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I deario d e

PA S T O R A L

FA M I L I A R 2010 - 2013

Obispado de Mar del Plata Iglesia Cat贸lica - Rep煤blica Argentina


+ Mons. JUAN ALBERTO PUIGGARI POR LA GRACIA DE DIOS Y DE LA SANTA SEDE APOSTÓLICA OBISPO DE MAR DEL PLATA EN LA REPUBLICA ARGENTINA

VISTO las crecientes sombras que en la sociedad de hoy, amenazan la unidad y naturaleza de la familia; Que la familia es la primera y principal escuela de aprendizaje de todo lo bueno que pueda existir, que es “el patrimonio” y en cuyo futuro se fragua “la humanidad”, donde se forja la civilización del amor y una auténtica “cultura de la vida” CONSIDERANDO lo reflexionado en el reciente I Congreso Diocesano sobre la realidad de la familia de hoy a la luz del Evangelio y del Magisterio de la Iglesia; EN VIRTUD del abundante número de propuestas que surgieron como fruto de los mismos congresistas en los trabajos en grupo y en los talleres temáticos que se desarrollaron durante el encuentro. POR LAS PRESENTES LETRAS APRUEBO y PROMULGO el ideario de pastoral familiar como un conjunto de objetivos, sugerencias e ideas que orienten la pastoral con las familias en la Iglesia diocesana de Mar del Plata Dicho Ideario se pone en vigencia por el plazo de tres años a partir de la fecha de la promulgación dada por este decreto. Comuníquese, archívese y publíquese en el Boletín Diocesano. Dadas en la Sede Episcopal de Mar del Plata a los cuatro días del mes de septiembre del Año del Señor de dos mil diez. En el marco de la Fiesta Diocesana por la Familia. Año Diocesano de la Familia. Por mandato del Señor Obispo. DECRETO N° 052/2010


Presentación Mar del Plata, sábado 4 de septiembre de 2010 Queridos hijos y hermanos: Hemos transitado más de la mitad del Año de la Familia al que los convoqué bajo el lema La familia, comunidad de amor al servicio de la vida. A pesar de las sombras que amenazan la unidad y la naturaleza de la familia, también ya se perciben los frutos del Congreso y de la Gran Fiesta de la Familia que hemos vivido recientemente como una verdadera fuente de gracia. Estos dos acontecimientos, junto con la tarea inagotable de tantos fieles en la pastoral ordinaria en favor de la familia, nos hacen descubrir una vez más la urgencia, la importancia y la centralidad de la familia para toda la vida de la Iglesia. Quisiera en esta presentación del Ideario de Pastoral Familiar, fruto del Congreso, desarrollar brevemente tres "pequeños lemas", tres frases del Magisterio de la Iglesia que deben iluminar nuestro futuro en relación a la familia y la pastoral con las familias. La primera es del recordado Siervo de Dios, Juan Pablo II:  ¡El futuro de la humanidad se fragua en la familia! (FC nº 86) La segunda es del Papa Benedicto XVI en el Discurso Inaugural de Aparecida en 2007:  ¡La familia patrimonio de la humanidad! (nº 5) La tercera es del Documento Conclusivo de Aparecida: ¡La comunidad eclesial como familia de familias! (nº 119) A la luz de estas frases les presento el Ideario de Pastoral Familiar 2010-2013. Realmente el futuro de la humanidad se fragua en la familia. Es la familia la primera y principal escuela de aprendizaje de todo lo bueno que pueda existir; es la familia el lugar donde se aprende a amar, respetar, orar, cuidar, proteger, todos los valores humanos y religiosos que


quisiéramos enumerar. Desnaturalizar o destruir la familia es rechazar y dejar de lado estos valores esenciales. Resulta entonces, consecuencia directa, que la familia sea patrimonio de la humanidad. Porque solo a partir de ella se podrá forjar la civilización del amor y una auténtica cultura de la vida. Para erradicar muchos de los males de nuestro mundo −la injusticia, la pobreza, la marginación, la violencia, la exclusión, y tantos otros− habrá que evangelizar a la familia. De allí partirá un cambio profundo y sostenido. Por último, cada comunidad eclesial debe ser familia de familias. En un mundo tan complejo y fragmentado, ante una realidad familiar algunas veces muy limitada o enferma, la Iglesia es y debe ser para cada fiel, auténtico espacio familiar, lugar de encuentro, de comunión y de renovación de los vínculos desde Dios, debe ser espacio de perdón y reconciliación para cada familia particular. Queridos hermanos, en esta dirección debe ir el Ideario de Pastoral Familiar de nuestra Diócesis. Que todo lo que en él se sugiere y que todo lo puntual y específico que se pueda planificar en cada comunidad, vaya en esta dirección y tenga presente esta gran propuesta que les hago a la luz del Magisterio de la Iglesia; con la convicción absoluta que sólo restaurando la familia en Cristo tendremos una Patria mejor y una humanidad más plena. Que la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia y Madre de las Familias, siga intercediendo ante Dios.

