Boletín 2021-01

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Boletín 2021-01 ISSN: 2676-0991

“Este boletín recoge las noticias publicadas en la prensa escrita relativas al sector de la seguridad social en la República Dominicana. Las mismas no necesariamente reflejan la opinión del Observatorio”.

Martes 15 de diciembre al lunes 11 de enero de 2021

En este boletín: 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8.

Pensiones: reformar para mejorar. Las pensiones: La fiebre no está en la sábana. ADAFP propone proceso simplificado de acceso a beneficios de pensiones. Disponen aumentar un 30% sueldo de médicos. Más sobre los dos millones de afiliados al Seguro Familiar de Salud. CMD pide vacuna contra Covid sea cubierta por ARS. Mayor autoridad y disciplina. Causa preocupación que trabajadores suspendidos no tengan seguro médico a partir de febrero.

Miércoles 16 de diciembre de 2020 Disponible en: https://www.diariolibre.com/especiales/2021-el-ano-de-laremontada/pensiones-reformar-para-mejorar-PC23309215 Autor (a): Diego Valero La República Dominicana entró de lleno en el grupo amplio de países que tienen un sistema de protección social, que abarca los temas de salud, riesgos laborales y pensiones. En pocos meses hará veinte años que se aprobó la Ley de Seguridad Social, y aunque a veces no lo parezca, es un hito que hay que celebrar. La República Dominicana entró de lleno en el grupo amplio de países que tienen un sistema de protección social, abarcando los temas de salud, riesgos laborales y pensiones. A este último apartado me voy a referir, ya que se oyen demasiadas voces que, a veces sin pleno conocimiento, sin tener todos los datos, o sencillamente por otros posicionamientos que tienen más de políticos que sociales, se manifiestan en contra del actual sistema de pensiones. El sistema no es perfecto Me parece imprescindible partir de la idea de que el sistema no es perfecto, y tiene fallas que con veinte años de perspectiva podemos apreciar. Quiero recordar que esta Ley fue consensuada por prácticamente todos los estamentos sociales y políticos del país, y que su aprobación e inicio supuso un gran soplo de esperanza para la población dominicana. Y eso fue porque, en aquel momento, la ley era una excelente ley. La República Dominicana fue el último país en América Latina y Caribe que hizo reforma estructural (profunda) al sistema de pensiones, y eso permitió aprender de los antecesores, para lo bueno y para lo malo. Y aunque todo el mundo piensa que el referente directo al sistema fue Chile, más bien eso no es así, porque el modelo siguió mucho más los pasos de México que los del país andino. Por tanto, una buena ley era aprobada en 2001, lo que era imprescindible para proteger adecuadamente a la población. Pero una buena ley, por sí sola, no es suficiente si luego no se desarrolla como está previsto, o aún peor, no se cumple. Los resultados no serán los esperados, pero no será a causa de la ley, sino precisamente por su incumplimiento.


