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CANCIONERO


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L A C A N C l Ó N D E A D Á N Nicoya, diciembre 2009

por Justino Blandón

No hay nada más imperfecto, fragmentario, incompleto y contradictorio que la memoria colectiva de una comunidad. Por uno que dice que la yegua era blanca, hay dos que dicen que era baya y tres que afirman que era mita y mita. La memoria popular es inasible, como el alma. De ahí que este intento de introducción en torno al desaparecido (y acaso nunca aparecido) Trío La Anexión, más que un riguroso relato de hechos incontrovertibles, testimonios verificables y pruebas documentales, resulte un ejercicio de visión a través de la niebla, un periplo por las dudosas aguas de la fantasía, o acaso una prueba de fe. Érase una vez... Del texto apócrifo llamado “La canción de Adán” (única fuente documental en manos de este investigador), transcrito por el letrista Jaime Gamboa, así como de las letras de numerosas canciones que han circulado por décadas a lo largo de la provincia de Guanacaste, al noroeste

El rastro de las animas vencidas Un ensayo imposible sobre el Trio La Anexion de Costa Rica, se deduce que el Trío La Anexión fue fundado en algún momento entre 1930 y 1950. El supuesto poblado al que pertenecieron Adán, Goyo y el Cabo -miembros originales del Trío- tiene que haber sido un sitio bastante remoto, un punto alejado de las carreteras principales de la provincia, en un tiempo en el que las páginas y ondas de la prensa y la radio no estaban aún al alcance de la peonada de los grandes latifundios. Habríamos errado sin rumbo (como los liberianos sin cabeza) en busca del sitio exacto, de no ser por el providencial testimonio, recogido por mí en los silenciosos reclusorios

de un monasterio, cuyo nombre me reservo. Allí, en la soledad de una fría celda monacal, dimos con la figura del fraile Gumersindo Apolidoro, insigne asceta benedictino, quien vivió largos años retirado en una loma agreste, a una hora a pie de la trocha que entonces unía los caseríos de Maquenco y Cuesta Grande. Según este santo varón, el pueblo de marras no pudo ser otro que San Jacinto del Roble, mejor conocido como “Sanja”, o La Zanja, como se le llama actualmente. Una corta visita al inhóspito zarzal que hoy es La Zanja, basta para anotar que


Nicoya, diciembre 2009 L A C A N C l Ó N D E A D Á N 3 L A C A N C l Ó N D E A D Á N Nicoya, diciembre 2009 Si existió alguna vez el Trío La Anexión, tuvo que ser en La Zanja, como intuyó el padre Apolidoro. De cantoscuentos y mamuts musicales.

las coincidencias son vagas, pero más que suficientes, para sustentar la hipótesis del fraile. No más al llegar se adivinan los restos de lo que parece haber sido una casetilla de la Guardia Rural, con sus latas de zinc desencajadas y su ventana que mira al infinito. Unos centenares de metros más allá, en el cruce de dos criques secos, se levanta una pobre pulpería, en la que aún se respiran los aires de tiempos mejores. Su nombre apenas puede leerse en en las molduras de un rótulo grabado a mano hace más de sesenta años: “La Enramada”. Más abajo, donde acaban los caminos, maúlla el río Grande, o lo que queda de él, con sus márgenes anchas y arenosas que sugieren el paso rugiente de antiguas correntadas. La orografía del sitio, como su nombrete lo indica, es la de un pequeño pero profundo valle o cañón. Ahí, en pleno siglo XXI, aún no entran las ondas de la radio y sigue sin haber luz eléctrica ni alcantarillado. Es fácil imaginarse cómo sería en los años 40. La verdad es que La Zanja hoy no es casi nada, pero el historiador imaginativo puede leer en el viento las transcripciones de míticas tertulias, escuchar el vaivén de las hamacas, el bordoneo indolente de las guitarras y el tecleo vacilante de una máquina de escribir. El rastro de las ánimas de quienes vivieron allí sus penas y amores, puede seguirse hasta el cercano cerro, donde se pierde definitivamente entre las malezas plagadas de coral y cascabel.

