__MAIN_TEXT__
feature-image

Page 1

EDITADA POR LAS OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS

Nº 213 MARZO AÑO 2021

TERCER MILENIO


Nº 213. MARZO, 2021

TERCER MILENIO EDITA OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS C/ Fray Juan Gil, 5 28002 - Madrid Tfno: 91 590 27 80 Fax: 91 563 98 33 E-Mail: dir.nal@omp.es http://www.omp.es

coeditores AGUSTINOS RECOLETOS Paseo de La Habana, 167. 28036 Madrid. Tel. 91 345 34 60 COMPAÑÍA DE JESÚS Avda. de la Moncloa, 6. 28003 Madrid. Tel. 91 534 48 10 COMPAÑÍA MISIONERA DEL SAGRADO CORAZÓN Estocolmo, 9. 28022 Madrid. Tel. 91 313 56 40 FRANCISCANAS MISIONERAS DE MARÍA Cardenal Marcelo Spínola, 38. 28016 Madrid. Tel. 91 302 61 99 MISIONERAS DE NUESTRA SEÑORA DE ÁFRICA (HERMANAS BLANCAS) Ángela Figuera, 39. 28003 Madrid. Tel. 91 553 82 60 MISIONEROS CLARETIANOS Clara del Rey, 6. 28002 Madrid. Tels. 91 415 23 61 y 91 415 21 99 INSTITUTO ESPAÑOL DE MISIONES EXTRANJERAS Ferrer del Río, 17. 28028 Madrid. Tel. 91 726 84 27 MERCEDARIAS MISIONERAS DE BÉRRIZ Fereluz, 2. 1ª A 28039 Madrid. Tel. 91 571 63 03 MISIONERAS CRUZADAS DE LA IGLESIA Madre Nazaria, 7. 28044 Madrid. Tel. 91 462 88 40 MISIONERAS DE CRISTO JESÚS Peñuelas, 18. 5º A. 28005 Madrid. Tel. 91 517 41 78 MISIONERAS DOMINICAS DEL ROSARIO General Kirkpatrick, 44. 28027 Madrid. Tel. 91 367 36 71 MISIONEROS ESPIRITANOS Santa Engracia, 149. 1º B. 28003 Madrid. Tel. 91 554 21 57 Olivos, 12. 28003 Madrid. Tel. 91 553 36 16 MISIONEROS DE MARIANNHILL Arturo Soria, 249. 28033 Madrid. Tel. 91 359 07 40 MISIONEROS DEL VERBO DIVINO Corazón de María, 19. 5º B. 28002 Madrid. Tel. 91 415 43 55 MISIONEROS OBLATOS DE MARÍA INMACULADA Diego de León, 36. 28006 Madrid. Tel. 91 411 12 12 Pozuelo de Alarcón, Madrid. Tel. 91 352 34 16 PADRES BLANCOS Liebre, 25. 28043 Madrid. Tel. 91 574 04 00 SOCIEDAD DE MISIONES AFRICANAS Asura, 34. 28043 Madrid. Tel. 91 300 00 41

en este número... IGLESIA A FONDO Cuando se cumplen cuatro años del secuestro de la misionera colombiana Gloria Cecilia Narváez, las franciscanas de María Inmaculada preparan un congreso para reivindicar su figura.

16 PRIMER PLANO

El pasado 1 de febrero miembros del Ejército de Myanmar, antigua Birmania, perpetraron un golde de Estado que derrocó al Gobierno legítimo y desató una ola de protestas.

24

INFORME El 8 de febrero la Iglesia celebró el Día Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata. Una jornada en la que se nos invita a tener presentes a todas aquellas víctimas de este cruda realidad.

30 y además... 7 TRIBUNA

Custodio de la Iglesia

12 EL OBSERVADOR CAMERÚN - AMAZONIA LIBIA - CHINA

20 ASÍ VA EL MUNDO COLOMBIA - LIBIA SUDÁN - HAITÍ

36 ENTREVISTA Mara Mejía Chacón, misionera en África

42 ANIMACIÓN MISIONERA 45 AYUDAMOS A... Túnez

48 CULTURA

Libros para entender el mundo que vivimos

54 EN EL OBJETIVO 56 MISIÓN VIVA Herenia Ezquerra, misionera de Nuestra Señora de África


EDITORIAL

LA MEDICINA DE LA FRATERNIDAD

L

a fraternidad es la medicina que necesita el mundo para afrontar los múltiples males que le acechan. Desde los de la violencia, el desprecio y el odio, hasta los de la miseria, la desigualdad y la injusticia, por no olvidar el ecológico o el de más candente actualidad y preocupación, el sanitario y su pandemia. Se trata de un remedio evangélico y misionero, este que defiende que todos somos hermanos e hijos de un mismo Padre celestial, que el papa Francisco no se ha cansado últimamente de proclamar con insistente tenacidad. Lo hizo en la audiencia al Cuerpo Diplomático, que este año se ha celebrado el pasado 28 de febrero. Allí, ante los 183 embajadores acreditados, señaló que “el 2021 es un tiempo que debemos aprovechar. Y no será desaprovechado en la medida en que sepamos colaborar con generosidad y esfuerzo”. En su opinión de experto en humanidad, en anunciar con espíritu y sentido misionero la Buena Nueva, añade con convencimiento que “la fraternidad es el verdadero remedio a la pandemia”, y no solo a esta, sino también a “los muchos males que nos han golpeado”; y concluye que “fraternidad y esperanza son como medicinas que hoy el mundo necesita, junto con las vacunas”. Entre esos muchos males, el Santo Padre se ha referido a la

crisis medioambiental y, sobre todo, a la crisis política, que es “mucho más profunda y, de algún modo, está en la raíz de las otras”. Es la que se encuentra en el origen de las desigualdades, las emergencias humanitarias, la emigración y los conflictos que sacuden al planeta. “El virus –remarca el Papa–, que no conoce barreras

Estamos en el tiempo de descuento para salvar el mundo, para hacerlo más sano, más digno, más acorde al Reino que Dios siempre ha deseado para la humanidad. Ya no podemos permitirnos la indiferencia. Las crisis nos suelen poner en la tesitura de tener que elegir. Pero quizás en esta ocasión no dispongamos

“Fraternidad y esperanza –nos dice el Papa– son como medicinas que hoy el mundo necesita, junto con las vacunas”. ni puede ser fácilmente aislado, nos ha puesto en crisis, mostrándonos el rostro de un mundo enfermo; también en el medio ambiente, en los procesos económicos y políticos y, aún más, en las relaciones humanas”. Son los riesgos y las consecuencias de un mundo dominado por un individualismo egoísta y por una cultura del descarte. En este sentido, Francisco advierte, durante la celebración del Día Internacional de la Fraternidad Humana, el 4 de febrero, que “un mundo sin hermanos es un mundo de enemigos [...]. No solo hace falta una guerra para hacer enemigos. Basta con prescindir. Basta con esa técnica –se ha transformado en técnica–, esa actitud de mirar para otra parte, prescindiendo del otro como si no existiera”.

de tal oportunidad. “O somos hermanos o se viene todo abajo”. Es el desafío de la humanidad. Para salir de esta se requiere, sí o sí, el compromiso, la fuerza y la dedicación de todos. “Se necesita –indicó el papa Francisco en el último Congreso de Educación Religiosa– una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia delante”. Si tenemos la voluntad de construir los sueños, de hacerlos realidad, hay que hacerlo juntos. “Soñemos como una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, pero sí, todos hermanos”.

