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Organización de Trabajadores Revolucionarios

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Editorial

Una etapa de acumulación

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esde sus inicios, el kirchnerismo se estructuró sobre una serie de pilares que incluyen, entre otros, el crecimiento económico de la última década y el encuadramiento o aceptación de toda una serie de sectores. Entre ellos, ha sido vital el apoyo de gran parte de los grupos empresariales, que se beneficiaron enormemente (incluyendo la adhesión inicial del multimedios Clarín) y de los sectores más importantes de la burocracia sindical nucleada en la CGT. Un punto central de la política kirchnerista viene siendo la construcción de consenso social, con algunas concesiones y mucho discurso progresista, lo que lleva, entre otras cosas, a tratar de ocupar la calle con movilizaciones de perfil oficialista. Estas fueron las bases del kirchnerismo para la conformación de su proyecto patronal, de defensa abierta del capitalismo y la ganancia empresaria. Durante los años de kirchenirsmo, las bases de su alianza original se fueron redefiniendo. Importantes sectores patronales, como el Grupo Clarín y el empresariado del campo encabezado por la Sociedad Rural se pasaron a la oposición, convirtiéndose en grandes impulsores de una movilización antigubernamental, como sucedió en el conflicto del campo y se repite ahora con los cacerolazos, siempre orientados con una perspectiva derechista. En el último tiempo, aunque no se han modificado en lo fundamental las condiciones económicas, el crecimiento comenzó a mermar, dando menos margen de maniobra al gobierno y agudizando las políticas de ajuste. Al mismo tiempo se dio una nueva ruptura en la alianza oficialista, con la fragmentación e intervención opositora de nuevos sectores de la burocracia sindical. Así a los opositores Micheli y Barrionuevo se sumó ahora Moyano, el ex jefe de la CGT kirchenrista. Tanto los grupos patronales enfrentados y la burocracia sindical escindida, como los distintos actores políticos que desde dentro y fuera del peronismo gobernante tratan de conformarse como opción al gobierno de Cristina Fernández, tratan ahora de estructurar sus armados políticos, al tiempo que despliegan iniciativas de enfrentamiento con el gobier-

no. En su intento por solidificar una base de apoyo para sus armados, estos exponentes de los partidos tradicionales, de los grupos empresariales y de la burocracia sindical, se han visto necesitados de convocar a sectores de masas, intentando promover iniciativas en las que éstas puedan verse identificadas, ganando, de este modo, un lugar protagónico en la calle. Así, partiendo de objetivos absolutamente ajenos a los intereses de la clase trabajadora y el pueblo, estos sectores incitan y participan de reclamos en los que se incluyen, cada vez más, demandas obreras y populares. Ese entrecruzamiento de demandas e intereses es el rasgo central del período actual. Una combinación de intereses espurios de los sectores dominantes con legítimas demandas del pueblo trabajador, en donde se cruzan la disputa interna entre los sectores dominantes para definir un posible (o no) recambio presidencial, con la disputa que existe entre los trabajadores y el pueblo en su genuina y necesaria lucha contra las patronales y el gobierno. Así, se empiezan a repetir los paros y las movilizaciones que son encabezados por las burocracias opositoras y apoyados por

Ese entrecruzamiento de demandas e intereses es el rasgo central del período actual. Una combinación de intereses espurios de los sectores dominantes con legítimas demandas del pueblo trabajador, en donde se cruzan la disputa interna entre los sectores dominantes (...) con la disputa que existe entre los trabajadores y el pueblo en su genuina y necesaria lucha contra las patronales y el gobierno.

Es importante reconocer las potencialidades que tiene una etapa como esta, en la cual se amplían las posibilidades de movilización por la base y, con ello, se perfila un potencial de acumulación política para el activismo de izquierda y antiburocrático. grupos empresariales y políticos patronales, pero que expresan, a su vez, el momento en el que miles de trabajadores pueden avanzar en una lucha de magnitudes novedosas por la conquista de reclamos tan centrales y fundamentales como el cese del impuesto al salario y la universalización de la asignación por hijo. Incluso en los últimos cacerolazos, cuya impronta es claramente derechista (lo que obliga a las organizaciones de izquierda a deslindarse), se pueden reconocer demandas y algunos sectores que se involucran a partir de reclamos genuinos como es el derecho a un ingreso digno y el rechazo al alza de precios que produce la inflación. Aunque las alianzas entre distintos sectores patronales son cambiantes, es evidente que asistimos a un proceso que recién se inicia, que perdurará por un tiempo y que, probablemente, puede profundizarse. Aún así, estamos lejos de asistir a una crisis política o a declarar el agotamiento del modelo kirchnerista. En situaciones anteriores de disputa interpatronal y de intervención de sectores de masas, ya hemos visto al kirchnerismo

recomponerse, con iniciativas políticas de magnitud y reestableciendo las alianzas con algunos de sus posibles opositores como Scioli. Al mismo tiempo, aún reconociendo su importancia, no sería pertinente exagerar la magnitud de los últimos paros (ver “Lo que dejó el paro del 20”). De lo que se trata, más bien, es de reconocer las potencialidades que tiene una etapa como esta, en la cual no está planteada la debacle del régimen actual, pero si se amplían las posibilidades de movilización por la base, y con ello, se perfila un potencial de acumulación política para el activismo de izquierda y antiburocrático. En este marco, desde la izquierda tenemos una doble necesidad. Por una parte, aprovechando estos procesos de movilización, en los casos en que se centren en demandas genuinas del pueblo trabajador, es preciso que desarrollemos la movilización desde las bases, para conquistar demandas, y para avanzar en la organización antipatronal y antiburocrática. Pero, por otra parte, es fundamental que hagamos todos los esfuerzos por delimitar con absoluta claridad, los intereses de los trabajadores de los de los patrones y sus representantes políticos y sindicales. En ese sentido, es importante evitar incorporarse a las convocatorias que, como los cacerolazos, están empapadas de una orientación conservadora. Y a su vez, es necesario fortalecer una posición independiente de las burocracias y las patronales, en aquellas convocatorias en las que reconozcamos la importancia de que el pueblo trabajador participe, como sucede con los últimos paros que vienen centrándose en demandas de gran importancia para la clase trabajadora. El hecho de reconocer que este es un eje central del período, le plantea a la izquierda y al conjunto de las organizaciones obreras y populares, la necesidad imperiosa de avanzar en instancias de coordinación, lo más estables posibles, para poder intervenir con fuerza y erigir un polo de convocatoria alternativo a las expresiones patronales y burocráticas. Esa es una tarea central que deberemos abordar.


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El Revolucionario N°86 - Diciembre 2012

La democracia de las corporaciones A tres años de sancionada la ley de medios, un análisis mas allá de la polarización gobierno - Clarín.

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n los anteriores números nos abocamos tanto a los aspectos “técnicos” de la nueva ley de medios audiovisuales, como también a los efectos que ha tenido a tres años de ser sancionada. Reducir la discusión al 7D implicaría caer en la polarización gobierno – Clarín de la que debemos salir para tener una posición independiente(1). Los medios alternativos y la democratización

Todos sabemos que los medios masivos de comunicación, sus líneas editoriales, expresan a las grandes empresas que tienen detrás. Cuando aparece un reclamo popular, sino es una nota de “tránsito” (en la que han convertido los piquetes y las manifestaciones, sacando su contenido político), es sólo porque puede servir en su propia disputa. Así como en la gran cantidad de medios opositores no se cansan de fogonear reclamos antikirchneristas pero lejos de las reivindicaciones del pue(2) blo , en los medios oficialistas la realidad no dista mucho. Así, durante el paro del 20 de Noviembre en el noticiero de Canal 7 y 678 se dedicaron casi exclusivamente a mostrar a los distintos referentes del sindicalismo kirchnerista, como Yasky o Caló, y sólo a cuenta gotas los cortes de los distintos accesos a Capital Federal, intentando deslegitimar el reclamo, mostrando que la gente adhería por “temor” o aprietes(3). Con el fin de poder difundir las voces de los trabajadores y el pueblo, desde hace años vienen creciendo los medios alternativos de comunicación. Una ley que esté verdaderamente orientada a la democratización de los medios, y a incluir una pluralidad de voces, debería contemplar estas herramientas que no cuentan con los recursos de las grandes corporaciones. Pero, si bien la ley supone que un 33% del

espectro deberá ser asignado para privados sin fines de lucro, no específica quiénes serán los beneficiados. Así, entran en la misma bolsa la iglesia, ONG´s, sindicatos, y medios alternativos y comunitarios. No sólo eso, sino que, para obtener una licencia, hay que “comprar un pliego”, para lo cual hay que pagar, dependiendo el lugar, entre 42 mil y 140 mil pesos. Por lo tanto, mientras que no distingue entre por ejemplo, una radio comunitaria y una ONG (recordemos que muchas funcionan para que millonarios empresarios laven dinero), sólo quienes tienen la capacidad económica para conseguir la licencia podrán acceder a ella. A esa discriminación económica, que imposibilita a cualquier medio popular tener su espacio, se suma un problema político, ya que de acuerdo a esta ley es el AFSCA, sin ninguna otra participación, el que regula a quién se le otorgan las licencias y los espacios. Fue así que, uno de los primeros canales creados a partir de la ley fue el canal “Construir”, de la UOCRA, de donde proviene la patota que utiliza el gobierno para amedrentar a los trabajadores independientes, con Gerardo Martínez a la cabeza, uno de los máximos dirigentes de la CGT “Balcarce”, el mismo

que ha sido denunciado por ser parte de la SIDE durante la última dictadura. La utilización de los trabajadores de prensa en la disputa

