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EDITADA POR LAS OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS

Nยบ 187 VERANO Aร‘O 2018

TERCER MILENIO


Nº 187. VERANO, 2018

TERCER MILENIO EDITA OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS C/ Fray Juan Gil, 5 28002 - Madrid Tfno: 91 590 27 80 Fax: 91 563 98 33 E-Mail: dir.nal@omp.es http://www.omp.es http://www.domund.org

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en este número... IGLESIA A FONDO Este año, los Misioneros de África –Padres Blancos– celebran los 150 años de su nacimiento. Fue un 18 de octubre de 1868, en Argel. Ese día se abrió el primer noviciado de este instituto misionero.

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PRIMER PLANO Colombia tiene nuevo presidente. Iván Duque, vencedor en la segunda vuelta de las presidenciales del 17 de junio, sucederá al Nobel de la Paz Juan Manuel Santos.

MISIONEROS CLARETIANOS Clara del Rey, 6. 28002 Madrid. Tels. 91 415 23 61 y 91 415 21 99

INFORME La crisis de los refugiados se ha convertido en un vergonzoso drama de dimensiones globales. 68,5 millones de personas han tenido que abandonar su casa de manera forzosa. ¿Quién los acoge?...

INSTITUTO ESPAÑOL DE MISIONES EXTRANJERAS Ferrer del Río, 17. 28028 Madrid. Tel. 91 726 84 27 MERCEDARIAS MISIONERAS DE BÉRRIZ Fereluz, 2. 1ª A 28039 Madrid. Tel. 91 571 63 03 MISIONERAS CRUZADAS DE LA IGLESIA Madre Nazaria, 7. 28044 Madrid. Tel. 91 462 88 40 y 91 462 46 11 MISIONERAS DE CRISTO JESÚS Peñuelas, 18. 5º A. 28005 Madrid. Tel. 91 517 41 78 MISIONERAS DOMINICAS DEL ROSARIO General Kirkpatrick, 44. 28027 Madrid. Tel. 91 367 36 71 MISIONEROS ESPIRITANOS Santa Engracia, 149. 1º B. 28003 Madrid. Tel. 91 554 21 57 Olivos, 12. 28003 Madrid. Tel. 91 553 36 16 MISIONEROS DE MARIANNHILL Arturo Soria, 249. 28033 Madrid. Tel. 91 359 07 40 MISIONEROS DEL VERBO DIVINO Corazón de María, 19. 5º B. 28002 Madrid. Tel. 91 415 43 55 MISIONEROS OBLATOS DE MARÍA INMACULADA Diego de León, 36. 28006 Madrid. Tel. 91 411 12 12 Pozuelo de Alarcón, Madrid. Tel. 91 352 34 16 PADRES BLANCOS Liebre, 25. 28043 Madrid. Tel. 91 574 04 00 SOCIEDAD DE MISIONES AFRICANAS Asura, 34. 28043 Madrid. Tel. 91 300 00 41

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y además... 7 TRIBUNA Destinatarios, los obispos

12 EL OBSERVADOR PARAGUAY - SUIZA ARGENTINA - FILIPINAS

22 ASÍ VA EL MUNDO NICARAGUA - AFGANISTÁN JORDANIA - R. CENTROAFR.

36 ENTREVISTA

Antonio Pérez,

hermano de San Juan de Dios

41 ANIMACIÓN MISIONERA 45 AYUDAMOS A... Cabo Verde. Más de 131.000 euros para educación y restauración de iglesias

48 CULTURA Un verano de lecturas comprometidas y viajeras

56 MISIÓN VIVA

Sor Victoria de la Cruz, la adoratriz que tocaba las castañuelas en Japón


EDITORIAL

El "grito" de los pobres

L

os pobres gritan su miseria, “en un grito que atraviesa los cielos y llega hasta Dios”. Lo afirma el papa Francisco en el Mensaje que ha hecho público para la II Jornada Mundial de los Pobres, que se celebrará el próximo 18 de noviembre. Pero ¿quién les escucha? ¿Quién responde a su desesperación y necesidad? ¿Quién presta atención “a aquellos que son perseguidos en nombre de una falsa justicia”? ¿Quién atiende a los que son “oprimidos por políticas indignas de este nombre y atemorizados por la violencia”? Si miramos dentro de nuestras opulentas sociedades, puede que la respuesta más frecuente que nos encontremos sea la de la indiferencia o la impasibilidad, cuando no se llega al desprecio y el descarte. Son, en muchos casos, “pedazos de carne” a los que hemos arrebatado su “humanidad” y no juzgamos dignos de ser invitados a la fiesta de nuestro bienestar. Lo dice el Papa: hay “fobia” a los pobres, considerados “no solo como personas indigentes, sino también como gente portadora de inseguridad, de inestabilidad, de desorden”; merecedoras, por tanto, “de rechazo”, a las que se invita “a callar y a sufrir”. Por eso Francisco muestra su malestar frente a estas egoístas e inhumanas respuestas de

quienes hemos hecho de la “riqueza” y posesión de bienes nuestro fin prioritario. Y denuncia, además, el “egoísmo, orgullo, avaricia e injusticia” que dan lugar a la miseria y pobreza de la mayoría de la población mundial y generan una brecha cada vez más abismal entre pobres y ricos. Son estos los pecados que no nos permiten escuchar el grito de los pobres. El Papa sabe, sin embargo, que este aullido de do-

que puedan integrarse plenamente en la sociedad; esto supone que seamos dóciles y atentos para escuchar el clamor del pobre y socorrerlo”. Porque, si algo se pretende con esta Jornada Mundial de los Pobres, es “ser una pequeña respuesta que la Iglesia entera, extendida por el mundo, dirige a los pobres de todo tipo y de toda región para que no piensen que su grito se ha perdido en el vacío”.

“Cada cristiano y cada comunidad están llamados a ser instrumentos de Dios para la liberación y promoción de los pobres” lor sí encuentra atención y respuesta en un Evangelio que proclama, con Jesús, “bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos”; en un Señor que “escucha a los pobres que claman a Él y que es bueno con aquellos que buscan refugio en Él con el corazón destrozado por la tristeza, la soledad y la exclusión”. Y, como católicos, el Santo Padre nos anima a seguir el ejemplo de Cristo y nos recuerda de paso las palabras de Evangelii gaudium en las que nos indica que “cada cristiano y cada comunidad están llamados a ser instrumentos de Dios para la liberación y promoción de los pobres, de manera

En este sentido, conviene recordar que, si alguien está involucrado en escuchar, responder y liberar a los pobres de su triste situación, esos son nuestros misioneros y misioneras, quienes optan por estar allí donde más se les necesita, en las fronteras de la desolación y el abandono; donde más urge dar a conocer y proponer, con el testimonio de vida, la alegría de un Evangelio que pide a gritos ser anunciado. Porque, aunque parezca paradójico, “el grito del pobre es un grito de esperanza” que nos ayuda “a descubrir cada día la belleza del Evangelio”. “Los pobres nos evangelizan”: escuchémosles con atención y humildad.

