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Año III w Número 6 w Febrero de 2012

w ESTRELLAROJA Organización Política

Quienes conformamos La Pulperia hemos dado un importante salto organizativo al construir la organización política Estrella Roja, apostando a recuperar lo mejor de la tradición revolucionaria de nuestro país para encarar las tareas del presente.


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Editorial

La

VÍA kirchnerista “aldesarrollo”

En estos últimos meses tomaron relevancia algunos de los aspectos que introduce la “sintonía fina” (como el tarifazo) y otros más arraigados o estructurales del “modelo” (el estado calamitoso de los ferrocarriles como consecuencia de años de desmantelamiento, la expansión de la megaminería a cielo abierto, la criminalización de la protesta social). Sin embargo, el kirchnerismo viene logrando sortear con relativo éxito los posibles focos de conflicto abiertos. Para esto ha desplegado toda su maquinaria publicitaria y “creatividad” discursiva al servicio de resignificar el contenido de sus políticas. En parte lo logra, gracias al alto grado de consenso construido, a la vez que con el mismo mecanismo vuelve a apuntalarlo. Es precisamente en este marco que es necesario intensificar la propaganda y la denuncia, y donde aparecen los mayores desafíos para la izquierda. TARIFAZO y PARITARIAS Ya en los primeros días de 2012, el aumento de tarifas en el subte anunciaba el tarifazo que se venía preparando para todo el transporte público. El discurso oficial puso como único responsable del aumento (que significó un incremento de un 127% en el pasaje) a Macri, escondiendo que fue un tarifazo conjunto, premeditado y consensuado entre los dos gobiernos desde el momento mismo del traspaso. El propio Macri participa de esta construcción, abonada por los últimos cruces entre ambos gobiernos. El tarifazo no termina en el subte: está enmarcado en una serie de políticas que incluyen la quita de subsidios y liberación de tarifas de los servicios públicos (gas, agua y luz), así como la suba del ABL porteño y los aumentos previstos para el resto del transporte (trenes y colectivos). Para estos últimos, el gobierno nacional planteó la exigencia de utilización de la tarjeta SUBE como el primero de una serie de requisitos para no perder el subsidio. Del mismo modo que para el caso de las tarifas de servicios públicos, sólo mantendrá el subsidio quien, certificación de pobreza mediante, demuestre necesitarlo: pero queda a disposición de un gobierno que ha manipulado sistemáticamente los índices de inflación, y consiguientemente la línea de la pobreza, determinar quién es pobre y quién no lo es. En este sentido es necesario señalar el fracaso de la campaña de “renuncia voluntaria” que tiene como contracara las largas colas para sacar la tarjeta SUBE para no perder el subsidio. Pese a la publicidad oficial (que cambia ajuste por “redistribución”) el aumento de tarifas tendrá un carácter generalizado que recaerá sobre amplios sectores de la clase obrera. Mientras tanto, el gobierno nacional y la burocracia sindical pactan un nuevo techo para las paritarias, al tiempo que diputados y senadores ( o f i c i a l i sta s y “o p o s i to re s ” ) a u m e nta n escandalosamente sus ya abultadas dietas. Con todo, los topes salariales pactados son un techo que alcanza sólo a una minoría de trabajadores: en cambio, la realidad de buena parte de la clase obrera argentina (trabajadores del cada vez más consolidado sector informal, desocupados y jubilados) no se rige por las condiciones más o menos favorables negociadas en las paritarias. En este sentido, las paritarias como único tema de debate sobre distribución del ingreso terminan por seguir naturalizando la pobreza y la precarización laboral. El mecanismo normal de ajuste de salarios en un contexto inflacionario consiste en que éstos nunca logran actualizarse a valores constantes, es decir, pierden poder adquisitivo. En este sentido, rara vez se llevan adelante recortes nominales (tal fue, por ejemplo, el caso del ajuste del 13% en el sector público en 2001). Sin embargo hoy vuelve a tocarle el turno a

«El fracaso de la campaña de “renuncia voluntaria” tiene como contracara las largas colas para sacar la tarjeta SUBE para no perder el subsidio. Pese a la publicidad oficial (que cambia ajuste por “redistribución”) el aumento de tarifas tendrá un carácter generalizado que recaerá sobre amplios sectores de la clase obrera.»


los estatales: un DNU firmado por Cristina puso “bajo revisión” los sueldos de más de 300 mil empleados públicos. Esto significó la eliminación de adicionales, bonificaciones y suplementos de los que se componen sus salarios, implicando una fuerte reducción de los mismos, que en algunos casos alcanzó el 50%. En este contexto, las palabras de la presidenta refiriéndose al reclamo de los docentes bonaerenses (y del resto del país) vuelven a destilar su habitual

cuota de cinismo y macartismo. Lejos de tratarse de dichos aislados, son parte de un discurso y una campaña sistemática que viene desplegando el kirchnerismo contra la protesta social. “No digo que sean la panacea, no digo que estén perfectos, pero para trabajadores que gozan de estabilidad frente al resto de los trabajadores, por ejemplo, que cuando no anda la fábrica le cierran la persiana y los echan; por el tiempo que también tienen de cuatro horas frente a la jornada laboral obligatoria de ocho horas para

cualquier trabajador; frente a la suerte también, porque siempre fue así y está bien que sea así, de tres meses de vacaciones frente a trabajadores que tienen vacaciones mucho más reducidas (…) ¿Cómo es posible que cada vez que nos tengamos que reunir con sus dirigentes siempre tengamos que hablar de salarios y no hablemos de qué pasa con los pibes que no tienen clases?” (Discurso de apertura de las sesiones ordinarias).

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Una masacre anunciada “Y así, en el curso del desarrollo, todo lo que un día fue real se torna irreal, pierde su necesidad, su razón de ser, su carácter racional, y el puesto de lo real que agoniza es ocupado por una realidad nueva y vital; pacíficamente, si lo caduco es lo bastante razonable para resignarse a desaparecer sin lucha; por la fuerza, si se rebela contra esta necesidad. De este modo, la tesis de Hegel se torna, por la propia dialéctica hegeliana, en su reverso: todo lo que es real, dentro de los dominios de la historia humana, se convierte con el tiempo en irracional; lo es ya, de consiguiente, por su destino, lleva en sí de antemano el germen de lo irracional; y todo lo que es racional en la cabeza del hombre se halla destinado a ser un día real, por mucho que hoy choque todavía con la aparente realidad existente. La tesis de que todo lo real es racional se [1] resuelve, siguiendo todas las reglas del método discursivo hegeliano, en esta otra: todo lo que existe merece perecer.” Engels, F.

Los hechos en la historia universal suceden por así decirlo, dos veces. La primera como tragedia, la segunda como comedia pero, la reiteración de la misma hasta el absurdo, se vuelve idiotez. Las supuestas anomalías se revelan como norma, y quienes las denuncian son acusados de patológicos. Las cifras se suceden, los récords se rompen. El cinismo se hace presente en las palabras de Schiavi. “Si esto hubiese ocurrido ayer”: el gobierno nos reconoce la posibilidad del “accidente”, pero, además, nos señala que si su magnitud hubiese sido menor no habría tenido importancia. El seño Schiavi (él mismo responsable por lo ocurrido) no se detiene ahí, sino que acusa a los trabajadores (culpables por someterse al régimen de explotación capitalista): “Los dos primeros coches […] sabemos que hay una cultura muy argentina de esto, de ir en la punta del tren para bajar primero, y llegar y pasar antes, y no hacer cola, y no esperar el colectivo o bajar más rápido del subte, etc., etc. Esos dos primeros coches estaban abarrotados de gente […] lo cual produjo que el accidente tomara un ribete de tragedia. Si esto hubiera ocurrido ayer, que era un día feriado, seguramente ese coche hubiera impactado y hubiese sido una cosa mucho menor y no de la gravedad lo que ocurrió hoy”. Ante este escenario el cinismo progresista nos vuelve a exigir una vez más (y van…) que dejemos de lado “lo malo” (la miseria, la corrupción y la humillación) para construir “lo bueno” (el “desarrollo nacional”, “la “soberanía”). Así construyen un universo donde los “accidentes” y “tragedias” dejan de ser la norma de la sociedad para transformarse en anomalías de difícil explicación. Los seres que no se atienen a esta lógica son agentes patológicos, miembros que sólo le pueden hacer juego a otro agente patológico: “la derecha”, que solo quiere “lo malo” para dejar de lado “lo bueno”. Pero se olvida que la miseria, la corrupción y la humillación son justamente las bases de las sociedades en que se dividen entre un sector que parasita y otro que produce, uno que explota y otro que es explotado. Es éste uno de los grandes logros del “capitalismo serio”: el estado redirige el gasto social para mantener la miseria del capitalismo. Y es así, que algunos exclaman junto a De Mendiguren que todo va de la mejor manera en el mejor de los mundos posibles. En medio de la polémica por la quita de los subsidios a las empresas concesionarias de los servicios públicos, en medio del tan negado como verdadero tarifazo que se preanuncia como inevitable, la realidad explota de manera incontestable ante los ojos de todos. No hay peor ciego que el que no quiere ver. La anunciada masacre de Once -no fue un accidente: se podía evitar- sobre cuya posibilidad

usuarios y trabajadores venían advirtiendo, y que registraba no pocos antecedentes similares, desnuda fatalmente una realidad que ya no es posible para nadie ocultar. El estado deplorable de los ferrocarriles interurbanos, el negocio de las empresas concesionarias (que sin invertir un centavo obtienen ganancias millonarias devorándose enteros los subsidios estatales y tercerizando trabajadores), sumadas a la desidia y falta de control por parte del gobierno nacional se cristalizan hoy en el horror vivido en la estación de Once. Si revisamos los números que van del 2003 al 2010 (bajo el gobierno kirchnerista) tenemos un total de 19.892 accidentes que provocaron 16.232 heridos y 3.042 muertes. Para el Sarmiento en particular se registran 1.678 accidentes, 918 heridos y 540 muertos [entre estos datos no figura lo ocurrido en el pasaje de

