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Unión Guatemalteca 1era. Calle 18-24 Zona 15, Vista hermosa II Guatemala, Guatemala. Tel.: 2369-1109

Estimados Hermanos: Ancianos y Junta de Iglesia Desde las oficinas de la Unión Guatemalteca expresamos nuestro gozo en saludarles. Hemos avanzado a la mitad de este año y probablemente hemos hecho frente a pruebas y dificultades; pero también, hemos recibido bendiciones abundantes, Dios ha sido bueno, fiel, generoso con cada uno de sus hijos. ¡Cuán grande es Dios! Durante nuestra semana de Alabanza y Gratitud 2014, que se realizara del 12 al 19 de Julio, estudiaremos algunos de los diferentes nombres de Dios. En la Biblia los nombres revelan atributos o características de quienes lo reciben. Pero, ¿qué nombre puede reflejar los atributos del Ser supremo? Es imposible, por esa razón, encontramos a través de la Sagrada Escritura una serie de nombres, cada uno de ellos nos ayuda a conocerle mejor. Los nombres de Dios son como pequeñas ventanas, y cada ventana poco a poco va iluminando la casa y concediendo una mayor claridad. Por supuesto que una semana no es suficiente, pero servirá para ampliar nuestra comprensión del Nombre sobre todo nombre, “Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” (Juan 17:3). “Porque Jehová es Dios grande, Y Rey grande sobre todos los dioses […]. Venid, adoremos y postrémonos; Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor”. “Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. Entrad por sus puertas con acción de gracias, Por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre” (Salmos 95:3, 6; 100:3, 4). ¡Bendiciones! Pr. Guenther García Presidente Unión Guatemalteca

Índice Fechas Importantes .......................2 Carta del Presidente ......................3 Preparación de Semana ................4 T1 El Señor esta presente..............6 T2 El Señor es mi bandera ..........12 Como transformar vidas .............13 T3 El Señor Provee.......................16 T4 El Señor sana ..........................20 T5 El Señor es paz .......................23 Nuestra Programación ................26 T6 El Señor santifica ...................28 Proyectos ......................................31 T7 El Señor es mi pastor ............32

Los temas de esta semana de Alabanza y Gratitud han sido tomados del departamento de mayordomia de la union Mexicana Central con la autorizacion del Pastor Jorge Garcia a quien expresamos nuestro agradecimiento especial.


Organizando La Semana de Gratitud

La semana de gratitud, es el tiempo de celebrar las bendiciones recibidas desde el 28 de Julio de 2013 al 19 de Julio 2014, en nuestro Sistema de Emisoras. Es necesario planificar cuidadosamente cada una de las actividades de esta semana, es nuestro interés que se convierta en una experiencia real de adoración y alabanza. Utilice su creatividad en la preparación de la misma. Aquí presentamos algunos de los lineamientos que pueden ayudarle en su planificación: 1. Elija a su mejor predicador para la presentación de los temas (de preferencia un solo predicador para tener continuidad). En caso de que sean varios, cuide que sean personas que tengan la facilidad de presentar con claridad cada mensaje. 2. Entregue con anticipación los temas, así el predicador tendrá tiempo suficiente para preparar su presentación. 3. Realice la promoción de las reuniones con por lo menos un mes de anticipación, por medio del poster provisto por la Asociación/Misión. Elabore invitaciones personales por medio de una carta o una tarjetita. Coloque el anuncio en el boletín de la iglesia y anúncielo en los cultos regulares. 4. Planifique los detalles de cada culto: Música especial, acompañantes, testimonios de gratitud y otros elementos (piense en cómo se organiza una campaña evangelística). Los himnos sugerentes en cada sermón corresponden al nuevo himnario (Edición 2010). 5. De este informe de cómo se utilizó la ofrenda de gratitud recibida el año anterior, y cómo será utilizada. Recaudado 2013 Q. 1766,056.83 Reservado Frecuencia Oriente 73 %, Traslado Planta Alux Anacoch 27 %. 6. Distribuya los sobres o alcancias con varias semanas de anticipación (cerciórese que cada persona reciba uno); explique cuándo y cómo serán depositados. a. Los hermanos que han estado reuniendo su ofrenda todo el año en su alcancía, colocarán esa ofrenda en la fecha que corresponde. (19 de Julio). 4

b. Se animará a cada miembro de familia a que entregue su propia ofrenda. c. Anuncie en cada culto que la ofrenda será entregada el sábado al final del sermón ó en el momento que se indique. Tenga siempre sobres o alcancias disponibles el 19 de Julio. d. Designar un lugar especial para que las familias coloquen su ofrenda en la plataforma, puede ser un altar, una canasta, el alfolí, etc. e. El predicador será el primero en colocar su ofrenda, después quienes le acompañan en la plataforma. f. Después se invitará a cada familia, mientras entonan el canto tema, a pasar y entregar su ofrenda de forma ordenada. (Tenga sobres disponibles para visitas o quienes lo hayan olvidado). iv. Una vez que todos hayan entregado su ofrenda, los encargados de la tesorería harán un conteo rápido de lo recibido (deben sumar la cantidad anotada en los sobres sin necesidad de abrirlos). En tanto esto se realiza, haga énfasis q u e si alguien no pudo entregar su ofrenda, podrá hacerlo los siguientes sábados (26 de Julio, 2, 9, 16 y 23 de Agosto). g. Informe a la iglesia cual fue la cantidad recibida esa mañana y eleve una oración de gratitud.

Sugerencias

Prepare un programa dinámico Involucre a toda la iglesia: niños, jóvenes y adultos. Organice un programa equilibrado.


Haga lo posible para que participe el mayor número de familias.

Puede dar oportunidad a que alguien comparta su testimonio en forma espontánea.

Testimonios de gratitud Asegúrese de incluir cada noche a una persona que dé su testimonio de cómo Dios le ha bendecido, cuidado, sanado y sus oraciones han sido contestadas en lo que va del año.

Fíjese un objetivo

¿Cuánto desea que se reúna como ofrenda de gratitud este año?

Participaciones especiales

• Platique con su pastor para fijar un objetivo desafiante, pero alcanzable.

Asegúrese que cada noche haya música especial, poesías, pensamientos alusivos, etc.

• Revise cuánto ofrendaron el año anterior. • Analice el potencial de su iglesia.

Desafío de gratitud La tendencia humana es la ingratitud. Invite a cada miembro a expresar su gratitud de forma intencionada. Es decir, el desafío consiste en ser personas agradecidas.

• Promueva que cada miembro dé por lo menos un quetzal por cada día del año, el salario de una semana. • Comparta su sueño con la hermandad.

No hablamos solo de la ofrenda, sino también de actos, palabras, etc. Ejemplo: • Llamar a los padres para manifestar gratitud. • Escribir una nota para el cónyuge o los hijos. • Expresar gratitud a los empleadores o empleados, maestros, pastores y amigos. • Por supuesto, a Dios. Receptor

de gratitud Coloque una caja, una pizarra, una cartulina; en donde los asistentes puedan colocar sus motivos de gratitud (en esta ocasión dejen las peticiones para otro momento).

Tiempo de oración

Nombre a una persona para que cada noche dirija un momento de oraciones de gratitud por asuntos específicos. Ejemplo: Domingo – Salud Lunes – Trabajo Martes – Familia Miércoles – Alimento Jueves – Perdón Viernes – Recursos Sábado – Radio

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El Señor

Está presente - Jehová-sama Introducción

ición del constante deseo divino de morar entre sus criaturas y la seguridad de la compañía divina.

a. La única vez que Dios es llamado Jehová-sama en el Antiguo Testamento es en nuestro texto bíblico, Ezequiel 48:35. Aunque Jehová-sama no es ampliamente usado como nombre para Dios, el significado de este nombre es una enseñanza central de las Escrituras.

e. La concretación misma de esta promesa ocurrió cuando Mateo conecta la promesa de Isaías 7:14 y el anuncio del nacimiento de Jesús diciendo “y llamarás su nombre Emanuel que traducido es: Dios con nosotros” (Mateo 1:23).

b. Jehová-sama, esto es “Jehová está allí” o “Jehová está presente”, tiene profundo significado espiritual para los hijos de Dios. “Jehová está allí” en el contexto de Ezequiel 48 es ciertamente una promesa de seguridad, paz, compañía y prosperidad.

f. Al comenzar a estudiar esta semana el carácter de Dios a través de un análisis cuidadoso de sus nombres, nuestro primer nombre divino “el Dios que no se ausenta o Jehová-sama”, refleja un preciado aspecto de la bondad y benignidad de la personalidad de Dios.

c. Charles Spurgeon, quizás uno de los más elocuentes predicadores cristianos de todos los tiempos, escribió acerca de las promesas de Dios: “Si yo supusiera que una de ellas pudiera ser cambiada, yo nunca hablaría otra vez acerca de ellas. Si yo pensara que las promesas de Dios nunca se cumplirían, si yo pensara que Dios tiene el derecho de modificar alguna palabra en sus promesas, ¡entonces yo arrojaría las Escrituras!” (Sermón predicado por Charles Spurgeon el 7 de enero de 1855, “La Inmutabilidad de Dios”).

g. Deseo invitarles a estudiar un ejemplo bíblico que refleja la realidad de un Dios que no se ausenta. Aunque ciertamente el nombre Jehová-sama no es usado en el pasaje, el concepto de un Dios que está allí o que está presente inunda toda la narración.

I. El Dios que está presente durante todo el peregrinaje a. Éxodo 13:17-21 nos traslada a nuestra evidencia de un Dios que nunca se ausenta.

d. La segura promesa, contenida en el nombre que Ezequiel le da a la nueva ciudad, Jehová-sama, destinada para los israelitas que retornarían del exilio babilónico es que Dios habitará para siempre entre ellos. No es, sin embargo, una promesa súbitamente aparecida en Ezequiel 48. Es en realidad una repet-

b. El verso 17 introduce el comienzo del peregrinaje a la tierra prometida después de muchas décadas de opresión y 6


esclavitud. Sorprendentemente, el pasaje nos dice que Dios no los lleva por el camino más corto, sino que les hace dar un rodeo por el desierto (v. 18). Con ello el autor deja entrever que la travesía estará llena de peligros y dificultades. Este viaje no promete ser tranquilo, pero ¿será que es seguro?

iii. Ilustración: Lea Primeros Escritos páginas 13-20 donde se narra la primera visión de Elena White acerca del viaje a la Santa Ciudad y note como la presencia de Dios es también prometida y constante. Una divina luz guía e ilumina el camino en tanto que la presencia de Cristo al frente es constante.

c. El verso 21 nos indica que sí, el viaje es seguro. Dios estará presente marchando a su lado en “una columna de nube y una columna de fuego”. Por lo tanto, al enfrentar el calor intenso durante el día, o la frialdad nocturna, ellos podían mirar a las columnas que proveían sombra y abrigo y seguramente decir: “Dios está allí”.

Use esta visión como parte de su sermón.

