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El Cuerpo Abandonado Florencia Smiths


El Cuerpo Abandonado Florencia Smiths Diagramado por Alfredo Da Venezia

Colectivo NEKOe Santiago de Chile, 2012


El cuerpo abandonado Mi cuerpo era entero cuando no se había fundado Aún cuando no se había fundado El cuerpo que era el río que era el centro el cuerpo que era el mar y las playas y las arenas construidas en molos y las líneas de su mano que eran las de los trenes y barcos El cuerpo de la nación en donde se erigió el destino de las cargas y los viajes Los balnearios de los ricos y los restos de los pobres Los vagones que traían al ganado y se llevaban la presa extranjera convertida en grano Los lingotes de cobre y las vasijas de vino Las fábricas de botones y los campesinos aledaños al surco El cuerpo extenso que había y que se sabía en perpetua construcción Para este cuerpo que luego se convirtió en aristas de un solo plan


Un pie en un retén Una mano en cárcel Un muslo en fango Un corazón en campo Un cuerpo marcado con tiza en el pavimento para ser llamado móvil escena delito reconstituido Porque fue un número primero y porque todos fuimos uno distinto Y porque era uno y luego se fue desgranando en tantas partes de cuerpos desperdigados por el suelo Mi cuerpo fue un retén Mi cuerpo se hizo cárcel A mi cuerpo llegaron miles de extranjeros a cobijarse El trabajo era consolar No conversábamos de nada Nunca supimos exactamente sus nombres sino que cantamos Había la hora de la canción y la hora de la risa Había ojos Así como a este cuerpo le fue dado ver Había ojos que no vieron ni recuerdan sombra alguna


Sin embargo de a poco le hicieron un mapa A ese cuerpo de la hora fría Para que esclareciera su orden geográfico militar Este es ahora el mapa concreto de mi cuerpo Este es ahora el mapa de mi resolución y le será dado no ser más Y le será otorgada una naturaleza de piedra Un fango para posarlo entero abierto Un fondo para desperdiciarlo Una fosa para depositarlo Para quemarlo para esparcirlo esconderlo No fue fundado y llegaron miles a vivir Ocuparon sus trampas De sus huesos hicieron fuertes y bombas para el enemigo común El mundo le conocía No había quien no supiera cómo se llamaba y por cuántos venían en su nombre Pero cayeron en mal ejercicio


Nadie supo de qué forma no se tenía acceso a esa valoración Antes que llegaran nos sacaron de la sala Nuestro cuerpo era adolescente y se estaba educando en el liceo municipal de la avenida Ramón Barros Luco Allí entraron y lo tomaron desnudo llevándolo Mientras caminaba lo despojaron de ese jumper azul y también de ese overol café y de ese vestón de lana tejido a perpetuidad Todo nuestro cuerpo tenía nombres y apellidos y gritos y nociones y expectativas y conexiones Pero nunca tuvo ese silencio que le colorearon encima Jamás este cuerpo nuestro y mío había tenido este silencio de acusación y vejamen sólo por un gesto Porque este cuerpo siempre tuvo ese gesto Erguido de manera inconclusa Pensábamos desarmarle y luego darle otra salida Este cuerpo carecía del alegato de nuestras alturas Pero le queríamos como era y estábamos ciertos en armar para él una nueva forma de denominar


Le estábamos reforzando los brazos Tenía la sonrisa abierta y llana en el rostro No sabía nada de padres ni de abuelos ni primos madres hermanas mujeres Y nos gustaba así porque no teníamos obediencias ni fórmulas para guiarlo Era nuestro cuerpo Lo llamábamos el cuerpo social De trenes De obreras De madres y estudiantas De dueñas de casa De cocineras De profesoras y banqueteras De aseadoras y funcionarias De operadoras y guarda vías De esposas religiosas y solteras De dioses tías y decoradoras De tejeredes y encarnadoras De orfebres y mueblistas De hijas propias y ajenas


