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CRÉDITOS EDICIĂ“N Y PRODUCCIĂ“N Universidad de Sevilla Escuela TĂŠcnica Superior de Arquitectura Responsable de esta ediciĂłn: Carlos Tapia MartĂ­n. ISBN: 978 - 84 - 692 - 4950 - 5 NÂş Registro: 09 / 80580 COORDINACIĂ“N DE LA PUBLICACIĂ“N. Proyecto de InvestigaciĂłn “HibridaciĂłn y Transculturalidad en los modos de habitaciĂłn contemporĂĄnea. El territorio        

        

   de AndalucĂ­a. 2007-2009. Responsable de la investigaciĂłn: !  "#  # $%&    

'()*+',1*3';*"1*<3 !  "# Arquitecta. Responsable de la InvestigaciĂłn. EspaĂąa Carlos Tapia MartĂ­n. Arquitecto. Universidad de Sevilla. EspaĂąa. Laura Tena SĂĄnchez. Arquitecta. EspaĂąa. 

(  ! AntropĂłloga. Universidad Pablo de Olavide, Sevilla, EspaĂąa Ă ngel del RĂ­o SĂĄnchez. AntropĂłlogo. Universidad Pablo de Olavide, Sevilla. EspaĂąa >#,   ?1 @ 

) " 'F   "   G  J!   ?  G  "   * K   Q1 @ '   1 @    Universidad de Sevilla. EspaĂąa. DIRECCIĂ&#x201C;N ACADĂ&#x2030;MICA DE LOS SEMINARIOS. Carlos Tapia MartĂ­n (Seminarios Territorios de AproximaciĂłn y Espacios Mediados) >#,   ?(Seminario Espacios Mediados) DIRECCIĂ&#x201C;N TĂ&#x2030;CNICA DE LOS SEMINARIOS. Carlos Tapia MartĂ­n Laura Tena SĂĄnchez COMITĂ&#x2030; CIENTĂ?FICO. C. Emilio Piazzini. Instituto Colombiano de AntropologĂ­a e Historia. BogotĂĄ, Colombia   ! 

Instituto de Estudios Regionales. Universidad de Antioquia. Colombia Mercedes Daguerre. Arquitecta Investigadora. Italia/Argentina. 1#  >& +Z  " K #) ![K'F ,! Z  \1 K 'F  ?' @,] ! Arquitecto. Escuela de Arquitectura. Universidad de Sevilla, EspaĂąa.  '  >1  K   &"  * K ; 1    ^;] 218). Universidad Pablo de Olavide. Sevilla. EspaĂąa.  ' & G

 ' 1 @   " 'F Roberto FernĂĄndez. Facultad de Arquitectura. Universidad de Buenos Aires, Argentina +*;'`">fZ*j!1()'1*<3 Laura Tena SĂĄnchez. ^, K k 1 w CORRECCIĂ&#x201C;N Y EDICIĂ&#x201C;N DE TEXTOS Laura Tena SĂĄnchez +*>'*<3+'+';1>"1|%

|}}~~~%&     }   K   Š de los textos, los autores, incluidas las imĂĄgenes aportadas por ellos. Â&#x20AC;&  k) ;     

  1  Todo lo dicho en esta publicaciĂłn es un compendio de lo expuesto en los seminarios internacionales de apoyo a la investigaciĂłn y la responsabilidad de los contenidos es exclusivamente de los autores, en cuanto a originalidad, autorĂ­a, opiniĂłn y autorizaciĂłn en el empleo de imĂĄgenes, para las que se solicitĂł a cada autor que tuvieran permiso de reproducciĂłn a su cargo.

'  &  [&   Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 EspaĂąa Creative Commons. ) &   k &    Â&#x201A;&    & \    K | Â&#x192;>   

+&      ?

 &      

    ^   manera que sugiera que tiene su apoyo o apoyan el uso que hace de su obra). Â&#x192;3   3     &     Â&#x192;; &  3    k #   K   &      &  1     &  & k @ &    ?      & 1K     no aplicarse si se obtiene el permiso del titular de los derechos de autor. Los derechos derivados de usos legĂ­timos u otras limita       #       ,     [ &|%

|}}    K} licenses/by-nc-nd/3.0/es/


InvestigaciĂłn para:

Colaboran:

'   

   >   *    les de la Universidad de Sevilla a travĂŠs de su programa â&#x20AC;&#x153;ExtensiĂłn universitariaâ&#x20AC;?, otorgĂł una ayuda para la celebraciĂłn del seminario â&#x20AC;&#x153;Territorios de AproximaciĂłnâ&#x20AC;?.

,;&  "  

*tigaciĂłn, ha concedido una ayuda dentro de las Acciones Complementarias al Proyecto Hibridaciones, (REFERENCIA: CSO2009-06819-E/ SOCI MODALIDAD: A) para la acciĂłn del seminario â&#x20AC;&#x153;Espacios Mediadosâ&#x20AC;?.

'   

           * K    )   "  % concedido una ayuda econĂłmica al Seminario Espacios Mediados dentro del apartado del Plan Propio de InvestigaciĂłn correspondiente a Orga  K  k    

'  

  "   comunica que se ha concedido una subvenciĂłn para la organizaciĂłn del Seminario Espacios Mediados. Con esta aportaciĂłn se estĂĄ generando una nueva acciĂłn derivada del seminario sobre arquitectura residencial en AndalucĂ­a Oriental: AcAo (Arquitectura colectiva en AndalucĂ­a oriental) 1975-2000.


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Ă?NDICE

[ 013 ] PRESENTACIĂ&#x201C;N HTMHC

'>>*>*;+'1>Â&#x2020;*!1*<3;'!*31>*Â&#x2021;Â&#x2C6;;'*,,1

[ 019 ] IntroducciĂłn al seminario Territorios de AproximaciĂłn 

Â&#x2030; #  !K Â&#x160;

[ 023 ] !   k  

    &

   #   

cultural. Fernando Conde

[ 047 ] Observaciones territoriales. El proyecto como pensamiento. Roberto FernĂĄndez [ Comunicaciones ]

[ 067 ] IdentitĂŠ, espace sociale et gĂŠographies imaginaires des migrants de Pereira (la Colombie) vers lâ&#x20AC;&#x2122;ĂŠtranger. " K  G [K 

[ 075 ] * K   Â&#x2039;



   Â&#x201A;&  & '  + 

!  ;IbĂĄn DĂ­az Parra

[ 085 ] Sentimientos de pertenencia, identidad cultural y participaciĂłn social de los senegaleses en Sevilla. Susana Moreno Maestro

[ 093 ] ,       ' K'#    &[    

% RodrĂ­guez

[ 103 ]          &

K #Â&#x2039;        Miguel Angel 

 Â&#x152;! >   Â&#x152;! 1 Z   

[ 113 ]   >   

       K    

  k k" Carmen Moreno Ă lvarez

[ 121 ] Los escondites del territorio andaluz. Esther Ferrer RomĂĄn [ 131 ] 1  %&    @   |&  K  %,Â&#x152;+  "

[ 137 ] 1

k F |# 

    & Pascual Riesco Chueca, Teresa LĂłpez Suero

[ 147 ] 1 @   !  

'    K [  &    %&  ]

  

, !  "

[ 159 ] Espacios Encontrados  ?, 

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[ 169 ]           1      

[ 181 ] Habitação Social em à reas Centrais e a Dimensão Pública da Arquitetura. Manoel Rodrigues Alves [ 191 ] & ;  !K" Z [ [ 205 ] Peatonalización y nueva sociabilidad en los centros de Sevilla y Målaga. 1&

+  Â&#x152;!Z Â&#x152; 

Z 1 # " 

[ 213 ] ,#[&&>Â&#x201A;  "  [ 223 ] &

 k [KK &|   k   !  ? G Â&#x152; 

 " G  

[ 235 ] Autopoiesis. ReproducciĂłn y Mixtura de Capitales en el Territorio. '  ! "  [ 245 ] Â?Â&#x2018;

#   |             

  Nueva York (1930-1935). "  

[ 253 ] J ],  &

      >&?1  !?Â&#x152;+F   Â&#x152;'! ; 

[ 261 ] !  &>      ! " [" 

';1*;!'+*1+;;'!*31>*Â&#x2021;Â&#x201C;">131+1

[ 273 ] IntroducciĂłn al seminario Espacios Mediados 

Â&#x2030; #  !K Â&#x160;

[ 277 ] G[&

k%       >Â&#x2039;Â&#x2018;   %&    ?! ^!"!w [ 287 ] Re-appropriation. 1, 

^, 

Â&#x201D;w [ Comunicaciones ]

[ 301 ] 1 Â&#x2018;  K    K    + Â&#x2022;

Z [  \ % [ 307 ] Del apartamento de verano a la vivienda posible. "?! 

[ 317 ] Casas precocinadas. Luis Machuca Casares [ 329 ] Error para producciĂłn. Z   "  F

[ 337 ] *3'3;*Zj*3"')^Â&#x2013; Â&#x2014;'  ; w" Â&#x152;! 3 Â&#x152;   Â&#x152;>  Francos

[ 349 ] *    &    ! 

[ 361 ] *  K  &  &+ ! [!  *&+KÂ&#x152; 

1 " Â&#x152;! * Â&#x152;Â&#x201A;,Â&#x152;Z [  

[ 371 ] Cambios y continuidades del habitat en el PN Los Alcornocales. AgustĂ­n Coca PĂŠrez [ 381 ]  &!Â&#x2DC;*&\ Â&#x152; ?1;[ % [ 393 ] +# K    &     'Â&#x2018;    &        K   '   ?Â&#x152;*K   K

[ 401 ] '  Â&#x2039;   > "" David Cabrera Manzano ]

10 [

[ 413 ] Pasa algo, porque pasa algo, porque pasa algo. El capital relacional. >#>  \

[ 417 ] ,   #     K     

 ,#   \  ! f Â&#x152; )& Â&#x152; ! KÂ&#x2014;  Â&#x2018;Â&#x152; [  Â&#x152;*FK " 

[ 425 ] AlmerĂ­a rara.  ?!K" 1  Â&#x152;+,!  [ 435 ] '  #     + &    Â&#x201A;&   ?! > 

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[ 443 ]  [  '  & 

 &  1&  Z [" Â&#x152; 

~,&

[ 451 ] Habitando la Casa Invisible. Serrano, Eduardo [ 461 ] Articulaciones sociales de nuevos residentes en los entornos de ĂĄreas metropolitanas andaluzas: aportaciones de los propios actores participantes. G %\Â&#x2014; Â&#x152;; " " 

[ 471 ] +    #  %  K! Â&#x2014;  [ 481 ] Hacia un parque social de viviendas sostenible. Ă ngel Moge PĂŠrez [ 491 ] , |!

    3 '   K  ?1 KÂ&#x2122; [ 501 ]  Â&#x2039;

   

 #   &     " ,   

 autĂłnomos en la palestra urbana. "  '  1  K Â&#x161;, ^>  KÂ&#x152;<  ;K w

[ 511 ] , #   k &   kZ[&  1Â&#x201A;  ;* + K ;

 [ 521 ] Territorios Urbanos. Barrios. Z   !   Z [Â&#x152;"+ KÂ&#x152;Â&#x203A;   K 

[ 529 ]      k  K    &       ' > Â&#x152; Eva ChacĂłn Linares

[ 537 ] ; K F!  1

  ?   [ 549 ] Territorios colonizados. "+ K

[ 549 ] CURRĂ?CULO COMITĂ&#x2030; CIENTĂ?FICO

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PRESENTACIĂ&#x201C;N HTMHC

A travĂŠs de convocatoria pĂşblica ganada mediante proyecto presentado a las ayudas a la investigaciĂłn     @   F Â&#x2021;Â&#x153;k K  & Â&#x201A;&   %        

  1 k K  &     %&    

  #     k Â&#x201C;Â&#x2021;Â?Â&#x2021;F k@    K  &   & @% k k   &      #       El marco cultural envuelve la investigaciĂłn. Desde esta dimensiĂłn se pretende hacer un recorrido integral @&& k @  K        k& k K ciĂłn, hibridaciĂłn de las mĂşltiples situaciones que se producen con respecto a los modos de habitar en el    

  &

   Los equipos investigadores del Proyecto han generado dos perspectivas de anĂĄlisis: desde lo arquitectĂł        K   ;  @%#       un protocolo comĂşn de entendimiento del problema. Pese a pluralidad teĂłrico-metodolĂłgica de partida, la intenciĂłn es que los estudios disciplinares se disuelvan en una lĂ­nea analĂ­tica comĂşn y global -lo cual   K  ]@    [      @@ [ K  ,   K  [      k Â&#x2039;Â&#x2018;   #    manera interna y con otros especialistas en los dos seminarios previstos. ,     [     &     k   &     rio incorporar nuevos actores con investigaciones realizadas o en curso que enriquezcan las planteadas por la CoordinaciĂłn del Proyecto. Por ello, casi consecutivamente, en dos localizaciones centrales de la K K #k &  [    &

    

   k instituciones, investigadores, legisladores, asociaciones de cualquier Ă­ndole, etc. quieran poner a disposiciĂłn sus experiencias. Desde la CoordinaciĂłn del Proyecto pensamos que un conocimiento colectivo, multidisciplinar y participativo puede redundar exitosamente en una visiĂłn prospectiva, generativa y con      G&   k K       #  k aunque, desde nuestros presupuestos deontolĂłgicos de partida, nos interesa destacar aquellas dimen @%

&        k -

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de valores como el respeto mutuo, la apertura, la receptividad... AndalucĂ­a como pueblo histĂłricamente caracterizado por los intercambios, la mezcolanza y la diversidad, reĂşne las condiciones Ăłptimas para desarrollar un debate sobre cĂłmo adaptarse a las nuevas inserciones a las que, inexorablemente, se ve abocada:





deslocalizaciĂłn inmigraciones  K K [  modelos de convivencia globalizaciĂłn movilidad europea espacios pĂşblicos (lugares de encuentro y solapamiento) nuevos espacios pĂşblicos (centros comerciales)

  K|%&    k & k   desigualdad social y exclusiĂłn sostenibilidad, gasto energĂŠtico tecnologĂ­a ciudad, territorio identidad y cultura modelos de gestiĂłn de la vivienda turismo cuerpo y espacio arte y vida cotidiana

,  %#    #  Â&#x201A;  ? @%      %&  k    %      ,  enormes cambios producidos en la estructura productiva bĂĄsica con sus consiguientes correlatos en los %[&

  



 Â&#x152;      K 

      &          Â&#x152;    Â&#x201A;    Â&#x152;    #   K   k 

  %k  &@  Â&#x2018;    K   k #         @ @ [     K     @  K     #  F %&      contextos sociales. '   K Â&#x2018; K [   K @ |

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Puede observarse que hay un ĂĄrea participativa con dos ĂĄmbitos: los seminarios y el â&#x20AC;&#x153;Colectorâ&#x20AC;?. Los seminarios se describen a continuaciĂłn. En cuanto al Colector, es el nombre que recibe el mĂłdulo de la ~&%&      &

& k   [        %   k  K     k k&  

 ?k@   #       & 

       '  & 

   [   [  Â&#x2018;     k [[  K  ' K   [ Â&#x201A;     K  [  Â&#x2018;       @             

    %   @     K ~&  [    ,      [   Â&#x2018; k #  @    @ @ cĂłmo se han planteado y resuelto problemas de cambio cultural por renovaciĂłn o por imposiciĂłn. La seK [   K       K k 1 k  @ &   #    '    [ &

     de esta investigaciĂłn y siempre quedarĂĄ salvaguardada la autorĂ­a. A raĂ­z de ese estudio, se podrĂĄ invitar a participar tanto en partes de la investigaciĂłn, mediante un encargo parcial, como a los seminarios.

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[ espacios mediados ]

IntroducciĂłn al seminario Espacios Mediados.

' &       &| + k    #    

  K   Â&#x2018;     edad moderna hasta el encuentro con la contemporaneidad del siglo XX. Esta pĂŠrdida es vital, de enorme    k             )          k K  coerciĂłn y condiciona las posibilidades de acciĂłn y de desarrollo de ciertas actividades. Pensar en un    K                 

j           Â&#x201A;       mo de espectĂĄculo y tematizaciĂłn alienante y homogeneizadora de la vida, por la que toda posibilidad de insertar vida en un espacio domĂŠstico se centra en el conteo de dormitorios y baĂąos, sin participaciĂłn de #    k    @   @ 

      

Mediar, generar procesos de intermediaciĂłn, no equivale a ceder ni a pĂŠrdida de identidad. La mediaciĂłn, [[#  k    #     

       necesario conocer al otro para apartar los miedos, los recelos y las ignorancias. A la primera nociĂłn de   kK  k# K k   

jk   [|    situaciĂłn de exclusiĂłn, modelos de gestiĂłn de vivienda, espacios compartidos, tecnologĂ­a, sosteniblidad, #           #     k  Â&#x2018;   k    #   |%&       

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[ espacios mediados ]

[ CONFERENCIA MAGISTRAL ] ]

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[ espacios mediados ]

  

         

  JosĂŠ Morales (MGM)

Â&#x17E;, [K@   Â&#x2018;

 [Â&#x2018; [K~&%

|}}~~~ ]K]    }

'K              &  k & k k sobre el habitar. Entiendo que es el discurso menos estructurado que debe haber, y sobre todo porque los discursos estructurados entorno al habitar, a la casa, nos han llevado muchas veces a que todo aquello @ @ #           %  [     @   @       de academizaciĂłn del conocimiento alrededor del habitar. Si a eso se le suma que Ăşltimamente estoy #      k   @   k G; % k

  sĂ­ que se aclara, no puedes estructurar nada, tienes que ir obra a obra, tienes que rastrear por papeles,      '  @ 

    #  @  @ ausentarse de la realidad debido al rĂŠgimen nazi y, sin embargo, tambiĂŠn es una persona que dio muchas   &   %  [  k  %  [   k    !  

 K  k 

   F    k  KK   ' j@&[   % ^  &?&  # &      k 

 K@   k    Â&#x2018;   

  @@     @   wk %  @   #        @K1 &    manera es hacer una charla desestructurada, como es propiamente la libertad. Yo creo que todos los proyectos que voy a mostrar, que tambiĂŠn parten a veces de esa estructuraciĂłn #  @;     K %      k  

@    

%&  k@   @   k@ [ &@   @     @      #    el destino Ăşltimo de la arquitectura que es hacer promesas de habitar. Plaza de las libertades ' 

 @@    

@  @ [#    &     , k%&  k  K # K       k   K   k    kK k   &Â&#x; JosĂŠ Morales (MGM)

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277 [


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Plaza de las libertades

Una vivienda, a una menor escala, es tambiĂŠn como esa especie de intercambio en una menor medida,        &       %         zar (tambiĂŠn porque me lo soplĂł Sara) con este proyecto, la plaza de las Libertades y, aprovechando la

k 

 ? & > &'k@ 

    k@     ? RamĂłn Moreno y Carlos Tapia, ligado con otra serie de estudios de Beatriz Colomina, y pude llegar a una serie de conclusiones. El habitar, realmente, tiene que ver mucho con los itinerarios que uno hace, o bien en el espacio de la casa, o bien en el espacio de la ciudad, con los intercambios. Es decir, lo que se pasa de una cabeza a otra, de una mano a otra, de un cuerpo a otro, de un grupo a otro, de esos territorios que son una sociedad, o bien con las herramientas que utiliza. O dicho de otra manera, todos aquellos mecanismos con los que averigua una manera de construir tectĂłnicamente las cosas, o sencillamente de hacerlas cĂłmodas, mĂĄs cĂĄlidas, mĂĄs humanas. ' 

&    @ &   % )   @      #    #   

'     &   K @        @      #?  k

  @ [ [  al centro de Sevilla. '   @ %& @ &        @ #       &k        comunicable entre las dos partes de la ciudad, y que diera la oportunidad de liberar un espacio de comunicaciĂłn y de intercambio, pero tambiĂŠn censurar otras partes que de la ciudad no eran precisamente vistosas o amables. El proyecto partĂ­a de las manos, de un recorte sobre un espacio de modo que se pu      [ k & K k   kF k%  [# kÂ&#x201A;  k  @   @

 k & k@          , #       )    ? k   &?    parte e interesĂĄndose por otra. El mecanismo humano tiene tal capacidad de resistencia ante situaciones que no le son amables que se convierte para el proyecto en una condiciĂłn que te libera. ' 

#       k 

 k       &rreras para que los intercambios, los trĂĄnsitos, de toda la ciudad, en esta especie de corazĂłn que es     &    ;  k?  3 %        K   k&    k   

k          k#   k      ]

278 [

El proyecto se inicia debido tambiĂŠn a que Sevilla tiene muy mala tradiciĂłn con las libertades, algo que      &?     &    k    &         k @  una ciudad como CĂĄdiz en la que hay una plaza enorme, la plaza mĂĄs importante, se llame Plaza de la ,& k%&  %  '       &  k %&      &K #    @%       k   dad de reuniĂłn para el intercambio colectivo.

  

         

 

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[ espacios mediados ]

'    & @ 

   k  & k  @K k#  &#     '

&   Â&#x201A; #       %     Â&#x201A;&    casa. Frente a una casa muy estructurada tendemos a pensar en una casa mucho mĂĄs desestructurada,    k  @k   %

 @? %% %  ' Kk       Â&#x201A;& k   Â&#x201A;& k     @

    [  , @    @#   k

@    3   %      k  k  

  

 

    @  % k   k@  Â&#x201A;&  @ ser algo que realmente te absorba, te arrope y no te excluya. 3 

 @  @

  #  

 K # @            

   k tambiĂŠn para la posibilidad de plantear una arquitectura no visible, realmente oculta en las entraĂąas de   

      3    &  &?k     K k          k       Â&#x201A;& k      k [k  k k # k  

 Â&#x;  

 K     kK  #    K &   Â&#x201A;& k@   @   @kk

los y sus maneras de ser pisado. Evidentemente el espacio contemporĂĄneo es un espacio mucho mĂĄs democrĂĄtico, mucho mĂĄs improvisado, un territorio que tiene a la contra que ser un terreno de lucha, un terreno que hay que conquistar. El proyecto quiere reconocer la multiplicidad de itinerarios pero dando a cada grupo la oportunidad de reconocerse. Por otra parte nos interesaba otra lectura. Es un proyecto tambiĂŠn hecho con la suerte enorme de tener @   G Â&#x2014;   kK  @  @    # [  k caciones virtuales entre las personas, basĂĄndose en la arquitectura y, por otra parte, la colaboraciĂłn de Â&#x2018;     @' %  @#     & &     Lanzamos la idea de que realmente el terreno de ese lugar podĂ­a tener algo que ver con la piel, porque la libertad es algo que tienes que conquistar. Cuando alguien te otorga la libertad hay que cuestionarla, algo muy parecido a cuando tienes una habitaciĂłn, una estancia, y te preguntas cĂłmo ocupar ese sitio, tienes que ir averiguando realmente donde el cuerpo va resistiendo, donde se encuentra cĂłmodo, donde      k  K   k    k #   

      k   estancia, donde las cosas son mĂĄs cotidianas. ,   jÂ&#x2022; &  &  k & 

  @   k        k@   @&   k [@ la presencia de un cuerpo que estuvo durante un instante allĂ­, en contacto con la piel. La piel de todo ese pavimento podĂ­a ser asĂ­. La aportaciĂłn de Hackitectura intenta realmente que la plaza sea un sitio de conexiĂłn con todo el mundo @   %  & @ # ~ &  , 

 K #% @       &

k @   &    & k@   

  %  %& & tad, sin barreras, sin espacios compartidos, sino en todo caso con otra palabra que habrĂĄ que averiguar en los aĂąos venideros, un espacio lĂ­quido, algo que ya estĂĄ muy contado pero que es algo muy sugerente, pensar que ahora uno no va abriendo puertas, no va abriĂŠndose espacios sino que uno va pasando de un territorio a otro sin lĂ­mites, y esto te llena de mecanismos para pensar el espacio de la arquitectura. ,  % '  & #       &  k  &?    de posesiĂłn. ]

1 

&  

    &  &k       y de la otra. QuerĂ­a empezar asĂ­, pero realmente la charla se inicia aquĂ­. Revisamos una instalaciĂłn-acciĂłn vinculada a un cuerpo, un cuerpo que transita por la ciudad de Nueva York y con la que intercambia todo lo que lleva &    k   % k @    

 @     # k@  &? [#     

   '%  JosĂŠ Morales (MGM)

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279 [


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; ;  ;

 !  G %  ' 

      k @  % k@   %k o durante el dĂ­a, y en ese momento el territorio le pertenece y horas despuĂŠs va a otro sitio. Michel de Certeau, que era otro libro que me prestaron y que para mi se ha convertido en un libro de cabecera,  Kk %&   

%&  k Z    k |¥            K k@?  ¢¥  %      k @  K  @   

 k    Â&#x201A;& k   [  k @    &  &@    ¢'#  k  &?  

    F ÂŁÂ&#x2021;k     el mundo, despuĂŠs de la segunda guerra mundial. Es un capitulo abierto ahĂ­, para quien se quiera meter, y es impresionante. Allison y Peter Smithson hacen la casita de las dos grĂşas en la que realmente dicen que la casa lo que tiene que tener claramente estructurado son las despensas. Esto tiene poco que ver con nuestra cultura  @%& k      k    k    %[&

k     #  j

  [@k@F    @ &

    @F    Â&#x; '

 % @    k        @ hablaba era de que hay una especie de eco del cuerpo que se trasluce y se transmite al espacio y tiene que ver un poco con la organizaciĂłn de lo que quiero contar que es la casa. ; ;  ; ;   

     

  ? & 

)      una enorme despensa que serĂ­a toda la casa. Estaban destinadas a personas que lo llevan todo en un  ^ F ¤Â&#x2021;w &     k & 

   &? @ # @  & @  K   | &    

 k # @   &    k 

k [k& k  Â&#x;>  &      

  & siendo arracimados en las despensas, en las terrazas, en los patios, donde en verdad no hay cabida para   # k @  %  ;&  @     &       k   

    ?#    

   K @    #   K  k   

k     @   %&        #   

 k  ?    &  @@      K

 &Â&#x2014; k @ 

 estuviera muy abierto al resto de la ciudad, al menos en las calles circundantes. ]

280 [

,& &@k   &

   &k # [ % #  Pudimos comprobar la dureza de una normativa en la que realmente al parecer los menos pudientes no tienen derecho a la visiĂłn, al cristal, a la transparencia. Cada habitaciĂłn tenĂ­a un mĂĄximo de 1,7 m2 de vidrio, y es lo que hay, o a 70 cm del suelo un mĂĄximo de 1 m2 en los dormitorios, una lucha que no conK   k  @    #@

     

         

 

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[ espacios mediados ]

 ÂĽ&

@ & &    '

 &  @  @ K @  del suelo estuviera tremendamente conectado con el plano de la calle: un intercambio permanente de los  k  % K   Â&#x; 1K @          %      '#  k  @  K          # K     @   [ &   K @       k  &  k   Â&#x;%   @ 

  @  aprende de ello, y ves que materiales que nunca se te hubiera ocurrido utilizar estĂĄn utilizados de una manera sabia, elegante. ,   &    #   &    #  ,      @          [ 

k        [       )Â&#x2018; F& @  que la casa siempre debe estar abierta a tu vida, a tus trĂĄnsitos por ella.  !  G %  '        K k     @  &    K      k K  # k @#      K    

  F  

k    no seguir alicatando toda la ladera, sino intentar compensar, con la vegetaciĂłn desnuda que permanecĂ­a k @   K  &        F +    k  &? %&      K      ,   !KfKk &  [K     

k K  1K@k       K K  @%  kK#    k @ piedra tiene. ;K 

kK   K  %   Â&#x2018;        F

K   

 k    

      

   

#  Â&#x201A;& k   K  '   pĂşblico debĂ­a estar como escondido, protegido del viento y creando complicidades contra la roca. >& G k & ZK " k        Â&#x2018;     & k    '  

     &    cuerpo con algo que estĂĄ mĂĄs distante a ĂŠl, pero que del todo le pertenece. Realmente hay ecos en las @   & k  

 k  K    k  cacharros, comidas, descansos. El espacio de Rebecca Horn, lo imanta todo alrededor de esta acciĂłn, los K %      [  # k      k @    

  @     '   

   %      |   @  @  [#    @ [

     ÂĽ&

JosĂŠ Morales (MGM)

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RehabilitaciĂłn en El pĂłpulo. CĂĄdiz.

'      

kk@   & Â&#x2039;Â&#x2018;

  a ĂŠl. El otro elemento importante a considerar es la plaza que se sitĂşa delante de ĂŠl, intermedia, de lĂ­mite    %    # k@   [

k K kgociaciĂłn, y estĂĄ ubicada a una cota privilegiada para el proyecto, a medio camino entre la cota del suelo y de la azotea. ' 

 @     [   K  k K  # @      nes y la administraciĂłn y que te delimitan las estancias. Se trataba de resolver esta imposiciĂłn lo mĂĄs rĂĄpidamente posible para poder hacer arquitectura. Se estandariza, e incluso en obra gran parte de este paquete estĂĄ estandarizado, y se mete dentro de algo que va a ser cada casa. '      #      @              &k     a grandes paquetes muy colectivizados, tambiĂŠn porque el pueblo te hace entenderlo asĂ­ debido a los acuerdos que tienen lugar en la escala de un pueblo. El proyecto es la suma de estancias. La estancia es una palabra muy reiterada. Hablemos siempre de la   k  K     

      [ k%&   1k  

     k@

# K  @

  K  #   

K   &  @@       [mente y hay algo que lo envuelve, donde las cosas estĂĄn por averiguar, a ver quĂŠ pasa: si esto lo techan,  # k  k  @ k  Â&#x; RehabilitaciĂłn en El pĂłpulo. CĂĄdiz. '# Â&#x2018;  K @  [   K        %   k@    %  # [ %  @ @ @ K        & K   j   & k         ,K     K  %&      [   Â&#x; @ %  &k % @ [ @k      k  % @   

%&  j  %&  k se ha improvisado en un muro de un metro de ancho y uno le dice: â&#x20AC;&#x153;ÂĄpero usted se ha medido en un muro. Que esto se les puede caer!â&#x20AC;?. Realmente son habitaciones empotradas, como en el hueso, de tantos aĂąos que ha ido creando la costra de la estancia, de tal manera que es imposible averiguar dĂłnde estĂĄn los    Kk

   Â&#x;    k 

  

]

282 [

,  

 %&   Â&#x2018; kK @ Â&#x201A; K'%  1  @    [  k K   k% 

@  & nando la obra. Como decĂ­a Sainz de OĂ­za, las obras no se acaban sino que se abandonan. El proyecto empezĂł asĂ­ con toda esta historia, y mĂĄs tarde descubrimos que se habĂ­a apropiado de un adarve. A cada inquilino, que pasaba a ser propietario, tenĂ­as que darle lo que cada uno ya tenĂ­a. Eso   # k @     @  Â&#x201A;       k  @ realmente tenĂ­an los inquilinos eran espacios, un mundo imposible por reconstruir.   

         

 

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[ espacios mediados ]

G  '" & ;

)     k @  #       Iba a ser una charla totalmente desestructurada, asĂ­ lo he prometido, y asĂ­ lo estoy haciendo. GK   

 @> %Â&#x2013;%  )   k@   @%& k %   Â&#x2039;Â&#x2018;    @      @%   k¨@?   @ [ 

@        ÂŞÂ&#x2013;%  %&       

 & 

k porque si habla de ausencia es porque antes ha habido una presencia. G  '" & ; El proyecto de la casa del algarrobo pese a su limitada dimensiĂłn partĂ­a de esa historia, intentar que la  #     k @  %@    no lo estĂĄn y no lo son, pero que uno puede averiguar si pueden serlo. 'K   

!

 Â&#x2014;,K k%

 #k @#  y ya no son, que podrĂ­an volver a serlo, eso estĂĄ dentro de las lecturas que se puedan hacer sobre Matta Clark. '   @&    @

 ? k @  K#     ' %&@  # %&  k    @  &%&    K @  &    

# K     &|%  k tara, se abriera. Sevilla. Proyecto entre medianeras. Este encargo viene de mano de otro que no llega a realizarse. Una vez en ello, descubrimos que el proyecto no tiene salida al exterior excepto un adarve que mide 1,50 m y todo son medianeras. El encargo se vuelve extremadamente complicado. ,      @          k     @  #       %  @      # k # @   K&   k &   %%   K # @  k      & pesar, el espacio no debe estar aquĂ­ o allĂĄ sino que tiene que estar todo como si no tuvieras el peso en los pies. Eso pensaba Chillida. Nosotros estamos haciendo una cosa parecida, tratando de captar la luz solar, separĂĄndote del suelo para colonizar esa cota de aire, tanto del suelo como de cubierta, y que cada esquina se deba un poco a lo que pisa y a lo que toca. QuerĂ­amos que estuviese presente todo aquello que encontrĂĄbamos en Estela %3        %& @?  #     JosĂŠ Morales (MGM)

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]

283 [


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)     @ @  ' #    espacio, cuando hablas de Chillida, al menos en este aspecto. Las habitaciones estĂĄn dispersas, las viviendas estĂĄn como colgando, todas las piezas se separan del suelo para que no se sepa cuĂĄl es la cota  k @&   & K K # '# %    to repetitivo de un solo tipo y acaba siendo una especie de mueble contra las medianeras. Pienso que durante mucho tiempo hemos sido capaces de ir negociando lo que era la ciudad, y podĂ­amos incluso delimitar un espacio de la ciudad para hacer vivienda. No tengo tan claro que esto siga siendo asĂ­  @#  # @  K  Kk K  muestra la historia porque la ciudad siempre es un espacio negociado, porque aunque haya un documento ĂŠste estĂĄ abierto a ser negociado. \ 

'

#    \ k% K F k@@     @'   k  %   ?,\ *     @ @@  |    %      

 como son nuestras ciudades contemporĂĄneas, donde realmente no hay espacio, donde las servidumbres  &  # k    #       [%       3 %   k &k   k Â&#x; Empecemos por la estancia. ,  &     #  &   \   de decirlo, pero realmente si pudiĂŠramos reproducir las cosas que hacemos en una casa, en una estancia, permanentemente hacemos cosas como ĂŠsta: nos damos cosas, cruzamos cosas, atravesamos, nos @    Â&#x;    

@[ &  # k  #  

 k  &    K  @  %&taciĂłn. ' 

 & % @%&     K k desplegarse, a un espacio capaz donde uno puede dividir cosas, excluir otras cosas, o privatizar determinados lugares de la casa, y esto se podrĂ­a hacer tanto horizontal como verticalmente. Se trata de romper  ?@      K        @   @  

     &      kK % hecho pero sĂłlo muy recientemente.

]

284 [

>       Â&#x2039;Â&#x2018;&     k @&   Â&#x2039;Â&#x2018;&            k     k   %   k  @      &   @  @ &    @ estructuras de comunicaciĂłn no hipotequen a la estancia. Esto es lo que se venĂ­a a proponer en la con \ k  k               que en la Europa de postguerra estaba muy claro, pero realmente estamos muy distantes de entender 

           k   @  dual es mĂĄs grande que nunca, sobre todo porque no hay cĂĄnones que estemos dispuestos a aceptar en grandes masas de personas, sino que estamos dispuestos a discutir, a colisionar, a negociar cosas que  #  k @  Â&#x201A;  3Â&#x201A;  k% %

K ^  &?  normativa) a hacer espacios mĂĄs pequeĂąos, mĂĄs Ăştiles, porque realmente el otro gran espacio de colectividad estĂĄ a los pies de las cosas, en el plano urbano, en el acuerdo urbano. El acuerdo urbano que tiene @     @       @

  % #   3   K %

   @ k  @   ¨[

  % las cubiertas de nuestras viviendas colectivas? A partir de ahĂ­ se negocia lo que queda en medio, entre la cubierta y el suelo, no yendo a estructuras muy duras de relaciĂłn en comunicaciĂłn horizontal o vertical. ,

  @      %

      '  

    K     @

&

 K  ¨(?   ª'  @  #        k @      K k [@k [k   k  k #         @K    k¨ [ ª|

 K     @   

  

         

 

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[ espacios mediados ]

Me gustarĂ­a concluir esta charla absolutamente desestructurada con algo que desestructura mucho mĂĄs  &+% KÂ&#x201A;   k   @   k   K %  casa. Hay una casa en Mallorca, la casa de Porto Petro de Utzon, y quĂŠ ademĂĄs de convertirse en una   K    %      

 Como sabĂŠis, la casa, es una casa que ha sido abandonada. La abandonĂł Utzon antes de morir y se % 

 ; )   @ 

@        # @tecto norteuropeo mĂĄs mediterrĂĄneo, se me plantea la pregunta dentro de esa gran discusiĂłn acerca de la casa, sobre si ĂŠsta tiene que ser orgĂĄnica, o tiene que ser tectĂłnica, o si realmente la casa tiene que ser un envoltorio de pieles, o la casa tiene que ser el plano del suelo, algo que va distinguiendo a cada   3  @ ;&  !  & @    @     k  k, &  [  

    k? toda la disolución del interior de los proyectos, ¥cómo va a disolver la estancia!, lo que hace realmente es disolver la arquitectura dentro. Esta casa es una casa tremendamente mediterrånea, y siempre que uno la visita, porque ha llegado a convertirse en patrimonio de la arquitectura, y es precisamente este continuo interÊs en visitar la casa desde el primer día la que hace terminarla e inmeditamente Utzon opta por abandonarla. La casa es una & ¨ @?K   ª, #      

  k #               [] no nĂłrdica para Utzon- es una casa en la que necesitas ir como de RomerĂ­a permanentemente, abrir una puerta y sentarte en un banco. La habitaciĂłn, la casa, contiene dos mundos tremendamente iguales, un mundo que siempre estĂĄ vis   #  k %

  @        &  La casa mediterrĂĄnea es una casa abandonada. Una casa que siempre estĂĄ disponible para decir ahora pongo un colchĂłn, o lo quito, ahora reĂşno a mucha gente o la hago completamente privada e Ă­ntima. , )  & #  K     Â&#x2039;Â&#x2018;  %&      k ! k K  ; % Â&#x2014;; % k@ @  [

   & K |    k     k

 Â&#x;k Â&#x201A; %  k@ [ les capas, como a esas casas de Charles Correa. No hay un mundo unĂ­voco cuando se habla del habitar, cuando se habla de la estancia. , @

   %k 

@    k Â&#x2039;Â&#x2018;     @           [k   [, Â&#x2018; F  &

  @  [

  F   #k  k   k@[ @ somos mediterrĂĄneos, terminar abandonĂĄndola. Por tanto, no estructuremos demasiado el capĂ­tulo del habitar, sino sencillamente si hay un capĂ­tulo para revolucionar, desde la cotidianeidad la arquitectura, esa es la habitaciĂłn. Hemos llegado en un momento preciso, en el que despuĂŠs de toda la embriaguez de la arquitectura es   k  k 

%  '  k     #    & Â&#x203A; % k  @      #      @  @ 

 â&#x20AC;&#x153;estelar o espectacularâ&#x20AC;?, sino porque recupera de alguna manera el concepto de estancia. Pero una cosa, la estancia en la arquitectura no tiene sĂłlo que ver con la cama, con la mesa y los pla

k & k  @   K k;&  en guerra, las casas Schminke desmantelada por los nazis, la casa Mairea abandonada durante mucho tiempo, todo esto nos habla siempre de la misma historia, la estancia es algo que trasciende del progra k%&         K   Â&#x2039;Â&#x2018; &   k

    &  &

 

 

 La casa Utzon estĂĄ llena de magias, de cosas incomprensibles. En esta casa todo es un invento, es un pĂłrtico pero son ventanas, las habitaciones realmente tampoco son estrictamente paredes, porque son      Kk  #[       k & K k   # JosĂŠ Morales (MGM)

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285 [


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 )  #&   ([%& %& ?  K  %    

    #  de la idea de habitar. Yo espero al menos que os haya servido para el debate que tengĂĄis a bien seguir durante estos dĂ­as, tambiĂŠn de rara avis en el mundo de la cultura de la arquitectura que es hacer un congreso sobre la vivienda, entiendo sobre el habitar en general.

Muchas gracias por su atenciĂłn y nada mĂĄs.

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286 [

  

         

 

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[ espacios mediados ]

Re-appropriation Anne Lacaton (Lacaton & Vassal)

! %K   %&   k      

 Â&#x2039;Â&#x2018;      tema de estudio que os ocupa actualmente, tan importante en todas las ciudades.  %&%&      

   %&  [    una idea similar, puesto que nos hace plantearnos o repensar el modelo.  %&   &     @%    #      @ se aplican al modelo, las practicas y la posibilidad de repetir este modelo una y otra vez adaptĂĄndolo          #   %&   3 @    & &Â&#x201A;@ @   @&    & en cuanto al espacio, en lugar de cerrarlas. '      # %&  @   @   @ deberĂ­a incluir un potencial de utilizaciĂłn muy amplio asĂ­ como un potencial de libertad en cuanto al espacio. La pregunta es como conseguir este espacio de libertad en la vivienda cuando las normas actuales, la legalidad, tienden mĂĄs a constreĂąir el espacio, a limitarlo, cuando la vivienda estĂĄ tan estandarizada, cuando la economĂ­a es lo que se estĂĄ primando. Y tenemos que tener en cuenta tambiĂŠn que los criterios de desarrollo sostenible actuales se concentran mĂĄs en la rentabilidad de los materiales mĂĄs que en la posibilidad de obtener ese espacio de libertad. En este sentido la hibridaciĂłn consiste en luchar contra esos estĂĄndares para conseguir un espacio de vivienda mas libre, mĂĄs generoso. '      %  % 

 [     Â&#x2039;Â&#x2018;    &   %[&    &  actual y como ha ido evolucionando en los Ăşltimos tiempos.   %&      & K  

@ @      

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Anne Lacaton (Lacaton & Vassal)

]

287 [


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El primer proyecto es un proyecto de vivienda social y esta situado en un barrio obrero en Mulhouse, una ciudad que es que estĂĄ situada al este de Francia. Este barrio obrero cuenta con mil seiscientas casas @#     Â&#x2C6;ÂŹÂŁÂ&#x2021;,             #  en estas viviendas. 'K         &        @   , @   #   %[&        k convirtiĂŠndolo en un hĂĄbitat de la mayor calidad posible. El barrio que existĂ­a anteriormente contaba con mil seiscientas casas y el modelo de vivienda era el que  k    '     K  

   F #    &   @ %   %&  @#      ' 

&   &    #[&       @ 

  que propusieran que se podĂ­a hacer ahĂ­. '  @ Â&#x201A;&  k

&      

 @   # @         k Â&#x201A;   @   

@Â&#x2018; k@   

Â&#x201A;&     , Â&#x2039;Â&#x2018;     K       k    %    @# K &  &?  %&  &  & 

   &?  tos anteriores que ya habĂ­an hecho de casas. , #  @

 #   [   &?  terminadas pauta que se suelen aplicar a este tipo de construcciones.    k 

 [  @  %&       personas tendrĂ­a un tamaĂąo de ochenta metros cuadrados. Este criterio consideramos de entrada que tenĂ­amos que superarlo con creces, puesto que nos parece      ?     %          #        personas. Puesto que este tamaĂąo incluye o implica que las habitaciones sean muy pequeĂąas, dormitorios de nueve o diez metros cuadrados, un salĂłn de cĂłmo mĂĄximo de veinte metros cuadrados. Esto implica que, una vez que se incluyen los muebles, no quede espacio para la apropiaciĂłn, que es lo mĂĄs importante. ,&  @% # &     '% %  &   espacio no implica que a cada habitaciĂłn se le dĂŠ el doble de metros, sino que implica que a cada espacio  K   k   k [          

  @ no estĂŠn programados que no tengan un uso predeterminada. Se tratarĂ­a de combinaciones de espacios, espacios tradicionales, mĂĄs preconcebidos, y otros espacios mĂĄs abiertos. Es en esta combinaciĂłn de espacios abiertos y tradicionales en los que va a tener lugar la    #  Se hablĂł con el cliente sobre esta base, esta era la base de nuestra propuesta. El cliente en principio estaba de acuerdo con la propuesta pero surgieron muchas cuestiones, muchas dudas que se tuvieron que ir resolviendo para poner en marcha el proyecto.

]

288 [

La primera cuestiĂłn importante era la del presupuesto: el hecho de construir doble, de doblar el espacio, no tenia en ningĂşn momento que implicar un aumento en el presupuesto, puesto que estĂĄbamos tratando   Â&#x201A;& @  &         En segundo lugar los arquitectos planteamos una segunda cuestiĂłn al cliente, una cuestiĂłn importante para nosotros, que era: si como equipo de arquitectos conseguĂ­amos construir viviendas el doble de grande al mismo precio, el cliente se tenĂ­a que comprometer a no aumentar el precio del alquiler, por el hecho  #    [  k

@ 

%&     

  Bien sobre esta base de intercambios se llegĂł a un acuerdo: las dos partes nos comprometimos a respe                 @       ;         @     @ #     K

     # k  @  @   [K   &?&   '

 k   #  Re-appropriation

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[ espacios mediados ]

subvencionadas, que casi siempre reciben ayudas tanto para el alquiler como para los gastos, se pedĂ­a al promotor que tambiĂŠn se respetara un precio razonable para estos consumos. ' #      &  @  & @  @ 

k   cuenta que aunque se trataba de un equipo no se estaba buscando un proyecto comĂşn sino que cada @  & 

k         &   Empezamos el proyecto y lo primero que tuvimos que hacer es tener en cuenta que para construir estos espacios mĂĄs grandes, dentro del mismo presupuesto, tenĂ­amos que recurrir a modos de construcciĂłn no tradicionales, en modos de construcciĂłn basados en el sector de la agricultura o de la industria, que     K     K         '# %&      @  @ 

           k   

 & Â&#x; En el proyecto se utilizaba el cien por cien del volumen autorizado que se podĂ­a construir en ese terreno. En este volumen mĂĄximo autorizado se pretendĂ­a construir catorce viviendas de tres a seis habitaciones. ;K        

  

 %    cuadrados. >    # k @       @ K &  utilizado como vivienda, y que es muy interesante porque las dimensiones y el volumen introducen en el    k  k# &   &?#  @% @     #    ,    K        ?  |   K &     % Kk # @        &  k  &? #&   k% K ; &             @    cultivos. La combinaciĂłn de estos dos elementos, del suelo en altura y los invernaderos, es muy interesante, no sĂłlo en tĂŠrminos de espacio o de variedad sino tambiĂŠn en la gestiĂłn o la utilizaciĂłn del clima. '   &        [ k    

    planta el volumen es mĂĄs ligero, permeable y receptivo con el sol.    

K    & |     K   ? K &   

k    @     &      @ #      &  AdemĂĄs cada vivienda tendrĂ­a doble orientaciĂłn ya sea norte-sur o este-oeste si estĂĄ en el otro sentido. En el momento de dividir la vivienda en vez de optar por una divisiĂłn mĂĄs regular se propuso que cada # %   K  K|    # %        %&       ,#  &   k     @  #   k&  K k       Â&#x2018;  '  &  %&  K k@  &?          %&  ]    &  K         ,    %&   k&F   @  k       '  @ &        @

k [  %  &  @  &?  %&   K   &  habitaciones y un salĂłn mĂĄs grande. ' @ &   #  k @  [K   verdes que son un poco mĂĄs pequeĂąos. Cuando proponemos viviendas asĂ­ sorprenden porque normalmente se proponen viviendas que limitan mĂĄs, nosotros nos cuestionamos que una vivienda de veinte metros no puede ser apropiada porque no permite la luz, no permite una serie de comodidades. '  ?@   @ K  #  |  % %&    # %k   %      interiores que tienen menos luz se pueden usar para otras actividades: para tener un despacho, para ver

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Anne Lacaton (Lacaton & Vassal)

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la tele o organizar una pequeĂąa biblioteca.. 1 [   [K     @    biar de posiciĂłn en la casa para adaptarse a la luz, al invierno, al verano, a la primavera.      [K  

@      k   

%  ya cuatro aĂąos. 1@     # % K   ,    %          @  

   

         '  k &   K  

# %  en el techo para la ventilaciĂłn y tambiĂŠn sistemas para cubrir un poco el sol. AquĂ­ vemos una de las viviendas acabadas antes de que el propietario viviera en ella. Se puede apreciar   & | &         #      k@  #  k &    &  KÂ&#x201A; @@  k      ,     &    K %  &? 

?  @      &?# %      

 K Desde la perspectiva del interior podemos ver que la dimensiĂłn del espacio permite a la persona que ocupa la vivienda adaptarla segĂşn sus intereses. A nivel tĂŠrmico los invernaderos permiten en invierno tener mayor aporte de luz solar: cuatro horas para    @  

   

% 

    bilidad de los habitantes. Esto es: abrir las puertas cuando se quiere tener ventilaciĂłn, cerrarlas cuando  [  # k @        k       &       K   j    & @%&   [

 aprecia el realizar todas estas intervenciones.  K [K        K  ?k   de invernaderos y la disposiciĂłn de los distintos niveles de cortinas, etc. Traemos unas imĂĄgenes que hemos tomado recientemente, son del aĂąo pasado, cuando ya habĂ­an esta  

% K    F '      %  #  #   # %&    1        

   

    %   &  &   @ k@   % # %     K   #[k  k  @    interesante es que el espacio permite cambiar la disposiciĂłn de los muebles segĂşn las necesidades de   k#      %&  @      k   materiales nobles y costosos. ' &K k     @ &  K     % tambiĂŠn dispone de una pequeĂąa pared transparente que la puede convertir en una habitaciĂłn suplemen       %&       @F     '

  

   [ &  &     @       

k   %&    k ya que la arquitectura lo permite. '

 %&    &        ?  @ estĂĄ adaptada para las necesidades climatolĂłgicas.

]

290 [

La misma vivienda que antes veĂ­amos vacĂ­a aparece en esta imagen ocupada. Lo que es interesante es que en el proyecto original no se proponĂ­an tabiques que cerrasen las habitaciones, en las conversacio     ?  # &@ &    %&    estas habitaciones abiertas. Le propusimos que si los ocupantes lo demandaban se procederĂ­a a tabicar con posterioridad estas habitaciones, pero sĂłlo si era demandado por los habitantes. Tres aĂąos despuĂŠs que se construyeran las viviendas nadie ha demandado la construcciĂłn de los tabiques de cierre de las habitaciones y esto demuestra que el espacio, la dilataciĂłn, la respiraciĂłn permite a las personas aislarse sin necesidad de encerrarse.  @ @     %               # 

Re-appropriation

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[ espacios mediados ]

     F      %       &   K

  K?     #     k  @      #            # k    & @          [& @ [@F  &   [ compartimentadas y clĂĄsicas. Hemos continuado estudiando en este sentido y hemos constatado cĂłmo podemos reutilizar el gasto  K?        %  @  #         plementos tecnolĂłgicos o de materiales, sino incidiendo en la combinaciĂłn de espacios, interiores, inter  kÂ&#x2018;   k #    #  k      @%&    & y controla individualmente. '        @       

K      namos porquĂŠ no se produce en espacios mĂĄs densos. Puede ser un problema de arquitectura pero no es la razĂłn principal, se debe sobre todo a los problemas de reglamentaciĂłn y el precio de los terrenos. '  

   @  

Â&#x201A;&   



     preocupaciĂłn en torno a la rentabilidad. Pero en el caso de una operaciĂłn privada, donde el precio del

  #   @  k             muchas viviendas pequeĂąas que pocas viviendas grandes. Igual que en este proyecto hemos conseguido darle la vuelta a esa regla que hace que el precio dependa     k%  @     @    y que evolucionen esos reglamentos que hacen que haya tantos condicionantes a la hora de construir &    #    Nuestra idea es que debemos conseguir desbloquear determinadas normas, determinadas reglamenta  @% @ #    # #  '   %    Â&#x2018;  k @%  &     k      @    sostenible de la actualidad hemos de incluir la calidad de vida, la calidad de la vivienda. No se si aquĂ­ se da el mismo problema, pero me imagino que sĂ­, y es que el precio del terreno va ganando  KÂ&#x201A;  @           @& @  normas que dan lugar a eso o bien que se cree una regla que impida que se alcancen esos precios tan  #      A lo largo del proyecto surgiĂł un ultimo problema, dos aĂąos despuĂŠs de que las viviendas estuvieran construidas y habitadas: es el tema de los impuestos. En Francia los impuestos de las viviendas au  #   %& &k    %&        

 

Â&#x152;  &   %&     K   K llegar a un acuerdo. Algunas imĂĄgenes mĂĄs para terminar con este proyecto. SĂ­ es cierto que gracias a este proyecto han pasado a tener nuevos estĂĄndares en la vivienda social, ya   #   &          [  Kk @& &     @ 

k       &   habitantes. Como segunda parte de la presentaciĂłn vamos a hablar de las ciudades que nos plantean o ponen a nuestra disposiciĂłn muchos elementos preexistentes que ya estĂĄn ahĂ­ y se pueden reutilizar. En la actualidad nos planteamos a menudo que hacer con las viviendas que se construyeron durante los F        K @          K,    @&                     

 ?   ,     k #  k%    

  @ &

  de la ciudad, como los arquitectos, en una cuestiĂłn muy importante, en una cuestiĂłn clave. )      

@ %% %      k   k  

@  ; ;^¨w 1 [  

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Anne Lacaton (Lacaton & Vassal)

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291 [


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Es un proyecto del aĂąo 2004, ĂŠsta es una ciudad caracterizada porque se reconstruyĂł totalmente despuĂŠs de la segunda guerra mundial y una de sus actividades principales es un astilleros en los que se #&      &     ;   

 k k   Â&#x201A;& kK      

    '           &  k@k %    mucho la zona, nos enseĂąaban muchas imĂĄgenes para mostrarnos que era una zona con encanto y &  Â&#x152;        @  &    k@    @Fk &  k Â&#x;k@        viviendas y convertirlas en cincuenta y cinco nuevas viviendas. Al mismo tiempo el propietario era bastante cuidadoso, tenĂ­a mucha consideraciĂłn respecto a los habitan k @?

  # @%&@      #    >Â&#x2039;Â&#x2018;   &             &    @%&   @      k %&  @               ¨ @ %& @ pedirles a estos habitantes que llevan ya en estas casas treinta aĂąos o veinte, que estĂĄn a gusto, que      K # k@  % ÂŞ Ahora un pequeĂąo parĂŠntesis, habĂ­amos construido en esa misma ĂŠpoca una casa en el borde del mar, en & @%& % %   % #      KÂ&#x201A;[ & kK  [ &  que allĂ­ habĂ­a, porque nos resulta bastante escandaloso cortar ĂĄrboles para construir. Entonces se plantearon que el hecho de que hubiera habitantes merecĂ­a el mismo cuidado que los ĂĄrboles que protegĂ­an tanto, por lo tanto habĂ­a que tener la misma consideraciĂłn con esos habitantes que llevaban tanto tiempo allĂ­, que eran un soporte de esas viviendas. , 

  #   Kk K @   @ &  K  ?  K  &?  F  @# &     

  @       !  

    kÂ&#x2018; 

  @F @ &

  & k

  

 # &F   k K  Â&#x2018;    para ir creando las nuevas viviendas. En paralelo a la decisiĂłn de no demoler se decidiĂł que se harĂ­a la obra sin desplazar a los habitantes, ellos permanecerĂ­an en las viviendas y la obra se realizarĂ­a con el menor impacto posible.     %   Â&#x2018;    @F kÂ&#x2018; k

  k @                 @  Â&#x2018; k   @ F   plantas superiores nuevas viviendas.            &        k  K k      %   cuarto de baĂąo y se aĂąade un salĂłn cocina y un balcĂłn, que aĂąade muchĂ­simo mas espacio a la vivienda. Es una posibilidad bastante sencilla de aĂąadir, sin demasiada complicaciĂłn, un espacio de cuarenta metros a una vivienda que era muy pequeĂąa realmente. ; &      

   

@ &@#       

     [ & 

]

292 [

Desde el interior se aprecia que se pueden mantener todos los elementos que ya existen, mobiliario etc, @   %         & @ ha hecho. ,K   k  [ &  Â&#x2018; F @ ya incluyan estĂĄndares my distintos de los antiguos, que dispongan de las caracterĂ­sticas de las viviendas actuales. Finalmente el concurso no pudimos ganarlo puesto que no respetaron las reglas. Quedaron otros dos proyectos que tampoco ganaron y se volviĂł a hacer un nuevo concurso que dio lugar a la demoliciĂłn de Re-appropriation

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[ espacios mediados ]

   Â&#x2018;   #    @

 Â&#x2039;Â&#x2018;  &      #  @ F ?    

 

Â&#x2018;   Bueno, traĂ­a simplemente este otro proyecto, lo querĂ­a presentar y algunas imĂĄgenes mĂĄs, para demostrar que la hibridaciĂłn puede hacerse de una manera muy natural, muy delicada sin que haya ninguna   #     K    

 %     [ k [   k@ #            &  F     '           Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â?         K&    @ #      k dentro de un programa de reordenaciĂłn urbana, en la que habĂ­a previsto la demoliciĂłn de ciento veinte k    #          @   estas viviendas.   [K   

   [       k aun cuando no han acabado su vida Ăştil, cuando todavĂ­a son construcciones sĂłlidas, pero en las que sĂ­    #    k    ; Â&#x2039;Â&#x2018;   

        @      #[  %          #      [ K    k @

#

k @ urbanismo no se ha concluido, no se ha llevado del todo a cabo. Esta idea partĂ­a de los aĂąos setenta cuando se pensaba en construir barrios con una idea utĂłpica de K  

  %&   #   @ &   & k@  &         k        k@      k        Â&#x201A;&   % @#    TambiĂŠn tenemos que reconocer que como arquitectos no tenemos la capacidad de actuar sobre todos  #

    @&   

#

 k   k  k  En este estudio lo que nos llamaba a nosotros la atenciĂłn es que el estado iba a emplear 150.000 euros en la demoliciĂłn y la reconstrucciĂłn, nosotros nos planteamos que otras acciones podĂ­amos hacer en vez              k              &? # @    &     rrollo sostenible porque implica un gasto muy alto de energĂ­a para poder demoler. 3  &    

        K  @   K  #   que alcanzaran el nivel de calidad previsto sin pasar por la demoliciĂłn. Entonces nosotros nos plantemos tratar esta cuestiĂłn partiendo de la escala mĂĄs pequeĂąa y esto era partiendo de la vivienda en sĂ­, porque   #    F      K k @     %   

       \  

    

     @                    #   '         &?  

            ? k

 > @        ?         %& K      @ %& & @ @#   k  K   @?K        mĂĄs valor y en otros no. 1@       @

  @    @%&     K  #  k   k    [  kK &k K &  j 

   

   |#     & k  k      tenemos una vivienda con habitaciones mĂĄs pequeĂąas, espacios mĂĄs cerrados en las zonas comunes       &@        '

       

#&       k   @F En un primer momento nos planteamos que lo inmediato que querĂ­amos hacer con estas viviendas era abrirlas. TambiĂŠn nos planteamos aĂąadir una salida, algo que dĂŠ acceso al exterior al salĂłn y que pudiĂŠramos hacerlo a partir de las habitaciones de base, haciendo posible aĂąadir una nueva calidad a la

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vivienda, ampliando un poco mĂĄs el espacio. En este caso estamos produciendo condiciones de viviendas que son sostenibles, duraderas, porque dentro de quince aĂąos serĂ­an recursos que continuarĂ­an existiendo. ;    

&  # %k  & k   #   desde el interior tanto de las zonas comunes como de las zonas particulares. j

 &   k @    &k# %# %K  @ %@   

#  @   

   3 

   &  &      &      @&       k       & &      @            %&#    TambiĂŠn nos plantemos la oportunidad de plantear el carĂĄcter mixto sobre que actividades que podrĂ­an     

  +    &    K    k # 

 K    k@  @       &?     

     k  &         

 &  & &       renovaciĂłn de las instalaciones de electricidad y de energĂ­a necesarias para alcanzar los adecuados niveles tĂŠrmicos. 1  

    kK   [ #  k   &@ #       &?   @ K&&  # %    & jK   @     k     k    k

   

@%     k #   minima estĂĄndar - llegando a unas calidades bastante razonables- nos costaba unos cincuenta o sesenta mil euros. Por lo tanto contando con los ciento cincuenta mil euros que se suponĂ­an de partida, podrĂ­amos             @ 

 Â&#x2018;            '   %  &

 %&   F  % @      F             #  Es interesante analizar esta cuestiĂłn porque vemos que se presta mucha atenciĂłn a la economĂ­a del medio ambiente, de la energĂ­a, del desarrollo sostenible, pero sĂłlo se estĂĄ tratando desde un punto de vista tĂŠcnico o de la cantidad y si es sĂłlo desde ese punto de vista tĂŠcnico no serĂĄ sostenible, porque dentro de veinte o treinta aĂąos deberĂĄ volver a plantearse esta misma cuestiĂłn. Debemos por tanto tambiĂŠn tener en cuenta las necesidades de las personas que viven en estos inmuebles, para adecuarlos a la calidad  #   '       K  & @    %&    k@ consideraban mĂĄs importante, y es el que el ascensor sĂłlo se paraba en un piso de cada tres, consideramos imprescindible arreglarlo y adaptarlo al espacio comĂşn. Nosotros arreglamos esta cuestiĂłn para conseguir que el ascensor pudiera pararse y tuviera acceso en todas las plantas, a la vez que cerramos los     @ [ &

  % #  [K &     k  [    Â&#x2018;  k @     k  # % #&     k     #     tos en dos apartamentos.

]

294 [

; &   Â&#x201A;  # % K  @ Â&#x2018;     &k  @              Â&#x2018; @     [   1@    K  

  

k      Â&#x2018;     &    &   libre en la base alrededor de la torre. '       

 &  &      @ & Â&#x2018;   & @F extensiones. La segunda idea consistĂ­a en utilizar el terreno colindante para reinstalar las treinta viviendas que se Re-appropriation

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[ espacios mediados ]

%&  K  

k #  %&  @  y pretendieran quedarse en el barrio tenĂ­an esa posibilidad y se creaba al mismo tiempo una densidad   k    &

 !   & @        k  #    apartamentos que estaban en las torres, se pasa luego a operar en la parte de la base, en todo el entorno 

 K #  

   En la operaciĂłn hay un total de doscientas viviendas que estaban en las torres al principio, dos tercios se quedan en las torres y son renovadas desde el interior y el otro tercio se construye a ras de suelo   &'   %&       

 de doscientas viviendas y es mucho menor que el coste destruir las doscientas viviendas de las torres y volver a construirlas de nuevo. '     

@  & k      K  A partir del 2004 estamos intentando convencer a las personas implicadas en estos procesos sobre que no se debe demoler, no tiene sentido, puesto que es mucho mĂĄs rentable, mucho mĂĄs lĂłgico reutilizar  #  Z  @% K   

 @%     %  mĂĄs, todavĂ­a no ha comenzado las obras pero esperamos que en los prĂłximos meses estarĂĄn ya empezando.         [ k  

    

         '        estĂĄ en ParĂ­s. Son torres construidas en los aĂąos setenta, estĂĄn dentro de la ciudad de ParĂ­s, pero ya  [    

    #?   Esta es una imagen de la torre original, con una arquitectura bastante buena, que dispone de viviendas & '  K        F  % k     % de las ventanas y se aplicĂł un muro aislante con ventanas muy pequeĂąas. En la actualidad veinte aĂąos despuĂŠs de la renovaciĂłn vuelve a ser necesario hacer necesario que se        

 %       &  con esta nueva experiencia, con esta nueva propuesta. TambiĂŠn como consecuencia de la intervenciĂłn de los aĂąos ochenta la entrada sobre pilotis al inmueble  &       &?%     &    &    &? &     '       k@  

 k     # %& K  #  #      

 k  verso dentro de su vivienda, y aunque muchos no lo decĂ­an abiertamente, no deseaban que se les tocara prĂĄcticamente nada, que se alterara lo mĂ­nimo su decoraciĂłn, su casa, su pequeĂąo mundo. '  K  @  @F@# %&          k   k ^ K  &  &F   tura sobre el inodoro). Aunque en el interior las viviendas son bastantes cerradas sobre sĂ­ mismas, cuando nos acercamos a las ventanas apreciamos unas vistas muy bonitas sobre la ciudad de Paris, que ademĂĄs probablemente    [k

@ @   K      @   @     !    @   @   &    % @%  sibilidades de extensiĂłn. El proyecto se ha llevado a cabo, se ha realizado, mediante un estudio muy intenso tanto sobre la estruc     # @k%      Â&#x2018;    

   K k

 K  kK #  #  %      las posibilidades. '   K  &     k   K     & #       &       @     %&  k   

 &  @ viviendas se quedaran lo mĂĄs parecidas a su estado actual pues no se tocaba la estructura. ,        # %|    # %   K    Â&#x2018;     k   &    @     Â&#x2018; k

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295 [


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otras se intervienen tambiĂŠn mediante temas relacionados con la climatizaciĂłn. TambiĂŠn se propuso aĂąadir dos ascensores para que haya mayor comodidad para los habitantes. Igual       %  @  [   k [   k mĂĄs amplio. G    K     #?  @     # 

         K;  [ Â&#x2018;  k Â&#x2018;    # % [ k   @      & ;F        Â&#x2018;   Â&#x2018;   [ que pueden ser de veinte metros cuadrados o de cuarenta metros cuadrados. ;    K  

 &   & Â&#x2018;   % [

 &? &    k   

   ?   k

  &F   &?      [  &   k@# 

kK   # K    k # @@ k%& [ @ 

@ k segĂşn las necesidades de cada viviendas. ' @ #     #    @%%&    # ?  K   @ÂŁÂ&#x2021;­# @ @  vivienda y el otro 50 % querĂ­an cambiar, pero querĂ­an cambiar de vivienda dentro de la torre. 1K# @  [@Fk @    % %&   %    &  K     k @    &  % @   &      F G&        @   & @     %  @  # @   &        #    K  

K   &  ;  @  %   & #  #   tas discusiones, de estas reuniones que dieron lugar a soluciones prĂĄcticas para todos. Podemos ver un    %&  k# %Â&#x2018;      contaba con dos capas de amianto que dieron muchos problemas para retirarlos.   K      @# #     [ 

@#  K  k @     #&              @ # % Â&#x2018;  ;   # %   @ # % K   k       K   # %@Â&#x2018; k     &?&  "    

  K &    #     

@       # % Â&#x2018;  k   

    y a lo largo de un dĂ­a se pueden hacer la instalaciĂłn de cinco o seis mĂłdulos, por lo tanto es una obra muy rĂĄpida. )@%     

# %



k

 Â&#x2018;       k @  &         %&   de la casa. ' ?   ?         Â&#x2018;       #

 @       # %   @ [F   @  % vienda. Es por tanto como la idea de la doble piel donde el vacĂ­o se va a dilatar tanto que consigue que se pueda habitar ese espacio.

]

296 [

'   [K  

   [K # %k# %

KK @    F  % j  Â&#x2018; @ #     # %' Â&#x2018; @%

k     tres metros, dos metros mĂĄs un metro de balcĂłn. j@   &  # %k    # %  &   

K     &?# % [K k @    &?  Â&#x201A;     

  [  &    k  [         

# k  @           1@   K

 @        %&   #

 @  &    & + @    &  K  %&       

  &   #  

 Re-appropriation

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[ espacios mediados ]

El prototipo no se construyĂł con el mismo sistema de construcciĂłn que luego se iba a aplicar porque lo @  @        #

          %&  k ?

            &  K &k% % 

 #  1    

@ [    k @     ?  k@ @           @ & k   

   k k@ K   

&   K        K 

k      @? #    K  del cemento, a lo cual ya hemos respondido que es la estructura que se adapta mĂĄs a las necesidades del proyecto que hemos planteado. Este es el Ăşltimo proyecto que voy a presentar, de manera muy rĂĄpida, pero me parece necesario porque es un proyecto muy interesante porque posee las distintas caracterĂ­sticas de las viviendas realizadas en  F    % '      @%&  &  

@% presentado anteriormente del concurso. '     &    @        pero que tiene una percepciĂłn muy negativa, los habitantes que residen allĂ­ permanecen muy poco tiempo y enseguida quieren alquilar otro piso en otro lugar. En la polĂ­tica de renovaciĂłn urbana el propietarios se viĂł obligado a aceptar la demoliciĂłn de estos      K            1            K  presupuesto bastante interesante que era en torno a cuarenta mil euros por vivienda para proceder a la reconstrucciĂłn.     Â&#x201A;   k%&    ?  # &  

    @         ciento, pero aĂşn asĂ­, en el interior de la viviendas las personas que las habitaban si que tenĂ­an esa sensaciĂłn de densidad. +              

 @ @ #  &k  caso eran cuatro vivienda por planta y el problema principal que nos seĂąalaban era el de los cuartos de baĂąo que tenĂ­an menos de tres metros cuadrados, lo cual impedĂ­a secar la ropa o poner una lavadora allĂ­ o incluso problemas de accesibilidad para personas minusvĂĄlidas o para persona mayores. Eran espacios que habĂ­an sido concebidos mĂ­nimos, como la sala de estar que era muy pequeĂąa y los    k    k   % k      % carse unos con otros al cruzarse. En este caso tenĂ­an una estructura muy rĂ­gida que requerĂ­a procedimientos de construcciĂłn mediante tĂş% Kk

    #      &  &     ,Â&#x201A;           @        @F & '   @      # & +   &    k    @@    &   

 &F    &  %&   [@F     @   Â&#x2018; @ K  %&         Â&#x2018;   ?    @F &  Todo esto provoca que haya un nuevo apartamento con treinta y tres metros cuadrados adicionales con el cuarto de baĂąo y una habitaciĂłn nueva, con la zona del salĂłn que tambiĂŠn se puede ampliar. 1   

 @ #    @ [     1    @          &?# @ K     k  G&         k  @   &      &   k@      [ &k [  @ &liten que otras personas pudieran venirse a vivir a la zona.  &            @  K         @  &?    k  kÂ&#x; '  & &  

    k   k   

Â&#x2018;   que tenĂ­an previstas habĂ­an algunas ventanas que desaparecĂ­an y que eran importantes para la ventila-

Ă­ ndice

Anne Lacaton (Lacaton & Vassal)

]

297 [


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ciĂłn de cocinas y de baĂąos. TambiĂŠn consideramos la idea del parking y del terreno de alrededor. '

                  [     K        construcciĂłn anterior mediante nuevas extensiones. En este plano que mostramos se ve mas claramente, la idea de la que nosotros partimos es que las viviendas tengan caracterĂ­sticas adicionales, que tengan una calidad adicional a los espacios mĂ­nimos. Queremos que la vivienda social adquiera las calidades de la vivienda mĂĄs privada o particular y por eso & K           &     k@   #     @      Â&#x201A; ,    k  k%     &?   Â&#x201A;  para las cuestiones de la buena gestiĂłn del clima y de la energĂ­a. Todas las viviendas tienen acceso a buenas orientaciones y en los casos en los que encontramos viviendas un poco mĂĄs aisladas le hemos dado otras calidades para compensarlo. Este apartamento por   @      &@  @FÂ&#x2018;   una pieza orientada al sur. !     &  &     &             

&  #   )       @   F Â&#x2018;    

 @          1@     &?    @ Â&#x201A;  #     k  k    &k K 

 

k   k#       K K  Â&#x2018;  @   ;      

%   % Â&#x152;  [&   

  @    Â&#x201A;   @%& @  k   # #[  & ?k@ [  [     &      Â&#x201A;& '  @ goza de la calidad de las viviendas individuales.    KÂ&#x2018;            pudimos mantener las ventanas para asegurar la ventilaciĂłn de cuartos de baĂąos y de cocinas. ;      &       @K  K  

             &     &        

    @  &? aporta calidad, girar en torno a este concepto, densidad-calidad. ' &       k%    @          #  @    %&   &   ?    ?    vivienda nueva. Y permite salir de la idea de modelo mostrar que hay que crear tantos modelos como situaciones se den       [     &  K '    [       

 k @  ?#    & '

   &?  %&  @        k@  

 deramente interesante. Termino aquĂ­ y os agradezco vuestra atenciĂłn, gracias

]

%

|}}% % ~   }   ]  ]  ]K }

298 [

Re-appropriation

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[ espacios mediados ]

[ COMUNICACIONES ] ]

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[ espacios mediados ]

APROXIMACIĂ&#x201C;N A LA GENERACIĂ&#x201C;N DEL ESPACIO GEOPOLĂ?TICO. DEL VOISIN A KEATON. Ferran Ventura Blanch, Arquitecto (CĂłrdoba, EspaĂąa) Palabras clave: espacio pĂşblico â&#x20AC;&#x201C; espacio geopolĂ­tico - percepciĂłn ferranventura@msn.com

'Â&#x2C6;¤Â&#x201C;Â?, & #

K &! Â&#x2018; k[      &  ]KÂ&#x201A;K]# [   Â&#x153;k F  [        ; k      Â&#x152;     kKk k  k    k&  1@  



  #    construir la teorĂ­a de una nueva arquitectura, convirtiĂŠndose en paradigma de la renovaciĂłn de nuestras ciudades.  &?  ?  [  kÂ&#x2C6;¤¤Â&#x2C6;kÂ&#x2022;

%   & [ K     

    

 #   Â&#x2018;   ##

K   

  +ÂŻ1\ ,1    & , & Â&#x2022;

%k     Â&#x2022;

% parece que le contesta a Le Corbusier, diciĂŠndole, que no solo seguimos siendo modernos, sino que ahora ÂĄsomos hipermodernos!. ; &         K   Â&#x2018;   & k%      K        K    K    

  &  

 relaciones con lo sostenible. SerĂĄ Max Ernst y su alter ego â&#x20AC;&#x153;Loplopâ&#x20AC;?, el que deberĂ­a recorrer inicialmente 

K  @  K       # 

     relaciĂłn con el entorno y con la naturaleza. Â&#x161;,     

@  % '  ?@ #  #  k @  # %#    K    1        K&    & & 

    ? #  K       [ %   'Â&#x2C6;¤Â&#x201C;°k  F  , & #

K & Â&#x153;#  ; k!Â&#x2018;'  

 &  ,Âą2 (El evadido), donde aparece un evolucionado â&#x20AC;&#x153;Loplopâ&#x20AC;? convertido en una  k[ %   Estos espacios geopolĂ­ticos tienen que habilitarle a â&#x20AC;&#x153;Loplopâ&#x20AC;? las condiciones naturales necesarias de Kk

k     Â&#x152;    k    k @&      k  Ferran Ventura Blanch

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301 [


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lo menos los sesenta segundos necesarios para la captaciĂłn del momento por una Polaroid SX70. El arte siempre ha sido clave en la construcciĂłn del espacio y de la cultura colectiva, la Ăşltima obra de '  %   [    K      &     K     cuya base intenta establecerse en lo sostenible. G    % k  

   ?  %   k@   F   %#  '  %k&  &   K  

k el que ĂŠl consideraba como el proyecto de culminaciĂłn de su obra. Tindaya ha sido escenario de exten       Â&#x201A;  F k  &

  K #     F& Z   3           @%  &

 de amplio anĂĄlisis en sus aspectos polĂ­ticos, econĂłmicos y sociales,3 pero sĂ­ nos interesa comprender el proyecto que diseĂąo el artista y que ha sido un tanto desvirtuado tras el paso del tiempo y los traspasos   @ %     &

   ¨    @     &ÂŞ'Â&#x2018;        

   %   k  &     @F        ;            @ K k      K  @ &   # 

          % llevado a la práctica desde los colectivos en contra. Cuando Chillida decide añadir espacio a la montaña de Tindaya, es cierto, que estuvo buscando distintos emplazamientos por el mundo antes de decidirse por Fuerteventura, pero el encontrarse con un lugar que ya estaba siendo carne de empresas extractoras, que desde 1992 estaban destruyendo la montaña con sus canteras, es lo que motivó el proyecto. El poder relacionar el proceso de explotación de una cantera con el arte y la creación de un espacio es lo realmente sostenible de cualquier intervención que hoy en día se proponga en la ciudad. La relación entre   k     @    k¨    ?

