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COLECCIÓN ARQUITECTURAS, 1

LA ARQUITECTURA POPULAR DE PEÑÍSCOLA Manual de restauración del centro histórico Pepa Balaguer • Luis Vicén

B E N I C A R L Ó

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Primera edición septiembre de 2010 © Textos: Pepa Balaguer Dezcallar. Luis Vicén Banzo © Fotografías: Pepa Balaguer Dezcallar. Luis Vicén Banzo. Archivos fotográficos diversos. © Ilustraciones: Balaguer-Vicén. Arquitectos. © De esta edición Onada Edicions Onada Edicions Plaça de l’Ajuntament, local 3 Ap. de correos 390 12580 Benicarló Tel. 964 47 46 41 www.onadaedicions.com onada@onadaedicions.com © Diseño y maquetación: Ramon París Penyaranda. Paül Peralta. Luis Vicén Corrección lingüística: Manuela Fernández. Rosa Maria Camps Cardona ISBN: 978-84-96623-85-9 Depósito legal: BI-2220-2010 Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida almacenada o transmitida por cualquier medio sin el permiso previo y por escrito de los titulares del copyright. PEFC Certificado Este producto procede de bosques gestionados de manera sostenible y fuentes controladas. www.pefc.org


ÍNDICE

PRESENTACIONES . . . . . . . . . . . . . . PRÓLOGO . . . . . . . . . . . . . . . .

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1 Introducción y objeto del manual . . . . . . 19 2 La vivienda popular peñíscolana. Valores y técnicas constructivas. . . . . . . . 25 La vivienda popular peñiscolana . . . . . . . . 26 La estructura . . . . . . . . . . . . . 28 La cubierta . . . . . . . . . . . . . . 29 La distribución . . . . . . . . . . . . . 30 La fachada . . . . . . . . . . . . . . 31 3 Normativa del Plan Especial de Protección. Guía de utilización . . . . . . . . . . . . Ordenanza reguladora de la edificación . . . . . Las cubiertas . . . . . . . . . . . . . Las fachadas . . . . . . . . . . . . . • composición de las fachadas . . . . . . . . • huecos . . . . . . . . . . . . . . . • materiales y texturas . . . . . . . . . .

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Ordenanza particular del patrimonio arquitectónico catalogado . . . . . . . . . . El patrimonio catalogado. La edificación residencial . Cuadro resumen de los grados de intervención . Listado de edificación residencial catalogada . .

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La Ordenanza Gráfica. La normativa dibujada . . . 95 condiciones de parcela y de volumen . . . . . 100 condiciones de los paramentos de fachada y medianeras . 101 condiciones de paramentos de cubierta . . . . . 102 nivel de catalogación y grado de protección . . . 103

4 Recomendaciones sobre rotulación y mobiliario comercial . . . . . . . . . . 107 Rotulación . . . . . . . . . . . . . . . 108 Condiciones generales . . . . . . . . . . 108 Disposición de rótulos sobre la fachada . . . . 110 Diseño y materiales. Ejemplos . . . . . . . 114

Toldos, sombrillas y estructuras parasol . . . .

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Mobiliario . . . . . . . . . . . . . . .

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EPÍLOGO . . . . . . . . . . . . BIBLIOGRAFÍA, CRÉDITOS Y AGRADECIMIENTOS

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PRESENTACIONES Andrés Martínez Alcalde de Peñíscola

