Page 1


Anne Sexton 1928-1974


VIVE O MUERE “I have killed our lives together” Anne Sexton Como si de una atracción de feria se tratase, me columpio en la delgada línea de tu sonrisa. Subo y bajo. Muerdo y beso. Recuerdo el sabor a limonada de tus labios. ¿Sigues aquí o ya te has ido? Eres lejanía, como el océano Atlántico visto con los ojos cerrados. Eres espuma que da fiebre. Me despierto todas las noches y le pregunto a Dios si vendrás a buscarme. Siempre la misma respuesta. Vive o muere.

Belén Cuesta


ANHÍDRIDO CARBÓNICO Anhídrido carbónico para dormir sin despertar y en sueños de muerte por las escaleras del hall rodar. Anhídrido carbónico para cerrar los párpados y comenzar a vivir sobre esqueletos que son más grandiosos que nosotros. Anhídrido carbónico para cambiar la expresión facial de vívido hastío a pálido encanto. Afuera deambulan hormigas y arañas y tras la ventana del Cougar se lleva a cabo el último acto de confesión extrema. Anhídrido carbónico, un abrigo de piel y un vodka para recordar que con ella siempre se empieza por el final.

Diego Mercado Villarroel


Francisca Pageo


“Yesterday I did not want to be borrowed but this is the typewriter that sits before me and love is where yesterday is at” «Ayer no quise ser prestada »pero esta es la máquina de escribir que está ante mí »y el amor está donde está el ayer»

Un nueve de noviembre, el día de su cumpleaños y tras tener a su segunda hija, intentó suicidarse Anne Sexton, cosa que terminaría haciendo finalmente más tarde. «Scorpio, bad spider -, die!» dice en el poema Menstruation at forty. La poesía era su tratamiento y mientras tanto, ganamos esa fiereza interior por querer decir. Sus ritmos y sus palabras son golpes en una mesa con el puño cerrado; es el dolor que te queda tras golpear algo más duro que tus mismos huesos. Es poder darte cuenta de lo bueno y lo malo que te rodea y si no te gusta poder decir que no y si te gusta poder decir que sí. Absorbes e incorporas su poder. Eso te hace creer. Te empoderas a través de una poesía arrogante. Eso te hace sentir. ¿Qué nos llega a la piel al leerla? Metáforas, referencias, palabras sin moral que amordacen, emociones y carnalidad. Es como visualizar y escuchar a un personaje de Cassavetes. Puede inquietar y puede asustar, se le puede llegar a juzgar de loca pero es que esa es la salida; cerrar la mano, golpear la mesa y sentirte y sentir.

Ana Calpena Santana


PASEO POR LA MENSTRUACIÓN DE ANNE SEXTON No estás encinta por el final de tu brazo estrecho del teatro de los mil hijos. Es denso y liban de tu vientre los muertos mientras cae suavemente Wagner sobre tu silencio de fusa. ¿Será que deseas el descanso de una cruz sobre tu sábana blanca? Eres dulce en la mirada. ¿Será que esperas la lanzada del olvido en tu rostro maquillado? Toma esta frase: Quiero penetrarte como un animal; pero no la cuelgues en tu espejo todavía. Hay un niño que te sonríe mientras domas el alba en tu cama. Eres él azotándote las nalgas trémulas sobre el principio de tu incertidumbre. Eres él y eres ella desdibujados por el brillo de tu pluma sin pájaro. Te celebro, hoy, desnuda y vaciando tu copa rota sobre mis manos. Te celebro oliendo a ti y te imagino oliendo mis manos conmigo dentro de un cuarto sin ventanas mientras gritas hacia el techo inalcanzable: No te necesito, cerdo. Javier Herrero Barceló


