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Fantasmas en la oscuridad. Son de carne y hueso. No son diferentes al vecino de enfrente. Ahogan sus lamentos, arrancando gritos. Desamparadas vĂ­ctimas se sienten. Ojos opacos que no reclaman miradas hermanas. Tristes sus miradas. Abusadores de almas inocentes. Castradores de vidas presentes. Se arrastran entre la gente. No pactes ni olvides. Revive para liberar tu alma. Controla los pasos que pisoteando se cruzan. Arranca con rabia si asĂ­ lo sientes. No seas complaciente. Es posible que ultrajadas seamos todas hermanas.


FANTASMAS EN LA OSCURIDAD