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Decimotercer Concierto de Ciclo | Programa

PRIMERA

PARTE

W. A. Mozart (1756 - 1791) Concierto para piano nº 21, en Do Mayor, K 467

(APROX. 29’)

I. Allegro maestoso II. Andante III. Allegro vivace assai

SEGUNDA

PARTE

J. Sibelius (1865 - 1957) Sinfonía nº 2, en Re Mayor, op. 43

(APROX. 43’)

I. Allegretto II. Tempo andante ma rubato III. Vivacissimo IV. Finale; Allegro moderato

SOLISTA

Javier Perianes, piano DIRECTOR

Manuel Hernández Silva

AUDITORIO

BALUARTE

Jueves 24 y viernes 25 de mayo de 2012. 20 horas

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no ta s a l pr o g ra m a

n la primavera de 1781, W. A. Mozart (1756-1791) abandonó la corte arzobispal de su Salzburgo natal y se instaló definitivamente en Viena, donde inició su nueva vida con ilusión. Durante los intensos años vieneses, Mozart trabó una estrecha amistad con F. J. Haydn, se casó con Konstanze Weber, ingresó en la Logia Masónica de la capital austriaca y conoció a Lorenzo da Ponte. Las clases que impartía, la participación como solista en conciertos públicos en los que ejecutaba sus propias partituras y la composición de encargos para el emperador y para otros personajes influyentes eran las principales fuentes de ingresos que el compositor tenía, aunque su deseo era conseguir un puesto oficial, puesto que nunca llegaría. Como intérprete de piano, Mozart fue requerido por el emperador para protagonizar un duelo frente al famoso Clementi. Según P. G. Downs, entre 1783 y 1785, Mozart estaba de moda como concertista de piano. Fueron estos años de intensa productividad del concierto para piano y orquesta, género revitalizado por el compositor austriaco. Para entonces, Mozart ya había compuesto varias partituras para esta formación y conocía en profundidad el estilo de concierto para teclado y orquesta que C. P. E. Bach (1714-1788) había generalizado en Centroeuropa durante las últimas décadas. Aquellos conciertos de este hijo de Bach, obras que Mozart estudió y ejecutó con frecuencia, daban la misma importancia al solista y a la orquesta, en un equilibrio verdaderamente clásico en el que el virtuosismo estaba al servicio de la forma y de la expresión de ambas fuerzas sonoras, y el compositor salzburgués siguió su influencia. El entusiasmo de Mozart por el piano fue grande durante toda su vida, pero se hizo más evidente durante la década que vivió en Viena. Como dice Pauly, para Mozart, los conciertos para piano se convertían en la vía más prometedora para lograr el reconocimiento del público. Fue en estas partituras, y también en los cuartetos para cuerdas, donde mostró sus innovadoras ideas, más adelantadas en estilo y técnica a las

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de colegas coetáneos. “Su ejecución era grandemente admirada por su sensibilidad, toque delicado y fluidez, cualidades para cuyo despliegue, sus conciertos proporcionaban amplia oportunidad” [Pauly]. Por otra parte, el propio Mozart enseñaba a tocar algunos de sus conciertos a sus alumnos y en una carta escribió a su padre que eran “un medio feliz entre lo muy fácil y lo muy difícil”. El Concierto para piano nº 21 en Do Mayor, K. 467 [29’] fue terminado el 9 de marzo de 1785 y desde un primer momento recibió una gran popularidad. Según M. Parouty, la majestuosa firmeza de este concierto, su brillante elegancia, recuerdan el tono “galante” y muestran con qué rapidez era capaz Mozart de pasar de una atmósfera a otra radicalmente diferente. El diálogo entre las partes de solo y las de tutti, con breves intervenciones de uno y otro como si de una animada conversación se tratase, es particularmente fluido en este concierto. Las ideas melódicas se suceden con una gracia y una imaginación difícilmente superables y esto se hace patente desde el comienzo del tutti del “Allegro maestoso”. En este bellísimo comienzo, el tema de marcha con una evidente fuerza rítmica es expuesto por la cuerda y las expresivas intervenciones de los instrumentos de viento madera. Las imitaciones de motivos entre unos y otros instrumentos, las bases rítmicas de los fagotes, y algún momento de cambio armónico de tonalidad dan paso con una extraordinaria delicadeza al piano solista. Los pasajes en tono menor nos presentan momentos de atmósferas sombrías y de una gran profundidad expresiva. Recursos como los trinos y rápidas figuraciones del piano sobre el pedal de la orquesta; momentos en los que mientras la orquesta entona la melodía el piano interviene con sus ornamentaciones y ambas fuerzas sonoras contribuyen a crear una exquisita atmósfera de lirismo; pasajes contrapuntísticos de extraordinaria dificultad para el solista; anuncian un nuevo lenguaje en el género del concierto para piano que personalizará pocos años más tarde Beethoven. 4