EDITA Obras Misionales Pontificias DIRECTOR NACIONAL OMP José María Calderón DIRECTOR Alfonso Blas DISEÑO Antonio Aunés COLABORADORES Rosa Lanoix, Rafael Santos, Francisco José Pérez Valero, Dora Rivas, José Beltrán, TERCER MILENIO José Carlos Rodríguez, José Ignacio Rivarés, Israel Íñiguez, Modeste Munimi, José Ramón Carvallada, María Jesús Sahagún, Carmina Sofía Fernández, Juana Gómez, Juan Lázaro Sánchez, Vicente Marqués Ruiz ARCHIVO FOTOGRÁFICO Antonio Aunés, Rafael Santos, Ana Fernández FOTOGRAFÍAS Efe, 123RF SUSCRIPCIONES Roberto Murga DEPÓSITO LEGAL M-48558-1999 ISSN 1695-1034 IMPRESIÓN Gráficas Dehon. PP. Reparadores. C/ La Morera, 23-25. Torrejón de Ardoz, Madrid. Tfno: 91 675 15 36


frasesy yflashes

José Luis Pérez Mudarra Misionero seglar recién enviado a Angola Sentirme misionero no es ser un héroe. Soy una persona que, con mi humanidad, busco seguir a Jesús y servir a mis hermanos. Quiero aportar mi granito de arena dando a conocer a Dios a los pobres, anunciarles a Jesucristo y que el reino de los cielos está cerca, que ese reino es para los pobres.

Julia Aguiar Franciscana Misionera de la Madre del Divino Pastor, en Benín Esperamos que toda esta pandemia no sea en vano, y que al menos a algunos nos ayude a despertar y a recordar que formamos una sola humanidad y que necesitamos los unos de los otros.

María Luisa Álvarez

Esclava del Amor Misericordioso, misionera en India Yo pertenezco a ese bullicioso grupo de adolescentes que hace años, en la celebración del Domund, salíamos con nuestras huchas para recibir ayudas para las misiones. Quién me iba a decir a mí que, más tarde, iba a terminar gastando y desgastando mi vida en lo que llamamos misión ad gentes... Los caminos de Dios son siempre maravillosos y algo misteriosos.

Pío Lázaro Riaño Misionero dehoniano (PP. Reparadores) en Venezuela En la actualidad me encuentro en silla de ruedas, pero puedo hacer mucho con mis oraciones y sacrificios. El sacerdote trabaja mucho sembrando con su predicación, pero la siembra que ha hecho con su vida necesita el riego con las oraciones y los sacrificios; y yo diría: más necesario que la labor de la siembra es el riego.

Papa Francisco Cuidar de los enfermos de todo tipo forma parte integrante de la misión de la Iglesia, como lo era de la de Jesús. Y esta misión es llevar la ternura de Dios a la humanidad sufriente.


TRIBUNA

Custodio de la Iglesia Por D. José María Calderón.

E

stamos en marzo y es el mes, por excelencia, de san José, a quien el papa Francisco quiere dedicar este año, conmemorando los 150 de cuando se le proclamó Patrono de la Iglesia. San José parecería no tener ningún vínculo con la tarea evangelizadora, pero tenemos que descubrir esa faceta misionera del Patriarca. Sobre todo, en este año y en este mes. La visita de los Magos para adorar a Jesús, el Rey recién nacido, es un anuncio de la vocación de los paganos a la fe, que la Iglesia, a través de los siglos, proclamaría y haría efectiva por medio de tantos predicadores y misioneros. Pero, también, esa misma visita fue ocasión de la persecución de Herodes y la consiguiente huida a Egipto, por la acción diligente de José para salvar la vida del Niño. Muchos han interpretado esta huida como un hecho misionero: José lleva a Jesús a esa tierra de paganos, y cumple la profecía de Isaías: “El Señor cabalga sobre una nube ligera, entra en Egipto. Vacilan ante él los ídolos de Egipto... El Señor se manifestará a Egipto, y Egipto reconocerá al Señor aquel día... Retornarán al Señor, él escuchará su súplica y los curará” (Is 19,1.21-22). Si el nombre de José significa “aumento”, la misión de san José, al alimentar y proteger a Cristo, contribuye verdaderamen-

Director Nacional de OMP

te al aumento y crecimiento del Pueblo de Dios, a través de la Iglesia misionera. Por eso, no es extraño que muchas de las fundaciones primeras que hicieron los misioneros en América tuvieran el nombre de José y que muchos institutos de vida consagrada, conscientes de su pertenencia a la Iglesia misionera, hayan optado por abrir casas de misión en países no cristianos ponién-

ría y el Hijo de Dios, que continúa en la Iglesia. La Iglesia y la labor evangelizadora que realiza en todo el mundo cuenta siempre con el aliento, la protección, la compañía de José, que ama, a través de la Iglesia, a Cristo. Mirando a José, descubrimos las actitudes del misionero, del apóstol, del hombre, de la mujer que tienen como vocación la evangelización. El Papa las va

La misión de san José contribuye al aumento y crecimiento del Pueblo de Dios, a través de la Iglesia misionera. dolas bajo el patrocinio de san José, a quien invocan como “protector de las misiones”, “san José de la Misión”. Hay también una bonita explicación del papa Francisco en su carta apostólica sobre san José, Patris corde: “En este sentido, san José no puede dejar de ser el Custodio de la Iglesia, porque la Iglesia es la extensión del Cuerpo de Cristo en la historia, y al mismo tiempo en la maternidad de la Iglesia se manifiesta la maternidad de María. José, a la vez que continúa protegiendo a la Iglesia, sigue amparando al Niño y a su madre, y nosotros también, amando a la Iglesia, continuamos amando al Niño y a su madre”. Me parece entrañable esta imagen del cuidado de José hacia Ma-

desgranando en su carta apostólica: la paternidad, que se manifiesta en la ternura; la obediencia, que es fidelidad en el amor; la actitud de acogida ante la realidad que el Señor nos quiere hacer vivir en cada momento; la valentía creativa, que está presente en la vida del misionero ante las dificultades que nos encontramos y vivimos; el amor a la Iglesia, de la que somos todos custodios, porque custodiar a la Iglesia es custodiar a María y Jesús; el compromiso del misionero para vivir su trabajo evangelizador con entrega y dedicación; y, por último, pero muy importante, saberse, por un lado, la sombra de Dios que evangeliza, y, por otro, mantenerse escondidos con Cristo en Dios (cf. Col 3,3). NÚM. 213, MARZO DE 2021

misioneros 7


IGLESIA A FONDO

Se cumplen cuatro años desde que la misionera colombiana Gloria Cecilia Narváez fue capturada por Al-Qaeda en Mali. Con la seguridad de que sigue viva, las franciscanas de María Inmaculada preparan un congreso para reivindicar la figura de una mujer que encarna Fratelli tutti en su apostolado entre los musulmanes.

S

e le entrecorta la voz. Solo el mero hecho de decir su nombre hace aflorar todos esos sentimientos entrete-

jidos con un puñado de impotencia, un par de tazas de tristeza y un jarro de agua fría de pesadumbre, entre las que siempre se cuela una inyección de esperanza cuando menos se lo espera. “Pienso dónde puede estar, qué estará pasando... Tenemos deseos de que todo esto pase pronto, porque se alarga ya demasiado... Su ausencia física es un motivo de mucho do16 misioneros

NÚM. 213, MARZO DE 2021

lor... Es una hermana nuestra en cautiverio, y pedimos a Dios que nos la devuelva con vida”. Nilka Cerezo, superiora general de las Franciscanas de María Inmaculada, comparte la incertidumbre personal y comunitaria con la que vive esta familia carismática los cuatro años de secuestro de la hermana Gloria Cecilia Narváez, de 61 años, en una aldea de Mali.

