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Año IV w Número 13 w Julio de 2013

SITUACIÓN NACIONAL Editorial: elecciones 2013, apuntes para el debate w 2 Capitalismo serio, capítulo Chevron: Estado, capitales y “desarrollo” w 3 Morbo. Consideraciones a propósito del crimen social de Castelar w 6 Criminalización y represión de la protesta w 6

Reformas por aquí, reformas por allá w 9 SINDICAL El salario retrocede frente a la inflación w 11 Sindicatos: fragmentación y dirección burguesa w 12 Convocatoria abierta para trabajadores w 13

SITUACIÓN INTERNACIONAL ¿Ensayo general? w 7

DEBATE TEÓRICO Dossier de Debate Teórico: Presentación del 1er número w 14 Cátedra Libre Izquierdas w 15

ESTUDIANTIL ¿Qué es la “reforma universitaria”? w 8

DOCUMENTOS Alza la bandera revolucionaria w 16


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Editorial

Elecciones 2013 apuntes para

el debate En el mismo lodo La cercanía de las PASO de agosto y de las elecciones legislativas de octubre precipitó un nuevo desenlace en el desarrollo de las tensiones y fisuras abiertas dentro del kirchnerismo, así como en el de los reacomodos producidos en las filas del resto de las expresiones políticas de la clase dominante. La ruptura de una parte de la CGT con el gobierno había tomado hacia fines del año pasado una forma particular sacando a la calle y movilizando a un importante sector de la clase obrera y permitiendo poner en agenda reclamos sentidos como el aumento a las asignaciones familiares y el cuestionamiento del impuesto al salario, a la vez que pudieron asomarse otras reivindicaciones (contra el trabajo en n e g ro o p re ca r i za d o, p o r e l incremento de las jubilaciones y el salario mínimo). Presente desde un principio, el aspecto político de la ruptura -la perspectiva de Moyano de generar algún tipo de reagrupamiento que se cristalizara en un armado electoral- fue ganando terreno con la cercanía de las elecciones hasta encontrar su desenlace en el acuerdo (“Unidos por la Libertad y el Trabajo”) con De Narváez (Buenos Aires) y De la Sota (Córdoba). Si bien siempre latente como amenaza, aunque hoy regulada por el contexto electoral, la movilización aparece claramente subordinada a dicho aspecto. Por su parte, las tensiones que en mayor o menor grado supieron

enfrentar a la cabeza del ejecutivo nacional con algunos gobiernos provinciales y locales (en las que tuvo un lugar destacado el problema de la administración de la caja fiscal) terminaron por resolverse con la circunstancial permanencia del gobernador bonaerense Daniel Scioli en las filas del cristinismo y el también circunstancial alejamiento del intendente del Tigre Sergio Massa. La lista del “Frente Renovador” incluyó en su laxo armado tradicionales piezas del aparato bonaerense del PJ al lado de candidatos del PRO, al titular de la UIA José Ignacio de Mendiguren junto a un puñado de dirigentes sindicales de las dos centrales oficialistas [1] y a una periodista del grupo Clarín. Las “alternativas” presentadas por la burguesía para estas elecciones se plantean de este modo como una interna abierta del peronismo. No sólo la mayoría de las listas cuentan con representación peronista, sino que además sus integrantes podrían ser fácilmente intercambiables. “Todos estuvieron conmigo, todos han estado en mis listas”, se jactó el ex presidende Duhalde [2] Si bien en el desarrollo de esta interna se juega un ensayo sobre un posible relevo de cara al 2015, la existencia de proyectos antagónicos aparece sólo en el discurso oficial. Los nuevos “opositores” tranquilizan: "No hay final de ciclo, hay final de mandato” [3]. Es así que un posible recambio, que además puede tomar la forma de un recambio ordenado, debe pensarse en términos de r e c o n f i g u ra c i ó n d e l p a r t i d o

gobernante. La articulación de intereses que eventualmente podría representar Massa (u otro) no puede ser diferente de la que hasta apenas ayer representaba. No hay una búsqueda de cambio del modelo de acumulación ni del lugar que ocupan en él las diferentes fracciones de la burguesía. Por el contrario, buena parte de las exigencias que la “oposición” hace al gobierno son ajustes que el propio gobierno está llevando adelante (en el caso de la devaluación por ejemplo, a un ritmo gradual pero sostenido). Será no obstante necesario seguir de cerca estos movimientos en función de analizar su desarrollo y posible evolución. Esta forma de interna en que se desarrollan las elecciones cumple en este momento particular la función de permitir a la clase dominante seguir generando expectativas en “nuevos” armados, condición de desarrollo de la normalidad “democrática”. En este sentido, prevalece la brutal recomposición de la dominación que tuvo lugar en los años que siguieron a la crisis del 2001. La masacre de Once y su secuela en Castelar, las inundaciones, los tarifazos, la inflación, el ajuste al salario, los síntomas de deterioro económico… Todo ello forma parte de cierto descontento general que sin embargo no logra expresarse en un alto grado de conflictividad. Despiertan algunas respuestas espasmódicas, pero que se suceden aisladamente, sin continuidad, sin poder dar cuenta de la conexión interna entre todos estos hechos.

Los caminos del progresismo «El oportunismo no sabe esperar, y por eso los grandes acontecimientos le parecen siempre inesperados, lo dejan atónito y lo arrastran en su torbellino y, al perder pie, lo mismo tiende a una orilla que a otra. Intenta resistir, pero en vano, y entonces se somete adoptando aires de satisfacción y moviendo los brazos para que parezca que sabe nadar, y gritando más fuerte que nadie... Una vez pasado el huracán, sube a la orilla, se sacude disgustado, se queja de dolor de cabeza y de reumatismo y, atormentado aún por el malestar de la borrachera, no ahorra las palabras crueles a propósito de esos “chiflados” de la revolución.» (L. Trotsky)

El oportunismo y el cortoplacismo vuelven a dar vida a armados y experiencias que ya es sabido dónde conducen. El pinosolanismo ofrece otro capítulo de un espectáculo lamentable. Para volver al ruedo, recoge los pedazos que quedaron de un armado que comenzó su proceso de descomposición ni bien se diluyó el corto impulso otorgado por el promisorio resultado electoral de 2009, el cual había alcanzado no obstante para entusiasmar a varias organizaciones que, en búsqueda de un paraguas más amplio donde desarrollarse, terminaron por encontrar un salvavidas de plomo. Con los pedazos recogidos, tienta al Partido Socialista y a Libres del Sur para aventurar una nueva “Alianza” junto a la UCR y la Coalición Cívica. Nos importa este derrotero no por su relevancia para la política nacional sino porque debiera ser ilustrativo respecto de dónde conducen este tipo de “atajos”. Este lugar rifado por la centro izquierda lo vienen a ocupar hoy fuerzas como Camino Popular: “ Queremos que exista una alternativa cierta de centroizquierda en la Ciudad, luego del desmadre y contubernio aliancista de Pino y Carrió”, aseguró Lozano [4].

Las tareas de la izquierda El FIT nace en 2011, reforma electoral m e d i a n t e , e n u n c o n t ex t o d e recrudecimiento de la campaña macartista de demonización de la izquierda y criminalización de la protesta desplegada por el gobierno. Dicha campaña planteaba la necesidad de salir a reivindicar y defender el lugar de la izquierda, más allá del contenido proscriptivo de la reforma electoral. En ese contexto el FIT se presentó como la expresión de “la izquierda”. “Pero no lo es ni ha querido serlo”, decíamos entonces. “Es, en todo caso, una

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confluencia de organizaciones de izquierda que vienen desarrollándose a nivel electoral. Se ha construido con la autoreferencialidad que las caracteriza, la metodología propia de los partidos institucionalizados y sin convocatoria a abrir debates sobre la situación ni sobre el programa. No obstante representa más que la suma de sus partes. Aún cuando no sea un polo de unidad, constituye un interesante polo de referencia en un escenario donde las fuerzas y militantes de izquierda nos encontramos dispersos y con grandes

dificultades para encarar la disputa cultural contra las opciones capitalistas como el kirchnerismo.” [5] La creación del FIT y los resultados electorales obtenidos por éste parecían abrir una perspectiva en la que la izquierda pudiese comenzar un desarrollo político superior. Sin embargo, esto no sucedió. En lo esencial, la caracterización realizada en el 2011 se mantiene, siendo esto una muestra de las limitaciones infranqueables que este frente presenta y de la subordinación de las

tareas de desarrollo político de la izquierda en todos los frentes a la disputa por el armado de listas en las elecciones parlamentarias. El desarrollo de una perspectiva unitaria, que convirtiera ese polo de referencia en un verdadero polo de unidad en la práctica es una tarea que nunca fue asumida con seriedad. Por el contrario, la discusión que entablaron las fuerzas que componen el FIT acerca de la perspectiva de un partido único, fue la forma de no llevar adelante la discusión real sobre la confluencia


unitaria y paulatina de la izquierda en los sindicatos, los centros de estudiantes, los organismos de base, los frentes barriales etc. Mientras discutían un quimérico partido único, las fuerzas del FIT presentaban tres listas distintas en las elecciones del sindicato de ferroviarios y rompían frentes estudiantiles existentes. Las tareas necesarias para desarrollar una inserción real de la izquierda en todos los frentes no pueden estar subordinadas a la participación en las elecciones burguesas. Su subordinación a la pelea electoral conlleva el riesgo de posponer indefinidamente estas tareas indispensables frente a una institucionalidad recompuesta. Las tareas de la izquierda van más allá de estas elecciones y la coyuntura electoral no necesariamente ayuda a desarrollar las mismas. La intervención en elecciones, que no es la única y ni siquiera la preponderante de la izquierda, debe ser asumida de modo específico, y con perspectivas de aportar a aquel desarrollo. La necesidad que tiene la izquierda es la de construirse como una opción, pero no una opción electoral, sino una opción real de poder de los trabajadores. Tras años de fragmentación, esto requiere de un balance más profundo de la historia de la izquierda en nuestro país. Las limitaciones que señalamos en este sentido no corresponden únicamente a las fuerzas que integran el FIT sino que atraviesan a toda la izquierda, si bien implican responsabilidades especiales para quienes hoy ocupan los lugares de referencia y quienes tienen una trayectoria de varias décadas por los rieles de la institucionalidad parlamentaria. Pese a este balance crítico, no dejamos de observar también que la existencia del FIT, con todas sus limitaciones y a sabiendas de que no se transformará en algo distinto a lo que es (un mero frente electoral), continúa siendo un rudimentario polo de referencia de izquierda que ante el panorama de dispersión y fragmentación general, permite amplificar una posición clasista frente a las alternativas de conciliación de clase y las corridas reformistas y oportunistas que proliferan en todo el país. Lo planteado hasta aquí es parte de los debates que como organización estamos llevando adelante en vistas participar con nuestro posicionamiento en este escenario particular, el cual haremos público en las siguientes semanas para poner en discusión con el conjunto de las corrientes de izquierda.

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capitalismo serio, capítulo Chevron: Estado, capitales y “desarrollo” Hace poco más de un año, el Estado anunciaba la llamada “estatización” de YPF, que se reducía a la compra del paquete accionario mayoritario (51%) perteneciente a Repsol. Ante aquella situación, señalamos en su momento que la medida respondía a las necesidades de acumulación del capital en el país, de las cuales el Estado es garante independientemente de si para ello es preciso regalar, privatizar, expropiar, o estatizar, independientemente de que ello implique, en determinadas circunstancias, arremeter contra capitales individuales (nacionales o extranjeros) que “pasados de rosca” en la política de vaciamiento, atentan contra la “normal” reproducción del ciclo de acumulación. Del mismo modo, ante el encuadre que pretendió dar

a esa medida el gobierno nacional como parte de una política “estratégica” puesta “al servicio del desarrollo” y la “industrialización” del país, señalamos que son las propias características de la acumulación de capital en Argentina las que ponen un límite objetivo a ese supuesto desarrollo. Aquella definición acotada y esquemática [1], hoy puede ser desarrollada con mayor profundidad. En los últimos meses, el romance entre YPF y Chevron para la exploración conjunta de pozos no convencionales de petróleo y gas en los yacimientos de la región de Vaca Muerta, y la cruzada del Estado para evitar el embargo dictado por la justicia ecuatoriana contra Chevron, son elementos que alumbran aquellas caracterizaciones y permiten ampliarlas.

El Estado: querellante contra Repsol, defensor de chevron Tras el griterío que provocó la “expropiación” de las acciones de Repsol, fue quedando cada vez más claro que el nivel de “violencia” discursiva que mostraron ambas partes solo era un elemento mas de la puesta en escena que abría el proceso de negociación de un precio del paquete accionario, en el que el gobierno ya comenzó a realizar ofertas, rechazadas por Repsol. Por otra parte, el pasado 15 de julio finalmente se firmó el acuerdo entre YPF y Chevron. Por mucho que le pese al progresismo y a cierta “izquierda” oportunista que ante la compra del paquete accionario había salido a festejar junto a las organizaciones Kirchneristas, y que ahora ensaya la pose de desencanto, este acuerdo no es ninguna sorpresa. Las tratativas por parte de funcionarios del gobierno con la petrolera norteamericana comenzaron hace más de un año, incluso, previamente a la compra del paquete accionario de Repsol. El acuerdo entre ambas empresas establece la exploración conjunta de yacimientos de hidrocarburos no convencionales en la formación de Vaca Muerta localizada en Neuquén, para la que Chevron utilizará la técnica del fraking o fractura hidráulica. (Ver recuadro) Ahora bien, en Ecuador Chevron perdió un juicio por los desastres ambientales que provocó la exploración y extracción de hidrocarburos de yacimientos no convencionales con la técnica de fractura hidráulica en la zona de la Amazonia, registrando un total de 500.000

hectáreas contaminadas, 63.000 millones de litros de agua tóxica arrojada a ríos y lagos, y 30 mil afectados con enfermedades de diversa índole de las que sobresalen cáncer, malformaciones y abortos espontáneos. La pena que dictó la justicia ecuatoriana consistía en un embargo de activos de Chevron por 19.000 millones de dólares. Sin embargo, ante esta situación YPF y el Estado nacional iniciaron una fuerte campaña de presión para defender los intereses de la petrolera norteamericana. Miguel Galuccio, titular de YPF, envió una carta a los demandantes ecuatorianos, en la que señalaba que “las medidas por ustedes promovidas son absolutamente perjudiciales para la Argentina y podrían tener un efecto negativo en la inversión en el país. (..) El desarrollo de Vaca Muerta resultará en un importante aumento en la producción de gas y petróleo para sustituir importaciones y en el resurgimiento del empleo y las economías regionales. En ese marco se inscriben las tratativas con Chevron, empresa que ya está asociada a YPF y que opera hace muchos años uno de los yacimientos más importantes del país. Cualquier medida que afecte la inversión que YPF se ha comprometido a realizar, no afecta solamente el patrimonio de nuestros socios [Chevron], sino que también afecta seriamente los intereses de YPF, el país y sus ciudadanos.” Por su parte, la Procuradora General de la Nación Gils Carbó, se pronunció en contra del embargo, argumentando que el perjuicio “está

[1] Por la CTA conducida por Hugo Yasky acompaña la lista de Massa Fabián Alessandrini, mano derecha de Roberto Baradel (SUTEBA). Por la CGT dirigida por Antonio Caló, Héctor Daer y Carlos West Ocampo (Sanidad), Armanodo Cavalieri (Comercio), Oscar Lecano (Luz y Fuerza) y Alberto Roberti (petroleros) [2] en La Nación, 28 de Junio de 2013 [3] Giustozzi, intendente de Almirante Brown y compañero de lista de Massa, en Infobae, 24 de Junio de 2013 [4] en Página/12, 13 de junio 2013. Por su parte, Nueva Izquierda, uno de los pedazos fragmentados de Proyecto Sur, presentó una lista separada no por diferencias ideológicas sino por no llegar a tiempo a la repartizja de cargos. [5] Estrella Roja: “Posición frente al panorama político y la situación de la izquierda”, Julio de 2011.

