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ERIKA ALEJANDRA CARDONAS RODAS

Yo nací en Barrancabermeja, Santander el 3 de octubre del año 2000. A los 4 años empecé guardería y desde los 5 comencé mi primaria hasta quinto. Ahora estoy cursando sexto grado. Desdé mis 7 meses he vivido con mis abuelos y le agradezco a Dios porque me dio unos abuelos maravillosos, ellos son el regalo más lindo de mi vida. Cuando yo era pequeña viajaba con mi abuela a todos los lugares que ella iba. Soy una niña responsable, respetuosa y sobre todo con muchos deseos de estudiar y salir adelante. El cuento que ustedes van a leer espero sea solo el primero de muchos que pueda llegar a escribir.


LA NIÑA QUE TRABAJABA PARA MANTENER A SU MADRE

Había una vez una niña que era muy bonita, ella era alta, flaca, blanca, su cabello era rubio, sus ojos azules. Un día su mamá le dijo que fuera a jugar con su primo Juan y ella le hizo caso, cuando ellos estaban jugando vieron que venía una nueva vecina hacia su casa y ella entonces se dio cuenta que su mamá estaba muy mal y le preguntó: - Mamá ¿ qué tienes? y la mamá le respondió: - nada hija, solo me siento un poco mal. - ¿ estas segura mamá de que no tienes nada? y ella le respondió: - si hija. Estoy segura


Pasaron días y la niña veía que su mamá no estaba nada bien, ella miró hacia la ventana y se dió cuenta que había unos árboles de frutas en la casa de la vecina nueva y ella pensó; como no tengo plata para llevar a mi mamá al medico entonces voy a vender frutas. Y así no mas fue y habló con su vecina. La niña le contó a la señora la idea que había tenido, escuchándola la vecina se conmovió y aceptó todo lo que esta niña le había dicho. - Gracias vecina por ser tan amable. La niña fue al supermercado a vender las frutas y decía: - Frutas!, frutas! a la orden las frutas.


Entonces se acercaron dos niñas y le compraron tres manzanas de 500 pesos. Al rato llegaron unos niños quienes la miraron muy mal, laniña decidió salir corriendo, cuando ella corrió los niños la persiguieron hasta alcanzarla y le robaron todas las frutas. La niña pensó: por suerte no me robaron los 1.500 pesos que tengo en el bolsillo.


Llegando a su casa abrió le nevera para hacer la comida y no había nada que comer - mamá no hay nada que comer Y su mamá le respondió: - como que no hay nada hija! Y la hija le dijo: - si mamá no hay nada Entonces ella recordó que tenía unas monedas guardadas con las cuales compró dos huevos, los cocinó, al verla su mamá le dijo: - de dónde sacaste esos huevos. Ella respondió: - yo le dije a la vecina que me regalara unas frutas para venderlas

La mamá se molestó pero abrazó a su hija al darse cuenta del sacrificio que estaba intentando hacer. Aunque no quería como estaba muy enferma dejó que su hija continuara vendiendo, pero ahora lo hacía desde su casa.


Un tiempo después la vecina convocó a todo el barrio para hacer una recolecta y con este dinero llevaron a la señora a un hospital. Unas semanas después la señora se encontraba trabajando nuevamente y la niña jugando y estudiando, a partir de ese momento las dos fueron muy felices.

FIN

FIN


LA NIÑA QUE TRABAJABA PARA AYUDAR A SU MADRE