comienzo de la década de los años ochentas fue la época en que se empieza a instaurar el modelo neoliberal en América Latina. La necesidad del mismo sistema capitalista de enfrentar la crisis estructural iniciada en los años de 1970 creó las condiciones para establecer el nuevo orden económico mundial. Se trataba de configurar un mercado mundial en el que pudieran circular libremente los capitales financieros, comerciales y productivos; dicha globalización neoliberal tenia como sujetos activos de este proceso a las empresas transnacionales, las cuales tenían como fin la deslocalización de los procesos productivos para poder así disminuir los costos de las materias primas y de mano de obra, y gozar de exenciones fiscales en los diferentes países donde penetraran.


COMERCIALIZACIÓN DEL GLP