Las canciones incluidas en este volumen son de una legitimidad igualmente dudosa. No podía ser de otro modo, tratándose de un homenaje a una agrupación musical cuya existencia misma está en cuestión.

El único denominador común de las obras es que alguien les atribuyó, alguna vez el haber formado parte del repertorio del Trío La Anexión. Podemos identificar obras de tres procedencias: Un grupo está formado por coplas vernáculas, pertenecientes a la tradición popular. Hablamos de “El adiós del soldado”, “La tos”, “El chombo”, “Aquí está tu muñeca”, “El arroz de maíz” y otras. En todos estos casos no hay forma posible de establecer quiénes fueron sus autores. La mayoría de estos cantos han estado guardados en la memoria de gente como don

Goyo Díaz (asombrosa coincidencia con el nombre del supuesto capador de toros, mencionado en el cuento “La canción de Adán”) y de los hermanos trovadores nicoyanos Max y Paco Goldenberg (este último ex-integrante de otra legendaria agrupación: los “Peter’s Boys”, junto a su amigo Pedro Nolasco Guevara). ¿Cantó alguna vez el Trío La Anexión este repertorio?. Vaya usted a saber... Un segundo grupo está formado por canciones atribuidas al recordado cantor guanacasteco Adán Guevara Centeno. Nos referimos a “Cañas Dulces”, “El hombre macho” y a los fragmentos del “Romance del canto macho”. De este último tengo en mi poder una edición artesanal, con grabados del autor, publicada por sus compañeros del Partido Vanguardia Popular, en aquellos revolucionarios y ya lejanos tiempos. La única señal de que el Trío hubiera conocido este material procede de testimonios de terceros, quienes afirman que en una ocasión don Adán Guevara, allá por los años 40, luego de ofrecer una serenata en Caimital y de tratar de regresar a casa siguiendo el huellón de la carreta bajo la luz de la luna, se extravió por varios días entre los breñosos campos cercanos a La Zanja.


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¿Llegó acaso a darse el mítico encuentro entre el afamado compositor y su tocayo, Adán, el hermano del Cabo, dando lugar a un fructífero intercambio musical?. Vaya usted a saber... Finalmente, el tercer grupo son composiciones cuya forma actual se debe a un complejo ejercicio de reconstrucción arqueológica, realizado por especialistas del Centro Musicológico de La Coyolera, bajo la dirección del maestro Fidel Gamboa. Tanto él como su hermano Jaime, versado en los sistemas métricos de la poesía vernácula, reconocen haberse obsesionado con la legendaria agrupación, a partir del hallazgo de un viejo cuadernillo de hojas de música, en un tabanco de la vieja Hacienda La Alianza. En el misterioso cuadernillo solamente podía leerse con dificultad algunos nombres similares a los mencionados en el relato “La canción de Adán”. Fragmentos de títulos como: “Contradan... sin cabe...”, o “La Cumbia de ...ona”, dieron pie a una investigación que arrojó resultados bastante cuestionables, en mi humilde opinión. Lo cierto es que al cabo de varios años, los hermanos Gamboa han decidido sacar a la luz el fruto de su labor, bajo la forma de seis canciones que, según ellos, corresponden de manera fiel a las compuestas por Adán, Goyo y el Cabito. Las “Coplas del Cusuco”, la “Rumba del Cadejos en La Habana”, la “Contradanza de los liberianos sin cabeza”, la “Cumbia de la llorona”, “El incendio” y el famoso “Pasillo #1” forman parte de este

corpus en disputa. La razón de mis objeciones es bien simple: no se me ha permitido el acceso, a mí ni a ningún otro estudioso de estas intrincadas materias, al ejemplar original del famoso cuadernillo. Solamente nos han ofrecido copias facsimilares, las cuales no pueden ser tomadas en serio por ningún historiador (aún por uno sin título de tal, como este servidor).

imagen, acaso fatalmente condenada a la risa y el desprecio por los círculos académicos. Pero si lo he hecho, ha sido -irónicamente- por amor a la verdad y a la memoria, y por la fascinación que produce el asomarse a los abismos de lo improbable.

¿Corresponderán estas antojadizas reconstrucciones, a la música supuestamente compuesta hace medio siglo por aquél fantasmal Trío La Anexión? Vaya usted a saber...