 @  tipo de intervenciĂłn o hay que destruir las montaĂąas y luego repoblarlas? parece que nos quedamos contentos con volver a ver verdes estas situaciones, pero lo sostenible tiene que radicar en comprender los procesos en clave de intervenciĂłn con aprovechamiento de todos los recursos posibles, no hay otra

  #      @   ,Â&#x2018;    & #

K #  '~ \ Â&#x2014;   [K   @&      #             k      #  [   )     & 

  

  #  @    K &   @    Si Chillida pudiera ver sus imĂĄgenes de la serie â&#x20AC;&#x153;Quarriesâ&#x20AC;?4^   w  k  k!Â&#x2014; k % *& k@  &           &  #

K # k    @ 

  @        &  en la mentalidad del incansable capitalismo.      @   @  &?#%kK @K   %%  indagando por bibliotecas y leyendo constantemente, sin duda algĂşn dĂ­a se topĂł con la obra de Archigram cuando en el aĂąo 1974, Peter Cook5 planteaba varios proyectos que comenzaban a entender la naturale   @   k     F  &

 @    

 Â&#x161;   kÂ&#x161;  kÂ&#x161;     Â&#x161; K         @      F ;      

Â&#x161;G   6, mostraba una psicodĂŠlica montaĂąa    Â&#x161;Salvation mountainâ&#x20AC;? 7, que se encuentra situada cerca de Slab city en el desierto del sur # k# Â&#x2C6;¤£ ,  Â&#x2022;K%      Â&#x161;+  

  mundoâ&#x20AC;?. ]

302 [

La comprensiĂłn del espacio como resultado de la acciĂłn humana destinada al aprovechamiento de recursos es vital para la creaciĂłn del espacio geopolĂ­tico. Espacio que debe ser habilitado a base de una interpretaciĂłn de la naturaleza y de los recursos que necesitamos realmente para mantenernos con un nivel de vida que no suponga la aniquilaciĂłn del entorno. ¨;    K  @ Â&#x2018; ÂŞ% @   K   Â&#x161;,  K     K        K   Â&#x2039;Â&#x2018; &   k¨   AproximaciĂłn a la generaciĂłn del espacio geopolĂ­tico. Del Voisin a Keaton.

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[ espacios mediados ]

   ÂŞ¨&   ÂŞ¨  K  ÂŞ¨&    ÂŞ k        ,    @  #  %    k      ? el espacio, su ausencia es lo que realmente labra de materialidad al lugar. Su realidad es dimensionada a travĂŠs de todos sus sentidos altamente desarrollados, en especial el control de las dimensiones. Chillida #  #Â&#x201A; &  k @           Â&#x2018;maciĂłn a la realidad palpable. '               \  Â&#x2022;

\    K   

 ? k #     Â&#x2018;   k&    y atreverse a manipularla, siendo capaz de controlar los movimientos de su cuerpo para convertirse en un elemento mĂĄs del espacio temporal.

â&#x20AC;&#x153;Cara de piedraâ&#x20AC;?      F      &

@  &     @   &Â?       k@    &&   al que solemos estar acostumbrados a ocupar, es consciente de habitar un universo paralelo viviendo una existencia anĂłnima. Se relaciona con el espacio creando desorientaciones y desproporciones, generando un algoritmo propio de control espacial a base de su percepciĂłn extrasensorial, controlando su      

  [  ? K     ? Â&#x2022;

 es el dueĂąo del espacio lo gestiona a su interĂŠs y lo convierte en el gran actor para el pĂşblico, consigue hacernos entender el poder del control. Â&#x161;       Â&#x2030;Â&#x160;            k         ' real [...] se puede tocar. Lo que es seguro en todo caso, es que en una ĂŠpoca, sin duda de      @ K   

 % K             preciso, no habĂ­a nada de esto. El problema no es tanto el saber cĂłmo hemos llegado , sino simplemente reconocer que hemos llegado, que estamos aquĂ­. [...] En resumidas cuentas los   %    k# K      , %

    F   k 

    

#      

 haciendo lo posible para no golpearseâ&#x20AC;?. 8

1@" K     & 

  kÂ&#x2022;

       

#   &      Â&#x2018;  &   [  

! \ F Â&#x2022;

K |Â&#x161;K      &k @        k        k             @     



 '  @  ' '

 tradicciĂłn con la pesadez gravitatoria, prescinde de una base terrestre, descompone y abre el espacio, lo dinamiza y lo libera, e inventa un mundo nuevo, ingrĂĄvido, inestable, pluridireccional.â&#x20AC;? 9 1K@Â&#x2022;

    k%     

     k ĂŠsto ya se vino haciendo desde los inicios de la humanidad, pero parece que nos hemos olvidado de ello.      %      k  k  Fk 

  @    #      

 â&#x20AC;&#x153;Lo urbano y el medio ambiente natural vistos como una matriz indivisible en la cual los humanos y los procesos naturales interactĂşan.â&#x20AC;? 10

Los principales problemas del territorio aparecen cuando el hombre rompe su relaciĂłn con la naturaleza      K       &           k     k&    

k    #@&      &3   #    k          ' &   @        &  

 k             k &      Ă&#x2030;sta habilitaciĂłn de espacios incide sin duda en el recorrido y en la toma de posicionamiento de una ciudadanĂ­a mĂĄs rica y de mayor sensibilizaciĂłn. Para hablar de ciudad sostenible habrĂ­a que plantear primero una sociedad sostenible, no basada en la visiĂłn Ăşnica, en el consumo, individualismo y egoĂ­smo sin lĂ­mite. La comprensiĂłn de la naturaleza se inicia con ĂŠsta generaciĂłn de una sociedad con un carĂĄcter [  &k  @  %@ #      Â&#x2018;,      &     K  #  & KFerran Ventura Blanch

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303 [


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  k    K KÂ&#x201A;#   11 '   Â&#x201A; [ Â&#x201A;    @   k       &      

  k @ @ K  & k la gente lo que quiere es hablar de lo que entiende. Lo bueno del desgastado uso del tĂŠrmino de sostenibilidad es que ha conseguido llegar a cualquier rincĂłn de nuestro planeta, ahora solo se trata de poner los discursos en comĂşn y llegar a la acciĂłn participativa. Entender que la sostenibilidad es una actitud de las personas y tiene que ver con los hĂĄbitos12   

  #    !K    K  K      K 13 3        k# 

    kK        &kK  #  #      Â&#x201A;&  mĂĄs crĂ­tica. ' @   k %@      K     ?!3  Â&#x152;@     %  @         j@

  @  bra va al territorio.14G     % & ]   ?  k        &

k  ?k    %    K  ? En un cuento de la mitologĂ­a griega, Procusto era un bandido y posadero de Ă tica, al que se consideraba %   

 &  k  #   %      k    &  &    % ;    k Procusto la acostaba en una cama corta y procedĂ­a a serrar las partes de su cuerpo que sobresalĂ­an. Si        [&k &      Kk   &  &   %    ;KÂ&#x201A;K  k   [   F    @?       K&Â&#x152; 

 K&  &     la corpulencia de sus vĂ­ctimas a su llegada a la posada. Lo sostenible en arquitectura hasta el momento, se estĂĄ centrando en situaciones con similitud a la acciĂłn @  

 

?    ¨      ]   

       &    ÂŞ1% [  #     @   K Â&#x2020;Â&#x2020;*                  #   El seguir pensando que â&#x20AC;&#x153;bestias de chatarraâ&#x20AC;?15 pueden resolver el paradigma de la sostenibilidad solo podrĂĄ aplazar la llegada de la gran revoluciĂłn de los nuevos procesos de construcciĂłn de la realidad. 3       k      ?k F          ?   # K & &, K   @       

              ?Â&#x2018;

        en generador y regenerador continuo de vida. No estamos hablando de energĂ­a, la apuesta sostenible tiene que liberarse de lastres como el energĂŠtico que la hacen entrar en un constante balbuceo monĂłtono irremediable. '                    Â&#x2018;              k  @% @% &              @     % & ¨     aprovechar la ocasiĂłn?

]

304 [

Â&#x2030;>'Z'>'3*1;\*\,*">fZ*1;Â&#x160; 1

,,'<k\ ' % #(? Â&#x2022;

%, & 3 3²Â&#x2C6;Â&#x201C;]Â&#x2C6;Âł;Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁ

AproximaciĂłn a la generaciĂłn del espacio geopolĂ­tico. Del Voisin a Keaton.

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[ espacios mediados ]

2

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 3  ,Âą?^, Â&#x2020;Â&#x2020;Â&#x2020;wÂ&#x2C6;¤Â&#x201C;°>  #

K[Â&#x201C;°Â&#x2018;Â?Âł   Â&#x2013; %kÂ&#x2022;Â&#x2122;^1 w

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! Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ

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Ferran Ventura Blanch

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[ espacios mediados ]

DEL APARTAMENTO DE VERANO A LA VIVIENDA POSIBLE. Juan Gavilanes VĂŠlaz de Medrano, Arquitecto. (MĂĄlaga, EspaĂąa)

Palabras clave: movilidad europea - vivienda mĂ­nima - turismo InstituciĂłn: Trabajo parte de la Tesis Doctoral inscrita en la E.T.S. de Arquitectura de Madrid K$ @ 

[ INTRODUCCIĂ&#x201C;N ] En medio de la EspaĂąa ensimismada de la primera mitad del siglo XX, la derogaciĂłn de la resoluciĂłn de la ONU en 1950, contra el rĂŠgimen del general Franco1k  Â&#x2C6;¤£³

!   los EE.UU, suponen el inicio de una sucesiĂłn de cambios, que sin ser lo previsto inicialmente por el rĂŠgi k   [    

k  #        modernizaciĂłn demandada desde el inicio del siglo XIX. Como consecuencia de ello, los procesos vividos en la Costa del Sol a principios de los aĂąos 60 del siglo Â&#x2020;Â&#x2020;k    & k  

   k   

   

    K#    &[ @ & K    

      [ k # &  Â&#x2018;  1K @    

  territorio espaĂąol, mĂĄs cercanas a las ciudades principales y que sirvieron como lugares del ocio incipiente al turismo nacional. ' 

#  k@      @#     @ 

 @        k#     @&        [  K Aunque una parte de su producciĂłn tambiĂŠn nutriĂł al turismo nacional, la Costa del Sol se convirtiĂł en poco tiempo, y gracias, sobretodo, al desarrollo y homologaciĂłn de su aeropuerto, para dar servicio a       k  #[    k          principalmente provenientes del Reino Unido, Alemania y de los PaĂ­ses Escandinavos. ]

'    Â&#x2018;

     k @         [  # %

   

k %&    & @#  

   

    @         %

  , #   &[       @    

  [      K           %

   [  &   #  @     #  ?

 2.

Juan Gavilanes VĂŠlaz de Medrano

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307 [


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Â&#x2030;!'+,"Âľ1Â&#x160; Se pretende en primer lugar establecer una selecciĂłn de los modelos de apartamentos de turismo mĂĄs  K [     ?        '  K# %  

         Â&#x2C6;¤°Â&#x2C6;Â&#x2C6;¤°¤k  

   Â&#x2018;     k     ?    #  '  

  Â&#x201A; [,   ; k  +  "

     ; Â&#x2C6;¤°Â?k@K &  

   & "   #3, y por tanto, algo mĂĄs extensa que la conocida como tal en la actualidad. En segundo lugar se ha propuesto un anĂĄlisis, desde el interior de las cĂŠlulas de vivienda de los apartamentos elegidos, comparando las relaciones entre sus partes, su relaciĂłn con el entorno y descubriendo   @  

 @   @      k Â&#x2039;Â&#x2018;&   &               Â&#x201A;  %&  k  #    [  k  K      K@ tualicen las originales.4

Â&#x2030;'Â&#x2020;;**<3+',>1\1Â&#x160; '    %&  #       ,  tamiento temporal, permitĂ­a pensar en otras relaciones entre ciudad e individuo, mĂĄxime aĂşn, si el destinatario pertenecĂ­a a una cultura mĂĄs avanzada que la nuestra, principalmente centroeuropeo e incluso         

k %&    K  kk& Â&#x2039;  

 diseĂąo de las habitaciones mĂ­nimas.     ?1

  5k   'F@ F k#        

  @ 

k   [   K k   [ &  1@   K      

  # K &k 

k@  #   versas situaciones de partida, nunca del todo experimentadas previamente. Esto conlleva a la apariciĂłn  ?  

  @   #    

  

   

   &    Â&#x201A;%  Cabe citar tambiĂŠn el hecho de que son agrupaciones de viviendas muy sensibles en su relaciĂłn con el entorno prĂłximo, normalmente poco urbanizado en origen y singular respecto a la ciudad actual, rodea 

       %      

k   de los casos, tendrĂĄ una gran presencia la terraza, tanto por dimensiones como en su ubicaciĂłn, entendida como espacio exterior de apropiaciĂłn por el habitante6, como estancia exterior de uso privado. Terraza  &        @    

      7. Algo que determina tambiĂŠn la disposiciĂłn de los apartamentos para no inmiscuirse en las ansiadas vis @   ?    Â&#x2018;   

  

     lugar de su correspondencia.  #[     K   

@ K  F °Â&#x2021;'Â&#x2018;  @  se quedaron en el papel sino que llegaron a ser realidad construida y habitada, aĂşn presente en la ciudad   

   k     k K   @ 

  F     ! k  &  [  #      

 & ;   K

       K  k    ?  k@%

    

   @     mo.8

]

308 [

Por aĂąadidura, nos encontramos en un momento actual en el que necesariamente se empieza a cuestionar el modelo de vivienda colectiva que nos ha relegado la aplicaciĂłn de la normativa todavĂ­a en uso, y posterior al arranque del turismo. Esta normativa da origen en la mayorĂ­a de los casos a viviendas que  #              Â&#x201A;     

          otras circulaciones y que no atiende a otros tipos de convivencia posible y cuya distribuciĂłn supone una K @     # &KÂ&#x201A; %&   ,   Â&#x201A;  #    [[#    k     &?

   #     &   KÂ&#x201A;[ &

      

%    [Â&#x2039;Â&#x2018;&F    Del apartamento de verano a la vivienda posible.

Ă­ ndice


[ espacios mediados ]

Apartamentos La Nogalera, Torremolinos, 1961

Â&#x201A; k  @    

  &     ,1#  K[9, cuenta que el hecho de integrar la pequeĂąa cocina en la zona de estancia del apar  

k#K @          [@ &  k    & 

  @ & K  #& K          visitĂł el piso piloto. Desde esta lĂ­nea se puede decir que tambiĂŠn ha evolucionado la sociedad con la                &      K    K    @       & #   %&      K  K  &  ?  @%  K              

k@  %      &     K@  &?    &#  F     k 

 k   F    

 

K @ observar en estos apartamentos de los 60 desde su diseĂąo y reconocible entre otros por las relaciones entre estancias. '  

     [Â&#x2018;#    Â&#x2039;Â&#x2018;&  10. No se habita necesariamente todo el aĂąo, se denominĂł estacional, ni menos desde una actividad productiva integrada en la ciudad, y no siempre va dirigida al mismo tipo de habitante, se desconoce al turista @& K     k%     Â&#x201A;    @ #  k un momento en el que el debate estĂĄ mĂĄs dirigido hacia cuĂĄl debe ser la vivienda mĂ­nima actual. Por lo tanto los prototipos de los aĂąos 60, inicio del turismo moderno en EspaĂąa, con su componente de inves K    k       #     #    experimentadas, por el tiempo que llevan construidas, que deben volcarse en el problema actual y sacar partido de ello. No es casual que gran parte de estos apartamentos turĂ­sticos sean habitados ahora, no por turistas, sino por ciudadanos que viven allĂ­ todo el aĂąo, como consecuencia de haberse integrado en      

     Kk     @   %      [      @% #    #  && @ #         

 

>    ,3 K k   ]![K1

 , k @ 

kÂ&#x2C6;¤°Â&#x2C6;|11 La primera cĂŠlula que nos ocupa corresponde a uno de los bloques principales, donde las entradas se # Â&#x201A; ?    , & &   [ &# ciadas, por un lado la que integra acceso, aseos y dormitorio y por otro la gran zona de estar, cocina y terraza. Es interesante la secuencia de entrada. La puerta de ingreso al apartamento no encara directamente el espacio del estar sino que al alinearse con el ĂĄmbito de acceso al dormitorio y sin necesidad de cerrar, se produce un giro, un breve recodo que protege a la estancia principal dotĂĄndola de cierta intimidad. La gran sala de estar prĂĄcticamente ocupa el largo de la cĂŠlula, ubicĂĄndose en el extremo interior el  k@   K &  

k  &&@     por una cama volcada al salĂłn salvando asĂ­ la precariedad de ventilaciĂłn. Otro rasgo importante es la &   #  Â&#x2018;     

k#        @ [ rotundo es su relaciĂłn con el espacio de ocupaciĂłn exterior. El lugar de la cocina, de tamaĂąo mĂ­nimo, Juan Gavilanes VĂŠlaz de Medrano

Ă­ ndice

]

309 [


htmhc

Apartamentos La Nogalera, Torremolinos, 1961

@[        k& K    k @#      k%  &         @#     & ,   #    k # [  K que permite distintas maneras de usarla y que la convierte en una estancia mĂĄs con una de sus caras abiertas al exterior. ,  

  

Â&#x153;ÂŹkÂ?Â&#x2C6; Â&#x201C; #  Â&#x2C6;Â&#x2021;kÂ&#x2C6;ÂŹ  %   ÂŹkÂ&#x2021;Â&#x153; m. La terraza es de 14,54 m2. , ?  & @     @        de que el hecho de tener tres dormitorios obliga al uso de una galerĂ­a abierta que permite la ventilaciĂłn   #  +  &    %  @      @  %   

 @    K k    ,    ? &    #      

 @  K   ;   

  &#  k estar, de uso diario y la de dormitorios para uso nocturno, separadas por una puerta, distinguiĂŠndose el dormitorio principal por la inclusiĂłn de un aseo en su recinto. La disposiciĂłn de la cocina es idĂŠntica a la  

 k   K   @       & pero con una dimensiĂłn menor, que se compensa con la terraza independiente del resto que posee el  

   ,       

  K Â&#x2018;   #    % 

 [   ' K     

Â&#x153;Â&#x2021;kÂ?° Â&#x201C;k #  Â&#x2C6;Â&#x2021;kÂ&#x2C6;¤  %    6,98 m, la terraza principal es de 7,18 m2 y la del dormitorio mayor es de 3,33 m2. La galerĂ­a de acceso

 % 

Â&#x2C6;kÂŹÂŁ   Â&#x2C6;kÂ&#x2C6;ÂŁ  Â&#x2021;kÂ&#x153;Â&#x2021;    En ambos casos llama la atenciĂłn la inclusiĂłn de una chimenea, lo que indica la posibilidad de alargar el uso del apartamento a unos meses no tan benignos como los de verano.

) & '  k   ]![K>#G }"    k @ 

kÂ&#x2C6;¤°³|12 Las cĂŠlulas de apartamentos del interior del bloque principal atienden a una disposiciĂłn por la que se complementan sus distribuciones.13

]

310 [

En primer lugar aparece un apartamento de tamaĂąo reducido para dos habitantes. La entrada se produce  ? &    k    k@ #    k que da paso a una estancia principal donde estĂĄn mezclados el uso diurno y el nocturno y que vuelca su espacio a una terraza con una dimensiĂłn muy generosa respecto al interior y que se convierte en la estancia principal de la vivienda. ,  

³¤kÂ&#x153;Â&#x153; Â&#x201C; #  °k¤  %   ÂŁkÂŹÂł    12,49 m2.

Del apartamento de verano a la vivienda posible.

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[ espacios mediados ]

Apartamentos Skol, Marbella, 1963

'K    # , @F  &  # %  ' &  k  &?   k#    

  k   das, tanto aseos y cocinas que ocupan la posiciĂłn mĂĄs trasera y secundaria pero incluso con lavadero, donde el aseo lo separa de la terraza del dormitorio. En este caso el cuarto de estar y el dormitorio estĂĄn separados en dos habitaciones independientes de una dimensiĂłn mĂĄs generosa que la anterior, cada una de estas estancias posee una terraza propia y la dimensiĂłn del dormitorio permite albergar alguna cama mĂĄs. Llama tambiĂŠn la atenciĂłn respecto a otros casos la independencia de la cocina y su distancia con el comedor. ' K     

°Â&#x153;kÂ?Â&#x201C; Â&#x201C;    Â&#x2018; , 11,33 x 4,36 m y 8,32 x 4,07 m, con la terraza principal de 10,58 m2, la del dormitorio de 7,32 m2 y el lavadero de 6,11 m2.

1  

;Â&#x2014; k! &k![K!?1&  k @ 

kÂ&#x2C6;¤°³14 '          ?@ &  k &?  interior mediante pasillo abierto en los extremos. Por un lado utiliza una cĂŠlula en dos alturas con entrada  ? & @ # @F     k@    en doble altura de 4,50 m de altura con un gran ventanal a la terraza que tambiĂŠn posee una generosa         1 ?  @ % Â&#x2018;   & a la planta alta donde se sitĂşa el dormitorio dotado de baĂąo. La disposiciĂłn y el volumen de la estancia principal nos recuerdan varios episodios del Movimiento Moderno que redundan su interĂŠs. ,  

³¤kÂ?ÂŁ Â&#x201C; #  ÂŁkÂ&#x201C;¤  % ÂŁk³°  @   de 9,67 m2. La cĂŠlula simple que se dispone en una sola altura se disgrega en dos bandas, una de acceso y salas secundarias de servicio y cocina y otra donde se sitĂşa el dormitorio a exterior y la sala de estar donde    K   &Â&#x201A;@          k@ permite un segundo ĂĄmbito en esta sala. ,   

   Â?Â&#x201C;k°Â? Â&#x201C;k   #    Â&#x2C6;Â&#x2021;kÂ?Â&#x201C;     %     ÂŁkÂ&#x2021;Â&#x2C6;  ,      Â&#x201A;      Â&#x2C6;Â&#x2021;kÂ?Â&#x201C; Â&#x201C;  Â&#x2018;  Â&#x2018;        Â&#x2C6;Â&#x201C;kÂ?Â&#x201C; Â&#x201C; ' 

   

  k            K  Â&#x2039;Â&#x2018;  K k    & #   Â&#x2018;   k   &  @      #       

 

    ! k,G  ]1 F?  k" Z  GK }1

  MirĂł, arquitectos. 1964..15 Juan Gavilanes VĂŠlaz de Medrano

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]

311 [


htmhc

Apartamentos Punta de la Mona, La Herradura-AlmuùÊcar, 1964)

,&Â&#x201A;@   K      

 K # [& ta determinan estos apartamentos donde la disposiciĂłn escalonada permite unas terrazas de grandes              K           @ K       K  ,    &      kK    &        ;K           # Â&#x201A; ?  @      

  ? 

 

 Se muestran dos disposiciones para apartamentos de dos dormitorios a partir de un mismo esquema, lo @      Â&#x2039;Â&#x2018;& Por un lado la de la izquierda donde la sala de estar se dispone Ă­ntegramente en paralelo a la terraza subdividiĂŠndose en un ĂĄmbito mĂĄs recogido con chimenea y otro mĂĄs abierto de relaciĂłn directa con el exterior aterrazado. Los dormitorios se sitĂşan de la siguiente manera. El principal orientado hacia el patio de acceso y el otro hacia la terraza. '  

  % #   &          K       &    k  @     #  @    & &    Â&#x2018;         

  establece a los lados del estar, abriendo el principal a la terraza y el secundario al corredor escalonado de acceso a viviendas. En ambos casos tanto la cocina como el aseo ocupan el ĂĄngulo mĂĄs interior del apartamento. La terraza

#    K @          k  &                 #      libre de las vistas de la playa de La Herradura. ,  

°¤kÂŹÂ? Â&#x201C; #  Â&#x153;k£°  % Â&#x2C6;Â&#x2C6;kÂŁÂ&#x2021; '       16,10 m2 la terraza es de 94,14 m2 de los cuales Ăştiles son 45,79 m2 y el resto se corresponde con las   

 

>      k    ]![K1

 , k @ 

kÂ&#x2C6;¤°Â?16

]

312 [

,     

 K  %    

+  tamentos simĂŠtricos en los extremos y uno resultante en el centro que integra la comunicaciĂłn vertical.        

  Â?£² @     [Â&#x2018;   # %       K   intimidad de los espacios privados exteriores.7 ,&  & #  &#  k   K   posiciĂłn de los apartamentos de La Nogalera. Una de ellas recoge la cocina y la sala de estar, que actĂşa como gran distribuidor, a travĂŠs de la cual se accede a la otra banda, que es la de los dos dormitorios, Del apartamento de verano a la vivienda posible.

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[ espacios mediados ]

Playamar, Torremolinos, 1964

, 3  k   kÂ&#x2C6;¤°£

con un aseo comĂşn y otro ligado al dormitorio principal. La cocina se encuentra en el extremo de acceso desde el gran vestĂ­bulo de entrada y la terraza completa el apartamento, disponiĂŠndose de manera gene # ,        K  

 ,  

¤¤kÂ&#x201C;° Â&#x201C;k #    Â&#x2C6;Â&#x2021;kÂŹÂł  %   Â&#x153;kÂ&#x153;Â? ,   es de 32,87 m2. '  

  k    k K    

   @ los dos dormitorios se colocan uno a cada lado de la sala de estar, aumentando su labor de articulaciĂłn  %        #         al espacio exterior. ,    ?  ÂŹÂŹk£° Â&#x201C; #    ¤kÂŁÂ&#x2021;  %    de 9,50 m y con una terraza de 31,41 m2.

,  3  k    ]![K 1

  \     } ! ?  1&  k  @ 

k 1965.14 Es este uno de los proyectos en los que se da una mayor componente urbana en el sentido en que su relaciĂłn con el exterior es mucho mĂĄs discreta que otros, debido quizĂĄ a su ubicaciĂłn, algo mĂĄs apartada    K   

  ' 

  @         

@#   k       con la cocina siguen permitiendo el aprovechamiento que hemos comprobado en anteriores propuestas. En esta cĂŠlula la sala de estar, tambiĂŠn cuadrada, modulada a partir de 4x4 mĂłdulos de 1 m2, se caracte  @   

  k#    K  & ,  

  K #      Â&#x2018;     &?%    @ comparten dos de los dormitorios, a modo de tribuna de planta triangular en voladizo17 protegida por una celosĂ­a de lamas de madera. ,   ?Â?¤kÂ&#x153;Â&#x2021; Â&#x201C;k #    Â&#x153;kÂłÂ?  % °kÂŹÂŁ Â&#x201C; terraza es de 3,80 m2.

, ! k   ]![K,1#  K[k @ 

kÂ&#x2C6;¤°£]¤18 ]

Nos hallamos en este caso ante una de las propuestas mĂĄs utĂłpicas por su ambiciĂłn y atrevimiento y a la vez tan real como las anteriores al llevar mĂĄs de cuarenta aĂąos en pie. ' 

            K k

          , &Â&#x201A;@      %     ]] 19, propia de una #  & K@         Juan Gavilanes VĂŠlaz de Medrano

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313 [


htmhc

Los Manantiales, Torremolinos, 1965)

Para ello la banda de terraza, espacio de uso a modo de estancia privada de exterior, como en los casos anteriores, se comporta ademĂĄs como un pasillo distribuidor que va a permitir el acceso desde la entrada a la cĂŠlula, hasta su ingreso en la mediaciĂłn de la misma, en el espacio interior. Una banda zigzagueante @ &@ 

 @&  Â&#x2018;      [  , protecciĂłn perimetral del borde externo de la terraza se muestra mĂĄs tupida cuando puede haber cerca           & &  &Â&#x2018;   De tal manera todas las estancias vivideras, sala de estar y los dos dormitorios abren sus huecos al espa      @   Â&#x201A;  

,   #     @    K  @  

     K  con el salĂłn de manera explĂ­cita bordeada por una pequeĂąa barra que sirva de manera radial. ,   ? Â&#x2018;   Â?¤kÂŁÂ&#x2C6; Â&#x201C;k #    ¤kÂ?°  %  medio de 6,18 m y la terraza es de 21,23 m2. [ CONCLUSIONES ] Sin duda alguna estamos ante un territorio en el que en un muy breve intervalo de tiempo se originĂł una    [#? ? kK 

 [       '  Por otra parte la intromisiĂłn desde el interior de las cĂŠlulas habitacionales nos depara cierta sorpresa. '% % @

  K            #   situaciĂłn nueva, por venir, nos traslada la sensaciĂłn de que realmente se investigĂł desde el proyecto por parte de estos arquitectos, para dar el primer paso, algunos con experiencias previas, otros con menos. El estudio de casos nos permite comprobar que la variedad de propuestas poseen como denominador comĂşn el permitir una relaciĂłn muy amplia entre los espacios interiores. En ciertos casos es la presencia centrada en la distribuciĂłn de la sala de estar la que articula el resto, no queriendo ocultarse y convirtiĂŠndose en el lugar comĂşn de relaciĂłn de sus habitantes. La relaciĂłn con el exterior, en busca de vistas   #       K &     @     #    ?       ]Â&#x2018;         & ; #     #  #  %        &  ?    k     Â&#x2018;   Â&#x2018;   

@  %& & ]

314 [

 

 k     

k@     @  k miten vislumbrar una amplia gama de posibilidades de adaptabilidad a cambios de residentes, o bien consintiendo compartimentaciones aĂąadidas o bien por la eliminaciĂłn de particiones que amplĂ­en las                &    

k &  que los apartamentos para el turismo de los 60 del siglo XX en La Costa del Sol son capaces de aportarnos aĂşn un abanico muy rico en cuanto a las soluciones que proponen, por la relaciĂłn de ĂĄmbitos que muestran, por la conexiĂłn con el exterior y por sus dimensiones. Unido al dato de que en la actualidad se usan en la mayorĂ­a de los casos como vivienda estable para sus habitantes, experiencia que desde Del apartamento de verano a la vivienda posible.

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[ espacios mediados ]

   

%    

%    [ #     

  vivienda del siglo XXI.

Â&#x2030;>'Z'>'3*1;\*\,*">fZ*1;Â&#x160; 1

>Â?;k1^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;w*      #   [  F ÂŁÂ&#x2021;'1*',1Â&#x152;Â&#x2013;13"Â&#x2013;

^w1 @   K Â&#x2020;Â&#x2020;| EspaĂąa. CatĂĄlogo de la EXPO 2000 Hannover. Madrid: Sociedad Estatal Hannover 2000 / Tanais Ediciones. 2000, pp. 140. ISBN: 84-496-0079-0 cartonĂŠ, 84-496-0080-4 rĂşstica.

2

!>1,';Z,")'>1!^Â&#x2C6;¤Â&#x201C;w,1 @       ; ![K|) ![K}1  

! &  ciĂłn: Serie: Studia malacitana. 1982, pp. 75. ISBN: 84-74960703.

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1  & " k" k![K[ %   #wk  !   *#         +  ^Â&#x2C6;¤°Â?]Â&#x2C6;¤°Â&#x153;w 4

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10

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11

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    ,3 K k   ^![Kw> G K 1 @   k3²³kÂ&#x2C6;¤°¤Â&#x153;°]ÂŹÂł*;;3 0018-3237.

12

,1]GÂ&#x203A;k>^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;w K  '}) & '  k![K> 1 @ 

k3²Â&#x2C6;ÂŁÂŹk Â&#x2021;Â&#x2C6;}Â&#x201C;Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;kÂ&#x2C6;Â&#x2021;ÂŹ*;;3|Â&#x2021;Â&#x201C;Â&#x2C6;Â?]Â&#x2C6;Â&#x2C6;Â&#x201C;Â?

13

!>1,';1`1+1;k'^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁw>#,]G ^ ] w  *    1 @   Â&#x2021;Â&#x201C;  &k">kZ 1 @  tura ContemporĂĄnea. 2005. ISBN 84-609-7723-4. 14

1 % '  !?Â&#x203A; 

15

FundaciĂłn COAM-Madrid, Legado Fernando Higueras.

16

LAMELA, C. (2005) Estudio Lamela, arquitectos. Madrid: RaĂşl Rispa / Estudio Lamela SL / Tanais Arquitectura. 2005, pp. 149. ISBN 84-496-0123-1. DL M-16020-2005.

17 >)*Â&#x203A;1\>'>k"^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;w     F °Â&#x2021;'1*',1Â&#x152;Â&#x2013;13"Â&#x2013;Â&#x152;11^w1 @   K Â&#x2020;Â&#x2020;| EspaĂąa. CatĂĄlogo de la EXPO 2000 Hannover. Madrid: Sociedad Estatal Hannover 2000 / Tanais Ediciones. 2000, pp. 200. ISBN: 84-496-0079-0 cartonĂŠ, 84-496-0080-4 rĂşstica. 18

1"f3k,1^Â&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x2C6;w 

, !    > 1 @   3²Â&#x2C6;Â?ÂŁÂ&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x2C6;kÂ&#x2C6;Â&#x201C;*;;3|Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;Â?]Â&#x201C;Â&#x153;Â&#x2021;°

19

,)1;k!^Â&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x2021;w'  ,1#  K[  *k" ¤  Â&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x2021;1F Â&#x2020;Â&#x2020;Â&#x2020;*Â&#x2020;3Â&#x201A; Â&#x2C6;Â&#x2C6;Â&#x153;Â&#x2021;Â&#x201C;; 

+   MĂĄlaga. 1970, pp. 1-2.

]

Juan Gavilanes VĂŠlaz de Medrano

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315 [


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]

316 [

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[ espacios mediados ]

CASAS PRECOCINADAS Luis Machuca Casares, Arquitecto. (MĂĄlaga, EspaĂąa) Palabras clave: sociedad â&#x20AC;&#x201C; sostenibilidad â&#x20AC;&#x201C; vivienda experimental InstituciĂłn: Tesis doctoral en la Escuela de Arquitectura de MĂĄlaga, UMA. info@luismachuca.com

[ INTRODUCCIĂ&#x201C;N ] Ante la situaciĂłn actual y esperanzadora con la apariciĂłn de empresas que lideran la imagen del hogar &  

      k 

  &  K Â&#x2018;   sibilidades reales que tiene de materializarse un ideal que a lo largo de la mitad del siglo XX ilustraron  %  @ 

   

&     & K]k        @      

  %& & #&    ?       #   [   k    k  & #     [Â&#x2039;Â&#x2018;&Â&#x2018;K   

Â&#x2030;!'+,"Âľ1Â&#x160; ;K  K  &    #        % 

#        %  &   

 %@  K

#   #       

  

k K      @ 

 @ % &   & &   concepto de Plug-in. '[ %#           K    & @   %  k    Â&#x2018;

@ #        &  ]

Â&#x2030;'Â&#x2020;;**<3+',>1\1Â&#x160; ,  @    &    k  %% %       %

 %  1%    Â&#x2039;Â&#x2018;& 

  Luis Machuca Casares

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Â&#x161;    !

 ?    K   |  &     & @K    ?  Â&#x152;  &    # Â&#x152; @  

 K @      de desplazarse todos los dĂ­as y exigen una sostenibilidad energĂŠtica de la casa debido a una necesidad    #    ' k

  @  personal mas plena. ¨[        @    ?  

   &   Â&#x2039;   & ÂŞ Ahora sabemos que la cultura moderna se basa en una interdependencia de la arquitectura con el mobiliario, los electrodomĂŠsticos, las prendas de vestir, los vehĂ­culos y los bienes consumibles: todas las caracterĂ­sticas y aspectos adquiridos de la vida moderna.   k

#     [     & | @     continuamente como escenario para la puesta en valor de productos asociados a un estilo de vida pues su presencia es capaz de transmitir al mundo de las imĂĄgenes la caracterizaciĂłn de un determinado nivel de vida. j 

k @   

   k  @ # 

   ' %

          %   @    K     

  Â&#x2018;    & K [  ?    %  arquitectos.      '  &        &

@%  Ray diseĂąaban o adquirĂ­an, llegĂĄndola a convertir en un icono estilĂ­stico mediante la divulgaciĂłn en pelĂ­culas y libros que ellos mismos realizaron.

]

318 [

,   Â&#x161;     k *Â&#x2022;'1^; wk!)*^wG&  ^> ) wk   patrocinadores contemporĂĄneos de la nueva moda en el hogar, que incluye productos modulares produ       

   &    *Â&#x2022;'1^@  &?     G&  w    & [K   \ Â&#x2022; Â&#x2014;^@K Â&#x161;vienda inteligenteâ&#x20AC;? en sueco) estĂĄ dirigida prĂĄcticamente al mismo tipo de gente que compra sus muebles. \ Â&#x2022; Â&#x2014;%  #

 %      ; k  

&  k  %k&       3 Kk  > ) 1@       

    k

 &

F  #   nueva elecciĂłn a los compradores de viviendas. 1    @*Â&#x2022;'1@k 

k%    #   k!)*%     &    Â&#x2018;    K#  |   K  â&#x20AC;&#x153;la casa de la maderaâ&#x20AC;? y despuĂŠs del ĂŠxito obtenido â&#x20AC;&#x153;la casa de la ventanaâ&#x20AC;?1 #     y cuidado en sus diseĂąos, la empresa encarga sus construcciones a reconocidos arquitectos y artistas    #    &

  &  #   & @ 

K K #  Casas precocinadas.

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[ espacios mediados ]

)     k    );1           , @   %>  >  k@#  K     Â&#x201A;  

@ #       &  !    k¨  [          &    k    + Â&#x2018; 

 #  ÂŞ ;k   F   k@&    [ Â&#x152; & K kÂ&#x2018;  

K  &     #    



 

  una empresa comercial. , K    @ #              @   *     %    F       

      &  &

F  PodrĂ­amos estar hablando de una autĂŠntica â&#x20AC;&#x153;arquitectura precocinadaâ&#x20AC;?, basado en el precedente de la Â&#x161;    G Â&#x2022;   %   @     F      

k# @  Â&#x201A;         [    K  # [   ,  ?

    #&       *Â&#x2022;'1 !)*     & @ @     Â&#x2039;Â&#x2018;&k @?  &?     ' ?  k    k [  &    @&  un nĂşmero mayor de gente. Las casas mĂĄs econĂłmicas renuncian a mĂĄs recursos para vivir y permitirse

 Â&#x2018;   k    k  %   [ Â&#x2039;   K          propiedades inmobiliarias. Fomentan la experimentaciĂłn, ya que se corren menos riesgos con la compra, k  [@&k [#[ @       #      tradicionales, de precio mĂĄs elevado y menos innovadores. Un caso hipotĂŠtico podrĂ­a ser una casa eco  @       F  k    &

k [  e incluso mĂĄs econĂłmica. '

      [   F k@ F  #& cantes competirĂ­an para ser lĂ­deres en el mercado. ¨(                  #             k   &    & #          antes mencionadas? Simplemente necesitarĂ­amos una estructura primaria donde colocar nuestras casas, es lo que a lo largo de los aĂąos sesenta se ha denominado como â&#x20AC;&#x153;Plug-inâ&#x20AC;?, aunque previamente ha recibido nombres tales como el sistema de â&#x20AC;&#x153;la botella y el botelleroâ&#x20AC;? ,o â&#x20AC;&#x153;megaestructuraâ&#x20AC;? que a continuaciĂłn analizaremos para K   &@   #    La botella y el botellero ,)%&  ! Â&#x2C6;¤Â?Â&#x153;      @, &         [       @  %&             >    2 y de iguales caracterĂ­sticas al posterior Plan ObĂşs3^1 Kw  # K  K k   

       & K         K    & &      k  >   

   & & k1 Kk   

 %&

   &    '      ,) @ &

  &

| â&#x20AC;&#x153;Una botella puede contener champagne, licor, o sĂłlo vino corriente, pero de lo que estamos hablando in &    # Â&#x;&F     K   &       @kk %k

 

    Â&#x;j%&  #&      &

       &   [ &     3   &        K       k     @    ?      Â&#x;      @   @ K @ se pudiera llamar estructura portante. O mas simple, un botellero. SĂłlo tenemos que poner las botellas Luis Machuca Casares

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319 [


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+& , & ,&

&



en el botelleroâ&#x20AC;?4.     , &   @ K  ?@  @ le hizo Armelle Lavalou se extrae lo siguiente: Â&#x161;;  K ?# , & jk   k  ?  %      que no reconozco en las palabras de los demĂĄs. Con todo, nuestras ideas sobre la arquitectura eran completamente distintas. Solo hice para ĂŠl detalles de sus construcciones. Para la Unidad de HabitaciĂłn,  

  #   ?@ #   Â&#x201A;  Â&#x152;  &?  ?

   de acceso al entresuelo. Me parecen bastante logradas.   %&        

@& G&   ! k #  @ & 1@      & @    en el proyecto. Ya se sabe que la Unidad estĂĄ compuesta de cĂŠlulas que se inscriben dentro de una es   % Kk# &

 k &

    

' k ! k   j %&&         , & k    

% Kk  &          ?      #&       ?#  &

   K     &    K    # 

' K  @    @  &#K k

Kj   %&&  ? 



?    k

   Â&#x;5 PruvĂŠ decepcionado por no haber realizado la idea en la que una estructura de hormigĂłn armado sea portadora de habitĂĄculos de construcciĂłn industrial y ligera se presentĂł al concurso de la Ciudad Universitaria de Nancy en 1949. Una de las partes era una residencia universitaria de estudiantes que desarrollĂł siguiendo el concepto de la botella y el botellero. '@

  % K    Â&#x201A;         nes, circulaciones, sanitarios y cocinas. Las habitaciones individuales son cĂŠlulas metĂĄlicas enteramente  #&  k@        [ K % ? &  el corazĂłn central.

]

320 [

A pesar de todo, el gran logro de La Unidad de HabitaciĂłn y aumento de la popularidad de Le Corbusier    [  K          Kk   

 

, busier no investigĂł mas allĂĄ de lo que lo habĂ­a hecho en Marsella pero le sirviĂł para encender una llama @ [K 

Megaestructura +&  

 &     ÂŁÂ&#x2021; 

   & #    @ &kK   @ 

  &  Â&#x2022; K @ se denominĂł â&#x20AC;&#x153;grupo metabolistaâ&#x20AC;? al subyacer en su teorĂ­a metodolĂłgica que el proceso de gestiĂłn de Casas precocinadas.

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Â&#x161;)&  [ Â&#x2022;  Â&#x2022;Â&#x2014; Â&#x2014;

una ciudad es parecido al proceso metabĂłlico de un vegetal, expusieron en el congreso CIAM/Team- X celebrado en Oterloo en 1959, por primera vez en el mundo occidental una exposiciĂłn clara del proyecto  &  Â&#x2022; Kk      k    

   &  k  [ Â&#x2022;  Â&#x2022;Â&#x2014; Â&#x2014;k  Â&#x161;, ! Â&#x152;    % & Â&#x152;   #   

 [@ ' &        #     K               

  

   Â&#x2022;Â&#x2014; Â&#x2014;|Â&#x161;  Â&#x2C6;¤£k    

  &  k   &   

kÂ&#x161; Â&#x2C6;¤£¤k 

     &   1@ &   

       â&#x20AC;&#x153;Ciudad OceĂĄnicaâ&#x20AC;?6 de 1962 sobre la bahĂ­a de Tokio. 1   Â&#x2C6;¤£¤  

Â&#x2022;Â&#x2014; Â&#x2014;kK  

   &  k@ sin usar esta palabra: Â&#x161; Â&#x2014;   k  % [  k  @   @   %   Â&#x;,K        & K  K k   k k #   '   @  % &     %  '  

 @ 

#   G ?   

k uno permanente y el otro transitorio. El elemento estructural estĂĄ concebido como un ĂĄrbol- elemento permanente- con las unidades de vivien % ] 

   ]@ &

 KÂ&#x201A;  

 +     k      k        k     permanece.â&#x20AC;?7  F ?@#  K    &     

@%&  & kÂ&#x2C6;¤°Â?kZ %Â&#x2014; !Â&#x2014;&  Â&#x161;* K    Z Â&#x161; Mega-estructuraâ&#x20AC;? como: Â&#x161; K        @  &

  #            ,

   K %% %  &' 

  k K   ' K   & @     Â&#x; 1@ [ # ?k    @ K   Â&#x2022; K F        

  K   k   K    la propuesta de Tange: Â&#x161;#   % k@  K#   k [      &&k@       8 1@  F ?k>%Â&#x2013; Â&#x2018; k&&

    

 K #'  +Luis Machuca Casares

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321 [


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sign, Barkeley, prĂłlogo de su inestimable megaestructure Bibliography con una introducciĂłn que proponĂ­a    K&  K     &  | 1. Contiene unidades modulares. 2. Es capaz de una ampliaciĂłn grande y aun â&#x20AC;&#x153;ilimitadaâ&#x20AC;?. Âł'    @   ]  %#    k %&   #&  

K ]     ^   k%&   k  @F    

  wÂ&#x152; 4. Es un armazĂłn estructural al que se supone una vida Ăştil mucho mĂĄs larga que la de las unidades menores que podrĂ­a soportar.â&#x20AC;?9 'K    &   #     

  G kÂ&#x2022; Â&#x2014;~ o de la â&#x20AC;&#x153;Ciudad del espacioâ&#x20AC;?, de Isozaki, constituida por viviendas soportadas sobre mĂŠnsulas que arran 

   G Â&#x2C6;¤°°   &    1 %K   Â&#x2039;   

       Â&#x161;%1 %  k @  %   & megaestructuras con soluciones Plug-in. Los demĂĄs arquitectos, escuelas y movimientos que ya se movĂ­an en la misma direcciĂłn solo pudieron pagarle el sincero halago de la imitaciĂłn. ''  K        #K  & &  [  ? la palabra diversiĂłn, acuĂąada por Cedric Price tras recibir el encargo del Fun Palace. ,  @   ,

~

       @ 

      k  K  Z Â&#x2014; 3~&   

    "  Â&#x2014;k#  @  @Â&#x161;  kÂ&#x161;   kÂ&#x161;   k Â&#x161;K KK 3

    k@K  Â&#x2018;    ,

~ od se basaba en la improvisaciĂłn y la participaciĂłn del pĂşblico.       Z K   | Â&#x161;'   k@%  &     

&    k    #   ]    

        

]        & @ @ &   k   &?     @k &    K   Â&#x; Â&#x;Â&#x161;,  proyectadas para el local deben ser experimentables, y el lugar en si mismo prescindible y  &   K     &

@  &  %&  #     k 

k   Â&#x2039; 

  @#       10

Hay un aspecto del Fun Palace que es mas radical que ninguna otra megaestructura propuesta en la ĂŠpo |    Â&#x161;  &  ! @  k   k   %&  imaginado que las dependencias transitorias duraran mucho menos que una moda de un espectĂĄculo o el lapso de una generaciĂłn humana, las del Fun Palace estaban pensadas para ser montadas y des   [ #    j   K       metabolistas parecen pensadas para perdurar quizĂĄ durante siglos, Price estimaba la estructura bĂĄsica del Fun Palace en diez aĂąos. ' 

 K   #   ; & K k     Â&#x2C6;¤°Â&#x201C;] Â&#x2C6;¤°Â&#x153;   # Fk    # K

&  ?  generaciĂłn inmediata, incluido el grupo Archigram, sus amigos y relaciones. ]

322 [

Tras haber realizado alguno de sus componentes proyectos megaestructurales como â&#x20AC;&#x153;Corn on the Cobâ&#x20AC;? ^Â&#x2C6;¤°³w1 % ( &kÂ&#x2013;Â&#x2014;K ^Â&#x2C6;¤°Â?w> G  )  ~ Â&#x2013; %Â&#x2014;k# k  

Â&#x2014;k@ # K    

|K ^Â&#x2C6;¤°Â?w@

   

   Â&#x2C6;¤°¤ #   & '

 1 @    &  ,       &    

k    Â&#x2018;   K |

Â&#x161;3 

      #   &               |  K]  ^Â&#x2C6;¤°Â?]°°w   

  %      Â&#x152;#  ^    Casas precocinadas.

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Plug-in City de Peter Cook

obra de Archigram) como una imagen total, siguiendo tal vez la tradiciĂłn utĂłpica. '  

k         #   ?     ,@ #   [ [ [ K @   [Â&#x161;K    k   Â&#x161;K    [              &   &

   [@KK @   Â&#x2018;       # K  %  ^        Â&#x2018;  

  &

     @      wÂ&#x152;  & #   ?      K ^K       w|    k k @ k [@K Â&#x;![  K| Â&#x;+   Â&#x201A;  F k&  & 1 %K  %       @   Â&#x161;  ?Â&#x; Â&#x;, K]  k  ,K  ^Â&#x2C6;¤°Â?]°Â&#x153;wk  ,K   ^Â&#x2C6;¤°°w      

 [     @       K    @   # K 

 alternativas a montar por las personas que vivirĂĄn en ellas. Nuestra actitud se ha desplazado progresivamente hasta llegar a un punto en el que esperamos que el diseĂąador sea mĂĄs un â&#x20AC;&#x153;agenteâ&#x20AC;? o â&#x20AC;&#x153;corredorâ&#x20AC;? @  ' K @#       ^%

  la vida diaria actual). '   

       &   ^  w        @&        social ambiental (todos pagamos un buen dinero para conseguir un mĂĄximo cambio ambiental al menos una vez al aĂąo), y (de hecho) hemos llegado a absorber cambios importantes en nuestras ciudades, no todos tan malos como pensamos. Â&#x161;!   & #      & kk @   @  @ Â&#x2018; Â&#x; Â&#x;'  & @  @    [          

       & &   #&  k  [ &&@     @Â&#x161;  K  Â&#x2018;  Toda la base comercial de â&#x20AC;&#x153;mire que novedadâ&#x20AC;? sirven para resaltar el valor del dinero, o el de las cosas que sirven para algoâ&#x20AC;? .11 A partir de Plug-in City, Archigram abandonĂł la megaestructura para dedicarse enteramente al desarrollo     [ ;  & K     

 K] &     K    K   [ @ 

   @ 

 

 & #  )    G&  °Â&#x153;! %;# 'Â&#x2018;  !  Â&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x2021; ;#         K^  

w           @   K]k   @%&Â&#x2018;  tado en modelos previos que ilustrĂł en su tesis de licenciatura mediante entramados estructurales de 30  k  %  %#&K] F  @ %  1 %K  

Plug-in 1 F °Â&#x2021;    &  &  K         atributo de Plug in habĂ­a comenzado.

Luis Machuca Casares

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323 [


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%  %&F     @%&  K        tructoras estuvieran preparadas, antes de pronunciar una sola palabra acerca de la disponibilidad de K '    K          Â&#x152;@ sideraban inaceptables los conglomerados y las multinacionales tambiĂŠn encontrarĂ­an inaceptable la megaestructura. Aquellas megaestructuras que pudieran alcanzar siquiera la limitada permisividad de Plug-In City representarĂ­an inversiones masivas en alta tecnologĂ­a, por consiguiente serĂ­a la destrucciĂłn

   &  & @F Â&#x152;@ &&  &    en los barrios pobres, temerĂ­an tanto a la megaestructura como a cualquier otra clase de programa de renovaciĂłn urbana a gran escala y considerarĂ­an que la gente nunca estarĂ­a preparada para ello. Para    K      K      &   #

   capitalismo liberal. Se la condenĂł casi antes de que tuviera la posibilidad de reproducirse. '   k  & &@ K   # 

   dios culturales o econĂłmicamente amparados, en lo que se hiciera caso a las palabras de los arquitectos. G      F  °Â&#x2021;k      &    K    %& K

 k %  1968 se llegĂł a la conclusiĂłn que el que un solo hombre o grupo de hombres proyectaran comprensiblemente solo una gran parte de una ciudad resultarĂ­a un ambiente lamentablemente tenue, enane y empobrecido tanto visualmente como en tĂŠrminos culturales mĂĄs amplios. +      ?   K     & &    K     @ 

 @         k   @Â&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x2C6; +%& &  Â&#x161;'    & #  @%     

 K   k       k      K    >  ^ >wkÂ&#x2C6;¤°]Â&#x153;Â&#x2021;  kÂ&#x2022;   kÂ&#x2C6;¤°¤]Â&#x153;Â&#x2C6; + %    

 &  |K     k ] K]^    %# wk    k   k     kK   &   ras, aunque mucho de los proyectos expuestos bien podrĂ­an estar en dos o en tres de los grupos que el propone. Para Dahinden Plug-in es lo siguiente: Â&#x161;' @    ] k K]k   F & &      ^@ ocupa de los elementos de sustentaciĂłn) y un sistema secundario (integrado por los elementos de relle w1kK #   k   

  @   #  '   Â&#x2039;       |      k los rellenos y los servicios. Cuanto mas independientes sean entre si estos componentes, mĂĄs variable   [   

      &  k   &     @   

   @  

#   &   ' 

      

     

  %  #   # & K  Â&#x152;  &?        Â&#x;12

]

324 [

; & K k #%  F Â&#x153;Â&#x2021;   %  

     k

  @      *  ]1   Â&#x2022; % ~&    Z kÂ&#x2022;% Â&#x2022; Â&#x2014;~

 &  K   Â&#x2014; \  'Â&#x2018;posiciĂłn Universal de Osaka de 1970, ademĂĄs de las viviendas cĂĄpsulas suspendidas de la cubierta del &K  Â&#x2018;  ,3KÂ&#x2014;]] ~ ^Â&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x201C;w@      

 #&  % KÂ&#x2C6;¤°Â&#x201C;@   k  &?      Â&#x2022; ;Â&#x2014;^Â&#x2C6;¤Â&#x153;Âłw Â&#x201A;  Â&#x2022; Â&#x2014;~G

Â&#x2014;^Â&#x2C6;¤Â&#x153;¤w @  

Â&#x2039;Â&#x2018;    & K]         

   &             k     K]     @   F  &     %&   kF  [^Â&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x2C6;}Â&#x153;Â&#x201C;wk   &  con su Total Furnishing Unit en una exposiciĂłn en el MOMA. En los aĂąos posteriores pertenecientes a las dĂŠcadas de los 80 y los 90 el Plug-in prĂĄcticamente enmude k       #   @ 

k1Â&#x2013;Â&#x2018; k@Â&#x2C6;¤¤Â&#x2C6;

   #    

        G  ,  G   Â&#x161;  @& K

   &

@     &      ;  # @ #   Casas precocinadas.

Ă­ ndice


[ espacios mediados ]

Naked House de Sigeru Ban

&

  &@  k       [    

Tendencias del Plug-in actual ,   %

  #    

K]? &  de soluciones y empresas que hagan posible su expansiĂłn mercantil, superando asĂ­ los grandes costes # 

  + %      K     K&#  | 1. Aquel que denominaremos â&#x20AC;&#x153;Plug-in interiorâ&#x20AC;?. Las cĂŠlulas se distribuyen y acoplan en el interior de la vivienda. 2. â&#x20AC;&#x153;Plug-in exteriorâ&#x20AC;?. Las cĂŠlulas se distribuyen y adosan al perĂ­metro exterior de la vivienda. 3. â&#x20AC;&#x153;Plug in total Ăł Ă­ntegroâ&#x20AC;?, la vivienda es Ă­ntegramente una cĂŠlula o un compuesto de ellas que se acoplan        #   

 'Â&#x161;K]      Â&#x2039; 3Â&#x2014;G ;K \   Â&#x2022;~K k ;  ^wÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021; ;KÂ&#x201A;    K    k  #    &       %&     k sino que querĂ­a vivir en un ambiente comĂşn con la posibilidad de conseguir privacidad cuando se necesi ,3Â&#x2014;G       K  #  &F     ' espacio interior principal estĂĄ cerrado por un lado por instalaciones de servicio, como son el almacĂŠn, la cocina y el baĂąo. Por el otro lado, por una pared traslĂşcida y opaca. En el interior, un grupo de estancias     @ 

&  k    &F    ,  K       k#    k  k#      '  [     K   [     en un instante moviendo las estancias para abrir o cerrar espacios. '       k    

Â&#x2014;k [Â&#x2039;Â&#x2018;&     

    

   &

  [     ?   @       K  [   Â&#x201A;k@   ?#  [ [tica de la arquitectura. ,   @     K  #   K            &     

   

   [  kk tido, la gente responde de manera muy distinta ante un entorno mĂłvil y uno estĂĄtico. Esto se debe a que            K         La apariciĂłn del â&#x20AC;&#x153;hĂĄgaselo usted mismoâ&#x20AC;?, en palabras de Peter Cook, Â&#x161;

 #        Â&#x152;@  

Â&#x161;%[K     K     

k@     #

k    %     

  13 Luis Machuca Casares

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325 [


htmhc

+  Â&#x201C;Â&#x2C6;!>



 !+),]'Â&#x2022;

'Â&#x161;K]Â&#x2018;        +  Â&#x201C;Â&#x2C6;!>k@       [Â&#x2014; \  Â&#x2018; Â&#x153;Â&#x2021;Â&#x2014;k   3KÂ&#x2014;]] ~  &  Â&#x2022; Â&#x2014;~+ Â&#x2021; Â&#x201C;Â&#x2C6;Â&#x2018;     & Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â? Â?3;>)'ÂŻ Â?     *Z'!1'  &JÂ&#x201C;  k  &   &k         Â&#x2C6;ÂŁ

Â&#x153;   '

 ÂŁÂ&#x2021;Â&#x2021; Â&#x201C;#  @ &ÂŁ  zadas distintas entre si, y todas sus redes de servicios y suministros instaladas, al que se le iban enchu#  ? 

 k 

&F k 

 k

     para economizar su producciĂłn.  Â&#x201A;  Â&#x161;K]

@ #    Â&#x2039;          [  *;k             

    

  !+)      Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Âł     @,]'Â&#x2022;'  

        ?         3   

    1 & kZ   K de 1955. ' 

  

            #          existentes (trenes, barcos, camiones, grĂşas, etc.). Cuando la MDU llega a su destino, se coloca sobre       @  #    '   

       K      k @ Â&#x201A;    ?kÂ&#x2018; % #  los laterales para liberar la zona interior y conseguir un espacio habitable general. '  [K ~& Â&#x161;#& #&    

          F          K     *;k  @ #          

  

      & #   k       

 ?   acĂşstico. '    K @     &      K]  &?  K  &       

        

  @     +  nera participamos en un concurso para la ordenaciĂłn en un ĂĄrea de expansiĂłn de la ciudad alemana de Straubing. 'K & &  @         & k   totalmente abandonada que aĂąos atrĂĄs habĂ­a sido minera y que actualmente quedaba entre la ciudad y #[&    #    

]

326 [

Las bases del concurso proponĂ­an una zona residencial, comercial y espacios verdes para la recupera  %    k   %&  #[&   A escala de ordenaciĂłn urbana actuamos con unos mĂłdulos circulares que regularan toda la intervenciĂłn,   

      

   #&    '     ]   [  K    [#k   #    &[  &#   

 [        Casas precocinadas.

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[ espacios mediados ]

'    ]  ; &K

que delimitan las distintas viviendas. , && K  k      &     KÂ&#x161;K]

k   [  ?  

   #&   @  #  necesidades del usuario. Dichos mĂłdulos estĂĄn preparados para la intemperie y se ubican cerca de los distintos patios circulares para la captaciĂłn de luz y ventilaciĂłn. ,    Kk [   K ?]    &k          && Â&#x161;K]   +   k ? #&  @&     &   

&F k   

 @ ?       & k   F    Â&#x201A;

[  K Â&#x2039;Â&#x2018;& '    @ K %&   K#[&       K   la luz y la ventilaciĂłn a travĂŠs de los distintos lucernarios y patios circulares.    & K  k@    @k K    

    #&   k  K            &    uso hacia otros alternativos.

[ NOTAS ] 1

' ?Â&#x161;!  k   K      

2

'>      Â&#x161;> 

~@%     'K % &Â&#x2C6;¤Â&#x2C6;Â&#x2021;

3

La megaestructura de la ciudad recorrĂ­a toda la bahĂ­a de Argel describiendo una parĂĄbola como la de un proyectil u obĂşs.

4

,'>\);*'>k  '3Â&#x2022;*3;+^Â&#x2C6;¤¤³w) ?ÂŻG&   ! , & ,  kÂ&#x2C6;¤¤³

5

>)Â?k  ,11,)1^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁw      ?\  |"  "kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁ

6

\  Â&#x161;)&     Â&#x161;! ]& Â&#x2014;#    [   @  & &% K @ Â&#x161;@     #&    K])! ]& Â&#x2014;  [ Â&#x2C6;Â&#x2021;Â&#x2021;       Â&#x2C6;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;  ;! ]& Â&#x2014;#    k  K      #   &

7

13"'Â&#x2022;  \13G1!>^Â&#x2C6;¤Â&#x153;°w!K   Z   &     \  |"  "kÂ&#x2C6;¤Â&#x153;ÂŹkÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;

8

!1Â&#x2022;*Z  \13G1!>^Â&#x2C6;¤Â&#x153;°w!K   Z   &     \  |"  "kÂ&#x2C6;¤Â&#x153;ÂŹkÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;

9

Â&#x2013;*,Â&#x2020;3>  \13G1!>^Â&#x2C6;¤Â&#x153;°w!K   Z   &     \  |"  "kÂ&#x2C6;¤Â&#x153;ÂŹkÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;

10

,*,'Â&#x2013;+1,& 

 #Z%3~;   ³kÂ&#x2C6;Â? Â&#x2C6;¤°Â?Â?ÂłÂ&#x201C;Â?³³  >*'k\>*;G)k*;Â&#x203A;1Â&#x2022;*1kÂ&#x2022;'*,,'>k Â&#x2022;,G11;>>'|\|\ Â&#x2014;% kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Âł 11

Â&#x2022;^Â&#x2C6;¤°¤w %   & #    +1G*3+'3^Â&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x2C6;w'    & #  \  |"  "kÂ&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x201C;

12

+1G*3+'3^Â&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x2C6;w'    & #  \  |"  "kÂ&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x201C;

Luis Machuca Casares

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327 [


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13

•^ˆ¤°¤w %   & #    +1G*3+'3^ˆ¤œˆw'    & #  \  |"  "kˆ¤œ“

‰>'Z'>'3*1;\*\,*">fZ*1;Š \13G1!>^ˆ¤œ°w!K   Z   &     \  |"  "kˆ¤œ¬k“‡‡ˆ \';*"'>–^ˆ¤¬£w, &   ? ›  %|,'  ±1 %   ›  %kˆ¤¬£ •^ˆ¤°œw1 @   | 

 \  |3kˆ¤œœ +1G*3+'3^ˆ¤œˆw'    & #  \  |"  "kˆ¤œ“ +>'–^ˆ¤œ³w  K  \  |"  "kˆ¤œ³ Z>1!3•^ˆ¤¬‡wG

 @     \  |"  "kˆ¤¤³ 1,›13Z>'j';!*#     °‡k£ˆ“k & ]  & “‡‡¬k°ˆ]°¤k '3•*3;+^ˆ¤¤³w) ?¯G&   ! , & ,  kˆ¤¤³ •,›GkZ*G'>k",'*3*"'>]3')!1331k;G–1>›G]^ˆ¤¬°w  !  ! %|  kˆ¤¬° •>3'3\)>">^“‡‡œwZ‘&\  |1 \ k“‡‡œ ,11,)1^“‡‡£w      ?\  |"  "k“‡‡£ >*'k\>*;G)k*;›1•*1k•'*,,'>k•,G11;>>'|\|\ —%¶ k“‡‡³ ;G–1>›],1);;!^“‡‡“w,K!

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]

328 [

Casas precocinadas.

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[ espacios mediados ]

ERROR PARA PRODUCCIĂ&#x201C;N. Francisco GarcĂ­a TriviĂąo, Arquitecto (Madrid, EspaĂąa) Palabras clave: error- producciĂłn- gestiĂłn InstituciĂłnl: ElaboraciĂłn del Trabajo de Tutelado en la ETSAM fagtrivino@gmail.com

[ INTRODUCCIĂ&#x201C;N ] '    k    K  K   k       ciente autorĂ­a. Normalmente tendemos a querer desentendernos de ĂŠl, pues se suele asociar a que ha sido el resultado de un accidente involuntario. Un acontecimiento que realmente no tendrĂ­a que haber sucedido. Al contrario que ocurre en la cultura, la incorporaciĂłn del error en la producciĂłn o en la industria no es     % %   k   k      

  @        #   para poder hallar sus diversas naturalezas. )    

    &       %&  k            K     & conocimiento a poner en prĂĄctica, sino tambiĂŠn nos acercamos a todos aquellos proyectos, planes, conceptos o mĂŠtodos que han sido desechados como â&#x20AC;&#x153;errĂłneosâ&#x20AC;?. ;&      #   k        K   Â&#x161;     nuevos resultados que pongan en valor cualidades que hubiĂŠsemos perdidos de los actuales modos de habitar.

Â&#x2030;!'+,"Âľ1Â&#x160; / el presente texto expondrĂĄ al error desde otras disciplinas que se han interesado por ĂŠl / presentarĂĄ a  Â&#x2018;

 # ^%   K  w}Â&#x2018;  [      @% #   

&Â&#x201A;@     @   }&  [K  mientos que se han encontrado en algunos casos / presentarĂĄ la posiciones receptivas que ha tomado 

% ?}   Â&#x2018;

   [Â&#x2018;           por el error.

Francisco GarcĂ­a TriviĂąo

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329 [


htmhc

Â&#x2030;'Â&#x2020;;**<3+',>1\1Â&#x160; El error en otras disciplinas. 1%  @F&Â&#x201A;@ k    @?   #   

  @? @  K    

, K      #  K  kK   ?k   k% #          k  K    

     &?  cos, antropĂłlogos, polĂ­ticos y economistas. Todos comparten y adaptan los modelos y construcciones de #           % k   &? K   polĂ­ticas econĂłmicas e industriales. Siendo dos de los investigadores mĂĄs especializados en este tema   > "\  '    k  &% kK  @ Â&#x2018;   

 @%        k   @?   cĂłmo se lleva a cabo â&#x20AC;&#x153;el errorâ&#x20AC;?, termine haciendo una, con los correspondientes errores, que el mismo  )    [   @&  

k   K    a dos tipos de errores: variables y constantes. Su explicaciĂłn a travĂŠs de un diagrama de acierto del K k    &@  # #  @ cada uno de ellos.   

   

     &; 

    Â&#x2018;  ca, comienza por analizar las variedades de conducta intencionada. Para saber quĂŠ tipo de error es, se & #      #  K  K | Â&#x192;¨;&   K   ÂŞ Â&#x192;¨;     #    ÂŞ Â&#x192;¨, K   ÂŞ Utilizando estas preguntas llega a desarrollar un algoritmo para distinguir las variedades de comporta 

   1   Â&#x2018;

 k     @vocada, una acciĂłn no intencional (desliz o lapsus), una acciĂłn espontĂĄnea o subsidiaria, y una acciĂłn involuntaria o no intencional. 1@      >   K    Â&#x161;        

        K  k              &          # # @&  #   

 'K  K k"\ k      |  Kk nes, de articulaciĂłn y de control.

)   K

      k#   Â&#x2018;   ,    Kles se toleran siempre que no se repitan muy a menudo. Los errores comunes aparecen cuando un tercero crea obstĂĄculos en un proceso industrial mediante legalidades o regulaciones. Un error de articulaciĂłn Â&#x161; 

     @ @ #  ;#    marginal en que no es aislado ni circunstancial, sino que se produce en grandes cantidades. Es un error @       @#&         #    &   Â&#x;

]

330 [

Â&#x;,       [   \ k @  ?Â&#x2018;

 F%   #      

  , FK ocultar el hecho de que el producto es inadecuado y oculta secretos al público y a la propia compañía. Es   k   K [   &          nados con los neumáticos de vehículos deportivos, asumiendo que los problemas son tan sólo errores de      &  , F   [    &  @ error no será detectado. Cuando los consumidores se den cuenta y comiencen a protestar a la compañía,  

  % [     [     Lo que resulta mĂĄs interesante de estas dos investigaciones es la capacidad oculta que tiene el error de Error para producciĂłn.

