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OSIRIS magazine

ozzy osbourne lanza nuevo disco titulado

scream, lo mejor de su carrera.

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En este numero: el regreso del principe de las tinieblas, my chemical romance, filter

30 seconds to mars, a 10 a単os de kid a y muchas cosas mas !


sin Audio radio SinAudio Radio es una estación en línea que surgió tres años atrás, con el fiel propósito de mostrar la gran diversidad musical producida por artistas y agrupaciones que día a día arriesgan, proponen y nutren los movimientos y tendencias lideres en el mundo, carentes de un espacio en el foro comercial de la música. En este portal podrás encontrar el trabajo de los músicos indies de la región, ya que contribuye a la difusión de la producción musical de las bandas locales dándoles un espacio para expresar su opinión y transmitir su arte. El nombre SinAudio conlleva dos connotaciones. Por un lado, es un medio comunicativo que dedica parte de su espacio a toda la música que no es programada en la radio comercial, es decir, aquella que se queda sin audio en la escena musical cotidiana; por otro lado, el titulo hace alusión a la frase emitida por un radio escucha: "sería un pecado no escucharla", ya que la traduccion de su lectura en ingles sería algo como "audio-pecado". Se trata entonces, de un sitio en el que todas las expresiones culturales convergen e interactúan con el radioescucha; una invitación a la verdadera independencia musical, donde te aseguramos que escucharas propuestas novedosas y de excelente calidad. ! Ya basta de la misma música ! La gama de opciones es impresionantemente gigantesca como para seguir enfrascados en las mismas rolas de siempre. Es tiempo de darte la oportunidad de experimentar nuevos sonidos y darle click a www.sianudio.com que está revolucionando el concepto de la radio vanguardista en Mexicali. SinAudio Radio es tu mejor opción para escuchar mientras navegas en la red. Aprovecha todas las horas que pierdes en el Messenger, el Facebook y Twitter y sintonízate con este maravilloso sitio que te dejara con el mejor sabor de boca o, bueno, mejor dicho de oídos. Para contactar con nosotros vía e-mail: sinaudioradio@@gmail.com @ msn.com sinaudio@

www.sinaudio.com


ozzy osbourne vuelve el principede las tinieblas con nuevo

disco y lo analizamos cancion por cancion Dice una querida amiga que grito es toda aquella “manifestación vehemente de un sentimiento general”. Siempre gritamos por algo. Sea positivo o negativo, es una manera que tenemos de expresarnos. Más allá de lo banal del asunto, si gritamos es porque estamos vivos, luego es una buena noticia. Hay mucha gente que no suele hacerlo fácilmente y por eso que algo te incite a gritar o, en general, a sentir emociones, ya tiene un valor enorme. Y el arte y la cultura en general saben mucho de remover sentimientos.

“Diggin’ Me Down” también comienza muy calmada. Una introducción con arpegios y melodías de guitarra acústica, muy medieval en algunas partes, da paso a una canción muy heavy en la que las guitarras eléctricas empastan a la perfección con el doble pedal. Muy contundente y directa, en ella Ozzy demuestra que, a pesar de su vida de excesos y de su edad, sigue cantando a un buen nivel. Es una de las canciones que más me gustan de este Scream, en especial las partes sin voz, que incluyen arreglos de piano.

Recién salido del horno, hemos podido escuchar el nuevo disco de Ozzy Osbourne: Scream. 11 canciones nos ofrecen unos 48 minutos de música, que para los que no lo sepan, sea del estilo que sea, también es cultura. ¿Me acompañan a desentrañarlo?

“Crucify” es una canción con una letra más crítica que probablemente se refiera a las traiciones de “amigos”, que, obviamente, quedan “crucificados” desde el momento en que lo hacen. Destaca especialmente el estribillo.

En Osiris hemos ido siguiéndole bastante la pista a Ozzy Osbourne, que ciertamente en las últimas semanas se ha hecho notar en los medios por diversas razones. Al fin y al cabo, que hablen de un artista, ya sea bien o mal, es bueno. Y si, como en este caso, el disco es bueno, mejor todavía.

El siguiente corte, “Fearless”, demuestra bien claro lo que es la contundencia sonora. Unas guitarras rudas y oscuras y un bajo muy protagonista convierten este tema en una auténtica bomba. Ojo al estribillo que puede despeinar. Por cierto, Gus G. se ha explayado con todo tipo de arreglos de guitarra y quedan soberbios. Se defiende tanto en partes lentas como en muy rápidas.

Es difícil que este Scream no haga gritar y brincar a quien lo escuche. Vale que lo mismo en el salón de casa esto no sea tan fácil, pero por seguro en un concierto casi cualquiera de las canciones del álbum servirán bien para esta tarea. “Let it Die” es el corte que inaugura el disco. Con una introducción un poco psicodélica, con cencerro incluido, Gus G. demuestra que no le tiene nada que envidiar a su predecesor, Zakk Wylde. Lo veremos tema a tema, pero en general el guitarrista ha dejado una impronta muy melódica, actual y diferente que eleva la calidad de Scream. Esta canción en sí tiene una estrofa muy muy lenta y profunda, pero muy pegadiza. En ella Ozzy se maneja en unos tonos más graves de los que nos tiene acostumbrados. El estribillo terminará de enganchar a los pocos a los que no les convenza la estrofa y el gran solo de Gus G. conquistará a la primera a los que dudaban de su papel junto al Madman. El siguiente tema es el que todos hemos podido escuchar. El single “Let me hear you scream”, una de las canciones más rápidas y directas del disco. Poco hay que decir de una canción que tiene todas las papeletas para convertirse en otro himno de Ozzy. “Soul Sucker” iba a ser inicialmente el nombre de Scream, pero como los fans se quejaron de lo feo que era el nombre, Ozzy rectificó. La canción va muy en la línea contundente y profunda de Black Rain. Incita mucho a sacudir de arriba abajo la cabeza y gritar aquello de “Soul Sucker” que repite la robótica voz. “Life Won’t Wait” es un corte más optimista, con un mensaje bastante positivo. Y eso se nota en el tipo de composición. Inicia con guitarras limpias y Ozzy cantando sin rasgar mucho la voz. Destaca mucho la línea de bajo y unos arreglos muy elegantes de Gus G. Es un tema que se sale de la rutina de Ozzy, pero que resulta fresco e interesante.

Un pad de cuerda y una combinación armónica de bajo y guitarra sirven de inicio para “Time”. Es otro tema distinto a lo que nos tiene acostumbrados Ozzy, menos saturado, más melódico y “espiritual”. Tiene partes comerciales que hacen que los 5 minutos y 30 segundos que dura pasen muy rápido. “I Want It More” vuelve a traernos la oscuridad y contundencia característica de Ozzy. Eso sí, el estribillo es bastante melódico y es que se nota mucho la mano de Gus G. Por cierto, es brutal la parte instrumental de esta canción. ¡Menudo solo! De lo mejor del álbum. Por si a alguien no le quedaba clara la contundencia del disco llega “Latimer’s Mercy” para golpearnos en la cara con esa conjunción perfecta de bajo y batería. Gran tema. Y para acabar, Ozzy nos regala un minuto en el que nos dice que nos quiere a todos. “I Love You All” es un breve cierre instrumental que deja un buen gusto en los oídos. En resumen, este disco tiene un sonido y una producción de primer nivel que se nota desde el primer tema al último. Todas las canciones han sido compuestas por el propio Ozzy junto al productor Kevin Churko y la verdad que no hay ninguna que esté por debajo. Todas destacan por algo. Me alegra haber escuchado este disco porque Ozzy vuelve con ganas de hacernos gritar a todos. No se lo puede perder. Eso sí, agarrense bien cuando lo escuchen.

