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Orquesta

Sinf贸nica

Provincial

de M谩laga 60 aniversario






Orquesta Sinfónica Provincial de Málaga

director titular

Francisco de Gálvez

presidente honorífico

Salvador Pendón Muñoz

diputado del área de cultura y educación

Fernando Centeno López director del área

Javier Becerra

Ollerías, s/n •  29012  Málaga tel. 952 133 950  fax 952 133 983 www.dpm-cultura.org

Agradecemos a Joaquín Claudio Kraus, violonchelista y miembro de la Junta directiva durante años de la Orquesta Sinfónica, su generosa aportación de material gráfico para la presente edición.


60 Aniversario Orquesta Sinf贸nica Provincial de M谩laga







Desde su creación en 1945, la Orquesta Sinfónica Provincial de Málaga ha llevado a cabo una brillante trayectoria, jalonada por innumerables conciertos, en la provincia y en diferentes ciudades del país, con los que han dado muestra del talento de sus músicos, de sus diferentes directores y de los renombrados solistas, como Alfredo Krauss, Montserrat Caballé o Rosa Faria entre otras figuras, que han participado con la OSPM que actualmente preside Mauricio Sánchez y que Francisco de Gálvez tutela con su batuta. Pero en la celebración, de este sesenta aniversario, me gustaría destacar y reconocer la meritoria e importante labor que ha desempeñado la Orquesta en su vocación de difundir la música y de acercarle, a las generaciones más jóvenes, el conocimiento y el disfrute de la variedad y de la riqueza expresiva de un arte a través de los conciertos didácticos que ha ofrecido. Una labor que, junto a la formación y al apoyo de nuevos valores, definen el espíritu y el trabajo de la Orquesta. Por todo ello, como presidente de Diputación, felicito a los profesionales que componen la Orquesta y les ánimo a continuar con su necesaria e importante labor de extender el valor cultural de la música para que todos los ciudadanos y ciudadanas puedan disfrutarla. Salvador Pendón Muñoz Presidente de Diputación de Málaga




Fotograf铆a de la primera Orquesta, fundada como Orquesta Filarm贸nica en 1945.


1945 Don Pedro Gutiérrez Lapuente. Primer director y fundador de la Orquesta Sinfónica de Málaga. Director titular entre 1945 y 1965.

Acta fundacional de la Orquesta Sinfónica, con las firmas de Don Juan Temboury, Don Salvador Rueda y Don Pedro Gutiérrez Lapuente, el 6 de noviembre de 1945.






Manuel Carra, que hoy da nombre a uno de los Conservatorios de Música malagueños, actuó por primera vez con la Sinfónica en 1947.

Luis Sánchez Fernández (1907-1957), profesor del Conservatorio que también fue subdirector de la Sinfónica, llegó a dirigir ocasionalmente algunos conciertos.

Uno de los primeros autocares que usó la orquesta para sus desplazamientos.

Venta del Túnel, camino de Antequera, en 1950. De izquierda a derecha y de abajo arriba: Camilo Díaz, Antonio Carmona, Francisco Martín, Fernando Ruiz, Joaquín Claudio, José Heredia, Manuel Ramos, Agustín Guardeño, Vicente Ancos, Manuel Salinas, José Muñoz, Luis Chova, Francisco Ruiz, Frncisco Vallejo, Pedro Gutiérrez, María Gracia Fernández, María Sánchez, Blas de Alva, Elena Cuñat, Antonio Fernández, Alfonso Jurado, José Sarasúa, Joaquín Pastor y José Nadal.




¡Qué temporada la del 51! .

Debut del pianista Horacio Socías en 1951.


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En los jardines de la Alcazaba, el 15 de agosto de 1953.

Concierto de Aranjuez, en 1954, con Francisco Gonz谩lez y Don Pedro. Asisti贸 el Maestro Rodrigo.

En el Aula Magna de la Universidad de Granada, el 14 de marzo de 1955.


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En el Patio de la Aduana en julio de 1960.

Od贸n Alonso con la Sinf贸nica en1957.

Inaugurando las Cuevas de Nerja en 1960.

Rafael Fr眉hbeck de Burgos en M谩laga, 1961.


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Daniel Stirn, director del Ballet de Paris en febrero de 1961, con la Sinf贸nica en la Sala del Conservatorio.

El oboista Miguel Quir贸s, en noviembre de 1964.

El director Vicente Spiteri, en el Antiguo Conservatorio Mar铆a Cristina en 1965.


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Con «Doña Francisquita» en el río Darro, Granada, 1965.

Rosa Faria, solista de violín que comenzó sus visitas a Málaga con el concierto de Beethoven en 1948.

Quinteto de solistas de viento de la Orquesta. Juan Villareal, Manuel Amador, Francisco Puyana, José María Puyana y José González.

Tres generaciones de la familia Claudio llegaron a tocar simultáneamente en la Orquesta.


1965-1989 segunda etapa de la orquesta 14

Don Perfecto Artola Prats es director titular entre 1965 y 1977.

Procedente de Castellón, llega a Málaga en el año 1931 y es titular de la Banda Municipal de Málaga desde 1944 hasta 1974. Durante doce años, también se hace cargo de la direccón de la Orquesta.

Dibujo de Jorge Lindell que acompañaba los programas de la temporada 1965-66.


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Perfecto Artola dirigiendo la Sinf贸nica en el Antiguo Conservatorio.

El pianista Alfredo Gil. El 24 de enero de 1974. Dirige Perfecto Artola en el nuevo Conservatorio de El Ejido.


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Recién construído, el nuevo Conservatorio Superior de Música de El Ejido se convierte en la sede de la Orquesta Sinfónica.

Don Pedro vuelve a hacerse cargo de la orquesta entre 1977 y 1980.

Convocatoria multitudinaria de la Orquesta en la sala Sala Falla del Conservatorio Superior de Música. Preside en esta época Don Francisco de la Torre.


Llega Octav Calleya 1980-1990

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El maestro Calleya se mantendrĂ­a como titular hasta la temporada 198990.

El primer Carmina Burana en el Conservatorio Superior de MĂşsica.


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6 de abril de 1987. La Orquesta Sinfónica inaugura el Teatro Cervantes. En este período, Pedro Aparicio es el Presidente de la Orquesta.

