__MAIN_TEXT__
feature-image

Page 1

EDITADA POR LAS OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS

Nº 216 JUNIO AÑO 2021

TERCER MILENIO


Nº 216. JUNIO, 2021

TERCER MILENIO EDITA OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS C/ Fray Juan Gil, 5 28002 - Madrid Tfno: 91 590 27 80 Fax: 91 563 98 33 E-Mail: dir.nal@omp.es http://www.omp.es

coeditores AGUSTINOS RECOLETOS Paseo de La Habana, 167. 28036 Madrid. Tel. 91 345 34 60 COMPAÑÍA DE JESÚS Avda. de la Moncloa, 6. 28003 Madrid. Tel. 91 534 48 10 COMPAÑÍA MISIONERA DEL SAGRADO CORAZÓN Estocolmo, 9. 28022 Madrid. Tel. 91 313 56 40 FRANCISCANAS MISIONERAS DE MARÍA Cardenal Marcelo Spínola, 38. 28016 Madrid. Tel. 91 302 61 99 MISIONERAS DE NUESTRA SEÑORA DE ÁFRICA (HERMANAS BLANCAS) Ángela Figuera, 39. 28003 Madrid. Tel. 91 553 82 60 MISIONEROS CLARETIANOS Clara del Rey, 6. 28002 Madrid. Tels. 91 415 23 61 y 91 415 21 99 INSTITUTO ESPAÑOL DE MISIONES EXTRANJERAS Ferrer del Río, 17. 28028 Madrid. Tel. 91 726 84 27 MERCEDARIAS MISIONERAS DE BÉRRIZ Fereluz, 2. 1ª A 28039 Madrid. Tel. 91 571 63 03 MISIONERAS CRUZADAS DE LA IGLESIA Madre Nazaria, 7. 28044 Madrid. Tel. 91 462 88 40 MISIONERAS DE CRISTO JESÚS Peñuelas, 18. 5º A. 28005 Madrid. Tel. 91 517 41 78 MISIONERAS DOMINICAS DEL ROSARIO General Kirkpatrick, 44. 28027 Madrid. Tel. 91 367 36 71 MISIONEROS ESPIRITANOS Santa Engracia, 149. 1º B. 28003 Madrid. Tel. 91 554 21 57 Olivos, 12. 28003 Madrid. Tel. 91 553 36 16 MISIONEROS DE MARIANNHILL Arturo Soria, 249. 28033 Madrid. Tel. 91 359 07 40 MISIONEROS DEL VERBO DIVINO Corazón de María, 19. 5º B. 28002 Madrid. Tel. 91 415 43 55 MISIONEROS OBLATOS DE MARÍA INMACULADA Diego de León, 36. 28006 Madrid. Tel. 91 411 12 12 Pozuelo de Alarcón, Madrid. Tel. 91 352 34 16 PADRES BLANCOS Liebre, 25. 28043 Madrid. Tel. 91 574 04 00 SOCIEDAD DE MISIONES AFRICANAS Asura, 34. 28043 Madrid. Tel. 91 300 00 41

en este número... IGLESIA A FONDO A través de la oración y el sacrificio, también aquellos fieles que experimentan algún tipo de enfermedad pueden ser misioneros que aporten su sufrimiento por la misión de la Iglesia.

16 PRIMER PLANO

La muerte en combate del presidente Idriss Déby supone un giro inesperado para el Chad y abre un escenario incierto en una nación clave para la estabilidad de la zona.

26

INFORME Mientras en los países desarrollados avanza a buen ritmo la campaña de vacunación contra el Covid-1 19, en los países de misión la pandemia ha venido a acentuar la desigualdad reinante.

32 y además... 7 TRIBUNA

Sinodalidad misionera

12 EL OBSERVADOR CUBA - VENEZUELA REP. CENTROAFRICANA VATICANO

22 ASÍ VA EL MUNDO CHINA - R.D. DEL CONGO COLOMBIA - MYANMAR

38 ENTREVISTA Monseñor Santiago Agrelo, obispo emérito de Tánger

42 ANIMACIÓN MISIONERA 45 AYUDAMOS A... Togo

48 CULTURA

Moha Gerehou: "Me odié por ser negro"

54 EN EL OBJETIVO 56 MISIÓN VIVA

Virginie Tchuindjang: más de dos décadas en Camerún


EDITORIAL

EL EVANGELIO DE LA CREACIÓN

E

l pasado mes de mayo, con motivo del sexto aniversario de la encíclica Laudato si’ del papa Francisco, concluía el año especial convocado por el Santo Padre para reflexionar y poner en práctica las propuestas recogidas en este documento. Se trata de cumplir con el mandato, expresado por el propio Francisco, de difundir el Evangelio de la creación y de cuidar nuestra casa común. Una labor en la que la actividad misionera tiene mucho que decir. Así lo ha manifestado el prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, cardenal Luis Antonio Tagle, para quien “el cuidado de la casa común” es uno de los aspectos cruciales de dicho mandato misionero. De hecho, los misioneros y misioneras se han mostrado habitualmente atentos a escuchar el grito de la tierra y de los pobres y, con frecuencia, han puesto su vida en juego para denunciar, como ha hecho el propio Pontífice, que, “desde hace tiempo, esta casa que nos aloja sufre por las heridas que provocamos a causa de una actitud depredadora, que hace que nos sintamos dueños del planeta y de sus recursos, y nos autoriza a un uso irresponsable de los bienes que Dios nos ha dado”. Hay que subrayar que son precisamente los que menos contribuyen a este saqueo irracional, los pueblos pobres, pero

ricos en recursos naturales, los que más sufren y van a padecer las consecuencias de este despropósito maltratador de nuestro planeta. La evangelización tiene una dimensión integral, que va dirigida a todas las personas y a toda la persona en todas sus dimensiones: la trascendente, pero también las materiales más necesarias. Un enfoque

hasta adquirir una magnitud global; por ello requiere, y así nos lo solicita Francisco, una transformación de “nuestra manera de habitar el mundo, nuestros estilos de vida, nuestra relación con los recursos de la tierra y, en general, nuestra forma de ver al ser humano y de vivir la vida”. Unas medidas que involucran “no solo las

La pandemia ha revelado que afrontamos una crisis no solo sanitaria, sino también económica, social, ecológica y de valores. de lo más adecuado y oportuno para, como se recoge en Laudato si’, “combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y simultáneamente cuidar la naturaleza”. El Evangelio de la creación es la buena noticia de una Iglesia desprendida, en salida y valiente, que lleva tiempo dando pasos firmes y concretos con el fin de promover, como pide el Papa, una “cultura del cuidado global que pueda inspirar el surgimiento de nuevas relaciones y estructuras de cooperación al servicio de la solidaridad, el respeto a la dignidad humana, la ayuda mutua y la justicia social”. La pandemia que nos ha sorprendido ha venido a poner de relieve que afrontamos una crisis que no solo es sanitaria, sino que afecta a aspectos económicos, sociales, ecológicos y de valores,

cuestiones ambientales, sino al hombre en su totalidad”. Estamos ante un desafío descomunal y toda una oportunidad para buscar y diseñar nuevos caminos para el anuncio del Evangelio y para promover con audacia la opción misionera, que ha dejado una galería de hombres y mujeres de talla excepcional, y en la que tantos sacerdotes, religiosas, religiosos y laicos se han implicado y se siguen implicando con desprendimiento y voluntad de servicio. Multitud de testimonios, que ponen de manifiesto que la Iglesia y el mundo sigue necesitando de misioneros y misioneras apasionados, devorados por el entusiasmo y la esperanza de comunicar la verdadera vida que se fundamenta en el Evangelio de la justicia, la libertad, el amor y el perdón.

EDITA Obras Misionales Pontificias DIRECTOR NACIONAL OMP José María Calderón DIRECTOR Alfonso Blas DISEÑO Antonio Aunés COLABORADORES Rosa Lanoix, Rafael Santos, Francisco José Pérez Valero, Dora Rivas, José Beltrán, TERCER MILENIO José Carlos Rodríguez, José Ignacio Rivarés, Israel Íñiguez, Modeste Munimi, José Ramón Carvallada, María Jesús Sahagún, Carmina Sofía Fernández, Juana Gómez, Juan Lázaro Sánchez, Vicente Marqués Ruiz ARCHIVO FOTOGRÁFICO Antonio Aunés, Rafael Santos, Ana Fernández FOTOGRAFÍAS Efe, 123RF SUSCRIPCIONES Roberto Murga DEPÓSITO LEGAL M-48558-1999 ISSN 1695-1034 IMPRESIÓN Gráficas Dehon. PP. Reparadores. C/ La Morera, 23-25. Torrejón de Ardoz, Madrid. Tfno: 91 675 15 36


frasesy yflashes

Francisco Pernas.