De ayudantas y meseras Lavanderas y oficiantes Muñecas de trapo y marinos al servicio de un mapa que nos borraron en la cara El día que vinieron y allanaron el colegio y allanaron la cocina y allanaron la estación y allanaron la fábrica y allanaron nuestros órganos nuestros ganglios nuestros úteros nuestras filas nuestras sillas nuestras camas y petacas nuestras conciencias nuestras almohadas No dejaron sábana con calor Luego de nuestros actos cometidos nos robaron el dibujo y cortaron la mano Se llevaron el nombre y la fecha cada diente como si fuera testigo Barrieron con catres y pocillos tinas y amperes cordeles y sogas sacaron puños y enchufes ratas e insultos Nos llenaron el recipiente de somníferos y anestesia


Analgésicos y enfermeras Esos son los procedimientos dijeron Mientras nos sometían a la excavación del mundo en nuestro estómago Le pusieron direcciones a nuestras cinturas y senos Esta vía no sirve A despojarla A destruirla No está fundado No tenemos tiempo No insistan en cubrir a sus hijos Los tenemos registrados como ratones Dónde está la madriguera enorme Desde dónde salen todos esos malditos roedores del orden Nos habían vigilado noche y día Hace meses nos tenían marcas en la piel como corderos Estábamos tachadas enteras y no nos habíamos visto en su espejo Nos habían escrito la contraseña del horror en cada deseo Si nos erizábamos o permanecíamos inmóviles era lo mismo Nuestro cuerpo estaba esparcido por las tejas


de sus mentes y sus techos Como el rompecabezas del miedo No nos tomaron declaración alguna Nos pusieron en los bolsillos el nuevo mapa Letrina mujeres-No pasar-Campo de interrogados Ribera del río Maipo-Abierta y desfondada Cabañas soldados figuras talladas en madera Dijeron que ya con esto y firmando por nuestra integridad no habría problemas Nuestras encías cicatrizaron más rápido que las de los perros Hay pedacitos de nosotros todos y todavía no los recogen Hay pedacitos de nuestros sindicatos dando tumbos por unos pocos pesos Estibadores en la lucha Pescadores sin redes y arrastrados por los mercantiles dando saltos Colegios como núcleos infectos dando clases a generaciones ignorantes Municipalidades prestando oficinas mediaguas para ficharnos


Estadios públicos para formarnos y numerarnos Garitas para sacarnos la foto Paredes sudadas para estamparnos el rostro en la historia Aunque ahora nadie se acuerda Aunque ahora no hay documentos que confirmen nuestra sola pequeña muerte Mi cuerpo era entero hasta que supo de aquello nunca antes había conocido esa dimensión de esa palabra cuando la escribía en el colegio ¿Aprendí a escribirla? ¿Cómo se escribe señorita? ¿Cómo lo hice mi cabo? La conspiración del silencio y las ruinas -que le hacen honor a sus redespermanecen abandonadas a la orilla de las calles de los muelles de las plazas de los cerros de los barrancos de las colinas Algunos ya fueron derribados Otros quedan como vivas máquinas testificando la concepción del daño


Esas ruinas jamás serán reconstruidas se pelearán por ellas hasta que se maten y sin embargo sus esqueletos no caerán ni por obra del invierno ni de sus comandos Nadie será capaz de habitar en ese fondo en tiempos como los que restan Galpones de fábricas portuarias Oficinas multiplicadoras de ganancias Escuelas que jamás pudieron borrar de los pizarrones esos nombres tallados Hosterías que repartieron comidas para celebrar el derroche Sótanos que frigorizaron los gritos Cuencas por las que pasaron los muertos Pueblo que se abandona Ciudad que se espanta Mi cuerpo que era entero y hoy yace dividido en el cemento como las líneas de la calle Mi cuerpo vía pública Mi cuerpo no pasar calle cerrada Mortaja objeto inerte


Mi cuerpo preso el síntoma Mi cuerpo el horror no es interpretable Mi cuerpo me quedó abierto con el yatagán en el pecho Mi cuerpo avispa cosido picando y sonando Mi cuerpo deshollado No hay cómo amortiguarlo Es sólo que a ratos ciertos días en ciertos intervalos cuando me levanto siento el dolor de cabeza en el centro la pulsión de la hora que me hace no poder mirar cuando ubico el golpe se parte en dos la cabeza como antiguo peinado Hasta que recuerdo haber vestido la frente con esa capucha por detrás sin dar un grito Cayó justo el hoyo dentro de mi cabeza Contenida cabeza Sensor de los que vienen hambrientos


Mi cuerpo entero poblado de pistas y agujas mi cuerpo



Florencia