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Abril de 2011

Edición Nº 11

Distribución Gratuita

Plan Nacional de Desarrollo: Currículo único, recorte de la planta docente, eliminación del preescolar y plantelización Por: Álvaro Morales Sánchez

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l Proyecto de Ley 179 de 2011 por el cual se adopta el Plan Nacional de Desarrollo del cuatrienio de Juan Manuel Santos contiene una serie de artículos referidos a la educación, que profundizan la política neoliberal de entrega de recursos del Estado a mercaderes privados para que se encarguen de la prestación del servicio educativo. He aquí la descripción de los que, a nuestro modo de ver, son graves atentados contra la educación pública contenidos en el Plan Nacional de Desarrollo: 1. Eliminación del nivel educativo preescolar de tres años que fue ordenado por la Ley General de Educación, para ser sustituido por la denominada Atención Integral a la Primera Infancia, un programa que impulsa la focalización de la atención del Estado a niños en edades entre la gestación y los cinco años y once meses, en el cual la educación es apenas un componente marginal. Se plantean “alternativas de participación público-privadas en el desarrollo de infraestructura, la prestación de servicios y otras actividades pertinentes para el desarrollo y consolidación de la estrategia de atención integral a la

primera infancia”, lo que en otras palabras quiere decir privatización de la atención de los niños entre 0 y 6 años (Artículos 75 y 76 del PL 179 de 2011) 2. En un proceso de vuelta al currículo único establece que a los planteles educativos con resultados inferiores en las pruebas SABER se les aplicará un currículo básico definido por el Ministerio de Educación Nacional, que “quedará a disposición de los otros establecimientos educativos del país que lo quieran utilizar en el marco de su autonomía”, lo cual equivale a todo lo contrario, es decir, a la eliminación de la autonomía escolar que fue conquistada por el magisterio tras la dura lucha de 1993 que culminó con una Ley General de Educación cuyos rasgos principales fueron concertados entre el MEN y FECODE (Artículo 77 PL 179 de 2011) 3. Se establece como política principal de la descentralización de los recursos del Sistema General de Participaciones la entrega directa de las transferencias a los planteles educativos, cristalizando el sueño de la política neoliberal planteado desde los inicios del gobierno de César Gaviria hace 20 años, la plantelización

de la educación, el camino más expedito hacia la privatización definitiva de la educación pública (Artículos 78, 79, 81 PL 179/11) 4. Racionalización de las plantas de personal (léase recorte de los empleos docentes), contratación con el sector privado para la prestación del servicio educativo y entrega de responsabi-

lidades financieras a las entidades territoriales certificadas son otra característica central en lo que a educación concierne dentro del Proyecto de Ley del Plan Nacional de Desarrollo de Juan Manuel Santos (Artículo 82 PL 179 de 2011). Todo lo anterior, sumado a la formulación de que la educación

está al servicio de los intereses del mercado, planteada varias veces por la ministra de Educación María Fernanda Campo, no hace más que confirmar lo dicho por Tribuna Magisterial desde los inicios del actual gobierno, que en materia económica, social y educativa Santos I es igual o peor que lo que hubiera sido Uribe III.

El pliego de peticiones de fecode, punto por punto Por: Elías Fonseca Cortina

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n abril y mayo el magisterio colombiano entra en el proceso de negociación del pliego nacional de peticiones; la conquista del derecho pleno a la negociación colectiva por parte de los trabajadores del estado se pone a prueba en esta batalla, pues el decreto 535 de febrero del 2009 es una burla a ese derecho. El pasado pliego de peticiones logró, producto de las movilizaciones portentosas del gremio, la preservación del régimen especial de pensiones de los docentes vinculados antes de la ley 812 de 2003. Sin embargo, cuatro importantes puntos acordados con el gobierno fueron desconocidos en su totalidad. El actual pliego contiene las principales

reivindicaciones laborales del gremio, así como la defensa de la educación pública, hoy seriamente amenazada con la política de privatización que aplica el gobierno de Juan Manuel Santos. 1. Política pública educativa. Reversión de los contratos de concesión de la educación al sector privado; entrega de instituciones y plantas de personal a las secretarías de educación. 2. Aspectos económicos. Negociación entre el gobierno y Fecode del salario de los maestros para los años 2012 y 2013, con incrementos por encima de la inflación que rescaten el poder adquisitivo perdido. 3. Estatuto docente. Conformación de una comisión tripartita entre Congreso de la República, Ministerio de Educación y Fe-