En los últimos años Peñíscola ha experimentado cambios importantes. Tras un periodo de fuerte desarrollo turístico, que marcó el final del siglo pasado, nuestra ciudad se proyecta hacia el futuro con la conciencia de que la historia y el paisaje son, al mismo tiempo, fuente de su atractivo turístico y patrimonio de todos: peñiscolanos y visitantes. Tras la reciente aprobación del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico-Artístico de Peñíscola era necesario dar a conocer a los ciudadanos la parte del Plan que más directamente podía afectar a sus actividades, como son las ordenanzas de la edificación. Este fue el primer objetivo de la publicación: la realización de un manual que, puesto a disposición de todos los propietarios del casco antiguo, facilitara la comprensión y aplicación de la normativa del Plan Especial. La normativa de la edificación tiene como objetivo la mejora de la calidad ambiental y de las condiciones de habitabilidad en el casco antiguo, y tal como corresponde a un centro histórico, con el debido respeto hacia las condiciones arquitectónicas tanto de sus monumentos como de las edificaciones privadas. De ahí surgió un segundo objetivo: dar a conocer las características de la arquitectura popular de Peñíscola, que ha servido de base a la normativa y que, todavía hoy, permanece como testigo de un pasado que queremos conservar. La publicación de este libro es pues, el resultado del compromiso del Ayuntamiento de Peñíscola con la conservación de nuestro patrimonio arquitectónico y un paso más en una decidida apuesta por ahondar en el conocimiento y la valoración de nuestra cultura.


Romualdo Forner Concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Peñíscola

Salvaguardar la herencia patrimonial de un entorno de gran fragilidad como es el Conjunto Histórico-Artístico de Peñíscola ha sido el objetivo fundamental de esta concejalía del Casco Antiguo, que ha puesto en marcha diferentes estrategias, entre otras, la aprobación de un Plan Especial de Protección del Conjunto HistóricoArtístico, el cual recoge normas técnicas constructivas con una doble finalidad: la de proteger el legado patrimonial que supone la vivienda tradicional peñiscolana y la de establecer propuestas de rehabilitación de los distintos entornos ambientales. Paralelamente a la aprobación de este reglamento constructivo se preveía necesaria la divulgación didáctica del hecho rehabilitador y proteccionista, con la finalidad concienciadora hacia la totalidad de peñiscolanos y peñiscolanas. Era necesario crear un Manual de Restauración sencillo, donde con un lenguaje claro y conciso se recogiera el contenido en sentido positivo ante cualquier situación de rehabilitación o reconstrucción de una vivienda en el casco antiguo. La sensación derivada de la lectura de un compendio normativo, presupone en muchas ocasiones una exal-


tación de lo prohibido, pero no alcanza a satisfacer la necesidad del ciudadano respecto a la comprensión de lo permitido, es precisamente en este aspecto donde el Manual de Restauración debe entrar, aportando todas aquellas propuestas de solución para las diferentes alternativas constructivas permitidas. Asimismo se establecen recomendaciones sobre rotulación y mobiliario urbano: rótulos, toldos, sombrillas, mesas, sillas, etc., que a buen seguro redundarán en hábitos comerciales más satisfactorios y saludables mejorando sustancialmente el ambiente urbano propio de un Casco Antiguo Este Manual de Restauración, por tanto, está pensado para propietarios y propietarias del casco antiguo, comerciantes, técnicos y para todos aquellos ciudadanos y ciudadanas que sin ser propietarios, están enamorados de este maravilloso entorno y nos honran habitualmente con su presencia. Acojamos con respeto este cúmulo de propuestas y utilicémoslo como herramienta de diseño para dar

rienda suelta a nuestra imaginación en nuestros proyectos de futuro. Basta ya de propuestas simétricas, de plagios de otros lugares, de elementos impropios, sintámonos orgullosos de lo nuestro y avancemos conjuntamente potenciando el respeto a nuestro patrimonio y afianzándolo. Nadie espere encontrar aquí ningún invento, pues no encontrará nada más que un legado de distintos modus operandi, por todos conocidos. Si quieres rehabilitar o reconstruir tu vivienda, si quieres reformar o acondicionar tu local comercial, déjate llevar por las distintas propuestas de este manual y dale rienda suelta a tu imaginación a la hora de combinar los distintos elementos. Ése será tu proyecto y con total seguridad será respetuoso con el entorno patrimonial peñiscolano y generoso con la diversidad. Abridlo y disfrutad.

