Issuu on Google+

Coro-Punto Fijo, viernes 25 de septiembre de 2009

AĂąo 3 NÂş 166

Neruda


Coro - Punto Fijo Viernes 25 de septiembre de 2009

2 Neftalí Ricardo Reyes Basoalto nació el 12 de julio de 1904 en el Parral, al sur de Santiago de Chile, quedando huérfano de madre un mes más tarde, al fallecer ésta víctima de tuberculosis. Ante esta pérdida su padre se instala en la localidad de Temuco, en donde el pequeño Neftalí ve transcurrir su infancia, criándose, como diría más tarde, entre la poesía y la lluvia. Su primera publicación fue un artículo titulado “Entusiasmo y perseverancia”, aparecido en el diario La Mañana de Temuco, animado por la poeta Gabriela Mistral. El entusiasmo por las letras prendió de tal manera en el joven Neftalí Reyes que apenas cruzando los 16 años publica en 1921 “La canción de fiesta”, su primer poema con el seudónimo de Pablo Neruda, en homenaje al poeta checo Jan Neruda, nombre que mantuvo a partir de entonces y que legalizó en 1946. Su profusa e intensa obra origina las diferentes tendencias de la poesía del siglo XX, paseándose desde el surrealismo hasta la denuncia social. Con cada trabajo ter-

Presidente: Ing. Oswaldo García Vicepresidente: Ing. Aída Gómez Directora de Información: Isvelys Bracho Directora de Mercadeo: Maribel Olivares Directora de Información Adjunta: Zuly Jiménez

Coordinadores (e) : Anthony Alvarado Raquel Chirinos Concepto Gráfico: Juan Bravo Portada: Abner Romero Diseño y diagramación: Anny Bermúdez Colaboran en este número: Edgar Lugo Y. Rigoberto López Egli Dorantes Laura Morillo Ramón Miranda DIRECCIONES Coro: Calle Falcón, diagonal a CANTV Telefax: 0158 - 268 - 2530821 Punto Fijo: Calle Argentina, entre calle Comercio y Arismendi. Edif. Nohelia Telefax: (0269) 2469268 (Atención al público/Administración) (0269) 2466955 (Jefatura de Información/Publicidad) Tanto los artículos como las columnas de opinión y análisis publicados en este diario son de la absoluta responsabilidad de sus autores. Las personas interesadas en escribir pueden consignar sus propuestas ante la Dirección de Información del periódico, en extensión no mayor de 3.000 caracteres en programa Word, a la dirección: redaccion_nuevodia@yahoo.es

Con una canción de fiesta nació Pablo Neruda

minado casi se montaba encima del venidero, como ocurrió con “Crepusculario” (1919), “El hondero entusiasta” (1923), que publicaría diez años más tarde, y “Veinte poemas de amor y una canción desesperada” (1924). El apremio económico, a la par de su producción literaria, lo lleva al campo de la diplomacia y la política, permitiéndole viajar, nutrirse y ubicarse en el mundo intelectual del momento, tal como en su debido tiempo también lo hiciera el poeta nicaragüense Rubén Darío. A cada rincón visitado llevaba su proclama: “Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo”. En ese afanoso ir y venir, entre la diplomacia y la política, Neruda encontró tiempo para dirigir la revista Caballo Verde para la Poesía, en la idea de reivindicar una poesía que reflejara lo cotidiano, incluso el mal gusto, en contraposición a la poesía pura que se escribía en España. En medio de todas estas tentaciones

aparece “Residencia en la tierra” en 1933, que recibiría una segunda edición dos años más tarde. Y como saliendo una vez más al paso del destino, se involucra en la guerra civil española apoyando la causa republicana, de donde surge “España en el corazón” de 1937. Experimenta así un cambio ideológico que se reflejará igualmente en su trabajo literario. “Tercera residencia” (1942) da pie para que 1945 le sea otorgado el Premio Nacional de Literatura, el primero concedido a un poeta en Chile. Luego vendrían “Canto general” (1950) y “Odas elementales” (1954), que es un canto a lo cotidiano. En 1953 le fue otorgado el Premio Lenín de la Paz. Sin embargo, no es sino hasta 1958 que con su obra “Estravagario”, reaparece el Pablo Neruda de la sencillez y el humor de sus primeras obras. Por cierto, Neruda dejó escrito: “Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y esa, sólo esa, puede ser la más feliz o la