En los últimos años, no solo se ha polarizado la discusión entre Clarín y el Gobierno, sino también la acaparación mediática. A la concentración de Clarín, se le opuso un cada vez más concentrado y sólido grupo mediático de empresarios oficialistas. Así, pocos dudan que la ley que se encargaría de disminuir el poderío mediático del grupo Clarín, haga lo mismo con grupos como el de Cristóbal Lopez, Spolski, Vila Manzano o Moneta, amigos del gobierno que en los últimos años han crecido enormemente acaparando las nuevas señales. Si bien es absolutamente progresivo que se descentralicen los grandes medios como Clarín, como siempre, por su poderío económico esos grupos tienen sobradas formas de hacer, como diría el refrán, la trampa a la ley. Mientras que los empresarios de comunicación ya comenzaron a utilizar en la disputa contra el gobierno a sus trabajadores (basta ver la lamentable publicidad de Cablevisión en donde la empresa asocia su bienestar, con el personal y familiar de sus empleados), la ley no contempla la posibilidad de que testaferros de grandes empresarios como Magneto compren sus actuales licencias, y que por lo tanto siga teniendo el

mismo peso real en los medios de comunicación pero con distinto nombre. Por otra parte, los empresarios de medios se encargan de instalar la preocupación por la estabilidad laboral al interior de las empresas, utilizando la ley como pretexto, “a menos señales, y menos inversión, menos trabajadores”, quienes quedan en el medio, con la incertidumbre de la estabilidad laboral, son los trabajadores(4). Mas allá del 7D

Si bien el 7 de Diciembre no es la fecha en donde se define si los medios de comunicación se democratizarán o no, tanto el gobierno como los grupos opositores, han dado una centralidad total a tal fecha. Para ellos, la democratización pasa exclusivamente por la descentralización o no del Grupo Clarín. Así, los medios alternativos quedan a un costado, y los trabajadores de prensa, en medio de una disputa en donde no solo se ven reducidos al rol de espectadores sino en la que incluso se jugarán sus condiciones de trabajo. La lucha contra el monopolio mediático más importante no puede hacernos depositar falsas expectativas en una ley que hasta ahora, a tres años de su aplicación, no ha mostrado ser un avance ni para los medios alternativos de comunicación, ni para el conjunto de los trabajadores de prensa. Mas allá de esta ley, el AFSCA y el Ministerio de Trabajo, la disputa por una comunicación popular, así como por la libertad

Elecciones en Clarín, un avance para los trabajadores

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uego de más de diez años, unos 500 compañeros eligieron una nueva Comisión Interna en Clarín. Esto representa un gran paso para todo el gremio de prensa, siendo un bastión histórico de las patronales, en donde se pregona la libertad de expresión pero se censuran los derechos sindicales. Hasta ahora, al no haber organización oficial, la empresa definía las

condiciones laborales y salariales de manera unilateral. Este importante avance, va de la mano con el proceso de organización que en prensa televisada se llevó adelante a través de la Intercanal y la Comisión Interna de Canal 13/ TN, en donde hace unos pocos meses se pudo reincorporar un delegado que había sido despedido hace tres años.

sindical y la posibilidad del desarrollo periodístico mas allá de la línea editorial de las empresas de medios, la tendremos que llevar adelante de conjunto los trabajadores y el pueblo, defendiendo los medios alternativos y populares y con organización desde las redacciones. … NOTAS: 1) En 2009, el grupo Clarín presentó en la Justicia una medida cautelar frente a dos artículos de la ley. Por su parte, la justicia dio tiempo a Clarín hasta el 7 de diciembre para que se adecue a la nueva ley de servicios audiovisuales, mientras que el AFSCA –el organismo creado para garantizar el cumplimiento de tal ley-, formuló que, por lo tanto, todos los grupos tenían como fecha máxima el 7 de diciembre para normalizar su situación. De no ser así, quien ejercería tal adecuación sería el estado a través del nuevo organismo. Esa adecuación a la ley implica que, de no hacerse previo al 7 de diciembre, será el estado quien regule el traspaso de licencias para quien tenga mas de lo que la ley permite, hecho que, para grupos como Clarín, con mas de 250 licencias, sería un gran golpe. El límite de licencias varía según el lugar y el medio, ya sea televisivo o de radio (FM o AM). Por ejemplo, a nivel local, solo se podrá tener una AM, dos FM, una señal de cable, o un canal de TV, sin poder tener ambos. Quien mantiene un canal de TV abierta no podrá ser dueño de una empresa de distribución de TV por cable en la misma localidad, y viceversa. Por último, una misma persona podrá tener hasta 24 señales por cable por suscripción distribuidas en todo el país. 2) Basta recordar el titular tristemente célebre “La crisis causó dos nuevas muertes” en 2002 luego de la masacre del Puente Pueyrredón para saber el abismo que separa a esos medios de los sectores populares. 3) En ese sentido, ni siquiera pudieron expresar su posición en relación al paro los trabajadores de prensa del noticiero de Canal 7, que tuvieron que salir a denunciar cómo la gerencia del noticiero (manejada por La Cámpora) solo pone en pantalla noticias obsecuentes al gobierno nacional. 4) Recién luego de reclamos de los trabajadores de prensa de Canal 13/TN, Sabbatella y Tomada comenzaron a incorporar en sus discursos que la ley garantizará los puestos de trabajo. Fue así que la obsecuente y burocrática conducción del SAT SAID (Sindicato de TV) organizó un acto junto a los dos funcionarios para que manifiesten esa posición y se muestren junto a “los trabajadores”. Lamentablemente, ninguna confianza podemos tener en quien en su propio ministerio se ha convertido en el principal precarizador laboral.


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Negociaciones con los “fondos buitres” En noviembre, consecuencia de un nuevo fallo judicial en EEUU, se reabrió el debate sobre el pago a los “fondos buitres”. Tras asegurar que no les daría nada, el gobierno dejó abierta la puerta para renegociar con estos especuladores.

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l 22 de noviembre, el juez norteamericano Thomas Griesa falló a favor de los “fondos buitres”, exigiendo al gobierno argentino el pago de u$s1.300 millones, lo que llevó a las primeras planas, una vez más, el debate sobre el pago de la deuda externa. ¿Quiénes son estos denominados “fondos buitres”? En dos oportunidades, en 2005 y 2010, el gobierno kirchnerista reestructuró la deuda que había entrado en “default” (cesación de pagos) tras el estallido de 2001. Si bien estas reestructuraciones lanzadas por los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, respectivamente, implicaban una cierta quita con respecto al importe total, la realidad es que la oferta del gobierno terminó representando un gran negocio para los especuladores que habían comprado bonos argentinos a precio de remate.(1) Tal es así que el 93% de los acreedores aceptó la propuesta kirchnerista y, desde ese momento, se benefician puntualmente con los pagos. Sólo una pequeña porción, por lo tanto, rechazó la oferta, apostando a la vía judicial para cobrar el 100% del valor de los bonos. Es a esta porción de los especuladores a la que, desde el gobierno y los medios, se la denomina como “fondos buitres”. Sin embargo, es preciso recordar que tanto unos como otros, los que aceptaron las reestructuraciones kirchneristas y los que no, son especuladores (en su mayoría parte de la gran banca internacional) que se han beneficiado por décadas (y se benefician actualmente) con la usura y el saqueo de los países atrasados y dependientes, como la Argentina. En la “oposición”, todos con el pago