Nota cortesía: http://cucharasonica.com/

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portada de “scream”


on the rocks andrés calamaro En el momento exacto y con la cocción justa, On the rock es uno de esos discos a punto caramelo. La consecuencia del vértigo por transformar la vida en canciones y tener que pagar a diario, como canta Leonard Cohen, el alquiler por ocupar un piso completo en la Torre de la Canción. Andrés Calamaro conoce de memoria los recovecos de ese paraíso-prisión, y no queda duda de que es un inquilino ejemplar. Vivir ahí es escribir sin pausa con la intuición como aliada y unos cuantos amigos para levantar esas esculturas que, una vez de pie, caminan solas por el imaginario social. Desde sus investigaciones sobre el origen de las mejores melodías (Hotel Calamaro, Nadie sale vivo de aquí) hasta las cumbres expresionistas como piloto bonzo (Alta suciedad, Honestidad brutal, El salmón), el Comandante Andrés vive en excursión permanente por los géneros populares, un gentil ilusionista que durante la última década viajó al país del tango (Tinta roja) y del bolero (El cantante) sin perder una gota de identidad: esa voz, criticada y amada, canta como se le da la gana y es su naturalismo, sentimental y honesto, el bate de béisbol que derriba prejuicios y proclama con vigor heroico todo lo que piden las canciones propias y ajenas. Está atento como un observador comprometido, ya sea desde su blog de combate o en sus últimos trabajos, y su lectura es descarnada y romántica; qué otra cosa se puede pedir de un artista que mastica incomprensión (El palacio de las flores) y fervor de masas (La lengua popular). La última muestra lo encuentra en un momento ideal, protegido por una banda de músicos ilustrados que entrenó en la feliz rutina de las giras interminables. On the rock suena a banda de salón y de estadios repletos. Al frente del batallón, Candy Caramelo oficia de productor mientras AC se convierte en un Bryan Ferry barrial que no se quita el traje a pesar de la transpiración. Atrás defienden y abren juego José "Niño" Bruno (batería) y Diego García (guitarra), en la base de un equipo con un montón de relevos e invitados.

Bruno (batería) y Diego García (guitarra), en la base de un equipo con un montón de relevos e invitados. El disco puede escucharse como un soundtrack para el Bicentenario: aquí y ahora, en tiempo real, casi un grandes éxitos de las costumbres y pasiones argentinas ("Flor de samurái", "Gomontonera", "El perro"), desencanto y entusiasmo desmedido ("Me envenenaste") , melancolía existencial ("Insoportablemente cruel", "Todos se van") y ritmo de pueblo celebrando ("Tres Marías"). Como nunca antes, el Salmón oficia de maestro de ceremonia de un show continuado en que los invitados se lucen mientras él tiene el control total de la escena: el flamenco climático de "Los barcos", con el Niño Josele en guitarra y el gran Diego El Cigala en voz, es un ejemplo de genuina apropiación, en el que la letra es una gran versión moderna del tango "Como dos extraños" llevada más allá de nuestras fronteras oceánicas. Algo similar sucede con la bellísima "Te extraño", un bolero santanesco que admite sin contradicciones al rapero español El Langui. Menos feliz es la inclusión de Enrique Bunbury para interpretar la ranchera "Te solté la rienda" de José Alfredo Jiménez. Tanto los Calle 13 en "Insoportablemente cruel" como el crooner latino Vicentico en la cumbia "Tres Marías" ponen en juego aportes personales por encima de las típicas colaboraciones de rigor. Cada cual puede elegir su Calamaro para armar o unir todas esas facetas y disfrutar de un disco en total equilibrio o desequilibrio; es un simple juego de emociones, como cuando aparecen versos invencibles como los que acompañan la melodía flotante de "Todos se van": "Ataba con alambre los pedazos / de lo que alguna vez fue un corazón / del gran espejo interior / Y afuera donde es verano / todos se van / todos se van". Nota cortesia de: http://www.rollingstone.com.ar/


wolf parade

presenta: expo 86

In November of 2009, the members of Wolf Parade started writing songs for their third album. By late February they were recording and mixing them at Hotel2Tango under the direction of Howard Bilerman. What resulted from this superfluously quick effort is their best album thus far. Expo 86 Album Review Expo 86 is filled with a number of exquisitely well done tracks. Most of the songs on this album are purely exceptional. It's one of those albums that should be bought in it's entirety, not one in which only two or three songs should be downloaded. This album is a cohesive compilation, with each song brilliantly complimenting the next. Of course there are the "stand out" songs, the ones that will gain the most popularity, Ghost Pressure and What did My Lover Say both fit into that category. Then there's Cloud Shadow on the Mountain and Cave-o-sapien that fit into the "pleasantly surprised at how much these songs rock" category. Expo 86' Catchy Tracks The album starts off with the energetic, somewhat punk influenced Cloud Shadow on the Mountain, which will have post-punk, alternative music fans in an absolute frenzy. Then it tones down the energy ever so slightly on Palm Road, a track laden with distorted synths which speeds way up at the end. The third track, What Did My Lover Say, is a more raw, uninhibited track with a catchy beat that is destined for a strong following. While Little Golden Age is an upbeat track that sounds like it could have very well existed in 1986. In Direction of the Moon is the track that follows, it's an interesting song with haunting lyrics.

The next song on the album, Ghost Pressure is one of Expo 86' best tracks. It's a synth-filled song with layered guitar, and subtly seductive lyrics. This is one of those songs that can be listened to over and over again in an addictive music loving manner. After hearing Ghost Pressure, the next two songs Pobody's Nerfect and Two Men in New Tuxedos, don't quite compare but they're still good.

On the next track, Oh You, Old Thing, there is some heavy synth action going on, and the vocals don't even start until nearly a minute into the song. It's a solid track, but a little long. Then there's Yulia, which is not bad, but definitely weaker than the rest of the tracks on the album. The last song on the album, Cave-o-sapien, is an upbeat bowieesque track that purely rocks. It sounds as if they could have added a few "oh-oh-oh-oh's" from Billy Idol's Dancing with Myself and it would fit in just fine. The Story Behind the Album Title The Canadian indie supergroup's new release, Expo 86, is fittingly named after the 1986 World's Fair in Vancouver where the group's members first became friends. They made a pact during their youth to form a band called Wolf Parade, and it actually ended up becoming their real-life destiny. Expo 86 was released on June 29, 2010 by Sub Pop Records.

Nota cortesĂ­a de: http://www.suite101.com/

OSIRIS


Cerveza y rock & roll ...qué más se puede pedir?

Próximamente

Miércoles a Sábado de 6p.m. a 3 a.m. Ave. Lerdo #699, Mexicali, Mexico


Sometimes, a record comes out about ten years after you could have used it. Submitted for the approval of the Midnight Society, I call this story “The Tale of The Trouble With Angels”. Like me, you’ve probably forgotten all about Filter, the semi-industrial two hit wonder who stepped up to the plate while Trent Reznor was on his post-Downward Spiral vacation. For me, this was that musical period every Midwest boy goes through before he knows any better: a song wasn’t any good unless it rawked. Heavily. So when a friend hit me up with, “Hey, do you remember Filter? They’ve got a new album coming out, it’s pretty good,” I had to give it a listen, thinking I’d relive my pre-Napster, pre-iPod, uncultured musical glory days. Which, in a sense, is what happens after a listen to The Trouble With Angels. You get that acute headache, the sort that pops up after you’ve sat through a really cheesy movie you thought might have some kitsch appeal but doesn’t. Filter records—this newest one included—are well produced, solidsounding hard rock records with enough catchy choruses to hold your attention, but instead of yearning for the era of post-grunge alternative dominance, I’m nostalgic for that time when this stuff did it for me. For Filter (a band consisting mainly of former Nine Inch Nails live guitarist Richard Patrick, younger brother of the T-1000), the magic number is two. Two radio hits and about two songs per album that are actually pretty good. Here, we get the mid-tempo dream pop of “No Re-Entry” and the subtle, orchestral ballad “Fades Like A Photograph (Dead Angel)”. Both songs would hold up to scrutiny outside an episode of I Love The ‘90s Strikes Back, but the rest is the same tired, heavy metal with a sensitive heart slop that’s dominated mainstream rock radio for more than a decade. I’ve always liked Richard Patrick. His voice reminds me of what it sounds like to be a scared, first foot in the water teenager, angry but unsure at whom or what. So out of consideration for an old friend, think of this less as a negative review and more of a wake for my high school years-- for that kid with his confused heart turned up to 10, and his stereo at 11. Don’t bother with The Trouble With Angels, but definitely revisit these two classics: “Hey Man, Nice Shot” and “Take A Picture”.