Fue el 7 de febrero de 2017 cuando un grupo de hombres de un grupo terrorista ligado a Al Qaeda raptaron a esta consagrada colombiana en una localidad cercana a la frontera con Burkina Faso. Era de noche. Sobre las nueve. Gloria Cecilia estaba en la parroquia de Karangasso, cerca de Koutiala, a unos 400 kilómetros de la capital, Bamako. En ese momento


que pasara todo esto. En toda su vida, se ha revelado como una mujer con una profunda experiencia de Dios, con una enorme capacidad de escucha y sensible al dolor del otro”, relata Nilka. Primero pasó ocho años en Benín, donde se puso manos a la obra para educar a las mujeres musulmanas que vivían cerca de la misión de las Franciscanas en la escuela María Inmaculada. Después llegó a Mali, donde su instituto cuenta con un centro de salud y otro para la atención de niños en situación de vulnerabilidad. “En el dispensario vuelve a constatar cómo la mujer se encuentra en una situación de marginación y comienza a promover talleres de lectura y escritura, además de buscar la manera de mejo-

oportuna, un gesto de cariño y un abrazo de amiga”. Consciente de su labor evangelizadora en un territorio hostil ya antes de ser secuestrada, la hermana Nilka ve en ella esa fraternidad universal y amistad social a la que apela el papa Francisco en Fratelli tutti: “Gloria Cecilia rompe las barreras con el diferente. No condena al que no piensa igual, sino que va a su encuentro. Sin hablar de la persona de Jesús, les acercaba al corazón el amor de un Dios que quiere a todos”. Desde ahí, está convencida de que esa es su actitud frente a sus raptores. “Estoy segura de que el Señor la ayuda a reconstruirse todos los días desde el barro que somos, desde las fragilidades que todo cristiano tiene y que todas tene-

rar su alimentación”, relata la superiora general, que tiene clara la lección que deja tras de sí esta entrega. “Para nosotras es una fuente de inspiración, por cuanto en sus doce años de apostolado en el continente africano supo leer cómo explicitar nuestro carisma franciscano en el día a día, acercarse al que te necesita con una sonrisa, una palabra amable y

mos como consagradas; no somos diferentes al resto”, comenta.

se encontraba con dos compañeras de comunidad. Ella estaba al frente de la misión, y aceptó irse con los yihadistas para proteger la vida de sus hermanas.

Santa de lo cotidiano

En ese instante se frenaba en seco el apostolado de esta consagrada, a la que definen como una mujer emprendedora, incansable y con buen humor. “Para nosotras siempre ha sido un referente de la misión ad gentes, una santa de lo cotidiano, capaz de hacer extraordinario lo ordinario ya antes de

Prueba de vida

La última prueba de vida de Gloria Cecilia data del 13 de julio de 2018: un vídeo de casi cinco minutos en el que se la ve desempeñando labores de enfermería para otros cautivos. En él se dirige a Francisco, recordándole que reza NÚM. 213, MARZO DE 2021

misioneros 17


IGLESIA A FONDO

para que Dios lo ilumine, a la vez que le da las gracias. “Haga lo imposible por liberarme”, implora la religiosa en el videomensaje, en el que los terroristas se muestran abiertos a negociar con “organizaciones benéficas” su rescate. Gracias a la cooperante francesa Spohie Pétronin, secuestrada por el grupo armado en 2016 y liberada en octubre de 2020, han trascendido algunos datos más sobre el estado de la religiosa, como el hecho de que permanecieron juntas durante prácticamente tres años y medio. “Hicieron una buena amistad y compartieron actividades. Incluso le enseñó a hablar francés”, relata Édgar Narváez, hermano de la misionera. Así, Gloria Cecilia estaría viviendo en una pequeña chabola, recluida prácticamente todo el día. Los investigadores creen que estaría presa junto a otros rehenes en una zona desértica situada en la frontera entre Burkina Faso y Benín. Todos recibirían tanto alimentos básicos como medicación. “No los dejan ni un momento li18 misioneros

NÚM. 213, MARZO DE 2021

bre y están aislados completamente”, comparte Édgar. La familia Narváez confía en que la volverán a ver. “¡Ojalá Dios quiera!”, exclama su hermano, sabiendo que “ella está viva, que es lo más importante, es lo que queremos”. Lamentablemente, no podrá abrazarla su madre, Rosita, que fallecía el pasado mes de septiembre, a los 84 años, “cansada de esperar a mi hermana”. Un drama añadido para todo el entorno de Gloria, consciente de lo delicado que es dar pasos adelante hacia su liberación. La diplomacia internacional y las peticiones millonarias de rescate se entrecruzan en casos como este, que se convierte en un rompecabezas difícil de encajar, cuando los interlocutores son yihadistas. De ahí que la cautela sea máxima cada vez que se mueve en público alguna ficha o se denuncia el viacrucis que sufre la misionera. “Ya que no podemos presionar ni política ni económicamente, echamos mano de la oración, para que mi hermana quede libre y re-

grese sana y salva a su casa”, expresa Édgar Narváez sobre las numerosas vigilias y cadenas de oración convocadas desde el inicio del secuestro y que se han intensificado en este cuarto aniversario. Al frente de todas ellas, el encuentro presidido por el obispo de Pasto, Juan Carlos Cárdenas Toro, diócesis de origen de Gloria Cecilia.

Congreso misionero

La propia congregación ya ha puesto en marcha las bases para un congreso misionero en torno a la figura de Gloria Cecilia. “Se ha convertido para nosotras en un icono con vida desde nuestra espiritualidad y carisma franciscano, y queremos tenerla presente como nuestra misionera incansable, con un fuerte liderazgo de la presencia de Dios eucarístico en su vida, que es capaz de transformarlo todo”, apunta la superiora general de la congregación fundada en 1894 por madre Caridad Brader Zahner. “Queremos que su testimonio sea impulso para nosotras, como mujer que sabe leer los signos de los


Una presencia incómoda

“A

tiempos y responder, como la chispa que debe tener todo misionero que experimenta a Dios en su vida, ese sentirse amado que lleva a dar a los demás esa misericordia”. Cabría pensar que el trágico suceso protagonizado por la religiosa podría llevar a las franciscanas de María Inmaculada a poner el freno a su presencia en lugares de conflicto y de frontera, vinculados al narcotráfico y a las guerrillas. Nada de eso. “Lo que estamos viviendo nos ha reafirmado en nuestra vocación. Es más, nos ha adentrado en un proceso de revitalización como consagradas, una llamada a resignificar nuestras vidas, a discernir cómo y dónde queremos hacer presente nuestro carisma”. Por eso, las 400 hermanas, distribuidas por 16 países diferentes, están presentes en misiones de alto voltaje, “donde la cultura de la muerte está a la orden del día”, confirma Nilka. “Lo mismo acompañamos a migrantes que a campesinos que no tienen más remedio que cultivar coca, con todo lo que implica. Tenemos claro que

debemos evangelizar sin condenar a nadie. «Paz y bien» no es para nosotras un lema que colgamos en la casa, sino una constante en la misión ad gentes, educativa o parroquial”, asevera. Y con esa misma rotundidad, contempla a su hermana secuestrada: “Nosotras, como franciscanas, tenemos que enseñarle al mundo que es posible vivir en paz. Estoy convencida de que es lo que intenta vivir Gloria Cecilia en su cautiverio”. JOSÉ BELTRÁN

gradezco enormemente la coherencia de ella y de su comunidad, que las llevó a la frontera, allí donde se las necesita. Su cautiverio confirma que, cuando se asume la causa de Jesús y la causa de Jesús son los pobres, siempre tiene consecuencias para nuestra vida". Son las palabras que nacen de la presidenta de la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosos (CLAR), Gloria Liliana Franco, ante el cuarto aniversario del secuestro de la misionera. Esta religiosa de la Compañía de María no duda en asegurar que hay otras muchas "Glorias Cecilias" en otros muchos lugares. "Es lo que han vivido tantos consagrados en América y que ha acabado incluso con el martirio", certifica, sabedora de que "nuestra presencia para algunos es incómoda, porque, aunque nace de la bondadosa cercanía a los últimos, también crea conciencia crítica, y eso es una provocación". Aun así, a Gloria Liliana le "duele muchísimo que no existan las condiciones sociales y políticas para vivir la misión en un clima que garantice unos mínimos de seguridad". Por eso, desde la CLAR, en estos cuatro años se han volcado con las religiosas franciscanas de María Inmaculada, "con una solidaridad real a través de la oración, del acompañamiento, pero también del respaldo económico".