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[ espacios mediados ]

  K  

 

K      

           @       k    &  #  & @ K       # & 

 

Premisas de acercamiento al error en la arquitectura       k&  &   #        k^   @%#     K    K    

wk %    de dos premisas de acercamientos. (k%  &    

@ nos permita ver las otras perspectivas que no lo valoran por igual. Por un lado es el principio romĂĄntico @ #    %   '? que nos hace darnos cuenta de aquello que es negado por las luces de la RazĂłn, el que nos conmueve de   %       '    [         Â&#x2018;      

 Kk@    K    k       @ 

 &    

    1 Por otro, es un     2@ #      

k  

                '@% @           

       % % @ crecen con nosotros, con los nuevos devenires de la ciencia. Como partes de una nueva organizaciĂłn de nuestro saber donde se pueda acumular los aconteceres sin la necesidad de atender a un porquĂŠ cono  k  k#      ' &   la representaciĂłn de existencias inacabadas. '

      &    

@Â&#x2018; Z   !  su diccionario, que a su vez son explicadas en el tratado sobre el error de Brochard:

Â&#x192;,     k@k  ?k; 



k     no-ser: solo la idea del ser, que es ademĂĄs la Ăşnica existente, es verdad. Â&#x192;,K  @ @ 

       

k%  # ma â&#x20AC;&#x153;atenuadaâ&#x20AC;? de ser que son los posibles, el error posee a su vez una cierta realidad, un pensamiento # ] &] &\ % ]      # K 

    posibles, a los cuales la voluntad divina ha rehusado la existencia. El error serĂ­a en tal caso, como en +  ,&k&@#    k    K& Â&#x192;,   ;     k  & k@ % k @% '   

 K  k@        Â&#x2018;   &\ % tima, uniendo lo mĂĄs plausible de las citadas tesis, que la existencia del error no es una privatizaciĂłn de la inteligibilidad, sino de voluntad. Pero a su vez el error no serĂ­a posible si no hubiese un ser, el hombre o una uniĂłn de voluntad y entendimiento. Por eso se podrĂ­a decir que lo que hace posible el error en sĂ­ mismo, es la uniĂłn en el mundo de las ideas y de la voluntad. Es esta Ăşltima soluciĂłn, nos abre nuevas posibilidades que nos permite ver los errores como ya lo estĂĄba  &     [     Â&#x2039;Â&#x2018; &   

 k\ %          #  @     &    @   k   de las ideas y de la voluntad.

La espera, la tentativa y la intenciĂłn del error. Reason nos presenta al error como una acciĂłn que con un propĂłsito intencional erra en su resultado de manera imprevisible. Asimismo, llega a plantear casos de cuando suelen ocurrir los errores atendiendo  #   

'& Â&#x161; %  k>  K     los posibles resultados de los errores, pues para ĂŠl error es algo que se debe eliminar lo mĂĄximo posible. 1k      Â&#x152;  

& %&^#   k  #  k # Â&#x;wk  

&  K^    KkÂ&#x;wk  

&    

^ kÂ&#x2018;   kÂ&#x;w Francisco GarcĂ­a TriviĂąo

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]

331 [


htmhc

Â&#x2013;Â&#x2014;k\  Â&#x2022;

kÂ&#x2C6;¤Â&#x201C;Â&#x2021;

  "  kKkÂ&#x2C6;¤£Â&#x2021;

Mientras que Brochard nos lo presenta como un valor de aceptaciĂłn de premisas, que principalmente depende del voluntarismo del receptor para aceptarlo. '  k&            #  # #     a- Situarnos a la espera de los errores, los accidentes...sin condiciones latentes o escritas de antemano. \       &  

   @     %ciĂŠndonoslo partĂ­cipe del proyecto.(Brochard). b- Situarnos con una actitud de recepciĂłn y posible aceptaciĂłn de errores (Brochard), en un lugar donde lo casos suelen ocurrir los errores (Reason). Es decir serĂ­a ir a la bĂşsqueda de los errores con algunas pistas que lo han podido tentar. ]     &        k  K  #   @      &    #   

 '       Â&#x201A;@  

      '   

   k # k@   k         k@  #  # k #     kK 

   @       3K   &

&     #  k  # @%   '         \  Â&#x2022;

Â&#x2013;Â&#x2014; Knas de las obras â&#x20AC;&#x153;autodestruiblesâ&#x20AC;? de Tinguely . En el primer caso, ni la persona que provocĂł el accidente   &     k    

&   @&  , k   k  k   

          @  k@% @    &         1K    k  @      KK & &    luntad irĂłnica hacia la mĂĄquina. Sus obras carecen de un control del resultado, y sĂłlo se preocupan por tener un aspecto de mĂĄquina que pueda desencadenarse para producir un algo inesperado.

BĂşsqueda de tipos arquitectĂłnicos de error

]

332 [



 &@   %          @  &     &   #   

    k %  @            @  &    Â&#x161;    +  K      Â&#x161;      @

           #   

 Â&#x2022;  '  K llega a decir que â&#x20AC;&#x153;el error es un tipo de suceso que, como la nieve, requiere 200, parĂĄmetros para su descripciĂłnâ&#x20AC;?. +%k@ &   &        k&    ?

 Â&#x161;  errorâ&#x20AC;?, que aquĂ­ pasarĂ­a a ser el mĂŠtodo ensayo-ensayo o error-error, para hallar nuevos encuentros sobre Error para producciĂłn.

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 %1 kZ   " kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;¤

Aparcamiento Rugby, Fisuras 13 (pag 57)

   @   &  \     K   

Â&#x152;     k                      k           & K   k@ pudieron y pueden ser leĂ­das como errores. Es decir, podrĂ­amos atender al error, desde el hecho que es una maniobra de ataque, hacia las nuevas #     @    1      

 &K    K      | (?   ?  #    

      '  \  Â&#x2022;

k Â&#x2013;Â&#x2014;k K  \    &        #&  @    '     k

           k% @    %Kk@ 

K 

      '    k   

   k% @  @ Â&#x161;     @   @  K  K [  

   (?   #?          #   

  \            K;   Â&#x161;

  ciĂłnâ&#x20AC;? se encuentran en un estado de deterioro tal, que no sabe ni cuĂĄl va a ser su posiciĂłn ni su actividad ; &         k      

 [@ @      K    Con esta misma premisa de ir restando componentes, podrĂ­amos hacer una lectura de las no propuestas     ,\ & 3     % %   #   K  &   k   F %  #   &   k  extendidas en esa ĂŠpoca, del MOMO. (?              &

@  &#   

 tado Los crash-test son simulaciones de accidente para poder saber donde, cual y porque son las zonas mĂĄs # [K%  @#   k     @        K  %      La simulaciĂłn de estos vehĂ­culos se hace tanto para la seguridad del ocupante como la del peatĂłn de # %  'Â&#x2018;  

 @     K & K    en el capĂł estuviera en el techo. *           & %      %]  k@ Francisco GarcĂ­a TriviĂąo

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   K  ? 

k , Corbusier

 &    &&

  , ciana, Miguel Ă ngel, 1524-1532

malmente es desechado por accidentado. O incluso, serĂ­a el chasis de un coche accidentado mĂĄs resistente que el de uno nuevo. ;K    #   

 k   K    #   #  namiento. La situaciĂłn de la superposiciĂłn de dos tramas, rugbi y aparcamientos, puede generar situaciones que atendiendo a un tiempo, garantizara el continuo uso del suelo.

 &K    K  & &  | ;  ?   & 

   k   K   

   )    &     K 

,     # poner en prĂĄctica el muro cortina, pero la tecnologĂ­a necesaria para que se pudiera regular la temperatu k% @     # #  @k        [ticas tuvo que diseĂąar unos protectores solares, â&#x20AC;&#x153;brise soleilâ&#x20AC;?. El error de intentar aplicar una tecnologĂ­a Â&#x201A;  k 

 K Â&#x161;&   Si reconociĂŠramos un error como una excepciĂłn. PodrĂ­amos ver esta como un producto de gran valor por su escasa producciĂłn. Â&#x;,     !KfK & &&

 ,   [&  mente cortados y no conducen, de hecho a ninguna parte: estĂĄn igualmente equivocados en relaciĂłn con   F   @   Â&#x; Con este posible error de intervenciĂłn, la escalera de Miguel Ă ngel, se convierte en una valorada excepciĂłn. Es la acciĂłn voluntaria tras un error la que hace que veamos a ĂŠste como un nuevo campo de posibilidades que se nos abre por sorpresa. Un campo donde las posibilidades estriban en las rarezas y los trastornos que nos encontremos o veamos en el medio.

]

334 [

Â&#x2030;>'Z'>'3*1;\*\,*">fZ*1;Â&#x160; BALLESTERO, M. El principio romĂĄntico, editorial Anthropos, p99, 1990

Error para producciĂłn.

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*>*,*kk%1   #1 k; 

Â&#x2018; # KK  kÂŁÂ&#x153;kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁ Â&#x2022;',,'>'1;'>,*3"k' K* kÂ&#x2C6;Â&#x201C;Â?kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁ Z'>>1'>!>1k+    Z  #k';   kÂŁÂ&#x2DC;k\ 1 Â&#x2C6;¤°£ \1)+>*,,1>k  ;  k'   kÂ&#x153;²kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁ !>*3'K k*   

  k'"k!?Â&#x2018; Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â? '3)>*> & k     @   k¤²'""kÂ&#x2C6;¤¤¤ >'1;3 k'' G  k'! ,& kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;¤ Revista Fisuras n14

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Francisco GarcĂ­a TriviĂąo

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INTENSIFYING.EU (Work European Virtual Scene)

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INTENSIFYING.EU (WORK EUROPEAN VIRTUAL SCENE) Celia GarcĂ­a, Arquitecta MarĂ­a Navascues, Arquitecta Javier Castillo, Arquitecto. RamĂłn Francos, Arquitecto (Granada, EspaĂąa) Palabras clave: espacio pĂşblico â&#x20AC;&#x201C; entorno europeo â&#x20AC;&#x201C; tecnologĂ­a InstituciĂłn: Escenario Virtual de Trabajo ZULOARK.ORG contact@zuloark.org

* #KÂ&#x2C6;Â&#x2021;^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;}ÂŹw

AmorĂłs, Alberto. Architect Spanish. 1 k Architect Spanish. BarcelĂł, Eduardo. Architect Spanish. Lorente, Ă lvaro. +F  K [    k   Architect Spanish. " k  Architect Spanish. Francos, RamĂłn. Architect Spanish. k  Architect Spanish. Hernandez, Monica. Architect Spanish. Perez, Daniel. Architect Spanish. Carranza, Esther. Architect Spanish. Lopez, Belen. Architect Spanish. % k KArchitect Spanish. de la Fuente,  Architect Spanish. "  k3 Architect Spanish. Martin, Alvaro. Artist Spanish. Ozaeta, Arantxa. Â&#x2013;    Spanish. " k*Â&#x2014; Architect Spanish. Rubio, Fernando. Architect Spanish. Borsetti, Mateo. Architect Italian. " zalez, Raul. Architect Spanish. NavascuĂŠs, Maria. Architect Spanish. * #KÂ&#x201C;Â&#x2021;^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ}¤w

,%¡k ! . Architect Danish. Del Ama, Fernando. Architect Spanish. Moreno, BelĂŠn. Architect Spanish. de la PeĂąa, Eduardo. Architect Spanish. Lleyda, Antonio. Architect Spanish. > k Architect Finn. 1 klie. Architect Danish. Lybech, Trine. Architect Danish.   k   Architect Spanish. " k  Architect Spanish. Francos, RamĂłn. Architect Spanish. Â&#x2022; k1

 Architect Danish. Bagella, Allessandro. Architect Italian. LuchĂŠis, Alberto. Architect Italian. ;  %  k G Â&#x2014; G # % +    +   1 %   k  Â&#x2022; ¡ K k+  #   #   ) & ¡ Kk+   manager, architect maa, Europan Denmark.

[ INTRODUCCIĂ&#x201C;N ] )33)'';1*;*1,';1'!'>"*'3+ ENTORNOS Y RELACION ENTRE E1, E2 y E3. ]

¸¸'   k @ &K  & #  #   [ k   K   '     

  ^'Â&#x2C6;w  %          k    #     

 Â&#x152;   %       ''Â&#x2C6; K    #      k      Â&#x2039;   Celia GarcĂ­a // MarĂ­a Navascues // Javier Castillo // RamĂłn Francos

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'  K Â&#x201A;* #KÂ&#x203A;Â&#x2022;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;

#   & k K   

    @ dan entre los grupos humanos, genera espontĂĄneamente el segundo entorno (E2) o Polis, #     &  ; 

     

 a E1, pues el nuevo escenario de las interacciones estĂĄ constituido por una combinaciĂłn de #      En este sentido se puede anunciar la emergencia de un tercer entorno (E3) o TelĂŠpolis, de           k     %  [ sustentadas por una superestructura tecnolĂłgica (la Red Universal Digital o R.U.D.) Las propiedades estructurales del nuevo entorno se pueden sintetizar en dos nociones: com &    k 

   Kk   k #   K       

 * & temporal, debido al ritmo imparable de la aceleraciĂłn tecnolĂłgica. No sĂłlo las estructuras    &  k  &?   



#  %    

Los seĂąores del aire: TelĂŠpolis y Tercer Entornok ' %  ~~~*3'3;*Zj*3" Ampliar la diversidad en los barrios existentes y generar nuevas dinĂĄmicas.

MUTACIONES LOCALES ¨(?       

  &               â&#x20AC;&#x153;la ciudad sobre la ciudadâ&#x20AC;? en zonas obsoletas o en barrios activos por modernizar? ,  K &   &  ?#    &     tecnolĂłgicas han aparecido tanto en el diseĂąo urbano como en el arquitectĂłnico durante la Ăşltima dĂŠcada. De hecho, una gestiĂłn concienzuda de estas nuevas escalas deberĂ­an dotar a las ciudades de innovadores espacios arquitectĂłnicos asĂ­ como de nuevas soluciones urbanas. *3'3;*Zj*3"') 

 K @   &

   Â&#x2018;   el tercer entorno, la arquitectura y el urbanismo del siglo 21.

]

338 [

*3'3;*Zj*3"')es un proyecto de investigaciĂłn desarrollado y propuesto por el Escenario virtual de

& Â&#x203A;),1>Â&#x2022;>" Un nuevo entorno social, de carĂĄcter global estĂĄ emergiendo. Un nuevo espacio basado en las nuevas tecnologĂ­as que construyen nuestra vida cotidiana. Se introducen nuevas dinĂĄmicas sociales sobre las escalas tradicionales del diseĂąo urbano y arquitectĂłnico, mediante una concienzuda gestiĂłn de la     Q 

INTENSIFYING.EU (Work European Virtual Scene)

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Â&#x161;*        

 &   Â&#x201A;|  'cala que estĂĄ en continuo desarrollo, y pensamos que tanto las opiniones como las propuestas de los ciudadanos deben participar en su desarrollo con un papel activo. Es decir, un nuevo espacio europeo global y local para cada emplazamiento, un espacio plural creado por   #    k Kk  k 

 k      @ terconectados. Nuevos espacios abiertos, pĂşblicos y privados, que son dotados de soportes tecnolĂłgicos     #     actividades potenciales. ' &   

 ktanto a las ciudades como a sus gestores, permitiendo que los emplazamientos puedan encontrar soluciones innovadoras tanto arquitectĂłnicas como urbanas, y que posibili  #  #  Â&#x161;  &k  K     ] Â&#x152; K    k      K     #     @          #    '               existente, y asegurando su sostenibilidad a largo plazo. ¨            Â&#x201A;&         K       zonas suburbanas de las ciudades? Creando una comunidad inteligente (smart community) Una Europa nueva se esta construyendo. Espacios abiertos, Urbanidad Europea, Ciudad Sostenible y Nuevos Espacios PĂşblicos    š  &  Âťk  

kK    '  &    #    

 Una Europa entendida no como un gran estado de estados, sino como una gran ciudad conectada, como un gran proceso. * #KÂ&#x2C6;Â&#x2021; ~~~ #K')>13¤ Con motivo del concurso EUROPAN9 ; &  ~&   y en respuesta a uno de     

    K Â&#x152;!   , Â&#x152;*   ^* #Kwdeci    #   @ 

k     #   K  estrategia comĂşn que diera respuesta al tema en la totalidad de emplazamientos propuestos. Elegimos

&   '     & Â&#x203A;  Â&#x2014; Kk %  K#

 Ce" k   > Z  

     &  k  

kK    '  &    #rentes emplazamientos propuestos. * #KÂ&#x201C;Â&#x2021; ~~~ #K%K %K  1  

'+  

       

    

    

       ')>13 ¤   

 *3'3;*Zj*3"    

       

k  K  ~ Â&#x2014;%    @%&?                ~ Â&#x2014;%  &     Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹk%&    #        K     [ KF* #KÂ&#x2C6;Â&#x2021;    Escenario virtual  & '     ) &       '       Â&#x153;    & #  

' k  

 K  de Europan Dinamarca. +  '    &  K       &    k&  &    K &3 %    

     Celia GarcĂ­a // MarĂ­a Navascues // Javier Castillo // RamĂłn Francos

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      '       Â&#x201A;   &   &      urbanas basadas en la gestiĂłn tecnolĂłgica y su aplicaciĂłn en el entorno urbano, creando distintos pun

 k    

   k  k & 

 gracias a los avances tecnolĂłgicos en un escenario virtual. '      & Â&#x17E;  #             &        para la Flegmade. Nos hemos sumado a nosotros mismos en pensar nuevas ideas a escala urbana desde toda Europa. '    & * alrededor de Europa conectados en un'     &   Â&#x2014;>"

Â&#x2030;!'+,"Âľ1Â&#x160; 1>()*')>1Q!)3*1*<3Q*3Z>!1*<3 "   @    &  @    ;   #  @#     @    ¸¸    |  @#   @   k   @%&  'K       [Â&#x2018;    Â&#x2039; k  [   k @  la desmaterializaciĂłn, en cuanto que constituyentes de nuestras experiencias del espacio, & K   [    @   

Concurso para el Centro de las Artes en SeĂşl. AndrĂŠs Perea. Q   #   '     #     herramienta social, a travĂŠs de la cual somos ca        

 k#  k@kK  actuaciĂłn en el mismo. ,     

K K      # kes decir, para hacernos capaces de interactuar.               #        K k @  [    # @  &            '   &  K k    k     @     k  Â&#x152;@ las nuevas arquitecturas deben posibilitar por su naturaleza mutable. + K     #  '  @ @        nal que supone un receptor pasivo no se corresponde con nuestra idea de comunicaciĂłn como relaciĂłn multidireccional y activa. En este sentido, el modelo comunicativo que aprendemos en la escuela, basado en el esquema Emisor!]> 

k            #                arquitectura contemporĂĄnea. Arquitectura 2.0

]

340 [

'  @    k    "   1& k ¸¸ K   #[     &     acción comunicativa en tÊrminos de estimulo-respuesta, en tÊrminos de actividad unidireccional e instrumental, que en cuanto interacción simbólica o acción estratÊgica. (...) La dimensión simbólica de la    k    k   K^  @     

   

Â&#x2018; wk%  K   

     & @    & &         ?     '  ]!]> 

 1k#  #             K KÂ&#x2122;  k                     ;    #     

  reinventar los usos de las arquitecturas mediante la tecnologĂ­a, de manera que produzcan relaciones, Â&#x2018;  k     k   +K#     &? &  plina, los mĂĄrgenes de esta, llevĂĄndola a posicionarse en nuevos entornos de construcciĂłn, como pueda INTENSIFYING.EU (Work European Virtual Scene)

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ser el Tercer Entorno. '  &?          &&     #  Â&#x152;   

Â&#x2018;    #  1  k ?   respuesta, por quĂŠ no arquitectĂłnica, que actuĂŠ en tĂŠrminos urbanos. Si a comienzos del siglo 21 se es  &@#   &   F 'Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2C6;Â&#x2021; % [ ÂŹÂ&#x2021;Ignacio Ramonet ya advierte de que ¸¸#       F    #   y no tanto en su supresiĂłn.  

 

k  1 @   @#           ciĂłn     #  kSociedad del Conocimiento # K &'  sentido las propuestas urbanas y arquitectĂłnicas del siglo 21 deberĂ­an poder operar como un generador       k@  K      #   ) #    Â&#x2018;     ]     ?    @        &   @   vez pueda crear comunidad local, y asĂ­ permitir que esta pueda relacionarse creando comunidad de una # K & Finalmente se propone al usuario como gestor de esta nueva Arquitectura Mutable que deberĂ­a suponer el proyecto urbano, asĂ­ como gestor de la implicaciĂłn urbanĂ­stica que de su actuaciĂłn como agente de      @   ?,   @          #   @ recibe, asĂ­ como asumir parte de la gestiĂłn de esta, de su entorno, de su comunidad. >    ? @     [   & k    Â&#x152;  @                 K%  

#   k  K K [        ¸¸%

 F[   k       @ @ duce las luchas o los sistemas de dominaciĂłn, sino aquello por lo que, y por medio de lo cual,  %k@  @@  F 

El orden del discurso. Michel Foucalt. Q   K La propuesta de una Red Social TecnolĂłgica que gestione los espacios pĂşblicos urbanos puede mate   #  # ,  procesos arquitectĂłnicos se implantan como un sistema capaz de poner en carga la acciĂłn arquitectĂłnica y viceversa. Proponiendo dinĂĄmicas de comunicaciĂłn entre el    &      @   '  k K    @  tĂłnica, o lo que es lo mismo, sus escalas de desarrollo se multiplican. Esta generaciĂłn de arquitecturas  &    @   k    @      k @  Â&#x2039;                sociales de la comunidad. '@  @     Los sistemas se alteran bidireccionalmente, ya no solo los siste    #        &?    ' #    @  tura nos lleva a proponer una serie de dinĂĄmicas de gestiĂłn tecno-social, estructuradas y publicadas en #  # 

k       



@   [  de las arquitecturas. La propuesta de inserciĂłn de una Arquitectura Mutable y del Instante para la escala urbana necesita de la      @  K   K  [           siempre la relaciĂłn con el barrio, la plaza y la ciudad. ' k       #         @     &  '  @    @  

 &  K      ;   #  1 @ 

k  

k de mediador entre los usuarios y la serie de condicionantes tĂŠcnicos y disciplinares, incluida la mediaciĂłn con los promotores o productores que conlleva la redacciĂłn de un proyecto. 1      K       [    #    &k     @     @         @   Celia GarcĂ­a // MarĂ­a Navascues // Javier Castillo // RamĂłn Francos

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341 [


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'@   

     K* #K

  Â&#x2013; Â&#x2014;% k  k*   Â&#x;

Â&#x2030;'Â&#x2020;;**<3+',>1\1Â&#x160; ~~~ #K')>13¤ * #KÂ&#x2C6;Â&#x2021;^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;}ÂŹw

Â&#x2021;Â&#x2C6;QÂ&#x2018;

 K      k        Â&#x2C6;Â&#x201C;@      ')>13¤; &  ~&   %

|}}~~~*3'3;*Zj*3" Ampliar la diversidad en los barrios existentes y generar nuevas dinåmicas. MUTACIONES LOCALES ¨(?       

  &               Â&#x161;   &     zonas obsoletas o en barrios activos por modernizar?

DublĂ­n (Irlanda) Â&#x203A;Â&#x2022;¤Â&#x201C;¤ Erice (Italia) Â&#x203A;Â&#x2022;¤³Â&#x153; " K(Holanda) Â&#x203A;Â&#x2022;¤Â?Â&#x2C6; LeHavre (Francia) Â&#x203A;Â&#x2022;¤Â?Â&#x153; Mulhouse (Francia) Â&#x203A;Â&#x2022;¤£³ Pistoia (Italia) Â&#x203A;Â&#x2022;¤°Â&#x153;  ½ (EspaĂąa) Â&#x203A;Â&#x2022;¤Â&#x153;Â&#x2C6; Selb (Alemania) Â&#x203A;Â&#x2022;¤Â&#x153;Â&#x153; ;%#(Reino Unido) Â&#x203A;Â&#x2022;¤³ Stoke-on-Trent (Reino Unido) Â&#x203A;Â&#x2022;¤¤Â&#x2C6; (Dinamarca) Â&#x203A;Â&#x2022;¤¤Â&#x153; " (Austria) Â&#x203A;Â&#x2022;¤Â&#x2C6;¤ Â&#x2C6;Â&#x201C;@  & #         &    k  & vos y las propuestas globales. Nos hemos sumado a nosotros mismos pensando nuevas ideas a escala europea desde toda Europa. ]

342 [

Â&#x2C6;Â&#x201C; @     Â&#x201A;   &   &       & &   nuevas tecnologĂ­as. Â&#x2C6;Â&#x201C; @  

 ' k  #   K  @     

 

   k      

   k  k & 

K       lĂłgicos.

INTENSIFYING.EU (Work European Virtual Scene)

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Construir ÂŤla ciudad sobre la ciudadÂť,    

k K     '   &        emplazamientos europeos. ¨     Â&#x201A;&  [[   

  %&  en las ciudades suburbanas? ,  K &   &  ?#    &   escalas tecnolĂłgicas han aparecido tanto en el diseĂąo urbano como en el arquitectĂłnico durante los Ăşltimos aĂąos. De hecho, una gestiĂłn concienzuda de estas nuevas escalas deberĂ­an dotar a las ciudades de innovado    @    #      & Un nuevo entorno social, de carĂĄcter global estĂĄ emergiendo. Un nuevo espacio basado en las nuevas tecnologĂ­as que construyen nuestra vida cotidiana. Se introducen nuevas dinĂĄmicas sociales sobre las escalas tradicionales del diseĂąo urbano y arquitectĂł k    K     Q Â&#x161;*   cada uno de los empla 

 & escala comĂşn: la escala europea. Esta escala estĂĄ en continuo desarrollo, y pensamos que tanto las opiniones como las propuestas de los ciudadanos deben participar en su desarrollo con un papel activo. Es decir, un nuevo espacio europeo global y local para cada emplazamiento, un espacio plural creado por   #    k Kk  k 

 k      @ terconectados. Nuevos espacios abiertos, pĂşblicos y privados, que son dotados de soportes tecnolĂłgicos @  #     actividades potenciales. ' &     

   k 

      K

k     @    mientos puedan encontrar soluciones innovadoras tanto arquitectĂłnicas como urbanas que posibiliten  #  #  Â&#x161;  &k  K     ] Â&#x152;  K    k      K     #    @     #  '          Â&#x2018; te, y asegurando su sostenibilidad a largo plazo...

Creando una comunidad inteligente (smart community) Una Europa nueva se esta construyendo. Espacios abiertos, nuevos espacios pĂşblicos Ă&#x20AC;) & k   &   Â&#x201A;& Ă&#x20AC; ; &   # 

#       #  Â&#x2018;  k #   &     #    

  k %      

K # del tercer entorno que nos posibilita desarrollar una   K #             emplazamientos, la gente, los acontecimientos, asĂ­ como las iniciativas existentes... '  #  #  #    &|(capa cultural, capa polĂ­tica, capa social...)      

  %   Â&#x2018;  k@ [    medio de una nueva dinĂĄmica basada en la interconectividad. '  #  &?  %     K Â&#x2018;   [ &k&Â&#x2018; &k   &     &  '   k  #      KÂ&#x2122;      + % %        #          @       #            gestiĂłn de su espacio pĂşblico, con un papel activo. El sistema es accesible desde el espacio pĂşblico, domĂŠstico o comĂşn, rompiendo la barrera existente entre el espacio pĂşblico y privado.

Celia GarcĂ­a // MarĂ­a Navascues // Javier Castillo // RamĂłn Francos

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]

343 [


htmhc

>    #  

K #'Âł& 

&  Â&#x2022;

 '     & Â&#x203A;  Â&#x2014; K  * #KÂ&#x2C6;Â&#x2021;

'  #         K Â&#x152;  K &

kÂ&#x2013;& [  k [ Â&#x2022; Â&#x2018;k &  k    Kk  

Â&#x2018;  

Desarrollando nuevos espacios a escala europea. De hecho, la Ăşltima intenciĂłn de la visiĂłn europea de la ciudad es crear sociedad, en otras palabras,  K #     K; & K k    % zaciĂłn asĂ­ como la bĂşsqueda de autonomĂ­a, no pueden ser olvidadas. Ă&#x2030;ste es precisamente el espĂ­ritu de * #KÂ&#x152;*      

  |    @  @  ]    k kK Â&#x152;  

   podemos olvidar el deseo de intimidad del individuo, la necesidad de aislamiento, el hogar asĂ­ como el cĂ­rculo inmediato. Esta propuesta es indudablemente un proyecto al tiempo local y global, pĂşblico y privado. Construir ÂŤla ciudad sobre la ciudadÂť,    

k K     '   &        emplazamientos europeos.

Â&#x2021;Â&#x201C;QÂ&#x2018;

 K      k         

    K*3'3;*Zj*3"') ')>13¤ (Interpretación de la propuesta teórica global en una actuación arquitectónica concreta.)

\ #    @  & Â&#x203A;Â&#x2022;¤¤Â&#x153;compuesto por    k " > Z  Â&#x152;   

^+  w El proyecto para laZK  quiere ser un espacio % Q    dentro de la estrategia comĂşn  #Kksin olvidar por esto la problemĂĄtica local. Esta propuesta es mĂĄs que la suma de sus k@  #    @#     &           ) @     

@   k  [ KÂ&#x201A;  

k     

# &    

   ) @   Â&#x2039; @K   Â&#x2039; k@ %&K    Â&#x;

]

344 [

Protocolo para el espacio publico E3 E3 Protocol Park E3PP 

 K    Â&#x201A;& Â&#x2018; &#  K   

k  Â&#x201A;&  

   & @  #   temas del espacio urbano y que es susceptible de extenderse por todo la ciudad de  El protocolo que proponemos debe actuar como gestor de su propio diseĂąo, implicando a sus usuarios en un continuo diĂĄlogo sobre aspectos como la ventilaciĂłn, la iluminaciĂłn, la programaciĂłn del espacio INTENSIFYING.EU (Work European Virtual Scene)

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[ espacios mediados ]

\ k 

@ Â&#x203A;Â&#x2022;¤¤Â&#x153;

pĂşblico o el mobiliario urbano. Este protocolo se sustenta en los sistemas tecnolĂłgicos de comunicaciĂłn, que convertirĂĄn la comunidad en una comunidad en prĂĄcticas, y del cual se deriva un nuevo estado normativo, el ciudadano que se convierte en usuario y gestor de su propio espacio pĂşblico o espacio de relaciĂłn cercano.

!1*3\1>+  #  1     

     K Â&#x152;  & @  k         

 

  &    &? 

  ,    @   Â&#x2018;     

  @   #   una red. La Mainboard   # Â&#x152;

   ;     E3PP@

%   K Â&#x201C;Â&#x2C6;   k   k    k@   Â&#x201A;       @   k     ambientes urbanos.

'3>+'Z>!1*3'3!)3*1*<3j'3,"*1 El Centro de FormaciĂłn en ComunicaciĂłn y TecnologĂ­a debe ser a su vez un centro de innovaciĂłn tecnolĂłgica en +&  #     

 k

K k    #     

 El Centro de FormaciĂłn en ComunicaciĂłn y TecnologĂ­a apoyara a individuos, organizaciones, y comunidades a desarrollar su comprensiĂłn de los nuevos entornos de relaciĂłn social para que asĂ­, y dentro de una sociedad basada ya en la tecnologĂ­a, rĂĄpidamente aparezcan nuevas capacidades que proporcionen recursos punta y conocimiento especializado para cubrir las demandas del espacio social y urbano en el K Â&#x201C;Â&#x2C6;k#   Sociedad del Conocimiento. Planteamos una actuaciĂłn tan amplia como permitan las actuales tecnologĂ­as y tan abierta como sea  &k  &  

     K   Â&#x2018;

  [ k          @KÂ&#x201A;   #   El CFCT     #               k  &     internacional a la urbana, sustentado en los medios disponibles de comunicaciĂłn, asĂ­ como en todas las #     Â&#x2018;   ' 

  

k #       K & #  k   @    ,               #  

 k%        # @  E3 en la ciudad.

Celia GarcĂ­a // MarĂ­a Navascues // Javier Castillo // RamĂłn Francos

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345 [


htmhc

Puesta en carga de la Mainboard Square mediante la red de dispositivos

CFCT COMO CENTRO DIFUSOR ;#    K   Â&#x2018; #   +# donde establecer    # '    

 Â&#x2018; k   &   

  #   Â&#x161;     #  

k         

 

 @'   K    &?    

     &  &     #             

#  &     &  '

 

        #          kKÂ&#x201A;  K@  [K  Centro +#  ,    @   Â&#x2018;     

  @   '  k  Z        K  +#  es el punto nodal de esta red. ,        @ & #    K   tura material que posibilitara la conectividad y la creaciĂłn de programas en las nuevas realidades del tiempo y el espacio del tercer entorno. ,     

 Â&#x2018;k    #      

 k         '

      K  KÂ&#x201A;#   |

Â&#x2021;Â&#x2C6;Q>'";dispositivos de registro      #   Â&#x2021;Â&#x201C;Q>1+dispositivos traductores Traductores de procesos Â&#x2021;ÂłQ'*+dispositivos evidenciadores '  # @   'Âł Â&#x2021;Â?Q1>dispositivos de participaciĂłn Posibilitan la participaciĂłn activa del usuario

]