PÁGINA 2 Y así, nuestra Ley 87-01 vio cómo los sucesivos gobiernos ignoraban parte de sus mandatos (incorporar a los independientes, establecer el sistema de pensiones mínimas, hacer el aporte de lo que contribuyeron los afiliados al antiguo IDSS), cómo no se proponían medidas para combatir el fraude (no es hasta este año, con la Ley 13-20, que se otorgan capacidades suficientes a la Tesorería de la Seguridad Social para perseguir el fraude y la informalidad, y también se aprobaron cotizaciones por debajo del salario mínimo o se plantearon más demoras para la afiliación en las Mipymes), y cómo no se trabajaba en actualizar la norma a medida que la sociedad avanza. No olvidemos que la seguridad social debe servir, y por tanto adaptarse, a las características de la población, y no al revés. Tampoco hemos visto defensa del sistema durante años, ni desarrollo del imprescindible mercado de capitales para que se pudieran invertir los fondos, y las necesidades de financiación del Estado han requerido de parte muy relevante de los fondos de pensiones. ¿Y ahora? ¿Qué supone todo esto? Primero es preciso explicar cómo funcionan los fondos de pensiones. Cuando un trabajador está afiliado (como es la obligación de toda empresa y trabajador), su empleador y la propia persona cotizan, en un importe, redondeando, del 10% del salario, en una proporción que es prácticamente un 70% a cargo del empleador, y un 30% a cargo del empleado. Esos recursos, que automáticamente son propiedad del trabajador, se invierten en los mercados financieros buscando la mejor rentabilidad. Eso hace que, en el momento de pensionarse, del monto total que se reciba como pensión, más de un 60% va a corresponder a rentabilidad y menos de un 40% a aportes. Haciendo el cálculo de manera sencilla, por cada peso que pone un trabajador de forma directa en su fondo de pensiones, recibirá 10 (el resto será el aporte del empleador y la rentabilidad acumulada). Ya respondida la pregunta que formulaba antes, qué supone el incumplimiento y el no desarrollo de la ley, podemos afirmar que implica pensiones más bajas de las previstas al inicio. Si el objetivo del sistema era que el 80% de la población tuviera pensión, y que ésta fuera aproximadamente del 40-45% del último salario (lo que los organismos internacionales establecen como piso de los sistemas de pensiones), al tener a un 60% de la población trabajando en la informalidad, con entradas y salidas del mercado formal, y con cotizaciones por debajo del salario real, la población con derecho a pensión va a ser menor, y el monto de la pensión, también. Estamos a tiempo Pero estamos a tiempo de arreglarlo, manteniendo lo bueno del sistema, terminar de poner en marcha lo que no se ha hecho aún, y corregir lo que no ha funcionado. Como muy importante me gustaría destacar que hay que garantizar pensiones mínimas para la población, tanto afiliados como no afiliados. Eso se puede hacer con un uso racional del Fondo de Solidaridad Social para los afiliados y a través de eficiencia y reorganización impositiva para la cobertura de la población no afiliada. Hay que mejorar las pensiones, y no necesariamente con aumentos de aporte, sino, al menos de momento, cotizando por lo que la propia Ley dice que hay que cotizar, es decir, cayendo encima de la elusión (la tasa de reemplazo podría aumentar hasta diez puntos más), y el Estado tiene que honrar su compromiso de dar la correspondiente cobertura a todas aquellas personas que cotizaron al antiguo IDSS. Se pueden buscar fórmulas para que esto suceda sin costos excesivos para el Estado, que seguramente son difíciles de plantear en este momento. También se debe permitir que los independientes entren al sistema y así puedan contribuir para su futura pensión. Es conveniente estudiar sistemas de monotributo o tarifas mínimas con aumento gradual para fomentar la formalidad en el empleo, que tan buenos resultados han dado en otros países para generar incentivos a la formalidad. Asimismo, si algo nos ha demostrado esta pandemia que estamos sufriendo es que hay que tener una protección eficiente al desempleo. Los sistemas de ahorro a través de fondos de cesantía garantizan unos beneficios hoy por hoy inexistentes para gran parte de la población trabajadora sin incrementar costos para los empleadores. Es de humanidad garantizar el derecho a la salud tras la jubilación, algo que parece un olvido de la legislación vigente.


PÁGINA 3 Y también, en el plano operativo, pero imprescindible para extraer todas las ventajas de un sistema de ahorro a largo plazo, ampliar las posibilidades de inversión de los fondos de pensiones, que por ejemplo, ahora son un magnífico recurso para fondear las alianzas público privadas para el desarrollo económico del país. Y todo esto, y más, es factible sin nuevos dispendios económicos de relevancia, sino mediante la optimización de los recursos ya existentes. No nos dejemos llevar por supuestas soluciones mágicas. Venimos de un viejo sistema de reparto, ineficiente e injusto, que duró muchos años y que condenó a buena parte de los adultos mayores a la pobreza. Prometer es fácil, cumplir no tanto. Yo sugeriría, si me lo permitieran, a la Comisión Bicameral que va a estudiar la reforma, que solo analicen los proyectos de reforma que tengan una memoria económica solvente que los avale. Si queremos un sistema serio de pensiones, seamos serios en su reforma. Y finalmente, hay otro tema trascendental para explicar avances económicos en el país en los últimos veinte años, y es que el impacto del aumento del ahorro en el crecimiento económico del país es muy relevante, como muestran estudios al efecto, con todo lo que esto conlleva de mejora del bienestar y reducción de la pobreza. En resumen, reformemos, sí, pero para mejorar.

