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Organización de Trabajadores Revolucionarios

E d i t o r i a l

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Impulsemos la organización y la lucha del pueblo trabajador para la revolución

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más de doce años del levantamiento popular del 2001, punto de inflexión para muchos luchadores y organizaciones que nacimos al calor de esa experiencia, y tras diez años de gobierno kirchnerista en los cuales, a pesar de un extenso período de crecimiento económico, no se han resuelto los problemas esenciales del pueblo trabajador, desde la izquierda y el campo popular se nos plantea la necesidad de realizar un balance sobre la situación y las tareas necesarias para la etapa actual para poder intervenir con fuerza en la realidad, dando impulso a las luchas y a la organización del pueblo trabajador en sus diferentes instancias. Desde nuestra Organización, entendemos que es central continuar aportando a la organización independiente y desde las bases en cada lugar de trabajo, en las escuelas y universidades, en los barrios, dando impulso a las reivindicaciones de cada sector. En este plano, ocupa un lugar destacado el proceso de recomposición y ascenso del movimiento obrero, que en los últimos años ha protagonizado

importantes luchas, llegando a imponer en la agenda nacional temas como la precarización laboral y el salario, al tiempo que distintas expresiones independientes y antiburocráticas han avanzado en la recuperación de instancias de organización, fundamentalmente cuerpos de delegados y comisiones internas. Contribuir a este proceso de recuperación sindical, de organización desde las bases y

de lucha del movimiento obrero debe ser una de las tareas centrales de la etapa. Y en este marco, se plantea también la necesidad de avanzar en la construcción de una corriente sindical antipatronal, antiburócratica, clasista y con peso en la construcción de base, que permita la coordinación del activismo antiburocrático y se levante como una referencia para la clase trabajadora, en oposición a la burocracia sindical. Por otra parte, resulta importante también poder avanzar en acciones y nuclea

mientos unitarios entre distintas organizaciones políticas y sociales con la perspectiva de potenciar nuestras fuerzas y levantar un programa que ponga en la agenda las reivindicaciones del pueblo trabajador: salario, lucha contra la precarización laboral, por la vivienda, por salud y educación pública, contra la represión en sus distintas formas, por cuestiones de género, entre otras. Por este camino, habrá que intentar construir una referencia para amplios sectores de la clase trabajadora y el pueblo en general, que sea independiente de cualquier proyecto patronal, tanto del gobierno como de su “oposición”. Y, al mismo tiempo, entre los distintos destacamentos y núcleos políticos que bregamos por la construcción de una herramienta partidaria, debemos hacer los mayores esfuerzos por buscar caminos de síntesis. Construir el partido revolucionario de los trabajadores en nuestro país es y debe ser para todos nosotros una tarea prioritaria, para aportar al camino hacia el socialismo y la revolución.


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¿Y las paritarias? Con aumentos fijados por decreto, como en el caso de los docentes, y la búsqueda de extender los acuerdos salariales por más de un año, como se baraja en priva dos, el gobierno kirchnerista muestra su clara intención de ajustar sobre el salario de los trabajadores.

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a desaceleración de la actividad económica se viene registrando desde hace varios meses, producto, principalmente, del arrastre de la crisis internacional. El gobierno ve afectados sus recursos por la caída de la recaudación y recibe las presiones de parte del empresariado para avanzar con una fuerte devaluación del peso para recuperar “competitividad” en su favor. En este marco, el kirchnerismo busca ajustar sobre el salario en estas paritarias, golpeando el bolsillo de los trabajadores. Congelamiento y Supercard El mes pasado decíamos que el congelamiento de precios anunciado por el gobierno tenía como meta principal generar un golpe de efecto de cara a las negociaciones paritarias que comenzaban y, que no perseguía, por lo tanto, el objetivo de atacar la inflación en beneficio de los sectores populares. Es que el anuncio del gobierno no se proponía fijar precios máximos para el conjunto de los productos y servicios de la canasta básica, sino que solamente establecía el congelamiento de los precios de ciertos productos, por el plazo de dos meses, en algunas cadenas de supermercados. Durante el mes de marzo, el gobierno reforzó esa política con el anuncio de la Supercard. El lanzamiento de esta tarjeta, publicitada por Guillermo Moreno y “Pimpi” Colombo, forma parte del acuerdo entre el gobierno y las cadenas de supermercados para prolongar el “congelamiento” de precios. Los supermercados se beneficiarían, a cambio, con la reducción de los costos financieros que deben pagar por las tarjetas de crédito, que pasaría del 3% al 1%. Es claro, por lo tanto, el beneficio que percibirán

las grandes cadenas de supermercados. No es igual de tentadora la propuesta de la “Supercard” para los trabajadores y los sectores populares en general, por más que Moreno y Colombo intenten presentarla como un gran avance. Es que, en concreto, cada persona deberá tramitar la nueva tarjeta de crédito oficial (debiendo contar para esto con ingresos que lo “respalden”) y, a partir de ahí, el gobierno busca que los trabajadores resuelvan la falta de poder adquisitivo del salario, endeudándose con una tarjeta que sostendrá un interés del 22% anual. Además, más allá del “congelamiento” de precios, la inflación continúa deteriorando el poder adquisitivo de los trabajadores, ya que periódicamente se producen subas en los precios de alquileres, del transporte, los combustibles, los peajes... y también en otros productos de la canasta básica que no son alcanzados por el “congelamiento”. En este marco, como decíamos, el lanzamiento de la “Supercard” está lejos de orientarse hacia una política efectiva que enfrente la inflación y favorezca el poder adquisi-

tivo del pueblo trabajador, que necesariamente debería incluir, al menos, un control mucho más estricto sobre el conjunto de los precios, estableciendo máximos, y un aumento de salarios y jubilaciones que permita equiparar los ingresos de un trabajador con el costo de la canasta familiar. Lo que se busca desde el gobierno con este nuevo anuncio, por el contrario, es generar un golpe de efecto para poder ajustar sobre los salarios en las paritarias en curso. ¿Y las paritarias? La puesta en funcionamiento de las negociaciones paritarias después de largo tiempo viene siendo una de las banderas que agita el kirchnerismo para presentarse como defensor de los derechos de los trabajadores, frente a anteriores gestiones como la menemista o la de la Alianza. Sin embargo, los ataques del gobierno sobre el salario (y sobre las paritarias mismas) son cada vez más escandalosos. Por un lado, de igual manera que el año pasado, el kirchnerismo cerró de forma unilateral la paritaria docente nacional, ejemplo seguido después por varios gobernadores. Es decir, eliminó en los hechos la negociación paritaria y fijó un porcentaje de aumento por decreto, ante el rechazo de los gremios. Por otra parte, en la actividad privada, el gobierno impulsa la firma de acuerdos por un período

