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12 Opinión

Punto Fijo - Coro, jueves 23 de julio de 2009

@UcdW]Šb5`W…XYg;c]h…U ²EiX]Z…W]`YggYfcV]gdc Oswaldo Pulgar Pérez

Freddy Kamel Eljuri Se dice que las pequeñas historias locales, el trabajo de esos hacedores de historia que hay en todos los pueblos y que se empeñan en cambiar la realidad, muchas veces no están suficientemente valorados. Por ello es bueno recordar que sin el esfuerzo de los gobernantes eficientes y ajenos al pantallerismo demagógico, y sin el concurso de esos héroes anónimos que a diario como hormiguitas trabajan por los pueblos, seria imposible la historia a gran escala. En fin, tendríamos la historia de los reyes, de las conquistas y de las batallas, pero desconoceríamos la vida de la gente, las preocupaciones cotidianas y los logros de quienes mueven la locomotora del progreso con la mirada siempre puesta en el porvenir. Y porque los cambios alcanzados en los últimos años en Carirubana tienen nombre y apellido, traemos a colación el ejemplo dignificante de Alcides Goitia: el Alcalde reelecto con la más alta votación en las elecciones regionales del año pasado. Por cierto, otros aspirantes en aquella ocasión quedaron claritos y sin vista, pues se imaginaron que serian un fenómeno electoral, y a la final resultaron gallo pataruco, o sea, más bulla que cabuya. Quizás por razones de calendario electoral sea demasiado prematuro el tema de un eventual sucesor a la gobernación. Sin embargo, dicen que en política no hay nada escrito, además que ya hay quienes atorados por glotonería de poder dejaron deslizar el asunto; creyendo que por mucho madrugar amanece más temprano. En razón a esta circunstancia creemos conveniente considerar el controversial tema, así ciertamente represente un franco desafío al calendario. En primer lugar, diremos que de por medio de tal hipótesis, existe una visible carga de subjetivismo, pues depende de que Stella y Jesús decidan darle paso a otro aspirante y que además, también Alcides Goitia aceptara competir en el torneo electoral por la Gobernación del Estado Falcón y de paso, que el Presidente Chávez acepte una eventual no presentación de la Gobernadora como candidata a la reelección. En fin, son muchos los elementos pero insisto en que, en aras del futuro, es sano el ejercicio teórico. Y en honor a la verdad--- y sin subes-

timar a los demás posibles aspirantes---, Goitia ha demostrado tener un amplio sentido práctico en el ejercicio de la solidaridad, así como plena conciencia del deber ser, condición esta indispensable en todo honesto servidor publico. Desde que asumió la Alcaldía de Carirubana ha estado en las buenas y las malas en sintonía con el Ejecutivo Regional. No es Goitia de los que equivocadamente piensan que la política es una constante intriga, donde las posiciones se obtienen dando zancadillas y denigrando del competidor. Aparte de ello, Alcides ha sabido combinar la rectitud revolucionaria, la lealtad política al PSUV y la claridad ideológica de construcción de un modelo socialista; con la eficiencia en la gestión pública, resolviendo los problemas de la basura, las calles, la buhonería y sobre todo, administrar con rigor científico el impacto positivo de la Zona Libre de Inversión Turística. El Alcalde paraguanero, demostró que el socialismo no está reñido con la eficiencia y capacidad para gobernar, tal y como lo demostró en su momento Jesús Montilla y lo aplica ahora Stella. Porque entendió su rol, y se esmeró en cautivar la confianza de los carirubanenses y de los falconianos en general, hoy, en caso de ser impulsado por las fuerzas de las circunstancias, el Alcalde Goitía tiene la primera opción para llegar victorioso al Palacio de Gobierno, así salten y chillen quienes confunden la magnesia con la gimnasia. Ahora, la pregunta obligada es la siguiente: ¿Querrán desprenderse de él, quienes saben que la historia de la modernidad en Carirubana hay que estudiarla antes y después de Goitía? kameleljuri@gmail.com

El color rojo de las vestiduras de los cardenales de la Iglesia Católica, simboliza la sangre que están dispuesto a derramar por defender su fe y la de sus feligreses. El color de las vestimentas episcopales no es roja. Pero también ellos derraman sangre cuando son atacados por quienes, sin saber nada de teología, arremeten contra ellos. No es fácil ejercer de obispo. Para empezar, los que atacan, ignoran las más elementales reglas de la lógica. Porque si yo defiendo a los venezolanos ante las leyes que amenazan la vida social, me estoy situando en el nivel de los principios. Si hubiera alguien en desacuerdo con mi postura debo escucharlo siempre que se mantenga en ese nivel fundamental. Quien piense lo contrario de lo que yo defiendo, debe convencerme de que mis argumentos son falsos. Y si me lo demuestra y me convence, yo debería cambiar de criterio y aceptarlo. Cuando hay ignorancia en alguna de las partes, o teniendo razón se la quieren imponer a la fuerza a quienes no piensen como ellos, están demostrando apasionamiento que es lo contrario de razonar. Estoy demostrando además que soy un soberbio, porque me han dado en la línea de flotación y no admito la realidad de que estoy equivocado. Otras veces se suele atacar al discrepante insultándolo irracionalmente y así poder incluirlo dentro de un género que lo descalifica de entrada, sin posibilidad de enmienda. De nuevo se pone en evidencia la ignorancia de quien actúa así, pues no tiene argumentos y opta por la violencia, física. Hay otro procedimiento que es todavía peor. Al no ser capaz de argumentar, decido atacar a la familia de mi contrario, que es donde más le duele. Sistema que considero cobarde pues es el más desleal. Es como cuando el niño en la escuela, acosado por