Vicario de Pastoral de la diócesis de Ourense

Tiene que fluir entre nosotros una solidaridad en todos los ámbitos, en la colaboración en el anuncio del Evangelio, pero también una solidaridad que permita desarrollar todas las vocaciones que van surgiendo en la Iglesia y que en algunos países, por falta de medios económicos, a lo mejor no pueden llegar a buen término.

Francisca Caño Hidalgo Hermana de la Obra Misionera de Jesús y de María, en Mozambique Con 26 años en la misión, ahora atiendo a niños desnutridos, 25 que están muy mal, y, ambulatoriamente, a más de 150 huérfanos y niños de bajo peso. La mayoría viven en la miseria en todos los sentidos. Cada uno tiene su historia, bien triste.

M.ª Ángeles Herrera González Misionera laica del Camino Neocatecumenal, en Ecuador

Montserrat Roset Balateu Misionera de África en la R. D. del Congo

Aquí estoy, en un barrio de Kinshasa donde la gente está llena de vida, sobre todo los niños y las niñas. Siempre saludan y son muy simpáticos. Cuando juegan, parece que se les olvida que no han comido y están alegres.

Además de unirme a la petición de todo el mundo, para que acabe esta pandemia, yo pido todos los días por los sacerdotes, religiosos y religiosas que se la están jugando por no dejar solos a los enfermos, para que el Señor los sujete y no decaigan en la lucha de hacer presente a Jesucristo.

Beatriz Cavestany Misionera de Cristo Jesús en Japón Necesitamos nuevas energías de juventud que esté dispuesta a entregarse totalmente a la misión. Intentamos seguir al pie del cañón a pesar de los años, pero Jesús dijo: "Rogad al dueño de la mies...".


TRIBUNA

Sinodalidad misionera Por D. José María Calderón.

E

l Santo Padre Francisco nos está motivando mucho para que hablemos y asumamos profundamente la “sinodalidad”. Sobre ello tratará también el próximo Sínodo de los Obispos. Un tema que nos interpela mucho a propios y extraños. Un tema en el que, sin duda, debemos avanzar, sin miedos, con ánimo y esperanza. A mí se me ocurre aplicar esta sinodalidad, al referirme a la misión, a algo que es fundamental siempre y, por supuesto, también en este caso específico. En su tiempo, el encargo misionero recaía en las congregaciones religiosas masculinas: órdenes religiosas como los jesuitas, los dominicos o los franciscanos eran enviados a la misión en los territorios que iban siendo descubiertos. Más tarde, con el tiempo, se fundaron institutos religiosos con vocación expresa a la primera evangelización, como los combonianos o los javerianos. En el siglo XIX se fueron incorporando religiosas. Mujeres que eran enviadas también a esa evangelización, todas ellas vinculadas a congregaciones e institutos de vida consagrada. Solo a mediados del siglo XX se propuso la posibilidad de encomendar a los seglares la tarea de la misión. Y también es en esa misma época cuando se apostó por que los sacerdotes diocesanos fueran enviados como misioneros.

Director Nacional de OMP

Como se ve, las cosas van tomando cuerpo con el tiempo y con la evolución de la mentalidad. Y hoy, sin duda, se puede decir que la evangelización es una tarea verdaderamente de toda la Iglesia, de todos los bautizados. Nadie duda de que la vocación cristiana es vocación a la misión (cf. AA 2). Nadie duda de que, para ser apóstol de Jesucristo, no hay que emitir unos votos de pobreza, castidad y obediencia

Sí, cada uno según su propia vocación, haciendo visibles los distintos caminos y la gran riqueza de la Iglesia. Pero mostrando que unos y otros nos necesitamos y nos ayudamos, vivimos la fraternidad y la solidaridad; complementándonos, ayudándonos a construir la Iglesia, no “nuestra” Iglesia: ¡la Iglesia de Cristo! Santa Teresa de Calcuta decía: “Lo que tú puedes, yo no puedo; lo que yo puedo, tú no puedes...

Hoy, sin duda, se puede decir que la evangelización es una tarea de toda la Iglesia, de todos los bautizados. o recibir el sacramento del orden. Sin embargo, ha costado que todos, según su carisma y su vocación, sean promovidos para la misión ad gentes, ad vitam, ad extra. Hoy no hay duda: todos somos, podemos ser, misioneros... Pero aún más, no nos podemos quedar en la posibilidad, sino en la convicción profunda de que la verdadera misión de la Iglesia se da cuando se vive la sinodalidad entre todos: cuando descubrimos que la evangelización no la hacemos cada uno siguiendo nuestro carisma y vocación por separado, sino que la vivimos juntos, en comunión, en complementariedad, mostrando la riqueza, la pluralidad, a la vez que la unidad, de la Iglesia.

¡Entre los dos haremos algo bonito para Dios!”. Y eso es lo que se vive y se transmite en la evangelización de aquellos lugares donde están nuestros misioneros. Así lo he vivido yo cuando he estado con los misioneros en su lugar de trabajo. Así lo agradecen los fieles a los que se habla de la fe: hacerles ver el precioso panorama de una Iglesia formada por gentes muy variopintas, con estilos y maneras muy diversas, pero que muestran el rostro amable del Señor, no por separado, sino en comunión. ¿Es esta una forma concreta de vivir la sinodalidad? ¡Pues yo creo que sí! Y, una vez más, la Iglesia misionera está a la cabeza de la manifestación. Demos gracias a Dios. NÚM. 216, JUNIO DE 2021

misioneros 7


IGLESIA A FONDO La misión es, a menudo, vivir vulnerable y dejar que aquellos entre quienes intentas evangelizar sean quienes te descubran a Dios. Es llegar a un lugar desconocido e imprevisto, en el que dependes del otro, de su aceptación y cuidado. En esto, la misión guarda gran parecido con la enfermedad. Quizá por eso, dos años después de su canonización, santa Teresa de Lisieux fue nombrada Patrona de las Misiones. Desde su celda del Carmelo, ella misma mantenía una intensa correspondencia con varios misioneros, entre ellos el padre Roulland.

VULNERABLES Y MISIONEROS

S

anta Teresita del Niño Jesús sintió una verdadera llamada misionera a través de la cruz que vivió. Así lo recogió ella misma en alguna de las cartas que envió al misionero padre Roulland. “Si dirigimos bien nuestra intención –por ejemplo, diciendo: Dios mío, por tu amor hemos venido aquí, acepta el sacrificio de nuestra vida y convierte a las almas–, ¿no es cierto que seríamos lo bastante mártires como para ir al cielo...?”, reflexionaba en una misiva fechada el 16 misioneros

NÚM. 216, JUNIO DE 2021

9 de mayo de 1897. En otra al mismo sacerdote, casi un año antes, decía: “Estaré unida siempre a usted por la oración”. Orar por alguien, presentando al Padre a un hermano que necesita ayuda, ha sostenido la vida misionera, sin importar tiempos ni distancias. En estos párrafos nos centramos en quienes atienden la llamada misionera desde una salud frágil, porque, como nos mostró santa Teresita (y muchos otros santos), la misión también se vive desde una cama. Casualidad o no,

una de las protagonistas de estas historias, compartía con ella nombre: Teresita Castillo de Diego; así la llamaban, con diminutivo incluido. Esta niña falleció en marzo de este año, después de cinco años de caminar con el cáncer, con sus momentos mejores y peores. Dos meses después de su pérdida, Teresa de Diego, su madre, reconoce que la herida sigue abierta. “Necesito rezar para estar en paz; me vienen imágenes del hospital, y la echo de menos, porque su presencia llenaba. Lo llevamos bien con


Teresita muestra feliz el documento que la reconocía como misionera

la ayuda de Dios, pero algún día te acuerdas de cosas... Luego piensas y oras mucho”, explica.