filter

The Trouble With Angels


bigott

el principio de una hermosa amistad Borja Laudo es el alumno calladito que pasa desapercibido y apenas levanta la mano ni sale al encerado, pero que año tras año saca unas notas increíbles. No sé hasta qué punto es buena esta desmesurada esquivez a promocionarse, pero desde luego su discografía hasta la fecha no tiene tacha alguna. La fórmula parece bien sencilla cuando es él quien la aplica. Sin necesidad de chuletas en la calculadora, el zaragozano nos trae el folk y los aires fronterizos americanos ("Dead mum walking"), con influencias como las de los Byrds y sus guitarras ensoñadoras ("Cool single wedding") y, sobre todo, una honda añoranza y saudade, quién sabe si de tiempos mejores, de tardes en otro sitio o de caravanas de borrachos brindando sus petacas.

quién sabe si de tiempos mejores, de tardes en otro sitio o de caravanas de borrachos brindando sus petacas. También encontramos en este nuevo trabajo canciones más pop, como la saltarina "Sparkle motion", muy Divine Comedy, o "Pachanga" en la que al bailar con los Ruby Suns nos demuestra que aunque no lo parezca, Bigott es de esta época, para disfrute de todos. Una sucesión de pequeñas joyas delicadas sobre las que destacan "My my love", que con el complemento en la voz de Clara Carnicer huele a dueto clásico, como los de Jane Birkin y Serge Gainsbourg o el de Nico y la Velvet Underground. Borja Laudo... ¡presente! Nota cortesía de: http://lafonoteca.net/


balkan beat box

blue eyed black boy review Recorded in Belgrade, Vienna and Tel Aviv, Blue Eyed Black Boy takes BBB to the roots of their unique, "New Mediterranean" sound, going to the source and scouring the Balkans and beyond for unique collaborations and new inspirations for their globalized urban mashups. Featuring the singles "War Again" and "Move It," Blue Eyed Black Boy marks the return of Ori Kapan, Tamir Muskat and Tomer Yosef - a.k.a. Balkan Beat Box - with their first album of all new material since 2007, and the group's debut for the Nat Geo Music label. Blue Eyed Black Boy is due out on April 27th. Ori Kaplan, Tamir Muskat and Tomer Yosef are Balkan Beat Box. For the uninitiated, Balkan Beat Box first burst out of New York City's underground music scene in 2005, with their self-titled debut that introduced the world to their multikulti musical mashup. Founded by Israeli-born ex-pats Ori Kaplan (ex-Gogol Bordello) and Tamir Muskat (ex-Firewater), the band built their reputation on explosive live shows, becoming an audience favorite and a critic's darling. BBB soon added frequent collaborator Tomer Yosef as frontman -his wild onstage energy galvanizing live audiences ever since. The three emerged as a cohesive songwriting trio on 2007's Nu Med, and found that each had strengths that complimented the others. “It's always amazing when the three of us get together in the studio," says Kaplan. "It's a great dynamic that none of us ever had before in a band, a true collaboration. Each of us has his specialty, Tamir brings the beats and production, Tomer is the lyricist, and I do the melodies and the horns. We trigger off each other.""We have a natural dynamic in creating music," Tomer agrees, "everyone is well aware of what each of us does best, so we never really officially divided the responsibility?we always make decisions together about everything."

Together the three created an entirely new sound - equal parts Balkan-Mediterranean tradition, punk intensity, electronic cool, jazz discipline and hip-hop swagger - and now they take it to the next level on Blue Eyed Black Boy. "With every record we always want to surprise people and be ahead of the curve," says Ori. "We were one of the first 'Gypsy Punk' bands. But the Balkan Beat Box sound is totally our own. There's not even a name for it yet. We want to go way past trends and always go deeper and wider." But even though BBB have been living and creating abroad these past few years, they still retain a very New York attitude: "We can create the BBB sound anywhere - it can be in outer space - as long as the three of us are together in a room," says Ori. "But we're definitely still a New York band, it's where we first got together, where we had our education, our success, everything that defines us. You can't just shake off 17 years of your life and say 'okay, now we're something else'. The monster was unleashed in New York, and now it can go wherever it wants, but it needs to return home every few months, to pee on a few walls and mark its territory. " "I wouldn't call us just a NY band," adds Tomer. "In my opinion Blue Eyed Black Boy is the most international project there is, it contains so many elements of cultures and colors that makes it a kind of a happy homeless project." “I would say we are a very international band." Tamir concurs. "But BBB is NY born & raised. It all starts there with a bunch of immigrants bringing their music to a city that can take it all. What makes our sound different is that New York is very demanding on artists, we learned how to deliver our ideas very fast & focused. Now we're taking that sound and confidence and unleashing it on the world."


Recorded in Belgrade, Vienna and Tel Aviv Blue Eyed Black Boy reflects BBB's recent travels by taking the group's very new world sound back to its old world roots. "We wanted to work in a different environment, refresh ourselves a little bit," says Ori. "We also wanted to collaborate with authentic Roma, gypsy musicians. Gypsy music and Balkan music have a very wild sound, and we're punks at heart, so naturally we look for that." Belgrade made a big impression on BBB, where riots in the streets contrasted with the creative calm of the recording studio. "While we were in Belgrade there were anti-Kosovo demonstrations and riots, and mobs tried to burn down the American embassy," Ori explains. "It was a very tense atmosphere, but we were in our studio, away from all that, translating that intense energy into something positive and good." "Belgrade was an amazing experience," adds Tamir. These sessions will stay with me. We landed on the biggest day of riots in the city, millions in the streets, political revolution; the spirit was intense, but during the day we were deep in the woods, in a recording studio from the 1950s - one that was used to make film music. We were meeting all this amazing gypsy musicians & managing to have a great musical dialog with them." Working with local artists like the Orkestar Jovice Ajdarevica brass band, Serbian singer Svetlana Spajic and members of gypsy band Kal, BBB mined the region for the raw, uncut Balkan soul. "We recorded the brass band in a very wild manner," says Tomer. "Like it was done 50 years ago. I knew its going to be chaotic but we went with it, and in the end it brought so much magic to the album." "But we didn't just want to make a Balkan brass extravaganza and take the hit songs of the Balkans and flatten them out for Western ears," adds Ori. "Whenever we work with other artists, we try to get them to do something they've never done before; to get them to come out of their comfort zones. The idea is to take the essence of what they do, and distill it to the hardcore, and work with that. So we were composing for these artists; they learned our music but played it their way, so in the end you didn't know where it came from. It was something totally new; and it was a real collaboration."The band also created a complete library of original beats for Blue Eyed Black Boy. Tomer explains: "I like to impose creative limitations before we start working on an album, to make us focus.

So on Blue Eyed Black Boy we recorded a full library of beats and drum sounds that we played by hand, and only used these - no premade samples or loops, it gives the album a very organic sound." This organic approach holds the album together under the weight of so many different styles - not just Balkan sounds, but electronica, cumbia and even a little Afrobeat get the BBB mashup on Blue Eyed Black Boy. The album's title track comes not only from BBB's constant assault on cultural boundaries, but also from some personal inspiration. "Tamir recorded a beat for the album," explains Tomer, "at the time my wife gave birth to our first child, and since I'm a dark skinned person and my wife has blue eyes, Tamir thought about us and named the beat 'Blue Eyed Black Boy'. This was such a strong image, that I immediately started writing lyrics about racism and outcasts." Tamir adds: "For me it symbolizes the absurdity of how, after thousands of years of clashes between people of different color - all colors, everywhere - we now find ourselves in a generation that's the ultimate mix of people, the way nature maybe wanted it to be." On "War Again," BBB comes out swinging on this balls-out, horns blaring, sirens wailing, bass-thumping anti-war polemic. Maybe the most danceable protest song ever recorded, "War Again" rages against the constant state of war that BBB finds their homeland of Israel embroiled in again and again. "We want people to understand that we are part of a loop of war and violence that is happening forever, and that it's up to us to get out of it." Explains Tomer. "We always wanted to break this stupid border and show how ridiculous it is," says Ori. "We've always thought that all borders are artificial, in music and in politics. We can achieve a brotherhood onstage with musicians from all over the world. If a bunch of musicians can do it, how hard can it be?" This is the question - and the challenge - that Balkan Beat Box poses to the world on Blue Eyed Black Boy: how hard can it be to tear down the borders that divide us? With BBB providing the soundtrack, it should be easy to unite one planet under a groove.