code que inicie el proceso de concertación de un nuevo estatuto docente con derechos y garantías iguales para todos los docentes colombianos. 4. Condiciones laborales del magisterio. Mejoras en las condiciones de ascenso de los docentes del 1278, estímulos como el año sabático, formación y actualización de calidad y pagada por el estado, capacitación a directivos docentes sobre manejo de fondos públicos docentes. 5. Estricto cumplimiento de los acuerdos del pasado pliego de peticiones. 6. Garantías sindicales. Respeto al derecho de asociación, permiso sindical a dirigentes de los sindicatos, reintegro de los descuentos por paros, exoneración de evaluación de desempeño a los do-

centes del 1278 que tienen permiso sindical. 7. Prestaciones sociales del magisterio. Pago de la deuda del gobierno con el Fondo Nacional de Prestaciones por más de 30 billones de pesos, y reconocimiento al magisterio de las condiciones más favorables existentes en la normatividad vigente en termino de prestaciones. 8. Salud del magisterio. Respeto al régimen especial de salud del magisterio, mejora en la prestación del servicio médico y conservación de su carácter integral. 9. Bienestar del magisterio. Planes de vivienda, recreación y bienestar para el gremio y sus familias, financiados por el estado. 10. Apoyo a instituciones educativas y educadores damnificados por el invierno.


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Editorial

Preparemos el paro nacional indefinido contra la política educativa neoliberal de Juan Manuel Santos

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l magisterio colombiano se apresta a dar una nueva batalla en defensa de la educación pública y de los derechos del gremio docente. Después de diez años de haber enfrentado sin éxito la reforma constitucional que dio origen al proceso de contrarreforma educativa, volvemos a preparar un paro nacional indefinido. Esta es una batalla impuesta por el régimen, que insiste en entregar los recursos del Estado y la función de prestación del servicio público educativo a los particulares para que lo exploten como un negocio, lo que se constituye en uno de los objetivos medulares de la política pública educativa en la era neoliberal. Inmensos estragos ha causado esta política en la educación pública: hacinamiento de estudiantes en las aulas, aumento de horas clase de los docentes, reducción de las plantas de personal, traslados discrecionales de maestros a lugares inaceptables para presionar renuncias, reducción de los tiempos de receso escolar, sustitución de la formación en conocimientos por la formación en competencias y estándares, imposición de un estatuto docente que implica eliminación de derechos laborales a los docentes nuevos, como estabilidad en el empleo y ascenso en el escalafón, aplicación de evaluación de desempeño para despido, evaluación de competencias para ascenso, persecución a la actividad sindical; imposición del sistema de colegios por concesión, y de los “bancos de oferentes”, nuevas formas de privatizar lo público. Estos y muchos otros ejemplos de lo que ha implicado esta contrarreforma, tienen origen en el Acto Legislativo 01 de 2001, aprobado bajo el gobierno de Andrés Pastrana, cuando era ministro de Hacienda Juan Manuel Santos, hoy Presidente de la República, y Director de Planeación Nacional Juan Carlos Echeverri, su actual ministro de Hacienda. Estos dos personajes fueron los encargados de hacer aprobar en el Congreso esta regresiva reforma constitucional y lo hicieron con tal ardor y agresividad que Santos asumió una actitud desafiante ante decenas de miles de maestros congregados en la Plaza

de Bolívar el día en que se aprobó definitivamente el Acto Legislativo. Desde antes de posesionarse el actual gobierno hemos dicho que es bueno recordar estos episodios de nuestra historia más reciente porque sus protagonistas vuelven hoy a la arena principal. Santos y Echeverri, padres del Acto Legislativo 01 de 2001, del cual nacieron la ley 715 y el decreto 1278 de 2002, no están dispuestos a modificar una política que resulta estratégica para los propósitos del modelo neoliberal que ellos encarnan como dos de sus más acérrimos ejecutores. No van a aceptar de buenas a primeras la exigencia de los maestros colombianos de derogar el decreto 1278 para dar paso a un estatuto único de la profesión docente. En Tribuna Magisterial estamos convencidos de que se requerirá la lucha de los maestros colombianos con el paro y la movilización, si queremos conquistar esta reivindicación estratégica. En síntesis, pues, hay suficientes razones para afirmar que la posición de Fecode frente al gobierno santista no puede ser otra que la más dura oposición, pues su política económica y social no es en nada distinta de la del modelo neoliberal uribista a ultranza. De las decisiones tomadas en la última reunión de la Junta Directiva Nacional de FECODE, en Tribuna Magisterial queremos destacar el hecho

