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Nuria Ruiz de Viñaspre

El pez místico

OLIFANTE

Ediciones de Poesía


Colección fundada y dirigida desde 1979 por Trinidad Ruiz Marcellán

El pez místico, de Nuria Ruiz de Viñaspre

Esta obra ha sido publicada con la ayuda del Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón

Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra sólo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra

© de la presente edición: OLIFANTE. Ediciones de Poesía Reservados todos los derechos Editado por OLIFANTE. Ediciones de Poesía

Fotografía y solapa: S. Andrés Montaner I.S.B.N.: 978-84-85815-84-5 Depósito Legal: Z. 1625-09 Laboratorio: Columna Villarroya Diseño gráfico: Vicente Pascual Impreso en España por COMETA, S.A. Carretera de Castellón, Km. 3,400. 50013 Zaragoza PRINTED IN SPAIN


Materia hermética

mordí el anzuelo de su boca y perdí mis extremidades entonces, cuando todo fue turbulencia olvidé mi hermética transversalidad


EL pez místico cayó en tierra agua primordial filosófica era su morada en cruz pero descendió a este suelo nuestro dejándolo vacío y roto ¡qué hallazgo de esqueleto hallé en este ser tan equívoco! ¡qué hermética su materia fijada en el ancla de mi vida! ¡qué inequívoca declaración de amor!

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SI yo fuera un pez místico sería lo que soy disparate exótico o lo que es lo mismo rehén engreído en agua presa y de salitre inundo místicamente resbaladizo de nitrógeno huidizo pero si por un instante por un solo instante mi otro fuera un pez místico sería lo que yo quiero que sea lo que es, si cabe mujer de tierra firme coherencia exótica sería gimnasta de suelo sin pecera que me fija álgebramente a ese otro mundo menos místico

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HAY un pez en mi sexo bestia crionizada de cuerpo típico que se arrastra por mi légamo más interno el nitrógeno carbonizó los meridianos que antaño circundaron tu cuerpo y ahora, ahora, bestia helada quieres acordonar mi sexo

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una empieza por beberse un vaso de agua y acaba por pensar en la placenta de su madre flavia company

EMIGRANTES mudos en ensordecedores cuerpos repatriados a un banco de peces lejos de mi particular cocina como rotos cerebros colectivos os movéis en nuevas aguas cuando entra en las antiguas ese raro olor a hombre descreído manto que ayer arropaba mi lado más húmedo descreídos todos cuando cogeros fue beberos con la fe que el bebiente pone en el cáliz ya no puedo ni escribiros

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¿limpiar pescado para la cena? esa es labor hermética a mis manos tan sin carne no hay espinas

HAY indicios de carne recién guisada restos de peces a punto de ser pescado ahora están aquí, en mi cocina están dentro materializándose bajo mis manos mientras excavo espinas en sus puntos cardinales pequeña bestia amnésica recién reconstruida hoy amasaré tu tembloroso vientre desde mi cabal gobierno

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ESCAPAS de las manos del más rápido y pones en ridículo a los hábiles te bañas gracioso en tu filosófica isla pero exhalas un olor homérico que no tardará en convertirte en ese animal mortal que somos nosotros pequeños seres desalmados sin agua

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Crucifixión

han vuelto a invadirle oleada así es como uno empieza a enveje sin embargo, no p que me invadan oleada así es como uno empieza a enveje al que está sentado a mi derecha a invadirle oleada

na


aquellos peces tenían la misma tristeza que una ropa sin usar el tacto huérfano que había en el mar de sus peceras su deseo en cruz

LA casa está ardiendo la casa en ruinas está ardiendo no arde sólo la brasa en este suelo de barro donde vive uno en su mundo comunista o en ese otro opulento mundo a las afueras más aletargado de tristeza la casa está ardiendo la casa en ruinas está ardiendo arden los muebles de esta pecera sin agua las sábanas de agua arden las paredes de las calles sudan arden cocinas y arterias que desdeñan peces incendiados la casa está ardiendo la casa en ruinas está ardiendo ¡qué desorden social! ¡era tan imprescindible vigilar el fuego!

