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“ E l mundo es como un libro abierto, quien no viaja sólo ha leído la primera página ” …


Dedicado a un ser humano y hombre maravilloso, porque este tipo de experiencias vale la pena que queden en la memoria para siempre… fueron muchos meses de dedicación para lograr esto, sin embargo, el inmenso amor que te tengo hizo que hoy, en nuestro primer aniversario te lo pueda compartir. Espero que te guste y que este sea el primero de muchos años juntos…

TE AMO (10-10-11)


…Camino de Medellín A Caucasia, mi novio Sacó de su mochila de Colombiana un viejo Cuaderno y dijo: “ este será Nuestro diario de viaje ” .

Eh aquí lo ocurrido en esta maravillosa aventura. Bienvenido o bienvenida A nuestro viaje!!!

Hola vacaciones!


Hoy, 10 de enero de 2010, comienzo a escribir estas líneas con un lápiz que se está quedando sin punta… vanal? Había una mejor forma de comenzar este escrito? No sé, quizás si… y bueno DE MALAS porque el que lo está haciendo soy yo… no eres tú! Ahora, luego de más de 6 años de recorrer tierras antioqueñas… y de no regresar a la sabana sucreña, lugar que me vió nacer, tomo la decisión de regresar… Pero sólo de vacaciones! Bueno, la idea es bien simple: recorrer la Costa Atlántica Colombiana comenzando con Sincelejo, pasando por: Cartagena, Baranquilla, Marta y por ultimo Riohacha y el de la vela; para ello cuento con: Muchas

Santa Cabo ganas,


muchos amigos a lo largo del recorrido; muchos familiares, poco dinero y una gran e importante compañía: Ángela María Betancur Zuluaga. En estas páginas pensamos recoger ideas, anotaciones de viaje, anécdotas y plasmar los hechos en la forma como los vivimos porque la idea también es que “este relato será fiel a la realidad, o en todo caso a mi recuerdo personal de la realidad, lo cual es lo mismo”.


Sueños comunes que se encuentran… Para tener agua se requiere de hidrogeno y oxigeno…

Dice Neruda que muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, y nosotros con una obediencia similar a la de las olas

que

siempre

caminan

hacia

la

playa,

creemos en la sabiduría de las palabras de Neruda y nos negamos a morir lentamente; por el contrario y evitando un suicidio paulatino y cada viaje se asemeja a una célula, (me refiero a su multiplicación). Tenemos un mapa en nuestras cabecitas, en el cual siempre hay un lugar que


conocer o reconocer, en el que hay algo o alguien para visitar, en suma, todo lugar tiene su magia, su encanto, su cotidianeidad y su particularidad, aspectos que hacen que un lugar sea digno de visitar, por eso, siguiendo con Neruda, la muerte no está a la vista, por lo menos no lentamente, porque viajes es lo único que tenemos en nuestras cabecitas. Siempre he creído, que las casualidades no existen, que el fluir del universo es sabio y que lo que ha de ser, será. Ser soñadora es una cualidad muy marcada en mí y para esta ocasión Dios y el universo se confabularon para que este par de soñadores, se convirtieran en unos compañeros de camino para cumplir sueños comunes que los hicieron conocerse y que hoy los unen más (tal y como el hidrogeno y oxigeno que se unen para generar agua).


Es así como comienza el motivo de tomar este cuaderno, el cual mas allá de plasmar el resultado de unas vacaciones o una serie de de recorridos de dos loquitos preciosos, busca convertirse en la memoria del cumplimiento de un anhelado plan, en un capítulo de una hermosa historia de amor.

El viaje hacia el norte del país tuvo un preámbulo: patinar sobre hielo, para mí era la tercera vez de una de las experiencias que más me gustan, para él era su primera vez y aunque confesó que desde su infancia

no

patinaba,

lo

hizo

muy

bien..

felicitaciones para el mimo!!! Luego comenzó el ritual

familiar del pre-viaje,

comimos, terminamos de empacar y finalmente, cogimos camino al norte de la ciudad para llegar a la terminal y dar pasos certeros hacia el logro de un sueño.