Viernes 18 de diciembre de 2020 Disponible en: https://acento.com.do/opinion/las-pensiones-la-fiebre-no-esta-en-la-sabana-8893852.html Autor (a): Isidoro Santana A veces se plantea eliminar las AFP pretendiendo volver al antiguo sistema de reparto. En estos sistemas, administrados por el Estado por necesidad, hay dos posibilidades: que funcionen mal o que funcionen bien. En un artículo publicado en junio pasado, comenzaba diciendo que “Las administradoras de fondos de pensiones tienen muy bien ganada mala imagen”. Y la culpabilidad la atribuía a la captura de las instituciones para maniobrar y extraer ganancias oligopólicas de un mercado cautivo. Todo ello casi sin administrar nada, pues la Tesorería de la Seguridad Social hace la parte más difícil de recaudación, y la rentabilidad viene determinada casi enteramente por la existencia de la deuda cuasifiscal. Vinculado con esa imagen negativa suelen surgir propuestas orientadas a que sean eliminadas las AFP, creyendo que la fiebre está en la sábana, u otras tan descabelladas como la de devolver el 30% de los fondos. Tras este artículo, las únicas que resultaron beneficiadas fueron las agencias publicitarias. La idea de suprimir las AFP surge de la falta de una cabal comprensión de la real naturaleza de los sistemas previsionales. Este año, algo poco común en nuestro país, fue publicado el libro Pensiones dignas y sostenibles para todos, de nuestro colega Arismendi Díaz Santana, el cual muestra que prácticamente todos los sistemas de pensiones del mundo se encuentran en crisis, independientemente de que haya o no AFP’s, algunas de carácter explosivo. Las razones son diversas, pero hay una fundamental, con la que no se contaba cuando fueron concebidos los sistemas previsionales hace más de un siglo: la longevidad de la gente, como efecto del incremento de la esperanza de vida en todos los países. La mayor preocupación de los cotizantes es la baja tasa de reemplazo que les espera al final de la vida activa, es decir, la precaria pensión. Pero veamos la fuente de la fiebre: sea cual sea la naturaleza de un sistema previsional, el monto de las pensiones que va a recibir el afiliado al momento de su retiro va a depender de una serie de condiciones, como son, el salario que recibía, la tasa de cotización, los años que dura cotizando, la rentabilidad y seguridad con que se inviertan los fondos, la edad de retiro, y los años que va a durar después cobrando la pensión. Los años cotizando depende de la edad al momento de afiliarse, la edad de retiro y eventuales interrupciones por pérdida del empleo. La rentabilidad y seguridad de los fondos, por cierto que muy alta en la República Dominicana, es determinada exógenamente, por las tasas de interés de la deuda pública, que es el instrumento por excelencia para las inversiones.


PÁGINA 4 Todos los factores mencionados son los básicos, y están ahí sea quien sea que administre los fondos, porque alguien tiene que administrarlos. Ahora bien, hay otros factores accesorios, como son el costo de administración y el margen de intermediación, en lo cual sí cuentan las AFP’s o una eventual agencia estatal. Hay otros elementos básicos para la eficacia de los sistemas de seguridad social que, en República Dominicana, son nefastos, como los bajos salarios reales, la informalidad laboral, el desempleo y la baja carga tributaria, que impide subsidiar las pensiones. Para no hacer más largo el cuento, otro elemento importante es que los cambios económicos y sociales han determinado que la gente comience a trabajar más tarde, limitando el período de cotización. Como he escrito en otras ocasiones, los actuales sistemas de SS fueron concebidos para épocas en que el tiempo de cotización era muy largo y el de jubilación muy corta, pues “la gente comenzaba a trabajar a los 18 años, cotizaba hasta los 60, se jubilaba y moría pocos años después”. Por eso los aportes alcanzaban para jugosas pensiones. Eso ha cambiado y ahora los países procuran elevar la edad de jubilación, incrementar las tasas de cotización o bajar la pensión. A veces se plantea eliminar las AFP pretendiendo volver al antiguo sistema de reparto. En estos sistemas, administrados por el Estado por necesidad, hay dos posibilidades: que funcionen mal o que funcionen bien. Si funcionan mal (caso del IDSS), cuando el individuo llega a reclamar la pensión no hay dinero, como muestra la vieja vigilia de un grupo de antiguos trabajadores azucareros frente al Palacio de gobierno. Y si funciona bien (países de Europa, Asia o Uruguay) entonces el contribuyente tiene que cargar con una alta carga tributaria, para que el fisco se haga cargo. En la República Dominicana, las bajas pensiones son un gran problema, que afecta principalmente a la clase media, no precisamente a los más pobres. El verdadero problema dominicano son el 60% de la población que no va a recibir ninguna, conviviendo con una fracción inferior al 0.1% que se auto asignan pensiones de lujo sin habérsela ganado, y que el contribuyente, incluyendo al pobre, tendrá que pagar.