que supere el año (¡hasta 18 meses!) y en múltiples cuotas. Estos compromisos firmados por plazos tan largos, en un contexto inflacionario como el actual (que exigiría la actualización salarial incluso cada menos de 12 meses, como reclama buena parte del activismo antiburocrático) y con la incertidumbre que existe sobre la evolución de los precios en general, representan un fuerte ataque sobre el salario. Para avanzar con este plan de paritarias por 15 o 18 meses el gobierno cuenta con el apoyo de sus aliados de la burocracia sindical. En ese sentido se han pronunciado ya varios dirigentes de la CGT oficialista. “Si se conserva el congelamiento de precios no tendríamos problemas en firmar por 18 meses, de hecho, lo estamos hablando al interior de la comisión directiva. Estamos analizando un aumento del 25% en dos partes”, aseguró Ramón Muerza, secretario de Organización

del sindicato de trabajadores de comercio. Por su parte, Sergio Sassia, dirigente de la Unión Ferroviaria, también ratificó que “si el porcentaje es bueno, podríamos arreglar por más de un año”. Luz y Fuerza ya firmó su paritaria en este sentido y, desde el gobierno, se aspira a que otros gremios aliados, como la UOM y la UOCRA, hagan lo mismo. Y, por si fuera poco, este intento de avanzada sobre el bolsillo de los trabajadores en las paritarias se da mientras desde el gobierno se sostiene la estafa del cobro del impuesto a las ganancias sobre el salario y el tope a las asignaciones familiares. Todas estas políticas, de conjunto, representan un golpe importante al poder adquisitivo de la clase trabajadora.

Nueva oferta para los “buitres” El viernes 29 de marzo el gobierno presentó una nueva oferta para cancelar la deuda con los fondos “buitre”.

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e la mano de Boudou y Lorenzino, el gobierno kirchnerista presentó ante la Cámara de Apelaciones de Nueva York su propuesta de pago para la porción de la deuda que continúa en default. Se trata de los tenedores de bonos que no aceptaron los anteriores canjes de 2005 y 2010 y comprende un monto de alrededor de 1.300 millones de dólares. De esta forma, ante el fallo del juez Griesa que exigía el pago del

100% de esta deuda, el kirchnerismo realizó una nueva oferta que establece condiciones similares a las del canje realizado en 2010. Es decir, después de asegurar que no les pagaría ni un peso, el gobierno de Cristina Fernández se dispone a pagarle la deuda a lo peor de los especuladores: fondos como el NML y el Elliot, a quienes hasta el propio kirchnerismo ha acusado de “buitres” por su práctica de comprar bonos a precio de remate en tiempos

de crisis y especular con el posterior cobro de cifras millonarias. En definitiva, con esta nueva oferta ante los tribunales yanquis, el kirchnerismo ratifica su voluntad de pago de la deuda, y pone en evidencia una política que profundiza la dependencia y saquea los recursos del país para engordar las millonarias ganancias de “buitres” y especuladores de todo tipo.


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-Pero papá – le dijo Josep, llorando-. Si Dios no existe, ¿Quién hizo el mundo? -Tonto –dijo el obrero, cabizbajo, casi en secreto- Tonto. Al mundo lo hicimos nosotros, los albañiles. El origen del mundo, Eduardo Galeano

De Guardia de Hierro al Vaticano

El largo camino al cielo

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a sorpresiva noticia del Papa argentino acarreó diferentes discusiones e interrogantes sobre cuestiones como las causas de su designación en el marco de una crisis de la iglesia católica a nivel mundial, y en particular del Vaticano y su curia con cardenales acusados de pedófilos; la extracción ideológica del cardenal elegido; su relación con la dictadura; las consecuencias que traería para el devenir político y económico de nuestro país, entre otras. El ahora Papa inició su camino al cielo participando en 1969 en una organización de la derecha peronista, Guardia de Hierro, para convertirse a los cuatro años en titular de la jesuita Compañía de Jesús, de la que también eran parte Orlando Yorio y Francisco Jalics, curas del bajo Flores que a los pocos años debieron abandonar la compañía. En el libro Iglesia y Dictadura, el fundador del CELS Emilio Mignone da cuenta de la relación y complicidad entre tal institución y el gobierno militar. Como es sabido, el terrorismo de Estado en los setenta fue posible no sólo a partir de la política de los militares, sino también del imperialismo yanqui, los empresarios extranjeros y nacionales, los medios de comunicación monopólicos, y la iglesia. Todos ellos fueron sectores e instituciones que construyeron el Golpe de Estado junto a los militares. En el libro de Mignone, la relación iglesia y dictadura se ilustra, entre otros, con el “caso Bergoglio”, acusado de no haber denunciado la detención ilegal de los curas Yorio y Jalics, detenidos junto a

cuatro catequistas, entre ellas Mónica Mignone, hija de Emilio, quien hoy continúa desaparecida. En su declaración frente al tribunal en 2010, cuando fue indagado por aquellas desapariciones, Bergoglio sostuvo no saber nada, por ejemplo, del robo de bebés hasta “hace algunos años”, mientras que numerosos documentos dan cuenta de que conocía aquellos hechos aberrantes al menos desde 1979. Estela de la Cuadra, hija de la primera presidente de Abuelas, y hermana de Elena, detenida desaparecida en medio de su embarazo, se entrevistó con el propio Bergoglio en ese año con el fin de ponerlo al tanto y dar con el paradero de su sobrino, sin éxito. La tarea de relegitimar la iglesia y las expecta-

tivas de algunos sectores En el año 2000, con Juan Pablo II en el Vaticano, Bergoglio fue nombrado cardenal de nuestro país. A partir de aquella designación intentó mostrarse como un cardenal de los humildes que, si bien condenaba avances como el matrimonio igualitario, impulsaba actos caritativos, denunciaba la trata de personas, entre otras cosas. Hay quienes, a partir de los distintos gestos nombrados hasta el hartazgo por estas semanas (elegir el nombre de un “santo de los pobres”, viajar en subte hasta días antes de su designación como Papa, el anillo, los zapatos, la cuenta del hotel), sienten alguna esperanza de que el nuevo Papa cambie aunque sea un poquito lo nefasto que

representa el Vaticano. En primer lugar, mas allá de Bergoglio, no hay que pedirle peras al olmo: es evidente que un cura para llegar a cardenal, y un cardenal para llegar a Papa, en un sistema como el actual, no puede haber cuestionado ni sido crítico de una institución tan poderosa, conservadora y retrógrada como la iglesia católica. Por lo tanto, resulta lógico que el Papa sea el primero en combatir el derecho al aborto, el matrimonio igualitario, la educación sexual, y otras tantas causas por las cuales nuestro pueblo viene luchando. En nuestro país en particular, llegar al cielo representa un retroceso político de décadas. Solo podremos esperar trabas, dilaciones y enfrentamientos a las reivindicaciones populares arriba mencionadas, de parte de una clase política que como ya

demostró será obsecuente a la palabra del Vaticano. Pero incluso más allá de eso, Francisco tiene una nefasta función que desde hace años viene llevando adelante Bergoglio en nuestro país: intentar darle legitimidad a esa reaccionaria institución que ha apoyado todos los golpes de Estado habidos y por haber, y que ha combativo todos los procesos de cambio social. Para una iglesia que año a año pierde fieles y que arrastra un descreimiento producto de cardenales y obispos pedófilos, plagada de denuncias por corrupción y lavado de dinero, y con fuertes problemas económicos, nada mejor que un Papa que pueda ser ligado a los humildes.

