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COLAPSOS ENGENDRADOS


Prólogo Colapsos engendrados de Orquídea Moyao reúne diez poemas en los que la soledad, el anhelo por el cuerpo ajeno, la separación y la necesidad de expresar el dolor y la incertidumbre van más allá de las palabras, pues la conmoción es tal que estalla, no se logra contener en el espacio reducido que otorga un vocablo. Moyao transmite a través de sus letras que es en sí misma un colapso, un arrebato de energía que en un momento determinado no puede seguir, que se enfrenta a una realidad siempre al límite y por lo mismo siempre dolorosa, encapsulada en una lingüística que denomina y por lo mismo limita. Moyao nos recuerda que usamos a la memoria como mecanismo de rescate de lo efímero, de un presente que se escurre y se escapa eternamente. Desde que el ser humano se hizo consciente de ella, la memoria se ha convertido en ese lugar donde las vivencias y los momentos más preciados se acumulan y llenan de polvo, pero también los fracasos y el dolor obtienen un lugar privilegiado. Pero, ¿qué pasa entonces cuando la memoria se convierte en un artefacto para crear ficción, cuando los recuerdos son utilizados por la imaginación y el pasado se transforma en una representación perfecta a la cuál acudimos una y otra vez, sin ser ya conscientes de esta modificación? Como bien lo dijo Luis Arturo Ramos, “... el recuerdo sigue siendo la más eficaz de las ficciones”. La memoria es entonces una recreación del pasado personal y, por el contrario, el olvido es un lugar más que incierto e impreciso, una soledad hecha de sombras, como diría Salvador Elizondo, que nada retiene, que nada conserva. Todos los días es una plegaria anhelante para que el tiempo reducido con el ser amado se vuelva infinito, es el deseo de desaparecer todo aquello que los separa y así lograr perpetuar su intimidad, que es la que realmente enlaza cuerpos y almas. Un minuto de silencio es la eterna lucha interna de la razón sobre el sentimiento, es ese dolor y la interminable sensación fría de saber perdido todo. En Pintando palabras encontramos un juego que muestra al lenguaje como un aliado perfecto para construir un mundo donde el imaginario permita unir dos universos, dos creaciones que coexistan en una armonía perfecta. Si de ti/mi describe de forma más amplia y reflexiva este mundo donde se unifican dos consciencias, dos entes que ya no pertenecen a cuerpos separados, sino a uno mismo y perfecto, donde la separación, aún como mera idea, ha sido suprimida. Sin embargo, El ayer sucedió en esto muestra un cambio interno donde lo que se anhela ahora es la transformación de ese vacío que existió anteriormente, es una manera de


afrontar la soledad y la oquedad que quedaron tras la partida, un deseo infinito de trocar lamentos y estremecimientos por espectros de frecuencias de luz y bellas flores. Encontrando – se describe lo mortificante que resulta estar al lado de una persona a quien ya no se comprende, a quien ya no se entiende, pero siempre con la azarosa necesidad de saber si aún queda algo por sentir, por compartir, aunque aparentemente sólo sea el intervalo a la separación. Creando historias detalla el anhelo de un ser frágil por obtener algo que quizá nunca consiga, es una motivación eterna donde la esperanza de obtener un amor idealizado es lo único que la hace seguir. Aparición refiere la transformación de un recuerdo en un gesto, donde lo inmaterial se vuelve objeto y por tanto imposible de suprimir anímicamente. Con Te olvido volvemos al conflicto de los sentimientos encontrados, a un preferir ocultar y mentir que afrontar de nuevo la desazón de lo real, pero ese mismo engaño se vuelve falible para el creador, a quien le resulta imposible escapar de la propia verdad. En 10. 0 En la tierra se detallan los pormenores de un encuentro temporal que dura el tiempo exacto que conforma un día y la complejidad de las sensaciones que surgen según la percepción de los sentidos involucrados en cada momento. En Colapsos engendrados escuchamos las voces acalladas de los que se quedan, a través de una sensibilidad que es imposible ignorar, a través de una necesidad por expresar aquello que debe ser escrito. Lola Ancira


Soy un colapso eso escucho todo el tiempo, un colapso, ¿qué significa para los demás toda esa palabra, llegar siempre al borde de todo, vivir con emoción completa? Siempre he tenido la idea de hacer todo sin medida, duele de vez en cuando, duele porque colapso.