Aunque el viaje pudo haber sido mejor, especialmente para mi compañero, jajaja, estuvo bien, pues como diría mi abuela: “almenos llegamos vivos”. Llegamos a Caucasia antes de las 6am y ¡por fin! Cumplí mi sueño de montarme un “torcoroma” (aunque de regreso no fue un sueño, se parecía más a una pesadilla), lo que si no me imagine, era que estaba enrazado en lechero, pues paró en todos los pueblos, claro que para las intenciones del viaje eso era bueno. Por fin, siendo las 10am, llegamos a Sincelejo… la capital del departamento de Sucre. De entrada, la recepción a la ciudad la hace el escenario para las corralejas y claro!!! Ni es arte, ni es cultura, pero igualmente respetable. Asi, y luego de hacer unas compras en el éxito y de que “mi corazón” tuviera la paradójica sensación de estar en una ciudad que había cambiado e inmovil, por fin llegamos al primer lugar y a la que sería la primera de muuuuchas visitas familiares. Debido a su enfermedad ocular y como ocurrió el diferentes casos, cuando Oscar llegó con una gran emoción a saludar a su tía, ella lo confundió con un vendedor (pues había acabado de llegar a su casa una nevera que había comprado) razón por la cual inicialmente no hubo emoción, sin embargo, eso no impidió que ella se emocionara cuando comprendió que quien estaba en la puerta


era nada más y nada menos que el niño travieso que ella “crió”, a quien le enseñó a pasar las calles y a quien mandaba a tomar el fresco al frente cuando estaba muy necio (o sea, casi siempre…) También fue muy bonito que se re-encontraran el padrino y la ahijada, algo que aunque no es legal, si es legitimado por ambas partes y quienes los acompañan.


Este primer día en Sincelejo fue lleno de visitas, de reconocimiento de lugares y de muchas sonrisas del mimo hermoso, que estaba muy contento, aunque triste porque del pozo que él dejo tiempo atrás sólo quedaba una mínima parte.

Ahh, el re-conocimiento de este día terminó con la Plaza Majagual, por fin!!! Conocí el lugar del que todo el mundo me hablaba y allí estuvimos comiendo carimañola y jugo de níspero. Estando allí, Oscar se encontró casualmente con una prima que pasaba por la plaza: Erica, presenciar este reencuentro fue algo muy bonito, abrazos, sonrisas…


Luego llegó la hora de que este par de oso y osa se fueran a hibernar y aunque hubo riñas con los zancudos o mejor con las zancudas que son las que roban la sangre para sus crías, llegó el otro día…

Yo! de nuevo! Hola! Que pena interrumpir el escrito de Ángela, pero bueno, de verdad quería escribir ahora y pues no se cuanto se demore Ángela en el suyo y pues también para aprovechar el tiempo. Bien, las vacaciones comenzaron de una manera interesante. Patinando sobre hielo… o no… comprando unas películas para mi compañera de oficina (y gran amiga) Melisa Madrid. Luego de eso, … (hermoso, te regalo el resto de la hoja).


Este dia fue genial y ejemplo de la amabilidad costeña. Especialmente me sirvió para comprender que Oscar tiene un amigo genial: Beto!!! Quien aprovecho para mencionar que fue la persona que se ganó el regalo a “la buena papa” en Sincelejo, aunque todo el mundo fue genial, pero como beto no hay dos.

El habló con dos amigos, para que un domingo dejaran a su familia y en sus motos nos llevaran a Colosó, un pueblito muy bonito con casas hechas en madera y unos arroyos muy bonitos, ¡típico pueblo costeño! Por tanto me encantó,

allí,

luego

de

caminar

bastante,

llegamos a un puesto de comidas costeñas, probé la chicha y el suero, que nuevamente no me gustó y unas empanadas muy ricas!!!.


Después, legamos a nuestro lugar de destino: el arroyo con “la piscina”. De allí se tiró mi flacucho hermoso, vimos arañas, un “tronco e tronco” y nos devolvimos, llegamos nuevamente al pueblo, saludamos a la familia donde habíamos guardado las motos y nos devolvimos hacia Sincelejo. De verdad que fue muy rico haber realizado el paseo.


Al otro día, fuimos a Coveñas, sin imaginarnos que sería la primera y última vez que nos bañaríamos en aguas marítimas. Allí volví a revivir la sensación de comerme un pargo rojo, el ñame y la Kola Román. De vuelta pasamos por tolú, allí el día finalizó con el más hermoso de los atardeceres y de verdad que fue una gran forma de celebrar otro mes más en la relación: el cielo, el mar, la arena, la tarde y nuestros cuerpos abrazados, sintiendo, experimentando y disfrutando, además, haciendo el ritual que nos permitió dejar atrás, allá, en el océano, lo desagradable, esa era realmente las dificultades, las tristezas, las lloradas, los malos ratos y comenzar: año nuevo, vida nueva, relación nueva y fue así como lo sentí, para mí, la relación como tal comenzó el 31 de diciembre.