IGLESIA BASURA, VOS SOS LA DICTADURA

Los cristianos que SÍ luchan junto al pueblo

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n el marco de la radicalización social y la agudización de la lucha de clases en los continentes más relegados durante las décadas del sesenta y setenta, surge en América Latina la Teología de la Liberación. Veían en Cristo al primer revolucionario, su bandera era la opción por los pobres (no desde una perspectiva caritativa sino como sujetos activos que debían organizarse y luchar), tenían la certeza de que no puede haber salvación cristiana sin liberación política, social y económica, y la fuerte disposición a combatir las injusticias en todas sus formas para transformar la realidad. Como parte de ese movimiento se destacaron curas y sacerdotes como el colombiano Camilo Torres, quien fue parte del grupo guerrillero ELN hasta su muerte en combate en febrero de 1966; el argentino Juan García Elorrio, peronista revolucionario que participó en el grupo armado CPL, fundador del periódico “Che Revolu-

cionario” y director de la revista Cristianismo y Revolución, desde donde se difundía tanto la teología de la liberación como las actividades de diversos grupos peronistas y marxistas; o el Padre Mugica, perseguido, torturado y asesinado por la Triple A; entre muchos otros anónimos que dieron su vida por la liberación de los humildes. Si bien la iglesia es una institución conservadora que enfrenta toda perspectiva de cambio, eso no puede generalizarse a todos los curas y cristianos, y anteponer nuestras diferencias en torno a la religión. Desde el marxismo, consideramos a los curas tercermundistas y los cristianos que defienden esa opción como compañeros, revolucionarios, y referentes de una época en donde los sueños de libertad fueron llevados adelante hasta las últimas consecuencias, más allá de partir de concepciones muy diferentes. En ese sentido es injusto y grave lo que no inocentemente promueven quienes intentan mostrar en Francisco

un “Papa de los pobres”, como si fuese compañero de quienes siempre estuvieron en la vereda opuesta a los millonarios pasillos bañados del oro vaticano. Como dijera el mismo Elorrio, en total contraposición con la curia romana que garantiza y sostiene el actual sistema social, “después de Camilo Torres, los cristianos de América sentimos la exigencia de nuestra definición revolucionaria; la exigencia de dar respuesta inmediata y total al desafío que viven nuestros pueblos y la exigencia del cumplimiento de nuestro deber como cristianos. Porque el deber de todo cristiano es ser revolucionario. Y el deber de todo revolucionario es hacer la revolución”(1). … NOTAS: 1) Editorial del N°5 de Cristianismo y Revolución, noviembre de 1967. Disponible en www.eltopoblindado.com


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El kirchnerismo y el Papa “argentino y peronista”

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i bien todos tomamos con sorpresa la noticia del Papa argentino, en donde más se puso de manifiesto fue al interior del oficialismo, que tardó días en

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l último 24 de marzo, una vez m á s , s e superpusieron dos movilizaciones a la Plaza de Mayo. Por un lado, concentrando en el Congreso a las 15:30hs, quienes luchamos contra la represión y por los derechos humanos de ayer y de hoy, nucleados en el espacio Memoria, Verdad y Justicia; y por otro lado, con un mega festival organizado apenas unos días atrás, el oficialismo que pretendía ocupar todo el día la Plaza. Fue así que la columna del EMVyJ tuvo que llegar a la Plaza por Diagonal Norte y no por Avenida de Mayo, como históricamente sucede. Luego de horas de discusión, finalmente el Encuentro ingresó a la Plaza, con Madres de Plaza de Mayo opositoras y organizaciones antirrepresivas

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definir su línea para intervenir públicamente frente al suceso. Así, el día de la designación, mientras el panel de 678 y sus informes denunciaban el rol de Bergo-

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como Correpi encabezando la columna. Allí, no solo se conmemoró la lucha de los 30.000 compañeros desaparecidos sino que también se denunció la represión en democracia, la persecución, el Proyecto X, y se exigió justicia por los compañeros desaparecidos Julio López, Daniel Solano y Luciano Arruga, entre otros reclamos. La presidente Cristina Fernández, una vez más, salió a cruzar de un modo totalmente macartista a la izquierda, queriendo justificar las patotas de organizaciones kirchneristas como La Cámpora que pretendían impedir el ingreso de la izquierda a la Plaza. Así, en su twitter, en referencia a la izquierda pudieron leerse lamentables frases como “los del garrote… gente uniformemente de rojo… mientras del otro lado jóvenes vesti-

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Así, poco a poco se fueron encolumnado todos los voceros del gobierno. Desde Emilio Pérsico hasta Hebe de Bonafini, quien no quiso ser menos y envió su carta al Papa para que “se una a los que luchamos para que se termine la pobreza”. El único que conservó cierta posición independiente fue Horacio González, director de la Biblioteca Nacional e integrante de Carta Abierta, que en su columna de Página 12 del martes 19, lamentaba que el “vaticano peronista” sea del peronismo de Guardia de Hierro. Si la designación del cardenal argentino nos sorprendió, la actitud del kirchnerismo, encolumnándose de manera obsecuente con la línea “oficial”, lavando la cara al Papa y retractándose de las históricas denuncias contra Bergoglio, no nos sorprende. Durante estos diez años de gobierno el kirchnerismo se ha apoyado en los barones del PJ bonaerense, en las patotas sindicales, en los gobernadores provinciales que provienen de las históricas familias terratenientes y católicas de la patria gaucha. Es decir, en la derecha peronista de la que Bergoglio es parte.

glio en la dictadura así como mostraban las disputas con Néstor Kirchner y demás gobiernos de la región, el vicegobernador provincial Mariotto, invitado del programa, confrontaba sosteniendo de Bergoglio que “como es profundamente latinoamericano, como es de concepción peronista, la injusticia le va a doler… eso a mi me da esperanza de que cambie el paradigma clásico de esa iglesia que nosotros despreciamos… para el mundo es un aporte invalorable”. De esa manera, el vicegobernador preanunciaba la orientación que horas mas tarde daría Cristina y tras la cual todo el kirchnerismo se encolumnaría de manera vergonzosa, borrando con el codo lo que durante años se había escrito y denunciado contra Bergoglio, hasta incluso cuatro días atrás. Así, al día siguiente de la designación, el jueves 14 el país amanecía con una columna del titular del CELS Horacio Verbitsky, titulada Un Ersatz, en donde describía la complicidad de Bergoglio con la dictadura. Pero una semana después, el jueves 21, en el mismo diario, el mismo editorialista titulaba El pasado pisado.

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24 de marzo. Columna del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, ingresando a Plaza de Mayo.

dos de azul, celeste, o blanco con banderas argentinas, brazos y manos entrelazados, haciendo cordón humano… Para separar y evitar la agresión y la pelea”. No es la primera vez

que el gobierno denuncia a la izquierda y utiliza patotas para enfrentar sus luchas y su organización. Basta con recordar los casos de Mariano Ferreyra, del Hospital Francés, del Indec, entre otros. Sin

embargo, una vez más, por más que el kirchnerismo haya intentado evitarlo con sus maniobras y sus patotas, el 24, la Plaza fue de los luchadores.


