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Abril de 2018 Año 01 / Edición No. 001

Revista Cultural Mensual

CUENTOS y Relatos

OCURRENCIAS y sucesos

¿SECRETOS?

Rinconcito Misterioso

ReDESCUBRIENDO el lenguaje

MÚSICOS Y ARTISTAS Veamos pa’ otro lado

San Cristóbal de Las Casas, CHIAPAS. México.


Idea Original y Realización: Oscar Hernán Fotografía: Oscar Hernán /

Todos los relatos y/o artículos son propiedad de su autor y/o colaboradores. Diseño y Arte: Oscar Hernán Contacto: Escribe para conocer tus sugerencia y consejos.

ohoficial@outlook.com Facebook: Oscar Hernán (Nan) Instagram: @oh_oficial Twitter: @OscarHernan01 Hecho en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. MÉXICO.

Revista Cultural Mensual

Abril de 2018 / No. 01


Estimado Lector: Este trabajo se realiza con un único afán de disfrutar lo que esta ciudad nos ofrece, en la extensión de la palabra, para deleite de propios y extraños. Sepa que en sus manos tiene no solo la poca experiencia de su servidor, sino también, la dicha de saberse un oyente de la narrativa que emana de la impresionante sabiduría y recuerdos de nuestra gente. Más allá de que esta publicación se considere como un medio para documentar lo que acontece en nuestro pueblo, debe considerarse como un remedio para no olvidar. Si usted es Coleto, espero podamos coincidir en las experiencias y podamos juntos suspirar por eso, que a veces no se explica, pero que nos enamora más del lugar donde nacimos. Si usted, no lo es, permítame tocar la puerta de su corazón para adentrarme en él y mostrarle un poquito del sufrimiento, gozos, fatigas, fantasías y alegrías de las que somos parte día a día y con ello pueda ‘embeberse’ del fervor por nuestra ciudad. Oscar Hernán.


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Indice Cuento(s) / Relato(s) mensuales

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Ocurrencias

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Rinconcito Misterioso

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Redescubriendo el Lenguaje

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MĂşsicos y Artistas

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QUE UNA

MaS

LEYENDA

Más que una leyenda, es una experiencia. Te dará algo en que pensar, si decides creer.

Mucho se habla en estos días sobre la veracidad de los asuntos que antaño preocupaban y mermaban el sueño a las personas. Mucho se dice que no es cierto, de que como su nombre lo dice, son leyendas, mitos, creencias arraigadas en la mente y en la cultura de un pueblo, y que como tal, resultan ser irrelevantes para la vida actual. Sin embargo, y a pesar de todo esto, nos seguimos encontrando con situaciones que nos llevan a pensar si en verdad todo esto es como muchos le llaman, sugestión, o si forma parte de nuestra realidad. La Merced, barrio antiguo, de gente creyente, no ha sido la excepción. Muchas leyendas han formado parte de su tradición y por supuesto de su hermosa fiesta. En general, he sido algo escéptico en asuntos sobrenaturales, y he llegado a cuestionar y a dudar de ellos. Lo que ahora se narra, es una experiencia, como se dijo antes, de su servidor. Algo vivido en carne propia que me dio mucho en que pensar. 4


