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EDITADA POR LAS OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS

Nยบ 184 ABRIL Aร‘O 2018

TERCER MILENIO


Nº 184. ABRIL, 2018

TERCER MILENIO EDITA OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS C/ Fray Juan Gil, 5 28002 - Madrid Tfno: 91 590 27 80 Fax: 91 563 98 33 E-Mail: dir.nal@omp.es http://www.omp.es http://www.domund.org

coeditores AGUSTINOS RECOLETOS Paseo de La Habana, 167. 28036 Madrid. Tel. 91 345 34 60 COMPAÑÍA DE JESÚS Avda. de la Moncloa, 6. 28003 Madrid. Tel. 91 534 48 10 COMPAÑÍA MISIONERA DEL SAGRADO CORAZÓN Estocolmo, 9. 28022 Madrid. Tel. 91 313 56 40 FRANCISCANAS MISIONERAS DE MARÍA Cardenal Marcelo Spínola, 38. 28016 Madrid. Tel. 91 302 61 99 MISIONERAS DE NUESTRA SEÑORA DE ÁFRICA (HERMANAS BLANCAS) Asensio Cabanillas, 39. 28003 Madrid. Tel. 91 553 82 60

en este número... IGLESIA A FONDO Aunque aún se desconocen todos los detalles, el pasado mes de febrero el Vaticano anunciaba que, tras arduas negociaciones, ha alcanzado un principio de acuerdo con la República Popular China.

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PRIMER PLANO El vacío de poder que se originó en Libia tras la muerte de Muamar el Gadafi sumió al país en un profundo caos que aún hoy, siete años después, rige los destinos de esta nación.

MISIONEROS CLARETIANOS Clara del Rey, 6. 28002 Madrid. Tels. 91 415 23 61 y 91 415 21 99

INFORME El 22 de abril la Iglesia celebra la Jornada conjunta de Oración por las Vocaciones y Vocaciones Nativas, en un momento en el que las Iglesias jóvenes toman con decisión y aire fresco la labor misionera.

INSTITUTO ESPAÑOL DE MISIONES EXTRANJERAS Ferrer del Río, 17. 28028 Madrid. Tel. 91 726 84 27 MERCEDARIAS MISIONERAS DE BÉRRIZ Fereluz, 2. 1ª A 28039 Madrid. Tel. 91 571 63 03 MISIONERAS CRUZADAS DE LA IGLESIA Madre Nazaria, 7. 28044 Madrid. Tel. 91 525 32 04 MISIONERAS DE CRISTO JESÚS Peñuelas, 18. 5º A. 28005 Madrid. Tel. 91 517 41 78 MISIONERAS DOMINICAS DEL ROSARIO General Kirkpatrick, 44. 28027 Madrid. Tel. 91 367 36 71 MISIONEROS ESPIRITANOS Santa Engracia, 149. 1º B. 28003 Madrid. Tel. 91 554 21 57 Olivos, 12. 28003 Madrid. Tel. 91 553 36 16 MISIONEROS DE MARIANNHILL Arturo Soria, 249. 28033 Madrid. Tel. 91 359 07 40 MISIONEROS DEL VERBO DIVINO Corazón de María, 19. 5º B. 28002 Madrid. Tel. 91 415 43 55 MISIONEROS OBLATOS DE MARÍA INMACULADA Diego de León, 36. 28006 Madrid. Tel. 91 411 12 12 Pozuelo de Alarcón, Madrid. Tel. 91 352 34 16 PADRES BLANCOS Liebre, 25. 28043 Madrid. Tel. 91 574 04 00 SOCIEDAD DE MISIONES AFRICANAS Asura, 34. 28043 Madrid. Tel. 91 300 00 41

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y además... 7 TRIBUNA En el pórtico de la Maximum illud

12 EL OBSERVADOR CUBA - INDIA ITALIA - BRASIL

22 ASÍ VA EL MUNDO MÉXICO - IRAK PAKISTÁN - VATICANO

36 ENTREVISTA

Josefina Martínez, hermana blanca

41 ANIMACIÓN MISIONERA 45 AYUDAMOS A... INDIA

48 CULTURA "Celestial Camel", un viaje iniciático a la región rusa de Kalmukia

54 EN EL OBJETIVO 56 MISIÓN VIVA

Isidro Muñoz,

misionero en Benín


EDITORIAL

Las jóvenes Iglesias responden

“T

ienes una llamada. Responde”. Es lo que pide, con el cartel con el que ha presentado su campaña, la Jornada de Vocaciones Nativas que, el 22 de abril, se celebra conjuntamente con la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Y lo hace en medio de un escenario de contrastes: en las sociedades desarrolladas y de la comunicación en las que se encuentran nuestras Iglesias de más larga tradición, son escasas las vocaciones que “descuelgan” y atienden la petición a seguir los pasos de Jesús desde el sacerdocio o la vida consagrada; mientras, en las jóvenes Iglesias de los territorios de misión son muchos y muchas los dispuestos a responder con un “sí” a esta llamada que les invita a salir de sí mismos para comenzar a vivir la fiesta del encuentro con el Señor y recorrer los caminos por los que Él les envía. Los casi 77.000 seminaristas y más de 5.500 novicias y novicios que atiende la Obra de San Pedro Apóstol ponen de manifiesto que los jóvenes de estas cada vez más consolidadas Iglesias de los territorios de misión están más o mejor dispuestos que nuestros muchachos y muchachas a escuchar la voz de Dios. Una voz que les pide desprenderse de sus seguridades y comodidades para iniciar

una experiencia de encuentro con Jesús y de servicio a sus comunidades, próximas o lejanas, con el fin de dar a conocer en medio de ellas la alegría del Evangelio. Las razones puede que estén en que, entre aquellos, las seguridades y lastres materiales no son tan pesados y les cuesta menos desprenderse de su carga. También, en que tienen menos distracciones que les impidan

ya nos recordaba san Juan Pablo II, que ninguna de estas vocaciones se pierda por falta de medios económicos; del mismo modo que se les tiene que garantizar una formación adecuada que permita un discernimiento adecuado de su compromiso vocacional. Estas vocaciones son una riqueza para sus pueblos; un tesoro que se refleja en su alegría, esperanza, capacidad de soñar y

La Iglesia universal no puede permitir, como recordaba san Juan Pablo II, que ninguna vocación se pierda por falta de medios. contemplar los necesitados y múltiples rostros de Cristo que hay entre los suyos, entre sus hermanos. Habituados, desgraciadamente, a ver con demasiada frecuencia la cara amarga de la pobreza, el horror y sinsentido de la guerra, el sufrimiento del que tiene hambre o padece enfermedad, la falta de libertad y de justicia..., estas vocaciones se sienten especialmente llamadas por Dios, en estas situaciones difíciles, para dar un paso adelante y –como sacerdotes, religiosos o religiosas– ser protagonistas en la transformación de estas realidades a la luz del Evangelio. Estos son algunos de los motivos por los que la Iglesia universal no puede permitir, como

de mostrar sensibilidad y solidaridad para con quienes más lo necesitan, a través de esa entrega a través del sacerdocio o la vida religiosa. Como ha señalado el papa Francisco en su mensaje para la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, “¡la vocación es hoy! ¡La misión cristiana es para el presente”. Afortunadamente, los muchachos y muchachas de las Iglesias de los territorios de misión responden con un “sí” y sin dejar ninguna llamada perdida a un Dios que les brinda la “oportunidad de soñar a lo grande” y de convertirse en “protagonistas de la historia única y original” que Él quiere escribir con su ayuda y colaboración.