+ Mons. Juan Alberto Puiggari Obispo de Mar del Plata


Introducción En mayo de 2010 más de 800 agentes de pastoral de la Iglesia particular de Mar del Plata, participamos del Primer Congreso Diocesano de la Familia. Convocados y presididos por nuestro Obispo, Monseñor Juan Alberto Puiggari, bajo el lema La familia, comunidad de amor al servicio de la vida, laicos y consagrados hemos reflexionado sobre la realidad de la familia a la luz del Evangelio y del Magisterio de la Iglesia. El fruto de esta intensa tarea se reflejó en un abundante número de propuestas que surgieron de los mismos congresistas en los trabajos en grupo y en los talleres temáticos que se desarrollaron durante el encuentro. El Obispo, en diálogo con los organismos pastorales correspondientes, asume el conjunto de las propuestas del Congreso y las sintetiza y reagrupa para dar lugar al Ideario de Pastoral Familiar 20102013. ¿Qué es un ideario? En un primer nivel y en un sentido genérico, un ideario es un conjunto de ideas que caracteriza una determinada forma de pensar y de actuar. Un ideario de pastoral familiar es entonces un conjunto de objetivos, sugerencias e ideas que orienta la pastoral con las familias en la Iglesia. Se lo deberá tener presente en cada comunidad eclesial a la hora de elaborar proyectos, establecer metas y deducir los medios necesarios para llegar a un determinado fin. Cada espacio de pastoral utilizará el ideario para planificar sus propias actividades. ¿Por qué un ideario? Porque permite un saludable equilibrio entre una conducción clara y la suficiente libertad para implementar en cada espacio pastoral los objetivos, sugerencias e ideas que se presentan. El ideario no pretende ser una “planificación cerrada”, no quiere “encasillar” ni cercar en una determinada y única forma lo que cada comunidad deberá recrear y aplicar libremente según su propia realidad.


¿Qué significa que el ideario sea de pastoral? En la Iglesia la palabra pastoral antes de ser una determinada estrategia o forma de conducir, hace referencia al Pastor que conduce. Es Jesús, el Buen Pastor, y la primacía de su Gracia y de sus dones, lo que debe estar a la base para que el Ideario de pastoral tenga rumbo y sentido. Esto nunca se debe perder de vista. Invertir el orden, darle prioridad a lo estratégico por sobre la Gracia de Dios, quitaría el fundamento último de la acción pastoral y vaciaría el sentido profundamente religioso de la actividad de la Iglesia convirtiéndola en una “agrupación más” dentro de tantas otras. ¿Qué es lo específico de un ideario de pastoral familiar? El objeto de este ideario es la familia. La familia asumida en su realidad particular, con sus aspectos luminosos y sus realidades oscuras, en su vida interna y en relación al contexto social. La familia en tensión positiva al ideal, orientada al proyecto del Señor, atraída por la fuerza de la Sagrada Familia, y, sostenida, en definitiva, por la Gracia del Dios Uno y Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo. ¿Qué hacemos entonces con el Ideario de Pastoral Familiar? En primer lugar leerlo y reflexionarlo personal y comunitariamente en los espacios eclesiales en donde participamos; luego darlo a conocer y buscar las formas más aptas para aplicarlo creativamente en los distintos ámbitos de la vida de los hombres y de las familias. Pidamos al Señor, por intercesión de la Santísima Virgen, por los frutos espirituales y pastorales de la implementación de este Ideario de Pastoral Familiar en cada una de las comunidades de nuestra Diócesis.