NÚM. 213, MARZO DE 2021

misioneros 19


PRIMER PLANO El mundo quedó impactado el pasado 1 de febrero con lo ocurrido en Myanmar, la antigua Birmania. Se hizo popular en las redes sociales una insólita imagen, que, en realidad, se convirtió en espeluznante metáfora de los tiempos presentes. Se veía a una youtuber que transmitía a sus suscriptores un entrenamiento de fitness, mientras permanecía ajena a lo que ocurría a sus espaldas y que miles de personas veían con la boca abierta. Ella saltaba y alzaba los brazos, cuando, por detrás, los carros de combate de los golpistas se desplazaban hacia el palacio presidencial para consumar un golpe de Estado. Otro más.

M

yanmar, una ex colonia británica todavía conocida como Birmania, estuvo bajo Gobierno militar durante cinco décadas tras el golpe de 1962. Si bien los cinco años de Aung San Suu Kyi como líder de la nación habían representado un pequeño período de relativa democracia, las autoridades del país habían seguido aplicando leyes represivas de la era colonial y viéndose envueltas en los conflictos étnicos que han salpicado al país. Al tiempo, los movimientos militares por hacerse con el poder resultaban más evidentes. Hasta que ocurrió el golpe. Todo fue vertiginoso, como suelen ser los golpes. Después del arresto de Aung San Suu Kyi, la Junta Militar se apresuró a proclamar un estado de emergencia que inicialmente durará un año. También prometió celebrar nuevas elecciones, pero sin una oferta pre-

24 misioneros

NÚM. 213, MARZO DE 2021

cisa de calendario ni garantías de transparencia. La imagen de la youtuber fue lo único novedoso de esta nueva agresión a los derechos humanos y las garantías constitucionales en el país. El resto sigue el guión de cualquier golpe de Estado de manual.

El Ejército dice que se vio obligado a intervenir porque el Gobierno de Suu Kyi no investigó adecuadamente las denuncias de fraude en las elecciones de noviembre. Pero la Comisión Electoral informó de que no hay evidencia que respalde esas afirmaciones.


Les suena a excusa. Tal y como argumentó Naciones Unidas, la toma del poder por el Ejército de Myanmar a principios de febrero constituye un profundo revés para el país, después de una década de logros ganados con sudor por el pueblo en su transición democrática. Además, diferentes expertos auguran que esa promesa de toma del poder por un año aislará a los socios internacionales no chinos, podrá dañar los intereses comerciales de las Fuerzas Armadas y, sin duda, provocará una creciente resistencia de millones de personas, que colocaron a Suu Kyi y a la

Liga Nacional para la Democracia (LND) en el poder.

Arrestos, represión y munición

Tras los graves sucesos, el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas abrió una sesión urgente sobre el golpe militar de Myanmar, en medio del clamor de voces que pedían la adopción inmediata de medidas contra la Junta golpista. Sin embargo, este organismo de la ONU no tiene poder para imponer sanciones; en cambio, sí puede actuar como un vehículo para atraer la atención in-

ternacional sobre las violaciones de derechos humanos. Y sus conclusiones fueron tajantes. El Consejo informó de que más de 350 personas en Myanmar habían sido arrestadas en las dos semanas que siguieron al golpe militar del 1 de febrero. Algunos de los detenidos –incluidos funcionarios, activistas y religiosos– se enfrentan a cargos por “motivos dudosos” y sin garantías de juicio justo. Por otra parte, cada vez existen más informes y fotografías que atestiguan, según dicho organismo, que “las fuerzas de seguridad de Myanmar han utilizado NÚM. 213, MARZO DE 2021

misioneros 25


munición real contra los manifestantes”. Además, la ONU reportó que había pruebas de que los militares habían dado “órdenes veladas” que atentaban contra la libertad de expresión, mientras se detectaba una presencia creciente de soldados en las calles. La alta comisionada adjunta de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Nada Al-Nashif, advirtió de que la comunidad internacional debe dejar en claro que el golpe y la subsiguiente represión resultan inaceptables. “El mundo está mirando. Esta semana se han emitido órdenes draconianas para evitar la reunión pacífica y la libertad de expresión, y la presencia policial y militar en las calles ha aumentado progresivamente en los últimos días”, señaló. Y añadió: “Seamos claros: el uso indiscriminado de armas letales o menos letales contra manifestantes pacíficos es inaceptable”. Al-Nashif enfatizó, sin embargo, que era importante que cual26 misioneros

NÚM. 213, MARZO DE 2021

quier sanción al régimen fuera dirigida contra “individuos específicos que presuntamente han violado los derechos del pueblo”. Se trata de evitar lo que suele ocurrir casi siempre: que las sanciones sean padecidas por los más desfavorecidos. La resolución del Consejo pedía, además, la “liberación inmediata e incondicional” de Suu Kyi, el presidente Win Myint y otros altos funcionarios del Gobierno. También, el levantamiento de las restricciones de Internet, lo mismo que se solicitaba a los militares que respeten las reuniones pacíficas y se abstengan de ejercer una fuerza desproporcionada contra el pueblo. El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, consideró la adopción de la resolución del Consejo como “un paso muy importante”, que muestra que la comunidad internacional actuará “con firmeza” para pedir “una reversión de los acontecimientos que hemos visto en Myanmar y el pleno respeto de la vo-

luntad democrática” del pueblo, así como “de sus derechos humanos”.

Una repulsa casi unánime

La condena internacional también fue inmediata y sin ambigüedades, salvo aisladas excepciones. Por ejemplo, China y Rusia, que criticaron los intentos de “politizar” la situación en Myanmar, y lo calificaron como “un asunto interno”. Sin embargo, no pocos acusaron de tibieza a la propia ONU, tras conocerse que el texto revisado eliminaba una petición para proporcionar a Tom Andrews, el relator especial de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Myanmar, “una mayor asistencia, recursos y experiencia” para llevar a cabo su trabajo. “Necesitamos una acción real de las Naciones Unidas”, advirtió el propio Andrews, un ex miembro de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, alegando que la Junta Militar había detenido a 220 funcionarios gubernamentales y miem-


licía, que en muchos casos había actuado con acciones represivas.