EDITA Obras Misionales Pontificias DIRECTOR NACIONAL OMP Anastasio Gil DIRECTOR Alfonso Blas DISEÑO Antonio Aunés COLABORADORES Rosa Lanoix, Rafael Santos, Francisco José Pérez Valero, Dora Rivas, José Beltrán, TERCER MILENIO José Carlos Rodríguez, José Ignacio Rivarés, Israel Íñiguez, Modeste Munimi, José Ramón Carvallada, María Jesús Sahagún, Carmina Sofía Fernández, Juana Gómez, Juan Lázaro Sánchez, Vicente Marqués Ruiz ARCHIVO FOTOGRÁFICO Antonio Aunés, Rafael Santos FOTOGRAFÍAS Efe, 123RF SUSCRIPCIONES Roberto Murga DEPÓSITO LEGAL M-48558-1999 ISSN 1695-1034 IMPRESIÓN Gráficas Dehon. PP. Reparadores. C/ La Morera, 23-25. Torrejón de Ardoz, Madrid. Tfno: 91 675 15 36


frasesyflashes

Josefa Ledo Secretaria de la Delegación Diocesana de Misiones de Ourense La Delegación de Misiones no es una oficina recaudatoria ni para hacer campañas, sino un centro de vida apasionante al servicio de la Iglesia diocesana y universal.

Papa Francisco Jesús nos enseña que la conversión, la transforma-

Adelina Gurpegui Hija de la Caridad, misionera en Bolivia La mayor parte de mis rezos siempre van por esta maravillosa y valiente gente, que nos lleva incansable por estos ríos, conduciendo con un pequeño motor, sentados uno en cada punta de la barca de madera, bien atentos a esquivar troncos y ramas que a veces nos golpean y hacen entrar el agua. Solo puedo dar gracias a Dios por la fe de nuestros indígenas, que sobrepasa la mía, su respeto y cariño, que nos ven enviados de Dios, a pesar de lo que somos.

Jesús López hace entrega a doña Milagros Tolón, alcaldesa de Toledo, de un ejemplar de la revista Illuminare.

ción del corazón y la reforma de la Iglesia siempre es y será en clave misionera, pues supone dejar de ver y velar por los propios intereses, para mirar y velar por los intereses del Padre.

Joan Soler Misionero del IEME en Togo No sabría cómo dar las gracias por todo lo que me habéis ayudado. Un misionero tiene mucho que agradecer a las Obras Misionales Pontificias.

Jesús López Muñoz Delegado Diocesano de Misiones de Toledo, a los jóvenes que parten a #VeranoMisión Queremos contar con vuestras manos misioneras a vuestro regreso, porque vuestro testimonio es clave para contagiar a muchas más personas; porque la misión nos hace más felices, más auténticos, más entregados y también más humildes, lo que ayuda en mucho a nuestra sociedad.


TRIBUNA

DESTINATARIOS, LOS OBISPOS Por D. Anastasio Gil.

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Director Nacional de OMP

mplia y explícita la carta que el prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, cardenal Filoni, envió el pasado 3 de diciembre a todos los obispos de la Iglesia católica. Extensa en su contenido y también en su forma, justificada porque a ellos incumbe, junto con el Papa, la responsabilidad misionera de la Iglesia. En ella se recuerda que el sujeto de la evangelización no es otro que la Iglesia local. Pudiera parecer que el cardenal se adelanta a los acontecimientos: “Soy consciente de que falta todavía mucho tiempo, pero me parece el único modo de que cada Iglesia, con sus pastores, pueda ya empezar a reflexionar sobre el modo de vivir el Mes Misionero Extraordinario...”; pero lo que pretende es ser inspiración para la creatividad de las Iglesias locales. Apoyado en esta certeza, su nueva carta, firmada el 8 de abril de 2018, recuerda que el reconocimiento, la vivencia y la entrega en la actividad misionera es “el paradigma de la vida y de la obra de toda la Iglesia” y, por lo tanto, de todo cristiano. Así de claro y así de sencillo. En el horizonte vuelve a planear la conocida expresión “discípulos misioneros”, que tanto bien está haciendo a la recta interpretación de la pasión por la misión –“pasión por Jesús” y “pasión por su pueblo”– del papa Francisco.

Comoquiera que sus destinatarios son los obispos, el cardenal trae a su consideración una expresión teológica que el Santo Padre utilizó el 8 de enero de 2014. Algo planeaba el Papa cuando, en aquella audiencia general y de manera aparentemente inopinada, recordó: “Nosotros, con el bautismo, somos inmersos en esa fuente inagotable de vida que es la muerte de Jesús,

cia ya desde el principio el papa Francisco, cuando el 3 de junio de 2017 decía a los directores nacionales de las OMP: “En el espíritu de la enseñanza del beato Pablo VI, deseo que la celebración de los 100 años de la Maximum illud, en octubre de 2019, sea un tiempo propicio para que la oración, el testimonio de tantos santos y mártires de la misión, la reflexión

El cardenal Filoni recuerda que la actividad misionera es “el paradigma de la vida y de la obra de toda la Iglesia”. el más grande acto de amor de toda la historia; y gracias a este amor podemos vivir una vida nueva, no ya en poder del mal, del pecado y de la muerte, sino en la comunión con Dios y con los hermanos”. Es una evidente invitación a ser testigos de Jesús en el mundo, por la gracia que nos libera y nos salva. Al dirigirse ahora a los obispos, el cardenal Filoni no repara en deslizar alguna sugerencia pastoral que pudiera ayudar a las Iglesias locales a vivir este Mes Misionero Extraordinario, no tanto como celebración conmemorativa, cuanto como acontecimiento eclesial en favor de la humanidad. Como “falsilla”, de nuevo recuerda la capacidad creativa que puede brotar del desarrollo de las cuatro dimensiones a las que hacía referen-

bíblica y teológica, la catequesis y la caridad misionera contribuyan a evangelizar sobre todo a la Iglesia, para que, reencontrada la frescura y el ardor del primer amor por el Señor crucificado y resucitado, pueda evangelizar al mundo con credibilidad y eficacia evangélica”. Punto de partida para insertar cualquier actividad, propone la oración como encuentro personal con Jesucristo. Como expresión de este encuentro, emerge con fuerza el testimonio de tantos testigos de la fe y de la misión que han dado la vida por el Evangelio. El centro de gravedad no son los sentimientos, aunque estos sean importantes, sino las convicciones, para lo cual es necesaria la formación, culminando con la caridad con los más necesitados. NÚM. 187, VERANO DE 2018

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IGLESIA A FONDO

Nos llaman "Padres Blancos" a causa del hábito que llevábamos hace varias décadas: la indumentaria de los hombres en Argelia, que adaptamos cristianizándola de alguna manera con un rosario colgado al cuello. Nuestros jóvenes candidatos –mayoritariamente africanos– la han recuperado, mostrándola con orgullo en algunas grandes ocasiones. Pensamos que es una manera concreta de honrar nuestro pasado, puede que atentos al dicho africano: "las canas no se esconden".

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ste año, los Misioneros de África –Padres Blancos– celebramos el 150 aniversario de nuestro nacimiento. Las efemérides recuerdan que nacimos en Argel el 18 de octubre de 1868, fecha en que se abrió el primer noviciado. Un año más tarde les tocaba hacerlo a las Hermanas Misioneras de Nuestra Señora de África –Hermanas Blancas–. Tenemos prevista una celebración conjunta a finales de año en Argel. Las preguntas que están en el aire son las siguientes: ¿tiene sentido celebrar estas efemérides a la hora del declive de las vocaciones misioneras en Europa?; ¿para qué esta celebración? No se trata de un ejercicio de vanidad. Los 150 años, además de no ser una cifra extraordinaria –aunque suficiente para expresar nuestro agradecimiento–, nos envían a los inevitables errores humanos que hemos cometido. Nos situamos, pues, con humildad, en la triple perspectiva de lo que dijo el papa Francisco a las congregaciones religiosas en el año dedicado a la vida consagrada: “Mirar el pasado con gratitud, vivir el presente con pasión y el futuro con esperanza”. “No se trata de hacer arqueología o cultivar inútiles nostalgias, sino de recorrer el camino de las generaciones pasadas para redescubrir en él la chispa inspiradora, los ideales, los proyectos, los valores que las han impulsado, partiendo de los fundadores y fundadoras y de Card. Lavigerie, fundador de la orden las primeras comunidades. También es una manera de tomar conciencia de cómo se ha vivido el carisma a través de los

tiempos, la creatividad que ha desplegado, las dificultades que ha debido afrontar y cómo fueron superadas. Se podrán descubrir incoherencias, fruto de la debilidad humana... Todo es instructivo y se convierte a la vez en una llamada a la conversión. Recorrer la propia historia es alabar a Dios y darle gracias por todos sus dones”, decía el Santo Padre.

