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Noveno Concierto de Ciclo | Programa

PRIMERA

PARTE

P. I. Tchaikovsky (1840 - 1893) Concierto para piano nº1, en Si bemol menor, op. 23

(APROX. 32’)

I. Allegro non troppo e molto maestoso II. Andantino semplice - Prestissimo III. Allegro con fuoco

SEGUNDA

PARTE

L. V. Beethoven (1770-1827) Sinfonía nº 3, en Mi bemol Mayor, op. 55, “Heroica”

(APROX. 47’)

I. Allegro con brio II. Marcha fúnebre - Adagio assai III. Scherzo - Allegro vivace IV. Finale - Allegro molto

SOLISTA

Nikolai Demidenko, piano DIRECTOR

Ernest Martínez Izquierdo

AUDITORIO

BALUARTE

Jueves 22 y viernes 23 de marzo de 2012. 20 horas

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a imagen épica que proyectó L. V. Beethoven (1770-1827) a lo largo de todo el siglo XIX surgió bastantes años antes de que el compositor alemán falleciera. Curiosamente, mientras Beethoven vivía frustraciones debido a las dificultades que se le presentaban en su vida personal y sufría a causa de su imparable sordera, artistas e intelectuales ensalzaron su figura y su obra hasta el punto de crear un mito que alcanzaría a varias generaciones de músicos europeos. El crítico Hoffmann, tras admirar la obra sinfónica del compositor, fue el primero en presentar al público austriaco esta imagen romántica de Beethoven. En su “Beethovens Instrumentalmusik” de 1813, Hoffmann convirtió a Beethoven en el símbolo del idealismo musical, en el artista “que se elevó en sus obras por encima de la propia música y del dominio del pensamiento”. Entre musicólogos y artistas, son muchos los que opinan que fue la Sinfonía Heroica la primera que se consideró una obra monumental. Aunque la complejidad compositiva de esta sinfonía había sido anunciada ya por la Segunda Sinfonía, la de Heiligenstadt, fue la Tercera la que marcaría un antes y un después en la historia del género sinfónico. Estrenada en 1804 en casa del príncipe Lobkowitz, la Tercera Sinfonía en Mi bemol Mayor [47’] fue revolucionaria por sus dimensiones, jamás se había compuesto una sinfonía tan larga, y por la técnica de desarrollo de motivos melódicos y rítmicos que en ella utilizó Beethoven. Sin duda influida por la manera de componer del maestro Haydn, esta partitura no se basaba en la exposición de melodías simétricas sino que fue construida casi en su totalidad con pequeños motivos imbricados entre sí que combinaban texturas, timbres y dinámicas. Según Plantinga, cuando Beethoven presentó esta sinfonía “no existían precedentes en cuanto a energía rítmica, en cuanto al alcance de sus procedimientos de desarrollo y en su construcción de momentos prolongados de clímax poderosísimos”.

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La escritura orquestal es otra de las características sobresalientes que presenta esta sinfonía. Sin duda, la orquesta fue el instrumento más perfecto que encontró Beethoven para expresar su visión más grandiosa y heroica del mundo de revoluciones y cambios que le tocó vivir. Las familias orquestales participan durante toda la obra en diálogos de sutilezas tímbricas inimaginables para la época. Los motivos fundamentales son entonados sucesivamente por instrumentos de diferentes familias; los efectos sonoros que se producen resultan brillantes y variados; el universo sonoro de la orquesta de Beethoven incluye por vez primera una participación protagonista de los instrumentos de viento metal que inaugura la tímbrica de la orquesta romántica. Podríamos atrevernos a comparar el brillante uso que hace Beethoven de los instrumentos con la variadísima paleta de colores que utilizó su coetáneo Francisco de Goya, otro revolucionario, precursor de la pintura moderna. Una cuestión que ha marcado el carácter legendario de la Tercera Sinfonía es la del título “Heroica”, con el que es conocida. El origen de este título no está muy claro en la historiografía sobre Beethoven. Según Schindler, el conde Bernadotte, Mariscal de Francia y futuro rey de Suecia, había sugerido al compositor durante su estancia en Viena en 1798 la dedicatoria de una obra sinfónica a Napoleón. No sabemos si esto ocurrió exactamente así. El alumno de Beethoven y compositor de Bonn Ferdinand Ries (1784-1838) relata: “En esta sinfonía Beethoven tenía en mente a Bonaparte (…). Beethoven le estimaba enormemente en aquel tiempo y le relacionaba con los grandes cónsules romanos. Tanto yo como varios de sus amigos más íntimos tuvimos ocasión de ver una copia de la partitura que descansaba sobre su mesa de trabajo, con la palabra “Buonaparte” en el extremo superior. (…) Yo fui el primero en informarle de que Bonaparte se había proclamado a sí mismo Emperador, tras lo cual tuvo un acceso de rabia y gritó: “¿Es él entonces sólo un ser humano corriente? Entonces también pisoteará los derechos del hombre y satisfará solamente 4