Ni bien se hizo público el fallo del juez Griesa a favor de los “fondos buitres”, los principales referentes de la oposición patronal (UCR, PRO, FAP) salieron a exigirle al gobierno nacional la bús-

queda de una “solución al problema”. Es decir, haciendo gala de su carácter netamente pro imperialista, pidieron a coro que se cumpla con el pago de la deuda externa, incluso de los bonos en propiedad de los “fondos buitres”. Así lo hizo, por ejemplo, el dirigente de la UCR Oscar Aguad, que resumió la posición descaradamente proyanqui de su partido diciendo: “Los fondos buitres siguen siendo un problema para la Argentina. Pero ahora sumamos un nuevo problema que es la justicia de Estados Unidos. No cumplir con los fallos de la justicia de ese país, a la cual nosotros nos hemos sometido, significa un hecho tan o más grave como no pagarle a los buitres (…) El gobierno debe solucionar el tema de quienes no ingresaron al canje. Y nosotros debemos acompañar una decisión así”. En el mismo sentido se pronunciaron también desde el macrismo. Uno de sus economistas, el titular del Banco Ciudad, Federico Sturzenegger, avanzó incluso en la exposición del plan que el kirchnerismo debería seguir para cumplir con los pagos. Y hasta Cavallo, el ex ministro de economía de Menem y de la Alianza, reapareció para “aconsejar” al kirchnerismo: “El gobierno debería presentarse diciendo que está dispuesto a pagarles a dichos tenedores los mismos montos que hasta aquí le ha pagado a los bonistas que aceptaron las condiciones del canje. Que además está dispuesto a seguir abonando hacia el futuro pagos equivalentes y que está dispuesto a discutir quién se hace cargo de las costas del juicio”. El referente del FAP, Hermes Binner, que gusta mostrarse como una alternativa progresista (y con quien se juntan organizaciones como Libres del Sur de Tumini y la Unidad Popular de De Genaro), no se diferenció en mucho del resto de la “oposición”, asegurando que se trata de bonos “cuestionados, pero no podemos resolver que no los vamos a pagar.

Luego de la posición firme de Griesa, nosotros debemos realizar otra propuesta de pago. Debemos responder a las demandas, si Argentina no lo concreta, realmente no avanzaremos a integrarnos al mundo”. En definitiva, todo el arco de la oposición patronal demostró que en material de deuda externa levantan una única posición: pagar, sin ningún tipo de examen ni reparo, toda la deuda a los usureros y especuladores de la banca internacional. El kirchnerismo, dispuesto a negociar

Desde que está en el gobierno, el kirchnerismo ha utilizado miles de millones de dólares para el pago de la ilegítima y fraudulenta deuda externa. En 2005, Néstor Kirchner y Lavagna lanzaron la primera reestructuración de la deuda en default. En aquel momento, desde el gobierno se aseguraba que esa sería la única oferta para los acreedores y que quienes no entraran en el canje se quedarían “con las manos vacías”. “Es la última oferta que la Argentina hace. El que toma el canje que lo tome. Y si no, que lo deje, pero no vamos a cambiar”, aseguraba Kirchner

en febrero de 2005(2). Cinco años después, en 2010, Cristina Fernández, olvidando aquella promesa, organizó una nueva reestructuración, para intentar seducir a quienes no habían aceptado el primer canje. Y en las últimas semanas, ante el fallo de Griesa, el kirchnerismo repitió los mismos pasos. En un primer momento, salió a criticar al juez y aseguró que no habría una nueva oferta para quienes no entraron en los canjes de 2005 y 2010. “Jamás vamos a pagarles a los fondos buitres. El que cree otra cosa, no ha entendido nada”, aseguró el ministro Lorenzino en una actividad de la Agrupación Oesterheld. Sin embargo, pocos días después, el gobierno presentaba una apelación ante la justicia yanqui, en la cual abría la puerta para realizar una nueva negociación con los acreedores que no entraron en los canjes anteriores. Es decir, con los “fondos buitres”. Y el propio Lorenzino declaraba ante los medios que “una propuesta similar al canje de 2010 iría en línea con los antecedentes jurídicos de nuestro país y sería pasible de ser debatida en el Congreso”(3). Ante

semejante demostración del gobierno argentino, la justicia de EEUU aceptó la apelación y dejó el fallo en suspenso por tres meses, plazo que le dan a la gestión de Cristina Fernández para negociar con los “buitres”. En definitiva, el kirchnerismo repitió su esquema ya clásico: posó de defensor de los intereses nacionales, con un discurso encendido contra los especuladores, para después terminar cediendo, sometido sin chistar a los mandatos de la justicia yanqui y abriendo las puertas para ofrecer un nuevo canje, a pedir de los “fondos buitres”. En esta materia, como salta a la vista una vez más, el kirchnerismo no posee diferencias de fondo con el resto de la dirigencia patronal, que hoy se presenta como su “oposición”. … NOTAS: 1) En 2010, por ejemplo, Vladimir Werning, uno de los directivos del JP Morgan, calificaba con estas palabras el canje ofrecido en aquel momento por Cristina Fernández y el ministro Boudou: “A estos valores pensamos que lo que está ofreciendo Argentina es una propuesta atractiva y esperamos un alto nivel de participación”. Ver “Un nuevo canje para seguir pagando la deuda”, ER N°57, mayo de 2010. 2) La Nación, 05/02/2005 3) La Nación, 30/10/2012 y 27/11/2012

Una estafa contra el pueblo trabajador

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n la historia de nuestro país, la deuda externa ha jugado un rol clave que se ha repetido a lo largo de los años(1). Quienes se han beneficiado escandalosamente han sido, en primer lugar, el capital financiero internacional, para quien la deuda externa funciona como un mecanismo de transferencia de millonarios recursos y, en segundo lugar, los capitalistas locales y los funcionarios de gobierno, que se han visto favorecidos con el acceso a millonarios créditos para desarrollar sus negocios. Y todo esto, a costa de privaciones y ajuste sobre el pueblo trabajador. El kirchnerismo, en sus casi diez años de gobierno, a reproducido este mecanismo de explotación, al utilizar miles de millones de dólares de recursos del estado para pagar la deuda externa con los organismos inernacionales de crédito (como el FMI) y con el pago del resto de la deuda que había entrado en default, como la que está en cuestión por estos días. Y todo este despilfarro de recursos

lo ha hecho, insistimos, para pagar una deuda completamente fraudulenta, que ha sido contraída exclusivamente en beneficio del capital financiero internacional y los capitalistas locales que se beneficiaron con el ingreso de crédito. Mientras, dice que no hay plata para pagar el 82% móvil a los jubilados, para subir el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, para subir los sueldos de los docentes, mejorar sistema de salud pública u ofrecer una salida de fondo al problema de la falta de vivienda. La deuda externa es completamente fraudulenta y representa una gigantesca estafa contra el pueblo trabajador. Por lo tanto, seguimos levantando la única consigna posible: NO AL PAGO DE LA DEUDA EXTERNA. … NOTAS: 1) Para un informe breve de la historia de la deuda externa en nuestro país se puede consultar “Deuda externa, negocios y dependencia”, en ER N°57, N°58 y N°59.


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La situación represiva exige más organización y coordinación

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casi 10 años del inicio de su gestión, el gobierno Kirchnerista se consolida como el que más ha reprimido a los trabajadores y el pueblo bajo la máscara de la “democracia”, y al amparo de la propaganda y la cooptación que invisibilizan esa realidad represiva. El 16 de noviembre, CORREPI (Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional) dio a conocer, en un acto en Plaza de Mayo, el informe que anualmente elaboran los compañeros sobre las distintas modalidades represivas, del que surgen datos concretos que dan sustento a la afirmación que abre esta nota. Por una parte, el Archivo de Casos contiene 3.773 nombres de personas asesinadas por el aparato represivo estatal desde diciembre de 1983, la enorme mayoría víctimas de la aplicación de herramientas represivas dirigidas a ejercer el control social, como los fusilamientos disfrazados de enfrentamientos (“gatillo fácil”) y la tortura en cárceles y comisarías. Estas dos modalidades, que se descargan sobre los sectores más vulnerables de la clase trabajadora, abarcan altísimos porcentajes (46% y 39% respectivamente), que muestran que las ejecuciones policiales en los barrios y la muerte tras las rejas son las dos formas más frecuentes del disciplinamiento, de la mano del constante verdugueo, las detenciones arbitrarias y las razzias. La edad de las víctimas (más del 50% con menos de 25 años) es buena prueba de que el objetivo de este tipo de represión dirigida al conjunto de la población con un marcado criterio de selectividad de clase, es evitar, a través del disciplinamiento de los más jóvenes, que se organicen y luchen para cambiar las condiciones en que viven. De ese total de casi 4.000 asesinatos, 2.224 (casi el 59%) ocurrieron después del 25 de mayo de 2003, con un marcado aumento a partir de 2009, a