La respuesta de las comunidades religiosas

Obviamente, la Iglesia católica no se ha quedado al margen de los sucesos, y tanto sacerdotes como seminaristas y personalidades eclesiásticas han participado activamente, junto al pueblo, en las marchas de protesta y reivindicación de los derechos humanos. Tras los sucesos golpistas, se ha podido ver al obispo de Mandalay, monseñor Marco Tin Win,

bros de la sociedad civil. “El mensaje del pueblo de Myanmar para todos ustedes y para los pueblos del mundo es claro: esto no se puede sostener”, dijo tras anunciar que se le había denegado su derecho a viajar a Myanmar para verificar qué estaba sucediendo realmente. En términos igual de contundentes se ha manifestado John Fisher, director en Ginebra de la organización Human Rights Watch, para quien “el Ejército de Myanmar debe prestar atención a los claros mensajes de advertencia, liberar de inmediato a los que han detenido injustamente y poner fin a su abuso de poder, o enfrentarse a consecuencias más duras por parte de la comunidad internacional”. No obstante, lo cierto es que vuelve a dar la impresión de que la condena de la práctica totalidad de la comunidad internacional se puede quedar en poco. El paso de los días ha ido apagando el clamor de las autoridades políticas, hasta llegar a casi no escucharse. El apagón

impuesto por los militares en las redes sociales amplificó el estruendo de ese silencio, solo interrumpido por el constante clamor expresado por el pueblo en las calles. Porque, mientras la opacidad y las reivindicaciones de unos y otros se sucedían, el asfalto y la tierra del país se llenaban de miles de ciudadanos que protestaban contra el golpe. Si bien las manifestaciones en la ciudad más grande del país, Yangón (Rangún), siguieron siendo pacíficas, también llegaron informes de que en otras partes de la nación se habían producido enfrentamientos con la po-

saliendo a las calles para apoyar a los manifestantes en favor de la democracia y levantando sus manos para hacer el signo de los tres dedos, en reivindicación de la restauración de los derechos elementales. También múltiples institutos religiosos y fieles se unieron a las concentraciones, marchas y encuentros de oración. En Kengtung, en el estado de Shan, fieles, sacerdotes y religiosas portaron la estatua de la Virgen en procesión, rezando el rosario y orando por la paz en Myanmar. Y en varios barrios de Yangón, las hermanas de San José NÚM. 213, MARZO DE 2021

misioneros 27


PRIMER PLANO

de la Aparición se hicieron muy visibles, distribuyendo bocadillos, café y agua entre los manifestantes, para ayudarles a “recargar energías y su voz”. Afirman que así viven lo que el Concilio Vaticano II enseñó con la constitución pastoral Gaudium et spes: “Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez los gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo”. Por su parte, la hermana Rebecca Ray, superiora de las Hermanas del Buen Pastor, ha explicado las razones por las que se decidió a expresar, junto con su comunidad, el apoyo explícito a las manifestaciones no violentas contra el golpe: “Queremos mostrar nuestra unidad con la gente. Estamos en total armonía, compartimos los mismos miedos, preocupaciones y temores. No queremos estar gobernados por la Junta, queremos una vida segura. En los últimos diez años, para bien o para mal, hemos comenzado a gozar de libertad, hemos podido entrar en contacto con el mundo y nuestro país ha visto crecer el futuro y la luz. Antes del golpe de Estado la situación era bastante tranquila: podía comunicarme con el mundo, podía desarrollar mi compromiso misionero como superiora provincial en cuatro países, podía convocar reuniones, podía apoyar el trabajo de mis hermanas en varias naciones, podía comunicarme con nuestra casa madre en Roma... Ahora todo eso ha quedado destruido y ya no hay nada seguro”. Y concluye: “Líderes religiosos, consagrados, religiosas, sacerdotes e incluso el obispo de Mandalay muestran su solidaridad con el pueblo. Lo ha28 misioneros

NÚM. 213, MARZO DE 2021

remos hoy y siempre en nombre de la Doctrina Social de la Iglesia, y también por nuestra misión y por lo que dice el papa Francisco en Laudato sí’”. Si algo positivo ha traído esta nueva agresión a los derechos elementales ha sido la unión mostrada por todas las confesiones presentes en el país. Los líderes religiosos de diferentes comunidades, miembros de Religions for Peace of Myanmar, han unido sus fuerzas para realizar un llamamiento

conjunto al nuevo Gobierno, erigiéndose todos ellos en “embajadores de la paz y la reconciliación”, reafirmando el compromiso por la unidad, la no discriminación étnica, la desmilitarización, la descentralización de las decisiones y la conclusión de todas las reformas emprendidas durante la última década. Según el texto emitido, todo este esfuerzo colectivo debe servir para “preparar a la próxima generación”, con el fin de erradicar la


“La democracia es la única luz para este camino”

E

pobreza y construir el futuro, poniendo un foco especial en la educación y desarrollo de los más jóvenes. “Involucrarse en la educación para todos en Myanmar es cien veces más valioso para construir la paz que comprar armas. Myanmar debe confiar, invertir y formar a su juventud. Los jóvenes son nuestro presente y nuestro futuro”, afirmaba el texto. La aportación definitiva llegó una vez más de la mano del papa Francisco, quien, después de rezar el ángelus el 7 de febrero, expresó su cercanía con el pueblo de Myanmar. “Su futuro debe ser la paz, una paz basada en el respeto de la dignidad y de los derechos de cada miembro de la sociedad, en el respeto por cada grupo étnico y su identidad, en el respeto por el Estado de derecho y un orden democrático que permita a cada individuo y a cada grupo –sin excluir a nadie– ofrecer su contribución al bien común”. ALBERTO BRAVO

l cardenal Charles Maung Bo, arzobispo de Rangún y presidente de la Conferencia Episcopal Birmana, emitió tras el golpe de Estado una carta

misiva como "demasiado neutral" y algunos fieles afirmaron que no se trataba de religión ni de oración, sino de resistencia a la dictadura. Poco después, esta misiva

ma del poder por parte del Ejército, el arresto de los líderes democráticos, la proclamación del estado de emergencia o la promesa de nuevas elecciones no eran otra

abierta, en la que pedía a los representantes religiosos que manifestaran su unidad con el pueblo en la búsqueda de la democracia, permaneciendo "de pie en la puerta" (de sus casas o parroquias) o "dentro de los edificios". Además, destacaba expresamente que "el personal religioso no debe salir a las calles con banderas de tipo religioso, símbolos católicos o con el nombre de organizaciones católicas". Diferentes sacerdotes calificaron la

dejaría paso a otro mensaje del arzobispo mucho más contundente y alineado con las voces que le pedían un pronunciamiento más enérgico. "La paz es posible; la paz es el único camino; la democracia es la única luz para este camino", proclamó el cardenal Charles Maung Bo en un mensaje dirigido al pueblo de Myanmar, tras unos sucesos que calificó como "oscuridad temporal". Asimismo, insistió en que hechos como la to-

cosa que "el resultado de una triste falta de diálogo y comunicación". "No permitamos que el odio avance en este momento en el que luchamos por la dignidad y la verdad. Hagamos que todos los líderes comunitarios y religiosos recen y animen a las comunidades a dar una respuesta pacífica a todos estos acontecimientos. Recemos por todos, recemos por todo y evitemos las ocasiones para la provocación", concluyó.

NÚM. 213, MARZO DE 2021

misioneros 29


INFORME

El pasado 8 de febrero la Iglesia celebró el Día Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata, coincidiendo con la memoria de la santa sudanesa Josefina Bakhita, toda una historia de liberación de la esclavitud. Se nos invitaba a acompañar de esta manera a quienes tocan de cerca este mundo de deshumanización y cultura del descarte. En medio de estas realidades, muchas son las personas que, desde la Iglesia misionera, salen al encuentro de las víctimas de trata.