Redescubrir el pasado El recuerdo agradecido del pasado nos lleva en primer lugar a la figura del fundador, Charles Martial Allemand Lavigerie, nacido en Bayona, al otro lado de los Pirineos, el 31 de octubre de 1825. Fue arzobispo de Argel, cardenal y primado de África. De su biografía, recuperamos su oportuna visión de la historia del momento, una época de cambios culturales, económicos, políticos y religiosos, cuyas consecuencias perduran todavía en nuestros días. Nuestro fundador intuyó los retos de aquella época y supo darles la respuesta que requerían. Nombrado para la sede de Argel, fue allí donde descubrió su doble vocación misionera, hacia los musulmanes y hacia los africanos. La misión consiste en anunciar la Buena Nueva, en un contexto determinado; consiste en amar, encarnándose en la realidad. Lo primero que Lavigerie requería de sus misioneros era el amor a los africanos: “Amad la gente a la que sois enviados. Amad a África... de la misma manera que los patriarcas amaron las piedras de Sión, de esa misma manera yo amo toda esta África nuestra, su pasado, su porvenir, sus montañas, su cielo puro, su sol, las grandes líneas de sus desiertos, las olas azules que bañan sus orillas”, les decía. No se trataba de un mensaje poético e irreal. NÚM. 187, VERANO DE 2018

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PRIMER PLANO

A través de la correspondencia con los misioneros, el cardenal Lavigerie sabía perfectamente cuál era la situación de opresión que vivían los africanos. Y no se cansó de denunciarla: “Hoy la esclavitud amenaza con aniquilar a todo un pueblo”. Y, ante la imposibilidad personal de alcanzar las

De aquel primer impulso misionero –a veces desafortunado por sus connivencias políticas, que hay que saber situar en su contexto–, los misioneros de hoy retenemos el ardor apostólico del fundador, su acertada visión de los cambios sociales y políticos necesarios, el respeto hacia las

Lázaro Bustince

Ángel Olaran

regiones africanas, empeñó su esfuerzo recorriendo las capitales europeas para concienciar a los Gobiernos y a la sociedad de la indignidad que suponía la aceptación de la esclavitud que existía en África: “Hombre soy y nada de lo que es humano me es extraño... Hombre soy, las injusticias hacia los demás hombres sublevan mi corazón. Hombre soy, la opresión me indigna. Hombre soy, las crueldades contra un número tan grande de mis semejantes no me inspiran más que horror. Hombre soy y lo que yo quisiera que otros hicieran para devolverme la libertad, la honra, los sagrados lazos de la familia, eso quiero hacer yo para devolver a los hijos de esta raza desafortunada la familia, el honor y la libertad”, decía el cardenal en la iglesia de Gesù de Roma el 28 de diciembre de 1888. 18 misioneros

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personas y los valores de las culturas africanas, el compromiso por un mundo más justo, el modelo de misión hecho de respeto ecuménico, el diálogo interreligioso, la importancia de la mujer para la misión, la necesidad de un catecumenado bien organizado, la salvación de África por los africanos... De todo ello, podríamos hacer un vasto florilegio. Valga como ejemplo un texto de Lavigerie sobre la estrategia misionera: “El método consiste en comenzar por las verdades esenciales y dejar para más tarde, incluso para mucho más tarde, si es necesario, hablar de detalles y de consecuencias, es el método que hay que seguir... Querer imponerles obligaciones que luego van a rechazar sería la última de las imprudencias y haría retrasar, durante siglos, la hora de su conversión definitiva”.

Aquellas consignas, muy parecidas a las de otras congregaciones misioneras, han dado muchos frutos. El crecimiento del cristianismo en África ha sido y continúa siendo espectacular. No es solo cuestión de cifras y de las estructuras visibles y bien organizadas de las diócesis, el clero y los religiosos y religiosas. La Iglesia africana está compuesta por multitud de pequeñas comunidades de seglares que tratan de vivir el Evangelio en el difícil y, a menudo, doloroso entramado de la vida. Estas comunidades han tomado eficazmente el relevo de los misioneros. Así se cumple el deseo misionero del fundador, que deseaba un continente evangelizado por los mismos africanos. El padre Odon Kipili, congoleño y actual secretario administrativo de los Misioneros de África, nos informa desde Roma sobre el número total de misioneros de origen europeo que han trabajado en África a lo largo de estos 150 años de existencia: un total de 5.228 compañeros. Los más numerosos son franceses y belgas. Los españoles, según el mismo informe, somos en total


presaba el Papa en su exhortación a los religiosos: “Nuestros fundadores y fundadoras han sentido en sí la compasión que embargaba a Jesús al ver a la multitud como ovejas extraviadas, sin pastor. Así como Jesús, movido por esta compasión, ofreció su palabra, curó a los enfermos, dio pan para comer, entregó su propia vida, así también los fundadores se han puesto al servicio de la humanidad allá

162. Llama la atención la joven edad de la muerte de muchos de ellos, sobre todo en los comienzos de la misión, a causa de enfermedades tropicales de difícil curación en aquel momento. Hacerse misionero en aquella época equivalía a arriesgarse a una muerte prematura. La historia nos recuerda el resultado trágico de las primeras expediciones misioneras. Las dos primeras caravanas organizadas por el cardenal Lavigerie desde África del Norte hacia las regiones subsaharianas acabaron siendo masacradas por sus guías tuaregs antes de llegar a su destino. Últimamente, tenemos el caso de cuatro compañeros asesinados por fundamentalistas islámicos en Argelia en los años 90, cuya beatificación tendrá lugar este mismo año. La historia de los Padres Blancos está marcada por la cruz fecunda de sus misioneros: “Si el grano de trigo no muere, no da fruto...”.

Apasionado presente La celebración de este 150 aniversario es también una invitación a vivir el presente de “manera apasionada”, como Jesús. Así se ex-

presente hoy día en todas las partes del mundo. África cambia también. El progreso tecnológico, el bienestar social van penetrando poco a poco en todos los rincones del continente, tanto en las ciudades como en el mundo rural. La promoción integral del hombre africano ha sido siempre uno de los objetivos de los Padres Blancos. Este trabajo, ampliamente valorado por las comunidades donde tra-

Stanislas Lubungo, superior general de los Padres Blancos, con el papa Francisco

donde el Espíritu les enviaba, y de las más diversas maneras: la intercesión, la predicación del Evangelio, la catequesis, la educación, el servicio a los pobres, a los enfermos... La fantasía de la caridad no ha conocido límites y ha sido capaz de abrir innumerables sendas para llevar el aliento del Evangelio a las culturas y a los más diversos ámbitos de la sociedad”. Esta misma compasión es la que sigue animando nuestra misión allí donde nos encontramos, tanto en África como en el resto del mundo. La globalización nos obliga a trabajar en la dinámica

bajamos, encuentra a veces el reconocimiento de Gobiernos e instituciones. Ejemplo de ello, el nombramiento, el 15 de marzo de este año, de nuestro compañero Ángel Olaran como doctor honoris causa por la Universidad de Lérida, por su labor de tipo social, educativo y en los campos de salud, desarrollo, promoción de la mujer y ecología. El P. Olaran, en su calidad de misionero, ha sabido unir las actividades sociales y sus convicciones humanas y religiosas. La crisis de los años 60 dio comienzo a una disminución gradual de las vocaciones misioneNÚM. 187, VERANO DE 2018