Todo eso me parece ahora totalmente secundario. Quizá tengan razón los hermanos Gamboa, al igual que muchos en la provincia, quienes afirman que “si el Trío La Anexión nunca existió, tendríamos que inventarlo”.

Por esa razón, tanto el productor de este material discográfico, como este servidor, en calidad de asesor histórico, decidimos consignar la autoría de este último grupo de canciones no al Trío La Anexión -como todos hubiéramos querido-, sino a los citados investigadores (y acaso impostores) Fidel y Jaime Gamboa. Un Trío del cual sólo quedan rastros vagos. Un cuento apócrifo que aporta datos inciertos. El testimonio de un fraile recluido en una húmeda celda monástica desde hace treinta años. Los fragmentos de un cuadernillo semi borrado, que nadie ha visto en persona. Las ruinas de un pueblo en el fondo de un valle estéril, más allá de la civilización. Con esos miserables retazos he tratado de construir una

Si existió o no existió; si fue así o asá; si se cantó de esta manera, o de esta otra...

Me despido con las últimas palabras escuchadas en boca del fraile Gumersindo Apolidoro, bajo la mirada mortecina de un sol de octubre: “Mejor cantate otra, Justino, antes de que cante la sorococa”.


Nicoya, diciembre 2009 L A C A N C l Ó N D E A D Á N 5 L A C A N C l Ó N D E A D Á N Nicoya, diciembre 2009 Estimado Señor Blandón: Quisiera por este medio manifestarle mi preocupación acerca de lo insinuado por su persona en el fantasioso ensayo “El rastro de las animas vencidas”, en lo concerniente al rigor científico con que el centro musicológico que tengo el honor de dirigir hace su trabajo.

por Fidel Gamboa

Fidel Gamboa

Esta nota nos fue remitida por el sr. Fidel Gamboa, una vez que conoció las conclusiones expresadas en este ensayo. La incluimos acá como muestra de nuestra apertura y disposición a llegar al fondo de este misterioso caso.

¿Desconoce usted acaso, o malintencionadamente soslaya, los registros previos recabados por el maestro pianista Remigio Arcaño, quien transcribió brevemente la música en los albores de 1957, en Siete Cueros, hoy Filadelfia?. ¿Así como también a Policarpo Verruguete, extraordinario Tubista y director de la banda municipal de La Paila de Nandayure, quien atesoraba celosamente copia de esas partituras, casi pulverizadas, debajo del colchón?. ¿Ignorancia, o inquina?…vaya usted a saber Le aseguro que las partituras, y mis fuentes son absolutamente reales, no como la sospechosa y disparatada teoría del fraile Apolidoro, cuyo paradero usted oculta de manera obcecada. Sin más que agregar, por el momento, se despide,

Fidel Gamboa

Director. Centro Musicológico de La Coyolera, Nambí de Nicoya, 17 de febrero del 2009.


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2. Cañas Dulces Anónima

Ya yo me voy para Cañas Dulces, donde se cosecha muy bien el frijol, divina tierra que sus sierras luce en los claros días de ardoroso sol. Viva, viva Cañas Dulces, tierra de mi corazón, donde vive Molinita, y Goyito de la O, de la, de la O En Cañas Dulces no se pasan hambres, porque todo abunda como bendición, de la patrona Virgen de los Ángeles, que hace milagros que es admiración Viva, viva Cañas Dulces, tierra de mi corazón, donde vive Molinita, y Goyito de la O, de la, de la O.

1. Airecillo Anónima

Aquí me tienes negrita mía. Te traje un lirio que no hay aquí. También te traje de las praderas un airecillo, un airecillo que recogí.

En Cañas Dulces siempre hay “reprocítica”, entre las personas de aquella región. Nunca les falta “comuniquistancia”, y así viven todos en perfecta unión. Viva, viva…


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3. SE QUEMA EL CIELO

El rojo nace sobre las ramas, entre el rumor de la resolana. Arden los ojos de las iguanas, sobre la piel arde la mañana.