EDITA Obras Misionales Pontificias DIRECTOR NACIONAL OMP Anastasio Gil DIRECTOR Alfonso Blas DISEÑO Antonio Aunés COLABORADORES Rosa Lanoix, Rafael Santos, Francisco José Pérez Valero, Dora Rivas, José Beltrán, TERCER MILENIO José Carlos Rodríguez, José Ignacio Rivarés, Israel Íñiguez, Modeste Munimi, José Ramón Carvallada, María Jesús Sahagún, Carmina Sofía Fernández, Juana Gómez, Juan Lázaro Sánchez, Vicente Marqués Ruiz ARCHIVO FOTOGRÁFICO Antonio Aunés, Rafael Santos FOTOGRAFÍAS Efe, 123RF SUSCRIPCIONES Roberto Murga DEPÓSITO LEGAL M-48558-1999 ISSN 1695-1034 IMPRESIÓN Gráficas Dehon. PP. Reparadores. C/ La Morera, 23-25. Torrejón de Ardoz, Madrid. Tfno: 91 675 15 36


frasesyflashes

Anastasio Gil Director Nacional de OMP Ser misionero no es algo facultativo: está en la entraña misma de la fe.

Javier Prades Rector de la Universidad Eclesiástica San Dámaso (UESD, Madrid) La Cátedra de Misionología de la UESD constituye una experiencia novedosa de formación misionera, orgánica y sistemática para el Pueblo de Dios.

Mons. Jaume Pujol Arzobispo de Tarragona Con la Jornada de Vocaciones Nativas se trata de orar y ayudar a aquellas personas de Iglesias de otros continentes a quienes el Señor llama como sacerdotes, religiosos y religiosas. Gracias a Dios, son muchas las vocaciones que llamamos "nativas", vocaciones locales, y que son el más bello fruto de la tarea de los misioneros. Pero en estas Iglesias de misión faltan los medios para cubrir los gastos de mantenimiento y de estudio.

Card. Carlos Osoro Arzobispo de Madrid Para vivir una misión sin límites de disponibilidad es necesaria la oración y la rectitud de intención, y esto solo nos lo puede dar el Espíritu Santo.

Mons. Rafael Cob Vicario apostólico de Puyo (Ecuador) El Sínodo extraordinario para la región amazónica será un acontecimiento de extraordinaria magnitud. El tema escogido por el Papa, "Nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral", provoca una oleada de esperanza creativa y dinámica que nos pone en movimiento como Iglesia en salida, buscando respuestas a los grandes desafíos.

Foto: Pablo Hernández UESD Comunicación

Raniero Cantalamessa Predicador de la Casa Pontificia Lanzarse al activismo febril y perder el contacto con la Palabra es lanzarse al fracaso. Es como si unos bomberos se lanzan a apagar un incendio con mucha prisa, y cuando llegan no tienen agua.


TRIBUNA

EN EL PÓRTICO DE LA MAXIMUM ILLUD Por D. Anastasio Gil.

E

Director Nacional de OMP

l pasado 22 de octubre el papa Francisco, en carta personal al cardenal Filoni, convocaba “un mes misionero extraordinario” para octubre de 2019, “con el fin de despertar aún más la conciencia misionera de la missio ad gentes y de retomar con un nuevo impulso la transformación misionera de la vida y de la pastoral”. “Nos podremos disponer para ello –dice el Santo Padre–, también durante el mes misionero de octubre del próximo año [este 2018], para que todos los fieles lleven en su corazón el anuncio del Evangelio y la conversión misionera y evangelizadora de las propias comunidades; para que crezca el amor por la misión, que «es una pasión por Jesús, pero, al mismo tiempo, una pasión por su pueblo» (EG 268)”. Con esta carta se ha puesto en marcha un audaz proyecto misionero para lograr en verdad que la salida misionera sea paradigma de toda obra de la Iglesia. Esta celebración coincide con el centenario del que podría llamarse el primer gran documento misionero contemporáneo de la Iglesia, Maximum illud, firmado por Benedicto XV en el año 1919 y que se sitúa históricamente a la conclusión de la I Guerra Mundial, por lo que ha de ser valorado en coincidencia con el inicio del final del colonialismo. El papa Francisco no duda en calificar dicho documento como profético. Aquella situación

histórica no deja de arrojar una nueva luz para ponderar la necesaria realidad actual de la misión universal que, desde percepciones postcoloniales y postmodernas, puede desvirtuar el sentido hondo y eclesial de la misión. No es que Benedicto XV aborde todo el problema del colonialismo, que tanta influencia tuvo en la actividad misionera, pero basta una mirada a

blar todavía de Iglesias locales, pero la cuestión aparece en el fondo del documento, porque en las Iglesias nacientes las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada son el mejor indicador de la madurez de estas comunidades cristianas. Aquella situación no facilitaba la esencia de la evangelización, y el papa Benedicto XV asume el compromiso de firmar este importante

Anunciar el Evangelio es un encuentro, desde la fe, entre razas, entre culturas, entre poblaciones distintas. esta actividad en los años 60, con las correspondientes emancipaciones políticas de las antiguas colonias, para descubrir que la situación actual de alguna manera es barruntada por Benedicto XV. Por esta razón, la lectura de esta carta apostólica en la actualidad no debe estar exenta de oportunas reflexiones históricas y circunstanciales. Anunciar el Evangelio no es solo “anunciar el Evangelio”, en sí mismo considerado, para incrementar el número de los bautizados. Es un encuentro, desde la fe, entre razas, entre culturas, entre poblaciones distintas. Esta nueva intuición es una ocasión, entre otras, para que Benedicto XV aborde la cuestión eclesial del clero nativo. Es verdad que la teología de la época no le daba al Pontífice margen para ha-

documento pontificio misionero, en el que la misión es presentada desde la universalidad y la catolicidad. Podemos decir que, por primera vez, la misión pasa a mostrarse como centro de las preocupaciones de la Iglesia. Desgraciadamente, a pesar de esta carta apostólica pionera, todavía durante mucho tiempo, se va a percibir la misión o las misiones como algo añadido y secundario. A pesar de la importancia de la Maximum illud, habrá un largo recorrido hasta que la actividad evangelizadora ad gentes sea considerada no tanto como “misiones”, sino como “misión” en su sentido dinámico de actividad esencial de la Iglesia. Y tal vez desde este documento se pueda entender mejor la necesidad de la Jornada nacional de Vocaciones Nativas. NÚM. 184, ABRIL DE 2018

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IGLESIA A FONDO NEGOCIACIONES

CHINA-VATICANO Tras arduas negociaciones, el Vaticano anunciaba el pasado mes de febrero un principio de acuerdo con la República Popular China. Aunque aún no hay una firma sobre la mesa y los detalles exactos no han sido revelados, todo parece indicar que este consenso podría significar una normalización de lazos –quizá no todavía el establecimiento de relaciones diplomáticas– y la puesta en marcha de un mecanismo para llegar a acuerdos sobre el nombramiento de obispos, uno de los asuntos que precisamente ocasionó la ruptura de relaciones entre Pekín y la Santa Sede en 1951.

