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“LOS BARRIOS ALTOS DE USME” Bogotá, historia común, 1999. Bruno Silva Bobadilla. “El Cóndor”


“LOS BARRIOS ALTOS DE USME” PRÓLOGO

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Los barrios Altos de Usme, por el hecho de ser todos de los llamados subnormales, y además, en cierta época políticamente carecer de identidad, sus gentes se volvieron abocadas a duras penalidades y sobre todo a ser rechazadas o engañadas por algunos dirigentes de las localidades que tenían que reconocernos como parte suya y consideraban para ellos una carga más. Por eso, aprovechando la oportunidad que me brinda la Acción Comunal Distrital, narraré parte de la historia de estos barrios sin tapujos y a la manera como este humilde servidor la vivió y la sigue viviendo aún. PRESENTACIÓN Esta obra pretende informar parcialmente los logros alcanzados por los barrios San Pedro, Villa Diana, Juan José Rondón, Los Arrayanes, Tiguaque, Villa Rosita, Las Violetas y Bella Suiza. EL LUGAR: Las partes altas al oriente de la Localidad quinta de Usme. EL TIEMPO: A partir del año 1987, cuando este servidor ingresó a esta comunidad, hasta el presente. EL ESPACIO: Partiendo del barrio Juan Rey hacia el sur oriente hasta encontrar el paso de la quebrada Gran Yomasa circundando la vía al llano. Procede de la primera Asamblea general efectuada por el barrio “Los Arrayanes” con miras a una personería jurídica por parte de la Acción Comunal Distrital, y está dividida en tres partes así: Primera parte: AGUA QUE HAS DE BEBER Segunda parte: EN BUSCA DE UNA IDENTIDAD Tercera parte: ASÍ SOMOS

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“LOS BARRIOS ALTOS DE USME” PRIMERA PARTE

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AGUA QUE HAS DE BEBER

1.1 Cuando toca, toca; y aquel domingo nos fuimos a comprar un lotecito y poder vivir en lo propio. Ya estábamos cansados de andar de arriba para abajo y de abajo para arriba pagando arriendo, buscando avisos que no dijeran: “se arrienda una pieza sin niños”. Piezas y baños con otros inquilinos sometidos a las más tremendas cantaletas. Todos estos sufrimientos quedaban atrás y ahora estábamos demarcando nuestro lote con estacas. Yo estaba allí formando parte de una comunidad que pronto se llamaría barrio “Los Arrayanes”, y por todas aquellas frías laderas se estaba formando de manera subnormal, otros barrios que con el tiempo se llamarían “LOS BARRIOS ALTOS DE USME”. A los pocos días pudimos plantar en el sitio una casita prefabricada y nos fuimos a vivir allí. Recuerdo con cariño aquel esplendoroso día en que miles de flores de Diente de León de pétalos amarillos parecían un reguero de estrellas, algunos niños se acercaban a saludarme y esto me dio tanta alegría que me dije: En esta montaña se construirán palacios Palacios de amor, palacios de ensueños Y se verán corre mil príncipes Con la cara sucia y el pelo suelto Acariciando flores, amanojando sueños Y cuando al fin me tenga que morir Pues la muerte me venza en franco duelo No partiré, pues aquí está mi porvenir Aquí está mi gente… ¡Aquí está mi cielo! Pero la situación cambió cuando un joven con acento huilense me dijo que el agua escaseaba y que el señor que se había comprometido a compartirla con nosotros estaba agresivo y era de malas pulgas. La cosa se ponía difícil de resolver pero la necesidad de un poco de agua para estas familias era apremiante, así que esa misma noche nos reunimos en casa de una señora de nombre Marlén, y se tomaron importantes determinaciones; en primer lugar, aquella reunión se convirtió en la primera asamblea del barrio “Los Arrayanes” para, en primer lugar, resolver el problema del agua, luego solicitar personería jurídica como Junta de Acción Comunal, y se trataron otros puntos al final como transporte, luz y educación, entre los cuales no faltó el de la salud. Al otro día, muy desde la mañana en aquella época de verano, nos fuimos reuniendo para partir a resolver nuestro problema de falta de aguas. Sentí un poco de temor por lo que pudiera ocurrir, pues además de haberse reunido mucha 3