Nota cortesĂ­a de: http://worldmusic.nationalgeographic.com/

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30 seconds

to mars get set to release Kanye West collaboration

When rapper Kanye West announced last April that he was producing a track for 30 Seconds To Mars' album This Is War, it's safe to say it raised a few eyebrows even among the most die-hard of The Echelon. Unfortunately, the jury's still out because West's version of the track Hurricane wasn't completed in time to make it onto the band's third album. However, frontman Jared Leto has told MTV News that this "phenomenal" collaboration will see the light of day very soon. “Let's put it this way: It's a collision of two worlds, and I think it's a completely unexpected surprise," Leto told the US TV station. "He's not only on the track, but he's phenomenal on the track... It's one of the strongest things that he's done, in my opinion."

"It is a song that's on the darker side of things," he continued. "It's the flipside of Kings and Queens - which has a through line of optimism and hope, and a really strong spirit to it - this song explores a different territory, and his lyrics do the same. His singing is incredible on it, and he's done a lot of really wonderful work, and I think this only adds to his work as a whole. Working with him was an incredible experience." Leto also adds that he hopes West will be available to feature in a video for the track, too. "I think that would be an interesting element to add for sure. We'll just have to see." Nota cortesĂ­a de: http://www.kerrang.com/

OSIRIS


artistas incluidos en el album: Matias Aguayo // Popnoname // Walls // Wolfgang Voigt // Gusgus // Maxime Dangles // Jatoma // Jürgen Paape // Ada // Heiko Voss // Superpitcher // Justus Köhncke // Mugwump // It´s A Fine Line // The Field // Sog // Sebastien Bouchet // Jörg Burger // Thomas Fehlmann // Michael Mayer // Gui Boratto // Iggor Cavalera // Robag Wruhme // Jonas Bering // Coma // Pachanga Boys // The Three Lions

buzzard´s cover

Margot and the Nuclear So and So's The past few years have been tumultuous ones for Margot & the Nuclear So and So’s. After signing to Epic records in 2007, the band and the label had different ideas about their major label debut. As a compromise, both visions of the album were simultaneously released as Animal! and Not Animal, respectively. Since the release of the two Animal albums, however, the lineup of Margot & the Nuclear So and So’s has experienced drastic changes, and the band switched from the majors back to the indies, with their latest album, Buzzard, coming from their own home, Mariel Recordings.

If the simultaneous Animals release was a departure from the orchestral chamber pop sound of their debut, The Dust of Retreat, then Buzzard takes this shift in style even further. Gone are the sections of strings and horns, and in their place are guitar-driven songs. On Buzzard opener “Birds”, guitar and the falsetto of frontman Richard Edwards make the quiet-loud dynamic from chorus to verse without any help from baroque instrumentation. The raw melodies of “New York City Hotel Blues” and “Will You Love Me Forever” are vaguely reminiscent garage rock, but not enough to draw obvious comparisons to other bands currently on the scene, as the band had to endure with their chamber pop. When instrumental playfulness does surface, it’s in the form of a slide guitar on album highlight “Claws Off”. Most surprising about Buzzard is its humorous nature, such as on the surreally comical “Tiny Vampire Robot” and the absurdly titled “Earth to Aliens: What Do You Want?”. A clip that seems to have come from one of those unintentionally hilarious sexual education videos from yesteryear, warning of the dubious connection between intercourse and madness, serves as the intro to “Your

Lower Back”, and the song closes with a sampled recording of a girl disclosing in an interview that she began working at a strip club on her 18th birthday.

The voice of Richard Edwards is perfectly suited for songs of longing, and when it’s coupled with a folksy strum on “Lunatic, Lunatic, Lunatic”, he comes across as truly despondent. However, as the story in “Lunatic” unfolds, it is revealed to be something darkly comedic, with the longing behind Edwards’ voice as the key element to the joke. While dark humor prevails, not everything on Buzzard is fun and games. Laughs take a backseat to sincerity on delicate album closer “I Do”, on which Edwards reveals an affecting vulnerability. When a band changes its musical direction, there is a tendency for fans and critics to either hail it as a brilliant artistic evolution or deride it as a failed experiment, an artist losing the plot, or even selling out. The new sound of Margot & the Nuclear So and So’s on Buzzard occupies a middle ground: It’s no better or worse than that which came before it. Buzzard is a sometimes disjointed album that feels more like a collection of songs than a cohesive unit when taken as a whole, but is a refreshing change of pace and includes some memorable moments.

Nota cortesía de: http://consequenceofsound.net/

OSIRIS


Micah P. Hinson AND THE PIONNER SABOTEURS

Éste es su tercer cuarto disco de estudio Prefiero al Micah P. Hinson arrastrado, destrozado por las heridas psicológicas y físicas; prefiero al de Abilene outsider, peligroso, en cuyas canciones parecía que había dejado algo más que su corazón desgarrado. No ha perdido en Micah P. Hinson and The “Pionneer Saboteurs” su toque mágico pero ya no huelen a dolor. Éste es su tercer cuarto disco de estudio si no contamos el de versiones All Dressed Up And Smelling of Strangers, felizmente casado, algo tendrá que ver, en el tono de su nuevo material, ¿no? Tras dos obras maestras como Micah P. Hinson and The Gospel of Progress y Micah P. Hinson and The Opera Circuit, considero que sería injusto pedirle que el listón lo subiera varios centímetros más, pues el texano con poco que nos haya entregado después, que no la verdad no ha sido poco, nos deja satisfechos.

Ahora el desgarro es melodrama y el ejemplo más patente es ‘The Cross that Stole this Heart’, con una larguísima intro y un toque totalmente de banda sonora de David Lynch. Micah P. Hinson está en otra etapa personal y artística, entroncando con lo ya andado en ‘Take off That Dress for Me’ (YouTube) y ‘My God, My God’, la primera un single clarísimo, y la segunda un corte acústico con cuerdas, banjo y acústicas. nota8 Hay otro Hinson, que no habíamos conocido antes, el del nervio eléctrico, medio distorsionado al inicio de ‘2s and 3s’ a lo Jim O’Rourke como bien nos dicen en Houston Party Records, y superdistorsionado en ‘Watchers, Tell us of the Night’. O cantando un vals tabernario en ‘She’s Building Castles in her Heart’ (YouTube), y cerrando onírico, con un loop de serrucho envolvente y ruidista en ‘The Returning’.

El disco lo ha producido Matt Pence, batería de Centromatic, otra interesantísima formación que con Will Johnson al frente ha dado una nueva dimensión a la música de raíz norteamericana. Son doce cortes, el primero de ellos instrumental y ya en él advertimos que el Micah P. Hinson que conocíamos está en otra fase.

Nota cortesía de: http://jenesaispop.com/

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Black Francis una vez mas a la carga con

Nonstoperotik

Cuando Black Francis anunció que su nuevo disco en solitario se llamaría 'NonStopErotik' e incluiría un tema titulado 'When I Go Down on You,' muchos fans y críticos asumieron que el disco tendría una marcada temática sexual, pero el frontman de The Pixies dice que no todo es tan sencillo.

"Creo que es una descripción demasiado literal," dice Francis. "Obviamente la sexualidad es compleja. No he escrito canciones sólo sobre follar, ¿entiendes? Trato el sexo pero también la muerte, la rendención, la lujuria, el romance, el amor y la abstracción sexual." Francis explica que el disco está inspirado en el descubrimiento del sexo durante su adolescencia. "No sé cómo fue para otra gente, pero cuando entré en la pubertad, en el mundo de la imaginación sexual, todo era muy abstracto y extraño," desvela. "Pero siempre había un elemento sexual básico, y todos los detalles podían ser bastante psicodélicos. Cuando pienso en ello ahora, en mi despertar sexual, me parece más extraño de lo que es ahora." Incluso a los 40, Francis sigue descubriendo cosas nuevas sobre el sexo, con frecuencia gracias a fuentes externas. "A veces, mientras estoy esperando mi café en mi bar habitual, me da por abrir una revista y ojear la sección de pareja o sexo. Y cada vez me digo, 'wow, esa no me la sabía. Wow!' Ni siquiera había oído hablar de ellos, pero ahí está sobre papel." "Por ejemplo, la noción de indentidad sexual en los colores que vistes, la forma de tus zapatos... pienso en la parte que juega todo eso en los fetiches." Continúa. Desde mi punto de vista de hombre de las cavernas, muchos de esos fetiches resultan abstractos cuando los comparas con la realidad de todo lo que ha existido desde hace tiempo. No lo digo en sentido negativo, es sólo extraño."