Bueno, como lo repitió en mil ocasiones mi novio: “en Sincelejo no hay mucho que ver, pero si mucha gente para visitar” y efectivamente, así continuarían los próximos cinco días en esa ciudad, llenos de gaseosa, de abrazos, de caras de asombro, por parte de quienes ni veían a Oscar hacía año o de quienes creían que estaba casado ja… ja… ja…

Además, en mi caso personal, fue la oportunidad de continuar probando la gastronomía costeña, donde don Rafael comí por primera vez mote de queso, el cual, la verdad, estaba muy rico, me gustó bastante. También y sin el ánimo de ser intensa, gracias a Beto estuvimos en la casa de una familia cristina comiendo “mote de guandu” con jugo de corozo, comidas que eran nuevas para mí, pero que igual que el mote de queso me gustaron bastante. Incluso en la casa del mismo Beto estuvimos comiendo pato, esa también fue mi primera vez con los patos, ah y como olvidar ese jugo de tamarindo, espectacular!!!


Recuerdo que este día del pato trajo grandes sorpresas, entre ellas la ida al circo pobre, ja, ja, ja, comimos mango y naranja a la entrada, nos conseguimos los bonos de tres mil y el payaso acuso a Beto de gay. Después estuvimos en un cumpleaños de “no sé quien” pero en fin, ese día me acuerdo que comimos dos veces…que montón!!! Ah, de Sincelejo tampoco se pueden olvidar unas compañeras habituales que tuvimos, con las que mi cachorro demostró su grado de paciencia y que nos pusieron a pensar en el “gallo” que se convierte traer cachorros. A mí me puso a pensar también en las relaciones de pareja, en cómo cambian y la verdad es que, ver ese tipo de experiencias me pone a pensar y pensar y no puedo negar que me reitera la importancia de planificar. Pero bueno, pasando a temas más amables, en la estadía en “los Sincelejos” hubo otra gran experiencia: la chochoaventura… Muy locamente, como para variar, arrancamos como a las 5 pm para Chochó, cuando llegamos allá, estaba María Mónica, (la reina del ñame) y su familia, quienes muy amablemente nos esperaban y nos tenían una comida especial.


Estar allí, nos permitió ir a Hollywood y sin visa!!! En los pocos lugares de Colombia donde no hay policía. Bueno,

pero

además

permitió

conocer

a Eduardo

Carlitos y a unos familiares de Oscar muy chéveres, como BVelarmina y Toño, aquella pareja de esposos que se ven muy bien, muy compenetrados y muy contentos en su vida como pareja. Además me llamaron la atención, porque se parecían bastante a mi forma de ser, debe ser por eso que me identifiqué tanto con ella y con él. Realmente eran muy alegres, descomplicados, tranquilos, disfrutaban del momento, etc.

Bueno, estando en Chochó, cogimos un escenario que había en el parque de cama y desde allí nos pusimos a contemplar las estrellas, extrañamos la carpa y luego fuimos a hacer un recorrido por el pueblo.


Después hicimos un plan encantador a mi modo de ver: sentarnos en una terraza (como les dicen allá), lo que para mí es el jardín y conversar, sintiendo el agradable clima de la tierra caliente en la noche. Ahí tuvimos una miscelánea de temas con BVela y Toño y luego nos fuimos a dormir, ni menciono donde porque que personas tan amables. Claro!!! Había que dormir, porque a las 5am era la salida para Don Alonso, el lugar donde está la finca Toronto. Allí estábamos listos como los scout a las 5 y aunque salimos tiempo después fue maravilloso, el amanecer fue genial y cuando llegamos ni hablar…

Una vez estábamos allí, nos recibió una experiencia muy maternal, estaban dándole de tomar a los terneros y las terneras y ordeñando las vacas, por ende la segunda comida del día fue galleta cuca con leche recién ordeñada.


Luego queríamos ordeñar, pero no pudimos y fue ahí cuando nos fuimos a ver el lago, era un lugar mágico, lleno de arboles que se reflejaban en él. Allí nos tomamos unas cuantas fotos mi “ozo” lindo y yo, de

verdad

que

espectaculares.

quedaron

Tanto

que

con me

unos

hubiese

fondos gustado

permanecer más tiempo allí con mi amor. Pero bueno de allí volvimos a la casa y ya estaba listo el desayuno, que era muyyy costeño o sea que tenía mucho ñame, suero y un pedazo de carne, a propósito, a Oscar le tocó un “huesote” del tamaño de su antebrazo.