El presidente y CEO de YPF, Miguel Galuccio y el presidente para América Latina y África de Chevron, el iraní Alí Moshiri

[sigue en pág. 4]

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[viene de pág. 3] vinculado con la política energética y el desarrollo económico del país, así como con las finanzas públicas”. Finalmente, la Corte Suprema levantó el embargo de los activos y cuentas bancarias de Chevron, tal como habían solicitado Gils Carbó y Galuccio. En el fallo, la Corte indicó: "De conformidad con lo dictaminado por la señora Procuradora General de la Nación, se declara procedente el recurso extraordinario y se deja sin efecto la sentencia apelada". [2] No resulta llamativo que la YPF “nacional y popular ” tenga una preocupación tan sentida hacia los intereses de la empresa norteamericana, yendo a contrapelo de la pregonada “integración”

Argentina tiene un mercado interno pequeño, inconexo, disperso y pésimamente comunicado. Si bien la producción agropecuaria está fundamentalmente orientada hacia a la ex p o r ta c i ó n a l m e rca d o m u n d i a l , produciendo a gran escala y con elevada productividad del trabajo, los capitales industriales que operan en el país se caracterizan por producir en pequeña escala, confinándose, en el mejor de los casos, al abastecimiento del mercado interno. El tamaño de este mercado limita la escala de la producción, y por lo tanto, las necesidades técnicas de la misma, elevando los costos en comparación a la producción para cubrir mercados mayores, o para el mercado mundial, la cual está obligada a poner en funcionamiento una productividad del trabajo radicalmente más alta. Precisamente Chevron es uno de los capitales más concentrados del mundo en la rama de producción de hidrocarburos, cuya producción es volcada a cubrir el mercado norteamericano y una parte del mercado mundial. Es decir, una escala vastísima. Y sin embargo, el acuerdo para explorar junto a Y P F una limitada zona de los yacimientos d e Vaca Muerta (395 km cuadrados, es decir el 1,3% de la superficie total de Vaca Muerta), es un

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latinoamericana bloqueando los reclamos de Ecuador contra tamaña vejación de su población y su territorio. Algo similar sucedió en su momento con la expropiación de Techint por parte del gobierno venezolano, ante el cual intercedió el Estado Argentino. De modo que el mismo Estado que “expropió” a los “imperialistas españoles” de Repsol, es el que defiende a los “imperialistas norteamericanos” de Chevron. Es que, como hemos señalado, considerado desde el punto de vista económico el Estado es el capitalista colectivo ideal, es el Estado de los capitalistas como clase social y es, por tanto, expresión de las necesidades de acumulación del capital social global. Por esto mismo puede -debe- ir contra

los intereses de uno o varios capitales individuales (en este caso, Repsol) para garantizar las condiciones generales del proceso de acumulación, del mismo modo que puede volcar todo su aparato para la protección de un capital individual cuando esto es lo necesario, como sucede con la acérrima protección de Chevron. Ahora bien, si nos preguntamos a qué responde esta acción del Estado en defensa de los intereses de la petrolera norteamericana, podríamos dar la misma respuesta que ante la expropiación de las acciones de Repsol: “La medida responde en primer lugar a un déficit en la balanza de pagos. La Argentina se ha convertido en importador neto de gas y petróleo, esto

Mercado interno, capitales, n e g o c i o industria y ¿desarrollo? capitales redondo para la firma extranjera que con una inversión pequeña (apenas unos 1.240 millones de dólares), y utilizando equipos y técnicas obsoletas en su país de origen pero “de punta” para la Argentina, obtendrá la misma tasa de ganancia que reciben las petroleras (la misma Chevron, por ejemplo) compitiendo en el mercado mundial con una composición orgánica del capital y una escala de producción inmensamente más alta. La pregunta entonces es, ¿cómo se explica que realizando inversiones ínfimas (exploración de pozos petroleros en una región pequeña y localizada con la finalidad de incrementar algunos puntos porcentuales el mercado interno) y para las que destinará equipos que en su casa matriz son piezas de museo arrumbadas hace varias décadas [5], Chevron obtenga la misma tasa de ganancia que en su casa matriz donde produce para el mercado mundial? Es precisamente la forma de la acumulación de capital en Argentina la que permite que se obtengan estas ganancias produciendo para un mercado interno chico, con técnicas obsoletas y con una bajísima productividad del trabajo. De este modo, los

es, importa más de lo que produce. Esta situación es resultado de dos décadas de vaciamiento y desmantelamiento de YPF, consentidas y alentadas por los sucesivos gobiernos (“han exprimido hasta la última gota”, "reconocen” algo tarde)” [3] En este marco, la asociación entre YPF y Chevron para la exploración de pozos no convencionales es un intento de cubrir los magros márgenes del mercado interno. Esto se observa claramente en el régimen de promoción de inversión que se decretó para establecer el acuerdo con Chevron, donde se declara que el mismo responde a “El objetivo prioritario de la República Argentina de lograr el autoabastecimiento de hidrocarburos” [4]

que operan en el mercado mundial con altas exigencias de productividad y desarrollo de las fuerzas productivas, incrementando periódicamente la escala de su producción (nuevamente, Chevron), encuentran en países como Argentina un verdadero edén de la ganancia, donde pueden valorizarse realizando una inversión extremadamente pequeña y poniendo en funcionamiento el equipamiento que en sus casas matrices ya no pueden utilizar por obsoleto, contaminante e inseguro. Menor inversión, menor escala, menor productividad, equipamiento en desuso e… igual ganancia. Esta extraña peculiaridad hace que los capitales que invierten en los países como Argentina tengan un tamaño reducido: ingresan a la Argentina bajo la forma de un “pequeño” capital a pesar de ser los mismos capitales que operan en el mercado mundial con un tamaño mucho mayor. De este modo, la operación de estos capitales es todo lo contrario al “desarrollo”, aunque su presencia tenga el aspecto de “industrialización”, y su producción para el mercado interno de vida al “modelo” de “sustitución de importaciones”. Ingresan para obtener importantes ganancias con una disponibilidad de capital y un

equipamiento que ya no es rentable en sus casas matrices o a nivel mundial, pero que en Argentina es imposible desarrollarlo, despilfarrando trabajo social por la baja productividad, manteniendo la magra escala de la producción industrial, y reproduciendo y perpetuando el escuálido mercado interno del país y el estancamiento a largo plazo. En el caso del acuerdo entre YPF y Chevron, esto es evidente hasta para el progresismo adicto: “Es una técnica distinta (…) (extracción de los hidrocarburos de una formación rocosa poco permeable, en vez de encontrarla acumulada en una especie de bolsa o lago subterráneo, como en la explotación convencional), que requiere de tecnologías no utilizadas en Argentina masivamente.” [6] Pero ¿cómo se explica que obtengan esta ganancia? Si operan en condiciones obsoletas, con mayores costos y menor productividad, esa “ganancia” tiene que salir de algún lado, no brota del vacío. Ya que evidentemente no es generada por estos capitales, es necesario que provenga de otro lado, que haya una transferencia de valor hacia ellos. Según JIC, “este flujo surge, en parte, de la caída del salario por debajo del valor de la fuerza de trabajo (…). Pero la fuente esencial de compensación la


ESTRELLA ROJA|JULIO DE 2013|SITUACIÓN NACIONAL|5 constituye la renta diferencial de la tierra agraria pampeana (…). La asociación en la apropiación de la renta entre los terratenientes y el capital industrial concentrado en la escala requerida para competir en el mercado mundial pero que aquí opera como un capital de escala restringida, es la base sobre la que se ha levantado la especificidad actual del proceso argentino de acumulación de capital.” [7] Esta transferencia de renta hacia los capitales industriales se vehiculiza, como explica JIC, por la mediación directa o indirecta del Estado. De manera directa, a través por ejemplo de retenciones a la exportación de productos agropecuarios. Aquí, el Estado apropia una porción de renta que luego es volcada hacia los capitales industriales a través de subsidios, obras de infraestructura, préstamos con tasa de interés real negativa etc. Otra forma es la fijación de precios de los productos agrarios, por los que se ha hecho famoso el “polémico” Moreno. Estos implican una ganancia extra para el capital industrial ya que, al abaratar los productos alimenticios de la canasta básica reducen el valor de la fuerza de trabajo, de modo que los capitalistas pagan menores salarios con lo que aquella porción de renta se ha transferido hacia los capitales industriales. Pero la mediación i n d i re c ta q u e m á s s o b re s a l e actualmente es la transferencia de renta mediante la sobrevaluación de la moneda (sencillamente, una moneda que vale más de lo que debería valer). Esto implica la importación de insumos industriales a un precio reducido (se tiene una moneda que puede comprar más de lo que debería comprar), y la incrementación automática de las ganancias giradas al exterior por los capitales. Es importante tener presente que, independientemente de que la relación peso/dólar da la apariencia de una subvaluación de la moneda, hoy el peso Argentino se encuentra sobrevaluado. Prueba de esto, es la aparición de un mercado cambiario paralelo donde el peso se encuentra en una proporción mayor respecto del euro y el dólar, coincidente a la proporción en que es canjeado en cualquier plaza de cambio de cualquier país del mundo. Los impuestos a la importación no modifican este panorama, ya que a través de ellos el Estado se apropia directamente de la porción de renta que desvió de su curso inicialmente con la sobrevaluación de la moneda, y de este modo la vuelca nuevamente hacia los capitales a través de subsidios etc. Este tipo de mecanismos se ven con claridad en el “Régimen de Promoción de Inversión para la Explotación de Hidrocarburos” que decretó el gobierno para fundar el acuerdo con la petrolera norteamericana. En el mismo, se

establece que Chevron y los futuros capitales que ingresen al régimen de promoción de inversión, en el caso de que la producción supere la magnitud necesaria para abastecer el mercado interno “gozarán (…) a partir del quinto año (…) del derecho a comercializar libremente en el mercado externo el veinte por ciento (20%) de la producción de hidrocarburos líquidos y gaseosos producidos en dichos Proyectos, con una alícuota del CERO POR CIENTO (0%) de derechos de exportación”, y poco más adelante se afirma que “(…)tendrán la libre disponibilidad del CIEN POR CIENTO (100%) de las divisas provenientes de la exportación de tales hidrocarburos, en cuyo caso no estarán obligados a ingresar las divisas correspondientes a la exportación del veinte por ciento (20%)”. Por otra parte, se aclara que “en los períodos que la producción no alcanzase a cubrir las necesidades internas de abastecimiento gozaran de (...) un precio no inferior al precio de exportación de referencia.” Y por si esto fuera poco, “tendrán asimismo derecho prioritario a obtener divisas de libre disponibilidad a través del Mercado Unico y Libre de Cambios por hasta un 100% (CIEN POR CIENTO) del precio obtenido por la comercialización interna del porcentaje de hidrocarburos susceptibles de exportación (…) más el importe correspondiente, en su caso, a las compensaciones recibidas en virtud del presente artículo..” [8] Es decir que Chevron y los capitales que ingresen a este régimen con una inversión ínfima (el monto para ingresar es de 1000 millones de dólares, Chevron ingresó con una inversión de 1240 millones), podrán exportar una parte de la producción sin carga impositiva ni retenciones algunas, sin necesidad de ingresar al país las divisas obtenidas por la venta, y con la libertad y prioridad de comprar divisas en el mercado cambiario. Pero, dado que la producción será fundamentalmente para abastecer el mercado interno, se les garantiza a estos capitales un precio interno no inferior al del mercado mundial, y el monto en pesos o bte n i d o p o r l a ve nta d e l a producción, puede ser canjeado libremente por dólares al cambio oficial y girado al exterior. Es decir, el tipo de cambio sobrevaluado no solo les abarata la importación del equipamiento. Luego, al volcar su producción en el mercado interno (con un precio no inferior al del mercado mundial) tienen libertad y prioridad para canjear la moneda nacional sobrevaluada por divisas al cambio oficial, y girar estas hacia sus casas matrices o cualquier lugar del e x t e r i o r, m u l t i p l i c a n d o exponencialmente las ganancias obtenidas, lo que constituye un drenaje constante de valor. Así, el magro desembolso de capital, la escasa productividad del trabajo y la

escala limitada, se han transformado en una ganancia desmesurada que fluye hacia el exterior. Este es, precisamente, “el modelo”. Estas consideraciones nos vuelven a llevar a la discusión de las “funciones” económicas del Estado, evidenciando, tal como señalamos ante la expropiación del paquete accionario, que “la antinomia Estado presente/Estado ausente (…) es falsa. El Estado siempre interviene en la economía valiéndose de mecanismos diversos. Se juegan así, por ejemplo, distintas formas de apropiarse de la renta...” [9]. Sin ir más lejos, en los 90, la década del “estado ausente”, a través de un tipo de cambio extremadamente sobrevaluado el Estado quitaba de manos de los terratenientes grandes porciones de renta, siendo así un “instrumento de intervención en la economía” (como les gusta decir a los que posan de “heterodoxos”) que el Kirchnerismo nunca osó llevar tan lejos. Es necesario, en este sentido, combatir la idea de un supuesto Estado neutral, que asimila “estatal” con algo que es “de todos”, e “intervención del Estado” con “control popular”, olvidando que cuando hablamos de Estado se trata, en definitiva, del Estado capitalista. Concluyendo, esta es la dinámica de la que se beneficiará Chevron, además, lógicamente, de los servicios prestados por el Estado en defensa de su patrimonio. Y es este mecanismo de transferencia de renta hacia el capital industrial el que permite no sólo a Chevron, sino a los capitales concentrados en general, obtener la misma tasa de ganancia produciendo limitadamente y con pobrísima productividad para el mercado interno, que produciendo para el mercado mundial. Es decir, es este mecanismo el que dilapida enormes porciones de riqueza social en pos de perpetuar el estancamiento. En “el desarrollo” que propone el capitalismo Argentino sólo tienen lugar los capitales que operan con escala pequeña y una productividad y equipamiento totalmente superados a nivel mundial. Son, al decir de JIC, capitales normales fragmentados, capitales con un tamaño tal para competir en el mercado mundial, pero que al ingresar a países como la Argentina desprenden sólo un fragmento diminuto que pasa a operar como un “pequeño” capital. Es por lo tanto todo lo contrario al “desarrollo” y “la industrialización” de la propaganda oficial. En este “modelo de desarrollo,” los capitales “fragmentados” pueden valorizarse y acumularse sin ninguna necesidad de desarrollar las fuerzas productivas. Así, “bajo la apariencia de tratarse de un proceso nacional ordinario de desarrollo de las fuerzas productivas de la sociedad, el proceso argentino de acumulación actúa como freno a ese desarrollo.” [10]

[1]Decíamos allí: “Crecimiento cuyo techo, además, no está en la falta de energía sino en las características del capital localizado en el país (capitales normales fragmentados que pasan a operar en pequeña escala, liberados de la necesidad de ampliar la capacidad productiva). Es este un límite objetivo de la economía argentina, que consolida el estancamiento a largo plazo.” Estrella Roja: “Capitalismo serio. Capítulo: YPF”, en Prensa Estrella Roja Nro. 7, Abril de 2012 [2] “El embargo perjudica a Argentina” Página 12, 28 de marzo 2013 y “Un dictamen a favor de Chevron” Pagina 12, 28 de marzo 2013 [3] Estrella Roja: “Capitalismo serio. Capítulo: YPF”, en Prensa Estrella Roja Nro. 7, Abril de 2012

[4] Decreto 929/2013 Régimen de Promoción de Inversión para la Explotación de Hidrocarburos, capítulo I Artículo Nro 2 [5] Esto salta a la vista con lo ocurrido en Ecuador, donde a lo largo del juicio se comprobó que en Estados Unidos Chevron aplicaba para la misma época la técnica del fraking de modo distinto y con equipamientos que reducían el daño ambiental, utilizando geomembranas que protegían la fuga de elementos tóxicos etc. Según el abogado de las comunidades indígenas afectadas, hay pruebas de que ya en exploraciones de 1962 TEXACO (firma absorbida por Chevron) no utilizaba la técnica que luego implementó en Ecuador: “Ellos daban clases al mundo de cómo cuidar el medio ambiente, pero esas técnicas nunca las aplicaron el Ecuador.

