Page 1

EDITADA POR LAS OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS

Nยบ 200 DICIEMBRE Aร‘O 2019

TERCER MILENIO


Nº 200. DICIEMBRE, 2019

TERCER MILENIO EDITA OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS C/ Fray Juan Gil, 5 28002 - Madrid Tfno: 91 590 27 80 Fax: 91 563 98 33 E-Mail: dir.nal@omp.es http://www.omp.es

coeditores AGUSTINOS RECOLETOS Paseo de La Habana, 167. 28036 Madrid. Tel. 91 345 34 60 COMPAÑÍA DE JESÚS Avda. de la Moncloa, 6. 28003 Madrid. Tel. 91 534 48 10 COMPAÑÍA MISIONERA DEL SAGRADO CORAZÓN Estocolmo, 9. 28022 Madrid. Tel. 91 313 56 40 FRANCISCANAS MISIONERAS DE MARÍA Cardenal Marcelo Spínola, 38. 28016 Madrid. Tel. 91 302 61 99 MISIONERAS DE NUESTRA SEÑORA DE ÁFRICA (HERMANAS BLANCAS) Ángela Figuera, 39. 28003 Madrid. Tel. 91 553 82 60 MISIONEROS CLARETIANOS Clara del Rey, 6. 28002 Madrid. Tels. 91 415 23 61 y 91 415 21 99 INSTITUTO ESPAÑOL DE MISIONES EXTRANJERAS Ferrer del Río, 17. 28028 Madrid. Tel. 91 726 84 27 MERCEDARIAS MISIONERAS DE BÉRRIZ Fereluz, 2. 1ª A 28039 Madrid. Tel. 91 571 63 03 MISIONERAS CRUZADAS DE LA IGLESIA Madre Nazaria, 7. 28044 Madrid. Tel. 91 462 88 40 MISIONERAS DE CRISTO JESÚS Peñuelas, 18. 5º A. 28005 Madrid. Tel. 91 517 41 78 MISIONERAS DOMINICAS DEL ROSARIO General Kirkpatrick, 44. 28027 Madrid. Tel. 91 367 36 71 MISIONEROS ESPIRITANOS Santa Engracia, 149. 1º B. 28003 Madrid. Tel. 91 554 21 57 Olivos, 12. 28003 Madrid. Tel. 91 553 36 16 MISIONEROS DE MARIANNHILL Arturo Soria, 249. 28033 Madrid. Tel. 91 359 07 40 MISIONEROS DEL VERBO DIVINO Corazón de María, 19. 5º B. 28002 Madrid. Tel. 91 415 43 55 MISIONEROS OBLATOS DE MARÍA INMACULADA Diego de León, 36. 28006 Madrid. Tel. 91 411 12 12 Pozuelo de Alarcón, Madrid. Tel. 91 352 34 16 PADRES BLANCOS Liebre, 25. 28043 Madrid. Tel. 91 574 04 00 SOCIEDAD DE MISIONES AFRICANAS Asura, 34. 28043 Madrid. Tel. 91 300 00 41

en este número... IGLESIA A FONDO Del 19 al 26 de noviembre el papa Francisco visitaba Japón y Tailandia, con la mirada puesta en el 350º aniversario del vicariato apostólico de Siam y el diálogo interreligioso como principal objetivo.

16

PRIMER PLANO El primer ministro etíope, Abiy Ahmed, Premio Nobel de la Paz, deberá hacer frente a una fuerte oposición interna, en una sociedad sacudida por tensiones étnicas.

26

INFORME Existen más de 36 millones de menores migrantes. Sobre ellos pone el foco la próxima Jornada de la Infancia Misionera, que se pone "en marcha" para dar respuesta a esta dramática realidad.

30 y además... 7 TRIBUNA

Globalización de la alegría

12 EL OBSERVADOR MÉXICO - VATICANO EL SALVADOR - INDONESIA

41 ANIMACIÓN MISIONERA 45 AYUDAMOS A... Lesoto

48 CULTURA 22 ASÍ VA EL MUNDO LÍBANO - AFGANISTÁN YEMEN

36 ENTREVISTA

Indri-Libet, media vida con los más necesitados de África

Manuel de Unciti: un misionero entregado, un cura atípico

54 EN EL OBJETIVO 56 MISIÓN VIVA

Miguel Ángel Ciaurriz,

misionero agustino recoleto


EDITORIAL

¡EN MARCHA!

Q

ue no nos quedemos quietos ante el miedo a equivocarnos o a arriesgar lo ya conseguido; que no nos lamentemos, quejosos, de que cualquier tiempo pasado fue mejor; que no pongamos la excusa de que ya son muchas nuestras necesidades como para llevar nuestros escasos recursos humanos fuera de nuestro territorio, ni los abundantes bienes materiales de los que disponemos fuera de nuestro alcance más egoísta. La Jornada de Infancia Misionera, que se celebra el 26 de enero, nos quiere ¡en marcha! Eso sí, con Jesús, siguiéndole para acompañar a los muchos que, como Él, se ven obligados a huir para salvar su vida; para intentar poner a buen recaudo una existencia amenazada por miles de peligros: la guerra, el hambre, la miseria, la enfermedad, el abandono, el desprecio, la insolidaridad... Una huida urgente y precipitada por caminos donde la propia supervivencia se pondrá en juego hasta llegar al ansiado Egipto. A uno de los muchos Egiptos de nuestros días, donde, salvo otros necesitados –los que más empatizan con su situación–, nadie les dará cobijo ni les prestará atención. Todo esto es lo que pretende esa escuela en los valores del Evangelio que es Infancia Misionera cuando proclama: “Con Jesús a Egipto. ¡En marcha!”.

Esta Obra Pontificia ha querido mostrar toda su dimensión misionera para reclamar, como tantas veces lo ha hecho el papa Francisco, una Iglesia en salida, una comunidad de fieles que se atreva a salir de sí misma para marchar a las periferias, allá donde se encuentra Jesús, en primera línea del frente, en el hermano que sufre, que necesita ser acompañado, que requiere nuestra misericordia. Es lo que hacen nuestros misioneros y misioneras a diario. Dejaron

La Infancia Misionera quiere cuidar de ese gran tesoro que son los niños, los misioneros y misioneras del mañana, y, junto a ellos, anima a todos los católicos a que abran sus ojos para no permanecer ciegos y ajenos a las realidades, muchas veces cruentas, de quienes no por lejanos y desconocidos debemos dejar de considerar como nuestros hermanos. Y nos pide también que nos pongamos manos a la obra para socorrerles, que prestemos la voz

Los niños y niñas de la Infancia Misionera ayudan a millones de compañeros de otros países que se enfrentan a gigantescos problemas. un hogar, un mundo de posibilidades, se liberaron de todos los lastres materiales que les ataban y se pusieron en marcha para dar a conocer el mensaje evangélico de justicia, libertad y amor de Jesús, su proclamación del Reino de Dios, allí donde este anuncio más necesita ser oído. Es la mejor lección que pueden aprender los niños y niñas de la Infancia Misionera, quienes se solidarizan y ayudan a los millones de compañeros de países lejanos que se enfrentan a gigantescos problemas que amenazan su existencia y su condición humana. Con ellos se vuelcan para que recuperen su dignidad injustamente arrebatada.

a los que no la tienen para denunciar las injusticias de las que son objeto. Y todo ello no será posible si nuestro corazón no late con Jesús, si no se pone en marcha al ritmo que este nos marca para manifestar su amor misericordioso hacia quien es privado de toda muestra de afecto, cuando no recibido con odio y desprecio. Solo entonces, alentados por este amor que Dios nos mostró y nos pide, nuestros pies se pondrán en marcha. Con Jesús, con nuestros misioneros y misioneras..., a Egipto, a tierras de misión, a las periferias necesitadas del proyecto de Dios para el mundo.