Nota cortesía de: http://es.spinner.com/

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Fito Paez Fito Páez dice que el mundo es “una máquina diabólica desde hace mucho tiempo”. Por eso el cantautor argentino piensa que no hace falta que los músicos anden concientizando a la gente de nada, y que estos deben enfocarse en todo caso a liberar el espíritu a través de las palabras y los sonidos.

edita su nuevo disco y lo titula “confia”

De ahí que el roquero considere que el problema del narcotráfico en México es un tema “más épico, más delirante”. “Escuché la música de Charly García hace muchísimos años, y sus canciones me liberaron, hicieron un click en mi espíritu, entonces tomé la decisión de dedicarme a la música y eso fue maravilloso. El mundo es complejo, es una máquina donde hay muchas injusticias, pero no va a venir ningún cantante pop a resolver o a plantear la solución de conflictos, como el narcotráfico, que son de altísima complejidad”, opina Páez. En cambio, el autor de temas como Mariposa technicolor y El mundo cabe en una canción considera que hay más posibilidades de actuar en el tema de los inmigrantes y la llamada Ley Arizona. “Ésas son voluntades y leyes en donde se ponen de manifiesto lo que quiere cada una de las partes, en este caso México y Estados Unidos, si no se hace realmente hay mala leche de parte de ellos (los estadounidenses)”, explica el artista. “Hay algo en la naturaleza humana que es horroroso, que es lo que hacen los franceses con los argelinos, los argentinos con los paraguayos y uruguayos, los ‘gringos’ con los mexicanos, que es la xenofobia, y que es un mal humano. Me da la sensación de que Estados Unidos también ha sido un aparato de un alto poderío, y como le sucede a las máquinas de alto poderío, hay muchas cosas que se les salen de control”, apunta. “En un momento (los estadounidenses) se encontraron con que si toda la ciudadanía mexicana decidiera parar Estados Unidos lo podía hacer, y se les acababa la mano de obra, porque se dieron cuenta que los ‘gringos’ ya casi no trabajaban. Eso forma parte del fenómeno de la crisis que Estados Unidos ha ayudado a generar en los siglos XX y XXI en América. Las dictaduras latinoamericanas han sido financiadas por Estados Unidos, ésa es su forma de mantener el control en esta zona. Uno de los malestares más grandes es la migración, entonces eso sumado a los conflictos más específicos entre México y Estados Unidos, ha dado un coctel del horror, siniestro y de familias rotas, de mucho dolor, entonces, la migración es un tema que urge resolver”, puntualiza. El título de la nueva entrega discográfica del músico nacido en Rosario, Argentina, Confiá, obedece a la realización artística de dicho álbum: las 12 canciones que lo conforman fueron grabadas en distintos lugares elegidos especialmente por él. Con total afinidad a esos paisajes, a su gente y al clima musical que logran esos ambientes, Páez comenzó la grabación en La Cumbre, Córdoba, para continuar en Brasil, en San Salvador de Bahía y Río de Janeiro. “El álbum fue realizado durante la experiencia, se trataba de confiar en el resultado, y la confianza es una virtud del corazón humano, que después exista la desconfianza ésa es otra cosa, pero hay que pensar como el equilibrio de todas las cosas. Si se confía, se puede desconfiar, hay algo que genera mucha inquietud, confío, no me lo pregunto, en muchos de mis gestos de confianza obtengo placer. La naturaleza humana es muy sólida, parte de la naturaleza humana es esa garra que uno le mete a las cosas, que está ligado a una confianza que quizá no te conduzca a ningún lado, no está mal conducir a esa confianza, afirmarse sobre las ideas, sobre las experiencias”, concluye Fito. ''Confío en los ojos de los niños, hay algo ahí que te muestra esa posibilidad de que algo no volverá a repetirse'', Fito Páez, cantautor.

Nota cortesía de: http://www.informador.com.mx/

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Ozomatli

fire away

Luego de presentarse en el festival Vive Latino 2010 y entregar sus tradicionales ritmos de hip hop y salsa, cumbia, funk, merengue y comparsa, R&B, el grupo Ozomatli lanza su quinta producción discográfica Fire away, la cual ya se encuentra disponible. La multicultural banda originaria de la ciudad de Los Ángeles asegura que este álbum es el más diverso en su carrera. En este trabajo los músicos estadounidenses cuentan con una variedad de temas que va desde las baladas “It’s only time” (Es sólo tiempo) y “Love comes down” (El amor baja), pasando por el “Stax”, influido por los años 60 de “45” hasta el spanglish de “Nadas por free”.

“Fire away se tardó entre tres y cuatro años en estar listo, así que ahora que lo presentamos estamos muy alegres y ojalá la gente lo disfrute como nosotros”, dijo, Ulises Bella, cantante del grupo. El nuevo álbum, que salió a la venta la semana pasada, contiene 11 temas que varían entre experiencias de sus integrantes y las denuncias sociales como “Malagasy shock” o “Gay vatos in love” (gays enamorados) la cual le dedican a una pareja homosexual. “Gay vatos in love” es la historia de lo que ocurre en la comunidad gay latina y al mismo tiempo es una declaración de lo que es el amor y que éste no discrimina. lo que queremos es poder acercar a esta comunidad a la sociedad, para que se respeten todos sus derechos humanos”, dijo el vocalista de la banda. Con la ayuda de un experto Tras obtener dos premios Grammy, un Latin Grammy y dos Billboard Latinos, la banda buscó a Tony Berg (Aimee Mann, Pete Yorn), quien inyectó un toque especial al trabajo Fire away y plasmar su experiencia en las diversas facetas en la escena musical.

“Le dio el acertado toque de señor maduro de lo que ha visto en toda su vida. Su oído nos ayudó a hacer esta producción que nos encantó”. dijeron.

En sus tres lustros de carrera, la banda ha hecho discos de excepción que reflejan la diversidad cultural de Los Ángeles, como Embrace the Chaos (2001), Street signs (2004) y Don’t mess with the dragon (2007), entre otros. De todos esos discos han salido muy famosos temas, como “Cumbia de los muertos”, “Chota”, “Dos cosas ciertas”, “Ya viene el sol”, “Can’t stop y city of angels”, entre otros. Embajadores culturales El año pasado, los integrantes de la agrupación californiaana fungió como embajadores culturales de Estados Unidos en un viaje patrocinado por el departamento de Estado, que incluyó acercamientos a la comunidad y presentaciones en Myanmar, Vietnam, y Tailandia. Los integrantes de Ozomatli también tuvieron el honor de tocar para el presidente Barack Obama y la primera dama, Michelle Obama, en el evento de gala para la entrega de premios número 32 del comité hispano del congreso, que se realizó en la ciudad de Washington en el mes de septiembre del año pasado. “Fuimos ahí como humanos y como artistas, con el alma abierta, la mente abierta y en otras palabras queríamos más llevar un mensaje de la importancia de la comunicación entre nosotros como humanos”, dijo Ulises a KI0SKO.

Nota cortesía de: http://jenesaispop.com/

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radiohead

Ayer se cumplieron diez años desde que Radiohead decidieran dar un salto al vacío editando Kid A. No era la primera vez que el grupo se atrevía a mirar al abismo: antes ya habïan editado como primer single de OK Computer los 8 minutos largos (y no muy radiables) de ‘Paranoid Android’. En esa ocasión les funcionó y con Kid A también lo haría. El cuarto disco largo de Radiohead es el que les coloca ya, de manera definitiva, en la posición que hoy ostentan: la de grupo que hace sólo lo que quiere, sin importar si a crítica, discográfica o público les parece bien.