de que se haya aprobado por unanimidad el contenido del Pliego de Peticiones que el magisterio le presentará al gobierno nacional este 7 de abril. FECODE debe emprender definitivamente el camino de conquistar el derecho de negociación colectiva históricamente negado en Colombia no sólo a los docentes sino a todos los empleados públicos, contrariando convenios internacionales de la OIT, adoptados por leyes colombianas, que siguen siendo letra muerta porque ningún gobierno las aplica. Hemos repetido en diversas ocasiones que el tema no fue resuelto por el decreto 535 de 2009 porque Uribe lo expidió precisamente para burlar la obligación del gobierno de negociar convenciones colectivas con los sindicatos de empleados al servicio del Estado y presentarlo ante la OIT como una muestra del cumplimiento de sus convenios, en una típica maniobra de “meter gato por liebre”. Este decreto y el acuerdo firmado por la ministra Cecilia María Vélez con FECODE en mayo de 2009, e incumplido en su totalidad, le sirvieron a Uribe para lograr en junio de 2010 la exclusión de Colombia de la lista negra de países violadores de los convenios de OIT, tras los buenos oficios de Angelino Garzón y Julio Roberto Gómez en Ginebra. El Pliego actual recoge los aspectos más relevantes de la actual

Fortalezcamos el Polo Democrático Alternativo participando en la elección de Coordinadoras Locales - Bogotá, Abril 10 de 2011

problemática de la educación y del ejercicio de la profesión docente, como la lucha contra la privatización de la educación pública; la defensa del régimen prestacional especial en materia de salud y de pensiones; la lucha por un verdadero salario profesional; la creación de una comisión tripartita Gobierno-CongresoFecode que discuta la propuesta de estatuto docente único; la consecución de un régimen de traslados que respete prioridades como ubicación segura de docentes amenazados, unidad familiar, tratamiento de problemas de salud; el derecho a formación y capacitación financiada por el Estado, y otros temas de importancia para los educadores. Luego de las multitudinarias movilizaciones del 7 de abril en medio de

las cuales le presentaremos al gobierno el Pliego Nacional de Peticiones del magisterio, y en las que nos hermanaremos con el resto de organizaciones sindicales y populares que rechazan frontalmente la política económica y social del gobierno de Santos, los maestros colombianos habremos de ocuparnos en la tarea de organizar el PARO NACIONAL INDEFINIDO que será necesario realizar ante la muy segura respuesta negativa de la ministra María Fernanda Campo, sus asesores y funcionarios, ante el contenido del pliego magisterial. En la preparación hacia este paro nacional juega un papel fundamental la organización de los comités por la defensa de la educación pública, de los cuales harán parte los maestros, los estudiantes, los padres de familia y todos aquellos miembros de la sociedad que deseen hacer valer el derecho a la educación. La tarea central de estos comités será la de rechazar y tratar de impedir a toda costa que los colegios del estado sean entregados en concesión a los particulares y buscar la reversión de las concesiones que ya estén en curso.

MAESTROS COLOMBIANOS: MOVILICÉMONOS EL 7 DE ABRIL Y PREPARÉMONOS HACIA EL PARO NACIONAL INDEFINIDO DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA, EN PROCURA DE LA CONQUISTA DEL PLIEGO NACIONAL DE PETICIONES DE FECODE

Periódico del Frente de Educadores Tribuna Magisterial, expresión política del MOIR-PDA dentro de la Federación Colombiana de Educadores

COMITÉ EDITORIAL

Equipo Nacional de Dirección Álvaro Morales Sánchez –Cel. 3152124223- amorsan2002@yahoo.es Elías Fonseca Cortina – Cel. 3153580223 – eliasfonsecacortina@gmail.com Medardo Hernández Baldiris Cel. 3158916814 meherbal21@hotmail.com Diógenes Orjuela – Cel. 3153261656 – diogenes.orjuela@hotmail.com Rafael Escalona – 3157270629 – rafaescalonatovar@yahoo.es

Página Web: www.tribunamagisterial.com Sede Nacional: Calle 39 No. 21-30 – Bogotá D.C.