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la mirada es una danza con los pies atados sólo se avanza en la inmovilidad m. a. ortega

PORNOGRÁFICOS sujetos discontinuos acuáticos gusanos desvestidos espaciados reflexivamente de nuestros predicados no sois más que peces descalzados fornicando en vuestras cárceles de agua no sois más que eso ciegos saqueados y alargados mudos que nadan muertos en prostíbulos brunos evacuad los océanos del sexo ahora que estáis vivos evacuadlos y saltad a otro abdomen vuestras casas de agua también están ardiendo

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¥DESCONFIÉ tanto del hombre‌! no existe la inocencia despedimos la mirada dudando, siempre dudando entre quedarnos o extinguirnos desaparecernos y no volcar el objeto ahogado ahora brilla porque las estrellas se han hundido en una espesura de bosque

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¡si piensa el hombre cómo aumenta inesperadamente de peso una gata recién muerta…! vladimir holan

HE visto a la anciana de siempre con restos de comida en una bolsa había música en sus putrefactas entrañas cinco gatas hambrientas la reconocieron formaban círculos de danza en torno a ella celebrando aquel banquete de peces muertos en cambio, nunca he visto peces atropellados en los arcenes de la carretera sólo gatas aplastadas en la calzada pero hay tanto de pez en ellas…

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TODO quiere ser agua sencillamente agua agua que inexiste pero a la vez l煤cida como la manzana que emerge redonda del frutero todo quiere ser agua agua que frecuente el crecer de mis algas y llegue con su altura de ola trayendo la voz que brama todo quiere ser agua agua alargada y herida de pronta huida que con desbordado y alto beso despeine los cabellos de los valles todo quiere ser agua agua g贸tica que adelgace esta ciudad de peces ag贸nicos

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ESTOY manchåndome de agua con un cuerpo de pez abierto en agua y un cuerpo de pez abierto en agua se parece tanto al sexo en agua de una mujer-pez manchada sin agua‌

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NO sé cómo decirte dónde se meten las cosas que yo te iba a decir y no digo no sé cómo decírtelo

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ÍNDICE

Materia hermética El pez místico cayó en tierra. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Su silencio hecho sal. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Si yo fuera un pez místico. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Hay un pez en mi sexo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Hoy encendería un cigarro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Nadas en la matemática de mis ideas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Mítico y místico pez . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

21

He crecido . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

22

Hoy me levanté con el propósito. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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El mundo está lleno de hombres–peces . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Los hay por todas las calles . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Emigrantes mudos en ensordecedores cuerpos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Hoy saltaban por toda la casa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

27

Hay indicios de carne recién guisada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

28

¿Tanto te pesa el agua?. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

29

Escapas de las manos del más rápido. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

30

En mi desconsolada víscera . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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¿Cómo no me di cuenta. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

32

Crucifixión La casa está ardiendo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

35

Pornográficos sujetos discontinuos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Si investigara el apego a mi pecera… . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Tu cráneo hinchado y mórbido . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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He visto mi frente . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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¡Desconfié tanto del hombre…! . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Los peces son nuestro futuro. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

41

He visto a la anciana de siempre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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No es que me importe . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Nuestras voces son tan líquidas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

44

Quisimos el pez más palpable y mudo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

45

Cuando llegue el tiempo de la ira. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Han llegado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Adquirieron la longitud idónea que les dio un acaso . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Perfil de un suicida con alas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Agua Tengo flotando en mis ovarios. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Todo quiere ser agua. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

54

Escribo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

55

Peces . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Soy un pensador . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Estoy manchándome de agua . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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A veces me rompo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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No sé cómo decirte . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Ocurre sólo alguna vez . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Los peces absurdos han disparado sus rostros . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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He arrojado al agua del inodoro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Hay un pez herido en el hueso . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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Ahora sólo soy un cuerpo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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EL PEZ MÍSTICO de Nuria Ruiz de Viñaspre Olifante. Ediciones de Poesía

Este volumen se imprimió en los Talleres Editoriales Cometa de Zaragoza, cuidando el proceso técnico Alberto Lisbona, y fue encuadernado por Aragonesa de Encuadernaciones. El libro quedó terminado el día 25 de abril de 2009.

Extracto del libro El pez místico de Nuria Ruiz de Viñaspre  

El pez místico (Olifante Ediciones, 2009)

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