346 [

~~~ #K%K * #KÂ&#x201C;Â&#x2021;^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ}¤w Actualmente estĂĄ en desarrollo %Kk una experiencia pionera en la que siete equipos de tra& 

'   &   1  

 K 'ropan Dinamarca, un Plan Urbano para la emplazamiento del concurso a travĂŠs de un '      &  INTENSIFYING.EU (Work European Virtual Scene)

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[ espacios mediados ]

* [K      ~ Â&#x2014;%  &    



 '     & Â&#x203A;  Â&#x2014;

K * #KÂ&#x201C;Â&#x2021;

'   &  

    %Kkes la adaptaciĂłn del mĂŠtodo que se desarrollĂł para * #KÂ&#x2C6;Â&#x2021;k   @  @  &     a travĂŠs de un '     &  De esta manera se descarta como necesidad la sincronĂ­a #   &     #  Se establece una red de equipos de toda Europa, una red que en %Kes una red abierta, por  @   &     Plan Urbano es un proceso transparente, que puede        @ 

 k    @     ' tructura tecnolĂłgica queda registrado todo el proceso de redacciĂłn del plan, ordenado cronolĂłgicamente, categorizado y siempre preparado para hacer uso libre de el. '   & %KkempezĂł en diciembre de 2008, y estarĂĄ en desarrollĂł hasta di  & Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;¤   #'    #    &Master Plan para la Flegmade, unas bases que estĂĄn siendo generadas por la red de equipos participantes. Y que proponen convertir la Flegmade &  %&  %  K? k@K@   & k      K  #     &   &    del siglo 21. Un urbanismo que ya no esta solo interesado en hablar de lugares, y que entienda la acciĂłn arquitectĂłnica y el hecho urbano en tĂŠrminos de proceso.

[ PUBLICACIONES ] Expuesto en Danish Arkitecture Center (Dinamarca). Enero 2008 'Â&#x2018;

1  

^+  w!  Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ Expuesto en el EACC de CastellĂłn de la plana. Mayo 2008 Â&#x2C6;      

;&^1 w@ |Â&#x203A;Â&#x2022;¤Â&#x153;Â&#x153; Â&#x17E;'    &  ~~~Z %   Â&#x203A;  Â&#x2014; Publicado en CatĂĄlogo Europan9 Urbanidad Europea. Isbn 978-84-936462-7-1    #  3 @    '3 & Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ  &  K &  ~&~~~  Â&#x2014; K~~~ #K ]

Celia GarcĂ­a // MarĂ­a Navascues // Javier Castillo // RamĂłn Francos

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347 [


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‰>'Z'>'3*1;\*\,*">fZ*1;Š 'G'1>>µ1k1*'>k^ˆ¤¤¤wk, F  |?   '

 k\  |+   +>)•'>k''>  — k^ˆ¤¤³wk%  #— ~K  k\ 

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 ~ %”G  'G'1>>µ1k1*'>k^“‡‡‡wk)   k'F|? ,jk*'>>'k^“‡‡‡wk,¯ K      %   K &  kZ  |  +?   3'">3'k3*G,1;k^ˆ¤¤£wk; K k!?‘ | ?  >*+>)'1k+',*1^

 w^“‡‡w; #     

'  #  &\ 1 |)31!,  '   \1G',1>+k"1;3k^ˆ¤œ³wk,    \ 1 |'  ;K   \>"';k>"',)*;k^ˆ¤¤³wk1   1'

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"  "

]

348 [

INTENSIFYING.EU (Work European Virtual Scene)

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[ espacios mediados ]

INTERACCIĂ&#x201C;N URBANA. VĂ?AS DE PARTICIPACIĂ&#x201C;N Javier Moreno del Ojo, Arquitecto (Granada, EspaĂąa) Palabras clave: interacciĂłn social - espacios relacionales - arte contemporĂĄneo InstituciĂłn: Grupo de investigaciĂłn Reciclaje de barriadas, una alternativa sostenible javi.mdo@gmail.com

j   |Â&#x161;     K @ Â&#x152;Â&#x2018; k @%@k   @ 

  k@#   % %   

 G    #   ,      % #[ |      y convertirse en parte de ĂŠl de tal modo que ya no puedas verlo. La segunda es arriesgada y necesita de constante vigilancia y atenciĂłn: buscar y aprender a reconocer quiĂŠn y quĂŠ, en    k    k

 %     k   

Las ciudades invisibles. Italo Calvino (Siruela 1998)  & #  &  %   @  

     K   %&                 K   

  Â&#x201A;&    [ &

   ;&   # @@&     #@  Ă&#x201A;  ÂŻ como un material de proyecto, dotando asĂ­ al ciudadano de elementos a modo de espacios urbanos,   k &  k@         ?   

  Fomentando un individuo activo e involucrado con su entorno. '  K   &         K    dadano pasivo y consumidor, promovida por los medios de comunicaciĂłn y la hiperrealidad inducida generada por los mismos y las instituciones. Otra de las situaciones que se intentan subvertir son las K  #    

 &    K?  k % Kzada, crecimientos insostenibles tanto econĂłmica como socialmente, que aĂ­slan al individuo y propician un tipo de cultura generada a travĂŠs de medios de comunicaciĂłn unidireccionales. ' &        k@ K     caciĂłn directa mediante proyectos de arquitectura y experiencias artĂ­sticas:

Â&#x2C6;  &    K | *     &        

k      Javier Moreno del Ojo

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]

349 [


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desarrollo, basada en buscar herramientas que permitan potenciar y encauzar la energĂ­a social de las                  K     2 Proyectos de arquitectura: AplicaciĂłn de la investigaciĂłn a proyectos de arquitectura presentados e           3 Experiencias artĂ­sticas:  &           tigaciĂłn:

 

      # ';1" Z  \\11 " k     Â&#x201A; &       Partici    ?Z [Z Â&#x2018;k # K   #          1   k' >  ["  k #  

  

     K  '  & & K    

@  permitan tener una perspectiva mĂĄs amplia acerca de cĂłmo se concretan en la vida cotidiana los nuevos modelos de crecimiento urbano y de cĂłmo estĂĄn cambiando las ciudades tradicionales en relaciĂłn a las mismos.

Â&#x2C6;>1\1+'*3';*"1*<3|*3'>1*<3)>\131Âľ1;+'1>**1*<3 Â&#x2C6;Â&#x2C6;3#             [ Â&#x161;1k#  % K  @   % Â&#x2018;  modo distinto de la bĂşsqueda estĂŠtica del espacio universal. Lo que esta homogeneizado hoy en dĂ­a es la propia sociedad, los arquitectos luchan en vano contra ello. Cuanto mĂĄs se atiene un arquitecto a expresiones caracterĂ­sticas o mĂĄs bien personales, mĂĄs homogĂŠneas K  & k # 



 K   Kmente conectados. Este es el momento en el que la sociedad entera queda envuelta en una gigantesca pelĂ­cula transparente. La vida simulada   #   &   &        @ &       % &     

K k    ? & k   k %  & k  k   k     K     '      &KÂ&#x201A;K     hogar Ă&#x20AC; %        KÂ&#x201A; &  ] 

     La gente se come cualquier cosa que le sirvan como si aquellos platos hubieran sido preparados       k    &   #     Â&#x152; &     @@ @    #    K Â&#x152;   

 & F k Â&#x201A;            en el mar o corriendo por el campo. Todo ello son simulaciones, desde el espacio y las acciones hasta cualquier cosa que se pueda obtener de allĂ­. MĂĄs aĂşn, esta vida y este espacio    %          K                  3 #   &  %  simulados. Actualmente no podemos distinguir la realidad de la irrealidad.

]

350 [

Hemos perdido no solo el sentido de la vista sino el tambiĂŠn el del tacto y el del gusto, el oĂ­do y otros sentidos relacionados con la realidad. Ya no estamos seguros de lo que es realmente &  k @  k @     k Â&#x;Â&#x;3    %  & k aunque no nos demos cuenta de ello. Esto es asĂ­ porque los sistemas de comunicaciĂłn entre  

k   &   

%#    &   G 

#     @           simple movimiento de una imagen. El progreso de los medios de comunicaciĂłn ha aislado las palabras de los bienes de consumo y ha diluido la realidad de estos. Ahora somos capaces de de desarrollar imĂĄgenes sĂłlo mediante palabras o video imĂĄgenes, incluso aunque no vayan acompaĂąados de entidad K+   k %

# 

[      la comunicaciĂłn a travĂŠs de los medios, o en otras palabras, la comunicaciĂłn sin entidad ha llegado a ser una necesidad en nuestra vida diaria, hasta el punto que la comunicaciĂłn sin la InteracciĂłn urbana. VĂ­as de participaciĂłn

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[ espacios mediados ]

        &,   @ 

   #       %  K  Lo que prĂłspera en nuestras ciudades se basa en esa red de medios de comunicaciĂłn instantĂĄneos, #    k@   k@  %  #  Arquitectura en una ciudad simulada, Toyo Ito (El Croquis nÂş 71, croquis editorial, 1995, pp 12, 13)

'    [  #  [  



 &    #

| Las viviendas se producen actualmente, se diseĂąan en serie, son productos homogeneizados, que anulan la relaciĂłn del que las habita con su comunidad prĂłxima. El modelo de crecimiento propuesto, es una ciudad genĂŠrica, en la que los ciudadanos, salen de la co %     Â&#x2014;K &                que pasan en sus residencias lo invierten viendo la televisiĂłn o consumiendo productos relacionados con los mass- media. La media se ha introducido en cada uno de los hogares que componen la ciudad, dando soporte a las K?   #              k  ?    #   Se ha producido una clara consecuencia, la cultura y el ocio se han convertido en un negocio, en lugar de ser algo producido por las personas, que gradualmente se estĂĄn convirtiendo en pasivos consumidores de ocio. Esto conlleva una perdida de relaciĂłn entre acciones realizadas y consecuencias sobre nuestro entorno, inmediato y global, y un aislamiento social del individuo que conlleva un inconexiĂłn con su entorno inmediato y una perdida de la sensaciĂłn de comunidad y de la identidad propia de cada zona. Muchos de los nuevos barrios de expansiĂłn de nuestras ciudades son entornos completamente homogeneizados, que dan la sensaciĂłn de ser K %  ken la que se anula la identidad, individual y comunitaria. Â&#x161;' ? %   %F    ¨G  K  F ÂŞ1 k   ÂĄ1  & ¢'  &  ?    la sensaciĂłn de movilidad. Proporciona una pequeĂąa excitaciĂłn que nos permite aceptar las  '    #    1 &  misa y ahora vamos al centro comercialâ&#x20AC;? Entrevista de prensa del certamen de arquitectura Eme3 COLLAPSE, ",  Â&#x2014; (Barcelona 2009)

1.2 EL ARTE CONTEMPORĂ NEO COMO ELEMENTO DE INTERPRETACIĂ&#x201C;N Y PARTICIPACIĂ&#x201C;N. â&#x20AC;&#x153;Uno de los aspectos coincidentes a todos los tiempos y pueblos es el que surge a la hora de   % &  k 

 ' 

     k  K      &    

  % &  Ya no era igual el resto del universo que el entorno concreto donde habitabaâ&#x20AC;? ]

Contextualismo y abstracciĂłnk ?1

 ; ^*1kÂ&#x2C6;¤¤£kK³³w

La obra de arte como marcador del entorno,     @  %  &    #  @  k     & # @

 @     

 &            #   entorno prĂłximo, uno ama aquello que conoce. Obras escogidas: Javier Moreno del Ojo

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351 [


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Â&#x2013;  ! k,K% KZk3 ! k);1kÂ&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x153; Douglas Hollis, Campo visual, Lake Placid, U.S.A, 1980 3 \~Kkk,? KkCantabria, EspaĂąa, 1978-1982 Toyo Ito, Torre de los vientos, j Â&#x2014; % kkÂ&#x2C6;¤° 1%Â&#x2022;

k;Â&#x2014;! k> Â&#x2014;#   k3~j Â&#x2014;kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;° El arte como catalizador de la intervenciĂłn social, en el que se muestran intervenciones en las que lo esencial es la acciĂłn de la gente y las relaciones que se generan entre el publico. Introducir este tipo       Â&#x201A;&  k [&  #    Â&#x2018;

 Â&#x2018; k               K   entorno. Las siguientes obras han sido seleccionadas por su capacidad para emocionar e involucrar al espectador    K    k       

K   de la misma:  %\kÂ&#x153;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2014;kÂ&#x2022;k1 Â&#x2C6;¤Â&#x201C;kÂ&#x161;   k   >#,  G  k1 

kÂ&#x203A;  k!Â&#x2018; +kÂ&#x2C6;¤¤¤ # ' kÂ&#x161;%~ %   kTurbine Hall, Tate Modern, Londres, 2003 Carsten Holler, â&#x20AC;&#x153;Test Siteâ&#x20AC;?, Turbine Hall, Tate Modern, Londres, 2005 1%Â&#x2022;

k! kTurbine Hall Tate Modern, Londres, 2002 >#,  G  k; % ~& K>

  kG kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁ  + % k3

 %\ÂŻ 

kÂ&#x2C6;¤¤Â&#x2021;  ?Z Â&#x2018;k1   k" Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁk\ Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;° Banksy, diversas localizaciones urbanas, 1980-2009 Parkour,   K K  #  @       & @     kÂ&#x2C6;¤¤Â&#x2021;]Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;¤

Â&#x2C6;³¾1;+'1>**1*<3 Â&#x161;   &   [K3      &   k pero podemos tenerlo sobre la cultura. Podemos inventar un modelo de educaciĂłn. Y, si  &   k  &  % &            maestro. Solo abriendo el espĂ­ritu, obtendremos individuos mĂĄs creativos que generarĂĄn mĂĄs @ÂĄjK [#    ¢ Entrevista de prensa del certamen de arquitectura Eme3 COLLAPSE, ,  Â&#x2014;k" (Barcelona 2009)

 #         

    & k [  en las experiencias plĂĄsticas abordadas en el apartado anterior, cambiar las dinĂĄmicas de intervenciĂłn %& kK  #    

@   & [   k pone &       @ #      k%&  kpor eso se  @   &    &   #   estrategia mĂşltiple de apropia   #     

 k     %  K?    y situaciones que se pueden dar en una ciudad.

]

352 [

' potenciar y encauzar la energĂ­a social     k               K     ,      # | -Conocer y establecer un vinculo con su entorno prĂłximo, intervenciones que permitan hacer visibles     #  @  k     & # @

 @    &            #   entorno prĂłximo, uno ama aquello que conoce. InteracciĂłn urbana. VĂ­as de participaciĂłn

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[ espacios mediados ]

-Proponer

K  @Â&#x2018;  @

 k # 

   K  %&   

  @  Â&#x201A;& k @ @   k [

   K  F  K     @ %& k  @

 K    K escrito, nuestra intenciĂłn es darles instrumentos para que se puedan expresar en el y participar en la K    &  ]Z     @    k#   

    ciudadano. ]*       k K     k     k    #        colaborar en el desarrollo de las mismas. A continuaciĂłn se enumerarĂĄn algunas de intervenciones realizadas por arquitectos, universidades y grupos de acciĂłn social en las que se implica directamente al ciudadano como agente activo en distintas situaciones: " " k1973-2008, Liz Christy, Asoc. de vecinos y Ayunt. de N.Y., Nueva York ,        & 1     k  Â&#x201A;  &     &       &    K      @ &K &&   @ #  k  K  sis sustituĂ­an a parcelas devastadas y yermas. Hoy dĂ­a en la ciudad de Nueva York se pueden encontrar [Â&#x153;Â&#x2021;Â&#x2021;     kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;    kÂŹÂ&#x2021;Â&#x2021;  & 1   Rural Studio, Samuel Moockbee, Hale Country, Alabama, 1990-2008 Proyecto que realizado sobre la base de la cooperaciĂłn con los habitantes del condado de Hale, el mĂĄs pobre de U.S.A. Los estudiantes, usando una metodologĂ­a muy similar a la empleada por Frank Lloyd Â&#x2013; K%       k Â&#x161;   %    F     

             %&       k        &       materiales reciclados o aportados por donaciones de empresas. 1   ) &  &\ k ,  k 1971-1992 Sistema de proyectos, consistentes en intervenir en los transportes pĂşblicos, crear nuevos equipamientos como: 30 Bibliotecas de barrio Faros del Saber, 14000 viviendas sociales, 74 centros culturales, escuelas, centros de salud y originales polĂ­ticas de promociĂłn de empleo: Recogida de basura intercambiada por: Paquetes de comida, Bonos de autobĂşs, Cuadernos escolares. Â&#x201C;Â&#x2021;1F ?¤Â&#x2021;­      ¤°­ &  #& k% importante descenso de la criminalidad y un aumento de la esperanza de vida a 62 aĂąos. 1 ; k % \ ~}  kSalvador de Bahia, Brasil 1  #&@      #    F &  k #  ?    &       lencia. El proyecto tambiĂŠn arreglo plazas y espacios pĂşblicos, y realizo actividades sociales con participaciĂłn de los ciudadanos y los alumnos, consiguiendo regenerar el barrio. Santiago Cirugeda, Recetas Urbanas, 1997-2008 Proyecto en el que se proponen posibilidades de ocupaciĂłn e interacciĂłn de espacios pĂşblicos y privados   

     ?K       @ %    Â&#x2013; ÂŹk; % ~& Kk>

  kG kÂ&#x2C6;¤¤Â&#x153; *    >

  k@        Krando el ambiente de la plaza a travĂŠs del diseĂąo de la iluminaciĂłn, moviendo la posiciĂłn de las luminarias dispuestas en esta. La intervenciĂłn permite que un espacio publico se adapte a los gustos y necesidades        K      k  [  K     K    Â&#x2039;Â&#x2018;      usuarios de la misma. , 

Â&#x201D;kPalais de Tokio, Paris, 1999 '  &   K    Â&#x2014; k  @ 

    K     @       Â&#x2018;    k  &    @  Javier Moreno del Ojo

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]

353 [


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*    '  , '      3      @ 

k![Kk'F

     #               , 

Â&#x201D;k' 1 @   3 ken construcciĂłn '  @     %  &  K Â&#x2018;           ? &    

2 PROYECTOS DE ARQUITECTURA. â&#x20AC;&#x153;como podemos crear una obra de arquitectura como una entidad, cuando los bienes de  k   k  [     K  Â&#x152;         arquitectura que resista al paso del tiempo cuando las comunidades locales han sido aniquiladas, y cuando las redes de comunicaciĂłn a travĂŠs de los medios aparecen y desaparecen.  1 &   &    #     k  @    

  )         @   k   @ #     

  %   K       & de consumo apenas tienen realidad alguna. Otra contradicciĂłn consiste en crear un espacio       k@     & ;  # K    @    &        

 Arquitectura en una ciudad simulada, Toyo Ito (El Croquis nÂş 71,

croquis editorial, 1995, pp 14,15)

CONCURSOS: Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;Q    3      @ 

*    '  , '  k![Kk'F'        K @   &   que se situaba en un patio-medianera preexistente para asĂ­ generar distintas condiciones climĂĄticas y de #   

       %    Kk          &   @     & luz directa por la cubierta y creando distintas situaciones ambientales asociadas a las necesidades de

& Â?|³³  ["  ?,!F  1er premio.

Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x201C;Q     '          @ 

 "%            & 

&    Â?|³³  ["  ]

354 [

1er premio regional (EspaĂąa-Portugal). 1er premio Europa. ;       #   K   &@nen la vida actual. AsĂ­ esta puede variar segĂşn las necesidades a lo largo del dĂ­a, las estaciones o los F  

#         [   Se ha creado una casa donde la memoria no bloquea al ocupante, el cual se convierte en autentico proInteracciĂłn urbana. VĂ­as de participaciĂłn

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[ espacios mediados ]

   & 

&        '      @ 

"%     

tagonista de la experiencia de habitar y la casa en un entorno que evoluciona con ĂŠl. El proyecto consiste en una serie de soportes dispuestos en una trama capaz de generar espacios muy Â&#x2039;Â&#x2018;&     @  #  #     K   @  K #       '

  @ @ K    K    ^  @ &  ¤  k³# k  #   w) @   %

 "  Â&#x2039;Â&#x2018;&    K @    K     natural y que este bien comunicado. ,       @#        K  ?   '

      K?        K #     climĂĄtico de la vivienda. '  

 &  

      ^    K K   k k lectura del medio...),la casa patio mediterrĂĄnea y la casa centroeuropea, combinĂĄndola con elementos

?     k     k#   ?  k 

    trol bioclimĂĄtico adaptados a un modo de vivir contemporĂĄneo. El hecho de habitar en nuestros tiempos estĂĄ compuesto de diversas situaciones, que dependen que dependen desde como cambian las posibilidades del usuario, hasta su propia evoluciĂłn personal. ¨ @?      &    ÂŞ ¨ @?    @       k @       k@   Â&#x2039;   ?   @ %& ÂŞ ¨ @?   Â&#x201A;   

       ª ¨ @?        ?       K   viviendas siguen siendo estructuras cerradas a las que tenemos que estar continuamente adaptåndonos? ¨ @?   

ÂŞ De que sirve una vivienda capaz de entender su entorno, su contexto histĂłrico, su ciudad y su territorio,          @ %& k    %    que tiene esta de lo anteriormente mencionado. A veces la soluciĂłn mĂĄs interesante puede ser aquella que plantea preguntas en lugar de dar respuestas.

Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x201C;Q    *    >  1 "*    1 %   +K Competition 2002. 4:33  [" >   , ~]Z

 En este concurso se pedĂ­a la realizaciĂłn de un restaurante de vidrio en un entorno rural(a elecciĂłn de los    w@    

 ~]#

#  # ]#

  k#  

    #

@&      Â&#x2018;

  [Â&#x2018;     entorno rural elegido. Javier Moreno del Ojo

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355 [


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    ,   

 K  ;K\ 1 @   k ^;  w

La propuesta se desarrolla en una chopera de la vega granadina (en las cercanĂ­as de Santa FĂŠ) dĂłnde planteamos un restaurante-instrumento (con ĂĄreas mĂłviles que se pueden dispersar y perderse en la trama vegetal) que genera una gran capacidad de elecciĂłn por parte del comensal de la zona y de las   @   

  '          chopos de manera que e compatibiliza la explotaciĂłn agrĂ­cola intrĂ­nseca a la chopera y el uso comercial planteado. "     &  K  

    K            

      agrĂ­cola y otro de ocio, sistema extrapolable a una colonizaciĂłn sostenibles y respetuosa(a nivel econĂł  kK kÂ&#x2018;

 w  K  K  kK

Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;¤QConcurso Las palmas esta mal de la azotea. Organizado por la Segunda Bienal de Canarias. Arqui   k ^;  w 1 "   2do Premio Hoya Andrea. La propuesta consiste para e concurso consiste en una baterĂ­a de ideas y de sugerencias para colonizar las cubiertas con medios materiales a su alcance, baratos y reciclados. Z        k  

k  & k Â&#x; " K  a travĂŠs de diversas acciones que estudiando los hĂĄbitos culturales mĂĄs arraigados en la poblaciĂłn de Las Palmas aproveche esa inercia social para reutilizarla en las cubiertas. Los medios materiales @    

   [& #[  K k@llos que la gente tiene a mano, proponemos modelos realizables por medio de la autoconstrucciĂłn y el   ' #    @#  #  K [    & 

#  

k@K  @

  @    && te sea la Ăşnica manera en la que tenga ĂŠxito un tipo de convocatoria asĂ­. Su estĂŠtica serĂĄ improvisada y heterogĂŠnea  [  #      @ K     [ homogĂŠnea y anĂłnima. Las acciones propuestas serian las siguientes: Toldeando: instalar toldos en las azoteas de distintos tamaĂąos, montados en pequeĂąas estructuras metĂĄ k@   K   #  

]

356 [

-de dĂ­a se utilizarĂ­an horizontalmente como elementos de sobra y verticalmente para protegerse del viento. -de noche se utilizarĂ­an verticalmente como pantallas de proyecciĂłn, acoplando un simple proyector a un ordenador, esto posibilitarĂ­a crear: - improvisados cines de verano. - generar tu propio ambiente en tu azotea, cambiando su luz y su imagen. - expresar ideas y opiniones de sus propietarios acerca de la ciudad, esto permitirĂ­a cambiar la di[  @

#  @     Â&#x201A;&  [     instituciones o por empresas que pagan por ello. InteracciĂłn urbana. VĂ­as de participaciĂłn

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#     

   

Puenteando: crear con estructuras de andamios o con los medios al alcance uniones, puentes y escaleras    

 k#          @   &       &   [      Â&#x201A;k

 podrĂ­a generar grandes espacios semipĂşblicos de relaciĂłn en las cubiertas. K  Â&#x2039; Aprovechar la privilegiada posiciĂłn de las azoteas de la ciudad para conseguir visuales que no tenemos desde esa zona de la ciudad como el mar, la montaĂąa, barrios de la ciudad. TambiĂŠn se               @K    Antenas:  K    

 &

@   &         uno. Azoteas deportivas: utilizar el espacio libre de las azoteas para montar , rocodromos en las medianeras,  %&  

k & k#Â&#x201A; & kK   & k k   k

  #      &Â&#x;Â&#x; " & | Se podrĂ­an utilizar como elementos decorativos, como modo de expresiĂłn, imprimiendo algĂşn  &  %     K    ,)Â&#x203A;| Teniendo luz todo el dĂ­a, no condicionar el uso de la azotea solo por la noche, telas entre calles, creando zonas de sombra entre calles y plazas en verano y creando distintos tipos de ambientes al iluminarlas de noche, abriendo posibilidades de creaciĂłn de entornos para distintos eventos,  k &  k  Tuneando tu cubierta: el Tuning de vehĂ­culos es una de las respuestas hacia la creciente demanda desde hace unos aĂąos a la personalizaciĂłn de nuestras posesiones, para hacerlas de alguna manera u otra singulares. Para lograr esta personalizaciĂłn se recurren a todo tipo de elementos complementarios, ya sea de interior o exterior. Es un movimiento social que cada vez tiene mĂĄs seguidores, buscando un elemento que represente su identidad y sus gustos, este movimiento tiene muchos adeptos en Las Palmas. ;  #      &       K & k@         k       ,    "      CĂłrdoba, los cuales tienen gran aceptaciĂłn popular. Coloreando: Una de las seĂąas de identidad de la ciudad de Las Palmas es la diversidad de colores con @ [ k      K 

       k &      ' 1   K    ciudad, el propietario solo tendrĂ­a que comprar las pinturas y elegir tema y color.

PROYECTOS:

]

Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;°]Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;¤Q   

#    k"    %

k@           &k %&   #     

  ?K  Â?|³³  ["  

 en construcciĂłn. Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;°]Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;¤Q \    ! " k'F Javier Moreno del Ojo

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Espacio Sombra. CadĂĄver exquisito espacial. Facultad de B.B.A.A.

Espacio Sombra. CadĂĄver exquisito espacial. Facultad de B.B.A.A.

       %&    & @#          Â&#x2018;      Â?|³³  ["  

   

3 EXPERIENCIAS ARTISTICAS  &            K | ExperimentaciĂłn espacial     # ';1" Z    \\11  "         Â&#x201A;     &     k         

Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â?Q'  ; & CadĂĄver exquisito espacial, combinado con elementos de media, visuales y au  k &

     K   ,                

      

  #   Â&#x2018;  *       #  \\11  ?Z [Z Â&#x2018;k # K   #   rales en los Procesos de CreaciĂłn ArtĂ­stica.

Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁQ& 1 Propuesta de obra de arte interactivo en la que los alumnos de la asignatura desarro      ?Z [Z Â&#x2018; K   #      Procesos de CreaciĂłn ArtĂ­stica y todos los alumnos da la Facultad de B.B.A.A. son invitados a participar aportando material artĂ­stico e integrĂĄndolo en una intervenciĂłn unitaria.

Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;°Q1   1   Q ? Z Â&#x2018;Q&  Obra surgida durante la instalaciĂłn Obra de Arte Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁ & 

 *  

  k@  K   @ &'F  #            & k      Â?Â&#x2021;  K   #     los Procesos de CreaciĂłn ArtĂ­stica y alumnos de Arte de Casablanca.

Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;¤Q!   

 Q1Experiencia realizada con alumnos de taller de Proyectos I de los  # k' >  ["  k@    @      los elementos del aula diseĂąando: ]

358 [

Â&#x2C6;Q)  @Â&#x2018;      K  & * Â&#x201C;Q;       "  Â&#x153;   ÂłQ)           F      @ & [       "  Â&#x153;  

InteracciĂłn urbana. VĂ­as de participaciĂłn

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[ espacios mediados ]

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 Q1 'Â&#x2018;           k';1" 

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     K   

K [

Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;¤Q,  QProyecto realizado con el director de cine "      y el arquitecto !K"  @  #

      K?    Â&#x201A;       

 " ' k 

|Â&#x2C6;ÂŁ   

Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;¤Q! !)  QDocumental realizado con el director de cine "      en el @  # %&      

     K    

  "   

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Â&#x2030;>'Z'>'3*1;\*\,*">fZ*1;Â&#x160; 1,*3*k, &k; Â&#x2C6;¤¤ +>)Zk,1131k1;;1,]k""Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153; 1>*;k, 

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Javier Moreno del Ojo

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359 [


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+',')Â&#x203A;'k")11>*kZ?Â&#x2018;k!  k  '@ #    '  k  '  kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153; Libro blanco de la educaciĂłn ambiental en EspaĂąa, Ministerio de Medio Ambiente, 1999  ÂłÂ&#x2021;3  & Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;k   & &   k 1 kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153; 3! k,   & #  # |        k1   Â&#x2013;& +'\,;! k!  k' ! kÂ&#x2C6;¤¤Â&#x201C; ,!'+1!1Gk! k

K #     kk)">kÂ&#x2C6;¤¤£ Congreso Internacional de EducaciĂłn y FormaciĂłn sobre el medio ambiente, MoscĂş, 1987 ]

360 [

>1()' k,1 k' 3 ;1kÂ&#x2C6;¤¤ \ ;k, K    & ) " Â&#x2C6;¤¤Â&#x153; 1;'!k, #  '  k    ! k1'

kÂ&#x2C6;¤¤Â&#x153; ,1)>*'!k*   @   k' "  "\3kÂ&#x2C6;¤¤³ Â&#x2022;1;3'>]\>*13Â&#x2013;k,     & k' % kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁ

InteracciĂłn urbana. VĂ­as de participaciĂłn

Ă­ ndice


[ espacios mediados ]

INCLUSIĂ&#x201C;N EN INTEGRACIĂ&#x201C;N DE BARRIO DE JEBEL DERSA EN LA MEDINA DE TETUĂ N. MARRUECOS Alejandro GarcĂ­a, Economista JesĂşs LĂłpez, Arquitecto Ferran Ventura, Arquitecto (Sevilla, EspaĂąa) Palabras clave: exclusiĂłn - imigraciĂłn - participaciĂłn InstituciĂłn: Trabajo de InvestigaciĂłn ETSA Sevilla. jesusmlopez@telefonica.net

[ INTRODUCCIĂ&#x201C;N ] '  

         

 

" ; G[&    Â&#x161;*    &  K   Â&#x2018;&  &+  ! [ !  k@K        &@ #   &   !     &     ) ;' &

?     parte del Proyecto se corresponde a la etapa de Estudio DiagnĂłstico y Propuesta, que pretende centrar el tema problema y los criterios de intervenciĂłn en el diseĂąo del proyecto para anclarlos dentro de un marco

   

 K k@ [   &  #     #     nes, pasando pues por una etapa conceptual de estudio teĂłrico, una etapa empĂ­rica de recopilaciĂłn de #  k   K   @ [     & } a tratar. TetuĂĄn se emplaza en la ladera sur del Monte Dersa, dominando la vega-delta del rĂ­o Martil y huyendo del  k%@   

% K      %   ;# #  Â&#x201A;  ? K Â&#x2020;  

# K K  @  " ' # %  & K     

@ Â&#x201A;   Â&#x153;Â&#x2021;ÂŹÂ&#x2021;    '

   

  k #      & k %     %

         k   designaciĂłn como capital del protectorado espaĂąol en 1912. La Medina, origen de la ciudad, estĂĄ decla  )3';    !k  



 |  k     & 

Â&#x201A;     K   ?  [ &   Â&#x2013; &   |   [k ,  %%# %, #       #   KzaciĂłn administrativa de la RegiĂłn en el reino de Marruecos, la gestiĂłn y el marco del territorio marroquĂ­    

 

 

  &      [   k

   [     &  ,  [ [  &

   

 K   k @&  &  K     # % &   k @  [&    Â&#x201A;&    Â&#x201A;        Alejandro GarcĂ­a // JesĂşs LĂłpez // Ferran Ventura

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]

361 [


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\  &+      & 

 Â&#x2018;&  &+ ! [

cionales. Su economĂ­a tiene una base importante en la industria, el comercio, la construcciĂłn y el turismo. La actividad econĂłmica de la regiĂłn de TĂĄnger-TetuĂĄn estĂĄ dominada principalmente por el sector primario que emplea aproximadamente a la mitad de la poblaciĂłn activa de la zona, los sectores terciarios y secundarios proporcionan el 30 % y el 20 % respectivamente. En la actualidad los dos Ăşltimos sectores se hayan potencialmente en expansiĂłn debido al auge del sector turĂ­stico, de la construcciĂłn y el comercio. ![Â?Â&#x2021;­%&  Â&#x2018;   & Â&#x152;ÂŁÂ&#x2021;­  & k   Â&#x2C6;Â&#x2021;­    K  Ă&#x201A;  ÂŻ,        

     primaria. '  k +    &   &

    k &   &              % &    @ #   [  k

 1 &k   >K  [ &k      Â&#x201A;     &+  es el barrio con mayor nĂşmero de poblaciĂłn en TetuĂĄn, aproximadamente 60.000 y 70.000 personas. Su

K# 

 K  k@            #,   K &&+    #  k  &    [      con la expectativa de poder dar el salto desde la ciudad y asĂ­ llegar a Europa. ;    k  

 F ÂŹÂ&#x2021;k   

 &  %   KÂ&#x201A;         k&   [  %&   Â&#x2018;   Â&#x2039;  K 

     

k [   

     + k% % k@

 

#

 k   k  k   kk%[&  Â&#x;   &    &  &   &+  K Â&#x2018;   , K #               &       &[        &      %&  k#     #    &    &      #[   &  ,   @#      Kk      K @  ; & K k%&   k      #    k k   @  kF  

      ' %   # @ 

 K  

 para el estudio e investigaciĂłn de la pobreza, la precariedad y la exclusiĂłn social en el medio urbano. '        

 

 K #  k 

     

K   

  k #    &  

  ]

362 [

'  % &#      

 &  &   K      ' 

k  

     &Â?Â&#x2021;­  

 &  &k k Â&#x2018;     

 K k

   k @&  K # k@    campo. (     &k  & +   %K          K   InclusiĂłn en integraciĂłn de barrio de Jebel Dersa en la Medina de TetuĂĄn. Marruecos.

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[ espacios mediados ]

  %  #

k  

k    K |   &        K      &  k #  [ kK          & Â&#x152;

 F         K  Â&#x152;   @   &    & Â&#x152;  #   @ 

 &[ Â&#x152;  Â&#x201A;     &   % K Â&#x152;  K       K  Â&#x152;    #     & k     [ #  k      @K    & Â&#x152;Â&#x2018;  

 @     | y la Alcazaba.

Â&#x2030;!'+,"Âľ1Â&#x160; El marco teĂłrico y conceptual, donde se establece esta propuesta es dentro del AnĂĄlisis de la Complek  * K 1    ^*1wk@     K       k k &   Â&#x2039;Â&#x2018;  K  

|  k ?  Â&#x2018;pertos y responsables de las administraciones pĂşblicas. El primer paso para la elaboraciĂłn de un proyecto de cooperaciĂłn al desarrollo en el barrio parte de la &  K    Â&#x2018;

 &   

k@      #

# k%   k k   k      ' K   Â&#x2018;   #  [+1Zk@  [  k   K [k)>\;^ # wk **1;^     w,*;^

Â&#x201A;&   @

      &w' [    [     &     &          %   % &   El documento de diagnĂłstico incluye: 1. AnĂĄlisis territorial: DelimitaciĂłn del ĂĄmbito de estudio. AnĂĄlisis cuantitativo y cualitativo. Â&#x201C;1[    &|'  %   >  &  ] 1[ #

 K 1[#     &&[  Âł'    ?  [ @ 

 4. AnĂĄlisis de los espacios pĂşblicos. 5. AnĂĄlisis de las caracterĂ­sticas y el estado de las viviendas. 6. AnĂĄlisis de actividades y usos del barrio. 7. AnĂĄlisis de accesibilidad. 8. CaracterĂ­sticas de la poblaciĂłn. 9. Mapa de actores: creaciĂłn de un espacio de participaciĂłn y concertaciĂłn. Â&#x2C6;Â&#x2021;1[+1Z   |

  ?K  &   programa de desarrollo integral para el barrio. 3  K    [ #    K k      plinar, de los problemas del HĂĄbitat y de las polĂ­ticas sociales destinadas a construir espacio de desarrollo K   #     @    [@&  k &   &[  [  &k  k%[&  @#   %  @&      & k         k    desarrollo local. '!?

 *1 K      &[          K     k@      [   #   el cambio social. ]

Este mĂŠtodo de la investigaciĂłn-acciĂłn participaciĂłn (IAP) combina dos procesos, el de conocer y el de   k    &  &   & 1K@

# @    k*1     ?

           & ^ & k k  k    wk          #     '  @ &   [  k@ &  k

       &  &  k    

k  #      k      #  ' Alejandro GarcĂ­a // JesĂşs LĂłpez // Ferran Ventura

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363 [


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cada proyecto de IAP, sus tres componentes se combinan en proporciones variables: a) La investigaciĂłn    

  [  k      @    KÂ&#x201A;

  Â&#x2018;  [  Â&#x152;&w,   Â&#x201A;    K k @     #    

k   @     #    Â&#x152; w,   K @   [        K  # k      

k@         &

 K   

  @  &    #     '*1K&[     #k@   #      otras: a) La observaciĂłn participante, en la que el investigador se involucra en la realidad que se estudiarĂĄ, relacionĂĄndose con sus actores y participando en sus procesos. b) La investigaciĂłn participativa, en la que se diseĂąa la investigaciĂłn y se eligen sus mĂŠtodos, basados  &    k   

     ' K   K        ?

   &    &    #  k Â&#x2018; [   K k         k @@?  &     %      & ,#    KkK    k   k   K   #    w,      k   k    #   &  

 

 K  k    k[  K 

 ?  kk [k #   k  &     #    d) La evaluaciĂłn, sea mediante los sistemas clĂĄsicos de las ciencias sociales o simplemente estimando #   

   &  K  k '  *1|¨       %ª , * K ]1 ]            K   [ >  K  k    con una primera Fase de dialogo-negociaciónk   ?   # k 

  cionales de la acciĂłn y los representantes de las asociaciones. En una segunda Z  K#  , se abordan ciertas problemĂĄticas concretas, se recaba   & # ([     @   K          K '   Â&#x161;K  

k&%  #   unir las necesidades mĂĄs sentidas con las problemĂĄticas integrales existentes en el ĂĄmbito del hĂĄbitat y la exclusiĂłn social para asĂ­ ir estableciendo puentes entre ambos niveles, es decir, ir de las demandas y   [  & [   K @# 

 

 El estudio lo lleva a cabo un â&#x20AC;&#x153;equipo de investigaciĂłn mixtoâ&#x20AC;?, el grupo motor lo componen tĂŠcnicos y vo   k  K    

   k K # @                K  #   Z   pasaremos a realizar un diagnĂłstico sobre la situaciĂłn.  

   k K     &  K 

 [        1     

  k  k&       K           

   

]

364 [

En la Fase de devoluciĂłn, se debaten, matizan y/o corrigen el diagnĂłstico y la propuesta con las asocia   &  }   &

Â&#x201A;& k     ?K  de actuaciĂłn, concretar programas y asignar recursos (humanos, materiales, de espacio y tiempo, etc.). , Â&#x201A;  #             1@           [    ?    #      Fk uso de paneles, mĂŠtodos audiovisuales y medios de comunicaciĂłn local, aprovechando nuevamente los         & 1  k  #  

     

      '   %     InclusiĂłn en integraciĂłn de barrio de Jebel Dersa en la Medina de TetuĂĄn. Marruecos.

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[ espacios mediados ]

 

 k & 

   k # k  La dinamizaciĂłn de grupos: propuestas metodolĂłgicas. 1 K   &         @   [  [     @   &    &    ] munitario. En este caso, aprovecharemos las ocasiones de encuentro con la poblaciĂłn para animar a la    Â&#x152;       Â&#x201A;&    k   K   de discusiĂłn o la asistencia a actos pĂşblicos nos brindan la oportunidad para hacerlo. Debemos cuidar los primeros contactos personales, asĂ­ con cierta regularidad les haremos partĂ­cipes del proceso que estamos intentando dinamizar. La interacciĂłn con personas es una de las piezas claves de este tipo de procesos de dinamizaciĂłn socio     &   K   %     #    

 k        

       % 

  K   &    &   '

 

   k  k# #  @   & 

 acerca de su entorno y sobre las redes de relaciones existentes y, por otro, grupo motor o nĂşcleo de la investigaciĂłn-acciĂłn, participando activamente segĂşn su interĂŠs, disponibilidad, actitudes, capacidades y #  k#       k  ?   K    [      & k 

       ?

        

 #    @ 

k  

 de estudio e investigaciĂłn sobre hĂĄbitat suelen descansar en buena medida en la participaciĂłn y en la consulta de los propios destinatarios, pues permiten anticiparse a ciertas demandas ciudadanas, antes de que ĂŠstas cristalicen en reivindicaciones que pueden producir respuestas apresuradas, escasamente   &&   [ 

      '  K    K 1  ) 3+Gk & 

 3  +  G  !  k      #  *#     k     K   & k Â&#x2018;    k       # k #   conocimiento a distintos niveles hacia la poblaciĂłn y los investigadores. , 

  K   k %    &  # [ &

 k  &  k 

k k  &    &  Â&#x201A;   K      %    

k            ,    #        

   &

      

k  k  k K k@  K    k  & & &k&    k ?   propuestas e iniciativas a los Ăłrganos institucionales o con responsabilidad polĂ­tica. ,       &[    * K ]1 Ă&#x20AC;   k ^*1w 

  K           k     #  k    % Â&#x161; &  & k  k1& 1 & +     Â&#x161;   ]  ] #  k K       #  K  K &k@%@    @  #     k&  &  &    & k # [ propia situaciĂłn u organizar y movilizar a los participantes.     &|Â&#x161;, & K    @  #      &   [  & #    @ La colaboraciĂłn entre los tĂŠcnicos de la investigaciĂłn y los sectores de base ha de partir de la asunciĂłn de un compromiso polĂ­tico-ideolĂłgico por parte de los primeros. Este compromiso explĂ­cito supone orien  k k  k&      

@     ; &       k #    k   se produce un saber para alguien y/o para algo.

Alejandro GarcĂ­a // JesĂşs LĂłpez // Ferran Ventura

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]

365 [


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,  



  Â&#x161;#        |

Conocimiento. La IAP supone un re-conocimiento de uno mismo, de otras personas o grupos, del entorno y del mundo. Es un proceso de reencuadre que permite analizar la historia desde otro punto de vista y  

  @?&     1      @  @@   &     k@     #   @   K    

   [  &  sobre ellas. FormaciĂłn. Se parte de la idea de que cada vez que tengamos un nuevo conocimiento sobre una situa k%  Â&#x2039;Â&#x2018;   & %      @ [    &?   K K   ¨ 

     ªk¨  

  & ticipar si queremos hacerlo?, se deben abrir en este proceso si queremos que se den la participaciĂłn y el  & ' @*1     #   #  | ?   aprendidas y aplicadas, el de las vivencias, la experiencia puesta en comĂşn y expresada, el de las actitudes, las motivaciones, las responsabilidades y cĂłmo nos enriquecemos todos con ellas, el de las capaci & @  K k   

k K k     Conciencia. Es un proceso de toma de conciencia y sensibilizaciĂłn que posibilita la corresponsabilidad y        &  

 &   ComunicaciĂłn. A lo largo del proceso buscamos terrenos comunes de comunicaciĂłn para acercarnos a   K KÂ&#x2122;  

K      % Â&#x2018;  '

 &  &  &      K    [   [  @   &     

;k  #     

k#   &       existentes y el acceso a ellos. MediaciĂłn.    %        &   k@      

k     &    

  &  Â&#x152;     & k   k        #       



 @      Proximidad. La IAP necesita desenvolverse en espacios abarcables. Para poder conectar con la gente, sus problemas e inquietudes y canalizar propuestas de intervenciĂłn comunitaria implicando a la base      K ? &  k K

 k  los cĂłdigos y sĂ­mbolos de una comunidad y cierto dominio de los valores que circulan por la red social.       [& ?    k      aĂąadido de un equipo multidisciplinar, capacitado para desarrollar estudios de HĂĄbitat en el territorio y para desarrollar las herramientas metodolĂłgicas que conecten los estudios en curso elaborados por las Universidades marroquĂ­es implicadas.

Â&#x2030;'Â&#x2020;;**<3+',>1\1Â&#x160; '    &     K Â&#x2018; #  K    k  K       

     &   #?    [k&+ k K  

  k Â&#x2018;   K  &  procedente de la inmigraciĂłn de origen rural.

]

366 [

;  &   K    k    K   k   &     &    ' &

     &  el de realizar un anĂĄlisis, un diagnĂłstico de la situaciĂłn y diseĂąar una estrategia de acciĂłn que se plasme  

" ; G[&  @    

   Para ello nos proponemos poner en marcha un proceso de investigaciĂłn acciĂłn participativa que implique     Â&#x201A;& k    '   &    &

      #           &  inserciĂłn en la ciudad como ciudadanos de pleno derecho.

InclusiĂłn en integraciĂłn de barrio de Jebel Dersa en la Medina de TetuĂĄn. Marruecos.

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[ espacios mediados ]

Primer Taller de participaciĂłn con los agentes sociales.

1k  % #     

  K  #       &  k #     

 # ] &  ;    

    k@ K  #    viviendas y servicios inadecuados, no reconocidos y no incorporados a la ciudad (UN-HABITAT, 2003) A los problemas mencionados habrĂ­a que aĂąadir otros como la saturaciĂłn y carestĂ­a del transporte pĂşblico, la eliminaciĂłn de aguas sucias y basura, la absorciĂłn y urbanizaciĂłn de una creciente extensiĂłn de  k      Â&#x2018;   [ #  ^  



 k  k %wk k Kk #             %  @ & +  K                      despuĂŠs intervenir por medio de un Plan Integral. !  ^Â&#x2C6;¤¤w          &@#    |     k   

 # K    ,   % @ &       [     &  & k Â&#x201A; # @   acceder a disponer de dinero lĂ­quido. Entre las condiciones del entorno, destacan las malas condiciones %[&  k 

k     k &k k@#    %    & &  ,# K    @    & 

  rural al urbano es tal vez lo que mĂĄs contrasta con el marco en que se realiza la economĂ­a rural y el entramado de relaciones sociales de todo tipo, que llega a constituir en las ĂĄreas agrĂ­colas una autĂŠntica red compensatoria, o cuanto menos amortiguadora, de las crisis, situaciĂłn que no se da en las zonas urbanas en procesos de exclusiĂłn. 'Â&#x2C6;¤¤° &    & #   & '  &k #  3  ) &  1  

G  ^G1\*1**wk@    #        &     @?   #    y para el desarrollo humano. La DeclaraciĂłn de Estambul acentuĂł la relaciĂłn entre el desarrollo de los asentamientos humanos sostenibles y: a) el buen gobierno, que supone la actuaciĂłn transparente y res &

 

  



Â&#x201A;&   Â&#x152;&w   K  Â&#x152; w    &[ Â&#x152;w            &     &       +   &      

   &  &+ k%       

 #       %&  k@ &              k   K   &   &+ k@ 

k carencias y necesidades sentidas por sus pobladores. ,     &  k      K   %  de incluir o excluir las zonas de estudio y hacer viable, tanto en el espacio como en el tiempo, el anĂĄlisis     &     

 k       &    @% @      humanos sean otra variable a la hora de la delimitaciĂłn a realizar.

Alejandro GarcĂ­a // JesĂşs LĂłpez // Ferran Ventura

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]

367 [


htmhc

Tras una primera aproximaciĂłn al barrio mediante la realizaciĂłn de transeptos con la compaùía de algunos vecinos, se decide acotar el barrio en torno a las proximidades de la Alcazaba y antiguos cuarteles de regulares elementos ambos con gran potencialidad, sin por ello nos impida llegar a tener que delimitar otras zonas que nos puedan reconducir el estudio hacia otras zonas.                      Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ     K   &    madres de los alumnos del mismo, se detectan grandes necesidades de equipamientos y personal en las escuelas. Posteriormente y en un encuentro en Noviembre de 2008 se nos aporta una encuesta, de las    &  k@   #    k@ 

  K  #    & &  K | Tras conocer, detectar las necesidades, demandas y expectativas de la ciudadanĂ­a en relaciĂłn a las condiciones del hĂĄbitat en el que viven, realizando un anĂĄlisis crĂ­tico con la participaciĂłn activa de los grupos implicados, mediante la metodologĂ­a de InvestigaciĂłn-AcciĂłn-participativa, que contempla la interacciĂłn #

# k%   k k   k      kK     lĂ­neas posibles de actuaciĂłn que cobran sinergia con la presencia de la AdministraciĂłn Andaluza de la       

  1  Este diagnĂłstico pone especial atenciĂłn en explicar el origen de la situaciĂłn de carencias en un barrio  K Â&#x2018;   &  &+ ^ [w F          

  K  * K   #    &     ,    K  &    

| *     %  *      %[&  &  &+ k mediante un proceso de estudio a partir del propio conocimiento popular, que va explicitĂĄndose, creciendo y estructurĂĄndose mediante el proceso de investigaciĂłn llevado por la propia poblaciĂłn y donde los  K    #  %    

 K  II. Iniciar o consolidar un proceso de empoderamiento, de una estrategia de acciĂłn para el cambio. For     k#                   k #

   &  &+  ****    \   F 

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                 %& & * +        #        &    

    K        #  k#    k   & k   %       k       kk  # k         Â&#x2039;   & &   '  

    #



  K  &    *,   &&   #

 

]

368 [

**+          

    k  % '   certado (plan de participaciĂłn ciudadana, plan de intervenciĂłn y sostenibilidad medioambiental, plan de #    k   w|     K   K k   [ los posibles convenios que nos lleven a acuerdos entre las partes. Espacios de participaciĂłn. ,       %  

#  #      K  Â&#x201A;&   K k  &   &          visitas al barrio y su patrimonio. En algunos de estos espacios se han combinando los actores polĂ­ticos, InclusiĂłn en integraciĂłn de barrio de Jebel Dersa en la Medina de TetuĂĄn. Marruecos.

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[ espacios mediados ]

       &   &  

Resultado del mapeado participados, sobre la realidad vecinal &+ 

universidad y ciudadanĂ­a. Entre los espacios intangibles de participaciĂłn: ]           F   \   & + |       

     &+  ]    |Â&#x161;1 #    & &+  ]> !          &    &+  ] % ]  @1 &  >K  ] &              

  "  ;  + G[&  | Â&#x161;*     &     K   Â&#x2018;&  &+  ! [!       mismos espacios que hasta ahora incidiendo en el proceso educativo de los propios ciudadanos, sentirse para ello como meros instrumentos de cooperaciĂłn internacional que empoderen a las poblaciones residentes.

Â&#x2030;>'Z'>'3*1;\*\,*">fZ*1;Â&#x160; +'>>';,<'Â&#x203A;k>1!<3,! [|K @     & Â&#x201A;&   k  !  [k 2002 !1,+'!,*31k [|'' %|K @   Â&#x2C6;¤Â&#x2C6;Âł]Â&#x2C6;¤£° ! ! kZ  + KÂ&#x152;   G \  ;  & Â&#x201A;&   kÂ&#x2C6;¤¤£ ,<'Â&#x203A;'31!>1+k!1>Âľ1+,>';' [



 |  K  [K%   |kÂ&#x2C6;¤¤Â&#x201C; ,<'Â&#x203A;'31!>1+k!1>*1+,>';>   

K [  & 



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 " 1 %  Â&#x161; [" ) " kÂ&#x2C6;¤¤Â&#x2021; ;*'>>1G1k1,Z3;+') &  [} 1#  ;  Ochoa. S.l. s.n. , 1962? ;*'>>1G1k1,Z3;+''   [!   ;  * K    k*  

'  1# canos, 1960. ]

"    [! +  " 1 @   kÂ&#x2C6;¤Â?Â? *!Â?3'Â&#x203A;+!Âľ3")'Â&#x203A;k;Â?!1>Âľ1Z >K *K|! [kÂ&#x2C6;¤Â&#x2C6;Â&#x2C6;]Â&#x2C6;¤Â&#x2C6;Â?|   K ! |1 k 2006. ,<'Â&#x203A;'31!>1+k!Â&#x2DC;+,>';>'j';>)*Â&#x203A;k133*! %    &  '  % |  [ | *  

 +   kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;° !13;)>1Â&#x2022;>1G'k;'133*!1>*3'Â&#x203A;,<'Â&#x203A;k,1>\*',]!';\1GÂľZ     !  |[K k [! |  1  >K! k  '    kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁ

Alejandro GarcĂ­a // JesĂşs LĂłpez // Ferran Ventura

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369 [


htmhc

 >%&      %   1  !  ^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6; [w!  1 | %   |1  >%&      %   1  !  k [kÂ&#x201C;¤  & Â&#x2C6;3  & Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;}  & Â&#x201A;&   k+  " 1 @    \>13*'k133*1 @    & F  !  ;+  " 1 @   kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021; 1>>*'1)>*Â&#x203A;\'>'1k*`1Â&#x2022;*    k        |    Â&#x2018;"Â&#x201A; |)   k+,Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ 1,\'>*Gk!f;    ?|^ Â&#x2018;        ?    ?|) ?kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153; *,,>*1k!13)',*",';*1;1,3;k13"',+',"1+"+jk,'**1,    K  Â&#x2030;>    nico] /. Madrid: Dykinson, 2006. G'>>'>k,)*;Z>13*;*     ) & ;K Â&#x2020;Â&#x2020;*  K  

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 k 2005. 1,\'>*G3*;1,k!f;"#[     | K  # 

      tos y asociaciones. Madrid: Dykinson, D.L. 2004. *3+1+;f3Â&#x203A;G'Â&#x203A;kZ'>313+,       ´|  Z !K\  | Serbal, 2000. >+>Âľ")'Â&#x203A; *,,1;13' >*'k !f; 'Â&#x2018;        &       ! |  K       K   Madrid, 1993. 1,>*'G1k!1"+1,'31>!'>!>1"1;k1>,;;Â&#x2018;   |%%



   | Â&#x2018;  k  ,\% kÂ&#x2C6;¤   Â?& ] @! Â&#x2039; kÂ&#x2C6;³³Â&#x2C6;  kÂ&#x2C6;¤¤f      k1  

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370 [

InclusiĂłn en integraciĂłn de barrio de Jebel Dersa en la Medina de TetuĂĄn. Marruecos.

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[ espacios mediados ]

CAMBIOS Y CONTINUIDADES DEL HABITAT EN EL PN LOS ALCORNOCALES. AgustĂ­n Coca PĂŠrez, AntropĂłlogo (Sevilla, EspaĂąa) Palabras clave: parque natural - alcornocal - rancho. InstituciĂłn: Departamento de Ciencias Sociales. Universidad Pablo de Olavide. acocper@upo.es

[ INTRODUCCIĂ&#x201C;N ] ' [K #       K     ciĂłn de los colectivos agrarios del Parque Natural (PN) Los Alcornocales, desde la segunda mitad del s. XX hasta la actualidad, y su repercusiĂłn en el espacio habitacional. Se concretan los principales cambios en las estrategias econĂłmicas y reproductivas de los grupos domĂŠsticos de los pequeĂąos propietarios -rancheros    K ]#  ?       k [     ocurridos en las maneras de concebir el espacio habitacional en el ĂĄrea protegida. Los procesos de apropiaciĂłn se llevan a cabo por colectivos que â&#x20AC;&#x153;reproducen su sociedad en su vida econĂłmica y en su tratamiento del entornoâ&#x20AC;?^"  kÂ&#x2C6;¤¤Â&#x2021;|°Â?w # @%                      #          %& & ' [   #     

   

           #  & k           Â&#x201A; k     &  @k   k   [ desarrollando con respecto a la relaciĂłn con los recursos. Por lo que las relaciones materiales e ideales Â&#x2018;        

#       [ ,    #     k   &     #   

k  &         k     %# K k      #    k biodiversidad, sino tambiĂŠn en la manera en como viven sus propios espacios cotidianos los hombres y   K     K   ?  k   &[  cia, como Â&#x161; 

  @      Â&#x2018;  Â&#x2030; Â&#x160;|  cohabitaciĂłn(...) es esencialâ&#x20AC;? (Segalen, 2001). En concreto, el grupo domĂŠstico se entiende como unidad de cooperaciĂłn econĂłmica y de reproducciĂłn social. Los espacios habitacionales- y la habitaciĂłn como concepto- no puede separarse del concepto de te 

 k            ^;& k Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁÂ&#x152;  k Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â?wk               [ K       & k              habitacionales agrarios -como reproducen los esquemas de no pocos inventarios de arquitectura- desde el prisma analĂ­tico, heredero de modelo burguĂŠs decimonĂłnico, que reduce la habitaciĂłn a los lugares AgustĂ­n Coca PĂŠrez

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]

371 [


htmhc

      k  Â&#x;    & k %        @   las realidades a esquemas que poco tienen que ver con ellas mismas. Los colectivos que habitaron el  3, 1      %[&    Â&#x2039;         @    & k  & &   #  laboral sĂłlo desde esta mirada podemos entender lo habitacional.

Â&#x2030;'Â&#x2020;;**<3+',>1\1Â&#x160; El PN Los Alcornocales: el contexto ' @3  , 1  ]Â&#x2C6;°Â&#x153;Â&#x153;°Â&#x153;%] # %   & Â&#x2C6;Â&#x153; ?   municipales- no incluye a los principales nĂşcleos poblacionales- y suelos donde las areniscas se combi Â&#x2039;  

 ]&     K ]       k 

  

 [   ,#   &    

     

K    @ &   @K & %k@ F 

k#Â&#x2039;       #      [' k           Â&#x201A;&  rable, como resto de un proceso histĂłrico de apropiaciĂłn comunal de los recursos y la preeminencia de K Â&#x2018;

   ] ÂŹÂ&#x2021;Â&#x2021;%Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;%]@   K    Â&#x2018;  |K     &  Â&#x2018;

  K #        muy escasa capitalizaciĂłn y la presencia de una abundantĂ­sima mano de obra asalariada. ,  3, 1               K  #    &   @F       @ F& buche como ĂĄrbol emblemĂĄtico. Eran, ademĂĄs, donde se asentaban los rancheros o algunos enclavados ^@FÂ&#x2018;

    Â&#x2018; w'    &   K    & 

  &     #       en los sesenta y las otras se vieron mermadas desde las extensiĂłn de los cotos y la implantaciĂłn de las polĂ­ticas conservacionistas. ' 

 #      k%&   &&     &  %  K  K K [  &%[1K  Â&#x152; Â&#x2018;  #   &   &&   Â&#x152;    de importantes empresas comercializadoras. Luego el gas y los derivados del petrĂłleo hicieron prescin&              % k [ 

K   #  k    

   K  ' k  #   & [  k &  %k@    

    ?     % K Â&#x2020;*Â&#x2020;

]

372 [

'

  

 %#      &     Â&#x201A;    K    sierras permanecĂ­an habitadas constantemente hasta los aĂąos cincuenta. Ahora la poblaciĂłn se concen #     Â&#x201A;   & +% % k            3%   ^  ! 1 & kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;w K  tambiĂŠn el nĂşmero de personas que de manera continua habitan estos territorios. Muchos de los proce   %   

%

 #  k    %&   con otros sectores productivos (construcciĂłn y servicios) lo que, si bien no ha supuesto que abandonen       [ &

K #  1, sĂ­ ha repercutido en sus estrategias econĂłmicas,      k#  &k  K   k !    @   [  %    #       %&     & k  [     #   vivir los espacios rurales. A continuaciĂłn, nos detendremos en los cambios ocurridos en las estrategias de producciĂłn y reproducciĂłn de los colectivos mĂĄs representativos de este espacio natural protegido:    % k      k    %& #     [ relevante que se les asocia.

Los rancheros: vivir el campo y el pueblo, ayer y hoy.

Cambios y continuidades del habitat en el PN Los Alcornocales.

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[ espacios mediados ]

'  Â&#x2018;

     # @FÂ&#x2018;

  #     &  K    & k & F  Ă&#x20AC;  % ]      ]   K F1 [ " 1 Z            K  #     % '  &       Â&#x2018;

 K  k#  K   

k 

    %&  k 

   & K   ?  k  

&   ] %& ]  & 2   @ %k    @    % '  % %%&   % j  % k

  Â&#x2018;

k  @F                   @ &        ' &  

  @ #  

    &  @ 

  Â&#x161;  &3. Con anterioridad a los aĂąos sesenta los rancheros, a pesar de su reducido Â&#x201A;  k    

#        

 3j K     K      Â&#x2018;

       

 @    F    '  k  &   k         @ Â&#x161; j  &    K     ner determinadas estrategias de producciĂłn, consumo y reproducciĂłn.

Estrategias de producciĂłn y reproducciĂłn los grupos domĂŠsticos rancheros. De ayer a hoy- Las estrategias natalistas se intentaban adecuar a un modelo en el que el nĂşmero de miembros, menor que en los K   ?       k    & Â&#x2018;

 ,  K     &  %     &   @ %  &      % k  

K   K



  &K    %  k  &    F    

   k %& k       &?# nas. Para esta Ăşltima actividad tenĂ­an que desplazarse a los puntos de agua, convirtiendo determinados puntos de la ribera de los rĂ­os, lavaderos, pilares y pozos, en lugares de encuentro y sociabilidad. Las mĂĄs @F&   % K &  k  %]      ]@K& &    @ K mayores. El padre y los hombres de la casa trataban las tierras, las araban, las sembraban y organizaban    k ]     ]   @  %&      & #  1@k  &     &   @ &   precariedad en la que se encontraban estas explotaciones. Y este signo de debilidad econĂłmica no era

    & #   @   &% La tenencia de tierras constituye en estos entornos un medio de producciĂłn heredable que harĂĄ que las decisiones que se tome para la reproducciĂłn del grupo, tienda, por todos los medios, a asegurar la       F  j @ K     &      Kk   %  casos el predio dividido a partes iguales entre los distintos miembros del grupo domĂŠsticos- segĂşn estipula le legislaciĂłn en curso- se reunĂ­a de nuevo en uno de los hermanos, por lo general coincidente con el mayor, que compra a los otros las partes correspondientes. Estos primogĂŠnitos se casaban con las %

  % k& [ 

@  &k   K k     

k  @#     K 

 k %     &     &   

      &   â&#x20AC;&#x153;No servir a nadieâ&#x20AC;?   &  @ 

K   ?    @    & 

       Â&#x2018;

 #  % %   

 Desde entonces a hoy, los rancheros se han visto sometidos a un proceso de reducciĂłn constante. De hecho, muchos de los pequeĂąos propietarios se proletarizaron, incorporĂĄndose, sus descendencias,       &  kK    & @ 

   k     



    

     K  '#    Â&#x2018;

  K     [ 

, #

   1K   Comunitarias y de las medidas que en paralelo ha tenido la aplicaciĂłn de las normativas ambientales, hacen cada vez menos rentables estas explotaciones. MĂĄxime cuando segĂşn ĂŠsta legislaciĂłn derivada >

) " ^>)"w3, 1     % %     % [       @  & #    k       ' k   % %     % ?

  &    Â&#x2018;

   @  K   #        por estos. Cada aĂąo hay menos rancheros, no existiendo el relevo generacional, que estratĂŠgicamente se llevaba a cabo dĂŠcadas atrĂĄs. Por otra parte hubo una reducciĂłn en estos Ăşltimos quince aĂąos del nĂşmero   k          #    % 

 AgustĂ­n Coca PĂŠrez

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]

373 [


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Rancho con horno adosado.

cinegĂŠticos que, a su vez, de una manera galopante, hace reducir el nĂşmero de arrendatarios ganaderos. ,   K     % k      &         k #              [ K           &       k     k         #  % %k 

k  %    k   

 [     @       k        KÂ&#x201A; 

       k    k ' k          & 1     K%    

    

K   domĂŠsticos que se han visto en muchos casos privados de los mĂĄs elementales servicios -como la luz, el Kk ]Â&#x2018;

  k%     [  &   ?  de poder adquisitivo. '  #    Â&#x2039;      

K   ?    K  estas dĂŠcadas. Por ello, a continuaciĂłn vamos a analizar por un lado las caracterĂ­sticas mĂĄs relevantes    & %&  

    %    

 [    pacto construido, donde lo habitacional se mezcla con las estancias dedicadas a las tareas productivas. "   k 

     &?& K             k@  &?    +  

 

           

 k@

#  

 ^ kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹw El rancho como espacio construido.- ' Â&#x2018;

    &k  K k  %      @     @ K     miento humano y del ganado. La gran mayorĂ­a se componen de una o varias naves- dependiendo de la extensiĂłn de la explotaciĂłn- en torno a un patio central empedrado. Estas naves suelen ser de una o dos plantas a lo sumo, con una o dos @ &   &  K'    &  K@K  (quercus ilex)  &      'Â&#x2018;    &         K@    K     # 

     En cuanto a los materiales predomina la piedra de arenisca, la mamposterĂ­a de cal y arena y en los pisos  &

]

374 [

'        &^   

  %   

 %]    &   w KF   ' ella se disponĂ­an dos poyetes corridos a lo largo de los muros laterales, donde dormĂ­an los gaĂąanes y   k   %   '    #  &  % kK @ & #K 

 k &   k        K  #   ' % k   Â&#x2018;    k  &  del horno moruno, imprescindible para la elaboraciĂłn del pan. Desde el exterior se aprecia este elemen

 @   k     k    Kk    @  cuerpo principal. Los vanos presentaban cierres de madera sin cristalera blanqueĂĄndose las paredes. En la parte superior Cambios y continuidades del habitat en el PN Los Alcornocales.

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[ espacios mediados ]

â&#x20AC;&#x153;Mangaâ&#x20AC;?

  % 1 [ "

a veces aparecĂ­an los soberaos donde se almacenaba el cereal trigo y cuando el espacio era escaso, los sacos de trigo, se disponĂ­an en los dormitorios haciĂŠndose hueco en la intimidad de uno de los bienes mĂĄs preciados para la supervivencia del grupo domĂŠstico. Una de estas naves solĂ­a utilizarse como estancia que es como de le llama al â&#x20AC;&#x153;lugar en el que se alimentaban las vacas o los rebezos que araban la tierraâ&#x20AC;? (Coca, 2008: 618). Cuando pasaba la siembra se usaba para guardar los enseres de la explotaciĂłn: yuntas, carretas, herramientas diversas, etc. En algunos ranchos modestos- la mayorĂ­a- sirvieron tambiĂŠn para acoger a los empleados que coyunturalmente se empleaban en la explotaciĂłn. Internamente se disponĂ­an distintos comederos labrados en piedra al que se ataban los animales para el descanso. El piso de las estancias solĂ­a estar empedrado y la dimensiĂłn de las estancias estaba en relaciĂłn con la abundancia de tierra de labor del rancho. Mientras que los gallineros               k  %Â&#x201A;    &     & # Â&#x2018;  " ]; K Â&#x2018;   

K                    K  ^      K  w    ^     w 

  otra parte cerrada y techada- con armadura de palos de acebuche y techumbre a dos aguas de brezo o lentisco- donde se disponĂ­an (para la protecciĂłn de las rapaces y las inclemencias metereolĂłgicas) los ponederos. Era usual ver en torno a los gallineros y externamente en la cubierta, o mĂĄs comĂşnmente ensartada en una de las ramas de algĂşn ĂĄrbol cercano, una botella con cuyos destellos se ahuyentaba a las ĂĄguilas y otro tipo de rapaces predadoras. Â&#x203A;% ];        K   % &; distinguĂ­an entre aquellas zahĂşrdas que servĂ­an para tener recogido al ganado y aquellas destinadas para el engorde. En su interior se podĂ­an apreciar distintas piedras labradas que servĂ­an de comederos. Las cabrerizas.- Se disponĂ­an en un terreno pedregoso, donde el agua no convirtiera el lugar de reposo de estos animales en un barrizal. Se componĂ­a de un cercado de piedras sin argamasa, en cuyo centro era comĂşn encontrarse un montĂ­culo de piedras que les sirviera a las cabras de atalaya. En el cercado se podĂ­a distinguir dos habitĂĄculos techados. Uno el chivetĂ­n compuesto por un cuerpo elevado del suelo, #     K k & @   K    hinques de acebuche, que soportaba la techumbre a dos aguas de brezo o lentisco. Las paredes a veces eran sustituidas por material vegetal. En este lugar de encerraban a los chivos para evitar que mamaran. Otro lugar era el espacio destinado para el ordeĂąo. Compuesto por un pasillo estrecho que se conectaba con el corral, que podĂ­a ser de muros de mamposterĂ­a o de estructura vegetal y cubierto como el chivatĂ­n, donde se disponĂ­a el ranchero para ordeĂąar a las cabras. Estos eran los principales elementos arquitectĂłnicos relacionados con el rancho. Por supuesto aparecen

 

    

     k 

  Â&#x; Z  k ya para los aĂąos cincuenta, comenzaron a aparecer y a popularizarse las llamadas mangas, o estrucAgustĂ­n Coca PĂŠrez

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]

375 [


htmhc

 

tura de palos cruzados o tubos por el que se hace pasar al becerro hasta inmovilizarlo y poder herrarlo, vacunarlo, etc. '& k   %   &K @ &#  productiva de sus propietarios. Se trata de viviendas de al menos dos plantas de altura, donde ahora si,     &      

 K            a la caballerĂ­a. Por lo general, estas viviendas no presentan externamente elementos ornamentales como  

k   & # &   ,  % &  K #    @     k 

   @    ' 

%&   k       

# mal, nos avisa del salto a otros sectores sociales con otras caracterĂ­sticas distintas a la de los rancheros. +

  k K

 k        k &  &   este sector social, representados por los rancheros, y los propietarios absentistas.

Cambios y continuidades en el rancho.

]

376 [

En la actualidad son muchos los ranchos abandonados. En el corazĂłn del PN Los Alcornocales, y resultado de las polĂ­ticas puestas en prĂĄctica al principio de los noventa, en las que se perseguĂ­an la eliminaciĂłn de los enclavados, apenas algunos restos ruinosos, algĂşn horno de pan exento derruido y la presencia de [ & #    & %k       % '    Â&#x2018;K       4 para poder construir, el proceso se de aban     Â&#x201A;@K   % @%          arquitectĂłnicas, como resultado del devenir que a lo largo de estos aĂąos han tenido que soportar. En     K k       

  @    @     #    %     @   Â&#x201A;    

             Los aĂąos sesenta son testigo de la desapariciĂłn del cultivo al tercio de estas pequeĂąas explotaciones, que tan sĂłlo mantuvieron la huerta para el gasto de la casa como testigo agrĂ­cola. La especializaciĂłn #  Â&#x2018;

 % @ Â&#x201A;   %     ? k       

 k     &     

   &      k   &,     &    &   [    k     

 baĂąo, es otro de los elementos que caracterizan los cambios en esta ĂŠpoca. La conducciĂłn de agua hasta   %       F   k   K placas de energĂ­a solar. El gas butano aparece con la cocina asociada, si bien se mantiene la chimenea    & ^    %     wk      #  

  k    &  k pasan a convertirse en dormitorios, tanto en el rancho como en el pueblo, donde las cuadras, aparecen Â&#x201A;  %   K ,       k     pozos cada vez son menos concurridos. La desapariciĂłn de los cochinos en los sesenta hizo que apenas queden zahĂşrdas en el territorio del PN. Tan sĂłlo los restos de paredes derruidas nos hacen suponer su estructura primigenia. De la misma manera, por el tipo de suelo, y por la permanencia de la estructura de piedras centrales, podemos intuir Cambios y continuidades del habitat en el PN Los Alcornocales.

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[ espacios mediados ]

Chozo vegetal.

en algunos casos la ubicaciĂłn de las cabrerizas. Son los ochenta y sobre todo los noventa, los aĂąos en los que se persigue por todos los medios reducir la cabaĂąa caprina y su estabulaciĂłn. Tan sĂłlo algunas explotaciones mantienen los tipos descritos, apareciendo entonces los nuevos materiales constructivos ^  

k  k  k &  Â&#x;w Los gallineros siempre cerca de las viviendas se consiguen con mallas de alambre para la protecciĂłn de sus depredadores. Aparecen tambiĂŠn los bidones de lata y los tabiques de ladrillo que reproducen los espacios para la puesta de los huevos.

    |    %   Los obreros sin tierras, han sido los sectores mayoritarios que en estos contextos serranos desde la segunda mitad del S. XIX, que se consolida el proceso de desamortizaciĂłn de las tierras pĂşblica. Recor @     # %   %&   & @ #  hoy el PN Los Alcornocales, eran propietarios colectivos de la mayorĂ­a de su tĂŠrmino. Es por ello, que en 1 [ "  Z   k    F  & j@        ?   ; & K k

 k  %&       [  K #       K     &       KF  @   %    &  k%  #     %&     Â&#x2018;

  k vamos a detenernos en las actividades que generaban algĂşn tipo de construcciĂłn y que son las relacio K   #   , K ] Â&#x2018;  k K  #   K   K    k    Â&#x201A;  @K&  [#   

  K    & G& &     

K   ?  k& solĂ­a residir en el pueblo.     K  &  #   &F|@ k @ k &  k kKÂ&#x2122;  '

 &    & ;!K]Â&#x201C;¤ de septiembre- por uno o mĂĄs aĂąos, por un salario que una parte se monetarizaba y otra consistĂ­a en el pago de la llamada caballerĂ­a que consistĂ­a en la cesiĂłn de un trozo de terreno para cultivar, un chozo -de cubierta vegetal y muros vegetales o de piedras- para vivir y algĂşn ganado propio. Estos chozos, eran     ^      "&   w    K 1   integralmente de estructura vegetal o con una base de piedra hilada con argamasa y estructura vegetal  &   &   %        +  siones pocas veces separaban espacios interiores y cuando esto ocurrĂ­a se disponĂ­a un dormitorio. Los %    K     k    k       ?   protegerse cuando las inclemencias meteorolĂłgicas impedĂ­an las actividades al aire libre. ,        

   % @    & #    &     Â&#x2018;

 k  @  

      #AgustĂ­n Coca PĂŠrez

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377 [


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Restos de chozo de ganadero con muros de mamposterĂ­a.

Horno exento.

]Â&#x2018;    K @  K   ]    K%Â&#x201A;     



 %  k 

      @Â&#x201A;           %    Â&#x2018;

k   &     @#    restos de estas construcciones. Los carboneros y los corcheros.- Los primeros aguantaban las aguas del invierno en chozos de estructura K @ K&  & @  &&         mos en esta actividad. La disposiciĂłn de los elementos- chozo y horno morisco-no se distinguen de los ganaderos, si bien en estos casos abundan con mayor asiduidad los chozos vegetales, por lo que hoy aparecen ruinas de hornos sin vinculaciĂłn aparente con otros restos arquitectĂłnicos en la espesura de la sierra. Cerca aparecen los #5 dispersos en el territorio como testigos mudos de la importancia que el carbĂłn tuvo en estos entornos. MĂĄs tarde, este tipo de chozos se construyeron por las cuadrillas que relacionadas con la tareas de rozo eran subvencionadas por las distintas administraciones pĂşblicas en los aĂąos setenta y ochenta y que permanecĂ­an en un periodo de quince dĂ­as (quincena) en el monte. En su interior se podĂ­an encontrar estructuras de palos trabados sobre los que se disponĂ­a un colchĂłn de helechos u otros materiales sobre el que poder descansar.

]

378 [

Los corcheros.- Hasta los aĂąos noventa los operarios encargados en la extracciĂłn del corcho -corcheros, aguadores, arrecogeores, pesadores, mozos, arrieros (Coca, 2008) permanecĂ­an durante la temporada    

 K  @ &1Â&#x2018;     k      por quincenas tras la que regresaban al pueblo, cobraban, cambiaban la ropa, se surtĂ­an de vituallas y volvĂ­an de nuevo al monte. Las actividades relacionadas con el descorche hacĂ­an que de manera itineran   @ % & ]   ]@# &  k     K 

& k   %& 

K   &      Este lugar debĂ­a de ser un lugar respaldado de los vientos y el que se disponĂ­a el cocinero y el ayudante cocina. AllĂ­ se distinguĂ­an la despensa de los alimentos levantada del suelo por corchas que servĂ­an de &k  % K k  K        k      Â&#x161;  % [      [Â&#x; 1rededor, los distintos hatos en los que dormĂ­an los corcheros. Por lo general se trata de construcciones simples, vegetales e individuales. Cada cual se hacĂ­a su camastro de troncos cruzados y sobre ĂŠl disponĂ­a ya en los Ăşltimos aĂąos un colchĂłn de espuma traĂ­do del pueblo. A veces entre dos, compraban una

  Fk@ #&     & Â&#x201A; '

Â&#x161; &   %             F   '    

  k & 

  

  k  #  K   

& %  #          Los arrieros.- Tan sĂłlo, en la actualidad podemos encontrar a los grupos domĂŠsticos de arrieros, que en algunas ocasiones se desplaza en su totalidad a la sierra acompaĂąando a los miembros adultos y varones que se dedican a las tareas de arrierĂ­a (transporte de la corcha desde la espesura de las sierras hasta el pie de la carretera mĂĄs prĂłxima). En los aĂąos cincuenta y sesenta los grupos domĂŠsticos arrieros eran K   ?     '  %   kK@   k @     a sus vĂĄstagos a tempranas edades para asegurar su mantenimiento. Sin embargo, cuando se tenĂ­a un Cambios y continuidades del habitat en el PN Los Alcornocales.

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[ espacios mediados ]

Â&#x201A;    &    @K            F k %  @&   K  k        K K     

@#     *    %  las tareas de arrierĂ­a, suponĂ­a, a su vez, la posibilidad de aumentar el nĂşmero de bestias pertenecientes al K   ?  k  @    % %  k     &        #  kÂ&#x201A;     &    ?         K   ?     k?

    sus chozos dando lugar a verdaderos poblados en el interior del PN.6 ,  %  k  K?     K @  % @F       %% k1     %    G 

 %         Fk@% k  #  1K@  cheros, poco a poco es mĂĄs raro encontrar a los arrieros pernoctando en el monte. En un lugar cercano se disponen los cercados para el descanso de los mulos animal inseparable del arriero. '   k 