Todo comenzó una noche, noche de fiesta en la Merced hace ya casi 10 años. Era 23 de Septiembre, junto con los colaboradores, preparábamos todo lo necesario para arreglar la iglesia como tradicionalmente se hace. Después de los Tradicionales Maitines, se lleva a cabo una misa generalmente a las 11:00pm, después de la cual, las puertas de la iglesia se cierran para comenzar la ardua tarea. Se barre, se limpia, mientras los floristas al interior de la sacristía, con manos de artistas, elaboran maravillosos arreglos para embellecer la iglesia. Se tienden alfombras, se ponen cirios nuevos, en fin, una tarea que involucra a muchas personas de fe y buena voluntad, para que al amanecer, con las tradicionales mañanitas, los asistentes puedan admirar a la Imagen de la Virgen en todo su esplendor. Todo esto hasta muy altas horas de la madrugada. Por aquel entonces, tuve el privilegio de compartir la responsabilidad de resguardar la iglesia junto un señor al que aprecio mucho, Don Mariano, con el cual formábamos el equipo de (por así llamarlo) “sacristanes oficiales”. Luego de la tarea que antes se describe, obviamente siendo ya casi las 4:00am del día 24 de septiembre, nos dispusimos a cerrar todo y a descansar, si el tiempo así lo permitía, pues a las 5:00am, debíamos abrir de nuevo las puertas de la iglesia. Apagamos las luces, cerramos puertas exteriores y en silencio y algo cansados, nos dirigimos a la sacristía no sin antes echarle un vistazo a la entonces obscura y bella iglesia. Cerramos la puerta, y como era costumbre, tendimos un par de alfombras en la sacristía con el único fin de descansar en ellas. De almohadas algunas cortinas empolvadas por el paso de los años… atentos, expectantes, esperando la llegada de la hora indicada comenzamos a dormitar. Es particularmente relajante y a la vez algo sombrío, el silencio de la iglesia por las noches. Unos minutos después de recostarnos, escuchamos algo que más allá de asustarnos nos causó mucha extrañez, tanto que creímos que era producto de nuestra imaginación. ¡Toc, toc, toc! ¿Es la puerta principal? 5


Alguien llamaba a la puerta de la iglesia, a las 4:00am. Era un poco raro. Sin embargo, comenzamos a susurrar entre nosotros. -¿Escuchaste eso? -Sí. Creo que alguien toca… - Hubo silencio. -Talvez fue nuestra imaginación, ya andamos cansados. -¿Crees que deberíamos salir, o ver que pasa? -No lo se, talvez deberíamos descansar. De pronto, y ahora más fuerte e insistente, ¡TOC, TOC, TOC! Y esta vez la nave principal de la iglesia retumbó con el eco. -¿Y si alguien necesita ayuda? Preguntó Don Mariano muy consciente. -Yo dije, y al momento me arrepentí pues, una sensación helada cayó sobre mi espalda –¿Y si es un “espanto”? Toquidos de nuevo. Fuertes, desesperados. De un brinco, Don Mariano se incorporó, y me dijo que debíamos ir, tenía el presentimiento de que alguien podría necesitar ayuda. Salimos de la sacristía mientras yo corría al cuarto de luces, en donde encendí solo los reflectores del presbiterio, suficientes para nuestra tarea. Alcancé a Don Mariano cerca de la capilla del Justo Juez, mientras caminábamos a pasos apresurados hacia la puerta principal. En silencio, abrió la puerta del cancel, se acercó a la puerta principal mientras pegaba la oreja en la fría madera, y dijo: -¡¿Quién?! Sorprendentemente una voz femenina contestó: -Soy yo (no recuerdo el nombre)... andaba buscando a la banda que está recorriendo el barrio para despertar a todos, pero no la encuentro, ya caminé mucho, estoy cansada y está lloviznando. Quisiera pasar para esperar la misa aquí. Nos apresuramos con Don Mariano a abrir la puerta, y efectivamente, ahí estaba la señora, algo mojada y friolenta. Le dijimos 6


que pasara. Mientras caminábamos a la sacristía nos dijo que ya estaba agotada, muy cansada. Le ofrecimos acomodarle unas sillas con algunas cortinas para que pudiera recostarse mientras esperaba si así quería, y nos dijo que le vendría de maravilla. Nos hizo hincapié en lo hinchado de sus pies. Entonces, acomodamos del otro lado de la sacristía, por respeto, algunas sillas y cortinas y de nuevo, nos dispusimos a descansar. Ella agradecida se acomodó y cerró sus ojos. Don Mariano y yo, nos dirigimos a nuestras respectivas alfombras en el suelo para descansar. Apagamos las luces, cerramos los ojos, de nuevo a descansar. Pocos minutos fueron los que pasaron, cuando de repente, y créanme que fue algo molesto pues, no podíamos descansar bien, se escucharon pasos en el segundo piso de la sacristía. Ese piso, funcionaba en ese entonces como una bodega. Una puerta daba el acceso de entrada y salida. Dos ventanas grandes con puertas de madera ancha resguardadas por herrería antigua y una malla para impedir el hospedaje a las palomas y alguno que otro gato merodeador, evitaba la entrada por ahí. Me pareció increíble escuchar pasos, alrededor de las 4:30 am. Me puse a pensar en que talvez un “ágil” ladrón habría podido burlar nuestras medidas de seguridad para entrar. Los pasos continuaban en dirección a las escaleras que dan acceso a la sacristía y se detuvieron ahí. Escuché que don Mariano se levantó de su lugar y me dijo susurrando: -¿Escuchaste eso? -Sí, le dije mientras me levantaba también. -¿Tu crees que alguien haya entrado? me dijo. -No creo, contesté. Está dificil. En eso estábamos cuando los pasos se escucharon en las escaleras. Quien quiera que fuese, se disponía a bajar de ahí. Lento y seguro. Don Mariano y yo, no decíamos nada, estábamos estupefactos 7