Pbro. Lic. Gabriel Mestre Presidente y Asesor Comisión Primer Congreso Diocesano de la Familia Obispado de Mar del Plata


Objetivos del Ideario de Pastoral Familiar 2010-2013

Organizados en siete puntos generales, se presentan aquí los objetivos que el Obispo promulga para la Pastoral Familiar de la Diócesis de Mar del Plata, para el período comprendido entre septiembre de 2010 y septiembre de 2013. No todos los objetivos tienen el mismo valor ni están al mismo nivel: algunos son más generales y otros más específicos; unos son más prioritarios, urgentes e importantes y otros menos; algunos serán más necesarios para una realidad comunitaria determinada y otros serán más prescindibles… Cada comunidad eclesial, conducida por su pastor y asesorada por los agentes pastorales de los organismos de comunión, podrá implementarlos según su propia realidad sociocultural y religiosa, teniendo presente los tiempos y los medios más apropiados para cada caso, asumiendo aquellas sugerencias que resulten más necesarias o indicadas según el propio contexto. Habrá que pensar, dialogar, priorizar y seleccionar. Por otra parte, algunos servicios deberán ser ofrecidos desde las estructuras pastorales de la Diócesis.


La familia, comunidad de amor al servicio de la vida 1) Objetivos que responden al proyecto de Dios para todas y cada una de las familias 

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Tener presente el ideal de la familia cristiana a la luz del modelo de Dios Uno y Trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo; comunidad de Personas Divinas; comunidad de Amor; paradigma perfecto de la unidad en la diversidad. Orientar la vida de las familias al ideal perfecto y santo, y al mismo tiempo también profundamente realista y humano, de la Sagrada Familia de Nazaret: Jesús, María y José. Mirar la familia desde el plan de Dios como un gran tesoro y el santuario de la defensa y el cuidado de la vida en todas sus formas y manifestaciones. Enseñar a buscar siempre el auxilio de la Gracia Divina en los Sacramentos para fortalecer la fe, renovar la esperanza y dinamizar el amor. Valorar el Sacramento del Matrimonio entre el varón y la mujer como el fundamento esencial para formar una familia cristiana. Tender siempre al ideal de familia evangélica, incluso en las situaciones y momentos más oscuros, conflictivos y difíciles que pueda atravesar una familia. Anunciar de forma clara, gozosa y propositiva el Evangelio de la Familia en medio del secularismo y el relativismo reinante. Asumir, incluir e integrar a cada familia en el proyecto de familia de Dios en la Iglesia, más allá de los límites y defectos que cada una pueda arrastrar y traer en el camino de su propia historia.


La familia, comunidad de amor al servicio de la vida 2) Objetivos basados en la primacía absoluta del Dios-Amor 

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Redescubrir en la experiencia cotidiana la presencia del Dios-Amor que fortalece la vida de familia. Estar siempre abiertos a la novedad del amor redentor de Dios que da pruebas de incondicionalidad y enseña a crecer en la experiencia de un amor maduro y generoso, de entrega y donación… un amor incondicional. Favorecer una auténtica espiritualidad familiar de encuentro con el Señor que lleve a actitudes de compasión y perdón entre todos los integrantes de la familia. Estimular a todos los miembros de la familia a la participación activa y festiva en la Eucaristía Dominical. Incentivar las distintas formas de oración en familia. Motivar la oración en familia con la Palabra de Dios y la espiritualidad mariana. Recuperar la importancia y centralidad de la familia como primer espacio de educación de la fe y de transmisión de los valores religiosos. Procurar el ejercicio de signos religiosos intrafamiliares, como la bendición de los hijos, los alimentos y demás momentos significativos para la familia. Propiciar la creación de un “altar doméstico” y otras formas de presencia religiosa sensible en cada uno de los hogares.


La familia, comunidad de amor al servicio de la vida 3) Objetivos generales para revitalizar la pastoral familiar dentro de la pastoral orgánica de la Iglesia 

