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“El País de las Maravillas”: Versión Paisa

Oscar Mejía U. Angie Cano P. Cristina Leyva Manuela Correa O.


No perseguiamos un conejo pero indiscutiblemente estabamos más cerca que nunca de vivir una experiencia inolvidable: Ingresar por segunda vez a El país de las maravillas. Así es, aquel sitio que se ha recreado durante varias décadas en libros infantiles y peliculas con diferentes adaptaciones cinematográficas ha estado desde el 2008 en Belén: La comuna 16 del Municipio de Medellín. Y hoy, Miércoles 29 de Mayo del 2012 se encontraba frente a nosotros.


De lejos parecía “tan real” como cualquier otro sitio de la ciudad. Se alcanzaban a percibir varias zonas verdes, niños sonriendo, personas de la tercera edad tomando el algo en una pequeña cafetería que se encuentra en la entrada del lugar y adultos percibiendo la arquitectura moderna con la que fue diseñado aquel espacio al que hemos decidido nombrar así: El País de las Maravillas. Pero, ¿Cuál es la razón para llamarlo así?, ¿alguna pequeña niña se llamaba Alicia o acaso las flores eran tan variadas y


diversas como las que se dejan ver en los bocetos de aquel clásico de Disney? No, no y aunque la flora se acercaba, definitivamente esa no era la razón fundamental para hacerlo. Tampoco nos habían invitado a tomar el té ni un loco sombrerero se encontraba diambulando por las instalaciones del lugar. Pero, de resto todo parecía encajar perfectamente con el cuento, o por lo menos en cuánto a soñar respecta. Cruzamos la entrada y luego de hablar con una gentil y


amable secretaria fue cuestión de segundos para que empezaramos a contagiarnos por la alegría de las personas, lo especial del ambiente, lo cómodo de las sillas, la magia que nos impregnaban los libros, la tranquilidad que transmitía el hermoso lago d la entrada y lo inspirador que se convertian cada una de las salas. Fue cuestión de segundos para que empezaramos a sentir libres, para que nuestra imaginación volara por todo el lugar y para que perdieramos el contacto


con la realidad: aquella que dejó de estar presente cuando ingresamos a el Parque Biblioteca Belén. ¿Cómo llamarlo: País de las Maravillas o Parque Biblioteca Belén?: da lo mismo. Son lo mismo. Representan lo mismo y son ambos, disueltos en uno sólo, los que permiten que los niños aprendan, jueguen, rian, crezcan y sean tan felices como siempre lo han imaginado; los que permiten que los adultos tengan acceso a internet, fortalezcan sus conocimientos, conozcan su


ciudad y hagan realidad, poco a poco, todas las metas con las que ingresan de Lunes a Sábado de 9 a.m a 8 p.m y Domingos de 10 a.m a 4 p.m. para ver reflejadas en sus actos y posteriormente hacer realidad. ¿Y para los jóvenes? “Toda una droga”. Eso sí, no de las malas ni perjudiciales que últimamente se han apoderado de todo el resto de las comunas del municipio. No. Una “droga” única e indescriptible: una “droga” que te invita a volar en un mundo


en el que todo lo que crees y quieres se puede hacer realidad con constancia, dedicación, entrega, voluntad, ganas, energía, confianza y fé. Una “droga” que no cuesta nada pero en cambio si te obsequia mcuhas ganancias. Una “droga” que desde el 2008 ha estado disponible para todas las personas del Departamento de Antioquia y que va a seguir disponible para todas aquellas personas que quieran salir adelante y busquen hacer parte de este espacio que ofrece la Alcaldía


de Medellín Antioquia.

y

Comfenalco

Pero a pesar de tener este paraíso en tierra y poder disfrutar todas las ventajas que tiene el Parque Biblioteca Belén y muchas otras como foros, conferencias, talleres, claves para el empleo y charlas educativas, el lugar sigue siendo desconocido y poco aprovechado por la población. Bueno, no por todos, (vale aclarar), pues en medio del recorrido nos encontramos con Laura y sus dos primitos: tres pequeños de 10 años de edad


que nos hicierón ver la vida con una nueva perspectiva: nos ayudaron a dejar el estrés, a seguir adelante a pesar de los obstáculos y a olvidar las penas e indiscutiblemente el reloj, pues lo que parecía una conversación de cinco minutos perdió el hilo del tiempo y nos entrelazó en una experiencia inolvidable y realmente mágica que nunca habíamos imaginado volver a vivir. La armonía del momento fue sensacional. Eran ellos sentados junto a nosotros entablando una conversación


sobre el futuro pero a pequeñas voces, (pequeñas no porque sus ahnelos fueran reducidos), sino porque seguían manteniendo viva aquella inocencia y aspecto de ángel que en algún momento de la vida tenemos todos, pero que con el tiempo se desvanece. Aunque no en ese momento. No allí. Poco después de estar más que cómodos, ojear algunos cuentos y cantar entre cuatro y cinco canciones descubrimos que los sueños se cumplen y permanecen siempre vigentes


en este lugar: Un espacio sorprendente en el que tienes la oportunidad de volverte a sentir como un niño. Así pues, entre risas, el do-remi de sus voces y nuestras ganas inhertes de quedarnos ahí congelados en el tiempo, corrierón y corrierón las manesillas del reloj al mismo paso que las de aquel conejo afanado que nunca seguimos pero que sin imaginarnos nos condujó no sólo a recordar lo maravilloso que es ser niños sino lo fascinante y asombroso que se puede convertir un


espacio de la ciudad cuando lo miras con los ojos del corazón y del alma. Y sí, quizás existan muchos más pequeños países de las maravillas aquí en Colombia y a la buena versión paisa, pero mientras aprendemos a mirarlos todos con la inocencia que tuvimos de niños, vamos a seguir viniendo a el que nos dió la oportunidad de cumplir un sueño más: Nuestro país de las Maravillas. Nuestro Parque Biblioteca Belén.


Poco antes de irnos, decidimos dar una vuelta más alrededor del lago y mientras lo hacíamos dimos “play” a uno de los videos que filmamos: Era la voz de Laura, Catalina y Andrés cantando una canción que expresa en melodías todo lo que es este espacio, pero que nunca se lograría transmitir por medio de simples palabras: “Somos la voz. Somos el mundo”. He allí pues un espacio con 19 mil libros y millones de historias para contar. Una plataforma para cumplir metas y


emprender nuevos viajes. Un País de Maravillas. Una Droga. Un paraíso literario. Una oportunidad. Un sueño hecho realidad. Y como lo describió el actor Diego León Hoyos “elegante e inspirador”. Todo ello es el Parque Biblioteca Belén: aquel lugar en el que no fue necesario entrar por la corteza de un árbol ni salir bajo la orden de muerte de la reina de corazones para tener la oportunidad, al igual que Alicia, de volver a soñar.  


"El País de las Maravillas": Versión Paisa