Llevando gente al cielo

También se ha encontrado a ratos abrumada; la historia de Teresita se hizo viral a raíz, precisa-

mente, de su vivir misionero. Su madre lo relaciona con otra santa Teresa, la de Calcuta: había visto unos dibujos animados sobre ella durante su estancia en Suiza, donde habían intentado aplicarle una terapia de protones. Así, recuerda su madre que el 12 de diciembre

del año pasado, coincidiendo con la Virgen de Guadalupe, expresó su deseo: “Quiero ser misionera ya”. Y lo fue, a pesar incluso de que uno de los días dijo: “Me desapunto de ser misionera, que me duele”. Pero Teresa, su madre, la animó con una frase: “Tú puedes dar mucha alegría a todos”. De hecho, Teresita sorprendía a menudo con su naturalidad. En una de esas noches de hospital, cuando fueron a cambiarla, dijo: “Muchas gracias por cuidarme”. Debido a la pandemia, las visitas al hospital estuvieron restringidas; por eso, a veces Teresa se comunicaba por WhatsApp con Teresita, de la que guarda sus audios con cariño. En uno de ellos, explicaba lo siguiente, haciendo un gran esfuerzo para hablar: “Ser misionera es para llevar a la gente al cielo. Hablar de Jesús siempre y dar alegría”. Aquella alegría de Teresita, de ser niña e interpelar a los demás, había sido una constante para sus padres desde que la adoptaron en Siberia, cerca del lago Baikal. Recuerdan cómo, en el metro de Moscú, dijo algo a una mujer que estaba pidiendo. En ese momento, fue la mujer quien se levantó hasta un puesto de venta y le compró a la niña un huevo de Pascua, ante la mirada atónita de los padres, que nunca supieron qué palabras mediaron exactamente. O como cuando paseaba por el barrio. “En el vecindario hay quien casi ni te saluda, y ella les interpelaba: «cómo te llamas», «dónde vas»... Llamaba a la gente por su nombre”, recuerda su madre. Esta historia se difundió entre los medios después de la Jornada Mundial del Enfermo de este año. Ángel Camino, vicario episcopal de la Vicaría VIII de la archidiócesis de Madrid, visitó el HospiNÚM. 216, JUNIO DE 2021

misioneros 17


Teresita Castillo de Diego

tal de la Paz, en el que estaba ingresada Teresita. Quedó impresionado por su testimonio y por su voluntad de ser misionera. Al día siguiente, el padre Camino en persona le entregó un papel en el que la nombraba misionera “para acercar a muchos hombres y mujeres, niños y niñas a Jesús, como lo hizo Sta. Teresita, Patrona de las Misiones”, según consta en el documento. Él mismo relató, por carta, estos hechos a los sacerdotes de su Vicaría. La madre considera que aquella visita fue “muy providencial”, y en su día le dio las gracias al vicario, quien respondió: “Tenía que venir”. Era el 11 de febrero. Cinco días después, coincidiendo con el cumpleaños de su madre, Teresita empeoró. “Los médicos nos tenían como aislados; se asustaban y no daban explicaciones”, señala. Finalmente, falleció con diez años de edad, el domingo 7 de marzo, fecha en que la Iglesia celebra a santa Perpetua. Curiosamente, un tiempo antes había pe18 misioneros

NÚM. 216, JUNIO DE 2021

dido a sus compañeros de clase que rezaran a esta mártir del cristianismo primitivo, mejor que a santa Teresita.

El plan de Dios era otro

La catalana Càrol García Murillo publicó en 2016 un libro titulado Mi hermana África. El continente que cambió el rumbo de mi vida, en la editorial Milenio. En él cuenta cómo su salud interrumpió el noviciado en Kenia con las Hermanas Misioneras de Nuestra Señora de África, conocidas como Hermanas Blancas. Hoy, a sus 47 años, su vida transcurre “entre ratos de silencio, de actividad, de encuentros con familiares, amigos y momentos de oración”, en los que siente “cerca y muy presente a Jesús”. Reflexiona, desde su silla de ruedas, sobre la angustia de Cristo: “A pesar de las dudas y del tormento que le acompañaban en Getsemaní, jamás dejó de confiar en su Padre. Entonces, ¿por qué no hacerlo yo también?, ¿por qué no con-

tinuar respondiendo «sí», abandonándome en sus manos como siempre había hecho?”. Cuando su salud se lo permite, colabora con la parroquia de la Mare de Déu de la Mercè de Almacelles –el pueblo de su padre y donde vive–, en catequesis o en otras actividades. Siempre, desde la incertidumbre de una salud precaria. Y eso, a pesar de que, en verano de 2002, cuando llegó a Uganda, “lo tenía todo planeado”. Iba a realizar el proceso formativo con las Hermanas Blancas y sería misionera consagrada en África, donde viviría cuatro años. En 2005, ante el empeoramiento de su salud, la congregación le ofreció continuar su proceso en Argelia en vez de en Nairobi, con un clima más benévolo. No resultó: su estado empeoró y en 2006 regresó a España gravemente enferma, para instalarse definitivamente en Almacelles. “Qué curioso: marché a África pensando que me comería el mundo, y fue una enfermedad la


IGLESIA A FONDO

que «se me ha ido comiendo a mí». Me quería dedicar a los otros, entregarme plenamente a los más vulnerables, y, ahora, soy yo la que precisa ayuda para prácticamente todo y soy totalmente dependiente”, reflexiona. Ella reconoce la generosidad de las Hermanas: “Jamás se rindieron y, continuamente, me ofrecieron posibilidades para poder seguir siendo una de ellas. Realmente, es así como me siento: como parte de esa querida familia”. Unas palabras que no ocultan el duro revés que supuso abandonar la vida religiosa. “Mi enfermedad y mi dependencia frustraron mucho mi vocación, al menos como yo lo había soñado; pero, dicen, «ser feliz no es tener una vida perfecta. Es reconocer que la vida vale la pena vivirla, a pesar de todas las dificultades»”. Precisamente, esa experiencia de imprevisión y vulnerabilidad le llevó a escribir su testimonio, tras encontrar que se puede ser “feliz, a pesar de todo”. “¡Ahora, y a pesar de no alegrarme de estar enferma, sino todo lo contrario, no cambiaría por nada mi realidad!”.

Años después...

Càrol García Murillo

Con su testimonio plasmado en un libro, un día da paso al siguiente en el milagro de la cotidianidad. Actualmente, Càrol puede decir que “en la vida se aprende más de lo que se pierde que de lo que se gana”. Esa frase se la decía su profesor de luganda, uno de los idiomas locales ugandeses, que estudiaba mientras aún soñaba con vivir el resto de su existencia en el continente africano. “Cuántas cosas perdemos en nuestro día a día: la paciencia, la capacidad de escuchar, de perdonar, de ser tolerantes...”, se cuestiona. Al principio, Càrol volvía de África con miedo, y aquel fue, NÚM. 216, JUNIO DE 2021

misioneros 19


IGLESIA A FONDO

asegura, el tiempo más incierto de su vida, atravesado “de sufrimiento y de soledad tan desoladores”. “Los médicos me iban confirmando, en unas semanas, su diagnóstico”, recuerda. El pronóstico era el de una enfermedad degenerativa: dejaría, poco a poco, de caminar, y su respiración sería cada vez más frágil, hasta el punto de necesitar respiradores artificiales. Ese fue el punto de inflexión de un proceso de aprender a dejarse cuidar, que, en el caso de una

niña como Teresita, puede ser más fácil. Pero en el de una mujer que ya ha vivido de manera independiente, no tanto. “Me siento como una niña indefensa”, confiesa Càrol. Por un lado, el sentirse afortunada por la buena atención de los seres queridos, el agradecimiento a Dios. Por otro, la pérdida de intimidad: “Los más cercanos conocen dónde guardo mis pertenencias, dónde coloco aquello más recóndito y que tiene tanto significado para mí. No es que me importe que lo sepan. Lo que sucede es que me siento tan torpe, tan pequeña y tan poca cosa cada vez que los preciso por algún motivo...”. Y, aunque nunca deje de ser 20 misioneros

NÚM. 216, JUNIO DE 2021

agradecida, reconoce que le cansan frases tan simples como recordarle que se abrigue. Igualmente, los médicos que le dieron la mala noticia de su diagnóstico se cuentan entre sus mayores aliados. En primer lugar, dice, “por haberme salvado la vida en tantos y tantos momentos, hasta el día de hoy”. Sin ellos, ella no estaría. Càrol reconoce que hay quien se deja llevar por ver lo peor, “muy especialmente en esta época compleja que vive nuestra sociedad y nuestro sistema sanitario”. Ese motivo le hace insistir en “el apoyo y el buen hacer mostrado por la mayoría del personal”, algo “clave e indispensable para

seguir adelante con serenidad a pesar de un futuro incierto”. Porque ellos tampoco la abandonan. Explica, por ejemplo, que recientemente ha experimentado una emergencia que requirió la atención domiciliaria. “Afortunadamente, son muchos los grandes profesionales que viven su vocación con el mismo entusiasmo del primer día”, señala.