EDITA Obras Misionales Pontificias DIRECTOR NACIONAL OMP José María Calderón DIRECTOR Alfonso Blas DISEÑO Antonio Aunés COLABORADORES Rosa Lanoix, Rafael Santos, Francisco José Pérez Valero, Dora Rivas, José Beltrán, TERCER MILENIO José Carlos Rodríguez, José Ignacio Rivarés, Israel Íñiguez, Modeste Munimi, José Ramón Carvallada, María Jesús Sahagún, Carmina Sofía Fernández, Juana Gómez, Juan Lázaro Sánchez, Vicente Marqués Ruiz ARCHIVO FOTOGRÁFICO Antonio Aunés, Rafael Santos FOTOGRAFÍAS Efe, 123RF SUSCRIPCIONES Roberto Murga DEPÓSITO LEGAL M-48558-1999 ISSN 1695-1034 IMPRESIÓN Gráficas Dehon. PP. Reparadores. C/ La Morera, 23-25. Torrejón de Ardoz, Madrid. Tfno: 91 675 15 36


frasesyflashes

Papa Francisco La opción por los últimos, por aquellos que la sociedad descarta y desecha, es una opción prioritaria que los discípulos de Cristo están llamados a realizar para no traicionar la credibilidad de la Iglesia y dar esperanza efectiva a tantas personas indefensas. Quien se compadece de sus sufrimientos con el amor de Cristo recibe fuerza y confiere vigor al anuncio del Evangelio.

Card. Philippe Ouédraogo Alfredo Martínez Misionero del Camino Neocatecumenal en Japón

Arzobispo de Uagadugú (Burkina Faso) Desde el comienzo de los ataques terroristas, muchos burkineses no han podido cultivar o cosechar y viven en condiciones de extrema pobreza. Se trata de una gran crisis humanitaria que debe llamar a la conciencia colectiva.

Nuestro "trabajo" misionero en Japón es vivir; vivir como una familia cristiana en un país en el que las familias se destruyen y lo único importante es el trabajo y ganar dinero.

6 misioneros

P. Michele Caiafa Centro de Cooperación Misionera de Roma No podemos ignorar el grito que surge de países lejanos, porque la misión está en el corazón de la Iglesia, y tampoco podemos engañarnos pensando que se agota en nuestro entorno.

NÚM. 200, DICIEMBRE DE 2019

Francisco González Misionero del IEME en Mozambique He regresado a Mozambique, junto a otros dos compañeros del Instituto Español de Misiones Extrajeras que están en Tete, una de las diócesis con más falta de clero y con mayor pobreza material de todo el país. Desde mi pequeñez quiero ofrecer a mis nuevos horizontes africanos lo más grande que he recibido, la fe en Cristo, enviado a anunciar la Buena Nueva a los más pobres.


TRIBUNA

Globalización de la alegría Por D. José María Calderón.

U

n tema muy recurrente es el de la globalización. Es una realidad imparable y revolucionaria. La globalización se da en la economía, en la cultura, en la comunicación... También en aspectos negativos de nuestra sociedad: la pobreza, la indiferencia, la superficialidad... Muchas de estas realidades no dependen de nosotros ni somos capaces de controlarlas. Sin embargo, sí hay algo que está a nuestro alcance y que podemos expandir con cierta facilidad: la alegría de nuestra fe. Este mes de diciembre, los cristianos, todos, nos uniremos, sin reunirnos, para celebrar el gran acontecimiento que cambió la historia de la humanidad: la encarnación del Verbo. Todos los cristianos, de las distintas confesiones, celebraremos con alegría el nacimiento de nuestro Redentor. ¡Es un momento propicio para globalizar nuestra alegría! La presencia de los cristianos en nuestro mundo, la presencia de los misioneros en tantos sitios, tiene que ser más eficaz que las más potentes redes sociales, Twitter o Instagram, para hacer presente la alegría que nos da sabernos amados por Dios. Este es el momento, esta puede ser la ocasión. En los ambientes de vieja tradición cristiana, la fe y la esperanza

Director Nacional de OMP

de los creyentes deben ser un revulsivo para devolver la sonrisa a tantos hombres y mujeres que viven sin ilusión, sin sueños. En nuestros ámbitos más cercanos, en los que la soledad, la preocupación por el futuro, la tragedia de la enfermedad y la inseguridad llevan a muchos a vivir con “cara de vina-

lo mejor de todo es que los cristianos los tenemos. Habrá gente que no compartirá con nosotros la fe, que no llegue a comprender qué significa el hecho de que Dios haya asumido nuestra condición humana, que no sea capaz, ni siquiera, de aceptar esa posibilidad. Pero no hay nadie, nadie, en este

La Navidad es el momento de hacer que la alegría de todos los que nos confesamos discípulos de Cristo se haga presente. gre”, los que somos conscientes de la revolución que significa que Dios se haya hecho hombre debemos sentirnos llamados a ser sal, luz y levadura. Y en esos otros ambientes en los que los cristianos son minoría, incluso, marginal, o donde la celebración de estas fiestas no es notoria en la vida pública, tiene que vislumbrarse la alegría y la esperanza de las pequeñas comunidades cristianas o misioneros que viven allí y llevan la Palabra de Dios. Esta es la globalización de la alegría. Podemos/debemos hacer presente a Cristo en el mundo y, como no se cansa de repetir el papa Francisco, la alegría es el mejor instrumento. ¡El mundo necesita motivos para vivir en esperanza! Y

mundo que no tenga el deseo de vivir con alegría, de participar de la que sienten las personas que se encuentran cerca. Por eso tenemos una gran posibilidad en este tiempo precioso de la Navidad: ¡vivamos con gozo este momento de gracia! ¡Contagiemos nuestros ambientes con la alegría que nos da sabernos amados por Dios! Nuestra sociedad necesita esperanza y motivos para ver las cosas con ojos nuevos... y ¡nosotros sabemos cómo! Esto es globalizar la alegría. La Navidad es el momento de hacer que esa alegría de todos los que nos confesamos discípulos de Cristo se nos vea, se haga presente y notoria. A todos los amigos de Misioneros y a todos nuestros misioneros de primera fila, ¡feliz Navidad! NÚM. 200, DICIEMBRE DE 2019

misioneros 7


IGLESIA A FONDO Era un viaje muy esperado, el que hacía el número 32 de su pontificado. Del 19 al 26 de noviembre, el papa Francisco visitaba Japón y Tailandia, territorios símbolo de las minorías cristianas en contextos de una gran diversidad reli-

giosa, lingüística y cultural. Es el segundo Papa, tras Juan Pablo II, que visita estos dos países, con el 350.º aniversario del establecimiento del vicariato apostólico de Siam como punto inicial y el diálogo interreligioso como objetivo buscado, tanto con sintoístas como con budistas.