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Las nuevas generaciones de Padres Blancos

ras en general. En aquella época nosotros éramos algo más de 3.000 compañeros. A comienzos de este año 2018 somos unos 1.200, de los cuales más de la mitad jubilados. El número de los que trabajan en África es de apenas 500. La mayoría de ellos se encuentra en parroquias, al servicio ordinario de las comunidades cristianas, la administración de los sacramentos y el catecumenado, así como la animación de los movimientos parroquiales; atentos a las realidades concretas de la vida, en cercanía con los pobres y los que sufren. La misión no olvida tampoco el trabajo por la paz en circunstancias de violencia ni la promoción del bienestar humano en toda su diversidad: desarrollo de la agricultura, conducción de agua, escuelas, centros de salud, acciones en vistas a una mayor justicia social, liberación de la mujer, diálo20 misioneros

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go con creyentes de otras religiones... Otro buen grupo de compañeros se encuentra inmerso en tareas de formación en los seminarios, ayudando a los jóvenes candidatos –en este momento son sobre todo africanos– a asimilar el carisma “Padre Blanco” y los elementos que les permitirán un día asumir convenientemente la misión de servir al pueblo de Dios. Se cumple así lo que el cardenal Lavigerie decía: “Somos iniciadores. La verdadera evangelización será obra de los mismos africanos”. En la provincia de Europa, compuesta de 10 países –España, Francia, Bélgica, Alemania, Polonia, Italia, Suiza, Países Bajos, Reino Unido e Irlanda–, prácticamente solo quedamos “los mayores”. Somos la retaguardia, compuesta de misioneros retirados por motivos de salud o simplemente por edad. El entusiasmo misionero, sin

embargo, continúa en todos nosotros. La pasión por África se alimenta de recuerdos agradecidos. Fuimos a África y dimos con generosidad lo mejor de nosotros mismos, compartiendo con entusiasmo nuestra fe. África nos devolvió con creces lo que le dimos. África nos hizo mejores, más humanos, más sabios, más cercanos a los demás... La vejez o la enfermedad nos obliga a otros ritmos, con menos prisas, menos tareas, mayor conformidad y silencio. Ya no hay ambición de hacer grandes cosas, sino la satisfacción del trabajo cumplido: “En la cuenta del éxito personal, miro mi camino sin ambición, el camino desde donde yo también he podido enviar un reflejo de tu luz, Señor. Lo que todavía me queda por reflejar, me lo darás Tú, y si no lo consigo, eso querrá decir que lo has confiado a otro” (Soljenitsine).


Abiertos a la esperanza

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El África geográfica ha terminado para muchos de nosotros, pero los retos de la misión continúan. Son los mismos de siempre. La misión está en todas partes. África está en Europa, a través de sus numerosos inmigrantes. La acogida, el diálogo y la tolerancia, los deberes de justicia y de caridad nos interpelan. Tratamos de responder a estos retos con una serie de acciones, a pesar de nuestros límites, buscando sinergias con seglares y miembros de otras congregaciones. Un ejemplo de ello es la actividad que desarrollamos en Roquetas de Mar, en la diócesis de Almería, con los inmigrantes allí asentados. Tenemos un equipo internacional, compuesto, hasta hace unas semanas, por un candidato africano a Padre Blanco, un joven mexicano y dos compañeros españoles, rozando los 80, al ser-

vicio de la acogida y la integración de los africanos subsaharianos. Como decía uno de ellos: “Mientras haya algún ‘compañero joven’ con fuerza física y moral para tirar del carro, habrá ‘compañeros mayores’ que puedan acompañar mientras el cuerpo aguante”. En Alemania funciona otro proyecto con las mismas o parecidas características. Nuestra dedicación a la promoción del continente africano es patente también en la institución África Fundación Sur, sita en Madrid, que funciona como un patronato conjunto de Manos Unidas, Caritas Española y Padres Blancos. Sus múltiples actividades de investigación, sensibilización, desarrollo integral y promoción de relaciones más justas y solidarias con África la han convertido, en palabras de su director, el P. Lázaro Bustince, “en uno de los má-

l futuro no se apoya tanto en lo que hemos realizado –de eso suelen quedar pocas cosas; todo está llamado a transformarse–, sino en nuestra fe y confianza en Aquel que nos ha dicho: "Echad las redes...", "Id y anunciad el Evangelio...", "No tengáis miedo, que yo estoy con vosotros". Somos pocos, pero continuamos con la convicción de que el futuro de la Iglesia en África, y en todas partes, depende de Dios, que nunca ha cesado de estar en diálogo con la humanidad. En un momento en el que las vocaciones misioneras escasean en Europa, el Espíritu suscita en África y en otros continentes numerosas vocaciones. El futuro está garantizado. Nos toca a todos estar "en salida hacia las periferias" existenciales del mundo, con la confianza puesta en el amor de Dios.

ximos referentes sobre África en España e Iberoamérica”. En Bélgica funciona igualmente un proyecto de diálogo con el mundo musulmán, llamado ARCRE –Acción para el Encuentro de Culturas y Religiones en Europa–. Es una iniciativa joven, inaugurada el verano de 2011, cuya finalidad es promover el diálogo y la integración de los musulmanes en Europa. Un proyecto abierto a todas las convicciones, en el que participan en sinergia varias congregaciones religiosas y que dispone de una página web que ofrece noticias y análisis sobre el desarrollo del islam en Europa. AGUSTÍN ARTECHE, PB NÚM. 187, VERANO DE 2018

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PRIMER PLANO

Elecciones en Colombia

EL ENIGMA DUQUE Colombia tiene nuevo presidente. Se trata de Iván Duque, vencedor en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales celebradas el 17 de junio. Al nuevo inquilino de la Casa de Nariño le entrega el bastón de mando el Nobel de la Paz Juan Manuel Santos, un mandatario que ha pasado a la historia por haber firmado la paz con las FARC y puesto fin, así, a medio siglo de guerra. Su sucesor, contrario hace año y medio a "esa" paz, debe ahora implementar los acuerdos firmados (aunque quiere hacerles correcciones), continuar las conversaciones con la otra guerrilla (el ELN) y, sobre todo, tratar de unir a un país polarizado.

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s muy importante decirles a ustedes y a toda Colombia que no hay ciudadanos vencidos. Hoy, más que nunca, se trata de unir a nuestro país”. Estas fueron las primeras palabras que el 17 de junio dirigió Iván Duque Márquez –abogado, 42 años, casado, padre de tres hijos, y candidato del Partido Centro Democrático– a la multitud que lo jaleaba tras saberse elegido presidente de Colombia. El “delfín” de Álvaro Uribe –el más férreo opositor a la paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)– y cara visible de la campaña del “no” en el exitoso referéndum contra ese acuerdo celebrado en octubre de 2016, acababa de imponerse en la segunda vuelta de unos comicios decisivos a los que estaban convocados 36,7 millones de colombianos. Y lo había hecho cómodamente, como preveían las encuestas. El 53,8% de quienes acudieron a votar ese día le dieron su apoyo, mientras que un 41% respaldó al candidato de la izquierda, el ex guerrillero del M-19 y ex alcalde de Bogotá Gustavo Petro. Más de diez millones de votos para uno, ocho millones para otro. Algo histórico para ambos, en cualquier caso, pues nunca un presidente había obtenido un respaldo popular tan amplio..., al igual que tampoco un candidato de la izquierda había sido tan apoyado. La participación fue cercana al 54%.