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PRÓLOGO Arturo Zaragozá Catalán Arquitecto inspector de Patrimonio de la Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana.

Detrás de la sencilla y didáctica apariencia de este manual pasa desapercibida una meditada y, entre las administraciones públicas valencianas, una casi inédita decisión: adoptar un nuevo instrumento para la conservación de la arquitectura vernácula. Por tal motivo, es oportuno recordar, aunque sea muy rápidamente, el itinerario seguido por el moderno aprecio hacia la arquitectura tradicional, popular, o vernácula. Igualmente debe señalarse el de su necesaria puesta en valor. El mundo que desaparece El moderno interés por la arquitectura popular nació, indirectamente, de la mano de la etnología y de los estudios del folklore. Estos estudios iban estrechamente unidos a la búsqueda de una identidad social y al nacimiento de los nacionalismos coetáneos. Los estado-naciones del siglo XIX buscaron sus antecedentes en las culturas altas. Cuando estas parecían insuficientes exploraron, alternativamente, las culturas campesinas, folk, preexistentes. Curiosamente, aunque Inglaterra contribuyó a estos estudios con la voz folklore (de folk, pueblo y lore, ciencia). El desarrollo de los estudios etnológicos como disciplina académica alcanzó su cenit en los países que estaban en proceso de consolidarse como estados nacionales: Alemania, Suecia, Noruega, Finlandia, o Irlanda. El interés por la arquitectura popular, hasta los años treinta del siglo XX estuvo en manos de folkloristas de diversas disciplinas. Pero en esta época suscitó un asombroso y repentino interés entre los arquitectos. El movimiento moderno de arquitectura nació reaccionado contra los historicismos y los casticismos. Este movimiento profesó, en cambio, una considerable devoción hacia la arquitectura vernácula. En España los arquitectos que más se señalaron con el movimiento

moderno como José Luis Sert, o Fernando García Mercadal fueron los que con mayor fuerza estudiaron y se inspiraron en la arquitectura popular. Este último fue el autor de un clásico de la investigación y divulgación de la arquitectura popular en España: la casa popular en España, publicado en 1930. En este libro puede leerse (p. 27) ...ninguna pretensión estética, ninguna pretensión escolástica, ni de estilos inspiró al aldeano; solo el propio bienestar y uso adecuado de los materiales del suelo, y los sistemas constructivos de ellos derivados. Los grandes maestros de la arquitectura del movimiento moderno se caracterizaron por su interés por la arquitectura popular. De hecho parte importante de su inspiración la recibieron de ella. Los cuadernos de viaje de Le Corbusier están llenos de croquis y notas sobre las arquitecturas populares de los países que visitó. Para este arquitecto, el cumplimiento en grado sumo de la adaptación funcional, el principio de la economía y la claridad geométrica las hacía tan interesantes como el avión o la moderna nave que la ponía a su alcance. Si para Le Corbusier la casa era la máquina de habitar, la casa popular era evidentemente la máquina perfecta. Otra de las muchas citas posibles que podríamos añadir respecto al interés de los arquitectos del siglo XX por la arquitectura popular es la del último de los grandes maestros del movimiento moderno, Louis Kahn. Este prologó la obra Villages in the Sun de su discípulo Myron Goldfinger. El citado libro está precisamente dedicado a la arquitectura popular mediterránea. Hacia los años sesenta del siglo XX la arquitectura popular despertó un nuevo y generalizado ciclo de interés. Un inacabable listado de publicaciones que comenzó en estos años así lo señala. Este fenómeno debe ponerse en paralelo con otra serie de hechos que suceden en estos años. Por una parte puede citarse el