la par de la mayor necesidad del gobierno de reprimir a medida que se profundiza la crisis capitalista. El incremento sistemático de la presencia policial en las calles, a la que se suman los gendarmes y prefectos destinados al patrullaje urbano, con la excusa mediáticamente defendida de la “inseguridad”, torna nuestros barrios cada vez más inseguros con los negocios de la droga, los robos y la trata (casi todos regenteados por la policía y demás fuerzas), al ritmo de un pibe asesinado por el gatillo fácil y la tortura casi a diario, y 195 desaparecidos en “democracia”. Por otra parte, son 68 los compañeros asesinados, desde 1995, en la represión a movilizaciones, manifestaciones y otras situaciones de protesta. La larga lista comienza con Víctor Choque, el trabajador metalúrgico asesinado por la policía fueguina durante el conflicto por el cierre de la fábrica Continental en abril de 1995, bajo la presidencia de Menem; sigue con Teresa Rodríguez, fusilada en Cutral-Co dos años después, en el corte del puente interprovincial durante la huelga docente; luego con los asesinados por el gobierno radical-peronista de la Alianza (Puente de Corrientes, Aníbal Verón, Barrios y Santillán en los cortes del norte, 39 asesinados el 19 y 20 de diciembre); Maxi y Darío bajo la presidencia de Duhalde, hasta llegar al período kirchnerista, con 19 asesinados en la represión a la protesta: Luis Marcelo Cuéllar y Carlos Fuentealba bajo el mandato de Néstor Kirchner, y 17 durante la presidencia de Cristina Fernández: el trabajador del ajo Juan Carlos Erazo (2008, Mendoza); Facundo Vargas (2010, Pacheco), durante una movilización contra el gatillo fácil; Sergio Cárdenas y Nicolás Carrasco (2010, Bariloche), también en una pueblada contra el gatillo fácil; los Qom Mario y Roberto López en 2010; Mariano Ferreyra, en el ataque a los

16 de noviembre. Acto de CORREPI en Plaza de Mayo.

trabajadores ferroviarios en 2010; los tres asesinados en la represión del Parque Indoamericano en 2010; los cuatro muertos en el desalojo de las tierras del Ingenio Ledesma, en Jujuy y Cristian Ferreyra en Santiago del Estero en 2011; y, finalmente, Daniel Solano, trabajador de la fruta desaparecido por negarse a denunciar a sus compañeros en Río Negro, y Miguel Galván, campesino asesinado en Santiago del Estero. El panorama represivo se completa con la constante persecución a los trabajadores organizados, de la que dan cuenta los sistemáticos ataques a las comisiones internas y delegados de base, no sólo con la represión “oficial” de la policía o la gendarmería cuando se movilizan, sino, cada vez más frecuentemente, con el uso de grupos de choque de la burocracia sindical o similares, con los que el gobierno “terceriza” la represión para tratar de no quedar en evidencia como lo que es, un gobierno que no pierde oportunidad de tratar de disciplinar a los luchadores. La palabra final fue de los familiares de víctimas que militan en CORREPI, que destacaron: “no creemos en esta justicia, sino que confiamos en nuestra propia fuerza que está en la calle, y seguimos denun-

ciando que los que le pagan el sueldo a estos asesinos son los que los preparan para matar”, al tiempo que dejaron clara su posición de rechazo a cualquier intento de caracterizar como “trabajadores” a los represores: “Ustedes no son trabajadores, porque defienden a los explotadores y reprimen al pueblo que lucha”. De la misma forma en que los que sufren diariamente la represión en los barrios hicieron visible su lucha, en el acto convocado por CORREPI para difundir el informe, fueron los propios referentes de comisiones internas, como los de Kraft, Hospital Garrahan, BAP, Línea 60, FFCC Roca, Fate, y otros, quienes asumieron la palabra para exponer cómo, a cada paso en sus luchas, debieron enfrentar la represión del aparato estatal y las patotas paraestatales, así como las causas judiciales usadas, igualmente, para frenar sus reclamos. La unificación de estos esfuerzos en la denuncia y la coordinación en la lucha contra la represión va abriendo caminos en el fortalecimiento de las organizaciones que peleamos enfrentando las políticas antipopulares del gobierno. Vemos en la misma línea el impulso que están teniendo muchas de las

organizaciones que específicamente toman el tema antirrepresivo aportando así a la lucha del pueblo de fortalecer la coordinación en este trabajo militante cotidiano. Este esfuerzo dio como resultado hace un año ya, la conformación de un Encuentro Nacional Antirrepresivo (ENA) que avanza en el fortalecimiento de la lucha del pueblo contra las respuestas represivas de un estado que defiende con palos y balas los intereses de empresarios y ricos. Como decíamos hace seis meses(1), “...frente a esta política, están los trabajadores y el pueblo dispuestos a dar pelea, a organizarse contra la represión que intenta frenar la lucha, expresando su solidaridad de clase...”. La represión en todas sus formas, que aparece a cada paso que dan los trabajadores, nos convoca a redoblar el esfuerzo para enfrentarla, y a coordinar en forma efectiva en todos los ámbitos posibles, para ser un solo puño frente a nuestros enemigos. Cada ataque a un trabajador, es un ataque a toda la clase, y, como clase, debemos unirnos para defendernos. ... NOTAS: 1) ER Nº80, junio 2012, Crecen la persecución y la represión sobre el activismo.


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Lo que dejó el paro del 20 El martes 20 de noviembre, la clase trabajadora protagonizó una importante jornada de lucha, en lo que fue el primer paro nacional en tiempos de gobierno kirchnerista. El paro, convocado por un sector de la burocracia sindical, tuvo un alto nivel de adhesión en algunas actividades y una participación destacada de los distintos agrupamientos antiburocráticos. Paro y piquetes

Como decíamos el mes pasado, frente a la convocatoria del 20 de noviembre, para los trabajadores sobraban (y sobran) los motivos para parar: el impuesto al salario, el robo de las asignaciones familiares, el trabajo en negro, la tercerización y la precarización laboral. El paro fue contundente, por un lado, por la alta adhesión en los gremios donde conduce la burocracia convocante, como Camioneros. Pero, además, fue central el papel desempeñado por los distintos sectores antiburocráticos que, en los lugares donde tienen peso, impulsaron la huelga y distintas actividades como piquetes y concentraciones en el marco de la jornada de lucha. Así fue, por ejemplo, en importantes fábricas de la alimentación, de la carne y metalúrgicas, en talleres gráficos, en sectores del transporte, como el ferrocarril, aeronáuticos y la Línea B del Subte, en docentes y estatales, entre otras. Según el caso, y en la medida de las posibilidades, se discutieron las medidas a tomar, se convocó a asamblea y se dio impulso a los distintos cortes, como el de Panamericana y Ford (donde se hicieron presentes trabajadores de importantes fábricas de la zona norte como Kraft, Pepsico, WorldColor y Frigorífico Rioplatense, entre otros), el de Puente Pueyrredón, el de General Paz y Constitu-

yentes, entre otros piquetes que se organizaron en la capital y en distintos puntos del país. Allí, se hicieron sentir algunas de las reivindicaciones más urgentes de la clase trabajadora, como el pedido de terminar con el trabajo en negro y la precarización laboral, la anulación del impuesto a las ganancias sobre el salario, la universalización de las asignaciones familiares, el salario igual a la canasta familiar... La jornada, por lo tanto, dejó un saldo positivo para el movimiento antiburocrático. Queda, para muchos trabajadores, la experiencia de haber participado en una importante jornada de lucha, en asambleas, en piquetes… Y queda, para el conjunto del movimiento antiburocrático, la demostración de que es posible intervenir con fuerza en este tipo de medidas, y de que hay un potencial importante, si se avanza en mayores instancias de unidad. El papel y las aspiraciones de la burocracia convocante

El paro fue convocado por el sector de la burocracia no alineado con el gobierno nacional: la CGT de Moyano, la Azul y Blanca de Barrionuevo, y la CTA que encabeza Micheli. Como en los anteriores (o incluso cada vez más), quedó en evidencia que el objetivo principal de estos sectores de la burocracia al convocar al paro

Piquete. En distintos puntos del país, los trabajadores cortaron rutas y calles.