Sabían qué tenían que hacer, pero privilegiaron su rentabilidad por sobre la salud de la población.” Ver: “YPF ha escogido el socio más sucio”, en http://www.anred.org [6] Página 12, 17 de julio 2013 [7] Iñigo Carrera, Juan: “Argentina: acumulación de capital, formas políticas y la determinación de la clase obrera como sujeto revolucionario”, en Razón y Revolución Nro. 14, 2005] [[8] Decreto 929/2013 Régimen de Promoción de Inversión para la Explotación de Hidrocarburos, capítulo III Artículos nro 6 y 7 [9] Estrella Roja: “Capitalismo serio. Capítulo: YPF”, op.cit. [10] Iñigo Carrera, Juan: “Argentina: acumulación de capital…”, Op.cit.

EL RASPADO DE LA OLLA PETROLERA: FRAKING E HIDROCARBUROS NO CONVENCIONALES

Lo no convencional de los hidrocarburos para los que se firmó el acuerdo de exploración entre YPF y Chevron es la forma en que se encuentran alojados bajo tierra, y por lo tanto, el método de extracción que se utiliza para llevarlos a superficie. El shale gas (el objeto de las exploraciones de Chevron) se encuentra encerrado en rocas de poca permeabilidad ubicadas por lo general entre 400 y 5.000 metros bajo tierra, disperso en pequeñas burbujas. Por este motivo, para extraerlos hay que romper las rocas que lo contienen. Una vez alcanzada con un pozo vertical la capa de rocas donde se encuentran dispersos los hidrocarburos, se hace una perforación horizontal con una longitud de más de un kilómetro. A lo largo de esta perforación se realizan pequeñas explosiones “controladas” para que las rocas se fisuren, y luego se inyectan entre 10.000 y 30.000 metros cúbicos de agua, arena y un cóctel de químicos, a una presión altísima, para fracturar las rocas y que de este modo se libere el gas y el petróleo. Por último, los hidrocarburos suben a la superficie junto al agua y la mezcla de químicos inyectados, de los que son separados posteriormente. El cóctel de químicos que se inyecta a presión junto al agua y la arena es mantenido por las empresas bajo secreto, utilizando como excusa las leyes de patente. Según diversos informes [1] se emplean 750 compuestos químicos, de los que 650 son cancerígenos o contaminantes para el medio ambiente. Por otra parte, según The Endocrine Disruption Exchange, de las sustancias que fueron identificadas (aproximadamente la mitad) el 25% puede causar cáncer y mutaciones, el 37% puede afectar al sistema endocrino, más del 50% pueden causar daños al sistema nervioso y el 40% provocan alergias. Ahora bien, cuál es el destino de esos 30.000 metros cúbicos de agua tóxica mezclada con químicos, luego de que retornan a la superficie, es algo que nadie parece saber. Fajardo, abogado de las comunidades indígenas de Ecuador afectadas por Chevron, da algunas pistas: “Esa agua de formación debía reinyectarse al subsuelo para evitar contaminación, pero Chevron la arrojaba a los ríos de la amazonia. Más de 60.000 millones de litros de agua contaminada. (...) Chevron derramó petróleo durante 26 años. Perforó 356 pozos petroleros. En cada pozo realizó de tres a cinco piletas, se comprobó la existencia de 918 piletas abandonadas con desechos tóxicos. En ninguna pileta colocó geomembranas para evitar que haya filtraciones. Todas las piletas derramaban hacia el subsuelo y contaminaban el agua subterránea (...). Fueron afectados de manera directa ocho pueblos indígenas. Dos pueblos indígenas se extinguieron por el accionar de Chevron. En la zona también vivían y viven colonos. Actualmente habitan esa región unas 200 mil personas. Afectados directos, 100 mil personas. Y en la zona más crítica son 30.000 personas, pueblos indígenas y campesinos (...). Se han confirmado índices de abortos espontáneos tres veces más altos que los del resto de Ecuador. El triple y cuádruple de casos de cáncer y leucemias. (…) Los cuatro cantones donde operó Chevron están hoy entre las diez ciudades más pobres de Ecuador. Nadie puede explicar cómo la región de donde se extrajo tanta riqueza tiene las peores estadísticas de pobreza.” [2] [1] Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, en http://democrats.energycommerce.house.gov/; The Endocrine Disruption Exchange en http://www.endocrinedisruption.com [2] “YPF ha escogido el socio más sucio”, en http://www.anred.org

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6|ESTRELLA ROJA|JULIO DE 2013|SITUACIÓN NACIONAL

criminalización

MORBO y represión

CONSIDERACIONES A PROPÓSITO DEL

CRIMEN SOCIAL DE CASTELAR “Hay muchas maneras de matar. Pueden meterte un cuchillo en el vientre. Quitarte el pan. No curarte de una enfermedad. Meterte en una mala vivienda. Empujarte hasta el suicidio. Torturarte hasta la muerte por medio del trabajo. Llevarte a la guerra, etc. Sólo pocas de estas cosas están prohibidas en Nuestro Estado.” Bertolt Brecht A casi un año y medio de la masacre de Once, la "revolución ferroviaria" que prometiera el Gobierno Nacional, encarnado en la persona de Florencio Randazzo, nos deleita con la proyección de imágenes aún latentes en nuestras pupilas. La farsa de la tragedia, como quien dice. Sal en la herida o nafta al fuego. Cualquier metáfora se queda corta. El ferrocarril Sarmiento, el más utilizado en la CABA y Gran Buenos Aires (trasladada diariamente a millones de laburantes) es también el encargado de transportar el abandono y la desidia estatal, que el 13 de junio provocó un nuevo desastre que le costó la vida al menos a 3 trabajadores, quienes encontraron la muerte "en tránsito" hacia sus lugares de trabajo. A esto se sumaron más de 200 heridos de desigual gravedad. Ante este nuevo horror es fundamental comprender que viajamos como ganado en transportes de la muerte porque lo que allí se transporta no es de gran valor, nuestra fuerza de trabajo es barata. A aquellos que compran el discurso “desarrollista” del kirchnerismo (perdonándole a Frondizi la entrega de la educación y el petróleo) les decimos que nuestra fuerza de trabajo es barata porque produce cada vez menos valor. Si hubiese un crecimiento de las fuerzas productivas el transporte sería una inversión razonable para que los trabajadores no lleguen cansados y heridos a la empresa y produzcan más. Pero semejante desembolso no es rentable, porque la "recuperación" post 2002 es un invernadero de soja, minería y pesca. Ese es el “modelo” real, más allá del cacareo kirchnerista y las concesiones ideológicas que le hagan algunas corrientes. No hay "crecimiento con inclusión" porque no es necesaria la "inclusión" ni cuestionarse por qué amplias capas de la población no consiguen buenos empleos o por qué los salarios no superan el nivel de 2001. Con el correr de las horas de la fatal jornada, los canallas oficialistas comenzaron nuevamente su opereta de saltimbanquis. Apelando nuevamente al mito del "error humano" para deslindarse de lo sucedido, acusaron al motorman y a otros laburantes ferroviarios que se encontraban "demorados e incomunicados", repitiendo la operación que Cirigliano, Schiavi y sus socios ensayaron en la oportunidad anterior. Ahora bien, ni el "error humano" más absurdo y grosero podría tapar el hecho de que si todo se encuentra en estado deplorable, lo más factible es que se rompa, que falle y vuelva a generar este tipo de "accidentes". Volvió también a ensayarse el gastadísimo recurso de arrojar un manto de sospecha sobre los delegados combativos del gremio. Tal opereta macartista ya no puede sonar creíble ni siquiera al más devoto fanático del "modelo"... Y de entre estos, los que repiten esa difamación sin fundamentos son “piantavotos” que trabajan para "la corpo" (como D'Elía) que necesitan aferrarse a un credo para no caer en la desazón que produce la comprobación material (fierros, rieles, muertos contantes y sonantes) de que han estado sosteniendo la continuidad del saqueo y vaciamiento del sistema ferroviario argentino. Los que no cometieron ningún "error humano" son los concesionarios, quienes al amparo de los diferentes gobiernos (Menem, De la Rúa, Duhalde, Néstor, Cristina...) se robaron hasta los tornillos mientras recibían cuantiosos subsidios del Estado. El cálculo y la avaricia propia de la

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empresa capitalista no admiten el más mínimo margen de "error humano" cuando se trata de ganancias. Tras la masacre de Once, hace un año y medio atrás, el gobierno procedió a “reestatizar” el Sarmiento… el resultado fue el mismo vaciamiento que venía sufriendo el ramal ferroviario, con ribetes tragicómicos tales como que el mismo Estado contrata, desde aquel momento, los servicios técnicos de Cirigliano, el antiguo concesionario. Los trabajadores ferroviarios de la lista Bordó denunciaron esta situación, así como también la falsedad de las declaraciones de Randazzo sobre las inversiones que se estaban llevando a cabo. “La vida” no “es así”, contrariamente a lo que dice la presidente. Esto sucede porque existe una organización mafiosa, encabezada por el gobierno, que se llena de dinero mientras los trabajadores ponen sus vidas. Pero, para los acólitos del régimen, no hay caso. Somos todos idiotas. En su "guerra de relatos" todo existe en el plano del discurso, como si el discurso pudiera moldear completamente la materia: los fierros retorcidos de los trenes, los rieles, vagones y frenos de un sistema ferroviario "atado con alambre" de cabo a rabo, estación por estación. Como si el laburante que se sube al tren todas las mañanas fuera, por laburante, estúpido. Tan iluso e ingenuo, tan crédulo de Clarín como para no darse cuenta que el tren de la "revolución ferroviaria" cambió, que es una maravilla, que viaja colgado, hacinado y en condiciones deplorables porque el monopolio le hizo creer eso, que no es más ni menos que realidad virtual. Esta actitud de ideologización berreta de la realidad concreta se aplica a muchas otras esferas del quehacer gubernamental. Un afiche del Nestornauta, “nunca menos” y a otra cosa... total… el capitalismo de amigos en serio marcha sobre rieles (otros rieles, no los del Sarmiento). Olvidan que la ideología tiene su base inescindible en lo material: cuando lo material concreto los desmiente, cuando el horror aflora por entre las grietas del discurso, se horrorizan también... pero no se salvan del ridículo. Lástima que hablamos de muertos concretos, de millones de dólares en subsidios, también concretos, deglutidos por empresarios "amigos del modelo", de funcionarios concretos responsables del vaciamiento ferroviario. Llama la atención que no caigan en la cuenta que los mencionados recursos discursivos son insuficientes ante el desborde de la realidad: el "principio INDEC" no es aplicable a todo. El momento en el que este déjà vu se les cae encima no podía ser menos propicio: con la campaña electoral en ciernes, el rutilante Randazzo ha quedado, de un día para el otro, enterrado hasta el cuello en la misma ciénaga que sus antecesores Schiavi y Jaime. Ni lerdo ni perezoso, Scioli corrió al hospital de Haedo a "dar una mano" para pintar de rosa otra oscura mancha en "el modelo" y lanzó, sin más, una nueva muestra de sumisión ante La Jefa. El morbo no tiene límites en los afiebrados cerebros de los funcionarios y de los otros figurones del "club de amigos de la democracia, las instituciones y el consenso". Es claro como el agua: este epílogo del crimen social de Once precipitó la largada de la carrera electoral. Al manoseo descarado de lo sucedido en abril en La Plata (recuérdese que todavía se están peleando por el número de muertos, como si se tratase de caramelos) se suma esto. Oficialismo y oposición, "la corpo" y "el modelo" están sentados sobre una olla que va sumando presión. Los figurones de todos los bandos debaten miserablemente por una banca parlamentaria, una tajada mayor o menor, un lobby de acá o un lobby de allá. Adentro de la olla se va cociendo, sin prisa pero sin pausa, la bronca y la indignación de los que siempre ponemos los muertos: los trabajadores. Aquellos que sin ser unos arribistas o unos derechistas aún sostienen al gobierno les preguntamos ¿CUÁNTOS CACHETAZOS MÁS DE LA REALIDAD PIENSAN RECIBIR SIN CUESTIONARSE EL RESULTADO DE LA POLÍTICA DE ESTE GOBIERNO QUE YA LLEVA 10 AÑOS?

de la protesta En el transcurso de pocas semanas tres casos volvieron a p o n e r s o b re l a m e s a l o s mecanismos de los que echa mano el gobierno para “regular” la conflictividad social. Tres casos sin vinculación aparente pero que sumados a otros tantos articulan una sostenida política de criminalización y represión de la protesta. El discurso que acompaña esta política, donde los reclamos son

Uno

El 5 de mayo la agencia de comunicación alternativa Rodolfo Walsh denunció que durante más de diez años tuvo infiltrado entre sus miembros un oficial de Inteligencia de la Policía Federal [1]. El oficial Alejandro Balbuena ingresó a la agencia bajo el gobierno de Duhalde, en 2002, y se mantuvo efectuando actividades de espionaje hasta la actualidad, durante una década de gobierno kirchnerista. Desde su lugar en la agencia, dedicada a la cobertura de procesos de lucha, campañas y actividades políticas, tuvo a su vez acceso a cantidad de organizaciones. Tras la denuncia, la ministra de seguridad Nilda Garré ordenó el pase a disponibilidad de Balbuena y la apertura de un

Dos

El 14 de mayo policías de civil detuvieron a cinco delegados de la junta interna de ATEEducación en La Plata. Fue al término de una reunión que mantenían con la Dirección General de Escuelas por el reclamo de indemnizaciones a trabajadores afectados por la reciente inundación. Los delegados, que fueron amenazados por la policía durante el operativo, fueron liberados tras un paro y movilización convocados por el gremio al día siguiente. La detención fue ordenada por el juez César Melazo en el marco de una causa iniciada por la propia titular de Educación Nora de Lucía- que involucra, bajo la carátula de “coacción agravada”, a seis trabajadores y delegados de ATE por la toma de la sede central de la Dirección General de Cultura y Educación en octubre del año pasado. Esta medida de fuerza se había dado en el marco de un plan de lucha que frenó un recorte salarial del 16% y el despido de 144 trabajadores que pretendía aplicar el oficialismo en la Provincia de Buenos Aires. El gobierno provincial justificó el operativo: “Cometieron hechos criminales” argumentó de Lucía [3].

ridiculizados y las medidas de fuerza estigmatizadas, pretende que no hay ya lugar para la lucha. Convertida en un acto de ex t o rs i ó n ( c u a n d o n o d e desestabilización), la protesta se convierte en delito. La respuesta del Estado, invariablemente, apela al accionar del poder judicial y las fuerzas represivas, sean estas estatales o paraestatales.

sumario administrativo y requirió un informe a la Policía Federal sobre las tareas que éste desempeñaba a fin de establecer si estaban o no comprendidas dentro de las funciones asignadas a la fuerza por la ley de Inteligencia [2]. El gobierno no necesita ningún informe para saber qué es lo que hacía Balbuena, porque es él mismo el que durante diez años hizo uso de sus “servicios”. Todos los intentos p o r d e s e nte n d e rs e d e s u responsabilidad directa sobre el accionar de las fuerzas de seguridad son, sencillamente, una burla. En definitiva, lo que este caso demuestra -del mismo modo que el célebre Proyecto Xes que el gobierno espía a militantes y organizaciones, ya sea dentro o fuera de la legalidad.

Tres Con apenas un mes de distancia se produjeron dos nuevas muertes (y van...) producto de la encarnizada represión dirigida contra la comunidad Qom que lucha por sus tierras en Chaco y Formosa. El 22 de mayo Florentín Díaz murió como consecuencia del violento desalojo de la ruta provincial 95 por parte de fuerzas policiales, en la localidad chaqueña de Castelli [4]. El 30 de junio por la tarde Maximiliano Pelayo, de 22 años de edad, fue fusilado por la espalda por dos policías que le dispararon a quemarropa con sus armas reglamentarias, en la localidad chaqueña de Fontana [5].