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nuevo interés surgido por el estudio de la vida cotidiana como sujeto de la historia. Estos estudios habían sido iniciados por la escuela francesa de les Annales. Los hábitos de vida, el vestido, la vivienda, y, en definitiva, la cultura material en la historia cobraron un inesperado interés. Paralelamente, otro fenómeno ha sido señalado. Martine Segalen ha indicado como en Francia a partir de los años 1970 y 1980 se produce un interés por un pasado cuyo rastro ha desaparecido (o está a punto de desaparecer). Este movimiento, a través de asociaciones muy dinámicas va a obligar a salir al patrimonio de su nicho de las Bellas Artes, para declarar patrimonio lo mismo el molino que el horno comunal, y las minas e incluso un lavadero de carbón. Consecuentemente, la evidencia de ser los últimos testigos de un mundo que desaparece está detrás de ese sinfín de inventarios y de catálogos de arquitectura popular que se publican en todo el mundo. Dos librosidea parecen dar el pistoletazo de salida: la exposición del Museo de Arte Moderno de Nueva York, Arquitectura sin arquitectos realizada en 1964-1965 y su correspondiente catálogo, la segunda de estas publicaciones es el libro de Amos Rapoport Vivienda y Cultura. El primero mostraba la existencia de una arquitectura fuera de la historia académica de la arquitectura; el segundo distanciaba a la arquitectura popular del determinismo climático o geológico atándola, en cambio, a enraizadas tradiciones culturales. El carácter de la arquitectura Pero ¿cómo se tutela una arquitectura cuya principal característica consiste en la adecuación a unos modos de vida ya desaparecidos?. Frecuentemente dos actitudes han sido contrapuestas. La primera consiste en adoptar un vocabulario reducido, tomado de la arquitectura

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popular, aunque no siempre la del lugar y sin atender especialmente a la sintaxis. Esta postura da como resultado lo que frecuentemente se ha llamado “estilo comisión”, acaso por ser aplicado, pero no vigilado, por las antiguas comisiones de Bellas Artes. La segunda postura, nacida de los criterios del movimiento moderno en arquitectura, entiende como un “falso antiguo” la utilización de un vocabulario de otro momento. El ser testigo de nuestra época justificaría cualquier solución contemporánea. Las modernas carpinterías metálicas y los grandes vanos de cristal quedarían plenamente avalados en un centro histórico. Frente a estas actitudes, o clichés, el texto fundamental en esta ocasión, la Ley del Patrimonio Cultural Valenciano en sus artículos 38 y 39, habla de criterios de intervención. Esta Ley refiriéndose a centros históricos, indica que “ninguna intervención podrá alterar el carácter arquitectónico o paisajístico de la zona ni perturbar la contemplación del bien. El Diccionario de la Real Academia de la Lengua define “carácter” como el conjunto de cualidades y circunstancias propias de una cosa, de una persona, o de una colectividad, que los distingue, por su modo de obrar, de las demás. Evidentemente para actuar en un centro histórico deberemos conocer bien el carácter de una arquitectura. Deberemos actuar con la misma lógica que utilizamos cuando sabemos que es necesario conocer bien el latín para la interpretación de un texto latino. Por lo tanto, solo conociendo el vocabulario y la sintaxis de la arquitectura popular podrá utilizarse su lenguaje, aunque sea para construir edificios con nuevas funciones. Pero seguramente deberemos ir más allá de la filología. Curiosamente el concepto de “carácter”, utilizado por nuestro legislador, ha sido desarrollado recientemente por el arquitecto y profesor Francesco Doglioni. Este experto en restauración de monumentos ha señalado como esta idea traslada