Zona Norte. Corte de la autopista Panamericana, en el marco de paro.

no está puesto en la obtención real de las justas reivindicaciones, sino en la posibilidad de intervenir en las disputas políticas existentes, en las cuales cada uno se alinea con algún sector de la política patronal: Moyano apoya públicamente a Scioli, mientras que Barrionuevo se acerca a De la Sota, y Micheli, a través de sus aliados De Genaro y Lozano, pone todas sus fichas en el FAP de Binner. Esto explica lo frágil de la “unidad en la acción” alcanzada entre estas fracciones de la CGT y la CTA. Y se evidencia en que no existió un pliego claro y único de reivindicaciones, en las disputas que hubo en torno a sí convocar o no a un acto en Plaza de Mayo, en la negativa a convocar a un plan de lucha escalonado que tenga continuidad, con miras a conquistar algunos de los puntos que se plantean. En definitiva, todo esto demuestra que el objetivo de la burocracia no es potenciar la organización y la lucha de los trabajadores para arrancarle reivindicaciones al gobierno, sino lanzar medidas aisladas como método de desgaste y confrontación con el gobierno y para poder utili-

zar el lugar ganado como tribuna para sus proyectos políticos. No puede sorprender, en este marco, ver a Moyano, pocos días antes del paro, utilizando sus minutos en televisión, no para explicar la necesidad y los objetivos del paro, sino para levantar la candidatura de Scioli. Los trabajadores no podemos tener ninguna expectativa en estos sectores de la burocracia sindical. No serán ellos quienes irán a fondo por la conquista de nuestras reivindicaciones. La actitud del gobierno

En esta oportunidad, la contundencia del paro y la fuerza de los piquetes hicieron que el gobierno no pudiera ignorar la medida e imponer su agenda, debiendo salir a dar explicaciones y pronunciarse sobre la jornada de lucha. Sus respuestas, en este caso, variaron entre el ninguneo, diciendo que apoyo y los niveles de acatamiento al paro habían sido menores, y la (ya clásica en el discurso kirchnerista) denuncia de los métodos de lucha obrera, con calificativos como “extorsiva” y amenazas de judicialización. En el acto oficial en

San Pedro por el Día de Soberanía Nacional, Cristina Fernández habló sobre el paro: “Hoy no fue una huelga ni un paro, ni siquiera un piquete. Hablemos de apriete o amenaza (…) La huelga es un derecho sagrado, pero sagrado es el derecho de cada trabajador a decidir qué es lo quiere hacer”. Boudou, por su parte, aportó: “Es un intento de apriete político que poco tiene que ver con cuestiones que hacen a la vida de los trabajadores y se da en un contexto de intentar minar la capacidad del gobierno nacional”. De esta forma, el kirchnerismo, por un lado, desconoció la existencia de todo un movimiento de trabajadores que sale a la lucha por sus reivindicaciones, intentando reducir todo a los objetivos políticos de los referentes de la burocracia. Por otra parte, una vez más, condenó los métodos de lucha de los trabajadores, hablando de actitudes delictivas, repudiando los piquetes, como hiciera tantas veces, por ejemplo en la lucha de los choferes de la 60 o los trabajadores del subte. Los que no adhirieron

Párrafo aparte merecen las conducciones buro-


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cráticas de la CGT y la CTA oficialistas que, con distintos argumentos, militaron en contra del paro, llamando a los trabajadores en sus gremios a ir a trabajar. Fue lo que pasó con la CGT “Balcarce”, que conduce Caló, y que agrupa a los gremios más numerosos y a los de las principales actividades industriales (Comercio, Sanidad, SMATA, UOM, Gráficos, Luz y Fuerza). Y fue lo que pasó también con la burocracia de Yasky en la CTA. Sin embargo, el boicot al paro, no fue “gratuito” para estos burócratas. El malestar real que existe en importantes sectores de sus propios gremios, como por ejemplo por el impuesto a las ganancias, los llevó a unos a admitir que “compartían los reclamos, pero no los métodos”, y que la presidenta debía “prestar atención a los reclamos que se plantearon”, y a otros, como la burocracia celeste de SUTEBA, a tener que convocar a paro posteriormente en sus propios gremios para intentar reforzar un perfil “combativo” y no quedar tan mal posicionados.

Las tareas para el activismo antiburocrático

En este escenario, donde se profundizan las divisiones entre los distin-

tos sectores de la burocracia, y priman entre ellos sus alineamientos políticos con distintos partidos o dirigentes patronales, se

nos plantean algunas tareas fundamentales. Por un lado, debemos profundizar, con paciencia, el desarrollo del activismo

Los métodos de la clase trabajadora

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l 20 de noviembre, en distintos sectores, la clase trabajadora salió a la calle con fuerza. Como en otras oportunidades, Cristina Fernández y sus funcionarios salieron por todos los medios a criticar los métodos de los trabajadores, denunciando a los piquetes como “extorsivos” y a la lucha y la huelga como una “amenaza” o un intento de “apriete”. Frente a estas palabras, los trabajadores debemos defender nuestros métodos de lucha. Los piquetes y otras acciones realizadas durante el paro del 20, no son acciones delictivas (como llegó a insinuar el gobierno a través de Berni, por ejemplo) sino que son parte de las formas legítimas que la clase obrera ha ido desarrollando históricamente para pelear por sus reivindicaciones. Es importante, en la medida de las

posibilidades que brinda la coyuntura y el desarrollo de la organización y la conciencia, ir, en cada sector y ante cada jornada de lucha y cada conflicto, desarrollando los métodos que sean necesarios en cada momento. Y para eso, tenemos en nuestra historia referencias innegables. Durante el Cordobazo y el Vivorazo, o en las luchas de las Coordinadoras y en Villa Constitución, el movimiento obrero desplegó niveles destacados de combatividad, que incluyeron distintas acciones y métodos de lucha como piquetes, huelgas, movilizaciones, toma de establecimientos, escarches, sabotajes, entre otros. En definitiva, eso que repudian y que tanto temen el kirchnerismo y las patronales en general es lo que los trabajadores debemos defender y desarrollar en cada conflicto: los métodos de lucha de la clase trabajadora.

antiburocrático en distintos gremios y sectores en los que aún no es influyente. En ese sentido, la construcción de base desde los distintos lugares de trabajo es fundamental, para poder avanzar en el proceso de recuperación sindical y fortalecer el movimiento independiente. Por otra parte, como una tarea más inmediata y a corto plazo debemos avanzar en mayores instancias de unidad entre los agrupamientos antiburocráticos. La fragmentación y la dispersión que se evidencia muchas veces en la actualidad, donde suele ocurrir que se priorizan intereses sectoriales por sobre el desarrollo del movimiento, es una de las trabas que debemos superar para poder potenciar la influencia de los agrupamientos antiburocráticos. Estas dos tareas son fundamentales para avanzar con paso firme en la construcción de un amplio movimiento antiburocrático, independiente de las patronales y el gobierno y combativo.

Impuesto a las ganancias

El anuncio presidencial no logró su propósito

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l pasado 14 de noviembre, Cristina Fernández, a través del decreto 2191, anunció la excepción por única vez del pago del impuesto a las ganancias a la segunda cuota del aguinaldo para los trabajadores en relación de dependencia, cuyos ingresos no superen los $25 mil brutos. La medida presidencial fue una reacción ante el paro dispuesto para el martes 20, intentando vaciarlo de sentido. La 4ª categoría del impuesto a las ganancias

Vale decir que el impuesto a las ganancias debería aplicarse a quienes obtienen ganancias. Nos referimos a las rentas empresarias, financieras y de la propiedad. Por lo

tanto, un trabajador, que percibe un salario, no debe tributar ganancias. Se trata entonces de una demanda obrera más que justa y vigente, aunque ya lleva más de 6 años, cuando por primera vez salió a la luz durante el verano de 2006, en el marco de las protestas de los trabajadores petroleros del sur, que luchaban contra esta retención. La última modificación de la cuarta categoría de este impuesto data de abril de 2011. Hablamos de un retraso importante que, en todos estos años, provocó que cada vez más trabajadores sean castigados por este tributo destinado a empresarios. Sin embargo, hay que señalar que la mayoría de la clase trabajadora no está

afectada por este impuesto, lo cual habla de niveles salariales de pobreza, a lo que debemos sumar una extendida precarización laboral. Actualmente, los topes están fijados en $5.792 netos para aquellos trabajadores solteros y sin hijos, y en $7.998 para aquellos empleados con hijos. La negativa del gobierno a su eliminación sobre el salario llevó a que, con razón, este reclamo se convierta en una de las principales banderas del movimiento obrero, junto a la eliminación de los topes en las asignaciones familiares. Las burocracias sindicales oficialistas