Martes 22 de diciembre de 2020 Disponible en: https://acento.com.do/el-financiero/adafp-propone-proceso-simplificado-de-acceso-abeneficios-de-pensiones-8894841.html Autor (a): SERVICIOS DE ACENTO.COM.DO El gremio que agrupa a las AFP solicita que la documentación oficial sea gratuita para los familiares y que no se requiera a estos la certificación de pago de impuestos sucesorales para recibir como herencia el monto acumulado en las cuentas de los afiliados fallecidos. La Asociación Dominicana de Administradoras de Fondos de Pensiones (ADAFP) propuso el establecimiento de un proceso simplificado de acceso a beneficios del sistema que permita agilizar la entrega de pensiones por sobrevivencia y del saldo total acumulado en las cuentas como herencia a los familiares de afiliados fallecidos. El gremio que agrupa a las AFP propone que no se requiera como condición imprescindible a los familiares presentar la certificación de pago de impuestos sucesorales para recibir como herencia el monto acumulado en las cuentas de los afiliados fallecidos, requisito que se convierte en uno de los principales motivos de retraso para la conclusión del trámite y entrega del dinero. “Es de sumo interés de los miembros de la ADAFP facilitar y apoyar en estas gestiones a los familiares de los afiliados, por lo que estamos proponiendo mejoras en coordinación con las autoridades”, expresó la presidenta ejecutiva de ADAFP, Kirsis Jáquez. Indicó que la Asociación está comprometida con impulsar estos cambios y eficiencias que simplifiquen los requisitos y agilicen los procesos asociados a las solicitudes para, de manera más eficiente, contribuir a llevar soluciones que garanticen que los familiares de los afiliados a las AFP reciban en el menor tiempo posible la protección y los beneficios que la Ley de Seguridad Social les otorga.


PÁGINA 5 La ADAFP solicita además que las documentaciones oficiales requeridas a los familiares de afiliados fallecidos sean gratuitas y virtuales y sugiere que se permita a las AFP acceder a ellas mediante un portal digital una vez iniciada la gestión, tanto para pensión por sobrevivencia como para entrega de saldo como herencia. Los documentos a los que solicita acceso son del registro del estado civil, como el acta de defunción del afiliado, actas de nacimiento, certificado de matrimonio, entre otros. Asimismo, la Asociación plantea al Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS) que considere la revisión de la resolución que establece el contrato póliza que rige la cobertura para discapacidad y sobrevivencia de los afiliados a las AFP para que sea actualizado con relación a requisitos para acceder a este último beneficio. La ADAFP destacó que a septiembre de 2020 se han entregado 9,756 pensiones por sobrevivencia a más de 22,500 beneficiarios y se han desembolsado más de RD$2,463 millones como herencia a familiares de 13,346 afiliados fallecidos. Igualmente, más de 7,300 personas han recibido pensiones por discapacidad y se han entregado más de RD$22,700 millones a 146 mil afiliados que empezaron a cotizar después de los 45 años y que no estaban activos laboralmente. En ese sentido, resaltó que para recibir el beneficio por ingreso tardío el afiliado solo tiene que realizar la solicitud en la AFP con su cédula y en un plazo promedio de entre tres y cinco días recibe mediante un solo pago el total del fondo acumulado en su cuenta.