Manuel Chaves es presidente de la Junta desde 1989

Durante los 80 la orquesta se mantiene gracias al apoyo de la Diputación de Málaga, la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento.

en 1986 la orquesta traslada su sede al Teatro Cervantes.


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Nuestro recuerdo a Gonzalo Martín Tenllado, primer trompeta de la Sinfónica desde muy joven. Gonzalo ejerció de secretario técnico desde 1978 a 1988 y fue presidente durante la temporada 89-90.

La Orquesta Sinfónica ofreció las 9 sinfonías de Beethoven en el XXX Festival de las Cuevas de Nerja, en julio de 1989, bajo la dirección de su titular, Octav Calleya y con la colaboración de la Coral Santa María de la Victoria, dirigida por Don Manuel Gámez.


1989-2005 la orquesta continúa 20

En 1989 la orquesta retorna al Conservatorio del Ejido. Son momentos de incertidumbre. En 1990 es elegido Presidente de la Orquesta Don Salvador de Alva, quien será nombrado director titular en el siguiente año, puesto en el que permanece hasta 1994. A partir de 1991 y hasta nuestros dias, la Diputación de Málaga se hace cargo en solitario, del proyecto de la Orquesta Sinfónica.

Salvador de Alva, fundador, presidente y director.

Las demás instituciones hasta la fecha colaboradoras abandonan el apoyo a la Sinfónica en favor de la nueva Orquesta Ciudad de Málaga, que debutará en 1991.

Diputación de Málaga, unica institución que mantiene su apoyo a la Orquesta


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Patricio Medina, Trompa.

La promoción de los valores artísticos locales siempre ha sido un compromiso de nuestra Orquesta Francisco Javier García Moreno, guitarra.

José Felipe Díaz Álvarez-Estrada, piano. José María Puyana, clarinete.


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Premio del Ayuntamiento de Mรกlaga a la mejor labor musical en 1990.

Nimes, Francia, en abril de 1991.


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Alberto Cuevas es nombrado Presidente de la Orquesta en 1992.

Don Pedro recibiendo la insignia de oro de la Orquesta Sinf贸nica en el concierto de celebraci贸n del 50 Aniversario, en presencia de Luis V谩zquez Alfarache, Diego Maldonado y Alberto Cuevas.


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Francisco Martínez Santiago

Francisco Martínez Santiago fue director titular de la Sinfónica en dos períodos comprendidos entre los años 94-96 y 97-99

Juan Ignacio Fernández Morales interpreta el concierto «Emperador» de Beethoven bajo la batuta de Martínez Santiago


Francisco de Gálvez El actual director titular de la Orquesta llega a la sinfónica en 1999. La Orquesta traslada su sede al Centro Cultural Provincial de la Diputación de Málaga en ese mismo año. La Diputación apoya firmemente la actividad de la Orquesta.

Concierto de inauguración del Centro Cultural Provincial. Carlos Álvarez y Francisco de Gávez.

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con Vicente Amigo, en la Luna Mora de Guaro

La Orquesta dedica una buena parte de su programación a la Provincia de Málaga.Prueba acústica previa al concierto con el pianista Angel Sanzo, en Ronda

Actuación en el teatro Alameda. XII Festival de Cine Fantástico de la Universidad de Málaga


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Mauricio Sánchez es el actual Presidente de la Orquesta, toca la viola en la Sinfónica y fue elgido tras el inesperado fallecimiento de Alberto Cuevas en 2002.

En el Centro Cultura de Calle Ollerías

Fernando Centeno López, Diputado de Cultura y Educación

En el Teatro Cervantes, en 2005


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EL EJE DEL MUNDO Doliera a veces celebrar la vida, si fueran ellos, la vida, y su medio propio, el tiempo, nada más el signo de una ofuscación. Todos los orígenes son humildes, pero si hubo en su centro una vocación, un destino, el discurrir parece entonces responder a una razón oculta y actuante, que retrospectivamente ilumina ese origen con trazos de fundación mítica, de paraíso. Fue justamente el estar yo destinado a la música —destino que todo el mundo comparte, aunque no lo sepa—, lo que abocó a mi padre a buscar para mí un formato especial y compatible con la formación gene­ ral, y, así, a aconsejarme cursar el bachillerato nocturno, allá en Martiricos, donde los vagidos de la banda de cornetas y tambores se oían no sólo en el prólogo de la Semana Santa, sino durante todo el año. Los jueves por la noche, un cuarto de hora antes de que el reloj diera las once, me llevaban en motocicleta a la inmensa Sala Falla del Conservatorio, durante muchos años hogar de la Orquesta, telón que era entonces velo de un templo cotidianamente rasgado para la irrupción del arte, de la borbotante luz derramada del arte. Pues yo no podía sospecharlo, pero me llevaban a un desbordamiento de luz en esa transposición de los jueves que me permitía presenciar, nocturnales, los últimos minutos, siempre difíciles, inflamados de urgencia, del ensayo general, el que inmediatamente precedía al concierto del viernes. Tenía yo los ojos más abiertos para la campanada esplendorosa, para la espumosa ola de armonías verdes, rojas, amarillas, resueltas finalmente en el azul de la última nota extinguida, Argos de los mil ojos las butacas vacías expectantes. Era llegar y, una vez resuelto el laberinto de pasillos y corredores internos -trascoro de neón y oficina muda- recibir el impacto relampagueante de la Orquesta iluminada al entonar los primeros compases de una Séptima de Beethoven —Manolo Amador desgranando cuatro notas mágicas— envuelta en la honda penumbra de la sala, a su vez envuelta en el silencio cósmico de la noche. Cósmico, sí, pues el Conservatorio, con su arquitectura de nudas aristas, inmenso cubo plantado sobre la eminencia no rocosa de El Ejido, era el eje de nuestro mundo y de todo el cielo estrellado que sobre él iba rotando. Dentro de aquel blanco ortoedro mítico palpitaba la Orquesta como fuego no abrasante para las almas allí congregadas, de un dorado translúcido entrañable, undoso, llano de ascua de carbunclo o alto de llamarada súbita —incendio colosal en fanfarria de los trombones de lustroso pabellón. Un mar para las orillas tersas de cada butaca carmesí en la que abandonar una espuma o un grano de sal redentora. Eran Octavio, Gonzalo, Martínez Santiago, Gálvez, Leiva, Herrera, Salvador de Alva, Baena, Ruiz Font, Joaquín Claudio, Richarte, tantísimos otros, esferas para una conjunción distinta, para una nebulosa de estremecimientos eléctricos, de incandescencias primeras, como de estrella en formación. En el Conservatorio vimos dirigir, sangre erigida de exaltados, a Pedro Gutiérrez Lapuente, don Pedro siempre por ser ya desde mucho antes paradigma de una autoridad, y a don Perfecto Artola, el anciano dios tonante de los músicos de la Banda Municipal que copaban la arriscada y gloriosa sección de vientos; a Manuel del Campo, en alguna iglesia y en los festivales de la Cueva de Nerja; mucho más a Octavio Calleya, bajo cuyas órdenes, ya como penúltimo violín segundo, me fueron revelados los orbes del tiempo, Beethoven y Brahms y Tchaikovsky, también Wagner, del que recuerdo una Marcha fúnebre de Sigfrido con golpe de timbal excéntrico y lágrimas de furia. Que esta orquesta nuestra, invicta en el pasado ante tantos gestos de ingratitud, de ignorancia llana, de olvido, de desdén incluso, ante la impuntualidad de los dineros difíciles de la perduración, siga en pie otros sesenta años al menos, sesenta o sesenta mil, acogida hoy bajo el manto protector y amigo de la Diputación Provincial, sostenida siempre por la irrenunciable voluntad de unos pocos, dispuesta y vibrante, como vive en la memoria, para la tan necesaria resurrección de la esperanza. Francisco Martínez González