le corresponden[3]. “En el 2004 TBA recibió 212 millones de pesos, algo así como 600 mil pesos diarios. Entre el 2005 y 2006, recibió más de 128 millones. En 2010, 147 millones; en el 2011 algo más de 104 y en lo que va del 2012 ya embolsó un total de 77 millones de pesos. Además, el grupo Cirigliano se asegura de recibir dinero a través de Emprendimientos Ferroviarios S.A. (EMFER), dedicada la reparación y construcción de nuevas formaciones” [4]. Al lado de la responsabilidad del gobierno se encuentran la de las empresas concesionarias (en este caso TBA) y de la burocracia sindical, que participó activamente del proceso de privatizaciones realizando grandes negociados con la creación de cooperativas y la tercerización de trabajadores ferroviarios. Su responsabilidad aparece tanto como empresarios (Pedraza - Unión Ferroviaria) como en tanto funcionarios (Luna - La Fraternidad, subsecretario de transporte ferroviario). Ante lo ocurrido, la primera respuesta del gobierno fue desvincularse a sí mismo y a la empresa de responsabilidades. Tanto éste como TBA buscaron chivos expiatorios en otro lado, sin vacilar en “tercerizar” ahora las culpas, señalando a los trabajadores ferroviarios y a los trabajadores que hacen uso del tren como responsables por lo ocurrido. A las palabras de Schiavi se sumaron las de la ministra Nilda Garré[5] que también desligó responsabilidades atribuyéndoselas a los usuarios. Sumando desidia a la desidia las tareas de rescate dejaron un cuerpo sin encontrar por 60 horas junto con el reiterado maltrato a los familiares de las víctimas. Como si fuera poco a tres días de lo ocurrido (día en que fue encontrado el cuerpo de Lucas) la policía federal reprimió (con algunos detenidos) a los usuarios que se estaban manifestando. Todo lo dicho se resume en las imágenes evocadas: los trabajadores, usuarios cotidianos del ferrocarril, no sólo han de pagar los sucesivos aumentos en transporte y en otros servicios. La profundización del modelo, que implica, entre otras cosas, “moderar” las pretensiones salariales cuando la inflación no hace más que subir, comporta también -en el lenguaje del oficialismo- “anomalías” de este tipo: cincuenta y un muertos, más de setecientos heridos. La intervención de la empresa dispuesta por el gobierno desde el lunes siguiente al accidente por un lapso de quince días, así como las otras alternativas que viene planteando el kirchnerismo (ya sea la creación de una empresa mixta -como fue el caso de Ugofe[6] en el Roca-, como incluso la recesión de la concesión a TBA) no significan una solución real. Los mismos trabajadores ferroviarios (en masivas asambleas del Sarmiento y el Mitre) han marcado el camino: la reestatización con control de trabajadores y usuarios.

«La anunciada masacre de Once -no fue un accidente: se podía evitarsobre cuya posibilidad usuarios y trabajadores venían advirtiendo, y que registraba no pocos antecedentes similares, desnuda fatalmente una realidad que ya no es posible para nadie ocultar: el estado deplorable de los ferrocarriles interurbanos, el negocio de las empresas concesionarias (que sin invertir un centavo obtienen ganancias millonarias devorándose enteros los subsidios estatales y tercerizando trabajadores), sumadas a la desidia y falta de control por parte del gobierno nacional » Flores en el choque entre dos trenes del ramal y un colectivo de la línea 92, con un saldo de 11 muertes y 500 heridos]. Resaltan los datos del Roca y el Belgrano Norte 4.605 y 6.963 accidentes, 3.609 y 6.936 heridos y 1.092 y 238 muertos, respectivamente. Además de los “accidentes” hay que señalar la cantidad de trenes cancelados (291.930 en total y 51.666 para el Sarmiento) y atrasados (758.862 y 160.806). Todos estos datos están registrados en la CNRT, lo cual indica que el Estado tenía pleno conocimiento de la situación de la red ferroviaria. Los trabajadores del Sarmiento ya venían denunciando ante los medios de comunicación y los organismos oficiales sobre la situación: “Acá se producen fallas por el material que tenemos, que es muy desastroso […] Si esto lo toma un fiscal tiene que tomar al Ministro de Transporte y preguntarle, ¿ustedes estuvieron revisando y supervisando a las empresas?”[2] La única respuesta por parte del gobierno fue la persecución y detención (armado de causa mediante) de Rubén “Pollo” Sobrero, delegado del Sarmiento. El gobierno desembolsa subsidios millonarios sin controlar su destino y su implementación mientras desresponsabiliza a la empresa concesionaria de realizar las obras y mantenimiento necesario (ley de emergencia ferroviaria), a la vez que se desentiende él mismo de las inversiones que


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El conflicto por la explotación minera desatado en la región de Famatina desnuda la naturaleza de la megaminería a cielo abierto en la argentina. Las multinacionales, con la complicidad del gobierno, saquean los recursos naturales y se llevan prácticamente el 100% de las ganancias dejando tras de sí sólo las consecuencias de la contaminación. El trabajo a partir de la explotación es escaso, no generan mano de obra abundante ni constante, y a corto plazo (se trabaja por temporadas). Cuando las montañas con metales se transforman en fuentones de cianuro (y ganancias millonarias para las multinacionales) ya no hay trabajo para nadie. Los que intentan protestar por tal situación (no es primicia) son reprimidos. Durante el desarrollo del conflicto iniciado

Megaminería en Famatina, la posición que ha tomado el gobierno (expresado en coaliciones provinciales como la Organización de Estados Mineros o discursos de funcionarios como Gioja) contra los pueblos movilizados (Famatina, Tinogasta y Andalgalá entre otros) muestra un panorama de represión de la lucha, la organización y la protesta social. Pero el cinismo kirchnerista no se agotó en su accionar represivo. En el marco de la manipulación discursiva que afirma que la minería es fuente generadora de trabajo, montaron una vergonzosa escena en Olavarría, donde Amado Boudou se presentó con un dirigente sindical del PJ disfrazado de trabajador minero que aprovechaba

la comunicación directa con Cristina Kirchner para defender la megaminería y atacar las protestas de los ambientalistas, a la vez que celebraba el necesario apoyo del poder político para su desarrollo [7]. Va en la misma tónica desinformativa la campaña encarada por La Cámpora realizando una reivindicación (acrítica e irreflexiva) de la megaminería. Campaña que aplaude la expansión de la megaminería como una necesidad para el “desarrollo”, mientras oculta que la extracción de recursos por multinacionales remite ganancias extraordinarias al exterior y sólo deja en el país sus consecuencias en el medio ambiente y la población.

De leyes y terroristas “Se impondrá reclusión o prisión de cinco (5) a veinte (20) años al que tomare parte de una asociación ilícita cuyo propósito sea, mediante la comisión de delitos, aterrorizar a la población u obligar a un gobierno o a una organización internacional a realizar un acto o abstenerse de hacerlo”[8]. Cortar la calle, hacer paro, tomar una fábrica para pelear por mejoras salariales, condiciones laborales y por vivienda digna empezarán a ser medidas que aterroricen a la población y obliguen al gobierno a hacer cosas que no quiere. Lo último no es nada novedoso, lo que sí resulta novedoso es que esas líneas les permitirán a este gobierno (y a todo gobierno de turno) imputar a un luchador de “terrorista”, procesarlo y encarcelarlo. Sin ir más lejos, en el marco de los conflictos por la extracción minera en Catamarca y La Rioja, nueve ambientalistas que protestaban en la localidad catamarqueña de Santa María contra una empresa canadiense (explota la mina a cielo abierto La Alumbrera) fueron detenidos bajo el artículo 213 bis del Código Penal: “al que organizare o tomare parte en agrupaciones permanentes o transitorias que (...) tuvieren por objeto principal o accesorios imponer sus ideas o combatir las ajenas por la fuerza o el temor, por el solo hecho de ser miembro de la asociación”. La sanción de esta ley profundiza la criminalización de la protesta social, institucionalizándola aún más. De todas maneras con ley o sin ella el gobierno reprimió y reprime igual. Se vuelve necesario recordar que hay 7 leyes antiterroristas anteriores, también sancionadas en gestiones kirchneristas. Los “representantes del pueblo” aprobaron la ley casi a escondidas, pero seguros y confiados. Y para no escatimar en humillaciones y tomadas de pelo fue votada después de un acto oficial por el aniversario del 19 y 20 de diciembre. Fue votada por La Cámpora, por Nuevo Encuentro y cierta parte de la oposición. Algunos defensores

oficialistas y fervientes dicen que el contenido de la ley depende de su interpretación. Otros agregan que su alcance dependerá de cuan conservador sea el juez al que le toque aplicar la ley. A algunos “opositores” por ser “oposición” les toca decir que el kirchnerismo se excedió, aunque ellos hayan reprimido en sus debidas gestiones. Como sea, en estas declaraciones hay un exceso de subestimación. Con la sanción de esta ley, el kirchnerismo busca cumplir con lo prometido a Obama en la cumbre del G-20. La “pelea contra el terrorismo” es asumida con entusiasmo por el gobierno en función de poder acceder a nuevas líneas de créditos de organismos internacionales. Y en ese sentido, es que aceptó los términos del GAFI (Grupo de Acción F i n a n c i e ra I nte r n a c i o n a l ) o b e d e c i e n d o y sancionando la ley. El propio ministro de justicia y derechos humanos, Julio Alak, declaró en una conferencia de prensa que las nuevas leyes enviadas al congreso eran “para seguir adecuando la legislación nacional a los mejores estándares internacionales, de acuerdo con la Convención Internacional para la Supresión del Financiamiento del Terrorismo y la Convención Interamericana contra el terrorismo”. Los “terroristas” que hace poco eran los genocidas de la dictadura militar, seguimos siendo los que nos resistimos a aceptar la realidad tal cual la sirven. Es así que “el gobierno de los derechos humanos” va perfeccionando, con abundancia de cinismo, la figura jurídica con que seguirá judicializando la protesta.