ante lo que escuchábamos. De pronto, ¡error! Por mi cabeza cruzó aquella leyenda del barrio que narraba sobre un Sacerdote sin Cabeza que deambulaba por la iglesia hacía décadas. De nuevo esa sensación helada en mi espalda llegó, pero ahora con una intensidad que casi me hacía gritar. Seguimos expectantes, escuchando sentados. No podíamos pensar más. Los pasos que se escuchaban seguían bajando hacia la sacristía. La escalera de madera, desemboca junto a una puerta que da acceso a los jardines traseros y a los salones de catequesis, puerta fuerte de metal con herrería en la parte superior en donde se asomaba una muy tenue y pequeña luz causada por el alba. Cuando los pasos llegaron al último escalón, no se escuchó más nada por un momento. Un pasó bajó al piso de mosaicos rojos de la sacristía, y en contraste con la luz apagada y mortecina del amanecer prematuro, una silueta comenzó a dibujarse mientras caminaba hacia la puerta de la sacristía que da a la iglesia, en donde, particularmente, hay algunas tumbas que resguardan dicha entrada. Todo eso, a escasos dos metros y medio de donde Don Mariano y yo, descansábamos. Nos quedamos inmóviles, petrificados y por supuesto, aterrados. Algo hasta ese momento sobrenatural e inexplicable estaba pasando frente a nosotros. La figura siguió su camino y se perdió en las sombras. Volteamos a vernos y suspiramos algo aliviados. Entonces, escuchamos susurros ininteligibles, sollozos y algunos llantos apagados. La señora, que había entrado por resguardarse de la llovizna, estaba sentada, con las manos en el rostro, agachada, temblando y llorando. Nos acercamos a ella, nos quería decir algo pero no podía. El llanto y el terror en su rostro no la dejaban. Encendimos una luz pequeña, y comenzamos a cuestionarl qué es lo que había pasado. -Escuché pasos, pero creí que eran ustedes –nos djio-. Alguien se acercaba a la puerta que da a la iglesia y entonces lo ví.- comenzó a llorar de nuevo. - Era él, el Padre sin cabeza vestido de negro y en sus hombros no vi nada. Pasó y se metió a la iglesia. 8


Ella se levantó, nos dijo que no quería nada ahí, nos suplicó que abriéramos la puerta de salida de la parte trasera, quería salir de allí, ya. No le importó que lloviera, que fuera casi a amanecer o que la celebración fuera a comenzar ya en escasos minutos. La acompañamos hasta la puerta, nadie hablaba, ella solo lloraba. Abrimos la puerta que da hacia la Calle Diego de Mazariegos y salió. Mi acompañante y testigo, quedamos absotros ahí, era increíble lo que nos había sucedido. Estábamos temerosos y estupefactos. Talvez las leyendas eran ciertas. ¿Podría existir en una iglesia como esta alguna alma atrapada entre mundos que estuviera confinada a vagar así hasta el fin de los días? ¿Cuál era su propósito? ¿Solo asustar? La hora de abrir de nuevo había llegado, sin descansar, asustados, y friolentos continuamos con nuestras rutinarias obligaciones. La Fiesta transcurrió normal, pero después de eso, el escepticismo se ha tambaleado un poco. No es algo que me hayan platicado. Talvez fui uno de los “privilegiados” que han podido observar este tipo de fenómenos. Si decides creer, es algo aterrador. Sin explicación, pero que te deja ver entre cortinas de creencias, que talvez, las leyendas tienen algo de veracidad. Que los antiguos, nuestra gente, nuestros antepasados, no se equivocaron al advertirnos de ciertas situaciones, en donde lo sobrenatural o lo incontrolable para nosotros, actúa para fines que a lo mejor no conoceremos nunca. Misterioso es nuestro barrio, más allá de el estruendo y la festividad, habrán siempre historias y situaciones que forjaron lo que ahora conocemos. ¿Talvez algún día sabremos la verdad? ¡Quién sabe! Mientras, seguiremos contando, advirtiendo a las generaciones venideras de todo esto, de lo que nosotros, ahora, estamos siendo testigos. 9