E

l viaje, con una primera etapa del 19 al 23 de noviembre, comenzaba en Tailandia, la que es conocida como “tierra de la sonrisa”, con una comunidad católica de unos 389.000 fieles, 11 diócesis y 502 parroquias. Una comunidad que no sufre persecución y a la cual el papa Francisco anima, a pesar de ser una minoría, a continuar con su labor. Tailandia es un país donde se puede decir que la democracia lucha por asomar la cabeza. Un paso importante se dio en marzo de

16 misioneros

El papa Francisco saluda al patriarca supremo budista en Tailandia este mismo año. Tras cinco bajo el control de un poder militar con poderes absolutos, se celebraron, por fin, elecciones que validaron, eso sí, la continuidad del general Prayut Chan-o-cha. En este contexto político, la relación entre cristianos, budistas y musulmanes es buena, comparada con la que se da en otras naciones asiáticas. El país favorece un clima de respeto y convivencia amparado por la libertad religiosa. Así las cosas, durante su visita a Tailandia, el Pontífice ha querido rendir homenaje a la rica tradición espiri-

NÚM. 200, DICIEMBRE DE 2019

tual y cultural del pueblo thai y animar al compromiso por la armonía entre los diferentes componentes de la nación. Con este fin, se ha encontrado con el patriarca supremo de los budistas –religión integrante de la historia y de la vida de este pueblo– y ha participado en un encuentro ecuménico e interreligioso. “Tailandia es un país budista, pero la amistad no tiene religión; con la visita, la relación entre budistas y católicos es aún más profunda”; así lo constató el viceabad de Wat Pho, Phra Rajapariyatti-


cados por la división”. Esa apuesta se tradujo en una reunión, en la universidad de Chukalongkorn (nombre del rey que visitó Roma en 1897 para ver a León XIII y que fue el primer jefe de Estado no cristiano recibido en el Vaticano), con 18 líderes evangélicos, ortodoxos, budistas, musulmanes, sijs, brahmanes y de otras religiones.

Contra el tráfico y la trata

Encuentro del Papa con el emperador Naruhito muni, quien intercambió palabras con el papa Francisco. “Estoy convencido de que las religiones –continuó– tenemos la misma finalidad: educar a las personas para no hacer cosas malas”. La máxima expresión de esa sintonía es que, poco después de una reunión con la autoridades tailan-

desas, el Papa fue recibido, como invitado de honor, por el supremo patriarca budista, un monje de 92 años de gran talla intelectual, que destacó la armonía entre hermanos. Francisco invitó a todos los líderes religiosos a favorecer “la cultura del encuentro y sostener a los que resultan siempre más perjudi-

En el que era el acto central de la visita, una misa multitudinaria ante más de 50.000 fieles, que tenía lugar tras la visita al rey Maha Vajiralongkorn, Rama X, el Papa recordó que la fe no es patrimonio de nadie y que los misioneros son “mendicantes” que reconocen que les faltan sus hermanos, sus madres, con quienes celebrar el don de la reconciliación. “La evangelización no es sumar membresías ni aparecer poderosos, sino abrir puertas para vivir y compartir el abrazo misericordioso y sanador del Dios Padre que nos hace familia. El misionero no es un mercenario de la fe ni un generador de prosélitos”, apostilló. Y animó a la comunidad tailandesa a “seguir las huellas de los primeros misioneros, para encontrar, descubrir y reconocer esos rostros familiares”. Ante el primer ministro del país y general retirado Prayut Chan-ocha, y retransmitida por televisión, la homilía del papa Francisco no escatimó asuntos controvertidos. Así, aunque también reconoció el esfuerzo de las autoridades por extirpar el flagelo del turismo sexual, incluido el de menores, la prostitución y las drogas, el Santo Padre denunció con contundencia “la intolerable situación de niños y mujeres de nuestro tiempo, que son vulnerados, violentados y expuestos a toda forma de explotación, esclavitud, violencia y abuso”. “Ellos NÚM. 200, DICIEMBRE DE 2019

misioneros 17


IGLESIA A FONDO

–añadió– son parte de nuestra familia, son nuestras madres y nuestros hermanos, no les privemos a nuestras comunidades de sus rostros, de sus llagas, de sus sonrisas y de sus vidas; y no les privemos a sus heridas de la unción misericordiosa del amor de Dios”. En una zona geográfica donde se han producido éxodos masivos, como el de vietnamitas en el siglo pasado, o recientemente la violenta expulsión de más de medio millón de personas de la minoría rohinghya de Myanmar, Francisco tuvo palabras para recordar a refugiados e inmigrantes. “Hoy más que nunca nuestras sociedades necesitan artesanos de la hospitalidad, hombres y mujeres comprometidos con el desarrollo integral de todos los pueblos dentro de una familia humana que se comprometa a vivir en la justicia, la solidaridad y la armonía fraterna”, apuntó en su encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático.

La fortaleza de la pequeñez Una vez en Japón, del 23 al 26 de noviembre, Francisco continuó manteniendo una frenética agenda, con más de diez discursos pronunciados en el País del Sol Naciente. En sus intervenciones, siempre en español, reconoció, por un lado, la pequeñez de la representación cristiana en la nación (menos del 0,5%), pero valoró su fortaleza. “A pesar de que son una minoría, se siente su presencia”, afirmó. Es la expectativa que manifestaba el padre Ken Masuda, claretiano japonés hijo de madre española, reconociendo la comunidad multicultural de los cristianos, con un gran porcentaje de extranjeros: filipinos, vietnamitas, bolivianos, colombianos, peruanos, brasileños... “Es una ocasión para 18 misioneros

NÚM. 200, DICIEMBRE DE 2019

la unión de toda la Iglesia y que los fieles se puedan comunicar compartiendo un mismo sueño. Además Japón es un país que se esfuerza mucho, pero en este momento padece la soledad y, a veces, la desesperanza; necesitamos este mensaje para animar a todo el pueblo japonés, a cristianos y no cristianos”, concluía.

Francisco clamó contra la tecnocracia, los peligros de la energía nuclear, el bullying, los suicidios, la productividad frenética y el consumismo exacerbado. También reconfortó a las víctimas de Fukushima, los inmigrantes y aquellos que por motivos físicos “no son perfectos” y son marginados de la sociedad de consumo.


rados por la competición excesiva en la búsqueda de la ganancia”, dijo; muchas personas se sienten confundidas y abrumadas por demasiadas exigencias, “que les quitan la paz y el equilibrio”. En esa misma línea, apuntó que las actitudes mundanas, que buscan únicamente el propio rédito, y el egoísmo, que pretende la felicidad individual, en realidad solo nos hacen “sutilmente infelices y esclavos”, e impiden una sociedad armoniosa. Francisco destacó, en fin, que “el anuncio del Evangelio de la Vida nos impulsa y exige, como comunidad, que nos convirtamos en un hospital de campaña, preparado para curar las heridas y ofrecer siempre un camino de reconciliación y de perdón”.

Protección de la vida

Uno de los encuentros más concurridos fue la misa, con más de 50.000 personas, en el Tokyo Dome, uno de los últimos actos. En su homilía, partiendo del Sermón de la montaña, volvió a reivindicar que la Iglesia debe ser un “hospital de campaña”. “¿Acaso alguien por ser discapacitado o frágil no es digno de amor?”, preguntó, para añadir: “¿Alguien por ser extranjero, por haberse equivocado, por estar enfermo o en prisión, no es digno de amor?”. Toda una invitación a la comunidad cristiana para proteger cada vida y testimoniar, con coraje, un estilo marcado por la compasión y por la escucha sencilla, para abrazar la fragilidad y la pequeñez de la realidad como se presenta. También cargó contra la competitividad desmedida y la búsqueda

sofocante y frenética de productividad, que alimenta el círculo vicioso de la ansiedad por ser más exigentes y tener más cosas para poder consumirlas. “La cima no se alcanza con voluntarismo ni «carrerismo», sino tan solo con la atenta, paciente y delicada escucha del Maestro en medio de las encrucijadas del camino”, sentenció. Precisamente en todas sus apariciones públicas hizo hincapié en que, paradójicamente, en países como Japón, con economías altamente desarrolladas, no son pocas las personas aisladas socialmente con dificultades para comprender el sentido de su propia existencia. “El hogar, la escuela y la comunidad, destinados a ser lugares donde cada uno apoya y ayuda a los demás, están siendo cada vez más deterio-