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Crear y nombrar el Secretariado Diocesano de la Familia para coordinar toda la tarea de pastoral familiar del Obispado de Mar del Plata. Estimular una pastoral familiar diocesana en la que resuene de forma permanente y particular, a la hora de proyectar sus actividades y servicios, tres dimensiones: la prevención, la contención y el asesoramiento. Recordando en es ta o r ien tació n la posibilidad de derivación a centros o instituciones especializadas aquellas situaciones que así lo requieran. Concebir cada comunidad eclesial, parroquia, colegio, institución o movimiento como “familia de familias”. Aceptar que por sí solo ningún movimiento, institución o parroquia puede agotar los servicios para una pastoral familiar integral. Fortalecer los lazos de la pastoral familiar con los demás espacios y organismos pastorales de la Diócesis. Sumar los esfuerzos pastorales de los diversos ámbitos de pastoral familiar presentes en la Diócesis, para no perder energías en la multiplicación de servicios o espacios que ya están siendo atendidos. Crecer en obediencia a las disposiciones disciplinares de la Iglesia con respecto a la administración de los Sacramentos para no generar falsas expectativas ni confusión dentro de las comunidades. Sostener y acompañar las diversas formas de Catequesis Familiar como un espacio privilegiado de inserción o reinserción de las familias en la vida de la Iglesia. Desarrollar instancias y espacios de reflexión y formación integral


sobre temas específicos de familia. Procurar siempre una formación sólida en lo doctrinal, según las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia, y profundamente abierta a los avances positivos de las ciencias auxiliares: psicología, pedagogía, psicopedagogía, bioética, sociología, medicina, etc. Favorecer esta formación sobre todo con metodologías de taller, seminario y de cursos en los distintos puntos geográficos de la Diócesis. Potenciar una formación para el amor, en una perspectiva integral desde la antropología cristiana, que incluya todas las dimensiones de la persona humana: biológica (corporeidad, sexualidad, genitalidad, etc.); psicológica (afectividad, sociabilidad, etc.); y espiritual (religiosidad, trascendencia, valores, etc.). Brindar servicios de consultoría o asesoramiento familiar interdisciplinarios para abordar diversas problemáticas, con agentes verdaderamente capacitados para dicha función. Fomentar desde la Pastoral Familiar Diocesana una buena relación y proyectos comunes, con todos los ámbitos e instituciones no católicas que trabajan por el auténtico bien, cuidado y defensa de la familia.

La familia, comunidad de amor al servicio de la vida 4) Objetivos que miran de manera particular los vínculos de la vida intrafamiliar 

Renovar los vínculos intrafamiliares desde la presencia del Dios-Amor. Generar espacios temporales de encuentro familiar a pesar de los límites que muchas veces imponen las responsabilidades y las tareas del acelerado mundo contemporáneo.


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Recuperar creativamente y dentro de lo posible, momentos importantes de la vida familiar: la sobremesa, el domingo, las celebraciones de cumpleaños y aniversarios, etc. Forjar una auténtica actitud de escucha del hermano como requisito indispensable para el diálogo y la comunicación. Aprender a consensuar posturas con los otros integrantes, en medio de las diferencias de pareceres legítimas que pudieran darse en el seno de una familia. Estimular el fortalecimiento y el desarrollo de los roles propios de cada uno en el seno de la familia: padre, madre, esposo/a, hijo/a, hermano/a, etc. Recuperar el valor de la autoridad y la consiguiente puesta de límites en la tarea educativa, particularmente en la ejercida por los padres con los hijos, como un elemento esencial al servicio del auténtico amor que busca el bien, el crecimiento y la maduración del que necesita guía y corrección. Acompañar pastoralmente a la familia en sus diversas etapas: inicio de la vida matrimonial, nacimiento y educación de los hijos, emancipación de los mismos con sus propias opciones, adultez, ancianidad, momentos o situaciones de crisis tanto evolutivas como también circunstanciales (organización de los tiempos, redefinición de los roles, cambios en las formas de vinculación, etc.).

La familia, comunidad de amor al servicio de la vida 5) Objetivos sobre el noviazgo y la preparación a la vida de familia 

Incrementar la preparación remota a la vida de familia desde las primeras etapas del noviazgo y no reducirla al momento previo del casamiento. Optimizar la preparación inmediata al Sacramento del Matrimonio para que se pueda ayudar a la pareja a vivir en profundidad este hermoso momento. Aunar criterios pastorales con respecto a los contenidos de las charlas o jornadas previas de preparación inmediata al


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Matrimonio que se brindan en diversos lugares de la Diócesis. Dar a conocer claramente las cualidades necesarias y la riqueza teológica y espiritual del consentimiento matrimonial, para valorar y asumir con libertad y responsabilidad, el gran compromiso que se asume en el Sacramento del Matrimonio. Difundir y acrecentar las distintas instancias formativas y reflexivas sobre el noviazgo en nuestra Diócesis. Propiciar encuentros y retiros que tengan presente las diversas realidades y etapas que se viven en el noviazgo. Presentar en el tiempo de noviazgo los criterios cristianos de una paternidad responsable y el conocimiento de los métodos naturales de planificación familiar.

