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toooda IMaPLa

Una puerta a la imaginación Rodrigo Morlesín

A

Imapla, ilustradora nacida en Barcelona, le gusta coleccionar cosas: juguetes de lámina, cuentas que se encuentra en la playa y también sueños, pero, sin duda, entre todas las cosas que colecciona, una de las más importantes es su bolígrafo, del que sale toda clase de seres, animales, monstruos y hasta niños traviesos. Sí, así es como nació Lola, surgió de su bolígrafo y, en su nuevo libro, Lola: Tooodo un día en el zoo (Océano Travesía), cuenta un increíble paseo por el zoológico y abre una puerta la imaginación.

¿Cómo surgió la historia de Lola: Tooodo un día en el zoo? Lola, la protagonista de esta historia, no lo sabe, pero en su otra vida fue una cebra. Lola empezó un día de visita en el Zoo de Barcelona con mi hijo. Yo veía a los animales del zoo viejos, sin pelo, enjaulados. Pere no veía nada de eso, él me contagiaba su alegría. Miradas diferentes de una misma realidad. Pensé que allí había libro y la protagonista sería una cebra, por eso de llevar rayas, que parecían las rejas de una jaula. Un día, agujereé una página de un libro con una puerta, para poder atravesarla y girar al otro lado del libro. Las dos caras de una misma moneda. Un lado y el otro. Allí también pensé que había libro. Tenía una puerta, tenía unos animales enjaulados que querían ser libres y necesitaba a alguien que me ayudara a conseguirlo. Allí nació la protagonista y, poco a poco, empezaron a sucederle cosas... Cuéntame una anécdota sobre Lola. Editado el libro, lo enseñé a mis sobrinos de edades muy diferentes. Cuando llegaron a la puerta, sin atravesarla, me dijeron: “Oh, qué bonita visita en el zoo”. Otro sobrino abrió la puerta, giró página y empezó el sueño de Lola. “Ohhh”, dijo Sergi, “si esto no acaba aquí”... y los dos continuaron la historia. Me gustan las diversas lecturas del libro. Hay la narración página a

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JULIO-AGOSTO 2013

Libro, escritor e ilustrador favoritos. Empezaría por Kveta Pacovska, con El pequeño rey de las flores, un libro que marcó mis inicios en mi primera visita a la Feria de Bolonia. Revolución, de Sara, por eso de contar con imágenes. Olivia, de Ian Falconer, me encanta. También me gusta la colección de Eloise, de Kay Thompson y Hillary Knight. Crictor, de Tomi Ungerer. Me gusta la idea de Un patito es útil, de Isol. Animalario, de Javier Sáez Castán. Saul Steinberg es el dios. Javier Mariscal, porque siempre me resulta fresco su dominio del dibujo. Tom Schamp me gusta mucho cómo crea ambientes con los colores. Especialmente La niña desdichada, de Edward Gorey. Las historias de ratones o Búho en casa, de Arnold

página. Después, descubrir que no se acaba. Atravesar. Luego desplegar el libro y ver la escena de forma global con elementos que igual no se perciben en el página a página. Cuéntame de tus paseos de niña. Era una niña sin problemas. Feliz, la cuarta de cinco hermanos. Tuve una infancia feliz. Hice cabañas, me acuerdo del primer día que aprendí a ir en bici, el olor de los pinos en el mar de Mallorca, olor a caracol los días de lluvia, tenía hermanos para jugar y pelearme, y mis padres fueron todo corazón. ¿Cuál era tu libro favorito entonces? En casa no era habitual leer, pero

Pasiones P o r

L A

s u s

C o n o C e r á s

Lobel. Las historias de Cuttlas, de Calpurnio, las encuentro sensacionales. Katsumi Komagata es exquisito y eficaz con las formas. La ciudad, de Armin Greder, es uno de los últimos libros que me he comprado y de vez en cuando me viene a la memoria. Son los que me dejaron algo que me llegó. Tu comida, película y canción favoritas. Cualquier comida en buena compañía y, sobre todo, con buen vino. Películas, muuuchas, pero me

mi madre, universitaria en una época que no se estilaba demasiado, entendía que la lectura era un buen hacer, aunque ella no fuera gran lectora, y de vez en cuando recopilaba diferentes colecciones de lectura. Yo me decanté por El hombre enmascarado (Phantom) y Flash Gordon, mis primeras lecturas. Me encantaba el color lila de ese hombre enmascarado tan humano, sin superpoderes, pero con la marca de la calavera que dejaba a todos sus enemigos, su cueva, su novia, Diana Palmer... Todo un poco “cursi”, pero misterioso. ¿Cómo te convertiste en ilustradora de libros para niños? Creo que ha sido un proceso lar-

quedo con éstas: Blade Runner sería mi opción y, especialmente, la escena de las lágrimas en la lluvia. Funny Games, de Michael Haneke (de pánico); Melancolía, de Lars Von Trier; Festen, de Thomas Vinterberg; Toy Story y, sorprendentemente, la 1, la 2 y la 3; Searching for Sugar Man, un documental e historia estupendos. Canciones que me gustan así de primeras porque hay muuuchas: Magic Time, de Van Morrison; Will Meet Again, de Cash; My Baby don’t Care for Me, de Nina Simone; Summertime, de Ella Fitzgerald; Tears in Heaven, de Eric Clapton; Perfect Day, de Lou Reed; Baby Can I Hold You, de Tracy Chapman... Palabra favorita. Abracadabra.

go. Los libros siempre estaban merodeando por aquí y por allá. Cuando decidí contar por mi cuenta, también decidí cambiar mi nombre. A partir de ese momento me siento sincera cuando digo que hago libros. Imma Pla se convirtió en Imapla cuando en 2007 empecé a realizar libros con imágenes para contar. Para finalizar, dibuja lo que más te guste. Bueno, después de tanto hablar de Lola... creo que lo primero que me viene a la cabeza para dibujar es Lola, que a mí me gusta llamarla Looola. Y aprovecho para contaros que el pato de Lola, nadie lo sabe, pero se llama Paco.

Entrevista a Imapla  

Por Rodrigo Morlesin, suplemento Cafeína

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