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Los niños ayudan a los niños

La revista de la Infancia Misionera

NUM. 194 · NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2017

¡MENUDA HISTORIA!

APAKTONE El gran misionero de la selva peruana

¡que viene!

¡Juega y gana!

descifra el cielo de aquella navidad


la MAYOR noticia

de la historia

Seguro que ya conoces la noticia más grande de la historia: Dios decidió nacer en Belén y vivir con nosotros. ¡La primera Navidad! Los primeros en saberlo fueron José y María. Dos ángeles se lo anunciaron y les pidieron que cuidaran a este Niño. Enseguida, la noticia corrió como la pólvora en Israel. El mismo Jesús, ya de mayor, pidió a sus amigos que la contaran por todo el mundo pues, aunque Él se fuera, Dios se quedaría con nosotros. Así comenzó la misión y así, la noticia pasó de unos a otros, y a otros y a otros... En este 2017, ¿quién la seguirá contando? ¡Nosotros mismos! Aprovechemos bien el tiempo de Adviento, que nos prepara el corazón para la Navidad. Después empecemos en casa, poniendo el Belén y haciendo muy felices a los que tenemos alrededor. Así, el 23 de diciembre estaremos listos para salir a las calles a ser “SEMBRADORES DE ESTRELLAS”. Llenemos los barrios de estrellas e iluminemos a la gente con nuestra alegría porque ¡JESÚS NACE PARA TODOS!

para ti, qué es lo mejor d? que tiene la naviada tu familia?

?

¿Las vacaciones?¿Estar con tod Los regalos?... ¿Celebrar que Jesús se hace como tú?¿ Piénsalo bien y responde con sinceridad Si quieres puedes compartirlo con nosotros por carta o por e-mail.

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¿Sabías que...

… la navidad es una fiesta misionera?

En ella celebramos el nacimiento del primer misionero: ¡Jesús! Fíjate: Él vino a nosotros enviado por el Padre, anunció el amor que Dios nos tiene y pasó haciendo el bien. ¡Es lo mismo que hacen los misioneros, siguiéndole los pasos!

En los belenes de África el Niño es de piel negra; en los de Asia, la Virgen tiene ojos rasgados; en los de América, san José lleva un poncho... Cada cultura expresa a su modo que el Hijo de Dios se hizo uno de nosotros.

¡DÍA DE REYES!

Los Magos nos enseñan cómo todos los pueblos de la Tierra buscan a Dios. Ellos dieron con Él siguiendo una estrella. ¡Tú también puedes “sembrar estrellas”para que otros lleguen a encontrar a Jesús!

Si pudieras mandar un “whatsapp” navideño ¿CÓMO SERÍA? ¡Envíanoslo también a nosotros y entrarás en el sorteo de un regalo muy especial!

Haz una captura de la pantalla y envíanosla a buzongesto@omp.es

A la Infancia Misionera se le llama también “Santa Infancia”

Sí, a la tribu de pequeños misioneros se os conoce en todo el mundo como “Obra de la Santa Infancia”. Y eso es porque, en ella, los niños os unís a la santa infancia de Jesús —o lo que es lo mismo, a Jesús Niño— para lanzaros a la misión con Él y como Él.

EL PRIMER BELÉN

En la Nochebuena de 1223, para mostrar la pobreza en que nació Jesús, san Francisco de Asís llevó un buey y una mula a una cueva y puso allí un pesebre, como el que la Virgen tuvo que usar en Belén para acostar al Niño. La gente acudió; un sacerdote celebró misa y san Francisco predicó sobre la Navidad. Fue tan bonito que así se inició la costumbre de poner un nacimiento, como ahora hacemos en nuestras casas.

Texto: Rafael Santos / Imágnes: Archivo OMP

¿ y quE es una fiesta multicolor ?