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La lucha es el único camino

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ese al cierre unilateral de la paritaria docente por parte del gobierno nacional y la respuesta tibia de la CTERA ante ese hecho, la lucha de los docentes en varias provincias continúa firme en pos de poder romper el techo salarial, marcando un rumbo para el resto de los trabajadores. Es lo que sucede hoy día en Neuquén, Entre Ríos, Santa Cruz, Bs. As, Tierra del Fuego y Chaco. En este marco, es para destacar la avanzada de los gobiernos sobre los derechos de los trabajadores de la educación, como, por ejemplo, en Neuquén, donde Sapag intenta anular el derecho a huelga, declarando a la educación un “servicio esencial”, o en Chaco, donde el gobierno de Capitanich reprimió a los docentes. También es para resaltar el rol que juegan los principales medios de comunicación, que machacan y machacan con la idea de que la pérdida de clases es responsabilidad de los docentes, intentando enfrentarlos con el pueblo, cuando en realidad son los gobiernos los que, con su política, no priorizan la educación pública ni aportan soluciones al conflicto en curso.

En distintos puntos del país los docentes en pie de lucha continúan la defensa de la escuela pública, reclamando un salario justo, contra los gobiernos que se vienen negando a ofrecer una propuesta salarial más o menos digna. La CTERA abandonó la lucha El aumento por decreto del gobierno nacional en la paritaria docente llevará en tres tramos el salario a $3.416 para febrero de 2014. Esta imposición por parte de la

rosada aparece como el intento de ponerle techo a las aspiraciones de los trabajadores en las negociaciones salariales, la cual tuvo por parte de la conducción de la CTERA una actitud muy tibia. La CTERA sólo planteó un paro general, una marcha al ministerio de educación y una declaración. Acto seguido, dio por terminada la lucha en el orden nacional, pese a los conflictos abiertos en muchas jurisdicciones del país que siguen a la fecha. Su afinidad política

con el gobierno kirchnerista ha llevado a la conducción de la CTERA a abandonar toda perspectiva de lucha por una mejor educación pública, toda acción solidaria con las provincias, a dejar pisotear derechos elementales y reclamos de los trabajadores de la educación, a avalar la descentralización educativa, el desfinanciamiento, la pauperización salarial, y la precarización laboral y del saber que avanza haciendo estragos en la educación de la mano de los distintos gobiernos. La lucha docente en Bs. As. Scioli y Mariotto han repetido el esquema del gobierno nacional: aumento por decreto y pago en tres tramos a concluir de pagar en 2014. Ante esa situación de intransigencia, el conflicto se presentó de largo aliento y planteaba desde el vamos la agudización de la lucha para modificar la “oferta” del gobierno, y así también una profundización del proceso al interior de la docencia que la ubique como un actor central de las acciones y de la toma de decisiones. Luego de varias medidas de fuerza, que contuvo paros y movili-

Por un SUTEBA independiente del gobierno

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l próximo 22 de mayo habrá elecciones sindicales en SUTEBA. Se abre así la posibilidad para los sectores antiburocráticos de lograr instancias de dirección y ponerlas al servicio de la docencia. En la provincia, se consiguió levantar una referencia de oposición única a Baradel, lo cual es saludable y plantea ante la docencia un panorama distinto y más prometedor que el de las últimas elecciones del 2009, donde los

sectores antiburocráticos fueron divididos. Asimismo, en la mayoría de las seccionales se constituyeron frentes únicos contra la Celeste, para defender lo conquistado como en Bahía Blanca, Marcos Paz, Quilmes, Berazategui y Escobar, y con posibilidades de disputa o hacer buenas elecciones en lugares importantes como La Plata, Ensenada, Echeverría-Ezeiza, Lanús, San Martín-Tres de febrero.

La recuperación de instancias sindicales es fundamental para dar la lucha por una mejor educación pública, para devolver la democracia y el protagonismo a los cuerpos de delegados y a las escuelas, con el fin de poner en primerísimo lugar las necesidades y los intereses de los docentes y su lucha junto al resto de los estatales en vez de los intereses del gobierno, como sucede bajo la dirección de la burocracia Celeste.

zaciones masivas, la burocracia del SUTEBA salió a renegar de esa metodología en las asambleas proponiendo un plan con otras “alternativas de lucha”, teniendo que convocar, finalmente, por presión de la FEB (su principal aliado del Frente Gremial, que había votado en su congreso paro de 96hs), a un paro de 72hs recién para los días 8, 9 y 10 de abril. La burocracia del SUTEBA está llevando la lucha a un callejón sin salida, dado que no va a fondo contra el gobierno provincial, a quien tantas críticas le hacen. Ha entrado en una batalla de aparato donde circunscribe las acciones a su propia militancia. La mayoría de la docencia no es convocada por la conducción a ser parte activa del proceso y lo ve desde afuera. En tal sentido, le viene quitando participación a los cuerpos de delegados y a la base no afiliada. Por otra parte, la lista Celeste se niega sistemáticamente a coordinar y unirse con el resto de los trabajadores estatales que tienen idénticos reclamos y el mismo patrón, lo cual permitiría golpear todos juntos y mejor al gobierno para hacerlo cambiar de actitud. Para avanzar en la defensa de la escuela pública, en la dignificación del salario y de las condiciones de enseñanza y aprendizaje, es necesario nacionalizar la lucha, unirse a todos los estatales más allá del FGDB para dar juntos la pelea, a la vez que es preciso profundizar el plan de lucha y abrir de par en par el sindicato para popularizar ese proceso al interior de la docencia, haciéndola parte activa de las acciones y de la toma de decisiones.

DOCENTES

Con el objetivo de ponerle techo a las aspiraciones salariales de los trabajadores, el gobierno nacional impuso un aumento por decreto a la docencia. Sin embargo, y pese a la tibieza de la CTERA, en varias provincias los trabajadores de la educación siguen mostrando que la lucha es el único camino para defender la escuela pública y lograr un salario digno.


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Ante la interna en la dirección de ATE Capital

Hay que construir una alternativa independiente para los estatales En el plenario del 25 de marzo se hizo explícita la ruptura que hay en la dirección de la seccional. Con dos sectores alineados a distintos proyectos patronales (FAP y kirchnerismo), hay que construir una alternativa independiente que ponga el sindicato al servicio de las luchas de los estatales.