II. El Dios que está presente para que caminen persistentemente a. Jehová-sama o el Dios que está presente es una promesa que debe impactar la actitud del pueblo frente al peregrinar. La presencia constante en la vida del pueblo y el individuo no es solo para proveer seguridad cuando se está inseguro; o compañía durante la travesía. Tiene además un propósito específico.

d. Cuando faltó el agua o el alimento; “Jehová-sama - Dios estaba allí” (Éxodo 15:22-27; 16:1-36; 17:1-7). Cuando fueron atacados por mortíferas serpientes (Números 21:4-9) o agresivos ejércitos humanos (17:8-16); “Jehová-sama – Dios estaba allí”.

b. El verso 21 nos dice que la presencia constante de las columnas era “a fin de que” esto es “para que como resultado” ellos “anduvieran de día y de noche”. Para alcanzar este objetivo “nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego” (13:22).

e. Dios cumplió su promesa de habitar entre ellos constantemente pues Él lo había asegurado:º “Yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino” (Éxodo 23:20). Es por esta promesa que el viaje aunque difícil, era seguro, “Jehová-sama – Dios estaba allí”.

c. No era el plan divino que ellos pasaran 40 largos años en el desierto. Dios quería que su compañía resultara en un persistente y continuo avance para llegar pronto a la tierra de la promesa.

f. Jehová-sama habla de un Dios que es fiel, que no abandona a los suyos. Sí, Dios no siempre conduce por caminos cuidadosamente pavimentados, pero siempre lo hace por caminos donde Él estará presente con nosotros.

d. Dios por medio de las columnas de nube y fuego proveía dirección e instrucción específica de cómo avanzar. Las columnas indicaban el momento de marchar y el momento de acampar; qué camino seguir y cuál camino evitar (Éxodo 40:34-38; Deuteronomio 1:31-33). Llamativas son las palabras recordativas de Moisés, de la guía divina a través de su constante presencia al decir que fue “como trae el hombre a su hijo” (Deuteronomio 1:31). En otras palabras, Moisés le está diciendo al pueblo que “Dios los trajo de la mano” hasta la tierra de su heredad. e. Sí, es a través de su continua presencia que Dios guía a los suyos y lo hace personalmente, no encarga el cuidado y dirección de su pueblo a terceros, Él toma la vanguardia y allí permanece hasta que lo coloca en un lugar seguro.

g. Jehová-sama, el Dios que está presente, representó para Israel la seguridad de protección frente al enemigo y sustento material ante las necesidades físicas.

h. Aplicación:

i. El pueblo Adventista está también en marcha, peregrinando hacia la Canaán celestial. ¿Acaso la promesa encerrada en el divino nombre “Jehová-sama” no es también nuestra? ¡Absolutamente, sí! ii. Como en el antiguo Israel, el peregrinaje es a través de un “desierto” quizás mucho más peligroso que por el cual ellos marcharon. Rodeados de una sociedad insegura y peligrosa. Muchas veces escasea el agua, los alimentos, o los vestidos. Y también constantemente atacados por el veneno de la duda y el desánimo. Sin faltar la hostilidad de aquellos que se oponen a nuestro peregrinar. Pero ante la incertidumbre debemos mirar a

f. Y es de ese lugar seguro, una ciudad llamada “Jehová-sama” 7


a la que Ezequiel se refiere. Era a esa ciudad que Dios conducía su pueblo Israel a través de su constante presencia en el desierto. g. Aplicación:

na por medio de las columnas de nube y fuego es una perfecta analogía para el pueblo de Dios en la actualidad. b. Hoy, es urgente reconocer que la promesa contenida en el divino nombre “Jehová-sama – el Dios que está presente” es una continua realidad para su pueblo. Dios ha guiado a sus hijos a través de la historia y múltiples generaciones. Su presencia continua da consuelo, cobija nuestro frío, echa afuera nuestro temor, nos protege de los enemigos, cubre nuestros desvaríos, provee para nuestras necesidades, y nos reprende ante nuestro errar.

i. Dios ha permanecido continuamente presente también con su pueblo en la actualidad. Él provee dirección segura a fin de que su pueblo marche constante y persistentemente a la Canaán Celestial. ii. No debemos detener el avance centrándonos en los cuidados de este mundo, o dedicando tiempo a la obtención vana de seguridad terrenal, o a lamentarnos de las dificultades de la vida. No es nuestro deber preocuparnos por esas cosas, de ellas Dios, el que no se ausenta, toma cuidado.

c. No hay que temer mientras caminamos hacia aquella tierra prometida, porque “Jehová-sama – Dios está presente”. Sus promesas de constante compañía son seguras y múltiples, “mi ángel ira delante de ti…” (Éxodo 23:20, 23); “he aquí estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20); “no te desampararé, ni te dejaré…” (Hebreos 13:5-6); y “cuando pases por las aguas yo estaré contigo…” (Isaías 43:2).

iii. Los israelitas debían constantemente observar la nube a fin de saber cuándo debían avanzar. Ellos debían estar siempre listos para avanzar. Así hoy debemos estar siempre listos a seguir la dirección divina en nuestro caminar a la tierra prometida.

d. Todas estas promesas están resumidas en un nombre JEHOVÁ- SAMA.

iv. Ilustración: Use nuevamente la visión de Elena White, haciendo notar como cuando algunos dejan de mirar la dirección provista por Cristo, pierden el rumbo y detienen su continuo avance a la iglesia a que asista cada día (al templo o a los grupos pequeños según sea el caso) de esta semana de gratitud. Recuerde a la feligresía que el próximo sábado se entregará la ofrenda de gratitud. Distribuya los sobres, las invitaciones y dé la información relativa a lo alcanzado el año anterior, cómo se usó y los planes para la ofrenda de este año. Conclusión

e. Finalmente, Jehová-sama será una realidad eterna cuando la esperanza escatológica de Ezequiel se haga presente. f. Al iniciar esta semana de gratitud, podemos elevar nuestra alabanza al Señor, por las abundantes bendiciones recibidas, por su presencia permanente y por las promesas futuras.

g. Termine leyendo Apocalipsis 21:22–22:5. Amén. M.T.P. Abner F. Hernández Estudiante doctoral en Historia de la Iglesia Cristiana y Teología Sistemática, en la Universidad de Andrews.

a. La historia de la continua presencia y dirección divi-

HIMNOS SUGERIDOS 410 - Cuando te quiero 372 - ¿Cómo agradecer? 406 - Jesús es mi luz

Nota para el predicador: Antes de iniciar la reflexión invite a la iglesia a que asista cada día (al templo o a los grupos pequeños según sea el caso) de esta semana de gratitud. Recuerde a la feligresía que el próximo sábado se entregará la ofrenda de gratitud. Distribuya los sobres, las invitaciones y dé la información relativa a lo alcanzado el año anterior, cómo se usó y los planes para la ofrenda de este año. 8


El Señor

Todopoderoso - El Shaddai Introducción

Así comenzó todo (Génesis).

a. Estamos felices de estar nuevamente aquí en este lugar, listos para abrir la Palabra del Señor y continuar con nuestro estudio de los nombres de Dios. ¡Qué maravilla que en cada nombre, podemos ver cómo nuestra comprensión se amplía!

b. Por otro lado, es un nombre que revela la suficiencia de Dios en contraste con la fragilidad humana, el Todopoderoso. Hay algunos pasajes que nos ayudan a entender esto: i. “Yo soy el Dios Todopoderoso. Sé fecundo y multiplícate. De ti nacerá una nación y una comunidad de naciones, y habrá reyes entre tus vástagos”. Génesis 35:11

b. Una de las razones de la ingratitud del ser humano es, sin duda, su escaso conocimiento del Dios, a quién decimos amar. Vivimos en un mundo incierto, al ver la complejidad que nos rodea nos sentimos tan, pero tan frágiles. Ayer la vida parecía sonreírte y hoy todo luce sombrío. Ayer te sentías fuerte, hoy te sientes débil.

ii. “El Dios de Israel, él da fuerza y vigor a su pueblo”. Salmo 68:35 iii. “…Dios nuestro, Dios grande, Dios fuerte…”. Nehemías 9:32

c. Al pensar en esta realidad, emerge en la Palabra, la figura majestuosa del “Señor de la Montaña” o “El Todopoderoso”.

c. Ambos significados del nombre divino, revelan mucho acerca del Dios a quien amamos.

I. El Nombre

a. El-Shaddai aparece por primera vez en el capítulo 17 del libro de Génesis. Podemos encontrar dos posibles significados del nombre: “El término en hebreo es “El Shaddai”. “El” es un nombre común para designar a Dios. Se asocia con poder o fuerza, y cuando aparece como prefijo o sufijo, en casos como “Elohim” (1:1) o “Ismael” (16:11), se refiere a Dios. “Shaddai” es un derivado de una palabra afín que quiere decir “montaña”. De modo que el cuadro presentado aquí es el del Todopoderoso parado firmemente sobre una montaña” (Collins, A. (1992). Estudios Bíblicos.

i. La figura de una montaña, que resiste inamovible las inclemencias del tiempo y el paso de los siglos. ii. Y el ser para el que todo es posible, no hay nada que Él desee hacer, que no pueda realizarse, cuando quiere y como quiere.

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El patriarca Job exclamó: “Yo sé bien que tú lo puedes todo, que no es posible frustrar ninguno de tus planes”. Job 42:2 NVI


II. La bendición de El-Shaddai

a. Al presentarse con este nombre, en Génesis 17, es inevitable ver la conexión con el deseo de bendecir a la familia.

iii. No le da detalles de su futuro, ni siquiera le dice a dónde se dirige.

b. En el versículo cuatro se hace referencia al pacto (Génesis 12:2,3), Dios desea bendecir a Abraham y por medio de él a todas las familias de la tierra.

b. La promesa de Dios:

i. Haré de ti una nación grande.

c. En un tiempo cuando la institución de la familia está en crisis; salud, finanzas, inmoralidad, inseguridad, por mencionar algunas, es reconfortante saber que el Todopoderoso desea extender su bendición sobre TODAS las familias de la tierra.

ii. Te bendeciré.

iii. Las familias de la tierra serán benditas por ti.

ii. Su edad era muy avanzada (75 años).

c. ¿Qué es imposible?

d. Aquí estamos reunidos ahora miembros de familias que temen al Señor. Él ha sido bueno con nosotros en lo que va del año, pero es bueno saber que seguirá a nuestro lado.

i. ¿Abandonar lo que ama, todo lo que uno tiene para aventurarse a un sitio incierto?

e. Tú y yo podemos ser insuficientes de conocimiento, recursos, habilidades pero Él, el Todopoderoso, el Todo suficiente anhela seguir compartiendo su poder y suficiencia con nosotros sus hijos. El Todopoderoso está parado firmemente sobre una montaña, atento para suplir toda deficiencia humana.

a. El humilde Abraham: No pregunta, no pide explicaciones.

i. “¡Con bendiciones de lo alto! ¡Con bendiciones del abismo! ¡Con bendiciones de los pechos y del seno materno!” (Génesis 49:25).

a. A la edad de 100 años recibe la bendición de la paternidad, conforme a la promesa del Todopoderoso.

f. ¿Se da cuenta? No solo es suficiente, es generoso. Y colma a cada familia, a cada persona con su generosidad. “…en este nombre se ve a Dios como el poder o el que envía las bendiciones. Aquel que es completamente suficiente y generoso… Dios es todopoderoso porque es capaz de realizar su pensamiento y sus planes hasta su finalización más plena, gloriosa y triunfante. Es capaz de triunfar sobre todo obstáculo y oposición… Pero la palabra capaz aplicada a Dios se refiere, más que cualquier otra cosa a lo que Él desea ser y hacer por el hombre.

b. “¿Hay para Dios alguna cosa difícil?” (Génesis 18:14); “Al que cree todo le es posible (Marcos 9:23); “Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios” (Lucas 18:27); “No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios” (Juan 11:40).

b. Confía en el Todopoderoso. ii. ¿Hijos a los 75 años? ¡Difícil! ¿Hijos a los 99 años? ¡Imposible! Provoca risa solo pensarlo.

iii. A pesar de sus muchos errores, el patriarca entendió muy bien que él no era suficiente; comprendió cuán insensato es apoyarse en el esfuerzo personal y que, además, resulta en terribles consecuencias adelantarse a los planes de Dios.