P

or ejemplo en Phnom Penh, la capital de Camboya. Tiene unos dos millones de habitantes. Se trata de una ciudad en crecimiento, motor de un país que, hasta la llegada de la pandemia, experimentaba incrementos del PIB superiores al 7% anual. Un aumento de riqueza a nivel macroeconómico que ya venía lastrado por la desigualdad y los contrastes: entre el campo y la ciudad; pero, dentro de la misma urbe, entre una calle y la siguiente. El parón en la actividad económica ha afectado especialmente a los más vulnerables. “Los clubs están seleccionando y reduciendo personal. Hemos visto que llegan mujeres enfermas, 30 misioneros

NÚM. 213, MARZO DE 2021

con patologías psiquiátricas o embarazos muy adelantados. En este último caso, quiere decir que han trabajado hasta que se ha notado demasiado”. Así lo explica Pilar Casas, religiosa adoratriz española que vive en Camboya acompañando a mujeres en contextos de prostitución y de trata. Junto a ella viven Cristina Ramos, de la misma congregación y originaria de Francia, y otras dos religiosas indias, Gracia Maria Joseph y Mariette Sebastian. Las cuatro forman parte de una casa de acogida para mujeres en contextos de prostitución y trata en todas sus formas, enmarcado en la ONG Renacer Walk with Women, fundada por las hermanas adoratrices de Japón.

Tanto Pilar como Cristina llevan pocos años en el país del sudeste asiático y, aseguran, aún están tratando de entender del todo su cultura. Por ello, se dedican a escuchar más que a hablar y, cuando una mujer acude a ellas por primera vez, la pregunta que les sale es: “¿Qué necesitas?”. En esa cultura camboyana que van descubriendo, han encontrado un término jemer que explica muy precisamente su vivencia: metakaruna. Significa “misericordia”, “pero no de pena, sino de ternura”, apunta Cristina Ramos, quien, en el contexto de la espiritualidad budista de este país (son un 98% de la población), reconoce en la gente una actitud de afrontar la vida sin dra-


mas, siendo capaces de aceptar lo bueno y lo malo cuando llega. El acompañamiento a las víctimas se hace a todos los niveles, y una de sus facetas es la de trabajar codo con codo con las autoridades. No solo en el área asistencial, sino también a la hora de pensar en estrategias contra la trata, como relata Pilar Casas: “El Gobierno elabora unas guías para la identificación de los casos de trata, y para ello se reúne con las asociaciones que trabajamos en este campo. Por ejemplo, ahora hemos revisado el documento para el periodo 2020-2023, asistiendo a reuniones con los ministerios”. Pilar es, además, la responsable nacional para Asia-Pacífico de Talitha Kum, la red de la vida consagrada contra la trata, auspiciada por la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG) y que trabaja a nivel mundial. Es indiscutible que la trata de personas está unida a los flujos migratorios, de los que se aprovechan las redes criminales con el señuelo de una vida mejor. Desde Camboya, por ejemplo, es muy frecuente que se embauque a mujeres con promesas de trabajo en Corea que, en realidad, solo esconden realidades de explotación para trabajo forzado, doméstico o sexual.

Otras formas de trata

Y es que la trata puede tomar una multiplicidad de formas. Normalmente asociada a la prostitución, desde las adoratrices están ahora mismo poniendo sus esfuerzos en España en la campaña #tambiénestrata. “Se dan cada vez más casos de trata con otras fina-

lidades de explotación: laboral, en la mendicidad, matrimonios forzados o para la explotación en la comisión de actividades delictivas”, aclara Ana Almarza, directora de Proyecto Esperanza; y añade: “Poner el foco solo en la trata con fines de explotación sexual es obviar que existe la trata con otros fines. Ello supone no visibilizar a las víctimas de otras finalidades de trata y, con ello, negar, dificultar y obstaculizar el acceso a los derechos que tienen reconocidos en los instrumentos internacionales y que son claves para su recu-

peración integral”. Precisamente, el pasado mes de febrero la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés) presentaba su informe global sobre la trata en 2020, en el que indica que el 49% de las víctimas de trata lo son para actividades distintas de la explotación sexual. Las más frecuentes, el trabajo forzado o la comisión de delitos. Myriam V. es una víctima de esas otras formas de trata. Togolesa, llegó a Gabón en el año 2016, engañada por un hombre que le NÚM. 213, MARZO DE 2021

misioneros 31


I N F O R M E TRATA DE PERSONAS

había presentado su padre, y sin decir ni palabra a su madre, por si se oponía al viaje. Su primer destino fue una casa en la que, junto con 60 menores de edad, se vio obligada a mendigar para comer, vigiladas por un hombre alcohólico que abusaba sexualmente de varias de ellas. Cuatro meses después fue llevada a una casa como esclava doméstica. Así lo cuenta hoy en día: “No sabía qué me iba a hacer la señora. Al principio fue amable, pero rápidamente se volvió cruel. 32 misioneros

NÚM. 213, MARZO DE 2021

Trabajaba desde las cuatro de la mañana hasta medianoche, cuidando a sus cuatro hijos y haciendo las tareas de la casa. Solo tenía 16 años y me cansaba mucho. Ella me pegaba, y había días en los que me dejaba sin comer”. Aun así, tenía los fines de semana libres, en los que, además, no podía permanecer en la casa. En esos descansos conoció a un chico del que se quedó embarazada y que desapareció en cuanto entrevió la posibilidad de tener que afrontar su responsabilidad. A su explotadora tampoco le interesaba una criada embarazada, y la echó de casa sin un solo céntimo. Meses después de vivir de la caridad de personas, cayó de rodillas en medio de la calle. Había empezado el parto. Dos feligreses salieron de una iglesia al verla y la llevaron de hospital en hospital, hasta que uno de ellos aceptó su ingreso. Dio a luz mellizos: un niño y una niña, aunque ella falleció con solo tres meses.

Cuando estaba a punto de tocar fondo, la embajada de Togo en Gabón la llevó hasta Arc-en-Ciel (Arcoíris), el proyecto que allí tienen las Carmelitas de la Caridad Vedruna para acoger a mujeres en situaciones como la de Myriam. “Si hubiera escuchado a la gente que me rodeaba, habría abortado y no estaría aquí. Si no hubiera conocido Arc-en-Ciel, habría dejado a mi hijo en un orfanato. No es fácil criar a un niño siendo una sola, pero, cuando estoy triste, es él quien me viene a consolar. Es una bendición”, relata hoy en día. Arc-en-Ciel (AEC), la asociación a la que fue a parar Myriam, trabaja desde el año 2018 en convenio con UNICEF; ya en 1994 tenía abierto el centro para niños, y en 2000, el refugio para niñas. Alex, uno de sus trabajadores, explica que “la trata de seres humanos sigue siendo un problema actual del que ninguna parte del mundo escapa, y Gabón es, desde hace 30 años, uno de los mayores polos re-


gionales hacia el que convergen los numerosos movimientos migratorios”. De esos movimientos, añade, “uno de los más importantes y menos conocidos es el tráfico clandestino de niños originarios de países del África occidental y central”. AEC da cobijo directo a

40 niños y niñas, muchos de ellos en una difícil situación que no les permite volver a sus países de origen, debido a la lentitud burocrática. Es el caso de Myriam, que espera volver a Togo junto a su madre con su hijo. “Ella está triste, y llora cada vez que hablamos”, remarca. También, y gracias a AEC, ha aprendido algo de costura, con lo que espera poder ganarse la vida e incluso sueña con abrir una tienda. Peor sería el encuentro con su padre: “No quiero verle, porque, si estoy en esta situación, es por su culpa. Espero poder perdonarle un día. Y a todas las chicas jóvenes, quiero aconsejarles que nunca confíen en un desconocido, puede destruir su vida”.