No hay más que ver la muy dividida reacción que provocó este disco en la crítica de medio mundo: unos lo consideraron el primero por el que tener respeto por Radiohead; otros, la evolución natural del grupo. Y también hubo quien se lo tomó como una broma pesada. Ahí, por ejemplo, queda la opinión del Melody Maker, que citó maliciosamente la letra de ‘Pop Is Dead‘, de los propios Radiohead, para acusar a Thom Yorke y los suyos de vestir el traje del emperador. Y lo cierto es que es entendible una postura así. Después de OK Computer, lo normal, lo que esperábamos la mayoría, era un disco que continuará con la fórmula que allí había quedado plasmada. A Radiohead les quedaba aún mucho por explorar en ese terreno, o eso creíamos, y lo que casi nadie se esperaba era un giro a la izquierda tan pronunciado. Sin previo aviso, Radiohead dejaron de hacer rock para buscar su identidad en otros paisajes. El tirón de OK Computer, su capacidad para poner a Radiohead como banda de primera magnitud, ayudó a que siendo Kid A el disco más complicado de escuchar del grupo fuese el primero en ser número uno en listas nada más lanzarse. Más aún cuando no hubo promoción habitual: pese al buen resultado creativo de los vídeos de OK Computer, todos inmejorables, para su cuarto álbum el grupo decidió que no quería grabar ninguno. Lo cierto es que también estaba complicado vender algún single. A priori, las canciones más directas eran ‘Idioteque‘ y ‘The National Anthem‘. Eran las que menos jugueteaban con su propia desaparición, las que se centraban en una manera más tradicional de componer, incluso estando influidas por el jazz (la segunda) o la electrónica más reciente (la primera). Eran “vendibles”, al menos comparadas con cosas como la diluida ‘Kid A‘, la ambiental ‘Treefingers‘, los arpegios sin rumbo de ‘In Limbo‘ o la deliberada complicación de sus propias baladas que eran ‘Optimistic‘ o ‘Motion Picture Soundtrack‘ (sacada, por cierto, de la primera época de la banda). Cualquiera mínimamente interesado en Radiohead conoce la historia: Kid A nace de una de las grabaciones más enrevesadas del grupo, que durante tres años jugaron al gato y al ratón consigo mismos, tratando de superar esa cumbre llamada OK Computer. De superarla o, al menos, de dejarla a un lado, de poder olvidarse de ella para ser algo diferentes. Grabado a caballo entre cuatro ciudades, Kid A capturó las sensaciones del grupo a salto de mata, entre arrebatos de inspiración a los que luego le seguían fases de bloqueo creativo. En última instancia, esas fuerzas enfrentadas se reflejan en el disco: sus canciones nunca dejan de sonar a Radiohead, pero nunca a los Radiohead de hasta entonces, al menos no de manera completa.


A 10 AÑOs de kid a

Aquí cobra importancia la figura de Nigel Godrich, productor del disco. Si les damos a Radiohead, en la época de Kid A, la imagen de un globo aerostático, Godrich es el contrapeso que los sujeta a la tierra: su labor permitió que el grupo anteriormente conocido como Radiohead aún pudiera seguir llevando ese nombre sin parecer uno totalmente nuevo. A él le otorgaremos el título de pegamento en ese collage que dio en llamarse Kid A.

Que el grupo no se conformó con lo conseguido en el disco queda claro oyendo la edición deluxe, donde varias tomas en directo o para sesiones radiofónicas continúan ampliando la paleta de sonidos usada para crear unas canciones que siempre parecen tener hueco para más. El disco tiene su propia historia épica: Que Kid A es un niño que nunca debió de haber nacido pero lo hizo contra viento y marea se observa no sólo en las dificultades de la grabación y en la complicada situación personal de algunos miembros de la banda, sino también en detalles como que el mismo día del lanzamiento, EMI se dio cuenta de que más de 150.000 copias habían salido defectuosas de fábrica y tendría que retirarlas del mercado. Cosas así leídas mientras suena la cubista ‘Everything In Its Right Place‘ parecen haber sido inevitables y casan mucho con esas alegorías del error y el asco vital en la era de la clonación que son las letras del disco. En lo lírico, Kid A es mucho más continuista respecto a su predecesor que en lo musical. Thom Yorke volvió a retratar la paranoia del hombre moderno, solo que de manera aún más abstracta. El resultado final es impresionista: de los trazos poco concretos nace la sensación general muy definida. En el tono general del disco, además, juega un papel fundamental el hecho de que las letras no parezcan tan importantes como en OK Computer. La voz de Yorke ya no guía, sino que vine y va, a veces sepultada, otras filtrada, otras como simple coro. Cuando toma el primer plano, las frases son casi como un eslogan: "If you try the best you can, the best you can is good enough” El trayecto de Kid A comenzó hace diez años y aún no ofrece haber concluido. Recuerdo abrir el cd y sacar aquel libreto escondido de paisajes poligonales y retratos de Tony Blair, sin letras, ni información. Recuerdo haberlo puesto en la cadena de música y no haber entendido nada, pese a la fascinación. Y recuerdo que cuando empecé a comprender este disco fue con la salida de Amnesiac, hermano gemelo (para mi gusto, aún mejor) y segunda hoja de un díptico apasionante. Diez años después, los dos mejores discos de Radiohead siguen vivos y no parece probable que la banda vaya a superarlos. Puede que ambos fueran la manera en que Radiohead enseñaran al mundo cómo desaparecer completamente para seguir viviendo por siempre.

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Luz Verde: ¡Arde Venezuela! Quince años llevan Luz Verde arrasando con los potentes directos y cuatro discos editados hasta la fecha, y un primerizo EP en 1998 editado en formato cassete que se agotó nada más salir: “Cinema 0” (2000), “Rocanrol” (2004), “Manual de buenas costumbres” (2008) y el último trabajo presentado en España, “En llamas” (2010). Autogestionados y acompañados de una editorial fuerte (Clippers), Luz Verde se aferra al rock and roll dejando huella por donde quiera que pasen. Una banda a la antigua usanza, latinos y con mucho que decir. Willbert Álvarez (guitarra y voz), Eduardo Benatar (batería), Carlos Mendoza (guitarra, voz y piano) y Pedro Misle (bajo) son los componentes de Luz Verde, con los que nos reunimos en Barcelona, junto a la Sagrada Familia.

¿Cómo se empieza haciendo música en un país como Venezuela, sin tradición de grupos de rock? Willbert: Tres de los miembros de la banda estudiábamos en el mismo colegio y nos metimos en esto básicamente por amor a la música. Teníamos más o menos los mismos gustos y empezamos a incursionar teniendo claro que siempre íbamos a hacer canciones propias, probablemente porque las versiones nos salían horribles [risas]. Entonces empezamos a trabajar y a tocar para llegar al sueño de lo que no había en ese momento, porque el terreno del rock venezolano era algo inexplorado. ¿No existía en Venezuela ningún grupo de cabecera u otro tipo de grupo pionero? Eduardo: La movida del rock venezolano es igual a la del rock latinoamericano en general y español. El rock llega a Venezuela con retraso, con gente joven haciendo versiones en español de temas famosos en inglés.