Martes 22 de diciembre de 2020 Disponible en: https://listindiario.com/la-republica/2020/12/22/649368/disponen-aumentar-un-30-sueldo-demedicos Autor (a): Rosmery Méndez Vargas Luego de tres meses de diálogos y negociaciones, dos reuniones con el presidente Luis Abinader y cinco con el Gabinete de Salud, que encabeza la vicepresidenta Raquel Peña, ayer el Gobierno y el Colegio Médico Dominicano (CMD) firmaron un acuerdo para aumentar 30 % del salario base de los médicos, más incentivo por antigüedad y otros servicios. El acuerdo beneficiará a los médicos que laboran en el Ministerio de Salud Pública, Servicio Nacional de Salud, hospitales de autogestión, Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (Conape) y el Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1. La firma se realizó en el salón Verde del Palacio Nacional. Expresa además que el aumento será aplicado indistintamente a los médicos que tengan uno o dos nombramientos en las instituciones citadas. Además, las pensiones serán pagadas mensualmente por una suma equivalente al último sueldo completo devengado, incluyendo los incentivos por antigüedad, distancia, docencia y de médicos familiares de atención primaria. Debe haber prestado servicio por un mínimo de 20 años. El presidente Abinader aseguró que para mejorar la calidad del sector salud en el país, se debe hacer de la mano con los médicos, ade-más de que este acuerdo in-cluye a las enfermeras. Mientras que Waldo Ariel Suero, presidente del CMD, afirmó que el presidente Abinader y la vicepresiden-ta Peña son demócratas y toleran el disentimiento y lo aceptan. Las pensiones y edad de retiro 50 años de edad. Desde enero los médicos de 50 años de edad serán retirados de los servicios de 24 horas de emergencia. Retiro obligatorio. A los 65 años de edad su retiro es obligatorio, pero pueden solicitarlo desde los 60 o por razones de grave enfermedad.


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Viernes 25 de diciembre de 2020 Disponible en: https://acento.com.do/opinion/mas-sobre-los-dos-millones-de-afiliados-al-seguro-familiar-desalud-8895832.html Autor (a): Magdalena Rathe La afiliación de dos millones de personas al SFS es un logro extraordinario, es increíble que se haya logrado en tan corto tiempo y no dejaremos de aplaudirlo. Estamos avanzando hacia la meta 3.8 del Objetivo 3 de Desarrollo Sostenible que se refiere a “garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades” Algunos colegas y amigos comentaron mi artículo anterior, haciendo precisiones sobre cómo se logró esa meta extraordinaria de afiliar dos millones de personas adicionales al Seguro Familiar de Salud (SFS), entre agosto y diciembre de 2020. Agradezco particularmente a Jefrey Lizardo, quien conoce profundamente el SENASA por haber sido gerente de salud y quien ahora dirige el SIUBEN, desde donde puede seguir contribuyendo con la expansión de la afiliación hacia la cobertura universal, con eficiencia, calidad y protección financiera. Tal como indicaba en mi artículo, el grueso ocurrió en el régimen subsidiado, que tuvo un aumento de 1.8 millones de afiliados entre agosto y diciembre. Esto no se logró protegiendo solamente a personas en extrema pobreza, sino también a muchos desempleados quienes, debido a la crisis económica producto de la pandemia, salieron del régimen contributivo y se quedaron sin cobertura al ser separados de sus trabajos, juntamente con sus familiares. Ha sido una medida muy acertada para proteger a estas personas quienes, esperamos, muy pronto puedan retornar a sus puestos de trabajo y pasar de nuevo al contributivo. También se avanzó mucho en la identificación de los trabajadores informales, que en el pasado habían quedado para cuando se implementara el régimen contributivo-subsidiado, algo que nunca ocurrió. Ahora el 55% de la población se encuentra afiliada al subsidiado, recibiendo así un piso mínimo de protección en salud. Algo fundamental, que a veces pasamos de manera desapercibida, es que con la afiliación se otorga una garantía de derecho y se avanza en el proceso de que la misma sea cumplida. De ahí la importancia de lograr calidad, oportunidad, eficiencia, equidad y protección financiera en la entrega de los servicios de salud. La mayor parte de la red pública posee inmensas deficiencias que ha venido arrastrando durante décadas, constituyendo una tarea enorme su modernización y la implementación de una gestión eficiente. Por eso el SENASA – aunque tiene el mandato de contratar preferentemente a la red pública – contrata al sector privado cuando faltan los servicios, particularmente lo hace en las atenciones de alto costo, que representan más del 30% de su gasto. Pero el SENASA tiene la limitación de la bajísima cápita que recibe, ascendente a $220 por persona frente a $1,168 en el régimen contributivo. La reforma de salud pretendía cambiar la forma de financiar los servicios públicos de salud que tradicionalmente se han financiado con presupuestos históricos, no necesariamente relacionados con la producción de servicios, la cual incentivaba un resultado perverso, pues los centros de salud eficientes y con mejor calidad eran inundados de pacientes, sin que se aumentara su presupuesto y, por lo tanto, acababan sin capacidad ni recursos ni calidad. La creación del SENASA tenía la intención de que una parte sustancial del financiamiento de los servicios públicos se realizara vía la demanda, es decir, a través de la compra de servicios por parte del SENASA (y de otras ARS), en base a un paquete de prestaciones acordado por la autoridad rector del sistema, esto es, el Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS). Esto vincula el financiamiento con la demanda de servicios, promueve la eficiencia y la calidad, pues el pago está relacionado con un servicio específico que el proveedor debe suministrar. Así funciona el régimen contributivo con los proveedores privados (y el subsidiado con los servicios que no logra encontrar entre los proveedores públicos). Pero el SENASA recibe una cápita muy baja porque el grueso del financiamiento sigue siendo vía la oferta. Hace un tiempo hice este cálculo para el año 2018 y los pagos del SENASA a los proveedores públicos representaban sólo el 15% de su financiamiento, con lo cual sigue predominado la lógica del presupuesto histórico. En algún momento hay que tomar las medidas necesarias para romper con este círculo vicioso.