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En el 60 aniversario de la «Orquesta Sinfónica de Málaga»

Con gran placer me sumo a la conmemoración del 60 aniversario de la «Orquesta Sinfónica de Málaga», hoy en plena madurez como «Orquesta Sinfónica Provincial de Málaga», apadrinada por la Excma. Diputación Provincial. Mi relación con la Orquesta se remonta a mi etapa malagueña como catedrático de Estética e Historia de la Música del Conservatorio Superior de Música de Málaga, etapa fructífera y entrañable como pocas, entre los años 1978 y 1983. Ahora que las actividades musicales en Málaga son, afortunadamente, una espléndida realidad , conviene recordar el protagonismo que la Orquesta comenzó a tener en el periodo citado, cuando los recitales y conciertos se reducían a la mínima expresión. Mis recuerdos se vuelven a la figura del colega y amigo Gonzalo Martín Tenllado, verdadero impulsor de la nueva etapa de la Orquesta que él inició por aquellos años y que fue el origen de su madurez actual. Seguí con Gonzalo las dificultades, obstáculos, malentendidos y resultados que siempre aparecen en cualquier empresa desinteresada y altruista como era la de relanzar la Orquesta y ponerla al servicio de la sociedad malagueña. Gonzalo era en este momento la fuerza ejecutiva del otro díscolo impenitente y entrañable, D. Pedro Gutiérrez Lapuente, y ambos fueron escuchados y apoyados por el entonces Presidente de la Diputación, Francisco de la Torre, haciendo posible el relanzamiento de tan hermoso proyecto. La Orquesta Sinfónica de Málaga se convirtió así en un motor de actividad constante y regular, y en una de las pocas orquestas andaluzas existentes en esos años. También asocio este dinámico periodo con la creación del «Aula de Música Rafael Mitjana», que propiciamos en la Universidad malagueña, Aula que vino igualmente a colaborar con la Orquesta y a contribuir con una programación regular de recitales y conciertos que tenían como objetivo la recuperación del patrimonio musical andaluz y de sus protagonistas andaluces, y la Orquesta es un importante patrimonio. De entre esas actividades del Aula quiero recordar, por ejemplo, la programación y grabación por esos años de la obra completa para piano del ilustre malagueño , fundador del Conservatorio, Eduardo Ocón, a cargo de la entonces profesora del Conservatorio, Gloria Emparan. Estas actividades venían a sumarse así a la meritoria labor de la Sociedad Filarmónica de Málaga, prácticamente la única institución de una cierta estabilidad y regularidad musical. Desde la perspectiva actual, fueron tiempos heroicos, por qué no decirlo. Los conciertos escolares, la colaboración con los profesores y alumnos del Conservatorio que tenían la oportunidad y posibilidad de contar con la Orquesta, vinieron a demostrar la bondad y necesidad de la Orquesta Sinfónica de Málaga en esta nueva etapa de renovación musical. La Orquesta se convirtió, por ejemplo, en el vehículo que hizo posible las varias ediciones del Festival Picasso y, por mi parte, las notas a los programas de los conciertos de la Orquesta que se me encargaron estaban redactadas con la pasión por convencer a los políticos, a la sociedad en suma, de la importancia de la música o, lo que es lo mismo, de la importancia de la Orquesta para Málaga. Por todo ello no puedo menos que sumarme con orgullo y emoción interesada a esta efemérides, porque la Orquesta Sinfónica de Málaga tuvo un importante protagonismo en mi experiencia personal y vital y, lo que es más importante, en este renacimiento de la música en la sociedad española y malagueña, protagonismo que se ha acentuado con el paso de los años y que la realidad musical actual no puede en ningún caso ignorar ni, mucho menos, olvidar. Antonio Martín Moreno Catedrático de Hª de la Música de la Universidad de Granada