Todos los días Te pienso día y noche Te extraño a cada partida tuya Te extraño entre la niebla Y creas mis fantasías Entre mi soledad apareces aún entre la multitud, Estoy perdida con tu recuerdo Por ti, por quien sufro a distancia. No puedo ni escribir, corazón Haces daño a mi mano y lápiz es por la felicidad en la que estoy No quiero arruinar esos momentos Escribiendo sin sentimientos Las horas eternas que son mías Los segundos intactos en que nos enlazamos No quiero escribir lo que me hace recordarte Porque no encuentro esas palabras Que enaltecen nuestros encuentros Nuestras miradas Cierro mis ojos y recuerdo tu boca Tu olor y tus manos con uñas rotas Quiero acabarme contigo No levantarnos al dormir juntos Que digas mi nombre entre sueños Y acabes conmigo con tus besos Entre mis piernas, hasta los huesos Quiero comerte, abrazarte Quisiera…, quisiera tenerte aquí No sólo en mis pensamientos Y amarte junto a mí.


Un minuto de silencio

Me he puesto triste de solo pensarte De acabarte en un minuto dentro de mis sueños De imaginarte al verme De imaginarme Sin sentido, con desidia, Y al final… No quiero escribirte una despedida Ni acabar con tus imágenes y letras Sólo que me he puesto triste de solo pensarte De sentirte tan lejos, de las tonterías que pienso Cuando estés triste escribe una comedia Decía una de esas frases Y te pienso y eres melancolía Y te escribo y sale tristeza.


Pintando Palabras

Quisiera pintar mis palabras Que les des forma y vida Unir tu mano con la mía Y hacer figuras escritas. Escribir pinceladas

Quisiera poder sentir lo que no miras Quisiera poder ver lo que sientes Para escribir tus versos Tu poesía Con múltiples alegorías

y amanecer en tus erratas quisiera poder mirar lo que tú miras;

Pintando mis descripciones Escribiendo tus trazos

ver palabras en colores

Acabar así

y brochazos con adverbios.

Con mi mano en tu mirar

Quisiera vivir en un cuadro,

Con tu mano en mi sentir

en un ocaso

Y al fin, unir tu mano y la mía

y yo te pondría en una novela

Y hacer figuras escritas…

con descripción perfecta.


Si de ti/mi

Si de tus labios salieran Melodías de amor Disyuntivas de tu amor Uniría el tuyo y el mío Crearíamos senderos Crearíamos infinitos mundos Paisajes hermosos, Descritos en versos y poemas secretos Si de ti salieran trazos Trazos de mi cuerpo, de mis pensamientos Podríamos crecer como grandes robles silvestres Como pájaros brillantes del cielo Crearíamos danzas majestuosas Crearíamos monumentos y esculturas ostentosas Cuentos oníricos, Pintados al óleo y delineados finos


Si en tus ojos me viera Seríamos dos fantasmas unidos Serías yo y al mismo tiempo tú Se acabaría el plural, el nosotros Sería yo deseando estar conmigo mismo Sería yo, con todo esto, un ente sentimental perfecto.


El ayer sucedió en esto Hoy será que pase el fin Ya no anhelo más esta tortura Destruir desde adentro Destruir poco a poco la penumbra Es inevitable comenzar de nuevo La vasija está vacía No existe lugar donde quitarse el velo Donde disfrutar la nueva vida No quiero lágrimas No quiero temblores No quiero que des tus conmiseraciones Sólo tener en la piel marcas de caricias, de lisonjas Formar parte de una existencia De una nueva forma de convivencia Sentir la utilidad de transformar el agua en arcoíris El querer; cambiar todo de trapo a alhelíes.