Con esta ley el gobierno nacional no hace más que ratificar, a parte de su obsecuencia, su política represiva. No se trata de un giro a la derecha como algunos sorprendidos gustan llamar sino parte de una totalidad que no tiene contracara ni contradicción, parte constitutiva de un “proyecto” cuya “sintonía fina” es cada vez más disonante. En la misma línea (y como correlato discursivo de la legislación antiterrorista) está la insistencia del gobierno en señalar como extorsivos reclamos genuinos y medidas de lucha legítimas[9]. Es en este contexto que se desarrolló el “Proyecto X”, por medio del cual la gendarmería (quebrantando la Ley de Inteligencia Nacional N° 25520 que prohíbe a las fuerzas de seguridad realizar tareas de espionaje interno sin orden judicial previa) se permite la tarea de hacer inteligencia en las organizaciones políticas, estudiantiles y sindicales. Inmediatamente, Nilda Garré hizo un recambio de personal pero manteniendo al jefe de la tropa, Schenone (se reserva una cuota de sinceridad: el corte de cabezas es sólo una cuestión simbólica[10]. Todas las expresiones de la represión social en las diferentes provincias y a mano de distintas fuerzas (grupos de choque paraestatales, gendarmería, policía federal, policías provinciales…) no deben ser explicadas aisladamente, como pretenden algunos funcionarios del kirchnerismo, periodistas y los “progres” de Carta Abierta (para eximir de culpas) en el intento de ocultar que la represión es una política de estado (y de su estado). Deben ser entendidas como un elemento más de esta totalidad. Esta ley corona dos gestiones de un falso discurso progresista y con verdadera represión social. La contracara (la que existe) de la ley tendrá que ser, entonces, mayor organización y movilización para enfrentar este año de ajustes que recaen y recaerán (siempre) sobre los trabajadores.

«La sanción de esta ley profundiza la criminalización de la protesta social, institucionalizándola aún más. De todas maneras con ley o sin ella el gobierno reprimió y reprime igual. Se vuelve necesario recordar que hay 7 leyes antiterroristas anteriores, también sancionadas en gestiones kirchneristas. »

“Cuando parece que nos peleamos, nos estamos reproduciendo” “Ahora, dentro de eso hay distintas posiciones. A mí se me presentan todos los días y me dicen: 'Estos son los traidores' y vienen otros y me dicen 'Los traidores son los otros'. Y yo siempre les digo lo mismo, porque todos lo que vienen me dicen '¡Pero nosotros tenemos razón!' y yo les digo 'Tal vez, pero yo no soy juez, no estoy para darles la razón. Yo estoy para llevarlos a todos, buenos y malos'. Porque si quiero llevar sólo a los buenos me voy a quedar con muy poquitos” Juan Domingo Perón

Más allá de los cruces entre Moyano (y su séquito, con Piumato y Viviani a la cabeza) y el Gobierno Nacional (amplificados por el tratamiento mediático que tuvieron) no pueden preverse reales rupturas. O, en tal caso, esta ruptura sería de una ex conducción y no de toda la central. Por lo tanto el escenario se limita a una interna política sin serias modificaciones. Moyano tendría que agarrar sus valijas y buscar otro puerto, ya que es improbable que la CGT con todos sus afiliados rompa “políticamente”

con el gobierno. Difícilmente el kirchnerismo pueda quedarse sin la columna vertebral del kirchnerismo. Se trata de un elemento constitutivo del armado: la burocracia sindical, pieza fundamental para que funcione el sistema; su función: el disciplinamiento de la clase obrera (es así que la UIA celebra la conformación de nuevas confederaciones gremiales, incluso moyanistas como el caso de los industriales, impulsadas por el gobierno nacional, siendo que de este modo es más fácil negociar). Este “sacrificio” de

los dirigentes (renunciar a la clase y convertirse en traidores) tiene sus recompensas: los negociados “inimputables” o vagamente imputables (como las obras sociales). Las tensiones evidenciadas son entonces, probablemente, reflejo de una puja interna por la conducción de la central. Situación que desenvolviéndose con Moyano afuera, el kirchnerismo tendrá la capacidad (o la misma realidad lo impondrá) de resolver. Quien sea el próximo


[1] Engels, F. Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana, Editorial Polémica, Buenos Aires, 1975. [2] Rubén “Pollo” Sobrero en Plan M (Canal 26) [3] Durante los ocho años de gestión kirchnerista el gobierno anunció tres veces la obra de soterramiento del tramo Moreno- Caballito sin iniciarla jamás.

Luego, Micheli, avergonzado por haber creído (y haberle creído a Moyano) que podía quedarse con un pedazo de la CGT aclaró "Los dirigentes de la CGT son más de centro, de centroderecha tal vez. Nosotros somos más de izquierda, progresistas diría. Ellos creen en el unicato, en las corporaciones y en el sindicalismo como negocio"[12]. Reservamos las risas. En este sentido, no hay nada extraño en que Moyano y todos los dirigentes gremiales se posicionen frente a las paritarias dado al sector que representan (los planteos realizados no están fuera

de los márgenes que cualquier gobierno de la clase dominante y menos el peronismo pueda tolerar), así también lo hizo la CTA de Yasky. Por lo tanto no resulta contradictorio que el mismo día que el camionero publica un comunicado denunciado el recrudecimiento de la política represiva del gobierno nacional (no su naturaleza sino su incremento, coherencia digna de celebrar) Viviani salga a decir que la pelea no era tan en serio y que la CGT no se moviliza contra el gobierno. Es entonces que un nuevo Fenix renacerá de las cenizas o lo hará el mismo Moyano.

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conductor seguirá las reglas de la dominación (sea kirchnerista, kirchnerista frankestein o, incluso, uno de “los gordos”). De todos modos y para disipar dudas del alcance que tiene la “confrontación” de Moyano con el Gobierno, el titular de peones de taxi salió a negar la participación de la CGT en la marcha convocada por la CTA de Micheli en contra de la ley antiterrorista: “Es cierto que hay una agenda pendiente, pero no se han roto todos los puentes de diálogo. Nosotros y muchos gremios no estamos de acuerdo con movilizarnos contra el gobierno nacional”[11].

LOS INTELECTUALES Y EL INTERCAMBIO EPISTOLAR

[4] Sanz Cerberino, G. y Grimaldi, N. “La ganancia o la vida” [5] “el cuerpo de Menghini se encontraba dentro de la cabina de conducción del motorman del cuarto vagón, lugar vedado a los pasajeros, que se hallaba en desuso y sin comunicación por hallarse las puertas clausuradas” (Comunicado del Ministerio de Seguridad 26/02) [6] Consorcio conformad por TBA, Ferrovías, Metrovías y el estado. [7] La comunicación se dio por medio de una videoconferencia mientras se inauguraba una fábrica en Olavarría el 9 de Febrero del 2012. [8] Artículo 2° de la Ley Antiterrorista. [9] Los recientes casos del ministro Tomada en relación a las manifestaciones por los despidos en Camuzzi, Nilda Garré con los ex soldados de Malvinas o los dichos de Corpacci refiriéndose al conflicto en Catamarca: “la gente que está a favor de la minería está cortando la ruta, pero nosotros no tenemos nada que ver, porque siempre hemos dicho que estamos en contra de los cortes” (Página/12, 13 de febrero) [10] Y Clarín agrega, para disipar dudas sobre quiénes serán investigados “los jóvenes que deben ser vigilados son, en cambio, los que gran parte de sus magros salarios «cotizan» a los grupos a los que pertenecen y los fines de semana limpian con sus propias manos los austeros lugares de reunión. Tiene razón gendarmería, tarde o temprano esa autarquía los volverá individuos inquietantes” (Clarín 19 de febrero). [11] Clarín, 13 de febrero. [12] La Nación, 22 de febrero.

“El campo del intelectual es por definición la conciencia. Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país es una contradicción andante y el que comprendiendo no actúa tendrá un lugar en la antología del llanto pero no en la historia viva de su tierra.” Rodolfo Walsh

CARTA ABIERA, PLATAFORMA 2012, LA HISTORIA SE REPITE DOS VECES…

Carta Abierta ha cumplido un rol fundamental en lo que respecta al proceso de recomposición kirchnerista luego del conflicto por la 125. Surge en el marco de la estrategia de reconquista de sectores medios del gobierno, objetivo en función del cual la conformación de un círculo de intelectuales orgánicos al “proyecto nacional y popular” le permitía llegar a sectores que antes no alcanzaba. El discurso de estos intelectuales se multiplica a través de una red de cuadros medios (empresarios, periodistas, docentes, u n i ve rs i ta r i o s , d i r i ge nte s p o l í t i co s ) interconectados en un fino tejido de organicidad hegemónica. De esta manera Carta Abierta nació y creció devota al raciocinio kirchnerista, como una de las huestes más leales del “proyecto”. Y así, toda su contribución al “pensamiento crítico” no es más que colaboración en la construcción hegemónica. Estos fogosos intérpretes de Argentina adecuan la realidad a sus deseos, donde la historia es deconstruida y reconstruida a imagen y semejanza de las (para ellos ineluctables) políticas gubernamentales. Cuidan celosamente evitar mencionar cualquier tema que ponga en evidencia las raíces profundas de los problemas que afectan a la clase obrera. Y cuando se ven sobrepasados por el peso de los acontecimientos los señalan como simples anomalías (“parecen hojas lejanas de periódicos escritos por un alucinado que equivocó la periodicidad histórica”). Desde tal púlpito intelectual-acrítico (y como corolario de su impotencia teórica) aflora una sistemática tercerización de culpas y la construcción de un “mal mayor” (ya sea pasado o presente) encarnado por la “derecha”. Paralelamente se realiza la exaltación de una supuesta sustancia “nacional y popular” kirchnerista. Artilugios infaltables para quienes juegan con la alquimia nefasta de convertir la explotación humana en propaganda “progresista”. Estas usinas productoras y reproductoras de sentido fueron ganando un espacio de interés en los medios de comunicación. Luego, el surgimiento de nuevos agrupamientos, permitió que el intercambio posicional entre éstos se entablase directamente en el terreno mediático.