En los sesenta recuerdo a un grupo llamado Los Impala, de hecho vinieron a España y grabaron discos aquí, Henry Stephen que también grabó aquí y estuvo de gira mucho tiempo. Pero Venezuela tiene el problema que está al borde del Mar Caribe y la música que realmente popular es la latina o caribeña, y el rock siempre ha estado en un segundo o tercer lugar y eso sumado a que el mercado está tan contraído que el disco de oro allí son unas cinco mil copias… Imagínate tú el tamaño de la industria “underground” allá, es una cosa demasiado limitada. Pero siempre hubo grupos, como en los ochenta, que estaban Sentimiento Muerto que es, digamos, el grupo más grande de rock que ha tenido Venezuela. En los noventa estuvo Zapato 3, que es para nosotros, de alguna manera, una influencia porque el mayor éxito que tuvieron fue cuando nosotros empezamos a tocar. Actualmente hay una movida más bien de directos y de radio, ya que en la radio están obligados a poner un porcentaje de grupos de allá

Vosotros venís a España, editáis cuatro discos, vuestros directos arrasaban, ¿cómo os reciben allí, ahora que tenéis una base y estructura afianzada? Pedro: Nosotros ya teníamos un nombre establecido allá en 2004, con dos discos, y nos vinimos a probar suerte: O probamos ya o no probamos. Claro, el cambio de país tiene sus cosas; allá un gran año de bolos, para cuando nos vinimos en 2004, eran doce bolos, y nosotros en 2005, 2006, 2007 y 2008 tuvimos un promedio de cincuenta conciertos por año. En 2008 volvemos de España con trescientos conciertos encima… eso era otra cosa. Obviando también el material y los trabajos; primero, la gente va por el recuerdo de lo que había. Segundo, el nuevo material se escucha en las radios; y tercero, el ciclo se cierra cuando la gente va a ver a una banda que ya tiene trescientos conciertos.

“Uno que no vive ahí no nota el ambiente y tensión política, pero la hay y mucha. En Venezuela hay censura”


La receptividad ha sido muy buena, de hecho con “En llamas” hemos conseguido nuestro primer número uno con la canción que da título al disco. Es un orgullo saber que hemos conseguido un modelo que funciona genial, que es vivir felices en Barcelona, además en la parte musical, pero por otro lado poder disfrutar de la escena de Caracas a la que iremos en noviembre durante tres semanas de manera intensiva, haciendo lo que otros grupos hacen durante un año. Hagamos un recorrido por vuestra discografía, comencemos por “Cinema 0”. ¿Cómo surge y cuál era la filosofía de trabajo? E.: En el 95 es cuando me uno al grupo porque ellos antes tocaban bajo otro nombre, y en mayo de ese mismo año entramos a grabar algo. Al tener el primer contacto con el estudio y viendo lo que hay, nos damos cuenta que necesitamos amasar más material, había canciones que la letra era del otro cantante, otras que no cuadraban con el presente del grupo… así que decidimos componer nuevos temas para en el 98 entrar de nuevo en un estudio y sacar un EP con una tirada limitada, pero que agotados. Con la pasta que sacamos logramos ahorrar y entrar a grabar en un estudio profesional. Pero, claro, estábamos representando una colección de canciones que logramos componer durante todo ese tiempo; las composiciones eran distintas y de hecho, nos producimos nosotros el disco. W.: En Venezuela hay gente que lo considera un disco de culto E.: Claro, piensa que la movida rocanrolera en los noventa se había extinguido prácticamente, había fiestas raves, rock industrial… pero el rock and roll estaba muerto, y nosotros teníamos un estilo muy rock and roll, por lo que éramos de los pocos grupos que hacíamos rock allá. P.: Y nos buscaban para secuestrarnos, matarnos y eliminarnos [risas]. Ese disco tardó un año grabarse, también contábamos con contactos pero las cosas iban lentas. Y cuando lo grabamos, teníamos que contar que los ingenieros no estuvieran hasta el culo de porros y tuviéramos que grabarnos nosotros mismos [risas]. ¿Tuvisteis problemas con las letras y la censura? W.: La verdad es que sí hemos tenido. P.: Al principio no lo parecía, pero viéndolo desde acá… Por ejemplo, el single ‘Solo solo’, de “En llamas”, hay una parte en la que Willbert dice ‘porro’ y hubo que cortarlo. W.: Y en un concierto también. Hay una canción que tocamos llamada La misma vaina’ que en una parte en la que a mí siempre me dejan decir lo que me da la gana y cuento como una historia. Recuerdo que entonces estaba contando una tontería, que Chuck Norris venía en nuestro mismo avión, le preguntamos cual era el motivo por el que venía al país y su respuesta fue: “¡Vengo a matar al presidente Chávez!” [risas]. Todo el público se reía pero había un sector de chavistas que se acercaron y empezaron a lanzarnos cigarrillos, mierdas… se pusieron muy violentos y el ambiente se puso tenso y se notaban nervios. Me dijeron: “¡No debiste hacer eso!”. P.: Uno que no vive ahí no nota el ambiente y tensión política, pero la hay y mucha. En Venezuela hay censura. También nos censuraron el vídeo que acompañaba al single ‘El rey del tap’ sacado del segundo disco, “Rocanrol”, que tiene una temática de cine negro, en una parte donde hay una escena de puñaladas en la que no hay ni sangre, ¡y encima es una animación en 3D!, nos cortaron esas partes en el canal de vídeos musicales de allá, por lo que perdió todo el sentido. ¡Es una historia de gángsteres! Si no hay asesinato no hay historia. E.: Es como una porno sin desnudo.El segundo disco, “Rocanrol”, donde ya tenéis más rodaje y experiencia. ¿Cómo fue? P.: Ya teníamos planes de venirnos, pero con material más fresco. Todo perfectamente planeado pero… llegó la huelga general en Venezuela, donde se paralizó la industria petrolera, todo el país cerró, como un verano en España [risas]. Teníamos ya fecha para grabar, pero todo se paralizó. ¡No había ni gasolina y eso que es un país petrolero! Así que teníamos dos opciones; o no hacerlo o hacerlo por nuestros huevos, y como no hay mejor manera que hacerla por los huevos, decidimos lanzarnos. Esta vez contábamos con un productor profesional, Francisco “Coco” Díaz, del grupo Desorden Público. Quedó un disco más maduro, pues contábamos con el rodaje en festivales.

Quedó un disco más maduro, pues contábamos con el rodaje en festivales. Si conseguíamos gasolina subíamos al estudio a grabar haciendo sesiones de doce y trece horas para aprovechar al máximo las horas del estudio y la gasolina. W.: Por esa época tuvimos problemas con las radios porque no emitían nada de bandas nacionales, la promoción fue gracias a las pocas televisiones que emitían nuestros vídeos, que gracias a eso se llenaban los conciertos. Pero en las radios era imposible. P.: Ahora se abren y están descubriendo bandas muy buenas. Nos dijeron hace poco: “¡Pero ustedes son buenos!”, y respondí: “¡Claro, si llevamos quince años tocando!”. Curiosamente, el rock suele estar ligado a la izquierda, y allí en Venezuela aunque gobierne Chávez que, se supone, es de izquierdas… ¿Os encasillan de alguna manera por no simpatizar con el régimen, os colocan en un bando contrario por prejuicio? E.: Para nosotros no hay ese problema, pero otros grupos sí que se han polarizado completamente. De hecho hay grupos como de música latina y de rock and roll, sobre todo de ska, que todo lo que dicen en la letra tiene tintes políticos y siempre a favor. De hecho, si quisiéramos ser así estaríamos apoyando o peleando. W.: En nuestras letras hay pequeños guiños en contra de Chávez pero es algo en lo que no nos centramos. Obviamente, a mí sí me duele lo que ocurre en el país, pero como músicos no es nuestro enfoque, sin embargo ha habido alguna respuesta por ahí… pero nada más. De hecho, si Chávez censura una radio va a por la radio entera. P.: De todas formas, el tema de la censura en la radio viene más bien por el que trabaja ahí, que programa un pop de mierda. Aunque Chávez siempre tiene algún pretexto para cerrar radios buscando pequeños resquicios legales, bueno, exactamente cerrar no, pero sí que les quita la licencia para emitir y, claro, si tienes una radio y no puedes emitir… Retomemos vuestra discografía: Aparecen “Manual de buenas costumbres” y el último trabajo, “En llamas”, donde participa Roger Rodés, productor de Macaco. E.: Con “Manual de buenas costumbres” ya estábamos en España y teníamos muchísimos más conciertos encima y veníamos más rodados. Un régimen de ensayos más duro, también que estábamos en un entorno más creativo, y eso hizo que sacáramos un montón de nuevas canciones. Además, tener la suerte de contar como productor con Roger Rodés tanto para “Manual de buenas costumbres” como para “En llamas”. Además era la primera vez que alguien entraba al núcleo del grupo y daba su opinión en cuanto a las decisiones que tomábamos.