MÁS CERCA DE UN ACUERDO

D

esde el Vaticano, el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, uno de los principales valedores del acuerdo, señalaba recientemente que el principal objetivo de este es “salvaguardar la comunión en la Iglesia”; esto es, llegar mejor a una China donde la comunidad católica lleva décadas dividida entre obispos y fieles de la oficial 16 misioneros

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Iglesia Patriótica –fundada en 1957 y ligada al Gobierno comunista– y seguidores de la conocida como “Iglesia clandestina”, que se mantuvieron leales al Papa de Roma. Una división que aún persiste y crea enfrentamiento y recelos, pese a que Benedicto XVI, en su histórica carta de 2007 a todos los católicos chinos, proclamaba que unos y otros eran miembros de

una misma Iglesia; unas palabras que ayudaron a sentar las bases del actual acuerdo. En China, las negociaciones con Roma han llegado a ser tema importante en las reuniones que el pasado mes de marzo celebró el Gobierno comunista para reformar la Constitución, renovar altos cargos y apuntalar el poder del presidente Xi Jinping. En estas sesiones


en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín se encontraba el obispo Paul Lei Shiyin, vicepresidente de la Iglesia Patriótica y miembro del principal órgano asesor del régimen, quien aseguró que el acuerdo alcanzado “cumplirá las expectativas de todos, promoverá la paz en China y el mundo, y tendrá un positivo impacto en los católicos chinos”. Lei es obispo de la ciudad de Leshan y fue excomulgado por Roma en 2011 al ordenar obispos sin el visto bueno del Vaticano. Uno de los mejores conocedores de las negociaciones es el sinólogo italiano Francesco Sisci, quien en 2016 realizó una entrevista al papa Francisco centrada en China. Aquella entrevista jugó un cierto papel conciliador entre Pekín y Roma, ya que en ella el Pontífice pedía que el mundo no temiera el desarrollo de la potencia asiática. Sisci subraya que el posible acuerdo “estabilizará no solo la ordenación de prelados, sino también la vida actual de los obispos chinos”. Considera además

La carta del papa Benedicto XVI a los católicos chinos en 2007 ayudó a sentar las bases del actual acuerdo. que, como contrapartida, China no va a intentar presionar al Vaticano para que rompa sus lazos diplomáticos con Taiwán, pese a que Pekín está actualmente intentando aumentar el aislamiento internacional de la isla. La Santa Sede es el único Estado europeo que reconoce como igual a la isla taiwanesa, que en todo el mundo solo tiene una veintena de aliados diplomáticos, muchos de ellos en Latinoamérica. Para Sisci, el acuerdo es un paso importante en un acercamiento que, en realidad, se ha llevado a cabo lenta pero inexorablemente desde hace 30 años, y que empezó cuando san Juan Pablo II tomó en los años 80 la decisión de reconocer a una treintena de obispos ordenados por la Iglesia oficial china no sujeta a Roma. La antes men-

cionada carta del papa Benedicto XVI a los creyentes chinos supuso otro importante hito, y ahora el papa Francisco también ha contribuido con su talante abierto al deshielo en las relaciones entre Pekín y el Vaticano. Notable fue el hecho de que, en agosto de 2014, China, por primera vez, autorizara al avión papal a sobrevolar su espacio aéreo, cuando Jorge Mario Bergoglio regresaba de su viaje pontificio a Corea del Sur; circunstancia que el Santo Padre argentino aprovechó para rezar, a su paso, por los fieles de este país.

Más abiertos al catolicismo En China, los dos últimos líderes comunistas han respondido a estos gestos con una visión más abierta hacia el catolicismo. LeNÚM. 184, ABRIL DE 2018

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Con el tiempo, el regimen comunista chino ha dejado de considerar la religión como sinónimo de disidencia. jos están los años en los que se temía que el Papa pudiera tener un efecto demoledor sobre el régimen, como el atribuido a san Juan Pablo II en la caída del telón de acero a finales de los 80. La visita papal a Cuba en 1998 demostró que la Iglesia podía convivir con el comunismo. Años después, llegaron al poder de China gobernantes que comenzaron a moderar el ateísmo oficial del régimen. Hu Jintao, presidente desde 2003 hasta 2013, tuvo como lema de su mandato la llamada “sociedad armoniosa”; un concepto que casaba muy bien con el de muchas religiones. Xi Jinping, su sucesor y actual presidente, tiene fama de recelar de las influencias extranjeras –sobre todo, occidentales– en la cultura o el pensamiento chino, pero, al mismo tiempo, según Sisci, “se ha dado cuenta de que la Iglesia y el Pa18 misioneros

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pa son el gran ‘poder blando’ del mundo, y, para una creciente superpotencia como China, es de enorme interés tener una buena relación con él”. Para todo ello es importante poner orden en una Iglesia china que, tras años de división en sus comunidades, necesita recuperar la comunicación con Roma y abandonar cierta sensación de caos. En sus diócesis –alrededor de un centenar–, los feligreses ignoran si su obispo es “oficial”, “clandestino” o reconocido por ambas partes. Las dos comunidades tienen en ocasiones disputas a nivel local, e intentan que Roma o Pekín intercedan por una u otra, creando una imagen de enfrentamiento que preocupa desde hace años al Vaticano. Con todo, la figura del Papa siempre ha sido importante: incluso en épocas sin diálogo o con tensiones

por excomuniones de obispos, en las misas de las iglesias chinas es frecuente, desde hace 30 años, que se pidan oraciones por el Papa. A la creación de este ambiente ha ayudado la presencia en diócesis chinas de sacerdotes de otros países (muchos, venidos de Corea del Sur, aunque también de naciones como España), que, además, han contribuido a que el régimen comunista chino dejara de considerar la religión como sinónimo de disidencia, al adaptarse bien al lugar y a sus habitantes. “Su impacto ha sido positivo, al no crear conflicto con la autoridad y tratar de respetar a las comunidades”, en palabras de Sisci.

Piedras en el camino El camino hacia el acuerdo, sin embargo, también presenta sus obstáculos. En la mente de algunos está la expulsión en 1951, por el recién creado régimen de Mao Zedong, del nuncio vaticano en Pekín, Antonio Riberi, y de varios misioneros extranjeros (entre ellos, el español Federico Melendro, en-


IGLESIA A FONDO

diócesis de Baoding, en el norte del país, el obispo Santiago Su Zhimin fue detenido en 1997 y su paradero se desconoce desde entonces. La campaña contra iglesias y cruces llegaba en un momento de rápido crecimiento de las comunidades cristianas no católicas en China, donde se estima que hay entre 50 y 100 millones de creyentes de Iglesias protestantes (evangélicos, mormones...), frente a los entre 10 y 12 millones de católicos. Más recientemente, sin embargo, nuevas leyes de regulación de las actividades religiosas, que entraron en vigor en febrero y apelan al plan de Xi Jinping de “sinizar” todos los aspectos culturales y religiosos en el país, hacen tetonces arzobispo de Anqing); y, sobre todo, el recuerdo de la Revolución Cultural (1966-76), en la que sacerdotes y fieles católicos estuvieron entre los muchos detenidos, torturados o asesinados, en un momento de caos social en el que se persiguieron todas las religiones o las muestras de influencia cultural occidental, por ser consideradas “contrarrevolucionarias”. La situación de los derechos humanos en China siempre es un tema preocupante –en especial, la falta de libertad de prensa y expresión– y, si bien los católicos chinos no son en nuestros días un colectivo que se sitúe especialmente en el punto de mira de la censura o la represión, como sí lo están otras religiones tales como el budismo tibetano o el islam en la conflictiva región noroccidental de Xinjiang, en los últimos años han sido noticia en la prensa mundial los casos de cientos de iglesias, sobre todo protestantes –aunque también alguna católica–, demolidas por orden de las autoridades, según ellas por no reunir los per-

misos de construcción necesarios. La situación fue especialmente preocupante en la próspera provincia de Zhejiang, vecina a Shanghai, donde cientos de cruces fueron retiradas de iglesias de comunidades protestantes. Muchos de esos templos fueron derribados. En esa misma provincia, el obispo católico de Wenzhou, Pedro Shao Zhumin, estuvo siete meses detenido sin juicio por las autoridades chinas, mientras que en la

mer que aumenten los limitaciones entre los distintos credos, incluido el católico.