Después llegó otro de los momentos más esperados: la montada a caballo, para mi novio era la primera vez y para mí la segunda. Mi novio lo disfrutó demasiado, él dijo que sentía a sus ancestros ganaderos, pues le parecía como si fuera un experto en la materia ja, ja, ja que lindo!!! Tan iluso, mentiras!!! le lucía cabalgar, en ultimas me fascina verlo feliz, contento, emocionado y así estaba…


Para mí también fue rico, aunque me dio

miedo,

pues siempre me ha dado temor de los caballos, entonces yo monté menos tiempo y me fui a descansar a la hamaca y luego llegó mi amor a acompañarme, que momento tan chévere: la finca costeña, el calor, la hamaca y nosotros!!!.


De allí pasamos al almuerzo y finalmente nos fuimos con mucho pesar, pero también con mucho afán, porque estábamos invitados a almorzar donde Michelle y Stefany. Por tanto, apenas llegamos a Chochó nos montamos los dos en una moto taxi, ja, ja, jay así haciendo un sanduche y siendo yo el jamón, llegamos muy tarde a almorzar por segunda vez en ese día. Por fortuna ellas fueron súper comprensivas y entendieron nuestros argumentos.

15-03-11 Bugalagrande, Valle del Cauca ERES UN HERMOSO (mientras escribía esto me dieron unas ganas impresionantes de gritarte eso, pero como sé que estas dormido, te lo escribí aquí).


Allí había una comida muy favorita para Oz y para mí también, era una rica carne asada. La comida fue muy rica y el ambiente de la casa también, eso nos permitió a Oscar y a mi hacer una visión prospectiva sobre como quisiéramos tener nuestra casa y criar nuestros hijos e hijas, así, desde ambientes libertarios, muy artísticos, espirituales y descomplicados.

¡¡¡AY MI OZ, QUE DELICIA CUANDO ESO OCURRA!!!


Después, y cuando nos habían bajado los dos almuerzos, estábamos en la casa de Beto comiendo pato. Esta familia también fue súper amable y muy acogedora. Además, allá nos tomamos un jugo de tamarindo delicioso el cual hacía mucho tiempo no pasaba por nuestras gargantas.

Después de allí, llegó la sorpresa que tanto me anunciaba mi novio, ja, ja, ja: el circo. Este era un circo de esos que se despiden dos meses antes de irse, allí estuvimos Beto, Cristian, la novia de Cristian, Oscar y yo. Antes de entrar comimos mango y naranja y estando allá nos reímos mucho, en especial el travieso de mi novio y Cristian cuando el payaso tildó a Beto de Gay…


Luego, salimos de aquel circo tan inocente y estuvimos en el cumpleaños de no me acuerdo quien, aunque tenía algo que ver con Cristian. La verdad es que yo me sentía super rara haciendo las veces de colada, pero al parecer para ellos era lo más normal del mundo. Estar en esa fiesta fue otra oportunidad de reencuentro para mi novio porque estando allí se encontró con Daniel, un chico que estudio con Oscar en la primaria en el San Francisco y hoy es seminarista en La CejaAntioquia.


De este lugar salimos casi a la media noche, con el fin de dormir para descansar e iniciar un arduo y maravilloso dĂ­a.


Lo comenzamos buscando en el hospital a la madrina de mi novio, para despedirnos de ella, después visitamos a unas amigas de la adolescencia de Oscar y después nos fuimos para el Sao, o sea un supermercado olímpica, buscando comprar los ingredientes para hacer un arroz oriental con el fin de tener una atención con Marta que tan bien se había portado con nosotros, allí aproveché para tomarme una foto con el ñame y después almorzamos y cogimos para Corozal. Por fin!!! Yo llevaba toda mi vida con ganas de conocer Corozal y por fin se había llegado la fecha (una vez más, valió otra vez la pena haber ido a Belmira ja, ja, ja). Estando allí recorrimos el parque y algunas calles, nos tomamos

fotos

y

nos

devolvimos

para


Sincelejo para ver el tan esperado: desfile de las fandangueras. Estar

allí

fue

una

experiencia

completamente enmarcada en lo

muy

divertida

cotidiano

y

de las

fiestas: harina, agua, gente por todas partes y los desfiles y comparsas con la música que tanto me gustan. UEPAJEEEEE.