Que se quema el cielo, que se quema el agua, y en las humaredas lloran las ranas. Que se quema el sueño, que se quema el alma. Son lenguas de muerte esas llamaradas.

Bajo la paja crecen dolores, mueren misterios, crepita el roble. Arden los versos, arden los nombres, pájaros ciegos que el viento rompe.

Nadie lo hizo, nadie responde solo cenizas de monte a monte, nadie vio nada, nadie vio donde… y un niño juega entre los tizones.

Que se quema el cielo, que se quema el agua… (bis)

No nos abandones, hacete ver, no nos abandones...

Contracanto: Una luna negra se levantó, una luna negra... Una nube amarga en el corazón, una nube amarga... Humo de jaragua, murió la luz, humo de jaragua... Que se quema el sol, que se quema el canto con la guitarra.

Dice la Gregoria, dice la Ten, dice la Esperanza... Y mi corazón se durmió entre el llanto de las chicharras.

Cristo de Esquipulas, dicen allá, Cristo de Esquipulas...

Se nos quema el día sobre la piel, arde la conciencia, la sensatez, se quema la vida, lo que no fue, se quema el paisaje de mi niñez...

Que se quema gris el atardecer, que se quema el surco bajo mis pies, arden los caminos donde volver, arden los maderos sin florecer.

Letra: Jaime Gamboa Musica: Fidel Gamboa


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OJOS DE PERRO VELANDO IGUANA, PATAS DE GATO CON ESCARPÍN, DEDOS DE MONO TEJIENDO LANA. AQUÍ ESTÁ TU MUÑECA (BOMBA) ¡QUÉ LINDA SE VE LA LUNA REDONDA COMO UN COLCHÓN!, ¡ASÍ ESTÁ MI CORAZÓN QUE PARECE UNA ESCOPETA!.

5.

COPLAS

S

ABSURDA

Anónima

Foto: Pablo Cambronero


Letra: AdÁn Guevara

4.Plaza

de Toros

Vengo a esta plaza de toros con el ánimo de montar a un toro muy resabido que mucho se oye afamar. Veo ya en ese tablao’ al Ángel de mi soledad, que es la morena más linda y sin par que nació bajo el sol tropical, que es la morena más linda y sin par que nació bajo el sol tropical. Ya el toro están alistando con gallo alegre y pretal, porque no luce la albarda sino en bestia caballar. Quiero ver si a mi morena hoy mismo logro conquistar, con los aplausos que me he de ganar cuando al toro logre dominar, con los aplausos que me he de ganar cuando al toro logre dominar

Música: anónima

Montado estoy y lárguelo ya señor mandador, que tumbos doy, que va, no me arranca, no soy alforjón. Pasó lo peor y bien agarrado voy (si señor...) Ahora si vale la pena que vea mi morena esta gran ovación. Ahora que venga alegría que viva este día y que triunfe el amor. Quiero ver si a mi morena hoy mismo logro conquistar, con los aplausos que me he de ganar cuando al toro logre dominar, con los aplausos que me he de ganar cuando al toro logre dominar. Montado estoy y lárguelo ya señor mandador, que tumbos doy, que va, no me arranca, no soy alforjón. Pasó lo peor y bien agarrado voy (si señor...) Ahora si vale la pena que vea mi morena esta gran ovación. Ahora que venga alegría que viva este día y que triunfe el amor.

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6. Cumbia de la Llorona A la orillita del río cantaba la sorococa, una melodía loca que llevaba el viento frío. A la orillita del río cantaba la sorococa. Mi prieta se había fugado con Olegario “El Sabroso”. Yo andaba un poco nervioso, triste y desasosegao’. Mi prieta se había fugado con Olegario “El Sabroso”. Era tan cruel y amarga mi agonía que a las puertas de la muerte me sentía, me había dejado mi dulce Dulcelina y solitario fui derecho a la cantina. Dicen que aquel que pena por amor no le hace bien tomar mucho licor, que como dijo Gumersindo Berruguete, tiene visiones y hasta el diablo se le mete. Como al filo de las siete a punta’e guaro y chirrite, del Bar Salón “El Güitite” salí hasta el “seserete”. Como al filo de las siete a punta’ e guaro y chirrite. Se que es duro de creer pero equivoque la ruta, cuando al pasar por la gruta oí un llanto de mujer. Se que es duro de creer pero equivoque la ruta. Era un lamento macabro el que escuchaba, sentía un terror que la carne me erizaba. A trompicones baje la cuesta pelona y en una vuelta me topé con “La Llorona”. ¡Ay mamacita! grité desesperado, se me acercaba y me fui poniendo helado, y me temblaba toda la parte de abajo y en ese instante fue que todo ocurrió..