Una trata más sofisticada

Desde Gabón, Alex expresa una de las preocupaciones que han surgido en el último año al hablar de trata y pandemia: el uso de las nuevas tecnologías por parte de las redes de trata. “Hay un gran impacto a nivel mundial; que haya esa comunicación alrededor del mundo favorece alimentar sueños de viajar y encontrar una buena vida, con el objetivo de captar víctimas. Eso no cambia para la trata de personas, que evoluciona continuamente, con o sin tecnologías”. Esta preocupación se hace presente también en el sudeste asiático, donde Pilar Casas constata que la prostitución on-line, sobre todo la de menores, “es un hecho en crecimiento” en esa región. Eso es algo que, desde suelo español, también detectan quienes acompañan a personas en situación de trata. Ana Almarza, desde el Proyecto Esperanza, explica que “la pandemia ha dado un gran impulso a todo lo digital; las tecnologías están siendo cada vez más utilizadas por toda la población NÚM. 213, MARZO DE 2021

misioneros 33


I N F O R M E TRATA DE PERSONAS Villa Teresita

y, por lo tanto, también se utilizan cada vez más para captar nuevas víctimas de la trata”. Este uso se extiende a la etapa en que se explota a una víctima, sobre todo sexualmente. Almarza detecta un incremento de “las plataformas digitales, con la utilización de cámaras web y transmisiones en vivo, generando nuevas formas de explotación, reduciendo al máximo la necesidad de transporte y traslado de sus víctimas”. Pero también hay una contrapartida positiva. Así lo ha experimentado Inmaculada Soler, responsable general de las Auxiliares del Buen Pastor-Villa Teresita. Desde su fundación en 1942, estas re-

ligiosas buscan acompañar a “los últimos”; eso las conduce, con frecuencia, a la atención integral a las mujeres víctimas de trata y sus hijos, con quienes viven en sus comunidades, en las que también residen otras mujeres procedentes de otros contextos de vulnerabilidad. En su caso, las nuevas tecnologías les han servido para seguir acompañando a mujeres en la distancia, especialmente en los momentos 34 misioneros

NÚM. 213, MARZO DE 2021

más duros del confinamiento. “El acompañamiento ha sido distinto y nos llamaban mucho por teléfono”, cuenta. Así, ha podido estar cerca en circunstancias en las que, de otra manera, no se podía. Al mismo tiempo, el camino que comienza en otros países termina a menudo en España, nación donde convergen muy variadas víctimas de trata, no solo para la explotación sexual: también para

la mendicidad o para cometer actos delictivos. En la percepción de Inmaculada, en los últimos años se ha notado un aumento de las víctimas de trata procedentes de Colombia y Venezuela, desde América; y, de África, cada vez llegan desde una mayor variedad de países. “En conjunto, detrás de la trata está el comercio de personas. Tiene que ver mucho con flujos migratorios y con la demanda y la oferta, en concreto, de explotación sexual”, apunta. Por eso, aunque solo actúen en España, estas religiosas consideran su labor muy misionera. Así lo explica Inmaculada Soler: “Nos sentimos misioneras, no solo por llegar a las últimas aquí, sino por la experiencia de tocar los cinco continentes a través de sus vidas”. En sus casas de acogida atesoran tantas historias como mujeres que


Un problema dramático

A

buscaban algo mejor en nuestro país y se han encontrado con una realidad muy diferente. Pero, sea donde sea, en todos los sitios y con todas las víctimas de la trata, se puede encontrar a Dios. Lo encuentran las hermanas adoratrices en Camboya, donde solo un 2% de la población es cristiana, viviendo “la humildad de no saber el idioma y orar con la gente sin entender, o viéndola desde su pobreza, con sonrisa y sin queja”. Lo ven Alex y Myriam con las hermanas vedrunas en Arc-en-Ciel, donde la palabra que a todos resuena es “esperanza”, después de tantos malos momentos. También en España, donde Inma Soler recuerda cómo más de una mujer, tras conocerla y compartir vida, les ha dicho: “He rezado a Dios y me ha traído a esta casa”. ASIER SOLANA BERMEJO

l sur de la selva amazónica peruana, la minería del oro prolifera desde hace años. Al daño ecológico que esta actividad causa a través de la deforestación y el uso de mercu-

Ella participa, junto con su hermana de congregación Zully Rojas (peruana), en la veeduría (observatorio) contra la trata de Puerto Maldonado, ciudad en la que residen. Esta

los candidatos de su región al Congreso. "Al finalizar su intervención, les invitaremos a firmar una carta de compromiso para que, de ser elegidos, tengan que realizar lo que crean que

rio, va unido un elenco de problemas sociales no tan evidentes. Uno de ellos, el de la trata con fines de explotación sexual, especialmente en los poblados mineros. "Cuentan con prostibares, donde las adolescentes y jóvenes viven y trabajan en unas condiciones durísimas", explica la misionera dominica del rosario Lourdes Pérez, originaria de Vitoria.

iniciativa pertenece a la ONG Capital Humano y Social Alternativo. Allí, en alianza con múltiples organizaciones de la sociedad civil, vuelcan sus esfuerzos en "mantener en la agenda" el tráfico y explotación de personas. Su siguiente iniciativa, de cara a las elecciones generales del 11 de abril en el país, es la de organizar un debate televisado con

puedan desde su escaño", relata la misionera. Esta participación, aclara Pérez, encaja a la perfección con el carisma de su congregación, fundada hace poco más de un siglo en este lugar de la selva. "La intención era educar a la mujer. En aquel entonces, ni se sabía de la trata, pero hoy es un problema dramático", subraya.

NÚM. 213, MARZO DE 2021

misioneros 35


conectad@s

UN GESTO VIRAL Visita papal a Edith Bruck, poeta superviviente del Holocausto, en su casa de Roma, para "rendir homenaje al pueblo mártir víctima de la

DESDE ETIOPÍA Un tuit para poner al personal internáutico sobre la pista del padre Paul Schneider, allá en su misión de Lagarba. Y el hashtag que toca ahora, #CuaresmaMisionera. locura del populismo nazi". Un gesto viral por naturaleza. PAPA FRANCISCO Instagram @franciscus

JÓVENES DE #GHANA Son las protagonistas de este tuit, para recordar que ellas, chicas de entre 18 y 23 años, son gravemente vulnerables. Hay que ayudarlas a ser, además, las protagonistas de sus vidas. MISIONES SALESIANAS Twitter @misionessalesianas

MISIONES GETAFE Twitter @misionesgetafe

POBREZA Y CLIMA Continúa la campaña para animar a cuidar la casa común. También, para subrayar que "la opción por los pobres, nuclear en el Evangelio, ha de ser también una opción decidida por la Tierra". ENLÁZATEXLAJUSTICIA Twitter @EnlazatePJ

MASACRES EN EL CONGO La última víctima ha sido Luca Attanasio, embajador italiano. Pero el misionero comboniano Gaspare Trasparano di Vincenzo denuncia que "aquí (Kivu Norte) hay masacres todos los días". Se alza un gran RIP virtual. OMP Twitter @omp_es

Luca Attanasio


AY U D A M O S A . . .