PÁGINA 7 La afiliación de dos millones de personas al SFS es un logro extraordinario, es increíble que se haya logrado en tan corto tiempo y no dejaremos de aplaudirlo. Estamos avanzando hacia la meta 3.8 del Objetivo 3 de Desarrollo Sostenible que se refiere a “garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades”, la cual dice lo siguiente: “Lograr la cobertura sanitaria universal, en particular la protección contra los riesgos financieros, el acceso a servicios de salud esenciales de calidad y el acceso a medicamentos y vacunas seguros, eficaces, asequibles y de calidad para todos”. Tenemos ya el 96% de la población en el sistema. Hemos reconocido de manera práctica y constatable que la salud es un derecho de toda la población y estamos cerca de llegar a su totalidad. Enfrentemos ahora los temas de calidad en la provisión de los servicios, incluyendo el acceso a las vacunas y los medicamentos. Promovamos la equidad, asegurando la protección financiera contra los costos inesperados que significa el riesgo de enfermarse, lo que significa la reducción del gasto de bolsillo. Prioricemos los servicios esenciales, aplicando los mejores conocimientos sobre los resultados de salud, la utilización de los servicios, la carga de enfermedad, la cobertura efectiva. Demos seguimiento a un conjunto de indicadores clave sobre eficiencia, equidad y protección financiera. En estos tiempos de promoción de las alianzas público-privadas, superemos las dicotomías que al respecto han predominado en la concepción estratégica de nuestro sistema de salud. Dejemos atrás las ideologías y busquemos la calidad, la eficiencia y la oportunidad en todo el sistema de salud. Que la experiencia de la pandemia que estamos viviendo y de esta Navidad 2020 que nos encuentra todavía atravesándola, nos deje el mensaje positivo de que necesitamos de la unión y la cooperación entre todos en beneficio de la sociedad.