¿y Qué pasó? Que bailé la cumbia, la cumbia con “La Llorona”. Se fue bailando la cumbia, la cumbia con “La Llorona”. Ella dejó de llorar cuando vio mi movimiento y se empezó a menear, cumbiambando de contento. Se me arrimó despacito revoleando la cadera. Le juro que al momentito se me fue la borrachera. Y bailó la cumbia, la cumbia con “La Llorona”. Se fue bailando la cumbia, la cumbia con “La Llorona”. La ceñí por la cintura y debajo de un ojoche, con ritmo y con sabrosura bailamos toda la noche. La cosa estaba caliente y se aligeró la ropa. A la orillita del río cantaba la sorococa.

Letra y Música: Fidel Gamboa


L A C A N C l Ó N D E A D Á N Nicoya, diciembre 2009 Anoche entrE a Liberia como a eso de las dos y por todas partes se oia coj, coj, la maldita tos

yo no se por que razon Da tan fuerte la “ferina” que al cristiano que le agarra el que no se pe’ se orina

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COJ, COJ, COJ COJ , COJ, COJ, LA MALDITA TOS

7.

La tos


L A C LA AN CCl AÓ NN C lD ÓE N A DD EÁ NA D Á N Nicoya, Nicoya, diciembre diciembre 20092009 11 L A C LA AN CCl AÓ NN C lD ÓE N A DD EÁ NA DNicoya, Á N Nicoya, diciembre diciembre 20092009

ANÓNIMAS (LAS DOS) Malhaya la cocina, malhaya el humo y la mujer que se fíe de hombre alguno, porque son tales, porque son tales, que hasta en el mismo cielo ¡caramba! son infernales.

8. LAS ABEJAS

Yo comparo a los hombres con las abejas, pican diversas flores, después se alejan, y donde pasan, y donde pasan a cada flor le dejan ¡caramba! su picotazo. Me confesé con un cura que era un tronera y diome por penitencia que lo quisiera, y yo lo quise, y yo lo quise porque las penitencias ¡mi’jito! deben cumplirse. Retrataba a mi suegra Don Macedonio y en la fotografía salió el demonio, no fue idiotismo, no fue idiotismo porque suegra y demonio ¡caramba! son uno mismo. Yo comparo a los hombres con las abejas, pican diversas flores, después se alejan, y donde pasan, y donde pasan a cada flor le dejan ¡caramba! su picotazo. Malhaya la oficina y los papeles, que el hombre debe fiarse de las mujeres porque son tales, porque son tales que hasta en el mismo infierno ¡caramba! son celestiales. Yo las comparo con la azucena porque su alma es pura y ellas son buenas, y las bendigo, y las maldigo, pero de la que llevo en mi alma ¡caramba! de esa no digo.


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9. Coplas f delj Cusuco LETRA: JAIME GAMBOA MÚSICA: FIDEL GAMBOA

QUÉ VIDA la del cusuco charanguero y trovador, huyendo del cazador, Y DEL ZONCHO cañambuco, qué vida la del cusuco charanguero y trovador. QUÉ VIDA más apretada la de los bichos del monte: ir buscando un horizonte DONDE NO les hagan nada. Qué vida más apretada la de los bichos del monte. YO LO VÍ, yo lo sé, y quizás no lo sepa usté. YO LO VÍ, yo lo ví, yo lo sé, yo lo sé, pero va y no lo sabe usté.

9. Coplas del Cusuco

9. Coplas del Cusuco

ESPERANZA, Esperancita, india del viejo solar

se reparten el mar, ya secaron el manglar, ya entubaron la laguna.

DECIME cómo cuidar a mi cusuca bendita. Esperanza, Esperacita, india del viejo solar.