De modo que es capaz de salvar al máximo. Y es capaz de hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o pensamos” (Los nombres de Dios, Nathan Stone, p. 37). Bendiciones de El-Shaddai Pensemos en la experiencia del patriarca Abraham. a. La solicitud de Dios: i. Le pidió que abandonara todo lo que tenía y conocía: Familia, amigos, trabajo, propiedades, etc. 10


Por lo tanto, lo más sabio es confiar totalmente en el Todopoderoso. iv. Al confiar en El-Shaddai, Abraham fue bendecido, su familia fue bendecida y las familias de la tierra somos bendecidas. d. ¿Cómo se ha manifestado en tu vida El-Shaddai? i. ¿Fuiste aceptado (a) en esa universidad contra toda posibilidad? ii. ¿Pensaste que no podrías sobrevivir sin ese trabajo? iii. ¿Más de una vez creíste que no llegarías a fin de mes? iv. ¿Ese jefe difícil por fin te concedió el descanso el día sábado? v. ¿Te dieron pocas esperanzas en esa cirugía? vi. ¡Pero aquí estás hoy, alabando y agradeciendo a Dios!

Conclusión a. Los problemas que enfrentamos cada día son enormes, algunas de las ciudades donde vivimos son gigantescas. Las dificultades con la familia, vecinos y aún desconocidos parecen imposibles de resolver. b. Pero de alguna manera Dios ha solucionado cada situación; y si aún no lo ha hecho, tenga por seguro que Él lo hará. ¿Cuándo? Nota para el predicador: Aquí puede incluir algún testimonio personal o de algún hermano que mencione cómo cuando todo parecía imposible, Dios lo hizo posible.

¿Cómo? No lo sé, pero si sé que lo hará. c. Tengamos la confianza de los jóvenes hebreos que respondieron a Nabucodonosor: “He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado” (Daniel 3:17, 18). “Los obstáculos que Satanás acumula sobre nuestra senda, aunque aparentemente tan insuperables como altísimas montañas, desaparecerán ante el mandato de la fe. “Nada os será imposible” (El Deseado de todas las gentes, p. 397). d. Si has perdido el deseo de luchar con algo que te preocupa: tu matrimonio, hijos, trabajo, salud; ¡No te rindas! A tu lado está el Dios Todopoderoso. “Y si Dios es con nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Romanos 8:31). e. Y al recordar hoy todas esas manifestaciones del poder de Dios en el año que termina: i. Comparte tu testimonio que será de ánimo a quienes están luchando. ii. Agradece a Dios por su poder que obra en nuestro favor. M.T.P. Jorge Alberto García Pérez

HIMNOS SUGERIDOS 372 - ¿Cómo agradecer? 74 - Himno al Creador

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El Señor

Es mi bandera (Jehová-nisi) Introducción

Se espera que un buen soldado, un buen ciudadano esté dispuesto a respetar, honrar e incluso dar la vida por su bandera (lo que ésta representa).

a. ¿Han escuchado hablar acerca de la vexilología? Para mí, es una palabra nueva, y supongo que también para muchos de todos ustedes.

e. También la bandera se coloca como señal de que un territorio ha sido conquistado por otro poder. Cómo olvidar la llegada del hombre a la luna, Armstrong y Aldrin clavaron en la superficie lunar una bandera de los Estados Unidos de América. f. En la bandera de Israel, la estrella de David, de acuerdo a una antigua tradición, es un símbolo de protección para todos los judíos del mundo.

b. De acuerdo a la información que da la Wikipedia: es una ciencia joven, surgida en el siglo 20 y que es una disciplina auxiliar de la historia. Ésta ciencia se dedica al estudio de las banderas en su sentido más amplio. c. Para algunos la bandera es un trozo de tela rectangular, pero más que eso, es la representación de un grupo de personas o de un país. Refleja el orgullo de un pueblo, sus ideales o parte de su pasado. d. Pensemos por ejemplo en la bandera de nuestro país: El color azul cielo simboliza la justicia, lealtad y el cielo del país. El color blanco en la parte central de la bandera simboliza la pureza, integridad, firmeza y la nación. Es importante saber que en la bandera de Guatemala se encuentra un escudo en la parte de color blanco. El quetzal (pharomachrus mocinno), el cual es un pájaro nacional del país y simboliza la libertad de la independencia de América Central de España. Es preciso saber que los aztecas y mayas refieren al quetzal como símbolo de luz y vida. Los rifles representan la buena voluntad de los habitantes guatemaltecos por luchar y defender la corona de laurel, símbolo de victoria. Dichos rifles son representación de los que se usaron en la época de 1871, marca Remigton. Las espadas simbolizan el honor de su nación.

g. En la Biblia también aparecen las banderas (en algunas versiones aparece como estandarte), basta mencionar que cada una de las 12 tribus debía acampar al lado de su bandera (Números 2:2). h. En Éxodo 17:15, encontramos una declaración que, en esta ocasión, es la base de nuestro estudio. Moisés declara: Jehová-nisi, “Dios es mi bandera”

1. El nombre

a. El pueblo de Israel atravesó momentos difíciles en su trayecto de Sin a Refidim. No había agua, y como de costumbre el pueblo murmuró contra Moisés y contra Dios (Éxodo 17:1-3). b. En esa ocasión nuevamente, como de costumbre, Dios interviene y en forma milagrosa hace la provisión para aplacar la sed del pueblo (Éxodo 17:5-6). Recuerde que ya había hecho provisión 12


para aplacar el hambre en el capítulo 16; y ya había transformado el agua amarga en dulce, en el capítulo 15.

d. Bandera, señal de victoria (Isaías 50:2; Salmo 20:5). i. Cuando un ejército triunfa sobre otro, coloca su bandera. Cuando un hombre conquista una victoria coloca su bandera, piense en los alpinistas que entierran su bandera en la cima conquistada.

c. Moisés pregunta ¿Está pues Jehová entre nosotros? d. Y el pueblo ahora tiene que hacer frente a otra amenaza, más terrible que la sed, enemigos humanos.

ii. Elena de White, después de advertir a un joven acerca del desagrado de Dios por su proceder e invitarle a seguir el sabio consejo, le recuerda de los esfuerzos del Salvador y su incansable solicitud y entonces le extiende una invitación: “Si así lo desea, puede unirse al ejército de los seguidores de Cristo; puede compartir sus conflictos y sus triunfos; pero si no escoge hacerlo, el ejército abnegado que marcha bajo la bandera ensangrentada de la cruz avanzará hacia una victoria segura y usted quedará a la zaga. Si escoge conducir su propia frágil barca a través de las aguas turbulentas de la vida, tendrá que dar cuenta de su osadía y será considerado culpable por los resultados” (Testimonios, t. 5, p. 118).

I Jehová nuestra bandera a. A través de la Sagrada Escritura, encontramos abundantes referencias a la palabra bandera (estandarte), ellas nos ayudan a entender el valor en que Jehová sea nuestra bandera. b. Bandera, señala a quién pertenecemos. i. “Has dado a los que te temen bandera, que alcen por causa de la verdad” (Salmo 60:4).

II Su bandera es amor (Cantares 2:4)

ii. “Eran reuniones en las que imperaba un solemne poder y un profundo interés…Los infieles se convencían y se alineaban bajo la bandera del Príncipe Emmanuel. La reunión fue una victoria decidida. Antes de su clausura se bautizaron ciento doce personas” (Los hechos de los apóstoles, p. 205).

a. Si lo que hemos visto hasta ahora es maravilloso, esto no es menos emocionante, “su bandera sobre mí es amor”. b. ¿Qué nos dice esta expresión? i. Cuando andábamos perdidos en el pecado, cuando no teníamos mayor valor, Cristo vino y nos sacó del lodo cenagoso, del pozo de la desesperación.

c. Bandera, señal de protección (Isaías 59:19). i. Tengamos conciencia o no, cada día hacemos frente a enemigos visibles e invisibles. Nuestra realidad de peligros visibles tiene que ver con robos, secuestros, drogadicción, violencia, etc.

ii. Su amor se anticipó al nuestro, antes que le amaramos Él ya nos amaba. Sabe de nuestros errores y defectos, aún así me ama y te ama a ti.

ii. Elena de White, hablando de la formación del carácter que Dios desea que los hijos desarrollen, invita a los padres a no omitir esfuerzo alguno y agrega: “Las potencias del infierno se unirán para su destrucción, pero Dios plantará en vuestro favor bandera contra el enemigo” (Consejos para los maestros, p. 157).

iii. Ese amor es tan grande que significó, maltrato, burlas, desprecio y finalmente ofreció su propia vida para que tú y yo tengamos vida. iv. No hay palabras para agradecer su amor por todos nosotros.

iii. Leamos la maravillosa promesa de Isaías 49:22-25.

v. Un caballero que pensaba que el cristianismo no era más que una colección de problemas difíciles, dijo en cierta ocasión a un anciano ministro: —Es una declaración sumamente extraña: “a Jacob amé, mas a Esaú aborrecí”. —Muy extraña —replicó el ministro—, pero dígame, ¿qué es lo que en ella le parece más extraño? —Oh —replicó—, eso de que aborreció a Esaú. —Vea usted —respondió el ministro—, cómo son las cosas, y cuán diferentemente estamos constituidos. Lo que a mí me parece más extraño es que haya podido amar a Jacob. No hay misterio más glorioso que el del amor de Dios.

iv. Por otro, lado la lucha con asuntos invisibles; no es con carne, ni sangre, sino contra principados y potestades (ver Efesios 6:12). v. La misma autora afirma que cuando la Palabra de Dios es nuestra guía y está siempre en nuestros labios y corazones como nuestra ancla, entonces: “Cuando el enemigo viene cual avenida de aguas, el Espíritu de Dios levanta por ellos bandera contra él” (La educación cristiana, p. 402).

