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Bunkminster Fuller, Seminario de pensamientos

Nicolás Palma

La Nave espacial Tierra En ésta sección Fuller nos relata cómo la sociedad nos ha impuesto la especialización, el modelo principal por el cual hemos estado aprendiendo por un buen tiempo y como nos ha quitado nuestras capacidades. Ahora estamos acostumbrados a un sistema especializado y que requiere subirlo peldaño a peldaño tras muchos años como una escalera para subir a la cumbre, por lo que nos conformamos con los modelos que existen, y con dejar las decisiones en manos de los ya establecidos políticos. Nos muestra un ejemplo de que el hombre es el único ser que se puede adaptar cuando las condiciones cambian y hay que aprovecharlo. Un pez no puede explorar nuestro mundo en la superficie, y un ave es mucho más ineficiente y torpe para trasladarse caminando y saltando con sus pies que si usa las alas con las que está especializada. Por eso un hombre no debe especializarse y debe estudiar todas las disciplinas que le interesan. Comienza haciendo una analogía del mundo antiguo el cual se creía tenía un tamaño un poco mayor a continente europeo, y las tierras de oriente, un mundo mucho más chico y limitado que el que actualmente conocemos. Bajo esa limitación, no había mucho incentivo para hacerse interrogantes, y explorar pues el mundo era limitado, y cada hombre para vivir, se especializaba en un oficio. Aquí surge lo que Fuller llama los grandes piratas, aquellas personas más privilegiadas que exploraron y recorrieron el mundo, rompiendo las limitaciones solo para ellos y reservando el nuevo conocimiento, bajo un enfoque totalizador. Bajo esta premisa fueron conociendo y reclutando a individuos que se consideraban “brillantes”. A estas personas se las atraía bajo el modelo de que ahora trabajarían para el rey, y que él se ocuparía de todas sus necesidades y de su familia. Así se le presentaría un instructor que le daría clases y enseñaría más sobre el oficio para el que demostró ese talento especial, pero solo aprendería sobre ese oficio. De este mismo modo se fueron abriendo colegios y universidades para los más listos y los privilegiados y se les inculcó este modo de especialización. Fuller está en contra de la especialización pues limita nuestra capacidad humana para abstraernos de los desafíos y de encontrar nuevas soluciones, al estar limitados a solo un tipo de conocimiento. Finalmente este modelo de los piratas se evaporo con la primera guerra mundial, durante la cual las naciones tuvieron que adaptarse rápidamente a las condiciones cambiantes de la guerra y los científicos recibió más autonomía para seguir sus instintos y sus intereses de investigación, y después de esto no hubo paso atrás. Fuller además retrata lo anterior con el ejemplo de un náufrago flotando en el mar, quien inmediatamente al ver la tapa de un piano, nada hacia el para flotar. Pero, siempre ha sido así cuando los hombres están a la deriva. Y si no está la tapa que pasa?. Hay que quitar la reacción impuesta e innovar y quitarse el pensamiento estructurado para abstraerse de las situaciones.


Ahora aparece un nuevo instrumento, un “anticuerpo de la extinción humana”, ya que ha llegado el computador. Este nuevo artefacto tiene el poder de tomar el lugar de los hombres en sus trabajos especializados y realizarlos por ellos. Fuller plantea que por esto, como la computadora puede realizar tales labores, simples en ejecución, se va a poder abrir de mente a nuevas tareas y romper el esquema de la especialización con el pensamiento totalizador.

La autoeducación En esta sección Fuller se adentra en el tema de la educación y lo pone bajo el contexto de que actualmente en verdad proviene por actitud y voluntad propia. Nos dice como su paso por Harvard le hizo ver que el sistema educacional está basado en clases sociales y que al basar el orden de prioridad educacional en las posibilidades económicas de una persona, nunca se podría llegar a una integridad intelectual completa. Fuller dice que el verdadero conocimiento no se puede alcanzar bajo los actuales modelos. Los actuales modelos incluyen encerrar en una rutina a un niño desde pequeño para que aprenda sobre cómo comportarse y a enfocar su atención a cierto punto (el profesor, la pizarra), con ciertos recreos para “recrearse”, pero que tal modelo sofocaba la imaginación de los niños, y como se continua con el colegio y la universidad, termina con un producto final homogéneo, e ininspirado. En primer lugar, Fuller plantea que no se puede aprender en un salón grande rodeado de personas, sino que el conocimiento se logra luego del estudio personal en solitario. Aprovecha para decir lo ideal que sería que los profesores pudieran grabar sus lecturas para que los estudiantes estudiaran de ellas por su cuenta en sus hogares, integrando el conocimiento y no la experiencia social. Bajo lo anterior Fuller también dice como el conocimiento impuesto nunca va a ser tan importante como el conocimiento al que se llega con la experimentación, ya que este último carece de una monotonía compartida que no hace más eficiente la generación de nuevas ideas. Fuller se adelanta a sus tiempos proponiendo un modelo perfecto la “televisión individual selecta”, la que consistiría en que cada persona se educaría de forma personalizada a travez de una pantalla que le permita estudiar lo que le interese. En los tiempos actuales se puede decir que ha llegado y es el internet. Actualmente, todas las personas pueden informarse y leer sobre el tema que más le llame la atención y en un ambiente usualmente aislado. Bunkminster que con la automatización, al despegarse de sus actividades especializadas, el hombre puede dedicarse a sus necesidades, intereses y recreaciones, y que podrá dedicar su tiempo a estudiar lo que desee, lo que siempre va a tender a tratar de resolver las interrogantes sobre el universo, y que por esto, este es el verdadero objetivo de la educación y el aprendizaje. Fuller incluso cree que el proceso de educación se podría extender rápidamente a todo el mundo y se volverá automatizado ya que el arte de enseñar produce un feedback y regeneración del aprendizaje de los estudiantes hacia el maestro, mejorando el proceso, al mismo tiempo que la


educación personalizada y la autoeducación le darían a un alumno el feedback que más le serviría. De este mismo modo, el hombre para sus gustos se volverá un consumidor regenerativo, activo y crítico, comunicando sus preferencias, ideas y sueños cada vez con mayor soltura. Fuller cree que este concepto del abrir su mente y auto aprender y compartir los unos con los otros las ideas generaría un nivel de conocimiento transversal que mejoraría exponencialmente los procesos de diseño y la utilización de las tecnologías. Además Fuller profetiza que bajo esas condiciones, se crearía más abundancia (al ser personalizadas cada necesidad) de soluciones y de conocimiento, y que las soluciones se harían haciendo cada vez más eficientes y baratas. Fuller termina proponiendo que por esto en algún momento, el diseño llegaría a ser el nuevo foco de la enseñanza (al ser el conocimiento abierto para todos). Estando al tanto de los límites de este planeta con recursos finitos, nos pide que nos enfoquemos más que nada en el futuro, en hacer más eficiente el uso de los recursos del planeta.

Paper 7 Seminario de Bunkminster Fuller  

Exploraremos sus ideas como "Nuestra nave espacial Tierra" y "la autoeducación".