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su ambición. ¡Exaltará su persona por encima de cualquier otra cosa, se convertirá en un auténtico tirano!”. Beethoven entonces avanzó hacia la mesa, agarró la página por la parte superior, la rompió en dos pedazos y los tiró al suelo. La primera página fue reescrita y sólo entonces la sinfonía recibió un título: “Sinfonía Heroica”. Según Plantinga, es posible que Beethoven cambiase el título de su sinfonía después de que las tropas napoleónicas tomasen, en 1805, la ciudad de Viena y ocupasen los palacios de la nobleza austriaca, incluido el del Príncipe Lobkowitz, a quien había dedicado Beethoven la partitura y en cuyo palacio se estrenó la obra. El primer movimiento “Allegro con brio” comienza con dos acordes que según J. y B. Massin no fueron escritos hasta que la obra fue terminada. Después se expone el tema inicial de la sinfonía, emparentado con un tema de la obertura de “Bastián y Bastiana” (1778) de Mozart. La gran innovación de este primer movimiento fue la extraordinaria longitud que alcanza el desarrollo, con compases en estilo fugado, con disonancias que en palabras de F. R. Tranchefort “acumulan una formidable energía” y con la presentación de un tema nuevo que no había aparecido previamente en la exposición. El desconcierto que debió experimentar el público presente en el estreno fue descrito por el escritor francés y Premio Nobel de Literatura Romain Rolland como el “Austerlitz de la música”. El movimiento más célebre de la sinfonía es el segundo: “Marcha Fúnebre: adagio assai” y según Czerny fue concebida por Beethoven con ocasión de la muerte del almirante inglés Abercromby a las puertas de Alejandría, al tratar de expulsar a los franceses de Egipto. La solemnidad del tema, como apunta Plantinga, recuerda a la de otras marchas fúnebres que se escuchaban frecuentemente en el París de la década de 1790, con su tempo lento en modo menor, con imitaciones de redobles y ritmos de puntillo que recuerdan vagamente a las antiguas oberturas francesas. Parece que Hans von Bülow, el famoso 5