Continúan en la misión

Si a las Hermanas Blancas las siente como su familia, su compromiso misionero sigue completamente intacto. “El amor de Cristo y el amor de África nos une en la misma vocación”. En la oración, Càrol suele detenerse, rumiar y contemplar a fuego lento esta frase, permitiendo que resuene en su corazón. Como a muchas otras personas que han experimentado


Càrol no olvida a su “hermana África” y, si tuviera la ocasión de viajar, “regresaría”. “La recuerdo y «estoy» allí a menudo: cuando me manifiesto con todos aquellos que luchan por una vida más justa, cuando recuerdo el olor de las plantaciones, cuando escucho los gritos de los inocentes en guerra, cuando disfruto de las salidas y puestas de sol y, finalmente, cuando participo de su alegría del canto y de la danza durante mi oración”. Así, Teresita Castillo y Càrol García son solo dos testimonios de los muchos que la Iglesia nos ha prestado para iluminar la labor misionera. Y es que, desde situaciones aparentemente antagónicas, la de una trepidante aventura y la de una total dependencia, la vulnerabilidad se experimenta antes o después, y solo Dios sostiene. Quizá por ello Teresita de Lisieux es protectora de misioneros: ella lo entendió. Podríamos hablar de muchos otros san-

la precariedad en la salud, “parece que la debilidad del cuerpo fortalece, como nunca había experimentado, la vocación y el deseo de pertenecer a ellas” (a las misioneras). Y, desde la distancia, “más en comunión que nunca”.

tos, declarados o no, que han dedicado sus pensamientos, sentimientos, voluntad y oración a pedir a Dios que la evangelización llegue a buen puerto. Tan necesarios los unos como los otros. ASIER SOLANA

El cristiano ante la enfermedad

E

s imposible hablar de enfermedad y misión y no pensar en cómo, en el propio ser de los cristianos, acercarse al que sufre es un deber que parte de seguir a Jesús. Si perdiéramos la perspectiva histórica, podríamos decir que nunca ha pasado nada como lo de ahora; pero los siglos nos han dejado multitud de episodios similares e incluso peores que el que hoy vivimos. En el siglo III, el Imperio romano se vio sumido durante doce años en lo que hoy se conoce como la peste cipriana, por san Cipriano de Cartago, quien animó con sus escritos a mirar con caridad al prójimo enfermo. En De mortalitate animaba a los cristianos a comportarse con rectitud y atender al enfermo. Dios "examina si los médicos no evitan a los pacientes", decía, por ejemplo, dando a entender que gran número de galenos sí lo hacían. Y, ante la querencia que muchos pudieran tener de buscar un milagro que les librara de la enfermedad, desde los cristianos, esta se veía como una prueba. Quizá hoy utilizaríamos otra palabra; en el fondo es lo mismo: saber vivir desde la vulnerabilidad. "¡Qué grandeza de espíritu es luchar con una mente imperturbable contra tantos embates de devastación y muerte!", escribía san Cipriano. Llamaba, pues, a dejarse ser vulnerable y dejarse interpelar por el prójimo. Muy lejos de concepciones que quisieran una curación "mágica" que, sabían, no existía. Pero, siempre, en cualquiera de los casos, sanando. NÚM. 216, JUNIO DE 2021

misioneros 21


PRIMER PLANO

CHAD La inestabilidad de un aliado indispensable Para un país como Chad, con un presidente en el poder desde 1990, que ha modificado dos veces la Constitución para eliminar el límite de dos mandatos, las elecciones del pasado 11 de abril se anunciaban con pocas sorpresas. ¡Pero las hubo!

I

driss Déby se presentaba por sexta vez consecutiva y estaba seguro de ganar. Su principal adversario, Saleh Kebzabo (que quedó segundo en las elecciones de 2016) boicoteó los comicios, y otro opositor importante, Yaya Dillo, escapó pocas semanas antes, cuando la policía intentó detenerle por la noche en su domicilio. Durante el tiroteo murieron su madre y su hijo de once años. Las elecciones fueron de todo menos libres, y las manifestaciones de quienes protestaban contra la decisión de Déby de presentarse a un sexto mandato fueron duramente reprimidas. Entonces ocurrió lo inesperado: el 20 de abril, pocas horas después de que la Comisión Electoral anunciara la victoria de Idriss Déby, se hacía pública su muerte durante un combate con insurgentes. Y es que, el mismo día de las elecciones, una coalición de fuerzas rebeldes, conocida como Frente por el Cambio y la Concordia en Chad (FACT, en siglas francesas), cruzaba la frontera de Libia con Chad 26 misioneros

NÚM. 216, JUNIO DE 2021

Idriss Déby

para lanzar un ataque a gran escala, con el fin de tomar la capital, Yamena. Los combates fueron muy duros en la provincia oeste de Karem, a apenas 400 kilómetros al norte de la ciudad. Pocos días antes del anuncio de su victoria, el “presidente guerrero” –ascendido nada menos que a “mariscal” el año pasado– había ido al norte a visitar a sus tropas en el frente y a participar

él mismo en el combate, algo que había hecho muchas veces en el pasado. Aunque se ha especulado mucho sobre las circunstancias del fin de su vida, parece probado que murió durante el intercambio de disparos con los rebeldes. El día en que se anunciaba su muerte, su hijo, Mahamat Idriss Déby, de 37 años, fue presentado como el nuevo presidente, a la cabeza de un Consejo Militar de Transi-


ción, y prometió elecciones libres y democráticas después de un periodo de 18 meses. Se saltó así la Constitución, que prevé que, en caso de muerte del jefe del Estado, es el presidente del Parlamento quien asume sus funciones. La sociedad civil calificó la ascensión del hijo de Déby como “un golpe de Estado institucional”. Al funeral de Idriss Déby, el 23 de abril, acudieron los jefes de Estado de la la región (Mauritania, Burkina Faso, Níger y Malí), para los que Chad es un aliado indispensable en la lucha contra el yihadismo. Tanto ellos como el presidente francés Emmanuel Macron, el único presidente occidental que estuvo presente, no han querido romper con el nuevo régimen y han

preferido presionar para que haya más presencia de civiles en el Gobierno de transición. La Unión Africana, contrariamente a su práctica habitual, no ha calificado el cambio político de golpe de Estado, por falta de consenso entre sus miembros, y, a mediados de mayo, optó por una vaga declaración sobre sus intenciones de “acompañar la transición”. La primera preocupación del nuevo régimen ha sido alejar la amenaza de un ataque de los rebeldes contra la capital. Los combates continuaron en el norte y, el 9 de mayo, el Ejército chadiano afirmó que la operación contra los insurgentes había terminado y que la situación había “vuelto a la normalidad”. Ese mismo día, los

militares presentaron a la prensa 156 prisioneros del FACT, entre los que había numerosos niños soldado, y aseguraron haber matado a “cientos de rebeldes” durante los días previos.

Una historia muy violenta

El FACT es uno de los muchos grupos rebeldes que han surgido en la nación. Se formó en abril de 2016 en Libia, donde miles de combatientes chadianos combatieron, primero, con Gadafi y, tras la caída de este, con algunos de los señores de la guerra que han surgido en medio del caos de este país. Está liderado por Mahamat Mahdi Ali, un antiguo oficial de Déby formado en Francia, donde estudió Derecho y Economía y NÚM. 216, JUNIO DE 2021

misioneros 27


Mahamat Idriss Déby, hijo del difunto presidente y cabeza del actual Consejo Militar de Transición

fue miembro del Partido Socialista. Según el grupo de expertos de la ONU, en 2019 luchó para el mariscal Jalifa Haftar, el poderoso líder militar libio de Bengasi que se opone al Gobierno de Trípoli reconocido por la ONU. Muchos miembros de esta milicia chadiana fueron entrenados por los mercenarios rusos del Grupo Wagner. Hay que tener en cuenta que Rusia

28 misioneros

NÚM. 216, JUNIO DE 2021

–además de Egipto, Emiratos Árabes y Arabia Saudita– apoyan a Haftar. En Libia, el líder del FACT atrajo a otro grupo rebelde chadiano, la Unión de Fuerzas por el Desarrollo y la Democracia (UFDD), que tenía su base en la región sudanesa de Darfur, y a una amalgama de otros grupos rebeldes chadianos también presentes en el sur de Libia.