           k %     Â&#x201A;    % k    a las estrategias natalistas implementadas en el pasado. La mayorĂ­a de ellos habitan en determinados &  & |

   k

    K      k@      ,       vos hĂĄbitos de consumo y estrategias de reproducciĂłn aparece asociada a unos grupos domĂŠsticos que a su vez se ven mediados por las nuevas tendencias de consumo.

 #   El Parque Natural Los Alcornocales es un parque cerrado, cada vez mĂĄs despoblado. La normativa ambiental que rige en estos territorios imposibilita al pequeĂąo propietario la posibilidad de construir nuevas  @  K   Â&#x201C;Â&#x2021; ÂŁÂ&#x2021;%    Â&#x2018;K&     %     

#    K @     K      

       K  ^    el tan aplaudido turismo rural) al tambiĂŠn someterse a estas limitaciones (en este caso tener el rancho al  ÂŁÂ&#x2021;%  w'% K      #        @    K  k

       & Â&#x2018; sistemĂĄticamente a los rancheros de estos territorios, salpicando de ruinas, lugares que son absorbidos      #  ,       @      %&         >)"#  &K    k   k @  K  

    ^    w @ %&        â&#x20AC;&#x153;tradicionalâ&#x20AC;?, segĂşn â&#x20AC;&#x153;la arquitectura del lugarâ&#x20AC;?, sin plantear previamente los modelos constructivos recu  k  Â&#x2018;  [     ;#      % 3k  %  #  k   k

% k   K    '   @k 

k     

) @  incrementar el valor â&#x20AC;&#x153;naturalâ&#x20AC;? de estos territorios, los condenan a una pĂŠrdida de sociodiversidad ambien  [  ?     [ , Â&#x2018;    

   ?          K #   %  @  pacio vivido y las construcciones habitadas en estos territorios sean cada vez mĂĄs un asunto del ayer, generĂĄndose a su vez un proceso de expropiaciĂłn real del territorio de los colectivos locales agrarios en  

 @  

      k          Â&#x201A; %  K      & k #     

[ &

   k   ?    & K       &      Â&#x152;    %&      &  ]

'   k k      & k k      longaciĂłn en el tiempo, y con ello, con menores posibilidades de anclar en el territorio elementos cons   @%  

   &        

 @     K #&  k@  @     k   & 

pacios protegidos.

AgustĂ­n Coca PĂŠrez

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379 [


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[ NOTAS ] 1

Se trata de los colectivos que en otro estudio hemos denominado con el apelativo de camperos: â&#x20AC;&#x153;Con este apelativo designamos a un amplio grupo       k  %  ]@F      ]k   k K k   k   k K k   k  & k    &      @   K                K  k #   }  K   &?  @  @k habiĂŠndose incorporado a otros sectores productivos, y principalmente a la construcciĂłn en los Ăşltimos aĂąos, se vinculan intermitentemente, a estas

 kÂ&#x2018;     

    

 ,    &        k  Â&#x2018;

 k     k [ &Fk k k  &    ' 

# @      el medio.â&#x20AC;? (Coca, 2008:23-24)

2 Otras dos acepciones que localizamos en estos pueblos del PN relacionado con rancho son: â&#x20AC;&#x153;Rancho de carbĂłn: AsĂ­ era como se le llamaba a un    K k      & #  &    % ^Â&#x;w> % |   @ ^Â&#x;w tente en un guiso de papas con carne.â&#x20AC;? (Coca, 2008:623) 3 '  Â&#x2018;

 #      %      &    Â&#x201A;   Â&#x2018;

%        a la gran propiedad y al â&#x20AC;&#x153;seĂąoritoâ&#x20AC;? (vĂŠase Bernal, 1974, MartĂ­nez, 1968, Talego, 1996, Coca, 2008). 4

+ 

ÂŹÂ&#x153;}Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â?kÂ&#x201C;   k @ &>3>)" @3  , 1  

5

Â&#x161;1#|  & @ %    &^ kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ|°Â&#x2C6;Âłw

6

+% % k#   K k      F  %  

  %k &   ,,K k  #    Â&#x201A;& 1 [ "k %

 #   |  k > k,  ,  ' 

 y chiquillos sumaban mĂĄs de sesenta personas pertenecientes, exclusivamente, a estos cuatro grupos domĂŠsticos.

Â&#x2030;>'Z'>'3*1;\*\,*">fZ*1;Â&#x160; 1Â?>'Â&#x203A;k1^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹw|,    

 k         Z \*# ;   ! 1 & ^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;w+  ;  & @3  , 1    ! 1 &  1dalucĂ­a. "+',*'>k!^Â&#x2C6;¤¤w,     ' !  ;1\)k1^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â?w,*1 1  K Z \*# ; ;'"1,'3k!^Â&#x2C6;¤¤Â&#x201C;w1   K%   #  k! k 1,)'3+'k!^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â?w1 Â&#x2018;     K ! 1 & '> 1   # )   &" ²Â&#x2C6;Â?[KÂ&#x153;Â&#x153;]¤Â? '  

]

380 [

Cambios y continuidades del habitat en el PN Los Alcornocales.

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[ espacios mediados ]

VULNERABLES MarĂ­a Isabel Barrau, Licenciada en Humanidades JosĂŠ A. SĂĄnchez, Doctor PsicologĂ­a (Sevilla, EspaĂąa) Palabra clave: InstituciĂłn:

vulnerabilidad - identidad - sociedad Trabajo de investigaciĂłn. Dpto Ciencias Sociales, Universidad Pablo de Olavide barrau@santanayvicente.com

)     )Â&#x161;     )  vivida nos bloquea. Y aĂşn asĂ­, estamos decididos a intentar comprender quĂŠ es lo que causa, supone y desencadena aspectos tan espinosos como la transculturalidad y las hibridaciones en las sociedades contemporĂĄneas e, incluso, su aplicaciĂłn mĂĄs tangible como es la habitaciĂłn. ) K          %   @   travĂŠs de nuestras categorizaciones y obsesiones por explicar el mundo de manera entendible a travĂŠs    

   ;    @ &         #    & &    k 

 k  &   %&            |         k @  & & #[  comprender en su totalidad, de lo que nos provoca sensaciones de incompletud e incertidumbre, cuyo #            1 +   k  @

@         tangible2  @     k 

   %&  k   k  los modos de habitar3 en sociedad. Resulta que existen modos de habitaciĂłn contemporĂĄnea. La contemporaneidad es entonces vista por oposiciĂłn a un pasado ya caduco, a una realidad ya superada: a modos de habitaciĂłn pasada. Pero qui[k&      @ #   [       @   #    @ %  %   #   

 primordial en el desarrollo de su propia vida: el de habitar. Por tanto, y sin caer en el error de la disyunciĂłn, entenderemos el habitar como un continuum a travĂŠs de las ĂŠpocas, los espacios, los ambientes, las circunstancias y los individuos.4 )       | & %  

 & [

MarĂ­a Isabel Barrau // JosĂŠ A. SĂĄnchez

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]

381 [


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El tĂŠrmino vulnerabilidad va haciĂŠndose sitio, muy poco a poco, entre los estudios sociolĂłgicos, antropolĂłgicos, bioĂŠticos, etc. Muchos son los campos que lo abarcan, y pocos los que se han atrevido a reclamar su carĂĄcter universal. Cuando escuchamos vulnerabilidadk    

 # Kk sistencia, la debilidad e incluso el tĂŠrmino conmociĂłn. Llamamos colectivos vulnerables a aquĂŠllos que  [   K k    % k       &@? @k   clara y pertinente, presentan caracterĂ­sticas evidentes que los anclan en la exclusiĂłn5. Esto nos llevarĂ­a a pensar que el carĂĄcter vulnerable se aplica en la medida en que una persona se enmarca dentro de un      Â&#x2018;

@ &   #  

     

k¨  

    & @    

 &   ÂŞ¨j @ #    @    movilidad de una silla de ruedas? Se nos plantea entonces el dilema de si la vulnerabilidad viene por ser persona o por inserciĂłn en un contexto de exclusiĂłn. Autores como Lydia Feito, seĂąala dos tipos de vulnerabilidad humana: â&#x20AC;&#x153;una vulnerabilidad antropolĂłgica,     # K    %    & K @ Â&#x152; &  ]   k  @   K  k gĂŠnero, localidad, medio, condiciĂłn socio-econĂłmica, cultura o ambiente que convierte en vulnerables a los individuosâ&#x20AC;?.6 ;

[   &   Â&#x2018;

k &    & #  exenta de nosotros mismos y de nuestra existencia, por lo que terminarĂ­amos recluyendo a aquĂŠllos que     K Â&#x161; & 

#       #  ;      % Â&#x2018;  K  @  &    7 No obstante, y como recoge Feito de Chambers y Delor,8 las dimensiones de esta realidad siempre van a tener un carĂĄcter interno y otro externo, de manera que la persona estĂĄ expuesta al riesgo que viene de # k#        9 j    

    K k ¨  &            k   % % k   k  Â&#x2018;

Â&#x;  [    K  ÂŞ RĂĄpidamente nos asaltarĂ­an con ideas de @ @  & @ @ k@  &  son pobres porque les da la gana, y tantas otras ideas estereotipadas y bien arraigadas en el imaginario         [@ 

&Â&#x201A;@ &       #   &  , &  K            #       k  @? K    # [K@  situaciĂłn precaria, tanto econĂłmica como psicolĂłgica, no son capaces de superarla. Y es que seguimos pensando la sociedad y los modos en que en ella se interactĂşa de manera individualista aunque el propio tĂŠrmino social estĂŠ Ă­ntimamente ligado a la colectividad. No podemos olvidar que la sociedad no estĂĄ dividida en, sino que  #       Â&#x152;    casi inconsciente, acabamos concibiĂŠndola como una gran estructura de Lego en donde cada persona constituye un bloque superpuesto, y los problemas que se pueden derivar se explican a partir del indi +      @#   

 K     K cial10, y que por tanto, la habitabilidad entendida como el hecho de vivir en un espacio y por consiguiente, en relaciĂłn con lo que ello es y lo que ello genera (instituciones, comunidades, relaciones interpersonak  Â&#x;w   %  K % k  @ &       ?   

  k#   K  &    &    ]

382 [

Aunque hay autores que seĂąalan la vulnerabilidad como un nivel intermedio entre la integraciĂłn y la exclusiĂłn11 con posibilidad de movilidad,12 nosotros, en vez de hablar de vulnerabilidad como un proceso o un escalĂłn de la sociedad en donde puede llevarse a cabo una intervenciĂłn de carĂĄcter social, creemos mĂĄs acertado hablar de vulnerabilidad como un estado, nunca estanco ni homogĂŠneo, en el que el individuo puede caer, en el que puede vivir, y del que puede llegar a distanciarse. Un estadĂ­o donde debe hacer #     &  k@    Â&#x2018;

 vital en el que estĂĄ inserto, tanto a lo largo de su vida como en una determinada etapa. Vulnerables.

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[ espacios mediados ]

Podemos decir por tanto, que la vulnerabilidad tiene un carĂĄcter eminentemente social, y que los contextos son los que en mayor medida la posibilitan, la acentĂşan o la originan. Y todo ello no exime que, aunque hay colectivos potencialmente vulnerables, todos lo somos, pues nadie puede tener la certeza K &      Â&#x2018; }   K      materiales y emocionales bien cubiertas.13 La vulnerabilidad no puede ser entendida como un antĂłnimo   &k      #

         & 14. Es la vulnerabilidad ante los #

 } & @    &  k k& ral, econĂłmica, etc.,15 por lo que debemos huir de diagnĂłsticos totalizantes relacionados con el ĂĄmbito laboral16 o econĂłmico para no caer en el error de que la vulnerabilidad es una consecuencia del estado del bienestar. ,   &  [  &       Â&#x2018;

  #             

       k @%@F Â&#x161;      [ &

      #  k    k   &&    #           Â&#x161;         k% @#  Â&#x201A; [  17 ' 

@ &k   1 " k

Â&#x161;Â&#x2018;  #      #  k  &? #       k ruptura de la uniĂłn social, es decir, caĂ­da en el aislamiento social a causa de la creciente precariedad de     k   & #k      k cada vez mĂĄs escasa cobertura institucional con la cual se pueda contar.â&#x20AC;?    

    @    

  ?   disyunciĂłn, repulsiĂłn o anulaciĂłn recĂ­proca como nos recuerda Edgar Morin.18 La idea de recursividad es muy importante      &k@ @       

]   al igual que la incidencia de la vulnerabilidad en el propio ser humano. La recursividad supone ir mĂĄs allĂĄ  ]#

k            &    misma del individuo no estĂŠ reconocida como capaz de romper dichas relaciones. En esta visiĂłn de la  &        k        @ blema no es la persona sino las relaciones que se establecen a partir de y alrededor de ella.19 Esto nos plantearĂ­a quizĂĄs, un problema metodolĂłgico o conceptual, ya que nos encontrarĂ­amos con el  &     ,     &#   & &k  

k     Los vulnerables no se asocian segĂşn estos criterios que hemos venido anunciando, sino precisamente alrededor de las consecuencias de sus problemas, de manera que rara vez pueden sentirse como grupo y realizar asĂ­ acciones colectivas o reivindicativas. Sus situaciones estĂĄn atrapadas en la telaraĂąa de   & %  [#      Pero, al igual que hiciera PĂŠrez SĂĄinz en su obra ya citada con respecto al tĂŠrmino de exclusiĂłn social, nosotros intentamos construir una visiĂłn relacional de los procesos de constituciĂłn de las privaciones estructurales20@ & % %   K   &k@          &

           

 ,  &k @[  ?   [      #         [      social21k  &?     

#         Â?  presenta un carĂĄcter dual por su capacidad de exclusiĂłn pero a la vez, de superaciĂłn. La vulnerabilidad    k #    &k      22 a la persona y hacerla salir de esas situaciones crĂ­ticas o esos perĂ­odos vitales en los que, aparentemente, la capacidad de acciĂłn viene a presentarse de manera reducida o limitada. Esas capacidades de acciĂłn se evidencian cuando el propĂłsito de los individuos es habitar nuevos espacios, nuevas realidades, hacerse un hueco en determinados contextos que, por circunstancias varias,   %  1    k  Â&#x2018;

k & Â&#x;    k     k  Â&#x2018;

k &   @ %       ĂŠl mismo le viene dada y debe ser insertada en sociedad, la vulnerabilidad que presenta o en la que estĂĄ 

kK     

   1K@           [ &

  MarĂ­a Isabel Barrau // JosĂŠ A. SĂĄnchez

Ă­ ndice

]

383 [


htmhc

       K  k%&        a vivir como uno mĂĄs. Como recoge Feito de Ricoeur, â&#x20AC;&#x153;el conocimiento de uno mismo requiere la presencia de los otros, el reconocimiento mutuo. La identidad y la alteridad estĂĄn unidasâ&#x20AC;?.23  k ¨@?       dad, entendida en este caso como el groso de la sociedad, no estĂĄ dispuesta a cambiar sus estructuras  k  K [K   &k  

    k #      Â&#x2018;  

    @ #    ÂŞ ¨+ @      &ÂŞ ¨(?       %&   ÂŞ 3             K   personal. Los posicionamientos que comienzan a generarse ante nuevos espacios, entendidos como    Â&#x2018;

    k   [      &   

 lo que le rodea.

Identidad como actos de Identidad '           

 @              #   

 '    & @#       ? &  & individuo, al grupo o a ambos24;% #          kK 

&  ;  &  

 K    @  asume su identidad cultural como miembro de sus grupos de pertenencia25. En esta perspectiva la agen  &            

 k # @ [ K k    @? @%K  [ &

  K k%#     &    K K ,   es considerada, en tĂŠrminos de la â&#x20AC;&#x153;auto-asignaciĂłnâ&#x20AC;? del individuo, una serie de categorĂ­as descriptivas @ [  KK     ' 

    % Â&#x2018;           

 en tĂŠrminos analĂ­ticos, ya que como seĂąala Daniels26 los dos polos de de la dicotomĂ­a estĂĄn basado en    Â&#x2018;   #  |[  K        K  

     

       # @   @         e individuo en el proceso de desarrollo27. La TeorĂ­a HistĂłrico -Cultural (TCH), desarrollada inicialmente  ,;K

Â&#x2014;28, es un buen recurso para abordar este problema. Tres son las principales aportaciones teĂłricas y empĂ­ricas de la TCH. En primer lugar mantiene que los    K   K ,   @ #  K &&   en las interacciones sociales en las que se generan. En segundo lugar, asume que estas interacciones y #   K     [&   %         j   K k  @ #   K &       |Â&#x161;% # %  % 

 & %   %   #   #    &  

  &   K   K  %

29. Estas asunciones tienen claras implicaciones sobre la concepciĂłn y uso del concepto de identidad cultural:

]

384 [

a) La identidad es creada a travĂŠs de las interacciones sociales. &w,    kK@

#   K   k [  %      k#       k   &  k 

k K Â&#x; c) La identidad estĂĄ situada, vinculada a instituciones de prĂĄctica y escenarios culturales de actividad. La identidad es un proceso socialmente situado. Para comprender este proceso debemos analizar los escenarios sociales en los que toma parte. Considerar las instituciones de prĂĄctica #           K    @ 

       k     k   &? K #   k K # ;   [@ Â&#x2039;  & sociales sobre un proceso psicolĂłgico individual. '      &  #            

 en tĂŠrminos de recurso analĂ­tico de situaciones sociales diversas como las que abordamos en este artĂ­Vulnerables.

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[ espacios mediados ]

 '          Â&#x2013; Â&#x2014;Â&#x2014; 30 en torno al concepto de identidad. Â&#x2013; Â&#x2014;Â&#x2014; 31 sugiere que la identidad puede entenderse en tĂŠrminos instrumentales. La identidad es a la @# k%    K k  @K

Â&#x2014;32 asigna a este tĂŠrmino. La identidad es una herramienta que los humanos usan para tomar decisiones sobre el curso de su propia vida. La identidad es usada para decidir sobre quiĂŠnes somos, quĂŠ pensamos que es importante, sobre quĂŠ nos preocupamos, quĂŠ queremos llegar a ser33. De hecho, el principio de mediaciĂłn (semiĂłtica) por herramientas debe extenderse para considerar que las herramientas (psicolĂłgicas) estĂĄn organizadas 

]  

^ wk %   K  %   #   

] conceptos: Â&#x161;' % &K

 

   K 

k K  K  # 

%  K 

k# #Kk#  % K% k  Â&#x2014; %   

k % k  #  @ # %&  K  

    Ă&#x20AC;# %    

% # % # &~K

 % 

34 '   &        &    Â&#x161;  dadâ&#x20AC;?. Permite explicar por quĂŠ las cuestiones identitarias parecen ser mĂĄs relevantes en aquellos perio Ă&#x20AC;%      ] @   &       @   #     &  @  

    &     ' estos momentos los temas identitarios aparecen como cruciales en la vida de los individuos o grupos ya @k Â&#x2013; Â&#x2014;Â&#x2014; 35 seĂąala, la identidad y el auto-concepto son, con toda probabilidad, las mĂĄs poderosas herramientas en el proceso de toma de decisiones. 

       Â&#x2018;  ;       sobre la naturaleza discursiva de la misma. La identidad (al menos en nuestra cultura actual) estĂĄ basa     Kk   k      ;      #        |    36k%

     37, o argumentos en el curso de intercambios comunicativos38. Al describir la identidad como un proceso de construcciĂłn discursiva suena demasiado, como si se trata       ; & K k @  KK              +  K   &   & K tivos en el curso de la vida sugieren que las emociones tienen un papel muy importante en el proceso de  K     ,  K @   k sino mĂĄs bien es algo que deben construir usando los instrumentos (semiĂłticos) culturales que tienen a   '   k    Â&#x2039;   +   modo que construimos nuestro conocimiento sobre el mundo con la ayuda de instrumentos culturales que tenemos a nuestra disposiciĂłn construimos nuestras identidades. Esta relaciĂłn entre identidad y proceso    [  Â&#x161;   K)  k  @  cepto es usado por los constructivistas39 implica que los modos de mirar al mundo por parte de los indivi       &    ,#   K        %

'   k  real         '           K         &   k  k        Â&#x;j 

    estĂĄ claramente vinculada a procesos emocionales. SĂłlo las situaciones en las que los compromisos y          real  

      % 

\Â&#x2122;% K k    [  Â&#x161;&  Â&#x2018;  k 

kÂ&#x2018;  @  #        & @ experimentar los lĂ­mites de su identidad (auto-concepto) actual. ]

Habitar en sociedad, la respuesta a nuestras necesidades >

 

   k      K   @?     grupos o individuos que presentan un mayor riesgo de vulnerabilidad relacional40. Ese debilitamiento de         k# K         subredes que acotan aĂşn mĂĄs las relaciones entre individuos o grupos, sino que todo ello repercute en          kÂ&#x161;  @   Â&#x201A;

    MarĂ­a Isabel Barrau // JosĂŠ A. SĂĄnchez

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385 [


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suspendidas en el vacĂ­o social sino que se encuentran incrustadas en un territorio donde operan distin  ^Â&#x;w'   

       K   k K   k41 como      Â&#x2018;          

 42 1k   & Â&#x161;     #

         

43 donde se llevan a cabo las interacciones sociales. Sin ĂŠstas,    K  K   %  

 44    

 k   & k         #     k   k      individuos que perciben su vulnerabilidad, uno es capaz de adoptar el rol del â&#x20AC;&#x153;otroâ&#x20AC;?, de manera que actĂşa como alteridad en su propia singularidad, en su percepciĂłn, en su identidad. Y como tal interactĂşa e intenta hacerse con los espacios y los ambientes en donde necesita integrarse. â&#x20AC;&#x153;AsĂ­, el espacio se   [@

 #              K    k #     & k      

K  k       & k  @      &     su visibilidad social.45 La toma de los nuevos espacios, entendidos dentro de toda una realidad social, cultural, ambiental,  k       %   k  @ &   #  

      #   @

 Â&#x152;Â&#x161;          k      & k  k&   interacciĂłn con el lugarâ&#x20AC;?.46  k   

k @   &       

    k47 condicionarĂĄ enormemente nuestra posiciĂłn tanto en relaciĂłn a ĂŠste y en relaciĂłn a nosotros mismos, como nuestras acciones y         kÂ&#x161;

 k#  k   Â&#x2018;

    donde tiene lugar la conducta humanaâ&#x20AC;?48, de manera que esas mediaciones que yo haga estarĂĄn enor   Â&#x2039;   & @K  ?  [#  }     ? %    >  [     



 @%&[&      k remos a utilizar un tĂŠrmino acuĂąado por Morin y que nos evidencia la relaciĂłn del hombre con el medio       #   3  #           Â&#x161;   #    auto-ecoorganizaciĂłnÂ&#x2018;        



 49. En este tĂŠrmino tenemos incluidos los tres aspectos que estamos tratando en este artĂ­culo: tenemos la organizaciĂłn de uno y lo que es de ese uno ante un nuevo espacio o contexto, tenemos el eco guardando relaciĂłn con el ambiente o territorio en el que tenemos que actuar, y el auto que nos recuerda la capa  %  @     #    ?  +    &         

]       @   &   [    

 K    co-organizador.50 +   k     

     &k@   Â&#x2018;    

;KÂ&#x201A;! k   Â&#x2018;    ?

 @ k KÂ&#x; %

   

 &  &    k    k y lo mĂĄs importante a nuestro entender, existir.51 Ese existir lo deberĂ­amos entender de manera Ă­ntimamente ligada al habitar52 y al ubicarse53, de manera que la existencia siempre va estar relacionada con un modo de habitar particular, que es no es mĂĄs que una manera de vivir morando en relaciĂłn a un lugar, un ubis, un en donde el individuo quiere insertarse y realizarse.

]

386 [

1@K   @!  |   @ 

% %  @   @

     Â&#x2039;     Â&#x2039;

  

k â&#x20AC;&#x153;asĂ­ es que el mundo estĂĄ en el interior de nuestro espĂ­ritu, el cual estĂĄ en el interior del mundo. En ese   k

 &

54 son constitutivos uno del otroâ&#x20AC;?55. A travĂŠs de estas pĂĄginas hemos hecho un recorrido por la de muchas personas que, conscientes o no de  &kK 

 %    K     &  |%&   en sociedad a partir de su vulnerabilidad. 1   k           &  

  k Vulnerables.

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[ espacios mediados ]

bilidad generada por el hecho de ser inmigrante y las herramientas desarrolladas para poder insertarse, a travĂŠs de los espacios de interacciĂłn y uso, en el nuevo territorio. Por otro lado, el caso concreto de Arte "  %k

Â&#x2020;**   &   [     #       & k      &  % %    k       artĂ­sticos de la ĂŠpoca.

1. InmigraciĂłn, caminos de identidad personal y social , Â&#x2018;   K 

 #                      &  Los elaborados esquemas identitarios desarrollados en el habitar de su poblaciĂłn de origen son retados por los nuevos escenarios de prĂĄcticas en los que comienzan a participar. Esta incertidumbre del habitar,     

  &    &,  k    k            &    @ se va a desarrollar su experiencia cotidiana. Pero como hemos seĂąalado a lo largo de este documento, vulnerabilidad no es sinĂłnimo de debilidad. La vulnerabilidad del inmigrante ecuatoriano de las zonas & &"@%&  '>&&  ?    rrollo personal. Estas experiencias lĂ­mite (de la propia identidad y autoconcepto) servirĂĄn de motor para    @   [ #  k #     &  %

 vital. DarĂĄn la oportunidad de emergencia a nuevos compromisos y posicionamientos. Pero tambiĂŠn abren el camino a la exclusiĂłn. Nuevas oportunidades y exclusiĂłn se tocan, a veces se alimentan. Los      @    #      & K   % [ tar una senda u otra. Nuestros estudios sobre los procesos de construcciĂłn de la identidad en inmigrantes56 pueden servir       '

 &   @         [ vantes para aquellas personas que han emigrado que para aquĂŠllas que nunca lo hicieron. Es posible  K @  @Â&#x2018;   K 

#       en la que tienen que tomar decisiones muy importantes sobre el curso de sus vidas en un contexto en el que las posibilidades de elección son, habitualmente, más elevadas que en su sociedad de origen. Es en estas situaciones de incertidumbre donde la identidad emerge a un primer plano. Y esto es así porque la identidad (el auto-concepto) es una herramienta para la toma de decisiones en situaciones de cambio o crisis57. Cuando un inmigrante participa en una nueva práctica cultural en la sociedad de llegada debe hacer #      @ @   %       |¨% @? punto puedo olvidar las normas y principios que aprendí en mi cultura de origen?, adoptar nuevas posiciok    [  ¨         ª¨G @?

   & ÂŞ Numerosas cuestiones emergen preguntando directamente a la identidad o auto-concepto del inmigrante. ,      kK Â&#x2013; Â&#x2014;Â&#x2014; k%   @  #       # ,   K  &       k @     %       #     K  MarĂ­a Isabel Barrau // JosĂŠ A. SĂĄnchez

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]

387 [


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De izquierda a derecha:  %   G  # ^Â&#x2C6;°Â&#x201C;Â&#x2021;w<  &  kÂ&#x2C6;¤¤Â&#x2018;Â&#x2C6;°Â&#x201C;ÂŻÂŁ Z  k"  )^Z |?  F k Z1  "  %'   3²Â&#x2C6;ÂłG

Â&#x2C6;°! w}};  ^Â&#x2C6;°Â&#x2C6;Â&#x2021;wk  &  kÂ&#x2C6;Â&#x153;Â&#x2021;Â&#x2018;Â&#x2C6;Â&#x2C6;¤ ^Z |?   F k Z 1   "  % '       3²Â&#x2C6;Âł G

 Â&#x2C6;° ! w }} 1

 

  K       ^Â&#x2C6;°³Â&#x2021;w ,  k Â&#x2022;K

 ¤°¯£Â&#x2020;Â&#x153;³¯Â&#x153; k  &  ^Z |?  F kZ1  "  %'   3²Â&#x2C6;ÂłG

Â&#x2C6;°! w

Â&#x201C;1  "  %kgĂŠnero hecho herramienta de identidad Artemisia representa todo un icono en el anĂĄlisis artĂ­stico de gĂŠnero gracias a la singularidad con la que           1        @  &; &     

 % %     & %           *  Â&#x2020;**k   &      K?     

    tas. Artemisia nunca pretendiĂł hacer una clase especial de pintura ni mucho menos ser una alternativa al modelo cultural dominanteâ&#x20AC;?58k  &  Â&#x2039; %     

     que ella tuvo que superar en su propia vida. 1     

             Â&#x2039;   & k

   K   K  K k Â&#x2039;    

K       ?       @1  %  %k & @%% %    #  1 ?K   k? K k&  k Â&#x2039; !KfK   K k KK   

         k  

   K   K    Â&#x2018;      ? k 1         Â&#x201A; #   K  Â&#x161;# k K      %   de repercusiĂłn histĂłricaâ&#x20AC;?59. Z          @    @%  #   

k &   un reconocido prestigio en los cĂ­rculos artĂ­sticos de su ĂŠpoca y siendo cotizada en las cortes europeas, K  &    !   **K  Â&#x152;k& k#   [      Â&#x161;#     k &  k        [ 

K&#     

60. '    ;   se interpreta como denuncia de la presiĂłn psi K Â&#x2018;@#       K      k  k  @    &  1  #       &     Â&#x152;

k&  k# triste y desgraciado potencial de expresiĂłn. Artemisia cuenta la historia de su resistencia, de la recupera Â&#x161;%    k  % %  # @  k @  #@   &Â&#x2018;         K #   ]

388 [

     #   

 %    K     & k     &@ %&   K&  de un hogar. La expresiĂłn de su singularidad la lleva a cabo de manera clara y concisa en su AlegorĂ­a a la pinturak     k  &    1  "  %

Vulnerables.

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[ espacios mediados ]

[ NOTAS ] 1 2

>Â&#x2039;Â&#x2018;     K  & 'K ! k*   

  "\  |Â&#x2C6;¤¤Â?[KÂ&#x201C;Â&#x2C6;]Â&#x201C;Â? Entendido como que se puede percibir de manera precisa. Diccionario de la RAE. Madrid: 2001.

3

' ?  %&       

   Â&#x2039;Â&#x2018; '  @@   &%&   %&    [  [         k   @    % %        '  %&  @           &     k    [     #

      4

Se entiende que los modos de habitaciĂłn cambian y se adaptan a los nuevos tiempos. Pero en este artĂ­culo veremos cĂłmo hay algo que es intrĂ­nseco al ser humano y que sin que ĂŠste se diera cuenta, ha modelado los modos de inserciĂłn en la sociedad posibilitando (no determinando) una serie de #

@%#     k %%&   

5

ExclusiĂłn como no participaciĂłn plena en la sociedad, tanto de manera laboral, econĂłmica, relacional, etc. generĂĄndose asĂ­ â&#x20AC;&#x153;no ciudadanosâ&#x20AC;?.

6

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k, &1; ; 3 Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153; ÂłÂ&#x2021;k; 

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9

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10

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11

G@F @#  

F &  Â&#x2018; k    @?@@ &    Â&#x2018; k  @   F @k     #  K     Â&#x2018; 

 autores, aquĂ­ nos interesa seĂąalar la vulnerabilidad como â&#x20AC;&#x153;un estadoâ&#x20AC;? en el que nos movemos continuamente de manera consciente o inconsciente, acentuada en mayor o menos medida segĂşn las circunstancias en las que se ven los propios individuos. Entre estos autores estĂĄ Robert Castel, cuyos   

 %      &    & # K   #    Castel, Robert. La inserciĂłn y los nuevos retos de las intervenciones sociales, en â&#x20AC;&#x153;MarginaciĂłn e inserciĂłn: los nuevos retos de las polĂ­ticas socialesâ&#x20AC;? / coord. Fernando Ă lvarez-UrĂ­a Rico, 1992.

12

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    de la precariedad laboral, como condiciĂłn de vulnerabilidadâ&#x20AC;?, concepto que no compartimos por la idea que venimos desarrollando en este artĂ­culo.

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 &'        cĂłmo la vulnerabilidad no puede entenderse sĂłlo como una cualidad intrĂ­nseca al ser humano sino siempre en relaciĂłn a los contextos que la posibilitan.

19

Para completar esta Ăşltima idea, Lydia Feito nos habla de la vulnerabilidad ligada a la propia trayectoria histĂłrica del individuo en relaciĂłn con otros y que llama vulnerabilidad social. Ă&#x201C;p. Cit. PĂĄg. 10

20

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23 24

Feito, Lydia. Ă&#x201C;p. Cit. De Ricoeur, Caminos de reconocimiento. Trotta. Madrid: 2005. Z  k\^Â&#x2C6;¤¤Â&#x2021;w,     *  G  '   >~k°Â&#x2021;^Â&#x201C;wÂ&#x2C6;ÂŹÂ&#x2C6;]Â&#x201C;Â&#x2021;Â?

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MarĂ­a Isabel Barrau // JosĂŠ A. SĂĄnchez

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  Activity Theory. Cambridge University Press. Cambridge: 2008. Pp. 201-218 ;[ %k1k! k\k" kk! k!^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁw<  39

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42

IbĂ­d. PĂĄg. 5

43

IbĂ­d. PĂĄg. 6

44

IbĂ­d. PĂĄg. 15

45

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48

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Morin, Edgar. Ă&#x201C;p. Cit. PĂĄg. 33

50

IbĂ­d. PĂĄg. 57

51

IbĂ­d. PĂĄg. 66-67

52

Del latĂ­n habitare: vivir, morar.

53

Del latĂ­n ubis: en donde.

54 55

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IbĂ­d. PĂĄg. 68-69

56

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59

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Vulnerables.

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[ espacios mediados ]

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MarĂ­a Isabel Barrau // JosĂŠ A. SĂĄnchez

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391 [


htmhc

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[ espacios mediados ]

DE LA FRAGMENTACIĂ&#x201C;N URBANA AL ESPACIO RELACIONAL. EXPLORACIONES SOBRE EL TEJIDO METROPOLITANO GRANADINO. Eduardo JimĂŠnez Morales, Arquitecto Ingrid Carolina Vargas DĂ­az, Arquitecta (MĂĄlaga, EspaĂąa) Palabras clave: ciudad - territorio - espacios pĂşblicos. InstituciĂłn: InvestigaciĂłn personal del curso de doctorado en Urbanismo, OrdenaciĂłn del Territorio y Medio ambiente de la Universidad de Granada. eduardo_jm@uma.es

[ INTRODUCCIĂ&#x201C;N ] \ #   [        

      K  k   

    ? #    & &  ?        % K  ?   Â&#x201A;& k #  #      @ 

         # K ]   Â&#x2018;#       ] involucradas en dinĂĄmicas de ocupaciĂłn ilimitadas, agudizan la discontinuidad de un territorio soporte @        &         @     #     crecimiento. A travĂŠs de la aproximaciĂłn a estas realidades, la investigaciĂłn establece un protocolo de actuaciones @     

   

)  @#        @  K  @    @#  )

    #    k   #          &dades y experimentaciĂłn.

Â&#x2030;!'+,"Âľ1Â&#x160; '         &    

k         #     k   

     "       

Â&#x2039;Â&#x2018;&k abierta y manipulable. La imposibilidad de controlar todos los agentes del hecho urbano, nos lleva a usar ?

 @&  &     #      +@ K  K  [     k#  &%       &   

 & )    K?  k    K   &k 

@          del entorno sobre el que actĂşa. Eduardo JimĂŠnez // Ingrid Carolina Vargas

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393 [


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)Â&#x2018;  

      k  &       K 

 

k             

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k k   

k  ]@K  [   ?K  , [   k    #  k @  [             &  @   Â&#x201A;)         Â&#x2039;    [ K   k     K   &  &  

K     con el lugar. ; & K k%    [  k  &     &      &@ &    # k       )  @#      k                     K   

Â&#x2030;'Â&#x2020;;**<3+',>1\1Â&#x160; Z        &  " k        

 reconocible sobre las que se basaban las tĂŠcnicas bĂĄsicas de la planeaciĂłn: centralidad, homogeneidad,  k  @Â&#x;k     [ K    [   K k    Â&#x201A;   #       k @ Â&#x2018;     compuesto. )   #  @ F          la poblaciĂłn y de las actividades productivas - expulsadas del centro por los precios del suelo -, transita          k@#     K k  

 ^ k Â&#x2C6;¤¤¤wk    K           

 1. ;& @ Â&#x2039;Â&#x2018;&@   &           k expuestos constantemente a la inestabilidad de los modos de producciĂłn, no pueden mantener la rigi    &          

     ]  

 k  & #          

  ]

394 [

Unas dinĂĄmicas que nada tienen que ver con las secuencias de construcciĂłn del lugar, sino que aluden     ?K #           [@           Ă&#x20AC;#k     k &  KkÂ&#x;] ) K   

@   Â&#x2039; @ K K   &  para extenderlo sobre el territorio. Una multiplicaciĂłn de la centralidad que parte de modelos teĂłricos isĂłtropos y descentralizados, revelando un intercambio y un equilibrio relacional desde un estudio porme   k Â&#x2039;      

  ?  De la fragmentaciĂłn urbana al espacio relacional. Exploraciones sobre el tejido metropolitano granadino.

Ă­ ndice


[ espacios mediados ]

\  &         

)@&       K 

 [     " k          &  &     k     #      ^+; K kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹwk K &  #         K         

        Â&#x2039;   ] & ]       &[          de umbrales mĂ­nimos necesarios2]ÂŁÂ&#x2021;Â&#x2021;  Â&#x2039;        ]k             & " [ @  Â&#x201A;  

  [K  ^ kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁw )#   &   k@@        k    Â&#x2039;          k #    movilidad del resto de la aglomeraciĂłn. Sin embargo, estos no corresponden ni a un 30 % de los munici [ k @ Â&#x2039;@&    

     K  [   Un modelo anisĂłtropo del que nos interesan entonces sus discontinuidades: parĂĄsitos rururbanos, ano   K @&       k@       #  nales extensivos, esto es, parques residenciales en nuestro caso, que sostienen una centralidad depen "    K    &    tradicional. "     # K k    Â&#x2018;#      k     ?    & k   K       @       % K #     @     Â&#x201A;&   [       3 Involucrados en dinĂĄmicas destinadas a salpicar el territorio de modo ilimitado, con graves consecuen    & kK

 

     

 Â&#x152;    °Â&#x2021;­   

 & & 

[ Ă&#x20AC;Â?Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;F Ă&#x20AC;   de 15 viviendas por hectĂĄrea y una expansividad media de 200 Ha sobre el suelo actualmente ocupado (IEA, 2001). ; & K k       @   @  intento relacional de la aglomeraciĂłn. La desarticulaciĂłn del Plan Comarcal de OrdenaciĂłn Urbana de 19834%   K 

   [ K  &    @  %   &        

        

K  ]

Desde un Ă­mpetu desarrollista y especulativo5Ă&#x20AC;    Â&#x2C6;}Âł*\  ^*'1kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;w Ă&#x20AC; 

   

  #   k   &  # k        @     #      ;      ]Kk         cede ante dualidades encontradas tanto en su economĂ­a, en su espacio, como en los usos que propician ^"kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Âłw

Eduardo JimĂŠnez // Ingrid Carolina Vargas

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395 [


htmhc

PatrĂłn inicial de usos sensible al gradiente escala-movilidad.

)    k @   

  %    ?   #     

           K   Â&#x2039;  @               k    # &    

@  Â&#x201A;# K   @     espacios inaccesibles.         

   [

k      #  mente, buscamos asegurar desarrollos encadenados entre municipios y entre municipios-vega mediante   @k  k     K  [   

k      proceso destinado a salpicar el territorio de modo ilimitado. ) @ & #       &  k    

@?  &Â&#x2039;  

       K    ^!>+kÂ&#x2C6;¤¤wk@     

    & ?      Â&#x201A;&    El estudio previo de condicionantes de diversa Ă­ndole - movilidad parcial y total, poblaciĂłn, poblaciĂłn actik &    kk   @ 

]       @[ @#    k     &  donde ensayar los nuevos modelos de crecimiento.         k&  & #        Â&#x201A;  Kk , "&k %    K  K  "     @   [     

          k&  K     @K ?Â&#x2018;

    '  

         k&    ?K  K   ] K k   Â&#x2018;   ]#      ] Â&#x2018;      K k        #  

  Â&#x2018;        K     Ăłptimo para iniciar el proceso. *        k        %        k   [   ?   [  K          @   ) & k@  #     

k@ &  @  F 

                          contorno. ]

396 [

, #  K  &        

  Â&#x2018;  k         k       &#    k    

  k   K         k@#     &@&   puntos de partida para la exploraciĂłn del ĂĄmbito metropolitano granadino. ,    ] @ &    

k    kK  %&   &  &#

  6. Un tapiz  Â&#x2C6;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2018;Â&#x2C6;Â&#x2021;Â&#x2021;  @    && [Â&#x2018; #  K De la fragmentaciĂłn urbana al espacio relacional. Exploraciones sobre el tejido metropolitano granadino.

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[ espacios mediados ]

*#        K     

         ;    

[  k  &     

       Â&#x2018;  K  ) 

 K  [    @    [     k  a la escala global del ĂĄrea metropolitana. Un desarrollo de paquetes programĂĄticos de equipamiento supramunicipal y mĂĄxima concentraciĂłn de usos hibridados - vivienda, comercio, ocio, actividad econĂłmica ]  & K  

   k  K Â&#x2039;    ; & K k      Â&#x161; [@   ^"kÂ&#x2C6;¤°Â&#x2021;w  [Â&#x2018;   ]     K    & k       #     K  %&       K      Una distribuciĂłn de usos resultado de la manipulaciĂłn y reelaboraciĂłn del patrĂłn inicial de hibridaciĂłn    

      k  &  k  

   ]  

 k@      k     @   cada programa en relaciĂłn a los atractores inherentes al lugar de intervenciĂłn. 1      F     K k     K  @@ &    &  Â&#x2039; '      [

 de un medio de desplazamiento a otro: del vehĂ­culo al metro, del metro al peatĂłn, del peatĂłn al vehĂ­culo, 

  



     #    |   [ &

 nudo extrusionado. A su vez, el nivel conectivo entre nudos y programas determinarĂĄ la posiciĂłn en altura de los usos y de     ]     ]   #       distintas escalas del entorno - estableciendo un rango en torno a la velocidad de conexiĂłn que adopta 

  K       #           #   K      ] conecividad. ' &      Â&#x201A;   Â&#x2018; @?  

 ^  k 2008), concentran la accesibilidad, multiplicando y polarizando el desarrollo urbano en torno a los lugares de intercambio, vaciando a su vez aquellos territorios adyacentes desde los que convertir los mĂĄximos  %  [     "       |K )    @    @#  k@            k@         [K     

  Ă&#x20AC; & k   k  kÂ&#x;]  [  F  ]

Sin embargo, si la potencia atractiva de algunas redes se multiplica entorno a los nodos de intercambio, Â&#x2018;     

  & @   ?    ¨  

K K@ los mecanismos especulativos derivados del consumo de suelo, siguiendo patrones de dispersiĂłn suburbana, lo ocupen y transgredan? ,   [     k@      k   

 &Eduardo JimĂŠnez // Ingrid Carolina Vargas

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397 [


htmhc

     |K    & @ K     &    @ & #         

k    

      sobre la dispersiĂłn rururbana, devolviĂŠndole la identidad y el carĂĄcter al lugar.   Â&#x201C;ÂŁ­ k            k   ?#   K *    &K     kK      ecolĂłgicas y de interĂŠs respecto a la malla de valores ambientales7 - caminos rurales, canales y acequias, Â&#x2039; ] [            & Una matriz de grupos arbĂłreos y arbustivos autĂłctonos - olivo, encina, ĂĄlamo, cerezo, higuera, avella kÂ&#x;]     [  [    [   K    )

   K     #       

@      de destino y dispersiĂłn con un alto nivel de accesibilidad individual y colectiva. &            @         Â&#x2018;       k      Â&#x2018;

& & k #      Â&#x2018;         &| @K  para la poblaciĂłn rururbana que intenta diluir la huella ecolĂłgica que ĂŠsta provoca en el territorio.

[ NOTAS ] 1

,    

 # K     K   K         Â&#x2039; @        K    '  @K    Â&#x2018;  Â&#x2039; ]  k#  k   K]  #    &   

  ? #    

2 \      K  *  

  '     1   1;1+k ! ^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁw| !      &   1  Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6; ^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁwk@   &  

  

   &   K     [     k   &    & 

Â&#x2039;   Â&#x2C6;Â&#x2021;Â&#x2021; k@ [    [Â&#x2C6;ÂŁ­ de sus ocupados en el primer caso o de sus empleos en el segundo. Un criterio que prima a las estructuras centralizadas mientras que no reconoce otras estructuras en red descentralizadas. Por ello, aĂşn manteniendo el umbral, se considera que ĂŠste pueda alcanzarse a travĂŠs de sucesivas itera  k   Â&#x2039;  K         ; & K k   &  & %   ÂŁÂ&#x2021;Â&#x2021;   &    @   @      &  3

+   ? @ #

   #       '

   & & @Â&#x2018;    K ?   K        k    Â&#x2018;   Â&#x2039; K   #      

k   ?&  Â&#x201A;& [ &

Â&#x2018;      y aparcamiento.

4 1  @k        &  k       & Ă&#x20AC;  [Â&#x2018; Â&#x2018;  "  Ă&#x20AC; 

k  K   

 &         1k" "  Â&#x2C6;¤£  [        &     @&       

#      '      k 

   #    &   [Â&#x2018;    

 urbano y la captaciĂłn de poblaciĂłn de otros municipios y de la ciudad central. 5

,  

  

    & K  Â&#x2018;       

 K [ , &    capital patrimonial por parte de ayuntamientos, promotores y compradores, amparados en un marco institucional nacional que privilegia la adquisiciĂłn   k %    &'      

6

' |'K        [#  ]] @      

    

Â&#x201A;  



[     '

Â&#x2018;  k     [ [ k   @  [ una utilidad de carĂĄcter mĂĄs local. ! |'K  &       [#  ]] @  K          K  Â&#x2039;   [ '   

k &            & Â&#x2039;   k [ dos al reposo y al sosiego, y por lo tanto espacios mĂĄs humanizados. 7

, [ &



 @ &  |     [ &

   Â&#x201C;Â&#x2021;  

Â&#x152; @F @  [ &

        ÂłÂ&#x2021; kÂ&#x201C;Â&#x2021;  @F @ K Â&#x2018;  Â&#x152; 

  ?  @      K   Â&#x2039;   ? K ]  Â&#x152;   K  K k  &   & & #    & 

 & k    & 

    &  y arbustivas a aportar para el pequeĂąo ecosistema en el que se integran.

]

398 [

Â&#x2030;>'Z'>'3*1;\*\,*">fZ*1;Â&#x160; 1;1+k!Â&#x2030; Â&#x160;^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁwk!    & 1 Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;;|*  

'   1 kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁ

De la fragmentaciĂłn urbana al espacio relacional. Exploraciones sobre el tejido metropolitano granadino.

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[ espacios mediados ]

+';13*1"k'^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹwkÂ&#x161;3#      

     [ | Â&#x201A; >  kÂ&#x2030;Â&#x160;k Â&#x153;3² 20, 2008, pp.53-71. Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ¸~~~    } ­Â&#x201C;Â&#x2021;}Â&#x201C;Â&#x2021;} } Â&#x2021;Âł Â&#x2030;  |Â&#x201C;Âł}Â&#x2021;Â&#x201C;}Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹÂ&#x160; "1);1k!^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂłwkÂ&#x161;!  kK  &k%  

 '|G  | 

 * K '  K!  3 Â&#x2021;Â&#x2C6;Â&#x2021;Â&#x201C;Â&#x2021;Âł     \  |1  kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂłkÂ&#x2C6;Â&#x2021;]Â&#x2C6;Âł "'++';k^Â&#x2C6;¤°Â&#x2021;wk  ^Â&#x2C6;¤Â&#x2C6;ÂŁwk ',> \ 1 |'  *

kÂ&#x2C6;¤°Â&#x2021; *3;*)+'';1+*;*1131+1,)*1^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;wk   & 1  [ &

& K Â&#x2C6;¤¤]Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2C6;°   '  G k 1 kÂ&#x2030;Â&#x160;kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6; Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;¸%

|}}~~~  |¤Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x201C;} # }Â&#x2018;% Â&#x2030;  |Â&#x2C6;Â&#x2C6;}Â&#x2021;Â&#x201C;}Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹÂ&#x160; !>+^Â&#x2C6;¤¤wkÂ&#x161;  , K 1

 k( +1 @   *) & k3²Â&#x201C;Â&#x2C6;ÂŹkÂ&#x2C6;¤¤ +1>k^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹwkÂ&#x161;   K     K   

    * K ) &  k3² ÂŁÂ?! |*  

G  kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ ',Â&#x203A;k^Â&#x2C6;¤¤¤wk! k   

 \  |1 kÂ&#x2C6;¤¤¤ 11^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;wk+    ! [ 1 @   1\  |1  kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021; )31+'13+1,)*1^Â&#x2C6;¤¤¤wk    

 K    &" 1)"  & Â&#x201A;&    ;| 1 kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021; 1\1,;k*Â&#x152;G'>>'>;k^Â&#x2C6;¤¤Â&#x153;wkf * ]1  #*  \  |1  kÂ&#x2C6;¤¤Â&#x153; ASCHER, F. (2004), Los nuevos principios del urbanismo. Madrid: Alianza Editorial, 2004. \'>!13k!^Â&#x2C6;¤Â&#x201C;wk1% ; ! *

1 |%'Â&#x2018;   #!   3~j Â&#x2014;|; ; %  kÂ&#x2C6;¤Â&#x201C; \>1k^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Âłwk,  @ ! |1'

kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Âł G1jkZ^Â&#x2C6;¤¤Â?wk, ?KÂŻ &   | [ K ,k "  kÂ&#x2C6;¤¤Â? '*Â&#x203A;1")*>>'"1>1*1"**1kÂ&#x2020;^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;wk,     

     Â&#x2039;Â&#x2018; & # #\  |'  )k 2001. ZÂ?>*1k!^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â?wkÂ&#x161; &  [     'Fk\  1"'k3²³kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â? G'>'k!^w!1">*3jfkZ^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x201C;wk,K    &  \  |'  )kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x201C; '3',1;k,^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;wk; K , '  *  ]!! |'

>kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153; ;1k'^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;wk    |   ;  # >K Â&#x2018;# |\ Â&#x2014;~&% kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021; ;,f!>1,';*>)\*<k!^Â&#x2C6;¤¤Â&#x153;wk,#    

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  !          K"   " K [ k3²ÂłÂ&#x2021;k 2000, pp. 415-427. '>+1")'>k^Â&#x2C6;¤¤¤wkÂ&#x161; & 1     &  &  K  K  @    &  Urban, NÂş 3, 1999, pp. 29-43. 13 +13;*Â&#x2022;k + j \)Â&#x2013;k ! ^w ^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Âłwk Â&#x161;+   

 '    >     Â&#x201A;   >  k 1F  ÂŁ 3² Â?¤k Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Âłk pp.44-50. *>*,*k^Â&#x2C6;¤¤Â&#x153;wk)1    

\  |'

kÂ&#x2C6;¤¤Â&#x153;

]

Eduardo JimĂŠnez // Ingrid Carolina Vargas

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399 [


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]

400 [

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[ espacios mediados ]

ESPACIOS FLUVIALES DE MEDIACIĂ&#x201C;N PARA EL VALLE DEL RĂ?O GENIL EN GRANADA. David Cabrera Manzano, Arquitecto (Granada, EspaĂąa) Palabras clave: ciudad â&#x20AC;&#x201C; territorio â&#x20AC;&#x201C; espacio pĂşblico InstituciĂłn: Convenio con ConsejerĂ­a de Obras PĂşblicas dacama@ugr.es

[ INTRODUCCIĂ&#x201C;N ] ,#        Â&#x2018; ' 

      a la vialidad como consecuencia de la generalizaciĂłn del uso del automĂłvil como medio de transporte privado, ha multiplicado la relaciĂłn con el espacio exterior y la distancia, produciendo el surgimiento de      #     G&     k         K &  k   [    Â&#x161;  ]                   

  #  [  Â&#x2018;   cotidianos. Hoy los espacios pĂşblicos son escenarios urbanos ambiguos, esporĂĄdicos y aleatorios, en muchas ocasiones poco convencionales. G        & K K #  

 k   

    K     &@       ,    [K       

#  dad metropolitana. ;   & @&      F      %&  k       

 Â&#x2039;" k  K   ";  lecturas y aproximaciones alternativas a las inercias de producciĂłn arquitectĂłnica y urbanĂ­stica, traslaciĂłn directa y sin vida de los estĂĄndares de ordenaciĂłn de leyes y normas. ]

;    k K  

 K        

  

 K  k     K   Â&#x152;  &?       nuevos estratos sobre el territorio.

Â&#x2030;!'+,"Âľ1Â&#x160; David Cabrera

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401 [


htmhc

Nuevos lugares metropolitanos

Partiendo de esta intuiciĂłn de cambio que se viene produciendo en la experiencia y uso de los espacios      

     Â&#x152;   Â&#x2018;  #          Â&#x2039;  "   [     "  â&#x20AC;&#x153;La proyectaciĂłn no parte de lo que se quiere hacer, sino de lo que se intuye acerca del orden de las  &, Â&#x2022;% '     K    &    @   ,& 

 ) &    

 ) " k@      #    

K    # &  % 

 

#   , 

  K % #          k%     Â&#x2018;     

 

K , #  

  

Â&#x2018;  %    kÂ&#x201A; &  kKÂ&#x201A; 

%   #   vinculante para el proyecto.      

%@       & k  #  abierta y selectiva. La propia dinĂĄmica observada en el ĂĄmbito de anĂĄlisis se ha convertido en otro elemento mĂĄs de estrategia y diseĂąo. Aunque el ĂĄrea observada es un marco de unos 25 x 15 km aproximadamente, la observaciĂłn ha surgido   Â&#x152;   K &       Â&#x2018;   

 Â&#x2039;  "      

Â&#x2030;'Â&#x2020;;**<3+',>1\1Â&#x160; ,  &       &         k  K    @   K           

 k  %    #   

 #       Â&#x2018;  k k

      Â&#x2039; 

         &   @  

  K      k ?k     k   [K] 

K #   

  

#    & & @     ]

402 [

*   %      #  Â&#x201A;   

k 

Â&#x2018;      [ &

     Â&#x2039;

   ]    [  tes-, como de las acciones y polĂ­ticas locales llevadas a cabo hasta el momento. ;%   [      ^   [ &

k#    Â&#x2018;  kK  K k     kÂ&#x;w    Â&#x2018;    &    k[ K     Â&#x2039;  "    

   

 

    

  

Ă­ ndice


[ espacios mediados ]

* K [  K" 

A su vez se han realizado numerosas excursiones y expediciones de reconocimiento a travĂŠs de caminos, & k &  k @k k   k %  kÂ&#x; Â&#x2018;  %       

K #K %   Â&#x2018;   &  k& k#

K #      k@    

     

  ,   k#     Â&#x2039;k%   #

       %  k           # Â&#x152;               principalmente a su utilidad propositiva e interĂŠs social. Por tanto, al estudiar el territorio nos ocupamos       #    % %  &  ;K         K @%   Â&#x2039;Â&#x2018;     K  # &Â&#x201A;@       K 

Trazados ;%         K   

 &   K K [co que le da soporte. Constituyen en gran medida las trazas generatrices del territorio y nos hablan de sus K   

k & k#      

k       Ă&#x2026;       &  Son marcas o huellas realizadas a lo largo de mĂĄs de dos mil aĂąos que conviene tener en cuenta, no solo por su valor cultural, social o histĂłrico, sino mĂĄs bien por la idoneidad y la pertinencia de su valor como   K K [    '   K   Â&#x161; k   



 k 

 #      k     Â&#x152;      Â&#x201A;  @    & k o que lo caracterizan. El plano, que siempre es una abstracciĂłn ideal de la realidad, nunca puede dar una soluciĂłn espacial     %  [        

k& Â&#x201A;       #     Â&#x152;@   %  K?    @ ser reducida a una idea Ăşnica. )   K [          

   #  ; Zk   K" k@Â&#x201A; &     K   ciĂłn que existĂ­a entre el orden interno del campamento (calles, plazas, puertas y cava de delimitaciĂłn) y el orden del territorio agrĂ­cola circundante (pagos). Las Leyes de Indias de Felipe II, con la que se llevarĂ­an  & #  %    k

   #      & #   '  Â&#x201C;Â&#x2DC;     Â&#x2020;***k        ***k    

      K des espaĂąolas y el despoblamiento del campo generĂł graves desequilibrios territoriales en el paĂ­s. Se pretendiĂł conseguir un reequilibrio entre todas sus partes y una mayor homogeneizaciĂłn, a la vez que David Cabrera

Ă­ ndice

]

403 [


htmhc

Trazas generatrices del territorio

Â&#x2018;  @ 

   

 k  %       &# Â&#x161;  &  '

 k  &?        #    ^   k canales y puertos) que permitiera la circulaciĂłn isĂłtropa de recursos, asĂ­ como una correspondencia entre     

 K       K &     ]& vide crearĂ­a â&#x20AC;&#x153;Ley Agrariaâ&#x20AC;? entre 1766-1777- y social de la poblaciĂłn -El ilustrado Conde Lerena dirĂ­a: â&#x20AC;&#x153;la igualdad en la divisiĂłnâ&#x20AC;? de las provincias es el cimiento de la buena administraciĂłnâ&#x20AC;?-. Y es aquĂ­, cuando la colonizaciĂłn en EspaĂąa empieza a adquirir un sentido moderno. ;   @Â&#x161;#  &  [#[       # K ?   k #      Â&#x2018;^ &    wkÂ&#x161;   k Â&#x161;   kÂ&#x161;   

kÂ&#x;%&   &? 

       ^# mĂĄs de cuantitativos) mediante plantaciones de ĂĄrboles o creaciĂłn de bulevares. Podemos observar por tanto que, Â&#x161;#

k  &?K    #    &  &

 #  k    k &     k  @       k  #    k   &?#      K  

  & %  K? Ă&#x20AC;      ]@   @     

kK K ?      

 # &k        Â&#x2039;Â&#x2018;&       @   ^'F kw ,     @    

  & k %         &

   |  k#  & , #  K K [ K    los caminos, que se extienden y distribuyen adaptĂĄndose a las pendientes, y consiguiendo ligar los lugares de manera apropiada. El resultado es un diĂĄlogo irregular de uniĂłn con el terreno, en el que conviven el deseo y la necesidad en la mayorĂ­a de los casos. '       %      k #   K  [ K         K    

 '  F #    

 suelo estĂĄ tambiĂŠn unido al uso y cualidad del mismo. Sus propietarios, ya sean pequeĂąos o grandes,       k K   #

      &   %      [     microparcelaciones de propietarios modestos y economĂ­as limitadas, o podrĂĄn darse la ocupaciĂłn de K    #            , #     &  [k  

k         # k      #        

  ]

404 [

 #    , #     

k    Â&#x201A;  ÂłÂ&#x2021;F k%  & K  [ rĂĄpidas e impulsivas, al responder a las lĂłgicas ocasionales de localizaciĂłn atraĂ­das por la accesibilidad,   &   &?   #       

   

   

 

    

  

Ă­ ndice


[ espacios mediados ]

La urbanizaciĂłn esporĂĄdica, ademĂĄs de presentarse como una gran consumidora de suelo, se ha carac       

  #

     

            '        k      

k       #  k tituyen como extensiones o enclaves aislados, a pesar incluso de su relativa proximidad. Las interconexiones entre los asentamientos y sus prolongaciones discontinuas, al inicio, resultan poco consistentes e irrelevantes. ;      #      

3      &   F k      #                 #  

Ritmos y repeticiones 1 &    

       @      K   @  aspecto es una caracterĂ­stica y un hecho habitual en la construcciĂłn de ciudad y a su vez, un dispositivo de agregaciĂłn y estructuraciĂłn en el proyecto urbano.    k%  @  &       diversas partes, casi como si se tratara de una obra de arte. '   

      K   Â&#x201A; K   % #          +     K Â&#x2020;Â&#x2020;k             k   K       cidos en serie y ordenados rĂ­tmicamente con una gama de tipologĂ­as reducida (bloque lineal, torre o hilera #  w,   #  & #  K                &     k #      [           los estĂĄndares mĂ­nimos de habitaciĂłn, las circulaciones, las vistas, las ventilaciones, el soleamiento o la aplicaciĂłn de la nueva tecnologĂ­a para conseguir un coste mĂĄs reducido. La mayor amplitud del mercado  

      & #&    &

k #       k #&      &# K 

      ,  %   Â&#x201A;  K    @     &

] [@ &    k%   Â&#x161;                   k    

  &

      [   La interrelaciĂłn entre las partes en las estructuras ritmadas, estĂĄ siendo un instrumento compositivo y un  &

      # &  # K   Las posibilidades de la repeticiĂłn se abren extraordinariamente cuando la estructura surge de recurrencias irregulares de elementos iguales o parecidos. Pero incluso sin esta apertura, la exploraciĂłn de varia       K     %  & ,     # 

    # 

 ,   de un componente embrionario o propulsor, y una serie de acciones continuadas, consigue generar una      &    

 Aunque la proximidad es la condiciĂłn mĂĄs simple de organizaciĂłn, la repeticiĂłn armĂłnica requiere no sĂłlo la presencia de los elementos, sino una regla o alma repetidora que regule cĂłmo se repiten (Deleuze). El desarrollo psĂ­quico requiere estĂ­mulos nuevos, lo que abre la mente hacia una mayor aceptaciĂłn de la >  k1Â&#x2022;

k>' @Â&#x161; #     &KÂ&#x2122;    Â&#x;Â&#x152;          [  &  

Â&#x152;@ @   Â&#x2018;       #   '

 K     @ Â&#x2018;    perceptiva Ăłptima para cada personaâ&#x20AC;?. '       

#

  k     #       &

 K        K   k#      

 David Cabrera

Ă­ ndice

]

405 [


htmhc

      

K K    

Articulaciones Estos lugares son los mĂĄs novedosos en la proyectaciĂłn metropolitana y son el resultado de la interac    

   # K @    

  ; [ &

      &   

k #  nalidad tiene un ĂĄmbito habitualmente supramunicipal. En sĂ­ mismos demandan la posibilidad de relaciĂłn y sutura. 1K Â&#x161; K  @    &@    #   &  1     @  

#     % #   [       ^  

 

% K # # w'       vo consistente en proyectar unos elementos arquitectĂłnicos o urbanos que tienen, por un lado, una lĂłgica #  k 

k      [ 

         

 Â&#x2018;   @   j   &?@   & & ^@ &   K w   Â&#x2018;     ticulaciones a gran escala. ,       @  k@    #     k aunque es mĂĄs reconocible a la escala visual humana, es decir, arquitectĂłnica principalmente. ,       %Â&#x2039;Â&#x2018;k   [     k&  la especializaciĂłn. La voluntad de orden, basada sobre todo en la geometrĂ­a y en la repeticiĂłn, preocupa a escala global del  

k  %     F  #  Â&#x2018;     enlaces entre las partes. Los elementos arquitectĂłnicos poco compatibles quedarĂĄn a menudo como elementos tangentes. Estas

K    k          Â&#x2039;Â&#x2018;       k        k         

^  w ,Â&#x2039;Â&#x2018; ?

     k@      %  %  de la dualidad. Inconsciente o conscientemente se evitan convirtiĂŠndolas en simetrĂ­as, y esta tendencia   [@

 #      k@  & K     k #   

   '    



kÂ&#x2039;Â&#x2018;  K      [        Â&#x2018;



 K [  & 

Sistemas de relaciĂłn

]

406 [

, #   #            %    %    %  &       &   3    ? @#     sistemas no puede entenderse como un acto involuntario o casual. La amplitud de relaciones (cantidad, Â&#x2018; w&  

  

  &       [       ya existentes. )      

 

k &

          k     @     &   k el que sus rasgos bĂĄsicos son: la visiĂłn global del mismo, la interrelaciĂłn dialĂŠctica interna y su dinĂĄmica de estado o proceso evolutivo.

   

   

 

    

  

Ă­ ndice


[ espacios mediados ]

 

 Kw

,   k [    K & &  #  k     sores y generadores, con pautas que regulan la manera en que esos elementos pueden combinarse. PodrĂ­amos suponer que, los sistemas se enriquecen con el incremento y la variedad de las relaciones que crean. Esto es posible cuando el sistema es abierto, es decir, cuando existe algĂşn tipo de intercambio con el entorno. +&    k    k@    &

 &  k       &

        k@ 

     &  k@    [  &   &K  &    ,#                 k               concretan su estado. En esta interdependencia entre las partes, las propiedades relacionadas con la estabilidad son las que toman normalmente una mayor relevancia. Dan una mayor consistencia y cohesiĂłn   

 

K                1@   Â&#x161;   #k   & k Â&#x152; 

  ^! k'w         

    '    

 de los lazos â&#x20AC;&#x153;vĂ­nculosâ&#x20AC;? que establecen las arquitecturas y los espacios de la ciudad deben ayudar a dis K  k  [   ,   k k     de relaciones. Para comprender la ciudad no sĂłlo se requieren los elementos sino la relaciĂłn entre ellos. Son problemas de sistemas, problemas de interrelaciones entre gran nĂşmero de â&#x20AC;&#x153;variablesâ&#x20AC;?. '    k&

  @    k%       # @ %      

     % &          

       kÂ&#x161; 

 &k@        dia pastoril como condiciĂłn original y modelo primario integrado, dio paso posteriormente a una sociedad   3~

K Â&#x2020;*** +

  

 K   &?%Â&#x2018;          [#  idealista, que todavĂ­a pervive. G    @   @   &   

#   |  

 

1 '     @   F 

k      k    

Â&#x152;K k  & k   k K   Â&#x201A;    

 # k@  # K 

k  contingencias, como componentes indiscutibles de valor. Podemos pensar, que ambos han sido modelos Â&#x201A; Â&#x152; @  K   [                      '  @    

           kÂ&#x2018;  #     #   

 k #    #

 Otra circunstancia destacable es el periodo del determinismo en el urbanismo al inicio del s. XX, que tuvo #

 @      #    & K k%  @   K      K ;      k       K    K      Â&#x2039;Â&#x2018;    Â&#x2020;k  David Cabrera

Ă­ ndice

]

407 [


htmhc

;     k   

   K  k K #   Â&#x161;  % k  &        Cuando proyectamos nos preguntamos constantemente si lo mĂĄs adecuado son acciones autoritarias y rĂ­gidas, o acciones participativas y blandas. Consideramos a travĂŠs de este estudio, que la ciudad acon    

 @ & &K      Â&#x2039;Â&#x2018;& Se nos presenta el paradigma de una ciudad, capaz de adaptarse y reaccionar con las circunstancias y deseos de momentos diversos. La ciudad nos muestra de alguna manera, que no debemos encerrarnos   @ @ %       1 #

Â&#x161;K    

#

    &?   '      &  &       cada elemento implicado. '     k " K Â&#x2022;       @     &   ?   unidad dinĂĄmica y un orden que ligue el tiempo.

Â&#x161;, K  k  #  k%  % k&  

  #    K  Â&#x152;        k#   k@

     



@     K   #      

Â&#x; #    



 % & &  &  Â&#x2018;   de modo que pueda registrar las dimensiones sensorial, emocional e intelectual del presente en un todo indivisible. La experiencia de una imagen es asĂ­, un acto creador de integraciĂłnâ&#x20AC;?.       

k   %  K  k     k mĂşltiple o inesperado, debido principalmente al mayor numero, proximidad y diversidad de relaciones entre los elementos componentes.

Combinaciones ,     

  K    #    k  [&k resultado de combinaciones inductivas, propias de una actividad recĂ­proca, no unilateral. ,  # @           k # 

  K         &      elementos, nos enseĂąan a mirar las cosas de un modo nuevo. Lo ideal pocas veces consiste en elegir una sola posibilidad entre dos, sino mĂĄs bien en la combinaciĂłn de todas ellas.

]

408 [

) K K          %   k#  y biolĂłgicos, todos ellos dinĂĄmicos, que constituyen valores de interĂŠs social. La presencia humana con &         ?   k      K  habitaciĂłn. La naturaleza implica oportunidades y limitaciones para el uso humano, y el conocimiento de    @  k     '        ;  *k%  3~j Â&#x2014;k    ! G KkK         ] @^Z  %Â&#x2014;w  k   #       Â&#x201A;  F k  

K #           ' &    dera necesario: calcular la demanda de los distintos usos que admite el suelo, plantear las necesidades    K  

 k     

 #       

    @      k   ?

    k& explĂ­cito. ,     #

    K       suelo en cuestiĂłn.      &        k#     K   [ amplias, y la nociĂłn de usos complementarios del suelo, asĂ­ como la bĂşsqueda de zonas que admitan mĂĄs de un uso.    

   

 

    

  

Ă­ ndice


[ espacios mediados ]

Itinerarios transversales singulares y ĂĄreas potenciales de proyecto

,K    

' ]      

K #& k K[    k@  

 K     K ,   k    k      diversidad del medio urbano y natural.

[ CONCLUSIONES ]       Â&#x2039;Â&#x2018;    K %Â&#x2018;    &K    

  K     #   

  

 Â&#x2039; K;  [  %&   ]    K   k@ ligan con las propuestas generales. Son gĂŠrmenes de propuestas a modo de Planes Especiales Territo @  #     Â&#x2018;  k@     [ &

[ Â&#x2039;        K  , %             Â&#x2039; Â&#x2018;    # K   k  [ [ #[    alcanzable, desde la elaboraciĂłn de diversas propuestas autĂłnomas y abiertas que den respuesta a los  &  k   %&  K ; k  

k     k     k  K   #     ;          

K  &    &         Ă&#x2026;     Las propuestas se inician desde el cauce del rĂ­o y desde los lugares de mayor actividad urbana de     

  Â&#x2018;  '                      actividades diversas que preÂŹserven y activen sus valores. Desde los pueblos se limita el crecimiento     & k  ?            K  Â&#x2039; ; &      k     k [@  #    totales y radicales Se asume la posiciĂłn de partida de la tenencia de unos recursos limitados, pero a partir &Â&#x201A;@    [   ;     #  k 

            Â&#x2018;      '  

k    

  Â&#x2018;

 [  k   K  #           ?Ă&#x2026;      @    

   Â&#x2018;    ;           &Â&#x201A;@    #  k   [    &  Â&#x201A;& k  donde es la imaginaciĂłn y el tiempo la que los modela, creĂĄndose arquetipos comprensibles y de interpretaciĂłn libre. Se determinan las condiciones bĂĄsicas para iniciar procesos que asimilen la incertidumbre, con un desa   Ă&#x2026;&@   # ]    ,   

 &            #    Â&#x201A;    k K  #

    David Cabrera

Ă­ ndice

]

409 [


htmhc

\   &  Â&#x2039;     K   [  tropolitana

\   &  

#

 Â&#x203A;% ]k %    K

  k      ?   & Ă&#x2026;K k  &?  K  [  k   k  K     experiencia. ,  @      

          

    [ k         k    

  [  

 @#     &  Cada territorio y cada hecho urbano poseen una naturaleza singular y se asocia a un espacio y un tiempo     

kKÂ&#x201A; K           #  k@ temente, nuevas necesidades le dan a los problemas nuevas perspectivas.

Â&#x2030;>'Z'>'3*1;\*\,*">fZ*1;Â&#x160; 11 2000.

^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;w>%  | @   ' Â&#x2C6;¤¤Â?]Â&#x2C6;¤¤¤|  [ K Â&#x2C6;Â&#x2DC;\Â&#x2C6;¤¤¤' @ 

k

11 ^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x201C;w  K |1 @   ' Â&#x2C6;¤¤°]Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;| [ K Â&#x201C;Â&#x2DC;\' Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;' de arquitectos, 2002. 11

| 

k  | [ K *\' ' @ 

k\  kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ

11

^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹw'       [ 3 K?^w'\&

 3  ! kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ

11

^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹw  

 !  k ^ w1&'

k! kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ

f\1,;k*k^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁ]Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹw

1 

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  **\  |"  "kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁ]Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ

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410 [

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"'G,kk^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;°w,%     & |     \  |> ?kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;° INNERARITY, D. (2006) El nuevo espacio pĂşblico. Madrid: Espasa, 2006

   

   

 

    

  

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[ espacios mediados ]

,,>'3;k3^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;°wÂ&#x161;,        & Â&#x2C6;Â&#x2021;Âł]Â&#x2C6;Â&#x2C6;Â&#x201C;'K   

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k\  kÂ&#x2C6;¤¤ RECLUS, ElisĂŠe. (2008) Historia de una montaĂąa. Ed. OlaĂąeta, 2008. RECLUS, ElisĂŠe. (2001) El arroyo. Ed. Mediavaca.2001. ;1\1Â?k^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;°wÂ&#x161;+        ÂłÂ&#x201C;¤]ÂłÂ?Â&#x201C;'K   

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 ) & ! k>k k1k3 K?kk+  \   ;1\1Â?k^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;°wÂ&#x161;    F|    , & K ÂŁÂłÂ&#x2C6;]ÂŁÂ?ÂŹ'K   

 |           

 ) & ! k>k k1k3 K?kk+  \   SERRES, M. (1994) Atlas. Ed. Catedra. ColecciĂłn Teorema.

]

David Cabrera

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411 [


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PASA ALGO, PORQUE PASA ALGO, PORQUE PASA ALGO. EL CAPITAL RELACIONAL Rafael Reinoso Bellido (MĂĄlaga, EspaĂąa) Palabras clave: inercia â&#x20AC;&#x201C; experiencia â&#x20AC;&#x201C; acumulaciĂłn - urbanismo rafael.reinoso@yahoo.es

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 [k @      K# 

k@@[   k %  Â&#x;K k @K k @K Â&#x;

De lo emocional a lo relacional Cuando a travĂŠs de un umbral accedemos al mausoleo del  !%k    [ &       [     &K      k    &          Â&#x;      & &      &  k   @      Â&#x2018;                  %   &  k   &? %  @    k&   j      K             K #  k  &  ?    k&k   k        !  @k     

  k   ÂĄÂĄpero dios mĂ­o, quien ha pensado todo esto!!......Pero, lo sabemos,. todo esto es un despliegue de ha&  %   @ @    &   [ kK@  k%         k           #   @  |   K k# k   kk  k     '  & k    #      Â&#x2018;     %&  ca, incluso dentro de la propia disciplina arquitectĂłnica. En el primer beso, la experiencia emocional es   &k     #    k      #[  K  K  Â&#x2018;           @#     k     K @@ #  K  \    &   & !1k F    k Â&#x2018;  k       kF k  >Â&#x2022;

%Â&#x161;   @      & @   

Rafael Reinoso Bellido

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]

413 [


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; [ [   K   %& @ #  k@%K@@         [#      

%  ,     combinaciĂłn de ĂŠxito: relaciĂłn con emociĂłn o emociĂłn con relaciĂłn, segĂşn se quiera, con un marco arquitectĂłnico diseĂąado para no ser especialmente hermoso para la sensibilidad y culturas contemporĂĄneas.

La YemĂĄ El Fna ! Â&#x2014; %k [Â&#x161;&  k    

    #         

'&   && @  

&          [ 

   #    hegemĂłnica de la tectĂłnica, a pesar del sĂłlido apoyo mediĂĄtico de las clĂĄsicas revistas y libros sobre el tema del proyecto de la experiencia emocional. Toca pensar.   ,#       k   Â&#x201A;  Â&#x201C;Â&#x2021;F k @         %&  k%   @   #  % colocado en el mercado un excedente de espacio construido inerte para la vida urbana, ya que se trataba  

           &        &k  &  Esto se ha convertido en un problema en el momento que se constata que esa cantidad de espacio cons  k                       [      k           

 &     &@  ya un bien escaso. Cuando se materializa un buen proyecto de naturaleza urbana o arquitectĂłnica, y se observa como la gente se arremolina encontrĂĄndose, cabe preguntarse algunas cosas. Una es cĂłmo y donde hacĂ­an por encontrarse hasta entonces esas personas, otra es la de cuĂĄntos de estos proyectos y cuantas relaciones interpersonales puede asumir un territorio, y sobre todo, donde se encuentra el umbral de relacionalidad,    



     

   ÂĄÂĄ     K    ce, por culpa del urbanismo y de la arquitectura!!...       & [ K # k  @      &     

  

  &  ?k               F k  k precisamente, esos bancos son un dispositivo relacional muy potente. Donde hay niĂąos hay relaciones  ; & @ &      @  

@  & K k  &  #  k  & 

  @ [ &  #& @  vuelta a un banco era una decisiĂłn de una gran envergadura municipal. +  &  # k  &k           muy caro, pero todavĂ­a posible, en cambio cambiar una traza, una conexiĂłn, es prĂĄcticamente imposible. Las trazas tienen una gran inercia al cambio, es decir, las conexiones que construyen tienen un enorme  

  Â&#x;G&  

KÂ&#x201A; K@  [@

             K &    sada autopista.

]

414 [

No estĂĄ de mĂĄs aclarar que no es lo mismo conexiĂłn que relaciĂłn, a veces, precisamente, son lo contrario: desconexiĂłn es igual a relaciĂłn. Lo primero queda mĂĄs prĂłximo al proyecto de las trazas y la articu #  k   K %   [     Â&#x2018;  ConexiĂłn para comunicarse, relaciĂłn para â&#x20AC;&#x153;tocarseâ&#x20AC;?. Con ello cabe asegurar que en nuestros territorios  # %  %     Â&#x2018; k@ #                 \    %& &%            k@& Â&#x2018;              # K       k@%    

&  ?   @[Â&#x; ' Â&#x161;   K  #          k    k         

   oportunidades de un individuo, sino para el de sociedades enteras. Y no es poca cosa cuando se habla #   @ 

k &&   k

   K k@ [ Â&#x2039;          Pasa algo, porque pasa algo, porque pasa algo. El capital relacional

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[ espacios mediados ]

El potencial de oportunidades reside de manera muy destacada en el azar, pero sobre todo en el capital   &k  k 

     k 

  K  

k que determina en condiciones de directa proporcionalidad el nĂşmero de opciones sobre las que construir un itinerario de vida. Este capital social, aparte de aquel que se hereda, se produce y reproduce en buena medida en el medio en el que nos desenvolvemos, especialmente el urbano. Dicen los biĂłlogos que los ecosistemas de mayor diversidad (y por tanto de mayor interacciĂłn biolĂłgica)    [   1@   k@#KK   kK  un ecosistema variado, donde la lucha por la vida es mĂĄs intensa, donde los bichos y las plantas viven [   k   &?   &     #   [Â&#x2018;  ;             %& &   

    k      @@      @        Â&#x2039;