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Sin duda, es el “Andante” de este concierto el más célebre de cuantos escribió Mozart. Como escribe M. Parouty, el genio melódico de Mozart y su incomparable arte de la modulación crean en este movimiento una inefable poesía nocturna gracias a un canto continuo que exhala una intensa y contenida emoción. El piano entona el tema sobre el pizzicato de la cuerda y, después, solista y orquesta modulan a diferentes tonalidades menores, y el efecto es el de una profunda ensoñación. Mucho más ligero es el rondó con forma de sonata “Allegro vivace assai”, movimiento que concluye el concierto. En él, los diálogos entre el solista y los diferentes instrumentos de la orquesta, que también ellos actúan como si fueran solistas en ocasiones, son constantes. Las partituras que Mozart escribió en los últimos años de su vida muestran cómo la tonalidad había alcanzado su máximo esplendor y anuncian el comienzo del gran viaje que la armonía tonal iba a realizar durante el siglo XIX. Su belleza, su equilibrio formal, el exquisito papel de los instrumentos en el tratamiento de los temas melódicos, son, entre otros, rasgos que demuestran el carácter innovador de Mozart, siempre dentro de la tonalidad clásica. Más de cien años después de que el célebre concierto K. 467 viera la luz, al finlandés Jean Sibelius (1865-1957) se le describió como un compositor exageradamente conservador, incluso anticuado, entre otros motivos, por lanzarse a la escritura de sinfonías plenamente tonales en un momento en que los más vanguardistas abandonaban la tonalidad en su búsqueda de nuevos lenguajes armónicos. Pero para muchos críticos y músicos, Sibelius consiguió algo muy difícil, expresar ideas musicales originales utilizando un idioma completamente tradicional. Sibelius fue un compositor finlandés, amante y defensor de su patria, pero además, hijo del Romanticismo alemán cuyo lenguaje estudió en profundidad durante los años de formación en Berlín y en Viena y se dejó impresionar por las óperas de Wagner. Cuando comenzó 5