Ante la medida gubernamental, las burocracias sindicales oficialistas salie-

ron a señalar el anuncio como un avance. “Es una buena noticia sacarle la presión del mínimo no imponible al aguinaldo. Es un desahogo, un paso adelante.”, dijo Hugo Yasky de la CTA. “La CGT avala totalmente la decisión que ha tomado la presidenta de aliviar los bolsillos de los trabajadores que están alcanzados por la cuarta categoría, en una época muy especial en función de las fiestas. Es un ingreso extraordinario.”, expresó Rodríguez de UPCN, sindicato estatal de la CGT que lidera Caló, quien, tras el anuncio, corrió a reunirse con Cristina Fernández. Así, celebraron quienes nada hicieron por la eliminación de este impuesto sobre los asala-

riados, los mismos que una semana después salieron a carnerear el paro. El salario no es ganancia

La medida del gobierno nacional de exceptuar de impuestos el aguinaldo de fin de año, en combinación con el coro de alcahuetes sindicales que la rodean, tuvo por objeto quitarle sentido y gravedad al reclamo obrero, y meter una cuña en la adhesión al paro general dispuesto por las burocracias sindicales opositoras para el 20 de noviembre. El paro del 20 de noviembre impugnó el anunció gubernamental y ratificó, de modo contundente, uno de las reivindicaciones más sentidas de la clase trabajadora: el salario no es ganancia.


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MIR, un proyecto revolucionario

MIR, un proyecto revolucionario De Vido y Kicillof anunciando los aumentos

El gobierno anunció aumentos en el gas y la luz

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l 23 de noviembre el gobierno nacional, mediante el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, y el viceministro de Economía, Axel Kicillof, se despachó con un nuevo ajuste sobre el bolsillo de los trabajadores: anunció el aumento de entre un 10% y un 20% sobre las boletas de luz para los usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires y de gas para todo el país, con la excusa de conseguir fondos para poder “financiar obras de infraestructura”. El oficialismo lo presentó como una medida progresiva para realizar obras que buscan “extender las redes de luz y gas”. Por su parte, los medios oficialistas justificaron el ajuste sosteniendo que fue “el primer aumento tarifario desde la salida de la convertibilidad” y que las empresas del sector “padecen un agobio financiero debido al incremento de costos por la inflación y las paritarias, con un régimen tarifario inamovible durante casi doce años”. Si bien en términos monetarios no es aumento sideral, este incremento es otro golpe contra bolsillo de los trabajadores, mientras que a Edesur, Edenor, Metrogas, etc. el gobierno le ha garantizado ganancias extraordinarias a través de los subsidios (que se han actualizado año tras año y teniendo en cuenta la inflación real) durante todos estos años. En noviembre del año pasado, el gobierno intentó ajustar las tarifas de los servicios con la campaña de “Renuncia Voluntaria al Subsidio”. A un año de

aquel intento de “ajuste voluntario”, que apenas logró adherir la renuncia de poco más de 30 mil usuarios (muy por debajo de lo que esperaban desde el Ministerio de Planificación Federal), este nuevo aumento en las boletas de los servicios se realizó de manera directa. El kirchnerismo ha sostenido la política privatizadora de los servicios públicos que impulsó el menemismo. En los casi 10 años de gestión, las empresas que brindan los servicios de luz y gas no han realizado obras de infraestructura y el gobierno tampoco les ha exigido ninguna clase de inversión en obras y equipos, garantizándoles así puras ganancias a costa de un muy mal servicio. Sin embargo, ahora cuando se empiezan a sentir más la falta de obras por el deterioro de los servicios, en vez de obligar a las empresas a que inviertan, se obliga a la gran mayoría de usuarios (en su gran mayoría trabajadores) a pagar las obras que nunca hicieron ni Edesur, ni Edenor, ni Metrogas. En consonancia, Kicillof justificó la política energética del gobierno como “un marco donde el sector privado se va a poder desarrollar con más ímpetu”, demostrando así que este no es un gobierno que defienda el bolsillo de los trabajadores, ni que busque volver a estatizar los servicios públicos y que sigue protegiendo, garantizando y buscando desarrollar las condiciones para que los empresarios “la sigan levantando con pala” a costa del esfuerzo y el trabajo de los trabajadores.

¡Adelante, con todas las fuerzas de la historia! Miguel Enriquez

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l calor de la cercana experiencia de la revolución cubana, y tras la fusión de pequeños agrupamientos que provenían tanto del movimiento estudiantil como de previos núcleos políticos, surgió en 1965 el MIR chileno, declarándose como un partido marxista-leninista y adoptando el centralismo democrático como forma de organización. Las bases programáticas sobre las que se asentaban los acuerdos de estos distintos grupos giraban en torno a la necesidad de la lucha armada para la toma del poder, el carácter socialista e internacional de la revolución, a la dirección política que en ese proceso revolucionario tendría la clase trabajadora, y un fuerte rechazo a la vía pacífica y parlamentaria así como a la revolución por etapas que proponía el estanilismo, a través de un PC Chileno consolidado que, entre otras cosas, dirigía la Central Sindical (CUT). Estas bases estratégicas tenían raíz en el carácter del capitalismo chileno, país que caracterizaban como semicolonial, de desarrollo capitalista atrasado, desigual y combinado, es decir un capitalismo dependiente. Se hacía entonces imprescindible la alianza obrero- campesina e incluso con distintos sectores medios empobrecidos tanto en el campo como en la ciudad. El MIR frente a la Unidad Popular

Con una perspectiva estratégica revolucionaria y por el socialismo, como describimos arriba, el MIR afrontó su etapa de acumulación e inserción en las bases en un momento muy particular de la historia chilena, con un gobierno de izquierda parlamentaria. El proceso de radicalización y polarización social que durante los años ´70 y ´71 comienza a llevarse adelante en la sociedad chilena, con importantes medidas progresivas por parte del gobierno de Allende, como la

nacionalización del cobre y la banca o la estatización de las empresas monopólicas mas importantes, y por otro lado el sabotaje a la economía y la conspiración golpista por parte de la derecha, hacen que el MIR, siempre desde afuera de la Unidad Popular, deba ajustar su táctica política. Ello implicó tomar iniciativas independientes, al tiempo que brindar su apoyo crítico al gobierno de Allende cuando se debía enfrentar al fascismo golpista o promover el avance de las medidas más radicales. Tal es así que, mientras era parte de la toma de tierras junto a los campesinos mapuches en el sur del país sin confiar en los decretos oficiales allendistas, enfrentando no sólo a los patrones sino también a las fuerzas represivas gubernamentales, formaba parte también, junto al PS, de la guardia personal de Allende, el GAP (“grupo de amigos personales”), una guardia armada constante que acompañaba al Presidente a todos lados y cuidaba de los intentos de asesinato por parte de la derecha. Todo el poder al pueblo trabajador

Frente a la total polarización de la sociedad, la izquierda también se polariza. Mientras que Allende, el PC, y un sector mayoritario del PS, buscan una salida institucional a los problemas políticos, el MIR fundamentalmente, junto a un ala izquierda del PS y otros grupos pequeños, apuestan a la movilización popular para radicalizar la lucha contra los capitalistas. Durante el lock out patronal de Octubre de 1972, frente al intento de los patrones de paralizar la producción abandonando las fábricas, éstas son ocupadas por los trabajadores y puestas en funcionamiento demostrando que la economía puede funcionar sin empresarios. Frente a esa situación, mientras Allende y el PC intentaban que no se generalice la ocupación de fábricas por parte de los traba-