La oposición al acuerdo Escudándose en estos problemas, el actual momento de buena sintonía entre China y el Vaticano tiene un voto particular de fuerte oposición, el del cardenal y obispo emérito de Hong Kong, Joseph Zen. Monseñor Zen tuvo un papel importante en la Revolución NÚM. 184, ABRIL DE 2018

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IGLESIA A FONDO

de los Paraguas de 2014, que pedía democracia en la ex colonia británica. Hoy, a sus 86 años, sigue siendo una voz influyente para el catolicismo chino. En este sentido, el cardenal Zen no ha ahorrado palabras de cierta dureza criticando los movimientos de aproximación a China por parte de la Santa Sede, a la que acusa de “venderse”. El ahora obispo emérito –un anticomunista declarado, que de joven se vio obligado a huir de China para refugiarse en la entonces colonia británica de Hong Kong– considera a los obispos nombrados por Pekín “más bien oficiales del Gobierno que pastores de sus rebaños”, y asegura que se están volviendo a co-

meter errores como los que hubo en el acercamiento de Roma a los países del Este de Europa antes de la caída del Muro de Berlín. Pero monseñor Zen es hoy por hoy una rara avis en la Curia, donde no existen otras voces de purpurados contrarios a la negociación. Ni siquiera el también cardenal hongkonés y obispo emérito John Tong coincide con su visión, al asegurar que el acuerdo que se vislumbra “muestra el camino pa20 misioneros

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ra la gradual unificación” de la escindida comunidad católica china. Sin embargo, entre algunos sacerdotes y fieles en China o en Hong Kong (territorio chino desde 1997, aunque con una amplia autonomía y estatus especial) ha habido alineamientos a favor de monseñor Joseph Zen, en ocasiones de forma pasional. Con o sin el beneplácito del obispo emérito de Hong Kong, el acuerdo podría traducirse en pri-

mer lugar, según los observadores, en una preliminar aceptación por parte del Vaticano de siete obispos ya ordenados por China sin aprobación papal, a cambio de que futuros nombramientos sí sean consensuados por ambas partes. Además, según señalaban recientemente los medios, se ha pedido a dos obispos “leales a Roma”, cuyas diócesis entran en el acuerdo de siete prelaturas, que dejen sus puestos para facilitar el proceso: se trataría de Zhuang Jianjian, obispo de Shantou, y Guo Xijin, prelado de Mindong. Pekín no ha ordenado obispos desde 2013, a modo de gesto para evitar tensiones con Roma, lo que ha dejado unos 40 asientos de diócesis vacantes. Para las voces más críticas con las negociaciones, existe un “pequeño” escollo: se cree que al menos dos de los siete obispos del acuerdo, Liu Xinhong y el antes mencionado Paul Lei Shiyin, tienen pareja e hijos.


La Palabra de Dios en China os primeros testimonios cristianos en China se remontan al siglo VII, cuando practicantes de la cismática fe nestoriana llegaron a Xian, entonces capital de la dinastía Tang, y fueron autorizados a construir iglesias y propagar su palabra. En los siglos XII y XIII, durante la dinastía Yuan (mongoles descendientes de Gengis Kan), hubo un periodo de relativa tolerancia religiosa, en el que a los nestorianos se añadieron las primeras misiones católicas procedentes de Europa, pertenecientes a la orden franciscana. En los inicios de los emperadores de la dinastía Ming (1368-1644) llegó una fase de cierre al exterior, que propició la desaparición de estas primeras comunidades cristianas y católicas, hasta que los jesuitas –la orden del actual Papa– dieron un nuevo impulso. Descontando el caso de Macao (colonia portuguesa desde el siglo XVI y con una fuerte presencia católica des-

L

El acuerdo podría renegociarse cada cierto tiempo –dos o tres años quizá– y podría cubrir no solo la siempre espinosa cuestión del nombramiento de los prelados, sino también otros asuntos, a modo de un “miniconcordato” entre Roma y Pekín. En la imaginación de todos, aunque hoy por hoy no deben lanzarse las campanas a vuelo, está que el acuerdo facilite una futura visita del Papa a China, que sería la primera de la historia realizada por un Sumo Pontífice al país más poblado del mundo. Francisco no ha dudado en señalar en varias ocasiones que, si por él fuera, iría al gigante asiático “mañana mismo”, aunque aún quedan muchos obstáculos para que su deseo se realice. Un encuentro del Papa con el presidente Xi –dato curioso, ambos llegaron a sus actuales cargos con un día de diferencia, en marzo de 2013– sería histórico. ANTONIO BROTO

de entonces), el primero en intentar llegar a China fue san Francisco Javier, quien murió a 14 kilómetros de las costas de Cantón (sur del país), mientras aguardaba el permiso para poder acceder al imperio y comenzar en él labores de

China, aún en pie y situada a escasos metros del hoy gran centro de la propaganda comunista, la agencia oficial Xinhua. Vital para la tarea de Ricci y otros jesuitas de la época que viajaron a aquel país fue la labor del ministro

evangelización. Treinta años después lograrían más frutos el jesuita italiano Mateo Ricci y el español Diego de Pantoja, quienes consiguieron entrar en el círculo de confianza del emperador Ming en Pekín y fundaron en la capital la primera catedral de

chino Xu Guangqi, convertido al catolicismo y que promocionó esta religión en la corte imperial. A modo de significativo gesto de unión, algunas voces han pedido en los últimos años que se pudiera beatificar conjuntamente a Ricci y Xu.

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PRIMER PLANO

LIBIA

EL PAÍS DEL CAOS El vacío de poder que supuso la muerte de quien había dirigido con mano férrea los destinos del país, Muamar el Gadafi, ha convertido a Libia en un país sumido en el caos. Naciones Unidas y la Unión Europea apoyan la celebración de elecciones durante 2018. Pero pocos confían en que se den las condiciones para que estas puedan tener lugar. 26 misioneros

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ibia es un lugar muy complicado”. Así empezó su respuesta un amigo que trabaja en la Misión de la ONU en Libia (UNSMIL, en sus siglas inglesas) cuando le pregunté por la situación actual allí. No es para menos. El país tiene dos Gobiernos (¿o son tres?), dos Parlamentos, dos autoridades que reclaman el control del Banco Central y de la Compañía Nacional del Petróleo; no cuenta con Policía ni unas Fuerzas Armadas nacionales, ni mucho menos un poder judicial independiente... En su extenso territorio operan milicias de diverso pelaje, que roban, destruyen, matan y se enriquecen traficando con armas o con personas. Y los ríos revueltos de Libia son con frecuencia ganancia de los que agitan otras aguas


de conflicto en numerosos países africanos, además de salpicarnos a Europa. Ahí están los casos recientes del antiguo presidente francés Nicolás Sarkozy –investigado por la presunta financiación ilegal de su campaña por parte de Muamar el Gadafi– y del barco de la ONG española Open Arms, acusada el pasado 18 de marzo por un juez italiano de favorecer la inmigración ilegal, por negarse a entregar a africanos en peligro de muerte en alta mar a unos guardas costeros libios, que probablemente sacarían su buena tajada poniéndolos en manos de tratantes de esclavos.