 j@ &  & ' &  @ 

 &   [  k      # k                [ %  k [ seguros, se investiga mĂĄs en materiales, ecologizando los procesos constructivos hasta donde esto es  &Â&#x;k             & k [

      '  & k   %&k @ %&               @   k  

  [  

     %   k [k  %  mĂĄs hoy que antes, muy desatendido. 3         &        @   k   %&            k           k    

 F          % podido enseĂąar. Ese camino ha quedado trazado en proyectos y libros, apoyĂĄndose unas veces en los [   

 & k     k   % Â&#x2018;k   &?     k      #   k   & ?           ; &  

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 vale un amigo que no conoces?... ,    &  & k     

k &  K       !  ; []!    ? , "   F  Â&#x153;Â&#x153;k    Â&#x161;   

  &          '   Â&#x2018; & @                 #       K        

  k regulando las rentas del suelo y distribuyendo las plusvalĂ­as asociadas, Esa idea de valor inmueble del territorio sin valor de cambio que produce rentas, es lo que me interesa,  @        k  &?k        @# rezca lo relacional, con su componente emocional y su vocaciĂłn de permanencia, incluso tambiĂŠn de su probable reproducciĂłn. La terna conexiĂłn-emociĂłn-permanencia, es un valor anclado en el territorio, y con ello se ancla en di        K       k   k #   ,         & &      [     en las compulsivas, a veces, tareas de peatonalizaciĂłn, que hacen emerger de pronto sus cuantiosas  k &?  

k     k@      k  es la exponencial subida de las plusvalías del suelo. ¨kk              ª

]

'

      

   %   Â&#x2018;    # k  & k    1k &k  k  k  Kk k &   k Â&#x;          |,\  &  k  kÂ&#x2013;;  k ;@ kÂ&#x;,  & '#  ?Â&#x2018;

  %   k   

 k K    k Rafael Reinoso Bellido

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       @#             +    

       K  Â&#x201A;  ? & Â&#x161;gĂłn relacionalâ&#x20AC;?,producido a partes iguales tanto desde las decisiones del proyecto como desde la demanda, que ha aceptado y asumido, quizĂĄs de manera inevitable, un producto tan inĂştil para su propĂłsito  K& Â&#x;@[  K       [@  Â&#x; Se puede, como se sabe, recapitalizar un territorio restaurando o rehabilitĂĄndolo a travĂŠs de mecanismos       kÂ&#x2039;       k   aquellos casos que se pensaron incurables tras desastrosas intervenciones proyectuales.  k  k Â&#x2018;  %        ¨        #     %                   &  ÂŞ@K  k K  %          [ k k  &?k@    #   #     K k      

 @kK 

&   k     [@ Â&#x2018; k  ¨ 

& K poniendo al revĂŠs? Entender la arquitectura como disciplina edilicia especialmente entrenada para la destreza tectĂłnica des@ K #  K       ;         ?          

     &?     #  k  k Â&#x2018;  & 

    

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Pasa algo, porque pasa algo, porque pasa algo. El capital relacional

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LOS LĂ?MITES FRONTERIZOS COMO AGLUTINADORES DE ACTIVIDAD EN EL TERRITORIO. LA FRONTERA DEL BIDASOA. VAUMM arquitectura Marta Alvarez, Javier Ubillos, Jon Muniategiandikoetxea, TomĂĄs Valenciano, IĂąigo GarcĂ­a (San Sebastian, EspaĂąa) Palabras clave: intercambio â&#x20AC;&#x201C; territorio â&#x20AC;&#x201C; lĂ­mite InstituciĂłn: Trabajo de investigaciĂłn acadĂŠmico info@vaumm.com

FRONTERAS EN CONFLICTO  &&  #

 [  K #       ,&KÂ&#x2C6;ÂŁK 

 Â&#x2C6;¤°Â&#x2C6;, K Â&#x2039;  @&  K #   1    k  ; % k   \ kÂ&#x201A;   

#  ?   Alemana. Mas allĂĄ de las motivaciones polĂ­ticas, de gobernanza territorial o militares, lo que realmente determinĂł la     k#?  @            >+1 ;  @ Â&#x2C6;¤Â?¤Â&#x2C6;¤°Â&#x2021;       #    1  cidental y que durante la dos primeras de semanas de agosto de 1961 emigraron 47.533 personas. Esta situaciĂłn histĂłrica, revela que lo que el muro pretendĂ­a era retener el capital tĂŠcnico, creativo y cultural de  & 1   k% % @ #     & @    

K>+1Â&#x152;Muro de ContenciĂłn. 1K@  #! \ k K k @Â&#x2018;  Â&#x2039;

k@@   #   

 ;  Â&#x2018;   !  #    

#     k  &?  #           k@ #   

    

 #    kK      &  '      Â&#x2018; k  &    k            '   &        [ k   Â&#x2039;        &    @ k  #    [Â&#x2018; Â&#x2018; '   k    K  

  

  

 ,#     puntos de tensiĂłn social, cultural, polĂ­tica y econĂłmica pero al mismo tiempo son polos de atracciĂłn para el intercambio, de nuevo social, cultural, polĂ­tico y econĂłmico.    

  [#   

  #    Â&#x2039;

k           #   k@    K ?  k VAUMM arquitectura

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Conrad Schumann salta el muro de BerlĂ­n 1961

  &    Z "

     k  

k#         )  @    @&     k      &    #    kK      k@Â&#x2018; #   ,#        k@    K    @    

k     &      k@ %        '  &  @      #    Z "kâ&#x20AC;&#x153;Puentes No Murosâ&#x20AC;?,Z "    

 #    k@ Â&#x2018;   Â&#x2039;

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  K &  *  'K

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  ] k      Â&#x153;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;   [ &

k @ °­# '           k 

k      K #   >#%;  @   K   Â&#x2014;  #   kÂ&#x2018;   @

 Â&#x201A;k@  #        %  Â&#x2014;  ,   tos tĂşneles, su mantenimiento y las labores de contrabando que se realizan, tienen su origen mĂĄs directo  Â&#x2039;

k   [       #    K+K  k             @#     Â&#x2039;

K k%         K+% % k &      & >#%     K   @Â&#x2018;

  K     K         Â&#x2039;

 K        '        

 #    k &   &?K   



  k #   !Â&#x2018;    '  ) ' 

#    americana tiene su origen en la idea de continua expansiĂłn que viviĂł el paĂ­s hacia el Oeste, anexionando [  [  

  1k  #       k    [       @     divisoria, esta determinada por un espacio deshabitado o tierra de nadie, que hay que controlar. Este     

k     K [           #    +  F Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;'  ) %        #    k &     k @ 

       sociedad americana y su territorio, como sĂ­mbolo de pertenencia a la colectividad. ]

418 [

Este nuevo modelo ha consistido en la colocaciĂłn de 2.000 video cĂĄmaras de vigilancia conectadas a un    Â&#x152;  @ @    k  K     kK #   #   @  K@ & mediante un simple correo electrĂłnico. Este modelo que convierte a cualquier ciudadano con conexiĂłn *   K #    

 k      [Â&#x2018;     k@ [ *   k     #   

k        &#   

  #  #    k Los lĂ­mites fronterizos como aglutinadores de actividad en el territorio. La frontera del Bidasoa.

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[ espacios mediados ]

+@   %|%%> k>#%}}Z      !?Â&#x2018; k'  ) }}     k 

vuelve colectiva. De igual manera, en un ĂĄmbito mucho mĂĄs cercano, los medios de comunicaciĂłn europeos, han socializa #   K  f#  K k  ?   [      k # @%  ' Z   k   &       #   &   ' k       

   #   f#  kK  @  @       +     K#        &  !   y EspaĂąa, mediante la cual desde el aĂąo 2002 Marruecos recibe dinero de la UniĂłn Europea a cambio de    K #     &         '    @   #    #   ''%  k  @  k    k   # 

  

  k#       Kk    @&    

   #@     '      k           

k@F#  K  #   K     #    '  #    'F!   @ !  k   #       Â&#x2018;           , Â&#x2018;       en el caso ceutĂ­, conlleva la apariciĂłn de una red de transporte mediante porteadores que ocupa dia   k   # %  [ÂłÂ&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;  ,Â&#x2018;    k  [

    ? #             k    k  & Â&#x152;          Este desequilibrio legal, genera un sistema de contrabando, en el que empresarios ceutĂ­s, empresarios  @  ÂłÂ&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;    #   K k @    [       #   k  [ 

    #     

 %   '                & Â&#x201A;& kk  % % #    kK  [    intercambio ilegal, gestionadas a travĂŠs de carriles legales como es el puente de Biutz, construido para tal #

     Â&#x201A;& '    #     K [  k       K K [ Â&#x2018;   &  

 @     ,#    Â&#x2039;

 Â&#x2039;K   @&  Kk    k         @  K       #     1        

 

   

   k     k  & @   reactivar la identidad o lĂ­mites para el contrabando. ]

El CONTEXTO DEL BIDASOA ,#    'FZ  \ ' #     K       Â&#x2C6;°£¤&  ,Â&#x2020;**# !  1 k@   K #   

* kGG  &         ?K k VAUMM arquitectura

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419 [


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RepresentaciĂłn de la Isla de los Faisanes en el rĂ­o Bidasoa. Chevalier de Beaulieu. 1659

dos por las contiendas. ' #          

k@&  Â&#x2039;

  &    k    &    Â&#x2018; @       #    !       % k         como el de Schengen, esto ha propiciado que el espacio intermedio, antes concentrado en una lĂ­nea sin   &   \ k %kK    

    k 

   '  

%  ' ; K     

     K  k% #     K    k#   K  unos 40 kilĂłmetros, y con una poblaciĂłn cercana a los 500.000 habitantes. "Â&#x2014;     K K [  K'% % @  

 #   zo con Europa del Norte, que tenga instalaciones portuarias y aeroportuarias con un trĂĄnsito importante y #    [  k% @ K      

rios con mayor producciĂłn industrial. Esta situaciĂłn a derivado en la acumulaciĂłn de nodos logĂ­sticos con una gran capacidad de Ă­nter actuaciĂłn, que operan en red, coordinando las instalaciones aeroportuarias,   k #   '       

#         

     [

kÂ&#x2039;k [  K      k   #    &    ?K k

  K [ k  %# Â&#x2C6;Â&#x2021;Â&#x2014;   &    k  #    \    %  %    ^    

 F Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2C6;Â&#x2021;wkK  Â&#x2039;          Â&#x152;   &?       & @  

 de la Eurociudad. Esta doble condiciĂłn de metrĂłpoli en red y espacio de trĂĄnsito, coloca los lĂ­mites territoriales como puntos K    k    #     

  creativo.

Q!   

]

420 [

'       %  Â&#x2018;  #     KtiĂłn del espacio muta, sino administrativamente, si en su aplicaciĂłn cotidiana, hacia un sistema en red, @      %    K       @   % 

   #     % producido. ,    '     #   & k #    

Â&#x2039;   k Â&#x2018;[ Â&#x2039;      

    Â&#x2039; k%% %   

 &  Los lĂ­mites fronterizos como aglutinadores de actividad en el territorio. La frontera del Bidasoa.

Ă­ ndice


[ espacios mediados ]

un ĂĄrea metropolitana. MetrĂłpoli que observada a otra escala, se integra en la red Europea como una    K  #    k    ' K    ?       K  

 Europeas. Para poder articular la complementariedad entre los distintos componentes de la red, se requiere total Â&#x2039;   

   k   Â&#x2018;   k & @      # k      '          %    &      #    k    

k   

   k    k    #  k   #  kK Â&#x201A;   @   K     [ &

@ %        Â&#x2014;  [  , K   aeroportuaria, resuelve en dos instalaciones complementarias como la de Hondarribia y la de Biarritz, la conectividad de la red tanto con la penĂ­nsula como con el norte de Europa, siendo la capa mĂĄs externa   #     Â&#x2018; 1  

@        k& @      

  ' +    #   

 [       K &  k@#       K    

 

k             '    #           

 % ]    para el trĂĄnsito de personas y mercancĂ­as, que encuentra en las redes telemĂĄticas de alta capacidad su    

 ,'     # [             # k        @     K     k          #      K  k     

  #       K  #      K,   

   ?K kK      KK k#       k@          [ &

K   K  @F     

 k      K     

  k    #     k    

 Z   #  @  @K@       &     k   &?         #      %&  

Q'   [

  %         k      #    k Â&#x2018;     #      condiciĂłn de espacio de trĂĄnsito, dada su ubicaciĂłn privilegiada como paso natural entre la penĂ­nsula IbĂŠrica y Centro Europa, situaciĂłn que se ve acrecentada si se contempla la penĂ­nsula como la puerta de f#  % ' '      [

k@ Â&#x2039;     k K   #         &  @#   k comercio y el intercambio. Se establece asĂ­ un ciclo en el que el dinamismo generado por la actividad abre las puertas a la posibilidad de implantar nuevas actividades, y la implantaciĂłn de estas actividades     [ ,  &    [     [

k    

@& 

   

  @      #    AdemĂĄs estos espacios intermedios ven dinamizada su actividad por pequeĂąas divergencias en las polĂ­ti  

#    

  K#   +     #  [       @            #   k      

 sobre el alcohol o la gasolina en EspaĂąa, generan ĂĄreas densamente ocupadas por gasolineras o establecimientos de venta de alcohol, orientados a clientes que tienen su origen en el paĂ­s vecino. Estas                #   un sector comercial similar al de las  ]#        k[ Â&#x203A;* Â&#x201A;    K      

 VAUMM arquitectura

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]

421 [


htmhc

'    [ #   Â&#x203A;k* Â&#x201A;

metros y alrededor de cuarenta establecimientos dedicados a la venta de bebidas alcohĂłlicas de consu %& Z  k > %   Â&#x152;  &  *&  \ k  

     & k %  K Â&#x152; %&  K       #    +    K  kÂ&#x2018;  

  [      k #       

quiridos. En el extremo contrario de este intercambio, se sitĂşa la compra de primera vivienda en gran nĂşmero por residentes en EspaĂąa. Derivado de un modelo cultural que otorga un menor trascendencia a la vivienda  k        @  #  Z  k  @  %   [ #   %    @     '        &  &       #    k K             k  &

    

 #    k@@  &    

   '        K k@#  

#meno propio de este espacio, que en otros textos se ha denominado ciudad promiscua. Este carĂĄcter de K    k%#          Â&#x2018; k * Â&#x201A;    "Â&#x2014; @  & [        +       [    [ & 

   Â&#x2039;    &    k#   la privacidad y el anonimato que requieren estas actividades. ) K         Â&#x2039;   [

           niega del territorio. Las playas y las ĂĄreas lĂşdicas en relaciĂłn al mar, representan por su actividad y el

    %   k  

        

 #       

 K    

        K  k Â&#x2018;     

k      K      Â&#x2018;  k #     & K   '?Â&#x2018;

   

    #  k     &?    K      &  la casa rural tradicional en el campo, sumada a la cultura desarrollista del ocio costero, todo ello en un ĂĄrea muy prĂłxima a los grandes centros urbanos del ĂĄrea lo que permite compaginar esta vida rural con los servicios metropolitanos.

]

422 [

'   

         #          K   

k @     G  &k #   Â&#x2018; % \ '     k 

#  costera, agotando incluso el suelo disponible, como en el caso del municipio de Sokoa, aunque su ocu #     &,        [  &K  kK  Â&#x2039;     k      &          & #   k @            

  residente. Esta incertidumbre poblacional, desestabiliza ademĂĄs la concreciĂłn de los servicios pĂşblicos, #      &

 

[ CONCLUSIONES ] Los lĂ­mites fronterizos como aglutinadores de actividad en el territorio. La frontera del Bidasoa.

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[ espacios mediados ]

&  K  *     & \ Â&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x2C6;

La Fuerza econĂłmica de una regiĂłn es proporcional a la capacidad que tenga de aglutinar medios econĂłmicos, humanos y de conocimiento que le permitan tomar decisiones estratĂŠgicas, para dentro de una   K &   

   &    Â&#x2018;

  [Â&#x2018; ' && @    k  #          humano, de las personas, como Ăşnicos agentes capaces de producirlas. Pero ademĂĄs de ese capital %         [ &

   ,#       %             #      &  creaciĂłn de ĂĄmbitos creativos basados en el conocimiento, y ligados a los sistemas productivos. Como

     '  k#   \  &     #     K K [   k     k@%    &   K [  seccionando la conectividad entre territorios. Los avances tecnolĂłgicos, los sistemas de transporte y el desarrollo econĂłmico han permitido anular la importancia, antes vital de estos obstĂĄculos naturales, lo que ha permitido generar lo que hemos de    #    k      k      [[            #    %    1          @     

 K [      #   k  

 #    caracteriza por el equilibrio de tensiones, culturales, sociales, polĂ­ticas y legales que operan en el mis ,#   k  

&                  [ Â&#x2039;              &   territorio intermedio. '   k

            #      dentro de una economĂ­a global. Es por esto que ademĂĄs de nĂşcleos urbanos poderosos, con estructuras          #   k   &  

&    &  @  

#  k        k  

   k    @          creativo. Son precisamente estas las condiciones, que un esquema en red como el generado en el espa  #    \ k   k#  ?         Este espacio intermedio1k Â&#x2018;

kÂ&#x2018; Â&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x2021;   K     K     una pieza en el centro del puente internacional de IrĂşn-Hendaia. La piedra, una estela de 1 metro de altu k        @    #    #                  

     F k          Z>13'   #  ? ';1`1;F 

k  %   K k  en el idioma inverso al del visitante. Sus cantos biselados, parecen anunciar una torsiĂłn, una espiral. *   K @  #    kK  Â&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x2C6;k    &  \ k  

 #     1 K@  [     "Â&#x2014; k     

   k 

   #   Â&#x2039;  k K    

  oportunidad, en caso de que sean capaces de entender, asumir y desarrollar sus potencialidades.

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423 [


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[ NOTAS ] 1

'Â&#x2018;    " Â&#x203A;& &  K 1 Z    k] k* Â&#x201A;Â&#x2C6;¤£Â&#x153;]ÂŁÂŹ  1  kF Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;

Â&#x2030;>'Z'>'3*1;\*\,*">fZ*1;Â&#x160; Â&#x203A;)1Â&#x203A;31\1>k"*,,'>!Q K 1 Z    k] k* Â&#x201A;Â&#x2C6;¤£Â&#x153;]ÂŁÂŹ\  k11>Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6; !'1,*;k*QG  | 

  K \  k11>Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Âł \;'>1>*'3,<"*+',';>'GQZ ,&

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424 [

Los lĂ­mites fronterizos como aglutinadores de actividad en el territorio. La frontera del Bidasoa.

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[ espacios mediados ]

ALMERĂ?A RARA JosĂŠ Miguel GĂłmez Acosta, Arquitecto Daniel LĂłpez MartĂ­nez, Arquitecto (AlmerĂ­a, EspaĂąa) Palabras clave: AlmerĂ­a - imagen - urbana InstituciĂłn: Revista ARV, Colegio Arquitectos AlmerĂ­a. arv@coaalmeria.com

Daniel LĂłpez

[ INTRODUCCIĂ&#x201C;N ]

    

1 Hablar de la rareza1  #    & [     

  Â&#x2018; )        kK  k Â&#x2018; F 

@  # #    @   K  placer estĂŠtico asĂ­ como claves arquitectĂłnicas absolutamente contemporĂĄneas. La descripciĂłn de esa marginalidad, pasa por una breve historia urbana, un muestrario de lugares inverosĂ­miles, el catĂĄlogo de la ciudad que desaparece. En pocas palabras, pasa por mostrar, como tantas veces se dice,  

  . Por tanto, el anĂĄlisis tiene una clara vocaciĂłn de mezcla, algo asĂ­    &  k & k   

k  

@      Â&#x201A;       K    ? arquitectĂłnico. Frente a la negatividad de una ciudad malograda, como en gran medida es AlmerĂ­a, podemos encontrar    @   %

 @   @    #   en su propia escala para reencontrar un sentido cultural e identitario perdido.

Â&#x2030;!'+,"Âľ1Â&#x160; Esta breve explicaciĂłn de las seĂąas de identidad urbana que reivindican AlmerĂ­a debe intentar hacerse no desde la nostalgia sino desde la propuesta activa capaz de adaptarse a una ciudad abierta, inacabada, rota, donde hay mucho por hacer. Una ciudad viva y contradictoria, a punto de estallar2. Todo ello requiere de la reelaboraciĂłn de una idea de AlmerĂ­a. El primer paso pasarĂ­a por una compilaciĂłn    %  K? [K     K K    k    &&

  1k  [          &   &  #   ^      JosĂŠ Miguel GĂłmez // Daniel LĂłpez

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]

425 [


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Plaza de la Catedral de AlmerĂ­a

increĂ­bles) se retomarĂ­a la labor de construcciĂłn de un imaginario colectivo muchas veces ignorado. ;      

 k   Â&#x2018;     #  k%

 monumentalidad de AlmerĂ­a, no desde el pesimismo sino desde el ilusionante momento de oportunidad que supone.

Â&#x2030;'Â&#x2020;;**<3+',>1\1Â&#x160; +    #   @  

1          #  & K@    constructivas &     1  ) K#   @   @ k     k   K   ^@  w  @   &&   #  

Â&#x2C6;Q  & | evitar la destrucciĂłn de su singularidad. IntervenciĂłn microquirĂşrgica desde la arquitectura contemporĂĄnea. El centro histĂłrico de AlmerĂ­a es prĂĄcticamente un desconocido. Este desconocimiento es directamente proporcional a su grado de abandono, cuando no de destrucciĂłn. Sin embargo la singularidad de este  %         ,   K &k    casba de cualquier ciudad de tradiciĂłn islĂĄmica, es aĂşn hoy reconocible desde el mirador de la Alcazaba. Sin embargo, este barrio antiguo de algunas ciudades ĂĄrabes que se caracteriza por la estrechez e irregularidad de sus calles, sĂłlo mantiene en AlmerĂ­a las bases de su trazado urbanĂ­stico sin que ninguna arquitectura de sus orĂ­genes haya permanecido. Casas de los siglos XIX y XX se han adueĂąado en su mayor parte de la trama urbana para proponer una curiosa mezcla que poco tiene que ver con otros cascos histĂłricos monumentalizados de ciudades prĂłximas.

]

426 [

+          %

  #    % K  @F    @k    K  k%@    k   #     

kÂ&#x2039;[  k

  ,    @       [  #   k  K   K        # k  %             %&  + %  

 @F      ondas se expanden de manera natural y sosegada por su entorno mĂĄs prĂłximo creando puntos de interĂŠs que generan nueva vida urbana. Muchas de estas obras, no exentas de polĂŠmica, crĂ­tica o necesidad de  k%          F  &  [    de la ciudad tradicional: el peso de su centro histĂłrico. Por otro lado, el descubrimiento de esta zona como un barrio dotado, para muchos, de caracterĂ­sticas de     ^&k &         do, cercanĂ­a de servicios y zonas representativas de la ciudad) estĂĄ generando una interesante perspecAlmerĂ­a Rara.

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[ espacios mediados ]

    

 K   &,#      [  kk  

 de intervenciĂłn imprescindible.

1K              

  %   | 1. Plaza de la Catedral. Alberto Campo Baeza. 2. C.A.F. Mercedes Miras. Âł! 1   ?! "  Â?; K 1  1 @ 

?  k @;  K;F  ÂŁ#  1 k @;  Â&#x201C;Q    |    



 >Â&#x2039;    k     & singular. '       1     Â&#x2039;          @     1   )  

 %      k [    &  k#  Â&#x2018;   @%  acabando silenciosamente, sin que nadie se alterase, con la riqueza ambiental de un espacio ya prĂĄcticamente irreconocible. Su historia es la propia historia del centro histĂłrico, y su riqueza pasa normalmente desapercibida para los habitantes de la ciudad. El entorno inmediato del Cementerio es quizĂĄ una de los Ăşltimos territorios de la ciudad y su potente sen  K K [ &     K &   '    &    

 #  @  @k

   F  &k % K @           # K

Dos miradas complementarias: °      7. Los Almendros. ³Q   } | 1  k     [&     # 1 k 

 [   @%&

 [Ă&#x20AC;1  Ă&#x20AC;  &     3 ]

"& ; &kÂ&#x2C6;ÂŹÂŹÂ&#x2021;

AlmerĂ­a           %,  pilaciĂłn de descripciones de cualquier lugar, hechas a lo largo de siglos, es siempre una excusa, una    &  

1 ?  # K 

k

      & k   

    %   la novela de la ciudad de AlmerĂ­a. CĂłmo ha sido vista   ?    %& 

 #    & K & JosĂŠ Miguel GĂłmez // Daniel LĂłpez

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427 [


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  [     !Â&#x2122; k1 3K kÂ&#x2013;%  G &  k > % Z  " \ ,Â&#x2018;  

    K  k   [     @ @#  &     ciudad prĂĄcticamente desconocida, de la que no habĂ­a imagen ni poderosas ideas preconcebidas, hasta los mĂĄs ricos matices sociolĂłgicos, artĂ­sticos, polĂ­ticos, arquitectĂłnicos o histĂłricos. Y es precisamente  @ &      ?    El retrato de una AlmerĂ­a desigual y extraĂąa, de una AlmerĂ­a rara en gran medida inexistente, agotada o destruida, pero de la que aĂşn es posible encontrar un sentido y un rastro en la ciudad actual, es el pilar de base para la construcciĂłn de una identidad. Una invitaciĂłn al descubrimiento, que realizaron tambiĂŠn K       [  GÂ&#x2018;k3

&

"      )  que merece ser realizado por uno mismo.

Â?Q+  }  | labor de educaciĂłn arquitectĂłnica, mostrando las numerosas pĂŠrdidas que la %     &#   A veces, la labor de educaciĂłn sobre la arquitectura y el patrimonio es tan importante como propia arqui   @ !     ? @ %   ^

?   & @ %  K k&  K  [ #    Â&#x2039;

  wk      &+       #    &     un pĂşblico poco dado a valorar su ciudad. Tal vez tambiĂŠn una manera de activar las expectativas arqui   #   & [Una pequeĂąa declaraciĂłn de intenciones] ÂĄQuĂŠ importante es la aportaciĂłn de aquellos compaĂąeros que decidieron quedarse en su pueblo, a sabiendas de las limitaciones que esto ocasionaba! Aquellos que intentaron reÂ&#x2039;Â&#x2018;   &  %K  [ K %   1   &  todo de sus madres, que son el cordĂłn que desde siempre nos ha unido a la tierra. Saquemos partido de nuestras propias limitaciones, no nos avergoncemos de ellas. En ellas estĂĄn nuestras mayores posibilidades, nuestras grandes oportunidades. 1

   4

ÂŁQ! | liberaciĂłn de barreras en el puerto, en el paseo marĂ­timo o en el tratamiento del paseo hasta la universidad. Posibilidades de conexiĂłn reales entre el mar y el resto de la ciudad. ]

428 [

1K    |        ' #        & K           &  @    Â&#x2039; ?   &k        '

k     % )  Â&#x2018;Â&#x203A;   

      

 Â&#x2039;Â&#x2018; ,  k@K  1  k%#   #     k  







F '

  & %   #  AlmerĂ­a Rara.

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[ espacios mediados ]

Residencia de Pensionistas

 k K        }  @& K Algunos elementos interesantes han ido despareciendo a lo largo del siglo XX: balnearios, viviendas de K   ?k       %Â&#x;)  @ &   muchos otros es el episodio de la imponente mole de la antigua Residencia de Pensionistas, durante F   @   &     ;    [Â&#x2018;

    Kk deudora de todas las pĂŠrdidas arquitectĂłnicas, de todas las lĂ­neas de costa que se han ido sucediĂŠndose unas a otras, de todos los ciclos arquitectĂłnicos (y vitales) que continuamente nacen y mueren.  %    %   K     k      

 k  % una imagen de la AlmerĂ­a marĂ­tima urbana tan poderosa como la rotundidad cartesiana e irrecuperable de la antigua Residencia de Pensionistas.       

K &k  K   [         [Â&#x2018;   k¨Â&#x2018; KÂ&#x201A;  @ K    cia, la posible puesta en valor, de algunas interesantes preexistencias?

°Q!  |                    ?     &    ';1"  ,   & &  , fK,!    % @  

 ciales que, construidos hace varias dĂŠcadas, se encuentran ahora con la necesidad de acomodarse a una sociedad mĂĄs exigente y en permanente cambio en cuanto a sus espacios de convivencia y equipamien

  '

 

k      

 &  @  &     K  #     

k%    & 

k 

     # 1 [k &  @   K  de intervenciĂłn en este particular borde de la ciudad de AlmerĂ­a, donde la presencia del gran vacĂ­o de la !  

&  , fK       kÂ&#x201A;  ! % %&  1   %    !  ;         ¨             ?    K ÂŞ¨  K     &   

   #  de la Molineta para evitar la construcción indecente e indiscriminada a la estamos, por desgracia, acos  &  ª¨;    %     k @#          !  ª¨'    %   #   @      de la pérdida y proponen soluciones reales? ]

Todo esto es lo que han hecho los alumnos de Ăşltimo curso de la Escuela TĂŠcnica Superior de Arqui   " k&    K  Reciclando Arquitectura, entre el barrio de los Ă ngeles y la Molineta. ,  &   

 

   &    

|     &  &  K           #   JosĂŠ Miguel GĂłmez // Daniel LĂłpez

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429 [


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Reciclando Arquitectura, Los Ă ngeles-Molineta

   k      Â&#x2C6;Â&#x2021;Â&#x2021;k#       & @ & 

k                    

  k reordenando los espacios de borde y amabilizando las circulaciones. DespuĂŠs se propuso la inserciĂłn de un centro social polivalente (en lo que hoy es una balsa cubierta de propiedad municipal, al lado de los 

   @ &   !  w+ %       &&

 k   k #  Â&#x2018;          ^        &  w|  k  k       %&   de drogas. Por Ăşltimo, se avanzĂł una propuesta de parque periurbano en la Molineta que estableciese las trazas principales para una adecuada relaciĂłn con Los Ă ngeles, siempre respetando su carĂĄcter singular          Â&#x201A;& )  [       #  @ imposible desligar el barrio con el que limita. ) & @  k & 

 k     &k

& kK   virgen que permanece a la expectativa de que alguien sepa mirarlo.

Â&#x153;Q    | Â&#x2039;Â&#x2018;   & &      Una primera valoraciĂłn del patrimonio industrial almeriense muestra claramente una gran diversidad tipolĂłgica, conceptual y territorial. La inclusiĂłn de dicho legado en procesos de reutilizaciĂłn y explotaciĂłn turĂ­stica bien podrĂ­an convertirse en pretextos Ăştiles para su conservaciĂłn y su puesta en valor. Figuras como el Bien de InterĂŠs Cultural, bien entendidas y correctamente aplicadas, han de ser instrumentos   %  #        #       k  proyectos de recuperaciĂłn de esta riqueza patrimonial deben pasar por la sostenibilidad, la amplitud de miras, y la interdisciplinaridad. Fue en el aĂąo 2004 cuando el Foro de ArqueologĂ­a Industrial celebrado en AlmerĂ­a puso su acento en

&    K       &*K? K    &  Â&#x201A;&           1  

    [ ; &  k      

&   Â&#x2039;Â&#x2018;   &   @    k K  Â&#x2018;    ducidos en AndalucĂ­a y en el entorno internacional en tiempo reciente.

]

430 [

1K            & #           @    patrimonio de la llamada arqueologĂ­a industrial se observarse desde distintos ĂĄmbitos, como son la arqui   K k    #

      &  %      ,    

  &  kk &   

#   que permita la recuperaciĂłn de este rico legado.

1K      *    K   | 8. Cable InglĂŠs. 9. â&#x20AC;&#x153;Tobleroneâ&#x20AC;?. 10. Pantano de Isabel II. AlmerĂ­a Rara.

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[ espacios mediados ]

Las Salinas

Universidad Laboral

AlmerĂ­a Rara, Carlos PĂŠrez Siquier

Â&#x2C6;Â&#x2C6;,& "  ÂŹQ   K Â&#x2020;Â&#x2020;| Â&#x2039;Â&#x2018;   & &    K Â&#x2020;Â&#x2020; Un concepto importante serĂ­a la necesidad de asignarle un valor patrimonial a la arquitectura    [Â&#x152; Â&#x2018;    @ & K Â&#x2020;Â&#x2020;& K 

 Â&#x2030;Â&#x;Â&#x160;Z  #  K Â&#x201A;&      % #  doble labor: primero una educaciĂłn cultural y segundo la realizaciĂłn de una buena arquitectura contemporĂĄnea que haga entender al pĂşblico que ĂŠsta no tiene por quĂŠ ser sinĂłnimo de # k#    @ 

+

   % % %  @     &     Â&#x2039;Â&#x2018; &    

          K  k  K    &k&

     k    @1  ,K%  

K    @?  K  Â&#x2030;Â&#x;Â&#x160;  ^1  Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;w 5

'    &    @   k  

@ k  k siglo atrĂĄs. Por el contrario, la arquitectura que se elaborĂł a lo largo del pasado siglo puede suponer un

     K k %   %     [@    kÂ&#x2018; Fk    

    @#  K @%&   El patrimonio no es algo que tenga que gustar por obligaciĂłn, no ha de ser necesariamente algo bello y    @ #K  %

  '    # @@  %&  # 

   k@  K 

     



1K          [    K   | Â&#x2C6;Â&#x201C; 13. 14.

" G

1  k  Universidad laboral, Cano Laso. Imagen Escuela de Danza y Conservatorio de MĂşsica, RuĂ­z-Larrea Cangas.

¤Q> |   K k   k   k#  &K &   numentales y turĂ­sticas. Raro es una palabra que normalmente empleamos con un cierto tono despectivo. Lo raro nos produce    k @ @   ; & K K  k      k   [   |Â&#x2018;    kKk &  kÂ&#x2018; K kK Â&#x; Reivindicar la singularidad, lo propio, lo raro, puede ayudar a crear una idea de AlmerĂ­a como ciudad #  #  &K & k   kK        

Â&#x2C6;Â&#x2021;Q|puesta en valor de barrios de borde ya existentes, asĂ­ como la vivienda de la nueva ciudad JosĂŠ Miguel GĂłmez // Daniel LĂłpez

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]

431 [


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en creaciĂłn. Los nuevos almerienses viven en barrios mostrencos que podrĂ­an estar construidos en cualquier parte del mundo, barrios que no tienen memoria, que acaso no lleguen a tenerla nunca.  ?fK ^Â&#x2C6;¤¤°w6

,  #   @ [    El tipo de construcciĂłn, los modos en que queramos vivir en nuestras casas, determinarĂĄn el modelo de ciudad que se avecina. Desde aquĂ­, serĂ­a conveniente para los arquitectos hacer una autocrĂ­tica: duran  Â&#x201A;  Â&#x2C6;ÂŁF   @   %    #     K  contenedores y equipamientos pĂşblicos, aportando una de las mĂĄs importantes actuaciones al respecto de todo el siglo XX. Pero tambiĂŠn, de alguna manera, se ha perdido algo de la actividad social que carac  ?  ¹°Â&#x2021;ÂŻÂ&#x153;Â&#x2021; ,  K   &         |         @    nuevas capas sociales o cĂłmo hacer coincidir la labor del arquitecto con la labor social del entorno. La  @   &         k    #         [    @ 

   Por otra parte, no sĂłlo los nuevos barrios merecen un anĂĄlisis detenido. Algunos barrios populares, zonas residenciales ya asentadas y normalmente ignoradas pueden esconder valiosas lecciones. AsĂ­, se hace necesario valorar algunas arquitecturas y crecimientos urbanos caĂłticos y en ocasiones desmembrados   @#       Z    &           k         3   k& 

k#  el caos urbanĂ­stico y especulativo que tanto daĂąo ha hecho a las ciudades y en especial a sus cascos his   k    K #   k

 

kK     Las ciudades actuales presentan muchos de sus lugares mĂĄs interesantes en aquellos puntos donde aĂşn es posible intervenir, zonas de crecimiento, zonas inacabadas donde existe una inestabilidad. Muchas de las ciudades histĂłricas andaluzas se han convertido en algo asĂ­ como parques temĂĄticos de sĂ­ mismas, lo que lleva a una banalizaciĂłn de la historia y de la arquitectura. En este sentido hay que promover un concepto de patrimonio nuevo: los elementos patrimoniales de nuestras ciudades deben ser algo vivo,  @    & #  k  & k  k @? k muerte. Anquilosar la ciudad en una especie de lĂ­quido para embalsamar no tiene sentido. Por eso resulta

   K   k@          #  de los puntos turĂ­sticos. Cualquier intervenciĂłn aquĂ­ deberĂ­a atender a este carĂĄcter inacabado y suelto,   @ 

[ CONCLUSIONES ] ,1  @ [    K Â&#x2020;Â&#x2020;*   #  K       @   @       ['#

  K    & K  &  @     ^   k

 proyectos de escala menor) puede ser el revulsivo necesario para que AlmerĂ­a tome conciencia de su ex       ; #   F  &    @   @   &       # k 

   @  @   @[K     #

   

k  #                & @      separa tanto la arquitectura de calidad y la arquitectura de masas, como a la obra culta y al ciudadano medio. ]

432 [

[ NOTAS ] 1

ÂŻ\>*'3kZ,1331 ;~ ]~ ]\ ^'3 ]+ ][ w! |'%kÂ&#x2C6;¤¤

2

Â&#x2013;'3+'>;kÂ&#x2013;*!,    Â&#x2013; Â&#x2013; GÂ&#x2022; % ##( Â&#x2C6;Â&#x153;Â&#x153;k& ] Â&#x2C6;¤¤

AlmerĂ­a Rara.

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[ espacios mediados ]

3

111      1  k*'1kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ

4

*!Â?3'Â&#x203A;>>'*,,1;k1

 1>ÂŹk1  > k11  kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ

5

1,1>11';\1>k'   , 1  ^ ?!K" 1  wkÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;

6

1,'3'k ?fK1  k%   ^  K ,% wk1  kÂ&#x2C6;¤¤°

Â&#x2030;>'Z'>'3*1;\*\,*">fZ*1;Â&#x160; 111  kK @   ;k 1 kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;° 111      1  k*'1kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ G)'1"**1kZ,  K  &  F ! k'kÂ&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x153; "j*;,k,%  k,&  'F kÂ&#x2C6;¤°Â&#x201C; >')+k1

 1  k    ! kZ!,kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ Â?>'Â&#x203A;;*()*'>k  ,% 1  k 1 kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6; ;\>*3;*!1,k1 @    'FkÂ&#x2C6;ÂŹÂłÂ&#x2021;]Â&#x2C6;¤¤Â&#x2021;! k[  kÂ&#x2C6;¤¤° 1*1"1>>*+k11    \ K # 1  !1kÂ&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x2021; 1,'>>1!;k') ,& 1  1 % 1 @   k11,kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ

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JosĂŠ Miguel GĂłmez // Daniel LĂłpez

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EL ESPACIO INFORMADO Y TRANSPARENTE (2) DESCUBRIENDO UN ESPACIO PĂ&#x161;BLICO NUEVO JosĂŠ MarĂ­a Romero, Arquitecto (MĂĄlaga, EspaĂąa) Palabras claves: espacio metropolitano - espacio relacional y virtual - poblaciĂłn humana y no humana espacio pĂşblico nuevo - redes InstituciĂłn: Universidad de Granada jmromero@arquired.es

^Â&#x17E;        Â&#x161;'  #     ^Â&#x2C6;w Z [w

[ INTRODUCCIĂ&#x201C;N ] El espacio metropolitano es un territorio compuesto de un espacio mĂĄs una poblaciĂłn que lo habita am&   k@&F k@    # k     k@ la poblaciĂłn no es sĂłlo humana, sino que tambiĂŠn se debe contar con la no humana (e incluso con la no viva). *#  %        Â&#x2018;  k   [    k     % Â&#x161;    ?    Â&#x201A;&    K #       K ] #             [  ,      #   

       K     ^ #        k &   & wk K     un caso prĂĄctico de propuesta para el Concurso de ReurbanizaciĂłn de la Ctra. de CĂĄdiz en MĂĄlaga. Con           k#  k         @   

       k ^ ?  k k   k   Â&#x;#      wk@  K 

Â&#x2030;'Â&#x2020;;**<3+',>1\1Â&#x160; ]

â&#x20AC;&#x153;La arquitectura no es Ăşnicamente cuestiĂłn de estilo, de estĂŠtica, de cosmĂŠtica de la identi '     #    k   % %   ]Â&#x201A;    @ 

  K   [@  ?  1 Ulrich Beck

JosĂŠ MarĂ­a Romero

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Â&#x161;,     

^Â&#x;wk [  K   

 # @k   k @    [@   siempre mantiene un resto de experimentaciĂłn en lo oscuro, dado que la idea de un control total de las condiciones-marco del experimento es utĂłpico. La nueva ola de asesoramiento      @     K k@ %   demasiado, son los consultores, que saben que no saben demasiado.â&#x20AC;? 2   ;

 Â&#x2014;

Â&#x2C6;;\>'1)]>"13*Â&#x203A;1*<3

MORAL = lo que debe ser Ă&#x2030;TICA = lo que puede ser '>>*>*Ă&#x2021;';1*J\,1*<3 TERRITORIO = Red de relaciones que compone un espacio y una poblaciĂłn ';1*Ă&#x2021;  #       POBLACIĂ&#x201C;N = agentes humanos y no humanos que pueblan el espacio

2 SOBRE PRĂ CTICAS DE AUTONOMĂ?A Y LIBERTAD â&#x20AC;&#x153;Las ideas son el resultado de los hechos, y no los hechos de las ideas, y el pueblo no serĂĄ &     

k @ [  

  & 3  %\ K ^Â&#x161;"w

Dentro de las disciplinas de la arquitectura y del urbanismo existe una especie de miedo -por ignorancia-,     @#  & k  &

@  # 

%    & k  @  @%K

 &

      @ 

#  ^    @% !%&  Â&#x161;#    w'  k [ @ k   ^   && wk   ^   wk  

  ^   autoridad del arquitecto o tĂŠcnico). La arquitectura siempre ha sido asĂ­, se podrĂĄ argumentar. Aunque antes hay que advertir de que esta parte del texto, en lugar de seguir por una crĂ­tica negativa a lo existente,    

K  @   kÂ&#x2018;  

 # 

&        @%  @ 

 @    &     

  | kÂ&#x201C;Â&#x2021;^    &    k    [   arqueolĂłgica). 1@

 Â&#x2018;   %   k  &?   Ă&#x20AC; @    sus procesos- de otra manera. Para ello lo principal es entender lo que es una prĂĄctica de autonomĂ­a, es decir, la libertad en el sentido clĂĄsico. ¨(? [  

     ª¨ #  

 @    arquitectura?

]

436 [

[Pero antes de responder a estas preguntas, si este texto perteneciese a una charla, en lugar de una   k           [  

   & %   guntas a los asistentes que tienen dudas sobre lo que es la libertad (en el sentido clásico): ¨+ [   & ª¨

ÂŞ¨  ÂŞÂ&#x; ¨  KÂŞ¨(?  & ÂŞ¨[  & ÂŞ ¨'@?%@    & ÂŞÂ&#x160; ,&    [ %@  @ k # k Â&#x2018; ;noza. 3 & @ K@  #

   

 ) [   autonomĂ­a es aquella que produce mĂĄs libertad y mĂĄs potencia de ser en el individuo (y/o en la colectividad), que se implica en la prĂĄctica. La libertad es una necesidad de la condiciĂłn ser hombre. 4

El espacio informado y transparente (2). Descubriendo un espacio pĂşblico nuevo.

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)      & @   ' [  k   Cuanto mayor K  & @  }   kĂ&#x20AC;  k [   [   de autonomĂ­a-, mayor es el aumento de potencia de cada uno de ellos. Lo que hace aumentar el ser en cantidad y calidad. No segĂşn una actitud moral (cĂłmo se debe ser), sino segĂşn una actitud ĂŠtica (cĂłmo se puede ser). Una segunda caracterĂ­stica de las prĂĄcticas de autonomĂ­as es que no sea otorgada -ni evidentemente  ]k#     @  [   Esto es, deben ser inmanentes al individuo o a la colectividad, y no trascendentes. No puede dictarse una norma previa de   Â&#x2018;      @K K    [  & kK  k    k    j   #         oportuno. )         @ Â&#x2018;         &  [      [ tica de autonomĂ­a. Ă&#x161;nicamente es vĂĄlido el criterio de la colectividad misma, segĂşn sus experiencias,     

k   k k k #  '

 &K  Â&#x161;  Â&#x201A;&   

&

  K k  k     @   [ tica de autonomĂ­a, la posibilidad real de â&#x20AC;&#x153;pensar por sĂ­ mismosâ&#x20AC;?. 5 )        @ [  

     Â&#x201A;  Ă&#x20AC;    ]k#    Â&#x201A;    #    Â&#x152;,#       #   [  # ,# #    Se aprende a nadar nadando. Se apren   &  & k  k    [  

 k %

 & Tampoco se puede obligar a nadie a ser libre. Â&#x161;3 Â&#x2018;     Â&#x161;   Â&#x161; &  [ |^Â&#x;w (Â&#x2018;       K     

6 Cornelius Castoriadis

3 SOBRE ARQUITECTURA 2.0

7

Al intentar asociar las prĂĄcticas de autonomĂ­a a la arquitectura se producirĂ­a un cambio importante -nos      #  ]k@  #     

 @   , @     @  & ?    

        &

 

 mordial dentro del mundo de la arquitectura â&#x20AC;&#x153;cultoâ&#x20AC;?. ' k  #    @ %&    &      k

  

 ¨@? @  @       ª 3    @       %&   k     %[&

    ^  Kwk   k  G %  @   ]   

]k%& #   @ 

    &  

 & k    & 

'Â&#x2018; 

 K  [ @   @%

    [   &     #^   K &  @ 

 #  |Â&#x161; ] 

k# ?   8w'    #          Â&#x201A; @ #  @         @      @   j@#  %&   un mero consumidor. ¨(?   %     @  %&      &   %[&     @    ÂŞ '   #[ k   |@ @ 

  #  Â&#x2018; @   

 

  k@  

   #      ( %  [ @

  K¨(? K  ÂŞ           k   &? @   Â&#x152; K #   &  @ 

#   K Â&#x152;   @ k  k

    %   ]      @  ]k

 @ 1%   & k    @#   & K &  )  ]   & ]k@JosĂŠ MarĂ­a Romero

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]

437 [


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     k@   @  @     %  #   durante el proceso. Lo interesante, lo complicado y lo apasionante de este proceso es que -como el nadar, que no se aprende  [@ ]k   #     

  @   no se consigue nada mĂĄs que participando. En este sentido hay que distinguir entre la participaciĂłn del tĂŠcnico â&#x20AC;&#x153;paraâ&#x20AC;? la comunidad, y la participaciĂłn â&#x20AC;&#x153;conâ&#x20AC;? la comunidad. En el primer caso el tĂŠcnico no renun  K  [ @ Â&#x152;@ &  k  'K    el arquitecto se disuelve hasta cierto punto en una tarea comĂşn que crea colectividad. El propio tĂŠcnico #        

] #  ;  & vidades.   % %  k Â&#x2018;         &   &   &%   kK  @%K,    %   %

#  @ K   K   [   

  #k @  # durante dĂŠcadas. Cuando le preguntaron que cĂłmo era eso posible, ser tan demĂłcrata y durar tanto en el   k   [   |Â&#x161;' #[ |      @@ %  K 9

Â?;\>'1>">1ZÂľ1;k+*1">1!1;1*;1'Â&#x; '  

      Â&#x2018; @    

  & @  %& '      [   @  @  #   vez. La poblaciĂłn relevante que habita el(los) espacio(s) estĂĄ compuesta por agentes que son humanos y por agentes no humanos (tan importante para un territorio pueden llegar a ser los intereses de un grupo o una asociaciĂłn, o determinado animal insecto o planta de un lugar, como la vista del mar o de unas rocas 

 w    #     ^  K&  K&wk   Â&#x201A;&  &    &         @  K k         # talmente polĂ­tica. Lo que se pretende con ello es hacer transparentes todas aquellas relaciones y no relaciones principales (con sus elementos, nodos, conexiones, articulaciones, rupturas, barreras, cualiÂ&#x;wk@   Â&#x201A;&    k@#   K Â&#x201A;& 

 

   @   @ #      

 k  [          ^  ]#  K k K K [ k & K k  K k K K k   K Â&#x;wk  todo un compuesto de nodos interconectados y de otras relaciones que son polĂ­ticas, sociales, econĂłmi k  Â&#x; '  

@%  K |  Â&#x201A;      [ Ă&#x20AC;  ]k tambiĂŠn es la red. Es decir, lo que ha construido lo social como capital comĂşn debe de ser expuesto clara &  

   @@ K @@      construye el territorio real, e intervenir en ĂŠl, si lo desean (sea real y/o virtual). 'Â&#x2018;              Â&#x201A; %  K?1 ]  @ K  k                    @ #   

 

]

438 [

Una alternativa posible, por lo menos inicial (y hasta que no estĂŠn mĂĄs divulgadas las herramientas de  # ~  wk@     K@  [   k    k    k     k &  Â&#x;     & ]  ]k

 k  K   

   %  K? #     K k ? & 

    @ k  ? %  

 

 1@          &          

 #    



k@ K    ^@  

 w 'K  ]@    @         k  una herramienta disponible para gente no especializada (aunque describa procesos y hechos propios de expertos). Su material y exposiciĂłn debe de ser transparente, claro, accesible en su generalidad y especi  @    Â&#x2018;

^ @  &?     

 %&  k  

 k @   K k Â&#x2018;

k&  @   El espacio informado y transparente (2). Descubriendo un espacio pĂşblico nuevo.

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DescripciĂłn diagramĂĄtica del desarrollo del trab  Â&#x161;*    reurbanizaciĂłn de la antigua Ctra. de CĂĄdiz de MĂĄlagaâ&#x20AC;?, que incluye   #      ?   @  ># >   ?! >  Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;°

â&#x20AC;&#x153;Propuesta para el concurso de ReurbanizaciĂłn de la Ctra. de CĂĄ  ![Kk   )' 1'>']>;'* ^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;w +   K  [               &     tĂŠcnicos, las ĂĄreas, y los departamentos que deben intervenir.10

en ĂŠl). Tampoco es simplemente un elemento de anĂĄlisis previo a la intervenciĂłn, sino una herramienta   k  '  k K  

K # ^  w   K  ] pezar a construir un territorio, no sĂłlo es representarlo. Lo que sucede es que es una especie de secciĂłn     

     

 ,         

  ]Â&#x2018;  k          K     &  Â&#x2018;  Â&#x2018;  

#   @  k @ K      ^K     

K #  

 w siste en poner al alcance de todos el mĂĄximo de cuestiones (problemĂĄticas), sin un orden concreto, para          K #       

^ & k @   Â&#x;wk K  k  [  & &'  k   &  &   K&  K&           [  

 @   #    

 Ă&#x20AC;  ]k segĂşn los propios intereses de sus habitantes. AdemĂĄs es una herramienta-proceso que podrĂĄ aportar creatividad, diversidad, variedad, aumento de conectividad y de relaciones internas y externas de tonalidad alegre (las de aumento de potencia de ser), o cortes de relaciones en las tristes (las que disminuyen potencia), y adecuaciĂłn de lo construido a lo humano real, y no a lo humano abstracto, o a lo normativo.

ÂŁ;\>'',3)>;1>1',13'>j'+'>'G1\*,*1*<3+',113*")1f+*Â&#x203A;k!f,1"1 , &   ! ![Kk&  K    k #     plantear un proyecto de reurbanizaciĂłn de la propia arteria viaria malagueĂąa. El origen es una propuesta realizada en un periĂłdico local: el MĂĄlagaHoy.

5.1

Ideas para la reurbanizaciĂłn de la Ctra. de CĂĄdiz

Propuesta abierta. La participaciĂłn ciudadana.  & @           @  %&        o varias posibles propuestas para discutir colectivamente.

ÂŁÂ&#x201C;

*  K      &    &  [

Las ideas sin poder no son ideas. Red de relaciones del proyecto.

5.3

Protocolo para la reurbanizaciĂłn de la Ctra. de CĂĄdiz

) &   @ @ 

 

  | JosĂŠ MarĂ­a Romero

Ă­ ndice

]

439 [


htmhc

Propuesta realizada en MĂĄlagaHoy.

Estado inicial comparado con las propuestas para discutir colectivamente

Â&#x161;>,>')>\13*Â&#x203A;1*<313*")11>>''>1+'f+*Â&#x203A;!f,1"1 Â&#x2C6;

 

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# Â&#x;w Â&#x201C;+  #  & |! ![K] 1 k1  

]")k f & kf  [ kf  k @ k;   ; k; Â&#x201A;blica Aparcamientos, Medio Ambiente-Basuras, Abastecimiento de Aguas y Alcantarillado, Nuevas Redes *#    Â&#x; Âł+    @ 

 | # k ?  kÂ&#x2018;

k    K 

  %   Â?

    &  ÂŁ1  

  '   +    

k k k;&  Â&#x; 6. SelecciĂłn y descripciĂłn de tramos de la reurbanizaciĂłn, calendarios y plazos. 7. RedacciĂłn de las bases de los concursos de selecciĂłn de anteproyectos y/o mĂŠritos de los equipos redactores para los tramos seleccionados. ÂŹ+ 

   @           # tados. 9. Protocolo de la actuaciĂłn de la ParticipaciĂłn Ciudadana. CoordinaciĂłn con el proyecto general. Â&#x2C6;Â&#x2021;+  K      |#Â&#x201A;& k #  k      k&  #   k~&k& Kk~Â&#x2014;Â&#x; 5.4

Concurso para la reurbanizaciĂłn de la Ctra. de CĂĄdiz. Descubriendo un espacio pĂşblico nuevo

â&#x20AC;&#x153;MetodologĂ­a de coordinaciĂłn y participaciĂłn colectiva para la redacciĂłn de un anteproyecto de reurbani    &   kÂ&#x2018;     k@       [   ^     k[ #       wk@ propone y redacta para que exista el mĂĄximo de coordinaciĂłn e intervenciĂłn de todos aquellos agentes (pĂşblicos y privados), que permitan enriquecer el proceso del anteproyecto, y los posteriores procesos de   

   &  ]

440 [

)   

          k    K   & @     en el presente concurso, va a tener unas importantes repercusiones y consecuencias para la ciudad, y @    

  K    El territorio (cualquier zona urbana sobre la que se interviene, especialmente en la de la Antigua Ctra. de [   F   wk     Â&#x2018; @    

  la poblaciĂłn que lo habita. En el espacio contemporĂĄneo, el soporte que permite que la red se desarrolle, El espacio informado y transparente (2). Descubriendo un espacio pĂşblico nuevo.

Ă­ ndice


[ espacios mediados ]

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      & }}1 &  Â&#x201A;& }}K  }}1  

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   }}*    &}};  

#  , &   @%&    [   K @ son muy variados, desde los polĂ­ticos y tĂŠcnicos que piensan y proyectan el espacio, hasta los habitantes y usuarios que lo habitan y usan y (entre los que se pueden encontrar tambiĂŠn habitantes no humanos).         ^  K&  K&wk   Â&#x201A;&  &   &       @ K k    #  mente tĂŠcnica y polĂ­tica. Lo que se pretende con ello es hacer transparentes y pĂşblicas todas aquellas relaciones y no relaciones principales (con sus elementos, nodos, articulaciones, rupturas, barreras, cuaÂ&#x;wk@ Â&#x201A;& ]  ]k@#   K   

   @   @ #      

 k  [          ^  ]#  K k K K [ k & K k  K k K K k   K Â&#x;wk 

   compuesto de nodos interconectados y de otras relaciones de la poblaciĂłn, que son polĂ­ticas, sociales,    k  #     K  ,               

   ]Â&#x2018;  k            a los agentes implicados (polĂ­ticos, tĂŠcnicos y habitantes), sobre las conexiones y desconexiones tanto #   @  k @ K      ^K   yendo territorio). Consiste en poner al alcance de todos el mĂĄximo de cuestiones (problemĂĄticas), sin un

 [ @   

k          K    #        

^ & k @   k   & Â&#x;wk K  k  [  & &'   k   &  &   K&  K&          [  

 @   #    

 Ă&#x20AC;  ]kKÂ&#x201A;     %&   y usuarios (ciudadanos). '  @k  

  K     ?   # ^    wk sidera necesario ampliar la metodologĂ­a y organizarla segĂşn cuestiones multidisciplinares y ciudadanas

     K &     ![K  1 Ă&#x20AC;@%        

@  ]k@     k @    &       k ?   #     Â&#x201A;   k 

       %&  k @              & ' [#  &      KK     K  & ;   K   | ' K  % @ # ^K wk  ^Â&#x201A;&   w^   nes entre ĂŠstos) segĂşn las siguientes claves: Â&#x192;

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! |1K Â&#x2018;   ^ k

  k w

]

JosĂŠ MarĂ­a Romero

Ă­ ndice

441 [


htmhc

[ NOTAS ] 1

Beck, Ulrich: â&#x20AC;&#x153;La ciudad del riesgoâ&#x20AC;?. ArchipiĂŠlago 64. Barcelona. 2004.

2

;

 Â&#x2014;k  |Â&#x161;'       ; ! Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;

3

\ K k %|Â&#x161;"1#K ! ^Â&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x201C;wÂ&#x2C6;¤¤Â?

4

Allendesalazar, Mercedes: â&#x20AC;&#x153;Spinozaâ&#x20AC;?. Alianza. Madrid (1988) 1998.  &?#   @K [     Â&#x201A;     ' 1 @   " Â&#x152;       & & "   

kG &

!  k &        #  mente entre los seres humanos (de los vĂ­deos sobre dos mesas redondas en la UMA. 2003?). '

  k#     [  

 k      k      Â&#x2018;

     @  k & %   @%    ?    Â&#x201A;& k #      

 colectivos verdaderamente autĂłnomos, la red 2.0: Z [k |Â&#x161; Â&#x2013;Â&#x2014;|   Â&#x201A;Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;%

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|}}  ~Â&#x2014;K }~} K}&}&ÂŁ}'Q  Q Â&#x201A;QK QQ #

5

Castoriadis, Cornelius: â&#x20AC;&#x153;La exigencia revolucionariaâ&#x20AC;?. Acuarela Libros. 2000.

6

Castoriadis, Cornelius: â&#x20AC;&#x153;La exigencia revolucionariaâ&#x20AC;?. Acuarela Libros. 2000.

7

   Â&#x2018;

Â&#x2018;  k    k Â&#x2018;

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>')>\13*Â&#x203A;1*<3>1f+*Â&#x203A;k![K1

|)'1'>']>;'* (2007). Que consta de los siguientes documentos: ]!'+,"Âľ113'>j'>')>\13*Â&#x203A;1*<3>1f+*Â&#x203A;]'Â&#x2020;]*!f"'3';k![K ]!'+,"Âľ113'>j'>')>\13*Â&#x203A;1*<3>1f+*Â&#x203A;]'Â&#x2020;k![K ]>">1!1*<3>1\1;13'>j'>')>\13*Â&#x203A;1*<3>1f+*Â&#x203A;k![K ^%

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Â&#x2C6;Â&#x153;ÂŹ  ;   Arquitectos de EspaĂąa. Madrid. 2006. ,1)>k\  |Â&#x161;,  "\  Â&#x2C6;¤¤ ,1)>k\  |Â&#x161;(?

  @   Â&#x2018;  

   *;1J)! Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â? ,'>3'>k |Â&#x161;1    &^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Âłw*11^1  w\  Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁ ,<'Â&#x203A;)'31k> K |Â&#x161;^ wÂą ^%

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442 [

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Â&#x161;)  ¨@?ÂŞ; &          [ " Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;°^%

|}}  ~Â&#x2014;K }~Â&#x2014;} ?Q! Q>  w SENNET, Richard: â&#x20AC;&#x153;La nueva cultura del capitalismoâ&#x20AC;?. Anagrama. Barcelona. 2006. ;,'>+*Â&#x2022;k  |Â&#x161;'       ; ! Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153; ;,'>+*Â&#x2022;k  |Â&#x161;'# *^Â&#x2C6;¤¤w! Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Âł

El espacio informado y transparente (2). Descubriendo un espacio pĂşblico nuevo.

Ă­ ndice


[ espacios mediados ]

PAISAJES SEMĂ NTICOS. ENSAYO DE VISORES DE LABORATORIO EN EL BARRIO DEL ALBAICĂ?N, GRANADA Javier FernĂĄndez GarcĂ­a CwLab (Granada, EspaĂąa) Palabras clave: interfaz â&#x20AC;&#x201C; paisaje â&#x20AC;&#x201C; territorio â&#x20AC;&#x201C; laboratorio InstituciĂłn: Universidad de Granada jfg@ugr.es

*  #  +  Â&#x2022;&  Â&#x2014;kÂ&#x2018;   Â&#x2C6;¤°k    +    & con HAL 9000, el ordenador todopoderoso y tirano que regĂ­a los destinos de la nave en 2001: Odisea del     F ?kÂ&#x2C6;¤¤k   K  %  Â&#x2013; % ~Â&#x2014;  ! Â&#x2018; ) [@  @ %        K  K   K! @        #    K      Â&#x152;K    ?  # ~ '  &   k    # kK    %   [@k@           

 

@?  ,#    @  K 

K , K%     K ,    comunicar han evolucionado a la par. Â&#x161;3'¨' ÂŞ *Z>1¨! Â&#x2018;ÂŞ; 3'¨;    ÂŞ *Z>13 % [   ,  

 K &  K    

  %   #         ! Â&#x2018; ,K     &   j k      K  ;    &k k  1K@# k%  %   &       k                           

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 Â&#x161;,   Javier FernĂĄndez // CwLab

Ă­ ndice

]

443 [


htmhc

HAL 9000. ^%

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Matrix. ^%

|}} ~&}~  } K;K}  Â&#x2018;Kw

ciencia no se encontrarĂĄ en cualidades cognitivas, sociales o psicolĂłgicas, sino en la especial construc  & 

 k    #   @  k ?   #    &k   @   K   %   ^,

 kÂ&#x2C6;¤³w'  ?  ?

  & & 

       senda de conocimiento a travĂŠs de la utilizaciĂłn de visores en el laboratorio. Nuestra aportaciĂłn en este   k%    [   , K    K   # @ Â&#x2018;   

   

 +?

k & 

   Â&#x2018;    Ă&#x20AC;K ]Â&#x201A; @ #   k @k       k &    |

 ' #   des y territorios: su capacidad de construirnos en ellos y a partir de ellos. Llevar a cabo vivencias perso       K &      

      K    k  k     @  '  k @#   a los territorios es su capacidad para poder interactuar con ellos y, asĂ­, desvelar y experimentar nuevas

   #   @k    k   ' #     competencia para esto y no para lo otro y su vulnerabilidad. Comprobar su posibilidad de actualizaciĂłn sin descomponer el todo, sin laminar o arruinar lo que de ellos es singular potencia y especial atractivo es el motivo de nuestro trayecto.



]

444 [

'     @

     ' [ 

    'k     k  K   @    K     combinatoria de los signos. El concepto se ha ido ampliado desde que en la primera mitad del siglo XIX 

Â&#x2013;   ^*K  kÂ&#x2C6;Â&#x153;Â&#x153;ÂŁ]Â&#x2C6;ÂŹÂŁÂ&#x2C6;w &       kk    K     K      %&     K   K Â&#x161;1kk 

    k 

  kK %& &@ rodea al hombre, es la introspecciĂłn de lo que percibimos a nuestro alrededor, algo que nos pertenece, que poseemos con la mirada, y a lo cual pertenecemosâ&#x20AC;? (Maderuelo, 2006). He aquĂ­ el sentido contemporĂĄneo del tĂŠrmino. La percepciĂłn del hombre sobre lo que le rodea es lo que ĂŠste representa por medio de k       &  #    K  K   que operan en un sistema establecido a la par que mutante y mĂşltiple. â&#x20AC;&#x153;En principio cualquier medio de Â&#x2018; ^K#    w      Â&#x2018;   &   &      

 @    #  & 

@  descrito por dicho medio de expresiĂłnâ&#x20AC;?. '    K  @         ,    KK  &    

      k               & )       #?  &               k     K  K         ,      %       k  K    #   ,    K#   Paisajes semĂĄnticos. Ensayo de visores de laboratorio en el barrio del AlbaicĂ­n, Granada

Ă­ ndice


[ espacios mediados ]

 Â&#x201A;   &   Â&#x2013;   kÂ&#x2C6;ÂŹÂ&#x201C;° (http://pintura.aut.org/SearchProducto?Produnum=28100)

Portal: AlbaicĂ­n

  ^*wk ~&Â&#x201C;Â&#x2021;k%             

, posibilidad que hoy se otorga a todo ciudadano de ser emisor a la vez que receptor de conocimiento al   & ~&  K   )>,@  %&  k     K      &      k % #        Â&#x2018;       # 

K k  k          

    # K                #       [  @%   

   @  

SemĂĄntica , [     &  K   K KÂ&#x2122;   &  ) &   #     &[ %  K  Â&#x2018;     &

@  #  ' K  

     K     &  k@

   

    Â&#x2018;

, [K puesta de sol o de una maleta rodando son universales, todo el mundo las reconoce sin mĂĄs. La construc  @Â&#x2018; k  &?k @ & k         k @K K      @ @    @ # '  

 K

  

  K @    k se hace posible la transmisiĂłn de conocimientos y experiencias con un nĂşmero determinado de ellos. ,   @  Â&#x2018;

  

 

       [K  #   '        &            #           Â&#x2018;   con ellas. Participando de la idea de que â&#x20AC;&#x153;la palabra es un anticipo del pensar consumado ya antes que  

^"  kÂ&#x2C6;¤¤Â&#x2C6;wk&         

   con la realidad de nuestro entorno. Las palabras se alĂ­an con lo contemporĂĄneo y mutan. Las palabras  &@ k#  K K k @%  #  @ transmitĂ­an. Apoyada en la semĂĄntica, pero extendiendo su campo a los signos incluidos en el espacio y las actividades superpuestas que en ĂŠl se desarrollan, encuentra el sentido esta investigaciĂłn sobre Â&#x201A; & 

   K  % %  

   

  '  &  

  @     K    ~& Â&#x201C;Â&#x2021;     Â&#x2018;        #  k  &           K        G  % k  &Â&#x201A;@#  ~&       Â&#x2018;

 [    # K   +      %  

       , #   ~&  [            KK    [K  @ F     &Â&#x201A;@'     ?   

k [@   [ [             @  

      @ 

         Â&#x201A; @&  K    k # @ usamos para describirlas, nos introducimos en el estudio e implementaciĂłn del instrumental de creaciĂłn y       [  &      K     

 

La inmersiĂłn y el repositorio Javier FernĂĄndez // CwLab

Ă­ ndice

]

445 [


htmhc

El mĂŠtodo de la inmersiĂłn no trata de establecer una estrategia en base a un catĂĄlogo previo de conocimientos a adquirir, por el contrario, se destina a extraerlos segĂşn evolucionan nuestros movimientos y conocimientos. La inmersiĂłn requiere de un estado de especial alerta para el que la practica. Es cuestiĂłn   [@ ;%  

    ,             @ @     1k    experiencia y conocimiento de las cosas que le rodean. Cuando la inmersiĂłn es mĂşltiple o colectiva las         [  ,k % k   &   @Â&#x2039; Â&#x201A; ;   

@

k   k como un dispositivo responde a instancias de nuevas entradas con procesos de realimentaciĂłn del siste  K       La inmersiĂłn supone un trayecto y, tambiĂŠn, una estancia. Conlleva estar y permanecer al lugar. No ser  k  #    @ |%  &  k K k  

k F  

       K    @Â&#x2018;   ,     & 

   k   @ @% k  &  k#   ? La inmersiĂłn consiste en entrar en el lugar sin misiĂłn superior a la de estar y pertenecer instalado en su interior y, asĂ­, compartir e intercambiar con lo que allĂ­ hay, para no hablar de lo que otros dicen sino decir   [          Â&#x161;          lectura de los Ăşltimos documentos de expertos relativos al tema. Eso es una parte de los agentes no%  @   K 1K ,  [ [  k

       Tras cualquier inmersiĂłn en cualquier lugar se ha ganado conocimiento y experiencia. Es una experiencia que espesa el conocimiento que se tiene sobre las cosas, en particular, las del territorio en la que se han       ,  @ K   

   %      con herramientas para su validaciĂłn. La inmersiĂłn es el mĂŠtodo del etnĂłlogo y la descripciĂłn, la crĂłnica  %    Â&#x2039;Â&#x2018;

 

 [   ,     [             &       K   

 ;    #      K   ;    [       k Â&#x2039;Â&#x2018;  ; %    k     ; K           [   @       & 

        Â&#x201A; Â&#x161;,

K @ K 

&

 &        K  [     & @ organizaâ&#x20AC;? (M. Delgado, 1988). En esta direcciĂłn es en la que el visor toma relevancia y se especializan los laboratorios. La narraciĂłn reiterada y precisa de los acontecimientos y actividades que se simultanean o suceden en el territorio y de los espacios que los albergan es el instrumental en que se sustenta la visiĂłn      @ @       K   de espacios toma protagonismo y responsabilidad propios. ,  [         K @ ; K   K           '                entendimiento.

]

446 [

' [  %&      >@     &' 

k      K   #  K  ?

    ,#   K    K  Â&#x152;KÂ&#x2122;            ellos y compone descripciones. A partir de aquĂ­, es el mĂŠtodo incierto de las artes el que determina el  k@#      ,  [    [  

 ?

 @      

>              ;  %              @   

  %K   k &     #          @     ;# 

  @ | Â&#x2018;

k% Â&#x2018;

kK [ k     

 

Paisajes semĂĄnticos. Ensayo de visores de laboratorio en el barrio del AlbaicĂ­n, Granada

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[ espacios mediados ]

PĂĄgina principal del curso DiĂĄlogos y Negociaciones

,    [     %     & 

 k        @          

k 

  &     ,     entrar en el lugar sin misiĂłn superior a la de estar y pertenecer instalado en su interior y, asĂ­, compartir e intercambiar con lo que allĂ­ hay, para no hablar de lo que otros dicen sino decir con los demĂĄs. Con estas   k

@k  Ă&#x20AC;   ] )

       k%  &   k&  #        1 ? k       @ ^Â&#x203A;\ kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;w

Ensayo 1     k           k   K             Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;}Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ 

Âł' " ^

 

 #  ?!  >  w  @k    Â&#x2018;   k    &       +[ K   3K          [|  1& #    K 1 @ 

"  Z 1& ,#          &   @ 

       #  &  3  ?

 

 k convencidos desde el inicio de que no existe, de que no es posible establecerlo a priori. El motivo del curso invitaba a â&#x20AC;&#x153;salir de los lugares comunes, de la convenciĂłn, para proponer miradas hasta ahora   % &  K K   @         k @ [     &k K [  K [     & 1% k    &         acciĂłn y creaciĂłn como medios de entendimiento de la realidad: el experimento y el laboratorio. A travĂŠs #      #      k      

k   hurgar en la realidad. Las experiencias son metĂłdicamente trasladados al resto del taller por medio de &   Â&#x2013;Â&#x2014; k       %      cambio compuesta de recursos y posibilidades que ayuden a pensar e intercambiar experiencias entre  K , kk    [  k&      | Reconocimiento - NoComercial - CompartirIgual (by-nc-sa), que recogen miradas contemporĂĄneas de primera mano no mediatizadas y dispuestas para ser insertadas en la identidad e imaginario del barrio cuyo territorio e identidad quedan, asĂ­, ampliados y actualizados. ,      ?   Â&#x2018;

@     [       &     Â&#x2013;Â&#x2014; %   "

K!k&   ? de mapas activos. El mapa de actores1 contiene una evaluaciĂłn de estos (tanto humanos como nohumanos) y el de sonidos2 muestra el AlbaicĂ­n mediante un muestreo del sonido que su ĂĄmbito contiene. ,  %   [       K [ 3k        K   3  &  k  ~& Â&#x201C;Â&#x2021; %  &@   K     +   4 es el que se ha probado para   #            K      miembros del taller durante la inmersiĂłn practicada. Los audiovisuales5 son una reciente adquisiciĂłn para los intercambios de conocimientos, durante el curso se realizaron multitud de ellos Cada uno de ellos     k  Â&#x2018;       #     

        general del barrio. Javier FernĂĄndez // CwLab

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'  [ 

 &?k  %         @  Â&#x201A;         [    Â&#x161;¨+ [%  ÂŞ &    kK K     Â&#x2018;telectual y emocional con los usuarios. Llega la era de los comisarios digitales (algunos de ellos actuando como brokers de conocimiento)â&#x20AC;?6. En la lĂ­nea de la emergente posiciĂłn del â&#x20AC;&#x153;curatorâ&#x20AC;? digital, se componen estas colecciones o selecciones de material producido y depositado por los estudiantes. Para la descripciĂłn de un tipo heterogĂŠneo de vecinos se recurre a una colecciĂłn7@K    K            j  k

        # |1& 8 [  @         

Ensayo 2  &?k%     \    ';1*ÂĽ\,*'   AlbaicĂ­n, con una selecciĂłn de material propio y del Portal:AlbaicĂ­n9k%    [   Se recurrido a expresar el espacio pĂşblico por medio de la narraciĂłn de actividades que en el se desarrollan y se superponen diacrĂłnicamente y sin reseĂąar sus limites. Es una expresiĂłn distinta que da mayor Â&#x2018;  ?  KÂ&#x2122;   &       

    @   Â&#x201A;&       '     K 

      

  del AlbaicĂ­n en base a una cadena intencionada de imĂĄgenes y sonidos a los que se superpone una capa simbĂłlica que soporta emociones. De los sĂ­mbolos de esta superposiciĂłn no hay leyenda. Cada espec  % [     &  [ 

    +   k @ [&

       & @   &;   modelizan espacios y comportamientos de modo que pueda ser sometidos a nuevas lecturas y, con ello, ser insertado en la narraciĂłn de lo comĂşn.

[ NOTAS ]

]

1

%

|}}  ~Â&#x2014;K }~Â&#x2014;}+[ K QQ3K   },&  QQ

},;Q1>1,';} QQ



2

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3

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4

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5

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Q  Ă&#x201E;1 

6

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7

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9

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Â&#x2030;>'Z'>'3*1;\*\,*">fZ*1;Â&#x160; \1)!13kÂ&#x203A;K    @ \  |@ kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153; \'>3'>;],''k  >! |;K Â&#x2020;Â&#x2020;*'F

kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021; CASTELL, Manuel (ed). La sociedad red: una visiĂłn global. Alianza Editorial: Madrid, 2006. +',')Â&#x203A;'"k")11>*Z> k'  Â&#x2018;

| Â&#x2C6;¤¤Â&#x153; Z'>3f3+'Â&#x203A;"1>Âľ1k  ~Â&#x2014;QQ  Q Â&#x201A;kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;°%

|}}  ~Â&#x2014;K }~} K}}ÂŹ} ~Â&#x2014;QQ  Q # Z'>3f3+'Â&#x203A;"1>Âľ1k '   Â&#x201A;kK  kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;%

|}}  ~Â&#x2014;K }~} K}&}&ÂŁ}'Q  Q Â&#x201A;QK QQ # "1+1!'>kG]" K,  & '  K k &   '  |\  kÂ&#x2C6;¤¤Â&#x2C6; Z>'*>'k%

|}} & K G1>'jk+'   ! |1Â&#x2014;kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Âł Â&#x2022;,G11;k> Â&#x161;, K  \  |"  "kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;° LATOUR, Bruno. â&#x20AC;&#x153;Dadme un laboratorio y levantarĂŠ el Mundoâ&#x20AC;?. %

|}}~~~&}  %Â&#x201C;Â&#x2C6;}   }&# ,'Âľ];>1);;k    \  |kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x201C; !1+'>)',k *  |   

! |1&'

kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;° SERRANO, Eduardo. Territorios y capitalismo. Tesis Doctoral, 2006. %

|}}  ~Â&#x2014;K }~Â&#x2014;} 

 QQ  kQQQ'  Q; 

'>;G,kZ ]  % Â&#x161;K     |'   %\'   K Â&#x2018;  1  % [ +   " kÂ&#x2C6;¤¤³ *,,1;13'k [>+&    ! |,&    kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;° *>*,*k, [@! |[  kÂ&#x2C6;¤¤

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Javier FernĂĄndez // CwLab

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HABITANDO LA CASA INVISIBLE Eduardo Serrano, Arquitecto (MĂĄlaga, EspaĂąa) Palabras clave: habitar - ocupar - crisis InstituciĂłn: Trabajo personal tatotete@gmail.com

* Este artĂ­culo se acoge a la licencia Creative-Commons. Reconocimiento-Sin obra derivada 2.5. Se permite copiar, distribuir y comunicar pĂşblicamente el text k   K     k  @     @#   k    #      



[ INTRODUCCIĂ&#x201C;N ] 1 @ K 

@ Â&#x2039;Â&#x2018; @%     & & prudencia dada la limitada experiencia personal (poco mĂĄs de dos aĂąos) del que esto escribe participan   @     1     %          & [    K    &      @ @%       *&k    

#

Â&#x2018;   k#[  K k                k %  K?  

K     [     k K [  K     Â&#x2039;

k   k   &    k etc... así como momentos maravillosos. ¨(? &   ?

ÂŞ'  @@   K    @ dades culturales y sociales que hasta el momento de la ocupaciĂłn habĂ­an sido sistemĂĄticamente ignora        ![K  

   @Â&#x2018;  ? [        @     Â&#x152;  Â&#x2018;  

 @  K  &           #       [ Â&#x2039;Â&#x2018; &    

  

^ el sentido de relaciĂłn de los humanos con el medio natural y construido). A continuaciĂłn se expondrĂĄ mi      &   k # @#          Â&#x152;   @  &      Eduardo Serrano

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]

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       #   @ 



Â&#x2030;!'+,"Âľ1Â&#x160; Mostrar mĂĄs que demostrar. Un hilo argumental hecho de mĂşltiples hebras que se disparan hacia dispares direcciones. No hay conclusiones.

Â&#x2030;'Â&#x2020;;**<3+',>1\1Â&#x160; '#     La ocupaciĂłn (emplearĂŠ este tĂŠrmino y sus derivados como equivalente de los correspondientes de okupaciĂłn) tiene un historial de mĂĄs de medio siglo. Un lapso de tiempo ya considerable durante el cual se % K  K       ,     #  @   &     %   @        #             ? K  % #  k@ [  ?      ^@      K     Â&#x2018; & Â&#x2018;     ?w@ # #     

?    k   #  k     algunas cuestiones importantes y en otros mĂĄs bien la radicalizaciĂłn de dinĂĄmicas propias de la modernidad, ya muy conocidas. Y lo voy a exponer desde una perspectiva que interesa especialmente a nuestra  #k  

 Empezando por el aspecto mĂĄs escandaloso, que incluso hoy, mĂĄs allĂĄ de la consideraciĂłn de acto ilegal ^    K k    %& wk   &     Â&#x2039;Â&#x2018;1, #  #  @    KÂ&#x201A;              #  #      &^ &w    |     ?          Â&#x152; & K    puede ser muy alto, dependiendo de los servicios que directamente proporciona a sus habitantes y como @ 

&   Â&#x2018;   #     Â&#x2018;

 & 1@  

  &   % k Â&#x201A;k@ & #   [  K la aboliciĂłn de la propiedad privada. '

    %&  %&  ^   %& &wk@     & #    @   |      %  [@   &  k@  Â&#x2018;   '     ^  

 

 k        wk   #[  Â&#x2018;       ^@          % # %& w  @  k   # k  

 |  kK  & k   k  k           1 [  #    & #      @%  

  F puede ser un taller de arte dramĂĄtico. SerĂ­a ingenuo atribuir una gran novedad a estos modos de habitar,        & %     K% K     Â&#x152;     @ Â&#x2018;       k  # ^ @     & wk      %&   ?kK   ' K 

     

#      [    [      k     &  

    k #     &  %&   @

 &  

       desbordan completamente el ĂĄmbito de los contenidos discursivos habituales. PodrĂ­amos decir que ese  #     %[         ]

452 [

; K    K  %       k^     Â&#x161;   wÂ&#x152;         #       ] k   ]    &#  [ &

K K   @

  #  ocupados sustentan. â&#x20AC;&#x153;Comunesâ&#x20AC;? que surgen inmanentes a la sociedad de nuestro tiempo, como lo prueba @   

  &    & 

               Â&#x152;  mĂĄs, son ya realidades tangibles y operativas, con muchos aĂąos de anticipaciĂłn respecto lo que ahora    # &   k ] Â&#x152;  %  [ &

  se dan las composiciones mĂĄs avanzadas de geomundo y cibermundo que tiene en los hackmeetings (el Habitando la Casa Invisible

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[ espacios mediados ]

    @F K  % Â&#x2014;  KkK       w      Se ha seĂąalado que estos experimentos sociales parecen una reediciĂłn de las antiguas comunas, como  @ Â&#x152; %    %  &@  K #     k

       F   [  

 K  @    mucho mayor que antes. No obstante esos comunes o comunidades2 no estĂĄn libres de otros peligros, siendo su acusada horizontalidad la condiciĂłn para que se den procesos que acaban destruyendo su 

 k #    

       k    

 identitario, con su propia cultura (sĂ­mbolos, estĂŠtica, normas, etc.) cada vez mĂĄs endogĂĄmica y cerrada al exterior. Precisamente la segunda generaciĂłn de centros sociales ocupados (CSO) supone una reacciĂłn     k  % K          %     [Â&#x2039;Â&#x2018;&  %&  k  ^   