No ha sido esta la única rebelión que Chad ha conocido. El país sufre una fuerte división entre el árido norte, árabe y musulmán, y el sur, cultivable, mayoritariamente cristiano y animista. También hay numerosos conflictos entre los grupos arabizados, como los salamat, gorán, hadjerai, zaghawa y rashid. Desde su independencia, en 1960, el país ha tenido una historia muy convulsa. Su primer presidente, François Tombalbaye, que quiso presentarse como un paladín de la “autenticidad africana”, murió asesinado por un grupo de gendarmes en 1975. Le sucedió el también sudista Félix Maloum, un militar que luchó contra los nordistas Goukouni Oueddei y Hissène Habré. Este último se hizo con el poder en 1982 e hizo frente a una rebelión en el sur y a una amenaza de Gadafi de apoderarse de la franja de Aouzou, rica en fosfatos. Hoy se encuentra en una cárcel de Dakar (Senegal), tras haber sido condenado en 2017 por


PRIMER PLANO

fur y atravesó todo el país para llegar a las puertas de Yamena. Se salvó gracias a la intervención de Francia. Fue su amenaza más importante, hasta que en 2010 Sudán y Chad se comprometieron a no apoyar a grupos hostiles a la seguridad del vecino. Pero, con la guerra civil de Libia, desde 2011, miles de rebeldes se instalaron en las zonas del sur del país de Gadafi. Bastantes de ellos disponían ya de experiencia como mercenarios y tuvieron acceso a enormes arsenales de armas. Otros conflictos han tenido que ver más con asuntos inter-

crímenes contra la humanidad. Durante su juicio se le acusó de ser responsable de la muerte de al menos 40.000 de sus compatriotas en sus cárceles. Hissène Habré fue derrocado en 1990 por Idriss Déby, apoyado por militares de su propia etnia zaghawa. Desde entonces, Idriss Déby ha sido el hombre fuerte de la región. Ha contado con el Ejército más capaz y mejor equipado de todo el Sahel y, políticamente, ha urdido numerosas tramas para quitar y poner presidentes a su antojo en la vecina República Centroafricana, al sur; allí apoyó el golpe de Estado de François Bozizé en 2003 y, diez años más tarde, a la Seleka, que contó con numerosos combatientes chadianos. Francia encontró en Déby el aliado más eficaz para combatir el yihadismo que asola la región. El papel del Ejército chadiano ha sido determinante para contener la amenaza regional de Boko Haram. Es también la nación que propor-

ciona más tropas al grupo del G5, que combate el terrorismo islamista en países como Burkina Faso y Níger, además de ser el primer contribuyente en la misión para conservar la paz en Malí, la MINUSMA, donde numerosos militares chadianos han muerto combatiendo a los insurgentes en el norte. Francia mantiene al menos a 5.000 de sus soldados de la “Operación Barkane” en Yamena, donde tiene su cuartel general. Pero Déby ha tenido demasiados frentes abiertos. En 2008, una columna de rebeldes salió de Dar-

nos. Durante los 30 años de presidencia de Idriss Déby, Chad no conoció ni democracia ni desarrollo. Los cristianos, que son el 40% de la población, se han sentido siempre muy poco representados en el poder. Y la represión a oponentes políticos y a periodistas ha sido brutal. Chad ha contado con enormes recursos desde que en 2003 empezó la explotación de los yacimientos de petróleo en el sur. El país ha ingresado miles de millones de dólares, que representan el 80% de sus ingresos por exportaciones NÚM. 216, JUNIO DE 2021

misioneros 29


PRIMER PLANO

(140.000 barriles por día en 2020). Las primeras compañías que empezaron a explotar el crudo –que se exporta por Camerún gracias a un oleoducto– fueron las estadounidenses Exxon Mobil y Chevron, y también la malasia Petronas. En años recientes, las compañías chinas han ganado terreno. Pero el país sigue estando entre los cinco más pobres del mundo, y sus habitantes poco se han beneficiado de los ingresos por el petróleo. La mortalidad infantil es muy alta, la esperanza de vida es de 53 años, solo el 6% de la población tiene acceso a electricidad y uno de cada cinco adultos es analfabeto. La mayor parte de los niños solo pasan una media de cinco años en las aulas. Y con los numerosos conflictos en varias de sus regiones, el 40% de su población de 16 millones necesita ayuda humanitaria, según datos de Naciones Unidas.

Un futuro con muchos interrogantes

La pregunta que todos se hacen es cómo será la transición. Desde el principio, ha quedado claro que el nuevo Consejo Militar es una continuidad del régimen de Déby. Las manifestaciones de la oposición que tuvieron lugar los días después de su muerte fueron duramente reprimidas y se saldaron con, al menos, nueve muertos. El nuevo presidente ha prometido organizar un “diálogo nacional inclusivo” durante el año y medio que, según él, deberá durar la transición y, a primeros de mayo, anunció la formación de un nuevo Gobierno, dirigido por Albert Pahimi Padacké, quien ya fue primer ministro con Idriss Déby. Entre los nuevos 40 ministros, hay al menos tres miembros de la oposición a este, entre ellos, el nuevo titular de Justicia, Mahamat Amat 30 misioneros

NÚM. 216, JUNIO DE 2021

Alhabo, y el antiguo jefe rebelde Acheick Ibn Oumar. El principal líder opositor, Saleh Kebzabo, no ha entrado a formar parte del Gobierno, pero ha reconocido a las nuevas autoridades, y dos miembros de su partido –la Unión Nacional por la Democracia y la Renovación– han obtenido puestos ministeriales.

Los principales líderes religiosos del país han hecho prudentes declaraciones en favor de la unidad y el diálogo, ofreciendo un apoyo tácito a las nuevas autoridades. El nuevo Consejo Militar conoce su influencia, y eso explica que, a los dos días de la muerte de Déby, su hijo Mahamat se encontrara con las tres principales figuras religio-


sas: el imán Mahamat Khatir, el arzobispo católico Edmond Djitangar y el presidente de la comunidad evangélica Batein Kalingué. Pero lo que preocupa más son las divisiones en el Ejército, que, a pesar de su reputación, por ser el más eficaz de la región, sufre fuertes tensiones internas. Dominado por los zaghawa, cinco de los numerosos hijos de Déby –nacidos de sus ocho mujeres– fueron ascendidos a generales en los últimos años. A los militares no les faltan recursos: según el International Crisis Group, los gastos militares representan entre el 30 y el 40% de los presupuestos nacionales. Además, los países donantes han sido generosos a la hora de pagar a las tropas que sirven como cascos azules bajo la bandera de la MINUSMA, en Malí, o bajo su propio estandarte nacional con la alianza del G5, pero una buena parte de ese dinero no ha llegado a los soldados. La causa hay que buscarla en la corrupción interna

del Ejército, que no es sino un reflejo de una realidad más compleja: no hay que olvidar que Chad siempre ha estado entre los países más corruptos del mundo, según las listas que publica cada año Transparency International. La situación se complica más por la presencia de numerosos grupos armados en los países vecinos, donde la seguridad es muy frágil. Por ejemplo, además de los rebeldes presentes en Libia, los insurgentes de la Coalición de Patriotas por el Cambio, que lucha contra el Gobierno de la República Centroafricana, tiene entre sus filas a numerosos combatientes chadianos, rebeldes o antiguos soldados. Otros fueron integrados, durante los últimos años, en una unidad de élite en Sudán dirigida por Mohammed Hamdan Dagallo, que es el número dos en el Consejo Militar de Transición sudanés. Muchos de estos hombres armados pueden fácilmente cambiar de bando y considerar si es mejor