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a componer obras sinfónicas, Finlandia se hallaba bajo dominio ruso y el país experimentaba un movimiento nacionalista cada vez más enérgico en el que se involucraron muchos artistas e intelectuales. Sibelius profundizó en el folclore musical y en las leyendas de su país y compuso varios poemas sinfónicos inspirados en la literatura finlandesa. Tras el considerable éxito que alcanzaron obras como “Karelia” o las “Cuatro leyendas del Kalevala”, el senado finlandés le otorgó una pensión anual para que pudiera dedicarse íntegramente a la composición. Con el poema sinfónico titulado “Finlandia” (1899), el compositor alcanzó un gran éxito y afrontó la intensa labor de iniciarse en la composición de una serie de sinfonías. Según R. T. Morgan, a pesar de ser esencialmente conservadoras e incluso antimodernistas, estas sinfonías son trabajos de enorme originalidad que continuaron y revitalizaron la tradición sinfónica del siglo XIX, sobre todo la de autores como Liszt o Tchaikovsky. Fue la Segunda Sinfonía en Re Mayor op. 43 [43’] la que mayor fama alcanzó y suele estar presente en los repertorios de muchas orquestas del mundo. Se estrenó en Helsinki el 8 de marzo de 1902 y rápidamente fue considerada, según F. R. Tranchefort “como un canto de combate contra el opresor ruso por los finlandeses y la expresión musical de sus aspiraciones nacionalistas”. Además, conforme se escuchó esta sinfonía en los auditorios de otros países creció la simpatía del público extranjero por Sibelius y por Finlandia. Como sucedió en el caso de otros nacionalistas de vanguardia del siglo XX, como Bartok o Falla, Sibelius no utilizó, ni en esta ni en ninguna otra sinfonía, melodías folclóricas reales. Sin embargo, su música posee un intenso color finlandés gracias al uso de rasgos musicales típicos del repertorio tradicional de este país, por ejemplo, la importancia del cromatismo, por una parte, y de las escalas modales, por otra. Se añade a esto que su escritura orquestal es ligeramente apagada o fría. Se basa en la separación de timbres (intenta que las familias 6


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orquestales canten voces separadas, sin mezclarse arbitrariamente); la cuerda suena como un conjunto único pero consiguiendo texturas complejas (dividiendo las partes entre los diferentes instrumentos pero tratando de que suene muy homogéneo), y esto también ocurre con las familias de viento. Una de las frases que repetía constantemente a sus alumnos era: “Ninguna nota muerta. Cada nota tiene que vivir”, es decir, que cada instrumento tiene una vida propia, un color que aportar al conjunto. Y otra de sus características personales fue el uso del pedal orquestal que él mismo explicó a su discípulo Bengt von Törne del siguiente modo: “la orquesta, como ves, es un enorme y maravilloso instrumento, que lo tiene todo… excepto el pedal. Debes tener esto siempre en la mente. Como ves, si no puedes crear un pedal artificial para tu orquestación, habrá huecos en ella y algunos pasajes sonarán mellados”. En sus sinfonías, Sibelius siguió la influencia de Beethoven y de Bruckner y se alejó de los programas extramusicales que habían alimentado las ideas de sus poemas sinfónicos. La Segunda está estructurada en cuatro movimientos y los dos últimos se suelen interpretar sin interrupción. El “Allegretto” inicial tiene la forma de sonata pero presenta los temas con un carácter fragmentado y con el recurso de la repetición. Los fragmentos que se escuchan con más frecuencia, especialmente hacia el final del movimiento, son los más importantes. El efecto que consigue es cuando menos desconcertante y misterioso. Una técnica parecida utilizó Sibelius en la concepción del segundo movimiento “Tempo andante ma rubato” en tono menor, muy sombrío, que comienza con un acompañamiento sobre el que el fagot entona unos fragmentos melódicos. A continuación se suceden los dos movimientos finales. El “vivacissimo” con carácter de scherzo es rápido y obsesivo y recorre, como dice Tranchefort, los registros extremos de la orquesta, desde los contrabajos a los violines en sobreagudo. Este movimiento no finaliza, sino que es sustituido por el “Finale” en re mayor. Se trata de un 7


“Allegro moderato” que sigue, de un modo muy personal, la forma de sonata. Sobre un poderoso pedal de la orquesta (en el registro grave), se encadenan una serie de temas, unos protagonizados por la cuerda, otros por la fanfarria de metales, hasta que se presenta una melodía mucho más larga, no fragmentada, y de carácter romántico, que en la reexposición intensifica su dinámica en un crescendo con el que Sibelius consiguió crear un auténtico clímax final. Mar García Goñi