  &  

 Â&#x2018; 

   

  w          %& &|%&   distribuido, por lo demĂĄs no exclusivo de esos grupos pues los sectores sociales con mĂĄs poder adquisi   %    %   %    k@  F   #    k

& k  k ?  k#  k  [k      ^    vivienda pueden ser el dormir, el aseo, la comida, etcĂŠtera) . '   

   % % Â&#x152;   @    

          k@#         & k & 

   Â&#x152; @F    &    imposibilidad de acceso a un espacio de residencia privativo, sea alquilado o comprado, para una enorme  K )Â&#x2018;  @ [  %  Â&#x203A;     1  ^   1Â&#x203A;KÂ&#x201A;KK?3w'    #     % @  #               k 

 &?        %  #  KÂ&#x152;  

           #       k     

      Â&#x2018;    k  K     Â&#x152;K  @   &      k consecuencia de las conveniencias comerciales es una condiciĂłn que puede ser rechazada con una leK    [   K   @Â&#x2018;  @    # &    +

   &   &         & #        k      @    %   %& &  k  [   k K #  k  %  [@    raciones rehabilitadoras al uso, que en no pocos casos consisten en costosĂ­simas obras nuevas tras la [  # %@ &  @  [     %    + % 

 %@  

      k#  Â&#x2018; k     & Â&#x152;K &       Â&#x2018;  #          k  #   ^      &       w1%  & K       [  #     mĂĄtico que condiciona la totalidad de nuestros saberes expertos actualmente dominantes, por el cual      [  k ?

    k    

Â&#x152;@    invierte, durante mucho tiempo podrĂ­amos decir que en los procesos de ocupaciĂłn, primero espontĂĄnea           [ Â&#x2039;Â&#x2018; k%  Â&#x161; @             Â&#x152; [     K ,K k   

#  k Â&#x2018;    k         Â&#x201A;     &  ?    [      &    pero insoslayables. ]

La crisis y la agudizaciĂłn de las contradicciones Llegados a este punto es preciso advertir que en modo alguno se trata de proponer la ocupaciĂłn como    

 &      %&    Â&#x152; &    %  [ 

k #  | Â&#x192;(Â&#x2018;   %&  @@%      %      Eduardo Serrano

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453 [


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tuales, metodolĂłgicas y disciplinares, la mayor parte asumidas inconscientemente y aceptadas como evidencias naturales inamovibles. Â&#x192;(   %         k    caracterĂ­sticas de este momento histĂłrico, mostrando posibilidades que no pasan por el reduccionismo economicista caracterĂ­stico del capitalismo, al menos tal como hasta hoy lo conocemos. Ahora sin embargo ya no queda tiempo para experimentos mĂĄs o menos de laboratorio, urge actuar. ExpondrĂŠ cinco temĂĄticas de innegable actualidad, bien conocidas por todos y a las que tambiĂŠn un cierto capitalismo â&#x20AC;&#x153;innovadorâ&#x20AC;? busca dar respuestas. Comparten todas la necesidad de un pensamiento que Â&#x161;Â&#x2030;Â&#x160; %

^ wk  &   @^  wk     

# ^#  w4

1. La producciĂłn de un mundo. 1% %  @  [    

 

'    K   F          Â&#x152; & K  &   #    k   &@          &  tos que por su potencial como medios de producciĂłn (incluyendo la â&#x20AC;&#x153;producciĂłnâ&#x20AC;? de consumidores) pue      

#

%  ; & K    k       k   #  | &  

    ?       k       #      K   Â&#x2018; #   k  %   &    @ #   %  problema. Construir, habitar, pensar (y vivir) de otro modo. Esto en cuanto a su interior, pero tambiĂŠn hay @  @   Â&#x161;Â&#x2018;   k 

@    K&@        Â&#x152;@ &K %   #      KÂ&#x152;    %

 K K 



#              K Â&#x2018;   

   K Â&#x161;   % k & 

Â&#x201C;)   &  @ &     

]

454 [

Para hablar de esto me detendrĂŠ en dos de las cualidades convencionalmente atribuidas a los bienes inmateriales. Es bien conocido que la reproductividad y distribuciĂłn casi gratuita de dichos bienes repre  K #& K     & restricciĂłn que es aducida como la condiciĂłn imprescindible para esas milagrosas ganancias. Sabemos

 &?@#

#     @%     #   & &    k  &@       Â&#x152; @ tambiĂŠn se suma ahora una sobreabundancia de crĂŠdito imposible de devolver. Pero bien mirado resulta @ k  &? @ F  

      k  ^     #       

  @             k     @  Â&#x2018; & & &   Â&#x2018;      capitalista de que todo bien material debe ser traducido-sustituido-representado por un sĂ­mbolo, un bien inmaterial, y en Ăşltima instancia por el dinero, signo de los signos). Pero no es Ăşnicamente esa sobreabundancia de espacios habitables (y en general casi de cualquier cosa) la que sorprendentemente aproxima  &       Â&#x152;  &?  k@K  habitualmente atribuidas en exclusiva a los segundos, con la condiciĂłn de que ya no los entendamos  &

 Â&#x152; %&     #      ^@   %   &|       Â&#x2018;

 &  

Â&#x2018; Â&#x152; 

 %   

  

  k   #      habitantes y espacio de habitaciĂłn), un bien inmaterial es estĂŠril e impotente si carece de un ĂĄmbito de   @   ^ÂĄ    ¢w  # % ? #  Â&#x201A;   ^ %   Â&#x161;& K   K   K &

#    K     k     #K   k  ?    w

3. La conciencia del lĂ­mite. El cada vez mĂĄs brutal y necio choque con los lĂ­mites de los recursos materiales, energĂŠticos, biolĂłgicos, Habitando la Casa Invisible

Ă­ ndice


[ espacios mediados ]

  &                 %    K #    k             

 k   &% % %&      Â&#x152; y mucho de lo que puede ser una superaciĂłn de este problema pasa por pensar de otro modo eso que llamamos habitar, ahora casi completamente reducido a la cuestiĂłn de la vivienda de 3-4 dormitorios-2 &F ]  

k   

    

    # tal para encontrar el modo en que ĂŠste pueda ser â&#x20AC;&#x153;aprovechadoâ&#x20AC;? en su problematicidad.

4. Una temporalidad no (Ăşnicamente) lineal. 1          &    #  @  K        &    k    % Â&#x161;    k@     ^  ]wk k     [   %           ,  [       k     K k      K k&#  k   k k

 &   

   ^   [w      & 

  @        1         & #  k?      k@   @  k   

  K ]k (#          @   ^        @ 

   wK @&  #  & ?        casi cualquiera de nuestros saberes en su aplicaciĂłn prĂĄctica. Y al mismo tiempo esa evasiĂłn brutal del #    #  Â&#x2018;  k @    k   k  k  @ Â&#x201A;  @%   KF  #& ) & @K Â&#x2020;***  % #  

  

5. La condiciĂłn del nosotros. ,Â&#x2018; Â&#x161;      k  %     K & k    Â&#x2039;      %    # k K    k@ &&      admitiendo que cada cosa estĂĄ viva, en otras palabras es potente, tiene poder y es capaz de muchas, K  @Fk  Â&#x2018;     #     ]   @    %#  

k #    [  ]

   @&   &   J

@&   [ &

 %  ) Â&#x161;]& @  K   @Â&#x2018;  &@#   Â&#x2018;  & ,Â&#x201A;    k  [  Â&#x2018;       k & entenderse al modo de un trascendental clĂĄsico, sino como una consecuencia del reconocimiento de los   @    & @  K& [    

    k        % %   %#  Â&#x161;  &     K       kKridad, construcciĂłn no trascendente, conexionismo, antes expuestas, son caracterĂ­sticas de lo que se le %        

 

  K    K     k   

   

 k & @ K     

     

Ideas para la Casa Invisible desde la arquitectura ; *&   k   3 @ ¤]Â&#x2C6;Â&#x2C6;![K pacio habitable, con sus habitantes, muchos de ellos autodenominados invisibles dada su situaciĂłn de productores culturales no atendidos desde las instituciones competentes. El inmueble, de propiedad mu k#  %   [ F       k  kÂ&#x2018;%& k     Â&#x152;    k  k    k   k  1         # K     

  K     y normalizaciĂłn legal. '      % K kK  #   

 # *) ?!  >  K    ^1% k+k>&?k! k ?!kw    que el plan de una actuaciĂłn arquitectĂłnica de acondicionamiento, rehabilitaciĂłn y mantenimiento a realizar de un modo abierto y participativo por parte de los usuarios, administraciones pĂşblicas y ciudadanos Eduardo Serrano

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]

455 [


htmhc

K ^K  K     %    ~Â&#x2014;'  1 @   " wk      &    

   *&k@  

#   # &       

 Las ideas mencionadas, totalmente inĂŠditas y obligadas por tanto a desarrollarse de modo experimental,  %K     &   

 Â&#x152; & K % % @%     &[ @ [  % K   #    lizable permite proponerlo como argumento de que son posibles otros modos de habitar, en absoluto  K   k &k #   %     

%   k       # @ %   1   Â&#x2018;       

    Â&#x2018;

 ?! >     & Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹk@K  &   Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ  

    @ #        ?    &#     maneras de entender las actuaciones arquitectĂłnicas.

Â&#x161;',>j','*+'1>()*')>1+',11;1*3*;*\,''3!f,1"1 El proyecto de rehabilitaciĂłn arquitectĂłnica Casa Invisible es indisociable del resto de proyectos que lo # @ | 

   ] k  k   ]  k#  ] participaciĂłn.

;      

      ?   ^ 

           w ' #  mente un proyecto polĂ­tico, esto es, de la polis, la ciudad, de los que crean espacio pĂşblico abierto a la   K   & [  k @? &      ?          

K &     &? 

#     ? nico, pues es tarea tĂŠcnica de los/las arquitectos/as que sea polĂ­tico, es decir, capaz de proporcionar las condiciones para que cada cual pueda decidir sobre el espacio construido donde habita, que tiene una Â&#x2039;    ,     

  |  K Â&#x2020;*Â&#x2020;     [ k  @      Â&#x201A;& ^     K      #     Â&#x2018;   wÂ&#x152;K  %  %  K? @  & k #      'K   #  K    K    @     | @    & %    kÂ&#x2039;?         &Â&#x152;   &   #         @ %&  |  #

^@Â&#x2018;    & Â&#x161; w y como mĂĄquina creativa al servicio de la ciudad de MĂĄlaga y mucho mĂĄs allĂĄ. '         K @ K  @ 

' 

 @     %   @ @    @   &  k      '  k&

   #  #   ?  &[   k Â&#x2018; ~Â&#x2014;^ Â&#x2013;Â&#x2014;wk@%   ~&Â&#x201C;Â&#x2021;k   &  ' 

 

 ?  %    @   [     %&    completo conservando sus espacios, que son bastante versĂĄtiles en cuanto a uso. AsĂ­ se ahorra y aprovecha en variados y mĂşltiples sentidos: Â&#x2C6;;    Â&#x2018;      ^    %  [  &      %   ![Kw'     [Â&#x2018;   

 ]

456 [

Â&#x201C;  

k       &     #    planta en ese mismo lugar (de tres o cuatro millones de euros). 3. Se plantea una rehabilitaciĂłn mĂ­nima cercana al mantenimiento mediante actuaciones de obra menor ^  K ÂŁÂ&#x2C6;Â&#x2021;F Ă&#x20AC;°Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;]ÂŹÂ&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021; wk  @      K @  # #                           @    decimonĂłnica malagueĂąa.

Habitando la Casa Invisible

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[ espacios mediados ]

Â?'  Â&#x161;   @  ^         F # &   wk K #   k     &      

   k programĂĄndolas organizadamente a lo largo del tiempo. ÂŁ;     

  @       K 

@   %       &  Â&#x2018;   K        ;    [         [         %    ' # 

    K      %   ]  @   Â&#x161;?     ]   k   %&  j #    &   determinadas ayudas o subvenciones de mĂĄs cuantĂ­a econĂłmica. °' 

  Â&#x2018;  

     &    &?   K        K # K Â&#x201C;Â&#x2021;   '  ?  ;  1 @   )"> Â&#x2013;Â&#x2014;%

|}}  ~Â&#x2014;K }~Â&#x2014;}Q*&^     K [   K w'Â&#x2018;  

 K      arquitectura, y por cualquiera que quiera intervenir en su proceso, completamente abierto a la participaciĂłn de las y los ciudadanos.â&#x20AC;&#x153; )1+>!1>1*'3>'!13'>1;+*Z'>'3';+',13'1>,1;1)1*3';1>QUITECTĂ&#x201C;NICAS

ActuaciĂłn arquitectĂłnica convencional

Sobre los   # Â&#x2018;    

  a un grupo reducido de ciudadanos agentes     Â&#x2018;

Â&#x152;   

Â&#x2039;  %  

ActuaciĂłn arquitectĂłnica propuesta para la Casa Invisible de MĂĄlaga

Tarea de una comunidad con gran riqueza  #  

SeparaciĂłn entre los que saben y los legos

Todos saben y todos son tambiĂŠn K  Â&#x152;     &  conocimientos y habilidades

El proyecto es una propiedad intelectual   

    K      k en el rĂŠgimen del copyright

El proyecto es un procomĂşn, una propiedad que no es ni privada ni pĂşblica, sino de todos, con condiciones de reproducciĂłn y utilizaciĂłn de acuerdo con el rĂŠgimen de #

'Â&#x2018;     #   k   actividad de los agentes (promotores y tĂŠcnicos-autores) y por otra la pasividad    

^  #  w

El usuario es un ciudadano activo, al mismo tiempo productor y receptor, mientras que los tĂŠcnicos, expertos en un saber especializado, entran en un proceso de    Â&#x201A; #   propio saber

SĂłlo los promotores y los tĂŠcnicos



&   proceso, en cuanto adquisiciĂłn de   

 k # [  en el enriquecimiento de los modelos proyectuales propiedad de los tĂŠcnicos

El proceso proyectual es la ocasiĂłn para   &Â&#x152;      de procesos sociales. El conocimiento @    #  capacidad estratĂŠgica de la colectividad implicada en dicho proceso Eduardo Serrano

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]

457 [


htmhc

Sobre el El proceso de redacciĂłn culmina en un ;K  mismo pro- proyecto Ăşnico (ineludiblemente necesita predeterminado de pequeĂąos documentos ceso pro- una licencia de obra mayor) ^    %# yectual con licencias de obra menor) 1     necesidades segĂşn estĂĄndares propios de un hipotĂŠtico ciudadano medio, en realidad producto del imaginario de los  # k    mayorĂ­a a la clase media

,   #  proyecto a medida que la actuaciĂłn material  & Â&#x152;? ^    proyecto) continĂşa mientras haya necesidad de adaptaciĂłn a los requerimientos de los habitantes (es decir, toda la vida)

'      K   La combinaciĂłn de tecnologĂ­aa directa      ^ K w e inversa producen procesos abiertos y transparentes , K #     ,# K   #@F la documentaciĂłn realizada hacen muy    #      costosos los procesos de revisiĂłn reversibles y proporcionan plasticidad y capacidad de adaptaciĂłn Hay una estricta separaciĂłn entre El proyecto como instrumento o medio es   &  k  ?

    k 

        

@ [  K &   &% Â&#x152; ?

  construye a la vez que el contenido El proyecto '  

 

 &

 como instru- (material y discursivo) macroscĂłpico y mento pesado

El proyecto es un modelo, un constructo teĂłrico de validez supuestamente universal

]

458 [

El documento del proyecto es una    &

@F   F    @       [@  &

El proyecto es una singularidad irreductible, del mismo modo que la casa, es decir la habitaciĂłn mĂĄs sus habitantes componen una realidad Ăşnica

E c o n o m Ă­ a "

        

 de la actua- para honorarios del proyecto como para ciĂłn    & 

El gasto se reparte a lo largo de las pequeĂąas actuaciones

En relaciĂłn ,#   &  con la obra  

 [#     de la realizaciĂłn de la obra: el proyecto sobredetermina la obra

Proyecto y obra son polos de un proceso recursivo en donde se condicionan recĂ­procamente

Habitando la Casa Invisible

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[ espacios mediados ]

Â&#x2030;31;}>'Z'>'3*1;\*\,*">fZ*1;Â&#x160; 1

        ;'>>13k'  ,  Â&#x2014; @    ²Â&#x2C6;³£! |,!!k,>   y Emilio Tuùón, editores, 2006

2 )Â&#x2018;          

  k     Â&#x161;  +',"1+k!;  ,  K  '& k    & kÂ&#x201A;    Â&#x161;,#  anonimatoâ&#x20AC;?. Barcelona: Espai en blanc y Ediciones Bellaterra, 2009, p.73 a 98 3

\'jkGÂ&#x2014; ,        ,G KÂ&#x2030;Â&#x160;¸%

|}}% K} 

}&Q Â&#x2C6;¤¤Â&#x2C6;Â&#x2030;  Â&#x2021;Â&#x2C6;}Â&#x2021;Â?}Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;¤Â&#x160;

4

+',')Â&#x203A;'k"^Â&#x2C6;¤°wZ   \  |kÂ&#x2C6;¤Â&#x153;k[KÂ&#x2C6;ÂŁÂŁ

5

1@          k 

 [ @%@   |G'*+'""'>k! ^Â&#x2C6;¤£Â?w   k%&  k  'G'*+'""'>! GKK  #     \  |'  ; &kÂ&#x2C6;¤¤Â?&kÂ&#x2C6;Â&#x201C;Â&#x153;Â&#x2C6;Â?Â&#x201C;

]

Eduardo Serrano

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459 [


htmhc

]

460 [

í ndice


[ espacios mediados ]

ARTICULACIONES SOCIALES DE NUEVOS RESIDENTES EN LOS ENTORNOS DE Ă REAS METROPOLITANAS ANDALUZAS: APORTACIONES DE LOS PROPIOS ACTORES PARTICIPANTES. Huan Porrah Blanko, AntropĂłlogo social Salvador GarcĂ­a Guerrero, Investigador social y cultural. (MĂĄlaga, AndalucĂ­a) Palabras clave:        !  

InstituciĂłn: InvestigaciĂłn del GISAP-UPO por encargo de una AcciĂłn Conjunta de CooperaciĂłn de 7 GDRs de AndalucĂ­a. jporbla@upo.es salvadorgargue@gmail.com [ INTRODUCCIĂ&#x201C;N ] '    &  K 

#           entre nuevos residentes y nativos en los entornos de varias ĂĄreas metropolitanas de AndalucĂ­a, en el Su  '  '  % 

% Â&#x2018;  Â&#x2018;   k  &  k 

     [  F $ $ $  K     proceso de participativo que ha sido correlato de esta investigaciĂłn. Las aportaciones han surgido de los talleres (ademĂĄs de otros aspectos medulares obtenidos mediante

 ?       w           Ă&#x20AC; ^ÂŁwĂ&#x20AC;k #

@#  Ă&#x20AC; ^°wĂ&#x20AC;   #    %  Ă&#x20AC; ^Â&#x153;wĂ&#x20AC; '   K  %     &     &   "    * K  ;   1     ^"*;1w) & ^;w  &  K   cialmente de â&#x20AC;&#x153;analizar la problemĂĄtica generada por la incorporaciĂłn de nuevos pobladores a las zonas rurales sometidas a la expansiĂłn urbanĂ­stica de las ĂĄreas metropolitanas andaluzasâ&#x20AC;?. En el estudio tam&?%

  

@ k   [   

 "*;1k   disciplinas como la arquitectura, los estudios de gĂŠnero y la teorĂ­a de sistemas. ,  &      a priori en el estudio han sido, entre otros: Â&#x192;*    #

@     #        bros de las sociedades locales de acogida. Â&#x192;    &@  K        &  Â&#x192;      &       &

  &   diagnĂłstico y elaborar un plan de acciĂłn que permita una mayor cohesiĂłn social.

Huan Porrah // Salvador GarcĂ­a

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]

461 [


htmhc

Â&#x192;Z       & k      k      &   Â&#x192;;&  &            soporte de las relaciones sociales. 1  k  &   [        @   K  "*;1 %         percepciones y recoger las opiniones de la poblaciĂłn sobre la situaciĂłn generada por la llegada de los    k    

 k      &   K  &     #    K     residentes en las sociedades locales de acogida. , K %     

 Â&#x153;"+>^"  +  > wk@ | - Promovega^1    '   ,K]; '  |" w     Â&#x2018;

| . - 1#^ '   1 3  K" w* |1#. - Corredor de La Plata (Sevilla). Iniciales: CdP. - " K^1    " K;w* |" . - 1 #]+ F^1   +  1 #]+ Fw^;w* |ADAD. - CEDER AxarquĂ­a (MĂĄlaga). Iniciales: Ax. - Condado de Huelva (AsociaciĂłn para el Desarrollo Rural del Condado de Huelva). Iniciales: ADERCON.

1+1+

1+'>31# 1Â&#x2018;



" 

 

1 #]+ F  G1#1Â&#x2018; @   " K K

En cada uno de estos territorios el estudio se ha centrado en varias de las poblaciones mĂĄs notorias con  #  K    ,[     

  K   &   ;kGk" ![K]  ;  Para esta publicaciĂłn hemos decidido no seĂąalar las propuestas que como equipo tĂŠcnico tuvimos que        ^1   

   Â&#x153;"+>wk%&?      [     Â&#x2039; @  & 3  &  k@ K  ? #  [           K          ]  K$  es #  

 Kk        

Â&#x2018;  #   )  Â&#x2018; 

 # % &    "+>k  #   â&#x20AC;&#x153;InteK    &    #  [     'Â&#x2018; 

     K      

1   

   D.L.: SE-6613-08.

Â&#x2030;!'+,"Âľ1Â&#x160; En la metodologĂ­a de la investigaciĂłn se han utilizado los siguientes recursos: ]

462 [

a) ProspecciĂłn extensiva de los 7 territorios &w &      [             | - presencia continuada durante tres/cuatro meses en cada territorio, - realizaciĂłn de una observaciĂłn directa de su realidad social en general, y de la situaciĂłn de los nuevos residentes, en particular, ]        &   #   k           Articulaciones sociales de nuevos residentes en los entornos de ĂĄreas metropolitanas andaluzas: aportaciones de los propios actores participantes.

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[ espacios mediados ]

!1     

  "+>k     Â&#x153;"+>  %    K 

)        Â? 1& 

^" k  w

representantes de los distintos colectivos locales y de los nuevos residentes, y de entrevistas grupales - la realizaciĂłn de talleres participativos para la puesta en comĂşn y para la construcciĂłn de visiones compartidas ; % 

          

     Â&#x161;    @          #  k ?      @  durante mĂĄs de seis meses al aĂąo. +K  k  K  @%   @ & Â&#x161; K  poraciĂłn plena a la vida local, en el mismo grado, a travĂŠs bĂĄsicamente de los mismos canales y con las     @ &  

k% K 

    

  vecinos de una misma poblaciĂłnâ&#x20AC;?. Â&#x2030;'Â&#x2020;;**<3+',>1\1Â&#x160; Factores comunes a considerar en cualquier territorio , Â&#x2018;           #               Â&#x2039;Â&#x2018; @   +    

Â&#x2018;    o peculiaridades se observan en los ĂĄmbitos elegidos. La elecciĂłn de la AxarquĂ­a en MĂĄlaga corresponde      K   

   k & 

 Â&#x2018;  k@ no estĂŠn en la cercanĂ­a de la capital. ;    K     

 @    

 ;"  @       1@

 GĂ&#x20AC; ;

Ă&#x20AC; #  @  K  @   & k      a la ciudad, sino por la posibilidad de asegurar su subsistencia en las labores agrĂ­colas. 1Â&#x201A;  %     #        @?  

            inicio de cada investigaciĂłn, aunque la valoraciĂłn de los mismos por parte de los habitantes de cada po& @  #   k

          K   social. 1Âş. La mayor o menor distancia, no a la capital sino al ĂĄrea metropolitana. Â&#x201C;²Z %@     #  Â&#x2018; 3Âş. ExtensiĂłn del tĂŠrmino municipal. Â?²      

       

La distancia a la capital o Ă rea Metropolitana. Esta distinciĂłn se debe a que es necesario hacer un estudio    & @k% k#   [     'Â&#x2018; & @          k   & K k     &   

      %

#     k           [ & k @     f !   ^       1 # Huan Porrah // Salvador GarcĂ­a

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]

463 [


htmhc

vega).

,# %@ &      

  @    

K     Â&#x201A;   #  ,@  %  [Â&#x2C6;Â&#x2021;F Ă&#x20AC;   K% ÂłÂ&#x2021;F Ă&#x20AC;&

#   

@ k@     

& k   & k k#         la naturaleza. La extensiĂłn del tĂŠrmino municipal tambiĂŠn nos lleva a percepciones singulares de los habitantes de &    %    ?  k #               ' 1 #]+ F &  ) &  ^Â&#x2C6;Â&#x2C6;¹¤Â&#x2014; Â&#x201C;w1 [  ^Â?Â?¤¹°Â&#x2014; Â&#x201C;w @          &     

  y su relaciĂłn con ĂŠl. Percepciones locales  

       'Â&#x2018;       K  &        ÂŁÂ&#x2021;­k   [@ %    en su proceso histĂłrico (desde hace 50 hasta hace 5-10 aĂąos). Esta caracterĂ­stica de cada poblaciĂłn        & ?      Â&#x152;@            [# Â&#x161;K @@ [ %&  K# [  F  ,   @K 

 

                    

 & k @       

   

k k%

    #  

Interlocutores y actores       @&    k   &  #   &  sus puntos de vista (si no es posible entrevistarlos o tener su presencia en los talleres de dichos interlocutores) a travĂŠs de artĂ­culos de prensa o propaganda de dichos organismos... ,  %  &  

    1  

^ 

 ?      wk a continuaciĂłn entrar en contacto con las asociaciones del pueblo de las que hemos tenido noticia. Nuestra aportaciĂłn era recorrer cada pueblo y sus urbanizaciones conversando con los vecinos en las

k& k   [& #     1 [ K  k K k  

  k@#    #  &     y madres de los reciĂŠn llegados. Las asociaciones de vecinos de las nuevas urbanizaciones (allĂ­ donde estaban organizados), o la visita a urbanizaciones ilegales. TambiĂŠn es de destacar la relevancia de los  ! kG K       k@    donde se producĂ­a la interrelaciĂłn entre nativos y nuevos residentes a travĂŠs de los tĂŠcnicos del ayuntamiento. Nos ha llamado la atenciĂłn, asimismo, la generalizada solicitud quehacĂ­an los participantes, tanto nue      k@# &  

 K      @ pudiera hablar seriamente y con posibilidad de intervenir en las situaciones reales. Estos agentes son considerados por la poblaciĂłn como imprescindibles, ya que sino piensan que la investigaciĂłn se convierte en un espectĂĄculo1.

]

464 [

El aspecto econĂłmico (el cual no se limita tan solo a la necesidad de presencia de los constructores,     

@     K  @   k       K  1;11w#   [     #  k como es la llegada masiva de mano de obra inmigrante.

+      +          Â&#x2018;     K    K          K           

     K k $ $          Articulaciones sociales de nuevos residentes en los entornos de ĂĄreas metropolitanas andaluzas: aportaciones de los propios actores participantes.

Ă­ ndice


[ espacios mediados ]

  Â&#x2018;     

  K ; '        &  1  #1& 



     &

seĂąalaron primordialmente las de los siguientes tipos: a) No existen problemas entre la poblaciĂłn nativa y los nuevos residentes (ya provengan de la ciudad o sean inmigrantes laborales). (1+1+k" ) b) Es necesario distinguir, en primer lugar, el tipo de nuevo residente del que estemos hablando, que depende sobre todo de la variable socioeconĂłmica: distinguir entre quienes han venido a cada territorio por motivos de ocio o por motivos laborales. Esta circunstancia con respecto a los nuevos residentes condiciona las actitudes de acogida por parte de los antiguos residentes, asĂ­ como la motivaciĂłn a integrarse de los nuevos residentes. (Ax.) &Â&#x2C6;w* K  3   ^ADAD, CdP) &Â&#x201C;w # 

 Â&#x2039;

@ |#         @%     ^   k w^CdP) w, K   [    @Â&#x2018;    #   ? K  ^  parte de muchos nuevos residentes) y por actitudes que entorpecen los procesos de integraciĂłn (por parte de algunos nativos e instituciones). (Ax.) c.1) Nuevos problemas generados por el cambio en la actitud general de la sociedad actual en una direcciĂłn mĂĄs â&#x20AC;&#x153;individualistaâ&#x20AC;?, tanto a los sectores provenientes de la ciudad, como a los del ĂĄmbito rural. (" ) d) La segregaciĂłn socioespacial, el â&#x20AC;&#x153;vivir en guetosâ&#x20AC;? o el cariz de pueblo dormitorio, como una de las cau#    ,   

#     %            K         

  entorno vital. ( ) d.1) Se dan ciertas actitudes de segregaciĂłn socioespacial en el sentido de una bĂşsqueda del aisla 

# kK k         k    K   en ocasiones ciertos recelos entre nativos y nuevos residentes. (Ax.) d.2) Las distancias entre nĂşcleos urbanos o entre los pueblos y la ciudad,  #      &   &  #

    & graciĂłn (1#.). Aislamiento de las urbanizaciones (ADAD). DispersiĂłn. (" ) ] 1@   %&              @    Â&#x2018;      "    & K         & Â&#x152;# @     %      &   K" k # @    [ &     &  puesta cerrazĂłn de costumbres. (1#.) Âłw1 

   &  ^CdP) w &?%

 

#          antiguos residentes. (Ax.) #w ,#  k [k   k   & k K#  (incluido el cambio cultural #    &   K & wk  K        sustentados en estereotipos nacionales y/o clases sociales. (1Â&#x2018;k k1#k1+'>3) Huan Porrah // Salvador GarcĂ­a

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]

465 [


htmhc

?   K  &    ^;  w

'1  Â&#x2C6;¤°Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ^#

  &&     w

#Â&#x2C6;w , #       

    Â&#x201A;        k   k     

      K     Â&#x2018;  ^1Â&#x2018;k1#k ADERCON) g) Las carencias de comunicaciĂłn y conocimiento mutuo entre los colectivos de nuevos residentes y nativosk#    k   

   &  %[&

 Â&#x161; 

 ^ 

        w &  KÂ&#x2122;    K ^1#k k ADERCON) h) ,        &  k# ?      principalmente en el estilo de vida local (permeabilidad social del territorio impedida por los vallados y cortes de caminos,     

   k   w  &  ^miento de personas y grupos de nuevos residentes). (1Â&#x2018;k ) h.1) La consideran (los nuevos residentes sobre todo) una consecuencia de la #    de las administraciones superiores. (ADAD) h.2) Un sector de la poblaciĂłn ha asumido convertirse en una â&#x20AC;&#x153;ciudadâ&#x20AC;? para atraer a nueva poblaciĂłn (" w,   Â&#x201A;  &@   #   &   torio. (CdP) h.3) Convertirse en un ĂĄrea de servicios y ocio (avituallamiento) para la ciudad empeorando sus con  |  k    &  k?  h.4)  Â&#x2039;

         ?        # teras, impuestos en un tĂŠrmino y vida en otro. (ADAD) i) Existen tensiones entre nuevos residentes y el sector institucional de los pueblos, por un exceso de reclamaciones que tapan a los locales y porque exigen cuestiones bĂĄsicas a quienes consideran los responsables: Ayuntamientos y constructoras (" ). La consideran (los nuevos residentes sobre todo) una   #         ^ADAD) i.1) ,    @        ^  Â&#x2018;       & 

 w  tender la administraciĂłn localk@  %       

 reglas, asĂ­ como # #   de las normativas y actividades. (Ax.) w La necesidad de la participaciĂłn ciudadana, en las cuestiones municipales y respecto a la administraciĂłn en general ( ). Â&#x2C6;w '    

   imposiciĂłn de un proceso externo y no una decisiĂłn participada por los pueblos, ya que no responden a las necesidades reales de la poblaciĂłn de cada municipio (" k). ]

466 [

k) Temor a la pĂŠrdida de identidad y espacio por parte de los nativos (a veces incluso antes de la llegada   &   w+ ^CdP, ADERCON) k.1) ?   

^%    &  [ wk ancianos autĂłctonos^@%  %   % wkantiguos residentes llegados desde la ciudad (que buscaban un ambiente rural), de la cultura rural de los pueblos, y del enriquecimiento cultural. (1+1+k" ) l) ,          k     k   k  k# Articulaciones sociales de nuevos residentes en los entornos de ĂĄreas metropolitanas andaluzas: aportaciones de los propios actores participantes.

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[ espacios mediados ]

    &k  Â&#x201A;& k#        k  &   

K Â&#x201A;   #?  ^ k" k1+1+kk1+'>3) l.1)          1     ^   1 k +    ;  1  

w   k  k   #    ^   k  cunvalaciĂłn). (1+1+k" w l.2) EducaciĂłn: pĂŠrdida de la contextualizaciĂłn de la enseĂąanza K    #sorado. (CdP) m) ' &  #      ^ADERCON) n) Las situaciones de #   

   &  ^#    #   de la llegada de nuevos residentes) lleva a una parĂĄlisis general@ %  Â&#x2039;Â&#x2018;       & ^CdP)

, #

@#     ,$      F  K  #

  @  [#    actualmente la integraciĂłn y/o la convivencia los siguientes: a) La interrelaciĂłn social entre nuevos residentes y nativos#    Â&#x2018;

|     k k   #  k  K k     k   Â&#x2018;

 &             k #     ^1Â&#x2018;k  k 1+'>3k k 1+1+k1#) a.1) La existencia de actividades de tipo lĂşdico, deportivo y cultural realizadas desde el Ayuntamiento, colegios y asociaciones. (k" 1+1+) a.2) Los relativos a la  &#  & %&  ,$      &? 

pĂŠrdida del valor de la calle como espacio social de convivencia como consecuencia, entre otros motivos, del uso del vehĂ­culo. (1#.) a.3) La relevancia de 

    Â&#x2039;  o espacios de sociabilidad, que algunas             Ă&#x20AC;@       K         ^K  *#  ! wĂ&#x20AC;k 

       K k guarderĂ­a... (k" ) a.4) La existencia de una valoraciĂłn positiva de Â&#x161;   # (como: otra relaciĂłn con el tiempo, valoraciĂłn del sentimiento de pueblo o idiosincrasia, relaciones sociales mĂĄs personalizadas, clima y hĂĄbitat mĂĄs sano...), tanto por los nativos como por los nuevos residentes. (CdP) b) La existencia de diversas culturas  &@#    ;  | la cultura rural, las culturas individuales (cuando muchas personas provenientes de distintas poblaciones llegan a la vez), la cultura urbana (cuando son muchas personas de una misma ciudad o Ă rea Metropolitana) y las culturas de los inmigrantes. (" k1+1+) b.1) La mezcla y el interĂŠs por la nueva cultura. (ADERCON) c) ,# @       

#

@  #     ^ ) d) La articulaciĂłn social que estĂĄ provocando el interĂŠs de algunos nuevos residentes en integrarse, sobre todo en lo que respecta a la participaciĂłn social y polĂ­tica. (1Â&#x2018;k ) e) Las actitudes positivas, la tolerancia hacia la pluralidad y la concienciaciĂłn es otro tema apuntado    #     ^ k1#k1+'>3) #wEl conocimiento por parte de los nuevos residentes de los aspectos histĂłricos, culturales y costumbres de los pueblos de acogida. (Ax.) g) La existencia de servicios #

@   ^1#k )

]

g.1) La existencia de servicios es en sĂ­ un atractivo para la poblaciĂłn autĂłctona ya que considera que la â&#x20AC;&#x153;ampliaciĂłnâ&#x20AC;? es gracias a la llegada de los nuevos residentes. Y para los nuevos residentes por el â&#x20AC;&#x153; accesoâ&#x20AC;? que tienen a centros, instalaciones, actividades... mayor que en la ciudad. (" k1+1+) h) , @KÂ&#x2122;     

$#

@    3  &  k Â&#x2018;      

 #    Â&#x2018;           #      K    &  ^Ax.) Huan Porrah // Salvador GarcĂ­a

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467 [


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Calles de Torrox-pueblo, con su tradicional arquitectura popular caracterĂ­stica de los pueblos andaluces de montaĂąa.

i) El tipo de viviendas^ #  k K   wk   K      (cercanĂ­a de las casas) y la relaciĂłn calidad-precio  #    ^1#.). Un ritmo paulatino de crecimiento sĂ­ permite la integraciĂłn (CdP). w,      cercanĂ­a a Sevilla y la posibilidad de encontrar & en el propio municipio. (" ) k) La aportaciĂłn de los inmigrantes a la economĂ­a del pueblo. (ADAD)

Propuestas de la poblaciĂłn En esta secciĂłn se le da cabida a la serie de propuestas a la cuestiĂłn de @?%   # litar la convivencia o integraciĂłn@$  $            talleres de cada territorio. La agrupaciĂłn temĂĄtica de las mismas dio lugar a estos nĂşcleos de propuestas en comĂşn en los talleres: a)       como herramienta para la cohesiĂłn. (1+1+k" k) a.1) La existencia de una valoraciĂłn positiva de â&#x20AC;&#x153;lo ruralâ&#x20AC;? # k 

     como por los nuevos residentes. (CdP) &w "    

   espacios de convivencia entre nuevos y antiguos residentes. (1+1+k " k 1Â&#x2018;k  k1#.) b.1) ,    

  K    

   , con el Â&#x2018;      K         

#     conocimiento entre las diversas personas y comunidades. (1Â&#x2018;k ) b.2) '   #               los pueblos. Fomentar un tipo de asociacionismo de signo integrador. (1#.) &Âłw1        %  ^ADAD). Falta de equipamientos o su con   Â&#x201A;  Ă&#x20AC;   k  Â&#x161;  ^    &w  Â&#x161;  ^     wĂ&#x20AC;^" w,Â&#x2018;       espacios de convivencia espontĂĄneos: calles, plazas... (" ). >K          Ă&#x20AC;    K K  Ă&#x20AC;^" k). c) 1   @#     

      &      (1#k1+1+k " k) ]

468 [

c.1) Como unas guĂ­as locales de convivenciak      &  sirva de guĂ­a para el nuevo residente que se incorpore a cada sociedad local. (1#.) c.2) Fiestas y velĂĄs que permitan el conocimiento espontĂĄneo. (1+1+k" k) c.3)    ^" ) Â?w'@   K @    k&        ^" w Articulaciones sociales de nuevos residentes en los entornos de ĂĄreas metropolitanas andaluzas: aportaciones de los propios actores participantes.

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[ espacios mediados ]

Nuevo modelo arquitectĂłnico de los propios nativos, conllevando nuevos conceptos de â&#x20AC;&#x153;bien, riqueza, bellezaâ&#x20AC;?. (Salteras)

d) La participaciĂłn activa ciudadana en el diseĂąo de las sociedades locales es otra ocasiĂłn para la inteK  # k & 

       &? 

K   %    1  $ $      ^1Â&#x2018;k ) e) Cambiar el diseĂąo del modelo urbanĂ­stico de las localidades, apostando por la humanizaciĂłn de su escala y pretensiones, mediante el impulso a espacios cotidianos de relaciĂłn social, la recuperaciĂłn de los centros histĂłricos & ^   k    K [ wkcluso, la  %& Â&#x2018;      &  #     & . ( k1#) #w   

|   k@ 

k  k   &    ( k1+1+k1#k" k) #Â&#x2C6;w!  

 servicios y equipamientos. Prever un aumento de los servicios antes que un aumento irracional de la poblaciĂłn, y que dicha dotaciĂłn de servicios s       &  Ă&#x201A;    ÂŻ ( k1#) #Â&#x201C;w  f !       ^1+1+k" k) g) Desarrollar actitudes y comportamientos cĂ­vicos -tanto por ciudadanos como por las administracionesque estimulen la articulaciĂłn social. En particular se resaltĂł que han de aplicarse por igual para todo tipo  $Â&#x2018;   las leyes y normas. (Ax.) %w#      #   &   [  Â&#x2018;    K  k  Â&#x161; KÂ&#x2122;  ^1Â&#x2018;k1#) i) Medidas  # 

la igualdad, la integraciĂłn y el empadronamiento. ( ) w     #Â&#x161; %& &k #       ;^@    & & w dimensiĂłn pequeĂąa^@#        [% nas). (" ) Â&#x2C6;wG@      &  Â&#x161;  ^CdP)

1K Â&#x2039;Â&#x2018; F  Â&#x201A;  k     Â&#x2039;Â&#x2018;  K        tigaciĂłn: w   Â&#x2018; k #    

     que desempeĂąa el diseĂąo del modelo y el tipo de crecimiento urbanĂ­stico en la integraciĂłn de los nuevos  ^        w &w *       ^   w     ^  w    

  &     K [  #

 @#          K   '     & ^     w # @Â&#x161;    %  Â&#x2039;

,    &Â&#x201A;@   K  K [ Â&#x161;¨ @?&    

ª|¨, k&  f !   ª; Huan Porrah // Salvador García

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469 [


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observaban dos soluciones opuestas: una cargada de temores y otra como una potencialidad. La primera es si el Ă rea Metropolitana anula la identidad de los pueblos y los subordina a la ciudad. La segunda si f !   #          &   [ K  

?      ^" kw w 

   # k#

 @#  }   K   &? relaciĂłn a los motivos del cambio de residencia (calidad de vida vs. carestĂ­a de la vivienda). Estos elementos los disuelve la poblaciĂłn como poco relevantes, sobre todo donde no ha llegado la gran avalancha, ya que su pretensiĂłn es no ver al nuevo residente como un turista o un veraneante o una per @       @&  Â&#x161;  

   @@        [^     &?1#w wÂ&#x161;,    %    %^1+1+k" k k1Â&#x2018;k1#w Hablan de tres tipos de culturas: la rural, la urbana y la individual (cuando muchas personas provienen de poblaciones tambiĂŠn distintas). A la primera de ellas, la rural, le piden que se revalorice ya que ne     Â&#x152; &k@      [ @ Â&#x152;@K     k@  @        [, & Ă&#x20AC; 

      

Ă&#x20AC;  

   @F     k #      humanas y, por tanto, esa nueva construcciĂłn del ĂĄrea metropolitana serĂĄ mĂĄs habitable. e) Sobre metodologĂ­a. - La articulaciĂłn constructiva de la poblaciĂłn ante la problemĂĄtica de la expansiĂłn urbanĂ­stica se produce cuando dos o mĂĄs pueblos participan de un taller colectivo. Es cuando lo particular de cada municipio se analiza con una pretensiĂłn de bĂşsqueda de lo comĂşn. - La necesaria actitud de igualdad y modestia que ha de llevar el tĂŠcnico que pretenda investigar o intervenir, ya que habitualmente es portador de la cultura urbana y ha de convivir con la cultura rural, para #              ],    

 k &    k  #   k       K  Realmente, nuestra investigaciĂłn ha analizado las consecuencias de las intervenciones de las distintas        

 k  & k    sado. Si algo ha de cambiar es el modelo organizativo de intervenciĂłn de dichos Ăłrganos, si es que de verdad se pretende buscar una idea de lo comĂşn.

EpĂ­logo: Testimonios-nexo

,  K      

   #      K        | Â&#x161;;  [1#  k1#  ^'Â&#x201C;Â?k1#w;KÂ&#x201A;'ÂłÂ?&   @1#  %  %K    @@ K    Â&#x161; K  "  El nativo E9a hace un anĂĄlisis sobre el proceso que estĂĄ ocurriendo en la AxarquĂ­a en tĂŠrminos de ÂŤla conquista del oesteÂť por parte de la comunidad europea: â&#x20AC;&#x153;aquĂ­ no hay ley ni hay naâ&#x20AC;?. Considera que en    Â&#x161;   % 

             # les, y para la gente que vive parasitariamente del ÂŤprogresoÂťâ&#x20AC;?. La conquista del oeste â&#x20AC;&#x153;ha conllevado una   &  %      k@% K       &     ^Â&#x;w   

 +%@Â&#x2018;  Â&#x161;

 K K    @Â&#x161;  @#  ]

470 [

[ NOTAS ] 1

Los agentes del ĂĄrea metrolitana:

]   |  k1  

k"+>k+   1  - Administrativa: Consorcio Transporte, Salud, EducaciĂłn. ]?  |" 1K^ #  G K [ k1 #k   Gw1

  ^     

 & k actividad econĂłmica de la ciudad y de algunos pueblos del Ă rea Metropolitana y su entorno pero no tienen vinculaciĂłn alguna).

Articulaciones sociales de nuevos residentes en los entornos de ĂĄreas metropolitanas andaluzas: aportaciones de los propios actores participantes.

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[ espacios mediados ]

DEL ESPACIO MONOFUNCIONAL A LA HETEROGENEIDAD Markus Vorauer (Viena, Austria) Palabras clave: sociedad - economĂ­a - espacio InstituciĂłn: InvestigaciĂłn personal. markusv@arquitectosdecadiz.com

[ INTRODUCCIĂ&#x201C;N ] '   &    Â&#x2018;

Â&#x2018;   #   @Â&#x2018;     &  #       kÂ&#x2039; @      tegias de organizaciĂłn del espacio urbano y la arquitectura. Nuestra intenciĂłn es la de ayudar a entender     Â&#x2039;        @     K     k     @ analizaremos el Ăşltimo gran cambio ideolĂłgico y social ligado a una reestructuraciĂłn del modelo polĂ­tico y    | [

#    #     #       ' '  \  k ? &    # &  

 K &   &       &         @Â&#x203A;K  \    &    K  @k  rrido histĂłrico que enlazaremos con el tema de la vivienda y su relaciĂłn con el espacio pĂşblico. Debido a           [ #    k por lo que limitaremos nuestro texto a la realizaciĂłn de un recorrido abstracto: el paso de la homogeneidad a la heterogeneidad.

Â&#x2030;!'+,"Âľ1Â&#x160; Si entendemos que la ciudad se construye en gran parte por la sociedad que la habita, podemos interpre           #  k    &  K   Bourdieu. La primera cuestiĂłn que esto plantea es, quiĂŠn construye estos espacios que percibimos como nuestro Ăşnico entorno. Para concretar esta pregunta, en primer lugar hay que entender que el espacio       k       #  k      %    1 [k# Â&#x2018;  k   los pensamientos desde el punto de vista de la gente que lo vive, es decir, el medio en el que el hombre realiza su vida cotidiana. AsĂ­, en este contexto, la pregunta correcta serĂ­a: quiĂŠn construye la sociedad,       Â&#x2039; ? '          @k y al cabo, son las necesidades de la sociedad a quiĂŠn debe responder el arquitecto y mĂĄs aĂşn si cabe, si #     Markus Vorauer

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]

471 [


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; "     k% + & K

â&#x20AC;&#x153;La Bouteilleâ&#x20AC;?, Le Corbusier.

     &     #  ? G  ,#´& k         @          &   Â&#x2039;      & 

 ;KÂ&#x201A;  & k Â&#x161;    & 

 Â&#x2018;       

Â&#x152;   [ @ @     @ @  K  k     k          & k @      # 1+    k    @  #  K  K& Â&#x2039;   k@       @         k        ? organizaciĂłn del espacio. Como respuesta a la acciĂłn del espacio macro, se generan movimientos espa  #            Ă&#x20AC;@k 

k    K      &Ă&#x20AC;k   k  k      

       

Â&#x2030;'Â&#x2020;;**<3+',>1\1Â&#x160; '% K?

; Â&#x2039;Â&#x2018;   

 &   KK    K   @   % K Â&#x2020;*Â&#x2020;k 

@  K    Z              K      K  Ă&#x20AC;   

  &   k   #         ?  Ă&#x20AC;@   las bases del desarrollo de la producciĂłn en masa, apoyada en la apariciĂłn del sistema de producciĂłn #  ]   ''  ) k   #     Â&#x201C;¤&   # Â&#x2014; k     K      **" !, K # K   Â&#x2018;K K [ k 

      sobreproducciĂłn de capital acumulado hacia Europa y, en especial, a Alemania. En Centroeuropa el nuevo sistema econĂłmico llegĂł acompaĂąado de una ideologĂ­a polĂ­tica cuya voluntad impulsĂł la construcciĂłn      k        k  '  \  k  que se cerrĂł una ĂŠpoca trĂĄgica de destrucciĂłn y discriminaciĂłn.

]

472 [

,  @ 

   &Â&#x2039; @         miento moderno. La ideologĂ­a del urbanismo de principios de siglo se apoya directamente en el pensamiento racionalista, que aportĂł los primeros ensayos de aplicaciĂłn de la lĂłgica industrial a la arquitectura. ,& 

#   k     

   miento de la ciudad como producto industrial, generĂł modelos de ordenaciĂłn urbana marcados por la    #  k @ K    #  &[ |%&  k &    ' k   K     ? habitar y en el concepto de producciĂłn industrial aplicado a la construcciĂłn. Los tĂŠrminos racionalizaciĂłn,      k          k#     primera vez a la escala de la arquitectura y el urbanismo. Estos elementos son interesantes para entender la organizaciĂłn de la sociedad del espacio homogĂŠneo,   @                   &      Del espacio monofuncional a la heterogeneidad

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[ espacios mediados ]

3% \  k'  !Â&#x2C6;¤£Â&#x153;]Â&#x2C6;¤°Â&#x201C;

@ & K      K   + #  K

 %&   k@@ #     

K        G ,#?&  &  #     K  K kÂ&#x161;¨(%     ÂŞ)

    K Kda y organizada, programada para que quepa en un horario exactamente controladoâ&#x20AC;?.2 Lo que tuvo como consecuencia, entre otros, que el territorio urbano se empezĂł a dividir en casco histĂłrico (con las adminis     k  K  #     w& &   #  ^    ] 

 wkK K     #    ,     #   &  

  @      |       k @   

 [ Â? # la condiciĂłn decisiva que hizo cristalizar la bĂşsqueda de la isotropĂ­a, y con ella el equilibrio del espacio social. En la mayorĂ­a de estados de Centroeuropa la economĂ­a cooperativa de la posguerra generĂł un creci 

           #         ,          F       

k    &   #    '[ &

 principal de la economĂ­a se limitĂł al territorio nacional, en el que se intentĂł repartir el crecimiento econĂłmico y construir un espacio homogĂŠneo. El primer paso consistiĂł en el intento de producir un crecimiento  K [   #     @& Â&#x201A;     

  Una regulaciĂłn controlada de la macroeconomĂ­a basada en el aumento constante de la producciĂłn, que hizo posible la subida continĂşa de los sueldos y la estabilidad de los precios, alcanzĂĄndose el equilibrio del espacio social dentro del territorio nacional. ,     #                &           ;K   &   k # K  k lavadora, el televisor, el automĂłvil, etc., en un proceso de normalizaciĂłn que abarcĂł tambiĂŠn los ĂĄmbitos de la arquitectura y la vivienda. Las â&#x20AC;&#x153;cĂŠlulas de habitarâ&#x20AC;? normalizadas se adaptaron a la estructura social   K    K#     % k    % &  

 #[&       Kk      " Ă&#x2039;K #         k&   & @           ? #&   Â&#x2039;     gĂ­as '  Â&#x2039;       &         k @ #     1    G Â&#x2014;%   & Â&#x161;+?     F Â?Â&#x2021;k& Â&#x2018;    K '  ) )

#       @#    medios produce una nueva cultura en masa, controlada por las instituciones que organizan el producto & K       Kk @        k    k  k#  

          Â?    



 k    &              k          & ,     Markus Vorauer

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473 [


htmhc

"  k1 Â&#x2C6;¤Â&#x153;Âł

     @  1  G Â&#x2014;%   Â&#x201A;   k radio y las revistas, a los que la mayorĂ­a de la sociedad pudo acceder por primera vez en aquella ĂŠpoca, pero tambiĂŠn en la arquitectura. AsĂ­ la analizan como la representaciĂłn de los centros de poder de la       K     &   @ k              #      & @  #   en las que se materializa la nueva cultura.    

#   K  #     '   # k @     #  K Â&#x161; &     #  k  ! Z Z ] #Â&#x2013; K1 k    & *K    K &     %   #   su esposo, se manipulĂł la sociedad en una direcciĂłn explĂ­citamente machista. En el resto de medios de   k %& # K Â&#x161;@? 

%  Â&#x161;@?  % k       k     #  [   '#

  @        Â&#x2039;    *  

 +  1& %    F °Â&#x2021; &  &K  # 1 k @°Â&#x2021;­  

     #     F  K   # 3   

 @ &    ?       Â&#x2018;     #  F  ?  vienda y el nĂşcleo terciario dotado de equipamientos educativos, mientras que el hombre pasaba el dĂ­a #[&       

]

474 [

En la escala del barrio, la organizaciĂłn del espacio homogĂŠneo estuvo muy apoyada por la intervenciĂłn del Estado en el mercado inmobiliario, que descargĂł el ĂĄmbito de la vivienda de la presiĂłn del mercado libre. Esto se consiguiĂł con la adopciĂłn de diversas medidas de regulaciĂłn, como la promociĂłn pĂşblica, &   @      @ ,   '  %   &k [k   &  & #     Â&#x161;," Ă&#x2039;K   '       @&    de la clase obrera e integrarla en un ĂĄmbito social que la mayorĂ­a no podrĂ­a haber conseguido en otro sistema socioeconĂłmicoâ&#x20AC;?3) 

 [   #   # #   de ingresos en una sociedad ampliamente dominada por la clase media, que dio a pocas personas la posibilidad de pagar altos precios o especular. Esto quedĂł reservado a un pequeĂąo sector de la poblaciĂłn,  K     ?K @  

   '   a las viviendas pĂşblicas no estaba determinado por las posibilidades econĂłmicas y la exclusiĂłn en este caso dependĂ­a casi exclusivamente de las condiciones de acceso que dictaba la legislaciĂłn, lo que en   1   1         K  k @ #  Â&#x2018;        % k  K@ @  & K   Pese a todas las medidas adoptadas, la polĂ­tica de homogeneidad impuesta por el Estado del Bienestar   #        ? k %      F  °Â&#x2021; ,   K        Â&#x2018;    #       k & @ aĂąadiĂł el de la saturaciĂłn progresiva del mercado originada por los bienes de consumo duradero. El ago  

    F  #        K & @&  Del espacio monofuncional a la heterogeneidad

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      \ 

Â&#x2013;

k&     &  1

&      k@ % 

     ' ,  

# K   Â&#x201A; mĂĄs la producciĂłn, extendiendo y conectando el espacio productivo para incrementar la productividad y ampliar el mercado (~ ~  Kwk#           [

 de acumulaciĂłn e inversiĂłn de capital. El anĂĄlisis de la crisis dio como respuesta que el capital no tenĂ­a Â&#x2039;Â&#x2018;&  K K [ k   K k    & 4. La aplicaciĂłn de este diagnĂłstico a la realidad ha producido el cambio del espacio homogĂŠneo al espacio de la heterogeneidad. ,   &        #     %   " Ă&#x2039;Kk  # k   %   k  %& &             %  ' #

k      #  %&K    K   k     K@ 

kk#  k     &   [Â&#x2039;Â&#x2018;& Con la subida generalizada del paro, pronto comenzĂł a haber problemas sociales entre sus inquilinos. 'Kk  &    ?   k     "   \ k&  Â&#x2C6;ÂŹÂ&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021; &     '&  @ % #    Â&#x161;Â&#x2013; Â&#x2022;  \%% #

^Â&#x2C6;¤Â&#x153;ÂŹwk%

 @   K  dureza la vida de una niĂąa drogodependiente de 12 aĂąos, tomĂł rĂĄpidamente el camino de convertirse en K%

   1     & k %       k&   # & @      K  #   ' 

  % K?  K   #  K K #  #  hasta hacer necesarias las primeras intervenciones en el espacio social, mientras que los centros per    k    @     k #             '#         &   

    

   #  

'%  K?

+  ?  Â&#x153;Â&#x2021;ÂŹÂ&#x2021;k       #         [Â&#x2039;Â&#x2018;&    #kK    &   &Â&#x201A;@     

 #  

 [ Â&#x152;         k[   

  #  &  '   k#   [        los aĂąos 60 que se pronunciaron en el campo intelectual en los culture and gender studies instituciona *K  ^   #       ; Â&#x2C6;¤°Â?wZ      la crĂ­tica del sistema y la agitaciĂłn general, notando una cierta escalada en torno al aĂąo1968, conocida ? @&    # [   # # & )  [  #  

 k     Â&#x2039; k         k#    

 KÂ&#x2018;kKK  #   k respeto por el medio ambiente y los que pidieron menos autoridad institucional. Todos tuvieron en comĂşn que pidieron en cierto modo mĂĄs libertad para expresar su propia identidad, a lo que el sistema respondiĂł ?      # &  k 

k

  & #         

   @@ &  Â&#x152; [     dĂłnde relocalizar la sobreacumulaciĂłn de capital, es decir, cĂłmo ampliar el espacio productivo. El gran cambio de la estructura econĂłmica vino con los avances del campo de la telecomunicaciĂłn,       ? @  #  ,    K

   k 

   Kk# [  k k%   &   % ~   # ~ k K     Â&#x2039;Â&#x2018;&   ,   K       [@    %  k      [@   # [  k         Â&#x2039; k &         K &k        

   nales por la conexiĂłn internacional y creando un espacio mĂĄs heterogĂŠneo con polĂ­ticas estructuradas #  [%   5, #      K   F          %     & > >K! K  % % k@     # &  &   [  ' 

       %  K  las Ăşltimas tres dĂŠcadas de nuestro mundo, introduciendo el sistema que entendemos hoy en dĂ­a como K & 

 k  k#    k       La descentralizaciĂłn de la economĂ­a y su orientaciĂłn hacia las nuevas tecnologĂ­as han generado nueMarkus Vorauer

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475 [


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\   # k% K Â&#x2C6;¤¤Â&#x153;

Nueva York, 2007

  

           @ Â&#x2039;     &        k

# [         

, %   

  [     @ #             k  #     &  

  !  

k           K        K    %K #    

  &          %    #   &   k  K#  [  

      La desregulaciĂłn y la privatizaciĂłn tambiĂŠn han provocado cambios en el espacio social, desplazando el               #       &  & '   [  k  k 

 [&  vez que se descarga de la responsabilidad social. Pierre Bourdieu ya reconociĂł este proceso hace dos ? k  @   %        Â&#x161;,     

 # %      Â&#x152; k &    Â&#x201A;& Â&#x152; K   %      6. Â&#x203A;K  \  &   & %      K    administrativa que ha empezado a desmontar la red institucional del Estado moderno para integrarlo en [         k @#     k@  #   

K   

  &  k    bienestar del individuo Ăşnico al bienestar de todos. Esta reestructuraciĂłn del espacio social no tiene lugar sin cambiar a su vez la ciudad, el nudo donde mĂĄs [    K    @ #      micro. La competiciĂłn entre las ciudades por la globalizaciĂłn ha inducido un giro en las polĂ­ticas estatales, que han reducido el control sobre el espacio econĂłmico nacional, realizando una nueva apuesta por la heterogeneidad. Las polĂ­ticas de redistribuciĂłn se han sustituido por las de subvenciones, dirigidas a las regiones y ciudades con mĂĄs posibilidades de hacerse un hueco en el mercado internacional. El de   & K  %    &   k  k  K   %     

  ; #    &K      &     k     

 K [ k    que crecer mediante innovaciones y medios propios. Las estrategias mĂĄs empleadas son la conversiĂłn de los cascos histĂłricos en centros de consumo y aventura cultural, las subvenciones de empresas internacionales, las inversiones en eventos culturales o deportivos y, por Ăşltimo, la introducciĂłn de la industria creativa.

]

476 [

En todo este proceso, las administraciones locales y estatales han tenido que replegarse al no poder #    K

    K &k  @K   %          '

  #      &?#    k  servicios pĂşblicos y, en especial, a la construcciĂłn de viviendas. La polĂ­tica de los PPP (Public-PrivatePartnershipw%   # %&    %&   k     k los mecanismos de gobierno y de protecciĂłn social se reducen cada vez mĂĄs. En la actualidad, el capitalismo se reproduce intensamente a travĂŠs de la â&#x20AC;&#x153;producciĂłn de espacioâ&#x20AC;? y el desvĂ­o de inversiones productivas hacia â&#x20AC;&#x153;ciclos secundariosâ&#x20AC;?, y utiliza los mercados inmobiliarios locales como puros productos   7. La revalorizaciĂłn del precio del suelo es aprovechada por consorcios bancarios y multinaDel espacio monofuncional a la heterogeneidad

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Barriada de viviendas, Sevilla

cionales para adquirir propiedades en sectores en alza, que pasan a ser controladas globalmente. La   

 '  k &     &      k%

   K    

 K# K   k    #   #     '    

k &  k  &   &   vicios, el avance constante de la tecnologĂ­a que aumenta el paro y el aumento de la inmigraciĂłn, produce   %  K? @#       K  #   k incapaz de ser contenida por los medios de control del Estado. La consecuencia es un reconocible crecimiento de la inseguridad en las ciudades, que viene acompaĂąado por la privatizaciĂłn del espacio pĂşblico, la vigilancia, los cuerpos de seguros privados, etc., lo que tiene      Â&#x2018;   K   #       

   K K   k  como describe detalladamente Mike Davis para el caso de la ciudad de Los Ă ngeles. Aunque en Europa no se llega a los extremos de Estados Unidos, este proceso tambiĂŠn se ha establecido en nuestras ciudaÂ&#x152;    &   

@      K k@  K    #     Â&#x201A;& ^K  F k  k  wk  K     

 & 1    @  k       & k #        de viviendas baratas menos interesantes para la especulaciĂłn, muchas de ellas construidas en la ĂŠpoca  &    '  k  #  % K? %  @& &   %  K?k &    ras, con estilos de vidas muy distintos y en su mayorĂ­a con pocos recursos econĂłmicos, una combinaciĂłn que a menudo termina por convertir estas zonas en territorios marginales. ,  

 & @ K   [        

   #   

   # 'F &  &%    F K & Â&#x161;% %# #K  1      @&   @     &    [#    k#  @K       # % K      

  

k       ;  Â&#x2018;K  

@F k# @K     %@          k

& k  & 

k K  Â&#x201A;&  k#     K     &, @ &     k      K 

k@      &K ;   &        K         # K      %      [ Â&#x2039;  Â&#x203A;K  \    kÂ&#x161;@  K K        K           

  #  ^Â&#x;wk            sobre convicciones comunes, de encontrar un modus covivendi de comĂşn acuerdo a partir de caminos de negociaciĂłn8  @ @   @ @ k     & k  [          Â&#x2039;

 ?   k es decir, de no tener miedo del desconocido. Lo que se debe poner en prĂĄctica diariamente, en la vida

k     @       &  K      k       &    k@K     K    

#    K  Markus Vorauer

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477 [


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"   kkÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;

'   #      k k    organismos pĂşblicos. En el caso de EspaĂąa en concreto, la intervenciĂłn de la administraciĂłn ha sido muy ?&  Â&#x201A;   ? k @KÂ&#x201A;  Â&#x2018; #    

     k%&             

 importante es el poco peso del parque de viviendas de alquiler social, que se sitĂşa en EspaĂąa en un 2%, al contrario que el 18% de media en el resto de Europa9'  k #  [#     k      ^    wÂ&#x152;  @              ,         Ăştil para reequilibrar el espacio social, intentando mezclar distintos grupos sociales y proponiendo mode @  [Â&#x2039;Â&#x2018;&k  k    

  

     F k   #   &  &  K K     #          Hasta ahora, la respuesta a estas necesidades se ha buscado casi siempre en proyectos emblemĂĄticos llevados a cabo por arquitectos de prestigio. Son en su mayorĂ­a proyectos que implican un gran porcen   #              k    k      Â&#x2039;   # %

kk K     k 

      

     #       '

   @    %&    arquitectĂłnicas suelen ir acompaĂąados por espacios pĂşblicos destinados al consumo, lo que implica    K , "   ^    F Â&#x2C6;¤¤¤]Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6; 3 k 

]G &^wkÂ&#x2013;% G & !# Â&#x2013;% w      ' 

       

   &     & ~k #     #     &  k   k  

    k    #      &k

       autobĂşs y metro con el centro de la ciudad. Este proyecto introduce ademĂĄs muchos mecanismos de K  @     K '    #     Â&#x201A;&       K    #       & k &k 

 k K [ Ă&#x20AC; [Ă&#x20AC;#       @ "   k@ #   &Â&#x201A;       K Â&#x2018; F k   @  [  

 ?%&   @     

]

478 [

Creo que es tarea del arquitecto reconocer que se deberĂ­a revisar el concepto tradicional de vivienda   &         #      ^&F k k k  

   wk    normas del Existenzminimum. TambiĂŠn la organizaciĂłn de las zonas comunes como un espacio residual      

& @' #       K # '  \  k        k   ;    !K  . Durante las Ăşltimas dĂŠcadas, la sociedad ha cambiado en todos sus rasgos, el        

  @Â&#x2039;     K  de la vida de las personas. En las nuevas clases que produce la industria del servicio y del conocimiento   [     & k   k @   @kKÂ&#x201A;& \ '  kK   &     #    @       ,  &?  [@    Del espacio monofuncional a la heterogeneidad

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[ espacios mediados ]

concibiĂŠndose desde otro punto de vista, relacionando el espacio de la intimidad de las personas con el entorno proyectado anteriormente explicado.       Â&#x2018;

k@ %   #  K   %&        arquitectos en distintos paĂ­ses y entornos, que segĂşn mi opiniĂłn son caminos para superar los rĂ­gidos sis     1 ~ #% k>

kG k^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁwk1 %   k % K k ''))k ^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;wk !   G k  Â&#x2014; k  k ^ Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁwk ; K#& Â&#x2014;k k 1  ^Â&#x2C6;¤¤°wk Social housing in Mullhouse, Francia, (2005), Ten in One, Berlin, Alemania, (2005), Tierra Nueva Farm ,& G Kk1 k''))^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁwkÂ&#x2013; %Â&#x2122;& &K\ )  ;

[ NOTAS ] 1

"

 k! Â&#x2014;Â&#x161;'! Â&#x2018;#Â&#x2122;  Â&#x203A; |G ,#´& + Â&#x2014;  > k'|131>G*'Â&#x2022;)>Â&#x2021;Â&#x2C6;]Â&#x2021;ÂłkÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x201C;

2

,#& kG ' # %  ~ kK£¤

3

GÂś kG  ;    Â&#x2014;Z Â&#x2014;#  !|;% Â&#x2014; kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹkKÂ&#x2C6;ÂŁÂ&#x2C6;

4

Harvey, David. â&#x20AC;&#x153;Los nuevos rostros del imperialismoâ&#x20AC;?. En: Herramienta, Revista de debate y critica marxista, NÂŞ26, 2004.

5

GÂś kG  ;    Â&#x2014;Z Â&#x2014;#  !|;% Â&#x2014; kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹkKÂ&#x2C6;°³

6

\ kÂ&#x203A;K  ,& Â&#x2039;Â&#x2122; % K!  Z Â&#x2014;#  !|;% Â&#x2014; kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;kKÂ&#x201C;¤

7

David, Harvey. The limits to capital, 1999.

8

\ kÂ&#x203A;K  ,& Â&#x2039;Â&#x2122; % K!  Z Â&#x2014;#  !|;% Â&#x2014; Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;kKÂŁÂł

9

TRILLA, Carme. La polĂ­tica de vivienda en una perspectiva Europea comparada. FundaciĂłn la Caxia, 2001, pag.74.

Â&#x2030;>'Z'>'3*1;\*\,*">fZ*1;Â&#x160; \1)!13kÂ&#x203A;K  ,& Â&#x2039;Â&#x2122; % K!  Z Â&#x2014;#  !|;% Â&#x2014; kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153; \)>+*')k   Â&#x161;% % k ;    1KK   % %  >  '| Â&#x2013;'3Â&#x203A;k !  ;   Ă&#x20AC; >Âś | + Â&#x203A;Â&#x2014;#   ; Âś  % Z Â&#x2014;#  !|Â&#x2C6;¤¤Â&#x2C6; +1*;k!Â&#x2014;  #( |'Â&#x2018;  K %Z  , 1K,  }3~j Â&#x2014;|  kÂ&#x2C6;¤¤Â&#x2021; +',,k% 

% Â&#x161;+# > 1 %kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;k3²Â&#x2C6;ÂŹÂł GĂ&#x17D;);;'>!133kG  ;    KĂ&#x20AC;   +? kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â?k3²Â&#x2C6;Â&#x153; GĂ&#x17D;);;'>!133kG  Â&#x152;,Ă&#x17D;,'+  Â&#x152;;*'\',Â&#x2013;  ;    Â&#x2014;kZ Â&#x2014;#  !|;% Â&#x2014; kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ G1>'jk+Â&#x161; &) &Â&#x2013; !K  Z   k,  Â?1    |Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021; G1>'jk+'  ' ! |1Â&#x2014;kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Âł >33'\'>"'>kÂ&#x2022;Â&#x161;  >K   !    +? kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â?k3²Â&#x2C6;Â? "+*'3'>k! Â&#x2014;Â&#x161;'! Â&#x2018;#Â&#x2122;  Â&#x203A; |G ,#´& + Â&#x2014;  > k'|131>G*'Â&#x2022;)>Â&#x2021;Â&#x2C6;]Â&#x2021;ÂłkÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x201C; "ÂĽ',, ?!KZ [    ?K  3   

  \  |"  "kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;° ]

Markus Vorauer

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HACIA UN PARQUE DE VIVIENDAS SOSTENIBLES Ă ngel Monge PĂŠrez, Abogado (Sevilla, EspaĂąa) Palabras clave: urbanismo sostenible - parque social de viviendas - rentabilidad social InstituciĂłn: Gerencia de Urbanismo de Sevilla. DelegaciĂłn de infraestructuras para la Sostenibilidad del Ecxmo. Ayuntamiento de Sevilla amp@urbanismo-sevilla.org

[ INTRODUCCIĂ&#x201C;N ] ' K 

    &     Â&#x2018;    &   Â&#x161;, ?  1  *@ ;  1& ^1*3;1w"  @ ; k  K 

Â&#x201A;    F     Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â?%  dĂ­a de hoy. Un proyecto que resalta la especial implicaciĂłn de una AdministraciĂłn Local como el Excmo. Ayunta 

; %  K     #    aĂąos noventa y principios del nuevo siglo, donde los barrios del centro histĂłrico, en su mayorĂ­a de clase

&  k%#    &  K   &kK    de revalorizaciĂłn que ha implicado, en su mayor parte una expulsiĂłn de sus habitantes tradicionales (arrendatarios de renta antigua) y su sustituciĂłn por habitantes de clase media-alta. ' Â&#x2018;  Â&#x2018;      %     k# 

 1*3;1k [[ &    @; "  ) & ;k     & %

%     & #   nuestra ciudad creando respuestas innovadoras y no agotadas que han aparecido en momentos y lugares   %    [ &

   k  # Â&#x2018;    #     Â&#x2030;'Â&#x2020;;**<3+',>1\1Â&#x160; ]

* ?  1  *@   & ^1*3;1w '! Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â?  "  ) & ;kÂ&#x161;, ?  1soramiento a Inquilinos en situaciĂłn de abuso (OTAINSA)â&#x20AC;?, coordinada por el Servicio de Observatorio y        +K *#     ;  &'Â&#x2018;  Ayuntamiento de Sevilla, con la cooperaciĂłn y participaciĂłn de los departamentos urbanĂ­sticos del SerĂ ngel Monge PĂŠrez

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     '  k,  ) &  k+ k+  ?  k;    "    ! ; ;    

" "   Urbanismo. ;     " &    k K 

 K  ;k@   #         & [   @K  @      &@  &      '1  

k     ,k&K   &      k        @        

  

      %& & #    &      

    Â&#x201A;& @  #  @ @      &    F    )%      &   las detestables prĂĄcticas del denominado â&#x20AC;&#x153;mobbingâ&#x20AC;? inmobiliario que se ceba siempre con la poblaciĂłn [#@          @ Kk  &    



AnĂĄlisis de la problemĂĄtica ;k 

 

  %     

       k %     donde tradicionalmente muchos de sus ciudadanos, ante la imposibilidad econĂłmica de acceder a la propiedad inmobiliaria y ante la escasez de viviendas pĂşblicas, accedieron a la vivienda mediante el rĂŠgimen @ )    #                elecciĂłn que permite el mercado inmobiliario. Una gran parte de arrendatarios con escasez de recursos econĂłmicos habitan, desde antiguo, en vivien  %   @     K #  k

 @    F  KÂ&#x2122;k  k  K k    &    Las rentas estipuladas no son especialmente altas porque devienen, en una gran parte de los casos, de       K,1  

) & Â&#x2C6;¤°Â?'     k en estos casos, es de personas de avanzada edad, superan en su mayorĂ­a los 60 aĂąos, pensionistas, K    #    Â?Â&#x2021;Â&#x2021;]ÂŁÂ&#x2021;Â&#x2021; } k  & @  el mismo lugar desde hace dĂŠcadas.    k?  °Â&#x2021;Ă&#x20AC;Â&#x153;Â&#x2021;k;#     #   &na que provoca la creaciĂłn de nuevas zonas residenciales y numerosas urbanizaciones en el extrarradio, K  k  % &     Ă&#x20AC;

k&    %      %   '              en el uso de la vivienda: propietarios y arrendatarios en un casco antiguo devaluado. ; & K k   #    &   1  Â&#x2C6;¤¤£   K k    K K [            , &      K     %   , #     @    & K @K    k             

  ,       @  & 

  #        

 K '   K a dĂ­a por el incremento continuado del precio de la vivienda en un proceso especulativo imparable.

]

482 [

'  Â&#x2039;

#      |@ @        de habitabilidad y propietarios que no cumplen con la obligaciĂłn de garantĂ­a de habitabilidad, salubriK    )  @             %  #   K

   

  

k @        @Â&#x201A;  Â&#x2018; @   &  @ mercado inmobiliario proporciona en un corto plazo. Se utilizarĂĄn por estos Ăşltimos todos los mecanis          En este contexto interviene la AdministraciĂłn UrbanĂ­stica a quien le corresponde por imperativo de la Ley Hacia un parque de viviendas sostenibles

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K   @       K   &   K k& k%& & 

1 k1   &         K             ; & K k   1     k  k#?     k@?        & [      k@ 

 que la expulsiĂłn de inquilinos no deseados. Se produce, desgraciadamente, en no pocas ocasiones, la instrumentalizaciĂłn, por parte de la propiedad,   K      *@ @&&        K                 &  '

 @ k %ciados temporalmente, deben incorporarse a un nuevo mercado inmobiliario donde las rentas son absolutamente prohibitivas para su escasa capacidad econĂłmica, generĂĄndose verdaderos problemas de   @#      &   [@&  economĂ­a. , "    ) & k  

  k   %    k    k         cientes para resolver o atenuar esta problemĂĄtica social, al considerar que la misma se producĂ­a por un Â&#x2039;

    ; & K k       %& %  & j & mantenerse porque su intervenciĂłn es una exigencia de un verdadero Estado Social de Derecho (Art. 1 C.E). '  % 

   #  K        pios rectores de la polĂ­tica social y econĂłmica establecidos en nuestro texto constitucional y exige, por  1    k         %   # tivo (Art. 47 C.E.). , 1  

&    

  ^1 Â&#x2C6;Â?Â&#x2021;'w%    K bal y no sectorial de los asuntos y de las materias sobre las que actĂşa. Hoy no puede decirse que haya actividades en el marco de lo social que puedan sustraerse a la actividad polĂ­tica de los Municipios. Los 1  

#  '  k'      @%   '   

k#   kk 

     

    Â&#x2018;     k!   [ &K     # k@  k    corregir lo que la propia dinĂĄmica de la sociedad civil no solo no es capaz de atender, sino que, son pre    #      

K  @ K 

MetodologĂ­a. Principales lĂ­neas de actuaciĂłn del proyecto. Â&#x161;, ?  1  

*@   & ^1*3;1w   

k      [  %   #  @

 

     

 "  ) & ^;      '  k,  ) &  k+ k +  ?  k;   "    ! ; ;    

 " "  ) & K  #   K    | ],    @ #      &      k    

?

 &        - La puesta en marcha y seguimiento de cuantas actuaciones sean necesarias para exigir el cumplimiento &                 %    

^     k   & kÂ&#x2018;   k w ]"          @       k#      de obras de conservaciĂłn al suspenderse temporalmente el contrato de arrendamiento, cuando la autori &       &   %& &  ^ @ K  aplicaciĂłn de la Ley de Arrendamientos Urbanos). ]"    @;  &   &  @   K      #

@     &          [#       KÂ&#x2018;  k  1  

 Sevilla recursos econĂłmicos propios para garantizar una vivienda digna. Ă ngel Monge PĂŠrez

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Desde su creaciĂłn, OTAINSA ha mantenido reuniones con arrendatarios pertenecientes a mĂĄs de 400    ;      ;

3  

G    y Triana. En la actualidad, aproximadamenteÂ&#x2C6;ÂŁÂ&#x2021;   presentan patologĂ­as graves de dete    k   K      K   k       k&   %& &k&  

Â&#x201A;&  '   Â&#x2018;

   

  "    ) &      K    %& &    inmuebles: Â&#x2C6;²w 1K     K  #       @ %&       K   ?K   alquiler con la adopciĂłn de las medidas de seguridad necesarias por parte de la propiedad y posterior   &   1    2Âş) Exigiendo el cumplimiento del deber de conservaciĂłn del propietario del inmueble y sus viviendas en situaciĂłn de habitabilidad, y en caso de incumplimiento la sustituciĂłn del propietario incumplidor median Â&#x2018;  } #  @ ?,)1^,  ) &  1 w 3Âş) Fomentando las buenas prĂĄcticas inmobiliarias y los convenios entre propietarios e inquilinos de renta  Kk  &          K    %&         K     convivencia social y la habitabilidad de nuestro Centro HistĂłrico.

      &      ?1  

   

     Â&#x201A;&   [ #

  @@?@ K   &[         [#   k quizĂĄs porque desde la sociedad se es consciente de la debilidad de este sector de la poblaciĂłn y, sobre

 k @          @? @%   #     '  \   , #   

1*3;1k;k%

   #    [  &@  ,K ) &  k #    la AdministraciĂłn para garantizar y prevenir situaciones de emergencia social derivada de la aplicaciĂłn ,1  

) &       K     @* &  #  k  &? K    @%  K 'F los Ăşltimos aĂąos. Todo ello, nos llevaba a un desamparo total ante la aplicaciĂłn de los normas de Derecho Privado (Prok1  

k w     #         condiciones de habitabilidad de los inmuebles y a una inoperancia, de los principios constitucionales que K      Â&#x201A;&  K   #   k cho a una vivienda digna y la protecciĂłn de la ciudadanĂ­a ante situaciones de desigualdad y que atentan     % #   %   "     %    k1  

;% K | Â&#x2C6;²w;     ,)1Â&#x2018;K &       k & @  ,K         K  # k  el consiguiente abandono del CaserĂ­o HistĂłrico y el desplazamiento de nuestro Parque de viviendas tradicional.

]

484 [

2Âş) El Ayuntamiento de Sevilla, gracias a este proyecto, ha puesto en marcha medidas de protecciĂłn y # 

    [     K Kk          Â&#x201A;& ^     w   &?k        ;   ! @ Â&#x201A;   ^'  ! ; k ;   ; ! k"  ) & w 3Âş) El Ayuntamiento de Sevilla garantiza el acceso de los mayores a su propia vivienda, en su propio barrio. Un asesoramiento y una protecciĂłn en situaciĂłn de desamparo al procurar en todo momento que    # #     K

  ;    Hacia un parque de viviendas sostenibles

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Municipales

' @;  ,  & @# ; Â&#x201A;  F % 

        Â&#x201A;&   K      #

   @    #      & Z  

@K k&    precios de los inmuebles, que no se corresponden con las subidas de ingresos de la mayorĂ­a de los ciu k [    KÂ&#x2018;  

  [#    que asisten, desde una posiciĂłn pasiva e importante, a la pĂŠrdida de su condiciĂłn de arrendatarios o a la condena a sobrevivir en espacios urbanos que carecen de las condiciones mĂ­nimas de habitabilidad y de salubridad, impropias de una sociedad desarrollada. ,  ,  1  

 ) & k    #    K     &    arrendatario de permanecer en un inmueble, salvo que se adapte a las leyes del mercado inmobiliario especulativo, algo que estĂĄ implĂ­citamente vedado a quienes tienen unos recursos econĂłmicos muy limitados y lo que es peor, a quienes no tienen ninguna posibilidad real de obtenerlos. ,      



       '

K   sociales no pueden, por su edad o por su escasez de recursos econĂłmicos, acceder a ningĂşn sistema   %

  Â&#x152;@ &    

     &  para las viviendas de protecciĂłn pĂşblica al uso.  1  

k         @ ;      

 

    

& completamente necesaria y trae su causa en el Pacto por la MayorĂ­a Social de Sevilla, suscrito por el " &  ! k  &K     Â?  k%&  &      Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁ]Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;°   @ Â&#x201A;&             @ @ @  #      &           &  K }    k    %& "  ) & @%&              

 %&     una vivienda alternativa. Z 

  K  >     !

 ) &   &   '  "  ) & Âł Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â?k     del principio de dignidad y de igualdad, promoviendo las condiciones y removiendo los obstĂĄculos para garantizarlos, deber este, que corresponde por mandato de nuestra Carta Magna a los Poderes PĂşblicos ( Art. 9.2 C.E.).   

   #     k+K *#     ;  & del Ayuntamiento de Sevilla, a raĂ­z del Pacto por la MayorĂ­a social, aborda esta problemĂĄtica, utilizando         kK   K



 & &solutamente desprotegidos cumpliendo de este modo con el mandato constitucional mediante el cual, la comunidad participa de las plusvalĂ­as que genera la acciĂłn urbanĂ­stica de los entes pĂşblicos. A raĂ­z de este acuerdo comienzan a producirse las primeras adquisiciones de viviendas que llegan mer   !  &   