Plataforma 2012, más allá de proclamar haber venido a ocupar un lugar de crítica, no logra ni quiere salir de la lógica de los pros y contras del “modelo” (a lo sumo incorporan más ítems a la segunda columna de la lista). La ecuación: “apoyo lo bueno y critico lo malo”; el resultado: más poder al poder hegemónico. Permaneciendo en los estrictos márgenes del “sabatellismo”, esta lógica aparece amurallada por una autocensura ideológica que no le permite ir más allá de la frontera inflexible que traza el capitalismo. Esto termina significando la reiteración de una ya conocida fórmula para justificar al sistema de explotación. ¿Bajo qué alfombra discursiva pueden sepultarse tan profundas contradicciones sin que estos intelectuales se choquen con la necesidad de cuestionar los cimientos mismos de un aparato estatal mafioso y burocrático? ¿Durante cuánto tiempo pueden seguir ocupando el papel de embellecer al capitalismo? DESAFÍOS DE LA ASAMBLEA DE INTELECTUALES, DOCENTES Y ARTISTAS EN APOYO AL FIT

Son otras las consideraciones (como otro es el respeto) y las críticas que caben tanto a la asamblea de intelectuales, docente y artistas en apoyo al FIT cuanto al FIT mismo. Una primera dificultad se evidencia con el surgimiento de Plataforma 2012, cuando los dirigentes del FIT salieron a responder aisladamente (y en algunos casos de manera contradictoria) a la conformación de este nuevo agrupamiento, en lugar de hacer jugar a la asamblea como espacio de debate intelectual. Así la asamblea, desestimada como instancia, pierde su potencia y función. Esta disfuncionalidad encuentra su génesis en el fraccionamiento ideológico del FIT que actúa como factor desestabilizante hacia el interior de la asamblea, de su lógica y su dinámica. Es en ese punto donde la asamblea tiene la responsabilidad de no desaparecer y de contribuir al desarrollo de una práctica teórica crítica que sirva de guía para dar la batalla cultural contra el sentido común restringido al horizonte “progresista”. Una práctica teórica que no “limite” la realidad a un escritorio sino que esté al servicio del entendimiento de nuestro momento histórico en función de contribuir a construir herramientas de intervención más efectivas para la izquierda.


Situación Mundial

Contribución

al debate sobre la situación enMEDIO ORIENTE «Por superficialidad se entiende no considerar ni las características de la contradicción en su conjunto ni las características de cada uno de sus aspectos, no reconocer la necesidad de ir al fondo de las cosas para estudiar minuciosamente las características de la contradicción, sino limitarse a mirar de lejos y, después de una ojeada a los contornos generales de la contradicción, tratar inmediatamente de resolverla» Mao Tse-Tung [1] Primavera árabe. Capítulo: Siria Hemos visto en los últimos meses recrudecer el conflicto en Siria. Manifestaciones civiles acompañadas de insurgentes armados disputan día a día el poder al gobierno de AlAssad, que responde con indiscriminada represión a unos y otros, a la vez que ensaya pequeñas reformas formales “en sentido democrático” con el afán de salvaguardar la poca legitimidad que le queda. En lo que hace a las lecturas planteadas desde diversos sectores de izquierda, en sus diversas variantes, llama la atención la diversidad de las mismas, pudiendo encontrar posturas absolutamente divergentes sobre el particular, así como una escala de múltiples matices entre un extremo y otro. Nuestra apuesta en las presentes líneas se inscribe en el intento de sopesar en su justa medida las tendencias en juego, para finalmente esbozar una posición al respecto. Procesos de esta magnitud cuentan con multiplicidad de sobredeterminaciones que subyacen al fenómeno mediático de “la guerra en vivo y en directo” (de la cual no pocos se nutren para fijar, sin más, una posición, tomando al árbol por bosque frondoso), que en aspectos no menores se revelan como imponderables para el “observador occidental medio”. Entenderlos requiere de un estudio lo más minucioso y responsable posible. Reduccionismos como los

que indican “una conspiración internacional contra la anti-imperialista nación siria” son tan irresponsables en términos políticos como el ya clásico “todo el apoyo al pueblo…” aunque no sepamos en qué recóndito lugar del mundo se halla el pueblo en cuestión, ni muchos menos la composición de las tendencias en pugna, clivajes políticos preponderantes…ni que hablar de indagar en cuál podría ser la contradicción fundamental en el específico momento en que se hace el análisis. Existen tanto el descontento y las movilizaciones genuinas y legítimas de las masas sirias contra Al-Assad como así también la injerencia extranjera a los fines de aprovecharse de las mismas y torcer el rumbo progresivo del proceso desatado. Uno y otro reduccionismo se revelan enteramente superficiales. La primera caracterización se basa en una subestimación a priori de las causas que empujan a las rebeliones que dan el fundamento de movimientos sociales a los procesos de la envergadura del que nos ocupa. Puede ser entendible y no por ello menos repudiable- en el caso de un alineamiento de política internacional, de acuerdo a determinados

intereses y alianzas geoestratégicas, etc.[2] La segunda, por su parte, consiste en la aplicación del permanentismo[3]como un dogma antepone la expresión de deseo vale decir, la ansiedad por ver confirmadas las tesis a las cuales se adscribea un estudio responsable y mínimamente exhaustivo sobre las particularidades del caso. Poco importa entonces el desarrollo real de las organizaciones obreras y populares en el lugar en cuestión, la historicidad de las mismas y su derrotero previo a la explosión popular: toda contradicción que caiga por fuera del binomio burguesía-proletariado o que se de en paralelo a la misma cae sistemáticamente fuera de toda posibilidad de ser tenida en cuenta. Así se prescribe, recetario en mano, un curso de acción válido en todo tiempo y lugar, y se espera con ansias la resolución del conflicto en cuestión de acuerdo a lo prescrito. Infinidad de procesos realmente existentes con desenlaces disímiles a la perenne prescripción siempre serán culpa de “direcciones traidoras”, lacayos del imperio y excrecencias por el estilo. Ante esto, por las dudas, vuelve a prescribirse una y otra vez el mismo curso de acción…y si estamos vivos para cuando las cosas se den de la manera en que lo prescribimos, mejor. De lo c o n t ra r i o s e l l a m a rá n a silencio…hasta que un nuevo auge de masas en “algún oscuro lugar del mundo” reclame su proverbial consejo mesiánico…y quien quiera oir que oiga.

«Existen tanto el descontento y las movilizaciones genuinas y legítimas de las masas sirias contra Al-Assad como así también la injerencia extranjera a los fines de aprovecharse de las mismas y torcer el rumbo progresivo del proceso desatado. Uno y otro reduccionismo se revelan enteramente superficiales. »

w ESTRELLAROJA

Con la reciente experiencia de Libia[4] como antecedente inmediato, se ha revelado el trasfondo de la estrategia imperialista en la región: sofocar la “primavera árabe” con propaganda democrática, embaucando de esta manera los legítimos reclamos de las

Estado de la cuestión poblaciones autóctonas. El complemento, de ser necesario, serán democráticos cañonazos e, incluso, intervenciones directas. Sobre el fuego, nafta. Nafta democrática. De esta manera, los cálculos imperiales se rigen bajo la máxima de

[1] Mao Tse Tung, “Sobre la contradicción”, Agosto de 1937. [2] Tal el caso del ALBA, que, abogando por la “autodeterminación de los pueblos” da por sentado que el pueblo sirio en su mayoría apoya el régimen de Al- Assad, concentrándose en recalcar la injerencia extranjera en el conflicto. Distan de ser ciertas tanto la lisa y llana “conspiración internacional” como el intento por sesgar la óptica hacia la tesis opuesta. Al respecto, se pueden consultar: -“El ALBA condena la violencia...” http://www.vinculocritico.com/politica/politica/violencia/alba/siria/12678. - “La operación montada contra Siria” http://www.agenciapacourondo.com.ar/secciones/internacionales/6763-laoperacion-montada-contra-siria.htm - l“Al pueblo de Siria que lucha contra la tiranía” http://www.izquierdasocialista.org.ar/cgi-bin/elsocialista.cgi?es=213&nota=15 [3] Nos referimos aquí a la canonización que algunos grupos hacen de las clásicas tesis de León Trotsky condensadas en ¿Qué es la Revolución Permanente? (1930) Rechazar de plano tales tesis, por los motivos que fuese, nos pondría en la misma posición que

“pescar en río revuelto”: buscan restablecer la hegemonía incontestable que mantenían con anterioridad a los desastres militares de Irak y Afganistán, a la vez que aprovechan para sacarse de encima a los aliados “impresentables”.

aquellos “defensores de la fé”. Se trata, en definitiva, de complementar y complejizar los análisis con elementos y herramientas que la propia realidad, así como otras elaboraciones teóricas para nada ajenas al marxismo, nos ofrecen como posibilidad. Un debate interesante al respecto plantea, desde el propio trotskismo, el PTS en “Siria hacia jornadas decisivas” (http://www.pts.org.ar) [4] La usurpación de la rebelión de las masas libias contra el régimen de Kaddafi por parte de EE.UU y la OTAN vía la invasión aliada al país norafricano “por causas humanitarias” y el actual estado de inminente balcanización del estado libio a manos del CNT, mascarón de proa del Imperialismo en Libia, tienen un solo beneficiario: los intereses imperiales en África, incluyendo en esta denominación los negociados extractivos que los socios menores de EE.UU (Francia e Italia, principalmente) han visto revalidados desde que la balanza en la confrontación interna comenzara a inclinarse hacia el lado de los “rebeldes” libios. Por otra parte, incluso con anterioridad a la invasión, era evidente que los “combatientes por la libertad” nada tenían que envidiarles a los “contras” nicaragüenses: mercenarios entrenados, equipamiento, logística y armamento, bendecidos a la postre con la intervención directa de la OTAN.