a la arquitectura trazos de la persona humana –como el carácter, la personalidad, y en último término el papel social-. Con esta idea se expresa, acaso, el deseo de considerar en la arquitectura una presencia animada. En los edificios de un conjunto histórico casi podríamos leer el pensamiento, la experiencia, la historia de afectos y de los abandonos. Sin que esto lleve a una deriva intimista, llevaría a vivir la restauración, o renovación de los edificios, como una novela psicológica. Debe señalarse la importancia de comprender este mensaje para poder tener en cuenta e intentar que la arquitectura del pasado se viva como una presencia animada y no solo como un decorado. Que la historia esté presente en todos los edificios del conjunto. Dicho de otra forma, es evidente que las formas de vida de otras épocas no pueden mantenerse. Pero tampoco es necesario romper con disonancias el conjunto coral de las arquitecturas que las acogieron. El lenguaje o las técnicas del pasado son capaces de nuevas expresiones y puestas al día. Con lo dicho anteriormente una actitud irrespetuosa con el carácter arquitectónico o paisajístico, no solo es impropia y asocial, sino que también quedaría fuera de la Ley. Con todo, debe recordarse que, la calidad de la arquitectura no la da ninguna normativa. Si así fuera gozaríamos fácilmente de un entorno mejor del que tenemos. Pero el conocimiento de las zonas oscuras de la legislación puede evitar desastres. La aplicación exagerada de un manual puede tener el riesgo de convertir el centro histórico en un parque temático de la historia cultural. En el otro extremo habita el fantasma de la modernidad mal entendida. La adopciónde esta última idea deviene en el olvido, el caos y la pérdida de la memoria. El manual de recuperación del centro histórico de Peñíscola no es una invención totalmente novedosa, de hecho recoge otras muchas experiencias anteriores. El título mismo viene de los manuale del recupero

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italianos que el profesor Paolo Marconi realizó en Italia desde los años noventa del siglo pasado. Entre nosotros este manual ha coincidido en ver la luz con el realizado para el Rincón de Ademuz por los profesores Fernando Vegas y Camilla Mileto. Como indica el profesor Marconi en uno de los prólogos de sus manuales, este "es un instrumento de conocimiento, pero no sólo es esto, también lo es como punto de partida para ejercicios intelectuales progresivos. Este manual intenta recoger el verdadero mensaje de la técnica premoderna e intenta provocar útilmente a la inteligencia técnica moderna". Pero todo lo dicho hasta aquí no dejan de ser unas reflexiones en torno a un marco teórico. Para redactar el Manual de Restauración del Centro Histórico de Peñíscola se necesitaba conocimiento y voluntad. Si este manual es un estupendo ejemplo de cómo se deben hacer las cosas es gracias al equipo de arquitectos formado por Pepa Balaguer y Luis Vicén. Los muchos años de trabajo en las calles del centro histórico, en las murallas y en el Plan Especial, les han permitido un asombroso conocimiento de Peñíscola y de sus gentes. La buena práctica de la fotografía les ha facilitado el análisis de la arquitectura y el gusto por la excelencia arquitectónica ha puesto en el camino acertar en las normativas propuestas. Igualmente debe felicitarse al ayuntamiento de Peñíscola. La voluntad de impulsar una experiencia de este tipo es tan necesaria como infrecuente. Sería injusto no reconocer el empeño del concejal de urbanismo Romualdo Forner estimulando la redacción y publicación del manual. Ojalá esta iniciativa sea pronto imitada. Difícilmente será superada.

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Nota bibliográfica – García Mercadal, Fernando. La casa popular en España, Gustavo Gili, 1981, primera ed. Espasa-Calpe, 1930. – Torres Balbás, Leopoldo. “La vivienda popular en España” en Folklore y Costumbres de España. Barcelona, 1933, pp. 165-166. – Goldfinger, Myron. Prólogo de Louis I. KAHN. Villages in the sun, Mediterranean community architecture, Rizzoli, 1992, (1ª ed. 1969). – Rapoport, Amos. House Form and Culture, New Jersey, 1969. Edición española: Vivienda y Cultura. Barcelona, 1972. – Rudofsky, Bernard. Architecture without architects. New York, 1964, ed. Española. Aquitectura sin arquitectos, Buenos Aires, 1973. – Marconi, Paolo. “Un manuale per l’architettura romana premoderna” en Del piccolo al grande restauro, colore struttura, architettura, Marsilio, Venezia, 1988, pp. 181-205. – Segalen, Martine. “Cuestiones de identidad y alteridad, la experiencia francesa del Patrimonio” en González Alcantud, José Antonio (ed. Patrimonio y Pluralidad, Diputación de Granada, 2003, pp. 41-62. – Zaragozá Catalán, Arturo. La arquitectura popular de piedra en seco como memoria cultural. Actas del VII Congreso Internacional de Arquitectura de piedra en seco. Peñíscola, 2000 a cargo de Vicente Meseguer Folch y Arturo Zaragozá Catalán. – Vegas, Fernando y Mileto, Camilla. Renovar conservando, manual para la restauración de la arquitectura rural del Rincón de Ademuz, 2007. – Doglioni, Francesco. Nel restauro. Progetti per la architetture del passato. Marsilio, Venezia, 2008.