Mongolia

donde nos recibe

esperanza becerra hermana religiosa de las Misioneras de la Consolata

La cancha de básquet que han traído los misioneros

Dos hermanos cuidan de los caballos de su familia delante de su ger 10

Sambenó* niños de Gesto: ¡Os estábamos esperando! Habéis aterrizado en Ulán Bator, la capital de Mongolia. Aquí vivimos varias misioneras de la Consolata, pero me gustaría llevaros hasta el pueblo de Arvaikheer, donde tenemos una misión muy especial. Venid, vamos en camioneta. ¿Sabéis? El saludo que os he dado es el que escuché yo al llegar a este pueblo. Cuando vieron que éramos misioneras, una señora se acercó y nos dijo: ¿Por qué han tardado tanto? ¡Las estábamos esperando! Nos esperaban porque en Mongolia han pasado 700 años sin iglesias, ni curas, ni nada de fe. Muchos eran budistas, y otros notaban a Dios y miraban al gran cielo azul esperando algo de Él. Rezaban a su manera, pero no sabían bien a quién. Ahora, los misioneros les estamos enseñando que Dios es su padre y que les quiere muchísimo y también les explicamos quién es Jesús, nuestro hermano, y les hablamos de María, que es madre de todos. Pero solo podemos hacerlo con los mayores porque quienes gobiernan en Mongolia dicen que no hablemos de estas cosas a los niños. En este país los niños son muy importantes. Las familias les miman mucho, sobre todo si son pequeños. Cuando cumplen 5 años, ya pasan a ser grandes y les dejan hacer casi de todo: se quedan solos en casa, cuidan de los bebés, ayudan a esquilar el ganado…

Si quieres ver en vivo esta

misión de Mongolia entra en: www.revistagesto.es y encontrarás un vídeo muy especial.

* Sambenó (Сайн байна уу? ) es como dicen en Mongolia: Buenos días

En este número viajamos hasta

por el mundo


Mongolia

El país del Esperanza se abriga mucho para soportar el frío

Nuestro principal trabajo en Arvaikheer es con ellos. Hemos creado un jardín infantil en el que les enseñamos inglés y les ayudamos con los estudios. También jugamos mucho y hacemos deporte en canchas de fútbol, básquet y voleibol. Cuidarles y quererlos es nuestra manera de mostrarles también a ellos el amor de Dios. Mirad, ahí están jugando en la calle ¡Sin jersey ni abrigo y a - 20º! Aquí hace un frío que congela hasta las pestañas. ¿Lo notáis? Yo aún no me acostumbro. Este frío es, para mí, lo más difícil de la misión. Aunque tiene su lado bueno porque hace que mis mofletes siempre estén rojos y así me parezco más a los mongoles. Otra cosa que me ha costado mucho es... ¡que aquí no hay duchas! La gente se lava con una telita y nada más. Tampoco hay lavadoras, ni armarios, porque no caben en las casas. ¿Habéis visto cómo son? Se llaman “ger”, y son tiendas circulares que pueden trasladar de un sitio a otro según necesiten cambiar de lugar en busca de pastos para sus rebaños de cabras, ovejas, yaks... Acompañadme a la ger de aquella señora de la que os hablaba ¡Fijaos! No tiene cerraduras. Los mongoles son muy hospitalarios, cualquiera puede entrar a una casa y será bien recibido. Es un país tan despoblado que, cuando llega un viajero, entienden que viene de lejos y le dan cobijo. Pasemos. ¡Uy, té caliente para todos! Gracias, amiga.

Mongolia, con 3 millones de habitantes, es la nación con menos densidad de población que hay en el mundo aunque su territorio es tres veces mayor que el de España (donde viven 46 millones ). El té es la bebida del pueblo mongol y todo un símbolo de su cultura. Será lo primero que te ofrezcan al llegar, antes incluso de preguntarte tu nombre. Tan importante es, que el primer té de la mañana se ofrece al cielo: lo preparan, dan una vuelta a la tienda (si viven en una ger) en sentido horario y lanzan al cielo el líquido. En la ciudad, es normal ver a gente asomada a sus ventanas y lanzando té a lo alto.

Acuérdate de dar gracias

por conocer a Jesús desde niño y ¿por qué no? También por tener una ducha caliente y poder bañarte cada día.

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San Francisco Javier El misionero que atravesaba los mares La vida de san Francisco Javier es la bomba. Nació en un castillo de Navarra (España) así que podría haber sido guerrero como su padre y sus hermanos, o disfrutar de la riqueza en aquel castillo de la familia. Pero Javier prefirió estudiar y a los 19 años se marchó a la Universidad de París. Como los estudios se le daban muy bien se volvió un poco vanidoso y además, como le gustaba divertirse, se rodeó de compañeros no muy aconsejables... Menos mal que también se hizo amigo de Ignacio de Loyola, otro estudiante inteligente y bueno que le mostró una nueva forma de vivir.

San Ignacio de Loyola fundó con Javier y otros jóvenes la orden jesuita. 12

Javier e Ignacio acabaron siendo tan amigos que, cuando Ignacio quiso ser sacerdote, en Javier se despertó el deseo de imitarle. Tenía tantas ganas

de decirle a todo el mundo que había encontrado a Jesús, que fue el primero en ofrecerse cuando el Papa de aquel tiempo pidió misioneros que partieran a zonas que no conocían a Jesús. Javier recorrió más de 100.000 kilómetros (como si hubiera dado dos veces y media la vuelta a la tierra) para llegar al Extremo Oriente. En esa época, los viajes eran tan difíciles que naufragó tres veces en el mar y en una ocasión pasó dos días sobre las olas agarrado a un madero. Su primer destino fue la India. Allí, para conseguir que los niños fueran a oírle predicar, iba por las calles tocando una campanilla. Los niños se arremolinaban a su lado para escucharle. En uno de sus viajes, conoció a un japonés que le contó cosas maravillosas de su país.