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s ol i s ta

Javier Perianes “Este debut en Lucerna fue un descubrimiento. Su pulsación es increíblemente dulce y cuidadosa. Esto confiere a la música claridad e intimidad, sin que su ejecución se resienta por ello de fuerza expresiva. Perianes no es un virtuoso lleno de vigor, sino un poeta del teclado” Neue Luzerner Zeitung. Septiembre 2011El clamor entusiasta de la crítica y de la audiencia confirma el estatus de Javier Perianes como uno de los artistas españoles más destacados del panorama concertístico actual. Su nombre resulta habitual en los más importantes festivales españoles, con exitosas actuaciones en los de Santander, Granada, Canarias, Peralada y San Sebastián. En 2012 será Artista en Residencia en el Festival de Música y Danza de Granada. Durante la temporada 2012/2013 será Artista en Residencia del Teatro de la Maestranza y de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Su presencia es también permanente en la programación de prestigiosas salas de conciertos de todo el mundo, incluidas el Auditorio Nacional de Madrid, Palau de la Música de Barcelona, Palau de les Arts Reina Sofía y Palau de la Música de Valencia, Carnegie Hall de Nueva York, Wigmore Hall de Londres, Concertgebouw de Ámsterdam, New Wolrd Center de Miami, Barbican Hall en Londres, Teatro de los Campos Elíseos de París, así como su reciente debut en el Festival de Lucerna junto a la Filarmónica de Israel y Zubin Mehta. Perianes ha colaborado con prestigiosos directores como Daniel Barenboim, Rafael Frühbeck de Burgos, Zubin Mehta, Michael Tilson Thomas, Daniel Harding, Pedro Halffter, Josep Pons, Jesús López Cobos, Lorin Maazel, ,Vasili Petrenko, y Antoni Wit, entre otros. 9


s ol i s ta | J a v i e r Pe r i a n e s

Compromisos recientes y futuros incluyen actuaciones con formaciones españolas e internacionales como la Orquesta del Capitolio de Toulouse, la BBC de Gales, Yomiuri Nippon Orchestra en Tokyo, Orchestre de Chambre de París, Orquesta Arturo Toscanini, Filarmónica de San Petersburgo bajo la dirección de Yury Temirkanov la New World Symphony junto a Michael Tilson-Thomas, Sinfónica de Sao Paulo, Symphony Orchestra of New Russia con Yury Bashmet, así como recitales en Hong Kond, Madrid (Ciclo Scherzo), Sevilla, París, Tokyo, etc… Sus proyectos discográficos con harmonia mundi han sido recibidos de manera entusiasta por la crítica internacional. Grabaciones recientes incluyen los Impromptus y Klavierstücke de Schubert, sonatas para teclado de Manuel Blasco de Nebra y Música Callada de Mompou. Su último trabajo está dedicado a la música para piano de Manuel de Falla e incluye una grabación en directo de Noches en los Jardines de España junto con la Orquesta Sinfónica de la BBC y Josep Pons. www.javierperianes.com

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di re c t or

Manuel Hernández Silva Pocos, poquísimos directores de su talla habitan en los podios de las orquestas españolas y desarrollan labor tan fructífera Justo Romero, El Mundo Manuel Hernández Silva es, desde la temporada 05/06, Director Titular y Artístico de la Orquesta de Córdoba (España). Tras iniciarse en la música de la mano del profesor Emil Friedmann, cursó sus estudios de dirección de orquesta en la cátedra del profesor Reinhard Schwarz y Georg Mark en el Conservatorio Superior de Viena, culminándolos en el año de 1989 con Matrícula de Honor. Ese mismo año gana el primer premio del Concurso Forum Jüngerkünstlern de la Orquesta de Cámara de Viena, dirigiendo esta última en la Konzerthaus de Viena y en la Brucknerhaus de la ciudad de Linz. Ha sido invitado de la orquesta Sinfónica de Viena, de la Radio de Praga, Orquesta Sinfónica de Israel, Orquesta de la Radio de Colonia, en Alemania, Nord-Tchekische Filarmonie, Orquesta de Cámara Filarmónica Checa, Orquesta Sinfónica de Karlsbad, Orquesta KBS de Seúl (Corea), Orquesta Filarmónica de Olomouc (República Checa), Orquesta Sinfónica de Venezuela, Orquesta Orquesta Sinfónica de Puerto Rico, Sinfónica de Colombia, Orquesta Filarmónica de Bogotá, Orquesta Sinfónica de México, Orquesta Municipal de Caracas, Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, de Venezuela, Orquesta Sinfónica de Murcia, entre otras. Ha dirigido los conciertos de año nuevo en Canadá y EEUU, donde ha trabajado con la Orquesta Filarmónica de Calgary, Orquesta Sinfónica de Montreal, Orquesta Sinfónica de Toronto, Orquesta Sinfónica de Ottawa, Opera de West Palm Beach, Orquesta Sinfónica 11