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a interna dentro de la dirección de la seccional de ATE Capital está paralizando el poco peso y la capacidad de acción que tiene el sindicato. Capital es la seccional más grande por cantidad de afiliados y, por la trascendencia que tiene políticamente la ciudad de Buenos Aires, la más importante de todas las de ATE que hay en el país. A fines de 2010 se realizaron las elecciones de seccional en la que la lista Verde se impuso con el 70% de los votos, la Azul yaskista sacó el 20% y la Bermellón (de los sectores de izquierda), el 10%. Dentro de la Verde confluyeron el sector históricamente alineado con la corriente de Germán Adbala, Micheli y De Gennaro, muy cercanos al FAP; y otro sector, “La 102”, que también reivindica a Abdala pero que apoya explícita y públicamente al gobierno nacional. Con estas fracciones sindicales alineadas tras diferentes proyectos patronales, sus intereses contrapuestos no tardaron en salir a la luz dentro de la conducción y estalló la interna. Una de las primeras acciones públicas y políticas de los secretarios de “La 102” (Adjunto, Gremial, Organización, Prensa, Acción Social, etc.) fue hacer un acto homenaje a Néstor Kirchner a fines del 2011 en la legislatura porteña donde aseguraron ser “soldados del pingüino”. En abril de 2012 también asistieron al acto que protagonizó la presidenta en la cancha de Vélez con algunas banderas de la seccional. Un primer foco de conflicto dentro de la conducción se dio cuando Cristina Fernández dictó el decreto 324/2011, a partir del cual se revisarían todos los pagos por fuera del Convenio Colectivo. Esto

implicaba el recorte de compensaciones, premios y plus sectoriales ganados con la lucha y que son parte del salario anual de muchos trabajadores estatales de Nación. Así se gestaron varios conflictos en distintos organismos y, frente al planteo de varios sectores de unificar las peleas sectoriales dentro de la seccional, “La 102” frenó y boicoteó las luchas. El ejemplo más significativo se dio con el INTI. El año pasado, luego de hacer paros durante más de 4 meses, haciendo asambleas de hasta 800 trabajadores, sus delegados plantearon en un plenario votar un paro de la seccional para apoyar su lucha y así poder cortar con más fuerza la Gral. Paz. Aquí ambos sectores de la conducción se negaron a votar la moción y, luego de perder la votación, varios delegados de “La 102” agredieron a golpes y hasta intentaron cortar con botellas de vidrio a algunos delegados del INTI. Otro ejemplo de cómo juega la interna se da con

los paros y movilizaciones que convocan la CGT Moyano y la CTA de Micheli. El sector michelista impulsa siempre a rajatabla lo que propone su CTA y convoca a plenarios simplemente para ratificar lo que ya se decidió sin discusión en las bases. Ante esto, “La 102” vacía los plenarios, convoca a reuniones paralelas para rechazar toda movilización contra la patronal nacional y difunde a través de los diarios Página 12 y Tiempo Argentino su posición política en ATE Capital, que es usar el sindicato como una trinchera más para defender al gobierno nacional por sobre la defensa de los derechos de los trabajadores. Aún así, es claro que las alianzas que teje Micheli con Moyano y la Federación Agraria son oportunistas y tienen un fin electoral más que sindical, más allá de que en algunos puntos el pliego de reivindicaciones sea justo y correcto. Esto se puede palpar en el discurso de Micheli en la movilización del 14 marzo en donde

no dijo una palabra sobre el trabajo en negro, del impuesto a las ganancias y las asignaciones familiares. En cambio, instó a los trabajadores a “saber votar” en las legislativas de octubre. El 7 de marzo hubo un plenario de delegados en el que se discutieron paritarias al que el sector kirchnerista no asistió. El 25 de marzo, el secretario general convocó a otro plenario y ahí los delegados identificados con “La 102” asistieron. Argumentaron que “no están de acuerdo con la metodología y las alianzas políticas impulsadas desde la CTAMicheli”, que “no se organizan instancias para discutir con otros secretarios de la conducción” y que “la decisión de formar una Coordinadora de Gremios estatales (CONAGRES) con otros sindicatos de la CGT no tuvo debate en las bases”. Si bien estas críticas son acertadas, este sector ha tenido infinidad de prácticas antidemocráticas y priorizado su afinidad con el gobierno por sobre

El 8 de abril MOVILIZAMOS a TRIBUNALES

las luchas de los estatales de los organismos de Nación. Hay montones de ejemplos más en los que se puede demostrar cómo la interna ha destruido conflictos sectoriales como el del BAP, y han hecho que muchos compañeros que se organizaban dejen de hacerlo. Hay que construir una nueva alternativa en ATE Capital Frente a la parálisis del sindicato debido a las disputas de estos dos sectores pro-patronales, que tienen prácticas burocráticas y antidemocráticas (como se evidenció, por ejemplo, en el fraude que entre ambas bandos organizaron contra el sector antiburocrático de la Junta Interna del Ministerio de Educación el año pasado), vacilantes frente a las patronales y que dilatan las peleas sectoriales, los estatales deben construir una nueva alternativa en Capital. Esta alternativa debe ser un espacio que milite desde las bases en los lugares de trabajo, que levante un programa para luchar por los reclamos más sentidos de los estatales (contra la precarización laboral, por el pase a Planta Permanente y aumento salarial, por asignaciones familiares universales, etc.), que fortalezca las instancias orgánicas de base como son las Juntas Internas, que sea independiente de los partidos patronales y que pretenda ganarse a la base del “michelismo” y “La 102” que están descontentas con esta interna que nada tiene que ver con los intereses de los trabajadores. Hay que construir una alternativa en ATE que sea independiente de los patrones y que ponga al sindicato al servicio de la lucha de los trabajadores.


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El amor de mi hombre no querrá rotularme y etiquetarme, me dará aire, espacio, alimento para crecer y ser mejor, como una Revolución que hace de cada día el comienzo de una nueva victoria. (Gioconda Belli)

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na vez más la “justicia” mostró de qué lado se para cuando de violencia de género se trata. En este caso, Aylen y Marina Jara, dos hermanas de 19 y 21 años se defendieron de un nuevo ataque sexual de Juan Leguizamón, el hombre que venía persiguiéndolas y abusando sexualmente de una de ellas desde hacía tiempo. Ese 19 de febrero de 2011 ellas se defendieron utilizando un cuchillo que luego entregaron a la policía. El hombre las denunció y, evidenciando los contactos que mantenía con la policía bonaerense, las detuvieron, acusándolas de intento de homicidio. La justicia hizo oídos sordos a la denuncia de abuso sexual que realizaron las hermanas, así como al hecho de que la agresión por parte de ellas fue para defenderse legítimamente de aquél que las venía hostigando y que además ese día disparó con un arma. No sorprende este accionar por parte de la justicia burguesa, que viene demostrando que al tener que

juzgar casos de violencia de género (principalmente cuando las víctimas son mujeres pobres), responde fielmente a su tradición patriarcal y de clase, inclinando la balanza, a favor del violador y el explotador, quien sigue en libertad, mientras que las víctimas del hostigamiento y abuso están presas. Algo similar sucedió hace pocos meses con el caso de Marita Verón, cuando absolvieron a todos los responsables de su secuestro para explotación sexual, mientras Marita continúa desaparecida. El lugar del NO “NO hagas lo que sentís NO digas todo lo que pensás NO seas quien vos querés ser NO hables más de lo debido NO seas espontánea. Se lo más dura que puedas!!”. Así describió Ailén Jara su situación de encierro, en la que sólo reciben violencia física y psicológica por parte del personal penitenciario, encerradas en buzones desde donde ni pueden ver la luz. NO fue la respuesta por parte

de la justicia ante el reclamo de distintos derechos como la excarcelación, prisión domiciliaria, etc. NO también en la última jornada de juicio oral el pasado 26 de marzo, en donde el fiscal de juicio Guillermo Altube desestimó los testimonios y sucesivas pruebas vertidas en las audiencias para sostener la culpabilidad de las jóvenes, en un acto de desfachatez jurídicamente insostenible. Reiteradas contradicciones, relatos inconsistentes, olvidos inexplicables abundan y hacen tambalear la acusación. Sin embargo, tanto el fiscal como los magistrados harán las maniobras que estén a su alcance para desligar a los funcionarios que tuvieron participación en el hecho. Este 9 de abril el Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de Mercedes dará la sentencia. Lamentablemente no se esperan más que nuevos “NO” en este caso. En este marco, distintas organizaciones nos sumamos al reclamo, junto a la Comisión por la Libertad a las Hermanas Jara, exigiendo justicia y libertad para ellas, así como el encarcelamiento de Leguizamón y demás cómplices.