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Conclusión a. Al concluir con nuestra reflexión no olvide que: i. “Satanás se propuso oponerse con más éxito al gobierno de Dios implantando su bandera en la iglesia cristiana. Si podía engañar a los discípulos de Cristo e inducirlos a ofender a Dios, decaerían su resistencia, su fuerza y su estabilidad y ellos mismos vendrían a ser presa fácil” (El conflicto de los siglos, p. 54). b. Por eso es oportuno recordar que Jehová es nuestra bandera. i. La lucha es intensa, meditemos en este pensamiento: “La batalla seguía rugiendo. La victoria alternaba de un lado al otro. A veces cedían los soldados de la cruz, “como abanderado en derrota” (Isaías 10:18). Pero su retirada aparente era tan sólo para ganar una posición más ventajosa. Se oían gritos de gozo. Se elevó un canto de alabanza a Dios, y las voces de los ángeles se les unieron mientras los soldados de Cristo plantaban su estandarte en las murallas de las fortalezas hasta entonces sostenidas por el enemigo. El Capitán de nuestra salvación ordenaba la batalla y mandaba refuerzos a sus soldados. Su fuerza se manifestaba poderosamente y los alentaba a llevar la batalla hasta las puertas. Les enseñó cosas terribles en justicia, mientras que, venciendo y determinado a vencer, los conducía paso a paso. Al fin se ganó la victoria. El ejército que seguía la bandera que tenía la inscripción: “Los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”, triunfó gloriosamente. Los soldados de Cristo estaban cerca de las puertas de la ciudad, y con gozo la ciudad recibió a su Rey. Se estableció el reino de paz, gozo y justicia eterna” (Testimonios, t. 8, p. 48).

ii. Si en algún momento en este año te has colocado fuera de la bandera de nuestro Dios, descuidando tu vida espiritual, transgrediendo alguno de los principios de su Palabra o practicando tu voluntad, aprovecha este momento para colocarte nuevamente bajo la bandera correcta. c. Agradezcamos a Dios en esta hora: i. Por la decisión que hemos tomado de colocarnos bajo la bandera correcta al formar parte de su gloriosa iglesia. ii. Por las almas que en este año han hecho la decisión de colocarse bajo la bandera ensangrentada de la cruz. iii. Por la protección que ha brindado a cada uno de nosotros, a nuestros hijos, padres, amigos, vecinos, etc. iv. Por la victoria que tenemos garantizada y no es por algún merecimiento nuestro, sino por los méritos de Cristo. v. Agradezcamos a Dios por su Hijo Jesucristo que ha prometido estar con nosotros (Mateo 28:20), en las luchas diarias de la vida, hasta darnos la bandera del triunfo, la corona de la vida. M.T.P. Jorge Alberto García Pérez Director de Mayordomía, Unión Mexicana Central

HIMNOS SUGERIDOS 372 - ¿Cómo agradecer? 67 - ¡Señor, yo te conozco!


El Señor

Provee (Jehová-jireh) Introducción

1. Interés de Dios por su pueblo

a. Hablar de los atributos de Dios es todo un desafío, pero no por ser algo difícil, sino más bien porque hay tanto que decir, y el tiempo muy limitado para hacerlo. Así que, mi apreciado hermano, me anticipo a decirte que, el tema de esta noche, al igual que los de esta semana, son apenas breves introducciones a los grandes atributos del Dios del cielo.

a. La lectura del texto sagrado nos ofrece, además de enseñanzas doctrinales, las experiencias que los personajes bíblicos tuvieron. Si creemos que las cosas que sucedieron hace siglos, se escribieron para nuestra enseñanza, entonces, se hace necesario, incluso imprescindible, para los cristianos actuales, conocer cómo nuestro Padre celestial ha satisfecho las necesidades de sus hijos. En otras palabras, es imprescindible que repasemos la manera o las maneras cómo siempre ha sido el perfecto Proveedor.

b. En esta ocasión tendremos la oportunidad de hacer una breve meditación acerca de una de las expresiones más esperanzadoras: Dios proveedor. Recordando la expresión hebrea: Jehová Jireh.

b. Ahí tenemos la extraordinaria peregrinación que ha dado nombre a uno de los libros del Canon Sagrado, me refiero al Éxodo, en el cual el Todopoderoso, a través de actos milagrosos continuos demostró, además de su poder, su interés por sus hijos. Jamás los dejó a la deriva. Su intervención siempre oportuna y eficaz; mostrada, por ejemplo, al proporcionar cada día, agua y comida.

c. Al buscar una definición entendible en el diccionario, la más común indica que proveer es proporcionar a alguien lo necesario para un fin determinado. Por ejemplo, en la familia tradicional, generalmente decimos que la cabeza de la misma es quien debe proveer para las diferentes necesidades, sean alimento, vestido, gastos médicos, casa y educación, por mencionar los más elementales.

c. El relato magnífico del cruce del Mar Rojo, una de las epopeyas más conocidas, ha trascendido al ámbito puramente religioso e incluso ha sido exaltada por el séptimo arte, y en la cual, el Altísimo, cuando el opresor está a punto de caer sobre su presa, a una orden del caudillo, separa las aguas para que su pueblo pueda pasar al otro lado, sin ninguna baja.

d. Aunque en la sociedad guatemalteca, se ha experimentado un cambio radical, ya sea porque al hombre le resulta más difícil obtener trabajos bien remunerados y también, por los cambios en la situación de los matrimonios contemporáneos, muchos hogares son sostenidos, por ambos. Es decir, hay un cambio, del tradicional hombre proveedor, a que ambos provean.

d. Definitivamente, la intervención o provisión de Dios en los momentos más angustiosos, son evidencia de su amor y su 16


cuidado. En estos tiempos, denominados por aquellos a los que les fascinan las clasificaciones, como la Sociedad del Espectáculo. Lo sucedido al pueblo de Dios en ocasión de su liberación de la esclavitud de Egipto, supera, por su realismo y alcance, a cualquier evento creado por la mente humana.

f. Contra todas las leyes conocidas, el artefacto emergió del fondo del río. ¡Por supuesto que es algo increíble! Lo humano no puede entender la forma como trabaja el Creador. No tenemos idea de cómo Dios puede alterar alguna de sus leyes. Lo único que nos corresponde es reconocer que, siendo su autor, Él puede o podría, siempre para bendición, cambiar el curso de sus leyes. Y entonces tenemos la realización de un milagro. Lo extraordinario para nosotros, es solo una pequeña forma de verificar el poder proveedor de nuestro Dios.

II Cada persona es importante para Dios a. Por supuesto que los anteriores son actos espectaculares. Sin embargo, Dios también interviene en casos particulares, demostrando que cada una de sus criaturas es importante para Él. Recordemos un caso durante la época de la escuela de los profetas. Un pequeño relato registrado en 2 Reyes 6:1-7.

III El padre de la fe (Génesis 22:1-14) a. Permíteme, mi estimado hermano, trasladarnos con la imaginación siglos antes de la era de los profetas. A lo que generalmente llamamos, la era patriarcal o de los patriarcas. Considerado el padre de la nación hebrea, Abraham también representa al hombre con una fe inquebrantable en su Dios. Su experiencia es vital para el cristiano actual. A través de los siglos ha perdurado la imagen del patriarca que, con sus yerros, como cualquier otra persona, cuando fue probado mantuvo su fidelidad.

b. Uno de los estudiantes al estar cortando madera para la construcción de viviendas, sufrió la pérdida del hacha que estaba utilizando, la cual cayó al río. Imaginemos la angustia del pobre muchacho ya que la había pedido prestada. ¿Has pasado, mi querido hermano por una experiencia semejante? Por ejemplo, que te presten un auto y alguien lo dañe, aunque sea uno de esos muchachos sin quehacer que, con algún pequeño instrumento “raye” el auto. Se siente horrible, ¿verdad? Pues entonces imagínate a ese pobre estudiante, que seguramente no tenía muchos recursos económicos, con el hacha en el fondo del río.

b. Temor y Temblor. Permíteme, mi apreciado hermano, mencionar de manera breve, el impacto que la terrible experiencia del patriarca tuvo en la vida del filósofo danés Søren Kierkegaard. Aunque es autor de varios libros, uno de los más conocidos se titula Temor y Temblor. En este libro, utiliza como figura principal, al patriarca Abraham. Y lo inicia meditando en la espantosa angustia que, como ser humano y además padre de

c. Podemos verlo desconsolado, sin la menor posibilidad de recuperar el instrumento caído al río. Si bien es cierto que el Jordán no es de los más caudalosos del mundo, tampoco es para menospreciarlo. Seguramente estaban cortando la madera en alguno de los tramos con suficiente profundidad para que una persona, sin suficiente destreza fácilmente se ahogara.

un solo hijo seguramente experimentó Abraham.

d. Y ahí tenemos al pobre estudiante apesadumbrado, yendo con el profeta Eliseo. Probablemente le comentó lo sucedido, más para tranquilizar su conciencia de que él no había tenido la culpa, sino que había sido un accidente. Alguno de nosotros, podría haberle dicho al profeta que el hacha no estaba bien ajustada al mango de la misma, provocando que con el golpe dado al árbol, fácilmente se había separado. e. Eliseo, seguramente con mucha calma, le preguntó: “¿Dónde cayó?”. ¿Qué habrá pasado por la mente de los cortadores de madera? Pudo ser que, pensaran que era una forma de condescender, por parte del profeta y nada más. Pero, tan pronto como conoce el lugar exacto, cortó un palo y lo echó al agua, dando como resultado uno de tantos milagros efectuados por el profeta. ¡El hacha flotó!

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c. Alguna vez, mi apreciado hermano aquí presente, ¿has imaginado ese evento trascendental? d. Pensemos por unos momentos, Abraham acepta confiadamente la promesa del Altísimo que le asegura un hijo, a pesar de tener todas las probabilidades en contra. Nace su hijo. Para aquellos que somos padres, fácilmente podemos entender las ilusiones que él y su esposa se hicieron con su bebé. Cuando empezó a comer por sí solo. Cuando dio sus primeros pasos. e. Podemos imaginarnos al orgulloso padre enseñándole con su ejemplo, el trabajo al cual se dedicaba. Y también debemos recordar a la orgullosa Sara, transmitiéndole el conocimiento religioso que lo debería sostener siempre. Seguramente se le transmitió el relato de cómo Dios lo invitó a dejar su lugar de origen, a su familia, a sus amigos y trasladarse a un lugar incierto. f. Sin duda que el joven Isaac creció aprendiendo a confiar totalmente en el Dios de su padre. Desde el punto de vista práctico, el haber procreado a ese hijo siendo ya viejos, les daba toda la experiencia para tener mayor paciencia, pero también teniendo el conocimiento para guiarlo más acertadamente a tomar las mejores decisiones. g. Pero de pronto, ya cuando todo transcurría con normalidad, disfrutando de una vida sana y bajo la bendición del Cielo. Llega la terrible orden: El relato bíblico no dice cuántos años tenía el joven Isaac cuando su padre recibió la espantosa orden. Pero ya no era un niño pequeño. h. ¿Cuántas palabras cruzaron padre e hijo? ¿Crees, mi estimado hermano, que Abraham tenía ganas de ir conversando o entonando cantos por el camino? De ahí que Kiekegaard hable de temor y temblor. Fácilmente podríamos pensar que el patriarca pudo haber pensado como buen guatemalteco: “a lo mejor no escuché bien”, o “¿no lo habré imaginado y en realidad Dios no me dio la orden?”. Es muy probable que al llegar a una curva o un lugar difícil para pasar, pudiera haber pensado, “seguramente se me aparecerá un ángel y me dirá que ya no siga adelante”. Qué se yo, lo único de lo cual estoy seguro es que tuvo muchísimo tiempo para pensar y por qué no, mucho tiempo para desobedecer a la orden divina. i. Pero no lo hizo. Siguió adelante. No le importó el cansancio. Tampoco el relato bíblico nos dice qué pensó Abraham en cómo iba a dominar a su hijo para colocarlo sobre el altar. El padre ya viejo, y el hijo, fuerte, criado al aire libre y acostumbrado al trabajo pesado, fácilmente podría escaparse.

j. Tradicionalmente se acepta que llegaron al Monte Moriah. Incluso, en la Jerusalén Vieja, bajo el Domo de la Roca, se dice que ahí está el lugar donde el patriarca llegó para ofrecer a su hijo en sacrificio, obedeciendo la orden divina. k. Es en ese momento, cuando llegaron al lugar escogido por Dios para el encuentro sacrificial que el Génesis registra, la reacción de Isaac: “Tenemos el fuego y la leña, pero, ¿dónde está el cordero para el holocausto?”. l. Vaya pregunta, pero si es lo más lógico. El Dios Jehová, estaba en contra del sacrificio humano, por eso se había indicado el sacrificio de ofrendas de animales. El crimen estaba al alcance de la mano con el puñal de Abraham. Levantó la mano. ¿Podemos imaginarnos algo más espantoso para un padre que ama a su hijo, estar a punto de clavar un puñal y arrebatarle la vida? m. No, no puede ser posible que Dios realmente acepte un sacrificio humano. Pero la orden fue clara y precisa “ofrécelo allí en holocausto”. Y eso es lo que el patriarca fiel y obediente se dispone a hacer. Y su hijo, Isaac, fiel seguidor de las enseñanzas de obediencia al Dios del cielo, dócilmente acepta su papel. n. Afortunadamente el relato no termina ahí. No da lugar a suposiciones a partir de ese momento. La seguridad expresada por el padre de la fe: “Dios proveerá”, justo en el momento exacto, se hace evidente. El ángel detiene el brazo del hombre y se le ofrece la alternativa feliz. No hay crimen. No hay sacrificio humano. No habrá remordimientos de conciencia. Aunque se ha llegado al extremo de la demostración de obediencia, Dios no está interesado en dañarnos, ni física, ni mentalmente, es más, como “Dios es amor”, todo lo que hace por y para nosotros, está basado en esa cualidad.

