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POR: marta diez 6ยบ


HOLA!!! Soy un estímulo visual, en concreto, la imagen de unas abejas saliendo de la colmena. Os voy a contar como llegué aquí, al cerebro, que es una cosa blandurria en la que vivimos todos los estímulos recibidos, es muy blando y repugnante, pero uno se acaba acostumbrando.


Tengo muchísimos amigos y cada uno tenemos una habitación distinta, por ejemplo yo tengo la número noventa y nueve. A todas horas llegan nuevosy por eso os voy a contar mi histroria a través del órgano visual de Lucía, la dueña del cerebro en el que estoy.


Os voy a contar como es ella. Lucía es muy lista, por eso somos tantos, pero... tiene un ojo vago, y yo fui el listo que entré por él. Pero...¿Qué hago?¡Os lo tengo que explicar!


Un ojo vago es cuando uno de los dos ojos no ve bien (a Lucía la taparon el derecho). Si esto sucede, tienes que ir al oculista, que es el médico de los ojos y él te pone un parche en el otro ojo y así se va ”desvagando” (si es que se puede decir así).


Suelo tener muy mala suerte, así que no os asustéis por mis pequeños y, a veces, grandes habituales accidentes.


Bueno, ya empieza mi historia... Ayer estaba yo preparando todo para el viaje: ● Un bocadillo de mantequilla de cacahuete ● 6 L de champán para niños mezclado con Fanta. ● Mi mini submarino ● Equipo de submarinismo

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Ya tenía todo preparado, así que metí todo en el submarino y me dirigí al ojo. Todavía no había estudiado los 5 sentidos en clase. Estaba muy inseguro y no sabía por dónde entrar, así que probé por la raíz, pero había una cosa verde y pegajosa, era esqueroso. Decidí no entrar allí.


ProbĂŠ por la boca pero me tope con un trozo de guisante y con la saliva, entonces se me quitaron las ganas.


Probé en la oreja y me encontré con otro estímulo (el ladrido de un perro que es la historia de Doro). Me dijo que tenía que entrar por el ojo, saltando y sin estrellarme con el párpado, además teniendo mucho cuidado con el conducto lagrimal. Yo seguí las explicaciones al pie de la letra, pero como no sabía que era ese conducto me picó la curiosidad y caí a través de él.


No fue difícil salir puesto que el ojo estaba muy húmedo y me llevó al párpado. Tuve que huir otra vez, y esperar a que se abriese el ojo para poder entrar.


Al fin se abrió, y lo celebré con un cuarto de litro de mi fabulosa mezcla, pero se me olvidó que todavía estaba entre párpado y párpado y me aplastaron.


¡Estaba dentro del párpado! ¡Qué guay! ¡Anda, un cofre del tesoro!. Intenté abrirlo pero no lo conseguí, hasta que descubrí que dando a un botón con forma de moneda salía una pregunta que tenía que responder yo.


La pregunta era la siguiente: ¿Cuáles son los 5 sentidos y el órgano de cada uno? Y yo respondí: la vista:el ojo, el tacto: la piel, el oido: el oido, el olfato: la nariz, el gusto: la lengua. -¡¡¡¡CORRECTO!!!! -me dijo el cofre. -Has acertado, y no sé muy bien como apareció un mapa del ojo en mis manos.


-Esto te ayudará.- dijo. -Sigue los puntos del mapa, con ello llegarás al nervio óptico y allí tendrás otro cofre para llegar al cerebro. Tras ojear el mapa salí del párpado y atravesé la córnea, que es una capa transparente que protege a la pupila y al iris. ¡Qué asco! Exclamé .


Se me habia llenado el submarino de un moquillo transparente. Tras ponerme mi equipo de submarinismo y coger 15.301 trapos de tamaño extraminiatura, salí del submarino a limpiarme pero, no fui capaz de quitar esa capa mocosa y me di cuenta de que eran restos de la córnea. De tal enfado que me cogí, tiré los trapos al “ suelo” y se engancharon en la hélice.


Iba a entrar al submarino para coger la pinza, y me di cuenta que tenía las llaves dentro con la puerta cerrada. Menos mal que estaba con mi traje, con lo cual seguí nadando por el agüilla del ojo y llegué al iris. Estuve descansando un buen rato,hasta que me di cuenta de que la “corriente” me estaba llevando a la pupila, que es un agujero negro transparente.


Me asusté bastante porque pensaba que estaba en un agujero negro que me iba a succionar como los espaguetis, pero me armé de valor y entré. -¡Qué pasada!dije, y sonó un eco estropeado que tras mi frase que decía: galleta, GALLETAAAAA...


Ya que el olor era insoportable me fui nadando hasta la retina, que es una peliculilla, prolongaci贸n del nervio 贸ptico, (en ella no se ven los pitufos ni Harry Potter).


En una parte de la retina solo hay conos muy peligrosos, por cierto. Mientras paseaba por allí, casi vomito, porque iba al revés, que es la única manera de llegar al nervio óptico. Yo seguí en la retina, cabeza abajo y... ¡¡¡toma castaña!!!


Me estrellé contra los conitos, donde había un letrero que ponía: para, esto es la FOBEA, y si lo estropeas, Lucía dejará de ver los colores. Tras esquivar todos lo conos , llegué al nervio óptico, pero... me habían atrapado.


Vi un cofre parecido al del pĂĄrpado y supuse que me iba a preguntar algo, para darme las instrucciones, y salir disparado por el nervio Ăłptico. Te voy a hacer 2 preguntas Âżvale?:


De acuerdo. Ya llevas una pregunta, sólo te queda la siguiente. Je je je je ”qué gracioso”. Bueno ahi va la pregunta. ¿Cuál es la propiedad fundamental de la división? Pues no lo sé. ¿Cuál es?

EL AMARILLO SOY YO


Yo tampoco lo sé, pero te diré cómo llegar al cerebro. Primero ponte un casco y siéntate en el trineo de su mismo color porque si no lo es irás a los pies y saldrás por una uña. Deslízate como si estuvieses en la nieve a través del autonervio.


Y eso hice, aunque al final de toda la velocidad me estrellé contra el cerebro. Todo iba sobre ruedas, sólo había un pequeño problema, no encontraba la puerta de entrada a él.


Pasado un buen rato encontré la puerta y entré. Se notó una pequeña turbulencia, como si fuese un terremoto. Se debía a que el cuerpo de Sucía había reaccionado.


Hab铆a llamado a su padre, y eso es otra historia porque su padre la escuch贸.


Espero que les haya gustado..


A través de la vista