Asi, después de haber vivido otra experiencia fiestera en otro lugar del país y tener más


historias para añadir al repertorio de cuentos para los nietos y nietas, nos fuimos a despedirnos de doña Carlina y después nos fuimos para donde Inés Contreras la abuela materna de mi novio. Casi que no llegamos!!! Pasamos por tres barrios diferentes antes de

llegar

conocimos

al

que

más

era.

familia,

Allí mas

primos, más tíos y finalmente a dormir la que sería la última noche en tierras sincelejanas. Ahora

bien,

después

de

este

recorrido no se puede dejar de agradecer a todos y todas las que fueron

súper

amables

en

el

hospedaje, a doña Carlina, Marta y los papás de Mónica. Además, a los múltiples vasos de gaseosa recibidos durante los ocho días y una cantidad de personas que me mostraron una imagen diferente de las y los costeños.


Sin embargo, hay alguien con quien realmente estamos tan pero tan agradecidos que no hay plata con que pagarle. Él es BETO, sin lugar a dudas el siempre se empeñó en hacernos sentir super bien y en que estuviéramos bien y de verdad que lo logró. Beto, de verdad que mil gracias Hiciste cosas que muy pocas Personas hacen. Fue genial,

mil gracias!!!


ESTACIÓN NUMERO DOS = CARTAGENA

Luego de una semana en Sincelejo y buscando ser

consecuentes con lo planeado previamente,

llegó la noche del sábado, empacamos y dejamos listas las maletas para viajar hacia Cartagena en la mañana del domingo. Era importante salir a esta hora, no sólo por aprovechar el domingo en Cartagena, sino porque allí el amigo Ervis y la amiga Lina nos estaban esperando para almorzar. Llegamos a la terminal de Sincelejo y allí continuamos “torcoaventuriando”, pues en un bus de esta empresa nos fuimos para Cartagena. En el camino nos encontramos con una alta temperatura, gracias al sistema de ventilación del bus: las ventanas abiertas; motivo por el cual mi amado sufrió mucho. Sin embargo y pese al calor, aprovechamos para dormir y descansar un poco, pues la semana en Sincelejo fue muy intensa y ya comenzábamos a sentir el agotamiento físico.


Ah, olvidaba decir que en el camino nos encontramos con un pueblo de Bolivar llamado Gambote, allí pudimos presenciar de cerca lo que tanto habían mostrado las noticias: las inundaciones del Canal del Dique.

Finalmente, llegamos a nuestro próximo destino: la hermosa, la única, la sin igual: Cartagenaaaaa.


Cuando llegamos a la terminal, nos estaba esperando Ervis Frend, entonces nos subimos a un bus y cogimos hacia la casa de ĂŠl.


Cuando llegamos a la casa, nos abrió Lina con la más grande de las sonrisas, fue muy bonito tener ese recibimiento y esa calurosa bienvenida. Ahí también pensé en que una sonrisa así debe generar una vida de casada y que así quiero ser cuando reciba mis visitas…

Entonces, llegamos y nos sirvieron pescado, súper queridos, que para que comiéramos algo típico. Después estuvimos

hablando

Oscar

conmigo,

y

Lina

(Ervis ja

ja

con ja).

Y

después nos fuimos

para donde Pepe, un tio

de Oscar y cuando

llegamos

comida!!! Y bueno,

no

trascendental

que

con

otra

es

pareja

sólo nos

maravillosa,

encontrado a Pepe

y

realmente

significativo

Ellos

muy también

Efigenia

allá, eso,

mas lo

encontramos habernos fue

algo

para

mí.

encarnan lo que me


gusta de una pareja, son simpáticos, amables, tranquilos y ante todo, con muy buena energía. Y como te dije Oscar, a los 40 o 50 años, quiero verme al lado de un hombre como Pepe, pero que en este caso tenga por nombre Oscar.

Bueno, allá comimos más, hicimos visita, conversamos de los viajes y de dar couch y de ahí nos fuimos para donde BVelarmmina, allá también fue genial llegar, ella nos recibió con una gran emotividad y conocimos a mas familiares de Oscar por la vía materna, tomaron Costeñita (como


para variar a mi no me pasĂł) y de ahĂ­ nos Lina. AllĂ­ dormimos al mejor colchoneta

en

la

devolvimos para la casa de Ervis y estilo aventurero: en sleeping sala.

y


Al otro día… nos levantamos y salimos con Ervis hacia su trabajo, que ese día seria en la ciudad antigua, para allá nos fuimos en bus, teniendo contacto con la cotidianeidad cartagenera (“lo’ que van pa’ la india, ternera…”). Cuando llegamos a la ciudad antigua, como siempre yo estaba muy emocionada y feliz de estar allí, pero mi noviecito no tanto,

claro

que

esa

actitud cambiaria en su visita a este lugar en la noche.