[1] Agencia Walsh, “El kirchnerismo lo infiltró en la Agencia Walsh durante diez años”, en www.agenciawalsh.org, 5 de Mayo de 2013 [2] “Un agente acusado de espionaje ilegal”, en Página/12 5 de Mayo de 2013 [3] “Liberaron a los cinco delegados” en Página/12, 16 de mayo de 2013 [4] “Un integrante de la comunidad qom murió en medio de una violenta represión en Chaco”, en Clarin, 22 de Mayo de 2013 [5] “Matan a un joven qom en el barrio Cacique Pelayo de Fontana”, en Portal SoloChaco.com, 1° de Julio de 2013


ESTRELLA ROJA|JULIO DE 2013|7

Situación Internacional

¿ensayo general? Una nueva ola de manifestaciones de carácter masivo y difuso emerge a nivel mundial. Por primera vez, un rebote del fenómeno "indignados" tiene lugar en América Latina, impactando de manera certera en el gobierno "ejemplo" de la región: el "responsable y pujante" gobierno del PT brasileño, encabezado por Dilma Roussef. Propios y extraños han coincidido en manifestar "sorpresa y asombro" a raíz de las manifestaciones en un país que se jacta de haber logrado en los últimos 10 años reducir la brecha entre ricos y pobres, sostener un crecimiento económico e industrial de manera estable, firme y con el beneplácito de los grandes capitalistas. Un gobierno con amplios consensos, "por arriba y por abajo", enfrenta de repente 15 días de protestas masivas, confrontación callejera entre manifestantes y policías y persistencia en no abandonar las calles...y presuntamente todo ha tenido su origen en un reclamo por el aumento del transporte público y en la denuncia del derroche del gasto público con ocasión de los preparativos para el Mundial de fútbol. Como mínimo, es descabellado y pobre en términos explicativos un ordenamiento causal de semejante linealidad que se proponga explicar el fenómeno. El marasmo humanitario de una estructura social heredera del esclavismo, con segregación racial, de clase y un narcotráfico omnipotente, coronados por la presencia de la Policía Militar -profusamente tratada como "el huevo de la serpiente" en tantos y tan buenos filmes brasileños- no pueden ser eludidos en el análisis, por más que las manifestaciones estén lideradas por una "nueva clase media". Claro está que una explosión popular de estas magnitudes puede llevarse puesto todos los indicadores del PBI.

Lo paradójico es que las movilizaciones en Brasil se parecen más a las movilizaciones que han inundado Madrid, en su momento, Nueva York o, más recientemente, Suecia, que a las suscitadas en Bolivia en el último mes y medio. Cierto es también que de los "indignados" de Libia, Egipto, Túnez y/o Siria, según el caso, surgieron útiles mascarones de proa usufructuados por el imperialismo para apuntalar su posición mediante la guerra y la imposición de nuevos viejos socios al mando. Un nuevo patrón de conducta del imperialismo ha comenzado a sintetizarse en base a las movilizaciones "primaverales" en Medio Oriente: el "modus operandi" del humanitario Obama consiste en montarse sobre sentidas y legítimas demandas democráticas, arrojar más nafta al fuego ante la represión de los gobiernos tiránicos de los Khaddafi, Al-Assad, Mubarak, suscitar el cataclismo, la incertidumbre y -de ser necesario- la guerra civil para recomponer su dominio, apuntalarlo allí donde flaqueara, o avanzar allí donde se hallara en una posición de retroceso (Siria). La democracia y los derechos humanos son, otra vez, una excusa. Las manifestaciones que se han reanudado en Egipto a un año de haberse consagrado el nuevo gobierno -una coalición encabezada por el islamismo "moderado" y (circunstancialmente) proyanqui- dan cuenta de lo expresado: las movilizaciones populares, en este caso y en la mayoría de los aludidos en estas líneas, no terminan de cuajar en una opción de poder que pase de condicionar y en todo caso ejercer un veto "democrático" a la constante vejación de sus aspiraciones. Ningún pueblo movilizado de manera independiente y exigiendo al Estado las cosas que debe exigirle, e incluso planteándose

objetivos que, aunque difusos o poco claros, planteen una virtual superación del capitalismo (siquiera sea moral, "ética", como plantean los indignados en su espontaneísmo ciberactivista) constituye para nosotros un "favor a la derecha", un "lavado de cara" al imperialismo. En absoluto. Sucede que, dada la ingenuidad reinante, el imperialismo opera efectivamente sobre estas fuerzas democráticas que abren sin más la caja de Pandora y, ora las apuntala para que jueguen en favor de sus intereses (Medio Oriente), ora las infiltra y desvía de su cauce a partir de la represión, caso España u Occupy Wall Street, haciendo pie sobre la escasa y deficiente experiencia de organización popular independiente que está a la base de los movimientos más típicamente occidentales. Pretendemos señalar una diferencia entre los casos de Bolivia, por mencionar un ejemplo, y los países más decididamente occidentales, con una indignación más "civilizada", simpática, cool, encabezada por la máscara de "V", Anonymous y sucedáneos: en lugares con una tradición de lucha y organización más arraigada y desarrollada, se observan movimientos que, si bien son más acotados, son mucho más precisos y claros en sus objetivos, que tienden a ser programáticos. Otro cantar, como se ha dicho, son los híbridos que se suscitan en el polvorín ardiente que es Medio Oriente. Nótese que Egipto es, con mucho, el caso más "occidental" de todos los de la Primavera Árabe (Turquía comienza a recorrer un camino similar, aunque de inciertas derivaciones). Si alguien encuentra un referente "izquierdista" o siquiera democráticoprogresista entronizado por las masas en Libia, Túnez o Siria, puede que se trate de un hallazgo científico o paleontológico sin precedentes.

El “viejo” problema de la dirección política Evidentemente existe un profundo desgarramiento en las democracias quaoccidentales, que abre un sinfín de posibilidades, pone en jaque y condiciona no sólo gobiernos locales, sino que redefine alineamientos y balances de poder a nivel mundial. Los componentes de esta grieta de legitimidad que se ha abierto en los capitalismos decadentes de centro y periferia, exceden sin embargo el patrón de la determinación económica: lo estrictamente político comienza a ser -de manera errática- puesto en cuestión mediante simbolismos varios. Es más que evidente que la crisis mundial está pariendo un cambio de época, que a este capitalismo donde los fósiles se muestran todavía ágiles y saludables le está llegando la hora de su propia crítica material, devastadora. En este sentido, un análisis que se pretenda marxista no puede eludir la potencialidad que de manera disímil encarna en movimientos de esta índole, pero, a su vez, debe ser lo suficientemente responsable y evitar el encantamiento de los cantos de sirena: la fase actual de movilizaciones ha de ser derrotada, el margen es aún amplio para reprimir y a s i m i l a r. N o p u e d e t r i u n fa r s i n o parcialmente, y aún así serían fácilmente absorbibles por los regímenes de la democracia burguesa en sus distintas variantes. Es este un momento histórico de ruptura, no quedan dudas, pero las generaciones actuales que salen a luchar, al

menos en Occidente, parecen vivir un sueño amnésico: no han sacado todavía las debidas conclusiones a partir de un análisis certero de las tradiciones de lucha sobre las cuales se erige su plataforma actual. Esta situación da cuenta de la profundidad del triunfo del capitalismo en su variante neoliberal -carpe diem constante cuya contracara "izquierdista" es el autonomismo, claramente hegemónico en la etapa actual- y la derrota profunda en que hemos caído todas las expresiones de izquierda revolucionaria a partir de los años '70, momento en que se cierra el ciclo ascendente de las luchas de liberación y las "nuevas izquierdas" tercermundistas. A partir de aquí se impone el neoliberalismo a escala planetaria y comienza a tomar forma la implosión de los socialismos realmente existentes. La mencionada derrota tiene vastas implicancias culturales: el "no te metas" no es sólo un espécimen autóctono. Es la síntesis a la que arriba el triunfo del capitalismo neoliberal. Hay en la expresión tanta propagación de ideología dominante, con su invitación al consumo individual, como amenaza latente de terror físico. En ninguna de las masivas movilizaciones, de Brasil a Turquía, pasando por Wall Street, Suecia o Madrid -ya establecimos que Medio Oriente constituye un fenómeno distinto, con más especificidades propias que similitudes con Occidente- está planteado un cambio radical de modo de producción, una

transformación revolucionaria de la estructura social que oprime a la humanidad a diario. Y es lógico que así sea. La actitud que los revolucionarios debemos tomar frente a estos fenómenos de masas debe s e r, n e c e s a r i a m e n t e , c r í t i c a : fetichizaríamos si no cualquier movilización por su carácter masivo, y veríamos inminentes insurrecciones triunfantes, masas socialistas decididas y profundas revoluciones en marcha allí donde no existe más que la pequeña chispa de un ensayo general que comienza a despuntar después de largas décadas en la oscuridad. En este punto, creemos que la crítica material sólo puede ser realizada mediante la organización a nivel mundial de estos movimientos -la posibilidad de coordinación existe y ha sido probada- y el trabajo paciente en los distintos ámbitos a fin de derrotar los argumentos fetichistas por izquierda y por derecha: esto es, tanto los que ven al proletariado revolucionario con i-phone y vestido de "V" planteando que hay que autogestionarse el futuro (?!) como aquellos que insisten en la no-necesidad de la organización política duradera en el tiempo y reclaman "participación". Por los dos caminos se llegará a derrotas estrepitosas. No maduran aún las condiciones subjetivas, debido al enorme retroceso ideológico que acompañó a aquella derrota. De manera tal que, si es que aún existe una izquierda revolucionaria, debería formarse para acompañar estos

procesos sin concesión alguna a las tendencias que hoy por hoy se mantienen como hegemónicas hacia adentro de los movimientos, y cuyas limitaciones reconoce cualquiera que se haya dedicado a estudiar los casos del neozapatismo o incluso nuestro 2001. En ese sentido, creemos que el antiguo Tercer Mundo tiene bastante que enseñarle a la vieja Europa, y no al revés. L a s c o n c l u s i o n e s q u e e s ta m o s empezando a sacar a la luz de lo sucedido en nuestro continente en la última década nos permiten aventurar que, en los países más avanzados, será difícil que los acontecimientos se desplieguen en una dirección revolucionaria, al menos en lo inmediato. Sin embargo, es imperiosamente necesario luchar por la redefinición de esos movimientos y orientarlos en la etapa subsiguiente, cuando llegue el turno a las conclusiones de la derrota, algo que no está siendo debidamente llevado a cabo en nuestra realidad autóctona. Sea cual sea el resultado inmediato, estos movimientos son todavía asimilables por los regímenes burgueses existentes, dado que en ninguno de ellos asoma siquiera el esbozo de la necesidad de construir una herramienta política que vehiculice la toma del poder y de efectivo cauce a una verdadera revolución, cuyo carácter no puede ser sino socialista. El problema continúa sien do de dirección política.

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8|ESTRELLA ROJA|JULIO DE 2013

Estudiantil

Qué es la

¿ “Reforma Universitaria”?

¿Puede usted decirnos lo que fue la Reforma Universitaria? «Fue, es el movimiento de juventud más rico y germinativo de América latina, desde su emancipación política. Entronca con ella. Sin duda, como se ha dicho tantas veces para filiarlo, tuvo en sus comienzos un contorno pequeñoburgués. ¿Y qué? Lo importante es que ha sido una cosa fluente y viva. Hay grandes ríos que comienzan en un ojo de agua. «La Reforma comenzó siendo una discusión en torno a la penuria docente de unos cuantos maestros pintorescos, pedantes y dogmáticos, que cobraban remontada expresión en la Universidad colonial de Córdoba. En la Universidad de 1918 atizaba el fuego un fraile. En la

de 1936, la Sección Especial de la Policía de Buenos Aires, la "okrana" argentina. «El estudiante de 1919 se ha tornado para el Estado en problema de policía. No interviene para solucionarlo el Ministro de Instrucción Pública, sino el de Interior. Es ya, para quienes orientan la instrucción, ante todo, problema de policía, y de policía especial. En la "cuestión" universitaria hay un elemento nuevo: la Ley de Residencia 4.144. Y o t ro má s : la f in a n za internacional. Jueces, policías y banqueros señorean la Universidad Plutócrata de 1936, cuya penuria sigue siendo la misma de 1918. Acaso ahora más "tóxica" que antes.

Como todos los años, quienes militamos en la Universidad nos encontramos frente a un nuevo aniversario de la Reforma Universitaria de 1918. En esta oportunidad celebramos su cumpleaños número noventa y cinco. Decimos celebramos porque reivindicamos un movimiento de avanzada que desde las calles de Córdoba impactó decisivamente en toda Latinoamérica. Así, la Reforma fue objeto de diversas reivindicaciones, e interpretaciones, que construyeron un arco amplio de "reformistas". La versión más a la izquierda repitió una y otra vez que no era posible la Reforma Universitaria sin la Reforma Social. Pero esto lejos de ser un renunciamiento a militar en la Universidad hasta tanto no se transformara la sociedad de raíz, sirvió en la mayoría de los casos para conectar más a la Universidad con la sociedad, impulsando el socialismo en sus aulas y motorizando en las calles esos esfuerzos. De este modo, la Reforma se convirtió en un hecho de avanzada como lo reconocieron, entre otros, los dirigentes parisinos del mayo francés medio siglo después. Asimismo, la Reforma devino un terreno de disputas. Una peregrinación a sus fuentes nos daría cuenta de esta situación. No obstante, el presente nos otorga nuevas indicaciones sobre ello. Como ejemplo palmario podemos señalar el reciente discurso presidencial frente al cuarto centenario de la casa que la vio nacer, la Universidad Nacional de Córdoba. Cristina Fernández de Kirchner “explicó” la Reforma. Aunque parezca insólito, una presidente que

... lo que alcanzó, o no pudo ser? «La Reforma fue todo lo que pudo ser. No pudo ser más de lo que fue, en drama y actores. ¡Dio de sí, todo! Dio pronto con sus límites infranqueables. Y realizó un magnífico descubrimiento. Esto solo la salvaría: al descubrir la raíz de su vaciedad y de su infecundidad notoria, dio con este hallazgo: "Reforma Universitaria" es lo mismo que "reforma social". «Sin reforma social no puede haber Reforma Universitaria. En la memorable lucha, la Universidad fue para la juventud una especie de microcosmos social. Descubrió el problema social. Y l i ga d o a s u d ra m át i co destino. Bien pronto advirtió

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que Estado, Sociedad, Universidad, se alimentaban de la misma amarga raíz. Y los mismos comandos. Las mismas manos manejando los mismos compases. Lo que empezó como defensa contra la toxicidad de los malos maestros y afán oscuro y torpe de "reformar" el "sistema educacional" que los "hacía posibles", se convirtió al cabo en proceso al sistema social, que es de donde arranca la dogmática, la regresión y la penuria de la Universidad de entonces, y más visiblemente aún, de la de ahora. «Ese sentido tienen las vicisitudes del movimiento reformista, que ha dado sus límites y los ha rebasado, también.