Miércoles 30 de diciembre de 2020 Disponible en: https://listindiario.com/la-republica/2020/12/30/650375/cmd-pide-vacuna-contra-covid-seacubierta-por-ars Autor (a): Doris Pantaleón Además de llamar al Gobierno a que acelere los aprestos para que lleguen al país los primeros lotes de vacunas contra el virus del Covid-19 para grupos prioritarios, el presidente del Colegio Médico Dominicano (CMD) pidió que esa vacuna sea incluida dentro de las coberturas de las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) sin que el afiliado tenga que hacer co-pagos. El doctor Waldo Suero dijo que para ello la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Sisalril) y las autoridades del Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS) deben establecer los mecanismos que permitan la inclusión de la vacuna contra el Covid a través del aseguramiento en salud para que pueda ser incluido dentro del catálogo de cobertura de las ARS. Agregó que en caso de personas que aún no cuenten con un seguro médico entonces la vacuna debe ser cubierta totalmente por el Gobierno dominicano. “Nosotros como gremio estamos planteando que cuando se disponga de la vacuna contra el Covid, que ésta se incluya dentro del catálogo de prestaciones del Seguro Familiar de Salud, que las ARS las incluyan para la inmunización de la población que tiene seguro médico”, señaló Suero. Recordó que en días pasados le sugirió al Presidente de la República que se necesita urgente un primer lote de vacunas de emergencia para empezar a vacunar a las personas que están en línea de fuego luchando contra el Covid, como son el personal de salud, militares y mayores de 70 años.


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Miércoles 06 de enero de 2021 Disponible en: https://seguridadsocialparatodos.net/mayor-autoridad-y-disciplina/ Autor (a): Arismendi Diaz Existe un cansancio generalizado fruto de una crisis de autoridad, de credibilidad y de esperanza, con un nivel peligroso de frustración y cuestionamiento de la capacidad oficial y del dominicano para unificarse frente a una tragedia nacional y mundial Reiteramos nuestro deseo de que este 2021 sea un año promisorio para todos, luego de un 2020 que, aunque nos dejó cambios políticos e institucionales importantes, nos trajo un COVID 19 que paralizó la economía nacional, con miles de infectados y fallecidos. Estamos obligados, sí o sí, a hacer un gran esfuerzo individual y colectivo para superar esta pandemia que ha puesto en jaque al país, especialmente a decenas de miles de pequeñas empresas y a millones de trabajadores por cuenta propia, agudizando la pobreza general. El propio presidente Luis Abinader reconoce que el reto no es fácil. “Quiero decirles que el país está cansado. Vamos a hacer un último esfuerzo, ya que hay una luz con las vacunas que están saliendo, para trabajar en la dinamización de la economía”. Desde noviembre la Fundación Seguridad Social para todos (FSSP) advirtió sobre el alto riesgo de un rebrote durante las Navidades. Sectores señalaron que las autoridades se hacen de la vista gorda, ante el creciente incumplimiento de las restricciones sanitarias. Sin embargo, las autoridades ignoraron este clamor y flexibilizaron las medidas restrictivas.

Llovieron las

denuncias documentadas de la permisividad oficial a los centros turísticos, clubes y a grupos privilegiados, mientras se les exigen grandes sacrificios a la clase media y a las familias pobres que viven hacinadas, en barrios muchas veces sin acceso regular a los servicios básicos. Estamos perdiendo lo más por lo menos El resultado, un diciembre con resultados similares a julio pasado. En diciembre la positivad subió al 17.64 y este martes Salud Pública reportó 2,043 nuevos casos, con un alza en la ocupación de las unidades de cuidados intensivos (UCI), y de camas, aunque la tasa de letalidad continúa relativamente baja, un 1.38%. El presidente Abinader, reconoció que la gente está cansada. Pero, además, todos estamos frustrados porque los resultados obtenidos no se corresponden con el sacrificio individual ni colectivo, con un alto costo de recesión económica, desempleo y endeudamiento externo. Lo más preocupante es que crece la percepción en amplios sectores de que el gobierno no tiene la autoridad moral para exigir el cumplimiento de las medidas sanitarias. El régimen de consecuencias es tan débil que mucha gente ni siquiera cree que se cumplirán las multas anunciadas a hoteles y clubes. Tenemos que repensar el enorme costo económico y social de un rebrote, especialmente en el área turística, una de las principales y más dinámicas fuentes de empleos y de divisas del país. Y tampoco, de un retraso en la reapertura de las actividades educativas y académicas a todos los niveles. La Fundación Seguridad Social para todos (FSSPT) considera que todavía es posible evitar un retroceso en el avance logrado desde agosto. Que es un error pensar que una vacuna será la panacea y que todos debemos poner de nuestra parte. Por el bien de todos, el gobierno de Luis Abinader debe impedir el relajamiento de las restricciones sanitarias, tomando en cuenta el trauma y el costo económico, político y social de tendría volver a imponer el cierre de actividades por tiempo indefinido como está ocurriendo en Europa y en Estados Unidos.