En

fin,

conocimos,

caminamos, recordé,

tomamos fotos, visitamos la casa del Marqués de Valdehoyos y tengo que confesar que el poco animo demostrado por mi novio, influyó en que esta mañana no fuera muy agradable


para mí, pues yo espere toda la vida tener una pareja para ir a Cartagena y vivir el plan más romántico en uno de los lugares más románticos, pero bueno que más podría hacer, igual

traté

de

acompañante…

disfrutar

pese

a

la

actitud

de

mi


De ahí nos fuimos para donde quien

BVelarmina, nos

había

invitado a almorzar la noche anterior. Cuando llegamos,

ella

como

siempre tan sonriente (otra pareja más para imitar), nos tenía también un pescado, oh no!!! Y era un plato bastante grande, entonces comimos y quedamos repletos, después descansamos y dormimos un ratito y aunque pensábamos ir a Boca Grande, notamos que no nos daba el tiempo, porque nos teníamos que encontrar en la ciudad antigua con Pepe y Efigenia. Entonces descansamos y cuando fue

el

montamos en un bus y llegamos al

éxito

antigua,

acordado

encuentro.

sitio

donde

Entonces

habíamos

cuando

eso

momento de

ocurrió

la

nos ciudad el

comenzamos


a caminar, la noche estaba divina y el clima genial, caminamos y caminamos, luego comimos pollo y recorrimos las diferentes plazas, donde nos encontramos grupos que bailaban cumbias y porros, fue genial… tomamos fotos, en especial mi novio tomó unas que parecen postales y bueno, recorrimos, disfrutamos, conversamos, conocimos, etc. Lo mejor fue que como era de noche mi novio vio la ciudad con otros ojos y la disfrutó más.


Ya luego, siendo las 11 pm, y estando muy cansados y cansadas de los pies, fuimos a un sitio de salsa que queda cerca de la Plaza de los Mártires (creo), tomamos algo y luego nos fuimos en un taxi, Pepe nos dejó en la casa de Ervis y allí nos pasó una experiencia

muy

particular, pero que no voy a contar porque quedará en las mentes nuestras, sólo en las nuestras…ja ja ja…

Al otro día, nos subimos a un bus con rumbo a Boca Grande y estando allí caminamos cerca del laguito, por el Hilton y caminamos por los rompe olas… estar allí también fue muy bonito, con mi amor, con el mar… Por


fortuna tomamos unas fotos muy bonitas, porque aunque no lo sabĂ­amos, esa era la Ăşltima vez que estarĂ­amos juntos en el mar en mucho tiempo.


De allí nos devolvimos para donde Ervis Frend con el fin

de

recoger

las

maletas

y

continuar

nuestra

aventura hacia Barranquilla.

Cuando llegamos a la terminal, como para variar y como aventureros que somos, mi novio buscó el pasaje más barato y cuando estaba cayendo la tarde: ¡los que como el caimán, van para Barranquilla!

se


Después de dos horas aproximadamente y siendo de noche llegamos a la terminal, nos montamos en un taxi y nos dirigimos a dar otra sorpresa: la llegada de mi novio donde su tia Tarcila. Ahora bien, olvidaba algo, no podemos seguir con el relato de Barranquilla sin antes resaltar las personas geniales en nuestro paso por Cartagena que fueron: mmmmmmm, no, mejor dicho, todos: Ervis y Lina, porque fueron súper amables, nos abrieron las puertas de su casa y nos hicieron sentir súper bien. BVelarmina y Toño, por su alegría y amabilidad y porque contribuyeron a que pasáramos ratos muy agradables al lado de ellos, de verdad que como esa pareja también quiero ser yo cuando sea grande, en especial por los gustos musicales de Toño, o sea una pareja que disfrute de la misma música… Y bueno, en tercer lugar y no por eso menos importante, Pepe y Efigenia, ellos son otra pareja maravillosa con una energía genial y con quienes nos encantó compartir la caminata por la ciudad antigua…