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director de orquesta alemán, se ponía guantes negros para dirigir la obra. Continúa la sinfonía un “Scherzo: Allegro vivace” ligero, inspirado en un canto popular (“Studienlied” o canto de estudiantes), que da paso al “Finale: Allegro molto”, cuyo tema está emparentado con el final del ballet “Las criaturas de Prometeo”. Este tema va pasando por diferentes instrumentos dando lugar a una serie de variaciones de gran inspiración y en las que el trabajo de presentación y desarrollo de los motivos es en ocasiones fugado, y contiene un riquísimo tratamiento de la orquesta con momentos de protagonismo de todos los instrumentos de la misma. La orquestación introducida por Beethoven en esta sinfonía fue considerada por los maestros europeos del Romanticismo como un modelo que había que seguir. A través de Héctor Berlioz, autor del más famoso Tratado de Orquestación del siglo XIX, el arte de la instrumentación romántica fue estudiado con interés por los músicos rusos de la segunda mitad del siglo. Contemporáneo de los músicos pertenecientes al llamado “Grupo de los Cinco”, Pyotr Ilyich Tchaikovsky (18401893) fue el líder de la facción “cosmopolita” o “europea” de la música rusa de estas décadas. Formado en el conservatorio de San Petersburgo, conoció muy bien la tradición musical europea del clasicismo y los primeros románticos y siempre manifestó preferencia por grandes géneros musicales como la sinfonía o el concierto. Para el piano compuso dos conciertos, el más célebre de ellos es el primero, en Si bemol menor op. 23 [32’], que transmiten la tradición de Liszt y de Rubinstein y preparan la aparición de los de Rachmaninov. El primer concierto fue estrenado en Boston en 1875, con el mencionado Hans von Bülow al piano, aunque el intérprete para el que Tchaikovski había compuesto la obra era el pianista Nicolay Rubinstein. Este había descrito el concierto como “trivial, despreciable e intocable”, aunque después se arrepintió de estas críticas y se 6


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convirtió en uno de los mejores intérpretes de esta partitura. Rubinstein lo ejecutó en los Conciertos Rusos que se celebraron durante la Exposición universal de París de 1878. El concierto comienza con un impetuoso “Allegro non troppo e molto maestoso”, cuyos primeros compases son contundentes y enuncian uno de los temas más conocidos de la historia de la música. La densidad de la escritura pianística muestra la enorme dificultad que entraña la parte del solista. Uno de los temas que aparecen en el desarrollo de este movimiento es de clara inspiración folclórica rusa. El “Andantino semplice” que sigue es de una textura tímbrica transparente en la que la flauta entona el primer tema mientras el piano realiza un diseño de arpegios sutiles que recuerdan en algunos momentos a las atmósferas líricas de los conciertos de Chopin. La inspiración en el folclore ucraniano regresa en el tercer movimiento “Allegro con fuoco”. Según Plantinga, se trata de uno de esos “finales rusos” de Tchaikovski que conecta con el ímpetu rítmico y el lirismo melódico de los ballets del propio compositor. En él destacan los constantes diálogos entre el pianista y la orquesta, repleta de sutilezas tímbricas en las que todos los instrumentos disfrutan de momentos de protagonismo. Mar García Goñi

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s ol i s ta

Nikolai Demidenko Nikolai Demidenko estudió en el Conservatorio de Moscú con Dimitri Bashkirov. Fue premiado en los Concursos Internacionales de Piano de Montreal en 1976 y en el Tchaikovsky en 1978. En la actualidad es Profesor Invitado de la Universidad de Surrey, y reside en España desde 2008. Nikolai Demidenko ha actuado con las principales orquestas del mundo, entre las que destacan la Filarmónica de Londres, Sinfónica de Londres, Filarmónica de Israel, Sinfónica de la BBC Escocesa, Real Orquesta Sinfónica de Dinamarca, Sinfónicas de Sao Paulo, Singapur y Radio Suecia, así como la Filarmónica de San Petersburgo, Camerata Académica Salzburgo, y Sinfonía Varsovia. Entre los directores bajo cuya batuta ha actuado se incluyen, Sir Andrew Davis, Andrey Boreyko, Vladimir Fedoseyev, Thierry Fischer, Daniel Harding, Manfred Honeck, Mariss Jansons, Gianandrea Noseda, Gerad Schwarz, Yuri Termikanov y Osmo Vanska. Ha ofrecido recitales en Amsterdam, Toronto, Virginia, Praga, Hong Kong, Sydney, Adelaida, Brisbane, San Francisco, San Petesburgo, Vancouver y Zagreb, entre otros. Ha actuado en el Festival de Salisbury, Sintra, así como en los Festivales de Cambridge, Hanty Mansijsk, Festival de música de cámara de Oslo, Festivales Chopin de Paris, Dusznicki y Valldemossa. Nikolai Demidenko actúa todos los años en la Herkulessaal de Munich. En el 2001 debutó en recital en Nueva York y actuó en Los Ángeles Performing Arts Center. En Londres, actúa frecuentemente en el Wigmore Hall, donde ha dado