“LOS BARRIOS ALTOS DE USME” gente, algunos portaban machetes, las señoras garrotes a manera de bordón, y algunos por debajo de la ruana, armas de corto alcance. -Vamos a ver su a nosotros nos saca corriendo como lo hizo con el par de muchachos que fueron a echar el agüita, argumentó una señora. Como procesión partimos hasta el pie da la montaña junto a una casita, y por una calle bien destapada donde vivía el señor que impedía subir a la fuente. Al preguntar por el mencionado señor, nos contestó una señora que él se encontraba descansando y que no atendía a nadie, pero al darse cuenta de la muchedumbre que los solicitaba, optó por salir. Cuando se le preguntó el porqué había amenazado a los que habían ido a echar el agua, respondió que había sentido malicia que fueran rateros, y que por eso pedía que había que a esta labor fueran personas conocidas. Además que el agua se estaba regando en la calle y le estaba humedeciendo la vivienda. Aquel día se formó la primera brigada de trabajo, pues mientras unos abríamos brecha para enterrar mangueras, las señoras preparaban el almuerzo comunal. Al terminar la jornada ya por la tarde, nos despedimos de aquel señor en forma amable, pero me preocupó las frases que pronunció como en tono irónico: -Que les vaya bien… pero les aseguro que la dicho no les va a durar mucho “como que me llamo como me llamo” Pasaron algunos días, y la sentencia de aquel hombre se cumplió: el verano se acentuó y el agua se agotó definitivamente. Investigando, nos dimos cuenta que el agua que habíamos estado tomando, provenía de unos sobrantes que una empresa cervecera llamada “La Alemana”, arrojaba montaña abajo y la consecuencia del verano había dejado de hacerlo. Para eso, nombramos una comisión ante el señor gerente de dicha empresa a pedirle un poco de agua para nosotros y nuestros hijos. Afortunadamente nuestro clamor se atendió, pero tendríamos que recoger el agua por mangueas allá lejos, en los altos de las montañas, y comenzaron las recoletas, aumentaron las brigadas de trabajo, y como hormigas arrieras, trepamos por aquellas laderas llevando a cuestas, nuestros fardos para después de duro trabajo, disfrutar nuevamente de aquel precioso líquido. Sabedores los barrios vecinos de nuestros logros, acudieron con la misma solicitud y fueron atendidos, San Pedro ya tenía este sistema. 1.2. UNA NUEVA CUENCA MARAVILLOSA Conocer aquellos parajes de los nacimientos de la quebrada Yomasa, fue para mí una de las sorpresas más agradables. Después de dejar atrás el barrio “Las Violetas”, ascendimos por una tupida selva llena de perfumes naturales y acolchonada de musgo, profundas cañadas con pequeños nacimientos de agua y 4

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“LOS BARRIOS ALTOS DE USME” donde reinaba un silencio casi absoluto, Luego apareció un caminito que nos condujo cerca de elevados riscos que parecían caernos encima, hasta llegar al sitio denominado “La roca de las cruces”, donde todo el que pase pos allí debe dejar una cruz en forma de palitos. Más la caverna del carbón habitada por murciélagos, y de allí en adelante, una flora fantástica: Pompones adornando el sendero, plantas agobiadas de flores y frutos, pajaritos de variados colores, grandes laderas cubiertas de Frailejón a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, y lo más importante, allá en la hondonada, un hilillo de agua cristalina, que para nosotros vale más que una mina de esmeraldas. (Desafortunadamente, en la actualidad esta cuenca está estropeada, las aguas ensuciadas, y nuestra comunidad sufre las consecuencias). 1.3. LOS 2600 Por no ser barrios legalizados y estar a más de 2600 metros sobre el nivel del mar, nosotros no podríamos tener agua potable, y debido a las muchas peticiones que se formularon a todas artes, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, por medio de su oficina de Gestión Comunitaria, encargó a la Universidad Nacional para que adelantara estudios y ver la posibilidad de hacer un “microacueducto” con la participación de la comunidad, tomando el agua de los nacederos de la quebrada Yomasa. La Universidad comenzó este trabajo por medio de su Centro de Investigación para el Desarrollo “CID”. Este centro le dio visto bueno al proyecto e iniciamos una microempresa que fracasó y entonces optamos por la formación de una cooperativa. A fines de 1996se retiró la Universidad Nacional, y la Universidad de los Andes se encargó del proyecto por medio de su Centro Interdisciplinario de Estudios Regionales “CIDER”. Hemos realizados dos festivales del agua, uno en mayo de 1996 y el otro en noviembre de 1998. La idea es institucionalizarlos como patrimonio cultural y realizarlo anualmente. La Cooperativa “COOPBAUS”, Cooperativa Para los Barrios Altos de Usme, está recién fundada y en los primeros meses del noventa y nueve, nos visitó el señor Alcalde Mayor, Enrique Peñaloza, acompañado del señor alcalde de Usme, Nelson Cruz; del señor Gerente General del Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, Daniel Bohada; y otras personalidades con el fin de poner en marcha el proyecto de la “Planta Yomasa”, para el suministro de agua potable para los barrios altos de Usme con participación de la comunidad a través de la Cooperativa “COOPBAUS”.