Javier tenía tanto respeto a su maestro, san Ignacio, que cuando le escribía desde la misión para pedirle consejo, se ponía ¡de rodillas!


Se quedó muy cerca, pero nunca lo logró. En la isla de Sancián, al sur de China, se puso muy enfermo y murió en una pobre choza de paja. Era el año 1552. Aunque Javier no llegara, muchos misioneros lo han conseguido después y siguen predicando en China, a pesar de que en ese país los cristianos son muy perseguidos.

Texto: Dora Rivas / Ilustración: Loreto Fernández

Javier decidió viajar a Japón. Para atraer a los japoneses a la fe renunció a la pobre sotana que usaba en la India, y se vistió con trajes finos de seda como los que usaban ellos. Allí pasó más de dos años pero, como para él no había distancias con tal de hablar de Jesús, quiso llegar hasta China.

¡PatrÓN de las misiones! Su fiesta: 3 de diciembre. Fecha en la que murió a las puertas de China.

Nació: en el castillo de Javier

(Navarra) el 7 de abril de 1506.

ERAN 5 HERMANOS: 2 de ellos militares, otra hermana casada y una más que entró a un convento antes de que naciera Javier.

“Si no encuentro un barco, iré nadando”. DECÍA:

las javieradas: De Javier

En la zona llamada Costa de Pesquería, muchos querían hacerse cristianos y a Javier se le cansaba el brazo de tanto bautizar.

viene la palabra “Javierada”. Así se llama a la peregrinación que hacen miles de personas cada año hasta el castillo de Javier. Quieren visitar el lugar donde nació este santo y rezar ante la imagen del Cristo que parece sonreír, ante la que Francisco Javier rezó 13 tantas veces.


Me he enterado de que hay 65 millones de personas en el mundo que han tenido que huir de sus casas... ...porque los adultos han dejado de entenderse con las palabras y han empezado a hacer guerras. Sé que la mitad de los 65 millones son niños. No sé cuántos niños son esos, pero, si imagino el colegio, sé que son como todos los niños del colegio juntos o, mejor dicho, como todos los niños de todos los colegios de una gran ciudad. Aunque papá dice que son muchos más. A veces lloro porque pienso en esos niños que son como yo y que ya no verán más a sus abuelos, a sus tíos, a sus primos, ni vivirán en su hogar, con sus juguetes, su cama o volverán más al colegio... Como me pasó a mí. Ya casi no me acuerdo de los pájaros que cuidaba el abuelo o del sabor de las galletas de la yaya. Teníamos otro país que no estaba en Europa. Era precioso y en mi casa había un jardín donde tenía mi superbici. Pero, un día, empezaron a caer las bombas. ¿Sabes? Yo sé cómo suena cada una: cuando son cañones, solo hacen “¡pum!” y para el ruido. Cuando es un fusil suena así: “¡Ta-ta-ta-ta-ta!”. Y ya no se oye nada… Salvo el día que dispararon en casa cuando el abuelo y la abuela estaban en el jardín. Papá gritaba, mamá lloraba, y mi hermano mayor me sacó de allí corriendo. Nunca volví a ver a los abuelos. Al día siguiente nos metimos en una barca con mucha gente. Mamá pagó a

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Texto: Ángeles Conde / Ilustración: Elena Hormiga

unos señores y también vi cómo les daba un collar dorado que ella siempre llevaba puesto. Los cuatro viajamos toda la noche. Dicen que ese mar se llama Mediterráneo y que es muy bonito de día. Pero esa noche era negro y daba mucho miedo. Cada gota de agua que me caía me hacía daño de lo fría que estaba. Las caras de todas esas personas eran de sufrimiento, una palabra que aprendí aquella noche. Mamá llevaba en la mano una foto de Jesús que no dejaba de mirar. Mi hermano me abrazó fuerte y me dijo que no me preocupara porque, como decía la abuelita, Jesús siempre está con nosotros. Mamá me explicó que esa noche Él estaba con nosotros en la barca. Ella rezó mucho y dice que, gracias a la ayuda de Dios, pudimos permanecer sanos y salvos. Yo por eso rezo también mucho y creo que, si todos los niños del mundo rezamos juntos por estos niños que no pueden estar en su casa, alguna vez su tristeza se terminará.

¿Quieres unirte a mí? Te propongo que reces un Avemaría por ellos, por los niños refugiados que, como yo, tuvimos que huir de casa con papá y con mamá para salvar nuestra vida.