El volcán del sur Parafraseando a Saúl Yurkievich, Neruda con Residencia en la tierra integra, junto con Trilce de César Vallejo y Altazor de Vicente Huidobro, una tríada de libros fundamentales, en lo que se ha denominado primera vanguardia literaria en Hispanoamérica. Esta obra posee todos los atributos que caracterizan a la naciente ruptura vanguardista. Nace así la noción de crisis generalizada y promueve un corte radical con el pasado. Sin lugar a dudas, estimula una renovación profunda de las concepciones, las conductas y las realizaciones artísticas. Pablo Neruda acomete una revolución instrumental sobre todo porque promueve una revolución mental. Su arte es una impugnación a la imagen tradicional del mundo, quebranta sobre todo la altivez teocéntrica y la vanidad antropocéntrica del humanismo idealista;

objeta el mundo de la imagen: la mímesis realista, la visión perspectivista, la representación progresiva y cohesiva, la figuración simétrico-extensiva, la composición concertante, la expresión estilizada, el arte en su totalidad holística. Como ha dicho alguna vez Antonio Skármeta, el poeta se reinventa en cada lectura, quien pretenda encajonarlo dista mucho de poder cumplir con ese cometido; nada más trivial, porque la palabra en Neruda es como una campana de vino en el fondo del mar. Siempre conserva una dotación de oxígeno con la cual retorna a una vitalidad polisémica trascendente. El ensimismamiento de los primeros años va metamórficamente moldeando un mundo telúrico y complejo en la vasta sencillez de lugares, seres y geografías adscritas a lo local y a lo universal.

más amarga de tus horas”. El poeta del amor, la lluvia y el compromiso no pudo alcanzar los 70 años de edad, pero ¡cómo le rindió el tiempo! Sus últimas producciones: “Una casa de arena”, “La barcarola”, “Fulgor y muerte de Joaquín Murrieta”, “Las manos del día”, “Fin del mundo” y “Aún”, se ofrecieron de antesala para el Premio Nobel de Literatura que recibiera este último año. Pero nada parecía detenerlo y continúa con “La espada encendida” (1972), “Geografía infructuosa” (1972) y su autobiografía “Confieso que he vivido”, publicada póstumamente en 1974. El 23 de septiembre de 1973, en un hospital de Santiago, muere Neftalí Ricardo Reyes Basoalto y con él Pablo Neruda, justo 12 días después del golpe fascista que acaba con la democracia en Chile, y por ende, con las esperanzas del poeta, que cierra sus memorias con un homenaje a su amigo Salvador Allende. Momento de vergüenza para la humanidad fue el saqueo de sus casas, en Valparaíso y Santiago, la quema de sus bibliotecas y recuerdos, con cuya pira de libros los golpistas chilenos del 11 de septiembre inauguraban su nuevo orden. ¿Quién muere?, se preguntaba, y de allá dentro le respondían: “Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar”. ¿Quién vive?, la lluvia y su poesía. Edgar Lugo Yamarte

“Estoy mirando, oyendo,/ con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma en la tierra,/ y con las dos mitades del alma miro al mundo” Pablo Neruda Por tanto la poesía de Neruda es una creación que se escapa de manera tumultuosa de su corazón. Puede llegar a ser romántica por la exacerbación del sentimiento, expresionista por ese modo eruptivo de salir, personalísima por la carrera desbocada de la fantasía y por la visión apocalípticamente perpetua que edifica. De lo que no cabe duda es que en los tiempos actuales, esa poesía será como los volcanes dormidos en medio de las nostalgias del hombre. Erupcionará y su material será igualmente el magma de la infinita esperanza. Egli Dorantes


Poemas de Pablo Neruda Poema 20

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos». El viento de la noche gira en el cielo y canta. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella también me quiso. En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito. Ella me quiso, a veces yo también la quería. Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. Y el verso cae al alma como al pasto el rocío. Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. La noche está estrellada y ella no está conmigo. Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. Mi alma no se contenta con haberla perdido. Como para acercarla mi mirada la busca. Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

Poema 15 Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca. Como todas las cosas están llenas de mi alma emerges de las cosas, llena del alma mía. Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, y te pareces a la palabra melancolía. Me gustas cuando callas y estás como distante. Y estás como quejándote, mariposa en arrullo. Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza: déjame que me calle con el silencio tuyo. Déjame que te hable también con tu silencio claro como una lámpara, simple como un anillo. Eres como la noche, callada y constelada. Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo. Me gustas cuando callas porque estás como ausente. Distante y dolorosa como si hubieras muerto. Una palabra entonces, una sonrisa bastan. Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, Mi alma no se contenta con haberla perdido. Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Soneto LXVII La gran lluvia del sur cae sobre Isla Negra como una sola gota transparente y pesada, el mar abre sus hojas frías y la recibe, la tierra aprende el húmedo destino de una copa. Alma mía, dame en tus besos el agua salobre de estos mares, la miel del territorio, la fragancia mojada por mil labios del cielo, la paciencia sagrada del mar en el invierno. Algo nos llama, todas las puertas se abren solas, relata el agua un largo rumor a las ventanas, crece el cielo hacia abajo tocando las raíces, y así teje y desteje su red celeste el día con tiempo, sal, susurros, crecimientos, caminos, una mujer, un hombre, y el invierno en la tierra.