Hablando de la gran belleza natural que caracteriza a Japón, el Papa pidió “promover y fortalecer la protección de esa vida que incluye la tierra, nuestra casa común”. En la estela de la Laudato si’, planteó que en las culturas asiáticas el amor por la naturaleza es una constante y debería expresarse como una inquietud inteligente. También recordó lo sufrido en Nagasaki e Hirosima, donde apeló a que la historia, incluso en los conflictos más graves entre los pueblos, encuentra cauces a través del diálogo, “única arma digna del ser humano, capaz de garantizar la paz duradera”. En esa custodia de la casa común que solicitó, Francisco fue explícito en cuanto a redoblar los esfuerzos ante los desastres naturales, pero también ante la codicia, la explotación, la devastación de los humanos. “Esa protección de la casa común –explicó– debe considerar la ecología humana; enfrentar la creciente brecha entre NÚM. 200, DICIEMBRE DE 2019

misioneros 19


IGLESIA A FONDO

ricos y pobres, en un sistema económico global que permite a unos pocos privilegiados vivir en la opulencia, mientras que la población mundial vive en la pobreza”. También recordó que el uso de las armas atómicas es un crimen y es inmoral, y que la humanidad exige la paz, sin que esta tenga que estar fundada sobre la posesión de las armas, “sino sobre la recíproca confianza”. “La paz y la estabilidad internacional –afirmó en un mensaje– son incompatibles con todo intento de fundarse sobre el miedo a la mutua destrucción o sobre una amenaza de aniquilación total; solo es posible desde una ética global de solidaridad y cooperación al servicio de un futuro plasmado por la interdependencia y la corresponsabilidad entre toda la familia humana de hoy y de mañana” El Santo Padre mantuvo un encuentro privado con el emperador Naruhito; un momento calificado de histórico, tras la subida al trono 20 misioneros

NÚM. 200, DICIEMBRE DE 2019

de este, el pasado mayo, por la abdicación de su padre, el emperador Akihito, después de 30 años. Francisco se había congregado antes con las personas damnificadas por la “triple catástrofe”: el terremoto, el tsunami y el incidente nuclear de 2011, con más de 18.000 mil muertes y 470.000 evacuados, 50.000 de ellos aún sin hogar. En su encuentro con más de 800 víctimas, reflexionó sobre la necesidad de repensar el uso de la energía nuclear, incluso con finalidades civiles, “eligiendo un modo de vida austero”. “Ocho años después del triple desastre –dijo–, Japón ha demostrado cómo un pueblo puede unirse en solidaridad, paciencia, perseverancia y resistencia. El camino hacia una recuperación completa puede ser todavía largo, pero siempre es posible si cuenta con el alma de este pueblo capaz de movilizarse para socorrerse y ayudarse”. “La reconstrucción –continuó– exige el apoyo de una comunidad. Es esencial encontrar una mano amiga”.

Después del mensaje antinuclear en Nagasaki, hubo una parada especial, bajo una torrencial lluvia y frío de nieve, en un acto celebrado en el monumento a los 26 mártires, lugar en el que fueron crucificados, el 5 de febrero de 1597, seis franciscanos, tres jesuitas y 17 laicos (por nacionalidades, 20 nipones, cuatro españoles, un mexicano y un indio). Fueron referentes para pedir el final de la “manipulación de las religiones” y recordar a los cristianos que en el mundo de hoy “sufren y viven” martirio por su fe. Caminando tras la huellas de los mártires –dijo en la misa en Nagasaki–, queremos “profesar con valentía que el amor dado, entregado y celebrado por Cristo en la cruz es capaz de vencer sobre todo tipo de odio, egoísmo, burla o evasión; es capaz de vencer sobre todo pesimismo inoperante o bienestar narcotizante, que termina por paralizar cualquier buena acción y elección”.


Por una educación más humana y justa a última de las jornadas de Francisco en Japón la pasó íntegra en la Sophia University de Tokio. El centro, que data de 1913 y en el que se forman más de 15.000 estudiantes, propició el encuentro con sus hermanos de la Compañía de Jesús. Una de las imágenes más emotivas fue la bendición a Adolfo Nicolás, anterior prepósito general. En este marco abordó distintos temas que fueron centrales en la visita. La tecnología debe estar al servicio del ser humano, afirmó: "Los avances tecnológicos de hoy pueden ponerse al servicio de una educación más humana, justa y económicamente responsable". "Inquietud que puede amalgamarse con la promoción de una nueva episteme capaz de ampliar y cuestionar todo intento reduccionista de parte del paradigma tecnocrático", añadió en su discurso. El Pontífice tam-

L

Cerca ya del momento de la despedida, el papa Francisco agradeció la amable acogida, breve, pero muy intensa, de “un país que dejó una gran huella en la vida de san Francisco Javier y donde tantos mártires dieron testimonio de su fe cristiana”. Una nación donde el propio Pontífice observó una búsqueda por parte de la sociedad nipona, más allá del orden y la eficiencia: un hondo anhelo de una sociedad cada vez más humana, compasiva y misericordiosa. “El estudio y la meditación son parte de toda cultura y la vuestra está orgullosa de su herencia rica y antigua. Japón ha podido integrar el pensamiento y las religiones de Asia en su conjunto y crear una cultura con identidad definida. La escuela Ashikaga, que tanto impresionó a Francisco Javier, es un ejemplo de la capacidad de la cultura japonesa para absorber y transmitir el conocimiento”, dijo el Santo Padre. DAVID ÁLVAREZ

bién reflexionó sobre el privilegio que suponen los estudios universitarios e hizo un llamamiento a ser conscientes de "saberse servidores de la justicia y del bien común", para encajar en la sociedad en el área en

res de los vulnerables", "conocidos por esa integridad que tanto se necesita en estos momentos". "La Universidad, enfocada en su misión, debería estar abierta siempre a crear un archipiélago capaz de inter-

la que cada uno implemente su especialidad y conocimiento. En ese discurso ante más de 700 estudiantes y docentes, Francisco afirmó que "ningún estudiante de esta universidad debería graduarse sin haber aprendido cómo elegir, responsable y libremente, lo que en conciencia sabe que es lo mejor", para ser "decididos defenso-

conectar lo que social y culturalmente puede llegar a concebirse como separado. Los marginados serán creativamente involucrados e incorporados en el currículo universitario, buscando posibilitar las condiciones para que esto se traduzca en la promoción de un estilo educativo capaz de achicar brechas y distancias", puntualizó.

NÚM. 200, DICIEMBRE DE 2019

misioneros 21


PRIMER PLANO

Abiy Ahmed

ETIOPÍA UN NOBEL DE LA PAZ PUESTO A PRUEBA El primer ministro etíope, Abiy Ahmed, se añade a la lista de premios Nobel de la Paz africanos. En un año de Gobierno, ha firmado la paz con Eritrea y ha traído vientos democráticos a su país. Pero se enfrenta a una fuerte oposición de su sociedad, sacudida por fuertes tensiones étnicas.