Los guardias de asalto del capitalismo y los cuadros del Ejército custodian la Universidad donde la ciencia se empobrece y la pobreza espiritual cobra rango. «Pero la juventud va adquiriendo merced a este movimiento fluente y vivo mayor conciencia de su destino, y escoge mejor los medios de realizarse. Aquel movimiento pequeño-burgués y romántico de 1918 es hoy un movimiento social caudaloso y profundo. Está ganando el mundo j u ve n i l , p u e s h o y l a j u ve nt u d comprende bien que no puede haber reforma educacional "a fondo" sino con reforma social también de fondo.

viene de un movimiento que despotricó hasta el cansancio contra ésta y, más relevante aún, que es la cabeza de un gobierno antireformista en su puesta en marcha de la política universitaria, terminó aplaudiéndola. Estos nos obliga a quienes reivindicamos la Reforma desde siempre a entrar en la disputa. Entonces, nuevamente, ¿qué fue, qué enseñanza nos dejó? Responder esta pregunta con detalle, como se merece, nos demandaría un estudio prolongado. Sin embargo, al margen de una tarea de elucidación ambiciosa que debe encarar de modo desafiante el movimiento estudiantil de izquierda actual, vale la pena aclarar algo que debería ser la premisa fundamental de este trabajo: la Reforma fue, ante todo y sobre todo, una determinación a la lucha. Los estudiantes cordobeses entrevieron que a la espera de una respuesta, que no llegaba y que cuando lo hizo tergiversó sus demandas, nada lograrían. En ese sentido, se dispuso a luchar apelando a la acción directa, ¡y de qué modo! En fin, como homenaje y como reflexión hacemos llegar a nuestros lectores este reportaje [1] a Deodoro Roca, el autor del Manifiesto Liminar. Al igual que éste, no sabemos lo que será la Reforma en la Universidad. Será lo que podamos hacer con ella, y este es un camino abierto. ¡No lo olvidemos! [1] Respuesta de Deodoro Roca a la encuesta que él mismo promovió desde su periódico Flecha, con motivo de cumplirse dieciocho años de la Reforma. Apareció en el núm. 14, del 15 de junio de 1936.

... lo que es? «Fue un camino provinciano que "iba" a dar un maestro. Buscando un maestro ilusorio se dio con un mundo. Eso "es" la Reforma: enlace vital de lo universitario con lo político, camino y peripecia dramática de la juventud continental, que conducen a un nuevo orden social. Antes que nosotros lo adivinaron ya en 1918 nuestros adversarios. El "puro" universitario -se dan todavía algunos, mediocres y canijos- es una cosa monstruosa. Todo esto es más visible en nuestras universidades organizadas no en torno de los más aptos sino de los más "próximos".

... lo que será?

¿...?»


ESTRELLA ROJA|JULIO DE 2013|ESTUDIANTIL|9

Reformas por aquí,

reformas por allá el último grito de la moda educativa LA NUEVA-VIEJA POLÍTICA EDUCATIVA A pesar de sus esfuerzos discursivos, de los intentos de apropiación de las banderas históricas del movimiento estudiantil, y sobre todo, de su resignificación, la universidad que propone el gobierno nacional no es una universidad más autónoma, ni más gratuita, ni más cogobernada. Dado el desfinanciamiento o el financiamiento orientado, cursamos y trabajamos en pésimas condiciones, la precarización laboral se agudiza (gran porcentaje de docentes interinos y ad honorem, cesantías), los recortes y bajas de materias y cátedras aumentan, las becas ganadas con la lucha estudiantil son eliminadas, y “el último grito” de la moda educativa se impone: reformas de planes de estudio atendiendo a los requerimientos de los ministerios, los colegios profesionales, la LES, la LEN, la CONEAU y claro, del mercado, para lograr la acreditación. En la Facultad de Ciencias Sociales se vienen dando procesos de reformas de los planes de estudios. Y, si bien cada carrera tiene sus particularidades, no hay que entenderlos aisladamente sino como parte de un plan de reformas en todas las carreras según los lineamientos del Ministerio de Educación de la Nación. En Trabajo Social se dio un proceso antidemocrático, donde se votó el plan de estudios d e e s p a l d a a l o s e st u d i a nte s . P ro c e s o a nt i d e m o c rát i co q u e p o s i b i l i tó a q u e l l o fundamental: una reforma regresiva que significó un dócil acomodamiento por parte de esta carrera a los lineamientos del Ministerio de Desarrollo Social. Comunicación, Ciencia Política y Sociología se encuentran hoy en situaciones similares. Se vuelve necesario no aislar los procesos de reforma dando un debate intenso sobre qué significa estudiar Ciencias Sociales y cuáles son las intenciones que hay detrás de cada reforma. A su vez, la experiencia de Trabajo Social nos dio algunas lecciones de cómo afrontar estas situaciones, qué errores hemos cometido y nos muestra estrategias y bajezas de nuestros enemigos. En Sociología: La Contra-Reforma El proceso de reforma en Sociología a través de ciertos rodeos barnizados de progresismo se avanza sobre los planes de estudios vigentes (de profesorado y de licienciatura) que a pesar de sus limitaciones representan conquistas y resultados de la resistencia de estudiantes y docentes por una Sociología crítica y plural, con un lugar importante para el pensamiento de izquierda, y opuesta a las políticas neoliberales en educación. La propuesta se plantea desde la dirección de la Carrera (Daroqui-Docentes por el Cambio -La Juntada). La propuesta es reformar (aunque insistan en que no es una reforma sino una creación) la estructura actual del profesorado para convertirlo en una nueva carrera universitaria, no ya un posttítulo. La “propuesta” busca adaptar nuestros planes de estudios y títulos a la normativa nacional, busca adecuar la carrera a los lineamientos de las neoliberales LES y LEN, y así lograr la acreditación. De este modo, la “propuesta” se convierte en una Contra-Reforma. Comunicación: El supuesto nuevo contexto de la Ley de Servicios Audiovisuales. Bajo el argumento d e q u e e s n e c e s a r i o “ fo r m a r ” n u e v o s comunicadores sociales frente al escenario de “democratización de los medios de comunicación”, la Dirección de la Carrera, (conformada por NEXO,

agrupación de docentes y graduados, a la cual pertenece Glenn Postolski actual directo de la carrera de Comunicación Social) presenta el proyecto de Reforma del Plan de Estudios. Recordemos que la Ley de Servicios Audiovisuales nació como una consigna política cuya expresión venía a representar una cruzada contra los monopolios Como si ésta fuera una anomalía que escapa impacientemente de la estructura económica y de una política que favorece la concentración de capital. Como si los medios de comunicación (herramienta central en la construcción de hegemonía) existieran libremente por fuera de las reglas de la economía. Este relato da cuenta, una vez más, de la política sin historia del kirchnerismo, “preocupado” por la democratización había alentado y beneficiado a los monopolios sistemáticamente [1]. Por su parte, el famoso artículo del 33% “para organizaciones sin fines de lucro” fue uno de los caballitos de batalla del kirchnerismo y significó el apoyo de la ley por parte de diversas organizaciones y medios de comunicación alternativos y comunitarios. Sin embargo, a cuatro años de la sanción de la misma es claro que no hay lugar en el espectro radiofónico y televisivo y que las condiciones exigidas son imposibles de cumplir para la mayoría de ellos. Ciencia Política: por más y mejores funcionarios del Estado. Lo que existe hoy como carrera de Ciencia Política y lo que vienen a proponernos desde diferentes espacios, como el kirchnerismo (Vamos Sociales) responden a una misma lógica. El kirchnerismo fue muy sincero en el documento de su “Espacio Abierto”, mostrando que lo que buscan generar son cuadros técnicos para lo que ellos llaman “nuevo Estado que surge del 2003 de la mano de Néstor Kirchner”; nos hablan de que éste “adolece aún de funcionarios capaces de construir y gestionar políticas”. Y no es un hecho menor teniendo en cuenta que la Ley de Medios o la Reforma Electoral la han redactado Lettieri y Abal Medina, ambos titulares de cátedras de nuestra facultad. No sólo hacen gala de una concepción por lo menos limitada de Estado sino que limitan el accionar del politólogo a las instituciones y nos invitan a prepararnos para ser funcionarios. Resulta cuestionable que esta concepción sobrepase a la de la actual dirección radical de la carrera, anclada en la corriente neoinstitucionalista, abrazada también por el propio kirchnerismo de la facultad (sin ir más lejos, tal es el encuadre de la cátedra de la que es titular el jefe de gabinete). La Juntada, por su parte, supo presentar en las últimas dos elecciones un candidato común con el kirchnerismo para la dirección de Carrera. Incluso, en la última elección, presentaron una candidata perteneciente al espacio kirchnerista Carta Abierta. Esta situación es repudiable puesto que, además de acercarse a estos sectores que proponen un politólogo con las limitaciones arriba señaladas, también es el kirchnerismo, y su política educativa, el responsable del ahogo presupuestario y la nefasta situación de la UBA. La discusión político-ideológica en torno a la orientación y los contenidos de la carrera parecen haber quedado en el tintero y por momentos pareciera que se plantea la reforma como fin y no como medio. Están los clásicos oportunistas que, sondeo del sentido común mediante, buscan obtener algún rédito en este proceso de reforma. A la vez que la dirección de la carrera intenta evitarla o a lo sumo retocar cuestiones mínimas que sirvan de maquillaje para mantener su situación privilegiada.

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Adaptación, evaluación y acreditación MÁS Y MÁS GOLPES A LA AUTONOMÍA Los procesos de contrarreforma en Sociología (formulación de un profesorado acreditado según los requerimientos de los organismos evaluadores) y de reformas en las demás carreras de la facultad suponen un nuevo avance sobre la autonomía de las universidades y facultades. Las nuevas carreras se ajustan prolijamente a las exigencias de la CONEAU y el CIN en busca de mayor financiamiento. Evidentemente, algunos sectores de la universidad han naturalizado el ahogo presupuestario para la educación y la necesidad imperiosa de buscar fuentes alternativas de partidas. En este caso, no se trata de fondos provenientes directamente del sector privado, sino de financiamiento proveniente del mismo Estado nacional orientado a estimular ciertas reformas en el sistema educativo. Los fondos estarían pero sólo para quienes “se porten bien” o colaboren con “el modelo”. La golpeada autonomía universitaria sufre otro ataque, nuevamente en el sentido de la mercantilización educativa. Los impulsores de La Contra-Reforma plantean la necesidad de que los planes de estudio y los títulos se adapten a las normas nacionales para superar la anarquía y el anacronismo en el que la carrera se encuentra. Aparentemente, para este espacio político que se dice de izquierda y gestiona la Carrera y el Centro de Estudiantes de Sociales, el resultado de años de lucha y resistencia de estudiantes y docentes contra el avance del neoliberalismo implicaría un “desastre” a revertir. Aunque intenten demostrar con débiles argumentos- que el nuevo profesorado no afectará a la licenciatura, las consecuencias sobre las mismas están a la vista. La gran cantidad de materias optativas con la que cuenta nuestra carrara (constantemente acusada de excesiva, necesaria de recortes y ajustes por partes de las autoridades de la UBA) correrían aún más riesgos de desaparecer ante una merma en la matrícula y las ya conocidas inestables condiciones de los docentes (interinatos, concursos irregulares o inexistentes, falta de rentas, etc.). Las modificaciones propuestas en las diferentes carreras son sugeridas no sólo por los órganos evaluadores y de financiamiento de la educación, sino también por otros espacios del poder ejecutivo nacional (Ministerio de Desarrollo Social, AFCA, Jefatura de Gabinete) y órganos corporativos como los colegios de profesionales. Así, la autonomía política y académica de la Universidad de Buenos Aires sostenida con la resistencia cotidiana de los estudiantes y docentes es atacada no sólo por aquellos interesados en regular el sistema educativo sino por los representantes del kirchnerismo que buscan funcionarios y gestores de sus políticas. El espacio para una formación de excelencia con espacio para la reflexión crítica como baluarte con estas reformas se va restringiendo considerablemente.

[1] Los mismos legisladores que votaron la “ley Clarín” para salvar su negocio, el mismo gobierno que prorrogó licencias por diez años y que habilitó la fusión Cablevisión y Multicanal. [2] Con bombos y platillos CFK entregó los primeros “PRÉSTAMOS DE HONOR” (30.000 pesos aprox.) para estudiantes sobresalientes en las disciplinas prioritarias para “el modelo”. Ya ni de becas hablamos, es una suma que el Estado otorga que debe ser devuelta en un plazo determinado al mejor estilo del sistema universitario de Estados Unidos o Chile. http://www.presidencia.gov.ar/informacion/actividad-oficial/26552no-voy-a-soportar-la-extorsion-de-nadie-afirmo-la-presidenta-enbariloche

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El mundo del revés S e i n t e n ta d a r u n c a rá c t e r progresista a las reformas invirtiendo el problema y las soluciones. A la educación, a las carreras y los propios profesionales (individualmente, claro) les corresponde adaptarse para insertarse lo mejor posible ante las necesidades que el mercado más conocido como “el modelo” en la década ganada- presenta. Lejos queda entonces un análisis marxista del funcionamiento del sistema capitalista y de las contradicciones irreconciliables que enfrentan a los capitalistas y los trabajadores. Los problemas de los comunicadores, sociólogos y politólogos a la hora de conseguir trabajo no se s o l u c i o n a n c o n p rá c t i c a s p r e profesionales o reformas de planes de estudios, ya que estos problemas son de índole estructural de mundo del trabajo, del sistema educativo, universitario y académico-científico. En Comunicación, otro argumento para justificar esta reforma reside el hecho de que los estudiantes de la carrera no se reciben y emigran a

Universidades Privadas en busca de la titulación. La propuesta diseñada por Nexo deja en evidencia una clara intención de orientar la carrera hacia el mercado laboral, en detrimento de una formación crítica y transformadora de la realidad. Pensemos sino en la nueva organización de la carrera en torno a los créditos y las prácticas pre-profesionales que nos convierten en mano de obra gratuita/barata y precarizada. Sobre todo en Sociología, pero también en las otras carreras, afirman que la apertura de una nueva carrera “más corta y con mejor inserción laboral” permitirá que los sectores populares accedan a la universidad. De nuevo vemos como se invierte la cuestión. En lugar de luchar por planes d e b e ca s u n i ve rs a l e s p a ra l o s estudiantes, boleto educativo gratuito y otras condiciones que garanticen el acceso, permanencia y egreso de los estudiantes a las carreras de grado de la universidad, se crea una carrera recortada, con menos contenidos teóricos, históricos y específicos de cada disciplina con una clara perspectiva pedagógica.

Reformar: contra viento, La reforma de marea y estudiantes mayoría

Comunicación viene de larga data, las de Ciencia Política y Sociología son más recientes pero no por eso pretenden prolongar su aprobación. A pesar de ciertas jornadas (comunicación), los espacios abiertos (Comunicación y Ciencia Política), juntas de carrera ampliadas y presentaciones (Sociología) que han sido impulsados, lo cierto es que nunca se logró convocar ni llamar a participar a la mayoría de los estudiantes y los docentes. Sabemos que las reformas y todo lo que se resuelve en los espacios institucionales se sostiene en parte gracias a la subrepresentación de los estudiantes y la sobre representación docente (ya sea formando parte de su claustro o en el de graduados). Las autoridades poseen mayorías automáticas y los estudiantes no tenemos incidencia en la toma de decisiones. En las últimas elecciones, los candidatos de la Izquierda al Frente para director de carrera, Carlos Mangone y Christian Castillo ganaron con amplia

en el c l a u s t r o estudiantil; sin embargo no pudo asumir gracias al voto ponderado. En general, las jornadas que se plantean para discutir los nuevos planes de estudios al no tener el carácter de resolutivas son sólo una forma de “lavarle la cara” a la reforma que luego se termina votando entre cuatro paredes sin una verdadera participación de los estudiantes. Se abre el debate o debemos abrirlosobre la democratización de la misma. El voto ponderado, consecuencia de la existencia de tres claustros (estudiantes, graduados y docentes) lleva a la creación de camarillas que permiten elegir y decidir sobre todas las cuestiones “a dedo”. Debemos poner en cuestión la estructura del co-gobierno y fortalecer la idea de autonomía en la UBA, banderas que históricamente el movimiento estudiantil ha salido a defender y que en la actualidad son parte de nuestras reivindicaciones.