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MIR, un proyecto revolucionario jadores, y el ala izquierda de la Unidad Popular pujaba para que el gobierno nacionalice esas empresas y pasen al “Área Social”, el MIR intentaba no sólo extender la toma con el fin de que sean expropiadas por el estado, sino incluso planteaba el “control obrero” en las fábricas, y la generalización de los Cordones Industriales y los Comandos Comunales como formas de organización independiente de la clase obrera. Los Cordones Industriales habían surgido en 1972 como una organización de las bases obreras que no se veían representadas en los sindicatos, las federaciones y la Central Sindical burocratizadas que, en un momento de auge popular, intentaban garantizar los tiempos institucionales y paralizar la movilización de las masas y reducirlas al rol de comparsas del Poder Ejecutivo. En junio de 1972, al tiempo que los trabajadores de las empresas El Mono, Perlak, y Policrom realizan huelgas exigiendo su traspaso al Área Social, se conforma en el sudoeste de Santiago el Cordón Cerrillos- Maipú, que aglutinará a más de 250 empresas. Como parte de ese proceso, se crean las Juntas de Abastecimiento de Precios (JAP), unos almacenes populares que funcionan como forma de la clase obrera y el pueblo se autoabastecerse y no depender de la burguesía chilena. Para articular esas experiencias organizativas, y a los distintos actores que allí intervenían, surgen los Comandos Comunales, en donde con-

vergían trabajadores, campesinos, pobladores. Así la frase “luchar, crear, poder popular”, no era ni una consigna abstracta ni un planteo que se pensase por fuera de la lucha por la disputa del poder político contra la burguesía. Autodefensa de masas, fuerza social revolucionaria y enfrentamiento al golpe de estado

El MIR se dedicó centralmente a intervenir en las bases a través de estas nuevas herramientas, tanto poniéndose a la vanguardia de la organización y los reclamos, así como desarrollando desde allí su intervención militar. La extensión de tomas de fábricas, empresas, y tierras, fuertemente reprimida por las fuerzas represivas tanto estatales como paraestatales y de grupos fascistas que intentaban sabotear las medidas de fuerzas, necesitaban de una autodefensa armada, sólida y fuerte. A través de sus Grupos Político Militares, el MIR impulsaba la creación de Comisiones Militares tanto en los Cordones como en los Comandos. Así, para esa etapa puntual, la intervención militar del MIR se orientó a acompañar a la lucha popular a través de la autodefensa armada. En ese sentido, podemos contar pocas acciones de envergadura en este momento, como la toma de una comisaría o el robo a un banco. El MIR, al tiempo que intentaban forjar un partido revolucionario que pueda ponerse a la cabeza de las luchas

Miguel Enriquez. Dirigente del MIR.

por el socialismo, y de intervenir tanto sindicalmente, a través de su Frente de Trabajadores Revolucionario, o en otros frentes como el estudiantil con la Brigada Secundarios, intentaba ser parte de una fuerza social revolucionaria impulsando y participando de instancias como los Cordones Industriales, los Comandos Comunales, o las Juntas de Abastecimiento de Precios. Esa concepción, de avanzar en las tareas socialistas a partir de la movilización de las masas, también era acompañada por una férrea defensa de las medidas y conquistas, sin esperar que se garanticen institucionalmente. Luego de que sea derrocado Allende el 11 de Septiembre de 1973 por el Golpe fascista encabezado por Pinochet, el MIR orientó todos sus esfuerzos a

El MIR jugó un papel fundamental en el proceso de organización y lucha popular en Chile.

la resistencia armada a la dictadura, demostrando no sólo que era una organización con capacidad de realizar una correcta caracterización en una etapa de movilización popular y tener una táctica acertada como había sido previo a 1973, sino también la abnegación, entrega y el coraje de sus militantes. Hacia un partido revolucionario

No tomamos esta experiencia casualmente. Realizar una primera aproximación a una de las organizaciones político- militares del marxismo leninismo mas importante de la historia de América Latina, resulta imprescindible para quienes nos proponemos hoy, en una etapa histórica distinta, encarar un proyecto revolucionario. Junto al P R T

argentino, con quienes conformaron la Junta de Coordinación Revolucionaria de la que también participaban los Tupamaros uruguayos y el PRT Boliviano, el MIR fue una de las organizaciones mas importantes que llevó adelante la tarea de construir una organización política y aportar a la revolución en su país y nuestro continente, aplicando de un modo dialéctico y antidogmático las lecciones de la revolución cubana así como interpretando la situación histórica que le tocó vivir. Esa es nuestra tarea actualmente, analizar nuestra coyuntura, y avanzar en la construcción del partido revolucionario que pueda estar a la altura de las circunstancias, interpretando las tareas que corresponden a la etapa actual, para llevar adelante la lucha por el socialismo. ... Notas: 1) En 1970, a partir de una división política de la derecha, una coalición de izquierda reformista con Allende a la cabeza y el PC y PS como principales organizaciones, la Unidad Popular, se impone con el 36,6% de los votos frente al 34.9% y 27.8% del Partido Nacional y la Democracia Cristiana respectivamente. A partir de allí, el reformismo comenzará a desarrollar su tesis de la “vía chilena al socialismo”, es decir una vía pacífica que suponía que a través de las urnas se podía realizar una transición al socialismo. 2) Para un acercamiento a aquel proceso revolucionario, ver la película de Patricio Guzmán La Batalla de Chile, en particular la parte “El Poder Popular”.


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¡Viva la resistencia del pueblo palestino! Durante el mes de noviembre, el Estado de Israel descargó otro ataque brutal sobre el pueblo palestino en Gaza, ocasionando más de 150 muertos y miles de heridos tras varios días de bombardeos.

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l Estado de Israel viene condenando desde su creación al pueblo palestino a una vida de hambre, miseria y muerte. El feroz bloqueo que ejerce sobre la Franja de Gaza, donde viven más de un millón y medio de palestinos, condena a su población al aislamiento y a vivir casi de la escasa ayuda humanitaria internacional que muchas veces también es bloqueada por el ejército sionista. En la región, el desempleo llega al 40%, mientas que los niveles de pobreza superan el 80%. Es en este marco que se suceden ataques, bombardeos y masacres contra un pueblo que, pese a todas las adversidades, resiste y lucha con firmeza contra la opresión israelí. La nueva escalada militar estalló luego de que en un ataque fuera asesinado Ahmed Jabbari, uno de los máximos dirigentes militares de Hamas, el partido que gobierna en Gaza. En respuesta Hamas lanzó varios misiles de fabricación casera hacia Israel, donde uno impactó en Tel Aviv. En represalia, Israel atacó Gaza permanentemente durante varios días con tanques y aviones, y hasta amenazó con incursión militar terrestre llamando a más de 75.000 soldados reservistas. En los bombardeos de las últimas semanas murieron más de 150 palestinos, muchos niños y mujeres, dejando también 1.000 heridos.

El precario “alto al fuego” firmado el 21 de noviembre, desde luego, no trae una solución definitiva para el conflicto en la región ni resuelve los problemas para el pueblo palestino. El asesino se presenta como la víctima

Como es su costumbre, el Estado de Israel justificó los últimos bombardeos como respuesta en defensa a los ataques palestinos. De esta forma, con la excusa de la “lucha contra el terrorismo”, Israel viene masacrando desde hace 7 décadas al pueblo palestino. El argumento es una farsa, ya que se intenta poner en pie de igualdad a uno de los cinco ejércitos más poderosos del mundo frente a un pueblo sumido en la pobreza, con escasos recursos y que sólo cuenta con su propia fuerza. Los resultados son claros: cuando se contaban más de 140 palestinos muertos, tan sólo habían caído cuatro israelíes víctimas de los misiles palestinos. Como es sabido, Israel es, además, el principal aliado de EEUU en la región, situación que se ha reforzado, incluso, después de los levantamientos populares en el mundo árabe que tumbaron a algunos dictadores aliados de la Casa Blanca, como el egipcio Mubarak. En el último debate electoral en los EEUU se pudo observar como, tanto Obama como Romney, defendían la rela-

El pueblo palestino lleva décadas resistiendo los permanentes ataques del Estado de Israel.

ción con Israel y también justificaron estos brutales ataques. Reconocimiento de la ONU y nuevas colonias

A fin del mes pasado, la ONU reconoció a Palestina como “Estado observador”. En los hechos no modifica nada ya que, entre otras cosas, el país que tiene mayor poder en la ONU, y el que podría jugar un papel importante para destrabar el conflicto, EEUU, se manifestó en contra. Este reconocimiento como “Estado observador” es más “un saludo a la bandera” ya que hasta que no haya una voluntad política de que el pueblo palestino ejerza verdadero derecho soberano sobre su territorio, que año a año es invadido y se disminuye debido a las incursiones coloniales israelíes, es imposible que pueda existir tal Estado Palestino. Como respuesta al reconocimiento de la ONU, el Estado sionista respondió con el anuncio de la construcción de 3.000 viviendas en Cisjordania y en Jerusalén Oriental, donde, los palestinos esperan establecer su capital un día. Esto rompe con compromisos previos y es una verdadera provocación y ninguneo hacia el pueblo palestino. Nada nuevo

Destrucción y muerte, el saldo de los bombardeos israelíes.