26 misioneros

E

n un continente donde muchos de sus presidentes se eternizan en el poder, cambiando por todos los medios las Constituciones de sus países e intimidando a la oposición, encontrar un dirigente que, en pocos meses, consigue la paz con su país vecino y pone en marcha reformas democráticas es un raro signo de esperanza. Así debieron de pensar los miembros del Comité Noruego cuando, el pasado 11 de octubre, concedieron el Nobel de la Paz al primer ministro etíope Abiy Ahmed. Aunque plagada de conflictos, África sigue ofreciendo destacados hacedores de paz. Abiy

NÚM. 200, DICIEMBRE DE 2019

es el sexto africano que ha recibido la máxima distinción internacional durante los últimos 15 años. Su nombre se une al del médico congoleño Denis Mukwege (2018), el Cuarteto Tunecino del Dialogo Nacional (2015), las políticas liberianas Ellen Johnson Sirleaf y Leyman Gbowee (2011) y la activista medioambiental keniana Wangari Maathai (2004). Pero conceder el Nobel de la Paz a un líder político siempre ha estado rodeado de polémica. Basta pensar en los casos de Yasir Arafat, Frederick De Klerk, Barack Obama o el colombiano Juan Manuel Santos. Ejercer la política en


lugares violentos, incluso cuando se hace para terminar con el conflicto, suele ser un juego, como poco, delicado, cuando no ambiguo. Además, cuando por fin se alcanzan acuerdos de paz, estos acostumbran a durar poco o no se ponen en práctica como se había previsto. Al Comité Noruego se le suele criticar que, cuando elige a políticos, lo hace de forma prematura. En el caso de Abiy Ahmed, un año de esfuerzos por la paz, por muy loables que hayan sido, es un periodo que está muy lejos de ser suficiente para mostrar resultados.

políticos (entre ellos, abundantes periodistas), suspendió el estado de emergencia y favoreció la libertad de expresión. Numerosos opositores que llevaban años en el exilio regresaron a Etiopía. Además, formó un Gobierno paritario, con una fuerte representación de mujeres, y consiguió que el Parlamento eligiera como presidenta del país a la antigua funcionaria de la ONU Sahle Work Zewde, la primera mujer en ocupar este cargo en Etiopía y la única ahora mismo en toda África. También nombró a otra mujer, la destacada líder opositora Birtukan Mideksa,

como presidenta de la Junta Nacional Electoral, un cargo clave para asegurar unas elecciones transparentes, previstas para 2020. Pero la razón principal por la que obtuvo el Nobel de la Paz fue por terminar el conflicto con la vecina Eritrea. Tras su independencia de Etiopía en 1993, ambos países se enzarzaron en una cruel guerra por disputas fronterizas entre 1998 y 2000, que dejó al menos 80.000 muertos y a las dos naciones en un estado de hostilidad. El autor de este artículo recuerda una visita de un mes a Eritrea en 2004, en la que escuchó a varias

Aires nuevos de paz El joven primer ministro etíope, de 43 años, tiene mucho en su columna del haber. Cuenta con un indudable carisma, encanto personal y una retórica fluida, cualidades indispensables para un buen negociador. Procedente de una familia humilde, es hijo de padre oromo, musulmán, y de madre amhara, cristiana. Ingeniero informático de formación, entró muy joven en las filas del partido en el poder, el Frente de Liberación Democrático del Pueblo Etíope (EPLDF), en el cual fue oficial de inteligencia. Cuando tomó las riendas del país, en abril de 2018, su antecesor, Hailemariam Desalegn, acababa de dimitir y el país se encontraba en una profunda crisis institucional. Etiopía, tras años de un férreo sistema político dirigido por los antiguos guerrilleros norteños del Tigray, vio cómo su política daba un vuelco. En muy poco tiempo, Ahmed se presentó como un modelo de buen gobierno y un hombre de paz, en contraste con numerosos dirigentes africanos que, si en algo destacan, es por reprimir a sus pueblos y azuzar conflictos. Empezó liberando a miles de presos NÚM. 200, DICIEMBRE DE 2019

misioneros 27


personas contar con una inmensa tristeza cómo sus cónyuges y otros parientes de nacionalidad etíope fueron expulsados del país, obligando a muchos miles de familias a vivir separadas. Tras encontrarse varias veces con el presidente eritreo Isaías Afewerki, Abiy prometió retirarse de los territorios en litigio, aceptando así una resolución de una comisión de la ONU que Etiopía rechazó durante mucho tiempo. Las relaciones diplomáticas se restablecieron, se reanudaron los vuelos Adís AbebaAsmara y muchas familias pudieron al fin reunificarse. Ahmed ha mostrado también sus buenos oficios como mediador, al ayudar a principios de este año, en Sudán, a activistas que luchaban por la democracia y a la junta militar a alcanzar un acuerdo de repar28 misioneros

to del poder. Ha intervenido también en su vecino Sudán del Sur.

Popular fuera, contestado en casa Pero el nuevo laureado tiene también una columna del “debe”, que cada vez aumenta más. El acuerdo de paz con la nación vecina está plagado de numerosos asuntos sin rematar. Hace pocos meses, Eritrea volvió a cerrar sus pasos fronterizos con Etiopía, los acuerdos comerciales no terminan de ponerse en práctica y nadie parece tener prisa por comenzar con la demarcación de la frontera, el gran punto de la discordia. Muchos le reprochan confiar más en su carisma personal que en las instituciones. En el seno de su propio Gobierno, hay resentimiento por no haber contado apenas con el Mi-

NÚM. 200, DICIEMBRE DE 2019

nisterio de Asuntos Exteriores para forjar el acuerdo de paz. Y, por cierto, a las autoridades eritreas parece que no les sentó nada bien que el Premio Nobel no fuera compartido. Sorprende poco que los medios de comunicación eritreos (todos estatales) no difundieran ni media palabra sobre la noticia cuando se concedió el galardón. Además, el primer ministro se las ve y se las desea para poner en marcha sus reformas democráticas, ralentizadas por conflictos étnicos y por una fuerte oposición interna. En junio de 2018, dos meses después de llegar al poder, sufrió un atentado del que salió ileso de milagro. Y el pasado 22 de junio, sobrevivió a un intento de golpe de Estado, en el que murieron el jefe del Estado Mayor del Ejército de Etiopía, otro alto cargo


PRIMER PLANO

la que pertenece Ahmed–, que son un tercio de la población y ocupan la principal porción del centro del país. Tras años de dominación del partido en el poder por una élite norteña del Tigray, hoy la mayor parte de la cúpula del Gobierno es también de origen oromo. El misionero comboniano Juan González Núñez, que lleva más de tres décadas en el país, explica así la crisis: “Al desaparecer la mano dura de Gobiernos anteriores, han resurgido las tensiones locales”. Estas empezaron a salir a flote el año pasado en varios lugares del país.

militar y el presidente de la región septentrional de Amhara. El fondo del problema está en las fuertes tensiones étnicas que siempre han existido. La Constitución actual, de 1995, consagra un sistema federal, basado en la pertenencia étnica, en sus nueve regiones autónomas. Ahmed quiere reformarla para que haya un reparto de poder más equilibrado, alejar la política etíope de connotaciones étnicas y avanzar hacia una unidad nacional. Muy lejos de esta visión están los grupos que reclaman más autonomía, empezando por los oromos –la etnia a

En la ciudad de Kamashi hubo enfrentamientos entre personas de etnia gumuz y oromos. “Es un conflicto que viene de lejos”, explica el padre González Núñez. “Los oromos reprochan a los gumuz, desde hace tiempo, que son sudaneses, y les dicen que se vayan a Sudán, alegando que el territorio donde viven es Oromia”. Muchos reprocharon entonces a Abiy, no solo que su Gobierno no reaccionara a tiempo para evitar la escalada de la tensión, sino su gran lentitud en organizar la ayuda humanitaria para socorrer a los tres millones de desplazados que huyeron de sus hogares.