“Transparencias”

Gc`hUfY`dUgUXc “No olvides un instante, que es quedarse detrás, no ir adelante” No es que vivamos la vida por cuotas, tampoco que la parcelemos en tiempos y mucho menos que la cuadriculemos a capricho. Se trata de aprender a vivir con intensidad el presente, para saber el

Edgar Lugo Yamarte

momento preciso en que debemos dar el siguiente paso al frente. El instante mágico que nos invita a cerrar un ciclo, para abordar el nuevo vagón del tren de la vida. Y, para asumir ese compromiso, es necesario estar suficientemente preparados, ver menos hacia afuera y más hacia adentro, conocernos más de lo que sabemos del vecino. Es decir, soltar de una buena vez el pasado. En esa misma medida, no es saludable mantener un depósito de emociones pasadas, atiborradas de pensamientos de culpabilidad, angustias, resentimientos, frustraciones, odio, orgullo, autocompasión y cuanta porquería nos dé por guardar. Está suficientemente comprobado que esta sobrecarga afecta el sistema nervioso y acelera el proceso de envejecimiento del organismo. La psicología social nos enseña que el pasado no es necesario y que debemos referirnos a él solo si es absolutamente relevante para el momento presente. Nadie puede estar al mismo tiempo en el presente y en el pasado, ni siquiera al intentar entender lo sucedido. El trotamundos agente motivacional Pablo Coelho considera que “Deshacerse de ciertos recuerdos significa también dejar libre un espacio para que otras cosas ocupen su lugar”. Por consiguiente, deja de ser quien eras, y transfórmate en el que eres, porque dicho está que agua pasada no mueve molino. Para graficar un poco más el tema

su rival, para defenderse y no teniendo otros recursos, le saca la madre, o le saca la tía, o le dice que su padre es un borracho. Y si su padre es un borracho, o inventan que es un borracho, ¿Qué tendrá que ver eso con lo que está en discusión? Es confundir la gimnasia con la magnesia. Todos estos sistemas tan impropios de una persona culta, al final se desinflan, porque la verdad se impone con su hermoso atractivo y los agresores quedan en la calle. ¡Qué difícil es ser obispo! Después de una vida de sacrificio y entrega, en que han renunciado a tantas cosas nobles para servir a las almas, son blanco de agresivos ataques por parte de quienes no quieren saber nada de una vida recta, como aquel cuento del lobo que al no poder alcanzar las frutas del árbol, dice que están verdes. A poco que se piense con rigor y con conocimiento de causa, se da uno cuenta que si juzgamos a la Conferencia Episcopal como si lo hiciéramos con Fedecámaras o tantas instituciones similares incluyendo los partidos políticos, estamos haciendo un juicio falso: Comparamos injustamente porque no son iguales, y además desconocemos el perfil invisible de toda tarea espiritual: aquella que tiene por objeto la defensa del bien común de las personas de cara a la vida eterna. La Iglesia siempre ha salido ilesa de los ataques de que ha sido objeto porque su reino no es de este mundo. Su objetivo es alimentarnos con el maná espiritual para que seamos capaces, entre tanta descomposición, de sobrevivir con el oxígeno de la verdad. Ya se lo advertía Don Quijote a Sancho cuando quería rebelarse: “Con la Iglesia hemos topado, Sancho”. Es verdad. El que ataca a la Iglesia ataca al mismo Dios. oswaldopulgar@cantv.net que estamos tratando, vamos a hacerlo con una fina anécdota de dos monjes que caminaban de un pueblo a otro y encuentran a una joven llorando a orillas de un río. Uno de los monjes se acerca a ella y le dice:”Hermana, ¿por qué estás llorando?”. Ella contesta: “¿Ve esa casa al otro lado del río? Vine esta mañana temprano y no tuve dificultad en cruzarlo, pero ahora el río ha crecido y no puedo regresar. No hay ningún bote”. “¡Oh! – dice el monje- eso no es ningún problema”. Entonces la levanta en brazos y cruza el río dejándola en la orilla opuesta. Y los dos monjes siguen su camino. Después de dos horas, dice el otro monje: “Hermano, hemos hecho votos de nunca aproximarnos a una mujer; has cometido un terrible pecado. ¿No sentiste placer, una gran sensación, al tocar a esa mujer?” Y el otro monje replicó: “Yo la dejé atrás hace dos horas. Tú, la sigues cargando, ¿no es así?” Esto es lo que hacemos. Siempre llevamos nuestra carga; nos resistimos a dejarla atrás. Hay que cerrar herméticamente la etapa que llegó a su fin, para poder iniciar un capítulo nuevo, sin dejar detrás de nosotros ningún puente para retroceder, no volver jamás al pasado, por muy doloroso que nos resulte el recuerdo, ya que siempre seremos bien compensados en el devenir del siguiente ciclo que nos corresponde. Lo anterior, sencillamente, ya no encaja en nuestra vida presente. Vamos a citar un proverbio chino que se nos ocurre ideal para concluir también esta columna: “No puedes evitar que aves de tristeza vuelen sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que aniden sobre tu cabello”. edgar_yamarte@hotmail.com

Diario Nuevodia Jueves 22-07-2009  

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