Ahora sí, continuando con Barranquilla, la terminal quedaba muy lejos de la casa de ellos, entonces el taxi recorrió unos lugares recónditos, los cuales, confieso, me dieron miedo, yo pensaba: “¿será que eso si es por acá?” o como dice mi novio: “¿será que nos van a hacer la vuelta?” ja ja ja… Pero en todo caso, gracias a Dios y después de un gran recorrido llegamos a la casa. Pero cuando tocamos el timbre, notamos que al parecer no había nadie en la casa, así que al parecer los sorprendidos íbamos a ser nosotros… pero después de un rato, por fortuna!!! Salió Yuranys, una prima de Oscar y nos abrió la puerta. Ella se sorprendió bastante y casualmente cuando la estábamos saludando, llegó el resto de la familia… quienes pusieron el grito en el cielo, pues la sorpresa era mucha y muy agradable, Oscar les estaba prometiendo su visita hacía mucho tiempo. Finalmente, comimos y nos acostamos, porque realmente estábamos muy cansados, incluso, fuimos a la cama con la firme intención de dormir hasta muy tarde, porque al agotamiento físico era bastante, pues en las ciudades anteriores, madrugábamos y trasnochábamos bastante en aras de aprovechar el tiempo…


El caso es que al otro día amaneció y estando más descansados nos fuimos para “La Troja” un lugar que tiene declaratoria de patrimonio, en el que hay muchos personajes típicos del carnaval pintados en la pared y donde se escucha salsa y hay una gran colección de discos de este género… este es un lugar súper apropiado para mí.


De allí pasamos al estadio Romelio Martinez, lugar en el que se encuentra una de las estaciones del Metro Car, en la cual deberíamos montarnos para llegar a nuestro destino: Puerto Colombia, un lugar muy importante en la

historia

porque

gran

por

ahí

mercancías…

entraron

etc.

Sin

nuestro

país

cantidad

embargo,

dejamos sorprender por lo

que

nunca llegamos

Colombia,

a Puerto

de

nos

y

de

como

trae

el

nos

camino,

pues

nos

encontramos con un letrero

que anunciaba el Castillo de

Salgar, lugar al que nuestra

guía,

Leslie,

nos

invitó

y

nosotros accedimos.

Cuando llegamos allí, este era un lugar muy bonito, la construcción es muy acogedora y aunque yo tenía otra imagen de los castillos, este me gustó. Este lugar limita con el mar y desde allí hay una vista genial… aquí tengo una de las fotos más bonitas con mi novio…


De ahí os devolvimos nuevamente para Barranquilla City y estando en la casa de Tarcila, ella nos prestó un disfraz de Monocuco y unas mascaras de Marimondas, allí fue cuando comprendimos que si Osquitar y yo tenemos hijos o hijas algún día, tienen altas posibilidades de parecerse a este último personaje, ja ja ja ojalá que no nos hereden lo que tenemos de marimondo y marimonda.


Al otro día nos levantamos con la intención de ir a Bocas de Ceniza, lugar donde se encuentran el mar y el rio Magdalena, pero cuando llegamos a coger el tren que nos llevaría hasta allá, faltaban cinco personas para que se llenara y al parecer esa meta estaba lejana de cumplirse, motivo por el cual decidimos devolvernos, claro que no sin antes tomarnos unas cuantas fotos con el amigo Magdalena.


Decidimos Barranquilla

más y

bien, fue

así

visitar como

sitios

característicos

llegamos

a

la

casa

de del

carnaval, la cual estaba en

mantenimiento justamente, pero

de

formas

entramos, tomamos las fotos y

hasta me regalaron una

revista sobre el carnaval (lo único

maluco de esa revista es

que tiene mucha farándula, que

todas

las reinas, que no sé qué,

y eso es lo que menos me interesa del carnaval).


Bueno, de ahĂ­ nos fuimos para el Teatro A Mira de la Rosa, un lugar muy bonito en el que nos atendieron sĂşper bien y en el que por supuesto nos tomamos tambiĂŠn fotos, como estas:


De allĂ­, salimos y caminamos por algunas calles, miramos la catedral y luego nos tomamos una avena deliciosa.


De ahí fuimos

para

empezaría

desfile,

un

fue genial, mi

amor

disfrutamos

mucho.

donde estar y

yo En

personal,

me

muestras

de

folclor

bandas,

las

comparsas,

música,

o sea,

me llama.

Alli nos encontramos al Rey Momo

encantan

allí lo lo las

y

las la

la rumba (típica)


A un señor sin cabeza Y Un carro disfrazado de Marimonda Y muchas más comparsas, de verdad que fue muy bonito. Este día fue muy chévere y pensamos que si estos son los precarnavales como serán los carnavales? Que bueno!.