ocurrencias Y

sucesos LA CULEBRA DE AGUA

Muchas, y al parecer infinitas, son las leyendas que de nuestra ciudad emanan. Han pasado muchos siglos desde la fundación de la misma, y muchos son los sucesos que la han marcado, sin embargo, algo de lo que hemos sido testidgos actualmente y por lo que vivieron nuestros abuelos y bisabuelos, son las famosas “culebras de agua”. Debido al casi nulo registro histórico de los tornados, como sucesos en nuestra ciudad, se llega a suponer que por su ubicación geográfica y por el tipo de clima, los tornados no suceden aquí. Sin embargo, y según una publicación realizada hace algunos años por el técnico del Departamento de Sociedad, Cultura y Salud en El Colegio de la Frontera Sur, unidad San Cristóbal de Las Casas, Juan Carlos Velasco Santos, estos sucesos se han registrado desde [el 15 de septiembre de 1968 y se describe de la siguiente manera: “Huracán (Tornado seco) en el centro de la ciudad”. Y el segundo refiere al 16 de septiembre de 1969 durante las fiestas patrias: “Culebra de agua (tornado con lluvia)”, en ambos casos se evidencian los diversos nombres, bajo los cuales están encubiertos localmente.] Éste último nombre, es como generalmente lo conocían nuestros abuelos, generando también muchas historias a su al rededor, 10


mismas que han pasado de generación en generación para volverse parte del imaginario colectivo. Una de ellas, a causa de la evangelización católica de antaño, es la idea de que era “castigo divino”, ocasionado por la indiferencia y los pecados que el pueblo concebía durante meses y que se purgaban con este tipo de fenómenos. Otra idea, la consideraba como una representación del mal encarnada en forma de una culebra de viento y agua, que azotaba para causar daño y sufrimiento, y en algún momento, se consideraba como una invocación consumada por curanderos o brujas. A todo esto, se practican aún en nuestros días, remedios o soluciones a estos sucesos que, a manera de ritual, se ocupan un par de cuchillos o machetes (según con lo que se cuente en el hogar) y al momento de que la culebra esté bajando o azotando, se deben poner en forma de cruz, al tiempo que se implora la ayuda del Todopoderoso con oraciones y por supuesto, mucha valentía. Dicen los antiguos que este remedio es infalible si se tiene fe, si se hace con valentía necesaria. Sin embargo, más allá de saber que estos casos suelen ser muy peligrosos en su momento y pueden llegar a considerarse normales, debemos entender que su causa tambien se puede deber al hecho indiscutible del paso de la huella humana en nuestro entorno. Muchas tradiciones envuelven de misticismo a nuestra ciudad, y nos recuerdan las épocas prehíspánicas en donde se entendía y analizaba más a nuestra naturaleza, y nos acercan, en nuestra modernidad, a tomarnos el tiempo necesario para mirar hacia arriba, para ser más conscientes.

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RINCONCITO

MISTERIOSO Acutalmente, y según se escucha en la radio, o en programas especializados en cienca y desarrollo humano, comienzan a escasear los lugares de nuestro planeta en donde podemos realmente apreciar la belleza de un cielo nocturno estrellado. Muchos también dicen que en provincia, ese privilegio no se ha perdido del todo, que hay más posibilidad de encontrar ese lugarcito escondido en donde ese momento mágico de observación estelar se puede dar. San Cristóbal de Las Casas, hermoso valle de clima templado y muchas veces, de cielos nocturnos nublados, coqueto para mostrarnos la luna y las estrellas, nos recuerda esta ocasión, a aquella mítica e histórica vista que hace 490 años tuvo como regalo, Don Diego de Mazariegos. Los Rinconcitos Misteriosos se tratan de eso, de mostrar aquellas cositas y aquellos lugares que, por el pasar de los años, por la metamorfosis en la vida de nuestra ciudad, o por situaciones ajenas a nuestra cultura, son olvidados, o muchas veces, se vuelven parte de nuestra cotidianeidad que quedan en el umbral de lo que no se puede ver. Sin duda, seremos privilegiados si nos damos a la tarea de mantener, a partir de hoy, la vista y el corazón dispuesto a la observación 12