INTELECTUALES QUE COMBATAN Queremos comunicadores sociales, sociólogos, politólogos, trabajadores sociales que tengan presente que el papel del intelectual: “joder a la mansedumbre, a la aceptación de los hechos consumados", tal como propugnaba David Viñas. Es en esta dirección que debe tender la formación de un cientista social que cuestione y problematice lo que lo circunda en contexto, logrando abordar en toda su complejidad las producciones de sentido que en las sociedades capitalistas construyen hegemonía y son funcionales a la clase dominante. Necesitamos discutir no sólo qué plan de estudios pretendemos, sino también las políticas educativas del kirchnerismo, el rol y las tareas de los estudiantes, graduados y docentes en Ciencias Sociales en este momento histórico y su capacidad transformadora de las relaciones imperantes de opresión. Si bien en la actualidad vemos las profundas limitaciones (en algunas carreras más que en otras) que existen para la formación de investigadores e intelectuales críticos, no funcionales al estado o el sistema, entendemos que existen espacios, docentes y estudiantes que aportan en ese sentido desde la izquierda. Por ejemplo, los profesorados que desde la LEN se promueven suponen la configuración de

docentes especializados en la docencia con limitada formación especializada en la disciplina que enseñan. Esto es evidente en la contra-reforma de sociología ya que las sociologías especiales y las teorías sociológicas son reemplazadas por las materias pedagógicas y didácticas y por asignaturas q u e a b o rd a n te m át i ca s e s p e c í f i ca m e nte “educativas”. Ya conocemos que los conocimientos que se recortan en las carreras de grado, en general, se ubican y cobran en los post-grados arancelados que no dejan de aumentar en las universidades nacionales. El proyecto es formar estudiantes y graduados que estén dispuestos a dar una lucha ideológica. Que puedan desarrollarse como intelectuales, docentes, investigadores y militantes que intervengan en la realidad para transformarla. Esto que precisamente la clase dominante quiere evitar: generar pensamiento crítico y militantes e intelectuales que luchen junto a la clase trabajadora. Así se abre el sanguinario debate entre el intelectual-combatiente y el intelectual-funcionario (también gestor) que irrita a aquellos que creen que siendo funcionarios públicos representan un proyecto revolucionario.

Resistiendo los embates del Estado y “el modelo” En el corazón mismo de la política educativa nacional se encuentra el ahogo presupuestario, los docentes ad honorem, las limitadas becas (en número y monto), los préstamos [2] y la emergencia edilicia. El kirchnerismo como garante de esta nefasta situación, busca limitar los contenidos críticos, que pondrían en jaque su hegemonía (o al menos colaborarían a hacerlo). Estas reformas de los planes de estudios significarán un avance en el camino de convertir a nuestras carreras en una usina de funcionarios y trabajadores de los medios afines a este gobierno. Si en varias de las facultades de la UBA aún podemos hablar de resistencia al neoliberalismo y defensa de la autonomía es por la lucha histórica de estudiantes y docentes. Si queremos seguir resistiendo los avances del neoliberalismo educativo y el gobierno nacional sobre nuestras carreras debemos movilizarnos y organizarnos para impedir las reformas y contra-reforma. Sólo la lucha construye edificios, evita la aplicación de la LES, la acreditación a la CONEAU, sólo la lucha de docentes y estudiantes puede frenar estas reformas.

contra la politica educativa nacional

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Charla-Debate: “La Reforma en Sociología”, 22 de Mayo, Facultad de Ciencias Sociales. Actividad impulsada por Prisma junto a Guacho, El Revire, La Luchadora, MAS, Partido Obrero, Juventud del PTS e Izquierda Socialista en el marco de la campaña “Trincheras contra la política educativa nacional”


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Sindical

el salario retrocede frente a la inflación Cierre de paritarias

De salarios y ganancias Las paritarias vienen cerrando en su conjunto muy por debajo de la inflación, estimada para este año en un 30% según las mediciones no oficialistas. Esto significa una caída del poder adquisitivo del salario, esto es, una caída del salario real. Si la inflación golpea el salario real, el mal llamado “impuesto a las ganancias” cae además sobre los aumentos nominales conseguidos. La actualización del mínimo no imponible (piso a partir del cual los salarios son alcanzados por dicho impuesto) se encuentra muy por detrás no sólo de la inflación sino de los propios aumentos acordados en paritarias: se incrementó apenas en un 20% desde 2011 (pasando de 5700 a 6900 para los solteros y de 8000 a 9600

El salario no es ganancia La categoría de ganancia refiere a la parte del producto social apropiada por los propietarios del capital invertido, es decir, por la clase capitalista; mientras que el salario es la parte del producto social destinada a cubrir el valor de la fuerza de trabajo, valor determinado por lo necesario para reproducir las condiciones materiales de vida de los trabajadores. Lejos de ser “ganancia”, el salario encubre una pérdida para el trabajador, quién día a día en su jornada laboral entrega una parte de su trabajo sin remuneración alguna.

para los casados). Es así que cada paritaria arroja nuevos trabajadores que antes permanecían exceptuados- al pago de este impuesto que se aplica sobre salarios que apenas cubren la canasta familiar, al tiempo que se conceden generosas exenciones impositivas a las (en este caso sí) ganancias de los empresarios. Sin embargo, es necesario señalar que las paritarias alcanzan sólo a una minoría de trabajadores: sólo los salarios del sector formal (“en blanco”) son objeto de estas negociaciones. La realidad de la totalidad de los trabajadores es ocultada por la referencia a las paritarias como tema de debate sobre la distribución del ingreso. Sin posibilidades de representación sindical ni de negociación, el consolidado sector de trabajadores informales (“en negro”) y precarizados se encuentra en una situación mucho más incierta. Los jubilados, por su parte, están condenados a recibir aumentos a cuentagotas por decreto, recordatorio permanente de cómo se burla de ellos el gobierno que vetó el 82% móvil. Para completar el cuadro de situación, hay un aumento en la desocupación, síntoma del deterioro económico, que se ubicó en un 11 % anual según los números oficiales. [7] La regulación del salario es una de las formas en que el Estado asume su rol como gendarme de las ganancias de los capitalistas. Salarios de pobreza para la mayoría de los trabajadores y ganancias extraordinarias para los empresarios: tal es la “distribución del ingreso” que propone “el modelo”.

Las últimas semanas tuvieron en el centro de la escena el cierre de una docena de paritarias. Gobierno, burocracia sindical y cámaras empresarias buscaron fijar un tope del 24% para los aumentos, configurando un nuevo escenario de ajuste salarial. El kirchnerismo aseguró primero el cierre con los sindicatos alineados al gobierno, en vistas de que funcionara c o m o re fe re n c i a p a ra f u t u ra s negociaciones. El 14 de mayo representantes de metalúrgicos (UOM), estatales (UPCN), bancarios, encargados de edificios (SUTERH), empleados de comercio y saneamiento, encabezados por el titular de la CGT Balcarce, Antonio Caló, fueron recibidos en la casa de gobierno junto con empresarios de cada sector. Bien lejos del 35% exigido inicialmente por Caló, se cerraron acuerdos por aumentos de entre un 23 y un 24%, en el mismo rango que los firmados semanas atrás por aceiteros, transporte y Luz y Fuerza. Los aumentos fueron acordados, en todos los casos, de manera escalonada y por tramos no acumulativos. Acatando la petición

oficial, tres gremios cerraron además sus paritarias por un período de 18 meses. [1] El 21 de mayo fue el turno de la UOCRA [2], y el 27 el de ferroviarios [3], que cerraron en un 24 y un 23% respectivamente. Tras casi medio año de conflicto -que incluyó 12 días de paro, un aumento por decreto del gobierno provincial y la imposición de una conciliación obligatoria- los docentes bonaerenses cerraron su paritaria el 7 de junio: sus postergadísimos salarios aumentarán apenas en un 24,5% [4]. El infranqueble techo del 24% pudo sólo ser perforado por unos pocos g re m i o s , a u n q u e l e j o s d e l a s expectativas declaradas. Tal fue el caso de camioneros [5] y alimentación [6], que a mediados de junio cerraron sus paritarias por un 26 y 26,5% respectivamente. En ambos casos las negociaciones estuvieron atravesadas por amenazas de medidas de fuerzas, por lo que los cierres se apuraron para evitar focos de conflicto abiertos en la largada de la carrera electoral.

Congelamiento o Inflación El 1° de junio comenzó a regir el nuevo “congelamiento de precios” acordado por el gobierno y las nueve principales cadenas de hipermercados del país. Anunciado con bombos y platillos, su antecesor rigió de febrero a mayo. 120 días de dudoso congelamiento se alternaron con las menos publicitadas autorizaciones de aumento de precios que oportunamente dispuso el Ministro de Comercio Guillermo Moreno. Por su parte el nuevo acuerdo contempla una canasta de 500 productos. “Su conformación no está pensada en la satisfacción de los sectores de menores recursos. Está hecha con los acuerdos que pudieron hacer. Por eso hay seis ceras depilatorias y dos frutas. No es una canasta que tenga ningún sentido nutricional. (…) También hay que ver las presentaciones que se pusieron. No son las que más se consumen” sostuvo Marcela Almeida, ex coordinadora del IPC (Índice de Precios al Consumidor) [1] “El Gobierno cerró paritarias clave y busca imponer un techo de 24%” en Infobae, 15 de mayo de 2013 [2] “La UOCRA firmó en la Rosada”, en Clarín, 22 de Mayo de 2013 [3] “Federación Ferroviaria cerró hoy las paritarias en un 23%”, en Portal Soy Ferroviario, 27 de Mayo de 2013 [4] “Provincia: fin para el conflicto docente más largo en 10 años” en Clarin, 8 de Junio de 2013 [5] “Camioneros acordó en paritarias suba de 26% en 3 cuotas”, en Ámbito Financiero, 12 de Junio de 2013 [6] “El gremio de los alimentos cerró su paritaria: 26,5%”, en Clarin, 15 de Junio de 2013 [7] Primer trimestre 2013 en relación al mismo

elaborado por el INDEC, recientemente despedida tras años de sufrir represalias por denunciar la manipulación de dicho índice. Y agregó: “El tema es si después vamos a encontrar esos productos.” [8] Más que un intento real por controlar el nivel de la inflación, estos acuerdos tienen que ver con el intento por fijar un bajo techo salarial en el marco de las negociaciones paritarias. Con el acuerdo en marcha y acusaciones cruzadas entre fabricantes y supermercadistas por el faltante de los productos “congelados” en las góndolas, se dieron a conocer los números de la inflación de mayo. El índice elaborado por el INDEC registró un aumento del 0,7%, llevando al 10,3% el acumulado anual. El elaborado en base a las mediciones de consultoras privadas arrojó más del doble: 1,57% para mayo y 23,39% en el año. [9]

período del año anterior (INDEC, Encuesta Permanente de Hogares) [8] “Despidieron a la técnica que denunciaba los índices de inflación del Indec”, entrevista a Marcela Almeida en Infobae, 2 de Junio de 2013 [9] “La inflación oficial fue de 0,7% en mayo, contra 1,5% de los privados”, en iEco Clarin, 14 de Junio de 2013. Las provincias que elaboran sus propios índices (San Luis y Tierra del Fuego) registraron aumentos de entre el 1,16 y el 1,9% (“Inflación en provincias, sin cambios: duplica al INDEC”, en iEco Clarin, 26 de Junio de 2013)

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Sindicatos: fragmentación

y dirección burguesa Entrevista a Agustín Santella* ¿A qué sector de la clase obrera representan las CGTs? ¿Cómo caracterizarías a este sector? Tomaría en principio la caracterización que hacen Iñigo Carrera y Donaire en PIMSA cuando sostienen que la CGT representa el sector formal más acomodado de la clase obrera argentina, que también es el sector privado. Esto es, en primer lugar, que la CGT hace una representación corporativa de algunos sectores y no del conjunto de la clase obrera. Esto se reflejaría en sus demandas dirigidas a aumentos de salarios o reivindicaciones solo atinentes a estos trabajadores ocupados. La pérdida de visión de la totalidad de la clase obrera encierra a la CGT en un estrecho economicismo, pero aún en el plano económico se han dejado de lado los reclamos de los desocupados o políticas para estos. Este sector formal privado con mejores condiciones de reproducción de la fuerza de trabajo es numéricamente importante. Se puede ver en los gremios principales en la negociación colectiva, o en la franja de asalariados que son impactados por el impuesto a las ganancias. Estos sectores han tenido una dinámica distinta de los empleados públicos por ejemplo. ¿Cuál es la función social que cumple la actual dirección del movimiento obrero organizado? En términos conceptuales diría que la función de los sindicatos es, en relación a los trabajadores, mejorar sus condiciones de vida, pero en relación al sistema capitalista ser parte de la reproducción ampliada del capital. Ambos aspectos determinan la acción sindical, y le dan sus funciones. Si la dinámica no es puramente reproductiva y da lugar al conflicto, muchas veces fuerte, es porque el capitalismo tiene contradicciones estructurales que impiden su reproducción,

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que se tramitan mediante la lucha de clases y diversos mecanismos de concentración o expropiación. Esto es, mi punto de vista sería que los sindicatos aún dentro del marco capitalista, que asumen como estrategia propia a partir de los años 1930 o 1940, estos sindicatos decía pueden ayudar a limitar la explotación y obtener algunas concesiones del Estado y los empresarios capitalistas. Agregaría algo a las funciones sindicales. En este proceso histórico de conflicto y mutación estructural, los sindicatos son parte constitutiva de la formación de la clase trabajadora. Es decir que funcionan no solo como representación sino como representación constitutiva por decir así, son parte de la formación de los trabajadores en una clase dentro del marco capitalista. Hubo un interesante debate entre Nicolás Iñigo Carrera y Adrián Piva sobre estos temas, que se recogen en el libro de éste último sobre la hegemonía menemista. Mi posición sobre el debate está en la revista Nuevo topo del 2011. ¿Cuál es el nivel de profundidad de las rupturas de la última década? ¿Existen diferencias programáticas entre ellas? Me parece que hay diferencias sobre la política nacional que han dividido a las centrales, en 4 o 5 según se prefiera. Ahora bien, en relación a los programas quizás se mantengan algunas diferencias h i s t ó r i c a s e n t r e colaboracionistas, el núcleo de los llamados gordos, y peronistas laboralistas, hoy Moyano. Está todo muy mezclado entre las centrales realmente, es difícil trazar una línea clara. Los oficialistas dirían que los colaboracionistas (más parecidos a sindicatos amarillos de antaño, que apenas si hacen alguna huelga y buscan la connivencia con el poder de turno) están con Moyano, y viceversa.

¿Cómo impacta el proceso electoral en las divisiones actualmente existentes en la CGT? Por las últimas noticias uno podría seguir la respuesta a la anterior pregunta, los entrecruzamientos están a la orden del día. Se habla de una ruptura de la CGT oficialista debido a que uno de sus dirigentes integra la lista de Massa en Provincia de Buenos Aires, lista que rivaliza con e l k i r c h n e r i s m o . Programáticamente no es tan incoherente. Aunque es difícil, repito, trazar líneas programáticas coherentes con los alineamientos políticos si tenemos en cuenta el apoyo del moyanismo a De Narváez. Se pueden interpretar como maniobras tácticas burocráticas de parte de casi todos los sectores sindicales. ¿Cuál es la inserción actual de la izquierda en el movimiento obrero organizado? La izquierda ha crecido en el movimiento obrero en los 2000. Es difícil hacer una contabilidad, ya que no hay buenos datos en el mundo sindical, y los sindicatos se e n ca rga n d e q u e n o h aya información confiable, esto hay que decirlo. Si comparamos con los 80 un estudio hablaba que la izquierda representaba el 30% de las comisiones internas, según se lee en el número 2 de la revista Archivos de historia del movimiento obrero y la izquierda. Me pregunto cuantas comisiones internas son en la actualidad. La prensa de izquierda no da información sistemática tampoco. Lo que podemos saber son los casos más llamativos en distintos gremios, o algunos cálculos de elecciones sindicales, como la excelente elección de la oposición de izquierda en Alimentación en un frente del PCR y el PTS con una interesante campaña novedosa centrada por ejemplo en el fin de semana sin horas extras y la denuncia del enriquecimiento de los dirigentes con números concretos documentados.