YO LO VÍ… (repite)

CIERTOGÜISES y chocuacos, gatos grandes y tigrillos, jaguares y jaguarillos, dantas, congos, caricacos… CIERTOGÜISES y chocuacos, gatos grandes y tigrillos.

Ya se va la cimarrona, ya se va la espanta-perros, remontando aquéllos cerros hasta quedarse pelona. Ya se va la cimarrrona, ya se va la espanta-perros. Qué vida la del cusuco charanguero y trovador, huyendo del cazador

YO LO VÍ… (repite) El cusuco fue a la escuela y fue a la Universidad, para saber la verdad, si es cierto que el tiempo vuela.

y del zoncho cañambuco, qué vida la del cusuco charanguero y trovador. Yo lo ví,… (repite)

El cusuco fue a la escuela y hasta a la Universidad. Ya secaron el manglar, ya entubaron la laguna. Mañana compran la luna y

10. El chombo ANÓNIMA

10. El chombo

Sube que sube el chombo en el Sandal, al majar la horqueta espanta un panal. y como el rabo lo tiene carrasposo toditas las avispas lo pican en el … Sube que sube el chombo en el Sandal, al majar la horqueta espanta un panal. y como el rabo lo tiene carrasposo toditas las avispas lo pican en el …

11. Rumba del Cadejos LETRA Y MÚSICA: FIDEL GAMBOA

Me contaron que a Maceo cuando vivió en la Mansión, su compadre Filemón


Nicoya, diciembre 2009 L A C A N C l Ó N D E A D Á N 13 L A C A N C l Ó N D E A D Á N Nicoya, diciembre 2009 11. Rumba del Cadejos

le regaló un perro muy feo. Cabezón mal encarado, de mirada sulfurosa ¡Qué cosa más espantosa! dijo el Titán asustado. Pero la negra Tomasa, famosa por sus consejos, sintió pena y al Cadejos lo llevó para su casa. Le dio un baño perfumado, trato y comida decente, lo devolvió diferente, la fiera había domesticado. Don Antonio complacido por cambio tan radical

11. Rumba del Cadejos

lo educó y el animal se volvió su consentido. Así al fin una mañana, teniendo su patria lejos el General y el Cadejos se fueron para La Habana. La leyenda nos relata que su alegría fue tanta que pasearon en volanta rumbeándose a una mulata. Armaron un zaperoco en en un turbio lupanar cuando los vieron entrar tomándose un ron con coco. Pelín pelao, pelín pelana

11. Rumba del Cadejos

Amenizamos tu fiesta patronal, boda, fiestas particulares, bautizos, te de canastilla o cualquier evento

La rumba del Cadejos en La Habana. Pelín pelao, pelín pelón, que se fueron de pindingue pal’ Malecón Pelín pelao, pelín pelento, no se si será cierto, si será cuento. Pelín pelao, pelín pelotas, le enseñaba los colmillos a las mulatotas. Pelín pelao, pelín pelele vió bailar a la abuela de La Tongolele.

SE VENDEN CACHORRITOS de cadejo

2254 0728 Pelín pelao, pelín pelufo, cuando meneaba la cola se olía un tuf. Pelín pelao, pelín pelachas, se la meneaba a las viejas y a las muchachas. Pelín pelao, pelín pelunto, así termina la historia y yo pongo el pun- to.


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12. Maquina con maquina Letra y música: Adán Guevara

Máquina con máquina, no sirve su máquina. Dele con un martillo y échela a correr al río (dos veces). En la casa de Juana Inés andan todos al revés, con los zapatos en la cabeza y el sombrero en los pies. Máquina con máquina, no sirve su máquina. Dele con un martillo y échela a correr al río (dos veces). Asómate a mi vergüenza cara de poca ventana y dame un vaso de sed que me estoy muriendo de agua. Máquina con máquina, no sirve su máquina. Dele con un martillo y échela a correr al río (dos veces). A las orillas de un hombre estaba parado un río afilando su caballo y dándole agua a su cuchillo. Máquina con máquina, no sirve su máquina. Dele con un martillo y échela a correr al río (dos veces).