seguir donde están ahora, reintegrarse en el Ejército chadiano o unirse al grupo de rebeldes que les pague mejor. Francia, por su parte, seguirá necesitando a Chad en su lucha contra el yihadismo; y el país africano necesita que los militares franceses sigan proporcionando su apoyo con tropas, aviones de reconocimiento e inteligencia militar. Las declaraciones oficiales del Elíseo después de la muerte de Déby, en favor de “un Gobierno civil de unidad nacional” que dirija “una transición inclusiva abierta a todas las fuerzas políticas”, muestran el difícil equilibrio que Francia tiene que mantener con el que sigue siendo su aliado africano más importante en cuestiones de seguridad. Lo que resulta irónico es que, para imponer esa seguridad en la región, haya que contar con un apoyo firme en uno de los países más inestables y violentos de África. JOSÉ CARLOS RODRÍGUEZ NÚM. 216, JUNIO DE 2021

misioneros 31


INFORME

Luis Arrasco

El coronavirus no da tregua. Aunque en el mundo desarrollado la inmunización avanza, las vacunas continúan sin llegar a los países de misión. Con escasos recursos sanitarios y dificultades para que la población se confine, con la epidemia del hambre al acecho, la Iglesia sale al rescate de los más vulnerables y ejerce de altavoz ante una desigualdad que la enfermedad ha acentuado.

E

s domingo y Luis Arrasco tiene claro que su misión en Piura pasa por ayudar a respirar a su comunidad. Lleva aire de esperanza para quienes acuden a la misa que celebrará en la parroquia de San José Obrero, a medio gas por las limitaciones de aforo: donde antes se reunían 800, ahora entran unos 400. Luis también reparte oxígeno, literalmente, a través de las bombonas que entregará a unos 20 32 misioneros

NÚM. 216, JUNIO DE 2021

kilómetros para los enfermos de coronavirus que permanecen aislados en sus casas. A lo largo de este año, la pandemia no ha logrado frenarle, a pesar de la voracidad que ha llegado a alcanzar en Perú. Es más, su ingenio, y el de toda la Iglesia a lo largo y ancho del planeta, se ha agudizado para salir al rescate de los últimos, para que nadie quede a la intemperie de un virus letal, siguiendo la máxima del

papa Francisco en Fratelli tutti: “Nadie se salva solo, únicamente es posible salvarse juntos”. De norte a sur, lo mismo se han confeccionado mascarillas en conventos y talleres sociales para frenar los contagios, que se han habilitado templos como hospitales de campaña para atender a pacientes. Una entrega a pie de calle, pero también ejerciendo una voz de denuncia ante la falta de solidaridad en el reparto de unas vacunas que siguen sin llegar a todos y la dificultad para acceder a un tratamiento digno para afrontar el Covid-19. De ahí que cobre cada vez más fuerza la llamada hecha por Francisco, a la que se ha unido el presidente norteamericano Joe Bi-


den, con el fin de liberalizar de forma temporal la patente de los sueros para impulsar una rápida inmunización global, para que los más pobres dejen de ser también los más castigados por el Covid. “En estas últimas semanas, en la zona urbana se están registrando menos contagios y muertes, pero en la zona rural siguen disparados”, confiesa el sacerdote Luis Arrasco, que no logra convencer a los habitantes del campo para que vayan a los hospitales. Y es que el colapso que padeció el país andino en abril de 2020, cuando les sorprendió la pandemia, ha hecho que todavía hoy se desconfíe del sistema sanitario. “Es muy difícil acabar con los prejuicios que hay sobre aislamientos hospitalarios. La gente tiene miedo a morir sola en una habitación, y prefieren quedarse en casa, aunque no dispongan de los medios necesarios”, lamenta el presbítero.

Programa Covid-19

Junto a un equipo de 40 voluntarios, ha configurado una red bautizada como “Programa Covid19”, que ha tenido como primer reto que el oxígeno y los respiradores llegaran a todas las casas del barrio. “Solo hay una planta a 60 kilómetros que genere oxígeno medicinal y los hospitales tienen

prioridad de abastecimiento. Aun así, hemos conseguido que nos suministren bombonas”, explica con cierta esperanza, después de que el arzobispado de Piura haya adquirido en estos días su propia planta de producción de oxígeno. Cuando Luis habla del desafío que tiene entre manos, intenta siempre hacerse a un lado y habla en plural, consciente de que esa lucha interminable es fruto de muchas manos. “No somos un ejército, pero le salimos al frente, sin miedo a nada, ni siquiera a la muerte. Le-

jos de encerrarnos presos del temor en nuestras casas y ver morir a quienes viven a nuestro lado, decidimos entregarnos con mucha fe y decisión para ayudar al prójimo”, expone este sacerdote. Prácticamente de un día para otro improvisaron también un consultorio virtual, pusieron en marcha una central de atención telefónica vía WhatsApp, reconvirtieron una furgoneta en una unidad móvil solidaria... En definitiva, levantaron un plan de atención integral que va desde el


I N F O R M E LA IGLESIA CONTRA EL COVID

testeo de posibles contagiados a la atención psicológica, pasando por el reparto de bienes de primera necesidad. Así, enfundados con sus equipos de protección individual, cada día los voluntarios de San José Obrero se acercan a los hogares donde se les ha comunicado que hay un infectado, para conocer su estado de salud y valorar cómo actuar. En cada una de estas patrullas de emergencia, siempre hay un sanitario provisto con los medicamentos básicos para enfrentarse a los primeros síntomas de la enfermedad: azitromicina, paracetamol e ivermectina. Una vez confirmado el positivo, monitorean la 34 misioneros

NÚM. 216, JUNIO DE 2021

zona para comprobar si ha podido contagiar a su entorno. Una labor de rastreo que les ha permitido, si no controlar la expansión, al menos poder llegar a tiempo para no encontrar la enfermedad en un estado demasiado avanzado. En paralelo a este primer diagnóstico sanitario, el equipo del padre Luis también cuenta con un coordinador de alimentos para poder facilitar las obligadas cuarentenas y proveer de unos víveres esenciales a una población sin colchón económico alguno, que sabe que, si no sale a la calle a trabajar, no tiene ingreso alguno ese día para alimentar a su familia. “Es verdad que ahora seguimos con escasez de todo, pero, cuando comenzó el confinamiento en marzo del año pasado, no había medicamentos por ningún lado, ni siquiera en las farmacias, las clínicas estaban saturadas...”, comenta el sacerdote sobre el caos institucional que han padecido. “Nos queda largo camino para vencer al virus –augura–,

porque las vacunas llegan a cuentagotas y la precariedad laboral hace que la gente no cumpla la cuarentena. Además, estamos en plena campaña electoral, con mítines y manifestaciones, por lo que nos espera alguna oleada más”. El Programa Covid-19 de la iglesia de San José Obrero ha evolucionado hasta tal punto que, ahora que se han relajado algo más las restricciones de movilidad, los sábados han puesto en marcha un mercadillo ubicado en el coliseo parroquial, para evitar que las familias tengan que desplazarse al centro de la ciudad y exponerse a posibles contagios. En este particular mercado de abastos, con precios más que accesibles, se garantizan las medidas de higiene y desinfección básicas y se pueden comprar carnes, frutas, verduras... A pesar de todas las dificultades y el cansancio acumulado, Luis, que lleva más de 30 años destinado en Piura, en ningún momento ha pensado en tirar la toa-


de su barrio, además de proveer de alimentos y otros enseres básicos a unas 700 familias atrapadas en los slums, a las que les han garantizado que tendrán lo necesario para vivir al menos a lo largo del año. “La mayoría son migrantes y no tienen ningún tipo de subsidio. Son trabajadores de la economía sumergida, convertidos en víctimas invisibles”, denuncia respecto a quienes habitan más allá de la barriada de Mira Road. “Nuestro voto de hospitalidad es tan sagrado para nosotras que sabemos lo que implica en circunstancias como estas: nos exige exponernos y dar la vida por los

lla. Tampoco ha visto minada su confianza en Dios. “La fe se cuestiona en circunstancias límite como esta, pero a la vez se fortalece”, expone, aceptando que “en la pandemia ha salido lo mejor y lo peor de cada uno de nosotros”. Pero, sin duda alguna, está convencido de que está suponiendo “una oportunidad para ayudarnos a concretar nuestro ser creyente dando la vida por el próximo”. Ahondando aún más, como sacerdote, siente que ha redescubierto cómo “soy cura no solo para los sacramentos, sino para acompañar en el camino, comunicando vida donde amenaza la muerte”.