de ver y conocer los lugares maravillosos que nos regala nuestra ciudad. Para descubrir el Rinconcito Misterioso de esta edición, es recomendable hacerlo de noche. Se trata de un lugar alejado, obviamente, de la actividad cotidiana de nuestras calles y nos lleva a recordar un poco los sencillos, dulces y melancólicos inicios de nuestro pueblo. El lugar está situado en una comunidad en el corazón del Cerro Huitepec llamada “Santa Anita”, a un par de kilómetros de recorrido en la carretera libre que conduce a la capital de nuestro Estado. Encontraremos, a pocos minutos de viaje, más allá de la Iglesia de San Felipe, un camino de terracería a la derecha con el nombre de Calle Orizaba en el mapa. Siguiendo por esta, nos encontraremos en la Calle de la Torre, camino principal a nuestra aventura. Luego de algunos minutos, nos veremos en una curva bastante angosta y pronunciada y, en seguida, tendremos la visión iluminada, casi completa de San Cristóbal de Las Casas. Mágica se vuelve esta visión al mantenerse ahí por varios minutos, en el silencio de la montaña. Nos daremos cuenta de la belleza total de esta ciudad latente, pujante en el progreso, pero abrazada fielmente a las tradiciones que la vuelven tan mágica y especial. Es en este lugar en donde podemos enajenarnos por un momento de esta visión, dar la espalda a la luz y voltear hacia el cielo. Las estrellas ahí, parecen hablarnos de cerca, parecen tener la intención de bajar y contarnos lo que en ese preciso lugar aconteció hace siglos y parecen sembrar en nuestro corazón, la melancolía del paso del tiempo y de lo importante que debe ser, el mantener la visión hacia el futuro, pero con el absoluto respeto y reconocimiento de nuestros antiguos y de las tradiciones y enseñanzas que se han mantenido durante siglos. Recomendable es, y no de más, recordar que a donde vayamos, debemos mantener siempre el respeto y cuidado de nuestro entorno. 13


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Vista nocturna desde “Santa Anita, Huitepec” Oscar Hernán | 2018 15


Redescubriendo el

LENGUAJE SECARRÓN Así como en muchas partes de nuestro país las palabras que tienen un sentido, pueden tener uno completamente distinto en otro lugar, ciertamente también sucede en nuestro San Cristóbal, y se ha hecho parte no solo de nuestro diario hablar, sino que se ha vuelto un identificativo de nuestro pueblo. Se vuelve indispensable, en cierto momento, entender estas expresiones para poder entender completamente a los Coletos. En esta ocasión, nos daremos una vuelta por la expresión “Secarrón”. La Real Academia Española define esta palabra como “Dicho de una persona o de su carácter: Muy seco.”, sin embargo aquí se le da una connotación un tanto distinta. Con esta palabra se hace referencia una persona que es flaca o muy flaca. Se le dice secarrón, de manera despectiva, a aquellos que tienen una complexión muy delgada y suele ser la manera en la que se les identifica por parte de su familia y/o amigos. -Velo este secarrón fiero... * -(Mira a este flaco feo) También se puede entender de manera más cordial, refiriéndose por supuesto, a las personas con esa complexión pero con un tono 16


más familiar e íntimo. En este caso, también suele usarse el diminutivo como complemento al contexto. -¿Dónde está mi secarroncito? -(¿Dónde está mi flaquito?) Sin embargo, debe entenderse que a pesar de todo esto, generalmente no suele usarse como un adjetivo, sino más bien, como un gesto identificativo. Algunas veces también, se ha usado como sarcasmo, diciéndole Secarrón a una persona que suele ser gordita. Otra manera de usarlo, puede ser con algún tono de preocupación por la “apariencia física desmejorada” de una persona que se conocía, de alguna manera, “más llenito”. -Oí vos... tás muy secarrón... ¿qué te pasó? -(Oye tú... estás muy flaco... ¿qué te pasó?) En esta manera, se puede usar, como en el primer ejemplo, acompañado de un adjetivo como complemento. A lo largo de nuestras publicaciónes, navegaremos por la riqueza de nuestro lenguaje a fin de que las nuevas generaciones podamos conocer nuestras raíces y talvez, comprender mejor a nuestros abuelos y padres.