Iván Duque Márquez, nuevo presidente de Colombia Pese a lo que pueda parecer, se trata de un buen dato, superior en seis puntos o más a cualquiera de las presidenciales anteriores. Los colombianos eran conscientes de lo que se jugaban, está claro. Lo que ya no lo está tanto es la lectura que los especialistas hacen de los resultados y de a dónde fueron a parar los seis millones de sufragios de los tres candidatos eliminados en la primera ronda: el ex alcalde de Medellín Sergio Fajardo, el negociador de los acuerdos de paz Humberto de la Calle y el ex vicepresidente de Santos, Germán Vargas Lleras. Hay quien sostiene que en Colombia el que ha votado, en realidad, ha sido el miedo. Argumentan que muchos de quienes se han decantado por Duque lo han hecho en verdad para evitar que se hiciera con el poder


ese émulo de Hugo Chávez que creen que es Petro; y que quienes han optado por este, lo que realmente han querido es expresar su rechazo a Uribe y a su cultura de odio y de falta de libertad, de las que piensan que Duque es heredero. “Nos ganaron diciendo que éramos ateos, que hemos matado a gente, que íbamos a volver a Colombia como Venezuela. Todo eso es mentira”, se lamentaba el candidato derrotado, quien desde su escaño en el Senado liderará ahora a la oposición y tratará de asaltar la Presidencia dentro de cuatro años.

“Correcciones” a la paz Duque tiene ante sí un reto mayúsculo: gestionar la paz firmada por Santos. Y no lo tiene fácil. Opuesto a los acuerdos alcanzados en La Habana, en su día

prometió modificarlos. Y ahora, ya presidente, se ha ratificado en esa promesa. “Esa paz que añoramos, que reclama correcciones, tendrá correcciones para que las víctimas sean el centro del proceso”, ha dicho. Las preguntas se amontonan. ¿A qué clase de “correcciones” se refiere exactamente? ¿Solo a la llamada justicia transicional? ¿Serán los cambios que se hagan suficientes para los

sectores duros e intransigentes que le han aupado al poder? Y, sobre todo, ¿aceptará “corrección” alguna a lo firmado la guerrilla? “Duque es un persona inteligente y en un momento dado tendrá que darse cuenta del valor del proceso de paz”, declaraba a la revista Ecclesia, en vísperas de la cita electoral, el ex presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana (CEC) y arzobispo de Tunja, NÚM. 187, VERANO DE 2018

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Luis Augusto Castro Quiroga. “Es serio, buen católico también..., pero está unido a Uribe; y Uribe todo lo que tenga que ver con el presidente Santos no lo quiere. Duque tendrá que hacer frente a la siguiente disyuntiva: actuar como presidente o dejarse guiar por Uribe. Y nadie va a aceptar a un presidente títere, guiado por otro”. Duque ha desmentido ya que vaya a hacer “trizas” los acuerdos, como le piden los duros de su partido. “Pienso que terminará apoyando el proceso”, sostiene monseñor Castro, el prelado que más ha apostado por la paz con las FARC. “Los que han votado en contra del acuerdo son toda la gente de la clase media y alta, que jamás de los jamases conoció la guerra más que por los periódicos. La guerra de Colombia y la guerra de Irán son, más o menos, la misma cosa para ellos, algo lejano, desconocido. A Duque yo no lo veo tan terrible como lo pintan”. 28 misioneros

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Sobre el papel, el proceso de paz está blindado. El presidente Santos se encargó de que así fuera. Tras perder el referéndum hubo que hacer cambios, pero estos los aprobó luego el Parlamento. “No se puede tocar durante las tres próximas presidencias, los acuerdos tienen 15 años para implementarse”, corrobora Castro Quiroga, quien indica que “tendría que haber un acto de dictadura para que se perjudicara el proceso”. Las FARC, cuyo partido político del mismo acrónimo ha renunciado a participar en las elecciones, probablemente a causa de sus bajas expectativas de voto, ha expresado ya su disposición a reunirse con el nuevo presidente para exponerle “sus puntos de vista sobre la implementación” de los acuerdos. La primera de las guerrillas en Colombia ha entregado sus armas y desmovilizado a 7.000 efectivos, pero algunos combatientes que rechazaron la paz siguen ma-

tando y extorsionando, sobre todo en las zonas de la frontera. Duque tiene también que proseguir las conversaciones de paz que el Gobierno de Santos mantiene desde el año pasado con la otra guerrilla, el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Cinco obispos católicos –los de las diócesis en que este grupo armado tiene más implantación– están acompañando el diálogo en calidad de garantes. “El problema de este grupo –explica monseñor Castro– es que hay un fraccionamiento muy grande entre la cúpula y las bases. Los dirigentes están dispuestos a llegar a acuerdos, pero las bases no”. En total, el ELN contaría con unos 1.500 guerrilleros. La prioridad para el nuevo presidente de Colombia, en cualquier caso, y según confesión propia, no va a ser esta, sino “la lucha frontal contra la corrupción, la politiquería y el clientelismo”. Le acompaña en esta aventura Marta Lucía Ra-


Juan Manuel Santos, ex presidente de Colombia

mírez, ex ministra de Defensa en el primer Gobierno de Uribe y de Comercio Exterior en el de Andrés Pastrana, que ahora va a ejercer como vicepresidenta. Es la primera mujer que desempeña tan alta responsabilidad en Colombia. De momento, Duque es un enigma. Y su responsabilidad, máxima. Debería ser el hombre llamado a pilotar la nueva era que la generosidad y los buenos oficios de la Presidencia de Santos han permitido iniciar, algo así como un “Suárez colombiano”. Pero, a día de hoy, nadie sabe si estará a la altura del momento histórico que le toca vivir y tirará hacia delante con lo ya logrado, o dará marcha atrás y devolverá al país a los años oscuros de la violencia. Lo único que ha dicho de manera clara es que va a dedicar “todas, absolutamente todas” sus energías “a unir” el país. Lo cual es bueno. “No más divisiones”, dice. Así sea. JOSÉ IGNACIO RIVARÉS

Ocho millones y medio de víctimas n Villavicencio, la capital del estado de Meta, hay un monumento erigido en memoria de las víctimas del conflicto armado en Colombia. El Papa lo vi-

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zar la paz y la reconciliación. "La violencia –recordó– engendra violencia, el odio engendra odio y la muerte, más muerte. Tenemos que romper esa cadena que se

Nacional de Conciliación organizó un foro para estudiar la aplicación de los acuerdos de paz que concluyó con un panel titulado "Colombia después de las elec-

sitó y rezó ante él en septiembre pasado. Oró exactamente por las 8.472.142 víctimas, entre asesinados, desaparecidos, desplazados, heridos, mutilados y damnificados que ha dejado la guerra en Colombia, según especifica la placa conmemorativa. En ese viaje, Francisco habló una y otra vez de la necesidad de alcan-

presenta como ineludible, y eso solo es posible con el perdón y la reconciliación". E insistió: "¡Basta una persona buena para que haya esperanza! ¡No lo olviden, basta una persona buena! ¡Y cada uno de nosotros puede ser esa persona!". La Iglesia colombiana sigue trabajando por la paz. A finales de junio la Comisión

ciones: superación de la polarización y búsqueda de la reconciliación". En él se dejó constancia de los retrasos en la aplicación de la llamada "justicia transicional especial" y del temor a que las conversaciones con el ELN fracasen debido a que el nuevo Gobierno quiere trazar una línea roja que los guerrilleros no aceptan.