di re c t or | M a n u e l H e r n á n d e z S i l v a

de Hartford, Orquesta Sinfónica de San Diego, Orquesta Sinfónica de Portland, entre otras, destacando su enorme éxito en el Boston Symphonie Hall con la Orquesta de Hartford, en enero de 2004, así como el concierto con la Sinfónica de Toronto en el Alice Trully Hall, en enero de 2005. Ha dirigido a la Sinfónica de Viena en el Musikverein de esa ciudad. En el año 2009 obtuvo un remarcable éxito al frente de la Orquesta de Córdoba en una gira por las ciudades de Klagenfurt, Viena (Musikverein), Praga y Olomouc, y desde entonces ha protagonizado exitosos debuts con algunas de las principales orquestas españolas como Sinfónica de Bilbao, Real Filharmonía de Galicia, Sinfónica de Castilla y León, Oviedo Filarmonía, Orquestra del Vallés, Orquesta Ciudad de Granada, Sinfónica de Tenerife, ORTVE, Principado de Asturias y Comunidad de Madrid, así como con La Flauta Mágica en la temporada de ópera de Murcia y, de nuevo al frente de la OST, en el Festival Internacional de Música de Canarias. Recientemente ha dirigido La Vera Costanza de Haydn con la Westdeutsche Rundfunk de Colonia, y el Requiem de Brahms con la Orquesta de Wuppertal, ha vuelto por tercer año consecutivo a la Real Filharmonía de Galicia y a la Orquesta Ciudad de Granada, y entre sus próximos compromisos se encuentran su regreso a la WDR de Colonia y la Orquesta Ciudad de Barcelona y Nacional de Cataluña. Su actividad como docente abarca Cursos Internacionales, Conferencias y Clases Magistrales de Dirección de Orquesta en el Conservatorio Superior de Viena.

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or q u e s ta

Orquesta Sinfónica de Navarra La actual Orquesta Sinfónica de Navarra fue fundada por Pablo Sarasate en el año 1879, lo que hace de ella el conjunto orquestal en activo más antiguo de España . Hoy día la Orquesta Sinfónica de Navarra abarca el más amplio repertorio, colabora habitualmente con solistas y directores de renombre mundial y es considerada una de las mejores orquestas del panorama español, asiduamente invitada a salas de conciertos y festivales del máximo rango nacional e internacional. En las últimas temporadas, la OSN ha estado presente tres veces en el prestigioso Theatre des Champs-Elysées de París con solistas como Daniella Barcelona, Juan Diego Flórez y Roberto Alagna. En el trienio 2009-2011 la Orquesta fue invitada por el Theatre du Chatelet en Paris para tres producciones líricas ( Magdalena, de H. Villalobos, Cyrano de Bergerac, de Alfano e Il Postino, de D. Catán, estas dos últimas con Plácido Domingo en el papel principal) y dos conciertos sinfónicos dirigidos por su titular, Ernest Martínez Izquierdo. También en su papel de embajadora cultural de Navarra realizó recientemente una gira de 7 conciertos por 5 de las más importantes ciudades de China con música de su fundador, D. Pablo Sarasate. La Orquesta mantiene un ciclo de temporada con más de 2.000 abonados en Pamplona. Es la orquesta titular de los concursos Gayarre de canto y Sarasate de violín, así como colaboradora habitual en temporadas de ópera y representaciones líricas en Pamplona, resto de España y en el extranjero. 13


or q u e s ta | O r q u e s t a S i n f ó n i c a d e N a v a r r a

Entre sus últimas grabaciones destaca una nueva integral de la obra de Sarasate para el sello Naxos con la violinista Tianwa Yang, de la que ya están a la venta tres CDs y que se completará con otro disco que se comercializará próximamente.

