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Hace varios años conozco a una adolescente que a partir del momento en que se enteró que estaba embarazada decidió dejar todo atrás y dedicarse a su hijo. A sus escasos 15 años había terminado el bachillerato y tenia todo listo para empezar a estudiar en la universidad. Sin embargo, dejo atrás sus sueños por darle su tiempo por completo a Juanjo, su hijo. Fue tan decidida que cuando Ana le contó al papá de su hijo que estaba embarazada éste le contestó "Bye nena, lo siento, yo no tengo edad para eso, o abortas o te olvidas de mi", decidió no volver a hablar con él, y hasta ahora no sabemos quien es el papá de Juanjo. Ana pertenece a una familia estrato 3, donde económicamente no sobra el dinero pero viven relativamente acomodados; su mamá la apoyo después de varios días de haber sentido que se moría porque su "niñita linda" estaba embarazada. Afortunadamente para esta adolescente tuvo alguien al lado que le diera un abrazo y la acompañara en el camino del embarazo y nacimiento de su hijo. Al pasar de los meses, el embarazo transcurrió de maravilla, la familia de Ana estuvo todo el tiempo pendiente de los dos, demostrando todo el amor que les tienen. Y por fin llegó el nacimiento de Juajo, Ana no podía creer tanta emoción, susto, angustia, etc., Pero nació y nació muy bien, Juanjo es un niño hermoso, sano y fuerte. Con el correr de los días, este niño creció hasta cumplir hoy en día 3 años, y es aquí donde viene mi reflexión y mi tristeza. El primer año todo transcurrió normalmente, a pesar del cansancio que sufrimos las madres por nuestros hijos pequeños, de gripes, desvelos, dolores, vacunas, creció Juanjo, pero empecé a notar que Ana lo castigaba mucho, empezó a golpearlo por cualquier cosa que pasaba, sobre todo cuando caminó, que como nos podemos imaginar, por donde pasaba este chiquito había un desastre detrás de él. Hace aproximadamente hace 2 meses, los ví; a Ana y su hijo, y aunque este bebe se ve lindo y bien cuidado es otra cosa, lo que pude sentir, lo que pude evidenciar. Ana empezó a sentir que todo lo que había dejado 4 años atrás no lo recuperaría y que “el tiempo perdido” era culpa de Juanjo, quiso


recomponer su vida, empezó a buscar trabajo a buscar crédito para estudiar, pero hasta ahora nada le ha salido, así las cosas, se descarga con su hijo. Ha llegado al punto de golpearlo de tal manera que Juanjo se priva del llanto, castigos como desnudarlo y golpearlo con una correa en la ducha de agua fría, POR QUE? Que sentido tiene castigar de tal manera a una criatura que no entiende todavía nada de lo malo o lo bueno, Ana esta equivocada, ella en medio de su frustración cree que con mano dura su hijo va a entender que regó la sopa sobre la mesa, que rompió la porcelana cuando paso por el lado, que meter las manos en el platón del agua del perro le hace daño… POR QUE no se da cuenta esta niña adolescente del error que esta cometiendo? POR QUE tiene que pagar las culpas de la mamá, un bebe de 3 años recibiendo golpes y mal trato? Hasta donde llegará Ana tratando de sacar la rabia y frustración que siente por no poder cumplir sus sueños porque adolescente quedo embarazada? Es ahí donde llega la problemática de las niñas adolescentes embarazadas, en que son niñas criando niñas o niños, y que la ayuda con que cuentan es mínima casi nula. En la educación está el poder para ayudarlas! Abrirles los ojos para que no caigan en este error. Por ahora, yo estoy tratando de hablar con Ana y hacerla reflexionar al respecto, y si las cosas no cambian, llamaré a Bienestar Familiar para que tomen cartas en le asunto, pero Juanjo no debe seguir sufriendo en silencio. Olga Lucia Correa M.


Embarazo adolescente