La izquierda ha tenido diferentes estrategias para desarrollar su inserción en el movimiento obrero que fueron desde la conquista de los sindicatos, hasta la creación de centrales paralelas o gremios por fábrica. ¿Qué estrategia debería darse la izquierda en la coyuntura actual? ¿Cuáles son los sectores claves? Según las situaciones las tácticas más efectivas variaron. En el subte crearon un sindicato independiente incluso fuera de la legalidad, un hecho inédito en el sistema de relaciones laborales argentino. La misma táctica en Fiat en 1996 fracasó sin embargo. Hay que seguir lo que pasa en Alimentación, donde la táctica es ganar posiciones dentro del sindicato sobre la base de comisiones internas movilizadas. En cuanto a los sectores claves, el debate no puede ser sobre “vuelcos” excluyentes: si la industria o los estatales, los ocupados o los desocupados, la fábrica o el barrio. Las tendencias de izquierda se dividen en torno de estas decisiones o “vuelcos”. En primer lugar habría que hacer un mapa de los sectores estratégicos tanto en la producción como reproducción capitalista. Pero inmediatamente hay que notar que esto representa algo así como una elite dentro de la clase obrera. Por ejemplo la combinación Subte más Automotriz implicaría una posición estratégica muy fuerte pero con apenas una minoría de la masa de trabajadores. Las vanguardias productivas deben impulsar acciones comunes con los sectores más débiles. Asimismo hay una lucha pendiente por ampliar la organización a los precarizados e informales. Es una deuda del movimiento obrero con una parte muy importante de los y las trabajadoras. Luego hay que decir, como siempre, que la cuestión sindical no resuelve la cuestión política. *Investigador CONICET, Profesor UBA.


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Convocatoria abierta para trabajadores Desde la Organización Política Estrella Roja nos propusimos tomar la iniciativa de convocar a todos los trabajadores a organizarnos frente a este momento de crisis económica mundial de la cual nuestro país no ha quedado afuera. Los avances negativos sobre los derechos de los trabajadores se pueden observar no solo en el incremento de los despidos sino también en las medidas de ajuste sobre nuestros salarios que no faltan: el cierre de paritarias con porcentajes miserables que ni siquiera llegan a cubrir el estimado inflacionario anual, el descuento del mal llamado “impuesto a las ganancias” y el recorte de asignaciones familiares que cada vez más ataca nuestro poder adquisitivo, nuestro salario. Todas estas variables afectan de una u otra manera a todo el conjunto de la clase obrera, la cual no encuentra una representación combativa en ninguna de las centrales obreras, sea la CGT o CTA, más allá de que discursivamente algunas se manifiestan "con preocupación", mientras que otras por cuestiones inherentes a la misma lógica del PJ lo han hecho saliendo de las filas del Kirchnerismo. Ninguna de estas opciones busca realmente luchar por los derechos de los trabajadores y mucho menos enfrentarse al Gobierno Nacional de manera contundente y con un plan de lucha que busque la unidad de los trabajadores en el camino del logro no solo de las reivindicaciones económicas, sino también en la disputa en el terreno político, que entendemos solo puede ser llevado adelante por los trabajadores independientes de la burocracia y el Gobierno Nacional. El Kirchnerismo y sus variantes alrededor del país han sabido delinear un discurso progresista y que supuestamente plantea un gobierno para los trabajadores, pero en los hechos no han hecho otra cosa en estos casi 10 años que beneficiar al empresariado. Planteos como los topes a las paritarias por ejemplo este año la presidenta planteó un tope del 20% y en etapas para el aumento en los salarios- resultan en una reducción del poder adquisitivo de los trabajadores frente a un porcentaje inflacionario que supera por demás los acuerdos pactados entre las dirigencias sindicales y las patronales. Otra cuestión que se ha profundizado es el uso de los medios represivos para acallar las voces combativas del movimiento obrero, ya sean aquellos directos o indirectos, a través de la tercerización de la misma, donde la burocracia sindical juega un rol fundamental, ya sea como agente desmovilizador y peor aun como ejecutor de las políticas represivas a través del uso de patotas como sucedió en el caso del

asesinato del compañero Mariano Ferreyra en octubre del 2010. De esta manera, la burocracia sindical, lejos de representar a los trabajadores cumple los roles de frenar los reclamos y las luchas, adoctrinando a los trabajadores con el fin de que no se cuestionen las injustas condiciones en las que trabajamos, se omita la complicidad del Gobierno Nacional con las empresas que tercerizan trabajadores. En este caso es de resaltar que empresas que tercerizan trabajadores -quienes en muchos casos cumplen las mismas funciones que los que se encuentran en planta permanente, pero con menores salarios y beneficios- pertenecen y son dirigidas por reconocidos dirigentes sindicales Pedraza en el caso de ferroviarios por ejemplo-. Todo esto fue dejado al descubierto con la campaña que realizó la izquierda frente al mencionado asesinato de Mariano Ferreyra. No obstante ello, el gobierno nacional trató que todo pase inadvertido mediante la utilización de la figura del militante de izquierda asesinado (“la bala que mató a Mariano Ferreyra rozó el corazón de Néstor” Discurso de Cristina Kirchner) por parte de sus agrupaciones en campañas orientadas a la “justicia” en tribunales, cuando esas agrupaciones defienden al gobierno. Pero no debemos olvidar que a este discurso se le olvida que el gobierno kirchnerista es cómplice y garante de esta situación, quien además ha llevado una militancia constante para criminalizar la protesta social (que además de la represión visible en las calles, se vio materializada en la sanción de la Ley Antiterrorista impulsada y votada por el bloque K, y que en definitiva califica de acto terrorista cualquier manifestación en contra del orden establecido por la clase dominante). Esto lo palpamos en hechos como el ocurrido mientras se cerraban las paritarias en la que se detuvo a delegados de ATE en el marco de la lucha docente, lo cual es un clarísimo ejemplo donde de criminalización de la lucha obrera en figuras del relato oficial como las “amenazas o “extorsiones” por parte de los trabajadores al reclamar por sus derechos (así se dirigía Cristina Kirchner a los trabajadores en el año 2011 en un acto en Aerolíneas Argentinas)… pero las amenazas vienen del otro lado con la policía de civil amedrentando a una de las delegadas: “sabemos donde vivís, vamos a matar a tu hijo”. Este caso es menor, pues el relato del Gobierno es poner a la lucha como un crimen llevando adelante prácticas de épocas que no paran de repetir, se han dejado atrás. El Ministro de trabajo Tomada, quien desde el Gobierno, no solo avala, sino

defiende la implementación de una dinámica tercerizadora donde fondos públicos son puestos en manos privadas, que hacen de intermediarios (el caso de UGOFE donde la esposa de Pedraza es dueña de la cooperativa que terceriza los servicios en el ferrocarril), pagan los sueldos de los trabajadores quienes por medio de los contratos para fundaciones o empresas privadas, carecen de representación gremial, aguinaldo y cargan ellos mismos con la responsabilidad de pagar sus propios aportes y obra social prácticas que también se llevan adelante en el Estado donde muchísimos trabajadores se encuentran precarizados a través del uso de distintos artículos ( por ejemplo el 80% de los trabajadores del Ministerio de Tr a b a j o p o s e e a l g ú n t i p o d e precarización en su condición laboral), sumado esto al ajuste impositivo que sufre el sector trabajador con el mal llamado “impuesto a las ganancias” y los topes a las paritarias que en los últimos días cerró en un 24% en dos o tres cuotas, cuando la inflación del último año supero el 27, 28% y este año continúa en ascenso. Como un último y reciente ejemplo, una reedición de la masacre de Once del año pasado, el mal llamado “accidente” de Castelar no deja lugar a dudas de que los que pagamos la corrupción de privados y estatales somos los trabajadores. Y esto no debe llamarnos la atención, por supuesto los que sufren las deplorables condiciones del transporte público, no solo viajando como animales sino que también muriendo y sufriendo heridas somos nosotros. Esto deja muy claro que las necesidades de los trabajadores no son una prioridad no solo para los anteriores gobiernos responsables del desguace del sistema ferroviario, sino para el actual que con más de diez años al mando no ha manifestado intenciones de transformar realmente la situación, sino que ha perpetuado la misma con medidas que pretenden maquillar la realidad cotidiana. Por otro lado, las distintas centrales obreras, la CGT y la CTA, nos han demostrado que se han dedicado, más allá de conflictos y reclamos ineludibles, a garantizar el “normal” desarrollo del sistema capitalista dominante. La ruptura de la CGT en el último año no se refleja en una transformación de la misma, sino en un reacomodamiento y un agotamiento de los lazos de algunos dirigentes con el kirchnerismo. El reclamo por la derogación del “impuesto a las ganancias” -sentido por un importante caudal de trabajadores y que ha sido una consigna de lucha histórica

para la izquierda- y traducido junto con otros en los paros llevados adelante durante el 2012 y 2013, lograron movilizar una masa de trabajadores, pero sin un norte claro, es decir sin un plan de lucha donde todas estas acciones pudieran enmarcarse y tener sentido, pues sin ello se diluye en el tiempo. Sabemos que las internas dentro del PJ llevaron a Moyano a abandonar su alianza con el kirchnerismo, y estas movilizaciones vienen impulsadas por ello, utilizando un reclamo fundamental de manera oportunista. Desde un comienzo entendimos que más allá de este trasfondo, el lugar de la izquierda es junto a los trabajadores y sus reclamos, aunque no respondan políticamente hoy a nuestro arco político. Y esto es elemental tenerlo presente porque una de nuestras tareas y responsabilidades fundamentales es la discusión con los compañeros de otras corrientes políticas, logrando de a poco la concientización de clase necesaria para conformar un movimiento obrero combativo. Esto nos pone en claro a quienes y porqué debemos reconocer como los enemigos de la clase trabajadora, y nos llama a redoblar los esfuerzos en la pelea contra la precarización laboral, de las que el Gobierno y la burocracia sindical son responsables. Para ello creemos que resulta indispensable discutir cómo hacerlo, y entendemos que desde este espacio de militancia sindical mediante la organización y discusión política podemos encontrar una alternativa de lucha para conseguir no solo las reivindicaciones económicas sino jugar realmente en el terreno de la disputa política por el poder. Creemos que con el apoyo teórico del marxismo leninismo y las experiencias de la historia del movimiento obrero argentino en particular, y el internacional en general, podemos encontrar las claves para desarrollar herramientas de lucha verdaderamente combativas y de base que desafíen desde abajo no solo a los gobiernos que garantizan nuestra actual situación, sino a las estancas estructuras sindicales que desde hace décadas han dejado de luchar por y del lado de los reclamos obreros. Queremos organizaciones de base que respondan a los trabajadores y a sus reivindicaciones, que propugnen la coordinación entre distintos sectores y que busquen la unidad de clase de los trabajadores, porque entendemos que es la única vía posible para consolidar un movimiento obrero con perspectivas de lucha económica y política frente a la clase dominante y los gobiernos que garantizan la reproducción del estado actual de cosas.

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Debate Teórico

dossier de

Debate

Teórico presentación del

primer número Desde Estrella Roja nos proponemos iniciar un proceso de debate teórico y discusión con las diversas corrientes del movimiento socialista que contribuya a poner en cuestión problemas centrales del pensamiento marxista.Como parte de ello, iniciamos una serie de dossiers de debate teórico por temas. Próximamente, verá la luz el primer número, dedicado al imperialismo. A continuación, compartimos el texto introductori: No existe dentro del campo teórico del marxismo un tema que sobrepase en importancia y en consecuencias políticas que el correspondiente a “el imperialismo”. Sin embargo, o tal vez a causa de ello, el mapa de las teorías marxistas del imperialismo es un mosaico de los más abigarrado y diverso. La variedad de dimensiones del fenómeno imperialista y la importancia desmesurada que cada corriente ha otorgado a una u otra de ellas, ha contribuido a la confusión general sobre el tema. ¿De qué hablamos cuando hablamos de Imperialismo? ¿Nos referimos a una etapa particular del capitalismo, o un sistema que lo ha reemplazado? ¿A una economía mundial dominada por monopolios y capital financiero? ¿A la dominación militar, política, cultural o económica? ¿A un intercambio desigual entre economías de diferente desarrollo? ¿A todo eso junto? Es así que al interior del marxismo ha existido un debate ininterrumpido en torno al imperialismo, al menos, desde 1910, año en que apareció el “El Capital Financiero” de R. Hilferding donde se exponían los elementos centrales que serían retomados por Lenin: desarrollo de los monopolios como resultado del proceso de acumulación, trustificación de los bancos y las principales ramas industriales, dominio del

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capital financiero, etc. Las diversas corrientes del movimiento socialista se lanzaron a una polémica encendida en la intención de fundamentar y caracterizar lo que era visto como una nueva etapa del capitalismo, radicalmente distinta a la precedente (con excepción de la posición luxemburguiana, que considera al imperialismo como un fenómeno inherente a la reproducción de las relaciones sociales capitalistas desde su mismo nacimiento). Durante el siglo XX, la hegemonía de la teoría leninista del imperialismo no estuvo exenta de debates, reformulaciones, deformaciones e intentos de refutación. Así, las célebres “cinco características fundamentales del imperialismo” que proclamó Lenin fueron defendidas y atacadas dentro y fuera del marxismo por diversos autores, muchas veces, dando cuenta de los flancos débiles de la teoría. Dentro de la propia tradición leninista, con argumentos y fuentes distintas, Henryk Grossman, Paul Sweezy y Rodolfo Banfi señalaron que la fusión de capital bancario y capital industrial (lo que constituía el capital financiero) correspondía a un período breve en el desarrollo de la concentración y centralización del capital, que ya se encontraba finalizado antes de la segunda guerra mundial. En manos de Sweesy, por otra parte, la teoría del imperialismo se convirtió en teoría del capital monopólico y del excedente. Del mismo modo, Hamza Alavi, Barrat Brown, J. Strachey y M. Dobb, entre otros, subrayaron la escasa importancia que tuvo para los países imperialistas a partir de la posguerra la exportación de capital hacia la periferia colonial o semicolonial, e incluso Alavi ha sostenido que existe una contradicción en resaltar la importancia de la exportación de capital como mecanismo liberador de la

sobreacumulación, porque esta salida se vería rebalsada por las remesas giradas nuevamente a los países imperialistas, lo que en definitiva agudizaría el problema de la sobreacumulación de capital y la “crisis de realización”. Por otra parte, tanto D. Harvey como A. Callinicos han argumentado que son más importantes las exportaciones de capital norte-norte que norte-sur, es decir, mas importante entre países “imperialistas” que hacia las “semicolonias”, lo que puede interpretarse como una refutación de la concepción del “estancamiento permanente”, derivada del postulado de que la acumulación en los países “imperialistas”, habría llegado a un nivel tal, que “imposibilitaría” las “inversiones lucrativas” en su interior. J. Strachey y una gran cantidad de autores, también señalaron que la descolonización del denominado tercer mundo cerró la época imperialista, ya que ponía fin al reparto del mundo entre un puñado de países. En un plano teórico más complejo E. Mandel salió al cruce de quienes, defendiendo o criticando la teoría del imperialismo, anotaban la incompatibilidad de la dominación de los monopolios con la teoría del valor de Marx, esforzándose en demostrar la coherencia entre ambas teorías, al ensayar una explicación de la formación de la tasa de ganancia monopólica en base a la teoría marxista del valor. La ausencia de guerras interimperialistas, fue también un elemento que motivó reformulaciones de la teoría leninista y llevo a autores de esta corriente a una solapada valoración de la posición Kautskyana del “ultraimperialismo”. Esta lista de autores Marxistas y leninistas que cuestionan distintas dimensiones de la teoría del imperialismo podría seguir indefinidamente, sin contar que hemos dejado deliberadamente de lado las

fo r m u l a c i o n e s d e l o s a u t o r e s “tercermundistas” de los países descolonizados, en cuyas manos la teoría del imperialismo fue reformulada de diversos modos, transformándose en teoría del intercambio desigual, de la dependencia, del subdesarrollo etc, sin renegar, necesariamente, de la teoría leninista. Sin embargo, la teoría clásica del imperialismo, tal como fuera formulada por Lenin, ha dominado ampliamente la vida política de casi la totalidad de las organizaciones revolucionarias en cualquier rincón del mundo, desde el triunfo de la revolución Rusa. En nuestro país, a lo largo del siglo XX la izquierda ha debatido sobre cómo caracterizar el capitalismo argentino, las clases sociales, sus expresiones políticas, y los ejes programáticos que se desprendían de esos análisis. Pese a la diversidad de posiciones, el marco teórico esencial desde el que se caracterizó la formación económica de nuestra sociedad, está dado por la teoría leninista del imperialismo. Desde la izquierda nacional hasta el trotskismo y el guevarismo, pasando por el maoísmo, el estalinismo y sectores del llamado peronismo revolucionario, hay un subsuelo común que consiste en caracterizar a la Argentina como una formación social semicolonial sometida al imperialismo y los monopolios, con una posición periférica en el mercado mundial. Las corrientes tercermundistas utilizan, por lo general, las nociones de subdesarrollo y dependencia para señalar, en la mayoría de los casos, el mismo fenómeno, aunque es cierto que las concepciones no son idénticas. A partir de esta caracterización básica, fundamentada por la posición ocupada en el mercado mundial priorizando la determinación externa (imperialismo-monopolio) de la