En este último apartado entran tanto Kaddafi como Mubarak y, en menor medida, Al- Assad. Lo cual derriba sin más el “compromiso con la democracia y los DD. HH” que Estados Unidos invoca cada vez que pretende sojuzgar algún “oscuro rincón del planeta” (G.W. Bush dixit) con la amañada excusa de la lucha contra el terrorismo. De hecho, de Egipto a Siria, pasando por Túnez y el CNT libio, [5] los Hermanos Musulmanes son hoy por hoy uno de los baluartes en los cuales se han apoyado los imperialistas, a los fines de dotar de una “pata islámica” a la base sobre la cual buscan establecer alianzas con grupos reaccionarios locales. En Siria, por su parte, los Hermanos Musulmanes impulsan públicamente la intervención de potencias extranjeras a partir de su hegemonía en el CNS (la versión siria del CNT de Libia)[6] La fracción que rechaza la injerencia extranjera, por su parte, está formada por organizaciones de base de extracción policlasista como el Comité de Coordinación Nacional por el Cambio Democrático (CCNCD) que apuesta a la movilización popular por sobre el enfrentamiento armado. Habiendo grupos de similar tendencia, no logran sin embargo,

los islamistas de Hezbollah? El factor étnico: ambos son alauitas, e históricamente Siria ha sido el “Gran Hermano” en la política interna libanesa. Como anticipábamos, Al- Assad no es ni un lacayo del Imperio (como piensan algunos grupos trostkistas) ni tampoco un anti-imperialista rabioso, como quieren creer grupos más cercanos al populismo. El pragmatismo de los líderes de Medio Oriente no es una novedad, y Al-Assad no es la excepción a la regla: desde fines de los '80, a partir de la debacle soviética, fue acercando posiciones con los EE. UU; sobre todo mostrándose como garante de la paz en el Líbano y en las conversaciones entre israelíes y palestinos. En la década pasada, siempre gobernando con mano de hierro, introdujo las necesarias reformas neoliberales, que operan como sedimento del hoy por hoy incontenible movimiento popular. Sin embargo, a la vez que hacía esto -como “pantalla”, si se quiereestrechaba aún más sus vínculos con Hezbollah (que figura en el catálogo anti-terrorista de los EE.UU) y, últimamente, se ha transformado en un férreo aliado de Irán. Y aquí nos acercamos al núcleo de la cuestión.

«se ha revelado el trasfondo de la estrategia imperialista en la región: sofocar la “primavera árabe” con propaganda democrática, embaucando de esta manera los legítimos reclamos de las poblaciones autóctonas. El complemento, de ser necesario, serán democráticos cañonazos e, incluso, intervenciones directas.» establecer acuerdos duraderos y es así que el CNS va construyendo cierto prestigio entre las masas. Lógicamente, con el inestimable apoyo de la propaganda occidental. La miríada de tendencias de ninguna manera es reductible a estos grupos. Sea cual sea la denominación orgánica que adopten, es dable señalar -y aquí se inscribe una de las contradicciones no menores que se suelen relegar- que todos se hallan atravesados por diferencias confesionales, étnicas y tribales. De esta manera, por caso, el partido Baath de Al[7] Assad, laico y panarabista , ha sido históricamente un permanente aliado del Hezbollah libanés. Hoy por hoy hegemónico en [8] su país, levantan las banderas de la sharía , bregan por la destrucción de Israel y son firmes aliados de Irán ¿cuáles son entonces los puntos de acuerdo que unen a los laicos de Al-Assad con

El declive que ha sufrido la potencia h e g e m ó n i c a e n l a re g i ó n t i e n d e a profundizarse a partir de los levantamientos que voltean gobiernos y generan una inestabilidad que al Imperio no le conviene. De ninguna manera es posible soslayar que procesos como los que están en curso en Egipto, Túnez, Yemen y, ahora, Siria, significan un salto cualitativo para los movimientos democratizantes en estos países. Es por eso que el Imperio interviene, directa o indirectamente. El asunto se vuelve tanto más espinoso en tanto que Irán ha comenzado a desplegar una agresiva política exterior, tanto en la región como en el resto del mundo. El famoso plan de energía atómica que los yanquis han insistido una y otra vez en denunciar, así como las sanciones comerciales y todo tipo de presiones que han impulsado desde los foros internacionales, apunta a coartar la expansión

de Teherán en la región, y esto por dos motivos: el primero, Israel. La potencia bélica por antonomasia en la región también ha sido blanco de las numerosas protestas: en todas y cada una de las manifestaciones que han dado forma a la “primavera árabe”, hemos visto sobradas muestras de solidaridad con la causa palestina, y de rechazo a Israel. Vale decir, que junto al “brote democratizante” se registra también un “rebrote” de repudio hacia la dominación israelí en la región. Un estado activamente anti-sionista (y no menos dictatorial) como el iraní, construyendo alianzas en una región especialmente conmovida en los últimos años, no es negocio para el gendarme de los intereses imperiales. El segundo motivo es la confrontación latente, táctica y silenciosa que está gestándose a partir del expansionismo chino. En alianza con Rusia, el gigante asiático ha blindado (con su apoyo a Irán y rechazando dos veces en el Consejo de

[5] El CNT (Consejo Nacional de Transición) libio es un dispar conglomerado de exfuncionarios kaddafistas , exiliados y fracciones de la burguesía nativa que han sabido negociar con jefes tribales libios a los fines de construir una endeble hegemonía transitoria. Los Hermanos Musulmanes son un movimiento de casi un siglo de existencia, que se expande desde Egipto, con desigual arraigo, al resto de la región. Radicales panislámicos en sus inicios, han sabido mutar siempre según las particularidades de cada territorio. Su modus operandi fundamental - las más de las veces han sido proscritos- se basa en la creación de redes sociales de asistencia mutua, con la tendencia a crear un “estado paralelo” con amplia base social. El caso de Hamas -un desprendimiento de la línea “oficial”-en Palestina es un claro ejemplo de esta política. La multiplicidad de tendencias hacia adentro del movimiento hace que sean más o menos transigentes con respecto a los gobiernos laicos, según el país. En Egipto, por caso, proscritos legalmente, han sido sin embargo uno de los principales soportes “en las sombras” de la dictadura de Mubarak. Hoy saltan a la primera escena de la política interna lavándole la cara al régimen y conteniendo la movilización popular. El grupo Al- Qaeda es otro desprendimiento de la matriz de la Hermandad Musulmana, y evocan su combatividad inicial como base ideológica a partir de la cual justifican su accionar terrorista. Huelga señalar, entonces, que para EE.UU el integrismo radical islámico no es un problema en sí mismo: se trata de buscar el mejor aliado táctico según el momento. Es paradigmático al respecto el apoyo a los talibán en la Guerra de Afganistán contra la URSS, en 1988. [6] Respecto de las fracciones de la oposición siria, una correcta caracterización se puede encontrar en:http://www.socialismo-obarbarie.org/medio_oriente_nuevo/120210_siria_a_kahlilhabashvarios.htm.

Seguridad de la ONU) la intervención directa en Siria. Importantes vínculos comerciales se han creado en los últimos años entre el país de Ahmadinejad (y su socio menor, Siria) y la entente ruso-china. Es así que EE.UU e Israel ven con cierta complejidad coartar la potencial influencia que estos países pudieran ejercer en la región. Y este es uno de los motivos por los cuales corren presurosos, apagando incendios con nafta, a usurpar los legítimos reclamos de la población siria. El reciente auge de la actividad económicofinanciera en términos de inversiones privadas y de infraestructura, movimientos de capitales y tratados internacionales bilaterales entre China y países “díscolos” -caso Venezuela, por ejemplo- dan a EE.UU la imagen de lo que se cierne sobre el horizonte en el corto plazo: un contendiente fuerte y expansivo en la puja inter-imperialista en épocas de profunda crisis mundial.[9]

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Pantalla del Mundo Nuevo

[7] No hay que confundir entonces islamismo y panarabismo: se puede ser árabe sin ser islámico, y viceversa. La diferencia estriba en que los Baath -el partido de Saddam en Irakhacen hincapié en el factor étnico, y grupos como Hezbollah o los propios Hermanos Musulmanes, en el religioso. Al respecto se puede consultar: “El polvorín sirio contagia a Líbano” (http://internacionalismoaldia.blogspot.com). [8] Se trata de imponer como ordenamiento legal una determinada interpretación de la Ley Islámica. En la interpretación de la misma radican las diferencias entre sunnitas, chiítas, alauitas, etc. Intentos de esta índole registramos en algunos lugares de África, así como en la República Islámica de Irán. Los Talibán en Afganistán han hecho también lo propio, con niveles de represión y sojuzgamiento infra- humanos, sobre todo hacia la mujer. [9] Dos datos no menores: China es el mayor acreedor de deuda pública del Tesoro estadounidense. Si bien no le es posible ni conveniente ejecutar esa deuda, constituye un siempre presente elemento de extorsión de los chinos para con los yanquis. El contexto de crisis y la acelerada expansión china, sobre todo en África y Medio Oriente, alarma sobremanera a EE.UU y sus vasallos europeos: las inversiones chinas en África se multiplican día a día, lo cual les hace perder poco a poco la influencia permanente en zonas particularmente sensibles para su dominio hegemónico. Vinculado a esto, el otro dato: en Libia, la primer medida que tomó el CNT fue expulsar a las empresas chinas y rusas. La medida se explica sola, por todo lo antedicho. En este registro, contener a Siria es tácticamente imprescindible para contener a Irán y, transitivamente, contener a China. No faltan los nostálgicos que hablan de “una nueva guerra fría”. (”EE.UU-China: ¿una nueva Guerra Fría a la vista?” http://actualidad.rt.com/actualidad/ee_uu/issue_32266.html)


«EE.UU e Israel ven con cierta complejidad coartar la potencial influencia que estos países pudieran ejercer en la región. Y este es uno de los motivos por los cuales corren presurosos, apagando incendios con nafta, a usurpar los legítimos reclamos de la población siria. El reciente auge de la actividad económicofinanciera en términos de inversiones privadas y de infraestructura, movimientos de capitales y tratados internacionales bilaterales entre China y países “díscolos” -caso Venezuela, por ejemplo- dan a EE.UU la imagen de lo que se cierne sobre el horizonte en el corto plazo: un contendiente fuerte y expansivo en la puja inter-imperialista en épocas de profunda crisis mundial.»