60 Aniversario de la Orquesta Sinfónica de Málaga

Una de las realidades más importantes, musicalmente hablando, del siglo XX en nuestra ciudad es la creación de la Orquesta Filarmónica de Málaga —no olvidemos que nace con ese nombre ésta que como Sinfónica Provincial cumple ahora sesenta años— verdadero empeño personal desde que llega aquí como profesor Especial de Solfeo del Conservatorio Profesional de Música y Declamación, D. Pedro Gutiérrez Lapuente para incorporarse a su claustro a comienzos del curso 1945-46. Encuentra pobre el panorama del centro con matrícula escasa y vida lánguida; un buen tono social en la Sociedad Filarmónica y aparente solidez de cultura musical; un Teatro Cervantes que había conocido brillantes temporadas, especialmente de género chico, zarzuela y ópera; y la frustración de intentos anteriores para crear una orquesta más o menos estable. Sin embargo, Gutiérrez Lapuente superando inconvenientes —el de los propios músicos profesionales entre ellos— persiste en su intento «reformista» para el desarrollo del Conservatorio (D. Pedro Megías será director a fines de 1946 y el propio D. Pedro Gutiérrez secretario a principios de 1947) como ilusionado en crear esa Orquesta que por fin se presenta en público en febrero de 1946 bajo su batuta y con Leopoldo Querol como solista al piano, en la que ha puesto sus aspiraciones, una Orquesta «en consonancia con el rango de la ciudad y también a la categoría que en el orden turístico está llamada a alcanzar Málaga» (¿Fue un visionario sesenta años atrás el maestro Gutiérrez Lapuente?) No se trata en estas cortas líneas de historiar a la actual Orquesta Sinfónica, orquesta malagueña y hoy con mucha juventud en sus atriles —alguien debiera hacerlo en un futuro— con sus luces y sus sombras, ya sexagenaria, a la que pertenecí casi desde sus inicios desempeñando múltiples cometidos hasta mi reciente «defenestración» como comentarista de sus programas. Ello no obsta a mi reconocimiento y le deseo larga y fructífera vida, sumándome con gusto a la conmemoración de estos primeros sesenta años. Termino con un recuerdo al fundador maestro Pedro Gutiérrez Lapuente transcribiendo aquellos versos que le dedicara Luis Cambrenero en su libro «Cimas de Málaga y algunas otras béticas» (Madrid 1950) publicación que acordó la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo y editada por el personal de Obras Públicas de Málaga. Dice así: ¡Qué noble aspiración es la que guía a ese bello conjunto que formaste!… ¡Qué noble aspiración, y qué contraste con esta vida actual de felonía!… Todo el fervor de fantasía, toda vuestra labor, quizá no baste, para en estos momentos dar al traste con la ruindad de afanes que hay hoy día… Mas la música el alma nos depura, pues sus acordes son ecos divinos; y algo ha de conseguirse, por ventura, con melodías, trémolos y trinos de ese conjunto, que es, ¡todo hermosura, porque tiene hasta rostros femeninos!… Manuel Del Campo Y Del Campo

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LENTO CANTABILE PARA UNA ORQUESTA INJUSTAMENTE TRATADA

En una de las carpetas que en mi archivo guardan materiales malagueños de distintas épocas y disciplinas, hay un legajo que simplemente dice: «Genuina, vera Orquesta Sinfónica de Málaga». Está escrito en tinta azul -puede imaginarse el lector el número de años que tienen sobre y tinta, pues llevo más de 30 utilizando el bolígrafo para casi todo-, y la letra es absolutamente impersonal, garrapatosa, como fruto del diseño de una plumi­lla marca «La corona» pésimamente utilizada por el aprendiz de archivero que yo era. Pero es mi caligrafía de entonces y la amo. La amo porque eran días de inocencias azules, noches de volar con la mente más allá del sueño transportado por la luz de la Farola, cuyo haz abanicaba cíclico y constante mi cuarto capuchinero encendiendo los ojos del abuelo Julián, serio, barbado y de azul pastel en la fotografía iluminada que le hizo Muchart, el carísimo fotógrafo de la plaza de la Constitución de primeros de este siglo.

En el sobre, que muy recientemente hube de sustituir por otro dado su lamentable estado de conservación, han dormido años y años, amorosamente desde luego, un programa y una fotografía. Del prograna diré que se trata del que anunció el primer concierto de la Orquesta Sinfónica de Málaga en el Real Conservatorio María Cristina de la romántica plaza de San Francisco, y de la fotografía, que en ella están —y yo los evoco desde mi memoria del niño que era— Pedro Gutiérrez Lapuente, su fundador y primer director, rodeado de quienes con él emprendieron hace ahora cincuenta años la hermosa, prometedora y en Málaga difícil aventura, de la creación de su primera gran orquesta estable, la Sinfónica de Málaga. Probablemente —y lo entenderé— escape a las actuales generaciones la importancia de aquel suceso, pero si añado que en 1945 todavía estaba Málaga sumida en la cultura de la cartilla del racionamiento, haciendo colas para adquirir artículos tan simples como carbón, petróleo o leche; que los hombres, para comprar tabaco, necesitaban obtener previamente un carné de fumador de Tabacalera; que había restricciones eléctricas y que en medio de una proyección cinematográfica se estropeaba el grupo electrógeno y los espectadores, iracundos, mentaban la madre al dueño del local por haberles interrumpido una canción mexicana de Tito Guizar; que en aquella ciudad de postguerra no había gusto para nada porque, todavía, nadie estaba dispuesto a desvestirse de sus lutos recientes; que había, además, una única biblioteca pública, la Miguel de Cervantes, mientras que distintos edificios de calle Larios, de la rotonda del mismo marqués y de calle Atarazanas, mostraban en sus carnes arquitectónicas las heridas de la metralla aérea o del fuego opositor. Era la ciudad en la que mayoritariamente sus gentes languidecían en un presente incierto y ante la perspectiva de un futuro todavía más incógnito. Ambiente ciudadano nada propicio a la actividad cultural, la élite sólo tenía dos centros veteranos para satisfacer sus encuentros con la pintura y la música. Eran, respectivamente, la Sociedad Económica de Amigos del País y la Sociedad Filarmónica de Málaga. Y si uno era —como entonces quien esto escribe— un chavea de diez años, ni el padre de Pepito le dejaba entrar a la Económica cuando había exposiciones de desnudos de Apperley, ni Pura y Fernando, marido y mujer además de conserjes del Conservatorio, a los ya famosos conciertos de la Filarmónica.

Y miren que de uno tiraba con fuerza ya, entonces, la música del Conservatorio María Cristina…

Era una sala de rara y decadente belleza que parecía pertenecer a otro mundo, cultura y comunidad distinta en la que estaba inserta. De leve y tenue atmósfera a cerrado, con un lejano tufillo a naftalina, y denso perfume femenino, sus sillas de altos respaldos de madera torneada y culeras de rejilla de trenzado de bejuco, y su techo parnasiano como de gigantesca caja de pasa para la exportación, ay, con «La Aurora» y «El tocador de Venus»pintados por Denis, y sus rotos espejos de la antesala o fumador estallados durante los terremotos de 1884 y pintados por Nogales para disimular sus fisuras con el arte galano de sus flores, eran, para un niño soñador y distante como yo, el sombro mismo.