La figura de Gadafi Para intentar comprender este lugar complicado, hay que remontarse por lo menos a octubre de 2011, cuando Gadafi fue derrocado por una coalición heterogénea apoyada por una intervención militar occidental. Los líderes de Francia, Reino Unido y Estados Unidos aplaudieron su muerte, pe-

ro en los años sucesivos el caos se apoderó del país. Desde 1969 Muamar el Gadafi dirigió la nación con mano de hierro y alimentó rebeliones siniestras en África. Pero, durante sus cuatro décadas al frente de Libia, en ella regía un Estado centralizado, y sus escasos habitantes (hoy son seis millones y medio) gozaron, gracias al petróleo, de ventajas impensables para una nación africana: atención sanitaria y educación gratuitas, y una esperanza de vida que superaba los 70 años. Miles de estudiantes africanos se beneficiaron de generosas becas de estudio, que hicieron posible que regresaran a sus países de origen con buenos títulos. Tras la muerte de Gadafi, se instaló un vacío de poder que en vano han pretendido llenar los distintos intentos de establecer una autoridad. El Consejo Nacional de Transición declaró Libia “liberada” en octubre de 2011 y, en agosto de 2012, pasó el testigo al Congreso

General Nacional, un Parlamento surgido de unas apresuradas elecciones. Dos años después, hubo nuevos comicios, que auparon al poder al Consejo de Representantes, el cual se instaló en la ciudad de Tobruk, al este, lejos de la capital, Trípoli, asolada por luchas entre milicias. Este grupo, de carácter secular, está enfrentado a otra coalición en el oeste, apoyada por islamistas, que se hicieron fuertes en Trípoli y Misrata. A finales de 2015, bajo los auspicios de la ONU, se formó un nuevo Gobierno de unidad, con una Presidencia colegiada presidida por el arquitecto, funcionario y político libio Fayez al-Sarraj, que a duras penas consiguió entrar en Trípoli en marzo de 2016, donde permanece hoy en una base naval bajo fuertes medidas de seguridad. Cada uno de los dos Gobiernos cuenta con sus aliados en el extranjero: Turquía, Qatar y Sudán apoyan a las facciones más inclinadas hacia el islamismo; mien-

Muamar el Gadafi NÚM. 184, ABRIL DE 2018

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PRIMER PLANO

tras que Egipto, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos sostienen la alianza que sigue teniendo su base en Tobruk y que no reconoce al endeble Gobierno de Trípoli. Además, otros grupos rebeldes tribales o fieles al yihadismo, entre ellos el Estado Islámico, campan a sus anchas por amplias zonas del país, donde escapan a todo control e imponen su propia ley. El frágil Gobierno instalado en Trípoli disfruta del reconocimiento internacional por parte de Europa. El hecho de que tenga bajo su mando guardacostas que pueden frenar la inmigración ilegal

no es una de las menores razones para este apoyo. Pero el comportamiento de estos guardias es imprevisible y no raramente los centros de detención han sido lugares donde las personas interceptadas han terminado siendo entregadas a traficantes que les venden como esclavos, según quedó de manifiesto en el escándalo destapado en noviembre de 2017. En medio de esta confusión, de Libia siguen saliendo armas que van a parar a grupos terroristas que operan en países del Sahel, como Malí o Níger, y otros puntos calientes de 28 misioneros

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África, como el norte de Nigeria, Sudán y Somalia.

Sin solución a la vista Una de las claves para entender esta confusión tiene que ver con el hecho de que los países occidentales que se apresuraron a eliminar a Gadafi lo hicieron con una gran falta de visión de futuro. Así lo admitió el presidente estadounidense Barack Obama en 2016, en una entrevista para Fox News: “Mi peor error fue no planificar el día después de la intervención en Libia”. Ante el caos que cada día se complicaba más, el trío formado

Naciones Unidas trata de organizar un foro nacional que saque al país del atolladero en que se encuentra. por Estados Unidos, Francia y Reino Unido no quiso enredarse en otra situación como la de Afganistán; sobre todo, después del asesinato del embajador norteamericano en el ataque al consulado de Bengasi en septiembre de 2012. Francia ya tenía suficiente con intentar contener la amenaza yihadista en Malí, y con otro frente más

abierto en 2013 en la República Centroafricana. Y en Reino Unido la causa libia provocaba reacciones encontradas, especialmente después de que una comisión parlamentaria concluyera, en 2016, que la causa de la intervención no fue salvar civiles, sino “una política oportunista de cambio de régimen”. No les faltaron razones pa-


La Iglesia en Libia urante los primeros siglos de la Iglesia, florecieron en Libia comunidades cristianas que aportaron grandes obispos y teólogos. Tras la llegada del islam, la Iglesia quedó extinguida en el norte de África entre los siglos VII y XII. En 2016, la organización Puertas Abiertas calculaba que los cristianos en Libia podían llegar a los 20.000, de los cuales apenas 150 eran libios. Las pequeñas comunidades católicas están formadas, sobre todo, por fieles egipcios, subsaharianos y algunos europeos y asiáticos (indios). La Iglesia católica está organizada en tres administraciones apostólicas y una prefectura apostólica. Uno de los obispos, monseñor Giovanni Martinelli, se quedó en su sede de Trípoli durante los peores momentos de la crisis. En febrero de 2016, el papa Francisco nombró al obispo franciscano George Bugeja administrador apostólico de Bengasi, tras aceptar la renuncia de monseñor Sylvester Carmel Magro. En el informe Libertad Religiosa en el Mundo 2016 de Ayuda a la Iglesia Necesitada, monseñor Bugeja explicaba que la Iglesia no tiene problemas para celebrar sus liturgias, siempre que estas se tengan dentro de edificios religiosos y únicamente con extranjeros. El ínfimo número de cristianos libios no tiene más remedio que mantener su fe en secreto, puesto que para los ciudadanos del país está prohibido por ley que profesen cualquier otra religión distinta del islam. No se permite importar biblias en árabe ni ninguna actividad misionera.

D

ra pasar la responsabilidad a la ONU y a los propios libios cara a construir una democracia viable. La misión de Naciones Unidas (la ya citada UNSMIL), liderada desde 2017 por el antiguo ministro de Cultura libanés Ghassan Salamé, ha sido siempre muy cauta, evitando que haya protagonismo de poderes occidentales, y ha seguido una línea de favorecer el diálogo y el consenso con el fin de poner en marcha un Gobierno de unidad nacional. Pero, como apuntan numerosos expertos internacionales, este tipo de soluciones no parece funcionar en el mundo árabe, donde predomina una mentalidad de dar todos los derechos al ganador. Actualmente la UNSMIL intenta organizar un foro nacional para negociar y salir del atolladero. Naciones Unidas y la Unión Europea apoyan la celebración de elecciones durante 2018, aunque la fecha no se ha decidido todavía. Esta decisión ha sido critica-

da por Human Rights Watch, que argumenta que “los electores, los candidatos y los partidos políticos sufren un gran riesgo de sufrir coacciones e intimidación”. La organización señaló también que falta un marco legal y las condiciones mínimas de seguridad para realizar un censo electoral fiable. Algunos líderes ya se han apresurado a declarar su intención de presentar su candidatura para ser presidente, entre ellos el actual primer ministro, Fayez alSarraj; el comandante militar en el este del país, Khalifa Haftar, que dirige el denominado Ejército Nacional Libio; y el hijo de Gadafi Saif al Islam, que intenta aglutinar a nostálgicos del antiguo régimen. Hasta la fecha permanece en paradero desconocido, después de que fuera puesto en libertad en 2017, tras seis años de reclusión. Sobre él pesa una orden de arresto por parte de la Corte Penal Internacional de La Haya. JOSÉ CARLOS RODRÍGUEZ

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INFORME

El 22 de abril se celebran conjuntamente las Jornadas de Oración por las Vocaciones y de Vocaciones Nativas, en un momento en el que las Iglesias jóvenes toman con decisión y aire fresco la labor misionera. Un boom de nuevos sacerdotes, religiosos y religiosas, que se forja en sociedades abiertas a lo trascendente, frente a un Occidente secularizado.