L A C LA AN CCl AÓ NN C lD ÓE N A DD EÁ NA D Á N Nicoya, Nicoya, diciembre diciembre 20092009 15 L A C LA AN CCl AÓ NN C lD ÓE N A DD EÁ NA DNicoya, Á N Nicoya, diciembre diciembre 20092009

13. Contradanza de los liberianos sin cabeza Entre todas las historias hay una muy singular la de siete liberianos que se hicieron a la mar con dos ollas de fritanga y atados de tamal pisque agarraron una panga y bajaron el Tempisque. Por Bolsón y Puerto Humo pasaron de mañanita masticando el desayuno y tomando “agua bendita” al salir a mar abierto escoraban sin remedio bogaban con rumbo incierto

ya llevaban “litro y medio”. Uno era peón sin dinero, el segundo Licenciado, alcahuete era el tercero y el cuarto tenía ganado, del quinto sólo se sabe que era bruto y montador, el sexto guiaba la nave y el sétimo enterrador. Dejaron atrás San Lucas las Islas del Zopilote siguieron bajo la luna prendiendo ramas de Ocote y al cabo de una semana

con el viento, poco a poco la panguita liberiana llegó hasta la Isla del Coco Dicen que fue por el guaro o por beber agu’e sal se les quemó la sesera y siguieron más allá en Liberia desde entonces cuando huele a temporal siete espectros de la noche bajan a hacerse a la mar Uno era peón sin dinero, el segundo Licenciado, alcahuete era el tercero

y el cuarto tenía ganado, del quinto sólo se sabe que era bruto y montador, el sexto guiaba la nave y el sétimo enterrador. Así acaba esta conseja sobre el río y el destino con la triste moraleja: “el beber es desatino”. Y si usté’ es buen ciudadano invíteme otra cerveza por los siete liberianos que perdieron la cabeza.

Letra: Jaime Gamboa Música: Fidel Gamboa


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Parodias revolucionarias 14 Compadrito Secundino dele temple a su guitarra y responda, si es que puede, mis canciones con ventaja.

Me parezco al trovador Chichiltote de sabana, porque nací retozando en los campos de las guarias. Letra: Adán Guevara Música: Anónima

Yo mantengo el instrumento con las cuerdas bien templadas, y le puedo replicar sus canciones con ventaja. Soy el gallo cantador que saluda la mañana, con el clarín de su pico y el aplauso de sus alas. Guanacaste es la provincia que parece una potranca, con el hocico atarcado sudando espuma salada. La teta del Orosí mana su leche volcánica, por el Tempisque nutriendo a mi potranca geográfica, con pellejo de jaragua. El Guanacaste ya se cansó de los cantos sin sentido, prefiere cantar el son del rebelde campesino. El Guanacaste ya se cansó de los cantos sin sentido, prefiere cantar el son del rebelde campesino. El agricultor no puede cantar, porque un Gamonal lo dejó sin solar, la revolución lo viene a salvar de la explotación del magnate feudal.

Los campesinos van a tumbar a sus amos gamonales, que no dejan prosperar a las clases laborales. El agricultor no puede cantar porque la miseria lo tiene sin voz la revolución lo viene a salvar de la explotación patronal y feroz.

Venga ya, venga la revolución. Tierra sí, muera el verdugo patrón. No es cierto que el sabanero lleve una existencia grata, ni que el peón guanacasteco cante desde la mañana. Las niñas de sus pupilas desayunan madrugadas en los fangos del corral, mientras

ordeña las vacas. Luego el calor se desloma, sobre el arco de su espalda y la fatiga le moja, la ropa con que trabaja. Los sábados mezcla penas con coyol y se las traga con la sed de ser feliz, un ratito en la parranda. Gua, gua, guaria de color. Gua, gua, guaria guapa flor. Guaria guapa sin espinas que desguapa sus corolas en las trenzas campesinas y en los moños de mi novia. Gua, gua, gua, Guanacaste tiene un sol y solo el sol guanacasteco se hace líquido en el hueco que yo le abro a mi coyol. Gua, gua, gua, Guanacaste tiene un sol y solo el sol guanacasteco se hace líquido en el hueco que yo le abro a mi coyol. Yo me chupo el sol de vino con carrizo en mi coyol y me bebo el sol de vino con carrizo en mi coyol. Gua, gua, gua, guacalito de pinol y no lo muevo con el dedo, porque es grande y no le puedo revolcar todo el atol. Gua, gua, gua, guacalito de pinol y no lo bato con el dedo, porque es grande y no le puedo remover todo el atol. Yo le zampo el molinillo, bailador de guapinol y le meto el molinillo, bailador de guapinol.


