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"Un fiscal puede y debe hacer mucho por nuestra sociedad" M.ª Angeles Montes, fiscal superior del País Vasco, explica la relación de los jóvenes con la Justicia La fiscal superior del País Vasco concedió a LA CLASE una extensa entrevista en la que hace un repaso a los distintos aspectos que presenta la relación entre los jóvenes de hoy y la Justicia.

SOFIA MORENO, Bilbao Pregunta. ¿Cómo se llega a ser fiscal? Respuesta. Un fiscal es un funcionario público; hay que estudiar Derecho y después preparar oposiciones para ingresar en la carrera fiscal. Luego, prácticas, y finalmente se elige destino dentro de las plazas que el Ministerio de Justicia haya previsto para ese año. P. ¿Algo le ha hecho plantearse la decisión de dejar su profesión? R. No, nunca. Creo que este trabajo, además de muy interesante y hasta apasionante, es muy importante, sobre todo en momentos como los que estamos atravesando, de tanta problemática social. P. ¿Ha supuesto algún problema el hecho de ser mujer en su profesión? R. Prácticamente, no. Al ser funcionario público, el sistema que rige para ascensos y traslados está expresamente previsto, y, en segundo lugar, porque he podido, quizás, beneficiarme de momentos en los que se ha trabajado mucho para que las mujeres podamos acceder a puestos de responsabilidad. En todo caso, puedo decir que al día de hoy, en mi carrera, existe un número mayor de mujeres que de hombres y que la mujer está accediendo a puestos de la máxima responsabilidad. P. ¿Cuántos años lleva ejerciendo su profesión? R. Veintiocho años, aunque antes de ingresar en la carrera fiscal, ingresé también en jueces y trabajé unos meses como juez en la provincia de Zaragoza. P. Y, en todo ese tiempo, ¿podría hacernos un balance entre un antes y un después? R. Durante todos estos años las cosas han cambiado muchísimo. Contamos con más medios materiales. Pero el trabajo se ha ido haciendo cada vez más complicado. Los delitos cada vez son más sofisticados.

Respecto a la justicia juvenil, la evolución ha sido similar a la del resto de los delitos. Quizás lo más destacable es que, desde el año 1998, el fiscal ha asumido la instrucción de los hechos en los que están implicados menores de entre 14 y 18 años de edad. La legislación con relación a los menores también ha cambiado mucho. Es importante resaltar que en la actualidad la justicia juvenil está más organizada y mejor preparada que en años anteriores para abordar esta problemática. P. ¿Qué temas son los que más tratan? R. La responsabilidad penal de los menores comprende a jóvenes entre 14 años y 18 años. Entre ellos, debemos partir de

M.ª Ángeles Montes, fiscal superior del País Vasco. / MÓNICA RAMÓN cuanto a los chicos/as del segundo apartado, en general suelen comenzar desde muy jóvenes (10 a 13 años) a cometer infracciones leves, pero van aumentando en número y gravedad, así pasan de pequeños hurtos a robos con fuerza (en coches, domicilios), con violencia

los últimos años nos encontramos con otro grupo de jóvenes que son denunciados por sus padres debido a que manifiestan comportamiento muy agresivo en casa. Es lo que llamamos “violencia en el ámbito familiar”. Muchos de estos casos están motivados, entre otras

“En la actualidad, la justicia juvenil está más organizada y mejor preparada que en años anteriores” “Es importante que los adolescentes reflexionen y valoren que tienen una larga vida por delante para trabajar y disfrutar plenamente de cuanto y de cuantos les rodean” dos tipos de menores que cometen hechos delictivos: los que viven en un entorno familiar normalizado y los que viven en uno familiar desestructurado o sobre los que no hay ningún tipo de control. Los primeros suelen cometer infracciones de carácter puntual: pequeños hurtos, daños, insultos. En estos casos, si es la primera vez, reconocen los hechos y en casa ya han tomado medidas, podemos archivar el expediente, sin necesidad de acudir a un juicio. Si no reconocen los hechos, tendrán que ir a un juicio. Si el juez les condena, se les impondrá una medida, normalmente la realización de “trabajos en beneficio de la comunidad". En

(tirones de bolso, incluso con empleo de navajas para intimidar). Cuando cumplen los 14 años de edad y siguen cometiendo delitos, es necesario imponer medidas más estrictas: libertad vigilada, unido a ciertas obligaciones, como asistir a un centro formativo, programas para prevención de consumo de drogas, adecuada estructuración del tiempo libre, asistencia a centros de día, donde realizan actividades educativas y laborales de lunes a viernes y de 9 de la mañana a 7 de la tarde; internamiento en centros de reforma, donde permanecen durante el tiempo que sentencie el juez, con permisos por buen comportamiento en el centro. En

causas, por el consumo abusivo de drogas, haciendo insoportable la convivencia familiar, por lo que los padres se ven obligados a denunciar la situación. P. ¿Qué consejo daría a los adolescentes que están al borde del delito? R. La comisión de un delito está relacionada con el entorno en que se mueve el adolescente. Es importante que reflexionen y valoren que tienen una larga vida por delante para trabajar y disfrutar plenamente de cuanto y de cuantos les rodean. El único y mejor consejo que les puedo dar como fiscal y como madre que también soy, es que acudan a sus padres, profesores y en última instancia a las instituciones,

porque sin duda van a encontrar el apoyo que necesitan para desarrollarse adecuadamente como personas. P. ¿Y a los que quieren convertirse en fiscales? R. Lo primero que quiero decirles es que esta carrera puede llegar a generar mucho desánimo; unas veces, porque no puedes hacer nada, y otras, porque todos los esfuerzos que has hecho para dar la respuesta que has creído más adecuada, o bien no han servido de nada o han servido de muy poco. Pero, al mismo tiempo, también resulta muy gratificante cuando ves que en algunas de las situaciones conflictivas en las que has debido intervenir tus medidas han sido eficaces, que han servido para que el autor de un hecho delictivo responda del mismo ante la víctima y ante la sociedad; cuando has conseguido que un adolescente que se hallaba en situación de abandono se logra integrar en un ambiente familiar adecuado. Dicho esto, que sepan los jóvenes que el fiscal es un servidor público y que, como tal, y lógicamente en el ámbito de sus competencias, puede y debe hacer mucho en la sociedad y para la sociedad; por ello, el consejo sería que estudien y se preparen bien, porque la sociedad en la que vivimos necesita de personas a las que recurrir en la confianza de que sus problemas van a tener un tratamiento jurídico serio y adecuado.

LA CLASE  

Periodico colegial, para el concurso del Pais de los estudiantes

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