Las agresiones y las ocupaciones contra el pueblo palestino por parte de Israel no son novedosas. El pueblo palestino,

previo a la diáspora judía, ocupaba casi la totalidad del territorio. Luego de la Segunda Guerra Mundial, el territorio había quedado bajo mandato británico y la ONU en 1947 decidió la partición del territorio en dos: en uno (con continuidad territorial) se creó, un año más tarde, el Estado de Israel; en el otro (en dos territorios aislados: Gaza al occidente, Cisjordania al oriente) nunca se creó el Estado Palestino. Hoy, a 65 años de la partición del territorio, el pueblo palestino vive en menos del 15% del territorio que le impuso la ONU y es uno de los pueblos con mayor cantidad de exiliados del mundo. En 1948 cuando se crea artificialmente el Estado de Israel, miles de poblados palestinos fueron arrasados por milicias sionistas y más de un millón de palestinos forzados al exilio. La política imperialista de Israel continuó permanentemente hacia los palestinos. Y en 1967, en la llamada Guerra de los Seis Días, el ejército israelí con una política militar ofensiva, ocupó la Península del Sinaí (Egipto), la Franja de Gaza (Palestina), Cisjordania (Palestina), Jerusalén Oriental (Palestina) y los Altos del Golán (Siria), una de las reservas de agua dulce más importante de la región. En 1973 también se enfrentó en guerra con Siria y Egipto, y en 1982 invadió el Líbano para asesinar a miles de palestinos que se encontraban en campos de refugia-

dos de ese país. Un pueblo que resiste

Pero las agresiones siempre encontraron la resistencia de un pueblo que más allá de no tener los medios, se las rebuscó para resistir y enfrentar el poderío armamentístico de un país imperialista como Israel. Así fue que siempre han resistido con sus propios métodos y llegando hasta inmolarse por la causa palestina. A partir de 2005, cuando Israel retiró sus colonias de Gaza para cercarla y convertirla en una cárcel a cielo abierto, las hostilidades contra esta parte del territorio palestino donde está la parte más radicalizada de su pueblo aumentaron, sobre todo luego de que en 2006 Hamas ganase las elecciones por amplio margen. Así es que el pase de mercaderías, medicamentos, y los suministros de luz, gas y agua se cortan según la decisión de Israel. Bajo esta misma lógica, en el 2008 el ejército sionista lanzó la ofensiva militar en Gaza “Plomo Fundido” para aniquilar a Hamas que dejó 1.400 palestinos muertos. Esta última fue una agresión más de Israel hacia el pueblo palestino que día a día lucha con dignidad y valentía contra un enemigo imperialista. Frente a esta prepotencia colonialista, siempre estaremos con la lucha por la liberación y la autodeterminación de los pueblos. ¡Viva la resistencia del pueblo palestino!


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Desfile de empresarios Hoy les traemos dos ejemplares rurales que fueron protagonistas de la pelea del empresariado rural con el gobierno kirchnerista en 2008 y 2009, y siguen regenteando la explotación del campo. Comparten un origen humilde y una meteórica carrera que los posicionó como dirigentes de dos sectores distintos del campo, la SRA y la FAA. Comparten, también, el amor por el lujo a costa de los trabajadores que explotan, y los negocios.

Eduardo Buzzi

Hugo Luis Biolcati

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isnieto de Luis Magnasco, un genovés sin estirpe que en 1855 vino a trabajar en un tambo, a Biolcati le pesa ser ajeno al patriciado criollo de los fundadores de la Sociedad Rural. Pero billetera mata galán, y, en 2008, a partir de su cargo como presidente del Centro de la Industria Lechera (CIL), se convirtió en presidente de la SRA, en pleno conflicto con el gobierno nacional por las retenciones móviles. Es que, de la pequeña producción de queso y manteca, los Magnasco crearon un emporio, con enormes campos en Canals, Córdoba. Magnasco Hermanos fue la principal exportadora de manteca a Inglaterra y ofreció al mercado argentino la primera mayonesa envasada. Otra de sus innovaciones, a principios de los '70, fue el “queso fundido untable” en cajitas plásticas, que, paradójicamente, desacreditó la marca, cuando se descubrió una partida contaminada con botulismo. En 1976, Magnasco S.A. estaba en liquidación, con una enorme deuda con el Banco Nacional de Desarrollo (BANADE). Fue el hombre de la Sociedad Rural en el gobierno militar, José A. Martínez de Hoz, el que resolvió el “problemita”. Para entones, la empresa ya era dirigida por los descendientes del fundador, y Biolcati, recibido de abogado en la UCA, era el encargado de las relaciones laborales. De esa época se recuerdan sus declaraciones de apoyo a la dictadura, destacando “la necesidad de que los gobernantes concreten

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los lineamientos asumidos en 1976 en el sentido de producir los cambios necesarios para dejar atrás las rémoras que traban nuestro desarrollo”. Con la empresa saneada a fuerza de créditos blandos, exenciones impositivas, moratorias y todo tipo de políticas favorables, en 1980, Biolcati y sus hermanos la vendieron a La Serenísima en una fortuna, reservándose la producción de leche. Hoy conservan el tambo El Broquel y la estancia La Dorita, y son los principales proveedores lácteos de la multinacional Nestlé. En Carlos Casares, donde tiene la estancia, Biolcati se apropió de dos calles públicas, que cerró con un alambrado y una tranquera. En 2001, para proteger su campo de las inundaciones, construyó canales aliviadores clandestinos que vierten el agua hacia los barrios más pobres de la zona. Su gestión en la SRA durante la pelea de la Mesa de Enlace con el gobierno se caracterizó por frases como “Cuando quieran hacer asumir a Eva se van a dar cuenta de que está muerta y que es Nacha disfrazada”, que pronunció en Mercoláctea 2009, con Carlos Reutemann y Juan Schiaretti a su lado. Hombre amplio, se junta con Gerónimo Venegas, mientras recibe subsidios del gobierno, y protesta al tiempo que factura $18 millones por año y tiene tres aviones.

caba de inaugurar su 13º período como presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA). Creció en Juan Bernabé Molina, Santa Fe, donde su familia tenía una chacra de 100 hectáreas. En su juventud, se vinculó al Partido Comunista y al cooperativismo, y se afilió, con 18 años, a la Federación Agraria Argentina, donde pronto se convertiría en el favorito del veterano dirigente Humberto Volando, que en 1994 lo eligió para ocupar la secretaría gremial. Desde 2000 preside la entidad. Como su mentor, y siempre con relaciones fluidas con el PCA, en cuyo 23º Congreso (2004) fue uno de los adherentes destacados, apoyó al Frepaso al fin del menemismo, y estableció una relación privilegiada con el kirchnerismo que sólo se rompió en 2006. “No hay peor astilla que la del propio palo”, declaró a los medios cuando empezó a confrontar con el gobierno nacional. Para cuando las relaciones del empresariado del campo y el gobierno de los Kirchner empezron a tensarse, profundizó su imagen combativa de hombre rural que defendía a los campesinos más postergados, mientras se abrazaba con Luciano Miguens (SRA) y Mario Llambías (CRA). Más cerca de éstos que de los chacareros pobres, vive en un edificio de lujo en Rosario, no se mueve sin chofer y explota trabajadores rurales en sus campos en Lucio V. Molina, Santa Fe. Después de la pelea por

la 125, Buzzi diversificó sus contactos. Por una parte, hizo estallar la crisis en la Mesa de Enlace con su acercamiento al ministro de agricultura, Julián Domínguez, que lo premió con abundantes subsidios. “Nadie ha recibido más dinero del gobierno nacional que Federación Agraria bajo la presidencia de Buzzi, por eso hay que sacarse la careta y dejar de ser hipócrita”, denunció su opositor interno en la FAA, el kirchnerista Pedro Peretti. Por la otra, se relacionó con Fernando “Pino” Solanas, que ya le ofreció una candidatura a diputado, y más recientemente se alineó con la CTA de Pablo Micheli y la CGT de Hugo Moyano, con los que convocó al paro del 20 de noviembre. “Caminamos junto al movimiento obrero”, dijo en la conferencia de prensa, rodeado de burócratas, con la misma cara dura que sostiene que “el glifosato es el agroquímico menos contaminante de la historia del agro local”. Para el acto por el centenario de la Federación Agraria, reunió como invitados a Eduardo Duhalde, Julio Cobos, Hugo Moyano y Gerónimo Venegas, junto a Ignacio De Mendiguren (UIA), Ricardo Alfonsín y Pablo Micheli. Una compañía que exime de todo comentario, y deja claro, junto con su historia, qué intereses defiende el dirigente patronal rural.



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