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or q u e s ta s i n f ó n ic a d e n ava r ra

Violines I

Violonchelos

Trompetas

Amaury Coeytaux Anna Siwek Daniel Menéndez Catalina García-Mina Aratz Uría Nathalie Gaillard Enrico Ragazzo Nikola Takov David Pérez Daniel Sádaba

Herwig Coryn Tomasz Przylecki Dorota Pukownik Aritz Gómez Lara Vidal Carlos Frutuoso

Vicent Oliver Carlos Gomis Javier Losarcos Trombones

Contrabajos

Santiago Blanco Mikel Arkauz David Muñoz

Piotr Antoni Piotrowski Fco. Javier Fernández Gian Luca Mangiarotti

Virgilio Más

Tuba

Violines II

Maite Ciriaco Anna Radomska Inés de Madrazo Grazyna Romanczuk Fermín Ansó Tibor Molnar Angelo Vieni Lourdes González

Flautas

Timbales

Xavier Relats Ricardo González

Javier Odriozola

Oboes

Juan Manuel Crespo Iker Nausia Clarinetes

Violas

Alejandro Garrido Jerzy Wojtysiak Fco. Javier Gómez Malgorzata Tkaczyk Irantzu Sarriguren Iustina V. Bumbu Jose Ramón Rodríguez Robert Pajewski

Elisa López Daniel Labrada Fagotes

José Lozano Ferrán Tamarit Trompas

Óscar Sala Daniel Mazarrota Julián Cano Aritz García de Albéniz

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da l a no ta

Queremos una Orquesta de la máxima calidad, que ofrezca una programación cada vez más abierta y variada, accesible y asequible para todo tipo de públicos. Ello sólo será posible con el apoyo y la generosidad de los amantes de la música que quieran sentirse herederos de quienes en 1879 fundaron la que hoy, 129 años después, podemos llamar con orgullo la Orquesta de Navarra. Ayúdanos a hacer posible nuestra ambición convirtiéndote en Socio Preferente de la Orquesta Sinfónica de Navarra.

MIEMBROS

ENTIDADES

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DE

LA

FUNDACIÓN

PATROCINADORAS

PABLO

SARASATE


da l a no ta

SOCIO

SOCIOS

BENEFACTOR

PREFERENTES

PRESTISSIMO HOTEL MAISONNAVE

VIVACE FUNDACIÓN FUENTES DUTOR BODEGAS CASTILLO DE MONJARDÍN

ALLEGRO

www.lokliza.com ALAIZ IRUÑA, SL CLÍNICA DE ORTODONCIA LAHOZ-ROUCH

La Fundación Pablo Sarasate agradece también el generoso apoyo de los numerosos socios preferentes en la categoría de Adagio.

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PRÓXIMO

CONCIERTO

14 y 15 de junio de 2012 DECIMOCUARTO CONCIERTO DE CICLO

C. Orff (1895-1982) Carmina Burana (Canciones de Beuren)

(APROX. 65’)

SOLISTAS

Ruth Rosique, soprano Jordi Domènech, contratenor Markus Eiche, barítono ESCOLANÍA

DEL

ORFEÓN

PAMPLONÉS

Juan Gainza, director ORFEÓN

PAMPLONÉS

Igor Ijurra, director

DIRECTOR

Ernest Martínez Izquierdo

concierto patrocinado por:

Depósito Legal: NA-606/2011

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Programa de mano Ciclo 13