Una tragedia sin precedentes

“No está todo perdido”, se repite una y otra vez Primi Vela Goicoechea, hermana de la Caridad de Santa Ana, ante los miles de fallecidos que cada día se contabilizan en India. Ella ve con sus propios ojos cómo vecinos, amigos y reli-

Primi Vela

giosas de su congregación no han podido superar la enfermedad en estas últimas semanas. “Estamos viviendo una tragedia de proporciones sin precedentes, con saturación tanto en los hospitales como en los crematorios”, comenta esta misionera maña, que no es capaz de quedarse de brazos cruzados. Ni ella ni sus hermanas de comunidad en la periferia de Bombay, que cada día salen de casa para dar comida a cientos de niños de la calle

que están en la calle”, expresa consciente de que el cerco de contagio está más próximo que nunca: “En cualquier caso, no estamos haciendo nada que no se nos pida en el Evangelio, y que el Papa nos recuerda en Fratelli tutti: hagamos nuestra la cultura del encuentro, el compartir nos hace hermanos”. Es el esfuerzo extra que ha provocado la pandemia, amén de continuar como madres de las niñas y niños de la calle –a quienes NÚM. 216, JUNIO DE 2021

misioneros 35


I N F O R M E LA IGLESIA CONTRA EL COVID

dan amparo en dos hogares– y de los bebés –a los que atienden en una guardería–. Así, con relación al Hogar Ankur, fundado en 1997, recuerda que “muchas de nuestras niñas recogían papeles en las calles y había días en los que no comían, porque no los podían vender, sobre todo en la época de las lluvias”. Cuando Primi encuentra un rato para reposar lo vivido y acoger en oración el drama humanitario del que está siendo testigo, también es capaz de ver a la luz de Dios que se trata de “una oportunidad para recuperar nuestra libertad interior, despojándonos de todo aquello que es superficial en nuestras vidas y nos impide, a través del ruido, el egoísmo y la falta de esperanza, alcanzar la verdadera felicidad”. Desde ahí, esta consagrada comparte cómo “en nuestra crisis actual de la pandemia del Covid-19 podemos mantener una esperanza viva, poner en acción nuestra fe, sintiendo nuestro el dolor de los demás, acogiéndolos y acompañándolos, uniéndonos solidariamente al propósito amoroso de Dios y a la sociedad para destruir los efectos de este virus”. Mientas Primi confía en que la vacunación pueda rebajar las cifras de mortalidad, lo cierto es que, a pesar de que India es el mayor fabricante de vacunas del mundo, con AstraZeneca a la cabeza, la proporción de las que se quedan en la potencia farmacéutica es ínfima. Tampoco llegan las suficientes dosis a Brasil, que, junto con India y Estados Unidos, lideran la macabra lista de fallecidos y casos detectados en el mundo.

to estaría la falta de medios para realizar cribados, dada la precariedad socioeconómica y la débil infraestructura sanitaria. Sobre todo, después de que solamente Sudáfrica –precisamente uno de los Estados más desarrollados– sea el único que ha registrado más de 10.000 muertes por Covid-19. Desde el terreno, en Tanzania, por ejemplo, el repunte de casos resulta algo más que preocupante. El Gobierno no presenta datos oficiales, pero la Iglesia ofrece un re-

La incógnita africana

cuento propio que certifica que algo no marcha bien. “El coronavirus existe. Pedimos que se tomen precauciones y que tanto las autoridades como la población redoblen

Aunque oficialmente África es el continente que está registrando menor índice de mortalidad, todo hace pensar que detrás de este da36 misioneros

NÚM. 216, JUNIO DE 2021

sus esfuerzos para protegerse”. Así lo expresa el padre Charles Kitima, secretario general del Episcopado, quien asegura que, en los dos últimos meses, en torno a 25 sacerdo-


El grito de los obispos brasileños

L

os obispos de Brasil se han sumado a un manifiesto conjunto con otras instituciones del país, como el Colegio de Abogados, la Asociación de la Prensa y la Academia Brasileña de las Ciencias. "¡Es hora de detener la escalada de muerte! La población

tes y 60 religiosas vinculadas al ámbito sanitario habrían fallecido por problemas respiratorios. Aunque no puede confirmar que todas las muertes sean por coronavirus, por la falta de pruebas diagnósticas, lo cierto es que “nunca había sucedido algo así en tan poco tiempo”. Por ello, no duda en reivindicar “el derecho de los tanzanos a recibir información precisa sobre un virus que está contagiando también miedo y confusión”. En esta misma línea, el presidente de los obispos y arzobispo de Mbeya, Gervais Nyaisonga, ha expuesto que “nuestro país no es una isla”: “Debemos defendernos, tomar precauciones y rezar a Dios con todas nuestras fuerzas para que esta plaga no nos alcance”. En Níger, el panorama no es mucho mejor, tal y como certifica el misionero italiano Mauro Armanino; allí el Covid-19 “se transmite como el polvo y se adapta como la arena a la historia del Sahel”.

“Pero aquí el peor de los virus es el hambre”, denuncia este religioso de la Sociedad de Misiones Africanas, que asegura cómo ambas tragedias caminan de la mano “con la complicidad de los políticos y de los grupos armados”. “Quizá la vacuna llegue, porque la globalización funciona cuando quiere, e, incluso, podríamos tenerla gratis, como un derecho ofrecido a los pobres, porque, en el fondo, responde a un interés de que el sistema se mantenga”, augura, a la vez que deja caer que esto permitirá perpetuar “las reglas del mercado, el acaparamiento de materias primas y la explotación de mano de obra barata”. La realidad es que, a un continente de unos 1.300 millones de habitantes, solo han llegado 39 millones de vacunas, de las que se han inyectado 24 millones, más de la mitad en Marruecos, Nigeria, Etiopía, Egipto y Kenia. JOSÉ BELTRÁN

brasileña necesita una vacuna ahora. El virus no se erradicará con oscurantismo, con discursos airados o frases ofensivas. Basta de locura e irresponsabilidad", exponen en un documento que busca una respuesta que sigue sin llegar por parte del presidente Jair Bolsonaro. Entre tanto, la Iglesia brasileña continúa desgastándose para mitigar los efectos de los contagios y los confinamientos, lo mismo en las favelas de Río que en la Amazonia. NÚM. 216, JUNIO DE 2021

misioneros 37


conectad@s

“ME DUELE ÁFRICA” Una campaña pro África subsahariana, "donde se están dando todas las condiciones para el avance yihadista". A saber: pobreza, corrupción, Gobiernos débiles, enfrentamientos étnicos... Un SOS también vía tuit.

#LAUDATOSI' El Papa ha animado a los tuiteros a seguir por el camino marcado en el Año #LaudatoSi’, "escuchando el grito de la tierra y de los pobres". Qué mejor forma de poner el the end. PAPA FRANCISCO Twitter @Pontifex_es

AYUDA A LA IGLESIA NECESITADA Twitter @AyudaIglesNeces

UN FUTURO MUY PRESENTE

"INDESTRUCTIBLES" Ya vimos y leímos este libro suyo. Ahora le ha llegado el III Premio Saliou Traoré de Periodismo en español, por el reportaje "África: un futuro con nombres y apellidos". Lo comparte con su colega @alfonsrodriguez XAVIER ALDEKOA Twitter @xavieraldekoa

África monopoliza las redes en y por su Día. Manos Unidas nos recuerda que en 2020 llevó a cabo 68 proyectos educativos. Para que los jóvenes afronten los desafíos del continente. El futuro, dicen, "está en los sueños de sus niños...". MANOS UNIDAS Instagram @manosunidas

ÁFRICA EN EL CORAZÓN Sobre todo en el #DíaDeÁfrica. El mejor momento de rezar por todos los misioneros allí presentes, con vídeo incluido. El de Luis Carlos, directo desde Kenia. Otra misión cumplida. OMP ESPAÑA - Twitter @OMP_ES


AY U D A M O S A . . .