Conclusión a. Estoy seguro de que, esta noche, si empezáramos a preguntar a los que estamos aquí reunidos, ¿cuántos de nosotros hemos disfrutado del poder de Dios, proveyendo continuamente para nuestras necesidades, tendríamos testimonios precisos y muy estimulantes para continuar creyendo, confiando en que Dios proveerá? b. Algunos hablaríamos de cómo Dios provee para nuestras necesidades espirituales o religiosas. Otros podríamos conversar acerca de su ayuda en asuntos de salud. Unos más acerca de bendiciones, así llamadas materiales.

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Nota para el predicador: Comparta alguna experiencia personal, de cómo Dios ha sido Proveedor, para él, su familia, sus amigos, etcétera. c. Les invito a pensar, mejor dicho, a recordar alguna experiencia de cómo hemos comprobado que Jehová provee.

Llamado: Mi estimado hermano. En su gran amor, Dios provee. Lo hace de forma colectiva. Cuidando a su pueblo. Nos ha dado su Palabra escrita, a la cual consideramos como una lámpara a nuestros pies. Tenemos el Don de profecía, fuente de consejo y apoyo continuo. Pero también Dios provee en el plano personal. HIMNOS SUGERIDOS 488 - Al Andar con Jesús 379 - Habla Señor a mi Alma

Nos invita a comunicarnos con Él por medio de la oración. Tenemos libertad para estudiar su Palabra. Y por supuesto, gracias a Él, todavía tenemos el alimento para ser saciados. Tenemos facilidades de transporte particular o público para trasladarnos de un lugar a otro. Podemos venir a la iglesia. No nos olvidemos, aun cuando todo parezca sin solución. Cuando todo parece que está perdido. Dios tiene la solución. Porque Dios provee. Y su provisión, siempre será una completa bendición. Confiemos en Él. Nunca nos defrauda. Y aunque a veces no entendemos su estrategia a favor nuestro. NUNCA FALLA. Su amor nos llena. LEAMOS JUNTOS SALMO 111:1-5 César Maya, Ph.D en Historia del Arte Director de Asuntos Legales y Libertad Religiosa Unión del Sur/ Sureste de México


El Señor

Sana (Jehová-rophe) Introducción

1. El nombre, Jehová-rophe

a. Permítanme introducir esta reflexión haciendo una referencia a un rey llamado Asa. Este personaje es recordado como un rey bueno (Ver 2 Crónicas 15-17), alguien que hizo lo recto ante los ojos de Dios. Esto, sin embargo, no evitó que tomara decisiones equivocadas, como la de hacer una alianza que Dios no aprobó.

a. Situémonos en el capítulo 15 de Éxodo, el pueblo, que por muchos años sufrió la esclavitud egipcia, ha sido liberado. Vieron la poderosa mano de Dios al cruzar milagrosamente el mar rojo. b. Moisés y su hermana María expresan su gozo (propio y de todo el pueblo) a través de un hermoso canto. Recordemos la primera parte de la alabanza: “Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente; Ha echado en el mar al caballo y al jinete. Jehová es mi fortaleza y mi cántico, Y ha sido mi salvación. Este es mi Dios y lo alabaré; Dios de mi padre, y lo enalteceré” (Éxodo 15:1, 2).

b. Pero, lo que me llama la atención, es que en el año 39 de su gobierno (2 Crónicas 16:12) enfermó gravemente de sus pies y el texto hace una declaración impactante: “…en su enfermedad no buscó a Jehová, sino a los médicos”. c. Ustedes y yo hemos estado enfermos muchas veces. Cada persona reacciona de distinta forma:

c. Después de este periodo de exaltación, el pueblo continuó su camino; un día, dos días sin problema, pero al tercer día la sed los tenía agobiados. Un camino caluroso y agotador, las gargantas secas; y no veían agua por ningún lado, cuando finalmente encuentran el agua, es imposible beberla (versículo 22).

i. Cuando se reacciona con indiferencia, no hacen mucho, tal vez dicen: Ya se pasará. ii. Cuando se reacciona con cierta preocupación, se toman algún remedio casero o se auto medican. iii. Cuando se reacciona con preocupación acuden al médico, se realizan estudios y aplican el tratamiento prescrito.

d. Qué diferente historia tendríamos, si el pueblo hubiese razonado diciendo: El Dios que nos libró del ejército de Faraón, y nos hizo pasar en seco por el mar, se ocupará de proveer agua para nosotros y nuestros ganados.

d. La pregunta que surge es: ¿cuántos vamos a Dios en primer lugar y colocamos la enfermedad en sus manos?

e. En lugar de confiar en Dios, surgen las primeras murmuraciones del pueblo, Moisés intercede y Dios responde dando 20


b. Por medio de Jeremías visualizamos la forma de actuar de Dios: “Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza” (Jeremías 17:14).

una receta para sanar el agua. f. Alguno podría pensar que Dios fue nuevamente probado, en realidad es el pueblo quien fue probado (versículo 25).

c. Hay dos peticiones clave: sanidad y salvación. Dios está interesado en ambas. Es difícil alabar a Dios en un cuerpo enfermo.

g. Entonces Dios dice: “Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador” (Éxodo 15:26).

d. Y Dios desea sanar a sus hijos, encontramos abundantes ejemplos en la Escritura: i. María, la hermana de Moisés (Números 12).

h. Yo soy Jehová tu sanador: Traducción del hebreo Yahweh-Ropheka (Biblia plenitud. Nashville: Editorial Caribe). Rafá; raíz primaria que significa, propiamente, remendar (con puntadas), también significa: curar: arreglar, cuidar, curación, restaurar, sanador, sanear, sanidad, (Diccionario Hebreo-Español de Strong).

ii. El hijo de la sunamita (2 Reyes 4). iii. El rey Ezequías (2 Crónicas 32). iv. La suegra de Pedro (Mateo 8). v. El hombre de la mano seca (Marcos 3).

II La gran necesidad del ser humano

vi. La mujer con flujo de sangre, el paralítico, el siervo del centurión y muchos más.

a. ¿Cuántos de ustedes tienen familiares, amigos o conocidos enfermos?

e. Pero no siempre lo hace, pueden haber muchas razones, por ejemplo:

b. No hay duda, una de las grandes necesidades que observamos día a día es la de médicos, hospitales, farmacias, y todo lo relacionado con la salud.

“Muchas personas se acarrean la enfermedad por sus excesos. No han vivido conforme a la ley natural o a los principios de estricta pureza. Otros han despreciado las leyes de la salud en su modo de comer y beber, de vestir o de trabajar. Muchas veces uno u otro vicio ha causado debilidad de la mente o del cuerpo. Si las tales personas consiguieran la bendición de la salud, muchas de ellas reanudarían su vida de descuido y transgresión de las leyes naturales y espirituales de Dios, arguyendo que si Dios las sana en respuesta a la oración, pueden con toda libertad seguir sus prácticas malsanas y entregarse sin freno a sus apetitos. Si Dios hiciera un milagro devolviendo la salud a estas personas, daría

c. Vemos personas luchando, o sufrimos por la pérdida de seres amados arrebatados por una enfermedad. d. Fue triste ver recientemente a un político destacado llegar a la toma de protesta en silla de ruedas, con un parche en el ojo y acabado por el cáncer. Días después la pena fue mayor al darse a conocer la noticia de su muerte. e. La enfermedad no distingue raza, género, edad o posición social. El ser humano clama a Dios, solicita su ayuda, implora su intervención. Ignorando, muchas veces, que Dios está al tanto de lo que ocurre y listo para obrar en la vida de sus hijos.

alas al pecado” (Consejos para la iglesia, p. 552).

f. Sí, dice Dios, Yo soy Jehová-Ropheka, Jehová tu sanador.

f. Lo cierto es que aún y cuando Dios sane a alguna persona, el cuerpo continuará deteriorándose y llegará el momento

III Doble interés de Dios

en que dejará de funcionar.

a. Constantemente surge la pregunta en nuestra mente ¿Por qué Dios en algunas ocasiones sana y en otras no? 21


un bautismo diario del amor que en los días de los apóstoles hizo a todos unánimes. Este amor impartirá salud al cuerpo, al espíritu y al alma. Rodee su alma de una atmósfera que fortalezca la vida espiritual. Cultive la fe, la esperanza, el valor y el amor. Deje que reine en su corazón la paz de Dios” (Consejos para la iglesia, p. 312). h. Qué salud necesitamos ¿Física? ¿Espiritual? ¿Ambas? Confíaselo a Dios. Pero de algo podemos estar seguros, pronto, muy pronto recibiremos un cuerpo transformado que no estará sujeto a dolor, enfermedad o muerte y, además, estaremos en plena comunión con Dios.