* Se abordará la expresión “fiero” en publicaciones venideras.

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CASA CHIAPAS

TAMPA, fl.

Así es. Chiapas ha sido trascendental en muchos aspectos, tanto nacionales como internacionales, y ha sobresalido con esfuerzo y dedicación de su gente. Sin embargo, y muchas veces, ese esfuerzo a veces no es suficiente si se viene de comunidades indígenas y, a esto, se suma el hecho de ser un inmigrante. Es por demás sabido, que mucha de la población de nuestro estado, recurre a la necesidad de tener que ir a otro país para tener mejores oportunidades laborales, y es ahí, donde aparece Casa Chiapas, Tampa Inc.: “...es una organización sin fines de lucro que promueve y desarrolla la educación para jovenes y adultos inmigrantes, ayudandoles a que eleven su calidad de vida y la de su familia. Al igual que trata de rescatar la cultura Maya indigena originaria del Estado de Chiapas México.” *Ubicada en la Ciudad de Tampa, en el estado de Florida, Estados Unidos, “se estableció en octubre de 2011 y obtuvo el estado 501 (C)3 en julio de 2014 (exención de impuestos sin fines de lucro), lo que ayudó a integrar una red de voluntarios solidarios para ayudar junto con su equipo de empleados dedicados. A lo largo de los años se han desarrollado las siguientes áreas principales de servicio: - Servicios de alfabetización de adultos - Liga de baloncesto para adultos - Liga de fútbol juvenil (edades 5-12) - Colaboración y asociación con el Consulado de México, incluido 18


nuestro papel como socio del sitio de los Consulados Móviles (Asistencia y espacio de instalaciones para el consulado móvil de México). - Interpretación de idiomas (idiomas mayas, español e inglés) - Consulta y referencias - Eventos comunitarios y actividades culturales Casa Chiapas, Tampa, reúne a mujeres y hombres de diversos orígenes y culturas que son la base para la construcción de igualdad de oportunidades en la comunidad de Tampa. Según las estimaciones del Consulado de México, hay más de 5,000 inmigrantes del estado de Chiapas que trabajan en el área de Tampa Bay. Casa Chiapas también celebra la cultura chiapaneca y ayuda a mantener los lazos comunitarios y transnacionales. Ha recibido el estatus de Plaza Comunitaria del Instituto de Mexicanos en el Exterior de México y colabora con el Gobierno del Estado de Chiapas y el Consulado de México en Orlando a través de la provisión de diversos servicios y programas.” Sin duda alguna este tipo acciones y lugares nos pueden enseñar mucho de lo que podemos hacer si sencillamente volteamos a ver a quienes necesitan de nuestro apoyo como compatriotas. Bastaría talvez, en empezar a darnos cuenta y ser conscientes de lo fácil que es practicar la igualdad y el no racismo, y mucho menos entre quienes vivimos y crecemos en esta hermosa tierra. Bastaría como aprender poco a poco a educar desde una visión diferente y desde nuestros hogares a nuestros niños, con el objetivo de crear adultos respetuosos y tolerantes. Sin duda, nuestro país y nuestro estado nos ofrecen grandes retos para poder ser diferentes, pero al mismo tiempo nos brinda oportunidades para crecier, si decidimos ver hacia otros lados. **Si deseas más información de Casa Chiapas, Tampa Inc, puedes visitar su sitio web o sus redes sociales.

* 1815 E 148th Ave, Lutz, FL 33549, EE. UU. ** http://www.casachiapastampa.org/ https://www.facebook.com/casachiapastampafl/

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“Todos somos valientes hasta que nos toca caminar de madrugada y solos por las calles oscuritas del Cerrillo�.

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Coletorioso no 1  

Revista cultural de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas

Coletorioso no 1  

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