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“LOS BARRIOS ALTOS DE USME” SEGUNDA PARTE

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EN BUSCA DE UNA IDENTIDAD

2. El segundo tema en discusión de nuestra primera asamblea, fue obtener el Departamento Administrativo de Acción Comunal Distrital una personería jurídica, para que por medio de este documento, gestionar obras para nuestro barrio. Como la presidencia recayó en el opita, éste, en compañía de la secretaria o el fiscal, partieron al mencionado Departamento. Este trámite duró algo más de 6 meses y un domingo por la mañana, en medio de tremenda neblina, apareció un señor en una moto con una compañera en la parrilla y preguntando por la Junta de Acción Comunal del barrio “Los Arrayanes”. Una señora le dijo que todavía la junto no estaba aprobada, y el señor contestó: -Es que les traigo la personería aprobada y tengo que regresarme rápido. La gente corrió aquel día llevando la buena noticia de casa en casa, y el mensajero, al ver nuestra alegría, se contagió de ella y nos acompañó un buen rato. 2.1. EN EL GOBIERNO DE MERCHÁN Pasaron unos 4 a 5 años, y para todo dependíamos de la Localidad cuarta de San Cristóbal, y de cuando en cuando, algún edil subía a prometer algo como legalización de escrituras, campos deportivos y recebado de calles a cambio de votos, pero al final nada era lo que recibíamos, hasta que alguien investigando y sacando conjeturas dijo: -Lo que pasa es esto: es tierra de nadie porque Javier dijo: (así se llamaba el alcalde de la localidad cuarta) que si mandaba una bolqueteada de recebo a nuestro sector, lo acusaban de peculado, pues ese sitio estaba fuera de su localidad Entonces un señor que era alegre y soñador dijo: -¿Ven esos cerros allá arriba de donde tomamos el agua…? A mí me parece la silueta de un cóndor en pleno vuelo. Yo les propongo que este territorio se llame “CIUDAD CÓNDOR” y lucharemos por formar una nueva localidad. Algunos aprobaron la idea, pero otros la rechazaron por considerarla una utopía. Poco después llegaron otras noticias de que el honorable Consejo de Bogotá, había confirmado que este territorio quedaría anexado a la Localidad quinta de Usme, y desde ese momento de denominó “Los barrios altos de Usme”.

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“LOS BARRIOS ALTOS DE USME” 2.2. LA PATALETA DE UN ADIÓS.

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Para nosotros era difícil esta determinación del Consejo de Bogotá, pues mal que bien, estábamos acostumbrados a las autoridades de la localidad cuarta t ahora para ir a Usme tendríamos que viajar al centro y luego a esa población, tremenda vuelta t a tratar con gente que no conocíamos. Nos reunimos representantes de todos los barrios en el salón comunal de Villa Diana, y llegamos a la conclusión de efectuar un paro, pues nosotros no éramos bestias para que nos trasladaran de un potrero a otro sin decir nada. Se nombraron líderes y se acordó la “hora cero”, entonces casi de inmediato por todos los altoparlantes se decía: -Señoras y señores, el paro está a punto de comenzar, tan pronto les informemos la “hora cero”, todos no reuniremos cerca de la carretera y el paro será una realidad. Como a las once de la noche se dio la voz de ¡“HORA CERO”!, y la gente se fue reuniendo poco a poco y emprendimos el camino a un sitio estratégico antes del puesto de policía del lugar llamado “El boquerón”. No llevamos armas, solamente dos hachas para derribar los árboles que bloquearían el paso de los carros, así que a las cuatro de la mañana estábamos con paso cerrado para no dejar pasar a nadie. A mí me tocó con la cara al llano, y la primera que presente fue una señora dueña de un gran camión repleto de verduras para la central de abastos que casi me hace llorar con sus lamentaciones, diciendo que quedaría en la ruina si perdía toda esa mercancía, y poco a poco fue aumentando la fila de carros de lado y lado de la vía. El día comenzaba a aclarar y entonces se le pudo ver a la cara a toda esa gente y darme cuenta el daño que estábamos causando, pues habíamos bloqueado la más importante entrada a la capital. Otro señor llegó y me dijo que él tenía mucha plata sin hacer las pendejadas que nosotros estábamos haciendo. A mí sólo se me ocurrió decirle que lo felicitaba, pero la cosa se ponía cada vez más peligrosa, pues un corpulento camionero, mostrando a medias un arma de fuego, dijo en tono amenazante: -O se quitan o los quito a tiros. Yo grité a mis compañeros muy alarmado: “¡Ojo que nos van a coger a tiros!”. Y mi sorpresa fue mayor cuando uno de mis compañeros gritó con todas sus fuerzas: -¡Allá los del monte: listos a entrar en acción pues nos van a atacar! Agaché la cabeza y pensé que en el monte solamente habían ratones y lagartijas muriéndose de frío, pero eso hizo entrar en razón a los camioneros y se quedaron quietos. Al poco rato llegaron muchos camiones llenos de policías y con motosierras para despejar la vía, un policía joven y corpulento, a quien los otros le decían “mi sargento”, me dio un empellón por el pecho lanzándome a tierra, pero me 7