Túnez Casi 100.000 euros con buen destino

C

asi cien mil euros. Para ser más precisos: 99.160,11 . Esa, la cifra a la que ascienden, en total, los subsidios enviados por los católicos españoles, el pasado año 2020, a través de la Obra de la Propagación de la Fe con destino a la Iglesia en Túnez. Hablamos de un país bien singular: la nación más pequeña de todo el norte africano está enclavada entre Argelia y Libia, los dos gigantes del Magreb. Y se asoma al Mare Nostrum por los más de mil kilómetros azules que tiene su costa. A un paso, como quien dice, a menos de 200 km, Sicilia. Tan cerca de Europa y, sin embargo, tan poco conocida. Túnez nada tiene de pequeña en cuanto a calidad democrática. De todos los países musulmanes –¡justo es reconocerlo!–, es el que hace gala del mayor talante democrático. Así lo han demostrado a todo el mundo sus casi doce millones de habitantes, dándose, en 2014, tras la “revolución de los jazmines”, una nueva Constitución, más avanzada y moderna. Además, el país ha alcanzado uno de los índices de desarrollo humano más altos de África: Túnez ocupa el cuarto lugar, tras Mauricio, Seychelles y Argelia, entre las naciones mejor desarrolladas de todo el continente negro.

Crisol de culturas

Durante mucho tiempo, Túnez ha sido crisol de culturas bien di-

versas. Tras derrotar a Cartago (146 a. de C.), Roma fue la segunda civilización en llegar y establecerse donde antes habían echado raíces los fenicios. Durante 800 años, los latinos convirtieron aquella región africana en una nueva provincia romana. Buena prueba de su presencia, los numerosos monumentos que, todavía, siguen en pie. El museo de El Bardo, a las afueras de la capital –trágico escenario del atentado yihadista cometido en 2015, que segó la vida de 22 personas, dos de ellas españolas–, atesora multitud de valiosos y admirables mosaicos, esculturas y muchos otros tesoros arqueológicos. Aunque pueda parecer chocante a primera vista, la eucaris-

tía comenzó a celebrarse en latín en Túnez antes que en Roma. El suyo fue uno de los primeros territorios a los que llegó la Buena Noticia de Jesús, y vino a dar a la Iglesia santos de la talla de Agustín, Cipriano, Julia, Eugenio, Fulgencio, Restituta, Deogracias..., y tantos mártires. Pero el tiempo todo lo acaba mudando. Tanto es así que, de los 120 obispos con los que, antaño, llegó a contar la pujante Iglesia de Túnez, hoy tan solo queda uno. Su nombre, monseñor Hilario Antoniazzi. El arzobispo tiene 73 años. Nació al norte de Venecia, en San Polo di Piave. En 1962 ingresó en el seminario de Jerusalén. Y, en 1972, se ordenó sacerdote. Fue NÚM. 213, MARZO DE 2021

misioneros 45


Mons. Hilario Antoniazzi

párroco en varias iglesias del patriarcado latino y, también, director de las 44 escuelas católicas que hay en esa jurisdicción. Así, hasta el 21 de febrero de 2013, fecha en la que fue nombrado arzobispo de Túnez por el papa Benedicto XVI. Don Hilario es políglota. Además de italiano y francés, habla árabe e inglés. En unas declaraciones a la agencia Fides señalaba: “Soy el único obispo en Túnez porque, poco a 46 misioneros

NÚM. 213, MARZO DE 2021

poco, Túnez ha abandonado la fe. Hoy la gente es completamente musulmana”. En buena parte, eso es así porque el voraz colonialismo francés se adueñó del país. Mucho antes, lo había hecho España: el cardenal Cisneros, el emperador Carlos I, Juan de Austria, también batallaron por aquellas costas... Y más todavía, los turcos del pujante Imperio otomano. Y el corsario Barbarro-

ja, que plantó su cuartel general en la isla de Yebra y tuvo en jaque a toda la Europa cristiana de entonces (1475-1546). Los últimos en llegar fueron los franceses. Convirtieron el país en un protectorado, sin encontrar resistencia. Invocaron, por toda sinrazón, las muchas deudas que había contraído el beylicato de Túnez con los banqueros galos. Y así controlaron el país casi un siglo: desde 1881 hasta 1956. Al parecer, el colonialismo galo hizo un muy flaco favor a la Iglesia católica. Los tunecinos identificaron a la Iglesia como el brazo largo de los colonizadores franceses. Con esa mentalidad, cada vez más extendida y arraigada, en 1956, al llegar la independencia, ocurrió algo tan temido como esperado: la mayor parte de los bienes de la Iglesia fueron confiscados. Por eso hoy los templos cristianos se cuentan con los dedos de una mano. Antes, había más de un centenar.

El viento de cara

Al decir de monseñor Antoniazzi, la Iglesia tunecina tiene el viento de cara: necesita sacerdotes; dos de los pocos que hay ya pasan de los 90 años... Además,


AY U D A M O S A . . .

está siendo larga. Pero... “hay que tener confianza en los tunecinos”, dice el arzobispo. En medio de tan adversa situación, el brazo de Cáritas es fundamental.

Ayuda a una pequeña Iglesia

Así las cosas, las ayudas enviadas desde España han tenido el mejor destino. 26.341,67 euros han servido para reparar el tejado de la catedral de San Pablo y Santa Otilia. Y otra cantidad igual ha sido invertida en la regoza de una libertad muy limitada: tiene prohibidas las acciones pastorales y las manifestaciones públicas de la fe. No puede comprar ni arrendar edificios. Tampoco, recibir donaciones. Ni siquiera esto: si una congregación decide cerrar un convento en Túnez, no lo puede ceder al arzobispado. El edificio, automáticamente, pasa a ser propiedad de la nación. A pesar de todos los pesares, la Iglesia todavía puede navegar. Gracias, sobre todo, a esa suerte de concordato –el “Convenio modus vivendi”–, suscrito el 27 de junio de 1964 entre el Estado tunecino y la Santa Sede. Gracias a ese “paraguas”, mal que bien, la Iglesia en Túnez –que es asamblea que ronda los 30.000 fieles y se nutre, principalmente, de estudiantes extranjeros y empresarios foráneos– sigue en pie en medio de una abrumadora mayoría musulmana –el 99% de la población–. La Iglesia, en Túnez, no puede evangelizar: solo tiene 5 templos y 8 escuelas católicas en todo el país. Pero, también, una gran esperanza: la Constitución aprobada en 2014 consagra el derecho a la libertad de cultos. Todavía falta reflejar y desarrollar en leyes concretas ese principio. La transición

paración del campanario de la iglesia de Sousse. Otros 21.951,39 euros han pagado la necesaria reparación del convento de las Hijas de María Auxiliadora, en Menzel Bourguiba. El resto de la ayuda ha servido para sufragar subsidios de catequesis (4.390,28 ) y, también, como subsidio ordinario (20.135,10 ).

En Yerba, la mayor isla de Túnez, la pequeña iglesia católica –única presencia cristiana en la zona– también ha sido restaurada. Además de ser el vínculo con los feligreses locales, y con los muchos turistas que llegan en verano, es, sobre todo, símbolo y prueba de la fraternidad interreligiosa que sigue viva en el corazón de todos los vecinos. La plena y equiparada libertad de credos está por llegar aún. Pero en Túnez se hace bueno el evangelio de Lucas: “Algu-

nos fariseos de entre la gente le dijeron: «Maestro, reprende a tus discípulos». Y respondiendo, dijo: «Os digo que, si estos callan, gritarán las piedras»”. Hoy, las piedras de muchas iglesias de Túnez siguen dando un elocuente testimonio: el mensaje de Jesús sigue vivo. TOMÁS TAMARREDO

Si estás interesado en realizar un donativo, puedes hacerlo en el número de cuenta ES25 0075 0204 9506 0006 0866. También, accediendo a la página web www.omp.es y pinchando en la opción "Haz un donativo".

NÚM. 213, MARZO DE 2021

misioneros 47


Profile for OMP España

Misioneros Nº 213  

Revista Misioneros - Nº 213 - Marzo 2021

Misioneros Nº 213  

Revista Misioneros - Nº 213 - Marzo 2021

Profile for omp.es
Advertisement