ESTRELLA ROJA|JULIO DE 2013|DEBATE TEÓRICO|15 formación y desarrollo del capitalismo en nuestro país, cada una de estas corrientes pasa a definir la estructura de clases sociales, sus intereses, sus vínculos con el imperialismo, el carácter que tendrá la revolución, los programas políticos que hay que llevar adelante, la estrategia, las tácticas, las políticas de alianza etc. Aquí el abanico se abre y la teoría del imperialismo se complementa con la teoría del desarrollo desigual y combinado de Trotsky, con la concepción del tratamiento de las contradicciones en el seno del pueblo desarrollada por Mao, el internacionalismo tercermundista del Che, etc. Al ser, según estas caracterizaciones, una “semicolonia”, Argentina tendría entonces cuestiones pendientes: cuestión nacional, cuestión agraria, tareas democráticas y antiemprialistas, etc. La polémica a partir de allí fue que clases, clase, o fracciones de clase pueden llevarlas adelante. Haciendo una esquematización, a grandes rasgos podemos distinguir dos corrientes principales que han tenido un peso significativo en la historia reciente: 1) Liberación nacional: A partir de aquella definición, postula que la clase dominante está conformada por una oligarquía terrateniente y una burguesía comercial que impiden el desarrollo del país, vinculadas al imperialismo y nacidas de su seno. En algunos casos, por la presencia de esta oligarquía, la sociedad argentina es definida además como "semifeudal". Como consecuencia, se postula la existencia de sectores democráticos y progresistas dentro de la burguesía nacional industrial, con intereses en romper los lazos de dependencia, y que por ello deberían encabezar una revolución democrática, antimperialista y anti feudal/oligárquica. La clase obrera y la pequeña burguesía deberían hacer una alianza con este sector de la burguesía industrial y subordinarse a su programa. La estrategia es "la liberación nacional". Las tareas nacionales, agrarias, democráticas etc, son todavía realizables por la burguesía “nacional”. 2) Liberación nacional y social: Esta segunda corriente comparte la caracterización inicial del capitalismo argentino, pero postula que la totalidad de las clases propietarias (terratenientes, burguesía agraria, burguesía industrial y burguesía comercial) tiene una unidad de intereses con el imperialismo, siendo su fuente de ganancias precisamente el subdesarrollo y el atraso. Por lo tanto, las tareas de liberación nacional no pueden ser encabezadas por ninguna fracción de la burguesía y deberá realizarlas la clase obrera, conjuntamente con la revolución socialista. La estrategia es la liberación nacional y social (revolución socialista y antiimperialista). Para algunas corrientes trotskistas esto es la realización de la teoría de la revolución permanente. Si bien en la actualidad estas siguen siendo, a grandes rasgos, las caracterizaciones predominantes en el campo de la izquierda, diversos intelectuales y escasas organizaciones políticas han puesto en cuestión estos análisis, desde el plano teórico más general acerca del imperialismo, monopolios y semicolonias, hasta las tareas políticas concretas que hay que llevar a cabo. Por este motivo, consideramos necesario interrogarnos por la pertinencia de la concepción clásica del imperialismo para c o m p re n d e r e n l a a c t u a l i d a d l a s características fundamentales de la formación económica de la sociedad argentina.

Cátedra Libre IZQUIERDAS

Nosotros, la Organización Política Estrella Roja, somos un grupo político que forma parte de un heterogéneo y fragmentado movimiento socialista. Estamos convencidos que la ausencia de revoluciones triunfantes en el escenario de las últimas décadas habla de las carencias que tenemos en cuanto al descubrimiento de una estrategia revolucionaria. Las derrotas de los decenios recientes y el bajo nivel de influencia política de la izquierda constituyen el punto de partida para pensar en la necesidad de la actualización programática en el mundo y también en nuestro país. Al mismo tiempo somos conscientes de lo complejo de tal tarea y de la ingenuidad que supone creer que la resolución puede hallarla un grupo de exégetas de los clásicos. Por el contrario, sostenemos que es imprescindible volver al método marxista: “el análisis concreto de las situaciones concretas”. Para ello es menester conocer la teoría y aplicarla para que nuestras observaciones sean creadoras de conocimiento. Sólo de ese modo podremos conceptualizar el mundo de una manera más completa y demostrar los aciertos de nuestras reflexiones en la prueba de la lucha de clases.

Por estos motivos desde Estrella Roja nos abocamos a la organización de una cátedra libre como un proyecto de mediano plazo, en el cual circulen las distintas corrientes de izquierda y sus saberes, donde nos crucemos con especialistas que ayuden a comprender determinados procesos en su justa dimensión. Estamos convencidos de que es muy dificultoso construir ese tipo de espacios puesto que no forman parte de las costumbres de los últimos años. Pero también estamos persuadidos de su necesidad, no para hacer una síntesis programática en un año, sino para poner sobre la mesa todo lo que existe en ese terreno y, con el trabajo conjunto, ver en qué medida se puede avanzar hacia una superación en el terreno de las formulaciones estratégicas. Al mismo tiempo sostenemos que esta iniciativa será sumamente formativa para la militancia de las organizaciones del movimiento socialista, puesto que nos obligará a sostener debates con más y mejores argumentos. La cátedra es, con toda seguridad, un intento de sinceramiento: el socialismo hoy, lamentablemente, no es una opción de masas casi en ningún lugar del planeta y tampoco en

Argentina. Nuestra dispersión no se soluciona haciendo frentes electorales o gremiales, de los que participamos con entusiasmo. La unidad supone un acuerdo sobre aquello que es preciso hacer ahora y en el futuro. Creemos que la fragmentación y la escasa influencia política forman un círculo vicioso cuyo impulso es la carencia estratégica. En tal sentido nos proponemos quebrar ese círculo, contribuir al conocimiento y a partir de allí revertir la fragmentación y aumentar la influencia política de la izquierda. Estrella Roja se ofrecerá entonces para organizar la cátedra, sin pedir a cambio otra cosa que no sea la participación fraterna y reflexiva de las otras corrientes en los debates que puedan surgir, invitando también a los activistas que no están organizados y que seguramente tienen el deseo y la capacidad de hacer su contribución. Con esto queremos decir: pondremos la parte gris del trabajo militante al servicio de una confluencia de la izquierda, en otras palabras, queremos que la cátedra sea del movimiento socialista y no solamente de Estrella Roja. ¡Ojalá así sea! ¡ojalá contribuya a la victoria del socialismo!

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Documentos

Alza la bandera Revolucionaria «Negras tormentas agitan los aires, Alza la bandera revolucionaria nubes oscuras nos impiden ver; que del triunfo sin cesar nos lleva en pos. aunque nos espere el dolor y la muerte, En pie pueblo obrero, ¡a la batalla! contra el enemigo nos llama el deber. hay que derrocar a la reacción. El bien más preciado es la libertad, ¡A las barricadas, a las barricadas, hay que defenderla con fe y valor. por el triunfo de la Confederación! Alza la bandera revolucionaria ¡A las barricadas, a las barricadas, que del triunfo sin cesar nos lleva en pos. por el triunfo de la Confederación!»

Victor Serge a Andreu Nin [Extractos] Mi querido Andrés, mi viejo amigo: Estoy muy preocupado por tu suerte, y más satisfecho todavía, al saber, en fin, que estás en la gran tormenta, empleando como es debido tus minutos. He vacilado en escribirte, dándome cuenta perfecta de la vanidad de las palabras y de todo lo que se puede sentir, pensar y decir de lejos en momentos en que sólo cuenta la acción. Dudo que tu mismo puedas escribir. Sin embargo, hazme llegar algo y envíame vuestras publicaciones. Que me traigan algo del aire tónico de una revolución en la cual yo creo desde hace cerca de 20 años. Yo creo en ella porque conozco bastante a los obreros de España y la situación general en que os encontráis, y porque, desde 1917, me parece que tenéis una misión excepcional que cumplir en el Occidente enfermo. La gran enfermedad de Occidente, esta descomposición del viejo régimen sobre el cual nacen fascismos, es, al fin y al cabo, la debilidad de la clase obrera. En ninguna parte, salvo durante algunos años en Rusia, nuestra clase ha estado a la altura de su misión. La clase obrera ha dejado escapar las mejores ocasiones para poner fin al caos, liberándose: se ha dejado llevar por charlatanes, ingenuos y cobardes, y su carencia revolucionaria ha hecho la fortuna histórica de los Mussolini y de los Hitler. Pero su debilidad se explicaba por la sangría que le había afligido la guerra. ¿Cuál sería hoy la fisonomía de Europa si Francia, Alemania, Italia, Austria tuvieran cinco o seis millones de proletarios más, que ahora serían hombres de unos cuarenta años, curtidos por la experiencia del trabajo y de la lucha? Pero el proletariado español no ha sufrido esa sangría espantosa, ha conservado todas sus fuerzas vivas. Su superioridad numérica y moral (resultado de la integridad de sus fuerzas, imagen del equilibrio interior parejo al del hombre sano) es tal como me parece indiscutiblemente la clase destinada a vencer. Todas las derechas juntas no forman contra la clase obrera más que una minoría instruida, cierto, con generales muy manejables, pero menos capaces de batirse bien incluso con igualdad de fuerzas: los generales saben sobre todo enviar a los otros a las carnicerías... Para que ellos pudiesen vencer, haría falta que existiesen por vuestra parte divisiones insensatas, errores, retrocesos, faltas de visión. O que un hombre de genio, una especie de Bonaparte, nacido providencialmente para apuñalar a su país, se encontrase entre los militares y lograse hacer prodigios. Yo creo que la Historia no produce tales hombres contra las

masas: yo no sugiero esta hipótesis sino para presentar el problema en toda su amplitud. Hay que contar con los acontecimientos para conseguir hombres nuevos, para formar en la hoguera misma el verdadero partido de la revolución llamado a asumir todas las responsabilidades. Hombres de todos los partidos, de todas las tendencias y de ninguna, lo formarán sin pensar demasiado en ello y prodigándose en la acción cotidiana. En todas partes, en cada momento, hay lugar para las iniciativas, el sacrificio, el valor, la inteligencia revolucionaria: al poner cada uno lo que puede, vosotros veréis formarse en todas partes los verdaderos cuadros del proletariado. A mi entender, la propaganda debe dirigirse especialmente a estos nuevos militantes, sin conceder demasiada importancia a la formación que tengan, con un espíritu fraternal, decidido a disminuir todo lo que divide y a fortificar todo lo que une. Yo me pregunto cómo os planteáis el problema del poder. Muchos querrían ahogarlo en la defensa de la República (¿Qué República? ¿La que mantiene un ejército para asesinar al país? Porque, al fin y al cabo, la República ha alimentado hasta aquí a vuestros generales de Melilla). La causa que se halla realmente en juego es la de la clase obrera y del socialismo. Para algo debe servir la desgracia, para algo debe servir la sangre de tantos camaradas. Haría falta ser muy cándido o muy zorro para hacerse ilusiones todavía sobre las fórmulas democráticas "sensatas" que os han conducido a la situación en que os encontráis. Si los generales yerran el golpe, os prestarán un gran servicio, arrancando los antifaces, destruyendo las ilusiones, obligando finalmente al proletariado a dar los pasos decisivos hacia una república totalmente distinta, en donde la democracia sea la libertad y el poder los trabajadores, en lugar de ser un compromiso con la contrarrevolución emboscada detrás del parapeto de las leyes de las que no tiene inconveniente en burlarse cuando le conviene. Después de esta lección yo creo que ya no se trata de volver al punto de partida y que los elementos sinceramente republicanos de la pequeña burguesía y la burguesía misma, bastante inteligentes para tratar de economizarse una guerra civil todavía más atroz, deben comprenderlo. Sólo la clase obrera puede vencer al fascismo: sólo ella puede construir una república digna de ese nombre, una democracia que ya no será una trampa. La clase obrera tiene el derecho al poder. Ella puede y debe comenzar a curar sus heridas, a

correoestrellaroja@gmail.com |

suprimir la miseria, a transformar la sociedad. Vacilar hoy en este punto sería tanto como comprometerlo todo (...). He visto con alegría que las necesidades mismas de la lucha habían conducido al armamento del proletariado, y después a medidas de nacionalización y de control obrero en diversas esferas. Quizás recuerdes que hace algunos años yo te envié, desde Leningrado donde me hallaba entonces (…) las primeras cartas de Lenin, escritas en los primeros días de la revolución rusa, en Zurich. Yo las titulaba: "El arte de comenzar la revolución". Armamento de los obreros, escribía Lenin en marzo de 1917, formación de las milicias obreras, he aquí la única salvación. Ya está hecho. Ahora, a conservar las armas recordando las experiencias de 1848 y de siempre: el pueblo lucha en las barricadas y después los políticos escamotean el poder y hacen asesinar a las vanguardias revolucionarias. Así se fundan generalmente las repúblicas burguesas. Desconfiad, amigos míos: no hay que temer solamente a los generales. Hay abogados más hábiles, mejor disfrazados, que mañana os pedirán que devolváis los fusiles, que no vayáis demasiado deprisa y que dejéis intactas las cajas de caudales. Después de correr el riesgo de ser asesinados, vais a correr el riesgo de ser engañados. Pero podemos tener en vosotros una inmensa confianza. Vuestra salvación está en vosotros mismos. De vuestra firmeza y de vuestra justa visión depende todo. No hay poder más legítimo que el de un pueblo en armas y en estado de legítima defensa. ¿Qué instituciones obreras pueden llenar en España las funciones que ejercieron los soviets en la Revolución Rusa? ¿Las alianzas obreras? ¿Los sindicatos? ¿Los Comités revolucionarios? No se puede discernir de tan lejos vuestras posibilidades. Pero una cosa es cierta: y es que so pena de ser vencida finalmente (incluso si comienza victoriosamente), la clase obrera debe controlarlo todo por medio de sus organizaciones y la iniciativa de todos: el poder, la producción, el ejército, el abastecimiento, las comunicaciones. La clase obrera no puede contar más que con ella misma. El Frente Popular no será útil sino en la medida en que esté controlado por la clase obrera. Control obrero del poder, control obrero de la producción, control obrero de las fuerzas armadas. Este último punto es indiscutiblemente uno de los más importantes.

Estrella Roja |

Bruselas, 7 de agosto de 1936

PrismaEstrellaRoja |

Prensa Estrella Roja n°13  

Año IV - Número 3 - Julio de 2013

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