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Con el pliego de peticiones de FECODE... ¡A defender la educación pública gratuita y obligatoria, financiada y administrada por el Estado!

La defensa de la educación pública exige la derogatoria del Decreto 2355 N. de la R.: este artículo es un resumen elaborado por Alberto Villalobos Dauder, a partir de otro más extenso escrito por Medardo Hernández Baldiris, de la Dirección Nacional de Tribuna Magisterial, en conjunto con Humberto Mendoza, directivo del SUDEB y el propio Alberto Villalobos.

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l Decreto 2355 de 2009, constituye la versión más reciente, afinada y agresiva de la política oficial encaminada a liquidar la educación pública en el país. Su propósito evidente es el de hacer más ágiles y expeditos, bajo diversas modalidades, los procesos de contratación de la prestación del servicio educativo con el sector privado. Con tal propósito, reafirma el criterio de que basta con la constatación de las “insuficiencias o limitaciones” de los establecimientos educativos estatales para proceder a tales contrataciones. De esta manera el gobierno utiliza, con el mayor descaro, las consecuencias producidas por su política de asfixia presupuestal y abandono de la educación pública, para justificar su privatización. Del mismo modo, ratifica su decisión de hacer en adelante de la contratación con los sectores privados el instrumento principal de la prestación del servicio. Condición necesaria de esta política es la de limitar la responsabilidad de la nación, en materia de financiación de la educación pública, a la asignación presupuestal por estudiante, al tiempo que descarga sobre los recursos propios de las entidades territoriales certificadas los costos crecientes de un servicio, que, por su naturaleza, exige inversiones cada vez mayores. Complemento de estas medidas de racionalización del gasto público es el de limitar la gratuidad del servicio a los sectores sociales objeto de tales políticas, negándole la misma a los demás estratos de la población e imponiéndole para ello el cobro de “derechos académicos y servicios complementarios”. En suma, se propende, en ambos casos, porque la creciente demanda de

recursos sea sufragada por los entes territoriales y por los padres de familia. Persistiendo en un modelo ya fracasado en el servicio de la salud, el gobierno abre el sector a las pr��cticas de intermediación de no solo los prestadores del servicio y las entidades religiosas de todo tipo, sino que establece la posibilidad de que organizaciones dedicadas a la “promoción”, al estilo de las EPS en salud, puedan hacerse a los contratos. En todos los casos, la concertación y la participación de las comunidades educativas en la elaboración de los PEI, queda fuera del alcance de estas pues es suficiente con que el PEI elaborado por los contratistas tenga la aprobación de la respectiva Secretaría de Educación. Esto es, ni más ni menos, que la abolición de la democracia en las instituciones y el arrasamiento de su autonomía en materia curricular. La figura de la concesión de la prestación del servicio, que toma cuerpo, especialmente, en los denominados megacolegios, expresa de la manera más acusada los rasgos de la política que se impone con esta norma. En efecto, en ellos, el Estado no solo construye la infraestructura y provee la dotación para entregarla al usufructo por el concesionario, sino que introduce la tercerización de la mano de obra docente, al estipular que ésta trabajará al servicio del mismo sin vínculo laboral con el Estado, y, al margen de cualquier amparo de las normas estatutarias vigentes para los docentes del sector oficial. El grotesco remate de las disposiciones reseñadas es el mantenimiento de las modalidades de contratación con toda clase de iglesias y congregaciones para mantener, en un estado que se presume laico, el confesionalismo y el oscurantismo en los establecimientos regentados por éstas. Llama la atención que al entregar la administración a estos sectores, se dispone que las relaciones laborales y disciplinarias de los docentes oficiales con el administrador, como si no existiera el Estatuto Docente, estarán regidas por las disposiciones aplicables a la entidad territorial certificada. Aquí