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Hablando en criollo... Expuestas las aristas que consideramos relevantes, algunas consideraciones finales con respecto a la actualidad de la cuestión: 1-La crisis orgánica no se resuelve en quince días. El conflicto en Siria parece encontrarse en un impasse. La brutal represión del régimen parece haber comenzado a blindarlo de los embates opositores. Damasco, y otras ciudades importantes, permanecen selladas por el aparato represivo. Por lo demás, el monolítico Baath es todavía muy fuerte en el imaginario popular sirio. Combinado esto con “gestos democráticos” (como un reciente referéndum que modifica la Constitución) que fraccionan a los distintos grupos de oposición, quitándoles argumentos y legitimidad entre la población civil, al menos en lo que hace a los enfrentamientos armados.[10] Es así que podría darse un efecto similar al de Yemen, donde el dictador Saleh pactó una “transición ordenada” hacia la democracia, sin que por ello se hayan materializado grandes concesiones a las masas movilizadas. La salida “negociada”, sin embargo, no significaría un freno a la movilización en Siria, así como tampoco lo ha sido en el resto de los países: Egipto y Túnez, que siguen movilizados diariamente. Esto indica que el proceso abierto a fines de 2010 en el mundo árabe lejos está de cerrarse: la experiencia acumulada y las tradiciones de resistencia arraigadas en los pueblos de la región indican que seguirán registrándose choques de esta índole y que la sociedad civil ha dado un salto cualitativo en su conciencia, que será puesta a prueba en futuros momentos de un proceso avanzado de lucha de clases, que se manifiesta hoy por hoy en el reclamo de mayores libertades. Puede decirse, en este sentido, que los movimientos

en el mundo árabe siguen hoy por hoy a la vanguardia en un mundo profundamente convulsionado por la debacle económica capitalista. Comparados con “los indignados”; la “primavera árabe” registra niveles de movilización y organización cualitativamente superiores. 2-El Imperio no come vidrio A pesar de ver menguada su influencia en la región, EE.UU sigue siendo el actor hegemónico incontestable a nivel mundial. Esto por razones militares y económicas. Ya mencionamos por qué Siria es un “capítulo” en la estrategia político-militar del imperialismo: la urgencia de contrarrestar la influencia de Irán y los reiterados reclamos en ese sentido por parte de Israel -que exige el visto bueno para la intervención directa- empujan a Obama hacia una política mucho más agresiva a este respecto. No obstante, una confrontación directa con Irán sería demasiado costosa en todo sentido: Irak y Afganistán no se han resuelto favorablemente a EE.UU en términos estrictamente militares. Irán está muchísimo mejor pertrechado para la guerra que los países mencionados; no es Irak, no es Libia: tanto Saddam como Kaddafi eran outsiders en la política mundial. Las fluidas relaciones que Irán mantiene con China y Rusia[11] indican que habrá de imponerse -al menos en lo inmediato- la cautela. Por el lado de sus siervos europeos, el constante desprestigio que sus líderes sufren en sus propios países no haría más que acrecentarse de embarcar a sus países en aventuras imperialistas -que, no obstante, ofrecen una convincente pero arriesgada manera de “tirar la pelota afuera” para desviar la atención. Una confrontación a gran escala generaría un desastre de proporciones inéditas, lo cual genera hoy por hoy resistencias no menores en la política interna estadounidense[12]. Aún hay margen para la

disuasión por la vía diplomática, algo a lo que Irán siempre se mostró predispuesto -no obstante los esporádicos berrinches anti[13] imperialistas de Ahmandinejad-. 3- No es soplar y hacer botellas... En tiempos de crisis mundial, las piezas en el tablero se mueven con una celeridad que dista mucho de ser la “normal”. Tanto en el plano interno como en la conflictividad internacional. Es así que hemos visto en estos últimos dos años brotar movimientos de resistencia de diferente tenor, disímiles niveles organizativos y dispares resultados. Uno a otro se inspiran, se complementan y retroalimentan. Aún no cristaliza claramente la necesidad de combatir al último gran fundamentalismo: el fundamentalismo del capital. Pero sí se hacen evidentes en la vida cotidiana los signos de agotamiento, que empujan a la rebelión y ponen a prueba la acumulación reciente en lo que hace a la conflictividad social en las diversas regiones del mundo. Cada movimiento llegará a su debido momento, de acuerdo con sus tradiciones de lucha y su acervo de experiencias, a lograr una dirección a la altura de las circunstancias, la cual está gestándose. Finalmente lejos de refrendar la tesis del “fin de la historia” y de la hegemonía incontestable del capitalismo, hoy en día, ésta última se pudre en el basurero de la historia. Se tornan, por último, muy actuales las palabras de León Trotsky: “Sin revolución social en un próximo período histórico, la civilización humana está bajo amenaza de ser arrasada por una catástrofe. Todo depende del proletariado, es decir, en primer lugar, de su vanguardia revolucionaria. La crisis histórica de la humanidad se reduce a la crisis de la dirección revolucionaria.” (Programa de transición, 1938)

«La salida “negociada”, sin embargo, no significaría un freno a la movilización en Siria, así como tampoco lo ha sido en el resto de los países: Egipto y Túnez, que siguen movilizados diariamente. Esto indica que el proceso abierto a fines de 2010 en el mundo árabe lejos está de cerrarse: la experiencia acumulada y las tradiciones de resistencia arraigadas en los pueblos de la región indican que seguirán registrándose choques de esta índole y que la sociedad civil ha dado un salto cualitativo en su conciencia, que será puesta a prueba en futuros momentos de un proceso avanzado de lucha de clases, que se manifiesta hoy por hoy en el reclamo de mayores libertades.» [10] “Rusia: el referéndum sirio impide a la oposición hablar en nombre del pueblo” http://mesaredonda.cubadebate.cu/noticias/2012/02/27/rusia-referendum-sirioimpide-a-oposicion-actuar-en-nombre-del-pueblo/ [11] A esto hay que agregarle los fluidos lazos que la nación islámica ha reforzado en estos últimos años con los países del ALBA, India, Pakistán y el propio Brasil, protagonistas no

menores del concierto internacional. [12]“Oficiales militares y de Inteligencia...” http://www.cubadebate.cu/noticias/2012/03/06/oficiales-militares-y-de-inteligenciaenvian-carta-a-obama-para-impedir-guerra-contra-iran/ [13]“Irán podría desatar una nueva Guerra Fría”


Sindical

comienzo de un nuevo año y de una nueva Lo conflicto Al gestión del PRO con amplia legitimidad,

que el

nos dejó

El ciclo lectivo 2011 de los docentes cerró con la aprobación del proyecto de ley de Abrevaya (CC) proyecto “alternativo” al de Bullrich. Luego de dos meses de conflicto con paros y movilizaciones de los docentes porteños, finalmente se aprobó la reducción de las Juntas de clasificación, en términos nominales. Ya que en términos reales no es más que su eliminación. Su función ya no será la de clasificar. Según expresa la ley, eso le corresponderá al gobierno de turno. Bullrich inició el ciclo (marzo de 2011), anunciando la intención de modificar las Juntas de clasificación especulando que a principios de noviembre ya estaría aprobado el proyecto. Al encontrarse con una inesperada resistencia, sus alternativas fueron los proyectos presentados por Abrevaya (ahora funcionario del PRO) y Krávetz. En medio del conflicto, el bloque K le aprobó el presupuesto a Macri. Un presupuesto que recorta aún más los fondos destinados a la educación pública, en sintonía con todas las políticas que vienen desarrollando, con la alevosa intención de profundizar el vaciamiento de la escuela pública. A esto debemos sumar las declaraciones del ministro Sileoni “a favor de que los chicos tengan clases” y en contra de los paros docentes.

Los gremios

Nuevas y viejas peleas En adelante, debemos continuar con la lucha por la asunción de las Juntas electas el 3 de noviembre pasado y por el desarrollo de sus funciones, a pesar de la aprobación de la ley. Tampoco debemos dejar de reclamar por los masivos descuentos que aplicó el gobierno por los paros realizados. Nos espera el intento (porque debe quedar en el intento) de la asesoría pedagógica en el primer ciclo de los “maestros de maestros”. Un cargo que no está en el Estatuto, que cumple con las funciones que corresponde a la conducción de las escuelas y que tiene una

remuneración de vicedirector. Es decir, es un ascenso en la carrera docente pero al que no se accede por concurso sino por “amiguismo”. Por otro lado, según lo anunciado por Bullrich en diciembre de 2011, este año se realizarán las evaluaciones a los docentes, ya no de manera voluntaria, y se pretende, también, una evaluación por parte de los padres.

Lo que sigue En este marco de paritarias, debemos pelear por mejoras salariales que superen el techo pretendido por ambos gobiernos (Ciudad y Nación). Éstos ya preanunciaban la dureza con la que iban a entablar las negociaciones manejándose con falsos índices inflacionarios y adelantando (en el caso del gobierno nacional) que no iban a otorgar más del 18%. En ese sentido UTE tendrá el desafío de plantear un plan de lucha ante las políticas de ajuste y achicamiento de la educación pública, al tiempo que el gobierno nacional está llevando a cabo una política de criminalización de la protesta; manifestada en el discurso de asunción de Cristina, en la aprobación de la ley antiterrorista, en las declaraciones de Sileoni en contra de los paros docentes y en las de los demás funcionarios K. No podemos dejar que la conducción oficialista de un gremio tome las decisiones y c o n d u zc a l o s c o n f l i c t o s q u e a fe c t a n principalmente a los docentes, pero también a la sociedad en su conjunto, dado que se trata de la educación pública. Ya quedó expuesto que no están priorizando sino sus intereses particulares. A pesar de la derrota, la lucha y movilización de los compañeros demostró que se pueden desviar los planes armados en una oficina, con los planes de lucha que se resuelven de forma colectiva en una asamblea abierta. Nos quedan muchas discusiones y debates que dar, acercar más trabajadores a las asambleas y masificar no sólo los conflictos sino los espacios de organización. Sólo así se podrá disputar la orientación política de los sindicatos.

