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Fotoreportaje

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¿ Y dónde está tránsito?

Transeúntes caminan en la calle por el aglomeramiento en la parada en la 5 de Mayo. Fotos: Cuauhtémoc Villegas.

Un camión y un transeúnte circulan por el mismo carril.

En la misma calle están marcados espacios que se pueden utilizar separando rutas por parada.

vida.

Espacios desperdiciados mientras la gente arriesga su

Autos estacionados en la banqueta obstruyendo el paso a los transeúntes en Segundo Anillo norte.

Taxis estacionados en paradas de camiones el mercado Agropecuario y en pleno centro, frente a palacio municipal.

Municipios

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Cuentas oscuras Nuevamente el municipio de Jesús María se encuentra en el ojo del huracán por las múltiples irregularidades que sucedieron en la feria de los Chicahuales, mismas que se dieron de maneras burdas, evidentes, obvias, entre ellas, la instalación del palenque y el casino sin permisos de la Secretaría de Gobernación y el uso del Patronato como un negocio familiar. Jesús María, Ags.- Ni los recibos ni el dinero que pagaron los expositores y comerciantes de la Feria de los Chicahuales aparecen por ningún lado. Los recibos simplemente no se expidieron para no dejar constancia de los manejos turbios por parte del Patronato de la Feria, entre ellos costos baratos para los puestos de los altos funcionarios del ayuntamiento y la entrega sin costo alguno del casino y el palenque al empresario y “amigo” consentido del gobernador de Aguascalientes: el gallero Alejandro Ceja, concesionario también del casino y del palenque de la feria más importante de México, la de San Marcos, donde todos los días se apuestan sumas multimillonarias. El ayuntamiento se deslinda y cae en contradicciones en torno al permiso declarando que se presentaron los documentos, aunque admite el síndico que no sabe cuáles son y dijo que la responsabilidad es de la Secretaría de Gobernación. “No podemos tener un casino de esa manera, allí el síndico es el que tiene que responder, él es el que tuvo que hacer la investigación”, sostiene el Regidor Prudencio González Ortiz. Oídos sordos Para los comerciantes establecidos y los que van de feria en feria, ésta fue la peor verbena debido al desorden que imperó en la asignación de los puestos,

dado que no hubo zona familiar porque los puestos de cerveza y bebidas alcohólicas proliferaron desde prácticamente la entrada de la presidencia hasta el último rincón de la feria, además de que entre los puestos de comida y restaurantes, pollerías, taquerías, pastelerías y paleterías, se instalaron baños públicos, lo que redujo significativamente las ventas de estos comercios. A diferencia del año pasado, los precios por los puestos se duplicaron (objetivo7.com no. 64, “Feria de pueblo”) y el síndico “se quedó con cinco locales por los que pagó sólo mil por cada uno”, asegura una fuente al interior del municipio. Feria del caos “Los baños que pusieron contra esquina del templo, a la persona que estaba vendiendo elotes la perjudicaron, en la noche esa calle quedó como privada para que la gente se fuera a hacer orines y heces”, opina González Ortiz. “Martín Chávez había prometido no poner puestos de alcohol en la plaza y alrededores y cuatro o cinco miembros del ayuntamiento quisieron poner sus puestos el año pasado y no se los permití”, explica Jesse Franco a este semanario y dice que le desea a Chávez un buen fin de Gobierno, ya que se enfrentaron a consecuencia de la feria del año pasado y se encuentran en litigio. A los comerciantes establecidos se les iba la luz por exceso de diablitos ya que no existe infraestructura para los puestos, además de que el drenaje se colapsó en varias ocasiones por

las lluvias, distribuyendo aguas negras entre los andadores y los puestos de la feria. Tampoco existen tomas de agua. “Esta feria no sirvió, a uno en vez de irle bien le fue mal porque no hubo venta, sólo hubo para los que venden cerveza, yo me iba a poner a vender en el boulevard Miguel de la Madrid en un puesto de tacos y no pude, pidieron 3 mil pesos por adelantado, un puesto chiquito, no grande”, dice uno de los comerciantes que pidió no dar su nombre. Intento de linchamiento Las irregularidades en el Patronato de la Feria fueron evidentes desde un principio cuando, ante la falta de recibos, de claridad en las cuentas y en la asignación de espacios, los comerciantes intentaron linchar al síndico José Manuel Méndez Romero, quien junto con su esposa María Elena y sus hijos, hicieron de la feria, un negocio familiar. Negocio Familiar Mientras el ayuntamiento demandó al ex presidente de la feria del año pasado, Jesse Franco, entre otras cosas, por haber dado barato y por haber dejado trabajar gratis a los ambulantes que sobreviven con palos con globos, algodones de dulce, chicharreros y otros, este año, los mismos hijos de Méndez Romero se encargaron de retirarlos del perímetro ferial por no mostrar la identificación de locatario, mismas que firmó su propio padre, entre otros a Miguel Chávez a quien le asignó el local 5C. Objetivo7 tiene en su poder copia de ésta. “Él no debía ser juez y parte, no debía meter las manos, ni tener dos puestos”, considera Prudencio González Ortiz, regidor por el Partido de la Revolución Democrática (PRD). “La señora de él es la encargada de

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Identificaciones en vez de recibos.

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Despacho de Gestión Social del municipio, pero no tenía porque trabajar en la feria”, asegura González Ortiz. “Yo me quejé con el secretario de Gobierno, no nada más la señora sino los hijos estuvieron dándole un maltrato a la gente, tanto a propietarios como a la ciudadanía en general y a los policías”. “Donde veían que andaban vendiendo varitas y no estaban dados de alta en el padrón, los quitaban de ahí”, lo que según el regidor Prudencio constituye una ilegalidad. “Una señora que no tuvo nada que ver con la feria, sólo por ser esposa del síndico se dio el lujo de humillar a muchos comerciantes y a maltratar a varios policías porque tiene todo el respaldo de Martín Chávez del Bosque, ella ya fue una vez suspendida por un fraude económico y la persona que la denunció fue despedida, ellos no conocen el municipio, no son de aquí, están conociendo por el programa de Brigadas, lo que le molesta a la gente del municipio es que se diga que fue la mejor feria cuando fue todo lo contrario”, sostuvo un comerciante. Por debajo del agua Según dos fuentes, una de ellas anónima, lo que el síndico ha comentado a los comerciantes, es que su amigo el ingeniero Luis Gómez se escapó con el dinero de la recaudación de la feria aunque a los medios de comunicación se les dice que no se les cobró a los expositores “y que si lo veían (a Luis Gómez), le partieran su madre, sin embargo se les vio juntos días después dentro del perímetro ferial”, asegura un comerciante establecido dentro de lo que fue la feria. Opina el regidor Prudencio acerca de esta feria, “una, para mí se mancharon muy feo, segunda, estuvo muy mal organizada y dicen que la vendieron por debajo del agua, por eso estamos esperando las cuentas, por eso están argumentando ahora que los robaron, que se llevaron el dinero, aparte de que no entregaron los recibos, el poco dinero que recaudaron se lo llevaron”.

El que no enseña no vende

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