se insinúa el conocido propósito de atomizar la normatividad nacional en materia estatutaria. El análisis no debe perder de vista que el Decreto 2355 es componente esencial de un conjunto más amplio de disposiciones, con las cuales, al articularse potencia y agrava sus nocivos efectos. Es así como, por ejemplo, al instaurar el Decreto 1290 la exigibilidad de los estándares internacionales y la imposición , de hecho, del currículo único, centralizado y uniforme, el sector queda abierto a la intervención y participación del capital financiero internacional para que usufructúe la educación como mercancía y oportunidad de negocio. En adición a lo anterior, el gobierno Santista plantea en su propuesta de Plan Nacional de Desarrollo, la

iniciativa de avanzar, en materia de recursos económicos, “a la asignación directa a los establecimientos educativos”, es decir, a la llamada “plantelización”, con lo cual crearía la posibilidad de transformar las instituciones educativas en Empresas Sociales del Estado. En estas condiciones, deberán competir entre sí por recursos adicionales, recurrir a la autofinanciación y, entre otras prácticas, imponer la evaluación punitiva; “desvincular a los responsables de los malos resultados”; hacer que los resultados de las evaluaciones tengan “impacto inmediato en la remuneración de los docentes”; entregar “en concesión a operadores idóneos los colegios que no puedan mejorar”; y trazar como meta el “establecer por lo menos cincuenta

colegios por concesión por año en todo el país”, tal como lo pregona Armando Montenegro, exjefe de Planeación del gobierno de César Gaviria y vocero oficioso de la política educativa neoliberal. El magisterio de Colombia, sabe por su propia y dura experiencia, que todo embate de la política imperialista neoliberal contra la educación, repercute invariablemente en el empeoramiento de sus condiciones de vida y de trabajo. Lo anterior obliga a que en la actual coyuntura, asumamos con firmeza y decisión la orientación de batallar con denuedo contra la privatización de la educación pública, convirtiéndola en el aspecto principal a conquistar en el pliego de peticiones de Fecode.

Acompañemos la justa lucha del magisterio por mejores condiciones laborales y salariales / viene página 4

ningún tipo de negociación. La batalla actual es por conquistar el derecho pleno a la negociación colectiva y, en la nueva dinámica de presentar pliego de peticiones, FECODE, ha tomado la decisión de incluir la exigencia de que el salario sea producto de una negociación entre el gobierno y el sindicato de maestros. No basta que FECODE presente el pliego de peticiones, éste debe contar con el respaldo decidido de los docentes colombianos, que deberán defender hasta con la huelga los justos reclamos que allí se plantean.

Estas reivindicaciones económicas, planteadas por el sindicato que agremia a los maestros y maestras del país, no pueden verse como ajenas a la construcción de una educación nacional, científica y democrática y hacen par te del proyecto de una nación donde la educación sea de verdad un pilar del progreso. En ese sentido, es un tema que le compete a la comunidad educativa y una lucha que contará con su respaldo en la medida en que dignifica la profesión y le imprime condiciones para una verdadera calidad, lo que beneficia primordialmente a millones de estudiantes.


4 El miércoles 26 de enero del presente año falleció en la ciudad de Bogotá nuestro compañero Raúl Arroyave Arango, fundador y director del Frente de Educadores Tribuna Magisterial, expresión del MOIR-PDA dentro de la Federación Colombiana de Educadores, quien a la sazón se desempeñaba como Director del Departamento de Relaciones Internacionales de la Central Unitaria de Trabajadores –CUT- A manera de homenaje de Tribuna Magisterial, el periódico que dirigió durante varios años, publicamos hoy un fragmento de las palabras que pronunció José Fernando Ocampo, histórico dirigente de nuestro Frente.