 "  ) & ' ^'   & ; ;w  @   £­ 

K       k#  Â&#x153;1& Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;° '£­ #     &

    

   emergencia social, extremos ĂŠstos recogidos en el Reglamento sobre procedimiento de selecciĂłn de adquirentes y arrendatarios de viviendas promovidas por Emvisesa, aprobado por el Excmo. Ayuntamiento Pleno de 19 de Febrero de 2004. El primer sector social en el que se pensĂł atender y el que de mĂĄs urgencia requerĂ­a una soluciĂłn era             k @    k          econĂłmicos, que pierden la cualidad de arrendatarios por causas no imputables a ellos o que habitan en Ă ngel Monge PĂŠrez

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 &    #  1   Â&#x2018;    K      &                      k 1*3;1k&  3 1   >?K   1@       !  ^ &            " &     "  ) & ;# %ÂŁ Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;°k\Â?K 

Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;°k²Â&#x2C6;Â&#x153;¤k        " &  # %Â&#x153;  Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ& \ Â&#x2C6;Â&#x2C6; Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹw ,      @  &      °£F k%&     @      &  %&   &   #    K    *>'!k [    #   @          #   ,              

?        ! 1  

 de Sevilla.    % k "  ) & @     ' Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;k & #  

k k  K Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;k ciĂłn de este colectivo de mayores, no atendiendo a criterios de rentabilidad econĂłmica al uso, sino aten       & ,             

 K  + # kK @        &   

 una economĂ­a ya especialmente debilitada.  

 1  

;       #@ # @    )  k@      k  &K&     %& k #   

  &? recurso de viviendas en concepto de emergencia social. 1Â&#x153;  Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ@  &   " &  "  ) &  3 1   @;     '  K ; k& radas tambiĂŠn por OTAINSA con la colaboraciĂłn activa de todos los colectivos y partidos polĂ­ticos que #   ! ^\Â&#x2C6;Â&#x2021; Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹw La imposibilidad real de acudir a los sorteos de Emvisesa por cuanto estĂĄn excluidos por sus escasos recursos provocĂł que desde Otainsa se reivindicase la necesidad de constituir un paquete de viviendas para la atenciĂłn de los colectivos seĂąalados. Hay que recordar que los alquileres de las viviendas que  '   Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021; } k  ?  %&    %  #  ) 

         @ ^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;  Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹÂ&#x152;³³Â?Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;¤wk#    ?K   k@   k en ningĂşn caso, acceder los colectivos seĂąalados. ,       [   

  Â&#x2018;   F ' ?K     &    [  

 '         [ ÂŁ K  #   &    Ambos procedimientos tanto el de mayores como el de emergencia social son procedimientos abiertos durante todo el aĂąo, en el que los solicitantes deben reunir los requisitos de la normativa aprobada, garan [ 

       Kk   &     k  #  de la disponibilidad de viviendas del Parque Social.

]

486 [

'   

            &     ,K  1    K   expresamente a lo regulado en la Ley 7/1999, de 29 de septiembre de Bienes de las Entidades Locales 1     1 #

 & [      

 rĂŠgimen de arrendamiento social. En lo no previsto en los mismos se estarĂĄ a lo dispuesto en la Ley de   

 & #

K ,    

  

 vendrĂĄ determinada por el mantenimiento de las condiciones sociales y econĂłmicas que determinaron   ,          " &  "   ) & ;k@         !  '      "  @   

    Hacia un parque de viviendas sostenibles

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[ espacios mediados ]

cial no se establece atendiendo a criterios de rentabilidad económica al uso, sino atendiendo a criterios de rentabilidad social, tal y como permite el Art. 36.3 de la Ley 7/1999, de 29 de septiembre, de Bienes ' , 1 ,      [£­ K   #  + # kK @     [    &   

 de una economĂ­a ya especialmente debilitada. La creaciĂłn y crecimiento de ĂŠste Parque Social es esencial si queremos dar una verdadera respuesta   K K             K  por las propias Administraciones PĂşblicas y olvidados y marginados por las polĂ­ticas de viviendas incorrectamente llamadas sociales. Baste recordar que en los Ăşltimos aĂąos no se ha realizado en la Ciudad de Sevilla ninguna promociĂłn, ni reserva de viviendas para los casos de integraciĂłn social, es decir, para @#   K  #    *>'! ' k     *>'!k  %  %& #  y otros muchos, son expulsados de sus viviendas, por mor de las leyes de arrendamientos urbanos y  #     "  ?

     ]&    exiguas que en numerosas ocasiones no superan los 400 euros mensuales, otros, no tan mayores, estĂĄn   k   K#  k  &    K

Construyendo compromisos. Proyectos de RehabilitaciĂłn. Tres nuevas ideas venideras para el Parque. Fruto de la lucha contra las situaciones de desigualdad social que se viene produciendo en nuestra     &  #  K   k   #   & la que la poblaciĂłn original de los barrios deteriorados es progresivamente desplazada por otra de un  @  k+K *#     ;  &k ? %

@     

 %&    @#  #  [  @;    '     

   &@K @;  +     Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;¤]Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2C6;Â&#x2C6;   [  

  

 %&   K  & [  k #     %% %   

El Corral del Cura, Se trata de un antiguo corral de vecinos situado en la C/ PagĂŠs del Corro nÂş 11-12 rehabilitado para alberK Â&#x2C6;¤#  K @   K  K   "  @ ;    1            

             @   3 1   @ !   # %Â&#x2C6;ÂŹ  Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6; &   "  ) & Â&#x161;"  * biliario Nervisur, S.A.â&#x20AC;? para el desarrollo de la Unidad de ActuaciĂłn UE-TR-1 del Plan Especial de ProtecciĂłn de Triana. En el mismo y entre otras estipulaciones relativas al inmueble conocido como Corral del     K? kÂ&#x2C6;Â&#x2C6;Â&#x2C6;Âłk   "  * &          

\[ '    %&      & @ &   Âł    &  #        " &   "  ) &       k '  Âł& Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x201C;k &     K   #  *# @ [  & "  ) & k    ] K  k 

   & Â&#x201A;&    1dalucĂ­a y el Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, en materia de vivienda, suelo y urbanismo para el desarrollo 1    K***1; 

La Plaza de la EncarnaciĂłn 5-6, '  &  [    k & K ÂłÂ&#x2C6;# k ?K @     k  aquellos ciudadanos que se encuentren en situaciĂłn de emergencia social a los que les aplicarĂĄ un canon Ă ngel Monge PĂŠrez

Ă­ ndice

]

487 [


htmhc

    @ £­K  '   #@   "  ) &     'Â&#x2018; 

 k "  ) &     "+;  S.L. '   [  ,'   ÂŁ]°k & Â&#x201A;      

  & 

  >K' &%#   K   k   k se les ha requerido a los propietarios repetidas Ăłrdenes de conservaciĂłn, debido a su incumplimiento y K       k

   K    k        'Â&#x2018; 

  ' @ [      %&       Â&#x2C6; Â&#x201C; 

 k    #      %     + %  &    K @

# k   &K & nar su vivienda de toda la vida, ya que sus escasos medios no les permiten acceder a nuevas viviendas. AdemĂĄs de dotarles de una vivienda en rĂŠgimen de alquiler, a unos precios asequibles, se persigue        k k # k&     K k &    &       

  

k   @    [ de edad avanzada. 1 [  &          k  &        &k   @    energĂŠtico y de agua se minimice. Se trata de una experiencia piloto, y gracias a que contamos con un in &   k    &  [       k  tecnolĂłgicas por las que vamos a apostar. Contamos con gruesos muros de ladrillo, con una buenĂ­sima inercia tĂŠrmica, que vamos a conservar en su totalidad. AdemĂĄs se completarĂĄn con ventanas de alto aislamiento tĂŠrmico.

'        ;     ²³k[ &

       k      K Â&#x2020;***   Â&#x2C6;ÂŹÂŹÂł       ,      K     Â&#x2C6;Â&#x153;Â&#x201C;Â&#x2021; Â&#x201C;    ÂłÂ&#x153;Â&#x201C;Â&#x2C6; Â&#x201C;k  # %    'ÂŁÂ&#x2021;­?    "  ) &    'Â&#x2018; 

   

 # %Â&#x201C;Â&#x201C;+  & Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;°kÂŁÂ&#x2021;­     Â&#x161;( G

;,   

     

'Â&#x2018; 

  @ # "   de Urbanismo. '       k&K     & &   @     '        k   [    k  [ K "    G   1 !  

^      Â&#x201C;° Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Âłk\1Â&#x201A;  Â&#x2C6;Â?Â&#x153;Â&#x2C6;K 

Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Âłw

]

488 [

El presupuesto total de la actuaciĂłn asciende a casi a cinco millones de euros. (4.975.184,51 â&#x201A;Ź.-) Para       Â&#x2C6;ÂŹk^   # %Â&#x2018;   wk% 

 @  @  

@    K&   @ 

 ")  &       2.1.a.1 de las Instrucciones Particulares. Para los locales con numeraciĂłn 9 y 10 (con acceso desde las galerĂ­as interiores), se han previsto locales destinados a sedes de asociaciones (apartado 2.1.1.a.2 de *      wk@  &        @ 

")

El Corral de la EncarnaciĂłn, Ubicado en la calle PagĂŠs del Corro 126,128,130 y propiedad del Ayuntamiento mediante cesiĂłn gratuita y aportaciĂłn de un millĂłn de euros para su rehabilitaciĂłn por parte del anterior propietario, con contra         &  k   [ F Â&#x161;    @ Hacia un parque de viviendas sostenibles

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[ espacios mediados ]

incluirĂĄ la rehabilitaciĂłn de trece viviendas de las cuales ocho de ellas serĂĄn de un dormitorio, cinco de dos dormitorios y una casa-tapĂłn, que contarĂĄ con un espacio comĂşn para los residentes y otro multiusos para actividades del barrio. , # @Â&#x201A;    %   &  [      ' 

  [        [      #         K  social. En este inmueble, declarado Bien de InterĂŠs EtnolĂłgico se desarrollarĂĄn obras por valor de 1,1 millones de euros durante un aĂąo. , %&     k   K  Â&#x161;,K *  ?'  K k   adaptaciĂłn para un uso de residencia temporal. Cada una de las viviendas debe adaptarse a las nuevas #    @%     ,    & \*' va asumir los criterios que se marcan en su acta de declaraciĂłn, implementando una serie de estĂĄndares   @ &  #    Â&#x2020;Â&#x2020;* ,   %K               #    #  ^ [  ³° Â&#x201C; Â&#x201A; w @      k    @  nĂşmero total de ĂŠstas pasa a ser de 13, en lugar de las 22 en que antes se dividĂ­a. El programa queda #     ^    %wÂŹ 

 

^   izquierda) de 5 viviendas de dos dormitorios. ' 

  Â&#x161; '    [ 

       #      '        \*  ? '  K       1 K  &Â&#x2018;     ");1 &    Â&#x2018;  ' K      [     F °Â? @  89 viviendas con que cuenta ya la ciudad. AdemĂĄs, este aĂąo, entre los meses de abril y mayo, se aĂąadirĂĄn

Â&#x2C6;ÂŁ k# 

     '  +  Â&#x201A;  F ^   Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ]   Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;¤w "  @;  %      [     Â&#x2C6;ÂŹ#     % @ Â&#x201A; &   %& &Â&#x152;K  %   k    

  

  Â&#x2C6;¤#   °£F @%   @      & Â&#x2C6;Âł#       K   ' @;  [    ?

 

 ¤k    +Â?Â&#x2021; [ # K       @       @%  @&   & K%  

           Kk        "  ) &  El resto de las viviendas del Parque Social (49 viviendas) estĂĄn ocupadas en rĂŠgimen de arrendamiento  ^  @ ]£­ K  #  w     K  @  @%  @&      KkÂ&#x201C;Â&#x2C6; [ das por mayores de 65 aĂąos. El precio de alquiler de estas viviendas no superan los 40 â&#x201A;Ź/mes. 1 [     @;      Â&#x2C6;ÂŁ [k  por Emvisesa el pasado 26 de Febrero de 2009 y las cuales se entregarĂĄn a lo largo de los meses de Abril a Mayo de 2009.

]

Ă ngel Monge PĂŠrez

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489 [


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490 [

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[ espacios mediados ]

LA CIUDAD CULTIVADA: MANIFIESTO PARA LA CONSTRUCCIĂ&#x201C;N DE UN NUEVO ESPACIO PSICOLĂ&#x201C;GICO. JosĂŠ AragĂźez, Arquitecto. (MĂĄlaga, EspaĂąa) Palabras clave: gestiĂłn â&#x20AC;&#x201C; hibridaciĂłn â&#x20AC;&#x201C; ciudad. InstituciĂłn: Proyecto Fin de Carrera, ETSA Granada josearaguez@gmail.com

[ INTRODUCCIĂ&#x201C;N ] ' & @  # 

Z' 1 @   " @ &   

 & K & @@&      " k " Ă&#x20AC;\ & K    ![K,  &   como tema central la mezcla de vivienda e industria en condiciones posibles. ; & K k[%       

#    

  && @#       ?

 ,          &  @  

@%  & " Â&#x201A;  ?          %#   k@ @ [ Â&#x201A;    en la actualidad a este sector productivo es la de dĂŠbil y desestructurado. No en vano, hoy dĂ­a la materia prima â&#x20AC;&#x153;productivaâ&#x20AC;? de la ciudad es la comunidad universitaria. Por otro lado, las limitaciones al crecimiento en otros bordes, ya sea por existir zonas protegidas, oroK #      &    k%   @       [  [ Â&#x2018;k  

k&  & &

      [  @ #    

    '

   @@   @#    @ 

  En lugar de tratarla como la resoluciĂłn de un caso concreto para unas determinadas condiciones de emplazamiento (lo que indudablemente eliminarĂ­a la posibilidad de un alcance mĂĄs ambicioso), se apuesta por convertir el lugar de actuaciĂłn en probeta para ensayar modelos de crecimiento urbano basados en presupuestos mĂĄs acordes con las lĂłgicas sociales contemporĂĄneas. Nace de este modo la ideologĂ­a de la â&#x20AC;&#x153;Ciudad Cultivadaâ&#x20AC;?. ;   &   Â&#x2018;   k  [&   #    

 @  &              

 

k          [ los planteamientos teĂłricos de inicio que sirvieron para generar el nuevo modelo de colonizaciĂłn del

 

 k  #  K [ @     %    JosĂŠ AragĂźez

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]

491 [


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 K Â&#x161;K  

al caso concreto de la bolsa urbana descrita. En el contexto de un seminario que se titula HibridaciĂłn y transculturalidad en los modos de habitaciĂłn contemporĂĄnea. El territorio andaluz como matriz receptiva, â&#x20AC;&#x153;La Ciudad Cultivadaâ&#x20AC;? contribuirĂĄ con una doble mirada: por un lado, hacia la naturaleza como mĂŠdium negociador a todos los niveles e instigador de una nueva representatividad para los asentamientos hu      [ Â&#x152;  

k %    K   &          K   conocimiento y su integraciĂłn en la generaciĂłn del hĂĄbitat construido colectivo. De este modo, agentes   % % ?

  [#        

Â&#x2030;!'+,"Âľ1Â&#x160; ; &  ?

  Â&#x2039;Â&#x2018;@   ?     [    

   procesos que gestionan actualmente la generaciĂłn de ciudad, y que engendra como resultado una espe K  @ 

  Â&#x152;

    k          && k@#       K  a priori, y que en su aplicaciĂłn explora el equilibrio entre las preexistencias y el cultivo de las nuevas     k kK     K    &k @#  & &   & k K  kmultitipos  *       

@  #

   |        &  &k   k   ?   &  j&       3  F 3     & [      3    3  K Â&#x201A;   & +   k   seducciĂłn, en el sentido clĂĄsico del tĂŠrmino. Pretende alcanzar, mĂĄs precisamente, el estatus de K   embrionariok  

 

K &    Â&#x201A;     K             

   

k      &

      Â&#x2018;  Â&#x152;      generar un semillero de ideas que pudiera servir como base para replantear el hecho urbano siguiente. Se presenta a partir de quince puntos.

Â&#x2030;'Â&#x2020;;**<3+',>1\1Â&#x160; 1. Ciudad a partir de la demanda ]

492 [

,    K & K K'   &    a partir de gestionar las necesidades y sugerencias que derivan ciudadanos y empresas, las cuales se canalizan según determinados intereses. Pero no basta con escuchar y actuar. Hay que sugerir a priori. ¨ @?        & K 

 Â&#x161;     @   ÂŞ;k  

    #   &  &  Â? @  & & Â&#x152;  k @   &    K @ %&  k 

k    #   

 %    K      & k  

k     " # #$ %'     #  

 *   +!

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[ espacios mediados ]

MaterializaciĂłn de una â&#x20AC;&#x153;agupaciĂłnâ&#x20AC;?

Diagramas combinatorios para la generaciĂłn de programas y entornos habitables

de adaptabilidad a la creciente variabilidad que experimenta actualmente la demanda vital del usuario contemporĂĄneo, aunque ĂŠl no sea plenamente consciente. ![Â&#x201A;,     #       

 K  &    

        

 k @  

     &, @ Â&#x161;  

    

Â&#x201C; K  Â&#x2039;  El carĂĄcter de los actos que las personas desarrollan en la ciudad ha evolucionado. Antes, esos actos       k    [   Â&#x161;    @     @    &      Cuando esos destinos se convierten en etapas intermedias de una secuencia mĂĄs amplia, ese carĂĄcter concluso pierde su sentido. De este modo, los paquetes tradicionales de usos se descomponen en entidades indivisibles: no se habla de unidades reconocibles, sino de un continuum que podrĂ­amos denominar  K  Â&#x2039; , albergado por una arquitectura que no es ya heredera de la otrora estructura rĂ­gida que dirigĂ­a la sociedad. Al contrario, reconsidera el concepto de lĂ­mite para reorganizar esas unidades mĂ­ni     & #  k%    ,   paso a la yuxtaposiciĂłn, y ahora ĂŠsta evoluciona hacia la hibridaciĂłn. ' K  Â&#x2039;  K   && K Ă&#x20AC;#   #   ?  conciencia sobre el espacio en el recorrido del usuario, el cual transita por una secuencia de ritmo irreco &

    , #    [ K 

k# k       k   

       K     ,      herramienta que posibilita la personalizaciĂłn.

3. Multitipo La arquitectura ha tratado histĂłricamente de sintetizar su sistema de generaciĂłn estableciendo elemen

       @K  

 k  &

k 

 k   

 K   1k    &

 k

 k &

  &       Â&#x201A;              &Â&#x2039;  k@%     [k 

@  & &K    ; 

   

    j % &

k        K   &   @         K  K '   kK   &

  &   k   @#&  k%    &   [      #

4. Rentabilidad

JosĂŠ AragĂźez

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]

493 [


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,  &@      k         ;   camino vĂĄlido para encontrar la sugerencia a otros niveles, para encontrar lo inexplorado. - > &  ' 

Â&#x2018;  & K     @%  %   %&       & Â&#x152;    K  k      &     ([ &           &   #      #   @   producen de manera dispersa e incontrolada a causa de los mecanismo de crecimiento de tipo â&#x20AC;&#x153;salto de ranaâ&#x20AC;?. Esta introducciĂłn de lo natural en el devenir cotidiano del ciudadano podrĂ­a constituirse en una im         k @      K    

 econĂłmico a travĂŠs del turismo y la producciĂłn. - Rentabilidad social. La gestiĂłn de la demanda permite conocer a priori los tipos sociales que van a insen una determinada agrupaciĂłn (unidad mĂ­nima de crecimiento) y, por ende, en toda una bolsa  &     #        &   #      &      &  k  k     K  #    #        +   # k       

  K

  |   &  @ vas a convivir en una misma agrupaciĂłn ni quiĂŠnes serĂĄn los que se instalen en las agrupaciones que se   [#  ,Â&#x2018;    [       &&    &   

     &    #     k  &

 de posibilitar tan solo aquellos intercambios que pudieran resultar enriquecedores a ciertos niveles.

[04] talarse

- Rentabilidad econĂłmica. La entrada de la producciĂłn del suelo en el ciclo econĂłmico de la construcciĂłn de la ciudad (

# K w  # &         @ k con lo que no solamente se asegura el mantenimiento de la explotaciĂłn de un recurso inherente a la iden  k @ [#      % 

,      K 

     @ & 

 crecimientos (mucho mĂĄs barato que el residencial) son cuestiones que apoyan la rentabilidad econĂłmica de la nueva ciudad, hecho que aumentarĂ­a la accesibilidad al espacio construido por parte del creciente      Â&#x161;    k     k     K  Â&#x2039;    %  otros intereses de carĂĄcter mĂĄs global. - Rentabilidad energĂŠtica. La centralizaciĂłn de los sistemas de instalaciones en arquitecturas que combi        K  [       KkK   [   ?    K      K?  @ serĂ­an impensables desde la especializaciĂłn. AdemĂĄs, explotar los recursos naturales del lugar mismo en el que la arquitectura se emplaza (autonomĂ­a energĂŠtica), demanda diseĂąar sistemas de instalaciones que, aunque poco convencionales, posibilitan un ahorro importante de energĂ­a (si extraemos el agua del  #  %@      ?  k#     K?      %  [ econĂłmico). - Rentabilidad programĂĄtica          ,   #   K   Â&#x2039;  #&     modo sorpresivo contactos hasta el momento desconocidos que pueden llegar a ser rentables desde diversos puntos de vista, a estudiar para cada caso particular (si imaginamos un espacio que es al mismo tiempo guarderĂ­a y geriĂĄtrico podrĂ­amos vitalizar los Ăşltimos aĂąos de la existencia de los ancianos con la algarabĂ­a de los niĂąos pequeĂąos, que a su vez hallarĂ­an en aquĂŠllos a personas con las que desarrollar sus primeras emociones).

5. Equilibrio imposiciĂłn/libertad

]

494 [

;k  k &   &      

 K @       # k 

@k 

k  @ 

@ hipotĂŠticamente desarrollaran cada una de las agrupaciones no pueden convertirse en meros actantes @    [     K ,estrategias blandas se postulan como vĂĄlidas   K         @&  Â&#x152;      K    & 

k @  & @Â&#x2018;         #   K & Los orbitales utilizados para introducir los modelos de hibridaciĂłn constituyen una de las herramientas    # &  disposiciones, no con ordenaciones. Se determinan las probabili@% 

   # K 

  K      " # #$ %'     #  

 *   +!

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[ espacios mediados ]

Extension del organismo a escala territorial

  K        K  k     &       @  

 &  & #        resto de orbitales que componen el modelo de hibridaciĂłn, el resultado es que cada uno de estos asegura     k@ @ k   k    @K Â&#x161; k

K #   k 

  @ &  &  K  Â&#x201A;& }  k etc. A su vez, las variaciones en los modelos permiten que estos puedan â&#x20AC;&#x153;acoplarseâ&#x20AC;? a las caracterĂ­sticas de cualquier grupo de demanda.

6. Fractal ,  #  @                   & [  @ K#   '  

 #&       KÂ&#x201A;      @  [   Â&#x152; a escala urbana, sus contornos componen entornos verdes productivos/espacios pĂşblicos de proporcio # [ K  K   ?Â&#x2018;  Â&#x152;  @   k las caracterĂ­sticas de su grano le permiten interactuar con las condiciones variables de los bordes a los que se aproxima. El grado de irregularidad, es decir, la    del organismo, y su mutabilidad se mantienen a travĂŠs de las escalas diversas. &   @  #    Â&#x161;

   @    Â&#x2018;     

Â&#x152;        [          

k      &k          , propuesta pretende acercarse de este modo a la condiciĂłn que el arte contemporĂĄneo propone para el  

k    [   ?  

Â&#x153;1      k &   

La ideologĂ­a de los nuevos crecimientos es consciente en todo momento de que el estado de globalizaciĂłn y de desarrollo, en general, de las distintas ciudades varĂ­a segĂşn los casos. Es por esto que, aunque tratan de anticiparse presupuestos acordes con la evoluciĂłn de la cultura y la sociedad actual, no se olvida la condiciĂłn tradicional que todavĂ­a predomina en muchas de las actividades que se despliegan, y asĂ­     #  &    K  @       &  @F 

#  " k   k  lo global con la capacidad de albergar lo local. ]

8. DescontextualizaciĂłn de situaciones ; K   @    K #Â&#x2018; Fk&     cuerpo virtual [ Â&#x152; &k k        tir de provocar contactos que pudieran llegar a convertirse en comunes. Caminar entre los chopos con & Â&#x203A;  % k  K &   [   &    JosĂŠ AragĂźez

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495 [


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Secciones tipo de la â&#x20AC;&#x153;agrupaciĂłnâ&#x20AC;? y situaciones cotidianas

tipo de plantaciĂłn que hay al otro lado y sus caracterĂ­sticas, o poder observar cĂłmo a 15 metros de altura % & @ # K  #  &   @F   k  situaciones que pertenecen al mundo de cotidianidad que pretende generarse. 9. Contraste de escalas ,  @ #   [

Â&#x201A;&            

     ' [    k#    k    & &       

    & @  ,#   &

    k     k     extensiĂłn casi plana de los cultivos, mientras que otros enclaves mĂĄs reducidos son generados cuando la arquitectura se acerca hasta prĂĄcticamente tomar contacto. En cualquier caso, nada comparable a la escala menuda del grano de los     # @    



    k        Â&#x2018;

  k #  k      &  social cercano y la ocupaciĂłn espontĂĄnea de determinadas actividades. '

#   @  

          &          Â&#x201A;&  bidimensional con respecto a la de unidimensional ha aumentado claramente con respecto a la ciudad tradicional. Lo que prima ahora es la libertad del usuario para elegir por donde transita, no la â&#x20AC;&#x153;imposiciĂłnâ&#x20AC;? que supone la direccionalidad del sistema convencional de calles.

10. Control sobre la entropĂ­a El tamaĂąo de las unidades de crecimiento tiene que ver con un orden de magnitud que permite establecer 

           k 

    &     '  

k    #       @    @ #  K  Â&#x2039;    K   @k   K  k%K# K @ caracterizan y las relaciones internas que deben autogenerarse. Los dispositivos que se proponen al amparo del equilibrio imposiciĂłn/libertad aseguran igualmente que, a pesar del incremento en el desorden que todo sistema tiende a experimentar, queden garantizados de inicio ciertos presupuestos bĂĄsicos que    [        

11. Los campos de la sostenibilidad ]

496 [

El compromiso con la sostenibilidad no tiene que ver (Ăşnicamente) con pautas de diseĂąo o elementos Â&#x161;F @#  %  K?      K  &K  # MĂĄs allĂĄ de eso, consiste en actitudes y estrategias que deben ser implementadas en ciertas capas de la organizaciĂłn de la sociedad y la gestiĂłn de la ciudad: en concreto, se proponen el proceso, la representatividad, la economĂ­a, la energĂ­a, y el territorio. SĂłlo asĂ­ podrĂĄn asegurarse lĂłgicas sostenibles en todos los " # #$ %'     #  

 *   +!

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[ espacios mediados ]

ExtensiĂłn del organismo en la bolsa urbana

         &k     #   # 1     k  [#   K     

@&   

      Ă&#x20AC; 

12. Organismos energĂŠticamente autĂłnomos ; K     

Â&#x2018;    #     &k            , #        #           arquitectĂłnicas desaparece, a partir de la concepciĂłn de organismos construidos autĂłnomos, esto es, que explotan los recursos naturales (agua y energĂ­a) del lugar en el que se encuentran. Aparte de las     @      K  k &  & K?      & K      & k  K          sus unidades bĂĄsicas.

13. Modos de habitar creativos El habitar pasa por ser sin duda una de las cuestiones que mĂĄs se han estudiado en la arquitectura y la sociologĂ­a recientes. En este sentido, ante un debate sobre la vivienda que presenta problemĂĄticas de

  k  % #&    &@

        k  #    ![     k      en parametrizar iniciativas pertenecientes a los tres campos que se entiende deben estar presentes en toda propuesta que verse sobre el hĂĄbitat humano: el lugar, los temas que mĂĄs comĂşnmente aparecen en los debates sobre la vivienda, y el territorio de investigaciĂłn que descubre un proyecto en particular, que  k Â&#x2039; ?    'K   

K  

           k  K        & #   

K #    @   por extensiĂłn en el territorio. Los debates contemporĂĄneos sobre vivienda se sintetizan en seis duplas que se convierten en los valores Â&#x2018;   Â&#x161; &Ă&#x20AC;%   k        proceso de generaciĂłn de cada una de los entornos habitables. El campo de investigaciĂłn que se abre particularmente en este proyecto tiene que ver con los llamados modos de habitar creativos. Conceptos directores diversos importados de actividades que no estĂĄn           #&      K &   ; K   # %&   &@    k@k    k    #



14. Envolvente genĂŠrica JosĂŠ AragĂźez

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   Â&#x161;K  

>Â&#x2039;Â&#x2018;   & Â&#x161;Â&#x2039;Â&#x2018;&k   K  @K    â&#x20AC;&#x153;versĂĄtilesâ&#x20AC;?, y sin embargo, coartamos los grados de libertad del usuario obligĂĄndole a que utilice el es    

#      K  ^ K      %    

k      %    Â&#x;w   ginar en cambio una envolvente que no mediatiza el uso del espacio interior, una piel que puede llegar a        k #  Â&#x2018;      Â&#x152;%        por planos, o a no hacerlo en absoluto. Una piel que sugiere a cada cual un modo distinto de relacionarse con ella, mediante la creaciĂłn al interior de ambientaciones iluminadas en mayor o menor medida que # 

k@      k      #         ' 

  k   

Â&#x2039;Â&#x2018;&    



  Â&#x2018;   

15. Contorno evanescente , @   @      [  Â&#x161;   & &        &   ,  

 # Â&#x2018; k    

Â&#x161;% k     &                Â&#x2018;   k         k   

k@    # k    K  , K mente su grado de transparencia y traslucidez, y no necesariamente de la mano del de paso del aire y %   Â&#x152;    &   % %    [       &;  #  K    3   &    [# 

Cuando la conciencia global de las economĂ­as que rigen la investigaciĂłn (el modo en que se generan los  K  k     

  

k  & Â&#x;w   ger, se descubre su interĂŠs indirecto por derivar estrategias universales. Las condiciones de contorno podrĂ­an variar, pero los sistemas que participan bien podrĂ­an ser esencialmente los mismos, lo que despierta el interĂŠs por ensayarlo en otros lugares y asĂ­ aprender de otras posibles respuestas. Por ello, este                #     

]

498 [

Â&#x2030;>'Z'>'3*1;\*\,*">fZ*1;Â&#x160; \>1j'>k!1Â&#x152;1,*;3kÂ&#x152;!*"1j>)kZÂ&#x152;;*,,'>k3^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;wkZ   ,  |% G kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153; !>+^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;°wkÂ&#x2022; Âł|'Â&#x2018;      \  |1  kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;° "1>Âľ1fÂ&#x203A;()'Â&#x203A;k^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁwk, %  \  |'"  "kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁ

" # #$ %'     #  

 *   +!

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[ espacios mediados ]

!*G',,kÂ&#x2013;^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;wk'Ă&#x20AC;

 & Kk!1|%!* kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021; ITO, T. (2000), Escritos. Murcia: Colegio de Arquitectos de Murcia, 2000. Â&#x2022;,G11;k>Â&#x152;!1)k\Â&#x152;Â&#x2013;'>,'!133kG^Â&#x2C6;¤¤£wk;k!k,kÂ&#x2020;,3~j Â&#x2014;|%!   kÂ&#x2C6;¤¤Â&#x153; ;>Â&#x2022;*3k!^Â&#x2C6;¤¤Â&#x201C;wk    &  @  [  \  |'"  "kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁ ")11>*kZ^Â&#x2C6;¤¤wk,   K |  Â&#x2018;

kÂ&#x2C6;¤¤Â&#x2021; >Â&#x2013;'kÂ&#x152;Â&#x2022;''>kZ^Â&#x2C6;¤Â?wk,  K\  |'"  "kÂ&#x2C6;¤¤ +',')Â&#x203A;'k"Â&#x152;")11>*kZ^Â&#x2C6;¤Â&#x2021;wk!! Ă&#x20AC;  '@ #  |  Â&#x2018;

kÂ&#x2C6;¤¤

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JosĂŠ AragĂźez

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[ espacios mediados ]

CONFLICTOS Y RESISTENCIAS EN TORNO A LA FORMA DE CONCEBIR Y PROYECTAR LA CIUDAD DE GRANADA. LOS MOVIMIENTOS AUTĂ&#x201C;NOMOS EN LA PALESTRA URBANA. Grupo de Estudios AntropolĂłgicos â&#x20AC;&#x2DC;La Corralaâ&#x20AC;? Juan RodrĂ­guez, Ă&#x201C;scar Salguero (Granada, EspaĂąa) Palabras clave: ciudad - habitabilidad/movilidad - movimientos autĂłnomos InstituciĂłn: Trabajo colectivo en el seno de la asociaciĂłn GEA gealacorrala@hotmail.com

[ INTRODUCCIĂ&#x201C;N ] Esta comunicaciĂłn pretende sintetizar y destacar los aspectos mĂĄs notables de una investigaciĂłn recien    "  '  1  K Ă&#x201A;, ÂŻ]Â&#x161;1     3  Â&#x2039;

   

 #   &     " ]@%mos desarrollado desde octubre de 2007 a enero de 2009. Hemos querido analizar e interpretar las diversas estrategias, tanto en el ĂĄmbito econĂłmico como en el  k      kK       #   k 

 @   Ă&#x20AC;  k Â&#x201A;& k   k ]     @         Ă&#x20AC;   k   k  k@ k ]1 @

  K    K K K #    @   K       Ă&#x201A;    ÂŻk       %      "   F Â&#x2C6;¤¤Â&#x2021;Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ

Â&#x2030;!'+,"Âľ1Â&#x160; Para comprender los aspectos teĂłrico-metodolĂłgicos de esta investigaciĂłn es preciso partir del mĂŠtodo   K [ k         k ?%  Ă&#x20AC;@ K   #   

@ K     ]       Â&#x2018;

  ]         Ă&#x20AC;  %   k k    [  k#    ]   Ă&#x20AC;   

 @ & ];          k  K[

k@ #     KÂ&#x201A;  K k            ; & K k @         [  [  k@    ha ido traduciendo en una serie de cambios entre los que destacamos los siguientes:

Adaptabilidad de la investigaciĂłn a la realidad GEA â&#x20AC;&#x153;La Corralaâ&#x20AC;?

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501 [


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3  #     #     K   k   # @   &? [   @    + &



 

'   k #  [& 

     

k   rio era protagonizado por personas con las que nos relacionĂĄbamos desde la distancia -desde persona  K    K'

  k# @ 

 K   [ [ k    @#  & &

  k#  Â&#x2039;

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      k     &  # @'#   #   k  @# &   &  k#    

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1% k   @  %  & k     K #    Â&#x2039;

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 K     

' & Ă&#x201A; &  &ÂŻ 3    & Â&#x2039;      

  

 Â&#x2039;

% # tar la investigaciĂłn. Sin embargo, la implicaciĂłn en los procesos analizados no es lo Ăşnico que marca el posicionamiento de la persona investigadora en tales procesos: no podemos perder de vista las connotaciones ideolĂłgicas y ĂŠticas que arrastra la propia disciplina antropolĂłgica desde sus orĂ­genes, como espĂ­as de las sociedades occidentales, eso sĂ­ aplicadas al nuevo contexto â&#x20AC;&#x153;intramurosâ&#x20AC;? de las sociedades   '   Â&#x2039; Â&#x2018;    

   k  

 ciencia en sĂ­ mismo. En este sentido, no concebimos la posibilidad de desmarcarse de todos los arrastres ideolĂłgicos y ĂŠticos que la persona investigadora arrastra, sino que los hacemos explĂ­citos para a travĂŠs    K       #

       & 

Otras prĂĄcticas cambiantes '  & # @ #      K    @%&      [       K

'# @ %&  cionado la entrevista semiestructurada como prĂĄctica prioritaria, ya que se trataba en gran medida de     @%&    & #  @ [   ; & K k      

   @ @# [   % 

 [    K  #  Â&#x152;      #  &   Ă&#x20AC;     ^   k Â&#x2039;

 w]  prĂĄctica seleccionada como base para el estudio, ya que debĂ­amos recoger y analizar una serie de acontecimientos que, aunque venĂ­an de atrĂĄs, estaban sucediendo en el momento de la investigaciĂłn. Estas prĂĄcticas se complementaron con otras mĂĄs clĂĄsicas tambiĂŠn utilizadas por la antropologĂ­a, como son la && K [ 

&Â&#x201A;@   

Â&#x2030;'Â&#x2020;;**<3+',>1\1Â&#x160; "       |%& &} 

]

502 [

, "        # #    [ @|    k Â&#x2030;  Â&#x160;   k    }  } posmoderna, ciudad metropolitana.... En este texto hablaremos de ciudad capitalista, bĂĄsicamente por dos razones: una, por ser la economĂ­a y el mercado quienes regulan los cambios estructurales de la ciuÂ&#x152; k @      "  Â&#x2018;  k Â&#x2018; &  %

 ciudades (y pueblos en desarrollo) del Estado espaĂąol y de buena parte de los estados que se inscriben       '  #

@        K       & 

k @ [          y/o colectivos sociales en detrimento de otros.

# ;  

     <  

  ;  ;    

  "   

      

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[ espacios mediados ]

Este tipo de ciudad se sustenta principalmente sobre dos pilares, habitabilidad y movilidad. La habitabili Ă&#x20AC;

 @ @ K@  K  k      k    ]

   #          %& & K Ă&#x20AC;  Â&#x201A;& k   k   ? k k &   & k 

k K Â&#x;]3   &  KK  1 &  \ K" %

 #  

 K  &  k    K nos industriales al otro lado de la autovĂ­a metropolitana. ,            K  #        Ă&#x20AC; 

     como de mercancĂ­as-. La movilidad se concibe como inter e intra urbana e implica tambiĂŠn el concepto  Ă&#x201A; &ÂŻ '       K    &        k    &   importancia que va adquiriendo el de personas particulares dado el aumento progresivo de los vehĂ­culos privados. La Primera CircunvalaciĂłn, la Segunda en marcha y el proyectado cierre de aquĂŠlla responden Â&#x161; #     f !       k%         & 

,    &    #    ,      1    k   k ?K    "   ) &^")k wk  

   &[     K   

        ;KÂ&#x201A; Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;") " k & KÂ&#x161;@&       Â&#x2018;     *   k     %&  k     %   # 

      @ 

k           #   & ;         &   1&k > k ;                K  Ă&#x201A; 

 G   " ÂŻk   &  ?    'Â&#x2018;   k   #   &      [         ")Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;,   @    @&        ^ #  &wÂ&#x2018;   ^Â&#x2018; &wk  

 Ă&#x201A;    &ÂŻ

>#  & , #  &  

 @      #  Â&#x201A;   & | %&   #   &  k   k   

   #      k   k k #  k ]'%      #   &  [       k @    #      [   k      &    ' "   

            %    #       & k%    Ă&#x201A; ! ÂŻk# ?      1      Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2C6;Âł  F #       k  &  ^  w    [K  

#   K     Â&#x152; &     [Ă&#x20AC;KÂ&#x201A;  " &   1 Â&#x2C6;ÂŹ  & Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ]     # &   K  ];  1&]k   K  Â&#x203A; 3 Â&#x152;   @      K; Â&#x152;  &  

        K \ Flamenco y MĂşsica AndalusĂ­. )    [

& #  & Ă&#x201A;  K   ÂŻ ! 1&; K ^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;w  K 

 @   K   |   #       &    ]   k    ]@  K K    &  k  Â&#x2018;     &   Â&#x152; por otro lado, el desplazamiento de un determinado colectivo social asentado en dicha ĂĄrea, por otras con      #   1k @     &   Ă&#x201A;K   ÂŻ%    K   #

|  ?

 &     [ K  GEA â&#x20AC;&#x153;La Corralaâ&#x20AC;?

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503 [


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           Â&#x2018;         Â&#x152;    ?  

 K     &    @   k  

   Â&#x152;  

?%

 @     K

@ , Â&#x2039; 

        #

 [

  

   k@   # k          Ă&#x20AC;&   a otro barrio-. AdemĂĄs trae consigo otros cambios tales como la reducciĂłn de las tasas de ocupaciĂłn de Ă&#x20AC;Â&#x201A;  %&   ]k & &   [ #    K  #          @           (Sargatal, 2000). ,   K   k

 k   &Â&#x201A;  @      [     &    kK #   tructuraciĂłn del espacio urbano consecuencia de la reestructuraciĂłn productiva y social del capitalismo  )     [

&K  &  1&k      de su DeclaraciĂłn de la UNESCO en 1994 como Patrimonio de la Humanidad1'      K  K     &   @ &   %     k K  derruida social y urbanĂ­sticamente. En esta situaciĂłn, la revalorizaciĂłn del barrio ha ido materializĂĄndose  ?#   K   %&      #  &           &       & 1&Ă&#x20AC; %Â&#x2018;           ]  [ & [ &  2. ,       #    Ă&#x20AC;  %

%  ]  %&    Ă&#x20AC;    

kÂ&#x201A;Â&#x2018;   ]%  

  &  %      k #  K      ?K  alquiler. La rehabilitaciĂłn acometida de un alto nĂşmero de viviendas ha revalorizado los precios del suelo que gran parte del sector de inquilinos tradicionales no se ha podido permitir pagar. En este aumento de la carestĂ­a ha intervenido decisivamente el sector inmobiliario cuyas empresas han venido a sustituir K Ă&#x201A;  ÂŻ;    K    @F      -vecino arrendador- que opta por vender el inmueble arrendado a una entidad inmobiliaria. La nueva pro@  &     &  &     k        % @        &          

 

@     ' ?Â&#x2018;   &    1& K k [k? & k    & @#         &  @%    F   #      %  &     de las redes sociales, hoy casi extintas.

ExpansiĂłn urbana '  ?  K   @  

K K [ k  k&   k      #K  k   # k     @      &   & k      k K       K #     El primer elemento clave de esta expansiĂłn es el consumo desmesurado de suelo, promovido por intereses econĂłmicos y modelos de vida que por motivos diversos vacĂ­an el centro de las ciudades y desplazan          #   Â&#x201A;     & k incrementando la necesidad de desplazamiento horizontal de los habitantes de estos espacios. AsĂ­ pues,    %&  Â&#x2018;   k  %  #      &   |  Â&#x2018;  

 [    k #       &  Â&#x152;       K  #       ]

504 [

,Ă&#x201A;  &  ÂŻ  Â&#x2018;     #         @  K #  

   , K@   continuo de poblaciones sin separaciĂłn, un mar de grupos de casas que acaban siendo absorbidos por      [      K @ #  [       ; K  #      @    @ k&  @        #  [   ,        " 3  #     # ;  

     <  

  ;  ;    

  "   

      

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[ espacios mediados ]

     k @  & |   ] k            #            ;     %   K    &     Â&#x201A;& Â&#x152; lugares de relaciĂłn pasan a ser considerados Ăşnicamente como espacios de paso. Frente a esto se sitĂşan los barrios vecinales de carĂĄcter popular en los que los lugares pĂşblicos se conciben como espacios de relaciĂłn, de convivencia entre la vecindad.  

 kĂ&#x201A;   K #          ÂŻ         K   Ă&#x20AC;

k

 k1)KÂ&#x201A;")]k

  Â&#x2018;   

  k#  Ă&#x20AC;  Â&#x2018; 1'&  

]1 [      &  kman los procesos de adquisiciĂłn de suelo privado por parte de las administraciones pĂşblicas a travĂŠs de Â&#x2018;   ,#    @   Â&#x201A;   ")Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2C6;^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;w  la del cierre de la Primera CircunvalaciĂłn y la Segunda CircunvalaciĂłn, con conexiones entre los grandes viales ya construidos y la red viaria urbana. +[  K    &^  ] # w

 K K [  '    #   &      #   #    & |K    &

 K K [  ,Ă&#x201A;K    &ÂŻ     |  kÂ&#x201A;   & k  %tĂłrico y los barrios que se van extendiendo hasta los lĂ­mites de la ciudad, donde cada vez mĂĄs se tiende      & k  K     Ă&#x20AC;  ]%  # k   #  %  k%



  

 K       Â&#x152; 

 k #  [     k #         @Â&#x2018;  #  @F  

 @  mente de la gran ciudad. ,Ă&#x201A;

 K K [ ÂŻ  k  k 

  

 KÂ&#x201A; Ă&#x20AC;[  denciales, polĂ­gonos industriales, centros comerciales y de ocio, etc.-, y, por otra, en la divisiĂłn segĂşn el @  Ă&#x20AC;&    k  k   k ];K        Â&#x161;   K    # % K   #    k ? ?    ?   #     @^ kÂ&#x2C6;¤Â&#x153;Â?|Â&#x201C;Â&#x2021;Â?w,      #    #  

 @ &   

K 

KÂ&#x201A; @

K@%    

1k K %  

 Ă&#x20AC;Â&#x201A;&    ] para el desplazamiento a una u otras ĂĄreas. En AndalucĂ­a estas actividades han tendido a concentrarse en las ciudades mayores y en las aglomeraciones urbanas, mientras quedaban grandes vacĂ­os en el resto, lo que ha provocado un modelo territorial @&   1 [k     Â&#x201A;   ? k    &         #   

 empresarial, estĂĄn produciendo alteraciones en la localizaciĂłn de las actividades, que suponen una re &    [ &

@ KÂ&#x201A;   ^  k Â&#x2C6;¤¤¤w'        K  

Â&#x201A;      K   [       Â&#x2018;   k   &   Â&#x201A;   cercanos en ĂĄreas residenciales. Como consecuencia mĂĄs inmediata destaca el aumento de la movilidad, de las distancias a recorrer diariamente y de la motorizaciĂłn de los transportes. El Ă rea Metropolitana de "  [ #  ÂŁÂ&#x2C6;    £³°Â&#x2021;Â&#x201C;°%&  ^*3'Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x153;wk [ &  Â&#x201C;³°¤%&    " ^;*!1Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹw

Impactos socioambientales del modelo

]

Recientes estudios (Egea et al 2008) han demostrado la relaciĂłn existente entre las redes comunitarias y el espacio urbano, que tiene la capacidad de condicionar el desarrollo de ĂŠstas, por lo que su producciĂłn sometida a los intereses y leyes del mercado, que lo adapta a sus necesidades, conlleva impactos nega      @ Â&#x2039;   &  & '

 

   &  pueden agruparse en dos grandes bloques interrelacionados: el de la ruptura de las redes sociales y el del deterioro ambiental. GEA â&#x20AC;&#x153;La Corralaâ&#x20AC;?

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505 [


htmhc

,Ă&#x201A;     ÂŻ      @K  #      +    #

K           K    |#   &   k@& 

    y el deterioro del sentimiento de pertenencia al entorno. Estas repercusiones sociales, y comunitarias, tienden hacia la desestructuraciĂłn de los lazos comunitarios y la segregaciĂłn social (Pol 1996: 46-62). ,      K    &       #   bana, comienza a sentirse extraĂąa en un espacio, no controla los posibles apoyos sociales que se tienen [ k # 

 K     k  

         las variables del entorno, etc. (AragonĂŠs y AmĂŠrigo 2000: 483). En el AlbayzĂ­n con la disminuciĂłn de  &  

k%K       k#      las entidades vecinales y de los organismos al servicio del vecindario, la implantaciĂłn de nuevas ĂĄreas residenciales, de ocio y de comercio destinadas a nuevos residentes y turistas, etc.  

  k  K K    @     

  K K [         econĂłmico que se deriva entre otras cosas de los precios de los alquileres y de los terrenos, convirtiĂŠn     K K ?  Ă&#x20AC; & K k [   K & Â&#x201A;   K   ' ' 1 [ Â&#x152;     %k&%  Â&#x203A;Â&#x;]k @K K K K   #   K     & k    

 @   k   #     k   k&   k '   kG ,#& ^Â&#x2C6;¤¤Â&#x2C6;|¤Â?w @  #         &    Â&#x161;  #       k   #

     'Ă&#x201A;    & ÂŻ 

 @ #

@      &    biente, concretamente la ocupaciĂłn del territorio, la degradaciĂłn del medio, agotamiento de recursos y el menoscabo de la salud individual y colectiva. ,Ă&#x201A;      

 ÂŻ]    ]@   [&       

%    %&   

  '     del transporte, motorizado en su totalidad, se ha traducido en dos hechos interrelacionados: por un lado, un espectacular aumento del nĂşmero de vehĂ­culos a motor que circulan diariamente por las carreteras y autovĂ­as, y con ello el de gases tĂłxicos de los hidrocarburos emitidos al aire. Y por otro lado, en la im  K #      @  #      & k     k %   KK 

Disidencias locales al modelo de ciudad capitalista

]

506 [

1 @% #  #       Â&#x2039;

k  K  %  centrado especialmente en aquellos que parten de una base autĂłnoma. Debemos empezar por estable        K      }     K    ,#   &k  k  K #    %k

         #, K     @ @    

K        ' &          % %      ; & K k     @ Â&#x201A;       ?   

 Ă&#x20AC; 

Â&#x201A;&   ]k   &?   

 grado de independencia en la estrategia utilizada. SegĂşn esto, un grupo donde las alegaciones y los medios de comunicaciĂłn de masas son la base de su lucha no podrĂ­a considerarse como autĂłnomo, aunque #      K    '

 @

    % no depende en exclusiva de la acciĂłn de los propios vecinos sino que se delegan las responsabilidades  & K Â&#x2018;   k @  #       

K   &    @

'

 @   @Â&#x2018; K    @    %  K        

&   %  [  k alguno de estos medios, sin que ello suponga el grueso de su lucha, sino como una estrategia mĂĄs dentro  &  K  En el marco de los grupos autĂłnomos se encuentran a su vez varias modalidades de organizaciĂłn. En   Â&#x2018;

         @#  K k   [     @%      &" @kkK    & @     |k %  &  1 Â&#x152;K #   # ;  

     <  

  ;  ;    

  "   

      

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[ espacios mediados ]

k 1 &  +   

 " ^1+"wk1 &   DestrucciĂłn de la Fuente de la Bicha (ACDFT) y la Asamblea Contra la DestrucciĂłn del Monte del Loro ^1+!,wÂ&#x152; & K k G $+   

 , #  K       k  K k   [    &  # k     torno a actividades concretas que se van articulando y guiando a travĂŠs de un mismo hilo conductor. '

K    Ă&#x201A; & ÂŻk     

  Â&#x152;  @ @  

 k @   @    #   &Ă&#x20AC;       ],Ă&#x201A;     ÂŻĂ&#x20AC;   ]K    k    &  

           %  '  #  Ă&#x20AC;  &  #]   

 K  Ă&#x20AC;1+!,k1 kG Z \ %k  ] K   &   Ă&#x20AC;G $+   

]   

 #  K  Â&#x2018;  %     @ K 



  %'" %& &     # k   Â&#x2018;    # +# Z \ %    # Ă&#x201A;; ,KÂŻ; & K k    @ K  #  K   &  ' 

  &   K  

    K #   

  |  &  

]   k  &    ] K  ,         Â&#x2039;

  

k [     @ @      K k       k    k &   k  +  [        &  @%       k   k la recuperaciĂłn y regeneraciĂłn de una antigua huerta abandonada en las inmediaciones de una zona que  [     

Â&#x152;   %  F  #       Â&#x152;              bles de la construcciĂłn de una urbanizaciĂłn o del desahucio de un vecindario. ,  &    ] K      K %  Â&#x2039;

    kK k     @ %  #    

  

 %      k [  ; &      k @ [& # man los extremos de un continuo en el que las luchas se van ubicando dependiendo del momento. En  K K     

 %  K?  

 [   K    #  Ă&#x20AC;    &?Â&#x2018;  ]k#%k &

 k      | % k k  k   & k

& k   

  [ 

 Â&#x2018;

k    ~&k  

 &   

 Â&#x201A;& k propaganda, etc. , Ă&#x201A;   K  ÂŻ   & Â&#x201A; & @        Ă&#x20AC;    [   ?  Ă&#x201A;   ÂŻ] K  K   #         #   %  #    Â&#x2039;

@#  '

  %       

       ,       Ă&#x20AC;

      & %@     Â&#x2018;       '

     Ă&#x201A;%   ÂŻ@  k ?  K k#  &     Z          @ K    K  movimientos sociales, se plantea la horizontalidad en la toma de decisiones, teniendo en cuenta todas         #    ,&Â&#x201A;@ consenso en lugar de someter las decisiones a votaciĂłn es la opciĂłn elegida para conseguir que todos         &    k  [  ?     #  3  &  k      K   [     parte de los casos. ]

     &      

      #    &   #      "  3 %Â&#x201A;   #    Â&#x2039;

k @  % @    %     ? Â&#x201A; # k [%      [   [Ă&#x201A;  ÂŻ)[ 

       # %  #    &    Â&#x2039;

    Â&#x2039;

  k&      GEA â&#x20AC;&#x153;La Corralaâ&#x20AC;?

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507 [


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#                

       ) &    K  Ă&#x20AC; violencia urbanĂ­stica- empieza englobando todas aquellas problemĂĄticas que aparentemente se situaban   

    

 )   

k # bre la manera de conectar procesos paralelos pero aparentemente independientes. Es entonces cuando &   #   &       

       ?K    '   & Ă&#x20AC;[     ]  & 

  Â&#x2018;       K#  K        

 &   Â&#x201A;  

 A partir de los posibles obstĂĄculos que haya que ir sorteando se pueden atisbar las caracterĂ­sticas que han de complementar cualquier proceso organizativo: una visiĂłn como proceso que dĂŠ continuidad a las      Â&#x152;

    Ă&#x20AC; 

   ]  

    [[  Â&#x2039;

    

    Â&#x152;    ] K   @#     %Ă&#x20AC;   K   &   K ]Â&#x152;       Â&#x2018;

  Ă&#x20AC;  

]  Ă&#x20AC;K ]Â&#x152;  &       Â&#x2039;Â&#x2018;Â&#x152;  [      K@     #    Â&#x2018;

kÂ&#x2018;    #  unas y otras, y nunca dependiendo de una Ăşnica herramienta.   Â&#x201A;  k    

  Â&#x2039;

      &       

 @  %     #  & [  # %  #   &? Â&#x2039;Â&#x2018; &      %    Â&#x2018;

@  k    k   } @    K@  #   #  '    

Ă&#x20AC; 

#  # ]    [  K    

  

k @       @    

[    

' &      

 ?  Ă&#x20AC;@ malmente queda relegado a unos pocos- sino la apropiaciĂłn de ese conocimiento para su uso aplicado a contextos determinados.

[ NOTAS ] 1 Sobre la despoblaciĂłn del AlbayzĂ­n el PEPRI (2005: 11) dice: â&#x20AC;&#x153;En cuanto al lugar de nacimiento, el 69% de los residentes en el barrio son nacidos en   " ^#  Â&#x153;Â&#x153;kÂ?­ &    @   wk£°kÂ&#x201C;­     k#   £­ 

 "   

k

      @    &  &   [  & k @ %&      [   &  #   k       Â&#x2018;   2

1   F            %   ?Â&#x2018;    K &  k    al descenso de la poblaciĂłn que actualmente aĂşn no ha parado, aunque ha disminuido. Mientras en 1970 la poblaciĂłn del AlbayzĂ­n era de 23.395 habitantes, en 1987 descendiĂł a 11.810 y ya en el aĂąo 2000 la poblaciĂłn no era mĂĄs de 8.997 (De Pablos, 2005). La poblaciĂłn que se marchĂł en 

F        k     @ &  & 

@ &   " @Â&#x2018;% Kk&      k    ? K   'F y el inicio de la sociedad de consumo (Bosque Maurel et al, 1991). Entre 1981 y 1986 creciĂł en 1.400 personas. La dĂŠcada posterior es descrita en ! '>*1& Ă&#x20AC;;  ^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁ|ÂŁw   [ |    & 

 [ ]1 &'; ;,k    ;*#  kÂ&#x203A; k; ]1K&  ;!K1

'    Â&#x2C6;¤°Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Âł  

 kÂ&#x2018;   ;!K1

k    ?  [ ^ [Â&#x201C;Â&#x2021;­ & wÂ&#x203A; k  ! Fk Nueva, CĂĄrmenes-Alcazaba y San Pedro- Algibe de Trillo. Otras estadĂ­sticas del barrio de 1998 muestran entre un 20% y 25% de viviendas vacĂ­as,  &  #   Â&#x2018;       [@% & k #&  °­kÂłÂ&#x2021;­   y un 63% que no ha superado el tercer grado, un paro del 28,5% -siendo la tasa mĂĄs alta de la ciudad- y un 66% de la poblaciĂłn perteneciente a la  & ^ ?3Â&#x201A;FkÂ&#x2C6;¤¤¤w

3   ]   K  & " ]1#  k@     k1#     [  @  &  G" % Z K  k  & " ]K] "k@Â&#x2018;    K  %   "  " 

]

508 [

Â&#x2030;>'Z'>'3*1;\*\,*">fZ*1;Â&#x160;

# ;  

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  ;  ;    

  "   

      

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[ espacios mediados ]

!  K #| 1>1"3Â?;k*Â&#x152;1!Â?>*"k!  K1 & ! | [ kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021; \1>>*;>Â&#x203A;ÂĽ1k!" %

 &" |  kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x201C; \;()'!1)>',kÂ&#x152;Z'>3f3+'Â&#x203A;")*Â?>>'Â&#x203A;k'Â&#x152;\;()';'3+>1kÂ&#x152;Â?>'Â&#x203A;1,1*+'k'1   " " | K % !  " kÂ&#x2C6;¤¤Â&#x2C6; '"'1kÂ&#x152;+!Âľ3")'Â&#x203A;kÂ&#x152;"3Â&#x203A;1,'Â&#x203A;k>1Â&#x152;3*'k1Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŹ*#  &  &    &  #    AndalucĂ­a. AnĂĄlisis y potencialidaes. Sevilla: Centro de Estudios Andaluces, 2008 *!Â?3'Â&#x203A;3ÂĽ`'Â&#x203A;k1'1& " |&  Â&#x152;  &  '  ,> &;|"@ kÂ&#x2C6;¤¤¤ ,'Z'\>'kG^Â&#x2C6;¤Â&#x153;Â?w%    #; Â&#x2018;# |\\ Â&#x2014;~kÂ&#x2C6;¤¤Â&#x2C6; 1\,;^+wk'1&  " |) " kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁ >''+k1 K K [    ; K    |) ; K    kÂ&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;ÂŁ ArtĂ­culos en publicaciones periĂłdicas: ORTĂ?, A. (1992). Para una teorĂ­a de la sociedad de clases medias de los 80. DocumentaciĂłn social, nÂş 88, 2002, pp. 209-234 ,)>>)*1k',    !  K # ]  ] & k²¤kÂ&#x2C6;¤¤°kÂ?ÂŁ]°Â&#x201C; ;1>"11,\11,,'>k!1^Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;w'  K   \& Âł~> && K [ K K #   Â&#x2030;Â&#x160;k²Â&#x201C;Â&#x201C;ÂŹk  Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;Â&#x2021;¸%

|}}~~~&}K  }&Âł~]Â&#x201C;Â&#x201C;ÂŹ% Â&#x2030;  |ÂłÂ&#x2021;}Â&#x2021;Âł}Â&#x201C;Â&#x2021;Â&#x2021;¤Â&#x160; ParticipaciĂłn en obras colectivas: 1;',,;k!^Â&#x2C6;¤Â&#x153;Â?w   &  

 |      & '|\'>*3")*'>kÂ&#x152;1;',,;k!  ) &  [     \  |, & #   kÂ&#x2C6;¤Â&#x153;Â?kÂ&#x2C6;Â&#x201C;ÂŁ]Â&#x2C6;°Â&#x2021;

]

GEA â&#x20AC;&#x153;La Corralaâ&#x20AC;?

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LOFTS INDUSTRIALES PARA VIVIENDA, TRABAJO Y OCIO, FĂ BRICA DE AZĂ&#x161;CAR SAN ISIDRO, GRANADA [Propuesta de recuperaciĂłn de un entorno industrial] Juan Domingo Santos, Arquitecto (Granada, EspaĂąa) Palabras clave: multiactividad - territorio - patrimonio industrial InstituciĂłn: Iniciativa mixta privada-pĂşblica jdomingosantos@hotmail.com

[ INTRODUCCIĂ&#x201C;N ] Esta propuesta es una investigaciĂłn acerca de la incorporaciĂłn de programas multiactivos sobre ĂĄmbitos industriales en entornos urbanos abandonados. Se trata de investigar sobre la recuperaciĂłn de un con

 %  kK   ?  K k    # k ?         &,   #   [Â&#x2018;     #      K    K construcciones de un importante valor arquitectĂłnico e histĂłrico, que son demolidas al quedar obsoletas y sin uso. Este estudio muestra que estos entornos industriales pueden ser espacios muy interesantes para albergar programas urbanos mixtos en unas nuevas condiciones que posibiliten una relaciĂłn entre k &   #  k  &   #     @    , K &      K    #      

     & k   @    &  K   K    

#  @ & quedar descontextualizado. ,  &  [   @    

 

  se a cabo tambiĂŠn desde la gestiĂłn privada con programas cotidianos, y no sĂłlo desde la gestiĂłn pĂşblica como se ha venido haciendo hasta ahora, convertidos en museos, auditorios o espacios culturales. Se ha planteado la posibilidad de recuperaciĂłn del patrimonio industrial desde esta perspectiva porque pensamos que una experiencia asĂ­ puede animar a la iniciativa privada a acometer con ĂŠxito otros proyectos similares de industrias abandonadas en contextos urbanos. Es importante en la recuperaciĂłn de estos 

        K ]  kÂ&#x201A;&   Â&#x2018;

]k@     k@        [    K   , K  &  &  K#[&  Â&#x201A;  K Â&#x2020;*Â&#x2020; 

  ? @   k K"   

  ' #[&   [   &

       k@  ?  & k         [    #   

    &    #     

 Juan Domingo Santos

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]

511 [


htmhc

,      K   & [   ? K    & con las nuevas expectativas previstas para este entorno industrial incorporado ya al crecimiento de la " , K   K         &  @% Â&#x2018;

 #  #   K %

,    programas y usos para su recuperaciĂłn surge a partir del estudio de las identidades de un territorio en    #  k K  K       & kK        Â&#x2018; #     



  ' &   K       K   [   &       

 k@#   &?#             

          Â&#x2039;   , cia general al intervenir sobre el patrimonio es desactivar sucesivamente capas de usos hasta alcanzar    K & k & K k    @    

  

          [ @% %

k ?        Â&#x2018;   @   

Â&#x2030;!'+,"Âľ1Â&#x160; '        

k  

k%      @#     K      

  #  1  Â&#x2C6;¤Â&#x153;Â&#x2021;kÂ&#x2039;  Â&#x2018;   

     K  y urbanas, se han desarrollado nuevas tĂŠcnicas involucradas con la identidad de los lugares en busca de iniciativas que impulsen los valores de un territorio. A partir de estas inquietudes se han puesto en  [   #   ?        mapping, consistentes en provocar acciones sobre un [    Â&#x2018; 

          ' mapping tiene un

K#     

 %  #      Â&#x2018;  &Â&#x201A;@ conexiones y programas. Se trata de una acciĂłn que implica la bĂşsqueda de cuestiones relacionadas con los tipos, las actividades, los usos, la historia, y en general todo aquello que tenga que ver con los modos   #   &  @    El mapping    KÂ&#x2122;  

#   [           Â&#x201A; 

  k     

 @ de agrĂ­cola a industrial, y de aquĂ­ a urbano. Es posible plantear la idea de un desarrollo sostenible sobre   

 k   ?

 [       #  @         , ?  &[  overlay mapping es un instrumento de gestiĂłn territorial y de anĂĄlisis que estructura el conocimiento sobre un lugar, mediante el establecimiento    #   &    

 '    #     [, ?   overlay mapping #   & & K  &   [       #          +K @      

 @ &

  & k     

   @          #  '[     &% &  â&#x20AC;&#x153;mĂĄxima utilidad socialâ&#x20AC;?, estableciendo de este modo un vĂ­nculo entre la naturaleza de los suelos y los posibles usos, incluyendo procesos medioambientales y otros de tipo sociocultural. La metodologĂ­a empleada parte del anĂĄlisis de la capacidad de usos de un territorio o un suelo en trans#  

 ?  overlay mapping se emplearĂĄ el procedimiento inductivo para ampliar el   

@ K K k       @  #  #   &  & 

  k #        caracterĂ­sticas y cualidades del lugar. ]

512 [

La determinaciĂłn de los programas en nuestro caso particular surge de las propias condiciones de un 

  #  @%

     [   K    k & ;     K   &    

     del territorio y que los nuevos usos que se incorporen estĂŠn condicionados por estos valores.

Experiencia / Ocupaciones Lofts industriales para vivienda, trabajo y ocio, FĂĄbrica de AzĂşcar San Isidro, Granada [Propuesta de recuperaciĂłn de un entorno industrial]

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[ espacios mediados ]

 ?   

 

1         F     

" ];+@  ?       K  K #   %   #   

@&

    K#[&  Â&#x201A;  &  '   Â&#x2C6;¤£   #     

@% 

 %&    '     &   K k      k k  &  #    #  &  ' K   Â&#x2018; F @  &# K 

K       k @  &     #>     %K K   F  &   @F nave como si se tratara de un patio domĂŠstico o cĂłmo los silos se cubrĂ­an de una espesa vegetaciĂłn K     

 K #         > &          dilatada de la vega con sus cambiantes alturas y colores en los cultivos y las construcciones industriales @    

K& #  #      

 k  prolongaran los movimientos de unos y otras con repliegues cubiertos de vegetaciĂłn. Todo tenĂ­a una escala indeterminada, y en un sentido amplio, cada elemento participaba de una serie de relaciones que le & Â&#x201A;  !K &  @  

 #  k  K   k sentir su historia y el paso del tiempo, pero sobre todo percibir que las cosas convivĂ­an entre sĂ­ de una #  k  K 

@Â&#x2018; &

  k K 

 @%&   F   k@         

 y descubrir por mi cuenta las posibilidades que aquel ĂĄmbito me brindaba.     ?#      k@    @K    &    @ ?@  &          k@&   @%& K      K  &    # &, [K @   K    & 

  @& trucciones industriales en detrimento de los demĂĄs elementos considerados como secundarios, asĂ­ que empecĂŠ a descubrir los equĂ­vocos de aquel territorio y a pensar en ĂŠl de manera menos autĂłnoma y mĂĄs vinculada a las relaciones que pudiera establecer. +   

   #[&     @K     &   

  ? KÂ&#x201A;% %    K  #  , @  & # K     k  @&   %  @librio en el que se encontraban, una actuaciĂłn mal encaminada podrĂ­a deshacer el encanto y acabar con  #   1    

 & &%     &             @  K   #       K&  los amigos incursiones a lugares elegidos al azar en busca de posibles hallazgos que celebrĂĄbamos cuando se producĂ­an con alguna comida improvisada en el lugar del suceso. Otras veces, trasladaba

&

   @ Â&#x161;             

 de reivindicar el emplazamiento elegido. Esta acciĂłn democratizadora del territorio supuso su liberaciĂłn   

#[&     F #    %&       +  @ #   &    K    

 K      k ?       k    @     ;    ?   @    k  &?    

 K #k#           @ Juan Domingo Santos

Ă­ ndice

]

513 [


htmhc

!     #[&  

@&  3     #[&     &   k@       

K  #       k @ &  interesante pues permitĂ­a mĂşltiples apreciaciones de aquel escenario. Con el tiempo lleguĂŠ a estar cada vez mĂĄs convencido que tener sentido histĂłrico y patrimonial no impli &    K   @    &  %

K       [  k     [  k    @    &     % % k   lugar, una visiĂłn mĂĄs amplia que la dimensiĂłn concreta de lo observado. De acuerdo a esta idea llevĂŠ a la prĂĄctica una serie de experiencias que me permitieron ampliar la nociĂłn que tenĂ­a de los lugares, rela  [      >  ?         [#  ?    @  

   & &    && #     la recuperaciĂłn de la antigua torre alcoholera para ocuparla como estudio. 1K        #     Â&#x2018;     

 k como agrupar un elevado nĂşmero de personas a las que se encomendaba una serie de actividades (co  k    [Kk K K wk  K    K    k          &   

 

  k suelo en relieve de aparatos sanitarios de porcelana blanca. G  Â&#x2018;        

K   [&   &

@  [&        K[&    &         

     #[&    #  k & & +   k     %#        @Kk   &  k   *    K  K      & #   [Z  

    K &   &  %K k #    [ Â&#x2018;  @    #   

   k [k  &    k @    &         &   damente el mismo territorio de distinta manera 3        & ? ?!      

  ?        #   %   @ &%    mĂĄquina y al sentido en que circulaba.

]

514 [

;  Â&#x2018;         

@  &#    '   K&  &?#  #

@#[&   & %   F k  F  K& %   #  

Â&#x2030;'Â&#x2020;;**<3+',>1\1Â&#x160; ,  K        ;   ; *         

  @        ? %         " '  @    k%  & k K [ &

  ? Lofts industriales para vivienda, trabajo y ocio, FĂĄbrica de AzĂşcar San Isidro, Granada [Propuesta de recuperaciĂłn de un entorno industrial]

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[ espacios mediados ]

  & K        Â&#x201A;       k       k @     #     &       '  

 K Â&#x2020;*Â&#x2020;k   &    K Â&#x2018;   Â&#x2039;@    k%Â&#x2018;               k 

    @    #    @ ] k @ Kk   #  ]k@%   K     ,           Â&#x2018;  #    &  k &       ?       &  rritorio. Las antiguas construcciones de San Isidro se renuevan para albergar en su interior usos pĂşblicos   %

 k     k   k    #       ,     [ &

k  % ; 3    

 K  } k#   [   @  K  otros intereses urbanos. ' [ &

@ Â&#x201A;     [             

#   ,       #  [ &

 K  K  } @%@       &     #      ' 

    @  #[&     

        %  K?      ,    

 k     

    Kk    Â&#x2018;   k  #  K   K?    #   La actuaciĂłn sobre el recinto concilia la memoria del lugar, la identidad del territorio y las expectativas  &[ &

k K   &  

      @      K k          de la memoria geolĂłgica e histĂłrica de un suelo que ha sido tradicionalmente explotado por la actividad agrĂ­cola, y que ahora amplĂ­a sus expectativas. La incorporaciĂłn de estos suelos al espacio urbano de la ciudad supone aĂąadir un tipo de rentabilidad nuevo en unas condiciones tambiĂŠn nuevas, lo que implica    &    #      ,     

         K    Â&#x2018;

 | # Â&#x2018;plotados agrĂ­colamente, ahora lo harĂĄn incorporando la rentabilidad y los intereses propios de la ciudad. ,         K    #    #[&   ;* 

               ] # , antiguas construcciones de San Isidro serĂĄn recuperadas para albergar en su interior usos pĂşblicos desti   k       #     ,   [ &

@ Â&#x201A;#[&   #     

             

 k  Â&#x2018;

 #  %&   #  &#        K   &     

   

  [ &

        

          Â&#x2018; #[&  k &   K%  Â&#x2039;        & #  K Â&#x2018;  ,                              sobre el recinto, relacionando la nueva arquitectura con las construcciones industriales existentes y el k& [   K 

    |

1

" *   

1. DeberĂĄ valorar el carĂĄcter de ĂĄmbito en transiciĂłn en el que se encuentra. La intervenciĂłn sobre el re 

  [    @          Â&#x2018;   y los espacios del recinto a las nuevas expectativas del suelo urbano. Â&#x201C;+& [      [     [    K    k#        [  [ &

 #  Â&#x2018;  

Juan Domingo Santos

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515 [


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Maqueta con la propuesta general de intervenciĂłn

Âł+&        @    K  K     k#     @      k     @   k  Â&#x2018;       & 4. La propuesta debe atender a las condiciones generales del territorio, a travĂŠs de una soluciĂłn sos &@#     

   ? K  &   terreno y el subsuelo. ÂŁ,  &     k #         &   deshecho procedente de las actividades para el mantenimiento del sistema. 6. AtenderĂĄ al ĂĄrea patrimonial en la que se encuadra, respetando la volumetrĂ­a existente y las caracterĂ­sticas de las construcciones industriales, de manera que la nueva arquitectura establecerĂĄ como condiciĂłn                #     KÂ&#x2018;   7. La nueva arquitectura no deberĂĄ considerarse aisladamente, contribuyendo la intervenciĂłn a la recu   K    k#    

 

 & k  &mĂĄtica deberĂĄ ser simultĂĄneamente considerada y estudiada. 8. La nueva arquitectura mantendrĂĄ la identidad del ĂĄmbito y las escalas actuales, planteando una adecuada relaciĂłn con las restantes arquitecturas y espacios. ¤+& [   &[ #    Â&#x2018;  k K        1 @"  Â&#x2C6;Â&#x2021; ;    [       ; *   ;         #    sistema constructivo, asĂ­ como la volumetrĂ­a y el carĂĄcter de los espacios interiores. Las ampliaciones  #  @    #   [      

 

     ?     arquitectĂłnicas contemporĂĄneas.

]

516 [

 

    %  %     K  

 @ %

               , #     K    

   @          #    +   k   k  K Â&#x2018; & &     & K  Â&#x2014;KkÂ&#x2018;  [ &     

    @ proviene de la acciĂłn de mover tierras, tan habitual en la explotaciĂłn del terreno agrĂ­cola. La nueva capa #? Â&#x2018;  [      &         k% 

  K   Es interesante pensar que las nuevas construcciones surgen de ciertas implicaciones con las arquitec  Â&#x2018;  ;*     #  ,    Lofts industriales para vivienda, trabajo y ocio, FĂĄbrica de AzĂşcar San Isidro, Granada [Propuesta de recuperaciĂłn de un entorno industrial]

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[ espacios mediados ]

      # 

    k   k  K  &  [ &

      %kÂ&#x2018;  # %        & k   K  

         k   [ &     & #  



 %   

  K     [  K         #  K  # %;*     '     #[&  #   



     

 %        #      K %

'  #

^³£Â&#x201C; w% K     Â&#x2018;    #  k  K k  &  k   @ K  

 K #          ,     

   #       

 K#[&  k    @     

#    Â&#x2018;         reincide en las determinaciones que hace mĂĄs de un siglo se tomaron para intervenir sobre este territorio K   #   ,#     &    K   @   k@ [       |& #        %k     KÂ&#x152;   % [  K   k &      

k   #  k        #    

  &  k  K      ,    @        

#    #   [   [ &

   [    #   [    

      La intervenciĂłn dentro del ĂĄmbito lucrativo se realiza atendiendo a los aspectos generales anteriormente  

,      ?K           #[&  ;* k  @  [[ &

  @ Â&#x201A;k         & k         ;*  La ocupaciĂłn de las antiguas construcciones de San Isidro para usos terciarios de ocio deberĂĄn respetar      [ &

,    # @  & [#        k  ?     &         de la arquitectura contemporĂĄnea. La propuesta de intervenciĂłn concreta se realizarĂĄ una vez que se     K     &    >

          k%

 ^  K w    #     K      k   [       K    # k    arquitectĂłnico de intervenciĂłn habitual en las construcciones industriales recuperadas, y cuyo interĂŠs radica en que la ocupaciĂłn se realiza manteniendo las caracterĂ­sticas espaciales y constructivas del ĂĄm&

  ,K  #           

Â&#x2039;   %

 @         ,    K  K      #   [ &

  &K  k      carĂĄcter industrial del recinto, y de otro, proponer un modelo adecuado a las nuevas condiciones de un Juan Domingo Santos

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]

517 [


htmhc

Maquetas de la propuesta.



  #      #     

 

'Â&#x2018; # %  ;* 

^    %& #  Kw ;  # %  #[&    % ; 3k    #   [       %     ÂłkÂŁ   k  &  K &    Â&#x2018;   # %  ; * '     #   ;*  @ 



 k [#       Â&#x2018;     

@  K     

  ,        % [   & 

& K situada prĂłxima a la torre alcoholera, serĂĄn el origen de replanteo de la nueva construcciĂłn. Ă&#x2030;sta se   &  #  Â&#x2C6; k  &    &       Â&#x201A;       # k K        , [# [ &    % 

 K # K        K  % #[&    kK parcimiento y sombra durante el verano. Su disposiciĂłn le permite actuar como zaguĂĄn comunitario de       # @  [  K   ?  &  , # @      [        las zonas verdes que se extenderĂĄn a travĂŠs de ella hasta el interior del recinto. ,#  K   @           #     &   

k  @   &        #  KÂ&#x201A;       #  #[&  k %  k  k      de un patio interior con ĂĄrboles y una alberca de agua.

]

518 [

'       [  & #      [# &    % K #    k @   &    &#      #  # K 

 &    ,   &

k[# k con altos techos y acabados procedentes del mundo industrial, serĂĄn la caracterĂ­stica comĂşn de estos espacios con un programa versĂĄtil y adecuado a distintas posibilidades. Los accesos se realizan a travĂŠs K &   #[&    k   

 %     [   & & K@K ? #    los plĂĄtanos de sombra. ,    

      [  K#[&   @  

    #  [       @ Â&#x2039; [# %  K    ;*  [ & 

 k  #

    sombras sobre las nuevas arquitecturas.

Lofts industriales para vivienda, trabajo y ocio, FĂĄbrica de AzĂşcar San Isidro, Granada [Propuesta de recuperaciĂłn de un entorno industrial]

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[ espacios mediados ]

'@                 K  ciones

, #    & w

FĂĄbrica de San Isidro La propuesta de recuperaciĂłn de las arquitecturas de la FĂĄbrica de San Isidro viene determinada por los nuevos usos terciarios que albergarĂĄn las construcciones existentes en su interior, contenedores  [  @ &     K     #   &  @    K,    &     #[&   &     @    [&       , K   & ; 3  

       &      k  &   

    & k#       &  

Â&#x203A;     #[&  ;*

^  

  &  k  #   w , K  &  #    #  %   

     ,  &          K    #        @Â&#x2018;   Â&#x2018;    ?   ininterrumpida de patios y galerĂ­as que los conectan. >

  [ &

%

   #       

#[&   en el transcurso del siglo XX. El sistema de crecimiento es muy primario y obedece a la yuxtaposiciĂłn sucesiva de una serie de naves a dos aguas a las que se superponen una serie de torres en altura crean  

  &%&  ) K [  #[&   F#  Fives-Lille, una de las empresas constructoras de la maquinaria de San Isidro, nos muestra una ciudad industrial organizada a travĂŠs de la repeticiĂłn de pabellones industriales K    @ % #  , K ;*     de la yuxtaposiciĂłn de naves dispuestas en dos direcciones. Este crecimiento en paralelo y en perpendi  % K    K  #     Â&#x2018;         F # #  ,     

  Â&#x2018;        #    Â&#x2018;  ;%

   #      

 

       [ k       

 alcoholera, un hito singular dentro del recinto. La intenciĂłn al reproducir este crecimiento es obtener un 

      Â&#x2018;  k #[&      [dose en la actualidad con idĂŠnticos criterios de producciĂłn, sĂłlo que ahora las nuevas naves industriales  [             # k  K @ %          

  K    &  k%      & '   k  

            #  KÂ&#x201A; |     #  #    Â&#x201A;Â&#x2018;k Â&#x2018;  k        k          @ &  #  &   & @     #[&  

 

K   % 

  k#        Juan Domingo Santos

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]

519 [


htmhc

[07] Interior del espacio principal con la propuesta.

el carĂĄcter industrial del ĂĄmbito domĂŠstico y laboral desde el interior de los espacios.

Â&#x2030;>'Z'>'3*1;\*\,*">fZ*1;Â&#x160; !1>Âľ3>+>Âľ")'Â&#x203A;k!k1Â&#x201A;  +   k *  

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1   Â&#x152; 1 Â&#x152;  & Â&#x201A;&   Â&#x152;+  " 1 @   " k;kÂ&#x2C6;¤¤ Publicaciones de la obra Libros: 11k [ K *      k'  1 k+  " 1 @   , #  Z[&  1   ;* ^" w 11k&'FÂ&#x153;Â&#x2DC;!  1 % 

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1

'Â&#x2018;    ELECTA EspaĂąa, Madrid 2000. ISBN: 84-8156-296-3 NIPO: 026-00-011-9 + K ;

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