La familia, comunidad de amor al servicio de la vida 6) Objetivos que miran de manera particular los vínculos de cada familia con su entorno y sus contextos 

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Contagiar y comunicar la alegría de la fe de forma sencilla, sostenida, con la palabra y con el testimonio. Favorecer la transmisión y la vivencia de los valores esenciales del Evangelio a todos los ambientes. Cultivar una cultura del respeto y de la responsabilidad desde los pequeños gestos hasta las grandes decisiones. Generar actitudes de solidaridad de “familia a familia”, en las diversas necesidades espirituales, afectivas, culturales, instructivas y materiales que pudieran darse. Participar activamente en las distintas instituciones educativas en las que son formados e instruidos los niños, adolescentes y jóvenes. Procurar una adecuada participación en los ámbitos sociales de la Patria para proponer los valores esenciales de nuestra Identidad Nacional, particularmente en estos años de Celebración del Bicentenario. Encaminar espacios de reflexión, de formación y de toma de


conciencia para una participación ciudadana comprometida que plantee de forma clara y positiva la defensa de la dignidad de la persona y de la familia, en el cuidado y protección de la vida en todas sus formas y en el respeto auténtico e integral de “todos” los derechos humanos. Desarrollar una mirada analítica, crítica y madura con respecto a los medios de comunicación social, utilizándolos como disparador para el diálogo y el debate formativo en el ámbito intrafamiliar. Fortalecer el incentivo de una “cultura del trabajo” a pesar de las dificultades del desempleo, subempleo y la falta de salarios bien remunerados.

La familia, comunidad de amor al servicio de la vida 7) Objetivos para algunas situaciones particulares en la vida de las familias 

Propiciar creativamente y según las enseñanzas de la Iglesia, la inclusión y el acercamiento a Dios, de forma paulatina y progresiva, de todas aquellas familias que se encuentran en situaciones de “irregularidad”. Generar espacios pastorales de acogida y acompañamiento a parejas de divorciados en nueva unión. Procurar un discernimiento sereno y un compromiso concreto y operativo, en el acompañamiento de aquellas personas o parejas que pudieran estar ante una situación o causa de nulidad matrimonial. Facilitar la participación eclesial de aquellas personas, niños y adultos, que tienen dificultades de espacio, horarios y tiempos por provenir de "nuevas" formas familiares como las “familias


ensambladas”, las mono-parentales, etc. Asumir pastoralmente, de hecho y en la práctica, las diversas situaciones o formas familiares parciales o limitadas que se dan en nuestro mundo cultural actual, manteniendo siempre en el horizonte la propuesta del ideal evangélico. Realizar toda apertura pastoral a las situaciones de “irregularidad” con unidad de criterios, particularmente por parte de los sacerdotes, según las directrices del Magisterio de la Iglesia. Promover un trabajo serio y paulatino con respecto a la temática de la adopción de hijos atendiendo, acompañando y conteniendo las diversas realidades y personas que forman parte: los que están dispuestos a dar en adopción, los que desean adoptar, los niños que son adoptados, los aspectos psicosociales, las cuestiones jurídicas e institucionales, etc. Buscar favorecer la responsabilidad y compromiso en el cuidado particular, y la contención madura de aquellos integrantes de la familia que son más vulnerables: los niños, los que tienen capacidades diferentes, los enfermos y los ancianos. Atender integralmente de forma afectiva y efectiva a aquellas familias que se encuentran sumidas en situaciones de extrema pobreza y marginación. Brindar asesoramiento confiable para encarar con serenidad y propiedad las distintas problemáticas que se presentan en los ciclos vitales, propios del crecimiento y desarrollo de las familias, especialmente en la educación de los hijos en la etapa de la adolescencia, de la primera juventud y de emancipación familiar. Ofrecer recursos válidos y asequibles a las familias que tienen algún integrante que padece situaciones de algún tipo de adicción o enfermedades psicológicas o psiquiátricas severas. Acompañar de manera especial a las familias que están enfermas o padecen patologías estructurales en sus vínculos y relaciones, particularmente aquellas que tienen que ver con situaciones de violencia y de abusos en todas sus formas.


IDEAL PASTORAL FAMILIAR 2010  

IDEAL PASTORAL FAMILIAR 2010 Mar del Plata

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