“T

ienes una llamada”. O varias. La cuestión es contestar. A Marcelino Leo Lando le llegaron con cuentagotas. Como si de una lluvia de whatsapps se tratara. El primer intento, cuando falleció su mejor amigo, durante una adolescencia más que rebelde; una muerte trágica que le cuesta relatar. “Solo puedo decir que me vi en su misma situación y pensé: «Si no cambio, me va a pasar igual que a él»”. En ese momento decidió tomar un nuevo rumbo y, sin tener muy 30 misioneros

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claro hacia dónde, acabó llamando a la puerta del seminario de los misioneros claretianos. Pero no era el tiempo ni el lugar. Se quedó en una llamada perdida. Sin más. Pasaron unos años y algo de experiencia para recibir de nuevo un mensaje. Marcelino trabajaba en la editorial más importante de Indonesia, en el departamento de marketing. Tenía el futuro resuelto: un trabajo fijo, una casa, una moto... Todo un partido. Pero, de fondo, sonaba cada vez más fuerte aquel

runrún que había logrado silenciar con el paso del tiempo. Una invitación de los escolapios a participar con ellos en un proyecto con niños de la calle en Filipinas le hackeó. “Allí me enamoré de la vocación sacerdotal y escolapia, de la entrega a los más pequeños y a los últimos. Ahí descubrí mi lugar en el mundo”, confiesa este religioso de 39 años, que hoy es el maestro de juniores en Madrid, en la provincia de Betania de los escolapios. Una vocación nativa que ahora se pone al frente de la formación de otros jóvenes en España y que, en su momento, puso los


cimientos en la primera fundación escolapia en su país, hace ahora cinco años, en Atambua, en la parte occidental de la isla de Timor. Enviado actualmente a Europa como formador, lejos de sentirse misionero, asegura que el Viejo Continente “me está evangelizando cada día; siento que España es misionera para mí, porque estoy recibiendo muchísimo más de lo que

Nativas, Marcelino ha sabido experimentar, atender y contagiar esa “llamada del jefe más influyente del mundo”. Una campaña que, además de promover la escucha de los jóvenes ante las propuestas de Dios para sus vidas, también trata de impulsar la colaboración de toda la comunidad cristiana con la Obra de San Pedro Apóstol, una de las Obras Misionales Pontificias, en-

novicios y novicias de las Iglesias jóvenes. Desde esta mirada, solo en 2017 se sostuvo a las vocaciones nativas con más de 18,5 millones de euros; dinero que contribuyó a ayudar a 76.917 seminaristas, 1.951 novicios y 3.698 novicias. Con las aportaciones realizadas desde España, se ha podido destinar a seminarios y noviciados un total de 1,66 millones de euros. En

estoy dando. De hecho, me siento egoísta por aprovecharme tanto de la experiencia de esta tierra. Aprendo cada día de una realidad eclesial muy rica y comprometida”.

caminada a que aquellos que den el paso para consagrarse en los territorios de misión cuenten con los recursos necesarios para su formación, principalmente a través de becas de estudio y manutención. No hay que olvidar que, según los datos de OMP, San Pedro Apóstol ayuda a uno de cada tres seminaristas del mundo, así como a

el caso de los seminarios, África ha sido el principal continente destinatario –nueve países–, junto a las siete naciones de América y cinco de Asia que han recibido una importante contribución para la buena marcha de estos centros formativos vocacionales. Mientras, los subsidios para noviciados se han concentrado, sin embargo, en

Se necesita colaboración Como apunta el cartel de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y Jornada de Vocaciones

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tres países del continente negro: República Democrática del Congo, Ghana y Zimbabue. “La vocación a la vida religiosa es algo muy llamativo para los jóvenes indonesios, en una sociedad abierta a lo trascendente”, reflexiona Marcelino, que comenta cómo una congregación recién llegada a estas islas asiáticas puede encontrarse con una media al año de seis vocaciones a la vida consagrada; cifra que puede dispararse hasta los 40 aspirantes en el caso de aquellas instituciones religiosas que llevan más tiempo en el territorio. A comienzos de este año, en menos de una semana, en las diócesis de Purwokerto y Sintang, se ordenaron 38 diáconos y tres sacerdotes. En Sumatra y Kalimantan,

Marcelino Leo Lando

en este mismo tiempo, lo hicieron hasta 13 sacerdotes y 3 diáconos. “En nuestro caso, contamos allí con 65 jóvenes en formación. De hecho, hemos tenido que decir a algunos que esperen o que busquen otras opciones, porque no tenemos mayor capacidad de acogida en nuestras instalaciones para poder acompañarles en condiciones. Tan solo podemos admitir de 12 a 14 aspirantes como máximo”, explica el religioso escolapio. 32 misioneros

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A pesar de este apogeo, Marcelino es consciente de que “la Iglesia indonesia es todavía muy joven y tiene que madurar en la fe. Es verdad que el país ofrece un potencial muy importante en cuanto al fervor popular y a la transmisión de esta fe en el seno de la familia, pero hemos de profundizar más la cuestión de la formación catequética”. Así las cosas, se lamenta de que “en Kupang, en mi pueblo, se pone excesivo acento en los aspec-

tos rituales y litúrgicos, hasta el punto de que nos perdemos en estos asuntos y no llegamos al fondo, a las raíces de nuestra fe”. Este boom vocacional no se queda en Indonesia, sino que otros países están viviendo una primavera del cristianismo, a pesar de no contar con el viento social e institucional a su favor. Así sucede en Bangladesh, país de mayoría islámica, donde hace apenas unas semanas se inauguraba el primer seminario de la diócesis de Sylhet, situada al noreste del país y erigida en 2011. Se espera que el St. John Minor Seminary acoja hasta 60 seminaristas, en una población donde el 98% de los católicos tiene raíces aborígenes. “Para los seminaristas será una gran oportunidad de poder predicar el Evangelio en esta zona montañosa


determina la apertura al sentido de la vocación en sí”. En este sentido, Carlos encuentra en la familia el principal espacio donde puede surgir el despertar a la vida consagrada: “Es cierto que la familia africana tiene sus luces y sus sombras, pero precisamente su valor como epicentro en torno al cual se construye la sociedad, así como los va-

fiquen la vocación como una salida, como la posibilidad de lograr una mayor estabilidad; unas motivaciones que solo se purifican desde el acompañamiento en el día a día”. África, como Asia, está viviendo también una primavera vocacional. Pero ¿suficiente para tomar el relevo de la vieja Europa? “Nosotros, como instituto misionero,

Carlos Collantes

donde viven los pueblos indígenas”, explica el obispo Bijoy D’Cruze, consciente de la relevancia de la inculturación de la Palabra, una labor que puede verse reforzada en manos del clero nativo.