A MODO DE ELEGÍA

En la muerte de Raúl Arroyave Palabras de José Fernando Ocampo en el acto fúnebre de homenaje a Raúl Arroyave

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ómo te vas en este momento Raúl. No te podías haber ido ahora cuando más te necesitábamos. Hacías parte del Ejecutivo Central. Dirigías la Comisión Obrera. Ocupabas la secretaría internacional de la CUT. Trabajabas conmigo en la Escuela de Cuadros. Te necesitaba el Polo y te necesitaba Bogotá. Habíamos comenzado a trabajar juntos desde la década del ochenta del siglo pasado. Recuerdo que habías llegado a Codazzi, Cesar, como maestro y habías entrado a la dirección departamental del Sindicato. Ya una vez te habían destituido del magisterio cuando trabajabas en Puerto Berrío por participar en la lucha por la defensa de la educación pública y en procura del Estatuto Docente. En el entretanto, te habías aventurado en la organización de los campesinos y en la tarea de desbrozarle el camino a la política revolucionaria de lo que en el MOIR llamamos entonces política de pies descalzos. Al volver, comenzaste a atender con tu moto el trabajo sindical en Valledupar. Te eligieron presidente de Aducesar, el sindicato de los maestros del Cesar. Para entonces habías encontrado para tu vida a Ruby, una mujer fuerte y decidida, con la que habías iniciado la formación de una familia y tus hijos Lorena, Lauren, Leslie y Sebastián. Te habían elegido a la dirección de ACPES, el sindicato de los maestros nacionales y viajabas a Bogotá para atenderla. Llegaste a la Asamblea del Cesar elegido por el pueblo del departamento en una de esas alianzas indispensables de la izquier-

da. Eras incansable entonces como lo fuiste siempre, aún en los peores momentos de tu salud muy afectada. Cómo te vas en este momento Raúl. Me acompañaste en la dirección de FECODE con Álvaro, Medardo, Elías y Diógenes y con tantos compañeros en la dirección de los sindicatos regionales. Fuimos a los congresos juntos y a las elecciones directas del Comité Ejecutivo, recorrimos el país con los maestros y viajamos a dondequiera fuera necesario sin importar el medio de transporte, nos enfrentamos a la política imperialista de la educación y la desmenuzamos para hacerla comprender del magisterio. Nos comprometimos con la ley general de educación, estuvimos al frente de los paros del magisterio, le dimos un contenido revolucionario a los conceptos sobre la educación colombiana. Y llegó el momento en que te encargaste del trabajo del Partido en el terreno educativo nacional, lo llevaste adelante, enfrentaste todas las dificultades de acuerdos y alianzas sindicales e iluminaste con tus luces el carácter imperialista de la política educativa de los gobiernos neoliberales. ¡Cómo trabajaste por garantizarles a los maestros sus cesantías y sus pensiones en el Fondo Nacional de Prestaciones!. Te enfrentaste en la teoría y en la lucha a los actos legislativos reaccionarios de esta década pasada que están destruyendo la educación pública colombiana. Nos diste la sorpresa de cien mil votos en las elecciones para el Parlamento Andino. A pesar de que tu corazón estaba fallando hacía rato, jamás te negaste a una tarea sindical, a un viaje a dondequiera fuera en la geografía nacional para llevar la presencia de FECODE y de la CUT, a una representación en los organismos sindicales internacionales, a una conferencia de formación dirigida a los obreros, a los educadores o al público en general. Nunca desfalleciste un solo momento en la lucha consecuente y jamás diste un paso atrás en los principios, aún cuando en ocasiones todos los factores nos fueran desfavorables. Cómo te vas en este momento Raúl. Envidié tu sorprendente memoria. Cantabas al pie de la

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letra todos los vallenatos del mundo, recordabas de una todas las fechas históricas, tenías a flor de labio los chistes y cuentos más inverosímiles, recordabas en los momentos precisos las anécdotas de la historia mundial. Eras un lector incansable. La última semana estabas leyendo la biografía de Garibaldi, el de la revolución democrática italiana, y comentamos en la clínica el aporte de las biografías a la formación de una conciencia histórica. Habíamos leído la de Pancho Villa ahora para la conmemoración del centenario de la revolución mexicana. Y te recordé las crónicas de John Reed sobre aquellos acontecimientos, del mismo que había escrito sobre las jornadas memorables de la revolución de octubre en Rusia. Escribiste artículos brillantes en los periódicos sindicales y del Partido: sobre los acontecimientos de la política mundial contemporánea, sobre los vericuetos de una historia nacional tan azarosa, sobre las vicisitudes de la educación, sobre la realidad política del país. Me asombrabas. Todo te cabía en una cabeza de extraordinaria capacidad. Cómo te vas en este momento Raúl. Eras un revolucionario. Tenías en la sangre el carácter proletario. Amabas a rabiar tu organización política, el MOIR, esta organización con la que nos comprometimos hace cuarenta años. Le fuiste fiel a rabiar. Nunca tuviste dudas en los virajes necesarios de la política. Habías abrazado con pasión esta tarea estratégica y fundamental del Polo Democrático Alternativo, de consolidarlo, de superar sus dificultades, de llevarlo a las masas, de hacerlo comprender en los organismos internacionales, porque estabas convencido de que podía convertirse en una verdadera realidad de transformación nacional. Atendías con cuidado y dedicación el trabajo del