E ESTRELLAROJA

Con el inicio del conflicto las distintas posiciones gremiales comenzaron a manifestarse. En especial las de los sindicatos más fuertes: UTE y Ademys. Discursivamente exigían los mismos reclamos (ambos contra la eliminación de las Juntas y contra las políticas privatistas del gobierno de Macri), pero con diferentes decisiones respecto de las medidas de lucha y la dirección del conflicto. Constituidas o “armadas” las posturas, también, se reveló la alineación (por de más parasitaria) de los 15 gremios con el más grande. Fue una victoria de las bases que se lograra votar en las asambleas de UTE hacer “paro cada

vez que se trate el proyecto”. Sin embargo cada movilización y paro fue resistido hasta último momento evidenciando la afinidad de la dirección de este sindicato con el gobierno nacional y la connivencia de éste con el gobierno de la Ciudad. Luego del ataque de la patota que llegó con los diputados de la legislatura porteña y que golpeó a los docentes, Eduardo López (UTE) manifestó una fría indignación ante las cámaras e ignoró el llamado a parar en repudio a la agresión que recibieron los trabajadores en uso legítimo de su derecho a la huelga. La Ctera tampoco dio respuesta. La actuación de UTE consistió en paros aislados que no expresaban la gravedad de la situación. Mientras que Ademys convocó asambleas abiertas, donde participaron docentes afiliados y no afiliados, que llevaron mandatos de sus escuelas. A pesar de que UTE fuera el gremio más grande y contara con el apoyo del Gobierno Nacional, paradójicamente (y no tanto) las asambleas abiertas de Ademys terminaron imponiendo el plan de lucha y con éste la dirección del conflicto. Esto sólo fue posible con la amplia participación de los trabajadores, no sólo con su adhesión a los paros y las movilizaciones; sino con la participación en debates, la circulación de la información, los espacios de discusión que se abrieron y las decisiones tomadas en asambleas escolares, distritales y gremiales.

hacemos un balance del reciente conflicto y ponemos en discusión las perspectivas políticas en el sector docente.

El conflicto se desató en octubre del 2011, a raíz de la presentación, por parte del Ejecutivo de la Ciudad, de un proyecto de ley que pretendía modificar el Estatuto Docente para eliminar las Juntas de Clasificación y reemplazarlo por una oficina del gobierno, sin escuchar la voz de los principales afectados por esta ley.


[COLABORACIÓN EXTERNA]

repensando sobre el

T E IC COnuN estro

tema científico” “sissus y trabajadores [1]

Por Rebsa

«En el mundo actual, toda cultura, toda literatura y arte pertenecen a una clase determinada y están subordinados a una línea político determinada.» Mao Tse Tung conspira contra la posibilidad de una inserción laboral alternativa en caso de ser rechazado en los concursos del CONICET. Hacia fines de cada año se conocen los resultados de las distintas convocatorias del CONICET, en las cuales participamos muchos científicos de nuestro país. Existe la Beca tipo I, de cada vez más difícil ingreso, la Beca tipo II, que es una continuidad de la anterior; la Beca Posdoctoral, que es para aquellos que ya han pasado cinco años con las otras becas y finalmente el ingreso a Carrera. En los últimos días de 2011 se conoció que el directorio del CONICET había dejado sin ingresar a la Carrera a una importante cantidad de becarios y ex becarios, entre los cuales habían rechazado a un historiador por ser “militante” y “marxista”. [ 4 ] Posteriormente, el mismo organismo otorgó una cantidad de Becas Posdoctorales (para gente que venía trabajando en CONICET) mucho más insuficiente que en años anteriores. A eso se añadía que el directorio no especificaba los criterios para su asignación, ni tampoco había confeccionado orden de mérito alguno, rechazando además la posibilidad de veedores sindicales y de nuevas postulaciones para aquellos que realizasen pedidos de revisión de sus dictámenes. Mas allá de estas arbitrariedades, ya el sistema en sí mismo posee, aun cuando “sale

[] Rebsa trabaja en Conicet y con este artículo está efectuando una colaboración externa. Utiliza un pseudónimo debido al creciente mccarthysmo que impera en el ámbito de la intelectualidad de nuestro país contra los opositores de izquierda al gobierno.

[3] De hecho su organización gremial de base se denomina Jóvenes Científicos Precarizados.

w ESTRELLAROJA

Estas breves reflexiones se encuentran motivadas por los conflictos laborales que se suscitaron en el CONICET tras una serie de decisiones tomadas por sus autoridades que no pueden considerarse como otra cosa diferente al despido de varios centenares de científicos. El CONICET, principal organismo científico del Estado nacional, tiene procedimientos de incorporación del personal b a s a d o s e n c o n c u rs o s p ú b l i c o s d e antecedentes. La forma más sencilla de ingresar, si es que podemos llamar sencilla, es por intermedio de una beca doctoral, para la cual el límite de edad son los 30 años. Si uno es joven y tuvo varias oportunidades en su vida logrará entonces tener la chance de ingresar como becario del CONICET. Los becarios son graduados universitarios, generalmente de altos promedios, que ganan poco más de 4000 pesos mensuales y que tienen prohibida cualquier otra actividad lucrativa que no sea un cargo docente universitario, por el que pueden ganar alrededor de 800 pesos [2] mensuales . Su situación laboral es muy [3] precaria , pues su tarea científica es remunerada sin que se hagan cargas sociales ni aportes jubilatorios y su estabilidad es puesta a prueba en varias ocasiones: primero a los tres años de haber ingresado y luego al quinto, para el cual deben haber concluido su doctorado. El Estado no los reconoce como empleados, sino como “becarios” y por ello no admite tener ninguna responsabilidad sobre su trabajo, su salud, sus condiciones sociales, etc. Este reconocimiento se da sólo a aquellos científicos que han llegado a ser “Investigador de Carrera”, para lo cual han pasado, como mínimo, entre cinco y siete años desde su ingreso al CONICET. Esto significa que un becario pasa hasta siete años sin ser reconocido como trabajador en la época en que se forma su carrera profesional, lo cual

[2] Se encuentra entre las remuneraciones más bajas de la administración pública si ponderamos la calificación requerida para ocupar tal puesto.

« Mas allá de estas arbitrariedades, ya el sistema en sí mismo posee, aun cuando “sale la beca”, muchísimos defectos de fábrica. Estos problemas deberían entenderse dentro de la política científica, tecnológica y educativa del gobierno»

[4] Se trata de Fabián Harari, militante de Razón y Revolución. [5] No olvidemos la debilidad original del kirchnerismo cuando llegó a la presidencia, que no era mucho más que camarilla del PJ santacruceño avalada por Duhalde.

la beca”, muchísimos defectos de fábrica. Estos problemas deberían entenderse dentro de la política científica, tecnológica y educativa del gobierno, que como es lógico, está subordinada al proyecto económico político del imperialismo y de sus socios subsidiarios en Argentina. En este sentido no deberían pasarse por alto algunos puntos. Por una parte es sabido que el gobierno pretende elevar el piso de calificación de la mano de obra para atraer inversiones en Tecnologías de la Información (TICS). Por otra parte, los apoyos que el gobierno recoge fuera de la política tradicional son centrales para su sustentabilidad dentro del peronismo[5], su estrategia de reconquista de sectores medios y para la construcción de consenso. Uno de esos apeos son los “intelectuales”, quienes han sido parte del alfonsinismo y asesoraron técnicamente al menemismo durante la “reforma del Estado” pero no han pagado costo político alguno por ello y son sumamente rentables como aliados. Para obtener dichos consensos hubo que hacer concesiones: una de ellas (entre otras, ya que muchos se han convertido en funcionarios, editores, etc.) es elevar las tasas de posgraduados para que las camarillas profesorales argentinas salgan a pelear en mejores condiciones en el mercado internacional de los subsidios, becas, fundaciones, etc. que el imperialismo (Banco M u n d i a l , O N U, U N ES CO, F u n d a c i ó n Rockefeller, Ford, etc.) utiliza para tener ciencia barata del tercer mundo. La contrariedad de todo esto radica en que, en principio, no hay plan alguno sobre qué hacer con los becarios. En este punto no hay una política científica articulada, sino que se subsidia la formación de doctores para que los científicos argentinos compitan con los brasileros, chilenos, etc. por recursos para la investigación.


En otro nivel, más relacionado con la vida académica, la p o l í t i ca d e posgrados, de la que son clientes los becarios doctorales, es el desarrollo de una serie de i n s t a n c i a s aranceladas que escapan al control del cogobierno de las universidades públicas y gratuitas, poniendo en ellas personal que es regido por otras instituciones y que paga p<or su educación. En este sentido, el crecimiento del personal en el CONICET durante la última década, que parece frenarse en estos años, contrasta con el empeoramiento de las condiciones laborales en las universidades nacionales, donde cada vez es más complejo obtener un cargo de dedicación exclusiva a la docencia y a la investigación, puesto que los docentes que se jubilan son remplazados por becarios o investigadores externos que reciben una remuneración parcial por actividades también parciales. Además, si nos situamos en el nivel relacionado con la realización de las tareas laborales de un científico argentino nos encontramos con otra serie de contrariedades insertas en el corazón del programa de becas del CONICET. Como lo dijo el propio Ministro de Ciencia y Técnica, la postulación para las becas es personal. Esto significa que no necesariamente se trabaja en equipo (¿cómo puede hacerse ciencia “personalmente”?) y los lugares de trabajo que sellan las solicitudes muchas veces son nominales. No todos los becarios trabajan en un instituto, muchos, la mayoría en ciencias humanas, trabajan en sus casas, pagando todos los medios de producción (la renta del lugar donde realizan sus tareas, la energía eléctrica, el agua, el gas, la conexión a internet, la computadora, la impresora, el papel, la tinta, los libros, los viáticos, etc.) Convirtiendo el espacio

CONICET resolvió «No basta solamente con luchar contra el recorte o los despidos, hay que pelear por redefinir la sumar 106 nuevas becas posdoctorales. política científica del país y ver el problema laboral de los científicos en ese plano. Reclamar “que se Como un primer queden todos” es legítimo y justo, pero tiene un alcance muy corto para la discusión de una política balance sobre este científica. El laissez faire de la ciencia que hizo este gobierno no debe ser prolongado por la izquierda. conflicto consideramos que la izquierda, la Debemos tener alguna formulación sobre qué política científica es acorde con los problemas políticos de única parte del arco p o l í t i co que tiene los trabajadores en un país del tercer mundo. Sobre ello los intelectuales de izquierda y los partidos alguna propuesta de han hablado muy poco en los últimos años, aunque es un tema clásico en el marxismo y creemos que sociedad más humana, debe tener en cuenta este es un buen momento para recomenzar con aquellas preocupaciones tan comunes en los '60 y '70.»