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s ol i s ta | N i ko l a i D e m i d e n ko

numerosos recitales, entre los que destacan los incluidos en el “Festival Ganadores de los Premios Gramophone” y “Ciclo Chopin” y en el Barbican. Nikolai Demidenko ha grabado para el sello Hyperion discos con obras de Bach-Busoni, Chopin, Clementi, Liszt, Medtner, Mussorgsky, Prokofiev, Rachmaninov, Schubert y Schumann. Además, ha grabado los conciertos para piano y orquesta de Chopin, Medtner, Scriabin, Chaikovski y Weber, así como la grabación de la integral de conciertos de Prokofiev con la Orquesta Sinfónica de Londres. Las Variaciones Diabelli de Beethoven. Sus grabaciones han sido galardonadas con el Premio Grammophone (Medtner Concierto nº 2 para piano y orquesta), y Premio Classic CD (Conciertos de Tchaikovsky y Scriabin). Su grabación con obras de Chopin ha ganado el Premio alemán de la crítica de discos. En 2008 grabó los 24 Preludios de Chopin y la Sonata nº 3 en si menor para Onyx Classics la cual ha recibido el Premio Especial Chopin para una Nueva Grabación. Entre sus compromisos más recientes destacan actuaciones con la Camerata Salzburg, la Deutsche Kammerphilharmonie, Royal Philarmonic, Orquesta Nacional de Francia, la BBC de Gales, Orquesta Sinfónica de Londres, Orquesta Sinfónica de Sao Paulo, Hallé Orchestra y Orquesta de Santa Cecilia de Roma. Conciertos con las Sinfónicas de Bournemouth, las Filarmónicas de Israel, Helsinki, la Royal Liverpool y la Filarmónica de San Petersburgo, junto a Termikanov. Esta temporada tocó junto a la Orquesta Nacional de la BBC Wales, Orquesta del Festival de Budapest, Sinfónica Nacional Danesa, Filarmónica de San Petersburgo, Sinfónica de Melbourne, Orquesta Nacional de Francia, Sinfónica de Singapore, así como una gira por Inglaterra e Irlanda con la Sinfónica de Praga, entre otras.

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di re c t or

Ernest Martínez Izquierdo Orquesta Sinfónica de Navarra Director Artístico y Musical

Nacido en Barcelona (1962), es desde 1997 Director Artístico y musical de la Orquesta Sinfónica de Navarra. Tras su formación musical en Barcelona y Paris, en 1985 inició su carrera como director de orquesta con la creación del grupo Barcelona 216, especializado en la interpretación del repertorio de cámara contemporáneo. Desde el año 2002 hasta el 2006 fue director titular y artístico de la Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Catalunya, continuando como principal director invitado hasta el año 2009. Paralelamente a su actividad como director titular, ha dirigido las principales formaciones españolas e internacionalmente ha trabajado con orquestas como: Kyoto Symphony Orchestra, Finish Radio Symphony Orchestra, Warsaw Philharmonic, Philharmonique de Radio France, Orchestre National de Lyon, Helsinki Philharmonic, Orchestra Comunale de Bologna, Beethoven Academie (Amberes), Tonkünstler Orchestra (Viena), y ensembles como Ensemble Contemporain de Montréal, Ensemble Modern de Frankfurt, Wien Klangforum, Avanti Chamber Orchestra (Helsinki) entre otros. Como director de ópera destacan las producciones Adriana Mater de Kaija Saariaho con dirección escénica de Peter Sellars (premiers en la Ópera Nacional de Finlandia y en la Ópera de Santa Fe, Estados Unidos), Le nozze di Figaro de W.A. Mozart, dirección escénica de Emilio Sagi y Carmina Burana de K. Orff, con puesta en escena de La Fura dels Baus. 11


di re c t or | E r n e s t M a r t í n e z I z q u i e r d o

Ha realizado grabaciones para sellos discográficos como Telarc, Harmonia Mundi, Collegno, Ircam, Stradivarius y Naxos. Entre los galardones recibidos destacan el premio Ojo Crítico de Radio Nacional de España (1995) el premio Roland de Periodismo de Música Clásica de Cataluña (2000), el premio Ciutat de Barcelona (2001) y el Latin Grammy (2006). Desde el año 2006 es miembro de la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi.