Polo en el centro de Bogotá. Fuiste implacable por doquier en la denuncia de los tratados de libre comercio con Estados Unidos y la Unión Europea. Siempre pusiste la política por encima de la amistad o las conveniencias y eso quedó como un ejemplo. Trabajaste día y noche, sin descanso, sin ahorrar esfuerzos en llevar a cabo las tareas y los compromisos partidarios, Raúl, hasta poner en riesgo tu salud y tu vida. ¿No es cierto, Raúl, que diste tu vida por este partido, por esta patria y por esta revolución? Eso fue lo que hiciste. Cuántas veces te rogué que hicieras pausa, que cuidaras tu corazón herido, que no siguieras montando en avión para atender un llamado de los maestros o de los obreros o de los amigos o de los compañeros partidarios siempre ansiosos de escucharte, que no manejaras un carro, que no siguieras atendiendo las actividades internacionales. Todo porque conocía tu corazón herido de muerte. No me hiciste caso porque respondías al trabajo revolucionario como una tarea ineludible. Raúl, te fuiste ahora. Has entregado tu vida por la revolución colombiana. Lo entregaste todo. Yo lo sé. Yo lo sé. Hasta dar la vida por este país, por esta patria, por una nueva aurora para Colombia. Te prometo como lo hablamos tantas veces, que no cejaré en esta tarea sin pausa y sin descanso. Aquí están despidiéndote hoy todos tus compañeros y amigos que te hacen la misma promesa. Y como dijo Neruda, “fuiste más hermano que mi hermano”. Adiós, Raúl.

Acompañemos la justa lucha del magisterio por mejores condiciones laborales y salariales Por: María Antonieta Cano Docente del 1278, equipo Tribuna Magisterial Bogotá

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l magisterio en Colombia ha visto cómo su salario real ha bajado durante los últimos 10 años con una pérdida de más de un 15% de poder adquisitivo. La tabla salarial que regirá durante 2011 aún no se conoce, pese a que ya han transcurrido casi cuatro meses desde sus inicios, pero en el presupuesto aprobado para este año se prevé un ajuste salarial a los empleados públicos de apenas 2.5% ponderado, que no alcanza a representar siquiera el 3.17% del IPC promediado del año inmediatamente anterior. El salario de los docentes del país es uno de los más bajos del planeta. Las cifras hablan por sí solas. Según

estudios de la OCDE, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, mientras un docente de Japón o Corea gana alrededor de 85 dólares, 160 mil pesos colombianos, por una hora de trabajo y a uno de Estados Unidos le reconocen 45 dólares, unos 85 mil pesos, a los docentes nacionales se les paga entre 12 mil y 23 mil pesos, de seis a doce dólares, datos que nos ubican también por debajo del promedio latinoamericano; países como Argentina donde reciben 19, Chile 23 y México 29 dólares por cada hora de trabajo, así lo indican. La remuneración de los profesores en un país es un indicador que trasciende el criterio meramente económico. Demuestra, además, el reconocimiento social que se le da

a la labor docente y refleja la importancia que representa la educación para una nación. Aunque un salario digno y justo para la profesión docente hace parte de un modelo educativo de calidad, el magisterio ha pospuesto esta lucha reivindicativa para enfrentarse a los aspectos más radicales de las políticas neoliberales que atentan contra la educación pública que ahora cobra nueva vigencia, después de reconocer que el aspecto principal de la política educativa de Santos contenida en el programa, “Educación para la prosperidad”, es el de la privatización. Hasta ahora el tema salarial se ha supeditado a la tabla que expida el gobierno, unilateralmente, sin que haya mediado / Continúa página 3


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