“LOS BARRIOS ALTOS DE USME” recuperé pronto y nos iban a coger a golpes de la culata cuando a otro de mis compañeros se le ocurrió decir en voz alta: -¡Llegó la prensa! Los policías miraban de un lado a otro pero, aunque nadie de los de la prensa estaban por allí, se mostraron un poco más respetuosos, y nosotros, al ver que estábamos en total desventaja, decidimos rendirnos. Entonces marchamos a nuestras casas formando una fila por la derecha, portando una bandera de Colombia, y cantando el himno nacional; por el centro, los policías, y por la izquierda, los carros. Yo le prometí a Dios o volverme a meter en esos cuentos. A los pocos días nos visitó el señor alcalde de Usme, quien nos dijo que éramos bienvenidos a su localidad, pero que en materia de ayudas a la comunidad era casi nada lo que ofrecía, pues por ser una localidad predominantemente campesina, y estar catalogada como zona roja, además de pocos recursos, debíamos amoldarnos a esa situación. Hoy estamos contentos con el Doctor Nelson en la alcaldía, pues él y su grupo de trabajo son amables y cumplen con su deber.

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“LOS BARRIOS ALTOS DE USME” TERCERA PARTE

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ASÍ SOMOS

3.1. ETNIA Los barrios de Altos de Usme tienen gente de casi todas las regiones del país, en su mayoría de origen campesino, llegados por pura necesidad de tener una casita propia donde vivir. 3.2. CLIMA En este sector no hay mendigos, pues ellos duermen en las calles y el que se quede allí en la calle, se muere de frío. Yo vi morir uno que se quedó acurrucado junto a una casucha al lado de la carretera y parecía borracho. Una monjita, como les decimos a las religiosas del sector, al parecer novicia, rogó a unos vecinos que llevaran a un enfermo a la casa de las hermanas para auxiliarlo, y cuando le dieron un poco de leche tibia, se murió, se estiró y quedó en uno de esos salones cual largo era. La monjita se asustó y se lamentaba diciendo que la iban a acusar de homicidio, pero nosotros la consolábamos diciendo que estábamos de testigos de que lo que había hecho era una obra de caridad. 3.3. CENTROS EDUCATIVOS Hasta 1996, el sector sólo contaba con una escuela distrital en el barrio las Violetas. En el barrio Villa Rosita montaron un colegio privado con nombre ruso para primaria y bachillerato, pero los profesores daban a sus alumnos clases de anatomía muy seguido y “PIO”, les tocó cerrarlo. Hoy, además de la escuela de las Violetas, tenemos en el barrio Juan José Rondón una escuela de Fe y Alegría para que nuestros hijos no se queden tan brutos. 3.4. CENTROS DEPORTIVOS Solamente en los barrios San Pedro, Juan José Rondón, los Arrayanes y las Violetas; hay campos para microfútbol y basquetbol. 3.5. DIVERSIÓN Aquí la gente baila, juega tejo, rana, billar y, como en otras partes, toma cerveza, aguardiente y otros licores, aunque durante la semana se aguante la necesidad un poco. Algunos jóvenes se meten en los ranchos abandonados por las noches, y en plena oscuridad forman unas conversaciones muy animadas y risotadas alumbradas solamente por los cigarros que están fumando.