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INFORME

Levantar fronteras o mirar para otro lado mientras la llamada “crisis de los refugiados” se convierte en un fenómeno global. Es la actitud de la clase política internacional ante los 68,5 millones de personas que, según el último informe de ACNUR, han tenido que abandonar su casa de manera forzosa. Naciones Unidas trabaja contra reloj para que en diciembre se aprueben los primeros pactos globales por los migrantes y refugiados. Cuenta con un valedor incansable: el papa Francisco.

Y

a no quedan periodistas ni cámaras en el puerto de Valencia. Tan solo algún que otro reportero que quiere dar cuenta de la llegada de The World, el crucero más lujoso del planeta. Han pasado unas semanas desde que desembarcaran del Aquarius los 629 hombres, 30 misioneros

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mujeres y niños rescatados en el Mediterráneo, y ya nadie habla de ellos. La ola de solidaridad y expectación que se disparó después de que el presidente español Pedro Sánchez decidiera acoger al buque de la ONG SOS Méditerranée se ha desinflado. Así ha quedado de manifiesto tras una cumbre más con-


vocada por la UE y sin un acuerdo real, que, sin embargo, ha propiciado una crisis de Gobierno para la canciller alemana Angela Merkel, solo por mostrarse favorable a crear centros de acogida en territorio europeo. El día después del Aquarius deja una resaca agria en lo político y silencio en la opinión pública ante las pateras que continúan llegando cada día a las costas andaluzas. Solo queda el trabajo callado de quienes han tendido su mano a los migrantes. Entre ellos, la archidiócesis de Valencia, que acoge a 40 personas –fundamentalmente, fa-

milias, mujeres y niños–, repartidas entre los pisos tutelados de Cáritas de Valencia y la Ciudad de la Esperanza, un centro de atención integral dirigido a personas en riesgo de exclusión.

Lo que no se quiere ver Esta invisibilidad se comparte a escala mundial. Pocos focos para las 44.000 personas que cada hora se ven obligadas a abandonar sus hogares en el planeta como consecuencia de la guerra, el hambre, el terrorismo, la persecución y la violencia. Según el informe Tendencias Globales 2017, del Alto Comisiona-

do de la ONU para los Refugiados –ACNUR–, el número de personas que tuvieron que dejar su casa de manera forzosa alcanzó los 68,5 millones, 2,9 millones más que en el año 2016. “No son cifras, son personas. No es de recibo que nos quedemos ignorándolos”, denuncia la representante en España de ACNUR, Francesca Friz-Prguda, quien aclara cómo son los países pobres o en vías de desarrollo los que hoy por hoy acogen al 85% de los refugiados del mundo, con Turquía, Paquistán y Uganda a la cabeza. Lo cierto es que no hay región NÚM. 187, VERANO DE 2018

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INFORME EL SILENCIO DE LOS REFUGIADOS

ajena a esta emergencia humanitaria, siendo Siria el país con más exiliados, con 6,3 millones de refugiados y 6,2 millones de desplazados internos, al que le siguen Myanmar –más de 600.000 personas huidas en un solo año–, República Democrática del Congo –donde los desplazados internos ya son 4,4 millones–, Afganistán y Sudán del Sur. La mayoría de estas naciones sufren conflictos enquistados, que una vez más convierten a los niños en los más vulnerables; tanto es así que tienen cinco veces más probabilidades de no ir al colegio que los demás niños. Más preocupante aún es la situación de todos aquellos que se ven obligados a huir de sus países de origen sin sus familias, los MENA –acrónimo de “menores no acompañados”–. Aún colea el informe de Europol de 2016 que calcula que 10.000 niños y adolescentes refugiados han desaparecido tras su llegada al continente europeo, muchos de ellos en manos de los traficantes de personas. Ante este panorama, emergen las dudas sobre la efectividad de los que serán los primeros pactos mundiales de la historia en defensa de los refugiados y para una migración segura, ordenada y regular, que se firmarán el próximo mes de diciembre en la conferencia intergubernamental convocada por la ONU en Marrakech. Y es que afrontar de cara el fenómeno de los desplazamientos parece despertar los mismos recelos que los acuerdos relacionados con la lucha contra el cambio climático. Prueba de ello es que desde hace meses Estados Unidos se retiró de las negociaciones de ambas cuestiones. Aun así, el texto final del acuerdo confía reforzar los mecanismos de coordinación y cooperación internacional para gestionar los flu32 misioneros

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jos. El borrador de este documento no vinculante ya afronta el fenómeno como un elemento multidimensional a través de 22 objetivos, que plantean propósitos tan básicos como romper con las narrativas falsas que identifican al migrante y al refugiado con amenaza o criminalidad.

Atentado contra la dignidad “¿Nos hemos acostumbrado al dolor del otro? El trato que se está dando a migrantes y refugiados es un atentado contra la dignidad humana”, se plantea Adela Cortina con relación a este discurso, fruto de la globalización de la indiferencia. Para la catedrática de Ética y Filosofía Política de la Uni-

versidad de Valencia, más allá de la clase política, la ciudadanía está llamada a hacer un ejercicio retrospectivo para “mirar al otro no como una amenaza a nuestra comunidad, sino como alguien que puede contribuir al desarrollo de la sociedad”. La creadora del término “aporofobia”, que designa el desprecio y el rechazo al pobre, se muestra convencida de que “no re-

chazamos al turista extranjero ni al futbolista millonario que viene de fuera: nos molestan los que vienen del otro lado del Estrecho, porque creemos que no aportan nada. Es cuestión de justicia recibirlos; los seres humanos tienen dignidad y no un precio”. Precisamente uno de los asuntos más relevantes del acuerdo que persigue la ONU es tratarles


los votantes. Solo así se establecerán también alianzas efectivas con los países de origen y tránsito”.

La Iglesia, a pie de obra A pie de obra certifica la efectividad de estas iniciativas concretas el misionero jesuita Javier Montes, coordinador social en Nador de la Delegación Diocesana de Migraciones de Tánger: “Básicamente nos dedicamos a acompañar a los que llegan, a darles me-

como personas, ofreciendo medios para la repatriación voluntaria al país de origen, la integración local en el país de asilo y el reasentamiento, o lo que es lo mismo, los mecanismos para la selección y transferencia de estos hombres y mujeres con vistas a garantizarles una mínima protección y oportunidades de futuro. Y es que, hoy por hoy, resulta harto complicado proporcionar vías seguras y legales para que los refugiados puedan reconstruir sus vidas. Los expertos coinciden en que la situación es de tal calibre que las barreras de contención no sirven, y menos aún las políticas migratorias aisladas. “No podemos confiar en soluciones ‘ideales’ fruto de una acción colectiva; debemos reconocer que en estos últimos años se ha erosionado el discurso de los ideales compartidos y resulta complicado crear una retó-

rica contraria a la de la antiinmigración nacionalista. Por eso creo que nos tenemos que olvidar tanto de acciones aisladas de los países, como de un acuerdo multilateral en la UE, para apostar por coaliciones bilaterales y trilaterales más pequeñas entre países, grandes ciudades y empresas”, defiende Marta Foresti, del Overseas Development Institute. Esta especialista en movilidad humana se muestra convencida de que son “estas nuevas coaliciones, como la que podrían forjar Francia, Alemania y España, las que podrían llevar a cabo medidas pragmáticas para adelantarse y gestionar mejor la cuestión, tranquilizando a

dicinas, a facilitarles el acceso a análisis para ver si tienen alguna enfermedad, a atenderles pastoralmente si son cristianos... Normalmente son pocos los que se quedan en Marruecos, pero a aquellos que lo hacen intentamos capacitarles profesionalmente, por ejemplo, como electricistas”, explica Montes, que ahora va a poner en marcha un proyecto de intervención psicosocial “para intentar aplacar los traumas y el estrés con que llegan, para ayudar a que se relajen, a que se relacionen, especialmente a las mujeres”. Pero si hay alguien que se viene empeñando en que el pacto mundial sobre migrantes y refuNÚM. 187, VERANO DE 2018