w ESTRELLAROJA

físico de su hogar en su lugar de trabajo, agregando con ello una dimensión de stress laboral y habitacional importante. El ajuste sobre este sistema provocó una airada reacción de parte de varios de los perjudicados en diciembre pasado. A partir de ello se desarrolló un breve conflicto, que incluyó tres movilizaciones impulsadas centralmente por distintos grupos de izquierda. Allí se dieron discusiones y muchos becarios tuvieron que reorganizar su vida laboral. El recorte de la cantidad de becas, sobre todo en el nivel posdoctoral, era real y había menos lugares que en años anteriores. Ante tamaña situación recrudecieron las disputas políticas: nadie, excepto “los ciegos que no quieren ver”, podía negar la responsabilidad del gobierno al achicar los cupos en la carrera científica. Sin embargo había de aquellos ciegos permeados por una corriente de opinión kirchnerista que tiene gran peso en la pequeña burguesía intelectual y progresista de las ciudades. Muchos colegas que se sentían privilegiados por haber tenido beca entendían que ahora habría que buscar otros empleos. Muchos otros, no necesariamente afuera del CONICET, creemos que dicha situación es el producto lógico de la orientación del gobierno. Cuando hubo dinero nadie discutía la discrecionalidad y las contrariedades del sistema científico argentino, cuando llegó el ajuste presupuestario quedamos desarmados. Pese a ello la lucha tuvo algunos resultados, los cuales no debemos permitir que nos sean expropiados: ante las manifestaciones el directorio de

que estas demandas, si bien tienen que ver con el trabajo precario, no son de un traslado muy simple al resto de la sociedad, ni impactan fuertemente en la estructura social, ni tampoco dentro del ámbito de los científicos. No basta solamente con luchar contra el recorte o los despidos, hay que pelear por redefinir la política científica del país y ver el problema laboral de los científicos en ese plano. Reclamar “que se queden todos” es legítimo y justo, pero tiene un alcance muy corto para la discusión de una política científica. Pensémoslo didácticamente: si ganábamos ¿Qué cambiaba de la ciencia en nuestro país? Y si perdíamos ¿con que discusión nos quedamos para acumular en el futuro? Es preciso meterse en el hueso de este mal llamado sistema científico, pues cumplir con los intereses de los grupos sociales que se benefician del mismo nos llena de inconvenientes: ¿todos tienen investigaciones que nos interesan y en las proporciones y dimensiones que debe ser? Claro que no. El laissez faire de la ciencia que hizo este gobierno (postulaciones personales para engordar la cuantía de doctores) no debe ser prolongado por la izquierda. Debemos tener alguna formulación sobre qué política científica es acorde con los problemas políticos de los trabajadores en un país del tercer mundo. Sobre ello los intelectuales de izquierda y los partidos han hablado muy poco en los últimos años, aunque es un tema clásico en el marxismo y creemos que este es un buen momento para recomenzar con aquellas preocupaciones tan comunes en los '60 y '70.


Situación del

INTELECTUAL

Latinoamericano “Mi querido Roberto: Te debo una carta, y unas páginas para el número de la Revista que tratará de la situación del intelectual latinoamericano contemporáneo. Por lo que verás a renglón casi seguido, me resulta más sencillo unir ambas cosas; hablando contigo, aunque sólo sea desde un papel por encima del mar, me parece que alcanzaré a decir mejor algunas cosas que se me almidonarían si les diera el tono del ensayo, y tú ya sabes que el almidón y yo no hacemos buenas camisas. (…) Prefiero este tono porque palabras como “intelectual” y “latinoamericano” me hacen levantar instintivamente la guardia, y si además aparecen juntas me suenan en seguida a disertación del tipo de las que terminan casi siempre encuadernadas (iba a decir enterradas) en pasta española. Súmale a eso que llevo dieciséis años fuera de Latinoamérica, y que me considero sobre todo como un cronopio que escribe cuentos y novelas sin otro fin que el perseguido ardorosamente por todos los cronopios, es decir su regocijo personal. Tengo que hacer un gran esfuerzo para comprender que a pesar de esas peculiaridades soy un intelectual latinoamericano; y me apresuro a decirte que si hasta hace pocos años esa clasificación despertaba en mí el reflejo muscular consistente en elevar los hombros hasta tocarme las orejas creo que los hechos cotidianos de esta realidad que nos agobia (¿realidad esta pesadilla irreal, esta danza de idiotas al borde del abismo?) obligan a suspender los juegos, y sobre todo los juegos de palabras. Acepto, entonces, considerarme un intelectual latinoamericano, pero mantengo una reserva: no es por serlo que diré lo que quiero decirte aquí. Si las circunstancias me sitúan en ese contexto y dentro de él debo hablar, prefiero que se entienda claramente que lo hago como un ente moral, digamos lisa y llanamente como un hombre de buena fe, sin que mi nacionalidad y mi vocación sean las razones determinantes de mis palabras. (…) En última instancia, tú y yo sabemos de sobra que el problema del intelectual contemporáneo es uno sólo, el de la paz fundada en la justicia social, y que las pertenencias nacionales de cada uno sólo subdividen la cuestión sin quitarle su carácter básico. Pero es aquí donde un escritor alejado de su país se sitúa forzosamente en una perspectiva diferente. Al margen de la circunstancia local, sin la inevitable dialéctica del challenge and response cotidianos que representan los problemas políticos, económicos o sociales del país, y que exigen el compromiso

inmediato de todo intelectual consciente, su sentimiento del proceso humano se vuelve por decirlo así más planetario, opera por conjuntos y por síntesis, y si pierde la fuerza concentrada en un contexto inmediato, alcanza en cambio una lucidez a veces insoportable pero siempre esclarecedora. Es obvio que desde el punto de vista de la mera información mundial, da casi lo mismo estar en Buenos Aires que en Washington o en Roma, vivir en el propio país o fuera de él. Pero aquí no se trata de información sino de visión. Como revolucionario cubano, sabes de sobra hasta qué punto los imperativos locales, los problemas cotidianos de tu país, forman por así decirlo un primer círculo vital en el que debes obrar e incidir como escritor, y que ese primer círculo en el que se juega tu vida y tu destino personal a la par de la vida y el destino de tu pueblo, es a la vez contacto y barrera con el resto del mundo, contacto porque tu batalla es la de la humanidad, barrera porque en la batalla no es fácil atender a otra cosa que a la línea de fuego. No se me escapa que hay escritores con plena responsabilidad de su misión nacional que bregan a la vez por algo que la rebasa y la universaliza; pero bastante más frecuente es el caso de los intelectuales q u e , s o m e t i d o s a e s e co n d i c i o n a m i e nto circunstancial, actúan por así decirlo desde fuera hacia adentro, partiendo de ideales y principios universales para circunscribirlos a un país, a un idioma, a una manera de ser. Desde luego no creo en los universalismos diluidos y teóricos, en las “ciudadanías del mundo” entendidas como un medio para evadir las responsabilidades inmediatas y concretas “Vietnam, Cuba, toda Latinoamérica” en nombre de un universalismo más cómodo por menos peligroso; sin embargo, mi propia situación personal me inclina a participar en lo que nos ocurre a todos, a escuchar las voces que entran por cualquier cuadrante de la rosa de los vientos. (…) De la Argentina se alejó un escritor para quien la realidad, como lo imaginaba Mallarmé, debía culminar en un libro; en París nació un hombre para quien los libros deberán culminar en la realidad. (…) El triunfo de la revolución cubana, los primeros años del gobierno, no fueron ya una mera satisfacción histórica o política; de pronto sentí otra cosa, una encarnación de la causa del hombre como por fin había llegado a concebirla y desearla. Comprendí que el socialismo, que hasta entonces me había parecido una corriente histórica aceptable e incluso necesaria, era la única corriente de los tiempos modernos que se

basaba en el hecho humano esencial, en el ethos tan elemental como ignorado por las sociedades en que me tocaba vivir, en el simple, inconcebiblemente difícil y simple principio de que la humanidad empezará verdaderamente a merecer su nombre el día en que haya cesado la explotación del hombre por el hombre. (…) Para mí, Roberto, y con esto terminaré, nada de eso es fácil. El lento, absorbente, infinito y egoísta comercio con la belleza y la cultura, la vida en un continente donde unas pocas horas me ponen frente a los frescos de Giotto o los Velázquez del Prado, en la curva del Rialto del Gran Canal o en esas salas londinenses donde se diría que las pinturas de Turner vuelven a inventar la luz, la tentación cotidiana de volver como en otros tiempos a una entrega total y fervorosa a los problemas estéticos e intelectuales, a la filosofía abstracta, a los altos juegos del pensamiento y de la imaginación, a la creación sin otro fin que el placer de la inteligencia y de la sensibilidad, libran en mí una interminable batalla con el sentimiento de que nada de todo eso se justifica éticamente si al mismo tiempo no se está abierto a los problemas vitales de los pueblos, si no se asume decididamente la condición de intelectual del tercer mundo en la medida en que todo intelectual, hoy en día, pertenece potencial o efectivamente al tercer mundo puesto que su sola vocación es un peligro, una amenaza, un escándalo para los que apoyan lenta pero seguramente el dedo en el gatillo de la bomba. (…) No renuncio a mi solitaria vocación de cultura, a mi empecinada búsqueda ontológica, a los juegos de la imaginación en sus planos más vertiginosos; pero todo eso no gira ya en sí mismo y por sí mismo, no tiene ya nada que ver con el cómodo humanismo de los mandarines de occidente. En lo más gratuito que pueda yo escribir asomará siempre una voluntad de contacto con el presente histórico del hombre, una participación en su larga marcha hacia lo mejor de sí mismo como colectividad y humanidad. Estoy convencido de que sólo la obra de aquellos intelectuales que respondan a esa pulsión y a esa rebeldía se encarnará en las conciencias de los pueblos y justificará con su acción presente y futura este oficio de escribir para el que hemos nacido. Un abrazo muy fuerte de tu Julio.” Saignon (Vaucluse) 10 de mayo de 1967

JULIO CORTÁZAR

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Prensa Estrella Roja n°6  

Año III - Número 6 - Febrero de 2012