Conclusión

a. No repitamos la experiencia de Israel: “Aunque se suplan sus necesidades presentes, muchos se niegan a confiar en Dios para el futuro, y viven en constante ansiedad por temor a que los alcance la pobreza, y que sus hijos tengan que sufrir a causa de ellos. Algunos están siempre en espera del mal, o agrandan de tal manera las dificultades que realmente existen, que sus ojos se incapacitan para ver las muchas bendiciones que demandan su gratitud” (Patriarcas y profetas, p. 299). gas.

b. En Mara Dios mostró que puede sanar la aguas amar-

HIMNOS SUGERIDOS 372 - ¿Cómo agradecer? 233 - Ven a la fuente de vida

c. Sin importar cuantos problemas hayas experimentado en lo que va del año, cuan dulce o amarga o cuan escasa haya sido el agua que bebiste; Él es el pozo de la salvación (Isaías 12:3), por eso invita diciendo: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba” (Juan 7:37), y muy cerca está el día en que en medio de la ciudad que habitaremos habrá un “árbol de vida” que cada mes dará su fruto y sus hojas serán para sanidad de las naciones (Apocalipsis 22:2). d. Y si por la gracia de Dios, has tenido un año libre de enfermedad o fuiste sanado: “Debieran recordar con gratitud durante cuánto tiempo han disfrutado de la bendición de la salud; y si se les devolviera ese precioso don, no debieran olvidar que se encuentran bajo nuevas obligaciones hacia su Creador. Cuando los diez leprosos fueron sanados, sólo uno regresó en busca de Jesús para darle gloria. No seamos como los nueve desagradecidos, cuyos corazones no fueron tocados por la misericordia de Dios” (Consejos sobre salud, p. 379). e. En esta noche de gratitud hagamos nuestras la palabras de Isaías: “Cantad a Jehová, aclamad su nombre, haced célebres en los pueblos sus obras, recordad que su nombre es engrandecido. Cantad salmos a Jehová, porque ha hecho cosas magníficas; sea sabido esto por toda la tierra. Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel” (Isaías 12:4-6). M.T.P. Jorge Alberto García Pérez Director de Mayordomía, Unión Mexicana Central


El Señor

Es Paz (Jehová-shalom) Introducción

b. El pueblo se apartó de Dios y servían a otros dioses. El Señor mostraba su desaprobación y permitía la intervención de enemigos que los despojaban de todo. El pueblo gemía a causa de la opresión y aflicción que experimentaban. Trabajaban la tierra, pero no cosechaban. Los enemigos amenazaban su propia existencia, tenían que estar en permanente expectativa para identificar el peligro. No había paz.

a. Es sábado de noche, deseo paz, en el vecindario hay fiesta, adiós descanso. La fiesta terminó en la madrugada, todavía no son las 4:00 a.m. y ya escucho el ruido de los aviones que descienden al cercano aeropuerto. No hay paz en mi vecindario. b. Cuando enciendo el televisor y veo el noticiero se habla de guerra contra el narcotráfico, contra la delincuencia, contra la drogadicción. En mi país, no hay paz.

c. Aún así Dios escuchaba su aflicción y levantaba jueces para liberarlos, pero al morir el juez en turno, el pueblo volvía a las antiguas prácticas y se corrompían aún más que sus padres.

c. El periódico dice que Turquía lanzó un mortífero cañoneo contra Siria y murieron cinco civiles; un grupo de estudiantes se enfrenta a la policía en Italia, no hay paz en el mundo.

d. Entonces Dios llama a un joven llamado Gedeón (capítulo 6); el pueblo ha tenido que habitar en cuevas, cavernas y lugares fortificados. Destruían sus sembradíos, tomaban a sus animales y no les dejaban alimento.

d. En medio de toda esta situación, los ciudadanos de todo el mundo tenemos algo en común, anhelamos la paz. Los judíos se saludan y se despiden utilizando la palabra hebrea Shalom, esto es: paz.

e. Gedeón duda, el Señor promete que estará con él; pide una señal y ofrece ofrenda a Jehová, su ofrenda es aceptada.

e. Por otro lado, hay muchos que carecen de la llamada paz interior; es decir, están intranquilos, inconformes con ellos mismos, con sus semejantes y/o con Dios.

f. Gedeón ha visto al ángel de Jehová, tiene miedo y el Señor le dice: “Paz a ti; no tengas temor, no morirás” (Jueces 6:23). A continuación Gedeón levanta un altar y lo denomina Jehová shalom, lo que podemos traducir como Jehová es Paz.

I. El nombre, Jehová-shalom a. La Biblia nos presenta un relato del tiempo de los

II Dios de paz a. Fuente de paz

jueces, una realidad no muy diferente a la nuestra (Jueces 2).

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i. La imagen de Jesús durmiendo en medio de la tormenta (Marcos 4:38), revela que sin importar cuan convulsionado esté el mundo, Él es un Dios imperturbable, de perfecta paz. ii. Su voluntad para nosotros es tranquilidad, estabilidad y bienestar. Su naturaleza amante le impide pensar de forma diferente. “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11).

ajenas y no del Manantial divino, será tan variable como cambiantes son las circunstancias; pero la paz de Cristo es una paz constante y permanente. No depende de circunstancia alguna de la vida, ni de la cantidad de bienes mundanales, ni del número de amigos terrenales. Cristo es la fuente de aguas vivas, y la felicidad y la paz que provienen de Él nunca faltarán, porque Él es un manantial de vida. Los que confían en Él pueden decir: “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar; aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza. Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios, el santuario de las moradas del Altísimo” (Fe y obras, p. 90).

iii. “La paz permanente, el verdadero descanso del espíritu, no tiene más que una Fuente. De ella hablaba Cristo cuando decía: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da” (Juan 14:27). Esta paz no es algo que él dé aparte de su persona. Está en Cristo y no la podemos recibir sino recibiéndolo a Él” (El ministerio de curación, p. 190).

vi. Al renovar nuestra aceptación o aceptar la presencia divina, el resultado no se hará esperar.

III Un pueblo de paz

iv. En la bendición sacerdotal vemos expresado ese deseo divino: “Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz” (Números 6:24-26).

a. La presencia divina proporciona paz. Esa paz es completa cuando abarca nuestro propio ser, la creación y a Dios mismo. b. ¿Cómo tener paz si traemos una enorme carga de pecado? Es por eso que se nos invita a colocar nuestra cargas en Cristo (1 Pedro 5:7; Salmo 34:4-8) y a confesar nuestros pecados (Proverbios 28:13). Cuando lo hacemos, el resultado es paz, el rey David dice en el Salmo 34:8 que leímos: “Dichoso el hombre que confía en Él”.

v. Cuan agradecidos podemos estar al tener acceso a la fuente inagotable de paz. Si no estás gozando de esta bendición acércate recibe la paz prometida. b. Su presencia es paz i. El propósito divino era dar reposo al pueblo (Deuteronomio 12:9, 10). Esta intención debería ya haberse cumplido en este tiempo.

c. Dios manifiesta una gran preocupación hacia los más necesitados, por ejemplo: i. Atención a las viudas y desamparados (1 Timoteo 5:3, 16; Santiago 1:27).

ii. Gedeón preguntó: “Ah, Señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto?...” (Jueces 6:13).

iii. Evidentemente a causa de su desobediencia Israel estaba muy lejos de ese ideal. Estaban apartados de Dios por eso no tenían paz y como consecuencia Dios no estaba con ellos. Por eso la declaración del ángel es reconfortante: “Paz a ti; no tengas temor...” (Jueces 6:23).

iii. No cobrar intereses a sus hermanos (Deuteronomio 23:19). iv. El que cosechaba debía dejar algo para la suplir la necesidad del más pobre (Levítico 19:10; 23:22).

iv. La presencia de Dios constituye la garantía de la paz que solo Él puede dar. “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos” (Isaías 26:3, 4). v. No hay esperanza de paz separados de Él, ni para los individuos, ni para las naciones. “Si la felicidad proviene de fuentes

ii. Perdón de deudas en el jubileo (Levítico 25 y 27).

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d. Además debía ser un pueblo limpio, comer alimentos sanos (Levítico 11), guardar el sábado (Éxodo 20:8-11).

c. Ciertamente vivimos en un mundo muy agitado. La humanidad vive alejada de Dios y no disfruta del reposo prometido.

e. Debemos ser el pueblo de mayor paz. “Según el plan que Dios originalmente formuló para Israel como su instrumento escogido para la salvación del mundo, habría de llegar el tiempo cuando las naciones de la tierra aceptarían la superioridad y liderazgo de Israel como nación. Vez tras vez se repite en los escritos proféticos del Antiguo Testamento, y sobre todo en Isaías, el cuadro glorioso del ensalzamiento de la nación de Israel” (Profetas y reyes p. 272-273). “Es por esto que Isaías 2:1-5 se refiere al cuadro del glorioso triunfo del Evangelio por medio del instrumento escogido por Dios en nuestros días, que es su iglesia” (Comentario Bíblico Adventista, t. 4 pág.147, ver comentario de Isaías 2:1-5).

d. Cuando Jesús lloró sobre Jerusalén exclamó: “¡Cómo quisiera que hoy supieras lo que te puede traer paz!” (Lucas 19:42).

f. Al actuar de esta manera se conducían como un pueblo de paz. Al ser un pueblo de paz las naciones serían atraídas hacia Jehová-shalom.

Conclusión a. La fidelidad a Dios provee paz, entre nosotros y para con Dios. En Salmo 119:165 se lee: “Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo”. b. El apóstol Pablo agrega que la justificación que da Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, trae paz (Romanos 5:1).

e. Gracias sean dadas a Dios que nosotros sí lo sabemos, y hemos gozado esa paz que el mundo no conoce. f. Si por alguna razón esa paz se ha ausentado de tu vida; acepta ahora, la provisión de Dios, que está disponible para todos. g. Si ya estás disfrutando de ella alaba a Dios y compártela: “Yo soy el único Dios; yo haré que la paz y las riquezas de las naciones lleguen hasta Jerusalén como un río desbordado”. Isaías 66:12 NVI M.T.P. Jorge Alberto García Pérez Director de Mayordomía, Unión Mexicana Central

HIMNOS SUGERIDOS 372 - ¿Cómo agradecer? 233 - Ven a la fuente de vida


El Señor

Santifica (Jehová-mekaddesh) Introducción

hace para describir el monte Horeb, lugar donde Moisés tuvo el privilegio de acercarse a la presencia de Dios: “Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es” (Éxodo 3:5).

a. ¿Ha notado que tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento las escenas de adoración alrededor del trono celestial tienen algo en común? En efecto, quienes participan en ellas no aparecen proclamando: “Dios es amor, amor, amor”, o “Dios es bueno, bueno, bueno”, sino que declaran que Dios es “santo, santo, santo”.

i. Debido a la presencia de Dios en este sitio, Moisés tuvo que acercarse con la mayor reverencia posible. ii. Esto por supuesto nos enseña que acercarnos a un Dios santo no es cualquier cosa.

i. No hay manera de que la santidad de Dios sea subrayada en forma más enfática: ¡es el único atributo de Dios que se repite tres veces de esta forma en las Escrituras! ii. La santidad de Dios está claramente enfatizada en toda la Biblia.

iii. En efecto, acercarse a Dios implica hacerlo con respeto y con reverencia, pero también hacerlo de la forma en la que Él merece y espera que lo hagamos.

b. Pero, ¿qué nos provoca saber esto? ¿Debiera desanimarnos saber que, pese a ser tan diferente a nosotros, el Señor de todos modos espera que nosotros también seamos santos? ¿O es posible encontrar en esto un motivo más para agradecer a Dios?

b. Por eso, conociendo nuestra condición pecaminosa, el Señor no solo tomó la iniciativa, sino también proveyó la forma para que pudiéramos estar cerca de Él. Notemos nuevamente lo que dice el relato: “Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí” (Éxodo 3:4).

c. A fin de contestar estas preguntas, les invito a estudiar juntos en esta ocasión tres razones por las que Dios desea santificarnos.

i. Además de resaltar la iniciativa divina en este encuentro, la forma en la que el Señor se dirigió a un individuo que, como nosotros, tampoco era santo, es muy significativa, lo llamó: “Moisés, Moisés”.