Más graves aún fueron los choques de este año en Adama, una ciudad a 75 kilómetros de Adís Abeba. El 23 de octubre cientos de seguidores del líder opositor Jawar Mohammed salieron a la calle para protestar cuando la policía le retiró la protección de su residencia, lo que interpretaron como parte de un plan para dejarle desprotegido. Jawar, de nacionalidad estadounidense y dueño de una empresa de medios de comunicación, volvió el año pasado a Etiopía tras largos años de exilio y está decidido a ser candidato en las próximas elecciones. Grupos de hombres ahmara (el segundo grupo étnico en la zona) se enfrentaron a los oromo. Las protestas se extendieron a otras ciudades vecinas, como Harar y Ambo, y tuvieron repercusiones en la capital. El 26 de octubre, el jefe de policía de la región de Oromia declaró que habían muerto 67 personas, entre ellos cinco agentes. Pocos días después, la cifra oficial de víctimas mortales subió a 86. Además de poner fin a estas tensiones étnicas, Abiy tiene delante de sí los retos de la pobreza y el desempleo en un país que, con 110 millones de habitantes, es el segundo más poblado de África. El 70% de su población es joven. El primer ministro ha dicho en numerosas ocasiones que quiere sacar a 60 millones de etíopes de la pobreza. Y de aquí a un año, el país tiene una cita con las urnas y hay que hacer todo lo posible para que las elecciones sean pacíficas y creíbles. Si Abiy sale airoso de estos trances, a pesar de todos los que se empeñan en ponerle palos en las ruedas, habrá demostrado estar a la altura de lo que se espera de un premio Nobel de la Paz. JOSÉ CARLOS RODRÍGUEZ NÚM. 200, DICIEMBRE DE 2019

misioneros 29


INFORME

"José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto...". El Evangelio de Mateo se expresa en pasado, pero refleja el presente de los más de 38 millones de menores migrantes en el mundo. Sobre ellos pone el foco no solo la próxima Jornada de la Infancia Misionera, sino toda la Iglesia, que está "en marcha" para dar respuesta a esta "plaga monstruosa", tal y como la define el Papa.

N

ada de cuentos. Se fueron con lo puesto. Tampoco tenían mucho más. Una huida en toda regla. El espumillón navideño trae consigo el riesgo de edulcorar el exilio a Egipto de Jesús, María y José, cuando aquello no tuvo nada de bucólico. De un día para otro, la Sagrada Familia se queda sin techo y sin papeles. Adquieren la condición de desplazados, que es como no tener condición alguna. Para escapar de una amenaza de muerte real. La que se cernía sobre los niños coetáneos del Salvador. Una travesía en presente, la que comparten con tantas

30 misioneros

familias y menores que se ven obligados a dejar su tierra por los Herodes de hoy: la guerra, el hambre, los desastres naturales, la presión de las multinacionales... La próxima Jornada de la Infancia Misionera, que se celebra el domingo 26 de enero, busca precisamente poner el foco en los 38 millones de niños que se han visto obligados a abandonar su casa. Dentro del actual itinerario cuatrienal de formación y sensibilización para los pequeños, Obras Misionales Pontificias en España se fi-

NÚM. 200, DICIEMBRE DE 2019

ja en los migrantes, refugiados y desplazados y en sus familias. ¿El lema? “Con Jesús a Egipto. ¡En marcha!”. Se plantea así una invitación a ponerse en el lugar de aquellos niños que hoy están sufriendo el desarraigo en todos los rincones del planeta. Ignorados en muchos casos por unos poderes públicos que se ven superados, y silenciados por la propia sociedad, la mano tendida de los misioneros es a menudo la única que ellos y los suyos reciben


para intentar paliar los efectos que acarrea el abandonar su familia, su hogar, su pueblo, su país.

Literalmente desbordados El padre Francisco Bordignon lo comprueba diariamente desde Colombia, en la frontera con Venezuela, de la que le separan apenas seis kilómetros. “Los sentimientos estallan cuando ves a los niños caminar tanto, cuando rascas y descubres las historias que hay detrás”, explica este misionero italiano escalabriniano, que reconoce cómo “en más de una ocasión tienes que distanciarte y abstraerte para no dejarte llevar por la emotividad, porque en ese caso te quedas bloqueado, y hemos de ver más allá para resolver cada una de las tragedias”. Desde hace cuatro décadas, su congregación está presente en Cúcuta, pero nunca se habían sentido desbordados como ahora. Y eso que nunca antes han contado con tantos medios. Tradicionalmente estaban acostumbrados a acoger a víctimas del desplazamiento interno y a las habituales personas en extrema pobreza, pero ahora el perfil se ha ampliado tanto por los migrantes venezolanos, como por colombianos retornados. “Este nuevo contexto nos ha llevado a replantearnos nuestro papel en las siete escuelas que tenemos, a las que asisten más de 1.500 alumnos, porque nos exige una especialización muy concreta para atender las heridas de estos niños”. Así lo explica este religioso, que, además, cuenta cómo esta obra escalabriniana se completa con cuatro iglesias –y una por construir–, en una labor que se centra en la atención pastoral, la catequesis y la administración de sacramentos. Por si fuera poco, diariamente atienden a unas 2.000 personas en una pequeña red de comedores so-

ciales ubicados en tres lugares estratégicos de paso, que se convierten además en la antesala para que quienes se acercan puedan recibir la tarjeta del Plan Nacional de Alimentos y adquirir productos durante tres meses. “El interrogante es hasta cuándo vamos a poder resistir con los medios que tenemos. Confiamos en que la ONU renueve el acuerdo de colaboración, así como en que no se reduzca la aportación desinteresada de otros tantos donantes que ayudan”, explica sobre la “empresa improvisada” que ha tenido que montar de la nada y que hoy cuenta con 150 profesores en la escuela, 25 personas para orientación,


Francisco Bordignon

50 en administración y 15 en los comedores. Al frente, solo dos misioneros escalabrinianos. “Ahora van a llegar otros dos más, pero yo me voy a trasladar a vivir a Venezuela, para intentar dinamizar el país desde dentro”, comenta animado Francisco. 32 misioneros

“Cuando ves todo lo que se ha puesto en marcha en Cúcuta, levantas la mirada al cielo y descubres que esto no es fruto de la impronta personal, sino que es Él quien marca el ritmo, quien prende la chispa que se necesita”, explica el misionero, quien de vez en

NÚM. 200, DICIEMBRE DE 2019

cuando, sabiendo que Dios es el primer implicado en la lucha contra esta lacra, le lanza un órdago: “Mira no que son hijos míos, sino tuyos”. La respuesta le llega cada día. “Cada vez que surge de ellos un «gracias» cuando solo reciben una bolsa de comida, descubres la profundidad que hay detrás de sus palabras y el impacto en sus vidas que supone recibir un bocadillo para ellos y para sus hijos”. Lo cierto es que la tragedia se vive a un lado y a otro de la frontera. De hecho, a estas alturas de la severa y enquistada crisis venezolana, se calcula que el número de menores migrantes asciende ya a más de un millón, y la cifra es similar cuando se habla de los niños que viven en el país separados de sus padres, que se han visto obligados a abandonarles.

Explotación y abuso En total, los menores de edad suponen ya el 14% de la población desplazada mundial y, según el in-


INFANCIA MISIONERA 2020 I N F O R M E

forme más reciente de Unicef, el rango de edad resulta determinante para agravar su situación de vulnerabilidad ante los episodios que pueden sufrir de violencia, abuso, explotación y discriminación. Privados en muchos casos de una educación y atención médica adecuada, su integración en los lugares de tránsito y de destino se hace cada vez más cuesta arriba. De ahí ese “¡en marcha!” de la Infancia Misionera, que apela a la acción para conjugar en primera persona los cuatro verbos troncales del papa Francisco para paliar el fenómeno migratorio: acoger, proteger, promover e integrar. Un Pontífice que, una y otra vez, en su denuncia sobre esta realidad doliente, se detiene siempre en los más indefensos: “La carrera desenfrenada hacia un enriquecimiento rápido y fácil lleva consigo también el aumento de plagas monstruosas, como el tráfico de niños, la explotación y el abuso de menores y, en general, la privación de los derechos propios de la niñez”. A nivel global, el compromiso de Obras Misionales Pontificias con los más pequeños se tradujo

en 2018 en un total de 2.943 proyectos, centrados fundamentalmente en la educación, la formación cristiana y la atención sanitaria. Una labor que se hace posible gracias a los 19 millones de euros aportados en todo el mundo en clave de donaciones, pero, sobre todo, a la entrega de los misioneros a pie de obra.