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En esta tribu nos regimos por EL DECÁLOGO DE LOS PEQUEÑOS MISIONEROS 10 actitudes que nos ayudan a vivir como niños misioneros. ¡Arrancamos con la primera!

Los pequeños misioneros de la tribu

porque sabemos que más allá de la familia en la que cada uno hemos nacido, a todos nos ha creado un mismo padre: Dios. Además, tenemos a una madre común que es María. Y hasta Jesús nos lo dijo bien claro cuando nos pidió que rezáramos así: “Padre nuestro...” No solo mío, sino de todos. Diferentes culturas, idiomas, colores, países, pero todos unidos por una misma Madre, la Virgen María y un mismo Padre, nuestro Padre Dios. Pues bien, pequeña tribu, abramos bien los ojos para mirar a los otros como si de nosotros mismos se tratara, como si fueran de nuestra familia. Fijémonos en la gente: la que está feliz y la que no tanto, la que está cerca y la que está lejos. Todos necesitan la mirada de un amigo, de un hermano.

Mateo Serrada. 8 años

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“Yo miré con ojos de hermano cuando ayudé a una señora mayor que se llama Ana a bajar la escalera, o cuando a una anciana le abrí la puerta del supermercado para que pudiera pasar”

IRENE JIMÉNEZ. 10 años

“Yo miro así solo a veces, porque otras me enfado y me olvido de lo que está bien y trato a los demás muy mal. Para mí, mirar con ojos de hermano significa tratar bien a los demás y quererlos como Jesús nos quiere porque todos somos una familia”.


Y tú... ¿miras con ojos de hermano? Cuando juego con otros compañeros…

a. Propongo yo un juego y si no es ese me voy.

b. Hablamos de los c. Me enfado aunque posibles juegos y de- termino jugando a lo cidimos entre todos. que dicen otros.

Si voy por la calle y veo un pobre...

a. Pienso que algo habrá hecho para estar así.

b. Le dedico una

sonrisa y le saludo aunque no le pueda dar dinero.

c. Le miro con pena.

Hay un niño en mi colegio al que le cuesta entender las clases...

a. Me río de él por-

b. Informo al profe y Le digo que se que no sabe hacer las me ofrezco a ayudarle. c. aplique, que preste cosas. más atención. Cuando en la televisión o youtube salen niños en medio de la pobreza, guerras, desastres naturales…

a. Ni me afecta.

Mayoría de a

Eres parte de nuestra tribu pero todavía te falta mucho para ser, de corazón, pequeño misionero. Haz un examen de conciencia y verás que no es tan difícil cambiar. Ánimo.

b. Pienso en cómo podría ayudarles y rezo por ellos.

Mayoría de b

Tienes un gran corazón y la tribu necesita tu ayuda. No dejes de ser un pequeño misionero capaz de mirar a los otros y hacerles felices de verdad. Enhorabuena. ¡Sigue así!

c. Seguramente hay

alguien que les ayuda. Yo podría, pero es tan difícil...

Mayoría de c

Si alguien lo hará, no cambiaremos nada. Piensa que ese alguien eres tú y habrás madurado el primer principio del decálogo del niño misionero. Trabájalo y verás cómo no es tan difícil.

encuentra los

ojos. Te ayudarán a En otras páginas de la revista encontrarás estos no. ¿Cuántos ves? herma de ojos con mira se cómo mejor der enten que sorteamos en este número Cuéntanoslo y podrás ganar el premio

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V CONCURSO INFANCIA MISIONERA

concurso de

cómic PUEDES PARTICIPAR SI TIENES

Categoría A De 6 a 9 años Categoría B De 10 a 12 años

“Atrévete a ser misionero” EL 30 DE NOVIEMBRE FINALIZA EL PLAZO DE ENTREGA ¡PREPARA YA TU CÓMIC!

FECHAS Y LUGAR DE ENTREGA: Del 23 de octubre al 30 de noviembre puedes enviar tu cómic a la Delegación de Misiones de tu ciudad o provincia. Habrá una selección de finalistas y el 8 de enero se harán públicos los ganadores en www.omp.es

PREMIOS: Un iPad para el ganador de cada categoría que además verá su cómic publicado en GESTO. Y un eBook para los segundos y terceros premios

FORMATO: El cómic debe tener formato A4, un mínimo de 4 viñetas y ha de expresar el lema que proponemos. Lo demás: color, técnica, estilo, diálogos, personajes… es cosa tuya.

BASES OFICIALES DEL CONCURSO EN: www.omp.es

PRIMER PREMIO

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iPad

Gesto Nº194  
Gesto Nº194  

Noviembre-diciembre de 2017

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