¿Alcanza con pedir la democratización de la justicia? En el entramado social que avala la existencia de violencia de género participan diversos agentes, desde las distintas instituciones policiales (federal, provinciales, metropolitana, etc.) hasta los mismos miembros del poder político, pasando obviamente por fiscales, jueces y otros miembros del sistema judicial. Todos juegan un rol, ya sea por participación directa o por complicidad, en permitir que existan día a día miles de mujeres que sufren diferentes tipos de violencia, ya sea verbal, como sexual, llegando al secuestro para su explotación sexual. La búsqueda de justicia debe profundizarse, atacando a todos y cada uno de los agentes que tienen responsabilidad en estos hechos. Es fundamental, para ello, generar conciencia sobre estos hechos de violencia de genero que se reproducen a diario en la sociedad y que recaen con mayor peso sobre las mujeres pobres. Sólo con la organización incansable y la lucha sostenida y tenaz lograremos dar por tierra con la opresión de género.

Balas de plomo en la represión de la policía del PRO

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a Sala Alberdi del C.C.G. San Martín venía siendo ocupada y manejada de manera autogestiva por sus artistas y profesores, como defensa de la cultura popular pública y a modo de protesta contra el intento de cierre y privatización por parte del gobierno macrista. Como es costumbre, para asegurar sus negocios y privatizaciones, el gobierno de

Macri utiliza como caballito de batalla la represión en manos de su policía metropolitana.. En lugar de escuchar los reclamos, del mismo modo que un mes atrás en el Parque Centenario, el gobierno desalojó el acampe en la plaza seca del San Martín, gases, palos, balas de goma e incluso de balas de plomo mediante, dejando decenas de heridos y diez detenidos. Frente a eso, con convicción y solidaridad,

las distintas organizaciones y compañeros independientes organizaron la resistencia y enfrentaron la represión. Finalmente, para garantizar su integridad física, los cuatro

compañeros abandonaron la Sala. Queda ahora la lucha para que no abran causas penales a los compañeros, que cometieron el único “delito” de luchar contra la privatización de la cultura y el arte.

FRENTE A LA REPRESIÓN ¡ORGANIZACIÓN Y LUCHA!


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Desfile de empresarios Hoy, con ustedes, un ejemplar de pura raza explotadora, paradigma del empresariado parásito y saqueador argentino. La historia de los Martínez de Hoz, que se sintetiza en la de su más conocido descendiente, José Alfredo hijo, está jalonada de grandes negocios con el poder, del que siempre formaron parte, y de crímenes contra los trabajadores.

José Alfredo Martínez de Hoz

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osé Martínez de Hoz llegó al Río de la Plata en el siglo XVIII. Puso una tienda, pantalla de sus verdaderos negocios, el contrabando y el tráfico de esclavos, escondió su poco honroso origen sefaradí, y, fortuna mediante, llegó a ser Regidor y Alcalde del virreynato. En el cabildo abierto del 22 de mayo de 1810, votó a favor de Cisneros. Su sobrino y sucesor, Narciso, obtuvo, con la ley de enfiteusis de Rivadavia, 100 leguas de campos cerca de Mar del Plata. Su hijo José Toribio, senador nacional y presidente del Banco Provincia, financió la Campaña del Desierto. Su contribución con la masacre de los pueblos originarios le redituó 2,5 millones de fértiles hectáreas. Con toda lógica, en 1866, fundó la Sociedad Rural Argentina (SRA). Lo prolífico de la familia les permitió vincularse por matrimonio con la oligarquía de la época: los Anchorena, los Ortiz Basualdo, los Ramos Mejía, los Acevedo, los Casares y los Bullrich. A principios del siglo XX, uno de los hijos de José Toribio, José Alfredo, tomó las riendas del grupo familiar. Para entonces, ya habían levantado, en Chapadmalal, el haras Malal Hue, con un impresionante palacio estilo normando desde donde administraban tierras en Cañuelas, Castelli, Lobería y Balcarce. Criaban caballos de silla y ganado bovino. José Alfredo padre presidió la SRA hasta 1950, como lo recuerda el pabellón de Palermo que lleva su nombre. José Alfredo hijo continuó el camino de unir el negocio agropecuario a la especulación financiera, y perfeccionó el vínculo con los sectores más reaccionarios del poder. Su primer cargo público fue el ministerio de Economía de Salta en 1957, durante la Revolución Libertadora de los gene-

rales Rojas y Aramburu. Luego, fue secretario de Agricultura y Ganadería y ministro del presidente de facto José María Guido. En la actividad privada, amplió su influencia en los sectores bancario, financiero, industrial y agrario. Presidió Buenos Aires Compañía de Seguros, la Compañía Ítalo Argentina de Electricidad, la petrolera Petrosur, la financiera Rosafin y el Consejo Argentino Empresario. “Joe” trabó fuerte relación con los Rockefeller y los principales organismos internacionales de crédito, como el FMI. Poco antes del golpe militar de 1976, dirigía la acería Acindar, que fue laboratorio de ensayo de los mecanismos represivos que asolarían el país en los años siguientes. Con apoyo del jefe del estado Mayor, el general Videla, diseñó un sistema de espionaje coordinado con la policía y el ejército para identificar activistas sindicales, que aplicó en mayo de 1975, durante la huelga de 59 días dirigida por la UOM de Villa Constitución, opositora a la burocracia de Lorenzo Miguel. El gobierno de Isabel Perón mandó fuerzas federales, que montaron un centro clandestino de detención y tortura en la planta. Acindar les pagó un “plus” salarial por las tareas “extra” que realizaron: secuestros, simulacros de fusilamiento, torturas y ase-

Obituario con hurras (Mario Benedetti)

Vamos a festejarlo vengan todos los inocentes los damnificados los que gritan de noche (...)

vamos a festejarlo a no ponernos tibios a no creer que éste es un muerto cualquiera vamos a festejarlo a no volvernos flojos a no olvidar que éste es un muerto de mierda.