Togo La Iglesia togolesa recibe más de 150.000 euros de OMP

U

n país largo y estrecho. Así es Togo en los mapas: una estirada franja verde de 600 kms. que comienza en la frontera con Burkina Faso y termina perdiéndose en la mar. Desde el blanco balcón de sus playas, la República Togolesa se asoma al celeste azul del Atlántico por el Golfo de Guinea. Su corta costa –56 kilómetros no más, mide todo su litoral– forma parte de lo que fue bautizado con el infame nombre, tan vergonzoso como merecido, de “Costa de los Esclavos”. Allí –y, sobre todo, en las vecinas Nigeria, Benín y Ghana– los tratantes negreros fondeaban sus naves para estibar la valiosa carga de centenares de “preciosas perlas prietas”. Los expertos estiman que, sobre todo durante los siglos XVII y XVIII, más de 10 millones de esclavos atravesaron el Atlántico, muy a su pesar, con destino a Brasil, las colonias caribeñas y Norteamérica, principalmente. Así, hasta que a principios del siglo XIX llegó –¡por fin!– la abolición de práctica tan inhumana. La República Togolesa es un país pequeño, de 56.785 km². Y, también, joven como nación: solo hace 61 años –abril de 1960– que alcanzó su independencia. Antes, bautizada Togolandia, fue colonia del imperio alemán hasta 1914, en que Inglaterra y Francia, vencedores de la I Guerra Mundial, se

repartieron el pastel. Así, Togo fue francés durante otros 46 años, hasta 1960. Ese año, Sylvanus Olympio se convirtió en el primer presidente de la República Togolesa independiente. Pero solo duró tres años. El militar Gnassingbé Eyadema dio un golpe de Estado, mató a Sylvanus Olympio y se convirtió en el presidente más longevo de toda la historia de África: ha estado en el poder 38 años, hasta que murió. En 2005, llegó su hijo, Fauré Gnassingbé. Y, más de lo mismo. Cometió otro golpe de Estado. Y allí sigue. Poco han mejorado las cosas bajo la interminable dictadura de los Eyadema. El Togo de nuestros días es un país tropical donde habitan más de 8 millones de habitantes. El Índice de Desarrollo Humano señala que los togoleses están entre los que tienen la peor

calidad de vida del mundo. Una veintena de naciones, casi todas africanas, está aún peor, sí. Pero Togo ocupa el puesto 167, sobre los 189 países analizados. La terrible pandemia que sacude al planeta no ha afectado al país como era de temer. Desde que comenzó esa calamidad, solo ha habido 13.275 contagios y 125 muertes relacionadas con el coronavirus. Sin embargo, no podemos decir de Togo que sea país que goza de buena salud. El 4,1% de la población está infectada con el VIH. Los bajos niveles de escolarización y la falta de centros de salud propician una gran ignorancia de la población en materia de higiene, de cuidados a los recién nacidos, de enfermedades de transmisión sexual... La población recurre a la medicina tradiNÚM. 216, JUNIO DE 2021

misioneros 45


cional. Se pone en manos de asistentes itinerantes sin titulación, y cede a la automedicación con “fármacos” de dudoso origen. Por eso, enfermedades que son evitables o tratables disparan las tasas de morbilidad y mortalidad.

Ayuda de España

En Togo, la mitad de su población es animista. Más de dos millones, el 28,43% de toda su población, son católicos. El 8%, protestantes. Y el 15%, musulmanes. Para atender a sus fieles, la Iglesia togolesa, que está organizada en 7 diócesis, tiene 258 parroquias. Cuenta con una decena de obispos, 668 sacerdotes diocesanos y otros 252 religiosos. También tiene 995 religiosas, otros 188 religiosos profesos, 29 misioneros laicos y más de 8.500 catequistas. 46 misioneros

NÚM. 216, JUNIO DE 2021

A pesar de la distancia, españoles y togoleses comparten la solidaridad que brota de la fraternidad más verdadera. En efecto: conscientes de las estrecheces y penurias que sufren los togoleses, los católicos españoles enviaron el año pasado a Togo, a través de las OMP, 152.162,14 €. De ese total, 19.380 € fueron repartidos entre más de 20 congregaciones, órdenes e institutos que están presentes en las diferentes diócesis del país. Tales entregas sirvieron para sostener la formación de 114 novicias y novicios diferentes, destinatarios definitivos de la ayuda. Por otra parte, el resto de los subsidios enviados a Togo por OMP España (132.782,14 €) han ido a parar a los cuatro seminarios y una escuela católica de primaria que hay en las diócesis de Lomé, Kara, Atakpamé y Kpalimé.

La archidiócesis de Lomé, por ejemplo, recibió 92.120 € para el sostenimiento del Seminario Mayor Juan Pablo II, que cuenta con 11 formadores y 242 estudiantes. Y otros 7.200 € para el Seminario Menor San Pío X, donde se forman 72 futuros sacerdotes. En la diócesis de Kara, el Seminario Propedéutico San Pedro Apóstol, que tiene 101 estudiantes, recibió 11.470 €. Y el de San Pablo Notse, en la diócesis de Kpalimé –cuatro formadores y 60 estudiantes–, 6.992,14 €. Los 15.000 € aportados por Infancia Misionera fueron a parar a la Escuela Primaria de Yaloumbé, que está en la diócesis de Atakpamé.

Testimonios y agradecimientos

Para muestra de los abundantes frutos que las ayudas enviadas desde España ayudan a granar, nada mejor que el testimonio de los propios formadores del seminario de la diócesis de Kara. Además de su cordial agradecimiento por la ayuda recibida, el propio rector, Kolombia Tasséba Boniface, comenta que “la comunidad de los formadores del seminario es una familia. Nuestro estilo de vida favorece la amistad y la fraternidad.


AY U D A M O S A . . .

También, el fortalecimiento de las vocaciones sacerdotales. Nuestro testimonio como formadores debe impactar en sus vidas. Por eso, tomamos muy en serio las expresiones de comunión fraterna entre nosotros y de preocupación paternal por todos los jóvenes en formación. Todo eso se refleja en las celebraciones eucarísticas concelebradas cada mañana, en la oración de los oficios y rezo del rosario junto a los aspirantes a seminaristas, en las comidas comunitarias y en el acompañamiento espiritual individual de los aspirantes”. Y para valorar con mayor objetividad el tenor formativo que se respira en ese centro, el rector apela a pareceres ajenos. Prefiere que su opinión sea un eco de la apreciación que se tiene en el exterior, en particular, del profesora-

do del liceo de San Agustín, al que todos asisten. “Los profesores –dice el P. Kolombia– suelen reconocer a los seminaristas con facilidad. Ellos se distinguen del resto de los estudiantes de Secundaria por sus virtudes. Todos sobresalen por su cortesía, la humildad, la honestidad, la seriedad en el trabajo... Todo eso les hace los mejores de la clase. En general, siempre ocupan los primeros puestos”. Y confiesa también: “En una reunión de formadores de los seminarios, el rector del propedéutico me expresó su satisfacción con

los seminaristas de la diócesis de Kara. Le sorprendió gratamente el dominio que tenían del breviario, de la salmodia durante la oración de los oficios y su aplicación al trabajo manual”. El padre rector concluye: “Durante las vacaciones, a algunos se les pidió trabajo manual en el Centro Pastoral Monseñor Bakpessi. El padre encargado de este centro no ocultó su satisfacción y elogio por tal servicio. Esta mirada exterior también nos permite valorar nuestro trabajo. El nuestro es un trabajo de hormigas. Requiere mucha paciencia y perseverancia, tanto para los formadores como para los sujetos en formación. Y sobre lo que esperamos de ellos en el plazo de tres años, los resultados son satisfactorios. Eso, lo más alentador para este ministerio de colaboración en la construcción, en la etapa adolescente, del futuro sacerdote. Eso me hace ser y estar muy feliz, alegre y esperanzado”. TOMÁS TAMARREDO

Si estás interesado en realizar un donativo, puedes hacerlo en el número de cuenta ES25 0075 0204 9506 0006 0866. También, accediendo a la página web www.omp.es y pinchando en la opción "Haz un donativo".

NÚM. 216, JUNIO DE 2021

misioneros 47


Profile for OMP España

Misioneros Nº 216  

Revista Misioneros - Nº 216 - Junio 2021

Misioneros Nº 216  

Revista Misioneros - Nº 216 - Junio 2021

Profile for omp.es
Advertisement

Recommendations could not be loaded

Recommendations could not be loaded

Recommendations could not be loaded

Recommendations could not be loaded