Sin adultos de referencia Como Inma Gala, misionera carmelita vedruna, que está al frente de la Delegación de Migraciones de la diócesis de Tánger, donde coordina a un equipo con medio centenar de integrantes, con presencia de once congregaciones y personal europeo, marroquí y subsahariano. “Marruecos es hoy un tapón para la migración, provocado por el cierre de fronteras de Europa y su incorporación a la Unión Africana, lo que hace que quienes intentan salir no puedan dar el salto ni volver a sus países de origen, y se den situaciones extremas”, denuncia. Gala destaca tres puntos calientes: las vallas de Ceuta y Melilla, así como la costa de Tánger.

Aunque el perfil de aquellos a quienes salen al rescate es el de hombres de entre 20 y 30 años, el incremento de los menores no acompañados (MENA) se ha multiplicado en los últimos años. Así, en 2018 atendieron a 310 chavales –esperan que la cifra sea mayor a


INFORME

INFANCIA MISIONERA 2020

finales de este año–, lo que supone un 13% de la población asistida, en su mayoría de Guinea Conakry, seguida de Costa de Marfil, Camerún y Malí. “Su situación es dura porque no tienen la referencia de ningún adulto; son adolescentes con ilusiones y sueños que ven frustrados a medida que avanzan en un proceso migratorio donde encuentran una mayor distancia con la realidad que les toca vivir cada día”, dice con tristeza la religiosa, consciente de que su único objetivo es entrar en Europa: “Por eso, su mayor demanda es encontrar un sitio donde poder dormir, descansar y sentirse seguros durante un tiempo, hasta poder continuar

su camino”. De hecho, se estima que, solo en España, hay casi 10.000 menores inmigrantes tutelados sin papeles. Aunque en su mayoría solo están de paso, siempre buscan brindarles la posibilidad de quedarse en Tánger, ofreciéndoles un acompañamiento personalizado, formación profesional e inserción laboral, que pasa incluso por la crea34 misioneros

Inma Gala

ción de pequeñas empresas. Todo, dentro del amplio abanico de actividades de la Delegación de Migraciones de Tánger, que cuenta con programas de ayuda de emergencia en alimentación, higiene y ropero, que, con el tiempo, se han visto reforzados con proyectos sociales, de formación y sensibilización. “No podemos olvidar el deterioro psicológico que han ido sufriendo

NÚM. 200, DICIEMBRE DE 2019

adultos y niños por el camino, por las vejaciones de las que han sido testigos o protagonistas, lo que hace que hayamos tenido que incrementar nuestros esfuerzos en lo que al acompañamiento y los talleres de autoestima se refiere”, explica esta religiosa extremeña, que lleva una década en suelo marroquí, donde comparte techo con otra vedruna, Yolanda Moreno. Juntas forman una comunidad “sencilla y abierta a quien quiera compartir lo que hacemos y somos”. “Vivimos nuestra misión con los migrantes como la experiencia de Jesús y la samaritana en el pozo de Sicar, como lugar de encuentro y de descanso, pero no solo para los que llegan, sino también para nosotras”, aclara, convencida de la llamada dentro de la llamada que ha recibido para materializar el “fui forastero y me hospedasteis”.


Norma Pimentel

“Ver a ni ñ os deteni d os entre rej a s es más de lo que puedo soportar” L

Pero los MENA no son los únicos niños desplazados a los que tienden su mano en Tánger. También cuentan con iniciativas de respaldo a las mujeres embarazadas y de escolarización para los niños que llegan con alguno de sus progenitores. “Para nosotros, la mujer, en especial, las niñas, son sin duda las más vulnerables entre las vulnerables, en cuanto que su condición en tránsito les obliga a buscar una especie de pareja que las proteja durante el trayecto. Esto de alguna manera las hace estar desprotegidas ante quienes las acompañan”, relata Gala, que muestra especial preocupación por las que caen en manos de las mafias de la trata: “Es un negocio muy organizado y es poco lo que podemos hacer para devolverles la dignidad, porque resulta difícil rescatarlas”. JOSÉ BELTRÁN

a frontera de México con Estados Unidos se ha convertido en símbolo de cómo la tragedia de los niños migrantes puede llevarse al extremo. Desde que, en mayo de 2018, el presidente Trump diera un paso al frente en su política de "tolerancia cero" con la inmigración y se llevara a cabo la separación de menores de sus familias, se calcula que hasta 26.000 viven hoy una situación de orfandad, tal y como certifica el propio Departamento de Seguridad Nacional. "No podemos fallar a estas familias". Es el grito de condena de Norma Pimentel, misionera de Jesús y responsable de Ca-

tholic Charities en MacAllen (Texas), el mayor centro de referencia de atención a los migrantes de Norteamérica, que atiende a más de 1.000 extranjeros al día, más de 150.000 desde que abrió sus puertas en 2014. "Ver a tantos niños entre rejas, contemplar sus rostros llenos de lágrimas, es mucho más de lo que puedo soportar", explica enfadada esta consagrada, cuando recuerda a los menores que están tras barrotes en la frontera sur. "Como Iglesia, debemos tener más fuerza y coraje a la hora de defender y apostar por los migrantes. Porque, cuando realmente acompañas a un migrante, estás di-

ciendo: «La humanidad me importa»", reflexiona esta hija de migrantes mexicanos. Pimentel es consciente de la realidad y no ofrece soluciones utópicas al problema, pero tampoco desencarnadas: "Creo que todos estamos de acuerdo en que Estados Unidos debe ser un lugar seguro y proteger sus fronteras, y en que todos los criminales deben ser encarcelados. Pero los migrantes no son delincuentes solo por el hecho de ser migrantes. No podemos generalizar y deshumanizar a estos adultos y a estos niños para despreocuparnos de ellos. Solo nos están pidiendo una oportunidad para salir adelante".

NÚM. 200, DICIEMBRE DE 2020

misioneros 35


conectad

@s

DESDE BENGALA (CON AMOR) Manos Unidas aprovecha el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer para alabar el trabajo que se hace en Bengala Occidental (India). Son las propias mujeres, niñas y comunidades las que se han organizado en esta lucha. MANOS UNIDAS Instagram @manosunidas

AMAZIONANDO Hay días mundiales de todo, pero este es especial. Las redes sociales de los dominicos se hacen eco del dedicado a los niños, y se confirman, vía Instagram, en su fe en los #DerechosDeLaInfancia, apoyándolos en todas sus misiones. MISIONEROS DOMINICOS Instagram @selvasamazonicas

#VIAJEAPOSTÓLICO, EL ‘HASHTAG’ En su periplo apostólico sin fin y sin fronteras, el Papa ha recalado en Japón. Lo ha hecho con el lema "Proteger la vida", recordando la dignidad inviolable de esta y la importancia de practicar la solidaridad. Aquí se nos muestra en vídeo. PAPA FRANCISCO Instagram @franciscus

PEDIR... Y DAR Las redes son también la viejas huchas del Domund. Infancia Misionera de España financió el año pasado 46 proyectos en Tailandia, o sea, mejoró la vida de niños de la calle, enfermos y discapacitados. Y todo gracias a lo recaudado. Hay que seguir pidiendo (y dando). OMP ESPAÑA Twitter @OMP_ES

OTRO MUNDO ES POSIBLE Un clásico de TVE comienza diciembre en Comarapa (Bolivia), donde los maristas llevan más de 30 años luchando contra el hambre y abogando por la justicia social. Esto sí que tendría que hacerse viral. TVE PUEBLO DE DIOS Twitter @PueblodeDiostve


AY U D A M O S A . . .