Al

otro

fuimos

para Usiacuri, un pueblo

muy

tranquilo, ubicado como a

una hora de Barranquilla…

Fuimos allí con el fin de

visitar la casa donde vivía

el poeta Julio Flórez.

muy

día,

bonito

nos y


Fue súper rico muy agradable, lástima que estando allí me llamaron para citarme a una reunión del que sería mi nuevo trabajo al lunes siguiente… esta era una llamada que sabíamos que en algún momento iba a entrar y aunque nos puso un poco tristes porque en los planes estaba salir el domingo para Santa Marta, pensamos que la llamada pudo haber entrado antes, así que haber compartido 15 días ya era ganancia. Ahora bien, aunque yo le propuse a mi novio que siguiera el sólo el recorrido hacia el norte, el me dijo llegamos juntos, nos vamos juntos… Fue ahí cuando planeamos que nuestro regreso seria el domingo muy temprano (4am) con el fin de pasar el sábado en Barranquilla: primero por el cumpleaños de Tarcila, ya que mi novio llevaba 26 años sin compartir un cumpleaños con ella y segundo y teniendo en cuenta que no estaríamos en los carnavales en marzo, ese día seria el desfile de la lectura del bando. Y bueno, efectivamente, ese fue nuestro sábado, acompañamos a Tarcila en su celebración y por la noche presenciamos y disfrutamos el desfile, estar allí también fue genial, la alegría, la rumba, las fotos, fue genial!!!


En fin, esa fue la forma como cerramos nuestro paseo a la costa, o sea, de una de las mejores formas. Este sábado nos acostamos para levantarnos a las 4 am y así ocurrió, sinemabrgo, nos dimos cuenta que a mi novio la noche anterior se le había perdido la cedula y estábamos muy preocupados por eso, teniendo en cuenta el gran viaje que nos esperaba y él sin cedula!!! Pedimos un taxi, llegamos a la terminal y allí nuevamente comenzó nuestra torcoaventura, pues cogimos un bus hasta Sincelejo, el cual fue muy cómodo. No obstante, en Sincelejo nos montamos en un Torcoroma camino a Caucasia… ¿Qué significa eso? Que nos demoramos maaas y que en el camino en cada pueblo se bajaban y subían animales y personas, etc… ja ja ja… Pero esto no fue todo!!! Cuando llegamos a un pueblo llamado la Apartada, nos dijeron: “bájense aquí y móntense en ese otro bus” huy no!! Que montón de estaciones, pero bueno, luego de estar en este otro bus llegamos rápido a Caucasia y allí nos montamos en el que sería el bus que nos llevaría a Medellín… y todo el camino fue genial, hasta que llegamos a Yarumal, lugar donde la policía paro el bus y por fortuna y gracias a Dios no pidieron cedulas, mi novio estaba más blanco de lo que es, del susto… y yo, ni hablar…


No obstante, gracias a Dios llegamos a Medell��­n como a las 10 pm, sanos y salvos!!! Muy enamorados y con tristeza de despegarnos despuĂŠs de dos semanas juntos, motivo por el cual mi novio paso casi si Ăşltima semana de vacaciones en la Ceja. Ehhh!!!


Quiero mencionar, que de Barranquilla se destacan a dos personas muy especialmente: A Tarcila por sus ricas comidas y por sus atenciones, nos hizo sentir mejor que en la casa y a Leslie, quien muy amablemente nos acompañó y guió en nuestras salidas…


SENSACIONES POST VIAJE… Que Dios bendiga este viaje y a todas las personas que lo hicieron posible y que aportaron a que fuera tan maravilloso… Aportaron a que esta pareja se conociera más, conviviera, compartiera… se soportara… se amara…

Simultáneamente este viaje se convirtió en una prueba que superamos y que nos demostró que estamos listos para emprender cualquier viaje juntos, es decir, estamos listos para hacer lo que más nos gusta y juntos, el viaje lo demostró. Además, siendo consecuente con mi creencia de que las casualidades no existen, creo que el universo nos puso a personas muy especiales en el camino, especialmente parejas que realmente son un ejemplo, son inspiradores y motivadores para seguir creyendo en el amor y apostarle a relaciones realmente amorosas.


MI AMOR: este viaje a la costa nos acercó aun más, nos confirmó que nos fascina compartir mil cosas juntos, que en Belmira no nos conocimos, sino que nos encontramos y que el turismo es una de las pasiones que más nos une.

Bueno, no, lo que más me une a ti es que simplemente, TE

AMO… mejor dicho Pessoa lo supo expresar mejor que yo: “amo como ama el amor No tengo otra razón para Amar que amarte, ¿Qué quieres que te diga además de que te amo?, si lo que quiero decirte es que te amo”

Fernando Pessoa.


Este “diario” se terminó De escribir en el Estado de nueva York, el 22 de julio de 2011…


Sorpresa