Como habrán entendido, se trata de recuerdos míos entrañables que no pido que nadie comparta, pues son tiempos vividos por uno mismo y pertenecen a la intrahistoria personal de esa otra historia general que los do­cumentalistas escriben de forma paralela incorporando, más que latidos y acentos, fechas e interpretaciones que mucho después la sociedad les paga, entre asteriscos y paréntesis, recordándoles a pie de página. Los míos son, sin duda alguna, recuerdos azules de añiles gaviotas despistadas sobrevolando el barrio de Capuchinos como tras no sé qué raras pesquisas ni azares. Y la historia general que se escribía en tanto la intrahistoria iba pasando, estoy convencido que nunca va a referenciarse. Años míos como de tantos otros muchos malagueños de mi generación, a Málaga se la amaba aún teniendo en cuenta sus carencias. Por eso, cualquier innovación, cambio o aventura tenía -en los niños advertidos y jóvenes despiertos al menos- la magia de lo distinto y lo nuevo. Y como en aquel ambiente y en las citadas circunstancias lo único nuevo y grato que sucedió en 1945 fue el nacimiento de la Orquesta Sinfónica de Málaga, y puesto que niño entonces y con los atavíos de domingo mi padre me llevó al segundo de los conciertos inagurales, con el pianista Leopoldo Querol como solista en el Concierto no 3 en do menor, op. 37, de Beethoven, y el Concierto no 2 en do menor op. 18 de Rachmaninoff, aquel 12 de de febrero del año siguiente, el recordarlo ahora me inunda de la luz azul de entonces y me sobrevuelan, de nuevo, las gaviotas de que hablaba. No lo puedo remediar. Lo que a mí me pasa con Málaga es de enfermedad: todo lo que a ella concierne me puede, todo lo que que ella entorna, guarda y custodia me domina. Y ¿cómo no iba mi memoria a tener una especial celdilla para custodiar los recuerdos de la Orquesta Sinfónica de Málaga si su descubrimiento para mí fue paralelo a la revelación de la música. Creo que si todavía soy capaz de recordar parte del allegro molto de la Sinfonía en sol menor k. 550 de Mozart, es porque la oí, apretándome la mano mi padre y transmitiéndome una blanda sensación de amor, protección y comunicación de arte, aquel día del mes de febrero de 1946. En ocasiones posteriores —Madrid con Argenta, Barcelona con Iturbi, Málaga con Cassadó, Munich con Alicia de la Rocha— sentí la música, pero ya era distinto: aquel niño había desaparecido con las gaviotas azules. Cuando en el programa del primer concierto de mis doce años leo una y otra vez —conjunción difícil de olvidar— Sociedad Filarmónica de Málaga, patrocinio del Ayuntamiento, Leopoldo Querol, Orquesta Sinfónica de Málaga, Pedro Gutiérrez Lapuente, y en la foto de mi archivo a la gente entrañable que hace medio siglo se unió a la primera aventura musical seria de los modernos tiempos de Málaga, uno cree que la página, de arte y ciencia musical que entonces se inauguró y que todavía suena, mereció la pena. Mereció la pena entonces, desafiando los modos y las modas —un reto directo a la Málaga de las mil tabernas y una sola li­brería—, como merece hoy, porque se lo tiene bien ganado, el homenaje de la Málaga musical que durante medio siglo ha seguido su dificultosa y a veces nada grata andadura. Creo que el ensayo reformista que recién llegados a la cultura musical malagueña experimentaron no hace mucho, con invitación expresa a que la agrupación renunciara a su propio apellido para mejor identificar a la que con generosos millones iba a crearse, no va a poder destruir la intrahistoria tantas veces mentada aquí. Podrá, sí, intentar torcer o desviar la línea del discurso histórico. Pero destruir, nunca. Ni a los hombres que hace casi medio siglo tuvieron las agallas suficientes para demostrar que en Málaga era posible el sueño de la música culta, ni a cuanto significó el sentido de renovación musical estética que impulsó su nacimiento. Julián Sesmero Texto cedido por cortesía de Julián Sesmero y Joaquín Claudio Kraus escrito originalmente para su libro «Orquesta Sinfónica de Málaga: sus primeros 50 años»

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Felicitaciones 60 aniversario de la Orquesta Sinfónica Provincial de Málaga

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Es una verdadera satisfacción poder celebrar el 60 aniversario de la creación de la Orquesta Sinfónica Provincial de Málaga. En el actual panorama de las formaciones sinfónicas andaluzas y españolas, esta orquesta destaca con luz propia por su veteranía y logros artísticos. Seis décadas dedicadas a la difusión de la música, a través de todos los géneros, es un mérito que sólo se alcanza con el empeño y el rigor que han demostrado todos cuantos han hecho posible que esta orquesta haya alcanzado, hoy en día, un merecido reconocimiento. El listado de los grandes directores y destacados intérpretes nacionales e internacionales que han colaborado, durante todos estos años, en el quehacer de la orquesta habla por sí solo de su proyección y alcance. Esta fecunda labor se ha hecho palpable en su preocupación por difundir el repertorio sinfónico entre los más jóvenes mediante sus conciertos didácticos, en el acercamiento de la música escénica a los ciudadanos con títulos imprescindibles del repertorio operístico y de ballet, pero también en su compromiso por la creación contemporánea. En este aspecto, debemos destacar su preocupación por dar a conocer la obra de los compositores actuales, y en especial la de los autores andaluces, con cerca de una veintena de estrenos mundiales. Es necesario reconocer la ejemplar trayectoria de la Orquesta Sinfónica Provincial de Málaga, que ha sido capaz de sortear gran número de dificultades y desarrollar una excelente labor durante un período muy prolongado. Brindamos porque se siga manteniendo el nivel alcanzado, durante muchas más décadas, en un futuro propicio para las nuevas generaciones entregadas al noble arte de la música. Mi sincera felicitación a todos sus profesores y gestores actuales por este feliz cumpleaños.

