El viernes 1o de mayo se presentará una gran oportunidad para que la clase trabajadora y sus aliados salgamos a las calles a protestar contra el mal gobierno, contra los bajos salarios, la pérdida permanente del poder adquisitivo, de prestaciones y empleos, de derechos fundamentales, por la entrega de las riquezas del país, así como contra la pobreza creciente y la imposición de un modelo neoliberal dictado por los poderosos organismos internacionales, derivado de la sumisa política gubernamental.