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“LOS BARRIOS ALTOS DE USME” 3.6. TRABAJO

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Aunque aquí es casi nulo el empleo, todos salen a trabajar al centro. Obreros, celadores, vendedores ambulantes, empleados, cocineras, algunas no se sabe en qué trabajan, pero que trabajan, trabajan; y algunos que en los altos son hombres, pero de noche en el centro son apuestas muchachonas. “Bien poquitos, pero que los hay, los hay.” 3.7. RELIGIÓN La mayoría somos católicos, y tenemos en el barrio Juan José Rondón una capilla que ayudaron a construir unos curas franceses dedicada a Santa María Micaela, Patrona de las hermanas adoratrices, y pronto será parroquia: “La parroquia de Santa María Micaela”. También el sector es visitado por comunidades protestantes, los llamados evangélicos, que van de casa en casa hablando de la Biblia y de Cristo, y hablan tanto que algunos ponen en la puerta un aviso que dice: “Aquí somos católicos, no insista”. También por las noches y por parlantes, echan discursos y ponen canciones a Dios con música carrilera que a veces le provoca echarse unos traguitos y gritar que como Cristo no hay dos. También hay unos pocos que ni fu, ni fa. 3.8. TRANSPORTE En el año de 1987, los buses solamente llegaban a Juan Rey. La empresa CODILTRA tenía los derechos de ir hasta Tiguaque, pero no iba. Solamente unos carritos destartalados, con un buen cargamentos de pulgas, sus conductores mal vestidos que invitaban a las mujeres más bonitas a sentarse junto a ellos para tocarles las piernas, y si no lo hacían, las insultaban. En 1996 entró una ruta de colectivos UTRANSCOM y sacó a los carritos; y a comienzos de 1998 llegó la empresa de buses SUR ORIENTE, y con ellos CODILTRA. Así la cosa cambió. 3.9. SEGURIDAD La seguridad es muy insegura, pues la policía cuando se llama es muy renuente, sobre todo de noche, porque dicen que para ellos es muy peligroso, y de pronto tienen razón, pues una noche escuchamos unos estruendos, es que habían volado los CAI de Juan Rey y los Libertadores. Al otro día el sector estaba lleno de soldados armados hasta los dientes, y lo raro era que tenían botas de caucho. Cuando se deja agarrar un ladrón infraganti, lo cogen y amarran, le dan una mano de patadas, lo dejan donde todo el mundo le mire la cara, y luego sí lo entregan a la policía. De cuando en cuando hay homicidios por celos, porque no lavaron bien los tenis, cuentas de cantina y por atracos. 3.10. SOLIDARIDAD La solidaridad es buena sobre todo en casos de muerte y los deudos no tienen dinero para el entierro, para eso hacen recolectas. Tenemos una asociación de 10


“LOS BARRIOS ALTOS DE USME” madres comunitarias del I.C.B.F., con 18 hogares infantiles y dos familias llamadas “Asociación Villa Diana-Arrayanes-El Bosque”. También la cooperativa 11 COOPBAUS para los servicios públicos, lo malo fue que a mi casa, la de mi familia, no le ponen agua potable por estar dentro de una AFECTACIÓN, dijo el acueducto de Bogotá, y yo puse mi granito de arena para que todos tuviésemos agua potable. ¿Qué hacer ahora? 3.11. ARTE Y CULTURA Dicen que sin nosotros sacamos adelante el programa de agua potable por participación comunitaria, y mantenemos un buen estado la cuenca de la Quebrada Yomasa, no solamente tendremos buenos servicios, sino que seremos pioneros y tomados como ejemplo para Colombia y el mundo… Dios quiera que se cumpla tanta belleza. En el pasado Festival del Agua, efectuado los días 14, 15 y 16 de noviembre de 1998, como alborada se escuchó en todos los barrios el Himno Nacional y pólvora. Se saborearon deliciosos platos tales como tamales, chicharrones, gallina sudada, sancocho de pescado con pescado, mazamorra chiquita y de la grande y otras delicias más. Se realizó el reinado de belleza con participación de todos los barrios, desfile de carrozas, campeonato de microfútbol, vara de premio, carrera de encostalados, en busca del tesoro perdido, y en el próximo festival, se estrenará el nuevo concurso “El locutor loco”, y ganará el que más dure hablando por parlante basura. Yo voy a competir y estoy seguro que ganaré. Amigo lector: Lo invitamos a visitar los barrios Altos de Usme, aunque solamente podamos ofrecerle un sincero estrechón de manos y la palabra bienvenido. FIN

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Los barrios altos de Usme  

Don Bruno Silva, un poeta del barrio Los Arrayanes, en 1999 escribe este relatao de las luchas por conseguir el agua en los barrios altos de...

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