L A C LA AN CCl AÓ NN C lD ÓE N A DD EÁ NA D Á N Nicoya, Nicoya, diciembre diciembre 20092009 17 L A C LA AN CCl AÓ NN C lD ÓE N A DD EÁ NA DNicoya, Á N Nicoya, diciembre diciembre 20092009

Las animas vencidas (pasillo #1) 15 Letra: Jaime Gamboa Música: Fidel Gamboa

Al final de la mesa está el olvido. Más allá de la rabia, en la ventana, un paisaje sin cielo ni campana que naufraga en el tiempo desmedido. Mi vida que es apenas el bosquejo de un dibujo que nunca se termina, son retazos clavados con espinas en acero sin alma, en oro viejo. Cuando se hace la noche, allá en el monte, se levantan las ánimas vencidas, fuegos fatuos que llegan con sus voces a

anunciar que se acerca la partida, que este tiempo de lutos y querellas, misterios, injusticias y traiciones, acabará en un soplo, y sin reproches me iré con el fulgor de las estrellas. Interludio: Cuando se hace la noche, allá en el monte se levantan las ánimas vencidas, fuegos fatuos que llegan con sus voces a anunciar la partida, que este tiempo de lutos y querellas, misterios, injusticias y traiciones, acabará en un soplo... y se irán las estrellas.


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Ya me voy pa’ la Liberia donde la muerte me aguarda si acaso yo muero ahí poné una flor en mi “lárpida”. en mi lar-pi pi-lar-pi en mi-lar pi-lar Pilar en mi lar-pi pi-lar-pi en mi-lar pi-lar Pilar. Si acaso yo muero allí en los frentes de batalla sobre mi tumba de nieve “chorriá” del amor la lágrima. Cho-cho-cho chorriá chorriá Cho-cho-cho chorriá chorriala Cho-cho-cho chorriá chorriá Cho-cho-cho chorriá chorriala.

Ya yo me voy de estas tierras ya yo abandono estas playas pero me llevo el recuerdo de la mujer que me amaba.

16. El Adiós del soldado Letra: Aquileo J. Echeverría Música: Anónima

De la mujer, la mujer que me-ama me-ama me amaba De la mujer, la mujer que me-ama me-ama me amaba en mi lar-pi pi-lar-pi en mi-lar pi-lar Pilar Cho-cho-cho chorriá chorriá Cho-cho-cho chorriá chorriala


Nicoya, diciembre 2009 L A C A N C l Ó N D E A D Á N 19 L A C A N C l Ó N D E A D Á N Nicoya, diciembre 2009

17. Coplas de amor Anónima

Yo estoy aquí ángel de mis ensueños, vengo a saber de tu amor la realidad, vengo a saber si tienes nuevo dueño, pa’ no volverte a hablar con la misma libertad. Si me ausenté, no fue para olvidarte, sino pa’ ver el destino de la suerte, pero mujer, ¡salí que quiero verte! que sin tu amor no puedo yo vivir. Se acabarán esas llamas tan ardientes, así se acabará la luz de mi ilusión, pero mujer, ¡salí que quiero verte! pues sin tu amor no puedo yo vivir.


ESTUDIO EL NANCITE

AMBIENTE FAMILIAR, COMODIDAD Y CALOR HUMANO PARA SU GRABACIÓN. PRECIOS A CONVENIR. Para contactarnos: Del ¨cerro mocho¨ agarre como yendo pa´ Santa Cruz y doble a la derecha donde vea la casa de la loma. Ahí pregunta por Paco, o por ¨el polaco¨, o por el ¨Bizco¨ y se arregla con él.

librito_la cancion de adan  

cancionero

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