VIRGO Un ángel de ojos azules bajaba la vista, desinteresado, dándome la espalda en el ascensor. El mismo ángel, de noche, se tronchaba de risa —visita a domicilio con los colmillos fuera-— Nos rodeaba el humo de aquellos puros finos que fumaba. Y todo transcurría en el verano, cuando los libros son peces concentrados, en círculo. Me vi entonces metiendo las piernas en la ciénaga, desde los pies hasta la coronilla, tan ciega y aun así hecha a la acción. Esas tardes caían como el asma, como pociones santas persiguiendo un aroma de perlas encendidas. Pronto confeccioné, con mantos, mi mortaja. Incendié bibliotecas, me herí como una diosa. Los ángeles no me vampirizaron: era una de ellos. Como una más, en danza, formé parte del podio, del reparto sin nombre. Deborah Antón


Lola MarĂ­n


LA VIDA EN LA LENGUA (LA BALADA DE LA MASTURBADORA SILENCIOSA) Por la noche no puedo dormir la sed y el silencio crujen en la oscuridad. Mi vida en la lengua en los dientes, toda mi vida escrita con hilos negros a través de la boca del estómago en la cavidad del ombligo. Por la noche mi mente desnuda el paraíso, mis manos invisibles abren la palabra. Mi vida en la lengua en los dientes, toda mi vida escrita con el susurro de mis dedos. Por las noches no puedo dormir quiero, sola, casarme con mi cuerpo que mis dedos me hagan tuya. Sentir mi lengua en acto de reconciliación y que mis dedos largos y suaves me bañen en pintura fértil.

Agnes M.


Habríamos sido las mejores amigas Yo nunca te hubiera robado tu muerte Demasiado incrédula como para confiar en mis posibilidades y saberme la doncella sin manos Como para recorrer Europa y mostrarme vencedora con paisaje de Capri detrás Habríamos sido las mejores amigas La amiga que se dedica a los cuidados Demasiado sensata como para beber Martinis y golpear a mis hijas Como para necesitar a mi marido y recolectar poetas Habríamos sido las mejores amigas Yo habría atesorado todas las copias de papel carbón para tu Linda y la mía Podríamos haber modelado un hermoso trío de escritoras Maxine tú y yo acariciando los dálmatas que no se ahogaron Habríamos sido las mejores amigas Tú mi aguja del corazón Yo demasiado temerosa como para desperdiciar el instinto de supervivencia El grito atravesado La histeria alojada en el vientre La muerte de puertas adentro

Laura R. Sayd


Para Anne Sexton, con amor

Una mujer que ama a una mujer es por siempre joven

Busco las instrucciones en tus versos, mamá, mi maestra del suicidio. Enséñame a masturbarme con las puntas y los bordes de un precipicio. Enséñame cómo morir juntas. Una vez llegó una niña que se rompió en ti con sus aguas. Todo el camino al manicomio contando las canas de Rapunzel los huesos de Gretel los colmillos del lobo. Imitaciones de ser madre. Imitaciones de morir ahogada. Las pastillas para dormir son blancas. Las mariposas bajo las cortinas amarillas. Pides a Dios que te encienda un cigarro. Azul en el homicidio de tu garganta.

Yasmín C. Moreno


Pigeon P


CONSEJOS PARA EMPRENDER UN ÚLTIMO VIAJE Bebe antes un par de copas de vodka, nadie te va a multar por ello. Quítate los anillos, por supuesto, hoy en día no puedes fiarte de nadie, ni siquiera de las personas que trabajan en las ambulancias. Siéntate al volante del coche como si quisieras ir a alguna parte, pero no abras la puerta del garaje. Mírate una última vez en el espejo retrovisor. Considera durante un momento la posibilidad de ponerte el cinturón de seguridad. Arranca el motor. Cierra los ojos, no tardarás mucho en llegar a tu destino.

Gabriel Noguera


«Está nevando y la muerte me fastidia / tan tenaz como el insomnio». ANNE SEXTON


COLABORADORES Deborah Antón Yasmín C. Moreno Ana Calpena Santana Belén Cuesta Javier Herrero Barceló Agnes M. Lola Marín Diego Mercado Villarroel Gabriel Noguera Pigeon P Francisca Pageo Laura R. Sayd DIRECCIÓN Sonia Marpez Gabriel Noguera DISEÑO Sonia Marpez Obituario N.43 – Anne Sexton Publicado el 4 de octubre de 2016 obituariomag.blogspot.com


OBITUARIO #43  
Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you