Carmen Calvo Ministra de Cultura

Estimados amigos de la Orquesta Sinfónica Provincial de Málaga: Resulta especialmente grato adherirme como alcalde de Málaga a la celebración del 60 aniversario de la Orquesta Sinfónica Provincial de Málaga. Quiero testimoniar, en nombre de la ciudad, el reconocimiento agradecido que esta institución merece por su labor de difusión y promoción de la Música, a lo largo del tiempo, y también añadir el mío propio, desde el recuerdo emocionado de haber sido presidente de la misma. Recuerdo y reconocimiento que también debe en justicia honrar a quienes, a lo largo del tiempo, han mantenido viva y estable esta orquesta, sobreponiéndose en no pocas ocasiones a las adversidades. Siempre estarán en nuestra memoria, unidos indisolublemente a la Orquesta, los nombres de Pedro Gutiérrez Lapuente, Perfecto Artola, Manuel del Campo, Gonzalo Martín Tenllado, Octav Calleya, Alberto Cuevas y tantos otros que han hecho posible estos 60 fecundos años. Y junto a ellos, los nombres aún por escribir de quienes seguirán en las próximas décadas manteniendo vivo el impulso que aquellos iniciaron y mantuvieron. Por todo ello, me uno a la felicitación y expreso mis deseos de larga vida a la Orquesta Sinfónica Provincial de Málaga. Sea por la Música y por Málaga. Francisco de la Torre Alcalde de Málaga


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El compositor acaba donde comienza el intérprete, y de ambos depende que brote la música. A diferencia de la pintura o la literatura, donde la obra va directamente del artista al público, la música precisa ser interpretada. Los miembros de una orquesta, aportan matices, personalizan las composiciones y hacen que cada pieza que nos llega de su mano sea única, irrepetible. La Orquesta Sinfónica Provincial de Málaga cumple sesenta años traduciendo para nosotros el mágico lenguaje del pentagrama y, lo que es más difícil, el espíritu pautado de los autores. Gracias y felicidades por ello. Rosa Torres Consejera de Cultura Nos agradan las cifras redondas porque tienen la virtud de iluminar plásticamente el transcurso de nuestros días. Así sucede también con los 60 años que cumple la Orquesta Sinfónica Provincial de Málaga, un proyecto redondo, alumbrado en una época oscura, difícil para la cultura y la vida en España, pero con vocación férrea de abrirse paso entre aquellas sombras. La música, y en concreto la música clásica, trasciende las fronteras del espacio y el tiempo con una fuerza expresiva que acaso no posea ninguna otra de las bellas artes. Se trata de un fenómeno cultural delicado, bello y brillante. De ahí que su conocimiento suponga no sólo una fuente de placer estético para cada individuo, sino también un rasgo distintivo del desarrollo integral de las sociedades. Durante seis largas décadas, los ciudadanos de la provincia de Málaga han disfrutado, y siguen disfrutando, de las excelencias musicales que les ofrece la OSPM. El Área de Cultura y Educación de la Diputación de Málaga se felicita por contribuir a ello, pero sobre todo felicitamos a tantas personas que, empeñando su sensibilidad y su afán, han hecho realidad un proyecto redondo. A ellos, en nombre de nuestra sociedad, el agradecimiento y la enhorabuena. Fernando Centeno López Diputado del Área de Cultura y Educación Diputación de Málaga Es para mí, como Delegado de Cultura de la Junta de Andalucía en Málaga, un verdadero placer aprovechar esta oportunidad pública para felicitar a la OSM en su sesenta aniversario. A la OSM los años cumplidos le dan la madurez necesaria, pero se mantiene con un vigor y una juventud envidiables para una orquesta. Quiero también mostrar mi agradecimiento a una institución tan importante para la Cultura en nuestra Málaga, por el espléndido trabajo que ha realizado y sigue realizando para el acercamiento de la música a los malagueños, especialmente en los más jóvenes. Felicitar a su actual director Francisco de Gálvez, por su joven y sabia maestría, por su impulso y capacidad de animación de uno de esos aspectos de la vida cultural malagueña que para muchos tiene un especial valor: la Música. Aprovechar estas épocas navideñas para desearte los mejores éxitos para ti y para la Orquesta. Francisco López Delegado de Cultura de la Junta de Andalucía


Estimado amigo:

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Me uno con gran satisfacción a la celebración del 60° aniversario de la fundación de la Orquesta Sinfónica Provincial de Malaga. Entiendo, que ha sido en todos estos años una de las instituciones musicales básicas para el desarrollo cultural de la Ciudad. Ejemplo de tenacidad y resistencia en tiempos difíciles, en lucha permanente contra las inclemencias de la inseguridad derivada de la falta de un mecenazgo económico claro y suficiente, a pesar de los esfuerzos bien laudables del Ayuntamiento y otras instituciones. Nacida al calor del Conservatorio Superior de Música, allí encuentra cobijo material y también artístico durante el período más largo de su trayectoria sexagenaria. No es cuestión de hacer aquí su recorrido histórico, pero sí es hora de recordar con admiración y agradecimiento a los pioneros, profesores D. Pedro Gutiérrez Lapuente y D. Perfecto Artola, sobre todos. También a los sucesivos Directores estables de la Agrupación que han continuado su labor (Octav Calella, Salvador de Alba, Francisco Martínez Santiago…); a sus Presidentes (D. Francisco de la Torre, D. Pedro Aparicio, D. Alberto Cuevas…) y, sobre todo, a esa larga pléyade de músicos eminentes, vinculados en gran parte al claustro de profesores del propio Conservatorio y a la Banda Municipal de Música, escasa y tardíamente retribuidos en muchos casos, que mantuvieron viva la llama a lo largo de todos estos años en un ejemplo admirable de entrega a la Música por sí misma. Gracias a todos ellos Málaga ha permanecido incorporada a lo largo de estos 60 años al movimiento sinfónico español y ha podido disfrutar de la presencia de grandes batutas y solistas. Sobre todo, ha estabilizado una importante base social de aficionados, que justifica el brillante momento sinfónico actual de Málaga. Hemos de destacar también la sensibilidad de la Diputación Provincial, que en este último tramo de difícil acomodo artístico, decidió acogerla bajo su mecenazgo, mantener y aun elevar su nivel artístico y ampliar su proyección hacia toda la Provincia. Le ruego acepte mi adhesión personal y también la institucional del Vicerrectorado de Cultura de la Universidad de Málaga a los actos de tan importante conmemoración. Saludos cordiales Adalberto Martínez Solaesa Director General, del Secretariado de Cultura. Vicerrectorado de Cultura y Relaciones Institucionales de la Universidad de Málaga.