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Domingo 10 de enero de 2021 Disponible en: https://megadiario.com.do/causa-preocupacion-que-trabajadores-suspendidos-no-tenganseguro-medico-a-partir-de-febrero/ Autor (a): megadiario La pandemia del coronavirus vino a poner en evidencia la situación en la que se encuentra gran parte de la población y las necesidades que tienen cientos de dominicanos. Con la expansión del virus fueron muchas las personas que perdieron sus empleos y que en estos momentos están siendo beneficiadas por los programas y ayudas del Gobierno, dentro de esto, está incluido el Seguro Familiar De Salud (SFS). A pesar de que el SFS tiene como finalidad la protección integral de la salud física y mental del afiliado y su familia, así como alcanzar una cobertura universal sin exclusiones por edad, sexo, condición social, el Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS) anunció que la cobertura para los trabajadores suspendidos solo será hasta el 31 de este mes de enero. Esta información fue ofrecida por el gerente general de esta institución, Félix Aracena Vargas. “De no aprobarse la cobertura de 31 días más del Seguro Familiar de Salud, así como, las coberturas de los Subsidios por enfermedad, maternidad y lactancia, dichos trabajadores, sus dependientes directos y adicionales, quedarían desprotegidos y dejados a merced de su suerte”, dijo en una nota de prensa. Calificó esta situación como catastrófica e inhumana tomando en cuenta el Estado de Emergencia que vive el país, en virtud de los efectos del COVID-19. En una encuesta realizada por el periódico elCaribe, el 92% de los votantes estuvo de acuerdo con que el Gobierno tome cartas en el asunto y extienda la cobertura a los suspendidos. Mientras que el 8% se mostró en contra de la iniciativa. Esta noticia ha creado conmoción y las reacciones en las redes no se hicieron esperar. Los usuarios de Twitter, Facebook e Instagram enviaron un mensaje al Gobierno, donde le pedían que “hiciera lo que quiera” porque ya la población está cansada de los abusos. “Y entonces se van a morir del primero pa’ lante si no encuentran trabajo. ¡Abusadores!” Otros pedían que al menos se les entregue el dinero acumulado de la Administradora de Fondos de Pensiones (AFP) para que el “golpe” no sea tan duro con aquellos que están en una mala posición económica.


PÁGINA 10 Con relación al toque de queda y las restricciones impuestas por las autoridades, los ciudadanos pidieron al presidente Luis Abinader que ya que habrá una parte de los dominicanos que no tendrá cobertura de salud que aperture de lunes a viernes más horas para que las personas puedan trabajar y tener dinero suficiente para pagar las consultas. “Mira que bien, sin trabajo y sin seguro (…) Sobrevivir cada día se está poniendo más caótico”, manifestaron. Sostuvieron que es injusto que la población pague el precio del “dinero que se robó la pasada administración” y aseguraron que Venezuela “quedará en pañales con la dictadura que se está armando aquí en la República Dominicana”. ¿Cómo se manejó esto durante el gobierno de Danilo Medina? Winston Santos quien fue ministro de Trabajo durante la gestión de Danilo Medina, informó en el mes de abril que todos los trabajadores suspendidos y sus dependientes directos y adicionales, conservarán su afiliación al Seguro Familiar de Salud (SFS), por un período de 60 días y que para los recién nacidos el plazo seria de 90 días. Luego de esto, el 03 de agosto el Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS) aprobó la resolución 498-03 donde extendían la cobertura desde el 1ro. al 31 agosto debido a la situación del Coronavirus.


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Contacto: Dr. Eladio Pérez Antonio Coordinador Observatorio de la Seguridad Social - OSES Instituto Tecnológico de Santo Domingo – INTEC Lic. Magdalena Rathe Asesora Técnica Observatorio de la Seguridad Social - OSES Instituto Tecnológico de Santo Domingo – INTEC Dirección: Ave. Los Próceres #49, Los Jardines del Norte 10602 Santo Domingo, República Dominicana Teléfono: 809-567-9271 Ext. 396 Correo: oses@intec.edu.do

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