Retos vocacionales “Nativos somos todos”, bromea Carlos Collantes, para subrayar a continuación la importancia de este apelativo, que identifica “a las vocaciones surgidas en Iglesias jóvenes, con unos matices propios, que sin duda nos han enriquecido a todos”. Así, el superior de los misioneros javerianos en España valora cómo su experiencia en Camerún durante once años le sirvió para descubrir “el sentido religioso presente en la vida de los africanos; algo que hemos perdido en contextos europeos como el nuestro y que

Para Carlos Collantes, la familia constituye el principal espacio donde puede surgir el despertar a la vida consagrada. lores fundamentales en el desarrollo de la persona, hace que sea un elemento a favor en la cultura vocacional”. En esta misma línea, considera que en el continente africano “la presencia de una muchedumbre de jóvenes comprometidos con la Iglesia hace más fácil que surja en ellos la llamada a entregarse por completo, a consagrarse”. Junto a este viento a favor, Collantes también reconoce algunos escollos que se presentan en los territorios de misión. “Aunque lo tenemos todos muy presente, no podemos olvidar que la situación política y económica de los países puede provocar que algunos identi-

siempre hemos trabajado para ponernos al servicio de la Iglesia local, de tal manera que tenemos claro que buscamos que sean autónomos, no solo en lo económico, sino también en lo pastoral. Y eso pasa por promover las vocaciones diocesanas”, comenta el superior español de los javerianos, quien detalla cómo “solo cuando vemos que estas necesidades están cubiertas, nosotros proponemos a los jóvenes nuestra vocación específica carismática”. Así, el misionero javeriano recalca la necesidad de “detenerse en cuidar la calidad y no mostrarse preocupados por la cantidad, lo que exige un disNÚM. 184, ABRIL DE 2018

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cernimiento sereno y un proceso de formación asentado”. “Eso sí, tampoco debemos obsesionarnos por contextos y candidatos perfectos, porque no los hay, pero sí debemos estar al lado de todos y cada uno de los que se acercan a nuestras comunidades, para caminar juntos y saber cómo van evolucionando”, apunta. En cualquier caso, Collantes subraya cómo en los últimos años “estamos poniendo un énfasis especial en crear comunidades ministeriales misioneras, donde los laicos asuman una verdadera co-

Geraldo Trindade

rresponsabilidad como bautizados. Es algo que tenemos que tener claro, especialmente en África, que nos ha ofrecido serias lecciones de cómo los laicos son los que han dado continuidad a la fe en Jesús en momentos de dificultad, cuando apenas había presencia de misioneros ni de presbíteros”. Collantes constata cómo ha quedado atrás el concepto de las vocaciones nativas como “parche” a la falta de consagrados en el mundo occidental. Es más, certifica cómo las congregaciones misioneras han dado un salto de madurez, en cuanto que no son pocas las que cuentan ya con superiores generales llegados de tierras de 34 misioneros

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misión. “Yo creo que se está demostrando que la Iglesia no tiene miedo alguno a esta savia nueva. El momento ha llegado y quizá muchos fundadores se adelantaron a estas decisiones cuando pusieron el acento, de forma profética, en la formación de los ministerios locales”, reflexiona, valorando cómo hay vocaciones nativas no solo al frente de las instituciones, sino también como responsables de los procesos de formación y reflexión.

Maestros de la esperanza Carlos Collantes siente cómo su experiencia misionera en África le ha servido para “redescubrir el sentido profundo de la solidari-

dad, cómo ellos son capaces de compartirlo todo en los momentos más difíciles”. Por este motivo, el javeriano considera que “los pobres son maestros de la esperanza, que no tiran la toalla, aunque todo se ponga cuesta arriba; algo que vivo especialmente con las mujeres, a las que contemplo como auténticas heroínas del continente”. De las vocaciones nativas valora especialmente “cómo han despertado para apreciar la riqueza de su propia cultura, después de un tiempo largo en el que despreciaban lo propio por considerarlo inferior frente a lo llegado de fuera. Noto cómo están empezando a recuperar sus valores, los más positivos, para emprender una verdadera evangelización inculturada”. Este empeño de los misioneros y misioneras por que sean las propias Iglesias jóvenes las protagonistas de su presente y su futuro comienza a ser una realidad. Y da


“Hoy la Iglesia está en vuestras manos” El cardenal Filoni, a los formadores:

L

sus frutos. Como certifica Geraldo Trindade Montenegro, primer sacerdote originario del pueblo baniwa, una de las 23 comunidades indígenas que conforman la diócesis brasileña de São Gabriel da Cachoeira, situada en la frontera con Colombia y Venezuela. Su ordenación, el pasado 17 de marzo, integraba, en la liturgia católica, elementos propios de la espiritualidad indígena. “Creo que tendré facilidad de conversar mejor con mi pueblo y mostrarles lo que de hecho es un sacerdote; es decir, uno más en la comunidad, y no el que decide y manda o el que va a responder a todo, algo que infelizmente ha estado muy presente en nuestra evangelización católica”, confiesa Geraldo, convencido de que responder a la llamada de lo alto se hace de forma personal, se forja en comunidad, y se contagia con y desde la realidad de una lengua y una cultura concretas. JOSÉ BELTRÁN

os seminarios de todo el planeta trabajan contra reloj para adaptar sus estructuras, pero, sobre todo, su ser y hacer, a la Ratio fundamentalis sobre la formación sacerdotal publicada por la Santa Sede en

Congregación para la Evangelización de los Pueblos, Fernando Filoni, a 16 responsables de seminarios mayores de África, Asia y Oceanía que han participado en un curso de actualización organizado por el dicasterio en cola-

cuanto los misioneros han dado paso a "los nativos, quienes asumen la responsabilidad de continuar con la tarea de la evangelización". A partir de ahí, el prefecto instó a los formadores a proporcionar a los futu-

2016, que se presenta como una guía de unidad que ha de adaptar la formación a la realidad de cada país. Los seminarios en territorio de misión no pueden quedarse atrás en este desafío. Así se lo ha hecho saber el prefecto de la

boración con la Universidad Pontificia Urbaniana. "Debéis llevar adelante la herencia recibida; hoy la Iglesia está en vuestras manos", les dijo el cardenal Filoni, recordándoles que el rostro eclesial en estos continentes ha cambiado, en

ros presbíteros todas las claves desde el punto de vista cultural, espiritual y teológico, con vistas a generar en ellos un profundo sentido eclesial, "para que amen a su propia diócesis y estén listos para servirla con corazón y con amor".

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conectad

@s

UNA GRAN HUCHA Una noticia, con hechuras de trending topic, ha corrido como la pólvora por la red. Y es que OMP España ha puesto a disposición del Papa la friolera de 16 millones y medio de euros para ayudar a las misiones. La recaudación ha sido posible, sobre todo, gracias a los donativos de los españoles en las jornadas del Domund, Infancia Misionera y Vocaciones Nativas de 2017. OMP España Twitter @OMP_ES

HISTORIAS DE MISIONEROS Este equipo de jóvenes católicos freelance –formados en publicidad, tecnología, historia, audiovisuales y diseño web, tal y como se presentan

UN MENSAJE REVOLUCIONARIO El Pontífice vuelve a estar una vez más a la vanguardia de las preocupaciones sociales. Esta vez para recordar, desde su animadísimo Twitter, que hay que luchar juntos "contra el crimen de la esclavitud, que sigue causando sufrimientos indecibles". Lo hace después de decirles a los jóvenes que "no se cansen de ser instrumento de paz y de alegría entre sus compañeros". No para. Papa Francisco Twitter @Pontifex_es

UN BILLETE A BURKINA FASO

en la red social del pajarito azul– ha lanzado al ciberespacio una iniciativa para traer una vez al mes y desde cualquier parte del planeta la experiencia de los misioneros. Todo ello, vía YouTube. ¿El nombre de la campaña? De cine: #MissionPlanet. Católicos por tu web Twitter @CATOLICOSxtuWEB

Con los Padres Blancos, sin embargo, el vuelo es hasta la segunda ciudad en importancia de este país, después de su capital, Uagadugú. Este billete, vía Instagram, tiene como destino Bobo Dioulasso. Allí vemos a estos Misioneros de África en proceso. Padres Blancos Instagram @padresblancos.africa

VIAJE A UGANDA En el Twitter de los claretianos nos remiten a un vídeo que han subido a su lista de reproducción de YouTube. Con él viajamos nada menos que hasta la misión de Kiyunga, en Uganda. No hay que perdérselo. Salta a la vista cómo es la vida allí (http://youtu.be/SHSzZJAOLNQ?a). NUNC CMF Twitter @cmf_nunc 8 misioneros