sinatos. No es de extrañar que, el 24 de marzo de 1976, Martínez de Hoz fuera designado ministro de Economía. El 2 de abril, presentó su “Programa de recuperación, saneamiento y expansión de la economía argentina”, que se fundaba en los más crudos principios de la economía liberal. Argentina se insertó en la “nueva” división del trabajo de la economía capitalista internacional como productor de materias primarias, especialmente en el sector agropecuario y minero, y abrió sus puertas a las inversiones extranjeras “para reducir el costo social del proceso de capitalización del país y acelerar su tasa de crecimiento”. El resultado fue un proceso de

desindustrialización, especulación financiera e inflación, que se intentó revertir con controles de precios, reforma financiera, y, finalmente, y la famosa “tablita” del dólar, que anticipaba el ritmo de la devaluación. Mientras cerraban las fábricas y se fomentaba la especulación, la crisis alcanzó al sector bancario, con la liquidación del Banco de Intercambio Regional (BIR) que dejó un tendal de ahorristas estafados, y el cierre del Banco de Los Andes, el Banco Oddone y el Banco Internacional, entre otros. Para principios de 1981, la creciente demanda de divisas y la enorme fuga de capitales al exterior, decidió a la Junta Militar a reemplazar Videla y Martínez de Hoz por el general Roberto Viola y Lorenzo Sigaut. Durante su gestión, Martínez de Hoz fue parte activa de la planificación y ejecución del terrorismo de estado. Procesado y sobreseído por el secuestro de los empresarios Federico y Miguel Gutheim, sorteó la imputación por el aumento vertiginoso de la deuda externa en la causa iniciada por Alejandro Olmos, y, en 1989, el indulto dictado por Carlos Menem le permitió conservar sus privilegios y seguir haciendo negocios. Con el indulto anulado, se reactivaron las causas en su contra. José Alfredo Martínez de Hoz murió, el 16 de marzo de este año, procesado y con arresto domiciliario en su lujoso piso del edificio Cavanagh. Rodolfo Walsh, en su “Carta Abierta” del 24 de marzo de 1977, sintetizó su rol con justeza: “...en la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada”.


Organización de Trabajadores Revolucionarios

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VENEZUELA

Defender lo conquistado y avanzar hacia la revolución

Con la muerte de Chávez y el llamado a elecciones para el próximo 14 de abril se abre un nuevo tiempo para Venezuela y su pueblo. El lugar central del chavismo en la política venezolana actual amerita un balance para pensar el futuro, que estará en manos de los trabajadores y del pueblo venezolano.

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s conocido el recorrido que llevó a Chávez al gobierno. Hacia fines de los '80 la movilización popular irrumpió para enfrentar el “paquetazo” del presidente Carlos Pérez. El Caracazo de 1989 daba cuenta del hartazgo y voluntad de cambio de un pueblo superexplotado, que repudiaba a los políticos tradicionales y planteaba reclamos para acabar con las miserables condiciones de vida del período neoliberal. Por entonces la lucha, mayormente espontánea, logró ser aplacada por la represión. Tres años más tarde, en 1992 un grupo de militares nacionalistas intentaron un golpe contra el mismo Pérez. El golpe fallido llevó a la fama a Hugo Chávez Frías, quien asumió el mando del “movimiento militar bolivariano” y fue preso por dos años, viendo desde la cárcel como caía aquel gobierno. A su salida, en 1994, en un marco de total desprestigio de los partidos tradicionales, un Chávez ya famoso dio impulso al Movimiento V República, asumiendo como banderas propias una serie de reclamos antineoliberales y consiguiendo el apoyo de sectores populares y algunas organizaciones de izquierda. Así, ganó las

presidenciales en 1998, asumiendo el primero de sus sucesivos mandatos que lo mantuvieron en el poder hasta su muerte el pasado 5 de marzo. Se iniciaba así un proceso singular, de tendencia reformista, que implicó avances para los sectores populares, al mismo tiempo que dejó en evidencia los límites estructurales que tiene un régimen que no sale del marco capitalista. Generación de expectativas Tras años de gobiernos neoliberales, y sin que existiera alguna opción política de izquierda que logre encauzar el descontento popular hacia un proceso revolucionario que rompa realmente con las condiciones de explotación, Chávez apareció en escena como un actor que canalizó las expectativas de amplios sectores populares. Basado en la importante renta petrolera, en un contexto de alza de precio del petróleo, el chavismo promovió una inédita redistribución del ingreso a favor de los sectores populares. En este plano entran las políticas de subsidios e intervención estatal para bajar el costo de la canasta básica, con control de precios y dirección de parte de la producción y la distribución por el Estado. Tam-

bién la mejora de condiciones de salud y de educación (que incluyó la erradicación del analfabetismo) que contó con la colaboración de Cuba. En este marco, los sectores más recalcitrantes de la burguesía venezolana formaron una rabiosa oposición que viene contando con el apoyo norteamericano, la cual promovió un golpe de estado en 2002, intento que fue abortado por la movilización popular. Pasado el intento de golpe, el gobierno de Chávez tomó nuevas iniciativas, incluyendo un proceso de nacionalizaciones de empresas como Sidor (liderada por Techint), el Banco de Venezuela, o el Cantv, llevando una fuerte intervención del Estado en asuntos vitales como el petróleo, el sistema eléctrico, la siderurgia, el cemento, etc. Para este proceso de reformas, el gobierno promovió la movilización y organización popular, dando lugar a uno de los más dinámicos movimientos de masas del continente. En ese marco, su apelación constante a lo que llama “socialismo” como proyecto para Venezuela llevó a que la discusión sobre la posibilidad de construir un régimen socialista sea algo debatido ampliamente en los barrios populares.

A su vez, Chávez sostuvo un discurso antiimperialista que en ocasiones halló respaldo en acciones concretas como ser su oposición al ALCA, a las guerras de Irak y Afganistán, o su no participación en la ocupación de Haití que impulsó EEUU y de la que son parte Argentina, Brasil, Uruguay y Bolivia. Además ha fortalecido relaciones con países no alineados con EEUU, y particularmente con Cuba, algo que significó, en los hechos, un importante aliciente para el pueblo cubano, en el marco del bloqueo impuesto por EEUU. Es en este marco que millones de venezolanos han sentido profundamente la muerte de Chávez como una pérdida fundamental, mientras la burguesía más concentrada del continente y del mundo se regocijaba. Reformas en un capitalismo dependiente La Venezuela que deja Chávez está absolutamente enmarcada dentro del capitalismo: una sociedad dividida en clases, donde una inmensa mayoría de trabajadores entregan su esfuerzo cotidiano en pos de la ganancia de una privilegiada clase capitalista. La desigualdad social y la injusticia de la explotación son la regla. Allí capitales internacionales se reparten millonarias ganancias con la clase empresaria local donde despunta un sector que se benefició en los últimos años de crecimiento, llamado “boliburguesía”. Según datos del propio Estado, en el 2010 el

20% más rico de la población se quedaba con el 45% del ingreso nacional, mientras el 20% más pobre con sólo el 6%. En este marco, importantes sectores de la política y la burocracia estatal se enriquecen a espaldas del pueblo usufructuando su rol de administradores de toda una serie de empresas que están bajo la órbita del Estado. Además, la Venezuela actual no ha logrado tampoco cambiar la matriz productiva y salir de su perfil rentístico y atrasado, dependiente centralmente de la exportación de recursos naturales como el petróleo, y carente, por eso, de un significativo desarrollo industrial. De hecho, a la fecha el 95% del valor de sus exportaciones corresponde a hidrocarburos. Así, el proceso chavista de reformas no implica una modificación en las relaciones sociales de producción ni en las de propiedad. La plena vigencia de la propiedad privada como directriz de la sociedad burguesa rige en toda su magnitud. La Venezuela actual está ordenada jurídica y políticamente por la democracia representativa burguesa, promoviendo que toda disputa social y política se canalice por la vía institucional, ratificando la autoridad del Estado y la disposición al uso de su fuerza contra aquellos que se aparten de los marcos institucionales. La judicialización y encarcelamiento de activistas (como el trabajador Rubén González) o de revolucionarios (como Julián Conrado y otros