I. Primera razón: El Señor nos Santifica para estar cerca de Él a. La primera vez que la Biblia menciona la palabra “santo” lo 28

ii. Común y congruente con las costumbres del tiempo bíblico, mencionar dos veces el nombre de alguien denotaba en aquellos


días familiaridad y cercanía, era una forma de mostrar aprecio e incluso cariño por alguien. Así se le llamó a Abrahán (Génesis 22:11), al niño Samuel (1 Samuel 3:10), a Dios mismo (Mateo 27:46) e incluso a Saulo de Tarso en el momento de su conversión (Hechos 9:4).

ii. “Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios” (Levítico 20:7).

iii. Al tomar en cuenta esto, la escena que describe el famoso encuentro entre Dios y Moisés en la zarza ardiente presenta un cuadro hermoso y sobre todo equilibrado acerca de la santidad de nuestro Dios: Mientras que nos aclara que el acercarse a Dios no puede ser algo tomado a la ligera, que nuestra manera de ir a Él merece nuestras mejores y más respetuosas acciones y actitudes, este relato también nos enseña que dicho encuentro es posible, gracias a la iniciativa y afectuosa apertura del Ser más sublime del universo. iv. Así, pese a contrastar abiertamente con nuestra condición pecaminosa, la santidad de Dios en la Biblia no es algo que debiera alejarnos o impedirnos relacionarnos con Él, sino algo que va de la mano con su cariñoso deseo por acercarse a nosotros, ¡de la mano de su deseo por santificarnos!

b. Por eso es que, al santificarnos, el Señor nos separa del “mundo” y, al hacerlo, hace que sus hijos se distingan de quienes no lo son.

iii. ¡Por cuanto el Señor es santo, se espera que nosotros también lo seamos!

i. Dicha separación, por lo tanto, debe ser algo evidente, algo que se manifiesta claramente en nuestro comportamiento y estilo de vida: “como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo” (1 Pedro 1:14-16). c. En efecto, dada la confusión religiosa reinante en el tiempo bíblico, Dios esperaba que sus hijos se distinguieran por la fidelidad y la obediencia a su voluntad. Algo que ciertamente hoy también espera de nosotros.

c. Ilustración. i. Hace varios años, cuando me enteré de que los polos opuestos de los imanes se atraían mientras que los polos iguales se repelían, me di a la tarea de comprobarlo y, al hacerlo, también noté que el tamaño de los imanes tenía mucho que ver con el efecto y la forma de dicha atracción.

i. De ahí que, entre todo lo que Dios tuvo a bien dejarnos por escrito respecto a su voluntad, la relación que existe entre la obediencia a la ley y la observancia del sábado y su deseo por santificarnos es una muy importante: ii. “Y guardad mis estatutos, y ponedlos por obra. Yo Jehová que os santifico” (Levítico 20:8). Aquí encontramos el nombre divino Jehová mekaddesh.

ii. De manera similar, pese a contrastar abiertamente con nuestra condición pecaminosa, la santidad de Dios en la Biblia no es algo que debiera alejarnos o impedirnos relacionarnos con Él, sino algo que va de la mano con su cariñoso deseo por acercarse a nosotros. Por ello, pese a ser “polos” tan opuestos a la gran “atracción” de su santidad, recordemos, y sobre todo agradezcamos, porque el Señor hoy desea que estemos tan cerca de Él, tal como Moisés lo estuvo.

iii. “Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico” (Éxodo 31:13). iv. “Y les di también mis días de reposo, para que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico” (Ezequiel 20:12).

II. Segunda razón: El Señor nos santifica para hacernos semejantes a Él

v. ¿Obedecer la ley de Dios y el sábado nos hace santos entonces?

a. Así como se espera que todo hijo se parezca a sus padres, el Señor nos santifica porque espera lo mismo de nosotros, sus hijos:

d. Dado que, por más que nos esforcemos, jamás lograremos parecernos al Señor por nuestras propias fuerzas, dado que incluso nuestras justicias son como “trapo de inmundicia” (Isaías 64:6), estos textos no solo afirman que Dios es quien quiere, sino también el único que puede hacernos santos.

i. “Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios” (Levítico 19:2). 29


i. Lo hizo con su pueblo en el pasado y lo hará también hoy con nosotros, su pueblo, si se lo permitimos.

Yo Jehová santifico a Israel, Jehová santifico a Israel, estando mi santuario en medio de ellos para siempre” (Ezequiel 37:27, 28).

ii. Por cuanto sus deseos y planes por transformarnos no han cambiado, agradezcamos a Dios con todo nuestro ser por la gloriosa realidad que el sacrificio de Cristo ha puesto a nuestro alcance: “… así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella, a fin de santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua con la palabra, para presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa que no tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que sea santa y sin falta” (Efesios 5:25-27; RVA).

ii. O en palabras del apóstol Juan: “Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios” (Apocalipsis 21:3). c. Vista de esta manera, la santificación, lejos de ser un fin en sí mismo, es más bien un medio lógico y necesario que Dios decidió utilizar para que, muy pronto, ¡jamás tengamos que separarnos de Él!

e. Por lo tanto, siendo que no podemos hacernos santos a nosotros mismos, que el crédito y la obra de la santificación sólo es de Dios, poner en práctica y obedecer la Palabra de Dios en nuestra vida ha de ser el resultado de una fiel relación con Aquel que nos santifica. Al respecto, las siguientes palabras de Cristo son muy claras y útiles: “Si me amáis, guardaréis mis mandamientos” (Juan 14:15; RVA).

d. Así, resaltando la importancia que el Señor le concede a las relaciones, la intención de Dios por santificarnos nos revela claramente que, pese a haber estropeado nuestra primera oportunidad en el jardín del Edén, el Señor continúa esperando que nos acerquemos a Él, que vengamos a Él sin demora.

Conclusión

f. Ilustración.

a. Además de resaltar que es el Señor quien nos santifica, en esta ocasión, a través de nuestro estudio de la Palabra de Dios, también hemos recordado tres razones que Él tiene para hacerlo:

i. Entre todo lo que años atrás intenté para hacerle entender a mi hija la importancia de obedecer (y creo que gracias a Dios resultó) fue el decirle lo siguiente: “la mejor forma de demostrarnos tu amor es tu obediencia”. ¿Creen ustedes que exageré al decir algo así o creen que fue algo acertado? ¿Creen que pueda haber una mayor manifestación práctica de amor y respeto hacia los padres que esta? ii. Que por la gracia del Señor, la oración que Cristo elevó a nuestro Padre celestial pueda ser contestada plenamente en nuestra vida, así como lo fue en su vida también: “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad” (Juan 17:17). ¡Gracias, Señor, por orar por nosotros!

i. El Señor nos santifica para estar cerca de Él.

ii. El Señor nos santifica para hacernos semejantes a Él.

iii. El Señor nos santifica para vivir pronto con Él.

b. Por lo tanto, pese a contrastar abiertamente con nuestra condición pecaminosa, la santidad de Dios en la Biblia no es algo que debiera alejarnos o impedirnos relacionarnos con Él, sino algo que va de la mano con su cariñoso deseo por acercarse a nosotros.

III Tercera razón: El Señor nos santifica para vivir pronto con Él

c. Dios anhela y está haciendo todo lo necesario que para que todo esto pronto sea posible, pero ¿y nosotros? ¿Deseamos con todo nuestro corazón vivir con Él por toda la eternidad? ¿Estamos dispuestos a acercarnos hoy a Él, tal como lo hizo Moisés, permitiendo así que pueda santificarnos y hacernos idóneos para estar para siempre a su lado? ¿Estamos dispuestos esta mañana a agradecer y alabar a Dios por tener tan misericordioso y grandioso plan para con nosotros?

a. Acercarse a nosotros e iniciar el proceso de santificarnos no es todo lo que nuestro Dios desea hacer por nosotros. b. Una vez que Dios termine su obra transformadora en nuestra vida, su siguiente paso será restaurar completamente la relación que tuvimos con Él al principio, algo que nos permitirá vivir para siempre con Él: i. “Estará en medio de ellos mi tabernáculo, y seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y sabrán las naciones que

d. Hermanos, siendo que hemos sido creados y llamados por un Dios santo, ¡recordemos entonces el sublime privilegio que esto representa y, en congruencia con ello, actuemos con gratitud en todo lugar y momento, sin olvidar que pese a ser “polos” tan 30


todo lugar y momento, sin olvidar que pese a ser “polos” tan opuestos a la gran atracción de su amor y santidad, el Señor continúa esperando que vayamos a Él! Dr. Alejo Aguilar Profesor del seminario Teológico en la Universidad de Navojoa

HIMNOS SUGERIDOS 372 - ¿Cómo agradecer? 447 - Más santidad dame


El Señor

Es mi Pastor (Jehová-raah) vii. El. El Fuerte (Éxodo 15:2). Él es más poderoso que cualquier dios falso, vencerá todos los obstáculos, podemos depender de Él.

Introducción

a. Hemos disfrutado del estudio de unos pocos nombres de Dios. Cada uno de ellos nos ha recordado o enseñado algo acerca de su carácter. ¡Qué Dios tan maravilloso! Realmente es bueno saber que pertenecemos a un Ser tan amante, fiel, generoso, bondadoso, santo, etc.

viii. El Elyón. El Dios Altísimo (Génesis 14:17-22). Él es el Dios soberano en quien podemos colocar nuestra confianza. c. Y aún hay muchos otros, pero solo estudiaremos uno más. Sin duda, uno de los más conocidos y más atesorados por la cristiandad en general. Lo mismo trae seguridad y confianza en niños y adultos. Lo recuerdo como uno de los primeros que aprendí en el club de Conquistadores. ¿Cuántos niños no se han aferrado a esas palabras cuando experimentan temor? ¿Cuántos no lo han repetido en momentos de angustia, enfermedad o muerte?

b. Hay otros nombres que no hemos podido ver: i. Adonai. Mi gran Señor (Salmo 8). Dios es el amo y el Señor majestuoso, nuestra autoridad plena. ii. Jehová. “YO SOY”, el que es auto existente (Éxodo 3:14). Dios nunca cambia, sus promesas nunca fallan, Él es fiel.

I. El nombre

iii. Jehová-Sabaot. El Señor de los ejércitos (1 Samuel 1:3). El Señor de las huestes celestiales cumplirá siempre sus propósitos, aún cuando fracasen las huestes de su pueblo terrenal.

a. Lo encontramos en uno de los salmos de David. Muy probablemente fue escrito en los años finales de su existencia.

iv. Jehová-Tsidkenu. El Señor es nuestra Justicia (Jeremías 23:5, 6). Jesús es el rey que vendría del linaje de David, y es quien nos imparte su justicia.

b. Indudablemente es el resultado de años de experiencia en su complicada vida y de su caminar con Dios.

v. Elohim. El Creador Todopoderoso (Génesis 1:1-3). El Creador Todopoderoso del universo, conoce todo, crea todas las cosas y está en todas partes en todo momento. vi. Emanuel. Dios con nosotros (Isaías 7:14). Dios entre nosotros, en Él habita la plenitud de la Deidad (Colosenses 2:9)

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c. Pienso que tiene en mente su enfrentamiento con Goliat (1 Samuel 17), y los posteriores años de persecución por parte del rey Saúl (1 Samuel 24:3-10). Recuerda su pecado de adulterio con Betsabé (2 Samuel 11:1-5) y el posterior asesinato de su fiel servidor Urías (2 Samuel 11:15-21). Las terribles consecuencias de muerte, violación, asesinato y conspiración en su propia familia.