Salieron de Caracas, pero llevan un tiempo instalados en Barcelona, donde se dedican a lo suyo, al rock. Su nuevo disco, lo regalan desde su web.

Básicamente, nosotros cuatro somos bastante tercos y nunca habíamos dejado que nadie tomara una decisión y si alguien la tomaba, primero tenía que pasar un filtro, nunca dejábamos que nadie externo tomara decisiones en el grupo. Pero Roger ayudó mucho al trabajo y además también era la primera vez que grabáramos los cuatro juntos, ganando los temas un montón de frescura.


W.: Eso es un hito, un punto de inflexión, porque el hecho de que entrara Roger fue como tener la pieza que nos faltaba. Con él trabajamos el sonido desde el principio, venía a los ensayos y escuchábamos todas las canciones, porque en cada disco salen muchísimas ideas. Fue una primera aproximación a lo que sería el siguiente trabajo. P.: Para este último contábamos con más de setenta canciones. Con “Manual de buenas costumbres” nos enfrentamos a que teníamos que ganarnos al público en España, hacer muchos bolos que eran grandes pero otros que eran una puta mierda, y eso hizo que esta nueva ronda de composiciones fuera más directa. Canciones incluso más directas para que la gente las viviera más rápido y capturarla en los primeros treinta segundos. Aparte de la facilidad del idioma, ¿por qué España y no Estados Unidos? P.: Cuando te cambias de país aparecen muchas variables, entre dificultades y ventajas, a las que tienes que dar el “sí”. El que te dé en promedio un mejor resultado es al que al final te vas. También el hecho de vivir en Europa, la estabilidad económica y la fuerza de la moneda son cosas que tienes en cuenta. E.: A Willbert le habría gustado ir a Estados Unidos y a mí a Argentina, pero entre los cuatro nos pusimos de acuerdo para que pudiéramos vivir en Barcelona. Lo otro… la movida de la música en español en Estados Unidos está básicamente en Florida, que a su vez está cercana a Cuba, Puerto Rico… y es todo súper latino, ¡el infierno del reggaeton! Imagina que si aquí uno se tiene que pensar hacer un bolo, por ejemplo en Bilbao, allá que tienes que recorrerte el país, es la vida entera. W.: Pero no descartamos que en un futuro aparezca la posibilidad de ir allá y hacer algo. El estar aquí, ya a nivel musical, también el aporte fue bastante importante porque es una cosa como de otro planeta y nuestra música cambió muchísimo, algo así como si se hubiera macerado en vino… En los últimos discos hay cosas que tienen ese toque, como ‘Crackovia’, que está grabada con un violinista gitano, acordeonista catalán… muchos músicos. La música de la calle, la ciudad, todas esas experiencias son completamente otra cosa, estoy seguro que el aporte de lo que es la ciudad, Europa y el país es muy importante.

Cierto es que si en lugar de Barcelona os instaláis en Madrid o como antes hemos hablado, en Estados Unidos… no quedaría un sonido tan mediterráneo. W.: Cierto, totalmente de acuerdo. E.: También en lo que a nivel de vida respecta, si nos hubiéramos ido a Madrid nuestra vida no hubiese cambiado tanto porque es una metrópolis como lo es Caracas. Nosotros estamos viviendo en ciudades grandes y Barcelona sería, en tamaño, como un pueblo porque vamos caminando a todas partes, de punta a punta de la ciudad. Realmente para nosotros es una escala muy pequeña. Incluso a nivel creativo, salir de fiesta y volverte a casa a las tres de la madrugada, todo lo que ves y que te encuentras a esa hora de la noche caminando por una ciudad te da tantas ideas que es algo nunca podríamos haber vivido en Caracas. W.: Sí, en Caracas, para empezar, no puedes salir por la noche caminando porque es una locura debido a lo peligrosa que es. Tú sales a las once de la noche y no ves a nadie por la calle, allí van todos en coche y si vas por la calle es que estás loco. Puede ser que a los turistas no les pase nada, puede ser, pero, tío, las noches se han vuelto de algún modo muy siniestras. Pero volviendo a lo cultural, en Madrid también hay mucha gente y mezclas pero es, digamos, más española, sin embargo Barcelona está más cerca del resto de Europa, es distinta… y todo eso lo hemos absorbido. ¿Y De dónde viene vuestro nombre? W.: Hemos mentido un montón al respecto con eso [risas]. Pero la historia oficial comienza cuando estábamos empezando, era en el año 95 o por ahí, en casa de Carlos Mendoza, el cuarto componente del grupo que hoy está “out”, tocando el piano y bebiendo un whisky que aquí sería como la marca Día. Estábamos tocando un tema que teníamos llamado ‘Luz roja 2’ que hablaba sobre la ciudad de Caracas y el infierno caraqueño… que también estaba ardiendo el cerro más grande de Caracas y, bueno, estuvimos toda la noche tocando, bebiendo y al amanecer vimos el cerro y había como unas luces verdes… P.: Creemos que eran verdes, creemos… Pero si se te ocurre otra historia ¡ponla! [risas]. E.: Alguien lo dijo y nosotros nos lo creímos, pero sí, esa es la historia ajustada a la realidad. Nota cortesía de: http://cucharasonica.com/

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“Si conseguíamos gasolina subíamos al estudio a grabar haciendo sesiones de doce y trece horas para aprovechar al máximo las horas del estudio y la gasolina”


Tracklist de Danger Days,

lo nuevo de My Chemical Romance Los paladines del emo están de vuelta, y con más bombo mediático que nunca. My Chemical Romance tienen nuevo disco, y su lanzamiento está a la vuelta de la esquina: Danger Days: The True Lives Of The Fabulous Killjoys., está listo para ser lanzado el 22 de noviembre.

Llegados a este punto es bueno hacer un recap: primero pudimos conocer los primeros detalles de la producción y los motivos de su aplazamiento (ya que el disco planeaba ser lanzado mucho más temprano este año); luego, ver el vídeo promocional que colgaron en su MySpace y por ultimo, escuchar el primer avance, el punk desenfrenado y juvenil de “Na Na Na”. Por lo que se puede apreciar, la banda parece haber dejado atrás (aunque sea un poco) la estética que los hizo famosos entre los movimientos emo, góticos y afines, en beneficio de un estilo bizarro y colorido. Quizás la partida de uno de sus miembros, Bob Bryar, tuvo algo que ver en este cambio.

My Chemical Romance, de esta manera, pone punto final a 4 años de ausencia en las bateas, desde el lanzamiento de su exitoso The Black Parade, obra con aires de opera-rock que apareció allá por el 2006. Les dejamos el tracklist, compuesto por 15 canciones, publicado por los miembros de la banda, y un pequeño vídeo que hicieron para darle más promoción a “Na Na Na”. 1. Look Alive, Sunshine 2. Na Na Na (Na Na Na Na Na Na Na Na Na) 3. Bulletproof Heart 4. SING 5. Planetary (GO!) 6. The Only Hope For Me is You 7. Jet-Star and the Kobra Kid/Traffic Report 8. Party Poison 9. Save Yourself, I’ll Hold Them Back 10. S/C/A/R/E/C/R/O/W 11. Summertime 12. DESTROYA 13. The Kids From Yesterday 14. Goodnite, Dr. Death 15. Vampire Money

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Disclaimer: La intención de esta revista - compendio es la de difundir de MANERA GRATUITA las diversas entrevistas y opiniones que se expresan en diversas partes del mundo sobre algunas de las bandas y/o artistas que transmitimos en nuestra estación de radio, sin otro afán que el de apoyar en la difusión de todas estas expresiones artísticas que mucho vale la pena escuchar. Los créditos de cada una de los reportajes realizados por personas altamente calificadas y que ofrecen su buen escribir (que ya nos gustaría contar entre nuestras habilidades) se ven reflejadas al final de cada reportaje. Si algún periodista, escritor o reportero siente que su trabajo a sido alterado o mutilado de forma irreversible basta con dirigirnos un comunicado para aclarar la situación y en su caso (esperemos no suceda) dejar de publicar sus artículos. A todos ellos y ellas, muchísimas gracias por enriquecer nuestro diario vivir.

Compilación: José Juan Bautista

Osiris Magazine No.1  

Revista mensual de la tienda Osiris

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