Me es muy grato sumar mi sincera felicitación por el 60 aniversario de la fundación de vuestra orquesta, la que fue creada y hospedada durante tantos años en el Conservatorio Superior de Málaga. Me viene al recuerdo la fascinante impresión sonora para mis años de estudiante, al oír en el salón del antiguo conservatorio tantos ensayos y conciertos que hacían volar el anhelo de tocar algún día con la orquesta, con nuestra orquesta. Los anhelos se cumplieron, y los tiempos trajeron distintos nombres y situaciones. Me alegra que llegada esta efeméride la orquesta siga viva en la música nuestra de cada día y ojalá orquesta y conservatorio encuentren ámbitos de colaboración y puntos de encuentro hacia el futuro. Larga vida y muchos éxitos. Mariano Triviño Director del Conservatorio Superior de Música de Málaga.


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Queridos amigos: Es para mí un motivo de satisfacción unirme a las felicitaciones por vuestro 60° aniversario. Recuerdo con alegría y con cierta nostalgia aquéllos conciertos de la Orquesta, los Viernes en el Conservatorio Superior; conciertos con los cuales muchos de nosotros crecimos física y musicalmente y en los que aprendimos a conocer y a amar la música sinfónica. Por vuestros atriles han desfilado grandes obras defendidas por grandes intérpretes y sabia dirección. Después de muchos avatares y ciertas dificultades, vuestro amor por la música ha triunfado y habéis salido airosos y con más fuerza si cabe, continuando vuestra preciada labor. Enhorabuena por todos estos años y que continuéis muchos más. ¡Felicidades! Paloma Socías Casquero Directora Del Conservatorio Profesional De Música «Manuel Carra» De Málaga El Claustro de profesores del Conservatorio Profesional de Música «Gonzalo Martín Tenllado» desea sumarse con estas líneas a la celebración del LX Aniversario de la Orquesta Sinfónica Provincial de Málaga. Sin duda, es un motivo de orgullo para Málaga contar con esta orquesta que, fundada de forma «heroica» en la difícil posguerra (es la orquesta más antigua de Andalucía), supo situarse como pilar básico de la vida cultural malagueña, llevando la música sinfónica por toda la provincia. Igualmente, como conservatorio queremos destacar la extraordinaria labor formativa desarrollada en el seno de la orquesta, verdadero trampolín profesional para los jóvenes músicos malagueños, tanto miembros de la orquesta como solistas, muchos de los cuales son hoy profesores en nuestro centro. Finalmente, deseamos resaltar la gran vinculación de Don Gonzalo Martín Tenllado con la orquesta, como miembro y secretario de la misma. Por donación de Dª Anja Cardinal tenemos el orgullo de contar en nuestro centro con la biblioteca de Don Gonzalo, que incluye una magnífica colección de carteles y programas de la orquesta que dan fe de la gran altura alcanzada en todos estos años. Felicidades a todos los que han contribuido a estos éxitos, que deseamos continúen muchos años más. Alejandro Díaz Cobos Director del Conservatorio Profesional de Música «Gonzalo Martín Tenllado»

Desde su fundación la O.S.P.M. ha estado ligada a la Banda Municipal de Málaga, bien por la colaboración que siempre ha tenido de sus profesores y porque hubo un tiempo en el que compartieron incluso su Director (D. Perfecto Artola), por tanto, es como si nosotros mismos celebrasemos nuestro aniversario.      Nuestra más sincera felicitación por la labor que sigue realizando despues de tantos años y que ha servido para que muchos músicos malagueños pasaran por sus atriles, a veces en situaciones económicas muy dificiles y de unos años acá en tiempos mejores. Nuestro apoyo a esta orquesta, que es la nuestra, y que sea un dia de felicidad para todos los que hoy la componen y para aquellos que ya no están pero que con su sacrificio y esfuerzo hicieron esta realidad musical puramente malagueña. FELICIDADES! Francisco Vallejo Amaro Director de la Banda Municipal de Málaga


Gustosamente cumplo un deber, no por ineludible y justo, menos gustoso.

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La orquesta Sinfónica de Málaga cumple su 60 aniversario fundacional. ¡Ahí es nada!. Una larga trayectoria, plena de exitosas actuaciones y admirable superación de no pocas dificultades en su larga andadura. Su fundador, el recordado D. Pedro Gutiérrez de la Puente, q.e.p.d., músico integral e infatigable luchador imprimió su impronta en la benemérita entidad con la sola ilusión de brindar a Málaga la oportunidad de oir las más bellas e inmortales obras sinfónicas de cuantos famosos compositores han formado la larga historia de la música. Gracias a la Orquesta Sinfónica de Málaga, la Coral Santa María de la Victoria, en estrecha colaboración con tal entidad tuvo posibilidad de ofrecer a Málaga y su provincia, en múltiples ocasiones, un extenso repertorio de partituras sinfónico-corales. En nombre propio y de todos los componentes de la Coral, antes aludida, nuestra cordial felicitación a la OSPM, a su director y componentes actuales. También, para aquellos veteranos integrantes que dejaron constancia de su bienhacer musical en el transcurso de estos fecundos 60 años. ¡Felicidades!... y AD MULTOS ANNOS!!. Manuel Gámez López. Fundador y Director de la Coral Santa María de la Victoria.

Sesenta años son un motivo de orgullo para los que hoy forman parte de la orquesta, para los que han sido parte de su historia y para todos los que de una u otra forma hemos tenido el placer de colaborar a que dicha historia se siga construyendo. La Coral Carmina Nova os quiere transmitir nuestra más sincera felicitación y nuestro agradecimiento por la labor que desarrolláis y por haber sido el mantenedor, si no el motivo, de la afición a la música en nuestra ciudad. Juan García Muñoz Presidente de la Coral Carmina Nova Si de algo se puede enorgullecer la Sociedad Filarmónica de Málaga es la de haber colaborado en la creación de la Orquesta Sinfónica Provincial. Sociedad Filarmónica precursora también del Conservatorio, Orquesta y personas como el inolvidable Pedro Gutiérrez Lapuente su creador y primer director, son la base del mundo musical malagueño del que hoy disfrutamos tantas personas. En nombre de la Junta Directiva que presido y en el mío propio, quiero expresar mi felicitación por el 60º aniversario de la Orquesta a todas las personas e Instituciones que la hacen posible, deseándole una larga vida llena de éxitos.