Su insensatez al censar al pueblo (1 Crónicas 21:17); todos, recuerdos dolorosos. Sin embargo, también observa la bondadosa presencia de Dios, quien jamás lo abandonó; siempre, siempre sintió su compañía.

sexualidad. Compradores compulsivos o adictos al trabajo, computadora o televisión. v. Dios conoce nuestras debilidades, conoce nuestra luchas y está al tanto de nuestras emociones. De cualquier manera su amor permanece inalterable: “A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí” (Romanos 9:13). “Cuán dañados estemos o qué tan lejos hayamos llegado en nuestro descarrío, son cosas que le son indiferentes. Nuestra vileza no altera su carácter. Él es amor eterno: el mismo, ayer hoy y siempre. Nosotros no somos lo que Él quiere que seamos, pero no somos indeseables para Él. Si estamos dispuestos a tenerle en nuestra vida, Él será nuestro pastor” (Salmo 23, 2001 por David Roper, Editorial Portavoz, Michigan).

d. Entonces, evoca una imagen de sus primeros años de vida, cuando no tenía la más mínima idea de los planes de Dios, cuando servía como un humilde pastor del rebaño de su familia. Y declara: “Jehová es mi pastor” (Salmo 23:1). i. “Al describir a Dios como pastor, David escribía acerca de su propia experiencia, ya que pasó sus primeros años cuidando ovejas (1 Samuel 16:10, 11). Las ovejas dependen completamente de su pastor en cuanto a alimentación, guía y protección. El Nuevo Testamento llama a Jesús el buen pastor (Juan 10:11), el gran pastor (Hebreos 13:20) y el Príncipe de los pastores (1 Pedro 5:4). De la misma manera que el Señor es el buen pastor, nosotros somos sus ovejas. No somos animales atemorizados y pasivos, sino seguidores obedientes y sabios que siguen al Único que puede guiarnos a los mejores lugares y por caminos seguros. Este salmo no pone énfasis en las cualidades de las ovejas como animales, sino en las cualidades como discípulos de los que siguen a un líder. Cuando usted reconozca al buen pastor, ¡sígalo!” (Biblia del diario vivir. 2000) (Electronic ed.) (Sal 23:1–3). (Nashville: Editorial Caribe).

vii. ¡Qué Dios tan grande! viii. ¿Por qué no tomamos un minutos para orar de manera individual y agradecer a Dios porque nos acepta así, como somos? c. Isaías i. En el capítulo 40 de Isaías, el profeta profetiza la venida del Señor y menciona que: “Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos; y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas” (Isaías 40:11).

II ¿Por qué un pastor?

ii. Unos versículos más adelante añade: “¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? dice el Santo. Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio” (Isaías 40:25, 26).

a. En la Biblia encontramos la experiencia de algunos de los hombres de Dios que nos ayudan a entender este nombre divino. b. Jacob i. ¿Quién no conoce a Jacob? También fue un pastor de ovejas. Al final de su vida en su bendición a Manasés y Efraín declaró: “… Que el Dios en cuya presencia caminaron mis padres, Abraham e Isaac, el Dios que me ha guiado desde el día en que nací hasta hoy” (Génesis 48:15 NVI).

iii. No hay nada en el universo que sea resultado del azar, todo es producto de la voluntad de Dios. “El Santo de Israel, quien llama por su nombre a las huestes del cielo, y mantiene las estrellas en su lugar, os cuida individualmente...” (Mensajes selectos, t. 2, p. 418).

ii. La expresión “me ha guiado” revela la presencia del “Pastor”.

iv. El 31 de octubre de 2011, a las 12:48, se anunció que la población mundial alcanzó los siete mil millones de habitantes, de acuerdo con estimaciones de Naciones Unidas (ONU). (http:// www.aztecanoticias.com.mx/notas/internacional/79540/poblacion-mundial-alcanza-7-mil-millones), aun así: “Cada alma es tan plenamente conocida por Jesús como si fuera la única por la cual el Salvador murió. Las penas de cada uno conmueven su corazón. El clamor por auxilio penetra en su oído. Él vino para atraer a todos los hombres así. Los invita: “Seguidme,” y su Espíritu obra en sus corazones para inducirlos a venir a él. Muchos rehúsan ser atraídos. Jesús conoce quiénes son. Sabe también quiénes oyen

iii. Jacob es recordado como una persona mentirosa, con graves fallas en su carácter. Un hombre egoísta siempre tratando de sacar ventaja, su nombre mismo significa “usurpador”, por eso Dios cambió su nombre al de Israel. iv. Es asombroso, cuánto nos parecemos al patriarca muchos de nosotros. La historia de Jacob, nos muestra la realidad de todos aquellos que, en esta vida, continuamente nos equivocamos. Personas con problemas de vicios en la alimentación, las drogas o la 33


alegremente su llamamiento y están listos para colocarse bajo su cuidado pastoral. Él dice: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen.” Cuida a cada una como si no hubiera otra sobre la faz de la tierra” (El deseado de todas las gentes, p. 445).

y yo les daré aprisco, dice Jehová el Señor. Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil; mas a la engordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré con justicia” (Ezequiel 34:11-16).

v. Es fantástico saber que el Dios que tiene en orden cada asunto en el universo y mantiene los astros celestes en su lugar, cuida de nosotros en forma personal y si es necesario nos lleva en sus hombros.

ii. No somos nosotros quienes buscamos al pastor, Él nos busca a nosotros. No nos mira con desprecio, nos mira con amor. No nos dice: ¡Te lo dije! Nos recibe con los brazos abiertos. iii. ¿Tienes hambre?, te alimenta en los mejores pastos. ¿Estás cansado? ¿No tienes dónde ir? “Voy, pues, a preparar lugar para vosotros” (Juan 14:2); ¿Estás enfermo o herido? Él vendará tus heridas; ¿Estás débil o desanimado? “El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” (Isaías 40:29-31).

d. Jeremías i. “Ovejas perdidas fueron mi pueblo; sus pastores las hicieron errar, por los montes las descarriaron; anduvieron de monte en collado, y se olvidaron de sus rediles… Y volveré a traer a Israel a su morada” (Jeremías 50:6, 19). ii. Es tan fácil olvidarnos de Dios y sus beneficios para con nosotros. Son muchos los que: “…no han respondido a las bendiciones inmerecidas que Dios les ha conferido. Han estado llenos de rebelión, ingratitud y olvido de Dios; y todavía Él los ha tratado como un padre amante y perdonador trata a un hijo ingrato y descarriado. Han resistido a su gracia, han abusado de sus privilegios, han menospreciado sus oportunidades y se han conformado con hundirse en la satisfacción, en la lamentable ingratitud…” (Fe y obras, p. 84).

iv. ¡Gracias! ¡Muchas gracias buen Pastor!

III Jehová es mi pastor a. El apóstol Pedro habla del Príncipe de los pastores (1 Pedro 5:4). b. ¿Quién es ese príncipe? No hay duda, Jesucristo. “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas” (Juan 10:11-15).

iii. Pese a eso Dios nunca deja de buscarte, toma la iniciativa: “¿Dónde estás tú?” (Génesis 3:9), “Dije a gente que no invocaba mi nombre: Heme aquí, heme aquí” (Isaías 65:1). iv. ¡Ese es nuestro Dios! Deja las 99 para ir en busca de la que se ha perdido (Mateo 18:10-14). v. ¿No creen que sea momento de agradecer a Dios por haber venido a buscarnos? ¿Agradecerle por habernos encontrado?

c. Tenemos la bendición de ser ministrados en nuestras iglesias por hombres que han consagrado su vida al ministerio, todos tienen sus aciertos y sus errores; no obstante, tenemos a nuestro lado siempre al Príncipe de los pastores que: “Por mucho que un pastor pueda amar a sus ovejas, Jesús ama aún más a sus hijos e hijas. No es solamente nuestro pastor; es nuestro “Padre eterno.” Y él dice: “Y conozco mis ovejas, y las mías me conocen. Como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre.” ¡Qué declaración! Es el Hijo unigénito, el que está en el seno del Padre, a quien Dios ha declarado ser “el hombre compañero mío;” y presenta la comunión que hay entre él y el Padre como figura de la que existe entre él y sus hijos en la tierra” (El deseado de todas las gentes, p. 447).

e. Ezequiel i. “Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré. Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad. Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las traeré a su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas, y en todos los lugares habitados del país. En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel. Yo apacentaré mis ovejas,

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d. Y no olvidemos que: “Como el pastor va delante de sus ovejas y es el primero que hace frente a los peligros del camino, así hace Jesús con su pueblo. “Y como ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas.” El camino al cielo está consagrado por las huellas del Salvador. La senda puede ser empinada y escabrosa, pero Jesús ha recorrido ese camino; sus pies han pisado las crueles espinas, para hacernos más fácil el camino. Él mismo ha soportado todas las cargas que nosotros estamos llamados a soportar” (El deseado de todas las gentes, p. 446).

Conclusión a. Al llegar al final de esta reflexión y de nuestra semana de gratitud, elevemos nuestra alabanza a nuestro Pastor porque: i. A pesar de nuestros muchos errores, nos acepta tal y como somos. Su amor nunca deja de ser. ii. Aún y cuando estamos en un universo infinito, no pasamos inadvertidos para Él, nos conoce por nombre y está al tanto de lo que ocurre en nuestra vida y si es necesario nos carga sobre sus hombros. iii. Cuando vagamos extraviados, siempre toma la iniciativa y va a nuestro encuentro. Nos encuentra como a Jacob en Betel, aunque mentiroso y usurpador, le cambia el nombre por vencedor y agradecido. iv. Cuando estamos sedientos, hambrientos, sin hogar, desanimados, sin fuerzas, heridos; ahí está Él para atender y suplir nuestra necesidad. v. A su debido tiempo, el Príncipe de los pastores habitó entre nosotros y dio su vida para que seamos eternamente salvos. “Gracias te damos, oh Dios, gracias te damos, Pues cercano está tu nombre; Los hombres cuentan tus maravillas” Salmo 75:1 M.T.P. Jorge Alberto García Pérez Director de Mayordomía, Unión Mexicana Central

Nota para el predicador: Al inicio del sermón, recuerde a la congregación que al final, a la indicación suya, se recibirá la ofrenda que cada familia ha preparado. En la preparación de este mensaje se recomienda leer el capítulo 52 de El deseado de todas las gentes: “El divino pastor”. Solicite a los diáconos, que desde el inicio del programa, estén entregando sobres.

Indicación final:

Ahora dé las instrucciones para la entrega de la ofrenda anual de gratitud, recuerde lo siguiente: El predicador será el primero en colocar su ofrenda, después quienes le acompañan en la plataforma. Después se invitará a cada familia, mientras entonen el canto tema, a pasar entregar su ofrenda de forma ordenada. (Tenga sobres disponibles para visitas o quienes lo hayan olvidado). Una vez que todos hayan entregado su ofrenda, los encargados de la tesorería harán un conteo rápido de lo recibido (deben sumar la cantidad anotada en los sobres sin necesidad de abrirlos). En tanto esto se realiza, haga énfasis en que si alguien no pudo entregar su ofrenda, podrá hacerlo los siguientes sábados (26 de Julio, 2, 9, 16 y 23 de Agosto del presente año). Entonen el canto tema u otro apropiado en tanto el tesorero trae el informe. Informe a la iglesia la cantidad recibida esa mañana y eleve una oración de gratitud. HIMNOS SUGERIDOS 372 - ¿Cómo agradecer? 27 - ¡Oh pastor divino, escucha! 124 - Ama el Pastor sus ovejas


Sermonario Alabanza y Gratitud 2014  

Sermones destinados para la semana de Agradecimiento a Dios por sus bendiciones recibidas

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