Coro - Punto Fijo Viernes 25 de septiembre de 2009

3


Coro - Punto Fijo Viernes 25 de septiembre de 2009

4

Ni los poemas a Stalin, ni los malos poemas “políticos”, ni los poemas escritos bajo el compromiso de su militancia en el partido comunista de su país, pudieron impedir que Pablo Neruda se convirtiera en uno de los más vastos ríos y en una de las más fértiles tierras de la poesía americana. Haciendo uso de los hallazgos de la vanguardia europea de comienzos del siglo veinte -como el surrealismo- fue construyendo una obra “con la que alteró para siempre la poesía de la lengua española de este tiempo”, según expresión de uno de sus más profundos estudiosos, Emir Rodríguez Monegal. Desde Crespusculario, su primer libro, pasando por sus Odas Elementales, su Canto General, inmenso fresco sobre la azarosa historia de la América hispana, hasta alcanzar su

Residente de la poesía cumbre poética con Residencia en la Tierra, el poeta chileno se convirtió en referencia de la más audaz poesía universal. Poeta omnisciente, todo cupo en su poesía: tanto la forma y el sabor de la manzana o de la papa, la luminosa desnudez de la mujer amada, las manos callosas del obrero de su país, hasta la soledad y la angustia del hombre contemporáneo, expresadas, fundamentalmente, en su Residencia en la Tierra. Con un lenguaje que se asemeja al sueño provocado por las terapias freudianas, Neruda en Residencia… explora –con una plástica verbal maravillosa- todo el delicado y escabroso tejido del sentimiento humano, todos los intrincados pasadizos del sobrecogedor subterráneo de nuestro ser: “Con mi razón apenas, con mis dedos, con lentas aguas lentas inundadas, caigo al imperio de los no me olvides, a una tenaz atmósfera de luto, a una olvidada sala decaída, a un racimo de tréboles amargos”. Una poesía de la materia, de la posesión, pero también de la desesperación y de la nada. La materia que se destruye y permanece y el vacío total. Uno de los primeros y mayores estudioso de la obra nerudiana, Amado Alonso, llegó a escribir: “Es

una poesía escapada tumultuosamente de su corazón, romántica por la exacerbación del sentimiento, expresionista por el modo eruptivo de salir; personalísima por la carrera desbocada de la fantasía y por la visión de apocalipsis perpetuo”. Junto a César Vallejo, Vicente Huidobro, Octavio Paz, Pablo de Rokha y otras grandes figuras de la poesía hispanoamericana, Pablo Neruda es una de las ramas frondosas del árbol fundador de nuestra poesía contemporánea. Ramón Miranda

Testimonios

Hermes Coronado (Profesor) Posiblemente a Neptalí Ricardo Reyes Basoalto se conozca muy poco, pero al hablar de Pablo Neruda, poeta chileno, la mayoría de los lectores da noticias sobre una de las obras poéticas más difundidas en nuestra lengua castellana; 20 Poemas de amor y una canción desesperada, Canto general, Residencia en la tierra o tal vez los versos clandestinos en el libro Los Versos del Capitán. Su seudónimo lo tomó de un periodista y escritor de Praga llamado; Jan Neruda, de quien leyó sus obras narrativas en tiempos de infancia, pero es a Neptalí Ricardo a quien se le debe la universalidad de Neruda

Graciela Andrade (Periodista) Pablo Neruda uno de los grandes poetas latinoamericanos y orgullo chileno, fue uno de los escritores que me motivó a leer poesías desde los 14 años por la sencillez con que plasmaba sus obras, entre ellas; 20 poemas y una canción desesperada. Sus poesías son muy románticas y sus versos estaban cargado de un romanticismo sano que connotaba la esencia del amor, los cuales enriquecen y te llenan como persona, además a través de sus escritos uno aprende a hacer poesía

Dimas Rodríguez (Docente) Las obras de Pablo Neruda son una lectura inevitable, además representa una referencia universal e hispanoamericana. Muchas veces cuando le citamos lo recordamos por su obra 20 poemas de amor y una canción desesperada, sin percatarnos que él es mucho más que eso. En su obra Canto General deja al descubierto sus ambiciones poéticas y políticas, además lo considero como profeta porque en una de sus creaciones decía que Bolívar nace cada 100 años, situación que se experimenta cada vez que los pueblos despiertan, hecho que se vive actualmente con los países latinoamericanos.


Letra Viva Viernes 25-09-2009