Gabriel Quesada Jiménez Presidente


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Estimado Sr. Sánchez Toledano: En relación con la próxima celebración el 17 de diciembre del 60 aniversario de la Orquesta que usted dignamente preside quisiéramos desde Fundación Málaga, transmitirle nuestra más sincera felicitación, junto con la admiración que nos produce una trayectoria tan larga, que ha sabido conjugar periodos muy diferentes, no siempre todo lo sencillos y favorecedores que ustedes merecen, llegando a la fecha actual en la que se vislumbra un futuro cargado de posibilidades, que nosotros desde aquí, con nuestro afecto más sincero, hacemos votos porque esté lleno de éxitos para la OSPM, Málaga y su Provincia. Sin otro particular por el momento. Atentamente. Pedro Martín-Almendro Gerente de la Fundación Málaga Quiero hacer constar mi agradecimiento a ese grupo de músicos, con Pedro Gutierrez a la cabeza, que con un proyecto tan ambiecioso como la creación de una Orquesta Sinfónica, cuando en Europa aún se recordaban los últimos coletazos de la guerra, decidieron apostar por la música como nexo de unión entre pueblos y culturas. De igual manera quiero agradecer a las distintas corporaciones que con su ayuda hicieron posible este proyecto. Así mismo, agradecer a los excelentes profesionales que durante estos 60 años han nutrido los atriles de la Orquesta, sintiéndose orgulloso de haber sido uno de ellos, y haber contribuido con mi granito de arena a la creación y consolidadicón de esta nuestra Orquesta.   Animando a esta generación y a las venideras a que sigan apostando por la música y los músicos de esta bonita tierra, capital de la Costa del Sol, que es nuestra Málaga querida. Salvador de Alva Valdivia        Sixty years!!! From birth to maturity, Malaga’s «child» , the (put in correct title of orch.) impregnated our lives, with infant years of hope, sometimes pain, yet constant years of enthusiastic vision. Many artists —musicians, soloists, choruses, maestros— have given their constant determination and dedication to the continual development  of this «child of Malaga», thriving under brilliant or stormy skies, yet always with the blessings of the warm sun enveloping its «artistic child» in its warm embrace. And thus, too, in this way, does our audience hold the heartbeat of our orchestra in its heart, the soul of idyllic music in its soul. To all those who have been so exquisitively guided to lend their profound artistic endeavors to the orchestra, born from the very roots of the City of Malaga, I would like to give my heartfelt thanks. And to all those who continue to give us the awe-inspiring sound of symphonic orchestra under the talented, gifted, elegant Maestro Francisco de Galvez, may Malaga’s warm embrace continue in a never-ending melodic crescendo! Inge Stone


De compañero a compañero, las efemérides siempre son una oportunidad para decir ¡Eh! ¡Oigan! Que estamos aquí! Las orquestas son el instrumento de un arte tan volátil y poco duradero que pocas personas llegan a entender (menos en nuestros días) tanto esfuerzo y de tantas personas, las que se ven y las que no se ven, para poder ofrecer al público un trozo de arte musical que sin este «instrumento» no podrían disfrutar. Este es un momento para decir que la Orquesta Sinfónica Provincial de Málaga tiene su propio espacio en el mundo cultural de nuestra ciudad. Sois una parte muy importante de los logros culturales que esta ciudad ha alcanzado. ¡Reivindicadlo! No es frecuente que las instituciones culturales cumplan 60 años. Felicidades. Vuestro tesón y empeño merece el reconocimiento de todos los malagueños. Felicidades a todos los que hacen y a todos los que hicieron posible esta realidad cuando en el año 1945 el maestro Gutiérrez Lapuente impulsó este proyecto. Felicidades también al maestro Gálvez como continuador del mismo y a la Diputación de Málaga por saber recoger las sensibilidad de tantos malagueños y convertirse en el sostén de la Orquesta. Desde la Orquesta Filarmónica de Málaga, desde vuestra orquesta hermana, os deseamos, a todos los profesionales que con su trabajo y su pasión por la música hacen posible esta realidad cultural, un feliz aniversario y un futuro lleno de éxitos artísticos. Juan Carlos Ramírez Gerente O.F.M Es para mí un inmenso honor presidir esta institución. La Orquesta Sinfónica de Málaga no es un simple proyecto de orquesta, es por derecho propio una entidad cultural de primer orden en la vida de Málaga y su Provincia, y lo es desde hace décadas, no en vano es una de las agrupaciones con más solera del panorama musical español. En esta fecha tan especial, creo que es mi deber agradecer a la Excelentísima Diputación de Málaga su apoyo firme y constante. El de nuestro querido público, sin cuyo aliento a veces desfalleceríamos en nuestro esfuerzo. Y sobre todo quiero dedicar muy especialmente este aniversario a todos los miembos que han formado parte de nuestra Orquesta dede su creación, ya que sin entusiamo, trabajo y constancia, es harto difícil que hubiésemos llegado hasta aquí. Muchas gracias a todos y feliz aniversario… Les volveré a hablar en el centenario (por supuesto, no como presidente, sino como el miembro más longevo de la orquesta). Mauricio Sánchez Toledano Presidente de la Orquesta Sinfónica de Málaga 60 ANIVERSARIO ORQUESTA SINFÓNICA PROVINCIAL La difusión de la música clásica en la Provincia de Málaga se encuentra estrechamente ligada a la existencia de la Orquesta Sinfónica Provincial, que a lo largo de seis décadas se ha distinguido por armonizar sabiamente su faceta de Agrupación Musical comprometida con la promoción y divulgación de la música y su labor formativa con los malagueños. Varias generaciones de jóvenes han sido, por tanto, testigos de una meritoria labor que hoy, gracias al trabajo y entusiasmo de sus actuales miembros, mantiene vivo el espíritu y la filosofía que siempre han caracterizado a la Orquesta Sinfónica Provincial. La dedicación, el trabajo y el entusiasmo de todos los que forman parte de esta Orquesta es, sin duda, el secreto de una trayectoria llena de éxitos. Enhorabuena a todos. Javier Becerra Director del Área de Cultura y Educación Diputación de Málaga

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60 Aniversario