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INDIA Los católicos españoles financian 167 proyectos de ayuda y formación

N

o. Aunque a los ojos de los creyentes europeos pueda parecerlo, los católicos indios no forman parte de las jóvenes Iglesias. Cierto que todavía hay regiones que siguen a la espera del primer anuncio del Evangelio en ese gran país. Pero, si hacemos caso a la tradición, obligado es reconocer que la Iglesia india hunde sus raíces en los primeros años del cristianismo. “La cosa empezó en Galilea...”, cuenta Simón Pedro, el pescador de Betsaida, en los Hechos de los Apóstoles. Por aquellos entonces Jesús de Nazaret se rodeó de una buena pandilla de amigos. Casi todos eran galileos. Pescadores, los más. Todos, gente sencilla, humilde y ruda. No muy ilustrados; pero sí, con un gran corazón. Uno de los doce era Tomás, el gemelo, quien, precisamente, sobresalía por su poca fe y mucha incredulidad: “Si no lo veo, no lo creo”. Además de ver, Tomás lo quería tocar. No estaba dispuesto a creer en la resurrección: “Si no meto mi mano en su costado, no creeré”. Y, al cabo, creyó. “¡Señor mío! ¡Dios mío!”, dijo. Según la tradición, Tomás, primero, predicó el Evangelio a los partos, medos, persas, hircanos... Y después pasó a la India. En el año 52, solo 19 años después de la resurrección de Jesús, el bueno de Tomás funda las primeras comunidades cristianas, llamadas

nasrani, que significa “creyentes en Jesús de Nazaret”. Lo hizo a lo largo de la costa de Malabar, en el actual estado de Kerala, al sudoeste de la India. De acuerdo con la historia más antigua de aquella Iglesia, Tomás evangelizó la región y, luego, pasó al otro lado: a la costa de Coromandel, que está al sudeste, en el actual estado de Tamil Nadu. Tras llevar a cabo allí una segunda misión, sufrió el martirio cerca de Madrás, que ahora se llama Chennai y es la cuarta ciudad más grande del país. Tomás fue martirizado el 3 de julio del año 72. Doce siglos después, un italiano ilustre: el fraile franciscano y beato Juan de Montecorvino, que llegó a ser primer arzobispo de Pekín, también evangelizó, durante más de un año, a los indios, en

su caminar rumbo a la China de Kublai Kan. Y otro tanto hizo el mismísimo patrón de las misiones: el navarro Francés de Jasso y Azpilicueta, más conocido como san Francisco de Javier.

La Iglesia católica hoy En nuestros días, la Iglesia que fundara santo Tomás solo alcanza a representar el 1% de la población. La inmensa mayoría de los indios son hinduistas. La tercera religión más grande del mundo, el hinduismo, es compartida por el 72,8% de los indios. Hace dos décadas, el 94% de la población era hindú. La segunda religión de la India, el islam, se ha multiplicado de manera notable. En los últimos 20 años los musulmanes han pasado de ser el 3% al NÚM. 184, ABRIL DE 2018

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16,3% de sus habitantes. La tercera, el budismo, también ha crecido: del 2% al 7,7%. Y los cristianos se han triplicado: de ser el 1%, ahora son el 3,1% de sus habitantes. El 1% de ese total son católicos. En números absolutos, India tiene 19 millones de creyentes fieles al Papa de Roma. La mayor parte de ese colectivo –doce millones– son dalits (parias). En la actualidad, la Iglesia católica india ha dividido su territorio (casi tan grande como 7 Españas) en 175 diócesis. En una treintena de esos territorios están gastando sus días 89 misioneros españoles, que han retomado el tes46 misioneros

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tigo de santo Tomás, de Francisco de Javier, y de tantos otros... La de Baroda, al nordeste, en el Estado de Gujerat, es la que tiene mayor presencia de evangelizadores españoles, sobre todo, jesuitas.

Generosidad española Y como en tantos otros casos, la ayuda no solo se reduce a la presencia física, tan fundamental. Los católicos españoles también han hecho llegar su solidaridad económica a través de las Obras Misionales Pontificias. Este año, la ayuda financiera de las OMP de España ha alcanzado a 38 diócesis indias.

En total, la generosidad de los católicos españoles para con la Iglesia católica india ha sumado más de un millón de euros. Exactamente: 1.396.450,82 €, aportados por la Obra de San Pedro Apóstol (243.459,34 €), la Infancia Misionera (654.261,48 €), y la Propagación de la Fe (498.730,00 €). Estas cantidades están sirviendo para, entre 2017 y 2018, hacer realidad un total de 167 proyectos de ayuda y formación; la mayor parte de ellos (119) para la infancia más necesitada. Los principales beneficiarios son los niños. Y, sobre todo, las niñas y discapacitados que, a través de hogares y pequeños internados, reciben la atención que necesitan. El agradecimiento que, desde la diócesis de Gorakhpur, al norte de Nueva Delhi, dirige a don Anastasio Gil, director nacional de las OMP, el obispo del lugar, que curiosamente también se llama Tomás, es bien elocuente a este respecto: “Estamos muy contentos –dice monseñor Thomas Thuruthimattam– de poder agra-


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decer el envío que, a través de la nunciatura apostólica en India, hemos recibido de las OMP de España. La ayuda española ha sido acreditada en nuestra cuenta bancaria diocesana el 21-11-2017. Apreciamos mucho este generoso subsidio para el mantenimiento de niños necesitados. El obispo explica además que, “como parte de la evangelización, también atendemos a 150 niños pobres, indigentes y huérfanos en varios hogares para la infancia. Algunos de ellos son niños con problemas mentales; otros, físicamente discapacitados. Otros están incapacitados y son totalmente dependientes. Otros, en fin, son niños normales, pero huérfanos o indigentes”. “Los niños –dice, en fin, monseñor Thomas– reciben, además de cuidado y refugio, también educación. Tu ayuda, sin duda alguna, trasladará nuestra carga a los medios financieros para los gastos del mantenimiento de estos pequeños. En nombre de los beneficiarios y en mi propio nombre, ¡muchas gracias! Amablemente, quiero transmitir nuestro aprecio a todos sus colaboradores, especialmente a los niños, que recaudan fondos para niños necesitados”. A 600 kilómetros al sur de Goa, en el estado de Kerala se levanta el seminario pontificio de San José Carmelgiri-Alwaye. Desde allí, también llega el agradecimiento de monseñor Joseph Kalathiparambil, arzobispo de Verapoly: “Nosotros, el personal y los estudiantes de este seminario, agradecemos sinceramente esta subvención. Es una asistencia sustancial para nuestro seminario; sin ella, el buen funcionamiento del seminario estaría en dificultades. Apreciamos, por lo tanto, los sacrificios de los donantes, esta

contribución, y los esfuerzos que invierten en la colecta”. Por su parte, el rector, Jacob Prasad, dice que “todo el seminario, con 15 miembros en el personal, 158 estudiantes y otros 35 miembros del personal auxiliar, se une a mí para agradecerle a usted, a sus colaboradores y benefacto-

res”. “El centro –explica– es un seminario regional que pertenece a las doce diócesis latinas de Kerala. Sin embargo, también admitimos estudiantes de otros estados de la India. Tenemos estudiantes de congregaciones religiosas e institutos seculares como residentes”. TOMÁS TAMARREDO

Si estás interesado en realizar un donativo, puedes hacerlo en el número de cuenta ES25 0075 0204 9506 0006 0866. También, accediendo a la página web www.omp.es y pinchando en la opción "Haz un donativo".

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Misioneros Nº 184  

Revista Misioneros, abril 2018

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