manual de restauraci贸n del centro hist贸rico

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1. Introducci贸n y objeto de este manual

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 Introducción El Casco Antiguo de Peñíscola fue declarado Conjunto Histórico Artístico en 1972. En 1998 se redactó el Plan Especial de Protección de toda el área afectada por dicha declaración y tras un largo periodo de tramitación obtuvo su aprobación definitiva por la Comisión Provincial de Urbanismo en noviembre de 2009. El objetivo del Plan Especial era preservar los valores patrimoniales del conjunto estableciendo, por una parte actuaciones de rehabilitación y recualificación ambiental para los espacios y edificaciones públicas, y por otra medidas de protección y regulación de la actividad edificatoria privada. Las construcciones de nueva edificación en el interior del recinto amurallado en los años anteriores a la redacción del Plan Especial, en plena expansión turística, estaba empezando a modificar la imagen de la ciudad histórica, sobre todo en su parte más visible: el contorno edificado junto a las murallas. Esta situación queda reflejada en el Estudio del Paisaje realizado en la fase informativa del Plan Especial. La regulación normativa del plan tenía por objeto, en consecuencia, detener el proceso de deterioro paisajístico del conjunto, así como revalorizar la arquitectura popular peñiscolana priorizando las actuaciones de rehabilitación de la edificación existente sobre la sustitución indiscriminada de edificaciones. La realización del Catálogo, incluido en el Plan Especial, supone un primer paso para la revalorización de la vivienda popular. Se establecen determinados niveles de intervención posibles en las edificaciones existentes con mayor interés tipológico, con res-

tricciones mayores a las edificaciones de mayor interés (Nivel 2) y permitiendo hasta la sustitución condicionada en las de menor interés (Nivel 4). En estos últimos años, hasta la aprobación del Plan Especial, ha continuado la actividad edificatoria privada, tanto en la rehabilitación de casas como en la edificación de obra nueva. Los proyectos han debido ser aprobados por la Inspección de Patrimonio de Castellón, de acuerdo a la normativa vigente. En estas obras se ha seguido de una manera más o menos explícita la normativa del Plan Especial que, sin estar aprobado, ha servido de guía para la aprobación de los proyectos y para la redacción de los mismos. En el año 2007 se redactó este manual que por fin sale a la luz tras esperar a la aprobación definitiva del Plan Especial de Protección. La realización del mismo ha sido posible gracias a Romualdo Forner, concejal de urbanismo del Ayuntamiento de Peñíscola que, con gran aprecio por la cultura y la tradición de su ciudad natal lo ha impulsado, y también a Arturo Zaragozá, inspector de arquitectura de la Dirección Territorial de Patrimonio que fue quien propuso su redacción como herramienta eficaz para la protección y restauración la ciudad, y que nos ha apoyado en todo momento. Además queremos agradecer a todo el equipo del Plan Especial de Protección su valioso trabajo, que ha servido de base a esta publicación y en especial a Juan Bautista Simó, Alfred Ayza y Vicente Meseguer que, como asesores del Plan, nos transmitieron su gran conocimiento e interés por el patrimonio cultural de Peñíscola.

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Manual de restauración del centro histórico Pepa Balaguer • Luis Vicén BENICARLÓ 2010 COLECCIÓN ARQUITECTURAS, 1

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