Lesoto La generosidad de los católicos españoles también llega al África austral

D

icho en el sentido más literal de la palabra, es un país genuinamente mediterráneo. Sí. Pero –¡ojo!– nadie crea que está a la vuelta de la esquina: junto al delta del Ebro o cerca de Marbella, a un paso de Ibiza o de Torremolinos. No. De eso, nada. Para llegar allí, desde España, hay que tomar un avión. Poner rumbo al Sur. Y, tras más de 18 horas de vuelo, después de recorrer 8.500 km, llegar al África austral. Allí, a los pies del continente negro, el país que pretendemos. En invierno, desde el cielo, se aprecian perfectamente sus límites. Desde la ventanilla del avión, parece un arrugado mantel blanco y redondo. Es el manto de nieve que cubre todas sus cumbres y altiplanicies. Es como si, a la prieta Sudáfrica, le hubiera salido una mancha blanca, un níveo lunar. Esa, nuestra mediterránea nación. Su nombre: Lesoto. Enclavado “en medio de la tierra” –por eso, lo de “mediterráneo”–, Lesoto es un pequeño y gran país engarzado como un diamante en el corazón de la República Sudafricana. Pequeño, porque, en superficie, no alcanza a igualar ni a la minúscula Suiza; tampoco en población: 2,2 millones de seres humanos habitan el país, casi 4 veces menos de los que viven en la comunidad helvética. Y grande. Grande, cuando menos, por su altitud. Porque, en

cuestión de alturas, pocos le ganan. Después de los cuatro gigantes asiáticos –Bután, Nepal, Tayikistán y Kirguistán–, está Lesoto. Los 2.161 metros de altitud media que tiene su orografía, le acreditan como el 5.º país más alto de la Tierra. Y el primero de África. Esa es la razón por la cual Lesoto ha sido calificado como “el reino de los cielos”. Y esto, con una doble motivación: por un lado, la altura de su territorio y, por otro, porque un reino es la entidad política que rige a todos sus habitantes. En efecto: la antigua Basutolandia derivó en protectorado del Imperio colonial británico cuando su rey, Moshoeshoe I, pidió ayuda al Reino Unido para librarse de la los bóeres (colonos de origen neerlandés), que estaban ocupando sus tierras. Al

presente, reina en Lesoto –reina, pero no gobierna– Letsie III, sucesor de su padre, Moshoeshoe II, exiliado en 1990 y fallecido, seis años después, en accidente de coche. Lesoto es una monarquía parlamentaria. Sea como fuere, lo cierto y verdadero es que Lesoto está a punto de alcanzar sus primeros 200 años de vida como nación independiente. Eso será el año que viene. En el 2020, su bicentenario.

Ayuda y necesidades A ese tan alto como singular, desconocido y lejano país también alcanza a llegar la solidaridad cristiana. Los católicos españoles, en efecto, han enviado –a través de las OMP y mediante la Nunciatura– un monto de 140.868,38 € para que la Iglesia NÚM. 200, DICIEMBRE DE 2019

misioneros 45


de Lesoto pueda hacer frente a sus necesidades. El cristianismo es, con mucho (94%), la familia religiosa más numerosa de Lesoto. Hay un 61,41% de católicos, seguidos a distancia por evangélicos y anglicanos. El resto: animistas, musulmanes y otros. En Lesoto, con todo, en los rituales de sanación, están muy arraigadas esas creencias animistas... Para la atención de sus fieles, la Iglesia católica cuenta con media docena de obispos, 84 sacerdotes diocesanos, 112 sacerdotes religiosos, 541 religiosas, 14 religiosos y 1.073 catequistas. 46 misioneros

La vida en el pequeño reino de Lesoto, aunque sea destino soñado para turistas de mochila, no es nada fácil. La pura y dura realidad de cada día es áspera: muchos de sus habitantes cruzan a diario la frontera para trabajar en Sudáfrica. El 20% de la población ha emigrado. Los hombres se buscan la vida en las minas de oro, donde las condiciones laborales son durísimas. Las mujeres, por su parte, desempeñan labores domésticas en las casas de familias acomodadas sudafricanas. El analfabetismo alcanza a más del 10% de la población. Y el 57% de los lesotenses vive por debajo del umbral de la pobreza.

NÚM. 200, DICIEMBRE DE 2019

Muchos niños han tenido que abandonar la escuela para dedicarse al pastoreo. El ganado es el bien más preciado de las familias. El país arrastra años de fuertes sequías. El calentamiento global está haciendo estragos. Según la ONU, 700.000 de sus más de dos millones de habitantes padecen inseguridad alimentaria por culpa de la sequía. La malnutrición está haciendo mella entre los niños. Otro problema no menos grave: el sida, que afecta a más de un 23% de la población. Es una de las tasas más altas del mundo: cerca del 30% de sus habitantes son portadores del virus. En Lesoto, el sida –gran problema de muchas naciones africanas– tiene un efecto desalentador: ha hecho caer la esperanza de vida, que estaba en los 50 años, hasta los 37. La diócesis norteña de Leribe es una de las cuatro que hay en el país y ha recibido de OMP España la cantidad de 30.253,19 €. Mohale’s Hoek (28.062,79 €), Qacha’s Nek (57.002,54 €) y la metropolitana Maseru (25.549,86 €) son las otras tres diócesis, y


AY U D A M O S A . . .

también han sido beneficiarias de nuestras ayudas. Leribe tiene 425.000 habitantes. De ellos, más de la mitad, 231.000, son católicos. Su obispo, monseñor Agustín Tumaole Bane, de 72 años, oblato de María Inmaculada, cuenta con 34 sacerdotes y 226 religiosos. En carta enviada a la Dirección de las OMP en España, como acuse de recibo de la ayuda enviada, explica que el donativo de los católicos españoles “ha sido de gran ayuda para mi diócesis: para el mantenimiento de los sacerdotes y sus actividades pastorales”. Y comenta también que la principal fuente de ingresos en Leribe es la agricultura y ganadería. “Pero, debido al cambio climático y otros factores que causan alteraciones en la atmósfera, estamos experimentando una extraordinaria sequía. Por eso, podemos anticipar que, este año, en nuestros campos habrá «cosecha cero»”.

Y por último, aquí, en Santa Mónica, tenemos el Centro de Formación Catequética, que queremos convertir en Centro Nacional de Formación Catequética para las cuatro diócesis de Lesoto. Estos hombres y mujeres hacen un enorme servicio pastoral, pero reciben un escaso subsidio mensual de la diócesis, debido a

las restricciones financieras que sufrimos”. Y monseñor Tumaole concluye: “Por todo eso –y ¡perdón por tan larga explicación!–, quería expresar mi gratitud a las Obras Misionales Pontificias por la ayuda recibida. Ayuda que hace posible nuestra labor pastoral”. TOMÁS TAMARREDO

Subsidio para catequistas En las 19 parroquias de la diócesis, según don Agustín indica, tienen uno o más catequistas. Por ejemplo, en la catedral de Santa Mónica hay tres, y en la concatedral de San José del Monte, otros dos. “Enseñan el catecismo a varios grupos de jóvenes; preparan a los padres para el bautismo de sus hijos; se encargan de servicios religiosos los domingos en ausencia de un sacerdote, especialmente en las estaciones de misión apartadas; y también, de servicios funerarios. Ayudan en la distribución de la comunión en la iglesia principal y en los pueblos para enfermos y ancianos. En Cuaresma, los catequistas van a las estaciones y aldeas para signar a los fieles con la ceniza.

Si estás interesado en realizar un donativo, puedes hacerlo en el número de cuenta ES25 0075 0204 9506 0006 0866. También, accediendo a la página web www.omp.es y pinchando en la opción "Haz un donativo".

NÚM. 200, DICIEMBRE DE 2019

misioneros 47


Profile for OMP España

Misioneros Nº200  

Revista Misioneros - Diciembre 2019

Misioneros Nº200  

Revista Misioneros - Diciembre 2019

Profile for omp.es
Advertisement