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giados no nazca herido, ese es el Papa. “Espero que los Estados implicados en estos procesos alcancen un acuerdo para asegurar con responsabilidad y humanidad la asistencia y la protección a aquellos forzados a dejar el propio país”, clamaba Francisco en el ángelus del pasado 18 de junio, dos días antes de celebrarse la Jornada Mundial de los Refugiados. Un llamamiento que, lejos de ser aislado, forma parte de un compromiso permanente del pontificado de

Jorge Mario Bergoglio. A través del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, ha lanzado 20 puntos de acción pastoral, que buscan dar un respaldo explícito a la propuesta de la ONU, tomando como eje los cuatro verbos transversales planteados por el Santo Padre: “acoger”, “promover”, “proteger” e “integrar”. “Necesitamos respuestas creativas y sostenibles. La Iglesia no habla de este tema en teoría, sino desde la práctica, porque sabe que es posible construir una casa común inclusiva, como demuestran los co34 misioneros

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rredores humanitarios de Sant’Egidio, que todavía no hemos podido traer a España”, expuso el cardenal Carlos Osoro el pasado 18 de junio, cuando consiguió reunir por primera vez a líderes políticos de distinto signo para que se comprometieran con esa veintena de propuestas lanzadas desde Roma. Durante la “minicumbre” promovida por la Mesa de la Hospitalidad de la Archidiócesis de Madrid, Osoro alzó la voz para reivindicar una a una las premisas marcadas por el Papa pa-

ra una migración ordenada, desde la necesidad de terminar con las devoluciones en caliente y los CIE, impulsar los visados humanitarios, reclamar la reunificación familiar, facilitar los permisos de trabajo, acabar con las mafias de la trata... “En este tema hay discrepancias, debemos admitirlo, pero tenemos algo en común: queremos salvar vidas. Todos los partidos queremos acabar con esto, aunque no tengamos la misma visión para solucionarlo. No podemos vivir anestesiados ante esta realidad, porque no lo estamos”, le corres-

pondió la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, quien agradeció públicamente al papa Francisco cómo, “desde la cúspide desde la que habla, nos lanza una propuesta que es nueva y verdaderamente trascendente”. Un elogio que compartió el presidente de la Comunidad, Ángel Garrido, quien también se sumó a esta lucha común de Francisco.

Acciones concretas Ahora solo queda que esta buena disposición aterrice en acciones concretas. Como el cierre de los CIE –Centros de Internamiento de Extranjeros–, una petición que viene de lejos en la Iglesia española. “Durante los 60 días de estancia obligatoria, no hacen nada ni les puedes facilitar nada. Sin ser delincuentes, se les trata peor, se les priva de los derechos básicos de la per-


Laun ImurglesoiaparnorateTramerumpicana, D

esde el minuto cero de su llegada a la Casa Blanca, Donald Trump ha utilizado la política migratoria como ariete. Y desde el minuto cero, se ha topado de frente con el rechazo de la Iglesia católica. Al reiterado anuncio del muro fronterizo con México, se sumó hace unas semanas una medida que dio la vuelta al mundo: separar a los padres migrantes indocumentados de sus hijos en jaulas. La reacción de repulsa fue tal que, en apenas unos días,

sona. Por lo menos a la cárcel puedes llevar un libro o ropa”, se lamenta el misionero comboniano Lorenzo Díez, que cada domingo celebraba misa en el CIE de Valencia. “Todavía recuerdo a una chavala ugandesa, a la que apenas podía reconocer, porque se sentaba al fondo con capucha. Hasta que un día me acerqué y abrió su corazón para contarme que, en su periplo de cinco años hasta llegar a España, había sido robada y víctima de abusos. Llegó sin nada, y sin nada es sin dignidad”, relata emocionado Lorenzo. Y es que, por primera vez en años, una persona hablaba a esa joven sin querer aprovecharse de ella. “Vivimos tranquilos y anestesiados, porque no tocamos el drama en primera persona y, en el fondo, nunca podremos mirar la realidad con los ojos de los refugiados. Somos europeos, y eso nos

da una libertad de movimiento y de acción enorme”, reconoce Díez, cuya experiencia con migrantes viene de lejos. Durante sus 20 años de presencia en Perú vio cómo la capital, Lima, pasaba de 3 a 10 millones de habitantes, fruto del éxodo rural; allí aprendió a conjugar en primera persona los verbos propuestos por el Papa. A partir de esta experiencia, el religioso comboniano tiene claro qué le diría a cualquiera de los responsables políticos que tienen en su mano el dar un paso al frente en la política sobre refugiados: “Si hay países como Líbano, que ha sido capaz de acoger a un millón de personas, Europa también podría hacerlo. ¿Pensamos que esto se soluciona cerrando puertas? Pero ¿qué vas a cerrar? ¿El mundo?”. JOSÉ BELTRÁN

el presidente norteamericano dio marcha atrás. "Si bien proteger nuestras fronteras es importante, podemos y debemos hacerlo mejor como Gobierno y como sociedad, encontrando formas de garantizar la seguridad. Separar a los bebés de sus madres no es la respuesta y es inmoral", sentenció el presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, el cardenal Daniel DiNardo, quien, a comienzos de julio, encabezó una delegación de obispos estadounidenses que se trasladó a la frontera para conocer de primera mano la situación de estas familias. NÚM. 187, VERANO DE 2018

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conectad

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VACACIONES EN LA MISIÓN

¡HAGAMOS LÍO JUNTOS!

Desde la red social fotográfica, Obras Misionales Pontificias anima a los jóvenes a ser audaces a la hora de anunciar el Evangelio a todos. Y lo hace al muy pacífico grito de guerra "¡Hagamos lío juntos!". Lo acompaña de los hashtags #JóvenesyMisión y #VeranoMisión. No hay más que hablar: estas vacaciones, es lo que toca.

Más verano y más planes. Esta vez se trata de experimentar la realidad de la misión en vivo y en directo. María Jesús y Nieves, por ejemplo, han puesto rumbo a Guatemala. Dori y Clara lo han hecho a Perú. Twitter nos informa, cual enviado especial, de estos vuelos misioneros. MISIONES CIUDAD REAL Twitter @MisionesCReal

OMP ESPAÑA Instagram @omp.es En esta ocasión el grito, igualmente de paz, es del papa Francisco, que clama con sus tuits por que "el Dios de todo consuelo, que sana los corazones destrozados y venda heridas, escuche nuestra oración". Y también, por "que la humanidad escuche el grito de los niños de Oriente Medio". "Secando sus lágrimas –tuitea el Pontífice–, el mundo reencontrará la dignidad". No se podría decir mejor con más caracteres.

¡PAZ EN ORIENTE MEDIO!