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VENEZUELA referentes de las FARC) es tal vez la forma más cruda en que se presenta el disciplinamiento social. El modelo de Chávez, como es claro, no implicó una ruptura con el capitalismo (no fue anticapitalista), ni mucho menos expresó la conformación de un nuevo sistema social sin explotación (no fue socialista). Fue sí un modelo que dio toda una serie de medidas concretas para la intervención del Estado en la orientación de la economía, para el mejoramiento de las condiciones de vida de amplios sectores, para la intervención en la política y la organización del pueblo trabajador. En este sentido, es innegable que su iniciativa ha sido algo progresivo para el pueblo de Venezuela en claro contraste con otros proyectos políticos conservadores y antipopulares. Esto, aunque el proyecto de Chávez no ha sido proyecto revolucionario, de disputa y enfrentamiento con los opresores y explotadores, sino de conciliación y negociación: un proyecto reformista. El reformismo chavista tiene una particularidad que lo diferencia de otros procesos, en donde una salida de conciliación pudo ser la carta promovida por sectores moderados para tratar de mantener la institucionalidad y estabilidad del régimen ante un auge de la lucha popular (como sucedió con el ascenso de Morales en Bolivia, tras las duras peleas de 2002 y 2003). En Venezuela, Chávez no vino

a frenar ninguna movilización popular sino que la amplió, lo que lo ubicó como referente en un proceso de conquistas sociales. La Venezuela post Chávez En los últimos años el pueblo venezolano ha avanzado en conquistas y en niveles de movilización y organización. La centralidad de la intervención de las masas en la orientación política es probablemente el insumo más importante que queda vigente. En este marco, se presenta como algo fundamental en las tareas políticas en Venezuela la defensa de lo conquistado, tanto en lo que refiere a condiciones de vida e ingreso como en lo que hace a la intervención política real. Por eso, es central contrarrestar todo tipo de iniciativa de los sectores más concentrados y retrógrados del empresariado apadrinado por EEUU. Enfrentar todo intento golpista como el intento de rearticulación institucional que implica la candidatura del derechista Capriles. A su vez, los niveles de movilización y participación popular, el reconocimiento de que esa es la base fundamental para la obtención de conquistas populares, la discusión permanente sobre la necesidad de una perspectiva superadora y sobre la vigencia del socialismo, abren la posibilidad para promover la articulación social y política con la perspectiva de alcanzar un

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a experiencia de Chávez en Venezuela ha influido para que algunos sectores la tomen como modelo estratégico, aspirando a un proceso reformista de cambio por medio de las instituciones, depositando expectativas en canales al interior del Estado y teniendo como norte, no ya la superación de la opresión y la explotación capitalista, sino una reforma de la sociedad actual. Con los matices y adecuaciones del caso, lo que encontramos es un resurgimiento del planteo de la vía reformista, pacífica e institucional como una supuesta vía de cambio de fondo, planteo que ha sostenido la socialdemocracia al menos desde Bernstein hasta la actualidad, y cuya expresión más audaz fue el intento de construir el socialismo en el Chile de Allende en los '70, sin adoptar una vía revolucionaria contra la burguesía y el imperialismo, que culmi-

cambio radical, revolucionario, anticapitalista y socialista. Esta perspectiva es la única que puede llevar a un cambio de fondo para el bienestar del pueblo trabajador. Para avanzar tras ese objetivo, las prácticas propias del reformismo heredadas del chavismo se presentan como esquemas que precisan ser superados, desbordados, para lograr una real iniciativa indepen-

Los revolucionarios frente al reformismo

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a delimitación político ideológica desde el marxismo frente a una estrategia reformista no nos exime de resolver los problemas políticos vitales en el marco en que se desarrollan procesos reformistas. Quienes intentamos aportar a la revolución sabemos que un eje nodal de nuestra intervención consiste en promover el desarrollo de la lucha de las masas, acom-

pañando su experiencia, buscando radicalizar el movimiento real para que la clase trabajadora y el pueblo asuman como propio un proyecto revolucionario por el socialismo. Son importantes muchos ejemplos de organizaciones revolucionarias que, sosteniendo su iniciativa y orientación política independiente, se han propuesto interpelar a los sectores radicali-

nó con la derrota del proceso. En nuestro país el chavismo se ha cristalizado como una nueva versión de esta utopía reformista. Así, el modelo de Chávez sirve, o bien para abonar directamente el proyecto kirchenrista, o bien para impulsar otros movimientos u organizaciones no oficialistas que aspiran a llevar un proceso similar de reformas por la vía institucional. Por nuestra parte, consideramos que con Marx, Lenin, Trotsky, el Che y tantos otros, es preciso señalar que la posibilidad de acabar realmente con las condiciones de opresión y explotación vigentes sólo puede darse a partir de la superación del capitalismo. Y para enfrentar al capitalismo es preciso ir mucho más allá de lo institucional, avanzando con la lucha obrera y popular por un camino revolucionario hacia el socialismo.

diente de la clase trabajadora y el pueblo pobre que pueda enfrentar al conjunto de los sectores dominantes. Los esquemas institucionales que contienen la participación política de las masas en organismos ligados al Estado (como sucede con los consejos comunales) o en el partido (PSUV) de un gobierno que integra también a la burocracia y a sectores de la burguesía, se presentan como algo a ser

zados que se encolumnaban tras proyectos o líderes no socialistas, o reformistas. Recordemos, por ejemplo, la insistencia del PRT y otras organizaciones afines para discutir y buscar acercamientos con sectores u organizaciones del peronismo revolucionario. O contemplemos la disposición de lucha del MIR chileno en el marco del gobierno de Allende, sin subordinarse nunca a la dirección gubernamental, pero dándole su apoyo crítico y apostando a empalmar con la lucha de amplios sectores que simpatizaban con ese gobierno.

superado, explicitando la necesidad de que la clase trabajadora y el pueblo pobre cuenten con sus propias instancias de organización independiente. Por eso, hoy más que nunca, la posibilidad de un futuro de cambios profundos está atada a la iniciativa de lucha independiente que logre desarrollar el pueblo trabajador.

En este sentido, consideramos que, para los marxistas revolucionarios, son fundamentales tanto el reconocimiento de una estrategia independiente y en disputa con el reformismo, como el entendimiento de que, en el marco de procesos reformistas en curso, es una tarea vital intervenir interpelando y promoviendo la lucha de la base de esos mismos procesos, entendiendo que, en el marco de la lucha real, es como la experiencia de amplias masas puede calar hondo para sacar balances y hacer avanzar el proceso de lucha hacia una perspectiva revolucionaria y socialista.



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