Encontrando - se

He andado deambulando por todo mi cuerpo Buscando entre escombros, Queriendo encontrar una grieta donde pueda descansar Sólo alcanzo a cubrirme cada vez más con ese humo negro Polución inmensa, inmóvil, azorada. Comparto contigo los restos de piedras ennegrecidas Las pules y aprecias como un tesoro Me sorprendes cada día, y eso quiero creer Interpretando desde todas perspectivas. No es que te entienda, es que ya me cansé Tantas mentiras y peleas…, ya no puedo más. Sólo mantengo el paso Sigo caminando, a tu lado Sin ti... en busca.


Creando historias

Sandra creó su historia, una historia paralela, con biografía y novela, bajando al son de la hoguera.

Cambió de piel, cambió su brillo, para volverse como él, a quien amaba con suspiro.

Volvióse la más bella, la más enamorada, la que acariciaba con delicadeza, era toda una doncella.


Un día ella soñó, que tintineaba una campana, era quien una vez adoró, y la hacía trizas de forma tirana.

Despertó y miró a su alrededor, no era la única que ahí estaba, la rodeaban más como ella, ¡ay amor!, se repitió para sí, no era la única a quien amaba.

Desde entonces cada mes cambia su piel para saber, si algún día será para él.


Aparición

Recuerdo minutos, horas, segundos Recuerdo esas transformaciones miradas a través de todo material y sustancia La hora y la incompatibilidad se volvieron indiferentes. Puedo decirte con una gran sensatez que ya no sé si te extraño o decirte que ya te olvido que no sé si no te puedo olvidar, que decirte un ’te extraño’ es menos de lo que se siente al pensarte Puedo difuminar tu nariz, tus manos Pero no los momentos, puedo hacerte desaparecer sin sentido, pero quiero recordarte por siempre como quien vino en mi olvido. Las horas son simples minutos La compatibilidad ya se muestra en cada uno de ellos Pero ese tiempo, ese espacio, no deja hacerlo verídico


Te vas y solo queda decir un ‘pero’ Y entonces puedo simplemente pensar Que un momento se transformará en olvido, Que pasará a mis recuerdos, que formará muecas como esas, tuyas, que ese momento se convertirá en sonrisa y entonces nunca se irá al olvido.


Te olvido

Te volví a ver Volví a tener tu olor mezclado al mío Volvió a darme vueltas la cabeza Besarte, olerte, en ti acabarme Pensar en tus razones para abrazarme. Y fingí mínima demencia Fingí haberte olvidado, o al menos No desearte tanto Traté de analizar tu regreso; Pude ver tus ojos Y supe que sólo querías un beso.

Y te volví a ver Tuve tu olor en mi almohada Me di cuenta que ya no sentía nada Escribirte es contar una historia Con metáforas y risas falsas Pasé por tus recuerdos Por tus manos y tus juegos Y te pensé, te escribí Por fin te dejé ir. Ya no soñaba que estaba a tu lado Y fingí haberte olvidado.


10. 0 En la tierra

Se mostraba ahí, decadente, la luna Desde la ventana, donde todo se refleja En ese círculo color ocre. Se reflejaba esa silueta Que tanto admiraba, sin parpadeo Sentía el latir, el sudor escurrir Se iluminaba el rostro amarillo, rosado Olía movimientos, observaba los labios Las mañanas frías, sudorosas Esperando esos momentos Días, semanas, un mes y nada. Recordando los latidos Todo inundado en desesperación Ansias Y ni así…, se controlaba. Desde arriba, podía observar Sonidos colapsados, estridentes Cabeza boca arriba


Abrazado a un cuerpo extraño En la ventana se reflejaba Se cerraba, Se olían, se observaban Las estrellas caían El sol iluminaba y se esparcían las miradas Entonces, se mostraba ahí, decadente, el sol… Desde la otra ventana, donde todo se refleja Y no importaba el brillo, se cierra poco a poco Y ve la luna, siente el latir Se escuchan los ladridos Se perciben las voces, Es hora de partir.

Orquídea Moyao Nájera Colección Momentáneamente Editorial Híbridos Publicación virtual 3 de abril 2014



Colapsos engendrados