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INDICE

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BARBA AZUL

PRINCESA

AMIGAS DE LA

JOVENES

PRINCIPE

Compa単eras de la

Hermanos de la

futuro conyugue de la

princesa

princesa

princesa

Curiosas y

Audaces y valientes

Amable y comprensivo

PRINCESA Due単o del castillo

Tirano y misterioso

Esposa de barba azul

Dulce y amable

entrometidas

3

iracundo

introvertida

solteras

camaradas

terrateniente

asesino

reservada

Indecentes

guerreros

Buen samaritano


Smartart

Barba azul Habitacion misteriosa

princesa

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Grafico

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BARBA AZUL Érase una

vez, un sumamente rico, tenía todo cuanto se puede desear,

pero

también tenía un defecto, su barba era azul, y esto lo hacía tan

feo que

ninguna mujer se le acercaba.

Una

vecina suya tenía dos hermosas hijas, y el caballero pidió a una

en

matrimonio, pero permitió que eligiera la que deseara. Como es

natural, ninguna de las muchachas quería, no sólo por su barba, sino porque, el hombre se había casado varias veces y no se sabía qué había sido de ellas.

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Para que entraran en confianza, Barba las invitó junto a su madre y algunos amigos, a visitar una de sus casas de campo. Estuvieron ocho días y todo fue paseos y fiestas. Todo resultó de maravilla, tanto, que la hermana menor comenzó a verlo menos feo y pensó que era un hombre honesto.

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Apenas retornaron, se consumó el matrimonio. Había pasado un , cuando Barba Azul dijo a su mujer que debía salir de viaje por lo menos durante seis semanas, le pidió que se divirtiera en su ausencia y que invitara a sus amigas y las llevase al campo si deseaba. Y le entregó las llaves:

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- Éstas son las llaves de los guardamuebles; éstas, las de la vajilla de oro y plata; éstas, las de mis cajas fuertes, donde guardo el oro y la plata, y ésta, es la llave maestra de todas las

habitaciones de la casa. Pero esta llavecita, es la del gabinete que está en el fondo de la galería del piso de abajo, puedes abrir todo lo que desees, pero os que abráis este gabinete, de lo contrario, conocerás mi cólera.

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La esposa prometi贸 obedecer en todo. El esposo la bes贸 y parti贸 en su carroza. Las amigas y vecinas acudieron inmediatamente a la casa, para curiosear todas sus riquezas, pues no se hab铆an atrevido a visitarla mientras estaba el marido, por el que les provocaba.

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Estaban todas muy entusiasmadas recorriendo las habitaciones y husmeando entre los guardarropas, los muebles y las joyas, y no paraban de envidiar a su . Pero ella no se divertía, pues estaba tan intrigada por el contenido del pequeño gabinete, que no podía esperar ni un minuto más.

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Era tan grande la , que, olvidándose de las amigas, bajó por una pequeña escalera, dejando a sus invitadas solas.

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Al llegar frente a la puerta se detuvo a reflexionar sobre lo que su había dicho, y sobre las desgracias que podrían ocurrirle si desobedecía. Pero la tentación pudo más que el

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sentido com煤n y abri贸 temblorosa la puerta.

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Al entrar no podía ver nada, pues no había ventanas en la . Caminó unos pasos y tropezó con algo, apenas pudo distinguir de qué se trataba, la habitación estaba repleta de baúles. 15


Abrió uno

y encontró

ropa de

mujer en el

interior. Comprendió en seguida, que se trataba de los de las mujeres de Barba Azul, pero de ellas no había rastro. Asustada, abandonó la habitación y volvió a cerrar la puerta, pero la llave cayó y no pudo encontrarla.

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Temblando regresó con sus amigas sin decir palabra. Su esposo regresaría y sabría que había , y ella sufriría el mismo destino que las demás.

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Barba Azul regres贸 aquella misma noche, pues hab铆a recibido una carta diciendo que se hab铆a solucionado el asunto que lo . La muchacha trat贸 de fingir que estaba feliz.

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Al d铆a siguiente, cuando el esposo le pidi贸 las llaves, la muchacha se las entreg贸 . Cuando Barba Azul not贸 que faltaba la llavecita del gabinete se puso furioso y le dijo:

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- Me has

desobedecido como las

otras, ahora

tendrás su mismo . Te

encerraré

para siempre en la

torre de mi

casa de campo, aquella

en la que

estuvimos. Así

aprenderás tu lección.

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La esposa y suplicaba que la perdonara, pero el esposo tenía el corazón duro como una roca. Atada y amordazada, la llevó hasta el carruaje y condujo él mismo hasta la casa de campo, donde la encerró en la torre, tal como lo prometiera. Luego regresó a la ciudad.

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La muchacha estaba , la habitación era pequeña y tenía apenas una ventanita diminuta, por la

cual entraba apenas un

rayo de luz.

Debía resignarse a

terminar allí sus

días, a menos que

ocurriera un

milagro.

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Afortunadamente, la hermana de la muchacha habĂ­a presenciado cuando el marido se la llevaba por la y los habĂ­a seguido a caballo, sin que Barba Azul lo notara.

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Regres贸 a su casa y

mand贸 llamar a sus

hermanos que eran

mosqueteros. Cont贸 a

los lo sucedido, y

茅stos se encaminaron

hasta la casa de

Barba Azul para darle

muerte;al llegar al

oscuro lugar los

espadachines

intentaron acercarse

con la mayor cautela

posible para que barba

azul no se diera cuenta de su presencia.

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Cuando los j贸venes mosqueteros se encontraban a unos

pocos

pasos del

barba azul,

las

escaleras

comenzaron

a rechinar

buscamente

como si

alguien

supiera la

intenci贸n

de los

caballeros.

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al terminar con Barba Azul, a su hermana, que se convirti贸 en la heredera. FIN

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BARBA AZUL