PAPA FRANCISCO Twitter @Pontifex_es

POR LA CAUSA ROHINGYA

PROYECTOS EN MOZAMBIQUE

AIN nos recuerda que la minoría musulmana rohingya, que ha vivido de siempre en Myanmar, se ve abocada al exilio ante los ataques de grupos nacionalistas y radicales budistas, que han promovido una campaña contra la diversidad religiosa y étnica del país. El hashtag no podía ser otro: #libertadreligiosa. Ya se habla de que este es el holocausto de nuestros días.

El destino es ahora el país africano, cuya historia "está marcada por el agua y sus efectos destructivos. En el año 2000 los grandes ríos del sur del país se desbordaron...". Pero el agua también es vida: el acceso a ella ha cambiado por completo la realidad de la gente. Así se puso de manifiesto en un programa de "Pueblo de Dios" de TVE, realizado con la ONG Manos Unidas.

AYUDA A LA IGLESIA NECESITADA Instagram @ayudaiglesianecesitada

MANOS UNIDAS Instagram @manosunidas 8 misioneros

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Cabo Verde Más de 131.000 euros para educación y restauración de iglesias

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ue hace casi cinco siglos. Corría el año 1522. Por aquel entonces, el 6 de mayo, la nao Victoria, capitaneada por el ínclito guipuzcoano Juan Sebastián Elcano, dobló el cabo de Buena Esperanza. Y, 64 días después, aquel puñado de marinos, hambrientos, enfermos, agotados y rendidos, parecían la viva encarnación del desastre y la desdicha. Por no tener, ni agua para sobrevivir tenían. Pero, de repente, avistaron su salvación: las playas de Santiago, en el archipiélago de Cabo Verde. Ellos y su maltrecha embarcación era todo lo que que-

daba de la expedición de Magallanes, quien, con cinco naves y un total de 339 marinos, había zarpado de Sevilla, tres años atrás, el 10 de agosto de 1519. Fondearon su nave frente a las playas de Santiago, la mayor isla de todo el archipiélago. Para colmo de males, la Victoria sufría una vía de agua difícil de atajar. Botaron una chalupa y remaron en busca de ayuda. Y –¡gracias a Dios!– la obtuvieron de los lugareños: agua, pan, fruta, carne... y un puñado de nativos sanos y fornidos, capaces de manejar la bomba de achique. Ocurrió que, a la tercera intentona de hacer acopio de más víveres y pertrechos, los portu-

gueses allí establecidos supieron que la nave española procedía de las islas Molucas: habían pagado los favores recibidos con tres quintales de clavo, la preciada especia que llevaba en sus bodegas la Victoria. Eso los delató. Los portugueses detuvieron a los marinos de la chalupa. Y Elcano, al verlo, levó anclas y, viento en popa, puso rumbo a Sevilla a todo trapo para completar, así, la que sería primera vuelta al mundo de la historia. En nuestros días, 496 años después, Cabo Verde –que toma su nombre de la península más occidental del continente africano, donde se levanta Dakar, la capital de Senegal– sigue sienNÚM. 187, VERANO DE 2018

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do el mismo archipiélago, formado por las islas de barlovento y las de sotavento. En total, diez islas y cinco islotes, a unos 1.600 kilómetros al sudeste de Canarias. Y a menos de 500 kilómetros de las costas de Senegal.

País joven y pequeño La República de Cabo Verde, hoy, es un país joven y pequeño 46 misioneros

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donde los haya. Por su superficie –4.035 kilómetros cuadrados–, ocupa el puesto número 50 en la lista de las 54 naciones africanas. Alcanzó la independencia de Portugal en 1975. Tiene una población de 540.000 habitantes, el 0,01% de la población mundial. Y el 90% de ellos son católicos. La Iglesia caboverdiana, como no podía ser de otro modo, tam-

bién es pequeña: cuenta con algo más de medio centenar de sacerdotes –17, diocesanos, y 35, religiosos–. Las religiosas son, en total, 134. Tiene 21 parroquias, repartidas en dos diócesis: la de Mindelo, creada por el santo papa polaco Juan Pablo II hace solo 15 años, y la de Santiago. En el país, hay dos obispos. Y, además, uno de ellos es cardenal. En efecto: el 14 de febrero de 2015, el papa Francisco elevó al cardenalato a monseñor Arlindo Gomes Furtado, quien se convirtió así en el primer purpurado de la historia de Cabo Verde. Monseñor Gomes Furtado también es miembro de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y del Pontificio Consejo “Cor Unum”.

Economía deficitaria Desde hace aproximadamente una década, la pequeña República de Cabo Verde dejó de pertenecer al club de los países más pobres de la tierra. Según las estadísticas, pasó a formar parte del grupo de los 86 que gozan de un desarrollo medio, lo cual no signi-


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fica que quedaran borrados de un plumazo todos sus problemas. Con el incipiente desarrollo, también ha llegado a las islas el aumento de la tasa de criminalidad. En otro orden de cosas, el incremento del número de inmigrantes que arriban del continente negro plantea nuevos retos. El propio cardenal y obispo de Santiago, monseñor Arlindo Gomes, a raíz de la ayuda enviada por las OMP de España, explica que su país todavía tiene vulnerabilidades. Y cita “la baja capacidad productiva interna y la fuerte dependencia de los factores externos”. Para entender mejor la situación actual de Cabo Verde, además hay que saber –dice el obispo– que la economía del país es deficitaria: “La mayor parte de lo que consumimos viene de fuera, porque sufrimos una fuerte escasez de recursos naturales, incluida el agua”. La economía caboverdiana se sustenta sobre tres bases: la agricultura, que no puede ser muy boyante, porque buena parte de su suelo es de roca volcánica; los recursos marinos; y los servicios, especialmente el turismo. Al presente, advierte también monseñor Gomes, “el Gobierno ha apostado fuertemente por el factor humano, por la formación de las personas, para elevar, así, el nivel de vida de los caboverdianos”. Y en esas está, también, la Iglesia. Esta Iglesia de Cabo Verde trata de apoyar, sobre todo, a los niños más necesitados. Son pequeños de hasta 14 años cuyos padres no tienen recursos para costear los estudios de sus hijos. Estos muchachos acuden a escuelas y jardines de infancia que sostiene la Iglesia. Pero las necesidades no terminan ahí. También han de hacer frente a los gastos que supone el transporte,

el material didáctico, la alimentación, la higiene, etc.

Proyectos atendidos Gracias a la ayuda enviada por la Infancia Misionera de España en 2017, la diócesis de Santiago pudo apoyar a no pocas escuelas y guarderías del interior. La situación de muchas familias se había

agravado a raíz de la pertinaz sequía que sufrieron. Dos de las Obras Misionales Pontificias en España, la de la Propagación de la Fe y la de Infancia Misionera, han financiado, durante el año 2017, un total de once proyectos de ayuda. Proyectos que van desde la restauración de las capillas afectadas por el huracán Fred (agosto de 2015), la remodelación y ampliación de la iglesia de San Pablo en Palmarejo (isla de Santiago), hasta los aca-

bados de la residencia para ancianas de las hermanas franciscanas que trabajan en la isla de Fogo, o la construcción de la capilla de Santa Isabel, junto al hospital Dr. Agostino Neto, en Praia. Todo esto se ha convertido en proyectos hechos y derechos gracias a la generosidad de los católicos españoles. En total, los isleños de

Cabo Verde han recibido de las OMP de España 131.200 €. Bien podríamos decir que la ayuda enviada ahora por las OMP es una inadvertida forma de devolver el favor que, en aquellos días de julio de 1522, recibieron Elcano y sus marinos. Sin la ayuda de los caboverdianos de entonces, no habría sido posible poner feliz broche final a la audaz aventura que culminó con la primera circunnavegación del planeta Tierra. TOMÁS TAMARREDO

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