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or q u e s ta s i n f ó n ic a d e n ava r ra

Violines I

Violonchelos

Trompetas

Eric Crambes Anna Siwek Daniel Menéndez Catalina García-Mina David Pérez Aratz Uría Nathalie Gaillard Enrico Ragazzo Edurne Ciriaco Nikola Takov Rocío Vilaplana Daniel Sádaba

Herwig Coryn Tomasz Przylecki Carlos Frutuoso Dorota Pukownik Aritz Gómez Vidal Vidal

Manuel Blanco Carlos Gomis Trombones

Santiago Blanco Mikel Arkauz Anibal Sousa

Contrabajos

Fco. Javier Fernández Piotr Antoni Piotrowski Gian Luca Mangiarotti Ricardo de Lucas

Violines II

Flautas

Maite Ciriaco Anna Radomska Inés de Madrazo Grazyna Romanczuk Lourdes González Fermín Ansó Pilartxo Ibáñez Tibor Molnar Angelo Vieni Amaia Razkin

Xavier Relats Ricardo González

Timbales

Javier Odriozola

Oboes

Jacobo Díaz Juan Manuel Crespo Clarinetes

Javier Inglés Elisa López

Violas

Fagotes

David Fons Jerzy Wojtysiak Fco. Javier Gómez Jose Ramón Rodríguez Malgorzata Tkaczyk Robert Pajewski Irantzu Sarriguren Iustina Bumbu

Ferrán Tamarit José Lozano Trompas

Salvador Navarro Daniel Mazarrota Julián Cano Aritz García de Albéniz

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da l a no ta

Queremos una Orquesta de la máxima calidad, que ofrezca una programación cada vez más abierta y variada, accesible y asequible para todo tipo de públicos. Ello sólo será posible con el apoyo y la generosidad de los amantes de la música que quieran sentirse herederos de quienes en 1879 fundaron la que hoy, 129 años después, podemos llamar con orgullo la Orquesta de Navarra. Ayúdanos a hacer posible nuestra ambición convirtiéndote en Socio Preferente de la Orquesta Sinfónica de Navarra.

MIEMBROS

ENTIDADES

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DE

LA

FUNDACIÓN

PATROCINADORAS

PABLO

SARASATE


da l a no ta

SOCIO

SOCIOS

BENEFACTOR

PREFERENTES

PRESTISSIMO HOTEL MAISONNAVE

VIVACE FUNDACIÓN FUENTES DUTOR BODEGAS CASTILLO DE MONJARDÍN

ALLEGRO

www.lokliza.com ALAIZ IRUÑA, SL CLÍNICA DE ORTODONCIA LAHOZ-ROUCH

La Fundación Pablo Sarasate agradece también el generoso apoyo de los numerosos socios preferentes en la categoría de Adagio.

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PRÓXIMO

CONCIERTO

Lunes 2 y martes 3 de abril de 2012 DÉCIMO CONCIERTO DE CICLO

J. S. Bach (1685-1750) La Pasión según San Mateo BWV 244

(APROX. 131’)

Tilman Lichdi, Evangelista Marcus Niedermeyr, Jesús Sophie Junker, Agnes ScheibelReither, sopranos Carlos Mena, Ida Aldrian, altos James Oxley, Jan Petryka, tenores José Antonio López , Marcus Niedermeyr, bajos

ORQUESTA

Wiener Akademie

DIRECTOR

Martin Haselbock

Depósito Legal: NA-606/2011

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Programa de Mano Ciclo 9  

Programa de Mano Ciclo 9 OSN

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